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El aprendiz de historiador y el maestro-brujo. Piera Aulagnier, 1986.

Philippe, o una infancia sin historia.

A. El marco de los primeros encuentros

La autora presenta la relación que ha tenido con un paciente al que ha llamado


Philippe. El trabajo con el paciente se desarrolló los primeros tres meses en una
institución psiquiátrica y posteriormente en su domicilio durante siete meses.

Llevar a cabo un proceso analítico en una institución psiquiátrica, tiene como


consecuencia que éste siempre estará sujeto a ciertas dificultades propias de la
relación análisis-institución. En este sentido, Aulagnier apuesta por la posibilidad
del trabajo analítico en la institución, pero bajo el cumplimiento de tres
condiciones que se deben mantener: 1. Evitar las generalizaciones en los
diagnósticos psiquiátricos, preservar el carácter singular de la expresión clínica del
malestar, no hacer una equivalencia entre la sintomatología y el sujeto, 2. El
analista debe disponer de una parte considerable de su tiempo para encargarse
del proceso analítico, 3. No se puede llevar adelante el trabajo analítico en
contra del equipo asistencial y tampoco en conjunto con el equipo.

B. Las cuatro versiones de la historia de Philippe

La versión de Philippe

Philippe fue repatriado por el consulado francés de Lima por razones psiquiátricas.
Aulagnier describe al paciente como un joven de veintiocho años, bien parecido,
aspecto cuidado. Muestra simpatía por el paciente, y sensibilidad al aproximarse
al fenómeno de la psicosis: ciertas miradas me dejan con la sensación de que tras
la fortaleza delirante se oculta un pequeño personaje separado del carcelero
que custodia la fortaleza, carcelero cuyas órdenes respeta a la espera de
encontrar en el exterior un cómplice que lo ayude a escapar. En otros casos no
leo en la mirada más que la aflicción, el dramático silencio de un sujeto
condenado a ser por el resto de sus días su propio carcelero.

Durante la primera entrevista, Philippe muestra un discurso desorganizado y


delirante. En su relato introduce elementos de eventos sobrenaturales, magia,
ideas persecutorias, robo de pensamiento, ideas de grandeza. A modo de
síntesis, la autora identifica tres temas en los que el paciente muestra una
construcción histórica invariable a lo largo de los meses siguientes. Estos temas
son: 1. su infancia, la cual describe como maravillosa sin embargo no posee
recuerdos de ésta ya que los recuerdos fueron extraídos de su cabeza.
Curiosamente, si recuerda tres experiencias de muerte vividas en la infancia. Sin
embrago, Philippe se resiste a reconocer la contradicción. 2. La especie humana,
es considerada por el paciente como marionetas o robots que son gobernados
por alguna fuerza externa. 3. En cuanto a su drama actual, todo remite a la
experiencia vivida en Pucallpa, bien sea como un sacrificio o como un combate,
ese evento lo utiliza para explicar sus condiciones actuales.

La versión de los padres

Los padres de Philippe lo consideran un disminuido psíquico, atribuyen toda la


problemática del paciente a un accidente automovilístico sufrido años atrás. El
paciente estuvo en estado de coma y cuando despertó se comportaba como un
niño, que debía aprenderlo todo. No tienen recuerdos de Philippe cuando era
niño. Los padres muestras poca sensibilidad y rechazo a hacerse cargo de su hijo.

Mis versiones hipotéticas

La historia infantil de la madre de Philippe o el asesinato de un nacimiento

Al igual que el paciente, la madre describe su infancia como maravillosa, sin


embargo resulta igual de vacía que la de su hijo. La madre realiza una
desconexión causal de los eventos en los que no concibe que existe un vínculo
entra la infancia, la adolescencia y la adultez. Parece que lo que le ocurre a su
hijo y a ella viene explicado por circunstancias externas.

Tanto Philippe como su madre muestran dos ejemplos de los dos mecanismos de
deconstrucción que las personas pueden aplicar al trabajo de historización y
rememoración del pasado infantil. En primer lugar, tal como lo hace la madre del
paciente, se deja por fuera del discurso el fragmento inicial de la historia infantil,
aunque el niño-historiador haya hecho un esbozo de éste. Otra opción es
reintegrar este capítulo al texto pero con el costo de ejercer una distorsión
delirante en el mismo, este el caso de Philippe.

A partir de las entrevistas realizadas al paciente y a sus padres, la autora propone


una hipótesis acerca del vínculo entre la no- historia desposeída de toda función
causal y un naciente que se encuentra en el mundo con un deseo de muerte en
vez de encontrar un deseo de vida. Cuando un bebé viene al mundo y se
encuentra con un deseo de muerte por parte del progenitor, la experiencia del
bebé será de odio o rechazo. En el caso de Philippe, la autora plantea que lo que
ha ocurrido en la relación madre-hijo es una tentativa de desinvestimiento, en la
cual la relación se desarrolla de forma mecánica, como una relación entre dos
robots.

Las limitaciones en la psique materna afectan la posibilidad de desarrollar un


fantasma de fusión en el niño, una fusión lícita y aceptada entre su placer y su
deseo, y los de la madre. De este modo, el niño se ve obligado a recuperar el
acceso a un lenguaje en que los términos de amor, placer, compartir tengan un
mínimo sentido a través de la imagen idealizada de un padre, el cual no será el
representante de la ley sino el representante mixto “pareja”. De esta forma,
mediante la relación padre-hijo, el niño intenta llenar parcialmente un vacío.

De este modo, la imposibilidad de desarrollar una actividad fantasmática


producto de la relación con la madre, dejará al niño en una continua
desconstrucción. En el momento en el que el niño deba pensar su origen, se verá
forzado a ubicar un antes atemporal y universal o a posdatarlo, es decir, la fecha
de su nacimiento, será la fecha de nacimiento de la actividad de un yo.

El relato de la madre de Philippe le hace pesar a la autora en dos posibles


construcciones-interpretaciones, la primera vinculada a la concepción de la
madre del paciente de “dar vida”, y la segunda la función de develamiento que
para ella adquirió el accidente sufrido por su hijo a los 18 años.

Dar vida o reproducir lo mismo

Como primera hipótesis Aulagnier plantea que el nacimiento de Philippe impuso a


su madre una desmentida de su propio fantasma, una desmentida que pudo
hacer excluido al paciente de una representación fantasmática de la relación
madre-hijo.

Por otra parte, para la madre el accidente de Philippe se ajusta


convenientemente para racionalizar el deseo de muerte que siente hacia su hijo.
Es decir, el hecho poder decidir sobre la donación de órganos de su hijo bajo el
estado de coma, le ofrece la posibilidad de dar muerte a Philippe, pero de una
forma racional y compasiva. No obstante, Philippe despierta 24 horas después de
la decisión de la madre, es como si de alguna forma Philippe renace como
consecuencia paradójica de un deseo de muerte.

La autora plantea que es posible que el nacimiento de un varón haya


representado para la madre de Philippe una desmentida de su propio fantasma,
esta desmentida excluye al paciente de una representación fantasmática de la
relación madre-hijo. Para ésta no era posible investir una posición materna. En
este sentido, y en relación a la conceptualización de Lacan del fantasma
fundamental, para Aulagnier el accidente de Philippe inscribe en la realidad para
la mirada de la madre, la presentación de un fantasma que es conjuntamente
fantasma de una escena originaria y fantasma de una escena final.

La infancia del padre y su versión

En este apartado la autora presenta la historia del padre de Philippe. Esta historia
es distinta a la historia infantil de su esposa y su hijo, ésta está marcada por la
violencia, la autoridad y el maltrato. Destaca el carácter militar que reinaba en la
casa. Sin embargo, el padre de Philippe justifica el trato recibido por parte de su
padre ya que era “por su bien”.

Llama la atención que el discurso que el padre tiene sobre Philippe cambia en
función de la presencia o ausencia de su esposa. Cuando ésta se halla presente
se limita a asentir, sin embargo en las entrevistas en las que solo está con Philippe
se denota un interés por comprender qué es lo que le ocurre a su hijo así como
cierta curiosidad y fascinación por sus aventuras.

Las depresiones del padre

Estas depresiones comenzaron después de su licenciamiento del ejército, junto


con las dificultades de conseguir trabajo. La frecuencia de estas depresiones era
alta y requerían normalmente una hospitalización e incluso lo llevaron a declarar
la invalidez total.

La despersonalización

El padre de Philippe utiliza constantemente esta palabra para explicar lo que le


ocurre a su hijo. Este hecho llama la atención de la autora ya que es una palabra
que no se suele usar con frecuencia y que además él también parece haber
experimentado estos estados en su vida.

En la transcripción de la entrevista que hace Aulagnier a Philippe y a su padre, se


expone el carácter confusional entre el relato del Philippe y el razonamiento del
padre, quedando en algunos momentos inmerso en el discurso delirante de su
hijo.

Una cuestión: ¿Indochina?

Durante la residencia en África como militar el padre estuvo expuesto escenas de


mucha violencia. Narra un episodio en el que había visto que los viets habían
arrancados los ojos y les habían puesto las partes genitales en la boca a sus
camaradas. Este hecho lo impactó mucho y cree que es el causante del
desdoblamiento de su personalidad, y se plantea que quizás este puede ser
hereditario. Este evento resulta importante ya que parece ser la primera vez que
el padre logra establecer un vínculo entre su desdoblamiento y la
despersonalización de Philippe.

La autora se hace varios planteamientos como por ejemplo: La experiencia en


Indochina ¿habrá representado para el padre una suerte de equivalente, no
delirante, de la experiencia vivida por Philippe en Pucallpa? ¿las escenas de
tortura y muerte habrán despertado un fantasma de nacimiento signado por la
mutilación del sexo y la muerte?