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El Código Civil Japonés.

Estudio preliminar

Rafael Domingo y Francisco Barberan

Publicado en El Código Civil Japonés (2 ed., Thomson Reuters


Aranzadi, 2006) pgs I-XXV

El código civil japonés de 1898 es paradigma del cambio jurídico


protagonizado por el archipiélago nipón durante la restauración Meiji
(1868-1912)1. Se produjo por entonces una rápida modernización del país
gracias, en parte, a su apertura a Occidente2. En un congreso internacional
celebrado en San Luis (estado de Missouri) a los pocos años de su entrada
en vigor, uno de sus tres redactores —Nobushige Hozumi (穂積陳重,
1855-1926)— calificó el Código como «un fruto de la ciencia del Derecho
comparado»3 y afirmó que, con él, el Derecho japonés se había
emancipado de la familia jurídica china a fin de incorporarse a la romana4.

1.• Antecedentes: el llamado Código civil antiguo o de Boissonade


Los tratados comerciales firmados en 1858 con Estados Unidos (29 de
julio), Holanda (18 de agosto), Rusia (19 de agosto), Francia (9 de
octubre) y Gran Bretaña (14 de octubre), habían puesto de manifiesto la
pobreza legislativa del Japón. En estos tratados, el gobierno militar bakufu
(幕府) hubo de conceder a estas potencias un amplísimo privilegio de
extraterritorialidad en los ámbitos civil y penal, que dejó al Japón en una
incómoda y desventajosa posición de inferioridad5. Cuando el gobierno
Meiji, años después, intentó revisar los tratados a fin de abolir esta
supremacía extranjera, y muy particularmente la jurisdicción consular, se
encontró con una rotunda negativa por parte de estos países, fundada en la
escasa eficacia y la insegura aplicabilidad del Derecho japonés entonces
vigente6.
La salida del multisecular aislamiento exigía, pues, una actualización
1

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de su ordenamiento legal, que se hizo con la mirada puesta en el Derecho
de estos países7. Comenzaba una nueva etapa en la historia del Derecho
japonés marcada por la capacidad de asimilación de los principios
jurídicos del Derecho europeo y anglosajón, así como de armonización de
éstos entre sí y con la propia idiosincrasia nipona.
El proceso de recepción del Derecho fue en todo caso complicado, pues
estaban en juego muchos intereses políticos y económicos8. Se inició en
1869 cuando el Ministro de Justicia Shimpei Etô (江藤新平, 1834-1874),
condenado cuatro años después a la pena capital, encomendó al intelectual
Rinshô Mitsukuri (箕作麟祥, 1846-1897) la traducción al japonés del
Código penal francés. Contento con la labor realizada por el traductor, le
encargó la compleja traducción del Code civil, cuyo prestigio e influencia
mundial eran incuestionables. La elección del ordenamiento francés frente
al sistema del common law, por ejemplo, tenía la ventaja de que los cinco
códigos franceses podían ser «recibidos» conjuntamente y en «unidad de
acto», sin necesidad de un complejo proceso de adaptación, que sí hubiera
requerido la importación del Derecho angloamericano, basado en el
precedente judicial, o del Derecho de Pandectas, fruto maduro de la
Escuela Histórica, que venía aplicándose en la recién unificada Alemania.
Se cuenta que, en cierta ocasión, habiendo acudido el Ministro Shimpei
Eto al despacho de Mitsukuri para llevarse una parte del Código civil
francés ya traducida, éste le manifestó sus dificultades en la traducción,
entre otras razones porque no había diccionario francés-japonés, y que el
Ministro le tranquilizó con las siguientes palabras: «No se preocupe Usted
por los errores. Elaboraremos los códigos japoneses aun utilizando como
modelo traducciones plagadas de faltas»9. Una parte de la traducción se
publicó ya en 1871, pero la traducción completa, en cambio, no pudo
acabarse hasta abril de 1878.
En efecto, la traducción del Código Napoleón requería la utilización de
una nueva terminología jurídica japonesa, ya que muchos eran los
conceptos del Code inexistentes en japonés. Baste mencionar la
paradigmática expresión droits civils, central en la filosofía
jurídico-napoleónica. A pesar de la importante labor creativa del traductor,
gran conocedor del francés pero sin previa formación jurídica, la idea de

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resolver la laguna legal con la posible aplicación directa de la versión
japonesa del Código francés parecía inviable. Por lo demás, difícilmente
se hubiera podido asumir un Derecho no conocido en profundidad por los
propios juristas japoneses.
Con acierto, el Gobierno japonés comenzó a invitar a algunos juristas
extranjeros para que enseñaran el Derecho de Occidente y asesoraran al
Gobierno en temas legislativos. Entre estos juristas10, destaca, en el ámbito
civil, el francés Gustavo Emilio Boissonade de Fontarabie11, que firmó un
contrato de tres años con el Ministerio de Justicia japonés, en París, el 24
de junio de 187312. Boissonade recibió el encargo de redactar en Francés
un Código penal y un código (en sentido estricto Ley) de enjuiciamiento
criminal «conforme al espíritu japonés y a la técnica occidental»13, así
como de impartir docencia en la recién fundada Escuela de Derecho del
Ministerio de Justicia. La finalidad de esta Escuela no era otra que la de
promocionar el Derecho francés frente al ya presente Derecho
angloamericano, que se venía enseñando, desde 1874, en la que, a partir de
1877, se llamó Universidad de Tokio. Las quince ediciones alcanzadas por
el libro del jurista americano Henry T. Terry, titulado The First Principles
of Law (Tokio 1878), son un claro exponente del peso que llegó a adquirir
el Derecho angloamericano14. Por lo demás, las doctrinas de Jeremy
Bentham (1748-1832), John Austin (1790-1859) y Henry J. Maine
(1822-1888) eran las que gozaban de mayor predicamento en los
ambientes de la Escuela angloamericana, cuando llegó Boissonade al
Japón15.
En 1877, el jurista parisino había cumplido su tarea codificadora, y en
1880, después de ser traducidos y discutidos en el Senado (元老院), se
promulgaron por ley imperial estos dos primeros códigos japoneses
modernos —penal y de enjuiciamiento criminal—, que entraron en vigor
el 1 de enero de 188216. Entre otros principios penales, hay que mencionar
la recepción del principio de legalidad penal (nulla poena sine lege), en el
art. 2 del Código penal, así como el de la irretroactividad de la ley penal
desfavorable (art. 3). Ambas leyes tuvieron, sin embargo, una corta vida:
la Ley de enjuiciamiento criminal estuvo vigente hasta 1890; el código
penal, hasta la entrada en vigor del ya casi centenario Código penal de
190717.

3
Cumplido el encargo, Boissonade se afanó, a partir de marzo de 1879,
en la elaboración de un proyecto de Código civil, para el que gozó de una
gran libertad18. El Proyecto —inspirado principal pero no únicamente en
el modelo francés, y con parte de elaboración propia19 — constaba de
cinco Libros: I. De las personas y de la familia; II. De los bienes; III. De
los modos de adquirir los bienes; IV. De las garantías; y V. De las
pruebas y de la prescripción. Como no conocía el profesor parisino las
costumbres japonesas, ni tampoco el idioma, prefirió, con buen criterio,
que el Libro I sobre las personas y la parte de sucesiones (que se
incorporaría al Libro III) fueran elaborados por los juristas japoneses Shiro
Isobe y Toshikazu Kumano, con el fin de dedicarse él personalmente a los
restantes libros, que fueron traducidos y revisados por las
correspondientes comisiones. Boissonade puso punto final al proyecto al
cabo de diez años, en abril de 188920. Esta parte del Código fue
promulgada por Ley imperial 28/1890, de 27 de marzo. Cuando el equipo
japonés finalizó, en octubre de mismo año, el Libro I sobre las personas y
la parte correspondiente al Derecho de sucesiones del Libro III, se
reunieron los cinco libros en un solo Código, cuya entrada en vigor se fijó
el 1 de enero de 1893.
Durante estos tres años de vacatio legis, necesarios por lo demás para
que los juristas se familiarizaran con el Código, tuvo lugar una fuerte
controversia que impidió que el Code de Boissonade entrara en vigor. Tres
fueron quizá las principales causas que provocaron, a la postre, el rechazo
del Código de Boissonade21. En primer lugar, las tensiones en el seno del
gobierno japonés22 debidas a las complejas negociaciones en la revisión de
tratados comerciales firmados con Estados Unidos, Francia, Inglaterra y
Holanda en 1858, que no querían renunciar a su privilegiado régimen de
extraterritorialidad. El compromiso del Ministro de Asuntos Exteriores,
Shigenobu Okuma (大隈重信, 1838-1922), víctima de un atentado en
octubre de 1889, de entregar a estos países una versión inglesa y otra
francesa de los códigos japoneses para que fueran aprobados por ellas y de
nombrar jueces extranjeros en sus tribunales precipitó su dimisión el 24 de
diciembre de 1889. Le siguió Shuzo Aoki (青木周蔵, 1844-1914), que fue
cesado el 6 de mayo de 1891. Su sucesor Takeaki Enomoto (榎本武揚,
1836-1908) sólo ocupó el cargo hasta el 8 de agosto de 189223. Esta
4
sucesión de nombramientos en cascada ponía de manifiesto la
inestabilidad gubernamental.
La promulgación de la nueva Constitución de Meiji de 11 de febrero de
188924, exaltadora de los valores nacionales e inspirada en la de Prusia de
31 de enero de 1850, confirmaba el giro en la política legislativa del
gobierno hacia el Derecho alemán, iniciado con el encargo de los códigos
de comercio y enjuiciamiento civil a juristas alemanes25. En efecto, el
padre de la Constitución Meiji, Hirobumi Ito (伊藤博文, 1841-1909),
nombrado Ministro de la Presidencia en 1892, en su viaje a Europa
(1882-1883), fue cautivado por el pensamiento constitucional de juristas
como Rudolf von Gneist (1816-1895) y Lorenz von Stein (1815-1890)26 y
no vio, en cambio, con buenos ojos la Constitución francesa de 1791 por
considerarla revolucionaria e incompatible con el régimen imperial
nipón27.
El duro antagonismo entre la Escuela de Derecho del Ministerio de
Justicia en la que profesaba Boissonade y la Facultad de Derecho de la
Universidad de Tokio, más atenta a los principios anglosajones, también
favoreció esta política de acercamiento a la ciencia jurídica alemana. En
efecto, en 1885, la Escuela de Derecho del Ministerio de Justicia pasó a
formar parte de la Universidad de Tokio, lo que sin duda significaba el
abandono del Derecho francés como Derecho oficial del ministerio, y dos
años después, en 1887, se creó una nueva sección de Derecho alemán, a la
que se incorporaron, entre otros juristas, Georg Michelis (1857-1936),
Ernst Delbrück (1858-1933), Felix Delbrück (1859-1924)28 o Heinrich
Weipert (1856-1905).
En 1889, el más tarde célebre jurista americano John Henry Wigmore
(1863-1943) se trasladó a Japón para dirigir el Departamento de Derecho
anglosajón de la Universidad de Keio, en Tokio. Sus investigaciones sobre
la tradición jurídica japonesa y el alto desarrollo del Derecho nipón en el
periodo Edo (1603-1868)29 apoyaban sus tesis contrarias a la codificación,
y, en particular, al proyecto de Boissonade, que criticó con dureza30.
Pero muy probablemente el golpe definitivo contra el Código de
Boissonade se lo dio un manifiesto contra su entrada en vigor (y contra la
del Código de comercio), rubricado por once juristas japoneses de
formación angloamericana y publicado, aprovechando un viaje de
5
Boissonade a Francia, el 14 de abril de 1892. El manifiesto centraba su
crítica, entre otros, en los siguientes puntos: a) que el Código había
despreciado las antiguas costumbres referentes a la organización
familiar31; b) que estaba inspirado en principios del Cristianismo —que no
era la religión del país— defensores de la igualdad de todos los seres
humanos con independencia de su posición social; c) que daba más
importancia a la teoría de los bienes que a las personas; d) que admitía un
Derecho natural anterior al Derecho positivo32; y e) que estaba informado
por un principio individualista, desconocedor de los distintos grupos
configuradores de la sociedad33.
Aunque Boissonade no perdió la esperanza de que su Código se
aplicara a partir del 1 de enero de 1893, tal y como estaba previsto 34, lo
cierto es que el 22 de noviembre, por Ley 8/189235, se retrasó la entrada en
vigor de los códigos civil y de comercio hasta el 31 de diciembre de 1896.
El Código de Boissonade estaba llamado a ocupar en la historia del
Derecho el amplio lugar reservado a los muchos codices sine effectu que
en el mundo han sido36. A la vista de los acontecimientos, Gustavo de
Boissonade regresó a Francia, en 1895.

2.• Elaboración y contenido del Código civil de 1898


En marzo de 1893 se creó por edicto imperial un consejo para la
«revisión» del Código de Boissonade y se nombró una comisión ejecutiva
compuesta por los profesores de la Facultad de Derecho de la Universidad
Imperial de Tokio Nobushige Hozumi ( 穂 積 陳 重 , 1855-1926)37,
Masaakira Tomii (富井政章, 1858-1935)38 y Kenjirô Ume (梅謙次郎,
1860-1910)39. Tanto Hozumi como Tomii habían defendido el retraso de
la entrada en vigor del Código de Boissonade; el profesor Ume, en cambio,
había sido uno de los más acérrimos defensores de su inmediata vigencia.
Esta comisión, más que revisar el Código de Boissonade, preparó un
nuevo proyecto, en cinco libros. En marzo de 1896, fueron aprobados por
la Dieta Imperial los tres primeros, con ligeras modificaciones, y
promulgados por Ley 89/1896, de 27 de abril40. El Libro I contenía la Parte
general (arts. 1 a 174); el Libro II, los derechos reales (arts. 175 a 397), y el
Libro III, las obligaciones (arts. 398 a 724). Los Libros IV (De la familia:
6
arts. 725 a 963) y V (De las sucesiones: arts. 964 a 1146) fueron
promulgados por Ley 9/1898, de 21 de junio. El nuevo Código civil
japonés entró en vigor, todo él, al mes siguiente, el 16 de julio de 189841 y
es el que, aunque muy reformado y revisado, todavía se aplica en nuestros
días42. Se trataba del primer Código japonés aprobado conforme a lo
dispuesto en el art. 37 de la Constitución Meiji, que exigía el
consentimiento de las dos cámaras de la Dieta Imperial.
Constituía una gran ventaja de este Código, frente al de Boissonade, su
redacción en lengua vernácula y por juristas de la tierra. Otra, no menos
importante, era que, al haber tenido en cuenta distintos sistemas jurídicos,
podía presentarse en los ambientes políticos como un código ecléctico de las
tres escuelas (angloamericana, francesa y alemana). Pero no en el ámbito
jurídico, pues el Código de 1898 venía a confirmar que, a partir de ese
momento, la escuela alemana iba a marcar la pauta de la actividad jurídica
del Japón43. No ha de sorprender, por tanto, que el jurista alemán Ludwig
Hermann Lönholm, en su breve comentario al Código japonés, lo acogiera,
por su proximidad al BGB, con verdadero entusiasmo44. Por último, el
Código de 1898 era más breve. Tenía 1146 artículos, es decir, 616 menos
que el Código de Boissonade (que contaba con 1762 artículos en su versión
definitiva), gracias a la incorporación de una parte general que fue muy bien
recibida en Japón. Los cinco libros de que constaba seguían
fundamentalmente la estructura pandectista del primer (1888) y segundo
borrador (1895) del BGB, presente ya en el Código de Sajonia, de 1863.

3.• «BGB patet, Code civil latet»


En la redacción, sin embargo, se tuvieron en cuenta muchos otros
códigos —más de treinta—, entre los cuales se encontraba el nuestro
español de 1889. Con estas palabras, traducidas con cierta libertad,
explicaba el propio Hozumi, en el citado congreso internacional de 1904,
la elaboración del Código civil japonés:
«A primera vista, podría parecer que la factura del nuevo Código es muy
próxima a la del Código alemán. He leído frecuentemente afirmaciones en
este sentido. Es cierto que tanto el primer como el segundo proyecto del
Código alemán45 proporcionaron un material muy valioso a la comisión
codificadora y que fueron muy tenidos en cuenta en las deliberaciones de
7
ésta. Pero un examen más atento de las reglas y principios informadores del
Código muestra que la comisión recogió material de todas las partes del
mundo civilizado y que, con gran libertad, se sirvió de reglas y principios
jurídicos de ordenamientos de otros países, siempre que vio la conveniencia
de actuar así. En algunos Capítulos, se adoptaron las reglas del Código
francés; en otros, los principios del Derecho angloamericano; otras veces,
proporcionaron material a los redactores del Código leyes como el Código de
las Obligaciones de Suiza de 188146, el nuevo Código español de 1889, el
Código general de los bienes de Montenegro47, las Leyes de Sucesiones y
Contratos de la India48, o los códigos de civiles de Louisiana49, Baja
Canadá50, distintas repúblicas Sudamericanas51, el proyecto del Código civil
de Nueva York52, así como otros similares»53.
Entre estos otros códigos utilizados a que se refiere Hozumi, se deben
mencionar el Código de Prusia (Preussisches Allgemeines Landrecht), de
1793; el importante Código austriaco (Allgemeines Bürgerliches
Gesetzbuch), de 1811, el ya citado Código de Sajonia (Das Sächsische
Bürgerliche Gesetzbuch), de 1863, y muy particularmente el italiano de 25 de
junio de 1865. En realidad, estos códigos tuvieron más importancia que
algunos de los citados por el jurista japonés54. Pero no hay que olvidar que
Hozumi pertenecía a la Escuela angloamericana y estaba disertando en los
Estados Unidos, por lo que se comprende que, entre los códigos de influencia
más secundaria, sin faltar a la verdad, refiriera aquellos más conocidos por el
auditorio. Así, por ejemplo, el Código italiano de 1865, junto con el Código
civil de los Países Bajos de 1827, inspiró ni más ni menos que el art. 2 CCjap.
(que corresponde actualmente al art. 3.2 CCjap.), que venía a resolver el
estatuto de los extranjeros extendiendo a ellos los derechos privados en tanto
no fueren excluidos por ley, reglamento o tratado internacional55.
En cualquier caso, la impronta sobre el Código japonés de 1898 de
todos los códigos citados, con el francés a la cabeza, es menor, bastante
menor, que la del BGB, del que tomó, no sólo la estructura56, sino también
gran parte de su contenido, especialmente en su Libro I: los conceptos
alemanes de capacidad jurídica (Rechtsfähigkeit), capacidad de obrar
(Geschäftsfähigkeit), declaración de voluntad (Willenserklärung), negocio
jurídico (Rechtsgeschäft) y representación (Vertretung), la teoría de la
persona jurídica (juristische Person), la distinción entre la asociación
(Verein) y la fundación (Stiftung), así como otros muchos más, han pasado
8
sin filtros al Derecho japonés57.
De ahí que, más que tratar de lo que hay de Derecho alemán en el
Código japonés, resulta más sencillo considerar lo que no es estrictamente
Derecho alemán. Conviene advertir, sin embargo, que sería un error crear
un inexistente muro de separación entre el BGB y el Code u otros códigos,
pues casi todos ellos están fuertemente inspirados en el Derecho romano,
tan presente en el código japonés. Por lo demás, como se ha dicho, la
formación jurídica de la comisión legislativa era ecléctica.
Permítanseme algunos ejemplos. La regulación de la compensación
(arts. 505 a 512 del CCjap.) está tomada del BGB, que trata de ella
(Aufrechnung) en los §§387 a 396 BGB, pero el legislador tuvo también en
cuenta el Derecho francés (arts. 1289 a 1299 Code); el art. 91 del Código
japonés recoge el principio de libertad civil, basándose en el art. 6 del
Code, pero a la luz, más tenue, eso sí, del §134 BGB. Paradigmáticos en
este sentido son también el Título de la posesión (arts. 180 a 205 Cjap.), en
el que tanto la impronta del BGB como la del Code se vislumbran en los
distintos artículos; el Capítulo de la cesión de créditos (arts. 466 a 473
CCjap.); la regulación del arrendamiento58 (arts. 601 a 622 CCjap.); o, por
citar unidades menores, el art. 415 CCjap. sobre indemnización de daños y
perjuicios por incumplimiento, que funde el art. 1142 del Code, que
inspiró su inicio, con el §280.1 BGB, al que debe su final; o el art. 457
CCjap., que recoge en su párrafo 1 la doctrina del art. 2250 Code y en su
párrafo 2 la doctrina del §720.2 BGB
En ocasiones, la diferencia es más de técnica legislativa que conceptual.
Por haber sido elaborado un siglo después y coincidiendo con un período
de especial sensibilidad jurídica, la técnica legislativa del BGB es más
perfecta que la del Code. Por eso, es natural que el Código japonés imite la
de aquél y no la de éste. Con todo, la calidad jurídica del Código japonés, a
pesar de haberse inspirado en el BGB y en el Code (redactado casi un siglo
antes), es muy inferior a ellos. Así lo evidencian artículos como el art. 179
CCjap., sobre extinción de derechos reales por confusión; el paupérrimo
art. 399 CCjap., que abre el Libro III sobre las Obligaciones —frente a los
elegantes art. 1101 del Code o §241 BGB—, o la imprecisión de los
artículos correspondientes a las donaciones (arts. 549 a 554 CCjap.)
Si hay algo que separa el Código japonés del BGB es que los
9
legisladores japoneses de 1898 no recogieron el principio alemán de
abstracción (Abstraktionsprinzip, del §929 BGB) y sí, en cambio, el
principio «espiritualista» francés de transmisión de la propiedad. En
efecto, los famosos artículos 1138 y 1583 del Code dejaron su impronta en
el art. 176 del CCjap., que recoge el principio de constitución y
transmisión de los derechos reales por simple declaración de voluntad. Ya
sólo este hecho es suficiente para dar carta de naturaleza a la influencia
francesa en el Código japonés. Pero es que, además, a la comisión no se le
escapó la sencillez y profundidad del art. 1382 Code sobre responsabilidad
por culpa extracontractual (vid. art. 709 CCjap.)59, el principio de libertad
contractual del art. 6 Code, el principio de l'action oblique del art. 1166
Code, que pasó casi literalmente al art. 423 CCjap., ni el famoso principio
de que la possession vaut titre del art. 2279 Code, recogido en el art. 192
CCjap. La comisión tuvo especialmente en cuenta el Code en la redacción
del Título de los privilegios (derechos preferentes de cobro) (arts. 303 a
341 CCjap.) —que no se encuentra en el BGB—, pero también del Título
de las servidumbres (arts. 280 a 294 CCjap.), de la fianza (arts. 446 a 465
CCjap. —que hoy, con la incorporación de la fianza de máximo, abarca
hasta el 465-5—), o la novación (arts. 513 a 518 CCjap.), por citar algunos
ejemplos60.
Muy superior a la influencia angloamericana61, a pesar de la mención
privilegiada de Hozumi, es la del llamado Código suizo de las
obligaciones, de 1881, cuyo contenido pasó en gran parte al nuevo Código
de las obligaciones, que entró en vigor, junto al Código civil suizo, el 1 de
enero de 1912. Así, la regulación de la representación aparente del art. 109
CCjap. está inspirada en el art. 33.3 del Código suizo de las obligaciones; o
la extensión de las disposiciones del mandato del art. 656 CCjap. a
aquellos encargos que no constituyan otro contrato regulado legalmente
está tomada del art. 394.2 (igual al vigente) del Código suizo de las
obligaciones. También está inspirado en el Code des obligations (art. 311,
vigente) el art. 599 del Código japonés, que considera la muerte del
comodatario como causa de extinción del comodato, a diferencia de lo
dispuesto, por ejemplo, en el art. 1879 Code, de donde procede nuestro art.
1742 CCesp.
No fatigaremos al lector con referencias puntuales a distintos códigos
que pasaron por las manos de los legisladores, muy probablemente como
10
el agua entre ellas. Sí me parece obligado, en cambio, intentar dar
respuesta a dos cuestiones, a saber: cuál fuera la posible influencia del
Código español en el Código japonés y qué hay de puramente japonés en
el Código japonés.

4.• Posible influencia del Código civil español


Bastantes son las coincidencias entre el Código civil japonés y el
Código civil español de 1889. Muchas de ellas, sin embargo, proceden de
que tanto el legislador japonés como el español tuvieron muy presente el
Código francés. La influencia española, por tanto, puede venir por una
doble vía: por haber sido tenido en cuenta à côté du Code en aquellas
instituciones reguladas por el Código napoleónico (por ejemplo, en
materia de servidumbres, créditos privilegiados o transmisión de la
propiedad), o por haberlo sido malgré le Code, como código
independiente, en instituciones que no se hallan en el Code o que están
reguladas de forma diferente al Código japonés.
La influencia à côté du Code se manifiesta, por ejemplo, en materia de
uso de la finca ajena para construir o reparar un edificio de la propia, que
regula el art. 209 CCjap., muy probablemente inspirado en nuestro art. 569
CCesp. El Código francés trata de este derecho de paso (art. 682 Code), si
bien no con la proximidad con que lo hacen los códigos japonés y español
(pero cfr. también art. 592 del Codice de 1865). Otro ejemplo de influencia
española es el del art. 215 del CCjap. en tema de contención de aguas, que
pudo inspirarse en los arts. 421 y 422 CCesp. El Code se refiere a esta
cuestión en el art. 640, pero este artículo se halla bastante más alejado del
Código japonés que los artículos mencionados del Código español. Un
tercer ejemplo que puede servir para mostrar esta influencia española es el
del art. 220 CCjap., que regula el derecho de conducción de agua sobre el
fundo inferior para evacuarla, de forma muy semejante a los arts. 557 y
558 CCesp. Por último, y no por ello menos importante, se puede citar el
art. 580.1 CCjap., sobre retracto convencional, que, aunque inspirado en el
Code, establece sin embargo un plazo de ejercicio máximo de diez años
semejante al art. 1508.2 CCesp., y no de cinco años, como dispone el art.
1660 Code.
Para mostrar la influencia malgré le Code es necesario acudir a
11
instituciones que, no hallándose en el Code, estén reguladas en el Código
español, o a artículos de nuestro Código que difieran del francés y se
encuentren de forma similar en el Código japonés. Tal es el caso, por
ejemplo, de la enfiteusis (arts. 270 a 279 CCjap.), que suprimió el Code,
pero que regula extensamente nuestro Código civil (arts. 1628 a 1656
CCesp.). Aunque pudo ser tenida en cuenta por el legislador nipón, la
regulación española es bastante diferente a la japonesa62. Por lo demás,
también se halla regulada en el Código austriaco (§1122 ABGB), aunque
también con poco paralelismo con el Código japonés. Se encuentra
también, tanto en el ABGB (§323) como en nuestro Código civil (art. 448
CCesp.), la presunción de justo Título, que ha pasado al art. 188 del
CCjap. El tenor del art. 488 CCjap., sobre imputación de pagos, es casi
idéntico a nuestro art. 1172.1 CCesp., pero tampoco se distancia tanto del
§366.1 BGB como para pensar en una procedencia directa. Lo mismo
sucede con el art. 649 CCjap., sobre anticipos al mandatario, idéntico a
nuestro art. 1728.1 CCesp. (pero también muy próximo al §669 BGB). Sí
es probable, en cambio, que el art. 535 CCjap., sobre responsabilidad en
caso de contrato sometido a condición suspensiva, esté inspirado en los
párrafos 3 y 4 del art. 1122 CCesp.
Con independencia de la influencia real que tuviera sobre el texto
definitivo, existe constancia expresa de que el Código civil español de
1889 fue tomado en cuenta a la hora de redactar algunos de los artículos
del japonés. Así, por ejemplo, Hiroshi Shimamura63 pone de manifiesto,
con cita de las anotaciones al primer borrador (甲号議案) hechas de mano
del propio Nobushige Hozumi en fecha 20 de noviembre de 1893, que los
artículos 35 y 37 CCesp. de 1889 fueron consultados para la elaboración
de los artículos 33 y 34 CCjap sobre constitución de personas jurídicas. El
original de tales anotaciones, según refiere Shimamura, se encuentra en el
Gabinete de documentación de Historia del Derecho de la Facultad de
Derecho de la Universidad de Tokio (東京大学法学部法制史資料室).
En su estudio, Shimamura transcribe literalmente las anotaciones al actual
artículo 33 CCjap., en las que aparece que el artículo 35 CCesp. también
fue tomado en consideración a la hora de redactar el artículo 33 CCjap64.
Por su parte, Sumio Okawa señala que el actual artículo 3 del CCjap.
sobre capacidad jurídica (antiguo artículo 2) se inspiró, entre otros, en el
12
antiguo artículo 27 CCesp65.
En todo caso, la cuestión sobre la influencia del Derecho español en el
Código civil japonés —real, por cuanto la menciona el propio Hozumi en
lugar destacado— queda abierta y pendiente de un estudio más profundo, que
brindamos a los jóvenes juristas japoneses y españoles, por exceder de los
límites de esta introducción general.

5.• Ubi ius nipponicum?


Ubi ius nipponicum? Contestaremos a la segunda pregunta diciendo
que el Código civil japonés tiene mucho de Derecho alemán, bastante de
Derecho francés y poco de tradición jurídica japonesa, pero, en todo caso,
se trata de Derecho «elaborado» en Japón y por japoneses. La comisión
legislativa se despegó de los códigos occidentales en el art. 263 CCjap.,
por ejemplo, que regula el derecho de iriai (入会), un tipo de sôyû (総有) o
comunidad de bienes para la explotación agrícola, pesquera, forestal y de
pastos.
Parte de elaboración japonesa tiene también el contrato de compraventa, que
prescinde del concepto romano de cosa (merx) para incorporar el de «derecho
patrimonial» (zaisanken, 財産権) (art. 555 CCjap.). Pero, sobre todo, donde
realmente desempeñaron una actividad creativa los legisladores japoneses fue
en los Libros IV y V, sobre familia y herencia, respectivamente. En estos libros
finales se suceden, sin solución de continuidad, artículos del BGB o del Code
con artículos de nueva factura. Y es que la organización familiar japonesa poco
tenía que ver, a finales del siglo XIX, con la europea o la americana.
La familia japonesa se organizaba en torno a una «Casa» (ie, 家),
registrada en el llamado Koseki (戸籍) o registro de casas66. Gobernada
por un jefe de familia —en muchos casos el abuelo— a ella pertenecían su
esposa, sus parientes consanguíneos hasta el sexto grado y los afines hasta
el tercero, con sus respectivos cónyuges (art. 732 CCjap. en relación con
art. 735 CCjap.1898). El jefe tenía el deber de manutención de los
miembros de la casa (art. 746 CCjap.1898). Éstos, a cambio, tomaban el
apellido del jefe (art. 746 CCjap.1898), no podían cambiar su residencia
13
sin su autorización (art. 749 CCjap.1898) y necesitaban su consentimiento
para contraer matrimonio o reconocer un hijo (art. 750 CCjap.1898). Al
morir el jefe, le sucedía en la jefatura su heredero67. Esta estructura
familiar explica que el matrimonio fuera tenido más por una institución de
la propia casa que por un convenio inter virum et uxorem68.
La gran novedad que introdujo el Código japonés fue la de otorgar
capacidad jurídica y cierta capacidad de obrar a cada uno de los miembros
de la Casa (arts. 1 y 748 CCjap.1998). A su vez, mejoró considerablemente
la posición de la mujer69, especialmente de la casada, aunque todavía
quedaba muy lejana su equiparación en derechos al varón70. En este
sentido, se puede citar como revolucionario para el Japón de la época el
art. 790 CCjap.1898, inspirado en el §1360 BGB, que imponía a los
esposos el deber de «mutua ayuda y sostenimiento». Se permitió que la
mujer casada tuviere su propio patrimonio, si así se había establecido en
las capitulaciones matrimoniales (art. 793 CCjap.1898), pero éste debía
ser administrado, en principio, por el marido (art. 801 CCjap.1898).
El Código civil Meiji incorporó un divorcio extrajudicial por mutuo
consentimiento (art. 808 CCjap.1898)71 o judicial con «justa causa» (art.
813 CCjap.1898) —en sustitución del «divorcio unilateral», en realidad
repudio, vigente hasta 187372— que permitía al marido —conforme al
entonces vigente Código Taihô-Ryô (大宝令), del 701 d.C.— abandonar a
la mujer, sin aviso previo, en caso de: i) esterilidad, ii) lascivia iii)
desobediencia a los suegros, iv) locuacidad, v) hurto, vi) celos o vii)
enfermedad incurable73. La sustitución en el Código Meiji del repudio
unilateral (sin consentimiento de la mujer) por el divorcio bilateral (con
consentimiento del otro cónyuge) produjo, a juzgar por las estadísticas74,
una mayor estabilidad matrimonial en Japón, algo a lo que también
contribuyó el progresivo abandono de la costumbre del omiai-kekkon (お
見合い結婚) o matrimonio concertado, pues las parejas empezaron a
casarse más por verdadero amor que por otro tipo de intereses, a menudo
ajenos a los de los contrayentes. Y es que, dada la posición social de la
mujer, en realidad, lo que de facto incorporaba el Código de 1898 era el
requisito del consentimiento de la mujer para ser repudiada por su marido.
También servía para que la mujer maltratada se liberara del marido con

14
consentimiento de éste, y retornara a su antigua casa, donde
frecuentemente ya no era aceptada. El divorcio llamado judicial no tuvo
ninguna repercusión social75.
El Derecho sucesorio del Libro V giraba también en torno a la Casa,
pues la sucesión por antonomasia era la del jefe (家督相続), que tenía
lugar cuando éste moría o se retiraba (art. 964 CCjap.1898). Al jefe le
sucedía el pariente de sangre de grado más próximo que fuere varón, y,
entre éstos, el de más edad (art. 970 CCjap.1898). Esta sucesión incluía
los documentos de la casa, la propiedad sobre las sepulturas y los
instrumentos rituales del culto ancestral, conforme a la tradición
cultural japonesa. Junto a esta sucesión, como gran novedad, introdujo
el Código de 1898 una sucesión sobre los bienes privativos de cada uno
de los miembros de la casa (遺産相続), inspirada en el BGB y en el
Code, en virtud de la capacidad patrimonial que el propio Código les
reconocía (art. 748 CCjap.1898), así como una llamada «sucesión inter
vivos», que aumentó la capacidad de disposición de los miembros de la
casa.
Esta labor de filigrana jurídica realizada por los legisladores nipones a
fin de compatibilizar los elementos culturales japoneses con el Derecho
recibido tuvo una vigencia de medio siglo, hasta después de la segunda
Guerra Mundial76.

6.• La revisión de 1947: la «americanización» del Derecho japonés


Las dos bombas atómicas caídas sobre Hiroshima y Nagasaki, el 6 y 9
de agosto de 1945 respectivamente, así como la declaración de guerra de la
URSS, el 8 de agosto, precipitaron el anuncio de rendición incondicional
del Japón a las fuerzas aliadas, que tuvo lugar el día 10 de agosto de 1945.
Tras aceptar las condiciones impuestas por los vencedores en la
Declaración de Potsdam de 27 de julio —entre las que destacaba la
democratización de las instituciones japonesas—, el día 1 de septiembre,
el Ministro de asuntos exteriores Mamoru Shigemitsu ( 重 光 葵 ,
1887-1957), en nombre del Emperador Hirohito ( 裕 仁 , 1901-1989),
firmaba la rendición, que fue entregada al día siguiente, a bordo del
15
acorazado Missouri, surto en la bahía de Tokio, al general americano
Douglas MacArthur (1880-1964). Unos días después, Mac-Arthur,
comandante en jefe de las fuerzas aliadas, ocupaba el archipiélago nipón.
Comenzaba una nueva etapa en la historia de este país, de la que la firma
del tratado San Francisco, el 8 de septiembre de 1951, que puso fin a la
ocupación militar, constituyó sin duda un hito destacado.
En febrero de 1946, MacArthur ordenó manu militari la promulgación
de una nueva constitución democrática, que sustituyera a la Meiji de 1889,
conforme a tres principios conocidos como «doctrina MacArthur», a
saber: soberanía popular (cfr. art. 1 Cjap.), renuncia del derecho a la guerra
(art. 9 Cjap.) y supresión de la nobleza y los privilegios (art. 14 Cjap.). La
constitución fue promulgada, ironías de la historia, el 3 de noviembre de
1946, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del Emperador
Meiji, y entró en vigor el 3 de mayo de 194777.
De sus 103 artículos, varios afectaban directamente al Código civil, en
particular, a los principios informadores del Derecho de familia y de las
sucesiones. En efecto, el derecho a la igualdad del art. 14 de la nueva
Constitución, la libertad de residencia del art. 22 Cjap. y los principios de
«dignidad individual» y de «equiparación de ambos sexos» que debían
informar el sistema matrimonial y sucesorio (art. 24.2 Cjap.) exigían,
conforme al art. 98 Cjap.78, una profunda revisión de los Libros IV y V,
que no tardó en llegar por Ley 222/1947, de 22 de diciembre, que entró en
vigor el 1 de enero de 194879.
Desde un punto de vista técnico-jurídico, esta ley no constituyó una
gran aportación al Derecho japonés, pues, en realidad, su función fue más
derogatoria de los artículos que pudieran vulnerar los principios
constitucionales que creativa. Un dato numérico constata esta afirmación:
el Código Meiji se componía de 1146 artículos y, tras la reforma de 1947,
quedó reducido a 104480. Socialmente, sin embargo, la reforma del '47 era
revolucionaria, pues con ella desaparecía la institución de la Casa por ser
considerada por el gobierno americano contraria a los nuevos principios
constitucionales de igualdad, dignidad individual y equiparación de sexos81.
De esta manera, la principal aportación de los legisladores japoneses al
Código Meiji, consistente, como se ha dicho, en la armonización de los
principios jurídicos occidentales con la tradición jurídica japonesa basada
en el sistema familiar de la casa, desaparecía con la reforma «americana»,
16
que imponía a los japoneses un nuevo modelo de familia conforme a la
nueva Constitución democrática.
La otra institución que quedó profundamente alterada fue el
matrimonio, que pasó a ser considerado como un convenio inter partes
que se encuentran en absoluta igualdad de condiciones. Así, el CCjap. del
'47 suprimió la autorización paterna como requisito de validez del
consentimiento matrimonial del esposo menor de treinta años y la mujer
menor de veinticinco años82; protegió la separación de patrimonios entre
los esposos que así lo desearan (art. 762 CCjap.), y dejó libertad a los
cónyuges en la elección de apellido (art. 750 CCjap.). En cuanto a la
sucesión, el nuevo Código suprimió los privilegios sucesorios del
primogénito, a excepción de los referentes a la propiedad de los
documentos genealógicos, instrumentos de ritos funerarios y sepulturas
(art. 897 CCjap.)83. El Código conserva, sin embargo, la distinción entre
hijo legítimo e ilegítimo y otorga a este último la mitad de lo que
corresponde a aquél (art. 900.4 CCjap.).
En tema de divorcio, la reforma mantuvo el breve art. 808 del Código
del 1898 sobre divorcio consensual (cuyo contenido pasó al art. 763
CCjap.) y eliminó aquellas causas de divorcio judicial que atentaban
contra el principio de igualdad de ambos sexos84. La reforma del Libro IV
del Código civil sobre Derecho de familia fue completada con dos leyes: la
Ley 152/1947, de 6 de diciembre, denominada Kaji-shimpan-hô (家事審
判法), que regula los conflictos familiares, y la Ley 224/1947, de 22 de
diciembre, denominada Koseki-hô (戸籍法), sobre registro civil familiar.
La primera de ellas aprobó, junto a los ya existentes convencional y
judicial, dos nuevos tipos de divorcio: el divorcio por acto de conciliación
en presencia del juez de familia que lleva a cabo la labor mediadora (調停
) y el divorcio en un procedimiento conciliatorio sui generis denominado
Shinpan (審判) en el que, a falta de avenencia entre los cónyuges, el juez
puede actuar de oficio y dictar resolución imponiendo las medidas (sobre
Shinpan vid. nota al art. 763 CCjap.). Estos dos procedimientos, en
principio, podían constituir un freno al «divorcio libre» sine causa del
antiguo artículo 808 CCjap.1898 y nuevo 763 CCjap., detrás del cual

17
tantas veces se escondía un repudio de la mujer sólo formalmente
consentido por ella, pero no lo han sido: más del 90% de los divorcios
japoneses son convencionales. La razón es que el pueblo japonés ama la
justicia, pero no los litigios. Así lo muestra el escaso número de jueces,
fiscales y de abogados que hay en Japón85.
Extra titulum y abriendo el Código, se incorporaron dos artículos: el 1 y
el 1-2 CCjap.86, que recogen los principios constitucionales de dignidad
humana y de esencial igualdad jurídica de ambos sexos (art. 1.2 CCjap.),
informadores de la reforma, así como dos principios jurídicos de la
tradición occidental que, aunque venían aplicándose
jurisprudencialmente, no se hallaban en el Código, a saber: el principio de
sometimiento de los derechos al bien común (art. 1.1 CCjap.), y el
principio de ejercicio de los derechos y cumplimiento de los deberes
conforme a la buena fe (art. 1.2 CCjap.). Como concreción de este último
se prohibió legalmente el abuso de derecho (art. 1.3 CCjap.), aunque ya lo
estuviera jurisprudencialmente.

7.•
Otras importantes reformas: en particular, la de 8 de diciembre de
1999
Con ser la de mayor calado, la reforma de 1947 no ha sido la única.
Ocho la precedieron, en menor escala, por supuesto, y más de treinta han
tenido lugar con posterioridad. Importante fue, por ejemplo, en tema de
sucesiones, la reforma por Ley 40/1962, de 29 de marzo, que incorporó al
Código la presunción de conmoriencia (art. 32-2 CCjap.), modificó los
llamamientos abintestato (arts. 887 a 889 CCjap.) y autorizó al Juzgado de
Familia a disponer del caudal relicto, en el caso de inexistencia de
herederos, a favor de determinadas personas que hubieran convivido o
asistido al causante (art. 958-3 CCjap.). También en materia de sucesiones
fue relevante la reforma por Ley 51/1980, de 17 de mayo, que mejoró la
posición del cónyuge viudo (arts. 900 y 1028 CCjap.) y extendió el
derecho de representación a los hijos de los hermanos (art. 901.2 CCjap.).
Por Ley 99/1971, de 3 de junio, se incorporó al Código la hipoteca de
máximo ( 根 抵 当 ) (arts. 398-2 a 398-22 CCjap.). Inspirada en la

18
Höchtstbetragshypotek (§1190 BGB) y en la Grundschuld alemanas
(§§1091-1098 BGB), está considerada como la primera ley «made in
Japan». La complejidad de la institución, e incluso la complejidad de la
misma redacción de la ley, han obligado a introducir algunas
modificaciones, que han venido por Ley 225/1999, de 22 de diciembre
(art. 398-3 CCjap.), Ley 91/2000, de 31 de mayo (art. 398-10) y Ley
134/2003, de 1 de agosto (arts. 398-19 y 398-20).
No de menor trascendencia fue la reforma llevada a cabo por la Ley
1/1987, de 26 de septiembre, sobre la llamada adopción plena (arts. 817-2
a 817-10 CCjap.), que extingue todos los vínculos de parentesco entre el
adoptado y su familia anterior (cfr. art. 817-2), al modo del art. 178 del
Código civil español. Aunque no ha supuesto ningún cambio formal en el
Código civil, sí lo modifica indirectamente (Ley 110/1996, de 26 de junio,
de remisión a la Ley de enjuiciamiento civil) la nueva Ley de
enjuiciamiento civil, promulgada por Ley 109/1996, de 26 de junio, que
entró en vigor el 1 de enero de 1998. En efecto, las remisiones que se
hacen en el código civil a esta imprescindible Ley procesal y los propios
principios que la informan suponen sin duda una profunda alteración en el
ordenamiento jurídico civil. La Ley 87/1999, de 16 de julio sustituyó la
rúbrica «Delegación de atribuciones de la autoridad competente»,
correspondiente al Capítulo IV del Título II del Libro I, por la más general
de «normas complementarias», e introdujo el art. 84 sobre la posibilidad
de delegar en las corporaciones locales de Derecho público las tareas y
atribuciones que se regulan en este Título sobre personas jurídicas.
Pero la reforma sustantiva más importante vino dada por Ley 149/1999,
de 8 de diciembre, que entró en vigor el 1 de abril del 2000. Esta reforma
del 1999 modificó en profundidad el Capítulo II del Título I del Libro I
sobre capacidad de obrar (arts. 4 a 21 CCjap.). También revisó el Título V
del Libro IV sobre tutela (arts. 838 a 875 CCjap.) —permitiendo, por
ejemplo, como en España (art. 242 CCesp.), que el cargo de tutor recaiga
sobre una persona jurídica (art. 843.4 CCjap.)—, e incorporó al Libro IV
un nuevo Título V-2 (hoy Título VI) que versa sobre la hasta ahora poco
regulada curatela (arts. 876 a 876-5 CCjap.) y sobre la llamada
«asistencia» (arts. 876-6 a 876-10 CCjap.), a la que enseguida nos
referiremos. En el Libro V, sobre sucesiones, incorporó el art. 969-2
CCjap. y reformó el art. 972 CCjap. a fin de que los sordos y mudos
19
pudieran otorgar testamento abierto o cerrado asistidos por un intérprete.
También modificó los artículos sobre formas testamentarias especiales
para extenderlos a estas personas de capacidad limitada.
En la reforma de 8 de diciembre de 1999, el legislador suprimió el
multisecular concepto de «incapacitado» por considerarlo desafortunado
dadas sus connotaciones negativas. Así, por ejemplo, la tutela ha dejado de
ejercerse sobre el pupilo y el «incapacitado» para pasar a ejercerse sobre el
menor y el «mayor» que la necesite (vid. art. 8 CCjap.). A sendos tutores
se atribuyen competencias distintas. El tutor de menores, verbigracia, debe
ser en todo caso único (art. 842 CCjap.), pero no el de mayores, pues a
éstos se les puede nombrar un cotutor (arts. 843.3 y 859-2 CCjap.).
Para proteger a la persona capazmente limitada, el legislador ha
previsto, junto a las ya existentes instituciones de tutela y curatela, la
figura de la «asistencia», sin duda la gran novedad de la reforma. Se trata
de una institución de guarda —que viene a cubrir una laguna legal
existente— para la atención de aquellas personas que, sin necesidad de
tutor —por no estar privadas permanentemente de la capacidad de
entender (art. 7 CCjap.)— ni de curador —por no tener una capacidad muy
deficiente de entendimiento a causa de su perturbación mental (art. 11
CCjap.)—, sí requieren del cuidado y la atención de otra persona (art. 15
CCjap.). Los términos del art. 15 CCjap. son bastante vagos con idea de
poder abarcar el mayor número posible de personas que, a juicio del
Juzgado de Familia, necesiten de un asistente. Y es que la pirámide de
población de Japón muestra un serio problema de envejecimiento. Según
datos oficiales del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, el año 2003,
más de 24 millones de japoneses, es decir, el 19% de la población nipona,
superaba los 65 años. Todo un reto social para el siglo XXI, que reclama
un puesto de honor para la vejez.

8.•
Las reformas más recientes de 2003 y 2004; especialmente la Ley
147/2004, de 1 de diciembre, de revisión parcial del Código civil
japonés
Las reformas más recientes han modificado un gran número de
20
artículos. La Ley 134/2003, de 1 de agosto, amplió el derecho de
preferencia de los créditos devengados por salarios y sueldos de los
trabajadores (art. 306 en relación con el art. 308) a cualesquiera otros
créditos derivados de una relación laboral (subsidios, seguros sociales,
mutualismo, etc.). La reforma afecta también a la cesión de créditos
pignorados —por cuanto se exige ahora la entrega del título para que la
pignoración surta efecto (art. 363) —y, más extensamente, a la hipoteca
(arts. 378 a 387).
Conforme a la nueva redacción del art. 371, en caso de incumplimiento
de la obligación garantizada mediante hipoteca, el Derecho de hipoteca se
extenderá también a los frutos del inmueble hipotecado que hayan podido
generarse con posterioridad al incumplimiento. Respecto a la purgación de
la hipoteca, el tercero adquirente de un inmueble gravado con hipoteca
podrá purgarla, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 383,
ofreciendo al acreedor hipotecario el precio o la contraprestación a que se
refiere el Apartado 3 del citado artículo. También en materia de hipoteca,
por la Ley 124/2004, de 18 de junio, se ha modificado el art. 383.2,
exigiendo ahora que el acreedor hipotecario inste la venta en pública
subasta del bien antes de dos meses.
La Ley 76/2004, de 2 de junio ha modificado varios artículos
sustituyendo el término «quiebra» o la expresión «declaración de quiebra»
por la de «auto de declaración de quiebra» con el fin de anticipar algunos
efectos al momento de la iniciación de los trámites.
Mención especial merece la reciente Ley 147/2004, de 1 de diciembre,
de revisión parcial del Código civil japonés, que moderniza la arcaizante
redacción de los Libros I, II y II (arts. 1 a 724), incomprensible incluso
para tantos japoneses cultos. Aunque la Ley se denomina formalmente «de
reforma parcial del Código civil» (民法の一部を改正する法律), la
doctrina habla ya de un «Nuevo Código civil» (新民法).
En cuanto a los Libros IV y V (arts. 725 a 1044), la Ley de 147/2004, de
1 de diciembre, incorpora cambios formales de redacción, que no afectan
al contenido sustancial del texto, con el fin de eliminar aquellos
ideogramas y expresiones caídas en desuso y sustituirlas por otros
empleados por la sociedad actual a la que se han de aplicar las
21
disposiciones del Código. Además, la Ley afina terminológicamente
introduciendo conceptos como el de revocación, que aunque ya estaban
implícitos en la anterior redacción, no aparecían expresamente en ella.
Entre las incorporaciones que la Ley lleva a cabo destacan, por su
importancia, las relativas al contrato de fianza, como la necesidad de que
el mismo sea escrito o registrado mediante grabación electromagnética
para su validez (párrafos 2 y 3 del art. 446), o la introducción de la
denominada fianza de máximo de préstamos dinerarios (arts. 465-2 a
465-5), que se regula en claro paralelismo con la hipoteca de igual índole.
Por último, la propia Ley se ocupa también de suprimir términos
arcaicos o caídos en desuso (cfr. redacción actual de los arts. 317 y 320, y
sus correspondientes notas), así como de dar nueva redacción al índice y a
los Títulos de todos los Capítulos y Secciones del Código. Esta ley
justifica por sí misma la nueva traducción que ahora ofrecemos.
***
Los autores agradecen al profesor Yoshio Shiomi ( 潮 見 佳 男 ),
Catedrático de Derecho civil de la Facultad de Derecho de la Universidad
de Kioto, su inestimable ayuda en la elaboración de la traducción, y a la
Fundación Japón la financiación necesaria para ultimar este proyecto.

Reformas al código civil japonés

Los Libros I, II y III del Código civil japonés fueron promulgados por
Ley 89/1896, de 27 de abril; los Libros IV y V, por Ley 9/1898, de 21 de
junio.
El Código ha sido reformado por las siguientes leyes:

1.• Ley 36/1901, de 13 de abril.


2.• Ley 37/1902, de 5 de abril.
3.• Ley 42/1925, de 1 de abril.
4.• Ley 69/1926, de 24 de abril.

22
5.• Ley 18/1938, de 22 de marzo.
6.• Ley 21/1941, de 3 de marzo.
7.• Ley 7/1942, de 12 de febrero.
8.• Ley 61/1947, de 16 de abril.
9.• Ley 222/1947, de 22 de diciembre.
10.• Ley 260/1948, de 21 de diciembre.
11.• Ley 115/1949, de 28 de mayo.
12.• Ley 141/1949, de 31 de mayo.
13.• Ley 123/1950, de 1 de mayo.
14.• Ley 5/1958, de 10 de marzo.
15.• Ley 62/1958, de 15 de abril.
16.• Ley 40/1962, de 29 de marzo.
17.• Ley 69/1962, de 4 de abril.
18.• Ley 126/1963, de 9 de julio.
19.• Ley 100/1964, de 10 de junio.
20.• Ley 93/1966, de 30 de junio.
21.• Ley 111/1966, de 1 de julio.
22.• Ley 99/1971, de 3 de junio.
23.• Ley 66/1976, de 15 de junio.
24.• Ley 5/1979, de 30 de marzo.
25.• Ley 68/1979, de 20 de diciembre.
26.• Ley 51/1980, de 17 de mayo.
27.• Ley 101/1987, de 26 de septiembre.
28.• Ley 27/1989, de 28 de junio.
29.• Ley 91/1989, de 22 de diciembre.
30.• Ley 65/1990, de 29 de junio.
31.• Ley 79/1991, de 21 de mayo.
32.• Ley 110/1996, de 26 de junio.
33.• Ley 87/1999, de 16 de julio.
34.• Ley 149/1999, de 8 de diciembre.
35.• Ley 225/1999, de 22 de diciembre.
36.• Ley 91/2000, de 31 de mayo.
37.• Ley 41/2001, de 8 de junio.
38.• Ley 109/2003, de 16 de julio.
39.• Ley 134/2003, de 1 de agosto.
40.• Ley 138/2003, de 1 de agosto.
41.• Ley 76/2004, de 2 de junio.
23
42.• Ley 124/2004, de 18 de junio.
43.• Ley 147/2004, de 1 de diciembre.
44.• Ley 87/2005, de 26 de julio87.

1.•
Meiji (明治) fue el nombre adoptado por el Emperador Mutsuhito (睦仁,
1852-1912). Hijo y sucesor en el trono del Emperador Kômei (孝明天皇)
y de Yoshiko Nakayama (中山慶子), sustituyó el régimen feudal por una
monarquía constitucional. Sobre la restauración Meiji, vid., por ejemplo,
Paul Akamatsu, Meiji 1868. Revolution and Counter-Revolution in Japan
(Londres, 1968); Marius B. Jansen y Gilbert Rozman (ed.), Japan in
Transition, from Tokugawa to Meiji (Princeton, 1986); George M. Wilson,
Patriots and Redeemers in Japan. Motives in the Meiji Restoration
(Chicago, Londres, 1992); David J. Lu, Japan. A Documentary History
(Nueva York, Londres, 1997) 273-373, y Donald Keene, Emperor of
Japan. Meiji and His World (1852-1912) (Nueva York, 2002). Una visión
general del código civil japonés ofrece 高梨公之(監修)、「口語民法
」、自由国民社、東京2004年. Un análisis completo del código y de
las principales leyes civiles japonesas puede encontrarse en 青山善充・菅
野和夫(編集代表)、「判例六法」、平成17年版、有斐閣、東京
2004年.
2.•
Vid. Sukehiro Hirakawa, Japan’s Turn to the West, en The Cambridge
History of Japan V. The Nineteenth Century (Cambridge, 1989) 432-498,
y Stefan Tanaka, New Times in Modern Japan (Princeton, 2004). El
Emperador Meiji gustaba, por ejemplo, de vestir y comer a la manera
occidental y adoptó, en general, muchas costumbres extranjeras.
3.•
Vid. Nobushige Hozumi, The New Japanese Civil Code as Material for
the Study of Comparative Jurisprudence (San Luis 1904) pg. 11: «The
Japanese Civil Code may be said to be a fruit of comparative
24
jurisprudence». Vid. también, Hozumi, Lectures on the New Japanese
Civil Code as Material for the Study of Comparative Jurisprudence (2.ª
ed. revisada, Tokio, Osaka, Kioto, 1912) pg. 22. Sobre este jurista vid.
nota 37. En Japón, el apellido se antepone al nombre. En este trabajo, sin
embargo, para evitar confusiones, se sigue el criterio occidental de
designar a las personas con el nombre seguido del apellido.
4.•
Vid. Hozumi, The New Japanese (cit. nt. anterior) pg. 19: «With the
introduction of Western civilization, the Japanese civil law passed from
the Chinese family to the Roman family of Law». En la segunda edición
revisada del texto (vid. Lectures, cit. nt. anterior, pg. 41), sustituyó la
expresión «Roman family» por la de «European family».
5.•
El contenido de estos tratados puede verse en Treaties and Conventions
Between the Empire of Japan and Other Powers Together with Universal
Conventions, Regulations and Communications since March, 1854
(edición oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, Kokubunsha, Tokio,
1884). Emblemático, por ser el primero de esta nueva política aperturista,
es el tratado de paz y amistad que firmó Japón con Estados Unidos el 31 de
marzo de 1854 (pgs. 735-740), al año siguiente de la visita al Japón del
comodoro Matthew Perry. El 12 de noviembre de 1868 firmó Japón un
tratado «de amistad, comercio y navegación» con España (pgs. 659-671).
Sobre la revisión de estos tratados, vid. Yoshihito Sumiyoshi, State
Practices and Interpretation of International Law in Early Japan IV.
Capitulations in Japan and its Abolishment, en Meiji Law Journal 4
(1997) 43-66.
6.•
Con una alusión a la revisión de los tratados comienza el jurista alemán
Ludwig Hermann Lönholm, profesor de la Universidad Imperial de Tokio,
su breve comentario en inglés a los tres Libros recién promulgados del
código civil: The New Japanese Civil Code. A Short Explanation of Its
Provisions and of Those Parts of the New Treaties Relating to It (Tokio,
1896) 1: «As the new treaties with the Powers have already been
concluded or will be concluded within a short time upon the principle of
the abolition of extraterritoriality, it cannot any longer be doubtful that
foreigners will ere long be subjected to the rules of the Japanese Code».
Vid también una referencia a esta causa, dos años antes, en Boissonade,
25
Les anciennes coutumes du Japon et le nouveau Code civil à l’occasion
d’une double publication de M. John Henry Wigmore (Tokio, 1894) 1, así
como Kazuo Hatoyama, The Civil Code of Japan Compared with the
French Civil Code, en Yale Law Journal 11 (1901-1902) 298, y Hozumi,
Lectures (cit. nt. 3) pg. 10: «The second and more immediate cause of the
codification of the civil law was the earnest desire on the part of the
Japanese people to put an end to the existence of the extraterritorial
jurisdiction».
7.•
Sobre esta recepción al inicio de la época Meiji, vid. Ken Mukai y
Nobuyoshi Toshitani, The Progress and Problems of Compiling the Civil
Code in the Early Meiji Era, en Law in Japan 1 (1967) 25-59. Sobre todo
el periodo, ofrece una visión de conjunto James V. Feinerman, The Meiji
Reception of Western Law, en Hans G. Leser, Tamotsu Isomura (eds.),
Wege zum japanischen Recht. Festschrift für Zentaro Kitagawa (Berlín,
1992) 95-105.
8.•
Una visión de conjunto sobre la recepción del Derecho europeo en Japón
ofrece Zentaro Kitagawa, Rezeption und Fortbildung des europäischen
Zivilrechts in Japan (Fráncfort del Meno y Berlín 1970). Sobre la
recepción del Derecho francés, vid. Yoshiyuki Noda, La réception du
droit français au Japon, en Revue Internationale de Droit Comparé 15
(1963) 543-556. Sobre la recepción del Derecho alemán, vid. Paul
Christian Schenck, Der deutsche Anteil an der Gestaltung des modernen
japanischen Rechts— und Verfassungswesens (Stuttgart, 1997). Sobre la
recepción del Derecho civil (1870-1920), vid. Guntram Rahn,
Rechtsdenken und Rechtsauffassung in Japan. Dargestellt an der
Entwicklung der modernen japanischen Zivilrechtsmethodik (Múnich,
1990) 80-129.
9.•
Vid. Fumihiko Otsuki, Mitsukuri Rinsho Kunden (Tokio, 1907) 100-102.
10.•
Entre los primeros juristas que llegaron a Japón cabe destacar al francés
Georges Bousquet, que lo hizo en 1872, autor del famoso Libro Le Japon
de nos jours et les échelles de l'Extrême Orient I-II vol. (París, 1877) y al
alemán Paul Mayet (1846-1920), que llegó a Japón en 1876. Otros juristas
son mencionados en nts. 25 a 29.
26
11.•
Procedente de una familia aristocrática oriunda de la Vasconia, e hijo no
matrimonial del famoso helenista parisino Jean François Boissonade de
Fontarabie (1774-1857), nació Gustave Émile Boutry en Vincennes, cerca
de París, el 7 de junio de 1825. Tras licenciarse en Letras y doctorarse en
Derecho en la Universidad de París (1852), trabajó como abogado y
profesor particular hasta que ganó la Agregaduría de la Facultad de
Derecho de Grenoble (1864). En 1867 se trasladó a París, donde profesó
en su alma mater hasta que se fue a Japón, invitado por el Gobierno en
misión especial, en 1873. Regresó a Francia en marzo de 1895, donde
vivió retirado en Antibes hasta su muerte, el 7 de junio de 1910. Aparte sus
obras sobre Derecho japonés, cabe destacar su Essai sur l'histoire des
donations entre époux (1852), su Histoire des droits de l'époux survivant
(1873) y su Histoire de la réserve héréditaire (1873). Sobre este jurista,
vid. Yoshiyuki Noda, Gustave Boissonade, comparatiste ignoré, en
Problèmes contemporains de droit comparé II (Tokio 1962) 235-256;
Yasuo Okubo, Père français du droit japonais moderne (1825-1910), en
Revue Historique de Droit Français et Étranger 59 (1981) 29-54, autor
también de la biografía 日本近代法の父ボワソナード (Boissonade,
padre del Derecho japonés moderno) (Tokio, 1977); y la obra colectiva
Boissonade et la recepción du droit français au Japon (París, 1991). Más
recientemente, se han ocupado de este jurista Masako Kobayashi Ikeda,
French Legal Advisor in Meiji Japan (1873-1895): Gustave Émile
Boissonade de Fontarabie (Michigan, 1997), y Rafael Domingo, Gustave
Émile Boissonade, en R. Domingo (ed.), Juristas universales III (Madrid,
2004) 347-349.
12.•
El texto del primer contrato lo ha publicado Yasuo Okubo, Père français
du droit japonais moderne (cit. nt. anterior) 50-52. La cláusula 8 le
prohibía expresamente dedicarse a los negocios, así como inmiscuirse en
temas de carácter religioso o político.
13.•
Sobre este principio de integración, denominado Wakon-Yôsai (和魂洋才
), informador del período Meiji, vid. por todos Ronald Bahr, Die Grenzen
westlicher Rationalität und Wissenschaft bei der Beurteilung der
Modernisierungsprozesse in Asien, en Wege zum japanischen Recht.
27
Festschrift für Zentaro Kitagawa (Berlín, 1992) 16, con bibliografía.
14.•
Vid. Kenzo Takayanagi, A Century of Innovation: The Development of
Japanese Law (1868-1961), en Arthur Taylor von Mehren (ed.), Law in
Japan. The Legal Order in a Changing Society (Cambridge,
Massachusetts, 1963) 29.
15.•
Vid. Hozumi, The New Japanese Civil Code (cit. nt. 3) pg. 8.
16.•
Vid. Boissonade, Projet de Code de procedure criminelle pour l’Empire
du Japon, accompagné d’un commentaire (Tokio, 1882); y Projet revisé
de Code penal pour l’Empire du Japon, accompagné d’un commentaire
(Tokio, 1886).
17.•
La doctrina penalista alemana cautivó a los juristas japoneses. En 1907, se
redactó un nuevo código penal (Ley 45/1907, de 24 de abril, última
reforma por Ley 66/2005, de 22 de junio) especialmente inspirado en las
novedosas ideas de Franz von Liszt (1851-1919). El código de instrucción
criminal de Boissonade fue sustituido, con ligeros cambios, por una ley de
enjuiciamiento criminal, de 1890, que, a su vez, fue derogada por otra
posterior, de 1922, de inspiración alemana. Tras la Constitución de 1947,
se promulgó una nueva ley de enjuiciamiento criminal (Ley 131/1948, de
10 de julio, última reforma por Ley 66/2005, de 22 de junio) conforme a
los nuevos principios constitucionales, que entró en vigor el 1 de enero de
1949.
18.•
Vid. Boissonade, Projet de Code Civil pour Empire du Japon accompagné
d'un commentaire I (Tokio, 1882) pg. V, en el escrito dirigido al Ministro
de Justicia Takato Oki, fechado en Tokio el 30 de septiembre de 1882,
afirma haber tenido «une complète liberté pour la première rédaction du
projet du Code Civil».
19.•
El propio Boissonade, Projet de Code Civil (cit. nt. anterior) pg. VI, dice
expresamente haber utilizado el código civil italiano de 1865 (de
inspiración francesa) y, en ocasiones, haberse separado de los dos
modelos: «Quelquefois, le Projet japonais suivra les corrections apportées
par le Code italien; d'autres fois, il s'écartera de ces deux modèles». Así,
28
por ejemplo, en el Libro de bienes (pg. 1) afirma no haber aceptado la
división y clasificación del código francés por considerarla «peu logique».
También dice haber tenido en cuenta el código belga —en realidad, el
código napoleónico promulgado durante la anexión de las provincias
belgas a Francia— y muy particularmente la reforma parcial, por Ley 16
de diciembre de 1851, en tema de enajenación de inmuebles y de hipoteca,
y afirma que «on ne négligera pas, non plus, la nouvelle législation civil de
l'Allemagne, dès qu'elle sera terminée».
20.•
Vid. Boissonade, Projet de Code civil pour l'Empire du Japon (2.ª ed.
Tokio 1889), compuesto por 1501 artículos, que comprende el Libro II
Des biens (arts. 1 a 600), dividido a su vez, tras unas disposiciones
generales, en una primera parte Des droits réels (arts. 31 a 313) y una
segunda Des droits personnels ou de créance et des obligations en général
(arts. 314 a 600). El Libro III, De moyens d'acquérir les biens (arts. 601 a
1000); el Libro IV, De sûretes ou garanties des créances ou droits
personnels (arts. 1001 a 1313), dividido a su vez en una primera parte Des
sûretes ou garanties personnelles (arts. 1003 a 1095) y una segunda Des
sûretés réelles (arts. 1096 a 1314) y el Libro V, Des preuves et de la
prescription (arts. 1314 a 1501), dividido, como la propia rúbrica indica,
en una parte sobre la prueba (arts. 1314-1425) y otra sobre la prescripción
(arts. 1426-1501). El Proyecto fue recibido con entusiasmo en París por el
hecho de que «s'inspire en effet constamment de notre loi»; vid. la
presentación del Projet de Code civil pour l'Empire du Japon par M.
Gustave Boissonade, a cargo de Ernest Désidé Glasson, en la Academia
francesa de Ciencias Morales y Políticas (París, 1889) 13.
21.•
Vid. en este sentido Yasuo Okubo, La querelle sur le premier Code civil
japonais et l'ajournement de sa mise en vigueur: Refus du législateur
étranger?, en Boissonade et la Réception du droit français au Japon (cit.
nt. 11) pgs. 74-77. Sobre la polémica acerca de la codificación vid.
también, Masayoshi Yoshida, Die Rezeption des japanischen BGB und
der sogennante «Kodifikationsstreit», en Recht in Japan 6 (1986) 7-31; y
Anja Eckey-Rieger, Der Kodifikationsstreit zum Japanischen
Bürgerlichen Gesetzbuch (Bonn, 1994).
22.•
Desde el 30 de abril de 1888 hasta el 8 de agosto de 1892 hubo cuatro
29
primeros ministros: Kiyotaka Kuroda (黒田清隆, 1840-1900), Aritomo
Yamagata (山県有朋, 1838-1922), Masayoshi Matsukata (松方正義,
1835-1924) e Hirobumi Ito (伊藤博文, 1841-1909) (por segunda vez).
23.•
Sobre el Ministerio de Asuntos Exteriores de la época, vid. Kenneth
Colegrove, The Japanese Foreign Office, en American Journal of
International Law 30 (1936) 585-614.
24.•
La nueva Constitución Meiji entró en vigor el 29 de noviembre de 1890.
Una versión inglesa puede verse en Hideo Tanaka, The Japanese Legal
System (Tokio 1976) 16-23, y en Meryll Dean (ed.), Japanese Legal
System: Text and Materials (Londres 1997) 609-616; una traducción
alemana ofrece Schenck, Der deutsche Anteil (cit. nt. 8) pgs. 344-353. En
su elaboración, desarrollaron una importante función los juristas alemanes
Hermann Roesler (1834-1894) y Albert Mosse (1864-1925). También fue
consultado Rudolph von Jhering (1818-1892), cuyas ideas, a pesar de que
él se excusaba alegando su condición de romanista y no de
constitucionalista, fueron muy tenidas en cuenta.
25.•
El código de comercio, a Hermann Roesler (1834-1894); el código
procesal civil, a Hermann Techow (1838-1909). Roesler finalizó su
proyecto en 1884, y en 1890 fue promulgado. Entró en vigor (sólo muy
parcialmente) el 1 de junio de 1891, pues la Dieta Imperial decidió retrasar
su entera vigencia hasta que lo hiciera el código civil de Boissonade. En
1893, una comisión se encargó de revisar el código de comercio, lo que
provocó la dimisión del ministro de Justicia Akiyoshi Yamada (山田顕義
), protector de Boissonade. Un elogio a este ministro, tras su fallecimiento,
pronunció el jurista parisino el 11 de diciembre de 1892, en Tokio, con
ocasión de la reunión anual de la asociación de habla francesa. El elogio se
publicó poco después en la Revue Française du Japon 12 (1892) 406-411.
El código de comercio revisado por la Comisión —en realidad, se trataba
de uno nuevo— fue promulgado por Ley 48/1899, de 9 de marzo, y entró
en vigor el 16 de junio de 1899. Techow preparó un proyecto de ley de
enjuiciamiento civil, inspirado en el alemán de 1877, que fue promulgado
por Ley 29/1890, de 21 de abril, y entró en vigor en 1891.
30
26.•
Sobre la impronta de este jurista en la Constitución Meiji, vid. Wilhelm
Brauneder y Kaname Nishiyama (eds.), Lorenz von Steins «Bermerkungen
über Verfassung und Verwaltung» von 1889 zu den Verfassungsarbeiten
in Japan (Fráncfort del Meno, 1992).
27.•
Sobre la participación de los juristas alemanes en la elaboración de la
Constitución Meiji y la actividad legisladora de la época, vid. Noriko
Kokubun, Die Bedeutung der deutschen für die japanische Staatslehre
unter der Meiji-Verfassung (Francfort del Meno, 1993), así como
Schenck, Der deutsche Anteil (cit. nt. 8) 150-165. Sobre la importante
labor del jurista austriaco Lorenz von Stein (1815-1890), vid. Wilhelm
Braudener y Kaname Nishiyama. Sobre el declive de la influencia francesa
en el Japón, vid. Richard Sims, French Policy Towards the Bakufu and
Meiji Japan (1854-1895) (Surrey, 1998).
28.•
Aunque con el mismo apellido, estos dos juristas no eran parientes.
Hermano de Felix Delbrück fue el famoso primer ministro de Prusia
Clemens Gottlieb Ernst (1856-1921). Sobre esta Escuela alemana, vid.
Schenck, Der deutsche Anteil (cit. nt. 8) pgs. 333-343.
29.•
Vid. John Henry Wigmore, Materials for the Study of Private Law in Old
Japan, publicados bajo los auspicios de la Asiatic Society of Japan (Tokio,
1892), y su nueva versión, acabada poco antes de su muerte, Law and
Justice in Tokugawa Japan. Materials for the History of Japanese Law
and Justice under the Tokugawa Shogunate (1603-1868) (Tokio, 1941,
reimpr. 1969). Una historia del Derecho japonés hasta 1868 ofrece Carl
Steenstrup, A History of Law in Japan until 1868 (Leiden, Nueva York,
Colonia, 1996).
30.•
Boissonade se defendió de la crítica de John Henry Wigmore contenida en
sus Materials (cit. nt. anterior), así como de su breve escrito New Codes
and Old Customs of Japan (Tokio 1892) con una réplica intitulada Les
anciennes coutumes de Japon et le nouveau Code civil, à l'occasion d'une
double publication de M. John Henry Wigmore (extracto de la Revue
Française du Japon, núms. 24 a 26; Tokio 1894). Esta publicación de
Boissonade fue leída por G. Picot en las sesiones de 16 y 30 de septiembre
31
de 1894 de la Academia de Ciencias Morales y Políticas de París. John H.
Wigmore regresó a Estados Unidos en 1892 —tres años antes que
Boissonade a Francia— y profesó en la Northwestern University School of
Law de Chicago, de la que fue Decano desde 1901 a 1922. Sobre John
Wigmore, vid. Dwight Duncan, en R. Domingo (ed.), Juristas universales
III (Madrid 2004) 788-791.
31.•
Vid. las dos notas anteriores. Un intento de compatibilización ofrece
Nobushige Hozumi en su Ancestor-Worship and Japanese Law (3.ª ed.,
Tokio, 1913).
32.•
La controversia entre el iusnaturalismo de Boissonade (y de la Escuela
francesa) y el positivismo de los seguidores —casi todos ellos de la
escuela anglosajona— de Henry Terry (que lo calificaba como una especie
de «derecho») o de John H. Wigmore se agudizó en aquellos años. Vid.
Kenzo Takayanagi, A Century of Innovation (cit. nt. 14) pgs. 28-29.
33.•
Vid. Boissonade, Les nouveaux Codes japonais. Réponse au Manifeste des
legistes et aux objections de la Diète, en Revue Française du Japon 8
(1892) 229-275. El artículo, fechado el 1 de agosto de 1892, es sin duda de
gran valor, por haber sido escrito después de la publicación de la Ley
imperial —así la denomina el propio Boissonade— de 27 de marzo de
1890, de promulgación de los códigos civil y de comercio, y antes de la
Ley 8/1892, de 22 de noviembre, por la que se retrasaba la entrada en vigor
de los dos códigos. Transcribo a continuación las palabras que utilizó
Boissonade para describir la crítica (pg. 238): «Les auteurs du Manifeste,
après avoir cherché à jeter la défaveur sur le Code civil, dans l'esprit de
ceux qui sont attachés à la religion nationale, en lui attribuant sans raison
des tendances religieuses contraires, et dans l'esprit des vieux
conservateurs, en l'accusant de bouleverser l'organisation de la famille, ont
transporté le débat sur le terrain constitutionnel et ont cherché à exciter
contre ce Code, d'un côté les défenseurs des prérogatives impériales, de
l'autre les champions du pouvoir parlamentaire».
34.•
«Nous ne déséspérons pas —escribió el 1 de agosto de 1892— que les
deux Codes soient maintenus et applicables l'an prochain» (vid.
Boissonade, Les nouveaux Codes japonais. Réponse au Manifeste, cit. nt.
32
anterior, pg. 230).
35.•
El lector interesado puede ver una traducción francesa del tenor de la ley
en Revue Française du Japon 11 (1892) 385-386.
36.•
El código de Boissonade, sin embargo, goza cada día de mayor autoridad,
pues muchas son las instituciones reguladas en el código japonés vigente
en las que el llamado «código antiguo» (旧民法) dejó una fuerte impronta.
Los arts. 153, 155, 156, 266, 267, 278 y 365 CCjap., por citar algunos
ejemplos, proceden directamente del código de Boissonade. Sobre esta
influencia, vid. Eiichi Hoshino, L'héritage de G. Boissonade dans le Code
civil et dans la doctrine du droit civil au Japon, en Boissonade et la
réception du droit français au Japon (cit. nt. 11) pgs. 87-102.
37.•
El Barón Nobushige Hozumi era hijo de un samurai de Uwajima, en
Shikoku. Tras sus estudios en Meirinkan (明倫館) y Tokio, fue enviado
por el Ministerio de Educación, en 1876, a Londres, donde obtuvo el título
de barrister at law. En 1879 marchó a Berlín, en cuya universidad amplió
estudios hasta que en 1881 regresó a Japón. Desde 1881 hasta 1912,
profesó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Tokio, de cuya
Escuela anglosajona formó parte. Entre otros cargos, fue miembro de la
Cámara Alta de la Dieta Imperial, Presidente de la Academia Imperial y
Presidente del Consejo Privado del Emperador. La vocación jurídica de
Nobushige cuajó no sólo en su hermano menor—el famoso jurista Yatsuka
Hozumi (穂積八束, 1860-1912)— sino también en su hijo mayor, Shigetô
Hozumi (穂積重遠, 1883-1951), que fue, como su padre, profesor de
Derecho civil en la Universidad de Tokio y juez del Tribunal Supremo.
Sobre este jurista, vid. Rafael Domingo y Aiki Mauleón Muramatsu, en R.
Domingo (ed.), Juristas universales III (Madrid, 2004) 655-657.
38.•
Natural de Tokio. Tras licenciarse, en 1877, en la Escuela de Idiomas de la
Universidad de su ciudad natal, amplió estudios y se doctoró en Derecho
en la Universidad de Lyon. A su regreso a Japón, en 1883, se incorporó a
la Universidad de Tokio como profesor de Derecho civil. En 1919 formó
parte de la comisión de reforma de los Libros IV y V del código civil. No
33
obstante su formación francesa, era partidario de una mayor presencia de
los Derechos germano y anglosajón en el código civil japonés. Sobre este
jurista, vid. Marcos Jaramillo, en R. Domingo (ed.), Juristas universales
III (Madrid, 2004) 697-699.
39.•
Natural de la prefectura de Shimane, en 1884, se licenció en Derecho en la
Escuela del Ministerio de Justicia, de la que era profesor Boissonade.
Amplió estudios en las Universidades de Lyon —donde se doctoró— y de
Berlín. A su vuelta a Japón, en 1890, impartió docencia de Derecho civil y
de comercio en la Universidad de Tokio. Participó muy activamente en la
elaboración del código de comercio japonés de 1899. Sus Elementos de
Derecho civil (民法要義), publicados entre 1886-1899, han servido para
formar a generaciones de juristas. Sobre este jurista, vid. Nobuo Hayashi y
Rafael Domingo, en R. Domingo (ed.), Juristas universales III (Madrid,
2004) 730-731.
40.•
Un comentario a estos Libros ofreció unos meses después, concretamente
en julio de 1896, Ludwig Hermann Lönholm, The New Japananese Civil
Code (Tokio, 1896), así como F. Schröder, Notes on the Civil Code of
Japan (Yokohama, 1898).
41.•
El código civil fue traducido al inglés y al alemán, por vez primera, por el
jurista alemán Ludwig Lönholm, abogado y profesor de la Universidad
Imperial de Tokio. En la introducción a la traducción inglesa (Tokio, 1898,
pg. II), el traductor se queja de las dificultades que tuvo para traducir al
inglés conceptos japoneses recibidos de la tradición jurídica europea. Una
temprana traducción alemana fue también la de Karl Vogt, Japanisches
Bürgerliches Gesetzbuch (2.ª ed., Tokio, 1937). Una traducción francesa
(sólo de los tres primeros Libros), fue cuidada por el propio Tomii y por
Motono, Code civil de l'empire du Japon. Livres I, II et III, promulgués le
28 Avril 1896 (París, 1898).
42.•
Un comentario al código civil para los lectores de habla inglesa publicó
Joseph Ernest de Becker, Annotated Civil Code of Japan (Londres,
Yokohama) vol. I y II (1909) III y IV (1910). Vid. también del mismo
autor, sus Elements of Japanese Law (Tokio, Boston, 1916) 206-287; y
34
The Principles and Practice of the Civil Code of Japan, II vols. (Londres,
1921).
43.•
Por influencia alemana, en 1902 se crearon en Japón las primeras cátedras
de Derecho romano, disciplina que venía impartiéndose ya desde que
llegaron al Japón los primeros juristas alemanes. Vid. Paul Koschaker,
Europa und das Römische Recht (Múnich, 1947) 132.
44.•
Vid Lönholm, The New Japanese Civil Code (cit. nt. 40) pg. 1: «It is
founded upon the new German Code, but contains also some principles
taken from the English, Swiss, French and Italian Law».
45.•
En efecto, el BGB fue aprobado el 17 de enero de 1896 (unos meses antes
que los tres primeros Libros del código civil japonés) y fue promulgado el
28 de agosto de 1896. Como es sabido, entró en vigor con el cambio de
siglo, el 1 de enero de 1900. Los legisladores japoneses tuvieron en cuenta
el primer proyecto, publicado en 1888, y el segundo, de 1895. Por eso, hay
algunos artículos en el código japonés que, inspirados en estos proyectos
del BGB, no se encuentran en el código alemán vigente. Así, por ejemplo,
el art. 433 del código japonés de 1898 está inspirado en el §322.2 del
primer Entwurf del BGB, que luego no pasó a la versión final. Una tabla de
correspondencias entre el código civil japonés de 1898 y algunos códigos
europeos ofrece Joseph Ernest de Becker, The Principles and Practice of
the Civil Code of Japan (cit. nt. 42) pgs. 824-853.
46.•
Se refiere al Code fédéral des obligations, de 14 de junio de 1881, que entró
en vigor el 1 de enero de 1883. Inspirado en éste, el Code des obligations
actualmente vigente en Suiza es el de 30 de marzo de 1911, que hace las
veces de Libro V (complementario) del código civil suizo. Tanto el código
civil suizo como el código de obligaciones entraron en vigor el 1 de enero de
1912. Los legisladores japoneses también tuvieron en cuenta el anteproyecto
del código civil suizo, de 1907, que el ministerio de Justicia helvético encargó
al jurista Eugène Huber (1849-1923).
47.•
Una traducción al castellano de este código ofrece Gustavo La Iglesia,
código civil general de los bienes (Madrid, 1893).
48.•
35
Se refiere a la Ley sucesoria (Act X), de 1865 y a las Leyes contractuales
(Act IX), de 1872 y (Act I), de 1877. Vid. The Indian Succession Act (Act
X of 1865), with elaborate notes and commentaries by Mahendra Chandra
Majumdar (Calcuta, 1924); y The Indian Contract Act (Act IX of 1872)
and the Specific Relief Act (Act I of 1877), with a full commentary by D.
Sutherland (Calcuta, 1879). Una breve historia del Derecho indio ofrece
Shree Govind Mishra, The Legal History of India (1600-1990) (Nueva
Delhi, 1993).
49.•
Se está refiriendo al denominado Revised Civil Code of the State of
Louisiana, de 1870, que reformó el de 1825, sobre todo en lo relativo a la
esclavitud. Esta inspirado en el código de Napoleón.
50.•
El Code civil du Bas Canada (The Civil Code of Lower Canada), de 1866,
ha sido sustituido por el Code civil du Québec (Civil Code of Québec), que
entró en vigor el 1 de enero de 1994.
51.•
Por ejemplo, el código de Chile, de 1857; el de Uruguay, de 1869; de
Argentina, de 1871; o los de Venezuela y Colombia de 1873.
52.•
Vid. Draft of Civil Code for the State of New York, prepared by the
Commissioners of the Code, and submitted to the judges and others for
examination, prior to revision by the commissioners (New York, 1862). El
proyecto influyó en la estructura del código japonés, en la medida en que
está dividido conforme a la tripartición clásica en personas (Libro I), cosas
(Libro II) y obligaciones (Libro III) más un Libro IV que hace de parte
general.
53.•
Vid. Hozumi, The New Japanese civil Code (cit. nt. 3) 11, y Lectures (cit.
nt. 3) pgs. 22-23.
54.•
Especialmente el código austriaco. En efecto, el legislador japonés tomó,
por ejemplo, del código austríaco (§ 323 ABGB) la presunción de justo
título (art. 188 CCjap.) o el principio de inherencia predial de la
servidumbre (§ 495 ABGB y art. 281 CCjap.). En el § 494 ABGB se
inspira el art. 288 CCjap., que permite al propietario del fundo sirviente
utilizar las obras de instalación construidas en su fundo en beneficio de la
36
servidumbre, en tanto no interfiera el uso de ésta.
55.•
El propio Hozumi menciona la influencia de estos dos códigos pioneros en
la incorporación de este principio de igualdad. Vid. Hozumi, New
Japanese Civil Code (cit. nt. 3) pg. 37. El art. 3 del Libro I del código
italiano dispone que «lo straniero è ammesso a godere dei diritti civili
attribuiti ai cittadini». La observación del anotador es históricamente del
máximo interés: «il presente articolo —escribe en nt. 1— arreca una
grande idea progressiva, liberale e generosa: starà al tempo ed
all'esperienza il decidere della maggior o minore convenienza di codesta
innovazione fondamentale qui sanzionata»; vid. Il codice civile italiano
annotato dall'avvocato Vincenzo Cattaneo coll'opera e consiglio
dell'avvocato Carlo Borda (Turín, 1865) 54. En el art. 554 del código civil
italiano de 1865 está inspirado el art. 232 CCjap., en tema de
indemnización de daños por elevación de muro. El código civil de los
Países Bajos de 1827 inspiró, por ejemplo, el art. 284 CCjap., sobre
interrupción de la prescripción adquisitiva. De los tres componentes de la
Comisión codificadora, quizá Kenjiro Ume era el que mejor conocía el
código italiano por haberlo manejado durante la preparación de su tesis
doctoral De la transaction en droit français comparé avec le Code civil
italien et le projet de Code civil japonais (París, 1889).
56.•
Aunque la estructura es semejante a la del BGB —inspirada la de éste, a su
vez, en la de Gayo, que divide sus «Instituciones» en «personas», «cosas» y
«acciones»—, lo cierto es que el código japonés se separa del alemán al
anteponer los derechos reales (Libro II) a las obligaciones (Libro III). La
composición del BGB es la siguiente: un Libro de Parte general (§§ 1-240
BGB) y cuatro de parte especial: Derecho de obligaciones (§§ 241-853);
Derecho de cosas (§§ 854-1296); Derecho de familia (§§ 1297-1921) y
Derecho hereditario (§§ 1922-2385).
57.•
El lector interesado en conocer más en detalle la presencia del Derecho
alemán en el código japonés puede hacerlo a través de las notas a los
distintos artículos. Posteriormente, el BGB influyó, tanto directamente
como a través del propio código civil japonés, en la elaboración del código
civil de Taiwán, promulgado el 23 de mayo de 1929 (en vigor desde el 10
de octubre de ese mismo año), durante el periodo colonial japonés, así
37
como del código civil de la República de Corea (Corea del Sur), de 22 de
febrero de 1958 (en vigor desde el 1 de enero de 1960). Una versión
inglesa del código civil de Taiwán puede consultarse en Major Laws of the
Republic of China on Taiwan. Chinese and English bilingual Edition I
(Taipei, 1991) 49-365. Del código coreano hay también una versión
inglesa no oficial editada por el «Instituto coreano para la investigación
legal», en Statutes of the Republic of Korea III (Seúl, 1997) 1-224. Sobre
la recepción del Derecho alemán en Corea, vid. Manfred Rehbinder y
Jun-Chan Sonn (eds.), Zur Rezeption des deutschen Rechts in Korea
(Baden-Baden, 1990). Para una visión de conjunto de los distintos
ordenamientos jurídicos de Asia oriental, vid. Poh-Ling Tan, Asian Legal
Systems. Law, Society and Pluralism in East Asia (Sidney, 1997).
58.•
Vid. la nota introductoria correspondiente al Capítulo.
59.•
En todo caso, el sistema de responsabilidad extracontractual adoptado en
el código japonés está más próximo al BGB que al Code, ya que, a
diferencia del código francés, no es un sistema de cláusula general, sino
que exige la lesión de un derecho subjetivo absoluto para integrar el
supuesto de hecho de dicha responsabilidad (cfr. en este sentido el art. 709
CCjap., inspirado en el § 844 BGB).
60.•
Sobre la influencia del Derecho francés en el código civil japonés, vid.,
Kazuo Hatoyama, The Civil Code of Japan Compared with the French
Civil Code, en Yale Law Journal 11 (1901-1902) I (pgs. 297-303), II (pgs.
354-370) y III (pgs. 403-419), Masao Ishimoto, L'influence du Code
français sur le droit civil japonais, en Revue internationale de droit
comparé 6 (1954) 745-752, Eiichi Hoshino, Influence of French Civil Law
upon the Civil Code of Japan, en Tanaka, System (cit. nt. 24), pgs.
229-235, y también de Eiichi Hoshino, L'influence du Code civil au Japon,
en Le Code civil. Un passé, un présent, un avenir (París, 2004) 871-895.
61.•
La influencia del Derecho angloamericano en el código civil japonés de
1898 es pequeña. Sí está presente, por ejemplo, en el art. 43 CCjap., que
recoge el principio de prohibición ultra vires, a propósito de la actuación
de las personas jurídicas, y en el art. 481 CCjap., que regula el pago en
caso de Garnish (vid. nota al art. 481 CCjap.). Tras la promulgación del
38
código, el Derecho japonés recibió del Derecho angloamericano la
legislación sobre el Trust.
62.•
Sí hay un semejanza de plazo (30 y 29 años, respectivamente) entre el art.
278.3 CCjap. y nuestro art. 1647 CCesp.; y de contenido, entre el art.
1648.2 CCesp. y el art. 271 Cjap.
63.
島村博 (Hiroshi Shimamura), 非営利団体は「共益」団体か「公益」
団体か(2)~旧民法「人事編」起草者・法制官熊野敏三、明治2
2年の烽火~、(«¿Las asociaciones sin ánimo de lucro son entidades de
interés común o de interés público?», parte 2), 協同総合研究所特集、2
003年、133号、48・64頁 (boletín especial de The Japan
Institute of Co-operative Research, núm. 133 de agosto de 2003, páginas
48 y 64). Una copia del artículo de Shimamura puede obtenerse en
http://jicr.roukyou.gr.jp/hakken/2003/133/133-shimamura.pdf.
64.•
「法人ハ本法又ハ特別法ノ規定ニ依ルニ非レハ成立スルコトヲ得
ス 人五、伊二、白草531、西民35」 («Las personas jurídicas
sólo podrán constituirse conforme a lo dispuesto en este Código o en otras
leyes. Artículo 5 del Libro de las personas, artículo 2 del código civil
italiano, artículo 531 del proyecto de código civil belga, artículo 35 del
código civil español»).
65.
大河純夫 (Sumio Okawa),「外国人の私権と梅謙次郎」(«Kenjiro Ume
y los derechos de los extranjeros»), 立命館法学、一九九七年二五五号、
一 〇 五 頁 (boletín de la Facultad de Derecho de la Universidad
Ritsumeikan núm. 255 de 1997, páginas 105 y ss. —apartado 2-4 y nota al
pie núm. 17—). Transcribimos a continuación el párrafo en el que Okawa
cita el código español como uno de los ejemplos de leyes tenidas en cuenta a
la hora de redactar el artículo 2 (actualmente el 3) del código japonés: 第二

39
条原案の提案にあたって挙げられている立法例は、旧民法人事編第
四条、フランス民法第一一条、イタリア民法第三条、オランダ民法
第二条(第九条の誤り)、旧法例第九条、オーストリア民法第三三条
、スペイン民法第二七条、チューリッヒ民法第一条、グラウビュン
デン民法第一条第一号、第五条第一項(「一、一号五、一項」また
は「一、一号、五、一項」と記載されている)、ベルギー民法草案
第五〇条である。Por su parte, la nota al pie núm. 17 contiene las fuentes
de las que el autor obtuvo esta información: 「日本近代立法資料叢書一
三 第二綴一四頁、第一綴一八七頁」(Colección de material legislativo
moderno del Japón, vol. XIII, libro 2, pág. 14 y libro 1, pág. 187). Una
copia del artículo de Okawa puede obtenerse en:
http://www.ritsumei.ac.jp/acd/cg/law/lex/97-5/okawa.htm.
66.•
La Casa japonesa no deja de tener cierta semejanza conceptual con la Casa
del Derecho de Navarra, compuesta también por una pluralidad de
personas de distintas generaciones, cuya unidad, conservación y
transmisión informan todo el Derecho familiar y sucesorio foral (vid.
Leyes 48 y 75 del Fuero Nuevo). Sobre la Casa, vid. Juan García Granero,
Comentario a la Ley 48, en Comentarios al código Civil y Compilaciones
forales XXXVI.1 (Madrid, 1990) 90-109.
67.•
El jefe de la casa podía abandonar la jefatura al cumplir sesenta años
siempre y cuando le sucediera en vida su heredero y éste tuviere capacidad
de obrar (art. 752 CCjap.1898).
68.•
Así, para contraer matrimonio, el menor de treinta años o la menor de
veinticinco necesitaban el consentimiento de sus padres, siempre y cuando
éstos pertenecieran a la Casa (art. 772 CCjap.1898), y el del jefe de la
Casa, si no era su padre.
69.•
En efecto, el Derecho japonés venía aplicando la doctrina china de la
perpetua obediencia de la mujer al varón, que se manifestaba en las llamadas
40
tres obediencias: la mujer, de soltera, debía obedecer a su padre; de casada, a
su marido; de viuda, a su hijo. Vid. Hozumi, Lectures (cit. nt. 3) pg. 31. El
art. 748 CCjap.1898 otorga a la mujer soltera, integrada en la casa de su
padre o de su abuelo, capacidad para adquirir un patrimonio propio distinto
del de la casa.
70.•
Así, por ejemplo, el hijo ilegítimo reconocido por el marido (庶子) gozaba
de mejor posición que el hijo ilegítimo reconocido por la mujer (arts. 823.2
y 836 CCjap.1898), o el adulterio de la mujer era causa de divorcio (art.
813.2 CCjap.1898), pero raramente la infidelidad conyugal del marido
(vid. art. 813.3 CCjap. 1898). A tenor del art. 877 CCjap. 1898, la patria
potestad recaía sobre el padre, a no ser que éste hubiere muerto, fuese
desconocido o incapaz para el ejercicio de ésta, en cuyo caso recaía sobre
la madre. La mujer adoptaba el apellido del marido (art. 788.1
CCjap.1898, a excepción de lo dispuesto en caso de nyûfu ( 入 夫 )
—incorporación del esposo a la casa regida por la esposa, con ocasión del
matrimonio entre ambos— en el art. 736 CCjap.1898) y el domicilio
matrimonial lo establecía éste (art. 153 CCjap.1898).
71.•
Este divorcio requería el consentimiento de los padres en los menores de
veinticinco años (art. 809 CCjap.1898). En realidad, en muchas ocasiones,
el divorcio bilateral no era sino un «abandono» de la mujer «consentido»
por ella. Muy lejos estaba culturalmente el Japón de vislumbrar la
auténtica, por libre, naturaleza unitiva del perpetuo amor conyugal entre
personas de igual dignidad y sexo complementario.
72.•
En 1873, el Gobierno Meiji autorizó a la mujer, acompañada de sus
padres, a reclamar judicialmente el divorcio. Vid. Tadaki Matsukawa, La
famille et le droit au Japon (París, 1991) 61.
73.•
Vid. Hozumi, The New Japanese Civil Code (cit. nt. 3) pg. 32 y
Ancestor-Worship and Japanese Law (cit. nt. 31) pg. 144; y Matsukawa,
La famille (cit. nt. anterior) pgs. 60-61. La mujer sólo podía liberarse del
marido cruel ingresando por tres años en determinados templos budistas.
Si durante la fuga era capturada por su marido, debía volver a casa.
74.•
41
El año 1897, el índice de divorcios (por mil habitantes) fue de 2.93
(115.654 divorcios), el año que entró en vigor el nuevo código (1898) el
índice descendió a 2.32 (99.464 divorcios); el año 1898 bajó a 1.54
(66.626 divorcios); en 1900, descendió a 1.46 (63.828 divorcios); en 1910,
el índice fue de 1.21 (59.432 divorcios); en 1920 descendió a 0.99 (55.511
divorcios). Vid. tabla ofrecida por vid. Wolfgang Humbert-Droz, Das
Ehescheidungsrecht in Japan (Colonia, Berlín y otras ciudades 1985) 132,
contrastada a partir de 1899 con los datos facilitados por el Ministerio
japonés de Salud y Bienestar (Estadística vital).
75.•
En 1900, el 99.7% de los divorcios fueron convencionales; en 1920, el
99.2%.; vid. Wolfgang Humbert-Droz, Das Ehescheidungsrecht in Japan
(cit. nt. anterior) pg. 132.
76.•
Sobre la sucesión en el código Meiji, vid. por todos, Nobushige Hozumi,
Ancestor-Worship and Japanese Law (cit. nt. 31) pgs. 170-187. En contra
de muchos tópicos divulgados por los eruditos acerca de la extremada
dependencia individual en época imperial, vid. J. Mark Ramseyer,
Autonomy: Family Law, en Odd Markets in Japanese History (Cambridge,
1996) 80-108, que concluye diciendo que «imperial Japanese family law
did not create the hierarchical world that observers usually describe» (pg.
107).
77.•
Sobre la elaboración de la Constitución, vid. Osamu Nishi, Ten Days
Inside General Headquarters (GHQ): How the Original Draft of
Japanese Constitution Was Written in 1946 (Tokio, 1989); y Kyoto
Inoue, MacArthur’s Japanese Constitution. A Linguistic and Cultural
Study of Its Making (Chicago, Londres, 1991). Sobre su contenido, vid.
Hiroyuki Hata y Go Nakagawa, Constitutional Law of Japan (La Haya,
Londres, Boston, 1997). Una visión de conjunto sobre el Derecho
constitucional japonés ofrece Toshiyoshi Miyazawa, Verfassungsrecht
(Kempo) (Colonia, Berlín, 1986). La reforma de la Constitución
llamada «made in USA» es un tema recurrente, avivado últimamente
con el borrador de reforma constitucional hecho público por el Partido
Liberal Demócrata (Jiminto) el 22 de noviembre de 2005. Un
interesante Libro testimonial sobre el alcance de la reforma del '47 en
todo el ordenamiento jurídico, así como en la organización
42
jurisdiccional es el de Alfred C. Oppler, Legal Reform in Occupied
Japan. A Participant Looks Back (Princeton, 1976). Este magistrado
alemán, judío, huyó del terror nazi y se estableció en Boston, para luego
prestar sus servicios al gobierno americano en Tokio, tras la victoria de
los aliados.
78.•
El artículo consagra la supremacía normativa de la Constitución y
establece la nulidad de pleno derecho de aquellas leyes, ordenanzas,
edictos imperiales o cualesquiera otras disposiciones contrarios a ella.
79.•
Sobre la reforma de 1947, vid. Yozo Watanabe, The Family and the Law:
The Individualistic Premise and Modern Japanese Family Law, en Arthur
Taylor von Mehren (ed.), Law in Japan. The Legal Order in a Changing
Society (cit. nt. 14) pgs. 364-398; Yasuhide Kawashima, Americanization
of Japanese Family Law (1945-1975), en Law in Japan 16 (1983) 54-68.
De cierto valor histórico, por la proximidad a la reforma, es el escrito de
Masanobu Kanayama, profesor de la Universidad Dôshisha de Kioto,
presentado en la Universidad Harvard, en marzo de 1955, sobre The
Reformation of Japanese Law and Its Spiritual Basis (pro manuscripto,
signatura: Jap. 910-Kan, Harvard Law Library), que ve la reforma con
«suspicious eyes» (pg. 1). La reforma se siguió bastante de cerca en los
Estados Unidos; vid. ya los primeros comentarios de Kurt Steiner,
Post-War Changes in the Japanese Civil Code, en Washington Law
Review 25 (1950) 286-312, y The Revisión of the Civil Code of Japan:
Provisions Affecting the Family, en Far Eastern Quarterly 9 (1950)
169-184.
80.•
Así los arts. 944 a 991 CCjap.1898, relativos al consejo de familia, deber
de manutención del jefe de la casa y sucesor del jefe, fueron directamente
suprimidos. Pero hay también artículos de nueva creación como los arts.
884, 885, 886, 890, 893, 987, 906, 907 ó 1043 CCjap., por citar algunos
ejemplos.
81.•
En este punto parece obligada una mención comparativa al legislador
navarro, que, en tema de la Casa, incorporó algunas modificaciones al
Fuero Nuevo de 1973 (por Ley de 1 de abril de 1987) para adaptarlo a los
nuevos principios de la Constitución española de 1978, pero en modo
43
alguno pensó que una institución tan consuetudinaria y popular como la
Casa debiera ser suprimida por inconstitucional.
82.•
El art. 737 CCjap., en relación con los arts. 4 y 731 CCjap., exige el
consentimiento paterno en caso de matrimonio del menor, es decir, del
varón mayor de dieciocho y menor de veinte, así como de la mujer mayor
de dieciséis que no haya cumplido los veinte años.
8
3.•
Sobre la reforma del Derecho de sucesiones, vid. Petra Schmidt, Die
Entwicklung des japanischen Erbrechts nach dem Zweiten Weltkrieg
(Colonia, Berlín, 1993). Una tabla de correspondencias entre el código de
1998 y la reforma de 1947 ofrece en pg. 187.
84.•
Vid. art. 813 CCjap1898 en relación con el art. 770.1 CCjap.
85.•
Por más que la regulación actual del divorcio sea una de las más
permisivas del mundo, la sociedad japonesa, quizá porque ha visto en el
matrimonio algo más que el simple convenio de convivencia a la
«americana», considera la estabilidad matrimonial como un bien muy
preciado. Así lo confirman las estadísticas, a pesar de que estos últimos
años se han disparado las cifras. El índice de divorcios (por 1000
habitantes) es el siguiente: en 1985: 1.39; en 1990, 1.29; en 1995, 1.60; el
2000, 2.10; y el 2003, 2.25 (es decir 283.854 divorcios) (Vital Statistics,
publicadas por el Ministerio japonés de Salud, Trabajo y Bienestar, 2005).
86.•
Así el antiguo art. 1 sobre capacidad jurídica, que abría el código de 1898,
pasó a ser, en 1947, el art. 1-3 a fin de no alterar la numeración de 1898.
Con la reforma de 2004, este art. 1-3 ha pasado a ser el art. 3.1; el art. 1-2 ha
pasado a ser el art. 2, y el art. 2 ha pasado a ser el art. 3.2; a su vez, el art. 3
ha pasado a ser el art. 4.
87.
Se han incorporado en esta obra las reformas llevadas a cabo por el
artículo 116 (民法の一部改正) de la Ley 87/2005, de 26 de julio (会社法
の施行に伴う関係法律の整備等に関する法律), en vigor desde el 1 de
mayo de 2006. No se han incorporado, en cambio, pues no entrarán en
44
vigor hasta, al menos, dentro de un año, las reformas contenidas en las
Leyes 50/2006, de 2 de junio, 73/2006, de 15 de junio, y 78/2006, de 21 de
junio.

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