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8 Agradecimientos
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IN DICE GENER AL
=: , ,~((~
e.1 V{ I U
~rOr1
. G,U~d
gracias a los señores J. G. Fletcher, ]. E. ~:?ingarn y C. L. Weis. En cuanto
a la atenta y minuciosa crítica del libro en uno u otro de sus borradores por
parte de la señorita Catherine K. Bauer, del profesor Geroid Tanquary Ro-
binson, y de los señores jsmes L. Henderson y John Tucker, Jr., me encuentro
ante tal obligación que resultaría difícil de soportar si la amistad no estuviera
dispuesta a confirmarla. Por la ayuda en la recogida de ilustraciones históricas
estoy par:icularmente en deuda con el señor William M. Ivins y sus ayudantes
del Me.ropolitan Museum of Art. Finalmente, debo dar mis más cordiales
gracias a la John Simon Guggenheim Foundation no sólo !'nt la beca parcial
que en 1932 me permitió pasar cuatro meses en investig=ión y meditación
en Europa, Sil") también porque aquellos meses fructíferos modificaron el
alcance v di,·'~nsión de toda la obra.

L.M.

I
La primera redacción de este libro 1
fue escrita en 1930 y la segunda fue I
completada en 1931. Hasta 1932 mi
propósito era tratar de la máquina, la
ciudad, la región, el grupo y la perso-
;1
nalidad el, un solo volumen. Al tratar ACRADECIMI!':NTC.S .... . . 7 1
de la sección sobre técnica [ue necesa-
rio aumentar la escala de todo el pro-
yecto, por lo que el presente libro s610
INTRODUCCIÓN A LA EDICIÓN I-LIRBINGp.R . 15 1
:l cubre una parte limitada del primer COkRIGENDA ......•.....................•........•......... 19
'I
borrador. Si bien Técnica y Civiliza-
1) cián constituye una unidad, ciertos as- OBJETIVOS
21

r'
pectos de la máquina, tales como su
relarián con la araultectura, y ciertos
aspectos ¿? la cioilizacién que a la !::.~ga . CAPÍTU·.O 1. PRP.PARACIÓN CULTURAL .....................••.....•..•.............•. ?(j
,.,
pueden afectar el curso de la técnica l.

'1 quedan para ser tratados en otro mo-


mento.
1. ~.!;ÍquiDas, obras de ingeniería y '<la máquina»
2. El monasterio y e! reloj
.
.
26
29•••... 1)
\
I

3. Espacio, distancia, movimiento . 34


4. La influencia de! capitalismo . 39v
L. M.
5. De la fábula al hecho . 44
6. El obstáculo de! animismo . 47
7. La ruta a través de la magia . 52
8. Control social . 56
9. El universo mecánico . 60
!O El t1ec~r de inventar . 66
11. Antidpaciones prácticas . 73

9
¡If 10
Indice gen-ral Indice g-neral 11
CAPÍTULO 2. AGENTES DE LA MECANIZACIÓN ............•.................•.......
1
78 CAPÍTULO 5. LA FASE NEOTÉCNICA 233
11
i I 1. El perní de la técnica 78
I
2. De Re Metallica 83 1. Los inicios de la neo técnica . 233
I 11 2. La importancia de la ciencia . 236
/ o 3. La minerfz y el capitalis/YlQ moderno 91
4. El primitivo ingeniero 9.1 5:' Nuevas fuentes de energía . 241
1)1 5. De la caza de Ia preso a la caza dé; hombre 98 4. El desplazamiento del proletariado . 244
6. Guerra ": im.''':~t0 . 10.2 5. Materiales neotécnicos . 249
7. Produccién en masa militar 110 6. EllcJ.gla ;i movilidad . 255
11\ 8. La instrucción militar y la deteriorización 114 l. La paradoja de la comunicación . 259 ~.
11, ~. Marte v Venus 116 8. El nuevo archivo permanente . 261
V 10. At~acción del consumo e impulso productivo 121 9. Luz y vida ; . 266
!I¡ 10. La influencia de la biología . 271
11. De la destrucción a la conservación . 275
12. La planificación de la población . 280
CAPÍTULO 3. LA FASE EOTÉCNICA
............................
126
13. El presente pseudornorfo . 283

1. Sincretísmo técnico 126


2. El cO::lplejo tecnológico 128
• 3. Nuevas fuentes de energía 131 CAPÍTULO 6. VENTAJAS E INCONVENIENTES 2g8
a 4. Tronco, plancha y mástil 137
' 5. A través de un cristal, con claridad .. 141 \, 1. Resumen de las reacciones sociales . 288 !r'
.: •• 6. El cristal y el ego 146 2. La rutina mecánica . 289
:. Los inventos principales 148 3. Materialismo sin objetivo: Poder superfluo . 293\..00'"""
8. Debilidad y fuerza 15~ ~, 4. C"ooperaClOn contra escíavitr
, . d . 302---
':-""5. Ataque directo centra la máquina . 307
6. Lo omántico y lo utilitario . 308
CAPÍTULO' 4. LA FASE PALEOTÉCl"\!CA 7. El culto del pasado ..........•......................................... 311~
................................................
171 8. El retorno a la naturaleza . 317
11 9. Polaridades orgánicas y mecánicas . 321
1
325 __
1. La tardía hegemonía inglesa . 10. El deporte y la «diosa impura» .
171
2. La, nueva barbarie : . 11. El culto a la muerte . 32~
173
•• 3. Capit~isr::o c~rbonífero . 12. Los parachoques menores .............................................. 333
176
4. La maquma ue vapor . 13. Resistencia y ajuste . 337
• 5. Sangre y hierro .
178
Ai. 183
A.
La destrucción
La degradación
del medio
del trabajador
am:"ier.~e .
..........................................•..
187 ,
I
191
8. La inanición de la vida : . CAPÍTULO 7. f.SIMILACIÓN DE LA MAQUINARIA ................................... 341
11'9. La doctrina del progreso . 197
10. La lucha por la existencia .
201
y{1. Clase y nación . 208 ':1(;, 1. Nuevos valores culturales 341"'"
12. El imperio del desorden .
210 2. La neutralidad del orden 346
13. La energía y el tiempo . 213 3. La experiencia estética de la máquina . 352
Id. La cOl)"1nen"~ción esréric- .. '" . 218 4. La fotografía como medio y símbolo
356 --
15. Tnunfos mecánicos . :J2 ;. El crecimiento del funcionalísmo . 367
16. El paso paleotécnico . 227 6. La simplificación del medio ambiente . 373..-
......................... .................. 232 7. La personalidad objetiva '. .. 381
-1

12
Indice general ILUSTRACIONES
CAPÍTULO 8. ORIENTACIÓN .....................••..............................•....
385
1. La disolución de «la máquina» .
385
./2. Hacia una ideología orgánica .
389
3. Los elementos de la energética social .
394
4 ¡Aumpnten la conversión! .
404
5. j Economicen la producción! . tl07
ó. ¡Normalicen el consumo! .
415
7. C0!!':!,¿!;i~~::::, b~sico ..... o ••• , ••••• _, oo. _ •••••••••••••• o., ••••••••••••••••••••••

42~
8. ¡Socialicen ia creación! .
43n
V9. Trabajo para el autómata y el ~ticionado . ';34
1..1 O. Control político .
440
I 11. La disminución de la máquina .
"<, 12. Hacia un equilibrio dinámico . 446
4.52
¡J'3. Resumen y perspectivas .
456

INVENT:JS .
............................................... .
459
1. Introducción .
459
2. Lista de inventn, .
460

BIPLIOC;,AFÍA
...................................................................
474
1 ANTICIPACIONES DE LA VELO~IDAD . 67
1. Introduccióp general 474 II. PEP.SPECTIVAS . 69
2. Lista de libros 476
III. LA DANZA DE LA MUERTE . 103
IV. MINERÍA, MúNICIONES y GUERRA . 105
INDICE ALFABÉnco DE NOMBRES .
............................. 503 V. TÉCNICAS DE LA MADERA .................•.•.................................. 165
VI. MEDIO AMBIENTE EOTÉCNICO ............•........................•.......... 167
VII. MANUFACTURA PRIMITIVA . 203
VIII. PRODUCTCS PALEOTÉCNICOS .................................•................. 205
IX. TRIUNFOS PALEOTÉCNICOS .........•...•.......................•............•.... 253
X. AUTOMATISMO N1::0TÉCNICO ; ......................•..........................• 297 ,
,)
XI. FORMAS DE AEROPLANOS ...................•.............................•.... 299 ,
XII. LA NATURALEZA Y LA MÁQUINA ...•.....•.....•........•................. 361
~
363
1 XIII.

XIV.
ASIMILACIÓN

ARTE
ESTÉTICA

MODERNO DE LA MÁQUINA
••••.•..•.....•..•..•..••.•...•.••.••......•...•.••••..••

. 395

,
4 XV. EL NUEVO AMBIENTE ..................................•......................... 397

I
1 13

I
INTRODUCCION
A LA EDICION HARBINGER

Tecbnics and Cioilization (Técnica y Civilización) se publicó por


primera ver en ~934. En aquel tiempo, aunque los estudiosos a me-
nudo caracterizaban el período actual con el nombre de la «edad de
la máquina» con todo, buscaban sus comienzos en el siglo XVIII; pues
A. j. Toynbee, un pariente del actual historiador, hacia 1880 había
aplicado el término «la revolución industrial» a las innovaciones téc-
nicas que entonces habían tenido lugar. Y mientras los antropólogos
y arqueólogos dedicaron la debida atención al equipo técnico de los
pueblos primitivos, exagerando a veces el efecto formativo de los
instrumentos, apenas si se trató de la más amplia influencia de la
técnica, sobre las culturas humanas; lo útil y lo práctic.o aún quedaba
fuera del reino de lo bueno, lo verdadero y lo bello. ,
T ecbnics and Cioilization rompió con este -:1e~cuido tradi-ional ,}
de la tecnología: no solamente resumió por primera vez la historia
técnica de los últimos mil años de la civilización occidental, sino que
reveló el constante juego recíproco entre el «milieu. social -monasti-
cisma, capitalismo, ciencia, diversión, lujo, guerra- y las realizacio-
nes más específicas del inventor, el industrial y el ingeniero. Mien-
tras Carlos Marx creyó erróneamente que las fuerzas técnicas (el
sistema de producción) se desarrollaban de manera automática y de-
rermiucban el ~:IJ icrr r de 1~< dem is instituciones, este nuevo análisis

15
16 Introducción 17
a la edición Harbinger

demostró que la rel-ción era recíproca y multilateral: que un juego libro; y en 1932 rerna.é mis estudios anteriores realizando un viaje
de niños podía conducir a un nu-vo invento, como el cinematógrafo, de estudios exhaustivo a los museos y bibliotecas técnicas de Europa,
o que el antiguo sueño de la comunicación instantánea a distancio] particularmente los de Vi-r-a, Munich, París y Londres. Como re-
podía impulsar a Morse a inventar el telégrafo eléctrico, sultado de todo ello tanto la bibliografia de Tecbnics and Ciuiiization
El tema de este libro fue primeramente tratado en un ensayo como la lista de invenciones llegaron a ser más adecuadas que cual-
llamado «The Drama or the Machines» publicado en la revista «Sr+ib- quier otra cosa de la que se pudiera disponer entonces, siendo aún
ner» agosto 1930. En este ensayo decía yo: útiles hoy (lía.
«Si deseamos tener una clara Hu..:ió¡; acerca de la máquina, de- La Flosofía y el método subyacentes a Tecbnics and Ci¡;ilizaticn
ueUJu~ pensar el! sus orígenes tanto psicológicos corno l-'l~Ll1cos; Y de ¿es~iiaron deliberadamente muchas opiniones corrientes de los es-
manera análoga, debemos valorar sus resultados estéticos y éticos. tudiosos, en particular los procedimientos estereotipados que impe-
Durante un siglo hemos aislado los triunfos técnicos de la máquina; dían al investigador valorar debidamente más de un pequeño seg-
y nos hemos inclinado ante la obra del inventor y del científico: al- mento aislado de su tema y estimar los productos derivados sociales
ternativamente hemos exaltado aquellas nuevos instrumentos por su y culturales de los desarrollos técnicos. Al presentar el desarrollo
éxito práctico y los hemos despreciado por la limitacién de 511S logros. técnico dentro del m2!.'COtle uua ":'::v!V5f::: ~8::i:!l !I!~S general, evité
»Cuando se examina ",1 tema nuevamente, sin embargo, muchas el sesgo corriente de consiJerarlo como el factor dominante de mayor
de estas estimaciones resultan trastornadas. Encontramos cue en la importancia, como aún hace hoy la gente cuando caracteriza con
maquinaria existen valores humanos que no sospechábamos: tain- ingenuidad nuestro período como la Edad del avión de reacción,
bién encontramos que hay despilfarros, pérdidas y alteraciones de la Edad nuclear, la Edad del cohete o la Edad espacial. El hecho que
energía que el economista corriente ocultaba cuidadosamente. Los in-
menso, desplazamientos materiales que la máquina ha realizado en
nuestro ambiente fjsicc son quizá, a larzo plazo, menos importantes
este reto a antiguas formas de pensamiento no haya sido aún amplia-
mente aceptado constituye quizá t.1 mejor motivo para publicar esta
nueva edición en su forma original sin modificaciones.
!
que sus contribuciones espirituales a nuestra cultura.» No pido disculpas por no tratar los desarrollos técnicos de los
Las intuiciones que llevaron a este nuevo examen tenían sus últimos treinta años: incluso los historiadores profesionales especia-
raíces en mi experiencia personal. A los doce años, construí mi pri- lizados escapan aun ante esta formióble tarea. Por una razón dite-
rner aparato de radio, y pronto me vi escribiendo pequeños artículos rente no he hecho esfuerzo alguno por corregir el texto original para
para revistas técnicas populares dando cuenta de los perfecciona- que correspondiera a conocimientos ulteriores y a mi propia visión
mientos de mi radio. Este interés me llevó a entrar en la Stuyvesant más profunda. En cambio, he efectuado revisiones y adiciones en una
High School, en donde aprendí los rudimentos de una educación cien- serie de ensayos y capítulos, publicados algunos eu la revista «Tecb-
tífica y técnica adecuada, y me familiaricé en particular con las herra- nology and Culture», otros en «Proceedings of the American Pbilo-
mientas básicas y los procedimientos mecánicos de ebanistería, he- sophical Society», y otros en mis libros Art and tecbnics (1952)
rrería, con el tornear madera y metal y con el traLajo de fundición. (Arte y Técnica), lIt tbe Name 01 Sanity (1954), y The Transforma-
Ur-os años má; tarde, trabajé como ayudante de laboratorio en el de tions of Man (1956) (Las Transformaciones del Hombre). Si la suerte
pruebas de cemento de la U. S. Bureau of Standards (Oficina de nor- me favorece me propongo llevar a ,.~bo estas nuevas interpretaciones ,,1
.,
mas de los Estados Unidos), entonces en Pittsburgo, y me vi sumer- más adelante en otro libro, Tbe Mytb 01 tbe Machine (El Mito de la
gido en ese clásico ambiente paleotécnico. Máquina). En dicha obra, examinaré ciertos aspectos negativos de la
. Mi «Drama of the Machines» me proporcionó una invitación del técnica actual ya visibles en culturas antiguas, y ampliaré mi capítulo
profesor R. M. Maclver para dar un curso de ampliación sobre «La sobre «Orientación», para tomar en cuenta las colosales realizaciones
Era de la Máquina» en la Universidad de Columbia: que yo sepa el técnicas de la última generación, y los peligros sociales igualmente
primer curso de esta especie, que trataba de los aspectos de la tec- colosales a que han dado lugar.
nología tanto económicos como prácticos, que se impartiera en el T ecbnics and Civilization anunció un cambio de actitud entre
mundo. La labor preparatoria de este curso proporcionó no solamente 105 esmdiosos tanto respecto de la historia de la técnica como ele-
los materiales necesarios, sine también el incentivo pars escribir este mento en la cultura humana ccmc, en menor 81<lCO, respecto de Ir.
Mumford,2
- ---~ ----.- --- -.,

18 Introducción a la edi:ión Harbinger 19

evaluación de sus resultados sociales y culturales, y posiblemente debo confesarlo sin modestia, nor su visión intuitiva y su fresca per-
ayudó a originar este nuevo interés, o por lo menos a crear la audien- cepción. Estas me permitieron a menudo sacar conclusiones correctas
cia que hizo posibles dichos libros. Excepto por lo que se refiere narríendo de datos insuficientes y de revelar interrelaciones significa-
al libro de Ulri.ch Wendt, Die Technik als Kulturmacht (1906) (La tivas entre zonas que hasta entonces se habían mantenido en aísla-
Técnica como impulso de la cultura) y aMen and Machines (1929) miento estricto.
(Hombres 'J Máquinas) de Stuart Chase, todas las obras más g-ne- Aunque los críticos contemporáneos caracterizaron apropiadamente
rales sobre técnica, como Mechanization Takes Comand (La Mecani- Tecbnics and Ciuilization como una abra esperanzadora, me felicito
zación torna el mando) de Sigfried Giedion y Man the Maker (El ahora a mí mismo más bien por el hecho de que, incluso entonces
Hombre constructor) de R. J. Forbes l1egarcn después. Por la misma . antes de que las salvajes desmoralizaciones y proyecciones irracio-
razón A History 01 Science and Technology in the Sixteentb and nales que han ccompafiado la captación de la energía nuclear ame-
Seocnteentb Centuries (Una historia de la ciencia y la tecnología en nazaran al mundo, llamé la arención acerca de las posibilidades re-
los siglos XVI j XVII), de A. Wulf, no aparece en mi bibliografía. gresivas de muchos de nu-stros más esperanzado res adelarvos réc-
En el momento en S"P p<rJ'ihí P,tf' libro no se disponía de ninguna nicos: preví el lazo ominoso, como digo más adelante entre el
historia amplia de la tecnica. Afortunadamente se ha llenado esta falta «autómata» y el «eiio». Ei lector que, hace una generación, entendió
ahora con los cinco volúmenes de History el Tecbnology (HIstoria la segunda parte cie mi libro no se encontraría JO)J1L \ L";":' »nte
de la Tecnología) publicado durante los años cincuenta (Oxford Uní- las abrumadoras realizaciones científicas y técnicas, ni ante las sa-
versity Press), y por la historia más compacta en un volumen, b_.- cudidas paranoicas y la perversiones
o
que desde entonces han ocurri-
sada en aquélla, realizada por T. K. Derry y T. 1. WilIiam3 (Ox-
ford, 1961).
Como he dejado el texto principal sin modificado,
de poner al corriente la bibliografía
no he tratado
para añadir las aportaciones de
do. Así pues, aunque en este estudio faltel::
últimos treinta años, la visión interna
interpretar esos acontecimientos
el libro entero. De aquí mi disposición
historia técnica de los
~undamental
y sus consecuencias
necesaria para
realmente llenan
a darle a este texto no revi-
1:
.(I
li:
muchos trabajadores nuevos en este terreno, en particular la obra sado el Nihil Gbstat!
notable ~e estudiosos franceses, COlJ]O Georges Friedmann,
rastié, Roger Caillois, Pierre Francastel, Eertrand
Jean Fou-
Gille y J acques Lewis Mumford
f'~
Ellul -aDra que lleva adelante la tradición de un grupo anterior de Amenia, NuevaYork ,1
estudiosos alemanes, que incluye a Karl Bücher, Werner Scrnbart. Primavera, 1963
Max 'XTeber, y hasta Oswald Spengler. Si se necesitaran pruebas adi-
cionales del creciente interés en cuanto a la relación de la técnica
con nuestra cultura en conjunto, sólo se necesita mencionar la apa- Corrigenda
rición en .19'59 de la nueva revista Technology and Culture, órgano
de la <.< Sacie ty for the History of Technology» americana, y la mag- A parte de unos cuantos lapsus desgraciados, debidos a descuido
nífica revista italiana Civiltá delle Macchine. más bien que ignorancia, he encontrado algunos pocos errores que
Hace pocos años el profesor Gerald Holton, como editor de Dae- piden una revisión radical ¡¡la luz del conocimiento disponible cuando .
)
dalas, me invitó a hacer una revisión crítica de T echnics and Cioili- se . escribió el libro. Los errores peores son aquéllos de llamar al \

• zation desde el ventajoso punto de vista de un cuarto de siglo des- planeador manejado por la energía del hombre, de Leonardo, un
pués de su publicación. El severo -en verdad amargamente dema- aeroplano; el de dar a la célula de selenio une función para la cual
siado severo- análisis de mi propio estudio que hice entonces, pu· ,ya no se empleaba; equivocar la fecha de la invención de la loco-
blicado en Daedalus (núm. 3, 1959), me ahorra la necesidad de ha- motora aerodinámica de Calthrop (debió ser hacia 1865); de atribuir
blar aquí de sus debilidades y faltas, mientras que debo dejar a otros la .las minas de cobre a Minnesota (hierro) en vez de a Colorado, y
tarea de revalorar sus cualidades positivas. Al recorrer una vez más "hacer de Westinghouse, en vez de la Westerl1 Electríc, el lugar de
el texto, para estar seguro de mi sensatez ~! alargar su vida ~ in- . tos experimentos de Elton Mayo.
fluencia más aún gracias a una edición en rústica, me he sorprendido,
OBIETIV0S

:1
l,
Durante los últimos mil años la base material y las formas cul-
turales de la civilización occidental han sido profundamente modi-
ficadas por el desarrollo de la máquina. ¿Cómo ocurrió esto? ¿Dónde
ocurrió? ¿Cuáles fueron los principales motivos que alentaron esta
transformación radical del medio ambiente y la rutina de la vida;
l
cuáles fueron los fines emprendidos; cuáles fueron 18s medios y los
tI
1, métodos; qué valores inesperados su.gieron en el proceso? Estas
1(:
son algunas de las preguntas que el presente estudio trata de con-
,'1
. _testar.
Si bien muchas veces la gente llama a nuestro período la «Edad
de la Máquina», muy pocas personas tienen una visión sobre téc-
'nica moderna o una noción clara en cuanto a sus orígenes. L05 h13 .:,'1
,rtoriadvres populares datan generalmente la gran transformación de
1 la industria moderna a partir de la supuesta invención por Watt de la
~I
'1 máquina de vapor; y en los textos de economía corrientes la apli-
cación de la maquinaria automática a la hilatura y al tejido se con-
sidera a menudo como un punto igualmente crucia!' Pero el hecho
, .es que en Europa occidental la máquina se había estado desarrollando
sin interrupción durante por lo menos siete cíglos antes de que se
\.J,produjeran los cambios dramáticos _;ue úLJIr.!Jaíí,l·I)(. ? !¡; «revclu-

I
, <

,
ción industrial». Los hombres se habían convertido a la mecánica

21
23
22 Objetivo- Objetivos

sivas. La primera ola, que entró en nWVlmlento hacia 1'1 siglo x,


antes rl" perfecciona. las complicadas máquinas para expresar su nue- acumuló fuerza e impulso al tiempo que otras fuerzas de la civili-
va tendencia y nuevo interés: y la disciplina había aparecido una zación se debilitaban y se cli'persaban: este rempr mo triunfo de la
vn más en el monasterio, en el ejército y en la oficina antes de que máquinl fue un esfuerzJ para conseguir orden y potencia con me-
se manifestara en la fábrica. Detrás de todos los grandes inventos dios puramente externos, y su éxito se debió en parte el hecho que
materiales del último siglo y medio no había sólo un largo desarrollo eludía muchos de los problemas auténticos de la vida y se alejaba
de la técnica; había también un cambio de mentalidad. Antes rle que de las graves dificultades sociales y morales que no había ni zfron-
pudieran afirmarse en gran escala loc nuevos procedim: entes indus- rado ni resuelto. La segunda ola se lanzó aJelante en el siglo XVIII
triales era necesaria una nueva orientación de los deseos, las cos- después de un largo estallcamicüt0 ¿-c~::i'te la Edad Media, con sus
tumbres, las ideas y las metas. perfeccionamientos en la mmería y el trabajo del hierro: aceptando
Para entender el r0~el dominante desempeñado por la técnica en todac las premisas ideológicas del primer esfuerzo para crear la má-
la civilización moderna, S~ ¿~be explorar con detalle el período pre- quina, les l;lscípulos de Watt y Arkwright aspiraban a universali-
liminar ¿e la preparación ideológica y social. No debe explicarse sim- zarlas y a aprovechar las consecuencias prácticas. Durante este es-
, ,,1 • • 1, 1_, .'. , • , ,
plellleIUe la exrstencia ce lOS nuevos 111~L1Ul!lCllLU' l1lC~diJ1~U.)_ u<--,·,
fuerzo, varios probl:::mJs morales, sociales y políticos que <p h~hí>ln
expucarse la cultura que ebl, '::: dispuesta para utilizarlos v aprove- dejado de lado por el exclusivo desarrollo de la máquina, se presen-
charse de ellos de manera tan extensa. Pues obsérvese que la meca- taron entonces nuevamente con redoblada urgeúda: la misma eficien-
nización y la regimentación no constituyen nuevos fenómenos en la cia de la máquina fue radicalmente disminuida por el fracaso de al-
historia; 1:; nuevo es el hecho de que estas funciones hayan sido canzar en la sociedad un conjunto de fines armoniosos e integrados.
proyectadas e incorporadas er, formas organizadas que dominan cada La regi111entación externa y la resistencia :' la desintegración internas
aspecto de nuestra existencia. Otras civilizaciones alcanzaron un alto iban de la mano: aquellos afortunados miembros de la sociedad que
grado de aprovechamiento técnico sin ser, por lo visto, profunda- estabau en completa armonía con la máquina lograron dicho estado
mente influidas por los métodos y objetivos de la técnica. Todos solamente cerrando varios caminos importantes de la vida. Final-
los instrumentos críticos de la tecnología moderna --el reloj, la mente, empezamos en nuestros propios días a observar las crecientes
prensa de imprimir, el molino de agua, la brújula, el telar, el torno, energías de la tercera ola: detrás de ésta, tanto en la técnica como
la pólvora, sin hablar de las matemáticas, de la química y de la me- en la civilización, hay fuerzas que fueron anuladas () desviadas por el
cánica- existían en otras culturas. Los chinos, los árabes, los griegos, temprano desarrollo de la máquina, fuerzas que se manifiestan ahora
mucho antes que los europeos del norte, habían dado la mayor parte en todos los sectores de la actividad, y que tienden hacia una nueva
de los primeros pasos hacia la máquina. Y aunque las grandes obras síntesis del pensamiento y a una fresca sinergia en la acción. Como
de ingeniería de los cretenses, los egipcios y los romanos fueron resultado de este tercer movimiento, la máquina deja de ser un sus- ,\
realizadas principalmente sobre una base empírica, aquellos pueblos titutivo de Dios o de una sociedad ordenada; y en vez de que su
disponían claramente de una gran perjcia técnica. Tenían máquinas; éxito se mida por la mecanización de la vida, su V?lor se hace cada
pero no desarrollaron «la n;:íquina».[éorrespon~ió a los pueblos de Vez más mensurable en términos de su propia aproximación a 10
Europa occidental llevar las ciencias físicas y las artes exactas hasta orgánico y 10 vivo. Las olas de retroceso de las dos primeras fases
un punto que ninguna otra cultura había alcanzado, y adaptar toda ¡'disminuyen algo la fuerza de la tercera ola: pero la imagen sigue
la forma de vida al paso y a las capaciJades de la máquina. ¿Cómo
. ~
ocurrió estor ¿Cómo pudo la máquina, de hecho, apoderarse de la
¡ ~;siendo exacta en cuanto que sugiere que la ola que ahora nos está '1
! :,transportando se está moviendo en una dirección opuesta a las del
sociedad europea hasta que esta sociedad, por una acomodación in-
terna, se rindiera a la máquina?
Sencillamente, lo que se llama ordinariamente la revolución in-
:-
¡~~pasado.
En este momento ya está claro que ha comenz~do un mundo
,1- '

,.1nuevo; aunque sólo de un modo fragmentario. Nuevas formas de


dustrial, la serie de cambios industriales que empezaron en el si- lyida han estado durante mucho tiempo en progreso; pero hasta ahora
010 XVIII, fue una transformación que tuvo lugar en el Curso de una
marcha muc ho
b má .
10 mas .arga.
1 ...·.''''''''''* han estado dividid" d"",fo"d", en verdad, nuestras
y
~inmensas ganancias en la energía ea l~ producción de bienes se
y
La máquina ha invadido nuestra civilización en tres olas suce- .
.~!-¡:

1
___________
..__ ~~ __..__ !
a.••~ ••••••••......

--~

25
24 Objetivo. Objetivos
¿S\.. puede, en el proceso de ciÍstal1zación, separar los turbios residuos
han manifes.ado en parte en una pérdida de formas de vida, en un dejados atrás por nuestras tempranas formas de tecnología? ¿Es po-
empobrecimiento de Ia misma. ¿Qué es 10 que ha limitado la bondad sible distinguir y definir las propiedades de una técnica que tiende
de la máquina? ;Bajo qué condiciones la máquina puede ser dirigida al servicio de la vida: propiedades que la distinguen moral, social,
hacia una realización y más completo uso? El presente estudio tamo política y estéticamente de las formas brutas que la precedieron?
bién trata de contestar a estas preguntas. La técníca y la civilización Intentémoslo. El estudio del s8rgimiento Y del desarrollo de la
en conjunto son el resultado de elecciones, de aptitudes y de es- técnica modern" constituye una base para cOffiprende;: Y refcrzar
tuerzas, tanto pensados como inconscientes, a menudo irracionales esta valoración de nuevas normas: y esta nueva va10rac:ión de la
cuando ,,1 parecer son de le ~:l~ objetivo y científico; pero incluso máquina es, quizá, el pllSOinmediato para dominarla.
ce:::::::) son incontrolables no son externos. La elección se mani-
fiesta en la sociedad por pequeños incrementos y decisiones instan-
táneas así come en ruidosas luchas dramáticas; y el que no vea el
papel que juegan las decisiones en el desarrollo de la máquina pone
II
de manifiesto su incapacidad para observar los efectos curnuiarivo,
hasta tanto no estén tan arracimados conjuntamente que parezcan
completamente externos e impersonales. Por más que la técnica des-
canse en los procedimientos objetivos de las ciencias, no forma un
,
sistema independiente, como el del universo: existe como un ele-
mento de la cultura humana que j-romueve el bien o el mal según
que los grupos que h explotan p.ogramen el bien o el mal. La mí- ,.
quina misma no tiene exigencias ni fines: es el espíritu humano e!
que tiene exigencias v establece las finalidades. Para reconquistar ;;1 \'\
máquina y someterla a los fines humanos, primero hay que enten
derla y asimilarla. Hasta ahora hemos adoptado la máquina sin en-
tenderla por cempleto, o como los más pobres románticos, hemos
rechazado la máquina sin ver primero hasta qué punto podíamos
asimilarla de forma inteligente.
La máquina misma, sin embargo, es un producto del ingenio hu-
mano y de su esfuerzo: por ello, entender una máquina no es un
mero paso para orientar de otra manera nuestra civilización; es
también un medio para entender la sociedad y para conocemos a • 11

nosotros mismos. El mundo de la técnica no está aislado ni es autó- ,


nO!11o: reaccion« ante las fuerzas y los impulsos que aparentemente ,1
proceden de lugares remotos del medio ambiente. Este hecho hace "
particularmente esperanzador el desarrollo que ha estado en marcha
en la técnica misma desde 1870 aproximadamente. Pues 10 orgánico f'l

se ha hecho visible nuevamente incluso dentro del complejo mecá- ~·~l'·>


~'i:~
nico: algunos de nuestros instrumentos mecánicos más característicos
-el teléfono, el fonógrafo, la película cinematográfica- se han ori-
ginado en nuestro interés por la voz humana y el ojo humano y por
!~
nuestro conocimiento de su fisiología y su anatomía. ¿Puede alguien,
q:.J:ZJ, ¿e:;';llori:: las propiedades cci acterfsticas de este orden que
surge; su forma, sus planos, sus ángulos de polarización, su color?
-5 f

!'Ve

Capítulo 1
Preparación "ulturnl 27

PREPARACION CULTURAL de la naturaleza puedan ser obligadas a realizar un trabajo acom-


pañado por ciertos movimientos determinantes»; pero esto no nos
lleva muy lejos. Su lugar se debe a su importancia como primer gran
morfólogo de las máquinas, pues deja fuera la a-nnlia clase ~e má-
quinas movidas por la fuerza humana.
Las máquinas se han desarrollo partiendo de un complejo de
agentes no orgánicos para convertir la energía, part realizar un tra-
bajo, para incrementar las capacidades mecánicas o sensorias del cuer-
po del hombre o para reciuci, a un crdcn y una regularidad m<.:11S' 1-

rables los procesos de la vida. E¡ autómata es el último escalón en


un proceso que empezó con el uso de una u otra parte del cuerpo
humano como instrumento. En el fondo del desarrollo de los ins-
truuientos y l~s máquinas está el intento de modificar -el medio am-
b.cnte de t~l msnera que retuerce y SOSlt:lIgu '-: .::;~;::::!~,:,n humano:
el esfuerzo es o bien aumentar la potencia de un organismo por otra
parte desarmado, o fabricar fuera del cuerpo un conjunto de condi-
ciones más favorables destinadas a mantener su equilibrio y asegurar
.1'''
su supervivencia. En lugar de una adaptación fisiológica al frío, como
• el crecimiento de los pelos o el hábito de la hibernación, se produce
un., adaptación ambiental, cama la que se hizo posible con el uso
1. Máquinas, obras de ingeniería y «La Máquina» de vestidos o la construcción de abrigos.
. L~_distinción esencial entre una máquina y una herramienta re-
si~ en el grado de independencia, en el manejo ::le la habilidad y de
Durante el siglo último la máquina automática o semi-automática
íafuerza motriz del operador: la herramienta se: presta por sí misma
na llegado a deSEmpeñar un gran papel en nuestra rutina diaria; y
3!.)a manipulación, la máquina a la acción automática. Ei grado de
hemos llegado a atribuir al instrumento físico en sí mismo el con-
complejidad no tiene importancia: pues, usando la herramienta, la
junto de costumbres y métodos que 10 crearon y 10 acompañaron.
mano y el ojo humanos realizan acciones complicadas, que son el
Casi todas las discusiones sobre tecnología desde Marx en adelante
equivalente, en función, de una máquina muy perfeccionada; mien-
han tendido a recalcar el papel desempeñado por las partes más
tras que, por otro lado, existen máquinas sumamente efectivas, como
móviles y activas de nuestro equipo industrial, y ha descuidado otros
.• el martinete, que realizan trabajos muy sencillos, con la ayuda de un
elementos igualmente críticos de nuestra herencia técnica.
mecanismo relativamente simple. La diferencia entre las herramientas
¿Qué es una máquina? Excepción hecha de las máC;::inas sencillas y las máquinas reside principalmente en el grado de automatismo
de la mecánica clásica, el plano inclinado, la poiea y otras más, la
'F que han alcanzado; el hábil usuario de una herramienta se hace
cuestión sigue siendo confusa. Muchos de los escritores que han
más seguro y más automático, dicho r,revemente, más mecánico, a iue-
discutido acerca de la edad de la máquina han tratado a ésta como
,~¡daque sus movimientos voluntarios se convierten en reflejos, y por
si fuera un fenómeno muy reciente, y como si la tecnología artesana
otra parte, incluso en las máquinas más automáticas, debe intervenir
hubiera empleado sólo herramientas para transformar el medio. Estos
en alguna parte, al principio y al final del proceso, primero en el
prejuicios carecen de base. Durante los tres mil últimos años, por
proyecto original, y para terminar en la destreza para superar de-
lo menos, las máquinas han sido una parte esencial de nuestra más
fectos y efectuar reparaciones, la participación consciente de un agen-
antigua herencia técnica. La definición de Reuleaux de una máquina
s..shá.Jlc.:ho _cl;i~;~~~. «U1!!! máfZül11acs· :ú-;a . cntabinaLÍón de lJa.t:;éS . te humano.
f.c1-:..nás, entre la herramienta y la máquina se sitúa otra clase
resistentes dispuestas de ~~l ma~era que por sus medios las fuerzas
de objetos, la máquina herramien,a: aquí, ell el ..unc o en !1 per-
26
.,.,..-

28 Capítuk : Preparación cul rural 29

foráclora, tenemos la precisión de la máquina más perfecta unida al diferencias en el grado de especialización, y el grado de irnpersona-
servicio experto del trabajador. Cuando se añade a este compleio lidad. Pero como la atención de la gente se dirige m-is fácilmente
mecánico una fuente externa de energía, la línea divisoria resulta aún hacia las partes más ruidosas y ~ctivas del medio ambiente, el papel
más difícil de establecer. En general, la máquina acentúa ia especia- de lac obras y de lOS aparatos se han descuidado en l~ mayor parte
!ización de h función, en tanto que la herrarnienra indica flexibilidad de las discusiones sobre la máquina, o lo que es casi peor, dichos
una cepilladora mecánica realiza solamente una operación, rnientrs- instrumentos técnicos han sido todos ellos torpemente agrupados
que un cuchillo puede usarse para alisar madera, par, grabarla, para como máquinas. El punto que hay que recordar es que ambos han
partiría, para fc~;:::::~ :.::,:: cerradura, o para apretar un torr.iUo. la desempeñado una parte enorme en el desarrollo del medio ambiente
máquina automática es, pues, de un tipo de adaptación muy esppr;". moderno; y eu .l.l;úgü:.a etapa de la historia pueden separarse los
lizada; comprende la noción de una fuerza externa de energía, una dos medios de adaptación. Todo complejo tecnológico incluye a
relación rtc.;jJroca n.ás o menos complicada de las partes y un» especie ambos: y no menos el nuestro moderno.
de actividad limitada. Desde el principio la máquina fue come un Cuando use la palabra máquina de aquí en adelante me referiré
organismo menor proyccra.l« 1""" H.";;L.d' :.;.~ ~é~::;~::; conjunto de a objetos específicos como la prensa de imprimir o el telar mecá-
funciones. nico. Cuando use el término «la rnácui..a.. ;;; 2:~~;::!:':::~
rnmn ll11J
Junto con estos elementos din/micos en la tecnología hay otros, referencia abreviada a todo el complejo .ecnológico. Este abarcará
más estáti«-, en cuanto al carácter, pero igualmente importantes en el conocimiento, las pericias y TaS artes- derivadas de la industria
cuanto a Sl:S funciones, Mientras el desarrollo de las máquinas es el oímplicadas en la nueva técnica, e incluirá varias formas de herra-
hecho técnico más patente de los últimos mil años, la máquina, bajo mientas, instrumentos, aparatos y obras así como máquinas propia-
la forma de la perforadora de fuego o del rorno del alfarero, ha exis- mente dichas.
tido desde por lo menos los tiempos neolíticos. Durante el período 1;
más antiguo. algunas de las adaptaciones más efectivas del ambiente
vinieron, no del invento de las máquinas, sino del invento igual. 2. Ei monasterio y el reloj
mente admirable de utensilios, aparatos y obras. El cesto y la mar.
mita corresponden a los primeros, la cuba para teñir y ti horno de
ladrillos a lOS segundos, y los embalses y acueductos, la::; carreteras ¿Dónde tomó forma por primera vez la máquina en la civiliza
y los edificios a los terceros. El período moderno nos ha dado final. ción moderna? Hubo claramente más de un punto de origen. Nues
mente las obras de energía, como el ferrocarr.I o la línea de trans- rra civilización representa la convergencia de numerosos hábitos,
misión eléctrica, que funcionan solamente mediante la oper ición de ideas y modos de vida, así CORlO instrumentos técnicos; y algunos de
maquinaria de energía. En tanto las herramientas y las máquinas tramo éstos fueron, al principio, opuestos directamente a la civilización que
forman el medio ambiente cambiando la forma y la situación de lo" ayudó a crear. Pero la primera manifestación del orden nuevo tuvo '~

objetos, los utensilios y los apa=ros han sido utilizados para efectuar l'1gar en el cuadro general del mundo: durante los siete primeros
transformaciones químicas igualmente necesarias. El curtido, 18 fa. . siglos de la existencia de la máquina las categorías de tiempo ~. es-
bricación de cerveza, la destilación, el teñido han sido tan im por- r~cio experimentaron un cambio extraordinario, y ningún aspecto ,
tantes en el desarrollo técnico del hombre como forjar o tejer. Pero de la vida quedó sin ser tocado por esta transformación. La aplis:.a- !
la mayor parte de estos procedimientos se mantuvieron en su estado ción de métodos cuantitativos de pensamiento al estudio deJa natu-
tradicional hasta la mitad del siglo XIX, y sólo desde entonces es raleza túvo su primera m_anifestación en la medida regular del tiém~-
cuando han sido influidos en un grado más amplio por el mismo 'po; y el-nuevo cóncepto mecánico del tiempo surgió en parte de la
juego de fuerzas científicas y de intereses humanos que estaban per- timna del monasterio. Alfred Whitehead ha recalcado la importancia
feccionando la moderna máquina de energía. de la creencia escolástica en un universo ordenado por Dios como
En la serie de objetos desde 10s utensilios a las obras existe la uno de los fundamentos de la física mcderna: pero detrás de esta
misma -rclaclOil entre cl hor.Lr : 'lue tr¡,!,;"ja v c.1 pr0c-::c1i!J';-:r.t::- qcc creencia estaba la presencia del orden en las instituciones de la Iglesia
uno observa en la serie entre herramientas y máquinas automáticas: misma.
~
~'''\\n'f\'!~~t~::C''!t\\I'ttl ~:¡n~o.;'!"·I¡L.4~~r,.;.t;n:~ttt·.'J,o.,.\:'~·~-::0
1.!1~~;'1:J 1''t;JY~;'l;1~1:~1:'~''
':I~.:'f,,~!"t.·~I!\;:t

31
30 Capítulo 1 Preparación cultural

medio para mantener h huella de las horas, sino también para la


Las técnicas del mundo antiguo pasaron de Constantinopla \
3agdad a Sicilia y Có.doba: de ahí la dirección temada por Salema sincronización de las 3fJ:iones de los hombres.
-----¿S-é debió al desee colectivo cris,lano de r::oveef a la felicidad
en los adelantos científicos y médicos de la Edad Media. Fue, sin de las almas en la eternidad mediante plegarias y devociones regu-
embargo, en los monasterios de Occidente en donde el deseo de orden lares el que se apoderase de las mentes de los hombres el medir
y poder, distintos de los expresados por la dominación militar de el tiempo y las costumbres de la orden temporal; costumbres de las
los hombres ruás débiles, se manifestó por primera vez después Je
que la civilización capitalista poco después daría buena cuenta? Quizá
la larga incertidumbre y sangrienta confusión que acompañó al
debamos aceptar la ironía de esta paradoja. En todo caso, hacia el
derrumbamiento del Imperio romano. Dentro de los muros del
siglo XIII existen claros registros de relojes mecánicos, y hacia 1370
monasterio estaba lo sagrado: bajo la regla de la orden quedaban
Heinrich von Wyck había construido en París un reloj «moderno»
fuera la sorpresa y la duda, el capricho y la irregularidad .. Opuesta
bien proyectado. Entretanto habían aparecido los relojes de las torres,
a las fluctuaciones erráticas y a los latidos de la vida mundana se y estos relojes nuevos, si bien no tenían hasta el siglo XIV una esfera
!,~l!~h~ l~ fPrtP~ r1i~riplina de la regla. Benito añadió un séptimo
y una nHHJccil!;::que tr~nsfonnaran un movimiento del tiempo en un
período a las devociones del día, y en el siglo VII, por una bula del movimiento en el espacio, de todas maneras sonaban las horas. I,ll<;
papa Sabiniano, se decretó que las campanas del monasterio se to-
nubes que podían paraliz:lr el reloj de sol, el hielo C;'Je podía detener
caran siete veces en las veinticuatro horas. Estas divisiones del día
el reloj de agua una noche de invierno, no eran ya obstáculos para
se conocieron con el nombre de horas canónicas, haciéndose nece-
medir el tiempo: verano o invierno, de día u d- noche, se daba uno
sario encontrar un medio para contabilizarlas y asegurar su repeti-
cuenta del rítmico sonar del reloj. El instrumento pronto se extendió
ción regular. fuera del monasteio; y el sonido regular de 1:1scampanas trajo una
Según una leyenda hoy desacreditada, el primer reloj mecánico
nueva regularidad a la vida del trabajador y del comerciante. Las
moderno, que funcionaba con pesas, fue inventado por el monje Ger-
campanas del reloj de la torre casi determinaban la cistencia urbana.
berro que fue después el papa Silvestre Ir, c-isi el final del siglo x.
La medición del tiempo pasó al servicio del tiempo, al recuento del
Este reloj debió ser probablemente un reloj de agua, uno de esos tiempo y al racionarniento del tiempo. Al ocurrir esto, la eternidad
legados del mundo antiguo conservado directamente desde tiempos de dejó poco a poco de servir corno medida y foco c1e las acciones
los romanos, como la rueda hidráulica misma, o llegado nuevamente
a Occidente a través de los árabes, Pero la leyenda, como ocurre humanas. /
, El reloj, no la máquina de vapor, es la rr.áquina-clave de la
tan a menudo, es correcta en sus implicaciones y no en sus hechos.
moderna edad industrial. En cada fase de su desarrollo el reloj es l' t
El monasterio fue la sede de una vida regular, y un instrumento
'a la vez el hecho sobresaliente y el símbolo típico de la máquina:
para dar las horas a intervalos 0 para recordar al campanero que
incluso hoy ninguna máquina es tan omnipresente Aquí, en el ori-
era hora de tocar las campanas es un producto casi inevitable de
gen mismo de la técnica moderna, apareció proféticamente la má-
esta vida. Si el reloj mecánico no apareció hasta que les ciudades
-quina automática precisa que, sólo después de siglos de ulteriores
del siglo XIII exigieron una rutina metódica, ,el hábito del orden
I 'esfuerzos, iba también a probar la perfección de esta técnica en I
mismo y de la regulación fe.mal de la sncc.iión del tiempD;Se hilbfa
convertido en una segunda naturaleza en el monasterio. CouIton está
¡'todos los sectores de la actividad industrial. Hubo máquinas, mo- }
I . vidas por la energía no humana, como el molino hidráulico, antes
de acuerdo con Sombart en considerar a los Benedictinos, la gran
l' del reloj; y hubo también diversos tipos de autómatas, que asorn-
orden trabajadora, como quizá los fundadores originales del capita-
.' oraron al pueblo en el templo, o para agradar a la ociosa fantasía
lismo moderno: su regla indudablemente le arrancó la maldición al
'de algún califa musulmán: encontrámoslas ilustradas en Herón y
trabajo y sus enérgicas empresas de ingeniería quizá le hayan robado
en Al-Jazad. Pero ahora teníamos una nueva especie de máquina, en
incluso a la guerra algo de su hechizo. Así pues no estamos exage-
la que la Iuente de energía y la transmisión eran de tal naturaleza
rando' los hechos cuando sugerimos que los monasterios -en un
que aseguraban el flujo regular de la energía en los trabajos y ha-
l~ú!1Je:.~'Jdct. r1l1i"ac\J he1:Jn 40000 hombres bsjo la regla benedic-
dan posible la prodp':"::!én re~1.11~ry productos estandarizado~, En su
tina- ayudaron a dar a la e!!!nJ~ª-hum!!!!a_ell¡¡tic!qy~l ritmo regu-
relación con cantidades determinables de energía, con la cstcnda-í-
}ill:_s~tivos ~la n:.~g!!i!1Jl;pues-el relorño -es simpIeménteun
33
Preparación cultural
32 Capítulo 1
el pasado que ya ha muerto sigue presente en el futuro que aún
zación, con b acción automática, y finalmente con su propio producto
especial, el tiempo exacto, el reloj ha sido la máquina principal en ha de nacer.
Alrededor de 1345, según Thorndike, la división de las horas
la técnica moderna: y en cada período ha seguido a la cabeza: marca en sesenta minutos y de los minutos en sesenta segundos se hizo
una perfección hacia la cual aspiran otras máquinas. Además, el reloj. corriente. Fue este marco abstracto del tiempo dividido el que se
sirvió de modelo para otras muchas especies de mecanismos, y e: !ú::o cada vez más el punto de :.-eferencia tanto para la acción como' ,
análisis del movimiento necesario para su perfeccionamiento así corno para el jJensamiento, y 7? un esfu,er~o para llegar a la pr~cisi?n ~n -'
los distintos tipos de engranaje y de transmisión que se crearon, este aspecto, la exploraClon astronormca del CIelo concen.ro m2-Saun .
contribuyeron al éxito de muy diferentes clases de máquinas. Los 1~ .irención sobre los movimientos regulares e ilUp~.ic,,;:'lc~de k,e
forjadores podrían haber repujado miles de armaduras o de ea- astros a través del espacio. A principios del siglo xv 1, se cree que
ñones de hierro, los carreteros podrían haber fabricado miles de un joven rr-ecánico de Nuremberga, Petei Henlein, inventó «relojes
ruedas hidráulicas o de burdos engranajes, sin haber inventado nin- con muchas ruedas con pegl'eños pedazos de hierro» y a finales del
guno de los tipos especiales de movimiento perfeccionados en el ,;¡;:v .:.~~::l::;;::::;d0!néstim había cido intrnrhlcido en Inglaterra Y en
reloj, y sin nada de la precisión de medida y finura de articulación Holcnda. Como e:::::":: ~':.'!' pl,,;;tomóvil v con el avión, las clasc>
que produjeron finalmente el exacto cronómetro del siglo XVIII. más ricas [uercn las que adoptaron primero el .1u~VO mecanismo y
El reloj, además, es una máquina productora de energía cuyo 10 popularizaron: en parte porque sólo ella: podían permitírselo,
«producto» es segundos y minutos: por su naturaleza esencial di- en parte porque la nueva burguesía fue la prir iera en descubrir que,
socia el tiempo Je los acontecimientos humanos y ayuda a crear la romo Franklin dijo más tarde, «el tiempo es oro». Ser tan regular
creencia en un mundo independiente de secuencias matemáticamente «como un reloj» fue el ideal burgués, y el poseer un reloj fue du-
mensurables: el mundo especial de la ciencia. Existe relativamente rante mucho tiempo un inequívoco signo de éxito. El ritmo cre-
poco fundamento para esta creencia en la común experiencia hurna- ciente de la civilización llevó a la exigencia de mayor poder: y a su
na: a lo largo del año los días son de duración desigual, y la relación vez el poder aceleró el ritmo.
entre el día y la noche no solamente cambia continuamente, sino que Ahora bien, la ordenada vida puntual que primeramtnte tomó
un pequeño viaje del Este al Oeste cambia el tiempo astronómico forma en los monasterios no es connatural a la humanidad, aunque
ya hoy los pueblos occidentales están tan completamente reglamen- ,1)
en un cierto número de minutos. En términos del organismo hu-
mano mismo, el tiempo mecánico es aún más extraño: en tanto la tados por el reloj que constituye una '<segunda naturaleza», consi-
\1 vida humana tiene sus propias regularidades, el latir del pulso, el derando su observancia como ur; hecho natural. Muchas civilizacio-
respirar de los pulmones, éstas cambian de hora en hora según el nes orientales han florecido teniendo poca cuenta del tiempo: los
1 estado de espíritu y la acción, y en el más largo lapso de los días,
indios han sido en realidad tan indiferentes al tiempo que les ffllta
e] tiempo no se mide por el calendario sino por los acontecimientos incluso una auténtica cronología de los años. Todavía ayer, en e!
L.que los llenan. El pastor mide según el tiempo que la oveja pare un centro de las industrializaciones di! la Rusia soviética, apareció una
cordero; el agricultor mide q partir del día de la siembra o pensando "sociedad ;:,ara fomentar e! uso de reloj= y hacer l~ propagand? r1e
en el de la cosecha: si el crecimiento tiene su propia duración y re- los beneficios de la puntualidad. La popularización del registro del
tiempo, que siguió a la producción sistemática del reloj barato, pri- !

l
gularidades, detrás de éstas no hay simplemente materia y movimien-
meramente en Ginebra, despt:~s en Estados Unidos, hacia mitad del
to, sino los hechos del desarrollo: en breve, historia. Y mientras
,siglo pasado, fue esencial para un sistema bien articulado de trans-
el tiempo mecánico está formado por una sucesión de instantes ma-
temáticamente aislados, el tiempo orgánico -10 que Bergson llama porte y de producción.
La medición de! tiempo fue primeramente atributo peculiar de la
duración- es cumulativo en sus efectos. Aunque el tiempo mecá-
música: dio valor industrial a la canción del taller o al abatir rítmico
nico puede, en cierto sentido, acelerar o ir hacia atrás, como las
1) a la salema de los marinos halando una cuerda. Pero e! efecto del
manecillas de un reloj o las imágenes de una pelfrulc, e¡ tiempo
. reloj mecá!1;Co es i:1ás per-ertolr::t':! y estricto: preside todo e! Jb
organice ~e mueve ~'Jlo en una dirección -a través del cicio del desde e! amanecer hasta la hora del descanso. Cuando sc consi.leru
nacimiento, e! crecimiento, e! desarrollo, decadencia y muerte-, y
Mumford, 3
• -,. r •

35
Prep~:ación cultural
34 Cap írulo 1

detalles, la generalizaci":'n de que no tP.y dos, culturas que vivan en


el día corno un lapso abstracto de tiempo, no se va uno a la cauia la misma especie de tiempo j' de espacio. $1 espacio y el tiempo,
con las gallinas en una noche de invierno: uno inventa pabilos, chi- como el lenguaje, son obras de arte, v como el lenguaje imí-'0nen
meneas, lámparas, luces de gas, lámparas eléctricas, de manera:': apro- condiciones y dirigen la acción práctic:=.. j\lucho antes que Kant aíir-
vechar todos las horas que pertenecen a: día. Cuando se considera mara que el tiempo y el espacio -ran categorías de la mente, mucho
el tiempo, no como una sucesión de experiencias, sino como una ro- antes de que los matemáticos descubieran que había formas con-
lección de horas, minutos y segundos, aparecen los hábitos de acre- ce1'ibles y racionales de espacio distinro d~ la forma descrita por
c=ntar y de ahorrar tiempo. El tiempo cobra el carácter de un espacie EuclicL, la hUll1anidad había actu?r10 en gran medid? según esta
cerrado: puede dividirse, puede llenarse, puede incluso dilatarse me- premisa. Lo miSl110S,-,t' ",1 i""Zlé8en Francia que pensaba que «bread»
diante el invento de instrumentos que ahorran el tiempo. era la pdabra ade~_.;.-':J para decir 'e pain, ea+a cultura cree que
_El tiempo abstracto se convirtió en el nuevo ámbito de la exis cualquier otra especie de espacio y tiempo es una aproximación o una
tencia. Las mismas funciones orgánicas se regularon--por--él: se corrupción del espacio y del tiempo reales en que ella vive.
comio, no al sentir hambre, sino impulsado por el reloj. Se durmió. Durante la Edad Media las relaciones espaciales tendían a ser
no al sentirse cansado, sir", cuando ,,1 reloj nos 1(\ p'lti:;in TTn~ ron- organlzacias como símbolos Y valores. El objeto más alto en la ciu-
ciencia genpr~ 117'"'i, rl,:,J :.~,_'mp0 :!:-0~",~"ñó el empleo :T.3S extenso dad era la aguja de la torre de !J iglesia que apuntaba hacia el cielo
~ de los r-Iojes. Al disociar el tiempo de las secuencias orgánicas, se y dominaba todos los edificios menores, como la iglesia dominaba
hizo más fácil para los hombres delirenacimiento satisfacer la fan- sus esperanzas Y sus temores. El espacio se dividía arbiuariamente
..~ tasía de revivir el pasado clásico o lós esplendores de la antigua ci- para representar las siete virtudes o los doce ap-Sstoles o los diez
vilización de Roma. El culto de la historia, apareciendo primero en inandamientos o la trinidad. Sin una referencia simbólica constante I(

el ritual diario, se abstrajo finalmente como una disciplina especial. a k Hbulaf y a los mitos de la Cristiqnda¿, el fundamento del 1:
En el siglo XVII hicieron ~J aparición el periodismo y la literatura espacio medieval hubiera llegado al colapso. Ni las mentes más ra- ~;
periódica: incluso en el vestir, siguiendo la guía de Venecia C0l110 cionales estaban exentas: Roger Bacon era un esmerado estudioso ¡'l.,
.
centro de la moda, la gente cambió la moda cada aL.0 en vez de cada de óptica, pero después de haber oescrito las siete envolturas del '¡~
generación. ojo añadió qu~ con estos medios Dios había querido expresar en
No puede sobreestimarse el provecho en eficiencia mecánica gra- nuestros cuerpos una irr,agerl (,e las siete gracias del espíritu. 11
cias a la coordinación y la estrecha articulcción de los aconteci- El tamañ:) sibniflcaba importancia: el representar seres humanos
mientos del día. Si bien este incremento no puede medirse senci- de tamaños enteramente diferentes en el mismo plano de visión y
llamente en caballos de fuerza, sólo tiene uno que imaginar su a la misma distancia del observador era completamente posible para
ausencia hoy para prever la rápida desorganización y el eventual el artista medieval. Esta misma costumbre se aplica no sólo a la re-
colapso de toda nuestra sociedad. El moderno sistema industrial presentación de objetos reales sino a la orge':1ización de la expe-
podría prescindir del carbón, del hierro y del vap(\r más fácilmente riencia terrestre mediante el mapa. En la cartografía medieval, el
que del reloj. agua y 1&, masas de tierra de nuestro pLneta, incluso cuando se ,
'.:0'1ocÍan aproxir.:.adamente, ~Jdían representarse por una figura ar-
bitraria COfIlO un árbol, sin consideración a las relaciones reales expe- i
3_ Espacio, distancia, movimiento rimentadas por un viajero, Y sin ningún otro interés que la corres-
pondencia alegórica.
«Un niño y un adulto, un australiano primitivo y un europeo, Otra característica más del espacio medieval debe ser resaltada:
un hombre de la Edad Media y un contemporáneo, se distinguen el espacio y el tiempo forman dos sistemas relativamente independien-
no solamente por una diferencia en grado, sino por una diferencia tes. Primeramente: el artista medieval introducía otros tiempos den-
en naturaleza por sus métodos de representación pictórica.» tro de su propio mundo espacial, como cuando proyectaba los hechos
Dagobert Frey, cuyas palabras acabo de citar. ha hecho un agudo' de la vida de Cristo en una ciudad italiana contemporánea, sin la
estudio acercs de las diferenciar en los ~'1n·_tr·('s ~Sp;;(:,¡;.~s (':1: re más ligera preú'::dpac¡¿,\ ,.ir q'JC ei l'.lsa del ti"·mpr. había creado una
la alta Edad Media y el Renacimiento: ha subrayado con riqueza de
I~~
-. ~~.

\
- -----

36 Capítulo 1 37
Preparación cultui al

diferencia, lo mismo que en Chaucer la leyen.la clásica de Troilo \' lienzo en cuadros y la precisa observación del mundo a través de
::::•.esida se relata como si fuera una historia contemporánea. Cuando este tablero marcaron la nueva técnica del pintor, a partir de Paolo
un cronista medieval menciona a! rey, como observa el autor de
Ucellc.
The Wandering Scbolars, es a veces difícil averiguar si está hablando El nuevo interés por la perspectiva llevó profundidad al cuadro
de César o de Alejandro Magno o de S'1 propio rey: cada uno de y distancia a la mente. En los cuadros más antiguos, e! ojo saltaba
ellos está cerra de él. En verdacl, la palabra anacronismo no tiene de un lado a otro, pillando migajas simbólicas según lo dictase e!
seu-ido aplicada al arte medieval. Sólo cuando se relacionan acon- gusto y la fantasía, En los nuevos cuadros, el ojo seguía la, líneas
tecrmier..os en un marco coordinado de tiempo y de espacio, resulta de la perspectiva linear que el pintor había introducido a propósito
desconcertante el estar fuera de! tiempo o no ser fiel al tiempo. De a lo largo de las calles, los edificios, los pavimentos con mosaicos,
manera análoga, en Los Tres Milagros de San Cenobio de Botricclli, cuyas líneas paralelas el pintor había introdurido a propósito :'~ra
se presentan en un mismo escenario tres tiempos diferentes. que el ojo las siguiera. Incluso los objetos en el primer plano estaban
Debido a esta separación de tiempo y espacio, las cosas pueden a veces colocados en forma grotesca y escorzados con el fin de crear
aparecer y desaparecer repentinamente, inexplicablemente: la caída lo mi<m~ ilusión. El movimiento se convirtió en una nueva fuente
de un barco detrás del horizonte no necesitaba más explicación que de valor: movimiento por 51 mismo. El espaciu 11l<:J~¿C, "!::l :::'::::~:2
la caíd; de un demonio por la chimenea, No había misterio acerca reforzó el tiempo medido del reloj. Dentro de esta red ideal Je =s-
del pasado de donde habían aparecido, ni especulación acerca del pacía y tiempo tienen lugar ahora todos los acontecimientos; y el
futuro a que iban destinados, Los objetos flotaban ante la vista o se hecho más satisfactorio dentro de este sistema fue el movimiento
hundían con algo del mismo misterio con que el ir y venir de los en línea recta, pues Jicho movimiento se prestó para la representa-
adultos afecta la experiencia de los niños pequeños, cuyos primeros ci0n precisa dentro del sistema espacial y temporal rle coordenadas, " t'.
i'
j'!
intentos gráficos tanto se parecen en su organización al mundo del Otra consecuencia de este orden espacial clel~ tenerse en cuenta: ~:
artista .nedieval. En este mundo simbólico de! espacio y del tiempo el situar una cosa espacial y :emporalmente llegó a ser esencial l'
cada cosa era o un misterio o 11n milagro. El lazo de conexión entre para su compremión. En el espacio del Renacimiento, ha de expli-
los acontecimientos era e! orden cósmico y religioso: el orden ver- carse la existencia de los objetos: su paso por el tiempo y el es- ~
dadero del espacio era el Cielo, así como e! orden verdadero del pacio es una clave acerca de su aparición en cualouier momento par- ,\'
tiempo era la Eternidad, ticular y el un sitio particular. Lo desconocido no está menos de-
Entre los siglos XIV y XVII se produjo un cambio revolucionario terminado que 10 conocido: dada la redondez del globo, podía su-
en Europa occidental acerca del concepto del espacio. El espacio ponerse la posición de las Indias y calcularse el tiempo y distancia.
como jerarquía de valores fue sustituido por el espacio como sistema La existencia misma de tal orden era un incentivo para -xplorarlo
de magnitudes. Una de las indicaciones de esta nueva orientación fue y rellenar las partes aún desconocidas.
el más atento estudio de las relaciones de los objetos en el espacio Lo que los pintores demostraron en su aplicación de la perspec-
y el descubrimiento de las leyes de la perspectiva y de la organiza- -tiva, lo establecieron los cartógrafos en el mismo siglo en sus mapas.
ción sistemática de las pinturas dentro del nuevo marco fijado por El mapa de Hereford de 1314 hubiera podido hacerlo un niño: era ,
.::1 primer plano, el horizon . .! y el punto de influencia de las líneas prácticamente inútil para la navegación. El del contemporáneo de ,1
paralelas. La perspectiva convirtió la relación simbólica de los ob- ,u' cello, Andrea Banco, 1436, fue concebido según Iír.eas racionales y
jetos en una relación visual: 10 visual a su vez se convirtió en una .fepresentaba un progreso en cuanto a concepción así como en pre-
relación cuantitativa. En el nuevo cuadro del mundo, la dimensión :~cisión práctica. Al trazar las líneas invisibles de la latitud y Ion-
no significaba importancia humana o divina, sino distancia. Los . 'gitud, los cartógrafos allanaron el camino de los exploradores ulte-
cuerpos no existían separadamente como magnitudes absolutas: esta- riores, como Colón: igual que con el método científico ulterior, el
ban coordinados con otros cuerpos dentro del mismo marco de la sistema abstracto proporcionó esperanzas racionales, si bien sobre
,~
visión v debían estar a escala. Para lograr esta escala, debía existir ~na base de conocimiento impreciso. Ya no era necesario que el
I;r.? r::.rr-:~P,ntaci0n precisa entre 12 pintura v la imagen: de ahí el navegr ...•te ~ib'_:;ece el litor« 1: nodía arrojarse hacia 10 desconocido,
nuevo interés por la naturaleza externa y los hechos. La división del

I
~ner rumbo hacia un punto arbitrario y regresar ar'¡OXiDlaclar.:ellte
1
1
F'

Prepar. ·ión cultural 39


38 Capítulo 1

ai lugar de partida. El Cielo y el Edén estaban ambos fuera del popular como para que un relato de un vuelo desde Portugal a Viena
nuevo espacio, y aunque se mantenían aún coma los temas osten- pudiera servil de noticia engañosa en 1709.
La nueva actitud hacia el tiempo y el espacio infectó el taller
sibles ele: la pintura, los temas reales eran el Tiempo y el Espacio
y la oficina, el ejército y la ciudad 21 ri tmo se hizo más rápido;
y la Naturaleza y e! Hombre.
las magnitudes, mayores. Mentalmente, la cultura moderna se lanzó
Luego, sobre la base establecida Dar el pintor y el (artógrah.
al espacio y se entregó al movimiento. Lo que Max \'V'eber Ila.uó el
surgió un interés por el espacio como tal, por el movimiento lame,
«romanticismo de los números» surgió naturalmente de este interés.
tal y por la locomoción como tal. Detrás de este interés había na-
En la medición del tiempo. en el comercio, en la ~ucha, los hombres
turalmente alteraciones más concretas: las carreteras se habían hecho contaron números, y finalmente, al e.\'CCi¡C:C:Uela costumbre sólo
más seguras, los barcos se construían más sólidamente, y, sobe: todo.
los números contaron.
nueves inventos -la brújula. el astrolabio, el timón- habían hecho
posible anotar un mapa y mantener un rumbo más seguro en e! mar.
Ti! ('en ,1", 1,,< Tnr1i~s, las fabulosas fuentes l:e juventud v las 8fol'· 4. L::¡ influencia del capitalisrrv-
tunadas islas de delicias sensuales sin fin indud-blerneute tambié:
aparecían tentadores: pero la presencia de estas metas tangibles 11n J:;l rornanncismo de los número" presentó «ún otro aspecto, im-
restan importancia J los nuevos esquemas. Las categorías de tiernpr portante para el desarrollo de los !11bitos cientííicos del pensamiento.
v espacio, antes prácticamente disociadas, habían quedado unidas Este fue el nacimiento del capital.smo y ti cambio de una economía
y las abstracciones de tiempo medido y espacio medida minal-an L\, de trueque, facilitada por pequeñas reservas de variadas monedas r:
, )\.
actiguas concepciones de infinito y ¿~eternidad, ya que la medición locales, a una economía de dinero con una estructura de crédito in- " '~,
debe empezar con un arbitrario :,qllÍ y ahora incluso si el espacio ternacional v una re+erencia constante a los símbolos abstractos de "
¡, ,
v el t;e:mpo están vacíos. El deseo de emplear el espacio v el tiempo lu riqueza: . oro, cheques, letras de cambio, y eventualmente sólo li: ~:'
se había desembarazado de obstáculos: y una vez coordin.idos con números.
~) \'"
el movimiento, podían ser contraídos o dilatados: la conquista del DésCl~ el punto de vista de la técnica, esta estructura tiene sus '\y
tiempo y del espacio había empezado. (Es interesante observar, sin orígenes en las ciudades. del norte de Italia, p-rrticularrnente Floren- j ~
l.:~'..,
embargo, que el concepto exacto de aceleración, que forma parte de cia y Venecia, en el siglo XIV; doscientos años m8S tarde hubo en ! I .s
nuestra experiencia mecánica diaria, no fue formulado hasta el sí- Amberes una bolsa internacional dedicada a ayudar a la especula-
glo XVII.) ción en transportes desde puertos extranjeros y en dinero. Hacia la
Los signos de esta conquista son muchos: aparecieron en rápida mitad del siglo XVI la contabilidad por partida doble, las letras de
sucesión. En las artes militares la ballesta y la catapulta renaciera;' cambio, y la especulación en «futuros» estaban ya desarrollados esen-
y se extendieron, y pisándoles los talones vinieron 'urnas más po· cialmente en su forma moderna. Aunque los procedimientos de la
derosas para anular la distancia: el cañón y más adelante el mos- ciencia no se refinaron ni codificaron hasta después de Galileo y
qucte. Leonr.rdo concibió un aparato volador y lo construyó. Se Newton, la financiación hal-ia surgido ~;:;n su atuen.Íc actual en el
,
estudiaron fantásticos proyectos para volar. En 1470 Fontana L~::S- inicio mismo de la edad de la máquina. Jacobo Fugger y J. Pierpont
cribió un velocípedo. En 1589 Gilles de Bom de Amberes construyó . Morgan hubieran podido entender sus métodos, sus puntos de vista /
al parecer un carro movido por la fuerza humana: preludios inquie- '.'i' su temperamento respectivos mucho mejor que Paracelso y
tos de los inmensos esfuerzos e iniciativas del siglo XIX. Igual que 'Einstein.
con muchos elementos de nuestra cultura, el impulso original fue ~~ El desarrollo del capitalismo trajo los nuevos hábitos de abstrac-
dado a este movimiento por los árabes. Ya en 880 Abül-Qásim había ción y cálculo a las vidas de los hombres de las ciudades. Sólo la
intentado volar, y en 1065 Olivier de Malmesbury se mató tratando 'gente del campo, que aún :vivía sobre una base local más primitiva,
de planear desde una altura. Pero a partir del siglo XV el deseo de ,se hallaban en parte inmunes. El capitalismo llevó a la gente de lo
conquistar el aire se convierte en una constante preor upcción r!::: 1~b ..,tmgiJ:.le a lo intangible: :l' símbolo, secún observa Sornbart, es el
mentes inventoras, y está lo suficientemente metido en la opinión ~bro de contabilidad: «su valor vital reside en su cuenta de pér-
¡.
41
40 Capítulo ¡ l'reparación cultural

ciar el abracadabra apropiado merliante una simple operación alge-


didas y ganancias». La «economía de la adquisición» cue hasta en·
braica en un lado u otro del libro mayor.
tonces había sido practicada por extrañas y fabulosas criaturas CQ!T;O
Con el tiempo, los hombres se encontraron más a gusto con las
Midas y Creso, llegó a ser nuevamente el estilo diario. Tendió a SL"
abstracciones que con las mercancía, que represl.Dtaban. Las opera-
tiiuir la «economía de las necesidades» directas y a reemplazar lec
ci::nes típicas de fmanza fueron la adquisición o el intercambio de
valores vitales por valores dinerarios. El sistema entero del negocio
mabnitudes. «Incluso los sueños ~d soñador pé:cuniario -como ob-
tomó cada vez más Un1 forma abstracta; se ocupaba de «no-pro-
servó Veblen- toman forma como Uf1 cálculo de pérdidas v ganan-
ductos», de futuros imaginarios, de ganancias hipotéticas.
cias computadas en unidades estbdar de una .uagnitud impersonal».
Karl Marx resumió muy bien este nuevo proceso de transmu-
Los hombres se hicieron i='c¿erosos hasta el punto qne descuidaron
tación: «Come el dinero no ",::vda 10 que ha sido trar.síorrnado ::,
el mundo real del trigo y de la lana, de los alimentos v de lu,
él, todo, sea una mercancía o no, es convertible en oro. Todo se
vestidos, y centraron su atención en su repr~sentación puramente
hace susceptible de compraventa. La circulación es la gran retorta
cuantitativa en signos y símbolos. La ::ontribución del capitalismo
social en la c;ue todo se ecba y de la que todo se rece pera como
,,1 cuadro del mundo mecánico consistió en pensar en térr.ii.ios sirn-
moneda cristalizada. Ni siquiera íos nucso-, uc lus santos son capaces
;;!p"lente de peso v numero, e:;,¿,~-::~ ::1: !~ r'llltidad no sólo una
de resistir esta alquimia, y mer.os aún puede re,;sLirla cosas Jlj,:,
indicación de Velar sino el criterio del valor. De esta manera las
delicadas, cosas sacrosantas que se encuentran fuera del tráfico co-
absrracciones del capitalis:::Jo precedieion las "bstracciones de la
mercial de los hombres. Lo mismo (1'le todas las diferencias CU81i·
ciencia moderna y reforzaron en todos los puntos sus lecciones tí- ('
tativas entre las mercancías se borr;n en el dinero, así e! dinero.
nivelador radical, borra todas las distir-ciones. Pero l.l mismo di-
picas y sus típicos métodos de proceder. La ciarificación y la conve- .:
'(?
niencia, parti::ularmente para el comercio a larga distancia en el
neto es una mercancía, un objeto externo, capaz de convertirse en /,1 (
espacio y en el tiempo fueron grandes: pero el precio social pagado
r¡,'
f'I.'

propiedad particular de un individuo. Así el poder social se con-


por estas economías fue elev8rlo. Son ilustr1tivas las palabras de
vierte en poder V'I ticular eJ1 mano: de una persona particular».
Mark Kepler, publicadas en 1595: «Lo mismo que el oído está
en 10 que: se
Este último hecho era especialm-::ntei:nportante
refiere a la vida y al pensamiento: la busca del poder por medio
hecho para percibir el sonido y e~ ojo para percibir el color, así \~~
,1
la mente del hombre ha sido formada para compreuder, no todas
de abstracciones. Una abstracción reforzaba la otra. El tiempo era !I;{.
las clases de cosas, sino las cantidades. Percibe más claramente cual-
dinero: el dinero era poder: el poder exigía el fomento del comercio
quier cosa determi;1ada en la medich en que dicha cosa está más
y de la producción: la producción iba desviada de los canales de
cerca de las puras cantidades como de sus orígenes, pero cuanto más
uso directo a aquellos de comercio lejano, hacia ia adquisición de
"se ale;q una cosa de las cantidades, más oscuridad y error se encierren
mayores beneficios, con un margen más amplio para nuevas inver-
siones de capital para guerras, conquistas en el extranjero, minas, en ella». I~
¿Fue una casualidad que los fundadores y patrocinadores de la
empresas productivas ... más dinero y más poder. Entre todas las
"Roya~ Society -en verdad algunos de les primeros experimenta-
formas de riqueza sólo el dinero no tiene límites que se le puedan
fijar. El príncipe que pudiera construir cinco palacios vacilaría en
dores en ciencias físi~~~- f'leran los mercaderes de la Ci ty? El rey ,
Carlos II podía reírse sin freno al oír que aquellos caballeros habían
construir cinco mil. ¿Pero qué es 10 que le impediría intentar, me-
pasado el tiempo pesado el aire; pero sus instintos estaban justi:':·
i
diante la conquista y los impuestos, el multiplicar por miles la ri-
.•.."cados y sus procedimientos eran correctos: el método mismo per-
queza de su tesoro? En una economía de dinero, el acelerar l.l pro-
. tenecía a su tradición y en ello iba dinero. El poder que era la
ceso de la producción era aumentar el movimiento: más dinero.
. ciencia y el poder que era el dinero eran, en fin de cuentas, la misma
y como la importancia concedida al dinero procedía en parte de la
clase de poder: el poder de abstracción, de medida, de cuantificación.
creciente movilidad de la última sociedad medieval, con su comercio
Pero no fue sólo por la promoción de hábitos abstractos de pen-
internacional, asimismo la resultante economía de dinero favoreció
samientos, intereses pragmáticos y estimaciones cuantitativas por lo
'T'q~ comercio: riqueza agraria. riqueza humanizada, casas, pinturas, qi.: e: (e~italismo ;-rep"ró el camino de las técnicas modernas. Desde
esculturas, libros, incluso el oro mismo eran dinciles de transportar,
el principio las máquinas y ia pr:>t:'.,,:cié,l h,~;·i~, (Y'IT''' los grandes
mientras que el dinero podía ser transportado después de pronun-
r 1

43
Preparación cultvrr 1
42 Cap: rulo 1

tiene una gran deuda con el capitalismo, igual que la tiene con la
cañones y les armamentos, hicieron demandas directas de capital rnu. guerra, fue sin embargo una desgra:ia que la roáauioa se viera con-
por encima de los pequeños anticipes necesarios para proporcicn. dic;onada, desde el inicio, p"r >lql1eHas instituciones extrañas y adop-
herramientas al artesano Jc viejo estilo o para dejarlo vivir. L1 libc:
tara característica~ que nada tenían que ver esencialmente C011 los
tad para hacer funcionar talleres y fábricas independientes, para uri procedi1l1ientos técnicos o las formas de trabajo. El capitalismo u ti-
lizar máquinas y aprovecharlas correspondió a aquellos que di?)()- [izó la máquina no para fomentar el bienestar social, sino para incre-
nlan de capital. Mientras la; hmilias feudales, con su dominio sobre mentar el beneficio particular: los instrumentos mcdnicos se utili-
la tierra, a menudo áisponían de l,!! Fonopolio sobre recursos na- 7otr1n oara 18 elevación de las clases dominantes- Fue a causa del
turaies tales como lo~ que en ella se encuentran, :' CCÜ ;~ecl'enc;;' cqpitalismo por lo que las industrias artesanas tanto en Europa como
se interesaban por la fabricación de: vidrio, o 1<\ minería, o la :-111- en otras partes del mundo fueron destruidas sin consideración por
dición de hierro hasta los tiempos más modernos, los nuevos inven- les productos de las máquinas, aun cuando estos /!ltimos fuesen
tos mecánicos se prestaron para su exploración f<)r las clases mer- inferiores a los qUe sustituían: pues el prestigio del perfecciona-
cantiles, El incentivo de la mecanización reside en los mavores be- miento y del éxito y del poder e,taban con la máquina, incluso
neficios oue podían secarse mediante la potencia j' la eficiencia de cuando no perfeccionaha nada inciuso cu",~2.::; ~~c:!:iC',lmente hablando
la máquina. constituía un fracaso. En virtud de las posibilidades de be:1eficio,
Así, aunque el capitalismo y la técnica deben distinguirse cla- el lugar de la máquin» fue sobreestimado y e! [(rajo de regimenta-
ramente en cada etapa, una condicionaba la otra y repercutía sobre
ella. El mercader acumulaba capital ampliando
raciones, acelerando
para la explotación.
sus ingresos y descubriendo
El inventor
la escala de sus ope-
nuevos territorios
s-guía ;J1l proceso paralelo explo-
ción se llevó más allá de lo necesario para la arrnoni.i o la eficiencia.
A ciertos rasgos del capitalismo privado se debió que la máquina
-q1.'~ era un agente neutral- haya par~cido ron frccuen:::ia, y de
:1
hecho haya sido a veces, un elemento maligno en la sociedad. des-
raudo nuevos método, de producción e ideando cosas nuevas para preocupado por la vida human8., indiferente a los intereses humanos,
producirlns Alg-inas veces el comercio apareció como un rival de La máquina ha sufrido por los FCádél~ del capitalismo; por el con-
la máquina por ofrecer mayores oportunidades de beneficio; otras trario, el capi:alismo se ha apronchad'J a filenudo de las virtudes de
f
\. -~
restringió ulteriores desarrollos con el fin de aumentar el provecho
de 1Jn monopolio en particular: ambos motivos aún actúan en la la máquina. /
Al apoyar la máqu:na, el capit3lismo aceleró su andadura y pro-
sociedad capitalista. Desde el principio hul:o disparidades y con- porcionó un incentivo especial a la preocupaciór; por los perfeccio-
flictos entre estas dos formas de explotación; pero el comercio era namientos mecánicos, Aunque frecuentemente no llegó a pagar al
e! socio más antiguo y ejercía mayor autoridad, Fue el comercio el
,jnventor, consiguió con halagos y promesas estimularle para pro-
que aportó nuevos materiales de las Indias y de las Américas, nue- ~eguir en su esfuerzo. En muchos sectores el paso fue acelerado con
vos alimentos, nuevos cereales, tabaco, pieles; fue el comercio el exageración y el estímulo fue aplicado en demasía. Realmente. la
que encontró un mercado nuevo para todas las cosas más o menos necesidad de fomentar continuos cambios y perfeccionamienLos, que
i.iútiles que echó [;Jera la producción en masa de! siglo XVIII; fue ha sido característica del capitalismo introdujo un elemento de in-
e! comercio -ayud?d0 rnr 1" guerra- el que desarrolvi las cm- ~estaLlidad en 13 técnica e impidié a la socierlad el asimilar sus per-
presas en gran escala y la capacidad administrativa y el método que ~eccionamientos técnicos e integrarlos en una estructura social ade-
hizo posible crear el sistema industrial como un todo uniendo sUJ 1euada.
:'p" Al mismo tiempo que se ha desarrollado y extendido e! ca-
diferentes partes. pitalismo mismo, estos vicios han crecido de hecho desmesurada-
Es extremadamente dudoso que las máquinas se hubieran inven- mente, y los peligros para la sociedad en conjunto han crecido asi-
tado tan rápidamente y hubieran penetrado con tanta fuerza sin mismo proporcion3lmente. Basta observar aquí la estrecha asociación
e! incentivo adicional del beneficio: pues todas las ocupaciones arte- histórica de la técnica moderna y de! moderno capitalismo, y señalar
sanas más especializadas se encontraban profundamente atrinchera- ~ue, a pesar de su desarrollo histórico, no existe una conexión ne-
das, v In introoucción Jr la irr prent-i. por ejemplo, se retrasó hasta l~sJ~ía entre crnboc. El cflpita1ismo ha existido en otras civilizacio-
veinte años en París debido a la dura oposición del gremio de los es, que se encontraban en UIJ desarr<,íb téCi1;CV :·P.l~lt1\''ir.~~:1té'bajo,
amanuenses y copistas, Pero mientras la técnica indudablemente
· - ."ItJ':..:AjO , .• o
i •. ~ "'''", ;-V
;'i{'~ •• -

45
Preparación cultural
-1-1 Capítulo
ti.miento del artista del siglo XIII Je convirtió en la exploración SIS-
~' la técniru mejoró continuamente desde el siglo diez hasta el quin« temática de los bOLánicos y los íisiólogos del siglo XVI.
sin incentivo especial del capitalismo. Pero el estilo de la máquir. «En la Edad Media -como dijo Emite Mfile- la idea de una
se ha visto hasta el momento actual poderosamente influido por \ cosa forjada por alguien para sí misme siempre fue más real que
capitalismo. La importancia concedida a lo grande, por ejemplo, e- la cosa real misma, Y vemos por qué aquellos siglos místicos no
un rasgo comercial; apareció en los edificios de los gremios ! er renían el ccn,:epto de lo que los hombres Uaman ahora ciencia. =1 es-
las casas de los mercaderes mucho antes de que se evidenciara e: tudio de las CC3as por sí -nismas no tenía significado paca el pen-
la técnica, con su escala de operaciones originalmente modesta. sadot;.. La labor del estudioso de la naturaleza era de <cubrir la
verdad eterna que Dios quería que cada cosa expresara». Al escapar
a esta actitud, el vulgo tenía una ventaja respecto del :lustrado: sus
5. De la fábula al hecho mentes eran menos capaces de tcrjarse sus propias atadura!'. Un in-
terés de sentido ...ornún racion,,~ por la naturaleza no era un prrv11lc!0
Mientras tanto, C'0': !~!"?~~f0!'n:?C!0r'! 0e 10~ conceptos de ticm del ¡}c:C','C! ~~b"" rl~<iro del Renacimiento; debe decirse, más oien,
po y espacio se produjo un cambio en la dirección del interés desde que unos cuantoS ~:g¡os drspt<:s de Horec-r entre los cami-'esinos y
el mundo celestial al natural. Alrededor del siglo doce comenzó a di- los albañiles, se abrió paso por otro camino hacia la LU. L'-, ~: p<-
siparse el mundo sobrenatural, en el que la .nente ""rapea había tudio y la universidad. El cuaderno de notas de ViUard de Honne-
estado envuelta como en una nube a partir del ocaso de las escuelas court, el valioso legada de U'1 gran maestro albañil, tiene dibujos de r-
'1,

de pensamiento del periodo clásico' la hermosa cultura de la Pro- un oso, de un cisne, de una langosta, de una lT,vsca, de una libélula, .', \,
.\ '
de un bogavante, de un león, de un par de loros, todo ellc del r-a-
venza cuya lengua Dante mismo había quizá pensado emplear en .,
¡I: ',;
"

su Divina Comedia, fue el primer brote del nuevo orden: un l+otc tural directamente, El libro de la naturaleza reaparecía, como en un "

destinado a ser salvajemente malogrado por la cruzada de los al- palimpsesto, a través del libro c~\estial del mundo. 1', I
Durante la ~dad Meóia el mundo externo no había tenido po-
bigenses.
Cada cultura vive con su sueño. El de la cristiandad fue uno en der conceptual sobre la mente. Los hechos naturales eran insignifi- \1~~"
el que un fabuloso mundo celestial, lleno de dioses, santos, diablos, cantes comparados con el orden y la intención divina que Cristo :"
! I ,1'
demonios, ángeles, arcángeles, querubines y serafines, dominios y y su Iglesia habían revelado: el mundu visible era simplemente una
potencias, lanzó sus formas e imágenes fantásticamente engrande- prenda y un símbolo de aquel mundo eterno de cuyas bienav:::ntu-
cidas sobre la vida real del hombre mortal. Este sueño impregna la lanzas y condenaciones daba un tan vivo anticipo, La gente comía,
vida de una cultura como las fantasías de la noche dominan la mente bebía y se casaba, tomaba el sol y crecía solemne bajo las estrellas;
del que duerme: es realidad -mientras dura el sueño. Pero, como pero este estado inmediato tenía poco significado. Cualquiera que
el que duerme. una cultura vive dentro de un mundo objetivo que fuera el significado que tuvieran los detalle< de la vida diaria era
continúa a través de su sueño o de su despertar, y a veces irrumpe como accesorios y trajes y ensayos de teatro para el drama de la
en el sueño, como un ruido, para modiíicarlo o para que sea irnpo- peregrinación del Hombe:! a través de la eternidad, Hasta c1rSnGc
podía lle~ar la mente en la medición y la observación CIentífica en
sil-,l<!que pl sueño prosiga.
tanto los místicos números tres y cuatro y siete y nueve y doce
i
Por un lento proceso natural, el mundo de la naturaleza irrumpió
en el sueño medieval de infierno, paraíso y eternidad: en la fresca llenaran cada relación con un significado alegórico, Antes de poder
escultura naturalista de las iglesias del siglo XIII puede uno sor- estudiar las secuencias en la naturaleza, era nece,ario disciplinar la
prender el primer torpe despertar del que dormía, al darle en los imaginación y aguzar la visión: la visión mística indirecta debía
ojos la luz de la mañana. Primeramente, el interés del artífice por convertirse en visión directa. Los artistas desempeñaron una parte
la naturaleza era confuso: al lado mismo de las tallas finas de las más importante en esta disciplina de la que generalmente se les ha
hojas del roble o de las ramas del espino, fielmente copiadas, delíca- reconocido- Al enumerar las muchas partes de la naturaleza que no
dan.ente dispr.cstas, el escultor ?ÚJ'_ crcal» ;-"ujl';tr~'cs, g~lgO¡:J,i, qui- IlutctU1 c,Ulrliarsé; <;ii'~ la «ayuda y la intervenci6n de las matemá-
meras, bestias legendarias, Pera el interés por la naturaleza se am- ticas», Francis Bacon incluye correctamente la perspectIVa, )r m~. 'cc,
plió sin interrupción y se hizo un bien de consumo. El ingenuo sen-
46 Capírul. .. Preparación cultural 47

h arquitectura y la ingeniería junto con las ciencias de la astronorr i de una vaca. Desgraciadamente, persistió el hábito medieval de se-
y la cosmografía. narar el alma del hombre de la vida del mUl'10 material aunque 5..:
El cambio de actitud hacia la naturaleza se manifestó en fig~.:.1' había debilitado la teología que lo apoyaba; pues tan pronto como
solitarias mucho antes de que se hiciera común. Los preceptos c..- ... el procedimiento de la exploración fue claramente esbozado en la
rimen tales de Roger Bacon y de sus investigaciones especiales C' filosofía y la mecánica del siglo XVI, el hombre mismo fue excluido
óptica habían sido durante mucho tiempo un conocimiento de ck del cuadro. Quizá temporalmente se aprovechara la técnica de esta
minio público; en verdad, su visión cientííica al igual que la de ,:: exclusión; pero la larga, el resultado se demostraría desafortunado.
0

homónimo isabelino han sido algo exageracíamente valoradas e Al intenta; conseguir ~ ,derí0, ei hombre tendió a reducirse a sí
significación reside en que representan una tendencia ge!!CJ«l. ;::., c~ lT.:::::C: a una abstracción, o, lo ~'Je viene a ser casi igual a eliminar
siglo XIII, los discípulos de Alberto Magno estaban acuciados por toda parte de sí mismo que no Sp" ~'1ueJla dirigida a alcanzar ti
una nueva curiosidad de explorar lo que les rodeaba, mientras que poderío.
Abs.Jon de Sto Víctor se quejaba de que los estudiantes deseaba-
pstw1i;¡r «la conformación del globo, l-: naturale-« de los elemento'
'T""'"1 T ~ 1 1 1 •.
el lugar de las es.rellr« 10 r"m~ler de los animales, la viclencr. O. J:..l UU~l(tLUJ.V Lil..J. ÜJ.J~IJ~~:i.no

del viento, la vida dp las hierbas y de las raíces». Da...c y Petra-ri.


a diferencia de la mayor parte de los hombres del medievo, .,a no L: gran serie de perfeccionamientos técnicos que empezaron a
~ evitaban las montañas corno puros obstáculos terrorí'rcos que aurncn- I cristalizar alrededor del sigio XVI se apoyaba en una disociación de
1
taban las penalidades de! viaje: las buscaban, y las escalaban por L lo mecánico y lo inanimado. Quizá la mayor dificultad en el ca-
exaltación que produce la conquista de la distancia y el logro de mino de esta disociación fuera la persistencia de hábitos inveterados .,
una contemplación a vista de pájaro. 7v1ás tarde, Leonardo exploré' ue pensamiento anímico. A pesar del animismo, dichas disociaciones ,',
1"
1 las montañas de h Toscana, descubrió fósiles, hizo correcta, inter- se habían realizado en verdad en el pasado: uno de los actos más fL:
1 pretaciones de la geología. Agrícola, impulsado por su interés por
la minería, hizo lo mismo. Los herbarios y los tratados sobre nis-
importantes de este tipo fue el invento de la rueda. Incluso en la
civilización relativamente avanzada de los asirios se ven representa-
,)
1'.

toria natural que surgieron durante los siglos xv y XVI, aunque ~Ú!1 ciones de grandes estatuas arrastradas sobre un trineo por el suelo. '\
mezclaban fábulas y conjeturas con los hechos, constituían claras era- Indudablemente la noción Je la rueda procedería de la observación 1\
pas hacia la descripción de la naturaleza: sus admirables pinturas de que rodar un tronco era más fácil que ernpujarlo: pero los árboles
aún lo atestiguan, y los libritos sobre las estaciones y la rutina de han existido desde un número incalculable de años y su tala se ha
la vida diaria iban en la misma dirección. Los grandes pintores no efectuado durante muchos millares, con toda probabilidad, antes de
quedaban muy atrás. La capilla Sixtina, no menos que el famoso que algún inventor neolítico realizara el estupendo acto de disocia-
cuadro de Rembrandt, era una lección de anatomía, y Leonardo fue ción que hizo posible el carro.
un digno predecesor de Vesalio, cuya viña en parte coincidió con 1<1 Mientras se consideró cada objeto, animado o inanimado, como
de aquél. En :1 siglo XVI, según Beckmann, ¡"'~bía nurnerccas colee- l. morada de un espíritu, mientras se espero que un árbol o un
ciones particulares de historia natural, y en 1659 Elías Ashmole barco se comportaran como una criatura viva, era poco menos que
compró la colección Tradescant, que después regaló a Oxford. iin~osible aislar en tanto que secuencia mec.ímca la función especial )
1 El descubrimiento de la naturaleva en conjunto fue la parte más
importante de esta era de descubrimientos que empezó para el mundo
que se trataba de realizar. Lo mismo que el artesano egipcio, cuando
hizo la pata de la silla labrada pan que pareciera una pata de buey,
occidental con las Cruzadas y los viajes de Marco Polo. La natura- así el deseo ingenuo de reproducir lo orgánico, y evocar gigantes y
leza existía para ser explorada, invadida, conquistada y, finalmente, espíritus para lograr poder, en vez de idear su equivalente abstracto,
entendida. El sueño medieval, al disolverse, reveló el mundo de la retrasó el desarrollo de la máquina. La naturaleza a menudo ayuda
naturaleza, como una niebla que al levantarse deja ver las rocas v ;11 tal abstracción: el uso de su ala por el cisne puede haber suge-
!C,S árbolec y les pastores en la Iade: a rle 1111~ colina. cuy" existencia ridc la vela, igual que el avispero sugiriera el papel. A la inversa,
1
había sido anunciada por un casual tintinear de esquilas o el mugido
1 cuerpo mismo es una cOf,óe "e mcrocosm- de L: máquina lo,
------ "-~--------~

48 Capítulo i Preparación cultural 49

brazos son palancas, los pulmones son fuelles, los ojos sor; lente'. hombre era caprichoso, dañino, 'm reflejo de sus propios impulsos
el corazón, una bomba, el puño, :.111 martillo, los nervios un sistema l' temores.
telegráfico conectado cen una estación central. Pero, en conjunto. Como el mundo parecía, en esencia, animístico, y corno aquellos
los instrumentos mecánicos fueron inventados antes de que se des poderes «externos» amenazaban al hombre, el único método de es-
cribieran con precisión las funciones fisiológicas. El tipo de rnaquin, capto que su voluntad de poder podía seguir era o bien la disciplina
más ineficaz es la imitación mecánica realista de un hombre o Ce de sí mismo o la conquista de otros hombres: la vía de la relgión
otro animal: la t:.~nica recuerda a Vaucanson por su telar, más bien o la vía de la guerra. En otro lugar trataré de la cor ":-ibuc:én espe-
que por su pato mecánico que parecía vivo y que no sólo (ami.' cial que la técnica y el ánimo de la guerrc aportaron ai desarrollo
sino que hasta digería y excretaba. Los adelantos orig;ll<lles en h de la máquina; en cuanto a la disciplina de la personalidad era esen-
técnica moderna s= hicieron posibles únicamente cuando un sisteru.. cialmente, durante la Edad Media, del dominio de 11 Iglesia, y tuvo
mecánico pedo ser aislado de todo un sistema de relaciones. No h: mejor alcance, naturalmente, no entre los campesinos y los nobles,
solamente el primer aparato volador, como el de Leonardo, el qur aún aferrados a formas de pensarnien to esencialmente paganas, con
;;,:::::6 :'2~':'2::1"c;r el movimientc de las alas de un pájaro: todavi. las cuales la Iglesia había llegado oportunamente a un compromiso,
en lSSJ7, el aparato con forma de rnu.ciélago de Ader, que aho:.1 sino en 105 ~:~c~-::':::::8~::-!~ las llí1iversidades.
~7

está colgado en el Conservatorio de Artes y Oficios de Paria, tení El anirnismo, aquí, fue expulsado por u" sentido de la ornnipo-
sus costillas o nervios formados como los del cuerpo de un rm.: tencia de su único Espíritu, refinado, por el mismo engrandecimiento
ciélago, y los mismos propulsorcs, como para agotar todas L1S pmi- de Sus deberes, hasta el punto de eliminar cualquier semejanza con
bilidades zoológicas, eran de fina madera partida, lo más parecido las capacidades puramente humanas o animales. Dios .inbía creado
posible a 18s plumas de un ave. De manera análoga, la creencia de un mundo ordenado, y en él prevalecía su Ley. Sus -ictos eran quizá ¡ ',J

que el movimiento alternativo, como el de los brazos y las piernas. inescrutables; pero no eran caprichosos: la vicia relir-iosa ponía todo :( :.
¡.,
era la forma «natural» de movimiento se utilizó para justificar h el acento en crear un" actitud de humildad ante la voluntad de Dios 1, • • ~

concepción original de la turbina. El plan') de Branca de ui.a rná- '1 el mundo que é! babía creado. Sí la fe subyacente de la Edad
quina de vapor a principios del siglo XVII mostraba una caldera con Media seguía siendo supersticiosa y anirnísrica, las doctrinas de les
la forma de la cabeza y el torso de un hombre. El movimiento circu- :\scolásticos eran de hecho anti-animísticas: el quid de la cuestión
lar, uno de los atributos más útiles y frecuentes de una máquina era que el mundo de. Dios no -era el del hombre, y que sólo la
completamente perfeccionada es, cosa curiosa, uno de los movimien- Iglesia podía formar un puente entre el hombre y el absoluto.
tos menos observables en la naturaleza: incluso las estrellas no des- =. El significado de esta división no se hizo aparente del todo
criben una órbita circular, y excepto los rotíferos, el hombre mismo 1 hasta que los Escolásticos mismos cayeran en descrédito y sus here-
en algunas danzas y volteretas, es el exponente principal del movi- ,detos, como Descartes, empezaran a aprovecharse de la antigua
miento rotatorio b~echa describiendo sobre una base puramente mecánica todo el
El triunfo específico de la imaginación técnica residió en el in- ~:.:ndo de la naturaleza, dejando fuera sólo el campo específico de la
genio para disociar el poder elevador del brazo y crear la grúa, para Iglesia, el alma del hombre. En función de la creencia de la Iglesia
disociar el trabajo de la acción de los hc.nbres y los animales v crear ~ql un mundo ordenado independiente, ha mostrado Whitehead en
el molino hidráulico, para disociar la luz de la combustión de la 'S.~ienceand the Modern W orld, que la labor de la ciencia pudo con. I l'
madera y crear la lámpara eléctrica. Durante miles de años el ani- .tinuar con tanta confianza. Los humanistas del siglo XVI pudieron
mismo fue el obstáculo en el camino de este desarrollo, pues ocultó .sé'r •. a menudo escépticos y ateos, burlándose de la Iglesia incluso
la faz total de la naturaleza detrás de garabatos de formas humanas: '~1!ndo permanecían en su seno, quizá no sea casualidad que los
Hasta las estrellas fueron agrupadas en figuras vivas como Cástor ljombres de ciencia serios del siglo XVII, como Galileo, Descartes,
y Pólux o el Toro basándose en algunas relaciones de semejan--' 4ibniz, Newton, Pascalcfueran tan uniformemente devotos. El paso
muy remotas. La vida, no contenta con su propio terreno, invadió jguiente en el desarrollo, dado por Descartes mismo, fue el trans-
sin .ú.1e0;('.. la, p:e."¡r~c, los :10S, las estrellas v todos 10, elementoS l~ el orden de Dios a la Máquina. Así en el siglo XVIII se con-
naturales: el ambiente externo, por ser parte tan importante del '!,l,¡:~iúa Di'J3 en el Relojero Eterno. qui-n habiendo concebido, crea-
50 Prep~ración cultural
Capítulo' 51

do y dado ruerda al reloj del universo, no tenía responsabilidad ul del músculo, del ojo, de los genitales. Los falo s que se llevaban
terior hasta que la máquina finalmente se rompiera -o, como pen en procesión religiosa eran mayores y más poderosos, en la rep;e-
saban en el siglo XIX, se parara. sentación, que los verdaderos órganos humanos: así, también, las
El método cie la ciencia y de la tecnología, en sus formas des imágenes de los dioses podían alcanzar dimensiones heroicas, para
arrolladas, implica una esterilización del ser, una eliminación, hast~l acentuar su vitalidad. Todo el ritual de la vida en las antiguas cul-
donde sea posible, de la tendencia y la preferencia humanas, inclu turas tendía a recalcar el respeto por el cuerpo y espaciarse en sus
yendo el placer humano en la propia imagen del hombre y la creen bellezas y deleites: inclusa los monjes que pintaron LIS cuevas de
cia instintiva en la inmediata preser.cia ce sus fantasías. ¿Qué mejor Ajanta, en la India, se encor:traban bajo su hechizo. La -ntroniza-
prf':,~ración podría tener toda una cultura para realizar tal esfuerzo ción d; la forma humana en la escultura, y la r.tención por el cuerpo
que la difusión del sistema monástico y la multiplicación de un en la palestra de los griegos o en los baños de los romanos, reforzó
gran número de comunidades separadas, dedicadas a vivir una hu el sentimiento interno por 10 orgánico. La leyenúa acerca de Pro-
rr:iíde y abnegada vida, bajo una regla estricta? Aquí, en el monaste custo tipifica el horror y el resentimiento que los pueblos clás.cos
rio, se encontraba un mundo relativamente no animisra v no llrg¡Í- f sentían contra la mutilación del cuerpo: se hace. camas para adap-
nico: las tentaciones del cuerpo quedaban minimizadas en teoría, l. tartas a los seres nUm:1110S, no se: cortan [,jC'rn~< " r8h(,7~s para que
a pesar de la tensión y la irregularidad, a menudo eran también quepan en las camas.
minimizadas en la práctica, en roda caso, más a rneuudo, que el; Este sentido afirmativo del cuerpo jamás desapareció segura-
la vida secular. El esfuerzo para exaltar al yo individual quedaba
suspenso en la rutina colectiva.
Como la máquina , el monasterio era incapaz de propia oerpe
mente, ni durar.t., los más fuertes triunfos de la cristiandad:
nueva pareja de amantes 10 recobra a través del placer físico mutuo.
De Íorma análoga, el predominio de la glotonería corno pecado du-
cada
r!
I
ruación excepto por renovación desde fuera. Y aparte del hecho de i( ,:
rante la Edad Media fue un testimonio de la importancia del vientre. ,,1 ,
que las mujeres estaban de la misma manera en conventos de monjas, Pero las enseñanzas de 1:: Iglesia iban dirigidas contra el cuerpo y I'~ .'

el monasterio er.i, cuma el ejército, un mundo estrictamente mascu- ¡•.


su cultivo: si por un lado era el Templo del Espíritu Santo, tarn'<ién ~ í'
lino. Como el ejército, también, aguzaba, disciplinaba y concentraba da vil y pecador por naturaleza: la carne tendía a la corrupción y
la voluntad de poder: una serie de líderes militares salieron de para lograr los laudables fines de la vida se la debe mortificar y do- \ ~I'.
.\ ~fl I
las órdenes religiosas, el' tanto el jefe de la orden que ejempiificó minar, reduciendo sus apetitos por el ayuno y la abstención. Esta era '.-fl
los ideales de la contrarreforrna empezó su vida como soldado. Uno la letra de la enseñanza de la Iglesia y si bien no puede suponerse II:r~
de los primeros científicos experimentadores, Roger Bacon, fue un que la masa de la humanidad se atuviera a la lerra, el sentimiento
monje; también lo fue Michael Stifel, quien en 1544 amplió el uso contra la exposición del cuerpo, su uso, su celebración, ahí estaban.
de los símbolos en las ecuacior-es algebraicas; los monjes ocuparon Mient.as los baños públicos eran comunes en la Edad Media,
un puesto elevado en la lista de la mecánica y de los inventores. La contrariamente a 11 complacida superstición que se desarrolló des
rutina espiritual del monasterio, si no favoreció positivamente a la pués de que el Renacimiento los abandonara, los verdaderamente
máquina, al menos anuló muchas de las influencias que la combatían. santos desdeñaban bañar el cuerpo; se martirizaban la piel con cili-
y a diferencia de la disciplina similar de los budistas, la de los mon- cios, se azotaban, volvían sus ojos con interés carítativc hacia los
jes occidentales dio origen a tipos más fecundos y complejos de llagados y los leprosos y los deformes. Al odiar al cuerpo, las mentes ,,;/1
máquinas que las ruedas para rezar. ortodoxas de aquellas edades estaban preparadas para violentado ..
En otra forma también las instituciones de la Iglesia prepararon En lugar de resentirse contra las máquinas que podían simular esta
el camino para la máquina: en su menosprecio por el cuerpo. Pues 'O aquella acción del cuerpo, podían darles la bienvenida. Las formas
el respeto por el cuerpo y sus órganos es profundo en todas las cul- de la máquina no eran más feas o repulsivas que los cuerpos de los
turas clásicas del pasado. A veces, al ser proyectado imaginativamen- hombres y mujeres lisiados y tullidos, o, si eran repulsivos y feos,
te, el cuerpo puede ser desplazado simbólicamente por las partes o los eso mismo les impedía ser una tentación para la carne. El escritor
0r;;.:'1:->;; de erro a¡-,;r,~~,l, corno en e! Horus egipcia Pero la snstitu- de la Crónica de Nurernberg, en 1398, podía decir que «los artefactos
ción se hace para intensificar algunas cualidades orgánicas, el poder con rueiias que realiza,') extrañas raiecs y exhibiciones y disparates
52 Capítulo 1
Preparación CI'¡ tura I 53

proceden directamente del demonio», pero a pesar de sí misma, la


más bien que adaptaciones. Durante miles de arios los hombres han
Iglesia etaba creando diccípulos del demonio.
debido soñar, en vano, con nuevos atajos y controles.
El hecho es, en todo caso, que la máquina entró más lentamente
Fuera del gran y quizá corto período de invención del neclítico
en la agricultura, con sus funciones de mantener y conservar la vic'a.
los adelantos, hasta el siglo x de nuestra era, habían sido propor-
mientras que progresó con fuerza precisamente en aquellas partes
cionalmente pequeños excepto en el uso de los metales. Pero la es-
de! ambiente en donde por costumbre ce trataba el cuerpo más odio-
peranza de una conquista mayor, de algún cambio fundamental de
samente: es decir, en el monasterio, en la mina, en el campo de
la relación del hombre dependiente de un mundo externo indiferente
batalla.
y si piedad siguió rondando sus sueños v hasta sus plegarias: lOS
mitos y !"s cuentos de h"rlqs constituyen un testimonio de su deseo

I
de plenitud y poder, de libertad de movimiento y dimensión de
7. La ruta a través de la magia los días
Mirando a las aves, los hombres soñaron con ~1 vuelo: quizá
Entre la fantasía y el conocimiento pV<1rh'\ pnt,,~ ~! Cl!,~,!:;:: :: L': una dc las cnvicÍl<lS y de les d::::::8: :~;:(: :::';,:-:,,:":,lM .-1~11,,,,,,1,,,,,. Dé-
tecnología, existe una estación intermedia: la de 11 magia. En ~_ ... ~a;v eu u c ;\J~ 1;;1;'-6"" Ayar Katsi, ,,; hombre volador: entre los in-
gi.: se instituyó decisivamente la conquista general del medio ex- dios peruanos, sin hablar de Rah v Neith Astarté o Psique, o los
terr.o. Sin 1"1 orden que aportó la Iglesia la campaña hubiera posible, ángeles de la cristiandad, En el sialo XIII. este sueño volvió a apa-
mente sido impensable; pero sin la salvaje, emprendedora lucha de recer proféticamente en la mente de Roger Bacon. La alfombra vo-
~i
los magos no se habrían tomado las primera, posiciones. Pues los lante de las Mil y Una Noches. las botas de siete leguas, el anillo ¡ "\'
magos no sólo creían en las maravillas, sino que audazmente ambi- :( "
mágico, eran pruebas todas del desee, de volar, de viajar rápida,
.~;;;
cionaron obrarlas:
naturales
pnr su esfuerzo hacia lo excepcional,
que los siguieron fueron los primeros
los filósofos
en vislumbrar la
mente, de disminuir
tancia A esto acompañaba
el espacio, de anular el obstáculo
un deseo constante
de la dis-
de liberar el cuerpo
~..
~ ¡'
(
'\

posibilidad de establecer regularidades en la naturalez«. de sus enfermedades, de su temprano envejecer, que deseo SIJ po- ~I,~ ••,:
El sueño de conquistar la naturaleza es uno de los más antiguos \~y
tencia, y de las dolencias que amenazan la vida hasta en lo más ,1,
que ha fluido y reíluido en la mente del hombre. Cada gran época recio del vigor y de la juventud. Los dioses pueden definirse como il; )
de la historia humana en que esta voluntad ha encontrado una sa- seres de algo más que la estatura humana y que disponen de aquellos
lida positiva marca una elevación en la cultura y una contribución
poderes de desafiar el espacio y el tiempo '! el ciclo del crecimiento
permanente a la seguridad y al bienestar del hombre. Prometeo, ge-
y de la decadencia: incluso en la leyenda cristiana la capacidad de
nio df'l fuego, ngu!'a al origen de la conquista del hombre: pues el
hacer andar al paralítico y ver al ciego es una de las pruebas de
fuego no hace simplemente posible la mejor digestión de los ali-
divinidad. Irnhotep y Esculapio, por habilidad en las artes de la
mentos, sino que sus llamas mantuvieron alejados los animales de
medicina, fueron elevados a la categoría de dioses por los egipcios y
presa, y alrededor de su calor, durante las estaciones más frías del
año, se hizo posible una vida social, más allá del arncntonamiento
"los griegos. Oprimido por :,¡
necesidad y por el hambre, el sueño .lel
cuerno de la abundancia y el paraíso terrenal sig'-'f'.'n nhop,ionando al
y de la vaciedad del sueño inversal. Las lentos adelantos en la con- I,tl
hombre.
fección de herramientas y armas que marcaron los primeros períodos
En el Norte fue donde esos mitos de extensos poderes cobra-
de la piedra fueron una conquista pedrestre del ambiente: ganancia
ron una firmeza acrecentada, quizá, a causa de los positivos logros
por pulgadas. En el período neolítico se llegó a la primera gran es-
de los mineros y los herreros: recuérdese a Thor, dueño del trueno,
calada, con la domesticación de plantas y animales, la realización de
cuyo martillo mágico lo hacía tan poderoso. Recuérdese a Loki, el
observaciones astronómicas ordenadas y efectivas, y la difusión de
;astuto y malicioso dios del fuego. Recuérdese a los gnomo s que crea-
una civilización de grandes piedras relativamente pacífica, en muchas
ron la armadura y las mágicas armas del Sigfrido: Ilmarinen de los
tierras dispersas sobre el planeta. El uso del fuego, la agricultura, 19
fineses, que [r.bricrS ~,.... ?6üi1fl de 2Cft8, y Widan,{, el cabl1loss for-
:;~furc:ri", 1" astroucrr.ía, fueron maravillosos saltos: dominaciones
jador germano, que conteccionó vestidos de plumas pala volar. Detrás
~:
54 Cnpít'I1o ! PreparAc:ón cultural 55

cie todas estas fábulas, estos deseos y utopías colectivos, reside I~ de movimiento perpetuo. En todas partes la escoria del fraude y del
ambición de dominar la naturaleza bruta de las cosas. charlatanismo se mezclaban con algún que otro grano de conoci-
Pero los mismos sueños que exponí-n aquellos deseos eran una miento científico que la magia utilizaba o producía.
revelación de la dificu:tad de alcanzarlos. El sueño enseña la direr. Pero los instrumentos de investigación se desarroll iron antes de
ción 2 la actividad humana v a la ve;.. expresa el impulso interno del que se encontrara un método para realizarla; y si el oro no salió
organismo y hace aparecer las metas apropiadas. Pero cuando el del plomo en los experimentos de los alquimistas, no se les debe
sueño va mucho ulás alln de los hechos, tiende " «corto-circuirar. reprochar por su ineptitud sino felicitarles por su audacia: su ima-
la acción: el ¡.l,:;;::;::;: subjerivc 2-= anticipación sirve de sustir-tivo para ginación olfateó la presa en una cueva en la que no podían penetrar,
el pensamiento, el artificio y la acción que pudiera darle ur» ho,e pero sus !,llll;Je.., ). ~u mostr.ir la caza finalmente trajeron a los caza-
fit1H~ en la realidad. El deseo separado, desconectado de las condi- dores al paraje. Algo más importante que el oro quedó de las inves-
ciones lie su cumplimiento o de sus medios de expresión, no ceno tigaciones de los alquimistas: la retorta, el horno y el alambique; el
duce a ningún lado: todo 10 más contribu;'e a un equilibrio interno. hábito de manipular mediante trituración, molienda, fuego, destila-
Al ver el papel jugacio f.'Ui la lJJdt;;" \"'H lvo J;;;l:;~ ~:':I y XVII uno se ción, disolución: valiosos aparatos para verdaderos experimentos,
da cuenta ..;\",lo difícil que era ia discinlina necesaria antes de que
la inverv.ión mecánica fuese po+ble.
valiosos métodos para ciencia verda.Ier- T.~ Fuente de autoridad
para los magos dejó (le ser Aristóteles y ios Padres de la Iglesia. I
I
La rr ngia, C01110 la fantasía pura, era un atajo bada el conocimien- Confiaron en lo que sus manos podían hacer y sus ojos podían ver
to y el poder. Pero hasta en la forma más primitiva de hechicería, con ayuda del mortero, del almirez y del horno. La magia residía i
la magia supone un drama y una acción: si uno desea matar a Sil más en la demostración que en la dialéctica: más que cualquier otra
propio enemigo con la magia, debe uno por lo menos moldear una cosa, quizá, excepto la pintura, liberó al pensamiento europeo de la ,>
:( ,~
figura de cera y clavar]e unos a.fileres; y de igual manera, si la ne- tiran ía del texto escr. to.
cesidad de ore en el primitivo capitalismo provocó una gran bús- En resumen, la magia dirigió la mente de los hombres' hacia
,'," .
/.'

¡>
queda de medios de transmutar los metales de baja leven metales el mundo externo: sugirió la necesidad de manipularlo. Ayudó a 1'. \'
nobles, se vio acompañada por desrnafiados y frenéticos intentos de crear los insn umentos para conseguido, y afinó la observación en
manipular el ambiente externo. Con la magia el experimentador re- cuanto a sus resultados. No se encontró la piedra E:osoÍal, pero ';1:1/.
conoció que se debia disponer de en cierto materia' antes de po. surgió la ciencia de la química, para enriquecemos mucho más allá
! 1:'
derlo transformar en otro más valioso. Lo cual constiruia un gran de les sueños Lle buscadores de oro. El herborizador en su ardiente
adelanto hacia lo positivo. «Las operaciones -como muy bien dice busca de plantas medicinales y de panaceas mostró el camino para
Lynn Thorndike de la magia- se suponía que eran eficaces aquí, en las intensivas exploraciones del botánico y del médico. A pesar de
el mundo de la realidad externa»: la magia presuponía una demos- nuestros alardes de correctas drogas de alquitrán de hulla, no se ~
tración pública más bien que una satisfacció» simplemente par- debe olvidar que uno de los pocos específicos auténticos en medicina,
tícular. !a quinina, proviene de la corteza de la quina, y que el aceite del.
Nadie puede señalar cuándo la magia se convirtió en ciencia, chaulmugra, usado con éxito en el tratamiento de la lepra, precede
cuándo el empirismo se hizo -xperimentación, cuándo la alquimia se __.rnbién de un árbol exótico. Lo mismo que e! juego de los niños
.,1
convirtió en química y la astrología en astronomía, dicho brevemente, anticipa cruelmente la vida adulta, así la magia anticipó la ciencia
cuándo y dónde la necesidad de resultados y de satisfacciones huma .. y.' la tecnología modernas. Lo que fue fantástico, fue sobre todo la
nos inmediatos acabaron de dejar su confusa huella. La magia estaba falta de dirección: la dificultad no residía en e! uso de! instrumento,
marcada sobre todo quizá por dos propiedades no científicas: por sino en encontrar un terreno en el que pudiera aplicarse y hallar el
los secretos y las manifestaciones, y por una cierta impaciencia por sistema correcto para aplicado. Mucha de la ciencia del siglo XVII,
i conseguir «resultados». Según Agrícola los transmutacionistas del aunque ya no viciada de ch.rrlaranismo, fue lo mismo de fantástica.
siglo :A'VI no vacilaban en ocultar oro en una bolita de minera], para Necesitó siglos de esfuerzo sistemático para desarrollar la técnica que
que su experimento tuviera éxi,o , pu.ccida., .irgi.cias, lQ¡110 111';" Il-ive nos ~Il dado el salvarsán de Ehdich o el 207 de Bayer. Pero la rna-
de reloj escondida para dar cuerda, se utilizaban en muchas máquinas I,g;, lo, el PO'"" '1"' u.iió 1, le> '"ü con b tecnologfs: ,1 sueño de
57
Capírulo I Preparación cultural
56
venas y otras partes que se encuentran en el cuerpo ¿e todo animal.
poder fue el motor de la realización. La confianza subjetiva de 10<
Dichas personas consideran este cuerpo con.o una máquina hecha
magos, tratando de hinchar sus egos privados con riqueza sin límite'
por la mano de Dios». Pero el proceso opuesto era también cierto:
y energías misteriosas, superó hasta sus fracasos prácticos: sus ardo
la mecanización de los nábitos humanos preparaban e! camino para
rosas esperanzas, sus sueños insensatos, sus hcrnúnculos desarticu
lados siguieron resplandeciendo en las cenizas: el haber soñado tan las imitaciones mecánicas.
En la medida cn que e! miedo v la desorganización predomi-
desenfrenadamente iba a hacer a la técnica que siguió menos increibl.
naron en la sociedad, les hombres aspiraron hacia un absoluto: si
y por tanto menos imposible.
éste no existe, lo provectari. La regim ntación0
dio a los hombres de
aquel período una finalidaJ que no pedían descubrir en ninguna otra
parte. Si uno de los fenómeno= del derrumbamiento de! orden me- I
8. Control social dieval fue la turbulencia que hizo de los hombres filíbusteros, des- I
cubridores, p,ecursores, rompiendo con la i.isulsez de las viejas foro
Si e! pensamiento mecánico y e! experimento ingenioso produ mas y con el rigor de las cij~ciplinas autoimpuestas. los demás Ienó-
jeron la máquina,
e! proceso
e! control esmero le ciio un suelo uUll(le crecer:
social trabajó de la mano con la nueva ideología y la
menos, reiaciOlI"JCJ; ccr: :::l~c, ;,prn llevando
sociedad a un molde regimer,~ac1o, h ero. 1 la mrinr
obligatoriamente
metódica
a la
del
I
!
nueva técnica. Mucho antes de que los pueblos del mun:::lo occidental instructor y del tenedor de libros, del soldado y del burócrata. Estos
se volvieron .iacia la máquina, el mecanismo como elemento en L maestros de la regimentación alcanzaron una ascendencia total en
vida social había aparecido
ingenios que ocuparan
ya. Antes de que los inventores
el lugar de los hombres,
hablan ejercitado y sometido a control multitudes
crearan
los líderes de éstos
de seres humanos:
el siglo xvtr. La nueva burguesía, en la ohcina y en la tienda, redujo
la vida a una rutina cuidado-a e ininterrumpida.
se refiere al n:::gocio corno a las comidas y al placer;
Tanto pur lo que
todo era me- /" •
¡}l'
/< ,!
f

habían descubierto cómo reducir los hombres a máquinas. Los es- dido cuidadosamente, era tan metódico como e! contacto sexual de! i: ; .:
clavos y los campesinos que arrastraban las piedras para las pirámides, padre de Tiistam Shandy, que coincidía, <i::lbólicamente, con e! dar t ,>

tirando al ritmo del "estallido de! látigo, los erclavos que remaban cuerda mensual al reloj, Pagos cronometrados, contratos cronorne- ,;~ ~¡

en las galeras romanas, encadenado cada hombre a su asiento e in- trados, trabajo cronometrado, comidas cronornetradas: a partir de
este período nada estaba completamente libre del caiendario o de! I
capa': de realizar más movimiento que el mecánico limitado, e! orden ! 1:
y la marcha y e! sistema de ataque de la falange macedór ica, todos reloj. El des?erdicio de! tiempo se convirtió para los predicadores
ellos fueron fenómenos de máquina. Cualquier cosa que limite la, religiosos protestantes, como Richard Baxter, en uno de los más horri-
bles pecados. il perder e! tiempo en simples cuestiones de sociedad,
!
acciones y los movimientos
puramente
de los seres humanos a sus elementos
mecánicos pertenece a la fisiología, si no a la rner-inica. o hasta en e! sueño, era cosa reprensible.
n
de la edad de la máquina, El hombre ideal de! orden nuevo era Robinson Crusoe. No es
A partir del siglo x», el invento y el control estricto obraron ':de extrafiar que adoc~riaara a los niños con sus virtudes durante dos
recíprocamente, El incremento del número y tipos de máquinas, rno- ,..siglos como modelo por un número de sabios discursos sobre el hom-
bre económico. Robinson Crusoe fue ·..;n cuento de lo más representa ti-
linos, cañones relojes. autómatas que parecían vivos deben haber ,.\ ¡

sur-erido a les hombres atributos rnecánicoc y extendido las analo- .vo no sólo porque era la obra de uno de la nueva generación de escri-
gí~~. del mecanismo a hechos orgánicos más sutiles y complejos: en : tores y de periodistas profesionales, sino también porque combinaban
. en e! mismo escenario el elemento de la catástrofe y de la aventura con
I el siglo XVII estas preocupaciones irrumpieron en la filosofía. Des-
i ""la necesidad de la invención. En el nuevo sistema económico cada
cartes, al analizar la fisiología del cuerpo humano, observa que su
i funcionamiento, aparte de la guía de la voluntad, no «es en absoluto
hombre se preocupaba
la economía, la previsión,
de sí mismo, Las virtudes
la experta adaptación
dominantes
de los medios. La
eran

j ajeno a quienes están familiarizados con la variedad de movimientos


'~invención tomó el lugar de la representación de la imagen y del
realizados por los diferentes autómatas, o máquinas móviles fabrica-
'.1, ritual; Id experiencia tomó el lugar de la contemplación; la demos-
.ias por 1.! industria humana. y con ~a ayuda de sólo unas pfJC~S pie-
zas, comparadas con la gran multitud de huesos, nervios, arterias, 1:;:; ,,,0160, el lugar ác b lógica deduciiva v do 1, autoridad Incluso
---- ------

58 Capitul. J 1" Preparación cultural 59

sólo en una isla desierta, las virtudes de la sobria clase media le claramente, abarcar una serie compleja de acontecirruenr.» con unos
llevanan a uno a ... elementos tan simples. Otro factor en el cambio puede haber sido
El protestantismo reforzó estas lecciones de la sobriedad de L' debido a un sentimiento de inferioridad intensificado; quizá esto
clase me+ia y le dieron la aprobación de Dios. Es cierto: los prir- surgió debido a la humillante ó';)aridad entre las pretensiones idea-
cipales recursos de la finanza fueron un producto de la EUW!',I les de! hombre y sus verdaderas realizaciones, entre la caridad y la
c::tólica, v el protestantismo ha gozado una inmerecida alaban/a pez predicadas por la Iglesi; y sus eternas guerras, enemistades v
como fuerza Iiberador-i de la rutina medieval v una censura no me- aversiones; entre la vida limpia predicada por los santos y la luju-
recida como fuente original y justificación espiritual de! capitalismo riosa vivida por los papas del Renacirr- ·1[(1· entre 13 creencia en
moderno. Pero el servicio particular del protestantismo fue unir 1.1' el cielo y el repulsivo desorden y desastre de su existencia real.
finanzas a la vida religiosa '! convertir el ascetismo apoyado p0r Fallando la redención por la gracia, la armonizaciór ,..I~ los deseos,
la religión en una empresa para la concentración en bienes tcrren. las virtudes cristianas, e! pueblo buscó. quizá, cancelar su sentido
v progreso del rnundc. El protestantismo descansó firmemente en , de inferioridad y superar su Frustración buscando el poder.
las abstracciones l!e la imnrenrn v el dinero. La religión debía h;l. En todo caso, la antigua síntesis se había desn uido en e! pen-
liarse no sólc en el comoañerisrno ~:e 10, p,ní, .rus rel;~;aso,. hi,. samiento y en la acción socic.1. -::::lI 1)"'" .i.edida, se hab;a clestruido
tóricarnente conectados CO;l la Iglesia y comunicando con ··Dios a t ru t'vryue era inadecuada: un concepto de la vida humana y de su dES·
vés de un rito elaborado, sino también en el mundo mismo: la I tino, quizá fundamentalmente neurótico v cerrado, el cual original.
palabra sin su fondo comunal. E" último análisis, el individuo debe mente había nacido de la miseria y del terror que habían concurrido
responder por sí mismo =n el cielo, como lo hizo en la lonja. LI a la vez a la brutalidad de la Roma imperialisra y de su final putrc-
expresión de creencias colectivas a través de las artes fue una trampa: tacción y ruina. Tan lejanas estaban las actitudes y conceptos de la
por ello los protestantes arrancaron las imágenes de sus catedrales cristiandad de los hechos del mundo natural v de la vida humana.
v dejaron desnudas las piedras de la ccnstrucción: desconfiaba n de que una vez abierto el mur-do mismo por la navegación y la explo-
todas las pinturas, excepto quizá del retrato, que reproducía con 1<1 ración por la nueva cosmología, 1-'0r nuevos métodos de observación
exactitud de un espejo, '! consideró e! teatro y la danza como l::l;1 y de experiencia, ya no había regreso a 1,1 cáscara rota del ordc.:
lujuria demoníaca. La vida, con toda su variedad voluptuosa v c.i- antiguo. La ruptura entre el sistema celestial y el terrenal se habia
lido deleite fue arrancada del mundo del pensamiento protestante: hecho demasiado grave para ser pasada por alto y demasiado ancha
lo orgánico desapareció. El tiempo era real: ino lo pierda I El rru- para ser llenada: la vida humana tenía un destino fuera de aquella
bajo era real: iejérzalo! El dinero era real: ¡ahórrelo! El espacio cáscara. La ciencia más tosca estaba más próxima a la verdad de la
era real: ¡conquístelo! La materia era real: ¡mídala! Estas eran época que el escolasticismo más refinado: la máquina de vapor peor
las realidades y los imperativos de la filcsofía de la clase media ingeniada o la hiladora más antigua era más eEcientes que la mejor
Aparte el esquema superviviente de la divina salvación todos sus teglamcntación gremial, y la fábrica o el puente de hierro má., de-
impulsos se encontraban ya bajo la regla de! peso y la medida y la fectuosos eran más prometedores para la arquitectura que las cons-
cantidad: el día y la vida estaban completamente regimentados. Fr. 'truccicnes más m::;;:stral~sde Wren y Ada-». El primer metro de
el siglo XVIII Benjamín Franl+in, quien quizá había sido anticipado !ela tejido por una máquina, la primera fundición de hierro puro
por los jesuitas, encabezó el proceso inventando un sistema moral tenían en potencia más interés estético que las joyas cinceladas por
de teneduría de libros. .Cellini o e! lienzo pintado por un Reynolds. En pocas palabras:
¿Cómo ocurrió que el impulso de poder quedara aislado e inten- "una máquina viva era mejor que un organismo muerto, y el orga-
sificado hacia el final de la Edad Media? , ; nismo de la cultura medieval estaba muerto.
Cada elemento en la vida forma parte de una red cultural: una ". A partir del siglo xv hasta el XVII los hombres vivieron en un
parte compromete, restringe, ayuda a expresar a la otra. Durante mundo vacío: un mundo que se estaba quedando cada día más vacío.
este período se rompió la red, y un fragmento escapó y se lanzó 'Decían sus oraciones, repetían sus fórmulas: trataron incluso de
¡ una carrera separada, la voluntad de dominar e! medie. Dominar , recobrar la santidad que habían perdido .esucitando supersticiones
no cultivar: alcanzar el poder, no conseguir la forma. Uno no puede, que abandonaron nacía largo tiempo. ¿e aquí :a [;·r;" y el fr.n,¡t:smo
----------- ----~ - ~ ".--' _.- --
61
Preparaciór¡ cultural
60 Cap:tll]"
limitaron el dominio de la ciencia, elaboraron su técnica especial de
sin sentido de la contrarreforma, su quema de herejes, su pers, investigación Y demostraron su eficacia. I
cución de brujas, precisamente en medio de h creciente «ilustración,

¡
A principios del siglo XVII hubo sólo esfuerzos dispersos dé
Ellos mismos se volvieron
intensidad de sentimiento,
raron y escribieron: ¿Quién
atrás al sueño medieval con una nuev.
si no con convicción. Esculpieron
en verdad labró jamás tan pode ros ,
y pin
p.~n:amiento, algunos escolásticos,
ticos y científicos,
otros aristotélicos,
como los de las 0bservaciones
C:opérnico, Tycho Brahe y Képler. La máquina
otros matemá-
astronómicas
había desempeñado
de I
mente h piedra como Miguel Angel, quién escribió con éxtasis'
vigor más espectaculares que Shakespeare? Pero debajo de la super
I soIa2ente una parte incidental en estos adelantos
I fin, a pesar .!e l? relativa esterilidad de la invención misma durante
intelectuales. Al

Iicie ocupada por esas obras de arte y de pensamiento h~hí'l 11" este siglo, allí había UDH fil()~()fí:1 completamente articula-la d-I uni-
mundo muerto, un mundo vacío, un hueco r;cle ninguna cantidad I'1ers?, siguiendo líneas ~:'::2.:nent,e. mecánicas, que si:\-ió de punt.o de \
de ene-zía y bravura podían rellenar. Las artes se lanzaron al aire Iparttda para Lada s las ciencias físicas y para posteriores perfecciona-
como rn centenar de vibrantes
mento de disolución
::~,:!::::~~~(~
e, estable)
fuentes, p,-!e~ precisamente en el mo
cultural y social es cuando la mente trabaja con
e intensidad que no es posible cuando la \.:';~j'-\..¡~~·
;" \;~d e u LUJljUlllU
mismo Se había quedado vacío.
C~ 1":'0 "ct;"factoria:
..~L·(l .)\.I\.;"~

pero el kiolo
1
mientes técnicos: el '\1;7' eltbild 1 mecánico había aparecido. La mecá-
nica estableció el modela de la investigación
cación ~aga/". Hasta aquel momento
-orrido parejas con las ciencias físicas. Posteriormente,
lo menos un siglo y medio, hicieron
afortunada
las ciencias biológicas

un papel secundario;
y de la apli-
habían
durante por
y sólo
I
L05 hombres ya no creían, sin rcsctvas en la práctica, en los fue después de 1860 cuando los hechos biológicos se reconocieron
cielos ni en el infierno ni en la comunión de los santos: menos aún como base importante de la técnica. , /1·1,,
creían en los agradables dioses y diosas, sílíides y musa s con los ¿Con qué medios se compuso este cuadro mecánico? ¿Y cómo ':< ,-
que acostumbraban adornar, con gestos elegantes pero sin sentido. llegó a proporciollar tan excelente suelo para la pr0pagación de in- ~.:
:
sus pensamientos y embellecer su ambiente: estas figuras sobrena ventos y la difusión de las máquinas? h'
:21 método de las ciencias físicas residía fundamentalmente en ~ r
tu-ales, aunque humanas en su origen y en consonancia con ciertas ')
necesidades humanas inmutables, se habían convertidu en fantasmas. UllOS pOC03 principios sencillos. Primero: la eliminación de las cua- ~tI
Obsérvese el niño Jesús de los retablos del siglo XIII: el niño se en- lidades, y la reducción de 10 complejo a lo simple atendieildc sólo ~
cuentra en un altar, aparte; la Virgen está traspasada y beatificada a aquellos aspectos de los hechos '-.ID"! pudieran pesarse, medirse o con- 11;

por la presencia del Espíritu Santo: el mito es real. Obsérvense las tarse, y a la especie rarticular de secuencia de espacio -tiempo que
sagradas familias de la pintura de los siglos XVI y XVII: jóvenes pudiera controlarse y repetirse- o, como en astronomía. cuya re-
elegantes están mimando a sus niños bien alimentados: el mito ha petición pudiera predecirse. Segundo: concentración en el mundo
muerto. Primero sólo se dejaron los suntuosos vestidos; finalmente externo, y eliminación o neutralización del observador respecto de
una muñeca ocupó el lugar del niño viviente: una muñeca mecá- los datos con los cuales trabaja. T ercero: aislamiento, limitación del
nica. La mecánica se convirtió en la nueva religión, y dio al mundo campo, especialización del interés i subdivisión del trabajo. En re-
un nuevo mesías: la máquina. sUmen, lo que 13s ciencias físicas llaman el mundo no es el objeto
total de la común exr"!riencia hurr.ana: es sólo aquellos aspectos de
esta experiencia que se prestan a si mismos a una observación pre-
tisa de los hechos y a afirmaciones generalizadas. Se puede definir
9. El universo mecánico
Un sistema mecánico como aquel en que una muestra al azar del
¿pnjunto puede servir en lugar del conjunto: un gramo de agua pura
Los fines de la vida práctica encontraban su justificación y su en el laboratorio se supone que tiene las mismas propiedades que
marco apropiado de ideas en la filosofía natural del siglo XVII: esta tincentenar de metros cúbicos de agua igualmente pura en la cis-
filosofía ha seguido siendo la creencia de trabajo de la técnica, aun terna y se supone que lo que rodea al objeto no afecta a su cornpor-
cuando su ideología haya sido discutida, modificada, aplicada, V en
parte minada por la ulterior prosecución --1~ la ::J;sma dr jI(:a. TJilf.
\'iIeltl:ild: represen.cción o vi'Í0n llel rr.i.ndc.
serie de pensadores, Bacon, Descartes, Galileo, Newton y Pascal de-

1;
62 Capírulo . Preparación cultural 63

tamiento. Nuestros ccnceptos modernos de espacio y tiempo parece: -s única y rarc, O común; no puedo, por medio de ningún acto de
hacer dudoso que exista realmente algún sistema mecánico puro, ner, la imaginación, separarla de aquellas cualidades. Pero no me encuen-
[a predisposición original de la filosofía natural fue descartar como tro 30s01utamente constreñido a aprehenderlo como acompañada ne-
plejos orgánicos y buscar elementos aislados que pudieran ser de' ces¡:riarilente por condiciones tales como que debe ser blanca o roja,
critos, con fines prácticos, como si representaran completamente t: amarga o dulce, sonora o silenciosa, oliendo Lulce o desagradable-
«mundo físico» del que fueron extraídos. mente; y si los sentidos no hubier ;n apuntado dichas cualidades
Esta eliminación de lo orgánico tuvo Iajustiíicación no sólo (le: el lenguaje y la imaginación soles jamás hubieran llegado a ellas.
interés ;'ráctico sino de la historia misma. Mientras Sócrates habí,] Por consiguiente pienso que esos sabores, olores, colores, etc., res-
vuelto la ec!."~lda a 100 filósofos jonios porque le preocupaba má- pecto del objeto en el que parecen residir, no son nada más que
s iber acerca de los dilemas del hombre que aprender cosas sobr, simples nombres. Sólo existen en el cuerpo sensible, pues cuando la
los árb. -les, los ríos y las =strellas, todo lo que podía llamarse cono
cimiento positivo, que había sobrevivido al esplendor y a la deca
criatura viva se aleja todas esas cualidades son eliminadas
aunque les hayamos puesto nombres particulares
y anuladas,
y de buena gana
1
-:l':'!1cia de las suciedades humanas,
vitales como el teorema de Pitágoras,
eran precisamente
En contraste
verdader ",.
con los cirio-
~é'" ¿ej~r!~~0~ convencer de que verdaderamente
No creo que exista nada en los cuerpos externos
v de hecho existen.
que' excite los sa-
I
1
de gusto, doctrina o moda había habido un continuo incremento de! bores, les olores ). los sonidos, etc., excepto tamaño, forma, cantidad
conocimiento matemático y físico. En este desarrollo, el estudio de y rnovimiento.»
la astronomía había sido una gran ayuda: las estrellas no podían se! Con otras palabras, la ciencia física se limitó a las cualidades lla-
halagadas o corrompidas: sus cursos eran visibles a simple vista '. madas primarias: las secundarias se desprecian como subjetivas. Pero
podían ser seguidas por cualquier observador paciente. una cualidad primaria no es más fundamental ° elemental que una (1
1< r
~I
""

Compárese el complejo fenómeno de un buey que se mueve por secundaria y un cuerpo sensible no es menos real que uno insensible.
una carretera sinuosa y desigual con los movimientos de un planeta: Biológicarnenre hablando, el olor era sumamente importante para la I.?; :~.
es más fácil trazar una órbita entera que hacer el diagrama del varia- supervivencia: mucho más, quizá, que la habilidad para discernir la ~¡
ble ritmo de velocidad y de los cambios de pcsición que se produ- distancia o el peso: pues es el medio principal para determinar si
cen en el objeto más cercano y más familiar. El fijar la atencián el: un alimento está en condiciones de ser comido, y el placer de los ~ ;~~.
un sistema mecánico fue el primer pnso hacia la creación de' un siso olores no sólo refina el proceso de la comida sino que proporciona e·
11: }
tema: una victoria importante para el pensamiento racional. Al ceno una asociación especial a los síml-olos visibles del interés erótico,
trar el esfuerzo en lo no histórico y lo no orgánico, las ciencias físicas finalmente sublimados en perfume. Las cualidades primarias sola-
clarificaron todo el procedimiento de análisis. Pues el terreno al que mente podían llamarse así en términos de análisis matemático, porque
limitaron su acción era uno en el cual el wétodo podía llevarse ade- tenían, como punto máximo de referencia, un medio de medida inde-
lante sin ser demasiado palpablemente inadecuado o sin encontrar ,,:pendiente para el tiempo y el espacio, un reloj, una regla, una balanza.
demasiadas dificultades especiales. Pero el verdadero mundo físico í~1 El valor de centrarse en las cualidades primarias era que neutra-
no era aún bastante sencillo respecto del método científico en sus 'Jizaba en la experiencia y el análisis las reacciones sensorias y erno-
primeras fases de desa.roilo. Era necesario reducirlo a elementos tales ~onales del observador: aparte del proceso del pensamiento, se con-
que pudieran ser ordenados en tPrminos de espacio, tiempo, masa. \iénia en un instrumento de registro. De esta manera, la técnica
movimiento y cantidad. La cantidad de eliminación y de selección ,c,~~ntífica se hizo común, impersonal, objetiva, dentro de su campo
que acompañó esto fue excelentemente descrita por Galileo, quien Jl!mitado, el «mundo material» puramente convencional. Esta técnica
dio al proceso un ímpetu' tan fuerte. Se le debe citar Íntegramente: I por resultado una valiosa moralización del pensamiento: los cri-
«Tan pronto como concibo una sustancia corpórea o material. erios, primeramente elaborados en dominios extraños a los fines e in-
siento simultáneamente la necesidad de concebir que tiene límites de "'lIíi~diatos intereses personales del hombre, eran asimismo aplicables
una u otra forma; que con relación a otras es grande o pequeña: que a110s aspectos más complejos de la realidad que se encontraban más
se encuentra ~~ este o aquel sn i«, er; este c. en .h~",el tiernpo ; que est' re.rCl e: ~W) t~p;::<;¡!'7.¡~', amores ~r ambiciones. PP['0 el primer efecto
en movimiento o en reposo; que toca o no toca otro cuerpo; que "este adelanto en claridad y sobriedad de pensamiento fue el des-
1
64 Capítulo' P~aración cultural 65

valorizar cada esfera de la experiencia excepto aquella que se entlég,', damento: distinguió la serie de relaciones más utilizable, masa, peso,
a la investigación matemática, Cuando se fundó en Inglaterra la nún.cro, movimiento.
Royal Society, las humanidades fueron excluidas intencionadamente, Por desgracia, el aislamiento y la abstracción, si bien SOl. im-
En general, la prácuca de la, ciencias físicas significaba una in portantes en una investigación ordenada y el! una renresentación
tensificación de los sentidos: jamás había sido el ojo hasta enton«- simbólica refinada, son igualmente condiciones en las que mueren
tan agudo, el oído tan alerta, la mano tan precisa. Hooke, que hac.:" los organisrncs reales, o por lo menos dejan de hnrionar efectiva-
visto cómo los lentes mejoraban la visión, no dudaba qU2 «pueda. mente. La exclusión de la experiencia en su conjunto original, 2ue-
encou.rarse inventos mecánicos para mejorar nuestros demás scn más de suprimir ias imágenes y rebajar los aspectos no insuume-i-
tidos, del oído, del olfato, del gusto y del tactc-. Pero con est. tales del pensamiento, tuvo C:;'C :',:,e'.!ltado gr~ve: positivamente, era
progreso en precisión, llegó una deformación de la experiencia en una creencia en lo muerto; puc.s los procesos vitales escapan a me-
conjunto. LOS instrumentos de la ciencia eran inútiles en pl reino nudo a la atenta cl.servación en tanto el organismo está vivo, EII
de las cualidades. Lo cualitativo se redujo a lo subjetivo: lo sub resumen, la precisión v la simplicidad de la ciencia, aunque eran
jetivo tue desechado como irreal, y lo llu y;"U )- ;,'::' ;-;:::::::1: c:c responsable= de sus colosales logros prácticos,
mA no eran una rna-
inexistente. La intuición y el sentimiento no aíectcban al preces, , ra el/' e-:~')Car la reaiidad objetiva ';IIV L:':: ;;i~::::'::::-:c ~p pll~ Fn "tI
mecánico ni a las explicaciones mecánicas, Mucho pudo ser realzado deseo de conseguir resuiu. :v:
exactos las ciencia, físrcas desdeñaron
por la nueva cienci., y la ni-eva técnica porque mucho de 10 que es- la verdadera objetividad, Individualmente, un lado de la persona-
lidad fue paralizado; colectivamenrc, se ignoró un lado de la expe-
taba asociado con la vida y el trabajo en el pasado -arte, poesía,
riencia. Sustituir la historia por el tiempo mecánico o de dos direc-
ritmo orgánico, Ianrasia->- fue eliminado intencionadamente. ,Al crecer .'¡
I
ciones, el cuerpo vivo por el cadáver disecado, los hombres en grupo
en importancia el mundo exterior ue la percepción, el mundo interna /,'
por unidades desmanteladas llamadas «indi :iduos», o en general, el ,'!
del sentimiento se hizo cada vez más impotente.
conjunto inaccesible, complicado y orgánico pc: lo mecánicamente ¡\-"
La división del trabajo y la especialización en partes simples de k
mensurable y reproducible, es lograr una maestría práctica limitada
una operación, que había empezado ya a caracterizar la .•ida econó-
mica del siglo XVII, prevalecieron e.i el mundo del pensamiento:
a expensas de la verdad y de la mayor eficiencia que depende de ,;¡
esta verdad.
eran expresiones del mismo deseo de precisión mecánica y de resul-
Confinando sus operaciones a aquellos aspectos de la realidad 11
tados rápidos. El campo de investigación fue progresivamente Jivi- que tenían, por decirlo así, valor comercial, y aislando y desmem-
dido, y pequeñas partes del mismo fueron objeto de intenso exa-
brando el cuerpo de experiencia el físico científico creó un hábito
men: en pequeñas cantidades, por así decirlo, la verdad pcdría ser
de 'pensamiento favorable a distintas invenciones prácticas: al mismo
perfecta. Esta restricción era un gran artificio práctico. El conocer tiempo era sumamente desravorable a todas aquellas formas de arte
la naturaleza completa de un objeto no le hace a uno necesariamente oara 1as que las cualidades secundarias y los receptores y motivadores
apto para trabajar con él; pues un conocimiento completo exige una • del¡ artista eran de importancia fundamental. Gracias a sus sólidos
plenitud de tiempo; además tiende finalmente a una -specie de Prylcipios y a su método real de investigación, el físico científico
identificación que carece de la fría reserva que le rapacua a uno d€Poj6 el mundo de sus objetos naturales y orgánicos y volvió la
para manejarlo y manipulado para fines externos. Si uno desea es(ialda a la verdadera experiencia: sustituvó el cuerpo y la san-
comer un pollo, mejor será considerado como alimento desde el prir- grerde la realidad por un esqueleto de abstracciones efectivas que
cipio, sin concederle demasiada atención amistosa, o humana sim- é!¡podía manipular con los hilos y las poleas adecuados.
patía o incluso apreciaci6n estética. Si se trata la vida del pollo "'~Lo que quedó fue el mundo desnudo y despoblado de la ma-
como un fin, puede uno llegar con brahmánica escrupulosidad a con- teria 'y del movimiento: un desierto. Con el fin de prosperar por
servar los piojos en sus plumas tanto como el ave. La selectividad encima de todo, fue necesario que los herederos del ídolo del si-
es UDa operación adoptada necesariamente por el organismo para no glQrlXVII llenaran otra vez el mundo con los nuevos organismos,
verse abrumado pov ser.saciones j' comprensiones qU2 1"0 vienen al idea,:!os oara renreseutar las nuevas realidades de la ciencia física.
caso. La ciencia concedió a esta selectividad inevitable un nuevo fun- ·l;.;_ "
cas1maqumas •
-y" s010 la, maqurnas=- • 'r . 1
';2 ~l~I .. -:l:111 ",cr ccr. 'PICt'J
1d~
"Mumford, 5
66 Capítulo 1. ANTICIPACIONES DE LA VELOCIDAD
:¡''';-',
~::
..~~~._-
demandas del método científico y del punto de vista nuevos. CU:i'
plían la definición de «realidad» mucho más perfectamente que 1< ..
organismos vivos. Y una vez establecido el cuadro mundial mec.
nico, las máquinas podían prosperar y multiplicarse y dominar L
exi stencia: sus competidores habían sido exterminados o habían ,íl:
'~:~,
'-~."~

desterrados a un universo de penumbra en el que sólo los artisu- .~-. :-::~~~".- ',1
los enamorados y los criadores de animales se atrevían..: cree-. ¿:., ~
estaban las máquinas concebidas en l¿ulIillÜ" de cualidades prima .."
solamente, sin consideración por la apariencia, el sonido, o cualquie:
otra especie de estímulo sensorio? Si la ciencia presentaba una reJ
lidad última, entonces la máquina era, como la ley en la balad; d,
~ Cilbert. L' verdadera encarnación de todo 10 excelente, En realidx
j
"':: e,t': '''l1nrln vacío y desnudo, la mvencon de las nxiquinas "
1 convirtió en un deber, Renunciando a una psvte considerable de 5(
humanidad, el hombre podría alcanza, la divinidad: amanecía en ",:
segundo caos y creaba la máquina según su propia imagen: la irnager
del poder, pero el poder se desgarraba suelto de su carne y aislado
de su humanidad. /
1: Locomoción rápida por rie.ra: el carro a vela (1598i utilizado por el I
príncipe Maur.cio de Orang, , uno de los primeros jefes militares que in- /t, I

trodujeron la instrucción moderna militar. El deseo de velocidad. procla- 1,;:; :


la. El deber de inventar mado por Rogcr Bacon en el siglo ,~I1I, se hizo imperioso en el siglo XVI.

Los principios que habían demostrado ser efectivos en el des


De aquí lo.. patines para los deportes,
(Cortes.a del Deutscbes Mllni:h)
. :"',
MlIsell/JI,
~ tI1¡.
arrcllo del método cienttíicc eran, con los cambios adecuados, lo'
que sirvieron de fundamento a la invención. La técnica es U:1 tr:F r"'~ _ ..~. "1
! 1;
laja a formas prácticas, apropiadas de verdades teóricas, implícita-
.:..d
o formuladas, anticipadas o descubiertas, de la ciencia. La cienos
~"~ii
y la técnica forman dos mundos independientes pero relacionados
a veces convergentes, a veces separándose. Las invenciones principal,
mente empíricas, corno la máquina de vapor, puc.den sugerir a Carno'
sus investigaciones sú~(e terrnodin.iniica. Una investigación tícica abs-
tracta, como la de Faraday en el campo magnético, puede conducir
directamente a la invención de la ¿:n?l1Jo. Desde la geometría y la
«stronomía de Egipto y Mesopotamia, ambas estrechamente unidas
a la práctica de la agricultura hasta las últimas investigaciones sobre
electrofísica, el aforismo de Leonardo es aplicable: la ciencia es el
capitán y la práctica los soldados. Pero a veces los soldados ganan
la batalla sin jefatura, y a veces el capitán, gracias a una inteligente
estrategia, logra la victoria sin entrar realmente en combate.
El Jc:sphz?miert::> de lo vivo y lo orgánico tuvo rápidamente
2, Bicicleta movida direcr-imente con los pies, inventada por el Barón von
lugar con el temprano desarrollo de la máquina. Pues ia ruáqu.r' Dra:s, en 1/n l. r ~6tese que :r. ~a misma é!X>,r el automóvil de Gurney
era una falsificación de la naturaleza, la naturaleza analizada, regu también utilizaba la propulsión con el pie. La bicicleta original era de rna-
dera. Después de varios experimentos con ruedas grandes, la máquina volvi6
a sus Iíneas primitivas.
"... , " l.; n"u',rl", MIISf'lIm, Munich)
Capitulo Preparación cultural
68 69

Ir . PERSPECTIVAS

~'
,"

3: La máquina de volar de Henson y Stringfellow, construida según un


II
proyecto patentado por Hensor, en 1842. Uno de los primeros en seguir el

ejemplo de los pájaros planeadores.
(Cortesía del Director de Tbe Science M./sellm, Londres)
,,
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I/¡~ .
4: Coche de pasajeros de propulsión por vapor, de Church: uno de los ,~, ~ ,;
I

muchos tipos de automóviles


década de 1830 por los monopolios
de vapor eliminados de las carreteras
de lec ferrocarriles. El dcssrrcl'o
en la
del
tf ,1 ',e
~ I~
3t.:tomóvil tuvo que esperar los neumáticos, las carreteras de superficie dura
y el combustible líquido.
;;>"It
\~
(Cortesía de; Deutscbcs !vfllseUIn, Municb) l.
1: Alba dci naturalis:no en el siglo XlI: '1 '~'
I 1
(Saint-Lazare d'Autun, Francia)

,\
2: Grabado del tratado sobre perspectiva de Durero. Precisión científica
.en la reproducción: coordinación de distancia, tamaño y movimiento. Co-
mienzo de la lógica cartesiana de la ciencia.
.3: Susana y los VIeJOS, de Tin-
toretto: el cuadro completo 71
muestra ur espejo a los pies de
Susana: véase capítulo 2, sec-
ción 9, y capítuio .3, sección 6. lada, estrechada, controlada por la mente de :05 hombres. La última
metl de SJ desarrollo no fue sin embargo la simple conquista de
la naturaleza sino su nueva síntesis: desmembrada por el pensarnien-
¡O, se juntaba otra vez a la naturaleza en nuevas combinaciones:
&lnte,is materiales en química, síntesis mecánicas en ingeniería. La
desg3na por aceptar el ambiente natural como condición fija y final
dt la existencia del hombre siempre ccnn ibuyó tanto a favor oe su
arte como de su técnica: pero a partir del siglo XVII, la actitud se
:uzo forzada, y para su cumplimiento se volvió hacia la técnica. Las
máquinas ue vapor desplazaron la energía del caballo, el hicl1v "j .::1
cemento desplazaron la madera, los tintes de anilina reemplazaron
los tint.., vegetales, y así sucesivamente, con algunas excepciones ais-
I
I
!~~o< A ¡~tJnas veces el nuevo producto era práctica o esréncarnente
scperior a! antiguo, corno en el caso de íd inhnit« superioridad
la lámpara eléctrica sobre la veía L:C scl.c. 0'"0< veces el producto
nuevo resultaba de calidad inferior, como el rayón es aul' inferior
a la seda natural. Pero en cualquiera de los casos el beneficio estaba
de
I
.en la erección de un producto equivalente o de síntesis _¡ue dependía
menos de inciertas variaciones e irregularidades o bien en e! producto l'
'.
mismo o en el trabajo a él aplicado que el original. ': ~ ,1

t:·¡ ,
I~i(¡
.
Con frecuencia el conocimiento sobre el que se efectuaba el
desplazamiento era insuficiente y el resultado en algunos casos era " ¡
desastroso. La historia de los mil últimos años abunda en ejemplos , J;'~.
de aparentes triunfos mecánicos :' científicos que fueron fundamer,- 'tI
talmente erróneos. Sólo hay que mencionar la sangría en medicina,
el uso de! cristal corriente de ventanas que excluía los importantes ¡l;
rayos ultravioleta, el =stablecimiento de la dieta post-Liebig sobre
la base de una simple sustitución de energía, e! uso de! asiento de
retrete elevado, la introducción del calor de vapor con radiadores,
r que seca excesivamente e! aire, pero la lista es larga y algo aterra-
i dora. La cuestión es que la invención se había convertido
deber, y el des-o de usar nuevas maravillas de la técnica, como el
en un

desconcierrc encantado de un niño ante nuevos juguetes, r.':.' estaba


~n lo esencial guiado por un juicio crítico: la gente estaba de acuerdo
¡1
I ,~

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en que los inventos eran buenos, produjeran o no realmente bene-
ficio, lo mismo que estaba de acuerdo ~'1 que tener hijos era bueno,
tanto si la descendencia resultaba una bendición para la sociedad
4: La automación en el si-
glo XVIII, o la Venus automá: o un perjuicio.
tica: penúltimo paso del natu- La invención mecánica, incluso más que la ciencia fue la res-
rulisrno al mecanismo. El paso puesta a una fe que disminuye y a un impulso vital vacilante. Las
il srguierue es c.in.inar por c,..n·
::1,,, tortuosas cnergas de los hombres, que habían fluido sobre prados
pleto el símbolo orgánico.
'1;-,1
§, jardines, y habían penetrado en putas y :,¡'¡ernas durante el Re-

1
72 Preparación cultural 73
Capín:

nacimiento, fueron encauzadas por la invención en un embals: ,. pidamente en aquellos sectores donde la necesidad humana era más
agua por encima de una turbina: ya no podían espumar, ni onc-.: aguda, en la alimentación, en la vivienda, en la vestimenta, pero
ni refrescar, ni encantar. Estaban captadas pata un definido" ._. aunque en este último sector adelantaba indudablemente, la granja
tado propósito: mover las ruedas y multiplicar la capacidad ¿~ 1.' y la vivienda corriente se aprovechaban con más lentitud de la nueva
sociedad para el trabajo. Vivir era trabajar: ¿Qu!: otra vida en VE . tt~Jlología mecánica que el campo de batalla y la mina, mientras
conocen las máquinas? La fe había encontrado por fin un flL"" la conversión de beneficios en energía en una vida abundante tuvo
objetc, no el mover las montañas, sino el mover los ingenies v h. :ugar mucho ", (5 d-spacio después del siglo XVII que durante los
máquinas, Potencia: aplicación de la potencia al muviuneuto, y la ": setecientos años anteriores.
cación del movimiento a la producción, y de [a produccion a i,! Tras su aparición, la m0,;nina tendió a justificarse a sí misma
ganancia, y Je este modo un ulterior incremento de potencia; e"" apoderándose sil~nciosamente de sectores de la vida descuidados en
era el objeto más valioso que un hábito mecanice de la mente \ un su ideología. El virtuosismo es un elemento importante en el des-
modo mecánico de la acción ;,,:mía ante los hombres. Como tOd.· arrollo de la técnica: el interés por los materiales como tales, el
el mundo .econore. c1r la nueve técnica nacieron unos miles de saiu u"~u;;') t-JUl ;« wdestrÍa en el manejo de los instrumentos, la liabili-
dables instrumentos: pero en el origen a pa.ru del siEIO XVII ]., dos» manipulación de la forma. La máquina cristalizó en nuevos pa-
máquina sirvió de religión sustitutiva, y une religió n vital no ne« trones todo el juego de intereses que Thorstein Veblen agrupó vaga-
sita la justificación de la simple utilidad. mente bajo la calificación de «instinto de habilidad en el trabajo»,
La religión de la máquina necesitaba un apoyo tan pequeño como y enriqueció la técnica en conjunto incluso cuando temporalmente
ias creencias que suplantaba. Pues la misión de la religión es pro agotó la artesanía. Las verdaderas respuestas sensuales y contempla-
porcionar un significado y una fuerza motora últimas. La necesrcao tivas, excluidas del galanteo y de la canción y de la f-mtasia por la
de la invención era un dogma, y el ritual de la rutina mecánica era roncentración sobre los medios mecánicos de producir, no fueron
el elemento de unión en la fe. En el siglo XVIII nacieron Sociedades naturalmente en última instancia excluidos de la vida: volvieron a ·k
;J~
Mecánicas para propagar el credo COL mayor celo: predicaron el entrar en ella asociados a las artes récr.iras mismas, y la máquina, I
evangelio del trabajo, justificación por la fe en la ciencia mecánica.
y salvación por la máquina. Sin el entusiasmo misionero de los em-
a menudo afectuosamente personificada como una criatura viva, como
los ingenieros de Kipling, absorbió el cariño y la solicitud a la vez
~;
prendedores e industriales e ingenieros e incluso de los mecánico' de! que la inventó y del trabajador. Manivelas, pistones, tornillos,
incultos, serie imposible explicar, a partir del siglo XVIII el tropel válvulas, movimientos sinuosos, pulsaciones, ritmos,murmullos, su-
de los convertidos y el ritmo acelerado del perfeccionamiento mecí perficies lisas, todos son contrapartidas de los órganos y funciones
nico. El procedi.niento impersonal de la ciencia, las astutas estrata ~e!,;cuerpo, y estimulaban y absorbían algunos de los afectos natu-
.\
gemas de la mecánica, el cálculo racional de los utilitaristas, eso' , rales. Pero cuando se alcanzó esa fase, la máquina ya no era un
intereses capturaron la emoción, tanto más cuanto que el paraíso de medio y sus operaciones no eran solamente mecánicas y causales,
. oro-del éxito financiero queda más allá sitio humanas y Fllales: contribuían, igual que cualquier otra obra
En su recopilación de inventos y descubrimientos, Darmstaedter de~arte, a un equilibrio orgánico. Este desarrollo de valor dentro del
y Du Bois-Reymond enumeraron los siguientes inventores: en~:~ , é,omplejo mismo de la máquina, aparte del valor de los productos
1700 Y 1750, 170; entre 17'i0 y 1800, 344; entre 1800 y 1850 ,~r¡ ella creados, fue, como veremos más adelante un resultado pro-
861; entre 1850 y 1900, 1.150. Incluso habida cuenta del escorzo fUndamente importante de la nueva tecnología.
automáticamente provocado por la perspectiva histórica, no se puede
dudar de la creciente aceleración entre 1700 y 1850. La técnica se
había apoderado de la imaginación: las máquinas mismas y las mero
cancías que producían parecían ambas inmediatamente deseables. Si .,
.., Anticipaciones
~~1j
".
prácticas

bien spcrecieron muchas cosas 0~~n<l<;:;tacias :l la invención, ¡nl'cho.: Desde el principio, el valor práctico de la ciencia estuvo en
inventos prescindieron de lo bueno. Si la sanción de la utiirdrv ~timcr rugar en la mene ..le S\l:; CX¡JOl:enr:~s, incluso 0-:: aquellos que
hubiera sido predominante, la invención habría adelantado más r¡Í· crn:. un sólo propósito buscaban la verdad abstracta, y que eran tan
74 Capitulo 1 Preparación cul tura l 75

indiferentes respecto de su popularidad como Gauss y We¡"e~, los inventor de los azúcares ... Pues por cada invento de valor, levan-
científicos que inventaron el telégrafo para sus comunicaciones par- tamos una ::statua del irr, entor y :~ concedemos una recompensa
ticulares. «Si mi juicio tiene alguna importancia», dijo Francis Bacc-i gen~rcsa y honorable». Esta casa de Salomón, como la imaginó
en T he Aduancement of Learning, «el uso de la historia de la me Bacon, era una combinación del Instituto Rockefeller y del Museo
cánica es entre todos los otros el más radical y fundamenta! con tlJemán: allí, más que en cualquier parte, estaban los medios para
relaciór: .. la filosofía natural; aquella filosofía natural que no se erigir el reino del hombre.
desvanecerá en el humo ¿~ la especulación <11til, S11hliJT.;: o delei Obsérvese esto: poco hay que sea vago o quimérico en todas
table, sin') la que 'elá operativa er, ventaja y beneficio de la vida estas conjeturas acerca del nuevo papel a desempeñar por la ciencia
del hombre». Y Descartes, en su Discurso del Método, observa: y la máquina. El estado majar de la ciencia había elaborado la es-
«Pues por ellas [restricciones generales de la física] comprendí que trategia de la campaña mucho antes de qüe los comandantes sobre
era posible alcanzar un conocimiento sumamente útil en la vida, \ el terreno hubieran desarrollado una táctica capaz de llevar a cabo
en jugar de la filosofía especulativa usualmente enseñada en las es enn rlpt~l1e el ataque. En realidad, Usher observa qu= en el siglo XVII
cuelas descubrir una forma práctica, mediante la cual, conociendo la ;a invención era relativamente floja, y que el poder de la imaginación
fuerza y la acción del fuego, del aire, de las estrellas, de los cielo> técnica había dejado ITH.I~' atrás la canacidad real de los artífices y de
y de todos los demás cuerpos que nos rodean, tan claramente como los ingenieros. Leonardo, Andreae, Carnpanella, Bacon, Hooke en su
conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos, pudiéramos Micrographia y Glanville en su scei.sis Scie-uijica, escribieron un
también aplicados de la misma manera en todos los usos a los que esbozo de las condiciones cId nuevo orden: el uso de la ciencia para
se adapten, y 8';¡ hacemos dueños y poseedores de la naturaleza. Y este el adelanto de la técnica, y la dirección de la técnica hacia la conquista /"
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es un resultado q1!C debe desearse, no sólo en orden a la invención de la naturaleza eran la idea principal del esfuerzo tu tal. La casa de f' -,~
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de una infinidad de artes, gracias a los cuales podríamos ser capaces Salomón de Bacon, aunque postericr a la fundación real de la Aca- i, 1

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de disfrutar sin dificultad alguna los frutos de la tierra, y todos SdS demia dei Lincei en Italia, fue el verdadero punto de partida del
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regalos, sino también especialmente para la conservación de ia salud, Pbilosopbical Cotlege que primeramente se reunió en 1646 en la
que es sin duda de todas las bendiciones de esta vida la primera y Bullhead Taoern en Cheapside, y en 1662 fue debidamente cons- l'
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fundamental; pues la mente depende tan Intirnarnente de la condición tituido como la Royal Society o/ Loudon [or Improving Natural tO,
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y de la relación de los órganos del cuerpo que si alguna vez pueden Knowledge. Esta sociedad se componía de ocho comités permanentes,
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hallarse medios para que el hombre sea más sabio e ingenioso que el primero de los cuales debía «considerar y mejorar todos los inven-
hasta ahora, crea que deberán buscarse en la medicina». tos,mecánicos». Los laboratorios y los museos técnicos del siglo :xx
¿Quién se beneficia de la perfecta comunidad ideada por Bacon eiistieron primero como idee en la mente de este cortesano filósofo:
en Tbe Neto Atlantis? En la casa de Salomón, el filósofo, el artista . nada de lo que hacemos o practicamos hoy le hubiera sorprendido.
y el maestro eran dejados fuera de la relación, aunque Bacon, igual Hooke confiaba tanto en los resultados de este nuevo enfoque
que el prudente Descartes, se «dhería muy ceremoniosamente a los que escribía: «No hay nada c¡ue esté al alcance del ingenio humano
ritos de la Iglesia cristiana. Para las «ordenanzas y .itos» de la casa 0)10 que es más etectivo aún) de la laboriosidad humana que no
de Salomón hay dos galerías. En una de ellas «colocamos patrones ~iéramús lograr; no sólo deberíamos esperar en inventos que igua-
y muestras de todos los tipos de las más raras y excelentes inven- J~tan los de Copérnico, Galileo, Gilbert, Harvey y otros más, cuyos
ciones: en la otra colocamos las estatuas de todos los principales in- ó~mbres casi se han perdido, que fueron los inventores de la pólvora,
ventores. Allí tenemos la estatua de su Colón, que descubrió las Islas '!:¡lbrújula náutica, la imprenta, el grabado, el cincelado, los micros-
Occidentales; también el inventor de los barcos; su monje que fue copios, etc., sino multitudes que con mucho pueden superar a aque-
el inventor de la ordenanza y de la pólvora; el inventor de la rnú- ,U~s: porque aun los descubiertos parecen haber sido el producto de
sica: el inventor de las letras; el inventor de la imprenta; el in- a1~os de tales métodos aunque imperfectos; ¿qué no se podría
ventor de las observaciones de la astronomía; el invent ar de les (:'1' e:.pe.::••r por ·~pt:J ¿t' ellos ~i se ~rosi?t¡jetarl a for.do? El hablar y
bajos en metal; el inventor del vidrio; el inventor de la seda del ~discusión de argumentos pronto se convertirían en trabajos; codos
gusano; el inventar del vino; el inventor del grano y del pan; el los hermosos sueños y las opiniones y la naturaleza metafísica uni-
76 Capítulo : Preparación cultural 77

versal que la fantasía de cerebros sutiles ha ideado, pronto se de, leza de las cosas no lo hiciera más imposible, aunque dicho estadio
vanecería y dejaría el luger a historia, experimentos y trabajo, se multiplicar" por diez». ::::n realidad, hasta pronosticó el invento
senos». de la seda artificial. Y Glanville decía también: «No dudo que la
Las utopías más importantes del tiempo, Cristianópolis, la Ciud... posteridad encuentre muchas cosas que ahora sólo son rumores como
del Sol, por no decir nada del fragmento de Bacon o de las obra, probados como realidades prácticas. Puede ocurrir que de aquí a
menores de Cyrano de Bergerac, todas giran alrededcr de la posii» ;llguna centuria, un viaje a las regiones australes, sí, y posiblemente
lidad de utilizar la máquina para lograr que el mundo sea más pe: a la luna, no sea más extraño que uno a América... La devolución
fecto: La máquina fue el sustituto de la justicia, de la sobriedad \ de la juventud a los cabellos grises y la r-novación de la médula
del valor de Platón; incluso si lo era asimismo de los ideales r"isti:1 exhausta puede a la larga efectuarse s;n milagro, y la conversión
nos de la gracia y la redención. La máquina se presentó como el del mundo ahora comparativamente desierto en un paraíso puede
nuevo demiurgo que debía crear unos nuevos cielos y una tierra que no sea improbable quc la realice una avanzada agricultura»
nueva. Al menos, como el nuevo Moisés que había de conducir a una (1661 ).
humanidad bárbara a la Tierra de Promisión. Fuera lo que fue<~ 10 que faltara en la perspectiva del siglo XVII
En los siglas antericres hubo premoniciones de iodo esto. Men-
(1
no e= 1~ f.·,~Lade I- en la presencia inminente, :::::=~;:,i0() r1p<;~rrol1o
cionaré ahora -decía Roger Bacon- algunas de las maravillosas obra, y la profunda importancia de la nJ~ :;~:~!1a.La fabricación de relojes;
del arte y de la naturaleza e". las que no hay ninguna magia y que la medición del tiempo; la exploración del espacio; la regularidad
la magia no podría realizar. Se pueden crear instrumentos mediante monástica; el orden burgués; los artificios técnicos; las inhibiciones
los cuales los barcos más grandes, guiados sólo por un homl.re, pue- protestantes; las exploraciones mágicas; finalmente el orden, la pre-
den navegar a una velocidad mayor que si pstuvieran Penas de rna- cisión y la claridad de las ciencias Iísicas mismas; todas estas activi- I
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rinos. Se podrán construir carros que se muevan con increíble ra- dades separadas, en sí quizá inconsiderables, habían formado al fin 1"
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pidez sin la ayuda de animales. Se podrán construir aparatos de lul complejo social y una red ideológica, capaz de soportar el pesa "
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vuelo en los que un hombre sentado cómodamente y meditando inmenso de la máquina y de ampliar más aún sus operaciones. Hacia
sobre cualquier tema, pueda batir el aire con sus alas artificiales • la mitad del siglo XVlII las preparaciones iniciales se habían acabado I~.~
a la manera de las aves ... , así como también máquinas que perrni-
tan a los hombres pasear por el fondo de los mares o de los ríos
y los inventos clave se habían realizado. Se había formado un ejér-
cito de filósofos naturales, racionalistas, experimentadores, mecáni-
! l'
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sin barcos>'. Y Leonarde da Vinci dejó una lista de inventos y de cos, gente ingeniosa, seguros en cuanto a su meta y confiados en su
artefactos que parecen una sinopsis del presente mundo industrial. victoria. Antes de que apareciera una raya gris en el horizonte,
Pero hacia el sislo XVII la nota de confianza se había ampliado. pregonaron el alba y anunciaron cuán maravilloso era: cuán mara-
y .el impulso práctico se había hecho más universal y urgente. Los villoso sería el nuevo día. De hecho, estaban anunciando un cambio
trabajos de Porta, Cardan, Besson, Ramelli y otros ingeniosos inven- en las estaciones, quizá un largo cambio cíclico en el clima mismo.
tores, ingenieros y matemáticos son a la vez testimonio de una
creciente pericia y de un aumentado entusiasmo por la técnica misma.
Schwenter en su Délassements PhysicoMathéma!iques (1636, se-
ñalaba cómo dos personas podían comunicar una can la otra me-
diante agujas magnéticas.· «Para los que vengan después de nosotros
-decía GlanvilIe- puede ser tan corriente el comprar un par de ajas
para volar a las regiones lejanas, como ahora comprar un par de
botas para dar un paseo a caballo, y comunicar a la distancia de las
Indias por transmisiones simpáticas puede ser tan usual en tiempos
futuros como por carta». Cyrano de Bergerac concibió el fono-
grafo. Hooke observó que «no tS imposible oír ;':11 susurre a un
estadio de distancia, habiéndose hecho esto ya, y quizá la natura-
---- ------------------=.=-----
1
Capítulo
AGENTES
2

DE LA MECANIZACION
Agentes de la mecanización

edad del hombre. Si e! hcmore se encuentra raramente en «estado


natural» sólo es porque la naturaleza es modificada constantemente
por la técnica.
79

I
J
Para resumir estos más tempranos desarrollos de la técnica, pue-
de ser útil asociados con el esquema abstracto de la sección de un
valle: el perfil ideal de un sistema completo de montaña. En sen-
tido figurado, la civilización marcha arriba y abajo de la sección de!
vo]e. Todas las grandes. culturas históricas, con la excepción parcial
de las culturas marítimas aisladas en '1'-'1" los mares a veces sirvieron
de río, l-an prosperado gracias al movimiento de los hombres, 1as-
instituciones, los inventos y las mercancías a lo largo de la vía
natural de un gran río: el Río Amarillo, el Tigris, el Nilo, el Eufra-
tes, el Rin, el Danubio, el Támesis. Junto a los fondos primitivos de
la sección del valle se desarrollaron las primeras formas 01" tpr- \
nica: dentro de las ciudades, se aceleraron los procesas de 1? inven- I
ción, surge una multitud de nuevas necesidades, las exigencias de
'\
una vida más próximos unos de otros y de un suministro limitado
de alimentos llevaron a nuevas adaptaciones e ingeniosidades y en
el acto mismo de alejar las condiciones primitivas, los hombres se
ver. fcrzados a idear sustitutivo s de les toscos artefactos que una
vez aseguraron su supervivencia.
1. El perfil de la técnica Tomando la sección del valle en perfil puramente esquemático,
se encuentra cerca de la cima de la montaña, en la parte más empi-
La preparación para la máquina que tuvo lugar entre los si- nada de la ladera en donde la_roca quizá aflora, la cantera y la
glos x y XVIII le dio una amplia base y aseguró su conquista rápida mina: desde el alba casi de la historia el hombre se entrega a esas
y universal a través de la civilización de Occidente. Pero detrás de ocupaciones. Es la supervivencia, hasta nuestros tiempos, del pro-
esto se extendía el prolongado desarrollo de la técnica misma: la totipo de toda la actividad económica: la face de la busca, la arran-
exploración original del medio calvaje, la utilización de los objetos cada y la recogida: bayas, hongos, piedras, conchas, animales muer-
í
formados por la naturaleza -conchas y piedras y tripa de animal-
como herramientas y utensilios. El desarrollo de procedimientos in-
dustriales fundamentales: cavar, astillar, martillear, arañar, hilar, se- I
tos. Hasta los tiempos modernos, la minería siguió siendo una de
ras' ocupaciones más rudas: sus armas principales fueron el pico y
eJ~.l?artil1o. Pero las artes derivadas de la minería se desarrollaron
I
cal': la confección intencionada de instrumentos especíiicos a medida I.~ntinuamente en los tiempos históricos: en realidad, e! uso de los
que apremiaban las necesidades y aumentaba la habilidad. metales es el elerne-ito principal que distingue los más recientes
El muestreo experimental, como con los comestibles, felices accí- oncios de Europa hasta el siglo x de nuestra era, desde las culturas
dentes, como con el vidrio, verdadera penetración causal, como con 'dé la piedra que precedieron: la fundición, la reíinación, la herrería,
la perforadora: todo ello desempeñó una parte en la transformación ~~vaciado, todos aumentaron la velocidad de producción, perfec-
de nuestro medio material y modificó sin interrupción las posibili· cionaron la forma de las herramientas y de las armas, incrernen-
dades de vida social. Si el descubrimiento llega primero, como al ~i:lo en gran manera- su potencia y eficacia. En el bosque que se
parecer ocurrió con la utilización del fuego, en el uso del hierro 'eXtiende desde la cima de la montaña hacia e! mar el cazador acecha
de. ;p1!l~oros. en el empleo de filos duros cortantes tales como las fS~¡ caza: la suya es posiblemente la operación técnica in a
.'J~f.9;ttY'~~ invento propiame.ire d:::r:o sigu., risrnd,1!~ L,S t31rnes. bilis antigua. de la hu~anida~ p~es ~'1 su origen e! a~ .~ ~~,~
'~.Bt1.vett:lad;~Ja edad de la invención es sólo otro nombre para la J~Jenta son intercambiables . El srmpie mazo del marti '~'5io"'~'
... ~
::~~.·:.::~;,::~~-'):'t 78 '~MEXICO~.
>..... .....(>.
~',."'~c,~
--"'- -~-"-"-------------
80 Capín.l., _ A¡tntes de la mecanización 81

mente de proyectil; el cuchillo mata la caza y la descuartiza, t: y algur::!s de las formas más tempranas del hrso o del telar han'
hacha puede derribar un árbol ú matar a un enemigo. El cazado: perdurado en los pueblos primitivos.
sobrevive unas veces gracias a la destreza del brazo o del ojo, otr.. Por debajo de los pastos más áridos, el campesino toma pose-
por su fuerza física y otras por la astuta estratagema de las tra.nps sión permanente de la tierra y la cultiva. Se extiende por los suelos
y hoyos disimulados. Fn la persecución de su caza no perrnanrr, más abundantes de los cauces de los ríos a medida que aumenta su
sólo en el bosque sino que la sigue dondequiera le lleve: costuml.., tlominio sobre las herramientas y los animales domesticados, o que
'[ que ~ menudo desemboca en conflictos y hostilidades en las zcnu- la lucha por la vida se hace más intensa: puede incluso volverse
'1 !!:'.':'!did?s: qui7:l en el desarrollo de la guerr- como un trámite ins hacia las tierras del interior y poner en cultivo las potencialmente
titucional. IlH¡:":¿5. Las herramientas y las máquinas del granjero son relativa-

Más abajo en el valle, allí donde los pequeños torrentes de J:¡ mente pocas: como ocurre con el pastor, sus capacidades inventivas

montaña y los arroyos forman un río, que facilita el transporte, Se se dedican, en su mayor parte, a las plantas mismas, 11 su selección,
"11
,. encuentra el dominio del h=bitante primitivo de los bosques: el producción y perfección. Sus herramientas siguen sin cambio fun-
leñador, el siiviculco., el \..VlJ,'" u'-'ü~ ,~;:molinos, el carpintero. Derri- damental durante la mayor parte de la historia registrada: la azada,
ba los árboles, vacía canoas de madera, inventa el arco que es quizi el zapapico, el arado, la pala )' !:: ;:;'.:!:!chf!? Pf't() sus utensilios y
11 el tipo más efectivo de fuente natural de energía, e idea la perfora- obras son muchos: las acequias para el riego, la bodega, el almacén,
it la cisterna, ei pozo y la vivienda permanente ocupada por el carn-
!lu ¡dora, en cuyo disco ensanchado Renard ve el origen de la POIe:1
pesino :lurante el año, le pertenecen: debido en parte a su nece-
11.
I y quizá de la rueda, por no decir nada del torno simple. El hacha
sidad de defensa y de acción cooperativa nacen el pueblo y la ciu-
del hombre del bosque es la principal herramienta primitiva de la
il" dad. Fi.r.almente, al borde del océano, yendo y viniendo detrás de
I
Ili:
humanidad: su ocupación parecida a la del castor -que
dentalmente dio por resultado el reinvento humano del puente y del
dique-
quizá acci-

es al parecer la forma original de la ingeniería moderna;


los rnrís importantes instrumentos de precisión en la transmisión del
las barreras de las playas y de las marismas, vive el pescador: una
especie de cazador acuático. El primer pescador que construyó una
encañizada inventó posiblemente el erte de tejer: la red y el cesto
I I~
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movimiento y en dar forma a los materiales de él proceden. sobre
de cañas de los marjales seguramente procedían de este ambiente, I~
y el temprano y ruás importante modo de transporte y comunica!"
,\1' todo el torno. cién, el barco, fue un producto directo. ----...
Por debajo de la línea ideal del bosque, que se hace más visi- El orden y la seguridad de una civilización agrícola y pastoral
ble con el avance de una cultura arraigada, a medida que el hacha fue el mejoramiento crítico que llegó junto con el período neolítico.
del leñador abre los claros y las semillas que caen en esas zonas De esta estabilidad nació no simplemente la vivienda y la comuni-
soleadas se alimentan durante el otoño y crecen con una nueva exu- ~d permanente sino una vida cooperativa económica y social, que
~""Ij:, berancia; por debajo del primitivo hombre del bosque se encuentra perpetuó sus instituciones mediante construcciones y .uonurnentos
el territorio del pastor y Gel campesino. El cabrero, el pastor de
ovejas, el de ganado vacuno, ocupan los pastos de las tierras altas
.visibles así como mediante la palabra. En los lugares especiales de I
reunión que surgieron cada vez más frecuentemente en las zonas de
, '1~.
,1 o los extensos prados de las mes-ras en sus priuieras o últírr-is fases t.Lansición entre una fase de actividad económica y otra, nació el)
'In de erosión. El hilado mismo, arte mediante el cual débiles elemen- inercado. En lo que se refiere a ciertas especies de mercancías, ámbar,\
tos filamentosos se refuerzan trenzándolos, es uno de los más an- obsidiana, pedernal y sal, el comercio entre amplias áreas se des- \
tiguos inventos, que pudo haber sido aplicado primeramente a los ~oll6 en un período muy temprano. Con el intercambio de tipos
'nervios de los animales: las hebras y las fibras se utilizaron original- ~~ "mercancías más terminadas hubo un intercambio análogo de apti- .
¡tÍlente allí donde hoy sólo las usaríamos en caso de urgencia; como tudes y de conocimiento tecnológicos: en términos de nuestro dia-
!~ujetar la pala de hierro del hacha a su mango. Pero el hilado y el grama de la sección del valle, se transfirieron de una parte a otra

¡
IftejidO--d~.telas para vestidos, para tiendas de campaña o para cubrir
(é~pbr3ltp.,~,:;:t: él suelo -..;~las 'icn(l~s; son obra del pastor: llegaron
I},~?t~:- ~oh.·l~\domesticación de los animales en el período neolítico,
...; ':~
nse entremezclaron ambientes especiales, tipos especiales de ocupa-
sión y técnicas especiales: el resultado fue un enriquecimiento con-,
rinuo y una creciente compiícación de la cultura mismo y de la
Mumford.6
!;¡i
__ ra mn- t- =-=- e- .•.,. ~ .••...• _
~~---~._------~~-----------------------------

82 Cap írulo Agente, de L mecanización 83

herencia técnica. Al carecer de métodos impersonales de anotación res del minero y del forjador se dividen en una veintena de ocu-
escrita, ia transmisión del conocimiento artesano tendió a crear una paciones especializadas. Este proceso continúa con una velocidad
casta de los oficios. La conservación de la aptitud por esos medio, acelerad!' a medida que el comercio se extiende y que aumenta la
condujo a un claro conservadurismo: los refinamientos mismos de: demanda de oro y plata, que la guerra se hace más mecanizada y
conocimiento tradicional sirvieron, quizá, de freno a la invención ie incrementa la demanda de armaduras, de artillería y de los
\ tos diferentes elementos de una civilización jamás están en com nervios de la guerra. Así también, el hombre del bosque aparece en
¡rIeto equilibrio: siempre hay un tira y afloja de fuerzas, y en psr las zopas forestales, pues gran parte de Europa se ha convertido
J ticular hay cambios en la presión ejercido por las funciones des otra vez en montes y pastos. Ahora el aserrador, el carpintero, el
I tructoras de vida y las conservadoras. En e! período neolítico, el ebanista, el tornero, el constructor de carros se han convertido en
I campesino y el pastor eran, parece, supremos; los medios de vid; oficios especializados. En las ciudades que crecen, a partir del si-
'1, dominantes eran el resultado de la agricultura, y la religión y la cien- glo XI, estas ocupaciones elementales aparecen diferenciadas, reaccio-
\
cia del momento se dirigían hacia un ajuste más perfecto del hombre nan unas sol-re otras e intercambian técnicas y formas. En unos pocos
con la tierra real de j:; que sacaLa su alimente. Con el tiempo esta- cientos de años casi todo el drama de la técnica se vuelve a repre-
civilizaciones campesinas sucumbieron ante fuerzas antivitales que ser-rar U11avez más y la t~cnica alcanza un plano más elevado ¿e
llegaron de dos pUDtOSafines del ámbito: por un lado uel comercio logro general que cualquier otra civuización u"'u;,, (0,;vC:~1...• ante-
con el aumento de su sistema impersonal y abstracto de relacione, riormente, aunque en sectores especiales se veía una y otra vez
ligadas por un nexo de dinero; por otro, debido a las tácticas ra- superada por las arte: más hermosas del Este. Si se considera un
paces de los cazadores y pastores nómadas, extendiendc sus terre- corte transversal de la técnica en la Edad Media se tiene a mano
nos de caza y sus pastos u, en una época más avanzada, su poder la mayor parte de los elementos impor.antes derivados del pasado, /,
/

para cobrar tributo y gobernar. Sólo tres grandes culturas pre- V el germen de la mayor parte del incremento que tendrá lugar en !~
1'0,
sentan una historia continua a :ravés del período histórico: las cor- el futuro. Detrás se encuentra el oficio y la nerramienta, acompa- :,¡,
teses y pacificas culturas campesinas de la India y de China y la cul- fiados por les sencillos procedimientos químicos de la granja: el: ~
tura principalmente urbana de los judíos: las dos últimas particu-
larmente distinguidas por su inteligencia práctica, su moral racional.
vanguardia están las artes exactas, y la máquina y las nuevas reali-
zaciones en metalurgia y fabricación del vidrio. Algunos de los ins-
~;
" sus maneras amables, sus instituciones cooperativas y conservadoras trumentos más característicos de la técnica medieval, como la balles-
de la vida; mientras que las formas de civilización sobre tcdo mili- ta, muestran en su forma y en m factura la impronta tanto de la '
tares se demostraron auto-destructivas. herramienta como de la máquina. Esta es, pues, una gran ventaja.
Con el nacimiento de las técnicas modernas en el norte de
'" Europa, vemos estos tipos primitivos una vez más con su carácter r
original y sus típicos babitat, La nueva diferenciación de ocupa- 1 2. De Re Metallica
ciones y oficios se produce ante nuestros mismos ojos. Los gober- J
nantes de Europa una vez más son cazadores y pescadores: desde El trabajo en las canteras y la minería son las primeras ocupa-
Noruega a Nápoles sus proezas en la caza alternan con su conquista ciones de extracción: si11las iedr 7 los metales con íilos cortantes ~
de los hombres; una de sus primeras preocupaciones cuando con- Y~rficies resistentes nt as alID~ ni as erramientas 'eran
quistan una tierra es establecer sus derechos de caza y reservarse _~aaomás allá de una f<?!E?-amuy_ ~l!...Y d~u1!Lefectivid@..Jilni-
grandes- parques como sagrados para la caza que persiguen. Cuando .•taaa;por muy lllgeniosamente que la madera, la ~ y el hueso
estos intrépidos guerreros finalmente añaden a la lanza, al hacha v Pudieran haber sido usados por el hombre primitivo antes de que
"-a la antorcha el cañón como arma de asalto, las artes militares se ~ominara la piedra. El primer instrumento eficiente parece haber
profesionalizan una vez más, y la ayuda a la guerra se convierte j!fi0 una Pk9l.ª-s.osteñícIa or la mano del hombre como un mar-
en una de las cargas principales de una sociedad civil. La minería "-::;.0: la palabra akmana para e puna es t : aust y asta ay el •
_ 1 la metalurgia primitiva continúan como había" exist iJ0 .jt:r?nte 'll3rt;¡¡o del minero se llama ein Faustel.
largo tiempo en el pasado: pero en este momento las sencillas ar- Entre todas las piedras el pedernal, debido J su exte.i :Ól1 C'!
---_._- "'~ --- -

Agentes de la mecanización 85
84 Capítulo 2

el norte de Europa y por su propiedad de romperse en pedazos de pensas de la agricultura están limitadas por las cualidades conocidas
agudos filos, f.1!L.9l:!g~ lª. '11ªs_importante en el desarrollo de lo- del suelo, la semilla y la especie: las vacas no paren un año más
instrumentos. Con la ayuda de otras rocas, o de una piqueta hecha de prisa que otro, ni tampoco tienen quince terneras en vez de
CcíñCtletno de reno, el minero de pedernal sacaba su piedra, v con una, y a 105 siete años de abundancia es casi seguro que sigan siete
paciente esfuerzo le daba la forma propia para su U~0: el martillo años de carestía, según la ley de promedios. 1a~rte p_a.r.a_el carn-
~.mismo había alcanzado su actual forma refinada hacia el último ~110 ..e.Lgeneralmeptf> un hecho negativo: g.r.anizo, viento, plaga,
\período neolítico. Durante un gran [apso de vids primitiva ~U.~, redumbre de las plantas. Pero las recompensas d~ la._minería.
to perkcQonamientQ....de ...Ios instrumentos de piedra fue 111':1 d, ~uede~..se! ~p<:l1!inas, y .cner poca relación, en particular en las
Jiscaractet :~;:"Cas -del avance de s~ civilización y de su control c,)Dr, ¡ primeras etapas de la industria, CUd la hal-ilid?d técnica de! minero
ir~~p~nte:arcañzo'-i:-osibremente U~'10 de sus puntos culminantes o con la cantidad de trabajo que ha u:."lizado. Un buscador persis-
en la cultura megalítica, con su capacidad para el esf,.,pr7C) coopera- tente puede agotarse durante años sin encontrar un filón valioso,
tivo industrial, como 10 muestra en el transporte de las grandes y un recién llegado en la misma zona tener un golpe de suerte en
l?~cJJa:' ..tJ(:ua. ~d.) ~UClla:' exteriores de los templos y los observ- la primera mañana que va al trabajo. Aunque ciertas minas, como
torios astronérnicos, y en 'u grauu reiativarucuu. "lev el,o conoci- las de sal de ~alzkammergm han sido exploradas durante siglos, en
miento científico exacto. E~!io.9omás avanzado el uso de In general la ocup-ción tiene carácter inestable.
atcD!~2..ar.a}~_ alfarería hizo posible el con..s.er ..,::ary almacenar Iíqui- Has.a e! siglo xv de nuestra era, ~s posible que la JniQ~~ía haya
dos, así como mantener secas las provisiones protegiéndolas contra rogresado menos que cualquier otra industria: la hal-ilidad Jnge..
Iahumedaó y( e! moho: otra victoria para el explorador primitivo niwr-quemostró Roma en acueductos y calzadas no se extendió ~
a las minas. No solamente ese arte se mantuvo durante miles de 11 ~
iJ
que estaba aptendiendo a reconocer la tierra y a adaptar sus conte- /'(,1"
nidos no orgánicos a sus usos. años en una etapa primitiva, sino que la ocupación misma se consi ..\..;.-
deraba como una de las más bajas en la escala humana. Aparte el . 1 b~~r ~ •.
No hay ruptura brusca entre cavar la tierra, trabajar en las can- , ,:z'
•I ¡i
teas y la minería. El mismo afloramiento que muestra cuarzo puede atractivo de la exploración, nadie entró en la mina en los estados
tener igualmente oro, y el mismo arroyo con orillas arcillosas puede ~vilizadus._~~s!a tietgpo~.!ela:iv~~en_te._rnoªern~~ e,xcep"to com-opri- (l I~ "
¡ ~¡":IJ~ I
revelar uno o dos destellos de este metal precioso, precioso para sronero de guerra, o cnmmal o esclavo. La mmena ~ .....
conside- ~/. ~~
i el hombre primitivo no sólo por su rareza sino porque es biando. t!Q.ª-..comoun arte humano; era una forma de castigo. Combinaba I
{.)5 terrores de la mazmorra CO:1la exacerbación física de la galera. f I!
maleable, dúctil, no se oxida y puede trabajarse sin la ayuda del
\ fuego. FI uso del Q!9, del ámbar y del jade se anticipa a la llamada El, trabajo real de la minería, precisamente porque se consideraba
)Y\ edad de los metales. Teníliñ];>recio porSü escasez y .~...9:0.alidades pesado, no fue perfeccionado durante toda la antigüedad, desde sus
más antiguas noticias hasta la caída del imperio romano. En general,
máoicas, más aún que por ~ue se I>odí~Lhace~Q!L.eU9..? Y la
~c:le---estOs minerales no tenía nada que ver fuese lo que no sólo se puede decir que e! trabajo libre no entró en las minas
fuese con la ampliación del suministro de alimentos o ,01 estableci- hasta fines de la Edad Media, sino que hay que recordar también
miento de comodidades para la criatura. El hombre buscaba piedras qtle ia esclavitud subsistió aquí, en las minas de Escocia por ejem-
preciosas, como cultivaba flores, porque mucho antes de haber in- -plé, mucho tiempo rl/'spués de haber sido abolid}! en la agricultura.
ventado el capitalismo y la producción en masa había conseguido Es_:pv~ib!e que el mito dé! la Edad de Oro fuera una expresión de
más energía que la que necesitaba para su simple supervivencia fí- I<~conciencia de la humanidad de lo que había perdido cuando logró,
sica en las condiciones de su cultura. Hominar los metales más duros.
En contraste con la previsión y la sobria laboriosidad del carn- §i:'¿Fue un accidente la degradación social de la mina, o reside en
E@ino, er-ttabaj~c!.~l minero eS_~E~i?~.~~I_~i~erw- al"azar: irre- lárnaturaleza de las cosas? Examinaremos la ocupación y su am- ,
J g ar en su rutina e incierto en cuanto a sus resultados. Ní el carn-
~pes!no ni el pastor pueden hacerse ricos rápidamente: el primero
oiente, como existió a través de la mayor parte de la historia.
¡'.Excepto .por lo que se refiere a la minería superficial, el arte
.- desbroza un Lampo o planta Ú:Ja hilera de árbcles esté a;:J, de Jc.s .~~' rlcsarm)1a en las entrañas de la tierra. La oscuridad se combate
. cuales quizá sólo sus nietos recojan todos los beneficios. Las recamo tQn el tímido resplandor de una ¡,¡¡upara o de una vela. Hasta el
~
~
I
86 Capítulo 1 Agentes de la mecanización 87
1
invento de la lámpara de seguridad de Dav y, a principios del siglo XIX. La minería, la pulimentación y la forja evocan por la naturaleza
la luz podía encender el «gas de la mina» y exterminar con una JeI material tratado, la crueldad de la guerra moderna: dan un pre-
sola explosión a todos los que se encontraran a su alcance: hast:' mio a la fuerza bruta. En la técnica de todas estas artes las opera-
hoy subsiste dicha posibilidad, ya que pueden producirse chispa; ciones de machacado son predominantes: la piqueta, el acotillo, el
por accidente, incluso cuando se usa la electricidad. El agua sub- triturador de mineral, la máquina de machacar, el martinete a vapor:
terránea se filtra ::1 través de las vetas y a menudo amenaza cor se debe o bien fundir o romper el material, con el fin de hacer algo
inundar las galerías. H:J',a que se inventaron mdernas herrarnienns con él. Los procesos de la mina suponen un asalto resuelto al medro
la galería era estrecha. Para extraer ~!mineral, desde los tiempos físico: cada una de sus etapas es un enaltecimiento del poder. Cuando
más antiguos se emplearon mujeres y niños para arrastrarse por el las máquinas aparecieron en gran escala en el siglo XIV, fue en las
angosto túnel, tirando de un carretón cargado: en verdad, las rnu, artes militares y en la metalurgia donde quizá se aplicaron más am-
jeres se emplearon así como b-suas de carga en las minas inglesas pliamente.
h"<t,, h misma mirad del siglo XIX. Cuando las herramientas pri- Volvamos a]101'a al ambiente de h minería. La mina, para_~JI1-
mitivas no bastaban para romper el mineral o para abrir una nueva ~r, es _el primer medio completamente inorgánico que fue.xreado
boca, era necesario muy a menudo encender grandes fuegos en la, \ y ha:Jltad(' :Jo1' ei nUJllU1C:. mucho más inorgánico que la ciudad gi-
capas difíciles y después rociar la roca con agua fría para quebrarla: gante que Spengler utilizó como símbolo de las últimas fases de la
el vapor era sofocante, y el estallido de la roca podía ser peligroso: desecación mecánica. El campo y el bosque y el río y el océano son
sin un sólido apuntalamiento, galerías enteras podían caer sobre los el marco de la vida: la mina es sólo el medio de las menas, de los
trabajadores, 10 que ocurrió con frecuencia. Cuanto más profundas minerales, de los metales. Dentro de la roca subterránea, no ha.
-ran las galerías, mayor ea el peligro, mayor el cclor y mayores vida, ni siquiera bacterias o protozoos, excepto en la medida que se ,1 "J
las dificultades mecánicas. Entre las ocupaciones duras y brutales de puedan filtrar con las aguas o que sean intrcducidoc por el hombre. " , le;
: ~ ¡ (

la humanidad, la única que puede compararse con la minería de tipo La faz de la naturaleza por encima del suelo es hermosa para con- I'J,' ,-
11_ Z
antiguo _eªJuuerr~e tri~chefas. Lo que no debe asombrar, pues I templarIa, y el calor del sol agita la sangre del cazador sobre la l' 1I1
existe una conexión dillcta. Hasta hoy, según Meeker, la tasa de
mortalidad por accidentes entre los mineros es cuatro veces mayor'
pista de su presa o del c-unpesino en el campo. Aparte las forn.a-
I
cienes cristalinas, ia faz de la mina no tiene forma: ni árboles 1~;~
,.1

que en otras ocupaciones, amigos, ni animales, ni nubes atraen la vista. Al cavar y busca, en
Si el uso de los metales llegó en una fecha relativamente tardía la masa de la tierra el minero JlO tiene ojos para las formas de las I 1/
en ia técnica, no hay que buscar muy lejos la razón. Para empezar, cosas: lo que ve es pura materia, y hasta que !lega a su veta es
los metales existen generalmente como componentes de minerales, sólo un obstáculo que rompe para abrirse paso obstinadamente y que
y los minerales. a su vez, son a menudo inaccesibles, trabajosos de [ envía hacia la superficie. Si el minero ve formas en los muros de
encontrar y difíciles de llevar a la superficie: incluso si se encuentran su caverna, al temblor de su vela, sólo se trata de las distorsiones .\

al aire no son fáciles de sacar. Un metal tan corriente como el cinc monstruosas de su pico o de su brazo: .mrmas dI' míedo., El día
no se Je~(jjbri6 hasta el ~!~10XVI. La oi-tención de metales, a dife- se'ha abolido y el ritmo de la naturaleza se ha roto: la producción
rencia de la tala de érboles o la obtención de pedernales, exige continua día y ncche empezó primero aquí, El minero debe trabajar
altas temperaturas durante tiempo considerable. km cuando los me- COn luz artificial incluso cuando el sol brilla fuera; más abajo aún)
tales hayan sido extraídos, son duros de trabajar: el más fácil es tiene que trabajar con ventilación artificial también: un triunfo del
(1
uno de los más preciosos, el oro, mientras que el más duro es el
más útil, el hierro. Entre ellos están el estaño, el plomo, el cobre,
«ambiente manufacturado».
En los pasos y las galerías subterráneas de la mina no hay nada
el último de los cuales puede trabajarse en frío sólo en pequeñas que distraiga al minero: no pasa ninguna bonita moza con una cesta
masas o en hojas. En resumen: los minerales y los metales son en la cabeza, y cuyos exuberantes pechos y caderas le recuerden su
materiales -ecalcitrantes: huyen el descubrimiento y se resisten al condición de hombre; ningún conejo huye a través de su sendero
\ tratamiento. Los metales sólo responden ablandáudolos. donde hay para despertar al cazador en él; ningún juego de la luz en un río
\ metal debe haber fuego. lejano para excitar su fantaaía .• '\.quí está el marco del trabaio. I1
I-

I
v
88 Capiu.,o 2 .\gentes de la mecanización 8'>

trabajo tenaz. incesante, concentrado. Es un mundo oscuro, sin color, y la humedad, a veces la auténtica mojadura, predisponen el rnmero
sin sabor, sin perfume, así como sin forma: el plomizo paisaje de al reumatismo: enfermedad que comprrten con los que cultivan el
un invierno perpetuo. Las masas y los terrones del mineral miSITIC1, arroz. Los peligros físicos de la minería siguer. siendo grandes ; al-
, materia en su forma menos organizada, completan el cuadro. La mina °gunos son aún inevitables.
. no es nada menos, de hecho, que el modelo concreto del mundo rOI/' La animosidad de la técnica del minero S2 refleja en s: trata-
ceptual que fue construido por los físicos del siglc XV lI. miento del paisaje. Dejemos que el doctor Bauer sea nuestro res-
Hay un pasaje en Francis Bacon que le hace creer a uno que rigo. «Además de esto el argumento más fuerte de los detractores
quizá los alquimistas tuvieron vislumbre de este hecho. Dice: «Si e; que las operaciones mineras devastan los campos, por cuva razón
pues es cierto que Demócriio dijo Que la verdad de la naturaleza en otros tiempos la ley advertía a los italianos 01'(' ninguno debía
se encuentra escondida en ciertos profundas minas y cuevas, y si es .avar la tierra para buscar metales y así perjudicar "~:< campos rnuv
cierto asimismo lo que los alquimistas tanto inculcan, que Vulcano fértiles, sus v.ñedos y sus olivares. También condenar, que se corten
es una segunda naturaleza, e imita tan diestra y brevemente, lo que los bosques" los sotos porque hav necesidad r1e U:1a cantidad inaca-
Id ~~;:~~;:.~!::::;:
::~:::;C~~ :C''.:!~o~y longitud de tiempo, fuera con ve- bable de m:dera para constlUcció~, pura máquinas y para la fundí-
nientc dividir la filosofía natural en la mina y el horno: y hacer (Ion de metales. Y cuando se han derribacio los montes ,.. l~c "Mr-c
dos profesiones -:JocLlpaciones deIos íilóscfos-naturales, algunos que quedan exterminaaos 10S animales y lu, p,;jdlU.,. ""rhas d'e los ~l.Jles
fueran pioneros y algunos herreros: alzunos para cavar y alguno- constituyen un agradable manjar P,H<1 el hombre. Ademis. cuando
para refinar y martillear». ¿Nos preparó la mina vara el punto de se lavan los minerales, el agua que se ha utilizado contamina 10<
i vista de la ciencia? -¿Nos preparé la ciencia a su vez para aceptar mayos y los ríos y o bien dcstruve los peces o los hace huir. Por
r ii¡,.
¡
los productos y el ambiente de la mina? El problema no es suscep- cnsiguiente los habitantes de esas regionec, debido D la devastación 1/ \1
tible de prueba: pero las relaciones lógicas, si no los hechos his- de sus campos, sus bosques,sus sotos, sus arroyos y sus rios, encue-i- .':(
1.' •¡C\ .., '"
tóricos, son rnanifi-stos. tran dificultad en conseguir 10 necesario para su vida, v por causa ~I !
'-Los hechos de la mina no quedan debajo del suelo: afectan al de la destrucción de la madera se ven obligados a l.uccr un gasto ¡ !.t • e:'''
minero mismo, y modifican la superficie de la tierra. Cualquier cosa mayor ei, la construcción de edificios.» / O oV
:1." .•
que pudiera decirse en defensa de ese arte fue dicho con gran vigor No hay razón para entrar en la pobre respuesta del doctor Bauer: ~I~ 1"/
~c'
y buen sentido por el doctor QeOl:~~~r (Agrícola), médico y cien- ocurre que la acusación es aún válida, y es incontrovertihle. Se debe
o tífico alemán que escribió varios sucintos tratados sobre geología v ~~tir la devastación causada por la rninerfu, aunque se esté dis- II¡~'~
: minería a principios del siglo )",,1. Tuvo la honradez de resumir en de- puesto a justificar sus fines. «Un típico ejemplo de despoblacíón de
I talle los argumentos de sus opone~~ inc~so ~uando no pudo refu- montes -dice sobre el tema un escritor moderno- se puede observar
1 tarIos con éxito: por ello su 1ibrorL~_Re Meflillicijsigue siendo clásico
hasta hoy, como el de Vitruvio sobre arquitectura.
en. las laderas orientales de la Sierra Nevada, que. dominan el valle
~d Truckee, en donde la corta de árboles para proporcionar ma.
Primeramente en cuanto al minero mismo: «Los críticos -dice déra a las profundas minas del Comstock dejaron las pendientes ex-
el doctor Bauer- dicen además que la minería es una ocupación DJI~stas a la erosión, de manera que hoy están r-isas, estériles y horri-
peligrosa porque los mineros son a veces muertos por el aire pes- bles. La mayor parte de las antiguas regiones mineras tienen la misma
tilente que respiran; a veces sus pulmones se corrompen; a veces al historia, desde Linares a Leadville, desde Potosí a Porcupine.» Lo
caer de escalas en' el pozo, se rompen los brazos, las piernas o la ac..oÍltecido en los últimos cuatrocientos años ha subrayadc lo Cierto1
nuca ... Pero como estas cosas suceden raramente, y sólo si los tra- de:estas acusaciones; pues lo que sólo era un daño incidental y local
bajadores son descuidados, no impiden que los mineros prosigan eó:iiempos del doctor Bauer se ha convertido en una característica
su oficio». Esta última frase tiene un sonido familiar: recuerdan difundida de la civilización occidental en el preciso momento que en
[as defensas de los alfareros y de los fabricantes de esferas de reloj ehsiglo XVIII empezó a depender directamente de la mina v de sus
con radio cuando se señalaron los peligros de sus oficios. El doctor ~ioductos, y a reflejar, incluso en territorios lejanos de la mina
baucr s-ilo olvidó observar que aunque loe mineros de carbón no mjsma, las prácticas y los ideales del minero
son particularmente susceptibles de contraer la tuberculosis, el fria .,Debe
;~
observarse un efecto ulterior de. esta dest. d,ci.-1n v- ::],s-
---------- ----------

90 91
C"pítu! \genles de la mecanización

organización habituales: _~l!..~acción psicológica sobre el l.;inC'.ro. e la imagen verdadera del atrase, el aislamiento. las duras aversiones
inevitablemente se encuentraFii un baje, nivel de vida. En par: y las lucFia~ mortíferas. Desde el Rand hasta e! Klondike, desde las
esto es un efecto del monopolio capitalista, a menudo ejercid.. míñáSCle carbón de Gales del Sur a las de Virginia Occidental, desde
mantenido por coacción ~ísir:a. Pero existe incluso en condic:ll; las modernas minas de hierro de Minnesota a las antiguas de plata
relativamente libres y en tiempos «prósperos». La explicación ! de Grecia, 1.ª barbarie mancha todo el cuadro. c--
es difícil: c!Jalquid espectáculo es más brillante que el rozo. e;;. Debido a su situación urbana y a un ambiente rural más huma-
cualquier ruido es más agradable que el resonar r=etálico y e! g(Ú nizado, e! modelador o el trabajador en metales han escapado con
seco de! martillo; cualquier incómodr, cabaña, CC,1 tal de estar b:( frecuencia a esta influencia: los orfebres han estado siempre unidos
seca, es un lugar más acogedor para un hombre exhausto que a la joyería y a los adornos femeninos, pero incluso en el :L:npr"no
oscura y húmeda galería de una mina. Ei minero, como el sol.la.' Renacimiento la obra en hierro de Italia v i\~:!rnania, por ejernplo
que sale de las trincheras, necesita un repentino sola? y un inm, en las cerraj= y en los herrajes de los cofres así como en las deli-
diato olvido de su tarea diaria. No mer.cs famoses que el sucio de. cadas tracerías ¿::: 125 barandillas y soportes, hay una gracia y una
. orden de b ciucad minera ln ~r,i1 b hf'hirb v el iueso que . soltura que apuntan directamente a una vida más placentera. El,
acompañan: ~a_ ,compensació¡¡ necesaria :J la f2tigi¡ diar;0 r:1 io esencial, sin embargo, las o vtr-c mineras v metalúrgicas se !lalIaban
rada de su rutina, d-minero--busca su suerte en las car+is o en le tuera del esqucu. .. cr,ri<il de la c;"i1izaci0'l t.nto clasica C()Il10 gó-
dados C' -n las carreras de perros, C0n la esperanza de que le tracr.i rica. Este hecho demostró ser .unesro tan prontc como los métodos',
la rápida recompensa que se le niega en los fatigosos esfuerzos d.. y los ideales de la minería se convirtieron en el modelo principal
la mina. El heroísmo de! minero es 3U té.: tico: de aquí su sencill. Jd esfuerzo de la industria en todo e! mundo de occidente. La mina: 1
:,:,
/'
aplomo animal: su profundo orgullo personal y su propia estima explosión, vertedero, trituración, extracción, escape; había algo en' .
ción. ~rG...la..1r.l!talÍ?:E5;iófl--.!_a~b~n es inevitable. verdad demoníaco y siniestro en todo aquel lo. La vida florece fina 1- ,1~~ ,:'

En verdad, los métodos de la niinería no terminan e.; la boca de ~~ ,


mente sólo en un ambiente de lo vivo. ) l ('
la mina: se extienden, más o menos, a todas las ocupaciones acce ;/:¡ ·e.
1" ,"
sorias. En la mitología nórdica es ese el dominio, de 103 gnomos v 1;),

I
los duendes: los ingeniosos personajillos que saben cómo se emplea 3. La minería y el capitalismo moderno I~~1¡'l'~
el fuelle, la forja, e! martillo y el yunque. Ellos, también, viven en
las profundidades de las montañas, y algo hay inhumano en ellos
tienden a ser malignos y engañosos. ¿Tendremos que l;~ribuir esta
Más estrechamente que cualq rier otra industria, la minería estaba I , ~~ ti¡ 'O.f
ligada al primer desarrollo de! capitalismo moderno. Hacia el si-
característica al miedo y a la desconfianza de los pueblos neolíticos glo XVI había fijado definitivamente el modelo para la explotación
que dominaron el arte de trabajar los metales? Quizá: en todo caso capitalista.
se observa que en las mitología s india y griega predomina el mismo . Cuando se emprendió la minería por hombres libres en Ale.na-
criteriCL~ILe.LN.Qt!:e. Mien!!:.aUJ;sml~~~Y~l..QbÓ e! fuego del nia en el siglo XIV, e! trabajo en la mina era una simple asociación
cielo, ..e~ héroe, Hefaistosl. eLhgr,~ro, ~~o l' es el hazmerreír a base de participación. Los mineros mismos eran a menudo fra-
I y el blanco dejas burlas de10s demás dioses :: pesar-cleSinltílidad casados y arruinados que habían vivido p.ósperarnente. Alentado en
Generalmente encerradas en las montañas, la mina, el horno parte no cabe duda por esta misma demanda 0P trflh~io libre, hubo
y la forja quedaron algo fru;.ra de la vía de la civiJiza~i_ó_n: el aisla- un rápido adelanto en la técnica de las minas alemanas. En el si-
miento y la monotonía se añadieron a los defectos de las activi- gio XVI las de Sajonia iban a la cabeza de Europa, y se importaba
dades mismas. El) un antiguo reino industrial, como el valle del Rin, a los mineros alemanes a otros países, como Inglaterra, para mejorar
dedicado a la industria desde los tiempos de los romanos y afinado los métodos de éstos.

I
por los avances técnicos y civiles de toda la comunidad puede estar La profundización de las minas, la extensión de las operaciones
sumamente mejorado: esto es hoy cierto en el distrito de Essen, a..nuevos terrenos, la aplicación de nueva maquinaria para bombear
;:;raC1&.-;a la original jefatura de nr: Krupp y a 1:.. posterior nlani- 'á~a, arrastrar e! mineral :' ventilar la mina, y la posterior aplica-
fícación de un Schrnidr. Pero en general las ."g;oo". minera '0' ción de la iuerza hidr~J!¡(',- par ~ hcer fi-ncior-ar los fuelles en los
92
C~l'í'lJl. \8'nleS de la mecanización 93

nuevos hornos; todos eS[rJS perfeccionamientos exigían Il1¡Ís capll L:uropa empezaron a satisfacer estas necesidades incluso antes que
que el que poseían los trabajadores originales . Esto llevó a h "di. IlIS minas de México y Perú. Sombart calcula que en los siglos xv
sión de socios que contribuyeran con dinero en vez de con trah:l;1 v XVI la minería alemana ganó tanto en diez años como el comercio
propiedad absentista. Y esto a su vez condujo a la paulatina cXI';' ~l estilo antiguo fue' capaz-de ganar en -cien. Así como las mayores
piación de los trabajadores-propietal ios y a la reducción de Sil ¡' [ornmas de los tiempos modernos se Fundaron gracias a los monopo-
ticipación en los beneficies a la condiciór- de simples jornales. 1',. Eos del petróleo y del aluminio, así la gran fortuna de los Fuggers I
desarrollo capital.sra fu~ ulteriorrnc.ire estimulan.' por la rerncrnr en el siglo XVI se fundó sobre las minas de plata y plomo de Estiria,
especulació., ~vú 1.:;,; acciones mineras que se die ya ~1 princip de Tirol y de España. La acumulación de tales fortunas formó parte
del siglo xv: íos propietarios locales y los comerciantes de 1'1< '1
I de un ciclo Jcl Lj~;::h-rnos s.do testigos con los cambios adecuados
1
da.Ies cercanas siguieron ávidamente este nuevo juego. Si [a in<l.;,
rria mi nera en tiempos del doctor Bauer presentó mucho, de los 1:11'
en nuestro propio tiempo.
Primero: los perfeccionamientos en la técnica de la guerra, es-
I
demos perfeccionamientos en la organización industrial: 'os 11" pecialmente el rápido crecimiento del arma de artillería, incrernen-
turnos, la jornada
varias lIl"':u"rias
líe UCJ¡U ;¡Ul"',
metalúrgicas
ayuda ':?rit¡.¡tiva y el seguro;
, la preso in capitalista,
en el mundo entero:
también
las características
:'" ,-,":;';:;:;,::,;

para el intercambio
~I::: gremios en ~.,
social, la prol',
mostró, como resultado ,:
de la industria del siglo \1'
la división de las clases, el empleo de la liucl.;
~()I' el~on,5llmo de hierro: esto condujo a nuevas demandas
• .nina. Para pagar el equipo y la manutención
deIós nuevos soldados pagados, 10~ gobernantes
de recurrir al financiero. CC;110 garantía del préstamo,
tomó las ~inas re ale e . El desarrollo
cada vez más costosos
de Europa nuoierou
a 13

el prestamista
de las minas mismas se con-
I
como arma de defensa, la cruel lucha de clases, y, finalmente, la e, ~por consiguiente en una forma respetable de empresa finan-
tinción del poder de los gremios por una unión de los propietario- ciera, con ingresos comparables favorablemente con los intereses I .)

1 de las minas y la nobleza feuc:dl durante la llamada Guerra de 1",


en 1525.
usurarios y generalmente impagables. Incitados por las cuentas no I IJ

,:~J
~ ~ i~

1~ Campesinos
El resultado de aquel conflicto fue el de. abolir la base coopera-
pagadas, fueron a su vez empujados
ploración de lejanos territorios:
a nuevas conquistas
y así empezaba
o a la ex- ¡
otra vez el ciclo. /
., " \
1',,,
lO ¡\
tiva de los gremios cie la industria minera, que había caracterizad,' Guerra, mecanización, minería y finanza se hacrau el juego unos a .J, '
1 su resurrección técnica en Alemania, y colocarla sobre una base libre ~. La n1íi1é'rÍaera la industria clave que- sumíiiistraba 21 nervio i~,
~ t
-1
, es decir, una base de aciquisividad sin trabas y dominación de clase
Q9!..lQ§__a_ccionjs_t-ª?_y _@E.eétoJes,-ñO- obligados ya a respetar runguru
ce la guerra e incrernentaba los contenidos metálicos del depósito
~ 1;.,
el '
I del capital original, el arca de la guerra: POl otra parte, favorecía
de las regIas humanas quenabían sido desarrolladas por la socieda« I
medieval como medidas de protección social. Incluso el siervo tenis I la:industrialización
t procesos. La incertidumbre
de las armas, y enriquecía al financiero con ambos
tanto de la guerra como de la minería
la salvaguarda de la usanza y la seguridad elemental de la tierra ' aumentaron las posibilidades de las ganancias especulativas: 10 que
misma: el minero y el trabajador del metal en 1(; ~ragua era un traba,
jwlor liore, er decir, no protegido: el predecesor de; iornalero del SI-
f Illroporcionaba un caldo rico para que las bacterias de la finanza
\p!osperaran en e'1.
I

glo XIX, La industria más fundamental de la técnica de la máquina


conoció sólo por un momento en su historia las normas, protecciones
f ,;~Finalmente, es posible que la actitud del minero tuviera otro
• ~fecto aún sobre el desarrollo del capitalismo. Consistía en la idea de
y humanidade?, de~ sistema de los gremios: pasó casi directamen:c que.·el valor económico tenía :ma relación con la cantidad de trabajo
de la explotación inhumana de la esclavitud de los enseres a la ex- !i.rlito realizado y con la escasez del producto: en el cálculo del
plotación apenas menos inhumana de la esclavitud de los jornales
r
.\ / 1-
y dondequiera que fuera, siguió la degradación
Per~ la. minería fue de otra .forma también un importante
del trabajador.
agcnt~
cost9, éstos figuraban como elementos principales,
Q.tt~;.de los rubíes, de los diamantes: el trabajo pesado que hay que
La escasez del

efe~tuar para arrancar el hierro de la tierra y prepararlo para la lami-


't.:/1 del capitalismo, La gran necesidad de la empresa comercial en e, il¡Idora, éstos tendieron a ser los criterios del valor económico du-
sigl? xv era Id de un valor corriente sólido pero expansible, y de tJmté toda esta civilización. Pero los valores reales no se derivan
capital l'd:a prep:J:cio;-,ar
pozos de mina, muelles, grúas-
les r.:!Cl,aLio~ :,:cn~s _ J.;~,':o<, ~n!j:1o',
para la industria. Las minas de
~a" h escasez ni de la fuerza bruta del hombre. No es la escasez
,,:tORue da al aire su p0c:~r par" sxrcner la '¡idl' , r.i el trabajo humano
1

94 Agentes de la .necanización 95
Capitulo.

rer lizado el que da a la leche o a los plátanos su valor nutritivo. ' clasepuede ser partida una y otra vez con los más sencillos instru-
se cornpar-i con los efectos de la acción química y de los til) 0S d, ;~ntos, la cuña y el mazo? ¿Qt.:é otro material común pnede a la
sol la contribución humana es reducida. El valor auténtico resid 1e2 ser roto en planos definidos y tallado y modelado a través de
en el poder para sostener o enriquecer la vida: un abalorio de CrI' esos planos? Las rocas sedimenrarias, que son las que poseen cuali-
tal puede ser más valioso que UIl diamante, una mesa de negociara; dades más similares, sor: pobres sustitutivos de la madera. A dife\
:nás valiosa estética.nente que la más enrevesadamente esculpida, '. rencia de los minerales se puede cortar la madera sin la ayuda del \
el jugo de un lirnó-i puede tener más valor en un largo viaj fuego. Utilizando e! fuege localmente uno puede ahondar un enorme'
oceánico qu., un centenar de libras de carne sin aquél. El vale tronco y convertirlo en canoa queman-lo la madera y rascándola
reside directamente en la función vital, no en su origen, su escasez con un primitivo escoplo o un formón. Hasta los tiempos modernos
o en e! trabajo realizado por agentes humanos. La noción de valor se utilizó el tronco de! árbol en esta forma primitiva: un grabado
del minero, corno la de! finan::iero, tiende a ser puramente abstracta de Durero muestra a un hombre ahondando «n gigantesco tronco,
y cuantitativa. ¿Proviene el defecto de que todo otro tipo de medi, y durante mucho tiempo se !-::::ieron cuencos, y tinas y artesas y
primitivo contiene alimento, algo que puede ser inmediatamente abrevaderos V bancos ron bloques enteros casi en su forma natural.
transformado en vida -caza, bayas, setas, savia de arce nueces L? madera, diferente asimismo de Ja j -edra, tiene cualidaces
ovejas, maíz, pescado-e- en tanto que el medio del minero es úni excepcionales para el transporte: los troncos prepurauos pueL;t:ll ~CI
camente -aparte la sal y la sacarina- no sólo completamente inorgi wr\ados sobre el suelo, y como la madera flota, se puede transportar
\ nico sino completamente incomestible? El minero trabaja, r.o por a grandes distancias por el agua, incluso .intes de que se transformen
"':'~ amor J para alimentarse, sino para «hacer su montón». La clásica PO barcos: una ventaja sin rival ~Qstrl1_cció~~uebJ.Q~ .neoli- .:
/ \ maldición de Midas se convirtió quizá en la r:aracterística dominante tices sobre pilastras de madera PUL' encima de las aguas d; los lagos \¡I~,
11 .L.
de la máquina moderna: cualquier cosa que tocara se transformaba
,~'j ( , ••••
.,

fueufic-cfe los testimonios más seguros del adelanto de la civiliza- .,~ '1
en oro y en hierro, y sólo se permitía existir a la máquina cuando ción: la madera liberó al hombre de la servidumbre de la caverna .1, I r'
Z
(
e! oro y el hierro la sustentaban. yAe lª- misma tierra ir[i~-Gra.:ia5 a la Iigereza y a la movilidad del
, ¡

:.. ¡.t
material~Ccomo-a-su amplia difusión, se encuentran los productos J,,' r
del leñador no sólo en las altiplanicies sino hasta en alta mar. En ~i~~~
4. El primitivo ingeniero los pantanos de la costa norte de Europa, encontramos al hombre
~"'s
o.
del bosque plantando sus pilares y construyendo sus aldeas, utili- I ¡;'
~ La conquista racional del medio ambiente por medio de las má- zando sus tronco, y sus esteras de varitas y ramas para que le sir-
/ quinas es L obra fundamentalmente del hombre del bosque En víeran de defensa contra el océano invasor y mantenerlo atrás. Du- 11
parte, la explicación de su éxito puede descubrirse en razón de los , tante miles de años sólo la madera hizo posible h navegación. -
materiales que usa. Pues la madera, mucho más que ot,o material ~. Física.!lli!lte, la madera tiene Iascualídades a la vez de -la piedra
natural se presta a la manipulación: hasta e! siglo XIX ocupó un .y;ef metal: másresistenteen seccÍóri-tfah-sversalqu-e lii piedra, la
lugar en la civilización que los metales mismos hubieron de tomar .ñiaaera se pareceal-acetu-·-en-sus-propjPdades- físicas: su resistencia
sólo después de aquel momento. .~erativamente alta a la tensióny a 1" compresión, junto con su elas-
En los montes de las zonas templada y subártica que cubrieron ti.cidad. La piedra es una masa: pero la madera, por su naturaleza,
la mayor parte de Europa occidental desde las cumbres de las .eSya una estructura. La diferencia en dureza, resistencia a la ten-
montañas hasta las partes más bajas de los ríos, la madera natural- sión, peso y permeabilidad de varias especies de madera, des.le el
mente era la cosa más común y visible del medio. Mientras el ca- P}ho al carpe, del cedro a la teca, dan a la madera) .rn margen na:.
vado de las piedras era una faena laboriosa, una vez descubierta el '[tural de adaptabilidad para varios fines que es igualada por los
hacha e! cortar los árboles resultó una tarea bastante fácil. ¿Qué ; mctaréS sólo como resultado de una larga evolución de experiencia
otro objeto de la ,:aturakz~, ti.:~e la bng!t1Kj y 111 sección tr~msiT~r~,11 metalúrgica: el plomo, el estaño, e! cobre, el oro y sus aleaciones,
de un árbol? ¿Qué otra clase de material presenta sus propiedades ;~i,SOl tido original, d:.-pcÍ'I una escasa variedad de posibilidades, y
características con una tan gran variedad de dimensiones: qué otra 'hasta el final clel siglo XIX la madera presentó una mayor diversrdaci.
!, ,----------- •. _-- -. -- ..
96 Capítuk . Agentes de la rnecanizcción '37

Como la madera puede ser cepillada, serrada, p~culpida, partida, co: artes hubiera sido imposible. Es el apuntalarniento de madera el que
tada en hojas. y a menudo ablandada, doblada o moldeada, es \ hace posible el túnel prcfundo de :a mina, aun si es el escantillón
material más obediente entre todos para 1':1 artesanía: se presta a : v la cimbra lo que hacen posible el majestuoso arco de la catedral
mayor variedad de técnicas. Pero en su estado natural la made: Ó la ancha luz del puente de piedra. Fue elhombre del bosque el
conserva la forma del árbol y retiene S11S estructuras: y la fon. g,ue perfeccionó la rueda: la rueda del alfarero, la del carro, la del
original de la madera sugiere instrumentos apropiados y adaptación, molino=de agua, la de hilar y por encima Q~ todo, la más irnpor-
de la forma. La curva de la rama forma el soporte, el palo ahn: taiite rle todas las máquinas-hen amie-itas, (el t')~ Si el barco y
quillado forma la esteva y el tipo primitivo del arado. ~, r~rr() son la contribución suprema del hc.nbre del bosque al trans-
Finalmente, ~e!"a,es combustible; y al principio este hecho • pcr;e, el tonel, con su empleo habilidoso de la comprensión y la ten-
era más importante y más Iavoral-le que la resistencia al fup,':o d, sión para lograr la impermeabilidad constituye uno de sus más in-
otros materiales para el desarrollo humano. Pues el fuego era e': geniosos utensilios: un gran adelanto en cuanto a fuerza y ligereza
~ dentcmente el logro mayor del hombre primitivo en la manipulado: respecto a los reci pien tes de barro.
de su ambiente en conjunto: ia ruiización opl fuego le alzó a el ¡X En cuente ~ b ~,.,,?rlo;' ~l pie mismos, son tan importantes que
encima de sus más próximos contemporaneos subhumanos. VOIll:, Reuleaux y UllOS'han dicho incluso que el adelanto técnico que ca-
quiera que pudiera reunir unos cuantos palos secos podía consegui: racteriza específicamente la edad moderna es el de los movimientos
un hogar y un altar: los gérr-enes de una vida social y la posibilidac alternativos a los movimientos rotatorios. Sin una máquina para
de un pensamiento y una contemplación libres. Mucho antes de gil. tornear cilindros, tornillos, pistones, instrumentos perforadores, sería
se extrajera el carbón ::J se secaran la turba y el estiércol, la rn.ider. imposible crear otros instrumentos de precisión: la rr:~1guina-herra- . .1"".1
11 ,J I
era la principal íuente de energía del hombre, además de los ali ~ienta hace posible la máquina moderna. El tO:'notue la contrIEu-! {( d; ~ :c.~
mentas que comía o del sol que le calentaba: Mucho después de ción deCisiva del hombre del bosque ~tl desarrollo de las máquinas. 1 -- '1'
1" I ,¡
haberse inventado las máquinas transformadoras de energía se con- Registrada por primera vez entre los griegos, la forma primitiva del ; % v
. ¡le
'\ tinuó usando la madera con.o con.bustible, en los pri:neros barcos torno consistía en GOSpartes fijas que mantenían los mandriles que
-), de vapor y en los ferrocarriles de América y de Rusia.
La madera, pues, fue el más variado, el más moldeable, el más
torneaban la madera. El mandril se manejaba a mano y se hacía
girar el vástago curvo al cual está atada h cuerda; e! tornero man-
"',
:1, ,¡

iil~~I ( ,

~!j,t!LJ.e_LQdosJ.9~,}Iiat~iares- que 'el nombre haya empleado en Sl tiene un formón o una gubia sobre la madera que gira la cual, si e'
1: I ¡J1
. tecnQ!.ogía: incluso la piedra fue todo lo más un accesorio. La está bien centrada, se conviene en cilindro o en alguna modificación
I madera dio al hc.nbre su capacitación preparatoria en la técnica del cilindro. Esta tosca forma d- torno se utiliza aún -.o se utilizaba
()I tanto de la piedra como del metal. Es poco de extrañar que le fuera ,hace quince años- en las colinas Chiltern: lo bastante buena para
.~ ..r7 fiel cuando empezó a transformar los templos de madera en los de producir patas de silla torneadas para el mercado. Como instrumento
, piedra. Y la destreza del hombre del bosque se encuentra en la de precisión regular, el torno existió mucho antes de que sus partes
I
base de las más importantes consecuciones postneolíticas en el des- ~ construyeran en metal, antes de que la rudimentaria forma de
arrollo de la máquina. Si se suprime la madera, se suprimen Iite- energía se convirtiera en un pedal o en un motor eléctrico. antes
ralmente los pilares de la técnica moderna. :de.que el bloque de madera se l.iciera móvil o se inventara e' porta-
~ El lugar del hombre del bosque en el desarrollo técnico se ha lí~ramknta ajustable para fijar el formón. La transformación final
apreciado rara vez, pero su labor es de hecho casi anónima respecto .del 'torno en un instrumento metálico de alta precisión tuvo que
de la producción e industrialización de energía. No es simplemente "es~~rar al siglo XVIII: se le suele atribuir a Maudslay en Inglaterra.
el leñador que explota el monte y proporciona combustible: no es Pero en 1.0 esencial todas las partes importantes habían sido ideadas f.
simplemente el carbonero de leña que convierte la madera en ti ~r el hombre del bosque. Por otro lado el pedal del torno diO)'
forma más común y efectiva de combustible, y así hace posibles los a "~att. el modelo. que necesit~ba. para transformar el movimiento
adelantos en la metalurgia: es, junto con el minero ~' el herrero la !lternat..vo en rotativo en su rnaquma de vapor .
~)forma primitiva del ingeniero, y sin su experiencia la iabor del ." Lar ultei ioi es .on.ri], ~~Cl0:1", ;::~!"ecíi1c18del hombre del bosque
minero y del albañil serían difíciles, y cualquier gran avance en sus ~,~la máquina se tratarán al discutir la economía eotécnica, Basta se-
Mumford. :

"
_~~L' _

98 Capítulo _' Agcnres d- la mecanización


99
ñalar aquí eL papel del hombre del bosque como ingeniero: cons-
truyendo diques, esclusas, molinos, ruedas de molino, controlando me un esíuerzo para incrementar e! SUD11Dlstrode alimentos. De
la corriente del agur.. Al servir directamente las necesidades 2;:) cam- ahí el invento y el mejoramiento de las puntas de flecha, de las lan-
pesino, el hombre del bosque a menudo se unió a él. El medio am- zas, de las hondas y de los cuchillos desde e! alba más temprana de
biente, sin embargc, se vio atrapado entre dos movimientos qu. la técnica en adelante. El proyectil y el arma de mano fueron. las
siempre amenazaron y a veces redujeron dolorosamcnte el reino c:: dos direcciones especiales de este desarrollo: y mientras el arco
el q'le había dominado. Uno "'_1 la necesidad imperiosa del agricultor fue posiblemente el arma más efectiva ideada antes del fusil rnod-}.
de más tierra cultivable; ello convirtió en agricultura mixta los suc no, puesto que tenía a la vez alcance y precisi0n, el dilado de los
los más apropiados para cultivar árboles Fn Francia, esto ha con cantos con la introducción del bronce y del hierro no fue menos
tinuado hasta que los árboles que han quedado pueden ser sólo Importante. El choque y el fuego siguen estando aún entre las !JrÍl}7:"
cípales medidas tácticas cle guerra. ,1

un pequeño grupo o una fila en sil-reta sobre el cielo: en España


y en otras partes del Mediterráneo ha provocado no sólo la defores- Si la tarea deLmine~o es no-orgánica :la del cazador es anti-vita]
iacion siuo Ul!d o~, '-Á:' ~~;;~:¿;:del suelo. El mismo peligro aAi~(' es uñaúImaT"cie presa, y las necesidades 'cre-su apetito así como la
~xcif:'fCi6nCíela raza causaron en él la inhibición de cualquier otra
el terreno de aún más antiguas civilizaciones, corno el de China
(Este mal ha sido ahora remediado en el Estado de Nueva York reacción -ried_ad o placer estético- en el acto de matar. El pastor
mediante la compra y la repoblación forestal de las tierras agrícola- domestica 'a ]os animales y 2 su ve? es dOjJ)esticado por ellos: el
fJrotegerios y alimentados, en sí mismo el resultado, no cabe duda,
marginales. )
Del otro lado de nuestra típica sección del valle llegó la presión ue la prolongación en e! hombre de la infancia y su más tierno cui-
del minero y del vidriero. En el siglo XVI los maravillosos monte' dado de los jóvenes y de los indtfensos, despiertan sus instintos más "'"
I ( ", ¡ \ .•

\ de robles de: Inglaterra habían sido ya sacrificados al fabricante de humanos, mientras el campesino aprende a extenc1er sus simpa~ías
más allá de los límites del reino animal. Las lecciones diarias de " ~
~hierro: la escasez era can seria que el Almirantazgo bajo sir John ¡~

·2velyn se vio obligado a ordenar una vigorosa polític.; de repobla- la cosecha y del rebaño son lecciones de cooperación y de ~oliuaridad I
,1
"
y la sel'é!ctiva crianza de la vida. Incluso cuando el granjero mata,
ción fores tal para conseguir madera suficien te ,12ª-DLJa_MariIla ReaL
El ataque continuo contra el medio del hombre del bosque ha llevado extirpanclc las ratas o arrancando las malas hierbas, su actividad está
Jideida hacia la conservación de formas de vida más elevadas en su
a S12 expulsión a zonas más lejanas, a los bosques de abedules \ relación con los fines humanos.
abetos de! norte de Rusia y Escandinavia, a las Sierras y a las Ko-
cosas de América. Ta., imperiosa se hizo la demanda comercial, ~- Pero e! cazador puede no tener respeto JJOl' la vicia corno tal.
tan autoritarios los métodos de 10$ mineros que la corta de los No tiene ninguna de las responsabilidades que son preliminares al
sácrificiu del ganado por el granjero. _Entrenado J!_1l.~!:!.~o_ck_ su
f montes se redujo durante e! siglo XIX a 1& madera para la minerfw

(I Hoy se sacrifican montes enteros cada semana para abastecer las


rotativas de los periódicos del lunes solamente. Pero la cultura y l°
arma, matar se convierte en su quehacer principal. Agitado por la
:·iniegurld¡¡'dy--el temor;--¿rcázadór
~~;a otros cazadores, ~ias cosas
ataca no solamente a la presa
vivientes son para él carne en po-
técnica de la madera, que sobrevivieron a través de la edad de los
~,!téiá, pieles en potencia, enemigos y trofeos en poteucia. Esta forma
metales, probablemente también resistirán a través de la edad de
10S compuestos sintéticos: pues la madera misma es e! modelo de PfeC,ltoria de vida, profundamente arraigada en los esfuerzos origi.
la naturaleza más barato para aquellos materiales, n~lesidel hombre por sobrevivir sin armas en un mundo hostil, no
\\
. (~a"recieron por desgracia con el éxito de la agricultura: en las
ni,igraciones de los pueblos tendió a dirigir su animosidad contra
Otrd~,grupos, en particular cuando escaseaban los animales y el su-
5. De la caza de la presa a la caza del hombre
tn4Ustro de alimentos era dudoso, y con e! tiempo los trofeos de la
Quizá la mayor influencia positiva en e! desarrollo de la máquina ~apcobraron forma simbólica: los tesoros del templo o del palacio
ietlílcieron objeto del ataque.
haya sido la del solda. tú. & sus t~l-'a!chs .::stoi el largo derarrollo del
l cazador primitivo. Originalmente la necesidad de armas del cazador El adelanto ea 1:1s «artes de 1~ !1:-!2» no lb'ó por sí mismo 1
.(lila-.11' paz: por el contrario, el perfeccionamiento de las armas y la )
100 .\gentes de la mecanización 101
Capíu.

represión de las ingenuas hostilidades bajo la forma de vida or~,:' , -lrden¿e mando: este paso se impediría si, en vez de la obediencia
zada, tendieron a hacer la guerra más salvaje. Las manos o los' r ,neCál.lCa,se encontrara con una forma de composición más activa
ciesarmados son relativamente inocentes: su alcance es limitaúo: )' participante, que supusiera un conocimiento de cómo y por qué y
efectividad baja. Sólo con la organización colectiva y la régimen- para quién y con qué fin: los jefes del siglo XVI descubrieron la
ción del ejército es cuando los conflictos entre los hombres llcc: dt!\:tiviJad de ese hecho en la lucha de masas incrementada en la
a niveles de bestialidad y ue terrorismo que los pueblos primitiv. proporción en que el soldado CQ!!19¿~ividuo era reducido a una
con su simple canibalismo tiost-mortem bien pudieran envidiar. unidad del poder y se le ejercitaba a ser un autómata. El arma, aun
Err-ontrando los instrumentos de guerra más efectivos, los h0:' cuando no se utilice para dar muerte, es, sin embargo, UII medio
bres buscaron nuevas ocasiones para usarlos. El robo es quizá para imponer una conducta humana que no se aceptaría a no ser
medio más antiguo de evitar el trabajo, y lª guerra rivaliza con' qü'etnílternativa füera la mutilación física o la muerte: es, en re- I

magia en sus esfuerzos Dar conseguir.algc por nada, conseguir m siiiñen,- un medio de crear una respuesta desl.umanizada en '~l ene-
[eres sin poseer atractivo personal, lograr poder sin poseer iruc' migoo en la víctima.
_'-. gencia y disfrutar de las recompensas de una labor continua v lJe,~, El adoctrinamiento general de hábitos de pensamiervo solda-
/ sin haber levantado un dedo en el trabajo, o sin haber apren.l., : ~,.;.:ü~c;-: el siglo XVI! fue, parece probable, una gran ayuda psico-
un solo conocimiento útil. Tentado por estas posibilidades, el caz¡jc!( lógica para la extensión del industrialismo ~~_'.la máquina . .t!:Ller·
a medida que avanza la civilización se vuelve hacia la conquista <, minas aecuarte1, la rutina de li-fábrici parecía tolerable y natural.
temática: ~a esclavos, bO.lliLy._JU!12~ el estado político con ( EreXtenaerse de laconscrioción v de las fuerzas de milicias volunta-
_~ fin de ase~urar Y:",regular el tributo anual, rmponiendo, en cambio
" 1 una pequena porcion de orden.
I¡ rias a través del mundo oc~ident;l después de la Revolución francesa
h!zo que ejército y !áb~ica, en .cl!al'.to al ~lcance de,sus erectos. so-
.;;<,
. .lales, fuesen dos terr,11110Scasi intercambiables. Y las complacidas : "; ( ;'~~
Mientras la alfarería, la cestería, la fabricación del vino, el Cl:: I~ "
tivo de los cereales sólo presentan mejoras superficiales desde k, caracterizaciones de la primera guerra mundial. o sea que fue una " c-
operación industrial en gran escala, también tiene sentido a la in- ,Z ,Ir
tiempos neolíticos en ac:elanre, el perfeccionamiento de los instru
mentas de guerra huido constante. El sistema de tres cultivos su¡" versa' k. industrialización.....puede...consitlel'arse-igudlmente una+ope- I
,J,
. ¡
(

raciónJ!!W..!a~n gran escala, :I~~ '1'.,


sistió en la agricultura británica hasta el siglo XVIII mientras la' ,- C;¡,r' II
herramientas utilizadas en las m::s remotas zonas de Inglaterra ha aosérvese el enorme aumento Jel ejército cuma unidad de po- ~~
S
, • V'.
brían hecho estallar de nsa a un agricultor romano. Pero el torre tencia: ésta se ha multiplicado por el uso de fusiles y cañones, por !
campesino con su hoz de podar o su porra de madera había sic" el:incremento en dimensión y alcance del cañón, por la multipli-
mientras tanto sustituido por el arquero y el lancero, éstos habían cación de los hombres lanzados sobre el terreno. ]':1 primer cañón
dado paso al mosquetero, e! mosqueterc se había convertido en un gigante que se registra tenía un tubo de más de tres metrus y'medio
experto infante mecánicamente obediente, y el mosquete mismo se ~'Jargo y pesaba más de 4.500 kilogramos; aQ.ar~\=..iº~!!..Austria en
bahía hecho más mortífero aún en el combate cuerpo a cuerpo grao HM. La in'aüstria'pesa-aii no so!c)se'oesarrolló como respuesta a h
cias a la hayoneta, y ésta a su vez resultaba más eficiente debido al R\1erramucho antes de que contribuyera con algo de importancia a las
ejercicio militar y a la táctica de masa, y fir:almente todas las armas ~j:fp;sde la p~7., sino que además la cuantificación de la vida, la con-
e! servicio se habían coordin3dQSQO la más mor!al y decisiva de ·~ñtración en el poder como un fin en sí mismo, procedió en este sec-
todas: t-irtiIIe'iia.Un triunfo de! perfeccionamiento mecánico, un tq~ tan rápidamente como en el comercio. Apoyando esto había un
triunfo dea regimentación. Si e! invento de! reloj mecánico anunció ~iente wen0..5precio_129.t..l!l.Y.ͺa: p<:Irla vida en su variedad, suin-
la nueva voluntad de orden, e! uso del cañón en el siglo XIV aurnen ~idualidad, su E.atl!~l re~elión'y exuberancia. Con el incremento
tó la voluntad de poder, y la máquina como la conocemos representa ',eIl' la efectividad de las armas, llegó asimismo un incremento en el
~ la convergencia y la incorporación sistemática de estos dos elementos 1entido de la superioridad en el soldado. m!sIpo: supotencia, sus CU:l-
principales. lii:!ideScle comportaI!!i~nto ante la muene.habían_sidq realzadas por
La :'('fjiH11.ntr.ci6rl~c b gl.!er~a mo.lerru lleva mucho más ?!lá t:.progr~so .tecno;ógic~: ~on un s~pl<; apretar del. gatillo, podía aniE .
que la disciplina efectiva del ejército mismo. De fila a fila corre la a?;hi'~ d uu en, rw[;o: eSbJ_.:t!1_C1 tnunro de l~l..2P_~wanatural,
102 Capírul« Agentes de la mecanización 103 1
6. Guerra e invento lII. LA DANZA DE Li, MUERTE

Dentro del dominio de la guerra no había habido obstácu';


psicológico a la invención mortífera, excepto la debida a la apmí,
y a la rutina: de suyo no hay lí.uitcs a la invención.
Los ideales de la humanidad, por decirlo csí, proceden de CUt·
puntos de! medio ambiente: el pastor o el caravanero rner'itand,
bajo las estrellas -un Moisés, un David, un San Pablo- o "
hombre criado en la ciudad, que ha observado las condiciones e:
que los hombres pueden vivir bien juntos, un Confucio, un SÓCi,!
• tes, un Jesús, aportan a la sociedad las nociones de paz y de COl<¡,
.racióu [lalcil1a como una expresión moral rn~~ elevada que la "-
: \ misión de los demás hombres. A menudo es te sentimiento, ccr 1: ~~ioí del siglo Los hábitos de puntualidad caracterizaron a 1&bur-
XVI.
guesia de :_;.~!In moda de llevar objetos propios ~"'~ ~.::::::~
aSc.::lll.lclllC:
, \ en San Francisco y en los sabios indios, se extiende al mundo e:'
el tiempo a partir del siglo indica..o. Las formas fantásticas de muchos de los
tero de la naturaleza viviente. Lutero, es cierto, era hijo de ti: primeros relojes demuestran crein tarde la máquina encontró su foi JlJa,
minero, pero su carrera confirma la regla en vez de negarla: ~:;lIl\
activamente del lado de los caballeros y de los soldar'os cuando le
,,_I ,1 I J
-:
rozmente aplastaron a los pobres campesinos que se atrevieroi. , ; , ¡C~
desafiarlos. " '

Aparte de las incursiones de los tártaros, los he1l10S y los tu: ~('
- Z 1('
cos, mientras la cultura de la máquina no resultó dominante, 1.1 ~ (

doctrina del poder sin trabas fue, prácticamente hablando, indiscu I~, ( ~

I~ ~ 1st
tida. Aunque Leonardo gastó gran parte de su valioso tiempo e:' -~?
servir príncipes guerreros y en idear ingeniosos artificios mi li ture- OS
I ';C;
I
se encontraba aún suficientemente bajo el freno de los ideales [n:
manos para trazar en alguna parte la línea divisionaria. Suprimi,'
el invento de! submarino porque sentía, como explicó en su libro de
notas, que era demasiado satánico para ponerlo en manos de hOO1'
bres degenerados. Una por una las invenciones de las máquinas v
\ la creciente creencia en el poder abstracto hicieron desaparecer esO:
escrúpulos y apartaron esas salvaguardas. Incluso la caballeríe muno
en la desigual contienda y en la triunfante matanza de los pobre· , ~~~I:-::',6!1-::::~'
I.~ .;----=:) r..;-"::-,,,;':-:\.._,"
mente armados bárbaros que el europeo encontró en su dispersión
por el planeta. ,2: La prensa de imprimir fue un poderoso agente pai.; producir unifor-
'Y ¿Hasta dónde tiene uno que remontarse para demostrar el hecho midad en el lenguaje y con ello, gradualmente, en el pensamiento. La estan-
dardización, la producción en gran escala, y la empresa capitalista aparecieron
1 que la guerra ha sido quizá el principal propagador de la máquina)
con la prensa de imprimir; y no sin ironía, la más antigua represen-
í ¿Hasta la flecha envenenada o hasta la bolita con veneno? Esta' tación conocida de la prensa, que aquí se muestra, ilustraba una «Danza
fueron las precursoras de los gases tóxicos: aun cuando el gas ve' ?e la Muerte», impresa en Lyon en 1499.
1 nenoso mismo de la mina no fue uno de sus productos naturales, el
-perfccciona.niento cie las n.áscaras de gas tuvo lugar en la rn;n:1
~f antes de que se usaran en el campo de batalla. ¿Habrá que rernv'"
104 -\gC!Jle, de la mecanización 105
Capítulo.

IV. MINERIA, MUNICIONES Y GUERR!l

3: Campo fortificado: 1573. La instrucción militar del siglo XVI iba a ser
el preludio del industrialismo del XVII!. La precisión y la cstandardización
aparecieron muy pronto en las fcrmaciones, los ejercicios y las tácticas del
ejército. La mecanización de les hombres es un primer paso hacia 11 rneca- 1: Una fundición de cañones del sig.o XVI, que muestra al fondo una for- 1'.'
nización de las cosas. tificación y unos cañones en acción. La gran demanda de industri-s mi- .: I ¡) 1.
neras que siguió a la introducción del cañón en el siglo XIV repercutió
asimismo en la necesaria expansión de las finanzas. He ahí el comienzo del
,:'tI.
. I c(
4: Jacobo Fugger Ir, el primero del nuevo tipo de financiero y banquero ciclo minería, .necanización, municiones y finanzas: hoy más pcligrcs., , Z
mente evidente que nunca. ,le:
dedicado a las inversiones. Reaparece en cada generación, alias Barón Roth- , ,1
schild, alias J. Pierpont Morgan, alias Sir Basil Zaharoff, etc., erc, Finan-
ciando guerras, monopolizando reccrsos naturales, fomentando fábricas de 2: Aplicación en gran escala de la energía hidráulica a las muelas para
;¡ ~ ~\II

municiones, creando y hundiendo industrias según lo dictan las oportuni- Iijar y pulir armaduras. ESluS métodos se prolongaron desde la producción
S v
I o( 1
dades para conseguir beneficios, es el verdadero modelo del capi talista puro. de armas en el siglo XVI a la producción de quincallería barata de Suecia ¡,,"
Su dominio simboliza la perversión de la economía de la vida en la econo- a fines del XVII Y a la industria de chucherías de Bírmingharn en el si-
mía del dinero.
glo XVIII.
~\
~? #d' _

106 Capítulo. Agentes de la mecanización 107

tarse hasta el carro armado con las guadañas que giran con su 11.0-
vimien,v segando a los soldados de a pie? Ese fue el pr ...cursor del
ianque moderno, mientras el tanque mismo, movido por la fuerza ~
humana de los ocupantes, fue ideado ya en 1558 por un alemán:':"-
'¿O al uso del petróleo ardiente y al fuego griego, el primero que
fue usado muchísimo antes de la era cristiana? Aquí estaba el em-
brión df'i más móvil y efectivo lanzallamas de la última guerra.
¿O al más antiguo artefacto de ai ta potencia que arrojaba piedras
y jabalinas según parece inventado por Díonisio de Siracusa y por I
él usado contra los cartagineses en su exp-rlición de 397 antes de
Jesucristo? En manos de los romanos las catapultas podían lanzar
.piedras que pesaban alrededor de 57 libras a distancias de 400 a 500
yardas, en tanto sus ballestas, que eran enormes arcos de madera I
para tirar piedras, eran máquinas y:'~é:!~::~ ;nrl11<() ~ mavores dis-
tancias: con estos instrumentos de precisión la sociedad r(\m~n~ ,.,-/~_
,
3: Protección contra los gases tóxicos en las n.inas: un aparato de segu-
ridad necesario para los trabajos de salvamento en el ambiente de perpetuo
peligro de los pozos. No sólo ios productos sino las tácticas de la mina han
sido decididamente introducidas en la guerra moderna desde Vauban en
taba más cerca de la máqufna que con sus acueductos J' sus baños i
Los forjadoi es de espadas de Damasco, Toledo y Milán eran cono-
cidos a la vez por su refinada metalurgia y su habilidad en fabricar
¡
/'"
adelante, devolviendo así al .ninero su deuda contraída con la ;::ólvora. armamento: precursores de KruP!1 y de Creuseot. Hasta la utiliza-v " f \1 I
ción de las ciencias físicas para una técnica guerrera más efectiva se ,: G ,\6,~
(Fotografía por Etoing Galloway)
desarrolló prontu: -ALq.uÍmeGes, según cuenta la historia, concentró .' •I e' I

~
.
los rayos del sol median~eeSpeJ.o~ las velas de la f.ota enemiga ,. ". ¡le
, ,1
1 eri Siracusa y quemó sus naves) CteslQfg, uno de los primeros cien-
tíficos de Alejandría inventó ~ cañón de vapor. Leonardo ideó
.: ~
ii ~ 3í-
,.

otro. y cuando el padre jesuita,Hai:¡éiscü- Lana-Terzi, en 1670 s


proyectó un globo dirigible vacío, insistió acerca de su utilidad en I i~í
la, guerra. En pocas palabras, la asoc~<;.ión entre, el_sQ)daGo,-el mi- i
~ho, el téqlÍcoy el cientírico es antigua. El considerar los horrc)res l tíO
~(".~ guerra moaerna ~omo el res~ltad? accidental de un 1esarrol~01 fU J
"t&ruco inocente y pacífico es olvidar los hechos elementales de l~ ()
,Ilistoria de la máquina. y
J
'En el desarrollo de las artes militares el soldado desde luego ha
~omado libremente prestado ~otras ramas d~~ técnica: las armas
iercombate más móviles, la caballería y la flota, proceden respectiva-
'~ente de las ocupaciones ~tak!W'-~]iLP..e.sql: la guerra estática,
desde las trincheras de los castras romanos hasta laspesadas fortifica-
4: Protección contra el uso intencionado de gases t6xicos en la guerra: el '9§nes de piedra de las ciudades ~ un producto del camp~sino -el
arma y la defensa contra ella se derivan ambas de la mina. Las recientes 1sb1dado romano, en realidad, conquistó con su pala tanto como con
discusiones escolásticas acerca de la rela tiva humanidad de la matanza por
medio de gases e de bayonetas o de balas recalcan el extremado refina- su espada- mientras los instrumentos de madera del asedio, el
miento me-al de nuestros contemporáneos Yahoos *. ~ete, la balista, la escala de asalto, la torre móvil, la catapulta,
• Personajes de Gulliver's Travels, de Swijt, Se trata de una raza U~ seres
ibd~s -llos llevan claro ei sello del carpintero. Pero el hecho más /
humanos degenerados y con costumbres propias de animales. (N. del T.) ~,itnportante acerca de la guerra r.ioderna e~ el continuo ifJrremento\
_---- __ o __ o _

108 Capítulo = Agentes d- la mecanización 109


• de la mecanización desde el siglo XIV en adelante: e~ militarismo brevemente: lU1J..eJtas_t~ó..J1l1 tipo nuevo de director industria] que
forzó el paso y abrió una estrecha senda al desarrollo de la industr; ,no era _u_n albañil, ni un herrero ni un maestro arte.uno: el inge-
estandardizada en moderna escala. ;¿Te~- militar. En el curs9Ee la guerra, el ingeniero militar combinó
---"7 Para resumir: el primer gran avance se produjo a través de 1.! todas las funciones del ingeniero civil, mecánico y de minas: fnn--
introducción de la pólvora en Europa occidental: ya había sido US'l· CiOiles--queno empezaron a estar cumpletamente difer~nciadas hasta 1..
da en Oriente. L1 los principios del siglo XTV 11~g6el primer cañón
el siglo XVIII. La máquina contrajo con los ingeniero; militares ita- I
_o_..<direpots», y después a un paco mis lento llegaron las armas de llanos desde el siglo xv en adelante una deuda tan alt« como h f
mano, la pistola y el mosquete. En los comienzos de este desarrollo que contrajo con los ingeniosos inventores británicos LÍel Fríodo
se concibió el fuego múltiple, y el «cañón-órgano» fue la primer. de James Watt.
ametralladora que se inventó.
-rrneI 'siglo XVII gracias a la ciencia c:ieLgnln Vauban, las artes
El efecto de las armas de_Ju<::gosobreJª--1~l1i<:a h.c_triple. P,lL!
. del ataque y de la defensamilitar habían alcanzado casi un punto
empezar, necesitaron el amplio uso_del ~:ier;o, tanto para los cañones
como para las._p.llas. Mientras el rlcsarrollo de 18 armadura puso (le
manifiesto la pericia del forjador la difusión de los cafiorv-s f'''' ,i,"
I muertot los fuertes de Vauban eran inexpugnables ante cualquier
atauue excct..o acuel oue f1n~lm~nte él mismo ideó. ;Cómo tomar
una fabricación cooperativa en mucha mayor escala: los antiguo,
, p,,/ :!~,,1~:::;"~,, o-n'asasde piedra> La artillena era d~ un valor duo
,t doso, ya que actuaba en 8tilbas direcciones: ,,1 único camino era
método- de la artesanía ya no eran adecuados. Debido a la destruc
• llamar al minero, cuyo oficio es vencer a la piedra. De acuerdo con
ción de los montes, se hicieron experimentos con carbón en lo,
hornos de hierro desde el siglo XVII ("TI adelante, y cuando, un
I la sugerencia d..e Vauban, se sacaron en 1671 unas tropas de inge-
nieros, llamadas zapadores, y dos años más tarde se organizó la /" ..•.•..
siglo después, i/.,brahamDarEY-;en Inglaterra resolvió finalmente el l \.J(¡~ ".
primera compañía de mineros. Se h~bía superado el punto muerto: e :1\~"'tf , ","
problema, el carbón se convirtió en la clave tanto para el poderío
la--~,-lchaabierta 'resült6 nuevamente necesaria y posible, y fue gracias
(' militar como para el nuevo poderío jndu~triaI. En Francia, los altos , (! :
al invento de la bayoneta, que tuvo lugar entre 1680 y 17eO, qUC}) l'
! hornos no se construyeron hasta alrededor de 1)50, y a últimos de
las más finasiñtíñUdades del asesinato personal fueron de\TlJeJtas a ,l- il
cc. ~ "6

\ siglo Francia disponia de trece fundiciones, todas ellas dedicadas este arte. >. (\-
¡ a la fabricación de cañones, siendo el otro producto importante las O Si el cañón fue el primer artificio anulador del espacio mediante
~ 'Sl,~ .
¡¡ji'~ e'
. guadañas.
el ru:u--ernombre fue capaz de expresarse a distancia, .el .s~máf0ro
]) En segundo lugar <::Lc_añóf!i~.~!.J)l:!nto_..4~ J>~rti~~ ~t:..un nuev? \Q._ teléE.!:~ic. .2PJ:.1<:o(por primera vez u tílizado en la guerra) fue • i~~P-
ti2.Q._4~.tnáql,1ina g~neradúra de __(:n.ergía: era, en su aspecto meca-
(rni~LeLs.egllDdo: hacia finales del siglo XVIII se h=bfa instalado en
Pico, un tr.otillde combilstiO'ñ- interna de un cilindro: la primera Francia un sistema eficaz, y se había proyectado otro similar para
forma del motor de gasolina moderno, y -uno de-lüsmás iernprancs
el servicio de ferrocarriles de América antes de que Morse inventara
experimentos-eñeI uso de mezcliisexplosivas en los motores inten:
~purtunamente el telégraro eléctricov En cada fase d~ _~11 j~sar~Jlo
taban emplear la pólvora en vez de un combustible líquido. Gracias ~Iílod(;:no fue más bien la guerra' que la in dlEitría 'y el comercio, la
a la precisión y a la eficacia de los nuevos proyectiles, estas máquinas ,.~e mostfy' en pl¡¡¡:¡-genéranos .J2!incipiílesiisgoCé¡u~'-:'~~ªSlertlan
tuvieron aún otro resultado: fueron la cause del perfeccionamiento
i~:i~r:a. Enevantamiento de pIanos,eI' u~0-Je lHdp~S, ~l plan
del arte de la fortificación, con elaboradas obras exteriores, fosos y
~~e;-mpana -mucho antes rle que los hombres de negocios Idearan
salientes, estos últimos dispuestos de tal manera que cualquier bas-
,!;;~ diagramas de organización y de ventas- la coordinación del
tión pudiera ayudar a otro mediante el fuego cruzado. El problema
IjTiansporte, los suministros y la producción [!p~ión y destruc-
. de la defensa se complicó en la medida que la táctica de la ofensiva
i ~6n J, la amplia división entre caballería, infantería y artill erfa , y la
se hizo más mortífera: la construcción de carreteras, de canales, de
iJ!vrsión del proceso de producción entre cada una de dichas ramas;
pontones con barcazas, de puentes se convirtió en auxiliar necesario
\~nalmente, la distinción de funciones entre las actividades de la plana
\ del arte militar. Carecteríetico es que Leonardo ofreciera sus servi- ~ayor y las del campo, todas es!?~.!:~rª~t.e!fu.!!~~~J-º~I.on al arte
cios al dUg] ¡¡: de i\1ilán, no simplemente para proyectar ill:í<;uinas de
'l.!.elLg'-l~WLmll.Y_~-élL-º;'!i'ntedc }).~ Pó':;cc;oo 0dc '1 ar~e~af1T:1~0n
~no para dirigir todas esas operaciones ingenieriles. Dicho
J1S q1_~WtlilJ-º~_~_~ricgsyJ~ltos de -perspÍcacla métodos de prepa-
110 'gentes de 1, mecanización 111
Capítulo

ración y operación. P.L!!.ifI"¡(Q __


e.Ld~hecho la forma ideal bar: c~_par.tes,jntercambiables -como observa Usher- se esta-
la__cual debe tender un sistema industrial puramente mecánico, 1.( bleció así en líL2JS generales antes del invento de la máquina de
escritores utópicos del siglo XIX como Bellamy y. Caber, que aCe" coser o de la cosechadora. La nueva técnica fue U!1a condición fun-
taron este hecho, eran más realistas que-lü-s -hómbres de negoc.r damental para los grandes logros realizados por los inventores y los
que se mofaron de S'1 «idealismo». Pero debe uno dudar de que l fab~ic~ntes en esos campos». Detrás de este perteccionarniento está
resultado hera un ideal. IJ demanda en íirrne y en masa del ejército. Se dio un paso parecido
cñelirección Je la producción normalizada en la marina británica
casi al mismo tiempo. En la época de sir Sarnuel Bentham y dé:
7. Producción en masa militar Brunel el mayor, las diferentes cuadcincs y planchas de los ba .•. .cos
eñiadera se cortaron según medidas uniformes: lª-co~str~~!Q!1 se
i En el siglo XVII, antes de que el hierro hubiera empezado a s.: convirtió entonces en la ensambladura de elementos medidos con
'í '_~~:'rl" pn .';t",n
("s(,fll~ en cualquier" de las tipf1)ás artes industrialc- ~ecisión~en~ _:,e~_de la proªu<:~iÁIL~rtesan:' anticuada _9S: cortar y
Colberr habfa creado ¡:~I~,,;,"< ti", C::':-:1a~
en Francia, Gustavo Acou •••..• ("...,.H1t'

había hecho lo mismo en Suecia, y en Rusia, ya cuando Pedro e -~:P~ro hubo otro lugar aún en que la guerra aceleró el paso, La
Grande, había hasta 683 trabajadores en una sola fábrica. Había ni, fundición de cañones no fue simplemente el «gran estimulante de
lados ejemplos de talleres y fábricas en gran e, cala, incluso de L la técnica perfeccionada en la fundición», ni fue solamente «la reivin-
de: famoso Jade Newbury en Inglaterra: l2eroJa serie más impresio dicación de Henry Cort de la gratitud de sus compatriotas ... basada

J
nante __era Ia de fábricas de armas. Dentro de estas fábricas, la di. sobre todo en la contríbucióón suva a la seguridad militar», como r.
vls1ón del tt1ibáJo estaba establecíd- y la amoladura y el pulimento dice Ashton, sino que la demanda de hierro de calidad superior fue l \

l se realizaban bC:iáulicamente: de tal manera que Somban observó de la mano co¡:¡-er lnCl·¿ñ-ento del bombardeo de la artillería como e ,\~
' que Adam Srnith hubiera hecho mejor tomando las armas como prepai'acióll para el "salto, cuya eficacia fue luego demostrada por , I

er-ywe-n'--y brillante artíllero que iba a asolar Europa con su genio 'Z '
ejemplo de producción moderna con toda:; las economías de espe-
.. j
' cialización y concentración que la fabricación de alfileres.
La pre~Lº-~ de la demanda militar no solo aceleró la organización
tecnológico mientras liquidaba la revolución francesa. En realidad,
la rigurosa base matemática y la creciente precisión del fuego de la ~ ,. .'
IliJ
,
de la f&brica afptIñC1pW: Sigüi6persÍstiéñ-dü--durantetodo su des- artillería mis,ma la pusiera,,n de modelo para las nuevas artes indus-

I
, ,O
arrollo. Ameaiuaqtié- la guerra curnentó en extensión y que se triales. ~aQole§ngI a mJ~aQ de] _s..igl-º-.~IJS_
ofr~ció_gna_t~hompensa 1

llevaron al campo de batalla mayores ejércitos, su equipo resultó por~_prccedimiento económico de fabricación de acero capaz de
ser una tarea más pesada. y COipO sus tácticas llegaron a mecanizarse ~esistir la fuerza explosiva de las nuevas bombas. El procedimiento
:¡~~
I
los instrumentQs __ne~s_a,Ú.QLPa~CSus moviriiieritJs--Qrecisos ,~semei-füeli re~pÚesta-drrecta--a est'iI"deinánda.
j -y-o.Qortunos ~~igiero~. ta1JLbién-.lLegq~ laun1formidad~ be-aquí .J'" 2r~~'~do i~~tor -en_~J~q~e)a -:~err~ .aniTcipó._~ la uníquina y

!
"1 que con la organización de la fábrica apareció la estar..2arización er ayudHTorGlarIa fue en la orgamzaclOn social Clel ejercito. La guerra
!I
mayor escala que la que podía hallarse en cualquier otro sector de teuaa¡--se-nada generalmente sobre la base de un servicio de cuarenta
la técnica, excepto quizá el de la imprenta. j 'días: necesariamente interrumpida y P"t tanto ineficíente, aparte
"
La estandarización y la producción en masa de mosquetes se los demás retrasos y suspensiones ocasionadas por la lluvia e el frío
-=f inició al final del siglo XVIII. En 1785, Le Blanc, en Francia, fa- "o'la Tregua de Dios. El cambio del servicio feudal a ejércitos de base
bricó mosquetes con piezas intercambiables, una gran novedad en ?pitalista, compuestos por trabajadores pagados por días -o sea,
¡I'I ,~~I~:i
,1 la producción y un modelo para todos los proyectos mecánicos fu-
turos. (Hasta este momento no había habido uniformidad ni si-
el· cambio del guerrero al soldado- no superó por completo aquella
i,ne6ciencia: pues si los capitanes de las bandas pagadas aprendieron
quiera en la fabricación de elementos menores como los tornillos y pronto los últimos perfeccionamientos en las armas y en las tácticas,

!I~ sus filete3.; E!1_180n, Eli Whi tncy, que había conseguido un con-
trato para producirarmas de una manera análoga, produjo un a1'l11«
estándar en su nueva fábrica de WhítneyvilIe. «La técnica de fabri-
~r
q~
interés verdadero del soldado pagado era continuar en su asunto
ser ,úl.:>(;c. D:; arw\ que la guerra a veces alcanzara el lugar que
an a menudo ocupa entre las tril.us salvajes, un ritual excitante
112 Capím]. ¡,.gentes de la mecanización 113

llevado a cabo según reglas cuidadosamente establecidas, con el [1, e hecho era la primera demanda en gran. escala de me rcancías total- ( J---=-'"
ligro reducido casi a las proporciones de un partido de fútbol n', mente iiÚZndarizadas. El gusto individual, la opinión individual, las-----=----:::'
antigua, Había siempre la posibilidad de que la banda merceru-: rfeéeSIdadesindividuales, aparte las de las dimensiones del cuerpo,
fuera a la huelga o desertara pasándose al otro lado:_eLdinero, mí no desempeñaban r-ingún papel el, este nuevo departamento de pro-
bien que. el. hábito o el interés o las alusiones de grandeza [patrj Jucci:Sn: estaban nresentes las condiciones para la mecanización como
I tisruo ] fue: e! medio principal de imponer la disciplina. A pesar d, p~Las iriClustria'stextiles 'sin'tleron' esta maciza demanda, y CUándo
-/ll?s nueva, "armas téc,nica3, el soldado pagado sigui? si.e~do ineficicm. íamáguina .4~coser fue inventada tardíamente por Thirnonnet de
. La transformación de las bandas sueltas de individuos, con ,11' L 00 en 1829, nojprprende ver. que fue el Ministerio.ríe la guerra _
incalculables variaciones de fuerza y debilidad, valor y col.ardía, do rancés_el" q~~j~ri.rner<?_proc.~? utilizarla, A partir del siglo XVII el ,~::..--?
e indiferencia, en la tropa bien ejercitada, disciplinada, unificada (k ejército se convirtió en elmooelo no sólo de la producción sino deL,¿.¿
siglo xvrr fue una gran proeza mecánica . .La instrucción militar, de- consumo ideal bajo el sistema de la máquina. ~
pués del largo lapso desde la práctica romaña-er, Oécicrente fue intro Obsérvese el efecto de los grandes ejércitos permanentes del si-
rlllrirl~ ntr" VI"Z en el siglo XV! y perfeccionada por el príocipe Mal: 610 XVII, y los ejércitos aún mayores de reclutas cuyo éxito en Fran-
ri.fi9__d_eOrange y Nassau, ¡la psícologfa del nuevo orden industria Ó cf"r~ntP b revolución habia de ser tan poderoso en el futuro des-
apareció en el'ter¡enó'-ae la parada antes de llegar, hecho j derecho arrollo de la guerra. 1.211 eiércilQ._~!lncI,lerpo de puros consumidores.
al taller. La regimentación y la producción en masa de soldados, . or A medida que el volumen del ejército aumentaba echaba una carga
e! fin de conseguir un producto barato, estandardizado y sustituible. ca~a vez más pesada sobre las empresas de producción: pues e! ejér-
Nue la gran contribución de la mente militar al proceso de la máqui cito tiene que ser alimentado y alojado y ejuipado, y, a diferencia
/0,
vna. y junto con esta regimentación interna hubo otra externa que de otras profesiones, no proporciona a cambio ningún servicio excepto
• ~ 1:,-
tuvo un efecto ulterior sobre el sistema productivo: a saber, el de" el de la «2.!:0tección» en tiempo de guerra, Además, en guerra, el ,yl¡~"
~.!oIlQ delu.nifol.1:.e .rnili tar.rnismo. ~ército ñO,~s'sT~olemente-'üñ puro consumidor sino un productor ,~( ,
A pesar de las leyes suntuarias que regulaban los trajes de 10; negativo: es decir, produce «desgracia», para deci.lo con la excelente z ~ ",..1' í
(1' ."-
diferentes grupos económicos y sociales, no existía verdadera unifor- ~ase a¿R.uskin, en v.:¿~¿e_r!queza (o gracia), miseria, mujjlación, ,¡ ,"

oestrucción física. terror, hitjlibre y muerte caracterizan el proceso > f" •


midad en el vestido de la Edad Media: por muy común que fuera
el modelo, siempre había, por la naturaleza propia de la produc- de la guer~J(~.r!!1~.1!la.p~r.t.: principaldelproducto. .----
~V/
S e
ción artesana intermitente, variaciones y desviaciones individuales Ahora bien, la debilidad del sistema capitalista de producción, , ¡~rJ-'
Los uniformes que existían como tales eran las libreas de los grandes basado en el deseo de incrementar los símbolos abstractos de poder
príncipes o de las municipalidades. Miguel Angel ideó uno de tales Ykriqueza, es el hecho de que e! consumo y el movimiento de mero
uniformes para la Guardia papal. Pero con el crecimiento del ejército cancías pueden ser retrasados por las debilidades humanas: memoria
y la práctica diaria de la instrucción, era necesario crear un símbolo
externo de la unidad interna. En tanto las pequeñas compañías de
hombres se conocían unos a otros, las masas mayores se aseguraban
Je: lIU lULl,ar unas contra otras sólo ¿racias a un emblema grande
,f
~ectuosa y honrado trabajo. Estas debilidades algunas veces prolon-
~ ..la vida de un producto mucho después del tiempo que una
economía abstracta lo hubiera señalado para la sustitución. Los fre-
~Si de ese tipo quedan autornáticamente excluidos del ejército, sobre
y visible. El uniforme fue ese símbolo y emblema, por primera veL tOdo· durante los períodos de servicio activo: pues el ejército es el
usado' en gran escala en el siglo XVII. Cada soldado tenía que llevar "S,óhSüícidorideal, ya que tiende a reducir a cero el lapso de tiempo
la misma ropa, el mismo gorro, el mismo equipo que cada uno de ,~e media entre la producción original provechosa y la sustitución
los miembros de su compañía: la instrucción les hacía actuar como un ,~~vechosa. La más pródiga y fastuosa familia no puede competir
solo hombre, la disciplina les hacía responder como uno solo, el 9ih ,uD.campo de batalla en rapidez de consumo. Un millar de hom-
uniforme les hacía parecer como uno solo. El cuidado diario del uni· ,b~~ segados por las balas constituyen una demanda de más o menos
forme era un elemento importante en el nuevo esprit de corps. 'Y>'íinillarmás de uniformes, un millar más de fusiles, un millar más de
CO!!'Ir. eiérciro cl~ 100noo soldados, CO!11~ el que te! iía Luis XIY, i ,Iyonetl's: y un millar de abuses disparados por los cañones no
la demanda a la industria de los unitormes necesarios no era Pt:queña: ~ed'!n ser vccuper-idos y l'~flr1nS nuevamente. Además de todas las
,'1,,,:- '~
M?mford.8
114 Capítul(, \Rentes de la mecanización 115

fatalidades de la guerra, se produce una más rápida destrucción e:' es if!lJ'0n~rl~uniformidad, extirpar todo lo que el soldado no pueda
material de equipo y suministros. ,ntender ni utilizar.
La guerra mecanizada, que tanto contribuyó en todos los <" TnSupatético deseo de sencillez, el soldado en el fondo extiende
pectos de la producción en masa estandarizada, es de hecho su gr;¡- ci imperio de la irracionalidad, y en su =sfuerzo por sustituir la
justificación. ¿Es de admirar que siempre actúe como tónico ter. fuerza por la comprensión intelectual y emocional, por las lealtades
poral sobre el sistema por el que tanto ha hecho para prcducirlc f las cohesiones naturales, en pocas palabras, per los procesos orgá-
La-Pl:oducción en~~f!.tidad debe contar para su éxito en el COi~ nicos de la vida social, él crea ese ritmo alternado de conquista y
sumo en -'cantidad, y nada aseg-ura . la-sustituCión . como la destru. rebelión, represiones y represalias, que ha jalonado grandes períodos
ción orga-ñízada. En este eentido, la. guerra no es s610, como se ~ de la existencia de l? humanidad. Incluso cuando 1a, conquistes del
hrUl_amadó~ 'lá salud del Estado: es la salud de la máquina también guerrere se realizan inteligentemente y casi benehciosamente -como
Sin la no producción de la guerra-para--equilibrar las cuentas a!gebr~: en el más tardío imperio inca del Perú- las reacciones que pone en
camente, las elevadas capacidades de la producción por la máqum movimiento socavan 10<objetivos que tiene en vista. Porque el terro-
sólo pueden ser canceladas con medios [imitados: uu "LlI1I~U~u .' .;,,:,v ): .: miedo crean un e~lado psíouico bajo. En el acto. de h~cerse i,
los mercados extranjeros, un incremento de la población, una el, a SI mlsmo uu ••;~•.:;, :; :'J;,-,",clr. ~yllr1~ a crear una raza ae esuavu"
vación del poder a.lquisitivo de las masas a través de una restric En cuanto al sentido de propia estirnac.on que el soldado alcan-
ción drástica de los beneficios. Cuando se han agotado los dos pri Z~ por su voluntad de encararse con la muerte, no se puede negar
meros expedientes, la guerra ayuda a conjurar la última alternativa. que tiene una maligna cualidad de ensal.ur la vida, pero es común
tan terrible para las clases mantenidas, tan amenazadora para tal:' al pistolero y al bandido, así corno al héroe, y no existe fundamento ,~

el sistema que las soporta. para la creencia del soldado de que el campo de baralla es el único ,~.~¡~\
:; ,leA! ••
•• 1,I \
que la produce. La mina, la nave, el alto horno, el esqueleto de ,~ e --' ,.
hí-rro del puente o del rascacielos, la sala de hospital, el parto pro-
!~ ¡IC;O}
8, La instrucción militar y la deteriorización penen k misma noble respuesta: en verdad, es cosa mucho más I J vI
" \J
corriente en estos casos que en la vida del soldado, que puede pasar 110
,1 15~ ,'1
f

La deteriorización de la vida bajo el régimen del soldado es un sus años mejores en un entrenamiento vano, no habiéndose enfren- t¡ 'ilr..' /
S e'
tópico: pero precisamente por ello hay que ponerlo de relieve me, tado con amenazas más serias de muerte que de aburrimiento. Una 11 i~,1f
diante una exposición explícita. impenetrabilidad por los valores de la vida distintos de las reunidos
El poder físico es un burdo sustituto de la paciencia y la inte- en torno al SUbyacente deseo de morir del soldado, es uno de los
ligencia y el esfuerzo cooperativo en el gobierno de los hombres: efectos más siniestros de la disciplina militar.
si se emplea corno acompañamiento normal de la acción en vez de Afortunada1l2el}!e para la humanidad, el ejército ha sido gene-
último recurso es un signo de extrema debilidad social. Cuando un 't~ente el-refugio de las mentes de ~rLcla~e':' un soldado con
niño se ve frustrado de manera intolerable por otra persona sin ver cap~aa-intelec!..úa) c~ra-,'y-~J::i¡;aE() un N~poleón~_~~b!"esale corno
claramente la causa de la situación y sin fuerza suficiente para llevar
a cabo f'JS propios fines, a menudo resuelve el problema expresando
un simple deseo: que la otra persona se muera. El soldado, un es·
clavo en comparación con la ignorancia y el deseo del niño, difiere
de él solamente en su capacidad para pasar directamente a la acción,
Mat-ªL..es la simpli~~aciºn_ji.llllLd~lª--yjda: una fase entera más
allá de las restncciones y simplificaciones pragmáticamente justifi-
f
¡
un:soip~~pte excepcion. Si el juicio del sc!Oaao entrara en ac-
. clOntan intensamente' como su cuerpo, y si su disciplina intelectual
hubiera sido tan incansable como su entrenamiento, la civilización
pudiera haber sido aniquilada hace mucho tiempo. Y esta es k-
.2.a"ra~a: la guerra estimula la invención, pero el ejército se resiste
a:eIIa. El recMzü-de los-canonesyrifles-p-erfeccionadOsdeWlllTwortlr
en pleno período victoriano es sólo un ejemplo crítico de un pro-
cables de la máquina. Y mientras el esfuerzo de la cultura se enea-
mina a una más completa diferenciación de percepciones y deseos y
valores y fines, manteniéndolos de instante en instante en un equih- '
ceso corriente: Alfred Krupp se quejó de una resistencia análoga
.or parte d~! ejército y de la mari~a ~l ad~ra~fº-.1~clli~~. El retraso \
P,

,~~nla ••dopción del t&I.C;;'¡C por ,~I ejercrto alemán en la uuerrr. Mun-
brio perpetuamente cambiante pero estable, el esp~!~ de !l!...g!!.epa

l
dial muestra cuán torpes pueden ser hasta los «grandes» guerreros. '¡
115 Capítulo ,\gentes de le mecanización 117

Así al final, -l soldado he sido muchas veces la víctima de 'u propi: dJcción capitalista, y la primacía que entonces consiguieron la han
simplificación y sus propios atajos: al conseguir la precisión y L dlantenido hasta el momento presente,
regularidad de la máquina, ha perdido la capacidad de respuesi: Existe un fundamento psicológico para la prodigalidad y el lujo
y adaptación inteligentes. No debe asombrar que en inglés io sold¡« que se manifestaron con irresistible esplendor en el siglo XVI, y que
signifique no alcanzar eficiencia en el trabajo. llevaron la forma del campamento y de la corte" cada lugar y rincón
:'1, La alianza de la mecanización y de la mili tal ización Iu-. (; apartado de la comunidad moderna, En el fondo. esta nueva opu-
L:-),~~-,_~sgradaaa:j5ues tendía a restringir las acciones de los gru [ervia estaba conectada con la forma de vida brutal, desordenada,
, / pos sociales a un modelo militar, y esrirnulaba la táctica violenta :- irreugioca que prevalecía en toda la sociedad: DC difería mucho de
rápida militarista en h. industria, Fue ¿esafortun~do para la sociedad ¡ los brutos estallidos c!c embriaguez ~' jnp~{"\ cue alternaban con el
en conjunto que una organización de poder como el ejército, más trabajo del minero,
bien que el gremio artesano rr.~c !-:u;-:1an:Jy cooperativo fuese el que loa v~da militar, sinceramente, es dura, Supone, durante su des-
presidiera al nacimiento de las tormas modernas de la máquina, arrollo activo, unr; renuncia a las comodidades y a las seguridades
~e una existencia doméstica normal. La negación del cuerpo, la
privación de los se.itidos, la supresión de los impulsos espontáneos.
9. Marte y Venus las marchas forzadas, el sueño interrumpido, el agotamiento medular,
el descuido por la limpieza, todas esas condiciones del servicio activo
Si la producción mecánica fue elevada y modelada por las acti- tUL dejan lugar a la decencia normal de la vida, y, excepto en
vas demandas del campo de batalle y de la parada, también fue posi cortos intervalos de lujuria ° de estupro, la vida sexual del soldado
,,~l~
blemente influida por los efectos indirectos de la gi-erra durante lo- también está limitada. Cuanto más dura la campaña, y fue precisa- :; ,ICA¡~", \
=ngañosos intervalos de reposo,
La guerra es el instrumento principal mediante el cual las clase'
.ue.ite- en aquel período cuando ia mecanización de las armas y la
severa disciplina de la instrucción se llevaron los últimos restos de
11 . e' <,
!: ("o :'1
'l.' " i
gobernantes crean el estado v afirman su poder e.r el mismo. Estas la comodidad caballerosa y la deportividad del aficionado, cuanto l' "1
clases gobernantes, fuere el que fuete su ánimo y su origen militares mayores los rigores y fuertes ias restricciones, más necesarias se ha- r. \~J
:j •• ,( /
alternan sus explosiones de hazañas con períodos dedicados a lo que cían las compensaciones finales. :l~ 0\
l'I 'iiiII"~

(Veblen ell--S..uT.l.0ría de 1C!..


0!!!e Üciosa llamó el ritual de manifieste Cuando Marte llega a casa, Vef!!ls_Jo__é;.s_p-crLetLJa__cama: el o~ .l:

~esperdicio. -
h ¡~i""-
tema es uno de los íavoritos entre- les pintores del Renacimiento,
A partir del siglo VI el feudalismo militar en Europa occidental desge Tintoretto a Ru~~'1s. Y :V~!1.l,ts2iry~para.. 'JILdobt~din: eUª
habta compartido el poder con los pacíficos monasterios, que con, uo.lé"entrega a érsTiñpl~mente su cuerpo, sino que opone la superbia
tituían un pilar importante del sistema social: desde el siglo XII los defSciIdado -a-la QroQia luxuria de ella, y en el grado que ella ha
señores feudales habían sido refrenados y mantenidos en su lugar por s!ck> abanc!9nada=d~rªpte la g1i"er~~~-ige a!.~ció.!!._cQ..mpe_nsatº-ria
en
las ciudades libres. Con el encumbramiento de los monarcas absolu- ~~m!20de paz, Las caricias de Venus no bastan por sí mismas para
tos del siglo XVI las viejas clases y corporaciones cuyo poder había ~ontrapesaT las abstenciones y brutales crudezas del campo de ba-
sido localizado y distribuido y por tanto equilibrado por causa de ~:~ talla: después de haber ~:do abandonado el cuerpo, debe ser glori-
relativa autonomía, fueron absorbidos, de hecho, por el estado: en ficado. I3lla debe tener joyas, sedas, perfumes, vinos raros, antici-
las grandes capitales de Europa el poder estaba concentrado simbó- l'áDdo y prolongando por todos Íos medios posibles el rito erótico
licamente -y en parte realmente- en el gobernante absoluto. La nllsmo. y no deja nada por hacer para alcanzar su fin: expone sus
cultura de las grandes capitales, cristalizada y expresada con la su- ~os, se despoja de sus prendas íntimas, descubre sus piernas,
prema potencia en el París de Luis XIV o el San Petersburgo de hasta el mons veneris incluso al viandante. Desde la sirvienta a la
Pedro el Grande, se hizo unilateral, militarista, regimentada, opre- ,Ppncesa, las mujeres consciente o inconscientemente adoptan las
síva. En aquel ambiente, la máquina podía crecer rnés vigorosamente, cpStiImbres de la cortesana al final de un largo período de tensión
( pues la vida institucionaí había ':,~lIn.ccar.izacl. :;'0· ~:lú i., .::a~j- \1~n. ",s(l:~en V ¡:uerra: así" en form~ extravag~nte? la vida se renueva

I
tales se convirtieron en el foco, no sólo del gastar, sino de la prO- ~p,í~mlsma. Las modas de las mujeres que comruaron en el mundo
__ lb 1 "'-F'P'iñ ~'=!l:.:':! _..:- crtTC7 a = ----

Capituk- Agentes de la mecanización 119


118

occidental después de la última orgía marcial corresponden o' que los originales señores y príncipes de la tierra, trataron de apo-
punto por punto a las que estuvieron en boga a fines del Direcu derarse y de monopolizar las funciones de la vida cívica. Lo que
rio, hasta la supresión del corset y cbandono temporal de las enagu» había sido una función pública se convirtió en una acción privada:
Precisamente porclue los impulsos eróticos l:JUscan un? compc: le: dramas morales de la iglesia, se convirtieron en la máscara de
sación extraordinaria a su denegación, rebosan y saturan toda act la corte: las pinturas murales que pertenecían a un lugar y a una
vidad: la cortesana consume la sustancia de las conquistas del ~Ill Institución se convirtieron en el cuadro portátil de caballete que
"cero. Una abundancia de bienes físicos concede un premio esperu pertenecía a un individuo particular. Junto con la restricción de la
a los triuulos del soldado y j!.~,t;fr0 P] botín que trae consigo. Sil.: usura escarnecida por la iglesia en el siglo xv y abandonada incluso
~spe~r~".D.ºS ha hecho U11 estudio agudo de la relación en Anton en teoría por los reformadores del siglo XVI, el mecanismo legal
y,Cfe~patra; pero los resultados económicos delcaso.son más in: para la adquisición en gran escala fue de la mano con 1.~ demanda
portantet :'quÍ que LIS consecuencias psicológicas. /Económicamernc social y psicológica de una vida codiciosa. La guerra no fue la única
~ sonquista de Mart~ por Venus significa la aumeE,ada dernand condición motivadora: !Jero_el. lugar en donde el nuevo lujo fue má.
de lujos de toda clase: satenes, galones, ~rciopelos, bror~r1(\C 1': visible v se llevó a un punto de extravagancia refinada, fue en la
y adornos de oro y coírecitos finamente labrados p:1:. corte.
dras preciosas
guardado todo: blandos lechos, baños perfumados, apartamentos p: . -:fu:onónlio:nente,
~fkamentél--se
el centro de gravedad se trasladó a ., corte:
trasladó a las capitales en donde la corte -v la
vados y jardines particulares encerrando un Arbol del Amor: en re
sumen, la sustancia de Lunav.ida codiciosas Si~s.Q14ado no la pie
porciona, 10 hará el mercader: si el botín no se saca de la corte d.
j cortesa~a- se alojaban ambas lujosarnente. El arte grande del pe-
'rJódobarroco t:itá en las casas de campo y en los palacios de las
'0'17~
Moctezuma o de un galeón español, debe gnnarse'en'1¡C6ticina. L
religión misma en aquellas cortes y palacios se había convertido c: I ciudades. Cuando se construyeron las iglesias y los morr.sterios, s=
hicieron en el mismo estilo: en abstracto. era difícil establecer la
.\~~
,
¡'
"("
una vana ceremonia: ¿hay que asombrarse de que el lujo casi ,.: 1 diferencia entre la nave de una y el salón de baile del otro. Uno Ot "
adquiría riqueza con el fin de consumir bienes de acuerdo con las ~\(';O:j!1
, convirtiera en una religión? ,'o .. i
Pero obsérvese el contraste. El lujo particular no se conside co"tumbres de la corte: biYix--comO-un-ptincipe'» se convirtió er, un \

~: I
raba favorab1emen~\e durante la Edad Media: en realidad, apens- dicho. Por encima de todo ello se alzaba L cortesana. La riqueza , ~.I •

existía una vida privada en el sentido moderno. No era sólo porque' se adc;uiríll'E-?SJLagra,dada: para ella se compraba un palacio: se e;, ,;:
los pecados de orgullo, avaricia y de codicia, con sus posibles deri ponían a su servicio muchos criados. Para retratarla alguien trajo \ i""
vados de lujuria y fornicación, eran, si no serias ofensas, al menor ~. y su propio sentido del poder florecía a m vez con
obstáculos para la salvación: no era simplemente porque los nivele; • J.ód?s los regalos y las bellezas de la vida, y consideraLa a su cuerpo
de vida, juzgados según ideales puramente financieros, fueran mo- :~~bado en propcrción a su habilidad por lograr aquellos lujos. La '1

destos. Pero la Edad Media, con su constante tendencia a simbolizar.


ut.ilizaba....e~l~sjºy~,y_elJ:rabajo artístico. E,O.!JlQ. emblemas de
.J2Qd;r. La Virgen 'lodía recibir didKJs-tii1)Utos'porque era la Reios I
I
<~~í!2_ºª.IJ::9i.º-!,~.~~~~ó_s:.uªflº-0_LldLs
i~!i.mentales_el
~eg~
de los Cielos: el rey y la reina, el pa¡:;a y e! príncipe terrenos, re- ;§3!gn1eadQ_a_!PJl@!!!.e
xrv construyó por
g~g!?~~<:",o_,_E~kciode_,_y'ersall~i· soOre- el
de un antiguo paEellon de caza en OOnJIelmmeramente había
__<k,J~_yalli~~J Pero el s~eñ? era de carác",}
presentantes de las potencias del cielo también podían disponer de """'--ersal: se le encuentra en cada recuerdo de la epoca, en e! espi-
una cierta medida de lujo para indicar su posición social: finalmente. 'así como en la carne y en la piedra y en el lienzo: quizá su
los gremios en sus misterios y cortejos podían gastar pródigamente ación más espléndida esté en la temprana concepción por
para los espectáculos públicos. Pero e! lujo en este caso tenía una e Iais de la Abadía de Thélerne. Lo que se usaba en la corte sel
función colectiva: incluso entre las clases privilegiadas no significab3 ~nvrtjó en-eI-crltetio.-de-la' buena.vida;. y las lujosas normas de I
simplemente comodidad sensible. ~súmo allí establecidas se extendieron paulatinamente por todas I
La ruptura de la economía medieval fue marcada por la aparición feras de la sociedad.
del ideal del poder particular :.' la PO;;(;SI011 particular. El mcrc~~~r. ,~ v:(12 en rcmier:!C' no fue simplemente la humilde obra del
e! capitalista, el saqueador, e! capitán de los condotieros, lo mismo ro, de! cocinero y del lacayo: pues la corte empezó asimismo
.• - --~ ..--..•......------------

120 121
CarÍll:: \¡(t!1te, de la f'1ec<lnización

a tomar parte c1irectiva en la producción industrial también: el ni:' rccieron sólo prir.1eramente como un juguete en el fenakistúcopi0,
va lujo de la loza fina para los servicios de mesa se convirtió en nuo que la linterna mágica, que se u.ilizó en la producción eventual
monopolio de las reales fábricas de porcelana en Prusia, ::'aio1': de esas in:iágenes, fue un juguete del siglo XVII .itribuido a "~~anasio
Dinamarca y Austria, y en cuan te a .ejidos la gran fábrica d~ : Kircher. El giroscopio existía como juguete antes de que se empleara
Cobelinos fue uno de los centros principales de producción de Fr.' Semme'lte como dispositivc de estabilización, y el éxito de los
cia. Co!1 el fin de aparentar, se hizo corriente el uso de adulteracior aer:l¡Jlanos de juguete en ese siglo ayudó a renovar el interés por
" y sustitutivos. Se imitó el mármol con yeso, el oro con oropel' las posibilidades de volar. El origen del teléfono y del fonógrafo
01::,r:: hecha a mano con adornos moldeados y el vidrio en lugar ,:
las piedras preciosas, La reproducción para el consumo masivo de Si:
Jebe encontrarse en el diverJClü autómata; mientras que las más
potentes máquinas del siglo XVII, las ruedas hidráulicas de Marly, I
I
titutivos, como en la joyería de Birrningharn, ocupó el lugar ,: secor.struyeron para !':':;::Jbear el agua hasta las grandes fuentes dc
la original y lenta creación de la auténtica habilidad manual: el :lr.' Versalfes. Hasta el deseo de velocidad en el viaje apareció primero
r~tamier;t() sistemático mediante la producción en masa y con 01" en forma de juego antes- de ser incorporado al ferrocarril y al auto-
iñáy:!: JjjJjo.lnenade aérienne -p.uestro tren de las ferias- apareció
teriales inferiores con '-: f;; de C2:;~~g'..';~'',m,:¡ anariencia superic
alos-púipios medios, se presentó en los adornos m~cho antes d'e qr-
Se aplicara a los objetos corrientes de uso. Con la introducción ,:,
antes que ningún UliU 5':::';::::2 ,~t;l
~~cla~ mecánica ~'Je a veces c1;rl,~ ~,imeralT'°nte en broma,
I
los :deales cortesanos en la sociedad, tuvo lugar el mismo cambio e: lo mismo que el éter fue primero -..:sado en los juegos de saíon LI' I
Aiñerí~a- antes de ser empleado en cirujíal En realidad, el ingenuo
el siglo XVIII que ocurrió con la entrada del ideal «democrático» ¿"
la conscripción militar, La manufactura estandardizada de joye.í. interés del niño subsiste en sólo vagos disfraces como gran parte J
barata y de adornos y textiles domésticos acompañó directamenu del interés ¿~l adulto por las máquinas: «los morores son cubos v ',;c.íJ
a la estandardización del equipo militar. Y debe uno observar irón:
camente ~<:_Ilra~ill.s al capital q'.~e Matthew Boulton había acumu
palas vestidos d., etiqueta para los adultos». El espíritu del juego
liberó la [rnagii.ación mecánica, Una vez empezada la organización 1 (J ,~
lado en sus talleres de baratijas de Sóho le__.t\le posible ayudar a de la máquina, sin embargo. las ociosas ocupaciones de la aristocra- 1;::;--' I,i
Jáme:s'Watt durante eLperíodQ,~n, .que, estuvo.iperfeccionando Il: da no permanecieron mucho tiempo ociosas, ,~ .,
;ij.

i~l
.mlqui~a' de' v0J~r.. --'.
---TAlconcentración en lujos insignificantes como signo de bien
estar fue en muchas formas un preludio desafortunado a la prcdnc 10. Atracción del consumo e impulso productivo
ción de la máquina, pero no fue del todo estéril. Como resultado
de este ritual de consumo algunas de las grandes realizaciones de El desarrollo de la máquina exigía a la vez una trampa y un
la mecanización se concibieron primeramente como cosa de juego: cebo, 1L~p~!~o y yna atracción, un medio y un destino. Sin
relojes complicados cuyas figurinas se movían con una sucesión de 'duda, la fuerza motriz 'procediÓ-de la técnica y de la ciencia: eran
difíciles y elegantes movimientos, muñecas que se movían solas, ~ii.lteresesque se mantenían con sus propios recursos, y con los herre-
~he~o eLdLCamus _ql}e_lln4ª-b_~~on un mecanismo de reloj, ""ros, los fabricantes de carros, los fundidores, los relojeros y el creo
.Qilla.!2Lque..agitaharLslLcola..aLtiempo_que~Són¡¡})li..lliiíLc.ªja_de rnú .,[dente cuerpo de experimenrsdores e inventores, la má uina se ~~
_~a. Awtque sin importancia, estos juguetes, estos divertidos mo- tableció como el centro delJ?roceso ~ductivo. ¿ ero por qué hubo
tivos, no fu.e¡OIL.Cíl.tlW1etamenteinútiles. Es cierto que la parte des· .'?e asurilir la producción misma tan. enormes proporciones? No hay
empeñada por los juguetes y los instrumentos no utilitario s en el ,nada en el «rnilieus mismo de la máquina que pueda explicar este
fomento de importantes inventos no puede ignorarse a la ligera. j hecho: pues en otras culturas la producción, aunque pudiera crear
llrimer «empleo» de.Ja....máquimuk..Yí!poJ, ...s_eg1}nJQ.Y.!:I~eHerón amplios excedentes para obras públicas y para el arte público, siguió
fue crear efectos mágkº,LP~!.a infundir temor al pueblo: Y....rl vap()r siendo una sencilla necesidad de la existencia, a menudo aceptada
~el1te_ d0raQñ'Í9_ en el sigl<?_x:"ruando lo e-;¡]pleó ¡de mala gana, no un centro de interés continuo e irresistible. En el
Silvestre II p~J.a hacer tl!i1cicr.ar u~ S;~ga!'u. El hel;.c6ptt,;,·0ft,~ ir- pasado, incluso en Europa occidental, los hombres habían trabajado
ventado como Juguete en 1796. Las imagenes en movumento no apa- ,,:para alcanzar el nivel de vida t~ldici('\r.~l en su lugar v su clase: la
~ "--- - -----
.._- ---------------

122 J23
Capílui, .\~cntes de la mecanización

noción de adquirir dinero COn el fin de salirse de la clase era (: tcntJciones de la carne con el fin de ganar muchos mayores premios
hecho extraña -a la más antigua ideología ieudal y corporativa. Cuo en el cielo por su virtud. Gracias a la aceleración de la máquina, el
do su vida se hacía más fácil, la gente no iba tras la adquisiri.; espacio de tiempo entre la abstención y el premio podía reducirse:
abstracta: simplemente trabajaba menos. y cuando la natu-rk. por lo menos para 13~ clases medias, las puertas de oro se abrían.
les favorecía, con frecuencia permanecían en el estado idíliro de :, . ~LE!.lritanismo y .la con!raqeim'¡~Ht_nO impugnaron seriamente
polínesios o Je los griegos homéricos, entregando al arte, al rit, ' a~el1os idealeT~9::!eÚinos. m espíritu militar de los puritanos, con
al sexo lo mejor de sus energías. ~rorñ~"ell:'por ejemplo, se comp"gin~hi~'i1 con ~u sobria, a¡'or~ativa
J~~t~ción, como ~mbaD demostró ampliamente en su peque ~íñChstnosa vid-, concentrad.; en acumular dinero, como SI por
ño estudio L_uj(l ;·~C!.pitalismo, !>~oc~9ía principalmente de la cor., .,itar la ::¿:':),id9.d pudieran evitarse 130 maquinaciones del demonio
y de la cortesana: dirigferon las energías de la sociedad hacia ur sin evitar actos dernoníacos, Carlyle, el tardío abogado de este pur:
horizonte, continuamente en movimiento, de consumo. Lon la dehi. rañlslIÍo militarista no conocía otra clave para la salvación que el
lítación de L., fronteras de clase y el des;rrQrro dé! individualismo evangelio del trabajo: pretendía inclusa que el demonio de la codicia
b ..!"g~!é~ ~1 ri'"ol el,,1 ~~<t("\ l1om<ltivo se extendió rápidamente por e' en su punto más bajo estaba de acuerdo co.. la naturaleza de. las
res tu de la sociedad: justificó 1:," ~J..,<···'ccin,,~:.11" 1,,0 ~~T]nl1' ladorc .. cosas y Pv- lClll~V ;:;;::::::::: :1n ni"s. Pero los ideales adquisitivos en
de dinero y amplió los usos ":d progreso técnico de los inven.or.. In producción iban necesariamente de la mano COl":los modos adqui-
El ideal de una intensa vida dispendiosa suplantó el ideal de un:' sitivos de consumo. El puritano que ponía quizá su fortuna nueva-
vida santa y humana. el Cielo, que había sido diferido al M,:s AII:: mente en el comercio---vTa -empresa industrial, a la larga sólo hacía
en el esquema .::1 el cosmos cristiano, había de ser ahora gozado in- q~losideales de la corre se extendieran más ampliamente. Con el
mediatamente: sus calles pavimentadas con piedras preciosas, su, tiempo, en la sociedad, si no en la vida del capitalista individual, el
relucientes muros, sus salas de mármoles, estaban casi al alcance de día del juicio llega: a los sobrios esfuerzos del puritano siguen las
la mano, siempre que uno consiguiera dinero suficiente para como saturnales. En una sociedad que no conoce otros ideales, el hacer /'
prarlo todo. . gasto~s~.~onvi<:!t~ en k fuente principal de placer: finalme!1te, equ.ki~
&.cosdudahan_ de..que. <:1Palacio era el. Cielo: pocos dudaban ,Te a un deber social. <.
de su carácter sagrado. Incluso'-lospobre-s~ los abrumados de tra- --r:os5íéñes ;e hacen respetables y deseables al margen de las
bajo, 105- explotádós estaban J:!!p.!1otizados_por este nuevo ritual, ~. necesidades vitales que cubren: rueden acumularse, pueden arnon-
permitler011quecóntinuaraa sus expensas con apenas nn murmullu tonarse en palacios y en almacenes, pueden -si resultan excedentes
Je protesta hasta que la revolución francesa proporcionó un inter
valo, después del cual el proceso de consumo prosiguió nuevamente
con voracidad redoblada y justificada por las promesas hipócritas de
,
1
o duplicados -ser transformados temporalmente en las formas más
~téreas de dinero o de letra de cambio o de crédito. fil escapa~~s
~s restricciones de la pobreza se. cºpY..ktió en un cIebetsagrado.
abundancia para las masas que sacaron las castañas del fuego y poco ~ ...fiie.i!.uí·mismo UQ pecadp. Ullª- yi9a'al~ÍiLdfí~-ª-e~smédios .\
consiguieron. La abstención de los placeres terrenos con la e~!le· d~ la producción, sin uE_r..~rt!~ula.Lesf'y~g.2 i~dus!ti~L_sjE.. ~OflS.~~¡¡:
ranza del más allá, un ;vfás Allá tal como el que fue imaginado por ~ero, !:::!bía de)'adOde ser res¡"etahk: hasta la aristocracia, impul-
San juan de Patmcs, había resultado ser de hecho una de esas bien sa a por sus incrementadas demandas de lujos y de servicios, corn-
aventuranzas engañosas, como el régimen monástico, que había aca- prometidil con los mercaderes y las clases de los frbi:::antes, se casó
bada en la vida terrena del lado opuesto a su objetivo original. No con, ellos, adoptó sus vocaciones e intereses y recibió con plácemes
era un preludio al Cielo sino una preparación de la empresa capi- 'a1)os recién llegados a la riqueza .. Los filósofos especulaban, ahora
talista. La necesidad de abstención de los placeres inmediatos, el coñ.'vacilante atención y la vista distraída, acerca de la naturaleza del
aplazamiento de los bienes presentes por las recompensas futuras, en .!>i.en, de 19_verdadero y de lo bello. ¿Había -algu;~duda 'sobreello?,
realidad las mismas palabras usadas por los escritores del siglo XIX ~u.naturaleza- podía ser cúálquier cosa que pudiera estar encarnada /l.
para justificar la acumulación de capital y el cobro del interés pudie I!!;l bienes materiales y vendida con provecho: cualquier cosa que
1'a~1haberse puesto en Loca de ('1]~lquier predicador medieval ern- ,!i!ciera la vida 'más fácil, más confortable, más libre de cuidado,
peñándose en impulsar a los hombres a dejar de lado las inmediatas fíSkam.::n(emás piacem-.«: ..n ll.~C palflhr<', mejor «arropada».
124 Capínil., ;\gentes de la mecanización 125

Hnalmente.l la teoría de lª-nu~va edcd, 'primeramente formul, c.taba claro. ¿Pero por qué otra razón debieran los hombres estar
da en términos de éxito pecuniario, fue expresada en términos '0 metidos en los negocios?
ciales por los utilitaristas de principios del siglo XIX. La felir:idad er. ~_as;milación de la vida buena a 1.1 vida C0r: bienes 2 fructificó
_eL"'y"e~9~ªero_objetivo del. hombre, y consistía en 1'ograr el mavo: antes de que el complejo paleotécnico se formara. Este concepto fijó a
bien pera el mayor número, y en último lugar la perfección de la, la máquina su meta social y le dio su justificación. aunque conformara
instituciones humanas, podía ser considerada aproximadamente W 8 tantos de sus productos finales. Cuando la máquina produjo otras
la cantiJad de-.!;J~np, que una sociedad era capaz de producir: ne« máquinas u otras obras mecánicas, su influencia fue a menudo fresca
sidades en expansión, expar.ción de mercados, empresas en exuan y creativa, pero cuando los deseos que satisfizo siguieron siendo los
sión, un cuerpo de consumidores en expansión La máquina hací, que habían sido tomados sin discerni.niento de las clases superiores
esto posible y garantizaba el éxito. El gritar basta o pedir un lírnit: durante el período del absolutismo dinástico, la política de potencia
era una traición, La felici-tad y la producción ampliada eran un. y la vacuidad barroca, su efecto fue el de favorecer la desintegración
sola cosa. . de los "alares humanos.
Q-;.:;::: ;:; ';;;:!z, j:~::::2.: ser más intensa y significativa en sus mamen En resumen, la máquina llegó a nuestra civilización, no rara
~ tos de pena y angustia, que pueda ser menos sabrosa en sus rno salvar al hombre de la servidumbre de formas innobles de trabajo,
I
mentes de ahíto, que una vez que los medios esenciales de vida har sino para hacer más extensamente posible la servidumbre a innobles
,j
sido provistos, sus intensidades, éxtasis y estados de equilibrio nr
pueden ser medidos matemáticamente en una relación cualquiera
con la cantidad de bienes consumidos o la cantidad de poder eier-
citado -en resumen, los tópicos de la experiencia del amante, del
aventurero, del padre o la madre, del artista, del filósofo, del cien-
tífico, del trabajador activo de la clase que sea- estos tópicos se
normas c~
consumo que se habfai. desarrollado dentro de las aris-
to~raclas militares. b: partir del siglo XVII, la ¡nác;uina estuvo con-
dicionada por la desordenada_':.IC!,a:=-~ocEil __
deTocCíaé-ntede Europa.
.ra._ máqUina - dio uiia "apariencia áe orden a aquel caos: prometió
~r aquel vacío, pero todas sus promesas fueron minadas insidiosa-
_mente-por las mismas fuerzas que le dieron forma: el juego de azar
(feI miJ}~!.o,la lujuria del soldado, los objetivos pecuniarios abstractos
~J
,,
I~J'
e"
excluyeron del popular credo de trabajo del uti~;tarismo. Si un Ben- ~(;

tham o un Mill trataron de conocerlos gracias a la casuística, -'ún M..financiero y las lujosas extensiones del poder sexual y los susti- r\
'~radgrínd 'y--úñ' Bounderby 1 los ignoraron sencillamente. La pro- ~ti..Y.osdel sexo ideados por la corteyla ~ortesana. Todas estas fuer- ~t ;'. !

I
oucción mecánica se habh convertido en un imperativo categórico zas, todos estos propósitos y metas son visibles aún en nuestra cul- ~~
más estricto que todos los que Kant hubiera descubierto.
En esto, desde luego, .1a cortes.:'!.!J::¡jgs:1us() el.
y hasta soldado sa· I
tura de la máquina; por imitación se han extendido de clase a clase
y de la ciudad al campo. Lo bueno y lo malo, lo claro y lo contra-
¡~I
bimupás que el m.e.r:.cJ1der_::. .el.filósofo utilitario: eri -caso de apuro dictorio, lo dócil y lo refractario; este es el mineral del que debe-
hubieran arriesgado su cuerpo o las comodidades del cuerpo por mos extraer el metal del valor humano. Al lado de los pocos lin- ~~
el honor o por el amor. Al favorecer la cuantiíicación de la vida. gotes de metal precioso que hemos refinado, las montañas de escoria
~~emás, apr~sar~n al menos un batín con.creto: telas y comi~a y vino, son enormes. Pero no todo es escoria, en absoluto. Ya ahora se puede
pinturas y jardines. Pero al llegar el SIglo XIX, estas realidades se vislumbrar en el porvenir el día en que los gases tóxicos y los des-
habían convertido en su mayor parte en fuegos fatuos: luces de ]u; ,eChos aterronados, productos derivados una vez inútiles de la má-
pantanos para distraer a la humanidad de los bienes tangibles y de ~a, puedan ser convertidos por la inteligencia y la cooperación
los goces inmediatos. Lo que Sombart llamó el hombre fragmentario _,~lal para usos más vitales. .
había venido al mundo: el basto filisteo victoriano, al cual. Ruskin .,;:1,1
contrapuso irónicamente el fino «estera» de una moneda griega. Este
hombre fragmentario se jactaba, según los mejores principios utili-
tarios, de no meterse en negocios por razones de salud. El hecho

Gradgriud y Bounderby: do, nombres supuestos que significan gente .. ,' ;.'egu de ¡da!Jla; entre «good ]i'~" (!Jwn:", ':i::'1) y «goods liíe» ("ida
común. (N. del T.) dellos bienes). (N. del T.)
l"'~

;..¡

1
La fase eotécnica 127
Capítulo 3
verda¿eras instituciones. De no existir esta condición los elementos
LA FASE EOTECNICA mismos no estarían libres, como debieran, para desplazarse hacia el
llueva polo. La guerra actúa como tal agente de disociación, y en
cuanto al tiempo el renacimiento mecánico de Europa occidental se
asoció con el choque y la conmoción de las Cruzadas TLo que la
nueva civilización toma no es las formas y las instituciones completas
de una cultura sólida, sino sólo los fragmentos que pueden ser tras-
portados y trasplantados: utiliza los inventos, los modelos, las ideas,
del mismo modo que los constructores góticos en Inglaterra utiliza-
<V" algunas piedras o tejas de la quinta romana en cUllllúudción ccn
el pedernal indígena y en formas completamente direrentes cie las
de una arquitectura posterior.] Si la quinta hubiera estado aún en
pie y ocupada no habría sido posible extraerle las piedras. La muer-
,~ ...;'-1" fe:;;:;: original, o más bi..n la vic1~ que queda en las ruinas,
es ~:: que permite ;.: l::::::! r~COl!otrllrrinn e integración de íos eie-
mentas de otra, culturas.
- Debe observarse otro hecho más acerca ¿~l sincretisrno. En las
primeras etapas de la integración, antes de .jue una cultura haya
dejado su propia marca inequívoca sobre los materiales, antes de '1~J+
~OAi'
que la invención haya cristalizado en hábitos y rutina satisfactorios, .,1 If¡
l

se encuentra libre para aprovecharse de las fuentes más amplias. El O'


I

1. Sincretismo técnico principio y el fin, la primera absorción y la expansión y conquista


finales, después de ocurrir la integración cultural, se hallan más allá
~,
1,·;0
¡'~•

Las civilizaciones no son organismos autónomos. El hombre mo- de un reino universal. ~,I

derno no hubiera podido fundar sus propios modos de pensamiento ~~stas generalizaciones se aplican al origen de la civilización ac- O .
S o
particulares o inventar su actual equipo técnico sin aprovecharse li- tual_de la máquina: un sincretismo creador de invenciones, allega- '~I
f
bremente de las culturas que le precedieron o de las que continúan das'¿e los restos de otras civilizaciones, hizo posible el nuevo cuer-
desarrollándose a su alrededor. PO/mecánico. La rueda hidráulica, en su forma de noria, había sido
Cada gran cliferenciación en la cultura parece ser el resultado. .·us~dapor los egipcios para elevar agua, y quizá por los sumerios
de hecho, de un proceso de sincretismo. Flinders Petrie en su dis- para otros fines; seguramente que en la primera parte de la era
cusión sobre la civilización egipcia ha mostrado que la mezcla ne- cristiana los molinos de agua se habían hecho bastante corrientes en
cesaria para ::1 desarrollo y su realización tenía incluso una base ~ma. El molino de viento apareció quizá procedente de Persia
racial, y en el desarrollo del cristianismo está claro que los más di- tfi el siglo VIII. El papel, la brújula, la pólvora, vinieron de Ch::::J,
versos elementos extraños -un mito de la tierra clionisíaco, la filo- lo~ dos primeros a través de los árabes, y la química y la fisiología
b@lbién a través de ellos, mientras que la geometría y la mecánirz
f
sofía griega, el mesianismo judío, el mitraísmo, el zoroastrismo-
todos desempeñaron una parte en dar el contenido específico y hasta tuvieron su origen en la Greci« precristiana. La máquina de vapor
la forma a la colección final de mitos y oficios que llegó a ser el debió su concepción al gran inventor y científico Herón de Alejan-
cristianismo. dtía: las traducciones de sus obras en el siglo XVI fueron las que
Antes de que se produzca este sincretismo, las culturas de las llamaron la atención sobre las posibilidades de este instrumento de
energía)
que se sacan los elementos deben estar o bien en estado de disolu-
ción, o 10 bastante alejados en el tiempo e el espacio ?"r~ '11Je oue ~ Enresutnen, la mayor parte de los descubrimientos e invencio-
dan extraerse los elementos simples de la masa enmarañada de la; n~3 que sirvieron J..: núcleo de un l,l:erior desarrollo mecánico, no

126
,
~---------
------- - --- ----

Capítulo; r,.¡ fase eotécr iea 129


128

\ surgieron, cor..o pretendía Spengler, de algún místico impulso interm en existencia unos tipos particulares de trabajadores, los adiestra en
del alma faustiana: eral, semillas traídas por el viento desde otra' forma particular, desarrolla ciertas aptitudes y se opone a otras, re-
culturas. Después del siglo x en Europa occidental, como he 1110' curre a ciertos aspectos de la herencia social y les desarrolla aún.
trado, el suelo estaba bien rastrillado y arado v removido, dispues« Cas; cualquier parte de un complejo técnico apunta y simboliza
para recibir aquellas semillas, y mientras las mismas plantas ibar. una serie completa de relaciones dentro de ese complejo. Consídé-
creciendo los cultivadores del arte y de la ciencia se ocupaban e: reu,e los varios tipos de plumas de escribir. La pluma de ave, ta-
mantener el suelo en eondiciones. Tomando raíces en la cultura me llada pez el usuario, es un producto eotécnico típico: indica la base
dieval, en un clima y en suelo diferentes, estas semillas de la rmi s.tesana de la :~,.:!ust:ia y la estrecha relación con la agricultura. Eco-
,"!l'ina experimentaron una mutación y adoptarvi, fG~::::::s nuev': nómicamente es barata; .écnicamente es basta, pPln híri1mente ad.ip-
quizá, precisamente porque no habían sido originadas en :Surop3 rada al estilo de quien la •.• La pluma ¿:: acero simboliza igual-
0 •.••

occidental y no tenían allí enemigos na.urales, crecieron tan rápida mente la fase paleotécnica: barata y uniforme, si no duradera, es
y gigantescamente como el cardo del Canadá cuando se abrió (.1 un produc:to típico de la-mina. de la fác:'ica de acero y de la pro-
!"!,;nr, J..,~ri~ las !1ampas sudamericanas. Pero en ningún momento -\ ducción en mas? Técnicamente, es un perfeccionamiento respecto
esto es lo im¡.v,rt<lnt que h~:,' que recordar-
P representó ;" ",,: ~.: ia pluma Ut ave; pero para disponer de la misma adaptabilidad
quina una co-npleta ruptura. Lejos de no esta: l:-'¡eparada en la his deben fabricar se media docena de tipos y puntas estándar diferentes.
toria humana, la edad de la máquina moderna no puede ser COll1 y finalmente la pluma estilográfica -aunque inventada ya er: el
prendida sino en términos de una preparacién muy larga y divcrs;L siglo XVII- es un producto neo técnico típico Con su tubo de cau-
La noción de que un puñado de inventores británicos hicieron ck cho o de resina sintética, con su pluma de oro, su acción automá- ...~ .•..•
repente zumbar las ruedas en el siglo XVIII es demasiado burda in tic-aapunta hacia la más pura economía neotécnica: y en S11 uso de , .\o~u+""
'\vA!' 1,"'
cluso para servirla como cuento de hadas a los niños>! la punta duradera de iridio la estilográfica alarga de manea caracte- I~ If( #i

rl~ticáel servicio de la punta y disminuye la necesidad de sustitución.
O t "O J•
Estas características respectivas se reflejan en un centenar de lugares ~I" •
~d áfubito típico de cada fase; pues aunque las diferentes partes I~ '1'\4'
2. El complejo tecnológico
de un complejo puedan inventarse en diferentes momentos, el com- 'I~/"
~or'
Contemplando los últimos mil años, se puede dividir el des plejo mismo no estará a punto hasta que sus partes principales se
illJten. Incluso hoy el complejo neo técnico aún espera un cierto
l~;V-"
arrollo de la máquina y su civilización en tres fases sucesivos pet»
que se superj/onen Y se interper.etran: eotécnica, paleotécnica y neo- número de inventos necesarios para su perfección: en particular un
técnic9 La demostración de que la civilización industrial no era un ecwnulador con un voltaje seis veces mayor y por lo menos el arn-
todo umco, sino que presentaba dos fases marcadas y formando con· peraje que llevan los actuales modelos de generadores.
traste, fue hecha primero por el profesor Patrick Geddes y publi· Expresándonos en términos de energía - y materiales caracterís-
cada hace una generación. Al definir las fases paleotécnica y neotéc. ticos:"b fase eorécnica es un complejo aguaJ mad~ra:- la fase paleo-
nica, .lcscuidó sin embargo el import~nte período de prepararión. técnicaes un complejo ca-rbón y hierro .•.s la neotécnica es un com-
cuando se hicieron o se prefiguraron todos los inventos clave. Así P!eioeIectricíCIacr y aleación. La gran contrmuéión de Marx camo
siguiendo el paralelo sobre el cual llamó la atención, llamaré al pri- economista sociólogo fue el ver y en parte demostrar C1;.Iecada
mer período la f~ eOJéc.!!!c?· la. edad auroral de ~.! técnica .?'l0dern!!; PetfQdo de invención y producción tenía su prcpio valor específico
Mientras cada una de estas fases representa aproximadamenie un pe' para la civilización, o como él hubiera dicho, su propia misión his-
ríodo de la historia humana, está caracterizado aún más significativa· t6tica. No puede divorciarse la máquina de su más amplio patrón
mente por el hecho de formar un complejo tecnológico. Es decir que SOcial,porque es este patrón el que le.xla significado y finalidad.
cada fase tiene su origen en ciertas regiones determinadas y tiende Cada período de la civilización lleva dentro de sí el insignificante
a emplear ciertos recursos y materias primas especiales. Cada fase .. xho de tecnologías pasadas y el germen importante de otras
a lltievas: pero el centro de desarrolle se encuentra dentro de su
tiene sus medios específicos de lJtiJi7at:Íón 'f generación de la ener¡;í .
y sus formas especiales de producción. Finalmente, cada fase 1){)~' urio complejo.
Mumrord,9
130 Capílu' ~ fase eotécn:ca 131

La edad auroral de nuestras técnicas modernas se extiende ~p; ootemporánea, indebidamente recalcada por los historiadores ulte-
ximadamente desde el año 1000 al 1750, Durante este período' , res. Pero se debe añadir una modificación: a saber, que con los
adelantos y sugerencias técnicas dispersas de otras civil:zaciones l lentes adelantos técnicos de esta sociedad se produjo, por razones
garon a reunirse, y el proceso de invención y de adaptación C"Pl' en partei:1derendiente~ de la máquina misma, una correspondiente
mental siguió con un paso lentamente «celerado. Durante este r lecadenciay disolución culturales. En resumen, el Renacimiento no
ríodo se favorecieron casi todos los inventos clave necesarios 11;1' e, socialmente hablando, el alba de un nuevo día, sino su cre-
universalizar la máquina; apenas hay un elemento en la seh'~n,: púsculo. Las artes mecánicas avanzaban mientras las artes humanas
fase que no ey;<t;pr~ como germen, a menudo como embrión, r. debilitaban y retrocedían, v fue en el momento en que la forma
Lecuencia como ser independiente, en la primera fase. Este en' la civilización se i1aL;"1l ¿cscompuesto más completamente cuando
plejo ~lcanzó su punto culminante, dicho en términos tecnológic el ritmo de la invención se hizo más rápido, y la multiplicación de
en el siglo ~':II, CO;1 la fundacién de la ciencia experimental, QpOI':1l; IlI.5 máquinas y el incremento de la energía tuvieron lugar.
sobre una base matemática, diestra manipulación, medida del tierr:
precisa y exacta medición.
La rase ,~~~cnica, corno es natural, no terminó repentinamcn:
j. Nuevas fuentes de energía
a mediados del siglo XVIII: lo mismo que alcanzó su cima antes C¡,
nada en Italia en el siglo XVI con la obra de Leonardo y SÜS el'''
ternporáneos de talento, así llegó a una retardada fructificación en ' :-A la base de la economía eotécnica hay un hecho importante: la
América de los años 1850. Dos de sus más finos productos, el r.i disminución del uso de los seres humanos como principales motores,
pido barco «clipper» y el procedimiento Thonet de fabricació.: l; y la separación de la producción de energía de su aplicación e inme-
muebles de madera curvada se remontan hacia los años 18jO. Hub diato control. Mientras 1ft herramienta dominú aÚI;, la producción,
partes del mundo. como Holanda y Dinamarca, que en muchos di, la energía y la destreza humanas estuvieron unidas en el artesano
tritos. pasaron directamente de una economfa eotécnica a la neo mismo: con la separación de estos dos elementos el mismo proceso
técnica, sin sentir más que la fría sombra de una nube paleotécnica productivo tendió hacia una mayor impersonalidad, y la uiáquina-
Con referencia a la cultura humana en conjunto, el período cotéc- berramienra y la máquina se desarrollaron junto con los nuevos ge-
nico, aunque políticamente accidentado, y en sus últimos momento, neradores de energía. Sí la maquinaria productora de energía se uti-
'"caracterizado por una profunda degradación del trabajador indusrricl li::ase como criterio, la moderna revolución industrial habría empe-
fue uno de los períodos más brilIantes de la historia. Pues adema; zadoen el siglo XII y estaría en pleno auge en el xv. J
de sus grande" realizaciones mecánicas construyó ciudades, cultivó . El ~90 ea técnico se caracterizó sobre todo por un continuo
paisajes, edificó obras y creó pinturas, que igualaron en el reino del m~emento de la energía efectiva del caballo. Procedió directamente
pensamiento y del. goce humanos, los adelantos que se estaban res- ae dos piezas de aparejo: primera, la introducción de la herradura
lizando decisivamente en la vida práctica. Y si este período fracasl" de hierro, probablemente en el siglo IX, un artificio que aumentó
al no establecer una organización justa y equitativa en general, hubo el radio de acción del caballo, adaptándole a otras regiones que los
momentos por lo menos en la vida del monasterio y del mü;~icipio prado~. y acrecentó su efectivofoder de tracción dando a sus cascos
que se- acercaron a su sueño: el resplandor crepuscular de esta vida mayor capacidad de adhesior; •.. Segunda: hacia el sigla X la rno-
fue registrado en la Utopía de Moro y en la Cristianápolis de <lema forma dé arnés, con el que la tracción se hace desde el hom-
Andreae. hr~;en vez de hacerla desde el pescuezo, fue nuevamente inventada
Observando la unidad subyacente de la civilización eotécnica, ~,Europa occidental -había existido en China desde el año 200
a través de todos sus cambios superficiales de atuendo y creencia- antes de nuestra era-, y en el siglo XII había suplantado el arnés
se deben considerar sus porciones sucesivas como expresiones de una !neficiente conocido por los romanos. El beneficio fue grande, pues
sola cultura. Esta tesis la están poniendo ahora de relieve los estu eJ. caballo no era simplemente una ayuda útil en la agricultura o un
dIOSOSque i.an llegúd-:. a r~ch"z,:J ]" id,_~ de ':,"" E;grll~eSCQruprura ~edio de transporte: se convirtió asimismo en un agente mejorado
que se supone que se realizó durante el Renacimiento: una ilusión ~ producción mecánica: los .nolincs 'l":~utilizaban !I\ fuerza motriz
B5e eotécnica 133
132 CapílU:

del caballo para moler cerealc.s o para elevar agua se extcndi.¡ Vitruvio, en su tratado sobre arquitectura, describe el mecanismo
por teja Europa, a veces sirviendo de suplemento a otras foro- ra regular la velocidad. /
de energía no humana, El incremento en el número de caballos ' ,i, diferencia de los complicados trabajos de carácter san: .ario
hizo posible, asimismo, por los adelantos en agricultura y por : Je Roma, el molino cie agua jamás cayó por completo en desuso.
accesibilidad de las regiones hasta entonces escasamente cultivad, Hay alusiones a tales molinos, como indica Usher, en una colección
O de montes primitivos del norte de Europa. Esto creó una sin: de leyes irlandesas en el siglo v, y aparecen a intervalos en otras
ción algo parecida a la que se repitió en América durante el perio.: ky~s y crónicas. Aunque primeramente utilizados para moler grano,
de los primeros colonizadores: éstos, con abundancia de tierra a < ti molino de agua se empleó para serrar madera ya en el siglo IV, y
disposición, carecían sobre todo de mano de obra, y se vieron (l!.' Ij bien, con el hundimiento del imperio y lh disminución de la po-
gados a recurrir 2. ingeniosos dispositivos para ahorrar trabajo (~. blación, el número de molinos pudo h8ber decrecido durante un
las regiones mejor pobladas en el sur con su excedente de mano d ierto tiempo, volvieron otra vez con el rescate de las tierras y su
obra y sus condiciones de vida más fácil nunca tuvieron que invc: colonización que tuvieron lugar bajo las órdenes ruonásticas alrede-
caro Este hecho quizá fue en parte responsable ,Jet altc ;:.~'!:' . dor del siglo X; en el tiempo del Donesd ay Dook (o sea, el Registro
iniciativa técnica que señala el período. del Gran Catastro que JJiai'¡J6 ;:::::!:::::: G,,;l1p"mn T el Conquistador)
Pero mientras la energía del caballo aseguró la utilización ,: en Inslater, a solamente había cinco mil roolinos -uno nnr r~.,la cua-
trocientos habitantes- e Inglaterra era entonces »n país atrasado I
métodos mecánicos en regiones no favorecidas de otra manera POI :
naturaleza, el mayor progreso técnico tuvo lugar en regiones que al margen de la civilización europea. Hacia el siglo XIV se había
I
tenían copiosos suministros de agua y de viento, Fue a lo largo e.
los caudalosos ríos, el Ródano y el Danubio, y de los pequeños :-
lecho COS2 corriente para la manufactura en tedos los grandes cen-
tros industriales: Bolonia, Augsburgo, Ulm. Su empleo posiblemente
bajó por los ríos hacia los estuarios, pues en el siglo XVI los Paí-
<;"40
,,'-
:\~Al' +, \
,
1
rápidos de Italia, y en el Mar del Norte y las zonas bálticas co:: ·o~ (, • .
S~lS fuertes vientos, donde esta nueva civilización tuvo sus bases m.i-
ses Bajes utilizaban los 1110lin05para aprovechar la fuerza de las
mareas. , ..o :./11
~\ .'
firmes y algunas de sus más espléndidas expresiones culturales.
Las ruedas hidráulicas para elevar agua en una cadena de (;111 El molino de agua no se usaba sólo para moler grano o elevar
agua: proporcionaba energía para hacer pasta de papel con trapos

~,V
.l"
jilones y para hacer funcionar figuras automáticas fueron descriu-
(Ravensburg, 1290): hacía funcionar los martillos y las máquinas S 01
por Filón de Bizancio en el siglo III antes de Cristo, y los molino' jO~1iv-.:
de agua fueron claramente registrados en Roma en el siglo I ante, de cortar de una herrería (cerca de Dobrilugk, Lausitz, 1320): serra-
de nuestra era. Antípater de Tesalónica, contemporáneo de Cicerón ba madera (Augsburgo, 1322): golpeaba el cuero en las tenerías,
cantó su elogio <le los nuevos molinos en el poema que sigue: «Deja'! proporcionaba energía para hilar la seda, se usaba el! los batanes para
de moler, ¡oh! vosotras mujeres que os esforzáis en el molino; dar enfurtir los paños y hacía girar las pulidoras de los armeros. La rná-
mid hasta más tarde aunque los cantos de los gallos anuncian el qUir:htrefi1adora inventada por Rudo1ph de Nurernberg en 1400 era
alba. Pues Demeter ordenó a las ninfas que hagan el trabajo de movida por energía hidráulica. En la minería y en el trabajo de los
vuestras manos, y -llas, saltando a lo alto de !::: rueda, h-cen girar metales el doctor Georg Bauer describió la gran conveniencia de
su eje el cual, con sus rayos que dan vueltas, hace que giren las pe- lareo,ergía hidráulica para el bombeo en las minas, y sugirió que
sadas muelas cóncavas de Nisiria. Gustamos nuevamente las alegrías si se podía utilizar en form •• adecuada, debería usarse en vez de los
de la vida primitiva, aprendiendo a regalamos con los productos de caballos o los hombres para hacer funcionar la maquinaria subterrá-
Demeter sin trabajar.» La alusión es significativa; muestra, como nea. Ya en el siglo XV se empleaban los molinos de agua para la
señaló Marx, cómo las civilizaciones clásicas consideraban más huma- trituración de mineral. No se puede sobreestimar la importancia de
namente los artificios que ahorraban trabajo que los industriales d~1 la energía hidráulica en relación con las industrias del hierro: pues
siglo XIX, y ello prueba, además, que aunque la rueda horizontal m~s utilizando esta energía fue posible construir mayores fuelles, alcanzar
pri-nitiva fue probablemente antenor, y por su censtrucción era mas 'mayores temperaturas, usar mayores hornos, y por consiguiente in-
usada, el tipo vertical más complicado habia empezado a usarse :: ctementar la producción de hierro.
al parecer con el sistema más eficiente de impulsión por arriba. La extensión de dichas .pcraciones, comparadas con las de ho:;
¡
134 Capín.' {ase eotécnica 135

en Essen o Gary, eran naturalmente reducidas, pero también lo e: jooas y frisias occidentales habían sido repobladas por colonos ho-
la sociedad. La difusión de la energía fue una ayuda para la difusie' ndeses en el siglo XII.
de la población; en tanto el poder industrial fue representado dire Por encima de todo, el molino fue el agente principal de habi-
tamente por la utilización de la energía, más bien que por la inv. "t~,:iún de las tierras. La amenaza de inundación por el mar impulsó
sión financiera, el equilibrio entre las varias regiones de Europa J estos pescadores y agricultores del mar del Norte a tratar no sólo
entre la ciudad y el campo dentro de una región se mantenía h,: tic: controlar el agua misma, sino de echarla atrás, para añadir
tante igualado. Gracias a la rápida concentración del poder fin;¡- tierra. El objetivo merecía el esfuerzo, pues este suelo difícil propor-
ciero y político en los siglos XVI y XVII, tuvo lugar el crecimien: cionó ricos pastos, después (~~ ser deseca.'o y fertilizado. Llevada
excesivo de Amberes, Londres, Amsterdam, París, Roma. LVI'" primeramente a cabo pcr las órdenes monásticas, esta rehabilitación
Nápoles. de las tierras se había convertido en el siglo XVI en una de las ma-
En segundo lugar solamente en cuanto a importancia despu. ;-'Oresindustrias de los holandeses. Una vez construidos los diques,

de la energía hidráulica
tuera la ruta
pidamente
pUL
por Europa,
estaba la fuerza del viento. Cualquiera ql
l1u1H.iL c.i.i~~:é,
el :::~!:~S de viento se extendió
y ertuvo amplian.c..: ; -':;~:.:;::¿;d-J :? .' (...
1
Sin embargo, el problema era mantener
libre de las aguas: el molino, que funciona
la zona baio el nivel del mar
precisamente
-egularidad Y tuerza preCiS<1I1J<::'"L'-ú:';~:':: ;:::~~impetuosas
con más
son las tor-
I
del siglo XII. El primer conocimiento --:dinido del molino de vieru mcutas, fue el medio de achicar las aguas de las crecidas de los
procede de un 11rivilegio en 1105 autorizando al abate de Savign. ' .íos y los canales: mantuvo el equilibrio entre el agua y la tierra
instalación de molinos en las diócesis de Evreux, Baveux v COUL1!' ,ue hizo posible la vida en esta precaria situación. Bajo el estímulo
ces; en Inglaterra la primera fecha es de 1143. y' en Veneci3 :. de la propia necesidad, los holandeses se convirtieron en los inge-
de 1332. En 1341 e! obispo de Utrecht trató de establecer su autr nieros guías de Europa: sus únicos rivales estaban en Italia. Cuando
ridad sobre los vientos que soplaban sobre su provincia; esto en ,; los ingleses, a principios del siglo XVII, desearon desecar sus mar-
mismo basta ccsi para establecer el valor industrial del molino de jales, invitaron a Cornelius Verrneyden, un célebre ingeniero holan-
viento en los Países Bajos en aquel momento. dés, pala realizar el trabajo.
Aparte l? turbina de viento, descrita en la lejana fecha de 14.J8 El beneficio en energía mediante el l'SO de la fuerza del viento
hubo tres tipos. En el más primitivo, la estructura entera hacía fren y del agua no fue sólo directo. Al hacer posible el cultivo del rico
re al viento dominante; en otro, toda la estructura se giraba par:1 suelo del pólder, estos instrumentos mecánicos invirtieron esa con,
hacerle frente, a veces montada sobre un bote para facilitar esta 0;)(' tinua degradación causada per la tala de la cubierta forestal y del
ración, y en el tipo más desarrollado sólo giraba la torreta. El molino sistema imprevisor agrícola que siguió a las mejores prácticas ro-
alcanzó su mayor tamaño y su forma más eficiente en manos de los in manas. La preparación y el riego .le la tierra constituyen el signo
genieros holandeses hacia el final del siglo XVI, aunque los ingeniero; de una agricultura planeada y regeneradora; el molino aumentó en
italianos, incluyendo a Leonardo mismo, a quien se acredita el molino términos absolutos la cantidad de energía disponible ayudando a abrir
de torre, contribuyeron 10 suyo. En este desarrollo los Países Bajo, ~ID!11etamente esas tierras ricas, así come a protegerlas y ayudarlas
fueron casi tanto el centro de producción de energía como In;;)a· a (lar Sus productos esenciales.
terra lo fue durante la época posterior del carbón y del hierro. Las Este desarrollo de la energía del viento y del agua no alcanzó
provincias holandesas en particular, una simple franja de arena, SU-apogeo en la mayor parte de Europa hasta el siglo XVII. ¿edn
empapada de agua y barrida por el viento, arada de ~;¡ lado a otro ~ande fue el incremento de la energía no orgánica aplicada a la
por el Rin, el Amstel, el Maas, perfeccionó el molino de viento producción? Es difícil, quizá imposible, hacer ni siquiera una supo-
hasta su más alto grado; molió el grano producido por los ricos pra· Sición acerca de la cantidad total de energía disponible: lo único que
dos, serró la madera traída desde la costa báltica para construir una se puede decir es que aumentó continuamente a partir del siglo XI.
gran marina mercante y molió las especies -unas quinientas m!J Matx observó que en Holanda todavía en el año 1836 había 12.000
libras al año en el siglo XVII- que Se traían de Oriente. Una civiJ¡· lllolinos que producían hasta seis mil caballos de fuerza. Pero la
zación se extendió de abajo arriba de las 1 urbosac tierras .+. pan· ~titrac¡ón es baia, pues una autoridad estima la potencia media de
tanos y las playas estrechas desde Flandes al Elba, pues las orillas los. molinos holandeses hasta de dic¿ caballos Je fU~:7,a cada 'JnC';
136
Capítulo l:J fase eotécnica 137

por su parte Vowles observa que el tipo antiguo de molino holand.. ~".llas que le siguieron. Cuando las industrias textiles alcanzaron
con cuatro aspas de veinticuatro pies cada una y seis pies de ancl. un volumen desconocido de producción en el siglo XVIII, ello se debió
producía alrededor de 4,5 caballos de fuerza con un viento de veim. prim:ipalmen~e a la fuerza motriz del agua y no a la d., la máquina
millas. Naturalmente esta estimación no incluye la energía del azu. de vapor, y la primera fuente de energía que superó lo: pobres
que se utilizaba. En potencia, la energía como cantidad disponible 5 ó 10 por 100 de eficiencia de las primeras máquinas de vapor fue
para la producción era elevada si se comparaba con la de cualquic la turbina de agua de Fourneyron, un desarrollo de la rueda barroca
civilización anterior. En el Si:;~0 XVII la más poderosa máquina prr perfeccionada en 1832. A mitad del siglo XIX las turbinas hidráu-
ductora 2:: energía era la de los juegos de aguas de VersaIles: prr licas de 500 H. P. ya habían sido construidas. SencilIamente, la mo-
duda cien caballos de fuerza y podía elev-r »n miI!ón de galones a I
t¡~dla revolución industrial se hubiera realizado y hubiera continuado
día a unos 502 pies. Pero ya el 1582 las bombas de los molinos el,. sin interrupción aunque no se hubiera sacado una tonelada de carbón
Peter Morice movidos por la marea, construidas en Londres, eleva en Inglaterra y 1'0 se hubiera abierto una mina de hierro. t
ban cuatro millones de galones de agua por día a través de u:
tubo oe 12 pult;"c1,,~ "
UH ,~~j:.";:itode 128 pies c~ealtura.
Puesto que el suministro de viento yagua estaban sometido-
a los caprichos del clima local y de la precipitación anual, se podía;'
probablemente comparar con las actuales suspensiones debidas a ]a,
variaciones de las necesidades de la mano de obra, así como a j;¡,
4. Tronco, plancha y ;;;~:::~

La identificación mística con la "ida de los VJt'jOS montes, que


u.io siente en las baladas y en los cuentos populares de la época,
I
I
huelgas, a los cierres de las fábricas y a la superproducción. Adern.i- expresaban un hecho que estaba apareciendo; la madera er.; el rna-
de esto, como no se podía monopolizar de manera efectiva ni la ,,1":"
te.ial universal de la econemía eotécnica. :~"ih
fuerza del viento ni la del agua, a pesar de los muchos esfuerzo; Antes que nada, la madera era la base de su edificio. Todas las ',cAl' 'r¡
, 11/("
realizados desde el siglo XIII en adelante para prohibir los pequeño' formas complicadas de albañilería dependían de la labor del carpin- O~ ;
molinos y molinillos para especias y establecer la molienda como coso tero; no era simplemente que los pilares mismos, en el más ta.dío ~I':;O'
rurnbre en casa del molino del señor, la fuente de energía era libre: gótico, se parecieran a troncos de árboles entrelazados o que la luz I~ il
una vez construido el molino no añadía nada al cesto de la produc
ción. A diferencia de la ulterior máquina de vapor, un considerable
!iItrada dentro de la iglesia tuviera la penumbra del bosque, mientras ~:/ 1
que el efecto del cristal brillante fuera como el cielo azul o la pues ea S 0 '1
y costoso artefacto, se podían construir y se construyeron muy pe- del sol vistos a través de las ramas; el hecho es que ninguna de ir l'
~IJV"
.l:' I

queños y primitivos molinos de agua, y como la mayoría de la, estas construcciones era posible sin un complicado trabajo de imita-
~ partes en movimiento eran de madera y de piedra, el costo original ción de la madera, ni hubiera sido posible levantar a las alturas con-
era reducido y la deteriorización a través del desgaste del tiempo venientes las piedras sin grúas de madera y sin tornos. Además, la
no era tan grande como 10 hubiera sido tratándose del hierro. El madera alternaba con la piedra como material ¿~ construcción, y
molino servía para una larga vid«. el mantenimiento era cosa nomi- cuando en el ~i610XVI las ventanas de las viviendas empezaron a imi-
nal, el suministro de energía era inagotable. y muy lejos de asolar tar-en anchura y claridad las de los edificios públicos, las vigas de
t la tierra y dejar detrás escombros y aldeas despobladas, como ocurrh madera llevaban la carga a través de un espacio imposible para que
~ con la minería, los molinos ayudaban a enriquecer la tierra y a facI' ';salvaran las ordinarias construcciones de piedra o de ladrillo; en
litar una agricultura estable conservadora. tIamburgo las casas de los habitantes del siglo XVI tienen ventanas
Gracias a los humildes servicios del viento y del agua, llegó a en toda la fachada.
existir una gran «intelligentsia», ':! las grandes obras de arte y cien· '::"En cuanto a las herramientas y utensilios corrientes de la época,
cia e ingeniería pudieron crearse sin recurrir a la esclavitud; una lo normal era que fuesen de madera. Las herramientas del carpintero
liberación de la energía, una victoria para el espíritu humano. Si se et~ de madera, excepto la última parte cortante: el rastrillo, el yugo
miden las ganancias no en cabal!os-vapor originalmente utilizados sino ara uncir los bueyes, el carro, el carromato, eran de madera; tarn-
en rraoaio íinaimente ,.:!akado, el VrkG'J eotécniro puede mmpa· ién lo era la tina de lavarse en el baño, lo era el cubo y asimismo
rarse favorablemente tanto con las épocas que le precedieron comO a'.¿scoba, y en algunas Pli1'!CS de ~l'rcr:: t'l"!"hiét! era de madera el
C.lpítul. ••• fase eotécnica 139
U8

calza-lo del pobre) La madera servía al granjero y al obrero texti: mienta, como máquina, corno utensilio y como obra como combus-
el telar y el torno de hilar, las prensas para el aceite y para el vil' tible y cemo producto final la mad-ra era el recurso industrial do-
eran de madera, y hasta cien años después de inventada la prens 1 (. mir.ante de la fase eotécnica.
la imprenta aún se hacía de madera:! Las tuberías mismas que l1e.., El viento, el agua y la madera se combinaron para constituir la
ban el agua a las ciudades era con frecuencia troncos de árboles. ~ase de aún otro importante desarrollo técnico, la fabricación y fun-
lo eran los cilindros de las bombas. Se mecían cunas de madera. ' cionamiento de ernbarcaciones y buques.
dormía en camas de madera, y cuando se comía se sentaba uno ;]!l[( Si el siglo XII presenció la introducción de la brújula para los
una «tabla», o sea, la mesa':'¡ Se fab+caba cerveza en un gran rcci marinos, el siglo xnr trajo la instalación del timón permanente, W1-

piente de madera y se vertía el licor en un barril de madera. L(I· do en vez de los remos para dirigir un barco, y el XVI int!'C'-:',,!n p1
tapones de corcho introducidos después del invento de la botella ti, empleo dl: reloj para determinar la longitud 'y el uso del cuadrante
cristal o de vidrio empezaron a ser mencionados en el siglo xv. l.o- para determinar la latiu.d, mientras [a rueda de pr 'etas, que no iba
barcos, naturalmente, eran de madera y se clavaban con macler .. a resulto, importante hasta el siglo XIX fue inventada yd en el si-
Pero decir C.)LU __;) ~u._:.l ~:Jj-¡plciJ.j":iitc que las principales máquir ' glo VI, v realizada definitivamente en 14 J 0, aunque no se empezó
d usar hasta más tarde, Debido ~ las necesidades de la navegación
de la industria eran igualmente de madera: el torno la máquina
herramienta más importante de aouei período era enteramente ti, se ideó ese magnífico instrumento de ahorro de trabajo. Le tablas
madera, no sólo la base sino las partes móviles. Todas las panes d. de logaritmos, elaboradas por Briggs sobre la base de Napier, y un
molino de viento y del molino de agua, excepto las de los elemento- ¡>OCA más de un s.glo después el cronómetro de los barcos fue final-
cortantes eral' de madera, incluso el engranaje; las bombas eran ~(\ mente perfeccionado por Harrison.
Al principio de este período las velas, que hasta entonces se ha-
..•
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bre todo de madera, y hasta la máquina de vapor, aún en el siglo xix \.o~4~

tenía una gran parte de piezas de madera;


ser en forma de barril, dejándose
la caldera misma pod ..
el metal para las partes expuesta-
bían empleado sobre todo acompañadas de los remos, empezaron
~ sustituir a éstos y el viento vino a ocupar el puesto del músculo
.,,~ -,
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al fuego. En todas las operaciones de la industria, la madera des numano para impulsar a las naves. En el siglo xv nació el barco ~I( ;o!
empeñó una parte fuera de toda proporción con los me- (le dos mástiles, pero dependía de un buen viento Hacia 1500 apa-
comparada
. reció el tres palos y se había perfeccionado tanto que podía andar
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la~./
tales. Ji en realidad no hubiera sido por la demanda de metal ¡w.1
contra el- viento; al fin eran posibles los viajes oceánicos de altura, ~O'
las monedas, las armaduras, los cañones y las balas durante este pe
ríodo, la necesidad de metales hubiera sido relativamente insignili sin necesidad de la audacia de un vikingo o la paciencia de Job. i~'~
cante; no fue meramente el uso de la madera en forma directa, sin.' A medida que aurnentab m los barcos y se perfeccionaba el arte de
sus partes correspondientes a la minería y a la forja y fundición. navegar, se desarrollaban los puertos, se colocaban faros en los pun-
los que fueron responsables, como ya señalé anteriormente, de L1 tos peligrosos de las cestas, y a principios del siglo XVIII se anclaron
destrucción de los montes. Las operaciones mineras exigían vigas para ,~os primeros buque-faro en las Note Sanos a lo largo de la costa
apuntalamientos; carros de madera transportaban el mineral, y plan U1glesa. Al crecer la confianza en su habilidad para navegar, pala
chas de madera llevab-vi la cargr sobre la superficie desigual de 1:1 avanzar, hallar su posición y alcanzar el puerto, el marino sustituyó
milla. las"rutas de tierra por los rumbos del mar. El beneficio económico
La mayor parte de las máquinas e invenciones clave de la última debido al transporte por el agua fue calculado por Adam Smith: «Un
edad industrial se desarrollaron primeramente en madera antes de carromato de anchos ejes», observa en La Riqueza de las Naciones,
ser trasladadas al metal; la madera proporcionó el entrenamiento «<;?nducido por dos hombres y arrastrado por ocho caballos, en
para el nuevo industrialismo. La deuda del hierro respecto de la aproximadamente seis serpanas lleva y trae entre Londres y Edirn-
madera era importante. Ya en 1820 Ithiel Town, un arquitecto de burgo cerca de cuatro toneladas de mercancías. En el mismo tiempo
New Haven, patentó un nuevo tipo de puente sostenido con viga, aproximadamente un barco tripulado por seis u ocho hombres, y
de enrejado, libre de la acción del arco y del empuje horiwntal. ~vegando entre los puertos de Londres y Leith, lleva y trae con
que se convirtió en el pro. oiipo de muchos puentes posteriores 2e fie(:TJcncia docrienras toneladas de pese cn mercancías. Por tanto,
hierro. Como materia prima, como instrumento, como máquina-herra- seis..u ocho hombres, con la ayuda del transporte por agua pue.lci.
140 Cal'íll: U f.se eotécniC3 141

llevar y traer en el mismo tiemno la misma cantidad de mercann y los de agua sirvieron para distribuir energía, así el canal distribuyó
entre Londres y Edimburgo que 50 carromatos grandes, conducid población y bienes y efectuó una unión más estrecha entre la ciudad
por un centenar de hombres y arrastrados por 400 caballos». v do campo. Incluso en América puede uno ver la típica estructura
Pero los barcos no servían sólo para facilitar el transporte cotécnica de la población y la industria ea e! Estado de Nueva York
ternacional y comerciar con el otro lado Gel océano y a lo lar~(\ . :iliededor de 1850, cuando sobre la base de los aserraderos, los
los ríos continentales: los barcos también servían para el tran'I"'" molinos harineros y un sistema entrelazado de canales y sucias carre-
regional y local. Las dos ciudades predominantes, una al princii- teras, todo el Estado se pobló con una notable uniformidad, y' se
y la ot ••• al final del período ea técnico fueron Venecia y Ainstcrdar dispuso en casi cada punto de rodc la región de las oportuni::lades
ambas construidas sobre pilotes, ambas servidas por »na red de e
nales. El canal en sí era una an tigua obra de ingeniería; pero ,
industriales, Este equilibrio e~~:: !~?gricultura v la industria, esta
Jifusión de civilización, fue una Je las grandes realizaciones del pe-
I
I
uso extendido en Europa occidental, caracterizó claramente esrn 1'1.. ríodo eotécnico; ha~,a hoy día le ha dado al pueblecito holandés
\'2 economí~. A partir del ~iglo ~~I los canales cúlIlplen:entaron¡
corrientes (te agua naturaies:
1.
útiles (1 18:; .0~~:' ~n "fr>~n ~' '1"1'"
un toque visible de fina urcanidad , y presenta un notable contraste
ron e! atroz ¿esequilihrio del período que siguió.
I
miento, v en ambos sectores un don para ia agricultura, los ca.ul,
se convirtieron también en las nuevas rutas en las regiones más ti
]:'1 ~psf:';':llb de los barcos, pU<:1Luii,f:::8: ~' ,..,n"lp~ continuó
con firmeza; en realidad, _: complejo eoiécnico se mantuvo com- I
:~
arrolladas de EUHJpa Fue en los canales de Holanda en donde I1:1Cj,
el primer servicio regular y seguro de transporte, casi dos siglo-
antes que el ferrocarril. «Excepto en casos de h,,1ada», como o:'
serva el doctor H, W. Van Loon, -el barco d-I canal circulaba cor
pacto durante más tiempo en cuestiones marítimas que en otro sector
cualquiera de actividad. "SI tipo más rápido de barco de vela, el
clipper, no fue proyectado hasta los años 1840, y hasta e! siglo xx
el tipo triangular de vela mayor no sustituyó al polígono excesiva-
,(,-j
\o~ ~
,lOA!'
ri~ tanta regularidad como un tren. No dependía del viento ni de J.¡ mente pesado del barco más pequeño, aumentando su velocidad. El
'1 O~
condición de las carreteras», Y el servicio era frecuente; había ¿iL,i barco de vela, como el molino de viento y el de agua, estaba a i..er-
ti séis barcos cada día entre Delft y Rotterdam. ced del viento y del agua, Pero las ganancias en ahorro de mano ~~\c:
El primer gran canal de gran navegación fue el que unió e! RíJ- de obra y en caballos de fuerza, aunque incalculables, eran tremenda- ..
tico y e! Elba, pero hacia el siglo XVII Holanda disponía de una red mente importantes. El hablar de la energía como de una adquisición
~.
O~;I 1
de canales locales y regionales que servían para coordinar la indus- reciente de la industria es olvidar la energía cinética de la caída del ¡lo"
\ tria, la agricultura y el transporte, Incidentalmente, las contenidas agua y del movimiento del aire, mientras que olvidar la parte del
pil y serenas aguas del canal, con sus orillas inclinadas y su sendero p,,;'a barco de vela en la utilización de la energía, es revelar una ignorancia
el remolque eran un sistema de gran ahorro de trabajo; la efecti- de marinero en tierra acerca de las realidades de la vida económica
vidad de un hombre y un simple caballo, o la de un hombre y un desde el siglo XII hasta el tercer cuarto de! XIX. Aparte de esto fue
largo palo es incomparablemente mayor por una vía de agua que por indirectamente un factor de rac;onalización de la producción y de
un camino dI' tierra. normalización de los productos, Así se construyeron en Holanda
El orden del desarrollo en este aspecto es significativo. Aparte grandes fábricas el". galletas pora los barcos en el siglo XVTIJ y la
de sus comienzos en Italia -incluyendo el plan de Leonardo para manufactura de ropa de confección para los paisanos empezó pri-
mejorar la navegación de los ríos mediante la canalización y las mero en New Bedford, hacia los años 1840 debido a la necesidad
esclusas- el primer gran sistema de canales se desarrolló en los de vestir rápidamente a los marinos cuando llegaban a puerto,
Paises Bajos, en donde fueron instituidos por los romanos; después
en Francia en el siglo XVII, con los canales de Briare, del Centro y
del Languedoc, después en Inglaterra en el siglo XVIII, y, finalmente 5, A través de un cristal, con claridad
en América, excepto por lo que se refiere a los canales de poca im-
portancia de la ciudad de Nueva Amsterdam en el siglo XVIII. Los Pero lo más importante de todo fue el papel desempeñado por
países desarrollados de la era paleo.écnica fueron en este aspecto el cristal e el vidrio en la economía eotécnica. A través del cristal
los atrasados de la fase eotécnica. Y así como los molinos de viento se concibieron nuevos mundos, se !1:cierJn .IC~loio;e~/ se (lr~\·elf1rC'n.
_W' _". ••• __ ...==.. _~.~_ .•.••_ .••

142 Capítul" i.J fase eotécnica 143

Mucho más significativo por lo que se refiere a la civilización y a ¡ que «en Bois-le-Duc l.ay máquinas maravillosas, incluso para elevar
cultura que el progreso en las artes metalúrgicas hasta el siglo X\'II agua, zurrar pieles y limpiar tela. Allí, también, cultivan plantas en
fue el gran adelanto en la fabricación del vidrio. pabellones con cristales vueltos hacia el mediodía». Los inverna-
El vidrio mismo era un muy antiguo descubrimiento de los e¡2il deros, qu~ utilizaban «lapis specu1aris», una especie de mica, en vez
cios, o es posible que de pueblos aún más primitivos. Se han erxr» de vidrio, fueron ya empleados por el emperador Tiberio, pero el
trado cuentas de vidrio hasta de 1800 antes de Cristo y en casas (1 invernadero de cristal fue probablemente un invento eotécnico, Alar-
Pompeya se encontraron vano' para ventanas dI" crista1. Al ccnicn. gó el período de crecimiento en el norte de Europa, aumentó, por
de la Edad Media, 10, hnrnns empezaron a aparecer otra vez, p, así decirlo, el margen climático de una región y utilizó la energía
mero en los distritos forestales próximos a los monasterios, despu. solar y'uc .lc otra m:!!1e~':! "~ h"hif'ra p .rdido, otro claro beneficio,
cerca de las riudades, se utilizó el vidrio para los recipientes d. " .as importante irJ"luso pam la industria, el cristal aumentó la ex-
líquidos y para c:,::,;::o~r'..;ir1:1S ventanas de los edificios públicos L tensión del día de trabajo con tiempo frío e inclemente, particular.
primera clase de vidrio era de textura y de acabado descuidado, mente en las regiones del norte.
pero hacia el siglo XII se fub;::c6 "."~~:":2 ~~ -=::'~C'''' i~:~.,~n,~. pl U~\ El tener luz en la vivienda o en el invernadero sin estar sorne-
cie es ros cri:,taic, ~;. l"s vidrieras ":e las nuevas iglesias, dejand tidos :J frío; a la lluvia o a la nieve, fue la gran rnnt"ihnrinn 8 In
pasar la luz, modificándola y transformándola, proporcionó una .ne regularidad de la vida doméstica y la rutir.a de los negocios, Esta
lancólica claridad con las que las esculturas más labradas v los nru- sustitución de las contraventanas de madera o de los papeles acei-
de las iglesias barrocas sólo podían rivalizar débilmente. . tados o de la muselina por los cristales no llegó a ser del todo com-
En el siglo XIII ce habían fundado los famosos talleres de \'¡ pleta hasta fines del XVII, es decir, hasta que los procedimientos de
""". "
\;.ql\-
drio de Murano, cerca de Venecia, par::: ventanas, farolas de buque- fabricación de vidrio se perfeccionaron, se abarataron y se multiplicó

.~l"
el número de hornos. Mientras tanto, el producto mismo hahia ido \1l~1~
y copas. A pesar del enorme cuidado par? mantener el secreto dt
los métodos técnicos de los obreros del vidrio veneriano, el C0dO- siguiendo un proceso hacia la clarificación y la purificación, Ya o~ <
cimiento del arte se extendió a otras partes de Europa; hacia 1373 en 1300 se fabricaba vidrio puro sin color en Murano; hecho esta- ("0
1I1
blecido por una ley que imponía un duro castigo por la utilización ~'
había un gremio de fabricantes de vidrio en Nurernberg, y el des-
arrollo de esa industria continuó regularmente en otras partes de de vidrio ordinario para los lentes. Al perder el color y dejar dl s~Y
'~Ol
Europa. En Francia fue uno de los primeros negocios que pudo servir de pintura -función para ia que hahía servido en la decora- ~1; P)-'
llevarse a cabo por una familia noble (adoptando así las caracterís ción de la iglesia medieval - y al dejar pasar, en su lugar, las formas
ticas de la manufactura de porcelana), y ya en 16.3 5 sir Roben y colores del mundo externo, el vidrio sirvió también como símbolo
Mansell consiguió el n.onopolio de la fabricacicin de vidrio duro en d~1 doble proceso de naturalismo y abstracción que había empezado
consideración a que era la primera persona que había usado el ,át~aracterizar el pensamiento de Europa. Más aún, aceleró dicho
carbón mineral en vez de la leña en sus hornos Je Inglaterra .R!oceso. El vidrio ayudó a poner el mundo en un marco, hizo po-
El áesarrollo del vidrio cambió el aspecto de la vida del h0gar. sible ver ciertos elementos de la realidad m~~ claramente, y enfocó
particularmente en las regiones de inviernos largos y de días nubosos ía~':atención hacia un campo más definido, a saber, 10- que estaba
Al principio era un artículo tan precioso que los paneles de ese limitado por -l marco.
material eran movibles y se guardaban cuando los ocupantes de ,:í.EI simbolismo medieval se disolvió y el mundo se convirtió en
la cas., la dejaban por cierto tiempo. El alto coste limitaba el uso ~ni~'lugar muy diferen.e tan pronto como se le contempló a través
del cristal a los edificios públicos, pero poco a poco se abrió paso d~'cristales. El primer cambio ocurrió con el uso de las lentes con-
hacia las viviendas particulares. Silvio Eneas Piccolomini observó ;~as en las gafas; éstas corregían el aplastamiento de la lente hu-
que en 1448 la mitad de las casas de Viena tenían cristales, y hacia m\na debido a la edad, y el defecto de la presbicia; Singer ha su-
fines del siglo XVI el cristal había conseguido un lugar en el pro- ge¡ido que el renacimiento hurnanístico debería en parte atribuirse
yecto y en la construcciór: de la vivienda que nunca había tenido nl,j¡número de años adicionales de vista para leer que 10s lentes dieron
hacia entonces. En ..¡jl1clil,;,¡r::¡ sigi.io un ces¡;:¡oiln ¡":1caldo. Pn" j~Ia vida humana. Los anteojos fueron ya muy usados en el siglo XV,
carta inédita, fechada en 1385, escrita en Jatín y firmada John, refiere ,cuando, con el invento de j,¡ ir.l¡JrF uta, S~ í'lé'd:.;jo ur.a gran nece-
1~4 C~phlc lA fase eotécnica 145

sidad de los mismos. Y a Iinec de aquel siglo se introdujo la lcn: este hecho con mis propios ojos.» El empleo de los lentes en los
cóncava para corregir la miopía. La naturaleza había proporcionad 5igl(1~que siguieron ensalzaron la autoridad del ojo.
lentes en cada gota de rocío y en la goma ue cada árbol de bálsan» El desarrollo del cristal tuvo otra importante función. Si la 111'''-
pero quedaba para los ea técnicos el utilizar aquel hecho. Se suc' va astronomía era inconcebible sin él, y si la bacteriología hubiera
atribuir a Roger Bacon la invención de los anteojos; el hecho l sido imposible, es casi tan cierto que la química se hubiera visto
que aparte todas las conjeturas y anticipaciones su mayor labor cie: seriamente perjudicada sin este desarrollo. El profesor J. L. Myres,
tífica le fue en la óptica. el arqueólcgo clásico ha sugerido incluso que el atraso de los griegos
en quimica fue debido a la falta de un buen cristal. Pues el cristal
Mucho antes del siglo X'.'I, los árabes habían descubierto el u'
(1~ un '"bo largo pera aislar y concentrar el campo de las estrellas (
tiene propiedades únicas, no solamente puede fabricarse transpa
rente, sino que es para la mayor parte de los elementos y corn-
observación, pero fue un óptico holandés, johann Lippersheirn, quic:
I puestos químicos, resistente a cambios L¡uímicos; tiene la gran ven-
en 1 Á05 inventó el telescopio y sugirió así a Galileo el medio eficicm
:aja de permanecer neutral al experimento mismo, mientras permite
para realizar observaciones astronórr.icas. En 1590 otro holandés, l
al observador ver lo que ocurre en c~ tubo. Fácil Je limpiar, fácil
óptico Zacharias Jansen inventó el lll:::r()<rr,~,in rnm!")llf'sto. v oosibl.
de cerrar, fácil de transformar en cuanto a su forma, lo bastante
mente también el telescopio. Un invento ircrementó el campo del m.
fuerte para (lile globos regi.larmen te delgados pue.ian sopor tr: la
crocosmos; el otro, reveló :::1 microcosmos; entre ambos el ingeuu í
presión atmosférica cuando se hace el vacío, el cristal tiene una corn-
concepto del espacio que tenía el hombre corriente estaba complct.
mente trastornado.
a la nueva perspectiva,
Se puede decir que estos dos inventos, en cuam.
alejaban el punto de fuga hacia el infinito e in
binac:2'l de propiedades que ningún recipiente de madera, de metal
o de barro puede alcanzar. Además, puede sornc.crse a temperaturas
relativamente altas -cosa que resultó irnportante en el siglo XIX-
~'",.+/,I
\},I)
"o/\¡,
,
crernentaba casi infinitamente el plano del prime!' término del cua' y es aislante. La retorta. el alambique, la probe.a, el barómetro,
estas líneas tenían su origen. el termómetro las lentes ;' el portaobjetos del microscopio, la luz ,o ~ (
A mitad del siglo X"Il Leeuwenhoek, el metódico experimentador eléctrica, el tubo de rayos X, el audión ; todos esos <on productos ~,c:;o •
comerciante, empleando una técnica sobresaliente se convirtió en e! I~
. .l,
o
de/la técnica del vidrio, y ¿dónde estarían las ciencias sin ellos? El
primer bacteriólogo mundial. Descubrió
de sus dientes más misteriosos
monstruos en las raspaduras
y atroces que cualquiera de los encono
análisis metódico de la temperatura, de la presión y de la constitu- akY
'o
trados en In exploración de las Indias. Si el cristal no añadió realmente
ción física de la materia precisaban el desarrollo del cristal; las lea- íPS O'p)." 1 I

lizaciones de Boyle, Torricelli, Pascal, Gali!eo, fueron trabajos es-


una nueva dimensión al espacio, amplió su área, y llenó aquel espacio pecífi~amente eotécnicos, Incluso en la medicina tuvo su triunfo el
con nuevos cuerpos, fijó estrellas a distancias inmensas e inimagin-: cristal; el primer instrumento de precisión que se US0 en diagnosis
bles, organismos microcelulares, cuya existencia era tan increíble que. fue la modificación del termómetro de Galileo que introdujo Sane-
de no haber sido por las investigaciones de Spallanzani, hubieran torius.
quedado fuera de la esfera de las indagaciones serias durante más de ~~Hay otra propiedad más del cristal que tuvo su primer efecto
un siglo, después de lo cual su existencia, su asociación, su hostilidad t~t'al en el siglo XVII. La nota uno quizá mejor en las casas de los
C."~i se convirtió en una nueva demonología. holandeses, con sus enormes ventanas, pues fue en Holanda donde
Los cristales no sólo abrieron los ojos del pueblo sino sus men- el uso del cristal y sus múltiples aplicaciones llego más lejos. El cris-
tes, ver era creer. En las etapas más primitivas del pensamiento, . t'transparente deja entrar la luz, pone en evidencia, con impla-
las intuiciones y los raciocinios de la autoridad eran sacrosantos, Y caple sinceridad, el polvo bailando en los rayos del sol y la suciedad
la persona que insistía en ver la prueba de acontecimientos Imagine .;ceti~'el rincón. Para su buen uso también el cristal tiene que estar
dos era denostada como lo había sido el famoso discípulo, era un litnpio, y ninguna superficie puede estar sujeta a un grado tan grande
Tomás dubitativo. Ahora el ojo se convirtió en el órgano más res' d~ limpieza comprobable como la lisa y dura del cristal. Así, por lo
petado. Roger Bacon refutó la superstición de que los diamames nO e' es y por lo que hace, el cristal es favorable a la higiene; la ven-
podían romperse ~;n utilizar la sangre de cabra recurriendo al expe- ~ah'l limpia, el piso fregado, los utensilios brillantes, son caracterís-
rimento; rompió piedras sin emplear sangre y afirmó: «He t'isliJ ~,as de la casa eotécnica, y ~1 abundante suministro de agua, con
~Munúord, 10
146 Capítulo La fase eotécnica 147

la introducción de los canales y de las obras r1e elevación median" dúm.nsiones internas. El yo en el espejo corresponde al mundo fí-
tuberías para su circulación ¡:;Jr toda la ciudad, sólo hicieron l sico que fue expuesto a la luz por las ciencias naturales en la misma
proceso más Hd y más universal. Una visión más penetrante, u' época; era el yo in abstracto, sólo una parte del yo real, la parte que
interés más vivo por el mundo externo, una respuesta más precis. uno puede separar del fondo de la naturaleza y de la presencia in-
a una imagen clarificada: estas características iban de la mano cc: fluyente de los demás hombres. Pero hay un valor en esa personali-
la extensa introducción del cristal. dad del espejo que otras culturas más .ngenuas no poseen. Si la ima-
gen que uno ve en el espejo es abstracta, no es ideal O mítica; cuan-
llJ más preciso es :1 instrumento fís;,:o, cuanto rn., ver es la luz, más
6, El cristal y el ego j implacablemente ::::.:e~tra los pfprtos de la edad, la enfe-rnedad, la
decepción, la {lustració¡;, la astucia, la codicia, la debilidad, todo
Si el mundo externo fue cambiado por el cristal, el interno k eev aparece tan claramente como la salud, la alegria y la confianza.
asimismo modificado, El cric.al tuvo un .fecto profundo sobre e Cuando se encuentra uno en perfecto estado de salud y de acuerdo
desarrollo de la r('!~()1"~l;(brl:
en realidad, ayudó a alterar el COI' ! con el mundo no necesita uno el espejo, es en el período d- desin-
cepto mismo del yo, legración psíquica cuam':u la i-'':'~:;':;;::'~;:'::'::-:~:•.:r1,.~1 se vuelve hada
En pequeña escala, los romanos habían usado el cristal parn io, la imager, scledosa para ver que hay allí, de hecho, y qué es lo
espejos, pero el fondo era oscuro y la imagen no era más clara qUl que puede agarrar, y fue en el p-ríodo de desintegración cultural cuan-
4 lo hubiera sido en la superficie pulida de un metal. Hacia el siglo X\'¡ do los hombres empezaron a levantar el espejo hacia la naturaleza
incluso antes de la invención del vidrio o cristal cilindrado que exterior. ",.
••..A<l.J,t"
siguió unos cien años después, ia superficie mecánica del cristal 'l ¿Quién es el mayor de los biógrafos introspectivos? ¿Dónde se loAI'If I'~
había perfeccionado de tal manera que, cubriéndola con una ama: le encuentra? No es otro ,:!ue Rembrandt, y no es por casualidad
t gama de plata, pudo crearse un excelente espejo. Este fue técnica que fuera holandés. Rembrandt sentía mucho interés por los doc-
O t: (f~
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mente quizá, según Schulz, t: punto más alto en la fabricación de tores y los burgueses que tenía a su alrededor, corno joven era aún r.'JI'''' (;•
cristal veneciano. Con ello los espejos grandes resultaron relativa b"mSre de gremio j todavía poseía la personalidad suficiente del ,>"/
~./,
mente baratos y el espejo de mano fue cosa corriente, hombre de corporación para pintar aquellos retratos colectivos qUf' . S O' '
Posiblemente por primera' vez, excepto por lo que se refiere pudieron encargarle los miembros de la Ronda de Noche o el Colegio ~1i p,F'
a la, reflexiones en el agua y las apagadas superficies de los espejo, de Médicos, aunque ya estuviera jugando con sus convenciones. Pero
de metal, fue posible hallar una imagen que correspondia con pre llegó a la sustancia de su arte en la serie de autorretratos que pintó,
cisión a lo que otros veían. No simpleruente en lo Íntimo del te- porque fue en parte de la cara que encontró en el espejo, del cono-
cador, en la casa ajena, en una reunión pública, la imagen del ego cimiento de sí mismo que logró y expresó en esta comunión, como
en actitudes nuevas e inesperadas le acompañaban a uno El prin cónsiguió la intuición que aplicó a otros hombres. Un poco después
cipe más poderoso del siglo XVII creó un vasto salón con espejos, que Rembrandt, Annecy, la Venecia de los Alpes, albergó a otro
y en la casa del burgués se extendió de una habitación a otra. Con' pintor retratista e introsp-rcionista, Juan Jacobo Rousseau quien,
ciencia de sí mismo, introspección, conversación con el espejo se más que Montaigne, fue el padre de la biografía literaria moderna
desarrollaron con el nuevo objeto mismo; esta preocupación por \J y,de la novela psicológica.
imagen de uno llega al umbral de la personalidad madura cuando La exploración del alma solitaria, la personalidad abstracta sub-
el joven Narciso contempla larga y profundamente la superficie de sistió en la obra de los poetas y los pintores incluso después de que
la charca y el sentido de la personalidad separada, una percepción el.complejo eotécnico desapareciera y que los artistas que una vez
de los atributos objetivos de la propia identidad, nace de esta co lo habían dominado, se vieran arrastrados por un mundo más hostil

I
munión. e indiferente a las imágenes visuales y contrarias a la unicidad del
El uso del espejo señaló el principio de la biografía introspectiva alma individual, se vieran arrastrados hasta el punto de la completa
en destilo moderno, es decir, :10 corno un medio de ediíicaciór sinO &p~tlación v de la locura. Basta observar aquí que eliminar al yo
como una pintura del yo, de sus profundidades, sus misterios, su' dcl mundo =-e método <l, b cicnc.as ir,;-.,,- y eliminar ,1 0",,"0
Capituio La fase eotécnica 149
148

del yo -el método de la biografía introspectiva y de la poesía r" conOCIm1entoen expansión, Algunas de estas invenciones necesarias,
mántica- eran fases complementarias de un mismo proceso. l'vlucl como el torno y el telar, eran mucho más antiguas que el período
se aprendió gracias a aquella disociación, pues en e! acto de dcsi: eotécnico; otras como el reloj mecánico, nacieron con el renovado
tegrar la totalidad de la experiencia humana, los diferentes fr.¡~ impulso hacia la regularidad y la regimentación. Sólo después de
mentas atómicos que la componían s= vieron más claramente v , haber dado aquellos pasos podían florecer las invenciones secunda-
entendieron sin esfuerzo. Si e! procerlimiento en sí era dispar-n.n] nas; la regulación del movimiento, que hizo el reloj más preciso; el
el método que se derivaba de él era valic,x.. invento de la lanzadera móvil que hacía más rápido e! tejer, la
El mundo concebido y observado por la cie.icia y <,,) -nun.' prensarotativa, que incrernentaba la producción de material impreso.
revelado por e! pintor, ambos eran vistos a través \. :::::; la aYI"! Hay que :,oner de manifiesto ahora un punto importante, los
de c-istalcs, lentes, microscopios, telescopios, espejos, ventanas. (QI inventos del período eotécnico fueron sólo en cierta medida el
era el nuevo caballete, sino una ventana móvi; abierta sobre 1:' producto directc de la destreza y del conocimiento artesanos. proce-
mundo imaginario? Aquella meri.e aguda científica, Descartes. :'- dentes de la rutina regular dc la industria. La tendencia a la orga-
lpscribir el libre) sobre histeria natural que jamás escribió, 111e:' nizaciónpor oficios, reglamentados en provecho de una labor estan-
ciona cuánto desearía íinalmen-e describir, «cómo de aquellas (e dardizada y eficiente. garantizada pcr monopoi.os iocaies, era en
nizas, con la simple intensidad de su acción [de! calor] se Iorn.nl conjunto conservadora, aunque en los oficios de la construcción. entre
el vidrio, pues esta transmutación de cenizas en vidrio me paree lossiglos x y xv, hubo indudablemente muchos audaces inr ovadores.
a mí tan maravillosa como ninguna otra en la naturaleza, serui.i 1.. Al principio, el conocimiento, la habilidad y la experiencia, fueron
placer especial en describirla». Se puede muy bien comprender eSI, monopolio del gremio. Con e! crecimiento del capitalismo llegó la
roncesión de monopolios especiales, primero a las compañías cons- ;:rI7"~
placer. El vidrio era de hecho la rnir+lla por donde uno conte;'
plaba U:1 nuevo mundo. A través del cristal algunos de los misteri-: tituidas y después a los propietarios de patentes especiales conce-
.O~I' +1
;l I!:
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de la naturaleza se volvían transparentes. No hay que asombrars: didas por invenciones originales específicas. Esto fue propuesto por
pues, de que quizá el filósofo con más amplios intereses del siglo XV!: Baconen 1601 y ocurrió por vez primera en Iuglaterra en 1624. 1.i-1C;Ojl
que se encontraba a gusto lo mismo en ética que en política. e A partir de entonces, «no se menopolizó la herencia del pasado sino 't
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elalejamien tú de elIa». :¡,?-,' ~
ciencia que en religión, fuera Beni to Spinoza, no solamente hO!J:' ; S J' •
dés, sino un pulidor de lentes. Se ofreció un incentivo especial a a::¡uellos cuyo ingenio mecá- ~p~'
nico suplantaba los reglamentos económicos y sociales de los gre-
mios. En esta situación, era natural que los inventos ocuparan la
7. Los inventos principales atención de los que se encontraban fuera del sistema industrial
miSmo,el ingeniero militar, e incluso e! aficionado en cualquiera de
Entre los años 1000 y 1750 en Europa occidental las nuevas ¡;(. ~.'aspectos de la vida. El invento era un medio de escapar a su
nicas Íomentaron y adaptaron una serie de inventos '! descubrimier.· ~i6pia clase o de conseguir la-riqueza particular dentro d~ ella; si
tos fundamentales, fueron 1~ hase de los rápidos progresos que ',:' d monarca absoluto podía decir «L'Etat c'est moi», el inventor con
guieron. Y la velocidad del movimiento final, como la rapi¿~z ..:~ ~to. podía en -fccto decir «El gremio soy /0». Mientras que la
un ataque de un ejército, fue proporcional a 10 completo de la pre: pet,{etciÓtldetallada de los inventos era, con mayor frecuencia, obra
paración. Una vez la brecha abierta en la línea, era fácil que e m,trabaj:¡dores capacitados del ramo, la idea decisiva era a menudo
resto del ejército pasara por ella, pero mientras ese primer acto nc ~r,'de aficionados. Los inventos mecánicos rompieron el sistema
se hubiera cumplido el ejército, aunque fuerte y ardiente y tumul· ~stas de la industria, del mismo modo que luego iban a amenazar
tuoso, no podía moverse ni una pulgada. Los principales invent~' q división de castas de la sociedad misma.
1
hicieron nacer algo que hasta entonces no existía: relojes mec-· · *",Pero la invención más importante no tenía relación directa in-
¡ 'cc., ,..1 telesco+io. papel barato, la impresión, la prensa de imprl' ifrial de ninguna clase, es decir, la invención del método experi-
mir, la brújula, el método cientii.co, invencione; que ~rr,nrr,('(r(1; ~t:1.1en h ciencia. Este fue sin cuela alguna la mayor realización
para otras invenciones, conocimiento que constituía el núcleo de un :Iaiffase eotécnica, su efecto completo en la técnica no empezó a
150 Cnpíl', (;se eotécnica 151

sentirse hasta mitad del siglo XIX. El método experimental, COIllIl ' ...do, cuando los barcos venían y se iban con la regularidad de cuer-
he señalado, tenía una gran deuda con la transformación de las' ;OS celestes. Y tenían razón, hcbía algo cósmico en ello. El haber
nicas, pues la relativa impersonalidad de los nuevos instrurnen« ::tcho visible tanto orden .io era un pequeño triunfo.
máquinas, particularmente los autómatas, deber; haber ayud~dr' En la invención mecánica propiamente dicha, la principal inno-
constituir la creencia en un mundo igualmente impersonal de he,' ttci6n ea técnica era naturalmente el reloj mecánico. Al final de la
bn-v-s e irreducibles, funcionando tan independientemente corno :ue eotécnica, el reloj doméstico se había convertido en U¡1 ele-
reloj y atejc+o de los deseos del observador, la reorganización de- I jl(nto usual del ajuar de la casa. excepto entre los trabajadores in-
experiencia en tprminos de causaiiriad lUU.:~¡;¡C;: y e: desarroilo . I Justriales más pobres y los campesinos, y el reloj de bolsillo era
experimentos cooperativos, controlados, repetibles, verificabíes, ¡ IDO de los .principales objetos de adorno llevado por los ricos. La
1, lizando pr-cisarnente aquellos segmentos de la realidad que ~e prl . .plícación del péndulo al reloj, por Galileo y Huyghens, aumentó
taran por sí mismos a este método, «constituía un gigantesco dis¡»: '~precisión del instrumento.
l;VU .:;h~rradoi' de trabajo». Abri~ ~n corto y es;rechc sendero a [[;1\,
de las junglas de confuso cmpinsrno y trazo un firme carm..o
I .. P:ro la influencia direct.a de.la
,,~., 'm:'l1tt~nte. como el primer instrumento
fabricación de reloje~ fue tam-
real de precisión, to,a-
troncos sobre pantanos de supersticiosas creencias inspiradas pOI I eiecíó el modelo en exactitud y acabado para todos les d~,!,6o ;n,.
deseo, el haber hallado tal medio rápido de locomoción intelec: I mimentos, tanto más por esta!' regulado por la precisión máxime
fue quizá suficiente excusa al principio para 1~ indiferencia ha(;,1 de los movimientos planetarios. Al resolver los problemas de trans-
paisaje y la condena de todo lo que no favorecía el viaje. Ningu: aitir y regular el movimiento, los íab-icantes de mecanismos de relo-
de las invenciones que siguieron al desarrollo del método cientihc ierfa ayudaron al desarrollo general de mecanismos delicados. Para
fueran tan importantes en dar nueva forma al pensamiento ya: citar a Usher: «El desarrollo más importante de los principios fur:
actividad de la humanidad como las que hicieron posible la cienc: ,damentales de la mecánica aplicada ... se basó en g-an parte en los
experimental. Con el tiempo el método científico había de pagar;' problemas del reloj.» Los relojeros, jun;o con los herreros y los
deuda a la técnica cien veces; dos siglos más tarde, como vereme cerrajeros, figuraron entre los primeros artífices de la máquina;
iban a sugerir nuevas combinaciones de medios y llevar al ~erre~o ¿e Nicolás Forq, el francés que inventó la cepilladora en 1751, era un
la poslbilidad los más desenfrenados sueños y los deseos más me; relojero; Arkwright, en 1768 fue ayudado por Warrington, relojero;
ponsables de los hombres. . fue Huntsman, otro relojero, deseoso de conseguir un acero mejor
Del hasta entonces casi impenetrable caos de las cosas surg1\ templado para el resorte del reloj, quien inventó el procedimie-nto
finalmente, hacia el siglo XVII, un mundo ordenado, el orden de para producir acero en crisol; estos 30n sólo algunos ejemplos de
la ciencia, de los hechos, impersonal, articulado en cada parte y er I~>nombres más sobresalientes. En suma, el reloj Íue la más influ-
todos sitios bajo el dominio de la «ley natural». El orden aun cuan· yen:te de las máquinas, tanto mecánica como socialmente, y hacia
.\
do se aceptase como base de los designios humanos, descansaba en mitad del siglo XVIII resultaba la más perfecta; en realidad, su prin-
tonces en un puro acto de fe, sólo las estrellas y los planetas k ~Pio y su perfección definen bastante bien la fase eotécnica, Hasta
manifestaban a la inteligencia pura. Ahora el orden estaba apoya?0 ,hiSy; es el modelo del automatismo delicado.
por un método. La naturaleza dejaba de ser inescrutable, sujeta a rn ~.~Después del reloj, en orden, si no quizá en importancia estaba
cursiones demoníacas de otro mundo, la verdadera esencia de la na _~:imprellta. Su desarrollo fue admirablemente resumido :,or Carter,
turaleza, vigorosamente concebida por los nuevos científicos, era que '~1n tanto hizo para aclarar los hechos históricos. «De todos los
sus secuencias eran ordenadas y por tanto predecibles; hasta la ~entos importantes del mundo el de la imprenta es el más cos-
trayectoria de un cometa puede trazarse en el cielo. Fue sobre el ~polita e internacional.» China inventó el papel y experimentó por
modelo de este orden físico externo sobre el que los hombres empe; l!timera vez con la impresión con bloques y tipos móviles. El Japón
zaron a reorganizar sus mentes y sus actividades prácticas, esto 11 vo ~ujo
7 los primeros impresos por bloques hoy existentes. Carea
?delan~é, ~. j-,:•.'tJ ~::ld:.: esfera, b~ preceptos y las prácticas empínca· ~rimió antes que nadie con tipos de metal, fundidos en un molde.
mente sostenidas por la burguesía financiera. Como Emerson, ~o.s.{fir,s pl'eb1,..s de ri1'7.~turca .í1guran entre los primeros en trasmitir
hombres creyeron que el universo mismo estaba colmado y jU,u¡,r'nnp«nt, 000 bloque, través de A,¡" y el tipo n.as ',";'''0 exis-
--'---

152 (ase totécnica


Capítl: •J 153

tente está en una lengua turca. Persia y Egipto son los dos pai- pensamiento o repetido o centrarse en partes aisladas de aquél. La
del Cercano Oriente en donde se sabe que la imprenta mcJi:I!' gina impresa incrementaba la seguridad y la permanencia de lo
bloques se realizó antes que en Europa. Los árabes fueron los :1~ escrito multiplicánclolo, ampliando el alcance de la comunicación y
tes que prepararon el camino transmitiendo 1:, fabricación del P,!' eCOnomizando tiempo y esfuerzo. De esta manera la imprenta se
de China a Europa ... Florencia e It21ia fueron los do, primeros l' convirtió rápidamente en el nuevo medio de comunicación, haciendo
ses en la cristiandad en manufacturar papel. En cuanto a 12 im:v ,bstracción de! gesto y de la presencia física, la palabra impresa fa
sión con bloques, y su llegada a Europa; la pretensión de Rusia voreció ese proceso de análisis y aislamiento, que se convirtió en el
ser el canal se basa en la más antigua autoridad, aunque la prer.- iogro principal del pensamiento eotécnico y que indujo a Augusto
sión de Italia es igualmente válida. Alemania, Italia y los Pní- Comte a llamar a toda la época «metafísica». A íines cle! siglo xvr: I
Bajos fueron los centros más antiguos del arte de imprirn.. (. la medición del tiempo se hahía mezclado con ei t eg;stro de le dicho
bloques. Holanda y Francia, así como Alemania pretenden h:l: en el arte de la comunicación; la consecuencia fue canas con noti-
experimentado con tipos. Alemania perfeccionó el invento, :. de- i da" informes sobre mercados, los periódicos v las revistas.
,11;; ~c L.\.lLJIJié pcr el mundo entero.
La prensa de imprenta y el tipo móvil fueron perfeccionado-
Gutenberg y sus ayudantes en Maguncia hacia 1440. Un calenda:
l'
Más que cualquier otro artificio, el libro impreso liberó a los
nornores Lit: 10 10ca1 y lo inmediato. Haciéndolo, contribuyó aún a la
disociación Ó" ~" ,v,,;C(:~,: :;,:::1;""'01 10 impreso hacia 'una lJJ"yu, I
I
de 1447 es el más antiguo =jemplo que se pueda fechar de la i:: impresion que los acontecimientos reales, y al centr-ir la atención en
prenta de Gutenberg, pero quizá Coster haya utilizado antes ' la palabra impresa, la gente perdió aquel equilibrio entre lo ccnsual
sistema más primitivo de imprimir en Haarlem. El perfeccionaroicn: y 10 intelectual, entre' la imagen y el sonido, entre lo concreto y lo
decisivo fue el invento de un molde a mano para fundir tipos unilo:
mes de metal.
L:1 imprenta fue desde el principio un completo logro rnecánio'
ab<!racto, que ha~ía de ser conseguido momentáneamente
mejores mentes del siglo xv -Miguel
por las
Angel, Leonardo, Alberti-
antes de que desaparecie.a, y fuera sustituido por la letra impresa
:)~I;l'
., '
:J ,!
aAI' ,
(
No sólo eso, fue el modelo para todos los futurcs instrumentos de solamente. Existir era existir en forma impresa, e! resto de! iuunrlo pc;o-
reproducción, pues la hoja impresa, aun antes que el uniforme m: tendió paulatinamente a hacerse más oscuro. El aprender se con- l' .;.t
litar, fue el primer producto totalmente estandarciizado, rnanutacrc virtió en aprender en los libros y la autoridad de éstos se extendió !~~':/
rado en serie, y ios mismos tipos móviles fueron el primer ejernpk más ampliamente con la imprenta, de manera que ~i el conocimiento , .s ,,'
de piezas del todo estandardizadas e intercambiables. Verdaderarnen había ampliado sus dominios, también lo l'U':bíll hecho el error. El
10
iJ~" .l·'
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te un invento revolucionario en todas las esferas. divorcio entre 10 impreso y la experiencia de primera mano llegó
Cincuenta años después haGí~ más de mil imprentas públicas er a ser tan extremada que uno de los primeros educadores, John Amos
Alemania sólo, sin hablar de las de los monasterios y castillos, y el arte ~omenskv, preconizó el empleo de los dibujos en los libros para los
se había extendido rápidamente, a pesar de todos los intentos por niños como medio de devolver el equilibrio y proporcionar las nece-
conservar el secreto y el monopolio, a Venecia, Florencia, Parí" ,sarias asociaciones visuales.
Lor dres, Lyon Leipzig y Francfort-del-Main. Aunque había una gran Pero la prensa de imprimir por sí sola no realizó la revolución,
competencia por parte de los copistas a mano bien afirmados el arrc \.: papel desempeñó una parte ",imismo importante, pUC su utiliza-
se reafirmó con la exención de las tasas y las reglamentaciones de los gón fue más allá de la página impresa. La aplicación de la maqui-
gremios. La imprenta se lanzó a la producción en gran escala; a hnes n:~ria movida por energía motriz a la producción de papel fue uno
del siglo XV había en Nuremberg un gran negocio de imprenta con de los principales desarrollos de esta economía. El papel suprimió
veinticuatro prensas y un centenar de empleados -cajistas, impreso' :j~ necesidad del contacto cara a cara, las deudas, las escrituras, los
res, correctores y encuadernadores. S~mtratos, las noticias, todo fue confiado al papel, de tal manera
Comparada con la comunicación oral cualquier clase de escri· que mientras la sociedad feudal existía en virtud de costumbres
tura es un medio de ahorrar trabajo, ya que libera la comunicación que habían sido mantenidas rigurosamente de generación en gene-
de las r-scriccrones .le tiempo r cspac io y hace qr ; e! ciiscurso espere ~16n, los últimos elementos de la sociedad feudal fueron abolidos
a la conveniencia del lector, el cual puede interrumpir el fluir del tñ Inglaterra por el simple Lecho de :,~d:~ ~ los carnoesincs que ha-

I
154
Capí",' !~ fase eotécnica 155

bían tenido siempre una participación consuetudinaria C:1 1<15tic:,


:emáúcamente, y se dio una bas- común a las nuevas direcciones
comunes ~'guna prueba documental de que siempre la habían !Jüs,:,: de investigación. Debe añadirse una institución más, el laboratorio,
LJ costumbre y la memoria desempeñaron ahora un papel secn¿,
Aquí se creó un nuevo tipo de ambiente, combinando los recursos
respecto de la palabra escrita; la realidad sigpificaba «EgurM l,]
de la celda, el estudio, la biblioteca y el taller. El descubrimiento
papel». ¿Estaba escrito en el pagaré? Si es así, hay que curnj-l- v el invento, como cualquier otra forma de actividad, consiste en la
Si no, puede recbazarse. El capitJlis:no, al coníia- sus tran,:':c!",. ;ntcracción de un organismo con su medio, Nuevas funciones exigen
al papel, podía por En llevar y mantener una cuenta esrr icm ,;
nUtVOS medios, que tienden a estimular, concentrar y perpetuar la
tiempo y del dinero, y la nueva educación para las clases mercan:i:, .,.;"idd especial. En el siglo XVII esos medios nuevos habían ya
y sus ayudantes consistió esencialllJeIlle en la maesrrí. de l
sido creados.
tres «R» ;. Nació un mundo de papel, y el poner en el papel 1Ir Un efecto ;',,~~ directo sobre la técruc- tuvo la creación de la
cosa se convirtió en la pr..nera etapa del p'.:'nsamiento y de la acc.or fábrica. Hasta el siglo XIX las fábricas siempre fueron llamadas «rno-
desgraciadamente también a menudo lo último.
~inos», pcrque 10 que llamamos fábrica nacié de la aplicación de la
Como anorra-lor de espacio, de tiempo. de trabajo -r-r-V fiJO' energía hidráulica a los procedimientos industriales, y fue la exis
mente t?'TIbién c4p la vida- el papel había de clf'sempeiiar L,12 pai. tencia de un edificio central, separado del hogar y del taller del arte-
úmca en el desarrollo del indus.ria1ismo, Con el hábito de ,.cal : I sano, en el que se podían reunir grandes grupos de hombres para
imprenta y el papel el pensarníenro peruió algo de su carácter fJ¡: realizar las varias operaciones industriales con el beneficio de UIJa
yente, cuatri-dimensional, orgá:--ico y se convirtió en abstracto, cal, cooperación en gran escala lo que diferenció la fábrica en el sentido
górico, estereucipado, contente con formu1aciones puramente verba moderno del mayor de los talleres. En este crítico desarrollo los
les, y verbales soluciones a probiemas que jamás habían sido ;"eSCI,
tados o encarados en sus concretas relaciones.
Las principales invenciones mecánicas del reloj y de la prensa
de imprenta fueron acompañadas por lnveJ1cionfs sociales que fueron
italianos nuevamente estuvieron a la cabeza, como lo estuvieron en
la construcción de canales y de fortificaciones.
las fábricas habían alcanzado la fase de operaciones
en Suecia, en la manufactura
Pero en el siglo XYIrr
en gran escala
de ferretería, y así be en los últimos
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casi igualmente importan:es; la Universidad, empezando con Bolo trabajos de Bolton en Birmir:.gham. .~\(.:?'O: ~]

nia en l¡OO, París en 1150, Cambridge en 1229 y Salarnanca f \-l


La fábrica simplificó 'a recogida de materia prima y la distri- ...,"
'
1,
en 12-13, una organización cooperartv- de conocimiento sobre um bución de productos terminados, y facilitó asimismo la especializa- ~S O r'
base internacional. La escuela de medicina, a partir de Salerno v ~i pJ;'
ción d~ los conocimientos y la división de los procedimientos de
Montpellier no sólo fue la primera escuela técnica en sentido mo- producción; finalmente, proporcionando un lugar común de reunión
derno, sino que además los médicos, educados en las ciencias natu- a los trabajadores superó parcialmente el aislamiento y la falta de
rales en esas escuelas y enseñados por la práctica a la observación ayuda que afligía al artesano después de que la estructura de los gre-
de la naturaleza, figuraron entre los píoneros en cada esfera de la mios ciudadanos se desorganizó. La fábrica tenía en fin un doble
técnica y de la ciencia, Paracelso, Ambrosio Paré, Cardan, Gilbert, papel, era un agente de regimentación mecánica, como el nuevo ejér-
el autor de De Magnete Harvey, :r=;:asmo Danvill, hasta Tomas -cito, ¡ era un ejemplo de auténtico orden social, adecuado a los nue-
Young y Roberto von Mayer, todos fueron médicos. En el si;!c ~:,n ~Os procedimientos en t, industria. Bajo cualquier aspecto, era una
se añadieron dos invenciones sociales más; la academia científica, invenciñn significativa. Por un lado, dio un nuevo motivo para la
primero fundada en la Accademia Secretorum Naturae en 1560, y la mversión capitalista en la forma de compañía con capital social y
exposición industrial, la primera de las cuales se celebró en el Rathaus
-proporcionó a las clases gobernantes un arma poderosa; por otro,
en Nuremberg en 1569, la segunda en París en 1683.
sirvió de centro para una nueva especie de integración social e hizo
Gracias a la universidad, a la academia científica y a la exposi- Posible una coordinación eficiente de producción que sería valiosa
ción industrial las artes y las ciencias exactas fueron exploradas sis-
bajo cualquier orden social.
'~' La armonía y la cooperación creadas por esas varias instituciones,
, ~? trata de l?s I;1br.lc~ de las pJ'-J.,r::J <'·~,di'1g», ,.') ¡, 'ni'''> Y «<r:::,:neti~,' desde la universidad a la fábrica aumentaron ampliamente la cantidad
las dos últimas con esa ortografía especial para que resulte <,R». (N. del j.)
~e energía :::rectivd en ia socie.o:«], pues 1,: energía no es simplemente
156 fase eotécnica 157
Capítul,

una cuestión de puros recursos físicos sino de su armoniosa aplir e.a tema Je diversión: inventó unas botas de agua. Como mecánico
ción social. Las costumbres de cortesía, tales como los chinos 1. as incomparable: el rodamiento a bolas antifricción, el sistema de
han cultivado, pueden se; tan importantes para incremer..sr la e: articulación universal, la transmisión por cuerdas o por correas, las
ciencia, incluso si se mide en duras cifras de libra-pie de tral-, cadenas de eslabones, los engranajes cónicos y los tornillos sin fin,
realizado, como los métodos económicos de utilizar el cornbusri]-' el torno de movimiento continuo, todo ::110 be obra de su podero-
en la sociedad, como eu la máquina individual, los faU8S en la luh &amente analítica. En realidad, su genio positivo como técnico supera
ficación y en la transmisión pueden ser rierastrosos Era importnn., con mucho su fría perfección ":0 ••10 pintor.
en lo que se refiere a la ulterior explotación eJe la máquina, que ur: Incluso en el aspecto más bajo de la exploración industrial J .eo-
organización social: adecuada a la tecnología misma, hubiera ,id nardo vislumbró las fuerzas que iban a llegar. Se preocupaba no sim-
inventada. El hecho de que el siglo XIX descubriera varias irnpc- plemente de la fama sino del rápido éxito financiero: «Mañana tem-
fecciones serias en dicha organización -como lo hizo en su gerncl, prano, 2 de er.ero de 1496», registra en una de sus notas, «haré
financiera, la sociedad anónima-e- no disminuye la importancia (1, la transmisión de cuero y procederé a un ensayo ... Haré cien veces
la invención original. 400 agujas por hora, lo que hará 40.000 por hora y 4t'0.000 en doce
El reloj, 1.1 in.pr.inta y el alto horno fueron los inventos ¡;rgi¡Tlll ;Ivla,. SUjJUlli6ct¡nos que decimos 4.000 miles. las cuales a cinco suel-
de la fase eotécnica, comparables con la máquina de vapor en l' dos por mil dan 20.00u sueldos, 1.000 liras ~or día de trabajo, v si
período que siguió, o la dinamo y la radio en la fase ncotécnic. se trabaja veinte días al mes son 60.000 ducados al año». Estos
Pero estuvieron rodeados por una multitud de invenciones, derna locos sueños cíe liberrn-i y de poder mediante un invento con éxito
siado signifi"ativas para llamarlas menores, aun cuando quedaran por habían de seducir a más de UD3 mente audaz, aun cuando el rcsul-
debajo de las esperanzas del inventcr.
una buena parte de estas invenciones nacieron --o fueron uhe-
tado fuera un fracaso en la realización tan completo romo el de
Leonardo. Añádase a esto las cuntribuciones de Leonardo al arte ¿::
:n~
O~II ~ 1" \

riorruente alimentadas-e- en la mente fecunda de Leonardo da Vinci la guerra, el cañón de vapor, pl cañón de órgano, el submarino y t (f
Situado en el centro rle esta era, Leonardo recapituló la tecnología raríos perfeccionamientos detallados en dispositivos corrientes en ,~\!"'i
",of
de los artesanos e ingenieros militares que le precedieron y liberó SU época, inventos que representaban un interes que, lejos de desapa-
nuevas reservas de percepción científica y de ingeniosa inventiva: ea- recer con el crecimiento del industrialismo, fueron suficientemente nI
I~"/ I
talogar sus inventos y descuhrirnientos es casi trazar las líneas ge comprobados y fortalecidos por el mismo crecimiento. Incluso en el :v.: 0"
~I;~:'
r.erales de la estructura de la técnica moderna. No estuvo solo en mayor problema de la vida de Leona.do, la persistente lucha entre
su propio tiempo, ingeniero militar él mismo, utilizó por completo el,ingeniero y el artista simbolizó le mayor parte de las contradic-
el bagaje común de conocimiento que era propiedad de su prole- ci9nes inherentes a la nueva civilización, J medida que Sé desarrolló
sión, ni tampoco dejó de influir en el período que siguió, pues e, hacja la explotación fáusrica del ego particular y de su satisfacción
probable que se consultaran sus manuscritos y se utilizaran por pero mediante el poder financiero, militar e industrial.
senas que no se preocuparon particularmente en confesar su agrade Pero Leonardo no estaba solo, tanto en sus inventos como en
cimiento. Pero en su misma persona, Leonardo incorporaba las fuero ~s\.anticipaciones estaba rodeado por un conjunto de técnicos y de
zas Jel período qu; había de seguir. Hi:>:" las primeras observaciones mV,entor::s. En 1535 Francesco del Marchi inventó la primera ram-
científicas del vuelo de las aves, proyectó y construyó una máquina PMa de buzo. En 1420 Joannes Fontana ideó un carro de ~uerra o
de volar, e ideó el primer paracaídas, la conquista del espacio le W1/:¡ue.Y en 1518 se menciona la bomba contra incendios en las
preocupó aun cuando no tuvo más éxito que su oscuro contemporé ~nicas de Augsburgo. En 1550 Palladio proyectó el primer puente
neo, G. B. Danti. Se interesó por dispositivos utilitarios, inventó la ~gante de Europa occidental, mientras que Leonardo antes que él
bobinadora de seda y el reloj despertador, ideó un telar mecánico h~pía proyectado el puente levadizo o giratorio. En 1619 fue inven-
que estuvo muy cerca del éxito, inventó la carretilla de mano y la q,~" una máquina para fabricar tejas. En 1680 se inventó la pri-
lámoara de tubo o quinqué y la corredera de los barcos. Una vez ~~ia draga mecánica, y antes de fines del siglo un militar francés,
t:re;pll.t~ al duque de Mil~r: un proyecto para la t'foclu::cinl'! en masa ,!>e Gennes, había inventado un telar mecánico, en tanto otro fran-
de viviendas estandardizadas para trabajadores. Ni siquiera faltaba I.~s) el fíSICO lJapill, había ir.ve-itado la lT,á']uipr' de vapor y el bcrco
158 Capírulr IJl fase eotécnica 159

de vapor. [Para tener una idea más completa de la riqueza ¿~ r


ventiva de! período eotécnico desde el siglo xv al XVIII, consúlic- 8. Debilidad y íue-za
la Lista de Invenciones.]
He aquí algunas muestras de la gran cantidad de inventos eoté. La principal debilidad del régimen eorécnico no estaba en la
nicos, semillas que llegaron a la vida o quedaron inactivas en l ine6cienciani menos aún en la carencia de energía, sino en su irregu-
suelo seco o en grietas rocosas según que el viento, e! tiempo ') . laridad. El depender de fuertes vientos continuos y de una corriente
suerte 10 dictaran. La mayoría de estos inventos han sido atribuid, regular de agua limitaba la expansión j' la universalización dé. esta
a este período, en parte porque fructificaron entonces, en parte po: economía, pues hul-e zonas en Europa que jamás se beneficiaron
que los primeros historiadores de la revolución mecánica, debk' plenamente de aquéllos, y su decendencia de la madera en la tabú-
mente conscientes de los grandes avances que se habían dado en ~ cació., de vidric y en la rnetalurgia, hacia fines del siglo XVIII, llevó
propia generación, ignoraban la preparación y las realizacione, q,
estaban detrás de aquellos, y tendían en todo ~::so a menospreciar l
p'O',i"dQ preparatorio. Además, a menudo no estaban familiarizad,
su potencia a un punto bajo. Los montes de Rusia y de América
pudieron haber retrasado 5u-cal~pso, como en verdad prolongaron
su reir.o dentro de sus propias regiones, pero no pudieron evitar la I
I
con los manuscritos, los libros y los crtefactos humanos que les h , cullLÍnua desintegración de sus sumi,,;drn< rlp rnmhllstihle. :)j la rue-
bierar, puesto en el buen camino. Así sucede que Inglaterra se l:. ud nicraulica dei ~;g;v x, ~T se hubiera ccr.vertidc más rápidamente
tomado corno 1'1 lugar original de inventos que habían existido mucl: en la eficiente turbina de agua de Foumeyron, el agua jJ0drí8 haber
antes en Italia. As! también, el siglo XIX se coronó a .uenudo co seguido siendo el principal elemento del sistema energético hasta
laureles que pertenecían 1 los siglos XVI y AvII. que la electricidad se hubiera desarrollado suficientemente para darle JII!""" •

Como un invento casi nunca es la obra exclusiva de un so!, una .nás amplia zona de empleo. Pero antes de que esto ocurriera, }.I~
inventor, por muy grande que pueda ser su genio, y como es l se había inventado la bomba de vapor. Es interesante observar que (lAI¡ :+1,.,
'fJ ~ ,
producto de los trabajos sucesivos de innumerables hombres. trab~ esta máquina se usó primero fuera de la mina, para elevar el 35UJ e \, j
jando en tiempos diferentes y a menudo en diversas direcciones, el cuya caída convirtió la convencional rueda hidráulica en fábricas de '" Úf!;
~\";o
atribuir un invento a 'J11a sola persona constituye simplemente um quincalla. A medida que la sociedad se coordinó con más precisión
,(¡. \J ¡

manera de hablar, es ésta una falsedad conveniente alentada por u;- al ritmo del tiempo, la interrupción el' sus programas debido a la ¡;;.,/,~
falso sentido del patriotismo y por e! sistema de monopolios dé irregularidad del viento y del agua constituyó un defecto adicional. S e' .
El molino de viento se vio hnalmelJte derrotad') en Holanda por no ~!; ,¡.;'
patentes, sistema que permite a un hombre reclamar una recomperr'
financiera especial por ser el último eslabón en el complicado pro poder conformarse fácilmente a los reglamentos del trabajo, Y al
ceso social que produjo el invento. Cualquier máquina completn· aU,tnentarlas distancias e insistir en los contratos de negocios en el
mente desarrollada es un producto colectivo compuesta, la actu" ~~or tiempo, se hizo econé:nicamente necesario ur, medio energé-
tícc más regular, los retrasos y los paros eran costosos. ~
maquinaria de tejer, según Hobson, es un compuesto de cerca de
800 inventos, en tanto la de cardar está constituida por un conjunto • rPero había debilidades sociales dentro del régimen eotécnico
de 60 patentes. Esto también es cierto por 10 que se refiere a paí~e' I~almente graves. La primera de todas, que las nuevas industrias
y generaciones, e! acervo común de conocimientos y de experienCIaS Sli.. encontraban fuera de los controles de! antiguo origen. La fabri-
técnicas trasciende los límites de los ego s individuales o nacionales, ~g.Qn.de vidrio, por ejemplo, por e! hecho de haber CS,aCC siern-
y olvidar este hecho es no sólo fomentar la supertición sino miD?r ~e-J,>situadaen zonas forestales, tendió a escapar a las restricciones
la base planetaria esencial de la tecnología misma. lleNos gremios de las ciudades, desde el; principio tuvo una base
Al llamar la atención sobre e! alcance y la eficacia de los inventoS ~capitalista. La minería y el trabajo del hierro, asimismo, estu-
eotécnicos no tratamos de menospreciar la deuda habida con el pa- ~eron casi desde el principio bajo un sistema capitalista de produc-
scdo y con más lejanas regiones, deseamos simplemente mostrar cuán' CIón; incluso cuando las minas no se trabajaban con mano de obra
ta agua ha corrido bajo e! puente antes de que la gente se haya dado ~tda o servil, se encontraban fuera del control de las municípa-
cuenta en general de qu:~ se ha construido 'JO puente. ~~ües. La imprenta, tampoco, se veía sometida a los reglamentos
8te1Il. tt iaies, e incluso las i!l~:,lslri.;~ textiles é,:can~\:;a;1¡"'·'c;a 1'1 C:11JlOC.
J. .••
160
Capíl. ! (aseeotécnica 161

El factor que dio su nombre a las factorías fue un negociante, t Cartwright, el clérigo a quien generalmente St atribuye el i.ivento,
contrató las materias primas, y a veces las máquinas necesaria, ' .&0 desempeñó un papel incidental en la larga cadena de períeccio-
la producción, y que compraba después el producto. Las nUCI':I' UIllÍentos que lo hicieron posible. Mientras que la seda se tejía con
dustrias, como indica Mantoux, tendieron a escapar a los reghJl. ,quinaria en el siglo XTV, la primero hiladora de algodón con éxito
de producción de los gremios y hasta del mismo Estado -COI]l, :lO se construyó hasta 1733 y no se patentó hasta 1738, en un mo-
Estatuto Ingl~s de los Aprendices de 1563: crecieron sin r"I" sentó en que la industria todavía estaba empleando la energía del
social. En otras palabras, los perfeccionamientos mecánicos ílor. tia come fuerza motriz. Esta serie de inventos fue de hecho el
ron a expensas de los mejoramientos humanos que tan vigorosam.- ~-gadon'1al de la fa~'C eotécnica. Sornbart señala el punto crucial del
habían sido in LJ.I,dücidos por los gremios artesanales,
a su vez iban perdiendo conrinuarnenre
y estos Últli:
fuerza debido al crecirn.e. · ,.p;'alismo ~::. el traslado del centro .ie gravedad de las industrias
textiles urgánicas a las industrias mineras inui'g,¡iJ;':::~, esto también
de los monopolios capitalistas que abrían una grieta cada vez i
ancha en.tre lo~, amos y lú,s trabajadore~. :!:"amáquina tenír; un SC'.
l narca la transición de la economía ea técnica :1 ia paleotécnica.

I Se debe señalar todo UD conjunto más de inventos en la indus-


annsociar, reuura eUl. J.c.l¿V~·l su caracter
~...: «progresiv f/ a las ir :ria textil, el de la maquinaria de hacer punto =n el siglo ~L Los
descartadas form.z de explota\..;";li :JUw";·"" .ngenes ue l" i;,c:::: ¿~ :,"ntn ~ mano son oscuros; si ya existía el
Tanto la fuerza como la debilidad
evidenciarse en el desarrollo
dencia sociales que ocurrieron
del régimen eotécnico pucc.
técnico y en la disolución
en las indmtrias
y la del.
textiles, que eran:
I me sólo desempeñó una pequeña parte antes del siglo xv. La labor
:e punto es 1'n sólo quizá la más clara contribución
industrias textiles sino que fue una de las primeras
europea a las
en ser mecani-
espina dorsal rl~ la vieja economía.
Junto con la minería, las industrias textiles registraron el mal',"
roda como consecuencia del invento de la máquina de hacer !,unto
eor otro ingenioso clérigo inglés. Aprovechando la elasticidad de las .-~
,¡, It
número Je perfeccionamientos. Mientras el hilado con la rueca cor !Jehras, la iabor de punto crea tejidos que s= adaptan a los contornos :1 ~I
tinuó hasta muy entrado el siglo XVII, el torno para hilar se hab: del cuerpo y se pliegan y contraen con los movimientos de los rnúscu f~
abierto camino en Europa desde la India hacia 1298. Un siglo de' los, mientras que añadiendo a la cantidad del espacio de aire dentro
: ,4'11,.
pués ya se habían introducido las fábricas de hilados y de abatanar de la hebra misma y entre las hebras, aumenta el calor sin aumentar
,1'
En el siglo XVI, según Usher, las abatanadoras se utilizaban tarn el peso. Las medias de punto y las prendas de uso interior -sin
bién como máquinas de lavar comunales, el batanero cuando no ten. hablar del amplio uso de los tejidos de algodón lavables más ligeros
;t~·
" ,S
otra cosa que hacd se dedicaba al lavado de ropa del pueblo. Leo para el mismo nn- son todos contribuciones claramente ea técnicas 11)' :1
1, •
nardo hizo el importante invento de la lanzadera para las hila. a la comodidad y a la limpieza.
doras alrededor de 1490, y una autoridad en cuanto a tevtiles ·)r En tanto las industria: textiles presentaban un continuo progreso
M. D. C. Crawford llega a decir que «sin ese inspirado dibujo pu' ds..,la invención mucho antes de la introducción de la máquina de
diéramos no haber tenido ulteriores desarrollos de la maquinaria vapor, asimismo presenciaron la degradación de la mano de obra
.\
textil tal y como la conocemos». Johann jurgen, un tallista e.: rna- ~~través del desplazamiento de la experiencia y por la ruptura del
dera de Brunswick, inventó un torno para hilar paicialmenre au.v control p"Htico sobre los procedimientos de producción. La primera
mático con una lanzadera alrededor de 1530. característica se aprecia quizá mejor en las industrias en las que la
Después de Leonardo una serie de inventores trabajaron en el división del proceso puede "t'urarse más ~l.l11 que en las I extiles.
telar automático. Pero el dispositivo que ¡,izo posible la máquina La «manu-factura», es decir, la Iabor a mano organizada, repar-
fue la lanzadera mecánica de Kay, la cual incrementó de manera tiaa y llevada a cabo en grandes establecimientos con o sin máquinas,
considerable la capacidad productiva del telar a mano más de ochen- d!vidió el proceso de producción en una serie de operaciones especia-
ta años antes de que la energía del vapor hiciérase aplicable con • JlZ1¡das.Cada una de ellas fue efectuada por un trabajador especiali-
éxito al telar automático. Este trabajo fue en parte anticipado en el ~do cuya destreza aumentaba en la medida que su función era limi-
telar de cinta estrecha, inventado primero en Danzig y después in. 'taaa. Esta división era, de hecho, una especie de análisis empírico
troducido en Holanda, pero el desarrollo del tela al'tom:í';~o, pnr ,ciel proceso de ti:abajo, dividiéndolo en una serie de movimientos
¡~I',n Bell y Monteith, fue en realidad un producto de la fase paleotécnica, ,"", . t: - 1
ÍJll1nano~ 5IWp,Jtl\..<luOSc:;:~ p'J d'éJ entonces trans f orrnarse en opera-
1,1.1
163
J62 Capíru; 1 ••.i,¡st eotécnica

cienes mecánicas. Una vez realizado este análisis, la reconstru«: : :!1 el campo que las que habían llegaAo a dominar en el taller: es-
de la secuencia completa de operaciones en una máquina se h;! I ~;zación y división del trabajo. Si se desea contemplar el período
más factible. La mecanización de la mano de obra humana, en ef«. :otécnicoen su mejor momento, debe uno hacerla quizá en el si-
era el primer paso hacia la humanización de la máquina, hurnan . lo XlII, antes de que aquel proceso se iniciara, o a más tardar al
ción en el sentido de dar al autómata algunos de los equivalc.: 1 del siglo XVI, cuando el trabajador normal, aun perdiendo ya
mecánicos de parecido con la vida. El efecto inmediato de esta, eno, perdiendo libertad y autonomía, era indócil y fértil en re-
visión del proceso he una monstruosa deshumar.ización, las pcc.. os, capaz todavía de luchar o colonizar antes ql'e resignarse a so-
fatigas de la artesanía apen= pueden compararse con ella. Mar': :::.lerseal yugo de la máquina, o bien a convertirse en una máquina,
resumido ese proceso admirablemente. J bien a competir sudando trabajo con los productos de la máquina.

«Mientras la simple cooperación», dice Marx, «deja los mérod quedaba al siglo XIX el llevar a cabo esta degradación final.
individuales de trabajo sustancialrnente inalterados, la manufactu, Pero aunque no se pueden ignorar los defectos de la economía
revoluciona dichos métodos y elimina radicalmente la capacidad ,: :!Jtécnica,incluyendo el hecho de que se pusieran al servicio de
1~ mano df' nhr~ individual. Transforma al trabajador en un Esi,tl:' JÓrbosas ambicione= :' rlP lln~ idt>nl()gía corrompida las más pode-
un mono trua, forzándole a desarrollar alguna cicstreza altamente CSFr :osasmáquinas de destrucción y exquisitos aparatos para la tortura
cializada <1 expensas de un mundo de impulsos y facultades produ: l,:~hombre, aunque no se pueden ignorar tales coses, tampoco se

tivas, algo similar a como en la Argentina sacrifican un animal cr dtben subestimar los verdaderos logros. Los nuevos procedimientos
tero simplemente con el fin de aprovechar su piel o su sebo. ¡\r ;horraban la mano de obra humana y disminuían -como observó
sólo las varias operaciones parciales son asignadas a diferentes indi- cpÓrtunamente el industrial sueco Polhem- la cantidad y la inten- .,,'~' "
;j, ,\ú.
viduos, sino que el individuo mismo es dividido, transformado en u:: ;idad del trabajo manual Este resultado se consiguió con la susti- ") ," ' 'f¡
.. "~
motor automático de alguna operación parcial.i. Para empezar e: ~qón' del trabajo manual por la energía hidráulica, «con beneficios t~ (
trabajaoor vende su capacidad de trabajo al capital porque él mismr cicl;100 o incluso del 1.000 por 100 en los costos relativos». Es
!¡~,\'::~o,
carece de los medios materiales exigidos para la producción de un ~subesümar las ganancias si se aplica simplemente una unidad ..
.y.
'

articulo. Mas su capacidad de trabajo renuncia de hecho al trabaio de->p...edida cuantitativa a las mismas, si uno compara los millones de .11'

a menos que se venda al capital». caballosvapor ahora disponibles con los existentes entonces, si uno "~I'
"~~ 0"
1, .'1" .¡.;
En esto residía tanto el proceso de trabajo como los resulrade to,.l!1parala gran cantidad de mercancías salidas de nuestras fábricas .. , P
1, • J
alcanzados a través del incremento de la utilización de la energía :' mh"Jlamodesta producción de los antiguos talleres. Pero para juzgar
la maquinaria en el período eotécnico. Señaló el fin del sistema gre· "'3S;¡doseconomías de manera correcta, se debe emplear también una
mial y el principio del trabajador asalariado. Señaló el fin de la dis \~~d de medida cualitativa, debe uno preguntar no simplemente
ciplina interna del taller, administrado por maestros y oficUes a 'Qíanta energía bruta entró en ellas, sino' qué cantidad de ella se
través de un sistema de aprendizaje, enseñanza tradicional, y la ins- ~~ó a h producción de mercancías duraderas. L& energía del ré-
pección conjunta del producto; en tanto indicaba el comienzo de Itmreotécnico ?O se desvaneció en humo ni sus pr?ducto.s fueron
una wsciplina externa impuesta por el trabajador y el fabricante en .1wq.amente arrojados como montones de basura: hacia el SIglo XVII
el interés de üü beneficio privado, un sistema que se prestó a l' ~ trastorrnado los bosques y los pantanos de la Europa septen-
adu1,eración y al deterioro de las normas de producdón casi ta"t~ "lQ.Onal en un continuo paisaje de bosques y sembrados, de pueblos
como se prestaba a los mejoramientos técnicos; Todo ello constituyo ,.",_jUnes.: Un paisaje humano ordenado reemplazó los prados des-
un gran descenso. En las industrias textiles el descenso fue rápido lilQS y los .montes salvajes, en tanto las necesidades sociales del
y violento durante el siglo XVIII. fiñpre habían creado centenares de nuevas ciudades, sólidamente
En resumen, a medida que la industria se perfeccionó más desde struidas y dispuestas con holgura, ciudades cuya espaciosidad,
un punto de vista mecánico, desde el primer momento se atrasó más ~n y belleza aún retan en su decadencia, la escuálida anarquía de
desde un punto de vista humano. La agricultura adelantada, tal Y ~uevas ciudades que las siguieron. Además de los ríos, había
corno se :""ctirrOJ en la~ grandes fieras h::clfl Enalcs .le este j:uíodr" enarcs de milla; de camles :a¿r.r;¡2~ ¿f' l?:; tierras construidas de
trató de establecer, como señaló Arthur Young, las mismas normas sta del norte, había puertos preparados para la seguridad.. y+la
V. TECNICAS DE LA J\.!ADERA
164 Cap͡'

11l1ClaClOn de una red de faros. Todo esto constituía efectivas re


zaciones, obras de arte cuyas formas bien trabajadas resistieron
proceso de degradación y aplazaron el final ajuste de cuentas n .: .
deben someterse todas las cosas humanas.
Durante este período, la máquina fue complementada deCl!.·:
mente por la utilidad; si el molino de agua proporcionó más encr, '
el dique y los fosos de drenaje crearon más cantidad de suelo U"
I
zable. Si el canal ayudó al transporte, las nuevas ciudades ayudar
al trato social. En cada secter de la actividad babía equilibrio err:
lo estático y lo dinámico, lo rurai y lo urbano, lo vital y lo m«
I
nieo. Así, pues, no es sólo en las tasas anuales de conversión de :1
energía o en la tasa anual de producción como debe uno calibr,-
las oanancias del oeríoJo eotécnico, muchos de sus ar .efactos e
usan- aún y están aún tan buenos como si fueran nuevos, y C"111-'
se tiene en cuenta el. superior tiempo de funclOnamiento disfruuc
I
pcr los productos eotécnicos el fid de la balanza se inclina hacia .
lado. Lo que le faltó en energía, le suplio con tiempo: sus 01, .• ·
'''!"' . .....,
tenían duración. Al período eotéccico ea le faltó ni tiempo ni vigor
lejos de afanarse día y noche para conseguir tanto como consigo.
disfrutó en los oaíses católicos de alrededor de un centenar de dí
de fiesta al año:
1: La madera
damentalmente
fue la base principal de la industria eotécnica; se usó fun-
en la minería. Se usaron troncos huecos en bombas y como
tuberías para condur+ión de agua, así como en la artesa que se muestra
:::I~/~\I
•• ,1 J,f\

' I
La magnitud del exceso de energías en el siglo XVI se p~h:dt m'¡s arriba: se utiliz