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Resumen Final Antigua II

Dickinson: La Edad del Bronce Egea

Sociedades preindustriales se basan en la explotación de la tierra. EB Egea, en un grado


aún mayor por el pequeño tamaño de sus sociedades. Existencia de artesanos
especializados pero sólo a tiempo parcial. Sólo especialistas mantenidos por las
oligarquías de una casa, un palacio o institución religiosa pudieron dedicarse a tiempo
completo. Si existían comerciantes profesionales distribuían sobre todo productos
agrícolas. Sacerdotes y otras personalidades socialmente relevantes aparecen como
propietarios de tierra, siendo esta su principal fuente de ingresos. La mayor parte de los
datos proceden de yacimientos amplios, que abarcan varios períodos más que de los de
corta duración.
AGRICULTURA
Al igual que en el Neolítico, los asentamientos cultivaban diversas clases de cereales y
legumbres (predominio de cebada, amplia difusión del trigo)=> en los textos de lineal B
es el alimento básico que se reparte por raciones. Especie nueva: mijo. La arveja se
almacenaba, pero quizá se usara sólo como forraje para animales.
El principal cambio en la agricultura de la EB fue la introducción de la horticultura, en la
que los palacios estaban interesados. En los textos en lineal B de Cnosos y Pilos se
mencionan grandes huertos y viñedos, así como reparto de aceitunas, aceite, higos, vino.
Creta tenía tempranos contactos con Próximo Oriente, donde el olivo hace su aparición
antes del final del 4to mileno. La cuestión de la fecha para el cultivo del olivo fuera de
Creta permanece abierta. Información más abundante para la viña. Importante incremento
de vasijas y jarras para beber en el Bronce Antiguo: beber vino estaba fuertemente
asociado a la posición social. Un aspecto importante del cultivo de la vid, el olivo y la
higuera es que requieren trabajo durante muchos años antes de que empiecen a dar frutos
en forma significativa. Cuántas casas o comunidades tendrían los recursos y la voluntad
para asumir esta tarea? Posibilidad de que sólo los palacios exploten la horticultura a
escala extensiva. Otros cultivos: almendras, pistachos, apio, ajo, lechuga, cebolla,
hierbas, especias, azafrán, sésamo, comino (estos últimos llevan nombre semítico, es
posible que se importen de Oriente). Fibra de lino, mostaza (recolección). De muchas
comunidades de Mesenia tenemos registrado el pago de un impuesto en fibra de lino sin
elaborar, en cantidades importantes, de las cuales el palacio recibía la mayor parte.
EXPLOTACIÓN DE ANIMALES
Transformaciones en la ganadería: Próximo Oriente, cuarto milenio: “revolución de los
productos derivados”=>de la explotación para obtener fundamentalmente carne, a la
producción intensiva de leche, lana y uso como animales de tiro. Ovejas, cabras, cerdos,
pocas vacas, bueyes (arado o carreta aunque no atestiguado arqueológicamente). También
animales para sacrificio. El caballo pudo utilizarse para tirar el arado en Grecia, pero es
más probable que tanto el caballo como el burro se emplearan principalmente como
animales de carga al principio para luego montarlos. Unas pocas figurillas de caballo con
jinete indican que el caballo se montaba desde fines del micénico. Para esta época, el
caballo parece asociado exclusivamente a la aristocracia y es posible que los rebaños los
mantuvieran los palacios con el único fin de obtener parejas para los carros.
Animales domésticos: restos de perros son bastante frecuentes (a menudo se comía su
carne), el gato está poco atestiguado y no es seguro de que se trate de una especie
doméstica; es posible que se introdujera desde Egipto. Domesticación de la abeja.
Existencia de caza, aunque no hay indicios de que sea actividad significativa: ciervos,
liebres, zorros, jabalíes. Pesca, atestiguada más en representaciones artísticas que en
hallazgos concretos.
Asentamientos: en general se acepta que todos los yacimientos localizados eran
asentamientos agrícolas. Otras posibilidades: lugares rituales, puestos de guardia,
campamentos estacionales de cazadores y pastores. Los asentamientos de tamaño medio
se concentran en el cultivo de cereales, legumbres, vegetales y en el cuidado de una
modesta cabaña ganadera. En los asentamientos grandes, agricultura de huerto,
explotación intensiva de ganado, cultivo de especies raras (casas más ricas o economías
palaciales, propiedades de la oligarquía gobernante o controladas por ella).
De las ciudades, las más pequeñas tal vez tuvieran una población de varios cientos de
personas, el asentamiento agrícola medio tendría algunas decenas y los más pequeños,
una o dos casas. Las concentraciones de gran tamaño deben haber alcanzado poblaciones
de varios miles. Las poblaciones de estados y las regiones de mayor tamaño tendrían
poblaciones del orden de las decenas de mil (máx. 40.000).
Mirtos: acumulación de grupos de casas, cada una con sus dependencias para cocina y
almacenes, que se van añadiendo en una secuencia cronológica a medida que el número
de familias que había que acomodar crecía hasta un máximo de cinco o seis.
Parece probable que en Creta hubiera sólo unos poco núcleos grandes muy separados
entre sí, con poblaciones de varios centenares de personas. Mucho más frecuentes serían
las aldeas pequeñas con menos de 10 casas y en algunas áreas habría enclaves más
pequeños, como granjas aisladas o campamentos estacionales de pastores, algunos de los
cuales podrían ser satélites de una aldea central. Halstead ha sugerido que un modo
disperso de asentamientos muy pequeños amplía las posibilidades y las opciones de
subsistencia. Lerna III (Heládico primitivo? C2500?): aparición de edificios
monumentales, fortificaciones: tentación de atribuirles funciones de palacio o templos,
pero los análisis no confirman todavía sus funciones. Uno de ellos parece ser, sin
embargo, un edificio público. Los yacimientos que contenían este tipo de edificaciones, u
otro signo de importancia tales como objetos valiosos, quizás se estuvieran
transformando en centros regionales o en capitales de protoestados. No obstante, este
proceso, en todas partes excepto en Egina se vio abortado. Tendencia de la población a
concentrarse en asentamientos mayores en todo el Egeo desde finales del BA. Los
yacimientos de la Grecia continental están integrados por edificios relativamente grandes,
del tipo “habitación con porche” (megaron), aunque de cierta envergadura nada sugiere
que fueran más que aldeas. Ningún rasgo significativo, como fortificaciones o lugares
sagrados, sugiere que se trataba de comunidades autosuficientes, ligadas entre sí por
débiles lazos, con una organización social relativamente simple.
Los asentamientos más importantes de Creta y de algunas islas podemos considerarlos
ciudades por las notables semejanzas con ciudades del próximo oriente, a pesar de su
menor tamaño. En ocasiones el plano de calles se articula en torno a una plaza central o
un edificio importante. Cañerías que van desde los edificios a los principales canales.
Casas que varían en tamaño y complejidad, pero por lo general, varias habitaciones y dos
pisos. Existencia de algunos principios de urbanismo: control sobre, por ejemplo, las
fachadas de las casas: sistema regular de resaltes y recuadros a lo largo de las calles
principales. Grado de sofisticación considerable. Falta sistema público de abastecimiento
de agua, rasgo de ciudades mediterráneas posteriores. Es probable que las ciudades
fueran ante todo puertos. Algunas, control de centros menores. No hay indicios de cómo
se introdujo este control ni por qué. Una respuesta parcial: búsqueda de mayor seguridad.
En Creta los indicios de situación turbulenta son más claros en el este (torres y cisternas
de Pirgos, en enclave fortificado en Hagia Fotia y torres vigía). Estos cambios tal vez
sean también consecuencia del reforzamiento de la autoridad central, podemos identificar
al interior de estas ciudades lo que parece ser un edificio administrativo. No debe hacerse
distinción demasiado rígida entre ciudades y aldeas en lo que se refiere a actividades. La
mayoría de los residentes de las ciudades probablemente poseían tierra y la trabajaban,
incluidos aquellos que eran artesanos especializados, sacerdotes o administradores, pero
sería la presencia de estos personajes lo que convertía a las ciudades en lugares centrales
y hacía que los mercaderes la visitaran o se establecieran en ellas. Época de “segundos
palacios” en Creta: señales de aprovechamiento de toda la tierra cultivable, terrazas y
diques para mayor rendimiento. También específicas de Creta: “villas”, conjunto de
edificaciones, se encuentran a menudo las funciones de centro administrativo,
almacenamiento, ceremonias, frescos, sellos y tablillas lineal A. En sus proximidades se
practica agricultura intensiva. Los indicios de fortificaciones sugieren un ambiente no
siempre pacífico en el Egeo. Una potencial amenaza pudo haber sido el creciente poder
de los centros de la Grecia continental (Micenas, Pilos, Peristeria): destacan por todo
aquello que carecen en comparación a las islas. Ni plano urbano, ni edificios
monumentales, uso administrativo de sellos o escritura. Nueva oligarquía del continente
se caracteriza sobre todo por sus ricos enterramientos, casas algo más elaboradas que la
media, pero no hay nada semejante a las “villas” cretenses.
Importante horizonte de destrucción en Creta al final de los Segundos Palacios se vio
seguido de un período de decadencia. Las villas parecen haber desaparecido como tales,
al igual que algunas ciudades y asentamientos pequeños. Las pruebas de que el período
de prosperidad aún no había acabado pueden aducirse también para otras partes de Creta.
Las tradiciones minoicas se mantuvieron aunque la economía doméstica estaba
cambiando. Hay otros indicios de que Creta no perdió completamente su personalidad en
esta época, de modo que etiquetarla como “micénica” es incorrecto, aunque perdiese su
condición de predominio cultural en el Egeo. En la Grecia continental durante los
Terceros Palacios se produjo la mayor expansión, en términos de poblamiento de toda la
Edad de Bronce. Es probable que el surgimiento de economías de palacios esté vinculado
a esta expansión. Presencia de textos en lineal B y sellos indica el surgimiento en la
Argólide en torno a Micenas, en Mesenia en torno a Pilos, en Beocia en torno a Tebas. En
conjunto, la arquitectura de los asentamientos micénicos no parece muy impresionante.
Aunque se observa el propósito evidente de reflejar la estructura social en la elevación
del palacio y en la constitución misma de una acrópolis. Casas que son combinación de
residencia, almacenes y oficinas.
La presencia de fortificaciones a menuda se ha utilizado para argumentar que la guerra
era más frecuente en esta época que antes, pero esto se ve contrarrestado por la amplia
distribución de asentamientos, muchas veces pequeños, lo que indica una sensación
generalizada de seguridad. La creencia en el talante belicoso de la sociedad micénica en
este período parece derivar de otra creencia, la de que esta sociedad se encuentra
adecuadamente reflejada en la épica homérica. Sin embargo el mundo de Homero en el
cual la riqueza la constituyen ganado, tesoros móviles adquirida mediante el pillaje
parece completamente alejado de este mundo de ordenada fiscalidad reflejado en los
textos de lineal B. Se hace difícil pensar que el pillaje y la piratería (existentes pero
aislados en ciertos puntos del mundo micénico) hubieran sido estimuladas por las
sociedades de palacio. Con frecuencia se insiste en el control de los palacios de las
economías de sus territorios: funciones que desempeñaban como centros redistributivos.
Se ha sugerido que incluso incentivaban determinada especialización en algunas zonas en
detrimento de la autosuficiencia. Los trabajadores del palacio recibían materiales y
raciones de productos agrícolas, el palacio de Pilos enviaba ofrendas (aceite de oliva) a
capillas y a los artesanos se les entregaban materiales importados como el bronce, el oro
y el marfil. Algunos trabajadores altamente especializados eran mantenidos por el
palacio. Lawagetas, figura más importante del Estado después del wanax. E-ke-rya-wo,
importante propietario de tierras. Todos ellos en condición de poder ofrendar vino por
medio de su propia producción. Parece claro que la tierra ki-ti-me-na siempre figura
asociada a individuos y la ke-ke-me-na puede depender de la comunidad (damos), de
grupos de pastores o a veces de individuos. La tierra del primer grupo parece en todos los
casos haber sido adjudicada a artesanos y pastores, quienes probablemente la recibieran a
cambio de sus servicios en beneficio del palacio o de la comunidad en su conjunto. De
los textos se infiere que la esfera religiosa no estaba separada de la esfera secular ni fuera
de su control; de hecho, es posible que el wanax fuese la figura principal en ambas.
También que, por la frecuente condonación o postergación de deudas, no podemos hablar
de un sistema particularmente duro u opresivo. De ahí que caiga la hipótesis de colapso
de las economías palaciales por revueltas de un campesinado oprimido, algo en cualquier
caso improbable dado que nada indica una fiscalidad generalizada sobre productos
agrícolas básicos. Los indicios de crecientes dificultades nos sugieren más bien una
situación que ha ido evolucionando durante algún tiempo, en el cual las oligarquías de los
palacios encontrarían cada vez más dificultades para adquirir bienes que solían conseguir
a través del comercio, y quizás como consecuencia de esto surgieron tensiones y
conflictos entre los distintos estados micénicos, al menos en algunas zonas. Sean cuales
fueren las causas, el colapso no significó el colapso de cualquier tipo de sociedad
organizada. Sus economías agrícolas cambiaron poco a poco: la popularidad de la
pequeña jarra de estribo sugiere que la producción de aceite de oliva probablemente
perfumado seguía siendo una especialidad de algunas regiones; pero estas jarras ahora
rara vez viaja fuera del Egeo y las grandes jarras de estribo para almacenamiento han
desaparecido. Hipótesis de que durante la Edad Oscura, la población se concentró en los
escasos asentamientos sobrevivientes, tal vez en torno a la residencia de la familia
dominante. Podemos pensar que la agricultura estaba nuevamente orientada hacia la
subsistencia (más cereales y legumbres que cultivos de huerta).
La gente y su modo de vida:
Los datos indican baja esperanza de vida, en torno a los 35 para los hombres y 30 para las
mujeres. Enfermedades dentales y pérdida de dientes, posiblemente asociada a una dieta
rica en hidratos de carbono. El hecho de que hubiera algunos individuos con buena
dentadura podría atestiguar la presencia de familias con mayores recursos. Signos de
artritis y “adaptaciones rurales” producto del trabajo de la tierra y de los viajes a pie.
Fracturas defensivas en mujeres, probablemente producto de violencia doméstica. Casos
raros de trepanación: alivio de jaquecas o liberación de malos espíritus. Nivel general de
los huesos: indicador de frecuente desnutrición. Promedio de 1.67 m en hombres y 1.55
en mujeres. Agua, combustible, comida, cuidado del ganado, recolección de frutos,
confección de ropa, tareas asumidas frecuentemente por mujeres con ayuda de los hijos
mayores. Aparentemente, la responsabilidad se nucleaba por familias, y no por la
comunidad en su conjunto. Probable ayuda recíproca de vecinos. En períodos de baja
actividad, producción de herramientas y utensilios, acondicionamiento de casas.
Desplazamientos para visitar especialistas. También se puede pensar la existencia de
asambleas periódicas para la resolución de asuntos comunes. En las ciudades de puerto,
cabe pensar una mayor actividad de intercambio y en aquellas que fueran sede de palacio,
la obligación más marcada de prestar servicio y la existencia de un mayor número de
fiestas patronales y religiosas. Los ritmos naturales del año agrícola determinarían todos
los aspectos de la vida.
Conclusiones: Como punto de partida aceptamos que en su momento culminante en la
Edad de Bronce, en el Egeo se había establecido una civilización. Cómo ocurrió esto, por
qué desapareció y si fue amplio su legado para la civilización griega posterior. Las
explicaciones de los cambios culturales que descansan en teorías de invasión y
colonización han perdido verosimilitud. Además las primeras poblaciones agrícolas no
tenían ningún motivo para estar constantemente en movimiento. Las teorías que explican
los cambios a partir de la influencia que ejerce una cultura superior sobre las demás
tienden igualmente a caer en una cierta circularidad. No debemos concebir esta influencia
como una consecuencia obvia del contacto: es precisa una explicación a partir de la
evolución propia de esta cultura que muestre por qué en ese momento concreto fue
permeable o se adaptó a elementos extranjeros. Por ejemplo, es claro que la Grecia
continental estuvo en contacto con las civilizaciones egeas mucho tiempo antes que estas
comenzaran a influirla culturalmente. Explicaciones en términos de desastres naturales
(ej, terremotos) pueden ser más verosímiles pero también plantean sus propios
interrogantes: por qué un mismo fenómeno puede desencadenar en un momento la
desaparición de una civilización y en otro sólo la interrupción momentánea de su
desarrollo? Las hipótesis más convincentes deben explicar las transformaciones como
parte del funcionamiento de un proceso cultural, considerando las interacciones en el
interior del Egeo, las relaciones con el exterior, la acción de determinados
acontecimientos que actúan como catalizadores o como factores coadyuvantes. Factores
relevantes: obtención y traslado de recursos, competencia por la posición social, la
función desempeñada por los intercambios y la ideología y su uso para consolidar el
poder de las minorías dirigentes. Si bien el período en el que las culturas de la EB
emergen de su pasado neolítico todavía permanece oscuro, es claro que estas culturas
heredaron no sólo un paisaje apto para la agricultura, sino también un conjunto de redes
de contactos por las cuales distribuían obsidiana, otros materiales y herramientas, así
como nuevas ideas y técnicas. Los isleños desarrollaron una cultura propia y
relativamente homogénea que bien puede constituir un ejemplo de los efectos causados
por la interacción entre organizaciones políticas semejantes, en la que los crecientes
contactos en el seno de un grupo de comunidades de un nivel similar puede ser un
estímulo para el desarrollo. Tendencia común en todo el Egeo hacia sociedades
jerarquizadas, visibles en los ajuares funerarios, asociación de lo ceremonial y lo ritual
con el rango social. Riqueza regional: parte central y nororiental de Creta, NE del
Peloponeso, Ática, Beocia, Eubea central y Mesenia. Esta riqueza adopta la forma de
objetos fabricados con materia prima de gran valor a las que no podían acceder todas las
comunidades del Egeo. Admitir alguna forma de intercambio que llegara hasta Próximo
Oriente: este parece ser uno de los rasgos fundamentales de la evolución del Egeo. Podría
deducirse de lo dicho que cuanto más elevado fue el desarrollo cultural en el Egeo, mayor
su dependencia de los vínculos establecidos con el Próximo Oriente. Es posible defender
la hipótesis de que había una demanda creciente de objetos que daba prestigio a su
propietario. El deseo de mayores bienes de esta clase puede haber estimulado la
producción de bienes para intercambio, intensificando la producción agrícola. Así pudo
nacer un delicado equilibrio de interdependencias entre numerosas comunidades,
vulnerable ante cualquier imprevisto.
La cultura material de la Grecia continental no evolucionó más allá de la aldea durante
varios siglos. General escasez de ajuares, pequeñas variaciones de rango. Tras un período
de oscuridad (¿) surgen intercambios fluidos entre Grecia y Creta. Presencia de
fortificaciones hacen pensar en poder centralizado y en situación inestable en el Egeo.
Esto no se ve reflejado en Creta, situación excepcional de estabilidad y cohesión que se
aprecia implícitamente en el uso de tumbas comunales a lo largo de muchas
generaciones. Es posible que en Creta el pueblo y los recursos se movilizaran gracias a la
religión, pero la aparición de los Primeros Palacios (2000-1700 ac) no puede explicarse
claramente desde esta perspectiva ni desde ninguna otra. Autores como Branigan han
insistido en las pruebas más antiguas de que los palacios tuvieran un importante
componente de almacenes. Aunque la hipótesis de influencia directa de Próximo Oriente
es difícil de establecer al respecto, sí se puede avanzar en la posibilidad de que los grupos
dirigentes en los núcleos cretenses se inspiraban en lo que conocían acerca de las
expresiones de poder en Próximo Oriente. Luego, adopción de rasgos arquitectónicos,
administrativos, sistemas de pesos y medidas. Proceso paulatino, nuevamente “peer
polity interaction”. El auge de los palacios se vio acompañado por un declive del uso de
tumbas comunales. El final de los primeros palacios se ha atribuido a un terremoto, pero
se duda de las consecuencias graves sobre un área tan amplia. Posibilidad de que el final
obedezca a un período de guerras en Creta del cual Cnosos surgió como núcleo dirigente.
En los segundos palacios, la distribución de las pruebas de actividad administrativa
sugiere que estaba descentralizada y es posible que la principal función de los palacios
fuera ceremonial y de almacenamiento. Desde una posición más cauta, cabe pensar en la
dispersión de los sellos como nexos entre los distintos centros, un signo de intercambios
producidos en el interior de un estado dominado por Cnosos. No obstante, en Creta no
tenemos las típicas representaciones del rey desempeñando sus funciones militares o
religiosas ni las inscripciones públicas que registran sus hechos y leyes. Aunque lo mismo
puede decirse de los monarcas micénicos, allí sí hay registro de tumbas “principescas”
para las que no hay equivalente en Creta. La impresión de conjunto es la de estar en
presencia de una aristocracia que incluye a hombres y mujeres. La representación de esta
en ceremonias rituales, vestidos y adornados de maneras especiales, nos hace pensar en
una legitimidad asociada a lo religioso, probablemente hereditaria. Siempre es peligroso
extraer conclusiones de la forma en que una aristocracia decide representarse a sí misma,
pero la casi total ausencia de armas y situaciones militares es un buen argumento para
pensar que no importaba en exceso el monopolio de la violencia. Si bien es cierto que la
imposición de un culto puede haber generado tensiones de las que no tenemos rastros,
también hay escasos indicios de un control verdaderamente centralizado a la manera de
los terceros palacios.
El surgimiento de Micenas y de otros centros de poder en Grecia continental sigue siendo
difícil de explicar, pero las líneas fundamentales de este proceso parecen claras: una clase
dirigente, surgida en el ámbito local, al frente de principados de variado tamaño. Rasgos
militares. Especiales relaciones entre la Argólide y Cnosos. Sociedad estable y ordenada,
jerarquía establecida: palacio encima del resto del núcleo habitado. A la cabeza, el wanax
y lawagetas como funcionario importante (probable diarquía?). No hay razones para
suponer que este nuevo y homogéneo panorama “micénico” en el Egeo fuera signo de
unidad política. Jerarquía de funcionarios, principales personajes designados
probablemente entre la clase de propietarios. La propiedad de la tierra llevada aparejada
diversas responsabilidades con respecto al estado, incluyendo tal vez el servicio militar.
Procesos de recaudación fiscal y movilización de recursos bastante sofisticados. La
decadencia de estas sociedades está asociada a una multiplicidad de factores entre los que
se cuentan guerras, piratería, malas cosechas, epidemias, procesos de erosión, catástrofes
naturales. Tras la caída de los terceros palacios, reconstrucción parcial. Concentración de
la población en lugares próximos al mar revela persistente importancia de los
intercambios. También era necesario que se dieran condiciones de estabilidad en el
Próximo Oriente y cuando esto no era así, el Egeo difícilmente pudiera mantenerse por sí
solo. Así, aunque el Egeo logró superar el hundimiento minoico no sobrevivió al colapso
micénico debido a los severos problemas que contemporáneamente atravesaba el PO.
Con los datos que tenemos hoy en día, fue la época oscura y no la EB la que vio nacer a
“los griegos”.

Pomeroy-Burstein: La Antigua Grecia. Cap 1

Desde los primeros momentos de su historia, los griegos se aventuraron a surcar los
mares. Carácter limitado de sus recursos naturales (medio natural como factor
fundamental para determinar modo de vida y desarrollo social): parte meridional de
península Balcánica. Grecia tiene las dimensiones de Inglaterra aprox, paisaje muy
abrupto (montañas 75% del territorio), 30% de la tierra es cultivable (sólo en un 20%
puede considerarse buena desde el punto de vista agrícola). Numerosas planicies costeras,
pequeños valles aislados. El mar como vía de comunicación más cómoda. Durante toda la
Antigüedad, las aguas del pequeño mar Egeo unieron a los griegos con el Oriente
Próximo y con Egipto en los ámbitos comercial, cultural, político y militar. Vínculos
comerciales fundamentales: carencia de materias primas. Clima mediterráneo: semiárido,
con veranos largos y secos e inviernos cortos, frescos y húmedos (época de mayores
precipitaciones). Clima generalmente benigno, suelo bastante rico: posibilidad de cultivo
en terraza en laderas de las colinas. Madera, en un tiempo abundante en zonas boscosas,
se agota hacia el s V a.C, obligando a su importación. Agua, recurso escaso: pocos ríos
que corran todo el año. El regadío a gran escala no es posible como en los grandes valles
fluviales de Egipto y Mesopotamia: la agricultura depende de las precipitaciones anuales.
En general, no obstante, la tierra permitía a la mayoría de los labradores llevar una vida
decente, aunque modesta. Aunque sequía, amenaza constante y temida. La vida en el mar
era igualmente imprevisible. No es de extrañar que los dioses que adoraban fueran
personificaciones de los elementos y las fuerzas de la naturaleza.
Cultivos: la “tríada mediterránea”, cereal, vid y olivo: pan, vino y aceite de oliva, la base
de la dieta griega. También legumbres y diversos tipos de frutas (sobre todo higos) y
verduras y frutos secos. Carne: parte muy pequeña de la ingestión diaria de alimenta de
una familia media. Pastoreo de pequeños animales: ovejas, cabras para lana, queso, carne
y pieles y proporcionan estiércol. Bueyes y mulas como animales de carga. Vacas y
caballos constituían un símbolo de riqueza. Esta vida agrícola y pastoral permaneció
básicamente inalterable durante toda la historia de Grecia. El hecho fundamental desde el
punto de vista económico de que la Grecia antigua fuera ante todo un país de agricultores
a pequeña escala determinaría todos los aspectos de la sociedad griega, desde la política a
la guerra o la religión. Así mismo, la principal fuerza de disgregación: constante tensión
existente entre los ciudadanos que poseían muchas tierras y los que poseían pocas o
ninguna.
Para estos autores, la verdadera historia de Grecia, en el sentido de acontecimientos
específicos afectando a una serie de individuos concretos, no empezaría hasta el s. VII
a.C, cuando la escritura permitió establecer registro. Lo que había ocurrido anteriormente
llegó en forma de los antiguos Mitos, transmitidos oralmente de generación en
generación durante siglos. Los historiadores modernos son bastante escépticos a aceptar
trazos de veracidad en estos relatos o marcas de valor histórico (bu!). la principal leyenda
del pasado griego era el mito de la Guerra de Troya, el asedio de esta ciudad por un gran
ejército de griegos al mando de Agamenón, rey de Mecenas. Para los griegos de época
posterior, la principal fuente de conocimiento de ese pasado eran los poemas homéricos,
compuestos, sin embargo, cinco siglos después de la Guerra, en torno al 750-700 a.C.
Presentan la época de la Guerra de Troya como un período de gran riqueza y esplendor
arquitectónico. La sociedad real del Bronce Reciente había sido olvidada por completo.
El tipo de sociedad reflejado en los poemas, se halla de hecho cronológicamente mucho
más cerca de la del propio poeta. Hoy, casi todo lo que sabemos de la Grecia primitiva se
basa en el estudio de los restos arqueológicos. Y en ese sentido, los arqueólogos del Egeo
son muy afortunados, ya que cuentan con una gran cantidad y variedad de materiales para
reconstruir a partir de ellos la sociedad: cerámica pintada, pintura mural, relieves,
escultura y, lo que es más importante, documentación escrita conservada en tablillas de
arcilla.
Grecia durante la Edad de Piedra
Los humanos vivieron en Grecia por lo menos desde el Paleolítico Medio (ca. 55.000-
30.000 a.C). Cazadores y recolectores de plantas silvestres, utilizaban herramientas
finamente talladas y armas de piedra, madera y hueso. A finales de la Era Glacial, cuando
empezaron a retroceder los hielos que habían cubierto la mayor parte de Europa
(ca.12.000 a.C.), el clima de Grecia se calentó considerablemente: el paisaje, su flora y su
fauna fueron modificándose hasta alcanzar sus formas actuales. En este punto, los
hombres cazaban ciervos y otros animales más pequeños, pescaban en aguas costeras,
recolectaban cereales, guisantes y habas silvestres, así como frutos secos. Probablemente
tenían también alguna experiencia en la navegación marítima.
A comienzos del Neolítico (ca. 6500-3000 a.C.) los hombres aprendieron a cultivar los
cereales y otras plantas silvestres y a domesticar animales. Este nuevo modo de vida
reproducía un proceso iniciado en el Oriente próximo casi dos mil años antes y quizá
fuera introducido en el país por nuevos pobladores llegados de la Anatolia occidental. El
cultivo de plantas constituye un acontecimiento crucial: permite el incremento de la
población y obliga al sedentarismo. Aparición de los primeros poblados agrícolas
permanentes (casas de una sola habitación: adobe sobre cimientos de piedra, tejados
planos a dos aguas hechos de paja o maleza). Organización social probablemente muy
sencilla: cooperación de familias, división sexual y etarea del trabajo, comienzo de la
jerarquización del hombre sobre la mujer, jefaturas con carácter temporal (“big man”).

Las antiguas civilizaciones del Oriente Próximo


Mientras en Grecia y otras zonas de Europa evolucionaban las sociedades jerarquizadas,
en Asia occidental y Norte de África se formaban el Estado y la Civilización. Para cuando
Grecia alcanzó una civilización elevada (ca. 1600 a.C.), las culturas civilizadas del
Oriente Próximo ya tenían 1500 años de antigüedad. Los maestros directos de los griegos
habrían sido los cretenses, que alcanzaron ese nivel en torno al 2000 a.C.
La región donde surgió la civilización más antigua fue Mesopotamia, entre los ríos Tigris
y Éufrates. Extensa llanura fluvial, capacidad de organizar y dominar el medio natural y
social había llegado a un nivel bastante alto hacia el 3500 a.C. Allí aparecieron por
primera vez todos juntos el regadío a gran escala, la tecnología de los metales, las
grandes ciudades, la administración burocrática, redes comerciales complejas y escritura.
Camino hacia la civilización: efecto de espiral = avances de la tecnología del regadío,
más alimentos, incremento de población. Responsabilidad de los gobernantes y capacidad
de movilizar mano de obra, proyectos de regadío, más poder, clase dirigente privilegiada,
mayor apetito de objetos suntuarios, más calidad y cantidad de manufactura nacional,
expansión de comercio con países lejanos. La civilización egipcia surgida hacia 3200 a.C.
siguió la misma trayectoria. En líneas generales, el avance que supuso el paso de la
comunidad más o menos vaga de ciudades y aldeas a la creación de un estado
centralizado cambió el curso de la historia de la humanidad. La sociedad se estratifica,
amplia base de la pirámide social compuesta por productores primarios, labradores y
ganaderos de condición libre a los que se les exigía contribuciones periódicas de fuerza
de trabajo y que sirvieran en el ejército. Muchos dependían de la clase dirigente,
trabajando en calidad de arrendatarios en tierras del palacio. También algunos trabajaban
directamente para el Estado (artesanos). Esclavos: aunque la esclavitud existía antes de la
llegada de la civilización sólo se convirtió en una práctica importante desde el punto de
vista económico después de la formación del estado. La civilización significó además
grandes pasos para el arte y la artesanía, se inventó la escritura y la arquitectura alcanzó
proporciones monumentales. Refinamientos culturales utilizados por la elite como
medios de control social. Murallas defensivas, tumbas, templos: la arquitectura se puso
en particular al servicio de la religión, medio de control social por excelencia pues
identificaba la voluntad del gobernante con la de los dioses. Guerra: del afán de botín a la
conquista organizada deliberadamente por un gobernante contra otro. Por otra parte,
existía la amenaza constante de incursiones de pueblos que vivían en los aledaños de la
civilización.
Grecia durante el Bronce Antiguo (ca. 3000-1200 a.C)
Si bien la tecnología de fundición y elaboración de cobre se originó a la vez en Asia
occidental y en el SE de Europa antes del 6000 a.c., el siguiente paso por el cual se le
añadía al cobre un 10% de estaño para producir el mucho más duro bronce, no llegó a
Grecia hasta el 3000 a.c. Aproximadamente hacia el 2500 a.c. esta práctica se extendió
por el Egeo. Armas y herramientas más eficaces. El paso a la Edad de Bronce supuso un
momento crucial en las relaciones sociales: sólo las familias de alto rango tuvieron
acceso al bronce. Además, aparición de obreros especializados y talleres locales y aceleró
el comercio del cobre, el estaño y otros metales. Un gran poblado griego del Bronce
Antiguo fue la ciudad de Lerna, en la Argólide. Grandes construcciones monumentales,
fortificaciones de piedra, Lerna floreció desde ca.3000 a.c. hasta ca.2100 a.c., época de
destrucciones de poblados análogas en buena parte de Europa.

Grecia durante el Bronce Medio (ca.2100-1600 a.c.)


Tras esas destrucciones, Grecia entró aparentemente en una fase de estancamiento
cultural. Muchos historiadores relacionan las destrucciones y el estancamiento con la
incursión de un pueblo nuevo. Incertidumbre acerca de la fecha de llegada: hacia 2100
a.c., nuevo tipo de cerámica. Así, entre ca.1900-1580 a.c., una nueva fase cultural
intermedia: período “Heládico Medio”. Aunque es difícil precisar, los estudiosos
coinciden en que los recién llegados formarían parte de una gran oleada de grupos
migratorios procedentes del norte y el este, llamados colectivamente “indoeuropeos”.
Esta unanimidad tiene que ver con los descubrimientos lingüísticos modernos. Pese a la
difundida mítica “aria” de belicosidad y conquista, se sabe que estos recién llegados eran
probablemente muy similares a los autóctonos. Así, la mejor forma de explicar esta
decadencia cultural durante el Heládico Medio es pensar en una larga fase de ajuste, en
una fusión gradual en un solo pueblo.

El descubrimiento de la civilización Egea.


En 1870, Heinrich Schliemann, un acaudalado hombre de negocios alemán devenido
arqueólogo descubrió la ciudad de Troya. Schliemann estaba convencido de la veracidad
histórica de los poemas homéricos. Cuatro años más tarde comenzó la excavación de la
propia Micenas. Y aunque los descubrimientos no son pruebas concluyentes de la
existencia de una guerra, sí demuestran que los recuerdos que los griegos tenían de su
Edad Heroica (Bronce Reciente) como una época de riqueza y esplendor fabulosos, eran
acertados. Como Mecenas fue el yacimiento más rico en ser estudiado de la Grecia
continental, los arqueólogos llaman a toda la cultura de Grecia durante el Bronce
(Heládico) Reciente, época micénica (ca. 1580-1150 a.c.)

La sociedad y cultura Minoicas (ca. 1700-1500 a.c.)


Descubrimiento en 1899 del complejo palacial de Cnosos en Creta, por el arqueólogo
inglés Arthur Evans, quien llamó a la civilización de Creta “minoica” por Minos el rey
míticos de Cnosos, que según Homero vivió tres generaciones antes de la Guerra de
Troya. Historia primitiva: hacia 7000 a.c. sus primeros habitantes, un pueblo de origen y
lengua desconocidos, se establecieron en las zonas central y oriental de la isla, en las
llanuras grandes y fértiles, donde se dedicaron a la agricultura y la ganadería. Durante el
cuarto milenio aparecieron nuevos asentamientos y algunos poblados crecieron hasta
convertirse en ciudades. Creta se convirtió en un país de pequeñas ciudades-estado. Las
relaciones de Creta con Egipto y el Asia occidental fueron estrechas y directas: sus
puertos naturales la hacían un punto obligado en las rutas comerciales que atravesaban el
Mediterráneo. Para los autores, las economías de palacio que surgieron en la isla fueron
réplicas a escala de las economías estatales de Oriente Próximo.
El complejo palacial en Cnosos fue comenzado hacia 1700 a.c. tras la destrucción del
primero por un terremoto. Está conformado por numerosas habitaciones, dependencias
residenciales, talleres y almacenes, apiñados en torno a un patio central. Al igual que en
Oriente, el palacio era el núcleo de toda la sociedad: residencia del soberano y su círculo,
centro político y administrativo, núcleo de actividad económica, ceremonias oficiales y
ritos religiosos de todo el reino. Economía redistributiva. El rey probablemente ejerciera
control en la asignación y el uso de tierras circundantes. Parte de su producción en forma
de tributo se almacenaría en palacio: reserva para distribución entre la población en
épocas de hambruna. El principal uso que hacía el palacio de su excedente era el
comercio. Escritura con fines administrativos: inicio hacia 1900 a.c. inspirada
probablemente en jeroglíficos egipcios. Hacia 1800 a.c. el sistema evolucionó y se
convirtió en escritura lineal más estilizada, signos específicos que representaban sílabas,
llamada “Lineal A”. Sigue en buena parte sin ser descifrada.
Clases sociales en Creta: la prueba de la existencia sociedad de clases se pone de
manifiesto arqueológicamente, grandes diferencias apreciables en los niveles de vida.
Enorme lujo del que disfrutaban la familia real y la nobleza: segmento muy pequeño de
población libre (sectores administrativos y comerciales). Por otro lado, miles de
labradores y artesanos corrientes casi ni han dejado huella: vivían en casas pequeñas,
amuebladas con mucha modestia, en pequeñas aldeas y eran enterrados con ajuares
fúnebres escasos en tumbas sencillas. Con toda probabilidad, aceptaban su papel de
súbditos explotados en la idea de que el ordenamiento rígidamente jerárquico era el
adecuado. La ampliación de la función sacerdotal del soberano, en opinión de los
historiadores, fue uno de los factores clave de la aparición del poder real. No obstante, en
la Creta de la Edad de Bronce no existieron los grandes complejos templarios de Oriente
Próximo, parece más bien que los propios palacios fueron el centro religioso de la
sociedad. Esclavos: no son personas, sino una propiedad. Aunque vivan en una
comunidad no son miembros de ella y carecen de la protección más elemental frente a la
utilización más arbitraria de sus cuerpos. Como la mayoría de los esclavos del mundo
antiguo, eran cautivos de guerra. Es probable que casi todos pertenecieran al palacio.
Arte y cultura: más allá de los contactos fluidos con Egipto y Oriente Próximo, no existen
como allí escenas que muestren al rey como un guerrero dedicado a la conquista.
Predominan los motivos tomados de la naturaleza. Palacio: un sistema de tuberías y
alcantarillas suministraba agua corriente y permitía la eliminación de residuos. Hombres
y mujeres son representados con figuras jóvenes, esbeltas y llenas de gracia. Los hombres
van afeitados, visten una falda corta. Las mujeres llevan complicadas faldas de volantes y
corpiños con mangas ceñidos al cuerpo que dejan los senos al descubierto. Ambos llevan
el pelo largo, delicadamente rizado y brazaletes y collares de oro.
El aspecto plácido y despreocupado de las representaciones, así como la escasez de
murallas en palacios, llevaron a los estudiosos de las últimas generaciones a crear la
imagen de una Creta pacífica, segura y a salvo de conflictos internos y externos. Sin
embargo, recientes descubrimientos de representaciones bélicas y la aparición de restos
de murallas han hecho abandonar la idea romántica.
Influencia económica y cultural en las Cícladas: Tera, a ochenta millas al N de Creta.
Clara “minoicización”. La existencia de rasgos locales dentro de su cultura indica que
eran sociedades independientes, socios comerciales y no colonias de un supuesto imperio
cretense. En 1630 a.c. una erupción volcánica partió la isla a la mitad y ayudó a preservar
casi intactos sus restos.
Por la misma época, los griegos entraban en su fase de civilización. Previamente, Grecia
ya había dado los pasos preliminares: aumento de población, incremento de la
productividad, expansión del comercio y fortalecimiento del poder económico y político
de las autoridades. Cuando empezaron realmente a participar de la economía comercial
del Mediterráneo no tuvieron más que ponerse el manto administrativo fabricado por los
minoicos. La conquista micénica de Creta data de aprox 1500-1450 a.c. Existen indicios
de un retroceso de las exportaciones cretenses contemporáneamente. No obstante, la
sociedad y cultura cretense bajo los invasores micénicos no cambió demasiado. Los
nuevos monarcas gobernaron y vivieron como los reyes cretenses, manteniendo ciertas
costumbres propias (ej, ritos funerarios). Estos autores sostienen que para el s XV a.c.
podemos observar una fusión creto-micénica, ulteriormente enriquecida por el continuo
influjo procedente de Oriente Próximo y Egipto. Hacia 1375, sin embargo, el complejo de
Cnosos fue incendiado y saqueado, hipótesis de que los propios micénicos lo hubieran
llevado a cabo. En el estrato de destrucción de Cnosos, Evans descubrió una gran
cantidad de tablillas escritas en una versión de silabario más elaborada, que denominó
“Lineal B”. Partiendo de la hipótesis de que los signos representaban sílabas y no letras y
de que la lengua representada pudiera ser el griego y no el minoico, M. Ventris logró
obtener el valor fonético de algunos signos. Sus conclusiones fueron: la lengua micénica
era el griego, los micénicos adaptaron la escritura lineal A cretense para representar su
lengua y la utilizaron para lo mismo que los cretenses, para llevar inventario de sus
palacios y por último, los micénicos gobernaban Creta por lo menos desde el s. XV a.c.

El mundo micénico antiguo.


Micenas, Tirinto, Pilos, Tebas y Atenas fueron los grandes centros de la Edad del Bronce.
Su etapa precedente había sido mucho menos imponente. Lo que se sabe al respecto
(período 1600-1400) se basa en la información que ofrecen las tumbas y ajuares. La
riqueza cada vez mayor de las tumbas de fosa pone de manifiesto el desarrollo del poder
de la clase dirigente de Micenas durante más o menos 150 años. Poco antes de 1500, las
elites micénicas adoptaron un nuevo tipo de tumba, llamada tholos, grandes cámaras de
piedra en forma de colmena excavada en horizontal en el seno de un talud. Esta novedad
coincide con la construcción de los grandes palacios de los s XIV y XIII a.c.

El micénico reciente (ca. 1400-1200 a.c.)


Aunque seguían la tendencia de los minoicos, los centros micénicos eran mucho más
pequeños, situados en lo alto de una colina y fortificados por altas y gruesas murallas.
Fortificaciones que eran a la vez muestra de su jactancia y una defensa para su palacio y
su pueblo. En lugar del patio abierto de los complejos cretenses, el principal centro de
interés era el “mégaron”, una amplia estancia rectangular, con una pequeña antesala y un
pórtico al frente que daba a un patio. Este era el centro ceremonial del palacio y
perviviría en la forma de casa del jefe durante la Edad Oscura que vino a continuación u
como planta básica del futuro templo griego, la casa del dios, a partir del s VIII a.c.
Poseían refinamientos cretenses, aunque se preferían los motivos marciales en las
pinturas murales. Vestían una túnica amplia de lana o lino y las mujeres una versión más
amplia de la misma.
La organización entre cada centro era la de pequeños reinos regionales bajo la égida de
una sola ciudad: el reino de Pilos en Mesenia, Atenas en el Ática y Tebas en Beocia. Al
parecer, entre 1600-1200 las relaciones entre las distintas regiones fueron por lo general
estables. La arqueología ha revelado muy pocos ejemplos de guerra abierta.
Influencia micénica en el mediterráneo: en torno al 1300, relaciones comerciales activas
con todo el Mediterráneo. Se establecieron colonias y puestos comerciales a lo largo del
litoral asiático y en muchas islas del Egeo, entre ellas Rodas y Chipre.
La inmensa riqueza de los reyes y la nobleza micénica no procedía sólo del comercio
pacífico sino también de la piratería a escala internacional.
Información sobre organización jerárquica a partir de las tablillas (encontradas en Pilos):
en lo alto de la pirámide se hallaba el wanax, palabra que quizás signifique “señor” o
“amo”. A continuación venía el lawagetas, palabra compuesta por los términos “pueblo”
y “guía” y que según se cree, designaba al comandante supremo del ejército. Había
además un grupo de personas de alto rango llamadas teléstai, que recibían la misma
cantidad de tierras que el lawagetas, se cree que eran sacerdotes. Los hequétas,
probablemente “miembros del séquito” quizás fueran altos oficiales del ejército. Por
debajo, funcionarios de rango inferior que estarían al frente de zonas periféricas. El reino
de Pilos tenía unos 2200 km2, más de 200 aldeas y ciudades y estaba dividido desde el
punto de vista administrativo en dos provincias, cada una subdividida en varias comarcas.
Los títulos de korete y prokorete quizás correspondan al gobernador de la comarca y su
ayudante. Por último, había un grupo bastante grande de oficiales que ostentaban el título
de pasireu, encargados de la administración de las ciudades y aldeas. Las tablillas dan a
entender que muchas familias trabajaban como arrendatarios de tierras pertenecientes a la
nobleza. Exhaustiva supervisión que ejercía el palacio sobre las personas dependientes de
él. Tributos meticulosamente registrados, aunque casi seguro no muy elevados. Esto
refuta la teoría mucho tiempo en boga de que la inmensa mayoría de la población eran
campesinos oprimidos que trabajaban miserablemente. Las mujeres ayudarían en tareas
de campo y con labores domésticas. Algunas también realizarían tareas textiles en
palacio. Alto número de esclavos, mayoría de sexo femenino, vinculados a palacio. Es
posible que algunos trabajadores de condición inferior no fueran esclavos sino nativos
reducidos a un estado de dependencia permanente respecto del palacio (ej. ilotas
espartanos).
Complejidad de las actividades fabriles en palacio. Artesanos especializados (carpinteros,
albañiles, orfebres, broncistas, fabricantes de arcos, de armaduras, perfumistas). Mujeres
empleadas sobre todo en el rubro textil. El wanax vigilaba los talleres y sus escribas
registraban la cantidad de materia prima entregada, los objetos fabricados y las raciones
de comida que recibían a cambio de su trabajo. Los inventarios llegan a ser exhaustivos.
Casi un tercio de las tablillas de Cnosos tienen que ver con las ovejas y la lana:
importancia de la producción textil. La metalurgia era otra de las manufacturas
importantes del reino. Estas dos actividades eran las principales exportaciones, junto con
aceite de oliva, vino, pieles, cueros. Se han encontrado vasijas de cerámica contenedoras
en lugares distantes. Se importaba cobre, estaño, oro, marfil, especias, tintes y productos
suntuarios exóticos.
Religión: entre los pueblos agrícolas, las relaciones de los mortales con los dioses giran
en torno a la perpetuación de la fecundidad de la tierra y los animales. Cuanto más grande
y compleja es la sociedad, más elaboradas son esas manifestaciones. En Creta y la Grecia
continental durante la Edad de Bronce honraban a sus dioses con procesiones, músicas,
danzas y procuraban propiciárselos con ofrendas y sacrificios. La matanza de animales en
altares al aire libre constituía el rito más solemne. El primer objeto de veneración, de
acuerdo al arte minoico, es una diosa representada como una mujer y colocada en
exteriores que muestran árboles, vegetales y animales. Las numerosas manifestaciones
similares fueron tomadas como una representación de una única diosa madre pan egea.
En las tablillas de Cnosos y Pilos, se han reconocido alrededor de 30 dioses y diosas.
Unos cuantos son los principales dioses de la religión griega posterior: Zeus, Hera,
Posidón, Hermes, Atenea, Artemis y probablemente Apolo, Ares y Dioniso. Si bien es
probable que condujera las ceremonias religiosas oficiales, no existe ninguna prueba
escrita que indique que el wanax era considerado un ser divino o que funcionara como un
rey-sacerdote al frente de un estado teocrático.
Guerra: por analogía con otros estados guerreros de pequeñas dimensiones, se supone que
el wanax y el lawagetas habrían estado presentes en casi todas las batallas de
importancia. El ejército estaba estratificado socialmente: oficiales de la aristocracia,
labradores y artesanos forman la tropa. El carro hace su aparición en Grecia en torno al
1600 a.c. Su importancia no radicaba en su uso en el campo de batalla sino en el prestigio
que confería: su adopción homologaba a los caudillos guerreros, desde el punto de vista
cultural, a los grandes reyes de Asia y Egipto.

En su momento de mayor auge, la cultura micénica sufrió un golpe mortal: alrededor del
1200 a.c. casi todos los palacios fueron atacados, saqueados e incendiados por invasores.
Los lugares que no fueron destruidos fueron abandonados o redujeron drásticamente su
dimensión. La caída de la civilización griega del Bronce Reciente formó parte de una
catástrofe de dimensiones mayores que afectó a todo el Mediterráneo oriental: el imperio
Hitita se vino abajo, los invasores al parecer fueron unas tribus procedentes del norte y
este de Anatolia y otros grupos de merodeadores a los que las inscripciones egipcias se
refieren como “el país y los pueblos del mar”. Egipto sobrevivió pero no volvería a
recuperar su anterior poderío. Distintas hipótesis: migraciones sucesivas de norte a sur
que alteraron la estabilidad del sistema ya que los elementos que en otro tiempo se
pensaba que habían sido introducido por los invasores (“los dorios”) no fueron traídos
por un único pueblo en un solo período de tiempo. Catástrofes naturales. Rebelión de los
campesinos micénicos. Una explicación más plausible: colapso de las estructuras
económicas micénicas, factores interrelacionados: problemas de producción agrícola,
pesadas burocracias palatinas. La llegada de los dorios quizá no fuera una invasión sino
una intrusión en el vacío político. Se trataría de un buen indicio de que, por debajo de la
capa de riqueza y estabilidad, la economía y el gobierno micénicos tenían unas raíces
muy poco profundas y eran sistemas esencialmente frágiles. Con el fin de la primera
etapa de civilización griega llegó el comienzo de una nueva era, tan diferente que cuando
los griegos querían remontarse a su pasado del bronce reciente sólo podían imaginarlo
como un mundo mítico de ensueño.

Finley: El mundo de Odiseo


El mundo de Odiseo era pequeño en lo que a número de gente se refiere. Datos
arqueológicos de ruinas: dos hectáreas de superficie, poblaciones de comunidades
individuales que no pasaban de cuatro cifras. Los números del poema son inexactos en el
sentido de la exageración. Es en la isla de Itaca por donde puede encaminarse ante todo el
mundo de Odiseo. Población de la isla dominada por un grupo de familias nobles. Por
espacio de 20 años, hiato en la dirección política. Su padre, Alertes, no vuelve a ocupar el
trono. Penélope tampoco por ser mujer y Mentor no era guardián en ningún sentido legal.
Odiseo ofende a Poseidón y después de terminada la guerra de Troya, es obligado a vagar
por otros diez años antes de ser rescatado. No menos de 108 nobles le hacen la corte a
Penélope. Los pretendientes toman posesión de la morada del ausente Odiseo y estaban
siempre comiendo y bebiendo a costa de sus almacenes. Odiseo vuelve finalmente
disfrazado de mendigo y empleando toda su habilidad consiguió matar a los pretendientes
con ayuda de Atenea y así reestablece su posición como jefe de su casa y como rey de
Itaca. En ambos poemas, la nobleza aporta todos los personajes. Aunque la Odisea
presenta otras gentes de la isla, pero en gran medida sólo como accesorios de la escena:
Eumeo el porquero, la nodriza Euricleia, anónimos cortadores de carne, marinos,
doncellas y diversos dependientes. Sólo los aristócratas desempeñan un papel, debajo, la
multitud. Numerosas esclavas: en la guerra, se mataba a los hombres y se capturaba a las
mujeres. Demiurgos, especialistas itinerantes, de oikos en oikos. Los menos afortunados,
los thetes, hombres sueltos, jornaleros sin propiedad que trabajaban por un salario,
mendigaban lo que no podían robar. Un thes y no un esclavo era la más baja criatura de la
Tierra que podía imaginarse Aquiles (“preferiría ser un thes sobre la tierra a reinar sobre
todos los muertos”). Lo terrible de un thes era su falta de adhesión a nadie, su carencia de
vínculo. El oikos era el centro a cuyo alrededor estaba organizada la vida, de la cual fluía,
no solamente la satisfacción de las necesidades materiales, incluyendo la seguridad, sino
las normas y los valores éticos, los deberes, obligaciones, responsabilidades, las
relaciones sociales y las relaciones con los dioses. Criados (therapontes) que prestaban
servicio a cambio de un lugar propio en la unidad social básica. No eran frecuentes los
matrimonios entre esclavos porque había muy pocos varones entre ellos. Casi todos los
nacidos de mujeres esclavas eran procreados por el amo y otros varones libres de la casa.
No tenía el estigma de bastardía en el sentido actual y tampoco marca de esclavitud.
La diferencia fundamental entre el terrateniente ordinario y el noble está en la magnitud
de sus respectivos oikoi y en la cantidad de criados que podía mantener, significado de su
poder. De los contados artesanos que aparecen con un nombre personal, ninguno tiene un
patronímico ni genealogía. La estructura llega a ser análoga a la de castas en su rigidez.
La base del oikos era la tierra y había pocas oportunidades de adquirir nuevas sin recurrir
a la violencia. No era por amor a la patria que el destierro fuera temido; este cortaba
todos los lazos que significaban la vida misma. Para Finley, el uso principal de la tierra
era el pastoreo: dependían de sus animales para el vestido, el tiro, el transporte y buena
parte de su alimentación. El oikos era sobre todo un lugar de consumo, ideal de autarquía
con la excepción de la necesidad de abastecerse de metales. Yacimientos en Europa
central y en Asia occidental. El metal significaba herramientas y armas, pero más
importante era el valor que significaba como riqueza simbólica o de prestigio. Los dos
usos del tesoro eran poseerlo y regalarlo. Ejemplo: los regalos ofrecidos por Agamenón a
Aquiles para reconciliarse. En el oikos eran almacenados centralmente y desde el centro
redistribuidos por el jefe de familia cuando y en la medida que él juzgara conveniente. A
menos que los hijos dejaran la casa paterna y establecieran sus propios oikos, su
propiedad personal era un factor insignificante. Arquitectónicamente, el corazón del
sistema era el almacén. Cuando la distribución tuvo que romper los límites del oikos, se
hizo necesaria la creación de disposiciones especiales. Guerras y búsqueda de botín eran
asuntos organizados, comprendiendo frecuentemente una combinación de familias y a
veces, de comunidades. Había de todas maneras un jefe distribuidor del botín. La
solución violenta no era siempre factible: un mecanismo de intercambio era entonces la
alternativa, en primer lugar: intercambio de regalos. Don y contradón: la acción de dar
era siempre la primera mitad de una acción recíproca, siendo la otra mitad un contra-
regalo. “Te saldrán en vano esos múltiples presentes que a aquel hiciste. Si lo hallaras
vivo en el pueblo de Ítaca, no te despidiera sin corresponder a tus obsequios con otros
dones”, decía Laertes a Odiseo cuando este se hacía pasar por un antiguo conocido de
Odiseo. En una sociedad regida por el respeto al pasado un presente tradicional se acerca
mucho a una obligación. El material de fórmulas era rico en referencias: “ojalá se
cumpliese lo que dices, oh forastero, que bien pronto conocerías mi amistad, pues te
hiciera tantos presentes que te considerara dichoso quien contigo se encontrase”. Había
impuestos, préstamos y obligaciones múltiples y siempre la palabra homérica es “regalo”.
El total de lo que nosotros llamamos relaciones exteriores y diplomacia, en sus
manifestaciones pacíficas, se realizaba por intercambio de presentes (o incluso en la
guerra: Diomedes y Glauco o Áyax y Héctor). La necesidad de algún objeto específico
era el fundamento de una transacción: si podía satisfacerse por otros medios, el trato
comercial era innecesario. En términos modernos, sólo las importaciones daban lugar al
comercio y nunca las exportaciones. El ganado era la medida para medir los valores. No
existía ningún medio circulante como la moneda: Laertes compró a Euriclea con objetos
no especificados que valían 20 bueyes; nunca hubiera cambiado los bueyes por una
esclava. Detrás del mercado está el motivo de provecho, y si alguna cosa era tabú en los
trueques homéricos, lo era la ganancia. La ganancia a expensas del otro pertenecía al
terreno de la guerra. La piedra de toque de lo que era aceptable y de lo que no no estaba
en el acto del trato comercial, sino en la situación social del comerciante y en su modo de
hacer la transacción. Las distinciones se apoyaban en una estructura social específica:
“Huésped! No creo, en verdad, que seas un varón instruido en los muchos juegos que se
usan entre los hombres; antes pareces un capitán de marineros traficantes que
permaneciera asiduamente en la nace de muchos bancos para acordarse de la carga y
vigilar las mercancías y el lucro debido a las rapiñas”. El aprovisionamiento del mundo
griego de todo lo que se obtenía del extranjero por medios pacíficos estaba, en su mayor
parte, en manos fenicias. La necesidad de metales o cualquier otra necesidad semejante,
era asunto del oikos, no asunto individual. Los ganaderos y los labradores, incluyendo los
thetes tenían siempre otro recurso para obtener bienes cuando las cosechas fallaban:
podían trabajar. Lo mismo con el trabajo que con el comercio, el juicio moral de la
sociedad iba dirigido no al acto en sí mismo, sino a la persona y a la circunstancia. “Es
propio de un hombre libre el no vivir al arbitrio ajeno”. Había una clara separación entre
los que, aún trabajando, seguían siendo amos de sí mismos, los ganaderos y cultivadores
independientes y al otro lado los thetes y esclavos. Los esclavos eran ordinariamente
víctimas de su suerte. El thes, en peor situación, alquilaba voluntariamente su libertad. El
artesano divino era Hefesto, de destreza fabulosa: había nacido cojo y llevaba la marca de
su vergüenza en toda su personalidad. No había deformación alguna, ni siquiera una
insinuación cómica acerca de Atenea, no había necesidad de excusar su habilidad manual
porque el patrón con respecto al trabajo de las mujeres era diferente. Se les negaba el
derecho a modos heroicos de vida, a la realización de proezas, juegos de competencia,
dirección en actividades organizadas, trabajaban sin distinción de clases. Penélope y su
tejido que se destejía por la noche hace pensar que el trabajo de las mujeres de clase alta
no era precisamente indispensable.
El héroe: en el combate a gran escala hay una confusión indescriptible. Nadie manda ni
da órdenes. Entran los hombres en batalla y la abandonan según propia voluntad, eligen
sus adversarios individuales, se agrupan y se reagrupan por razones puramente
personales. Esto se debe al desinterés fundamental del poeta por lo que no sean sus
héroes como individuos. Agamenón apoyaba su derecho a mandar los ejércitos griegos en
el hecho de que su hermano Menéalo era la parte agraviada que había que vengar.
Cuando se trataba de actos criminales, era la familia y no la clase o la comunidad la
encargada de conservar los patrones de conducta y de castigar cualquier violación. La
profundidad del lazo de parentesco se percibe en su pasión por las genealogías. La
coexistencia de tres grupos distintos aunque entremezclados: clase, parentesco y oikos,
era lo que definía la ida del hombre, material y psicológicamente. Un cuarto grupo: la
asamblea de ciudadanos. Allí se nos dice que se trataban asuntos públicos: la asamblea
(ágora) era desconocida entre los Cíclopes; este era el segundo dato aducido por Odiseo
como signo del estado totalmente incivilizado de aquellos (ausencia de themis –buenas
costumbres, vida civilizada, don de los dioses- era el tercero). Una asamblea no es una
simple institución, requiere como condición previa una comunidad fija, estable,
constituida por varias casas solariegas y grupos de familias. Es decir, una superestructura
territorial sobre el mero parentesco. Una comunidad que suponía una renuncia parcial a la
propia autonomía. Así, un asunto privado permanecía dentro de la autoridad del oikos y
uno público era aquel en que la decisión era tomada por los jefes de todos los grupos
separados después de reunirse en consejo.
Destrucción casi universal en el Mediterráneo oriental en el período 1200-1100 a.C
(según la tradición, por invasión dórica) que derribó en gran parte la estructura política
existente y la reemplazó por el principio independiente de parentesco. Esto implicaría que
la lenta vuelta a la comunidad no era necesariamente algo nuevo. La asamblea solía
convocarse cuando al rey le parecía bien: no había ni fecha establecida, ni número fijo de
sesiones. Durante la ausencia de Odiseo no hubo una sola asamblea en 20 años. El único
punto en el programa era el que el convocante quisiera discutir. No obstante, la asamblea
no votaba ni decidía en el sentido tradicional. Su función era la de presentar argumentos
en pro y en contra y mostrar al rey cuál era el sentimiento general. Se opinaba por
aclamación. Aún así, el rey tenía libertad de actuar independientemente de la voluntad
general. Los nobles principales servían al rey como consejo de ancianos. Entonces, el rey
tenía el poder de decidir sin obedecer a nadie, pero también existía la costumbre, el
“themis”. Todo gobernante debe tener en cuenta la posibilidad de que aquellos que están
obligados por la costumbre a obedecerle, puedan un día negarse a ello. De este modo, la
asamblea homérica servía a los reyes como prueba de la opinión pública, de igual modo
que el consejo de ancianos revelaba el sentimiento de los nobles. Al no existir principio
de sucesión dinástica, el rey tenía poder para gobernar o no gobernaba en absoluto.
“Basileus” como jefe, “Basileus” como rey: se puede distinguir la presión de la
aristocracia para reducir la realeza a un mínimo. La aristocracia era lógicamente anterior
a la realeza. Los nobles se proponían mantener la prioridad fundamental de su situación
social, poniendo al rey en el nivel del primero entre sus iguales. “Telémaco! Está puesto
en manos de los dioses cuál de los aqueos ha de ser el rey de Ítaca, rodeada por el mar;
pero tu sigue disfrutando de tus bienes y manda en tu palacio”, dice Eurímaco, el más
astuto de los pretendientes al trono. Sin embargo, no sólo reconocieron pública y
repetidamente este derecho de Telémaco a su oiko, sino que pusieron la decisión en el
más extraño lugar imaginable: en manos de una mujer. La situación de Penélope llegó a
ser tan confusa que el estado de hecho y el de derecho ya no son reconocibñes. Algunos
eruditos han visto un vestigio de un sistema de derecho materno que prevaleció en los
griegos siglos antes. Pero es más prudente sostener que todos los aristócratas de Ítaca y
sus alrededores acordaron que la casa de Odisea debía ser destronada. Siguiendo esta
regla, su sucesor debía también llevarse a su esposa. El razonamiento podría ser que
recibiendo ella al pretendiente en su lecho, cierta sombra de legitimidad se extendería
sobre el rey. No era el padre de Penélope, un forastero quien debía consentir tal o cual
pretendiente. Era ella quien disfrutaba misteriosamente de esa prerrogativa. Además, el
poder real era personal: en tiempos de paz podía tener derecho a recibir tributos, pero
cuando los señores peleaban entre ellos, por lo general se las tenían que arreglar solos. El
homicidio no era un crimen en sentido público y el regicidio no era sino una especie
particular de homicidio. La venganza de sangre es el indicio más dramático de que en el
mundo de Odisea el poder personal significaba la fuerza de la casa solariega y la familia.
Mientras reinaba, el rey gozaba asimismo de una hacienda separada, llamada temenos,
que la comunidad ponía a su disposición. La misma palabra se aplicaba a los bienes de un
templo puestos aparte para el disfrute de un dios.
Don y contradón: cuál era el contra-regalo para el pueblo por sus dádivas al rey? El poder
efectivo del rey otorgaba protección y defensa por sus tratos con reyes extranjeros, por su
organización de actividades tales como la construcción de murallas y por su mando
personal en la batalla. Muy poco más.
El enlace directo del buen gobierno y de la fecundidad de la naturaleza es anacrónico,
como es la noción de “temor a los dioses”; no pertenecen al mundo de Odiseo, sino al s
VII a.C, cuando la idea de un mundo ordenado por la justicia divina había penetrado en la
mente de los hombres. La vuelta de Odiseo al trono era justa pero se trataba de una
acción privada guiada por intereses personales y no el triunfo de la rectitud en el interés
público. Los héroes podían buscar aliados, pero esto no creaba la posibilidad de dos
comunidades aliadas como tales. Se podían obtener acuerdos personales por medio de los
canales de casa solar y parentesco. El matrimonio creaba una red de obligaciones
intrincada y a veces confusa. Por otra parte, el hospedaje y la amistad por hospitalidad
eran mucho más que términos sentimentales de afección. Eran nombres para designar
relaciones muy concretas, tan formales y evocadoras de derechos y deberes como el
matrimonio. Herodoto en el s VI a.C. testimonia acerca de relaciones de hospitalidad
entre espartanos y lidios. Esto muestra cuánto habían cambiado los términos con respecto
a los tiempos homéricos: Glauco y Diomedes traban relación en cuanto individuos, no en
cuanto miembros de una comunidad. La relación con el extranjero, entonces, se movía
entre dos polos: el temor, la suspicacia y la desconfianza por un lado (reforzados por el
comercio) y por el otro, la obligación humana general de la hospitalidad. La amistad por
hospedaje era la versión homérica o precursora de las alianzas políticas y militares. Por
otra parte, la relación del dependiente daba forma a una vaga jerarquía entre los nobles de
una comunidad y representaba un papel clave en la estructura interna del poder. Describe
a los ayudantes –libres, pero no aristócratas- en los banquetes de los palacios quienes
ejecutaban las labores. Pero también, se refiere a jefes de segundo orden. Este tipo de
obligaciones personales recíprocas eran ajenas también a los lazos de la comunidad. El
principio de comunidad seguía siendo todavía muy rudimentario. Al fomentar sus propios
intereses y los de su casa solariega, el rey-aristócrata se convertía en agente del principio
de comunidad: cuanto más fuerte era el sentido de comunidad y más amplios sus poderes,
más grande era el rey y más segura su posición. A cambio, la aristocracia pedía la
hegemonía para el oikos y para su clase, bajo un rey de ser posible y sin él si era
necesario. Para el tiempo en que fue escrita la Odisea la derrota de los reyes había sido
completa, los aristócratas gobernaban como grupo sin que hubiera entre ellos uno que
fuera el primero

Domínguez Monedero: La polis y la expansión colonial griega (s.VIII-VI)


Cap 3: la configuración de la polis

Definición de Duthoy (polis en cuanto fenómeno socio político): la polis es una


comunidad “micro dimensional”, jurídicamente soberana y autónoma, de carácter agrario,
dotada de un lugar central que le sirve de centro político, social, administrativo y
religioso y que es también, frecuentemente, su única aglomeración.
Rasgos: 1)representa un equilibrio, un único punto de acuerdo entre sectores enfrentados.
2)representa una forma de vida, desde el punto de vista material (emplazamiento,
infraestructura, abastecimiento) y desde el ideológico. Situación reflexiva, experimento
político, creación intencionada. 3)novedad histórica: posibilidad para una serie de
individuos de dotarse de sus instrumentos de gobierno y de organización prescindiendo
de referencia al ámbito sobrehumano. El poder se hallaba en los ciudadanos; en todos, en
muchos o en pocos. Sólo en casos excepcionales era uno el que ejercía el poder (tiranía).
Aunque sean más los elementos de continuidad que los de ruptura con el mundo
micénico, no parece factible hablar de la existencia de poleis antes del s VIII.
Factores que identifican a la polis arcaica: a)estructura que surge al servicio de intereses
determinados (de tipo económico, beneficio de los aristoi). B) implica la existencia de un
centro en el que residen los órganos de gobierno y el santuario de la divinidad tutelar.
C)necesita un territorio (chora) de donde extraer los medios de vida. D)necesidad de un
ordenamiento jurídico, leyes no escritas y consuetudinarias en un primer momento, pero
sobre las cuales se ordena la convivencia. Aunque todos estos elementos eran
importantes, lo imprescindible eran los ciudadanos y aunque tautológico, la polis surge
cuando surge la idea del polites o ciudadano, es decir, cuando un conjunto de individuos
se considera relacionado entre sí por un vínculo común, ni estrictamente familiar, ni
comunal, sino precisamente “político” (y en cierta medida, religioso y cultural). Para
plasmar ese lazo, serie de puntos de referencia: la polis es un equilibrio porque los
ciudadanos deben sacrificar algo de su propia libertad en pos de un fin común =
SINECISMO (Según rastrea Plutarco, creación de Teseo). Por lo que sabemos del
proceso de formación, existe un grupo o “gobierno” que fomenta la afluencia de la
población del territorio hacia lo que luego será el centro urbano. Persuasión y fuerza,
como en la historia de Teseo. Dice Barel: “la nueva ciudad griega es un fenómeno social,
político y religioso antes de ser un fenómeno físico.”
La idea misma de “ciudadano” implica por fuerza la de “no ciudadano”. Ya sean esclavos
o libres, no gozan de los mismos derechos políticos. No van a contar para la polis más
que como individuos sujetos a obligaciones, de tipo fiscal y militar. Así, la polis es
restrictiva, pero esta misma noción alimenta la idea de igualdad o semejanza entre todos
aquellos que sí forman parte.
Conformación: tendencias centrífugas y tendencias centrípetas
La unificación política, jurídica, territorial, económica, implica un importante
movimiento centrípeto. Más si pensamos en que las relaciones entre los habitantes
durante la época Oscura estaban teñidas de un claro componente bélico. Integración de lo
individual en lo comunal es un paso dentro del proceso. Proceso que no es lineal: la
integración en esa unidad se produce en detrimento de intereses particulares. Obligación
de reconocer la autoridad de un grupo de basileis de los que no todos los aristoi formarían
parte. Y al interior de otros grupos sociales, p ej, el campesinado, puede sentirse que su
situación puede empeorar, jurídica y económicamente.
Además, la formación de la polis significa la elección del lugar central desde donde se
administrará el territorio, lugar que concentrará la mayor parte de los recursos de la
comunidad, con vistas a su reparto y distribución. En la práctica, se producirá un
desequilibrio entre el centro urbano (asty) y el territorio (chora), así como entre aquel y
todas aquellas antiguas aldeas. Todos estos factores contribuirán a la creación de
tendencias centrífugas.
Anclajes materiales/superación de tendencias centrífugas en beneficio de las centrípetas:
publicidad de las decisiones, debate de los asuntos (el basileus resuelve después de haber
considerado las opiniones de su consejo). Los basileis llegan a una resolución y vuelven a
presentarla ante el demos reunido que dará su asentimiento. Poco a poco, las asambleas
se irían abriendo al verdadero debate y discusión de los problemas. Dice Vernant: “El
meson, el centro, define, en oposición a lo privado, particular, el dominio de lo común, de
lo público (xynon). Por diferentes que sean los ciudadanos, constituyen por su
participación común en este centro único, una xynonie política.” Es pues, en torno a un
centro, simbólica y materialmente donde surge la polis. Agora, el lugar donde se celebra
la asamblea. Reaparición de edificios destinados a fines religiosos tiene lugar a lo largo
del s VIII. Al igual que el agora, el templo tiene carácter central. Ambos fenómenos están
relacionados: la recurrencia a una divinidad como ente tutelar del bienestar de la
comunidad supone objetivar este concepto. El espacio que ocupa será la acrópolis,
antigua sede de residencia del wanax en época micénica. El nuevo poder radica en la
comunidad, tal poder trasciende a sus propias personas y es puesto bajo protección de la
divinidad, garante del mantenimiento del equilibrio. El prestigio de una ciudad se medirá
por el tipo de santuario dedicado a su divinidad tutelar.
La polis debe definir sus límites territoriales, dónde acaba su radio de acción. Tiene que
definir dentro de los mismos, los espacios particulares: tierras de cultivo, de pastoreo, de
bosque. Su racionalización implica la reflexión de la comunidad política y la lucha con
los intereses localistas (Hesíodo?). Necesidad de puntos de referencia: santuarios
extraurbanos, dedicados a divinidades que protegen los cultivos, la caza o los bosques o
la propia frontera. Constituyen el recordatoria de que la acción de una polis a través del
acto de dedicar un lugar sagrado a la divinidad, se ha garantizado la tutela del entorno en
el que el mismo surge. Sustancial unidad centro-periferia (asty-chora).
Culto a los héroes: solían tener lugar en torno a lo que eran o parecían ser las tumbas de
sus titulares. Esto implicaría una recuperación del pasado bajo la forma de un culto
heroico. Alguno de los anónimos difuntos (ca. S X) sería identificado con uno de los
personajes heroicos de la tradición local. Lo que hay que rescatar acerca de este
fenómeno es su incidencia en el proceso de configuración de la polis. Ej: pequeña
necrópolis principesca en Eretria, una de las 7 tumbas contenía un caldero de bronce que
guardaba los restos carbonizados del difunto y una serie de pequeños objetos envueltos
en tela. El caldero estaba cubierto por otro caldero, alrededor 6 grandes piedras y entre
ellas y los calderos, las armas del difunto. La tipología de las mismas remonta al
Heládico tardío, es decir al final de la época micénica. El ritual empleado no puede dejar
de recordar al que utilizan en las ceremonias fúnebres los héroes homéricos, y puede ser
un ejemplo de la incidencia de la tradición homérica sobre los comportamientos de los
individuos que son destinatarios de esta tradición. Hasta aquí, el área no sería más que
una necrópolis. Pero se distingue hacia el 680 a.c., en el mismo momento en que la
construcción de la muralla marca la fijación definitiva de los límites de la ciudad, por
encima de las tumbas de construye un triángulo equilátero de losa de piedras. Es claro
que se pretende destacar y monumentalizar este antiguo lugar de enterramiento, ya que
desde ese momento el lugar recibe constantes ofrendas y sacrificios. Ha surgido allí,
después del cese de los enterramientos, un culto heroico. Según la opinión de Bérard, esta
tumba sería la de un príncipe eretrio, tal vez un basileus: su desaparición implicaría un
tránsito hacia una nueva forma de gobierno. Su muerte marcaría el final de una época y
su cetro, símbolo de poder, sería enterrado con su último representante (en la Ilíada
vemos pasar el cetro de Agamenón a través de varias manos en el lapso de unas
generaciones). Así, el basileus es convertido en heros; la permanencia de su culto
legitima a la nueva polis. El proceso, aunque sin la conversión en héroe de ninguno de
ellos, lo tenemos atestiguado en Atenas: mediados s VIII, la antigua familia real de los
Medóntidas va perdiendo atribuciones en beneficio del conjunto de los Eupátridas
mientras surgen paulatinamente magistraturas decenales, hasta finalizar en la aparición de
magistraturas anuales en manos de la nobleza ateniense. Este último paso tiene lugar
contemporáneamente al surgimiento de culto heroico en Eretria. Significativamente,
sabemos que en el proceso de de configuración de las poleis coloniales, a los oikistai se
les suele reservar el ágora como lugar de entierro: ellos mismos encarnarán para las
generaciones sucesivas un culto heroico. En cada caso, los lugares de culto heroico
parecen indicar con su presencia el carácter político de los lugares donde aparecen: el
lugar de reunión, el confín del asty. A partir de allí, todas las nuevas tumbas van a quedar
fuera del recinto urbano.
Aristoi: principales responsables de la creación del sistema de la polis. Obligados a
renunciar a un poder con pocos límites en el ámbito de su oikos, se someten a las
decisiones emanadas de un basileus que no siempre defiende los intereses más legítimos.
Son ellos quienes en los inicios han tenido más que perder y que ganar con la formación
de la polis. Sin embargo, eventual factor disgregador que la propia “soberanía” de los
aristoi ha podido representar.
La institución del hospedaje como manifestación del espíritu de clase. El symposion: los
aristoi se distinguen del resto de los individuos que constituyen la polis por su nivel de
vida y por las relaciones que mantienen entre sí. Hospedaje, hospitalidad, Xenia, relación
recíproca, quien más recursos posea, mejor preparado estará para agasajar y mostrar su
poder. Es un poderoso instrumento de solidaridad aristocrática que se proyecta hacia el
futuro en instancias como las de posibles pactos matrimoniales, en los que la hija actúa
como el “regalo” a dar o recibir. Así mismo, los acompañantes de los nobles (hetairoi)
participan de la gloria de aquel a quien acompañan: en este tipo de relaciones vemos
implicancias sociales, económicas y militares. En su aspecto económico, existe la
hipótesis de que la relación de Xenia y su intercambio de regalos aristocráticos podría
haber tenido una función de afianzamiento o establecimiento de vínculo económico.
Hasta aquí podemos pensar en un entramado que fortalecería los vínculos aristocráticos al
interior de la polis. Sin embargo, el propio carácter de la relación puede hacer peligrar el
equilibrio intracomunitario cuando la Xenia implica a miembros de comunidades
diferentes: tendencias centrífugas, determinados aristoi pueden sentirse más vinculados a
los aristoi de otra ciudad que al demos de la suya propia. En este caso, falla uno de los
pilares básciso que cimientan la polis: la idea de que todos los que configuran el cuerpo
político son iguales y semejantes en cuanto a su participación el poder político conjunto,
el cual emana de todos ellos. El autor da el ejemplo de Glauco y Diomedes y explica los
efectos disgregadores sobre la polis que este tipo de vínculos individuales pueden tener.
De todas maneras, el concepto de polis no existe en la Ilíada como para que este sea un
ejemplo completamente válido. Si la Xenia vincula al aristos con cualquiera de sus
iguales independientemente de la residencia, el symposion reafirmaría la solidaridad
intracomunitaria. En el s VIII parece predominar su carácter de reunión de nobles
guerreros. En líneas generales, gracias al fortalecimiento de esta institución se puede
decir que las tendencias centrífugas ceden en nombre de la solidaridad intracomunitaria.
La prueba de este compromiso viene dada por las funciones que los aristoi asumen en
todos los aspectos del gobierno, la administración, el ejército y los aspectos rituales y
religiosos. Si bien a lo largo de su existencia irán perdiendo algunas de sus prerrogativas,
el carácter aristocrático con el que nace la polis seguirá formando parte de la misma a lo
largo de toda su historia, bien en sentido positivo, bien en negativo.
Agones y athla: tras la muerte de Patroclo (Ilíada), su amigo Aquiles organiza en su honor
una serie de competencias y un duelo entre dos guerreros armados. En la Odisea, y
anticipando el futuro de este tipo de certamen, encontramos un ejemplo de competiciones
atléticas sin connotación funeraria, sino más bien lúdica. Ambas competencias reciben el
nombre de aethla, pero lo que se percibe es cómo los aristoi van secularizando esas
ceremonias con la finalidad de mostrar su propia fuerza y destreza. Agon: certamen que
incluye recitación de poemas y composiciones, posiblemente en honor al difunto. En
todos los casos estaba en juego un premio que acreditaba al vencedor como tal. Así, van a
ir dejando de tener connotación funeraria, para ir quedando relegados al ámbito de lo
privado y para acabar sufriendo una transformación de importancia trascendental: su
inclusión en festivales en honor de las divinidades. Según la tradición, los juegos que se
celebraban en Olimpia, en honor de Zeus, fueron establecidos en 776 ac. Un paso ulterior
significa la institución de los juegos “panhelénicos”: la victoria de un contendiente es
asumida, no sólo por el grupo social al que perteneces, sino por la polis de la que es
representante. Ese triunfo se traducirá en un incremento del prestigio de la polis, en la
gloria del vencedor y en el aumento de la influencia política del grupo aristocrático.
Importancia de la transformación aristocrática al quedar subsumidos en la falange
hoplítica: el aristos se halla plenamente integrado en la polis, triunfan las tendencias
centrípetas sobre las centrífugas.
Factores económicos coadyuvantes: en el origen de la polis no podemos perder de vista
dos aspectos: el despegue económico y la incidencia de la colonización.
A lo largo del s VIII, una serie de indicios dan señal clara del resurgimiento económico
del mundo griego: recuperación de la intercomunicación entre las regiones, inicio de las
navegaciones hacia el Levante y hacia Occidente. Esto demuestra que las sociedades
helénicas que están atravesando la constitución de la polis generan unos excedentes
dirigidos a la producción de manufacturas y a la adquisición de materias primas y
productos exóticos. El despegue económico puede atestiguarse también por el incremento
de población. Ej: en Atenas hacia el 700 a.c. se observa un aumento de tumbas por
generación que alcanza las 204. Una causa importante puede haber sido la llegada de
individuos procedentes del territorio que se instalan en el centro urbano, pero también
puede haber tenido que ver la introducción de nuevas técnicas agrícolas. El incremento
implica además una diversificación de funciones, una división del trabajo y la producción
de excedentes. Morris ha reinterpretado los datos de Snodgrass planteando que no hubo
tanto un aumento de población como una ampliación de los derechos de enterramiento a
miembros no aristocráticos de la sociedad: lo que se pierde en el aspecto del despegue
económico se gana en el de la integración política. Aunque es necesario reconocer la
existencia de un incremento de población que explique el auge de la colonización a partir
de la mitad del s VIII a.c.
Colonización: incidencia fundamental en el proceso de constitución de la polis; al dar
salida al excedente de población que se ha ido acumulando en las ciudades griegas, alivia
la tensión existente. Además favorece el surgimiento de un ámbito mediterráneo en el que
se va a desenvolver a partir de ahora la cultura helénica. Incremento de actividades
comerciales: relaciones entre las nuevas fundaciones y las poblaciones indígenas
circundantes, relaciones entre colonia y metrópolis. A la vez, cada polis buscará sus
propios mercados. Así se favorecerá el tránsito de objetos e ideas (y experimentos
políticos) a lo largo y ancho de todo el mundo griego.
Ideología de la polis naciente: parece claro que la polis surge del deseo, voluntad,
necesidad de un grupo de aristócratas que ponen en el centro sus respectivas parcelas de
poder. Esta suma da lugar a una unificación de territorio y población. Un centro urbano
que contendrá el templo y el ágora como espacios importantes. Esta unificación traerá
como consecuencia inevitable la integración política de todos los grupos no
aristocráticos. A su vez, la intervención cada vez más intensa del demos en la forma de
combate hoplítica, favorecerá la aparición de nuevos ideales que, aunque opuestos a los
de los aristoi, contribuirán también a la definición de la polis: la dialéctica entre los dos
ideales ya definidos se convertirá en el trasfondo del enfrentamiento primero latente y
luego declarado. Cada polis solucionará este conflicto de manera diferente y definirá así
su particularidad.
Ideología aristocrática: los aristoi que en el inicio del proceso que describimos tenían en
sus manos el control político del estado, el control económico y militar, van a ir sufriendo
un proceso de transformación a lo largo del s VIII. No van a seguir poseyendo el
monopolio del poder militar: formación hoplítica. El desarrollo del atletismo, el simposio,
la ocasionalmente rigurosa endogamia, la organización de clubes serán medios a través de
los cuales la aristocracia intentará superar el proceso. De todas maneras, no olvidemos
que los círculos dirigentes de las poleis griegas fueron siempre de origen aristocrático.
Ideología hoplítica: para el autor, en el s VIII no surge una verdadera ideología que tenga
como protagonista al demos. Por ideología hoplítica se entiende la representación que
aquellos que integran la falange se hacen de su situación en el seno de la polis. El
surgimiento de esta táctica de combate es consecuencia de un proceso que comenzó a
gestarse en el s VIII mediante el cual se va a ampliar la base militar de la polis. El autor
sostiene que es la situación a la que tienen que enfrentarse aquellos individuos que
componen las expediciones coloniales griegas la que influye decisivamente en la
expansión de esta táctica: se imponía un esfuerzo común de todos los miembros de la
expedición sin distinción de status. Además, al muchas veces no ir provistos de caballos,
el peso de la infantería era mayor. Se debe tener en cuenta un hecho fácilmente
apreciable: disponibilidad de individuos susceptibles de costearse su armamento. Y es la
necesidad de disponer de una fuerza mayor frente al eventual contrincante la que lleva a
echar mano de esos individuos capaces de armarse por su cuenta y que habían
permanecido infrautilizados hasta el momento. La verdadera expansión del sistema no
tendrá lugar hasta el s VII a.c. A su vez, podemos encontrar en Hesíodo cómo existe un
descontento latente entre aquellas personas integradas en la polis aristocrática a quienes
se les exige un esfuerzo cada vez mayor, sin contrapartida ni en lo social, económico o
político: están ya sentadas de lo que caracterizará en buena medida el s VII griego = la
stasis, la discordia.
Guerra Lelantina: entre Carcis y Eretria por posesión de la llanura de Lelanto. Permite
comprobar de qué manera se extendió el sistema de combate político. Nos interesa el
pacto que concluyó entre ambos contendientes sobre el modo de llevar a cabo el combate.
Convinieron en usar ni armas secretas ni arrojadizas a distancia; consideraban que sólo la
lucha cuerpo a cuerpo, en formación cerrada, podía dirimir realmente las diferencias. El
pacto surge de la existencia de dos concepciones tácticas diferentes, por un lado, la
tradicional y aristocrática empleada por Calcis y una forma aproximada a la hoplítica por
Eretria. La incompatibilidad entre ambas lleva al establecimiento de normas que permitan
el combate. Calcis acaba por adoptar el sistema político. La guerra se sitúa entre fines del
s VIII y primer cuarto del s VII (probable muerte de Anfidamante de Calcis –Hesíodo la
menciona- o del “príncipe” enterrado en la necrópolis-monumento de Eretria). Según el
autor, vemos la conexión combate político-colonización por ser Eubea (región donde se
encontraba Eretria) pionera en expansión colonial.
La colonización griega: en griego, apoikia, idea de emigración, de establecimiento de un
hogar (oikos). Se destaca que el proceso de conformación de la polis griega y el inicio de
la colonización son procesos sincrónicos e íntimamente relacionados: la reunión de los
aristoi en torno a un centro urbano determina un incremento de su poder conjunto, ello se
traduce en una presión mayor sobre aquellas personas que poseen parcelas de tierra cada
vez más pequeñas. A esta situación hay que añadir un notable incremento de la población,
progresiva fragmentación del lote de tierra: herencias desiguales, incapacidad de generar
sustento, endeudamiento. Migración a la ciudad como primera posible solución, nuevas
formas de vida: artesanos, navegación, comercio por cuenta de otros. Otra solución:
emigración con la finalidad de establecerse en un lugar donde no reproducir las formas de
vida llevadas hasta entonces, sino la de los propios aristoi. Presencia de cerámica griega
del s VIII en costa sirio-fenicia: parece evidente que residen allí personas griegas por
varias temporadas. Pequeños establecimientos en centros indígenas de Italia y Sicilia.
Verdadero invento y experimentación política. El recurso a la emigración es precio a la
conclusión del proceso de constitución de la polis, pero supone un medio de salida a
tensiones dentro del mismo proceso, de definición de espacios, permitiendo una suerte de
preselección de su cuerpo cívico. A la vez, los colonos tienen que hacer frente a
situaciones que aún no se ha planteado en la metrópolis: definición del marco urbano y su
territorio (sin la continuidad con la que se encuentra la polis griega), necesidad de
agrupar a la población originaria, de dotarse de un marco jurídico para garantizar el buen
gobierno, sobre la base de una comunidad. La forma de combate, en la que prima el
número sobre la destreza individual, es la misma definición de ciudadano y no ciudadano
(excediendo el límite “griego” – “no griego”). La colonización se halla en función de la
polis griega y al servicio de la misma. Entre 750 y 700 a.c. tiene lugar la fundación de al
menos 20 nuevas ciudades.
Mecanismos de la colonización: de ser un movimiento aparentemente espontáneo acabó
adquiriendo un carácter institucional, del fruto de sus experiencias surgirán los preceptos
que llegarán a ser obligados para obtener el éxito de la empresa. No toda emigración
implica colonización. Para que el acto trascienda el ámbito individual y podamos
considerarlo empresa colonial debe haber una finalidad política, constituir una polis. La
configuración de la apoikia se produce en la propia ciudad de origen (metrópolis):
nombramiento del oikistes, selección de miembros de la expedición, obtención de los
medios de navegación y sanción político-religiosa por parte de la metrópolis. Situación
que determina la partida de colonos: hambre por sequía, stasis, finalidad comercial,
evasión de sistema despótico, obedeciendo un oráculo. Una vez que se ha asumido la
emigración como única solución, las facilidades que otorga la metrópolis para llevarla a
cabo son amplias. Es que muchas veces, esta empresa resolvería el problema crucial de
demanda de reparto de tierras. Heródoto menciona para Tera el “Juramento de lo
Colonos” que señala que se permitía el regreso de los colonos a la metrópolis si en el
plazo de 5 años no habían conseguido consolidar establecimiento. La función de la
metrópolis acababa al partir la expedición; el lazo no se cortaba, pero se refundaría como
vínculo entre poleis.
La figura del oikistes: Nausitoo en la Odisea, dirigía la expedición, la conducía hacia su
emplazamiento definitivo y una vez llegados, delimitaba los diferentes espacios, repartía
tierras, dictaba las primeras normas o declaraba la adopción de las existentes en la
metrópolis. Normalmente era nombrado por la metrópolis, aunque hay casos de oikistes
nombrados por los propios colonos. Todo permite sugerir que los oikistai son siempre
individuos de origen aristocrático, en muchos casos en relación directa con el círculo
dirigente metropolitano. Papel de fundador, conservación de su memoria en forma de
culto heroico, celebrado en torno a su tumba. Heroizando al oikistes la polis tiene un
nuevo culto heroico cuya importancia en el proceso de formación del estado ya hemos
visto. Además era una forma más de reproducir condiciones existentes en Grecia en
medio de un ambiente inicialmente extraño. Hay que decir que innumerables viajes
exploratorios de rutas comerciales han permitido un buen conocimiento de todos los
lugares susceptibles de servir de fondeadero (buenos climas, población indígena poco
numerosa o poco belicosa, potencialidad agrícola). Emporia: simples factorías o puntos
de intercambio sin pretensiones políticas e instaladas en territorio extranjero. Consulta al
oráculo de Delfos: antes de emprender una fundación se requería acudir al oráculo. Hay
que considerar que estas consultas crearían un corpus de informaciones que podían ser de
aprovechamiento general. Noticias en forma de oráculos. No debemos confundirnos por
la imagen que los griegos crearon de sí mismos después de enfrentar el peligro persa:
conquistadores brutales, belicosos y antibárbaros. Lo cierto es que hay abundantes
testimonios escritos que muestran a los griegos estableciendo pactos de muy diversa
índole (incluyendo matrimonio) con los indígenas. La arqueología ha puesto de
manifiesto huellas de convivencia entre comunidades de diversa extracción étnico-
cultural. Los indígenas serán desde el inicio el complemento demográfico que paliará la
escasez numérica de los fundadores griegos. La colonización griega se traduce en un
diálogo cultural, social, económico, ideológico entre mundos diversos. El resultado de
ese diálogo es el establecimiento de un proceso de circulación de materiales culturales en
doble dirección. Tras siglos de intercambio estaremos en presencia de la llamada
“helenización”.
La herencia cultural que los colonos llevan desde sus metrópolis influirá en el momento
de dar forma a la nueva estructura, pero del mismo modo, el ámbito colonial es una
especie de laboratorio en el que experimentar soluciones diversas: en el s VIII el proceso
de formación de la polis tiene lugar simultáneamente en el ámbito metropolitano y el
colonial. De entre las características que hemos definido para la polis, las que más nos
interesan son las referidas a su propia soberanía, su autonomía, es decir, su capacidad de
dotarse a sí misma de normas básicas de comportamiento, nomoi o leyes. Tiende a haber
una especial afinidad entre una colonia y la ciudad de la que procede. La relaciones
metrópolis-apoikia están sujetas a una cierta ambigüedad: reconocimiento formal de
ambas partes de la independencia política de la otra, pero por otro lado, sentimiento de un
vínculo inmaterial que une a ambas poleis. Puede haber entonces, enfrentamientos
mutuos al no haber quedado suficientemente explícito qué espera una metrópolis de su
colonia y que debe esta a aquella. Existencia de tratados de beneficios mutuos.
Geografía regional de la colonización griega: principales regiones: Magna Grecia y
Sicilia: ámbito más destacado, algunas de las ciudades de este territorio rivalizaron
ampliamente con el propio mundo griego en riqueza, desarrollo político, logros
intelectuales y culturales. Se atestigua la presencia de navegantes micénicos durante la
Edad de Bronce que debió favorecer un importante grado de desarrollo entre las
poblaciones indígenas que pudo propiciar un más fácil asentamiento posterior. Se excluye
sin embargo una relación interrumpida entre ambas regiones durante la Época Oscura.
Frente costero netamente helénico y helenización progresiva de importantes zonas
internas. Predominio de intereses agrícolas, complementados por medio de la navegación
que da salida a los eventuales excedentes. El Ponto Euxino y sus accesos: fundaciones
griegas en las regiones de Macedonia y Tracia, así como en el sistema de estrechos que
conducen al Mar Negro (Helesponto, Propóntide y Bósforo). Mientras que en las costas
macedonias y tracias y en los accesos al Ponto encontramos un ambiente claramente
helénico, el Mar Negro va a presentar rasgos claramente diferentes. Algunas de las
ciudades de esta región supieron aprovechar su ventajosa situación estratégica en puntos
de paso obligado, para conseguir ingresos suplementarios. Las ciudades griegas del Ponto
se hallan volcadas más hacia el mar, lo griego es un fenómeno que apenas afecta a las
inmensas regiones que se extienden a espaldas de las ciudades costeras. El Ponto es poco
mencionado en nuestras fuentes, seguramente porque es considerado un territorio
sumamente remoto y marginal. Norte de África: especialmente la región Cirenaica contó
desde temprano con la colaboración y participación de indígenas libres. Cultivo de
cereales, elaboración y exportación de productos de tipo medicinal y culinario. Punto de
llegada de rutas caravaneras procedentes de la región del alto Nilo. Desde Cirene,
fundación de subcolonias. Náucratis, difícilmente apoikia, emplazamiento comercial, port
of trade con Egipto. Intercambio de madera, hierro, vino, objetos de lujo por trigo, papiro,
lino, sal, alumbre, marfil, oro, alabastro. Extremo Occidente: Península Ibérica, Galia
Meridional. Presencia colonial griega tardía, siguiendo los pasos de los Fenicios. Masalia
y Emporion hacia el 600 a.c. Fundaciones, obra casi exclusiva de Focea. La irradiación
política sobre ese entorno nativo va a ser escasa.
Consecuencias generales: aparición de individuos que hagan del comercio su principal
actividad, auge económico, transformación en los modos de combate.

Thomas: La Grecia Clásica (500-323 a.c.)

Un abismo separaba a Atenas de Corintio, muy cercanas entre sí, con una lengua y bienes
comunes y una cultura griega común. Mundos separados, política y legalmente aislados
el uno del otro. Rígidas realidades políticas de ambas ciudades. El ciudadano corintio
pertenecía a una oligarquía, derechos políticos a una pequeña minoría de propietarios y el
poder político a un sector aún más selecto. El ciudadano ateniense estaba sujeto a las
leyes, expectativas, costumbres de la democracia radical y por ello, concedía amplios
poderes a un extenso cuerpo de ciudadanos varones. Las ciudades estado de Grecia eran
ferozmente independientes y con frecuencia se enfrentaron gravemente con sus vecinos
más próximos.
Dentro de la polis, era una diferencia aún más importante si uno era ciudadano o no. Las
sanciones por violación y adulterio dependían directamente de la condición cívica de las
personas involucradas. Las multas diferenciadas nos permiten comprender qué “valor”
exacto se concedía a los habitantes de esta ciudad.
La polis era una comunidad de ciudadanos en la cual la propia polis estaba por ley,
encargada de regular las relaciones personales entre ellos. Muchas ciudades estado
inscribieron en piedra sus tratados, decretos y leyes. En Atenas son singularmente
voluminosas puesto que la democracia exigía visibilidad, rendición de cuentas públicas y
relevancia monumental para las decisiones duraderas. La extendida costumbre nos revela
que las regulaciones de las póleis pequeñas no necesariamente eran menos minuciosas.
En Grecia se contaron un mínimo de 750 póleis de mayor o menos magnitud y otras 500
en las colonias del Mediterráneo y Mar Negro. Todas establecieron leyes y regulaciones
propias, de acuerdo con las diversas inquietudes y necesidades locales.
La ciudadanía era un factor de la identidad social, cultural y política de los griegos de una
forma tan activa que resulta extraña a la mayoría de los miembros de los estados
nacionales modernos. Es probable que la idea de ciudadanía se definiera de un modo más
concretamente político cuando la ciudad estado y su sistema político se perfeccionaron e
institucionalizaron: en el s VIII, la mayoría de asentamientos eran gobernados por unos
pocos aristócratas, mientras que la mayoría de los habitantes carecían de derechos y
obligaciones de orden político. Los ciudadanos derivan tal vez de lo que en primera
instancia no eran más que los habitantes varones libres, los que poseían y trabajaban la
tierra. Sus derechos se originaron en una compleja y profunda transformación del poder,
las leyes y las estructuras a lo largo de los siglos VII y VI.
Todos los ciudadanos sin distinción cumplían una función militar esencial en la falange
de hoplitas (modo de combate en el que, desde el s VII, tuvieron el mismo peso en las
filas de infantería tanto los ciudadanos ordinarios como los aristócratas. Se identifica el
honor personal con el de la propia polis. De aquí proviene la fuerza política del conjunto
de los ciudadanos y el poder de su voto en la asamblea de la ciudad.
En el período clásico, la ciudadanía fue un privilegio exclusivo y celosamente mantenido.
Es singularmente revelador el caso de Esparta: en toda su historia ofreció este privilegio
sólo a dos miembros de otras polis griegas. En la cúspide de su imperio, Atenas endureció
las condiciones de la ciudadanía mediante la ley periclea de 451-40 que pasó a exigir que
tanto el padre como la madre fueran ateniense. Los datos indican que a partir de 430
Atenas otorgó derechos de ciudadanía a benefactores extranjeros. Pero aún así hubiera
sido impensable que ofreciera la ciudadanía a sus aliados del s V, como posible
mecanismo de refuerzo de la confederación. Recién en 405-404 –y este episodio no
conoció muchos similares- se hizo este ofrecimiento a los ciudadanos de la isla de Samos,
es una fecha en la que los atenienses estaban perdiendo la guerra del Peloponeso. La
pérdida de la ciudadanía se conocía con el nombre de “atimia” que quería decir
literalmente “estar deshonrado”. En La Política, Aristóteles intentó unificar la definición
del concepto a partir de sus muy diversas manifestaciones en el mundo griego. Y optó por
una definición política: “llamamos ciudadano al que tiene derecho a participar en la
función deliberativa o judicial de la ciudad”. De todos modos, la determinación de quién
era ciudadano y quién no variaba considerablemente en las diferentes ciudades estado. En
general, para ser ciudadano era imprescindible ser hoplita y poseer y trabajar una finca
rural; sólo en la democracia radical de Atenas se concedió este derecho incluso a los
desposeídos. Esparta ocupaba una posición singularmente rígida, pues no sólo requería el
nacimiento de padres espartanos, sino una determinada extensión de tierra y
contribuciones regulares para varias ceremonias comunitarias. Si no se podían mantener
estos pagos, el ciudadano espartano perdía sus derechos. Algunas póleis exigían que los
ancestros ciudadanos se remontaran al menos a dos o tres generaciones. Pero las que
veían mermar sus poblaciones podían optar por convocar a posibles candidatos para
completar el cupo. Especialmente en Atenas, se sostenía la tradición de haber vivido
siempre en la misma parcela de tierra, lo que implicaba un vínculo muy estrecho, casi
místico, entre la tierra y los ciudadanos. Ello otorgaba al sector de los ciudadanos un tinte
parecido al linaje aristocrático: un abolengo antiguo y un mito de origen. La ciudadanía,
en suma, no era un derecho de nacimiento inalienable; era más bien una creación legal y
política. En Esparta los que cometían actos de cobardía o mostraban cualquier otro signo
reputado como incorrecto perdían su ciudadanía. Todo podía ser subvertido en época de
revolución. Y si esta implicaba redistribuir la tierra, ello comportaba a su vez la pérdida
de los derechos de ciudadanía y, a veces incluso, la expulsión en masa. Aristóteles se
pregunta si una polis continúa siendo la misma después de modificar su constitución. La
cuestión no se plantearía respecto de un estado moderno: Francia sigue siendo Francia
después de la Revolución, en cambio para Aristóteles es una cuestión esencial: la polis se
identificaba casi por completo con el sector de los ciudadanos. Golpe oligárquico en
Atenas – 411, se convenció a la democracia para que votara su propia disolución y el
poder pasó a manos de un grupo ciertamente más exiguo que se hacía llamar “los 400” y
era el consejo representativo de un grupo de ciudadanos conocidos como “los 500”;
inicialmente se quiso ignorar a los cerca de 5000 antiguos ciudadanos que podían
costearse una armadura de hoplita. En contraste, la democracia radical del siglo V, con
unos 50.000 ciudadanos incluía a una clase de jornaleros, los thetes, de los cuales al
menos 5000 carecían de propiedades. Después del golpe se sugirió con seriedad que tal
vez las poleis debían mantener a los mercaderes alejados de sus centros ciudadanos, es
decir, del ágora política y de la plaza del mercado. Varias oligarquías promulgaron
decretos contra los ciudadanos que obtenían beneficios del comercio.
Atenas y Esparta: En la política, el significado exacto de la ciudadanía dependía de si una
polis era una democracia radical, una oligarquía o alguna posibilidad intermedia. La
democracia ateniense fue radical y excepcional. Se convirtió en democracia radical en la
década de 460, cuando el poder judicial anteriormente en manos del Areópago fue
transferido a los tribunales populares y a la asamblea del pueblo. Después del desastroso
final de la guerra del Peloponeso (431-404) y del terror que se experimentó bajo los dos
regímenes oligárquicos impuestos en 411 y 404, el poder de la asamblea quedó recortado,
pero sin alterar los elementos básicos del sistema: 1)extensión de los derechos de
ciudadanía, 2)decisiones políticas sujetas a la voluntad del demos, 3)los líderes rendían
cuentas públicas en persona y 4)salario para quienes desempeñaban un cargo público.
Además, la mayoría de los cargos públicos eran elegidos por sorteo. Se encuentran
numerosos ejemplos que ilustran la naturaleza inconstante del pueblo: un día se resolvía
por una iniciativa, al calor de la discusión, y al día siguiente por otra, tras una reflexión
más sosegada. Naturalmente, la asamblea no estaba formada cada día por los mismos
miembros: el propio espacio no permitía que se sentaran los 50.000 ciudadanos
(capacidad aprox de 6000 asientos). Ello implica que los poderes de la asamblea popular
eran ejercidos por un grupo selecto, no por todos los ciudadanos. No hay participación sin
presencia física. Los ciudadanos que residían en granjas diseminadas por el Ática
debieron de acudir con menos frecuencia a la asamblea. Los ciudadanos ambiciosos que
deseaban persuadir a la asamblea tuvieron que aprender a moverse como oradores. Así,
los líderes políticos más importantes necesitaban tiempo libre tanto para ocuparse de los
asuntos de la polis como para perfeccionar su capacidad persuasiva. En el s IV la palabra
ateniense para designar a los políticos es rhetor (orador).
El programa de la asamblea era elaborado por el consejo o boulé, que podía filtrar los
temas de discusión y vetar las propuestas de ley, así como realizar tareas ejecutivas
(actuar en situaciones de emergencia o recibir a los embajadores). La boulé tenía una
composición democrática: constaba de 500 hombres elegidos para un solo año, 50 de
cada una de las 10 tribus de Atenas. Cada contingente tribal se escogía proporcionalmente
al tamaño de su comunidad local (demos). A veces se postula que el consejo estaba
formado en gran medida por los ciudadanos más ricos, quienes seleccionarían los temas a
tratar; pero por razones demográficas resulta difícil imaginarlo en la práctica: 7500
consejeros a lo largo de 30 años y se rastrean no más de 1200 atenienses ricos como para
contribuir mediante las liturgias. Además, el nombramiento final era por sorteo. Para los
granjeros y propietarios rurales ese año de servicio podía resultar muy inconveniente, por
lo que pagaban a un ciudadano que pudiera reemplazarlos. Tribunales populares:
encarnaban el principio según el cual los gobernantes debían rendir cuentas ante el
pueblo. Los miembros del jurado eran designados con el nombre de dikastai, que
significa literalmente “jueces”. Ciudadanos de más de 30 años, alrededor de 6000
personas, prestaban juramento al inicio del año, en grupos numerosos e impares, para
evitar un posible empate, adecuándose nuevamente al principio de que las decisiones
debían ser tomadas por grupos grandes. Presentar una acusación penal implicaba ciertos
riesgos que probablemente disuadían a los ciudadanos más pobres: algunas causas se
cerraban con una sanción financiera para el perdedor. La oratoria se profesionalizó
rápidamente, y a finales del s V se podían adquirir discursos de logógrafos expertos. Los
ciudadanos más acaudalados se hallaban en una posición ventajosa. Quiénes servían
como miembros del jurado? El salario que obtenían sólo alcanzaba para subsistencia, no
para enriquecimiento. En la Atenas democrática se persiguió sin descanso limitar el poder
y obligar a rendir cuentas públicas de los cargos desempeñados. No se consideraba la
profesionalización como un objetivo deseable. Se desconfiaba seriamente de los expertos.
Temor más general de que una persona subvirtiera la constitución y se estableciera como
tirano. Frente a ello, los atenienses desarrollaron el arma del ostracismo, la asamblea de
ciudadanos podía condenar a quien quisiera a un exilio de 10 años: se eliminaba del
panorama político a personas determinadas, más que a grupos o ideologías. Algunos de
estos mecanismos se relajaron durante el s IV; como los continuos problemas financieros
no favorecían el purismo democrático, se permitió a los cargos financieros ser
desempeñados por la misma persona en forma repetida. No obstante, durante los s V y IV,
los generales sí podían repetir en el cargo. Así, la mayoría de los políticos influyentes del
s V contaron con un respaldo público añadido al formar parte de los 10 generales elegidos
anualmente. Ej. Pericles. El generalato es un resto oligárquico que pervive incluso en el
entorno de la democracia del s V. Los generales eran justamente lo que la teoría
democrática intentaba evitar desde un principio: la existencia de líderes populares que
ocuparan cargos de forma continuada. Tucídides afirmó respecto de la supremacía de
Pericles que “de nombre, aquello era una democracia, pero en realidad era un gobierno
del primer ciudadano”.
Mientras los atenienses se enorgullecían de la libertad con la que vivían, los espartanos se
gloriaban de su disciplina militar y su superioridad ética. En una asamblea, los spartiatai
daban la imagen de ser un ejército en época de paz. No se desarrolló una mera oligarquía,
sino un sistema político y social en el que la función militar de los ciudadanos tomó la
precedencia sobre cualquier otro aspecto. La asamblea (apella) estaba abierta a los 10 000
ciudadanos esparciatas, conocidos como homoioi, pero no parece que los miembros de la
asamblea pudieran participar en las controversias: lo más probable es que la eficacia
militar de los spartiatai y su falange de hoplitas, reforzada por el sistema educativo
jerárquico, debilitara cualquier intento de subordinación. No hay ni rendición de cuentas
para los funcionarios de cargos públicos, ni tribunales populares. De hecho, Aristóteles no
considera que los esparciatas fueran verdaderos ciudadanos. Precisa que una
característica oligárquica de Esparta es que unos pocos tienen el poder para imponer la
pena de muerte o de destierro. Éforos: seleccionados anualmente del conjunto de la
ciudadanía, eran los funcionarios “democráticos” del estado espartano y en épocas de paz
ejercieron un gran poder sobre los reyes. El sistema se completaba con los dos reyes y el
consejo de los ancianos (gerousia), pervivencia de un sistema arcaico. Eran 28 ancianos
nombrados de forma vitalicia que provenían de los sectores más privilegiados, amplios
poderes penales. Aún así, paradójicamente, en otros ámbitos la sociedad espartana fue un
modelo de igualdad. Un exceso de control estatal era considerado democrático por
algunos griegos. El propio sistema educativo no hacía diferencias, al menos en teoría,
entre ricos y pobres. Sobre todo a finales del s V y principios del IV sabemos que los
esparciatas más acaudalados exhibían su riqueza de varias maneras; pero en lo que atañe
a los principios ideológicos de la polis, la igualdad imperante en las falanges hoplitas o
los comedores militares se había extendido a todo el conjunto de los ciudadanos.
Reminiscencias de un sistema arcaico, se constata una fascinación por sus rasgos más
raros y extravagantes. Tal vez un miedo continuado a una posible revolución de los ilotas
mesenios y lacedemonios (la verdadera base económica de la sociedad) haya
desempeñado un papel más importante en la evolución de Esparta de lo que nos permiten
imaginar las fuentes. La educación que brindaban a las mujeres la hacía una verdadera
excepción en relación a otras poleis. En lo que atañe a la estructura política, Esparta no
era muy diferente a sus semejantes. Lo verdaderamente excepcional fue el dominio
ejercido sobre los habitantes y el territorio de Mesenia.
Características comunes a todas las polis: 1)los ciudadanos convivían con numerosos
extranjeros y esclavos (su inclusión ponía de relieve los privilegios de aquellos),
2)concepción general de que toda polis era libre e igualmente sus ciudadanos, 3)la
libertad se entendía como una libertad política por la cual cada comunidad tenía derecho
a regirse por sí misma y no tanto como un valor individual relativo a la vida privada, 4)
respeto por la ley, lo que variaba era quién o qué grupo administraba la ley (nomos:
regulaciones escritas y no escritas), 5)Platón consideraba que no hay polis que pueda ser
llamada tal si no existen en ella tribunales debidamente establecidos, 6)intento de todas
ellas de fijar, desde su mismo origen, una legislación estricta que obligara a los
mandatarios supremos a cumplir con la voluntad de la polis, 7)todas defendían con uñas y
dientes su independencia, de todos modos, las polis más pequeñas se vieron obligadas a
entrar en el ámbito de influencia de las mayores, ya fuera mediante alianzas formales o
por el simple dominio directo. Internamente, no obstante, además de una constitución y
leyes propias, cada polis había desarrollado su propio culto religioso y una comunidad de
ciudadanos propia, y podía, en suma, forjar una cultura propia. A nivel tamaño y poderío,
Atenas y Esparta encarnan situaciones excepcionales. Ambas crearon confederaciones
extensas y poderosas al punto que la liga marítima ática se convirtió en un verdadero
imperio. En todos los casos, la polis era ante todo una comunidad, y el sentimiento
comunitario era tan fuerte como los componentes del aparato estatal. Quizás fuera mejor
traducir polis como “ciudadanía-estado”. Idea de que la constitución de una polis tenía
una función educativa para sus miembros. Si bien recién en el período helenístico
observamos ciudades que toman a su cargo la enseñanza de los hijos de los ciudadanos,
Esparta constituye una salvedad: mayor y más dedicada atención a la educación oficial de
los niños.
Religión: la vida comunitaria se cimentaba por igual en el culto y sus rituales que en
instituciones políticas como la ekklesia o la boulé. Las poleis habían desarrollado
versiones locales del culto a las divinidades más importantes. El culto era la espina dorsal
de gran parte de la vida cívica y se vinculaba estrechamente con la política: cuando un
ateniense optaba a un cargo público, tenía que demostrar, como garantía de ciudadanía,
dónde estaban los altares con los que su familia honraba a “Zeus defensor de la casa”. El
culto en general se trataba de la exhibición orgullosa de los ciudadanos, con cada uno de
los sectores de la polis cuidadosamente repartidos, en sus lugares correspondientes y la
concurrencia adicional de metecos y extranjeros que admiran el desfile. Las cuestiones
religiosas eran siempre un tema presente en las reuniones de la ekklesia. En ellas no se
tenía en cuenta a ninguna autoridad religiosa, con la salvedad del oráculo de Delfos. Los
ciudadanos no sólo regularon las actividades religiosas sino que se ocuparon de castigar a
los que excedían los límites de lo considerado correcto.
Casillas: La Antigua Esparta
Los órganos políticos del estado lacedemonio estaban conformados por cuatro
instituciones que se complementaban entre sí, competencias bien determinadas,
independientes y antagónicas unas de otras. El marco institucional parece haber sido
elaborado durante época arcaica, la leyenda se lo atribuye a un único legislados, Licurgo,
quien sentó las bases de un nuevo estado en todos los aspectos sociales, políticos y
económicos. Dividió la tierra en lotes que distribuyó en partes iguales entre los
ciudadanos, dio forma a las instituciones educativas y otorgó el sistema legislativo y
constitucional. Incorpora en un solo personaje personaje la figura del fundador y del
reformador. Los autores antiguos le asignaban una cronología que fluctuaba entre la
época de la llegada de los Heráclidas hasta el s VIII. Según Plutarco fue regente de
Esparta como tutor del rey Carilo quién reinó hacia 750 a.C. Entre los historiadores
modernos, unos lo consideran un dios, otros un héroe del panteón dorio, otros que vivió
en la Esparta arcaica y los más niegan su existencia histórica. Lo principal es que
representa una figura mítica referencial. La constitución tenía una doble procedencia
divina: relacionadas con las míticas leyes cretenses dictadas por Zeus y también
facilitadas a Licurgo por el oráculo de Delfos. El origen de la Retra o “cosa dicha” no
está claro. Hipótesis: leyes como acuerdo entre diversas comunidades, todo el texto era
un oráculo o falsificación de época clásica. No obstante, la Retra conjuga en el texto el
resultado de un proceso de transformación, adaptación de unos arquetipos ancestrales a
una época y necesidades de vida diferentes: se instituyen novedosos órganos de gobierno.
La legislación no debió ser obra de una sola persona ni de un tiempo limitado (iniciada
probablemente por Teopompo, último cuarto del s VIII y concluida 40 años después por
Polidoro). La datación de la legislación estaría relacionada con el ambiente de la revuelta
de los mesenios y con la fundación de las tiranías en el área del Istmo. El texto está
contenido en “Vida de Licurgo”, de Plutarco. En un extraño pasaje se menciona que a él
corresponde la nueva distribución de la población en tribus (Hylleis, Dymanes y
Pamphyloi), las divisiones administrativas, establecer en 30 el número de miembros de la
Gerusía (incluidos los 2 reyes), reunir periódicamente a la Apella. Es un régimen de
mutua desconfianza: las Asamblea tiene el poder decisorio pero se limitan los riesgos de
que ceda a los impulsos de la colectividad, permitiendo a la Gerusía intervenir en el
momento oportuno y disolverla para evitar su radicalización (esto sería una adición
posterior entre los s VII y VI a.C.)
Diarquía: conocemos que los espartanos eran gobernados por dos reyes, uno
perteneciente a la dinastía de los Agíadas y el otro a la de los Euripóntidas. El único
relato completo, pero impregnado de leyenda que se tiene sobre la formación de esta
institución lo da Heródoto: dos gemelos sucesores al trono, ante la imposibilidad de saber
cuál era el mayor se los nombró reyes a ambos. La finalidad del relato sería legitimar la
realeza monopolizada por estas dos estirpes. Entre los historiadores contemporáneos 3
tendencias: 1)Paretti y De Sanctis, entre otros, hablan de la presencia de tres tribus dorias
que con la formación de la diarquía llevaron a cabo un proceso reductivo. Basilei de
Hylleis y Dymanes y los Pamphyloi quedaban aislados a pocos km de Esparta.
Historiográficamente no se aprecia inferioridad de esta última tribu. 2)Oliva: ascenso a la
realeza de un 2do magistrado que evitara el monopolio político de la tiranía. En contra:
desde tiempos arcaicos se limitaba el poder con instituciones como el eforado y la
gerusía. 2da interpretación de esta teoría: pervivencia de la dupla wanax-lawagetas del
período micénico. 3)Cartledge: proceso de sinecismo que fusionó a las dos villas más
fuertes: basileus de Pitana (Agíadas) y de Limna (Euripóntidas). Años después, conquista
y absorción de Amiclas, configuración definitiva de Esparta.
Funciones, privilegios y obligaciones del poder regio: constitucionalmente, los reyes
estaban sometidos a un férreo control ejercido por otras instituciones como el eforado, la
gerusía e incluso a veces, debían acatar la voluntad de la Asamblea. Sí disfrutaban de 3
honores simbólicos: 2 votos en la gerusía, todas las personas excepto los éforos estaban
obligados a permanecer de pie en su presencia y cuando iban armados encarnaban a uno
de los Diócuros. Eran los sacerdotes de Zeus Lacedemonio y Zeus Uranio, dirigían todos
los sacrificios públicos, tenían a su servicio dos Pitios encargados de consultar al oráculo
de Delfos y conservar sus respuestas y gozaban de carácter sacral como descendientes de
los Dióscuros, hermanos de Helena (Castor descollaba como domador y Pólux era hábil
púgil). Tenían la jefatura del ejército de por vida, en guerra asumían el derecho de vida y
muerte hasta la conclusión. Derecho a nombrar a los proxenoi o ciudadanos
representantes de los intereses de otra ciudad en la suya propia. Supervisaban las
adopciones y concertaban los matrimonios de las epikleras (huérfanas herederas de un
kleros, no desposadas en vida de sus padres). Disponían de tierra cultivada por periecos
(el temenos real). Recibían doble ración de comida, tenían la protección de una guardia
personal. Actividad real sometida al control de otras instituciones: eforado, podía
oponerse a los designios de los diarcas o por la observación cada 9 años de una estrella
fugaz que indicara que los reyes habían errado, por lo que se los suspendía hasta
consultar al oráculo de Delfos. La apella desempeñaba un control más restringido. Se les
podía exigir responsabilidades cívicas o penales e imponerles castigos cuando los
intereses espartanos se hubieran visto dañados.
Funerales reales: apoteosis del difunto. Sucesión monárquica: magistratura vitalicia y
hereditaria aunque con peculiaridades. Heredaba el hijo por delante del hermano y entre
los hijos el primero nacido tras la nominación de su padre como rey.
Eforado: orígenes: magistratura colegiada compuesta por 5 miembros elegidos
anualmente por la asamblea, correspondían a la segmentación de Esparta en 5 komai o
aldeas (Mesoa, Pitana, Limnas, Cinosura y Amiclas). Se puede suponer también que en
un principio los éforos se identificaban con los jefes de cada una. Otra hipótesis es que en
tiempo arcaico hubieran sido sacerdotes. Eran el freno a los esfuerzos de la aristocracia,
encabezada por los reyes, de mantener y reforzar su dominio. Reforma de la institución:
hacia mediados del s VI a.c. tuvo lugar en Esparta una profunda reforma social, política y
económica a cargo del éforo Quilón, considerado un segundo Licurgo, respondiendo a los
conflictos que despertaban diversos factores: mayor control de tierras, por las conquistas
en las dos guerras de Mesenia (la 1ra en el ultimo cuarto del s VIII y la 2da a mediados
del VII) , incremento de la población esclava, fundamentalmente hilota. Dificultades
internas: entre los reyes + gerusía y el eforado. Si los espartanos querían asegurarse la
obediencia hilota tenían que organizar el Estado. Quilón concedió mayor poder de
influencia a la aristocracia incrementando los vínculos de unión y solidaridad entre los
esparciatas: renovación de antiguas costumbres para la elite de los homoioi preservada
por el eforado. Los éforos ocupaban el cargo durante un año, siendo el de más edad quién
se convertía en epónimo y daba su nombre al año. Tenían la obligación de presidir y
convocar la Apella, mantener el orden y vigilar el cumplimiento de la legislación
espartana. Potestad de interpretar las leyes de carácter consuetudinario. Eran responsables
últimos de la sumisión de los hilotas. Organizaban las kripteia, supervisaban las finanzas,
los negocios de la polis y la política exterior. Las relaciones con los reyes fueron tensas.
Ambos, mensualmente intercambian juramentos, los primeros en nombre propio y los
éforos en el de la ciudad. La elección de los miembros se hacía por aclamación en la
apella. El eforado mantuvo su estructura hasta época helenística cuando el rey Cleómenes
III la suprimió en 235 a.c.. e impuso un consejo de magistrados, restaurado en 222 y hasta
época romana subsistiendo aunque con sus prerrogativas mermadas.
Gerusía: consejo de ancianos integrado por 28 + 2 reyes. Los primeros elegidos en
ámbito aristocrático, entre los mayores de 60 años, de por vida. En su origen, serían
elegidos según principio tribal. Atribuciones más importantes a partir de época clásica:
decisiones en los litigios de carácter penal que conllevaran la pena capital, podían
imponer castigo de atimia o destierro, ciertas competencias en política exterior.
Apella: reunión de los guerreros adultos mayores de 30 años, pertenecientes al grupo de
los homoioi. Reuniones mensuales, en época de luna llega, tras la retra funcionamiento
más o menos autónomo. Eforado establece orden del día. La apella tenía una función
consultiva, se votaba por asentimiento y aclamación de los asistentes. Designaba a los
generales del ejército, elegía a los miembros de la gerusía y el eforado y en caso de duda,
sobre quién debía ocupar el trono. Otorgaba premios y recompensas a los espartiatas que
se hubieran distinguido por valor y entrega. Podía conceder la libertad de hilotas
distinguidos en combate. Competencias en cuestiones relativas a declaración de guerra,
acuerdos de paz y concertación de alianzas. La apella quedaba abierta a la asistencia del
resto de los lacedemonios, de mujeres, periecos con ocasión del fallecimiento de uno de
los monarcas.
La sociedad de Laconia.
Población ciudadana: los Espartiatas. Ciudadanos espartanos de pleno derecho, que se
consideraban descendientes de los primeros conquistadores de Laconia. Nacimiento de
padre y madre espartiata. El derecho ciudadano debía ser ejercido y reafirmado
constantemente durante toda la vida. Requisitos adicionales: adscripción a una parcela de
tierra, cultivadas por hilotas, pertenencia a mesa en común o syssitia, a la que estaban
obligados a contribuir en función de sus recursos. Eran iguales en teoría (homoioi),
aunque la primera contradicción era la existencia de una doble realeza y una aristocracia
(acceso a las dignidades más importantes del estado). Además, diferencias productivas de
acuerdo a cada suelo. También la riqueza podía variar por transmisiones hereditarias (a
un solo heredero). Proporcionaba un gran prestigio formar parte del elitista grupo de los
300 koroi o hippeis (elegidos entre los mejores guerreros). Tenían prohibido dedicare a
cualquier actividad económica o artesanal (agricultura, comercio, actividad manual); su
subsistencia dependía de periecos e hilotas. Se adiestraban en el manejo de las armas,
cazaban, ejercicios gimnásticos, periódicas razzias contra hilotas, cuidado y
mantenimiento de caballos. El sistema espartano representaba una reacción contra la
tradición del oikos: los valores familiares eran combatidos y evitados. Hasta los 7 años
eran criados por su madre y a partir de ahí, el estado tomaba su tutela e inician su
educación (agoge). Vivían y se ejercitaban por edad, adquirían el concepto de lealtad
hacia sus camaradas y obediencia a sus mayores. Tenían la obligación de casarse: acto de
rapto de la futura esposa. Matrimonio: única misión de procrear hijos fuertes y robustos.
Poblaciones semilibres: Periecos. Poseían un status político, social y económico que les
diferenciaba del resto de la población dependiente. Desde el punto de vista jurídico,
estarían próximos a los extranjeros. Su origen, posiblemente no muy distinto al de los
propios espartanos. 3 tendencias historiográficas: 1)comunidades predorias conquistadas
por esparta entre IX y VIII. 2)fundación de establecimientos periecos en época arcaica.
3)comunidades predorias reciben influjo de poblaciones dorias existentes y constituyen el
germen de lo que luego serían poblados periecos. Datos poco fiables y contradictorios. Sí
parece probable es que en época clásica los periecos laconios eran étnica, lingüística y
culturalmente indistinguibles de los homoioi. Laconia es una región fragmentada que
conformó la existencia de pequeñas unidades urbanas potencialmente independientes que
difícilmente podían ser consideradas poleis (komai). Las distancias al centro neurálgico
de toma de decisiones de la región (ciudad de Esparta) es un posible factor de escasa
actividad intervencionista ejercida por los espartiatas. La distancia también justifica el
desarrollo de una cultura local propia. Los periecos tenían una cierta capacidad de
autogobierno con instituciones independientes del poder central que organizaban la vida
política, social y económica de las comunidades. No era un grupo socialmente
homogéneo. Diferencias entre las ciudades y al interior de la comunidad. Existencia de
un grupo aristocrático (kaloi kai agathoi, los bellos y los buenos). Es posible que existiera
algún tipo de protocolo diplomático que los vinculara en calidad de aliados desiguales. Es
decir, el territorio laconio podía constituir una suerte de estado federal. Sin embargo, se
les privaba de derechos políticos: no podían acudir a la asamblea ni participar de la
syssitia ni de la kripteia. No poseían una escala educativa comparable a la agoge.
Obligados al pago regular de contribuciones. Podían ser convocados a servir en la
milicia. El modelo usual de asentamiento: núcleo urbano + chora. Se han localizado más
de 30 poblados periecos. Pocos de estos núcleos recibirían el nombre de polis. El resto no
pasaría de formar una simple agrupación de edificaciones con una organización política
común (y esto no es polis acaso? Ver teórico). La mayoría de las localidades fueron
autosuficientes. Excedentes comercializables. Labores agrícolas, pastoreo y producción
de mineral en algunas zonas. Comercio entre espartanos y periecos de carácter crucial.
Los hypomeiones: categoría de población que gozaba de libertad personal pero no
disfrutaba de derechos ciudadanos. Tendrían mermados los deberes políticos por no haber
cumplido con sus obligaciones cívicas: espartiatas empobrecidos que no eran capaces de
contribuir a la syssitia o que habían perdido del disfrute de su lote de tierra. Vivían de
trabajos ocasionales. Su puesto en la sociedad no diferiría del ocupado por los tresantes
(los que tiemblan), por aquellos que habían fracasado en algún estadío de la agoge y por
los encausados por delito de atimia o asebeia. Se encontraban entre los neodamodeis y los
periecos. La causa de su desgracia era sólo de carácter económico.
Neodamodeis (nuevos ciudadanos): producto de la etapa final de la guerra arquidámica y
del alarmante descenso demográfico, apreciable en la sociedad espartana desde mediados
de s V. La crítica situación interna + éxito obtenido por hilotas que acompañaban a
Brasidas en la campaña de Calcídica indujo a las autoridades a relajar la legislación. En
esencia, los neodamodeis eran soldados, situados probablemente en puntos estratégicos a
lo largo de las fronteras. Se les asignó tierras y en hombres con cierto régimen de
libertad, se les autorizó a organizarse políticamente, aunque sin derechos políticos ni
civiles.
Mothakes: categoría especial de población inferior de origen no libre. La mayoría debía
adquirir esta condición por ser hijo bastardo de espartano e hilota. Igualmente, hijos de
mothakes o siervos adoptados por espartiatas. De jóvenes se educaban con los espartanos
como sus escuderos y compañeros. En edad adulta carecían de derechos civiles y
políticos, situación similar a espartanos empobrecidos. A partir de comienzos del s IV
pasaron a ocupar puestos de responsabilidad dentro del estado lacedemonio.
Otros grupos de población semilibre:
Brasideoi: hilotas de la campaña de Brasidas que obtuvieron la libertad.
Desposionautai: hombres que tenían alguna relación con la marina. Probablemente
también hilotas liberados tras servicio excepcional en contiendas navales.
Erykteres: hilotas liberados encargados de actividad policial urbana.
Tresantes: ciudadanos degradados por manifestar cobardía en el transcurso de una batalla
o desobedecer las órdenes dadas por un superior.
Población esclava: Hilotas.
Tucídides los denomina simplemente esclavos, Aristófanes de Bizancio (III a.c.)les
concede un estatus intermedio entre libre y esclavo (coincide con Pólux de Náucratis, II
d.c.) y Pausanias los llama “esclavos del estado”. La tendencia actual adhiere a esta
última visión. Grupos de gente reducidos a condición de dependencia, propiedad del
estado lacedemonio aunque adscritos a un kleros. Doble carácter: laconio y mesenio. Su
nombre posiblemente derivaría de la ciudad de Helos, situada al sur del Peloponeso.
Otros investigadores opinan que los hilotas eran del mismo origen tribal que los
espartanos y habían perdido su libertad en el curso de desarrollo económico de Esparta
(consideración desechable porque sino hubieran pertenecido a particulares y no formarían
un grupo homogéneo estatalizado). Otra hipótesis estima que los dorios conquistaron la
aldea aquea de Helos, obligando a sus habitantes a trabajar como esclavos, hasta llegar a
perder su conciencia de nacionalidad/identidad. Su obligación era casi exclusivamente
cultivar el kleros al que pertenecía. Relaciones tensas con los espartiatas, siempre hub
temor a posibles rebeliones. Como procedimiento psicológico para atemorizarlos y
autoafirmarse como amos, los espartiatas empleaban anualmente la kripteia y llevaban a
cabo alguna razzia. A partir de la batalla de Platea (comienzos del V ac), prestaron
servicio dentro del ejército lacedemonio (cuerpo especial de infantería ligera). Algunos
ganarían la libertad convirtiéndose en neodamodeis. La ratio espartiatas-ilotas
probablemente fuera 1:15
El kosmos espartano: la agoge o sistema educativo espartano. La infancia y la primera
niñez (anathrophe) la pasaba bajo los cuidados de su madre. A los 7 años el Estado se
hacía cargo. Eran incluidos para su educación en grupos de edad (agelas). De los 7 a los
12 se les integraba en la educación colectiva. A partir de los 12 dependían directamente
de un magistrado (paidonomos), encargado de supervisar la educación y entrenamiento.
Los 12 señalan el inicio de la vida en comunidad, aprendían rudimentos de lectura y
escritura, nociones de música, duros ejercicios gimnásticos, se les alimentaba poco (con
la finalidad de domar el espíritu), se les adiestraba en la caza. Se inculcaba disciplina,
seguridad, cohesión social, lealtad hacia el compañero, obediencia al jefe y capacidad de
supervivencia. Según Plutarco se los acostumbraba a que no supieran ni quisieran vivir en
privado. A los 20, los que habían superado todas las etapas de la agoge, tenían derecho a
asistir como oyentes a la syssitia, para complementar su educación. Hasta los 30 un grupo
de elegidos vivía durante largos períodos del año escondidos en los bosques, vigilando
hilotas. Además, el joven guerrero, al final de la adolescencia se sometía a una etapa de
aislamiento de la comunidad para poner a prueba su virilidad: la krypteia, requisito
imprescindible para pertenecer al cuerpo de los hippeis. A partir de los 30, el espartiata
podía tener una vivienda propia, casarse, fundar una familia y participar en la apella,
aunque continuaba bajo la tutela del estado. Pederastía: factor a considerar en el sistema
educativo espartano. Pudo haber aparecido como relación de compañerismo entre
guerreros, por la obligación de separación de los sexos hasta el matrimonio. La mujer no
podía participar en las reuniones y actividades propias del hombre. La pederastía no era
exclusiva homosexualidad, contenía valores institucionales y formativos de la que carecía
la simple relación de placer entre hombres. Durante el período adolescente, el adulto guía
(erastes) y el efebo (eromenos) convivían gran parte del año juntos en el bosque o en el
campo cazando o transfiriendo al erastes todo lo que debía conocer. A través de la
pederastía se pretendía conseguir la virilidad total.
Syssitia o comida en común: reunión de los espartanos adultos de pleno derecho con la
finalidad de estrechar y reforzar los vínculos de unión. Banquetes celebrados con cierta
frecuencia, derecho y deber de asistir para los homoioi. Especie de logia que hermanaba e
identificaba a los integrantes en unos mismos intereses y objetivos. Los integrantes de
cada una de las mesas, unos 15, tenían la obligación de hacer un aporte establecido: 74 kg
de cebada, 40 lts de vino, 2 kg de queso, higos y dinero. La desigualdad de la cuota es
más apreciable en el epaiklon o postre (especie de bollo empapado en aceite y compuesto
por carne de sus rebaños o de caza), de carácter voluntario, que era servido al anunciar el
nombre del donante. Así, bajo la aparente uniformidad y solidaridad de la syssitia, lógicas
tensiones generadas por las luchas de poder entre los diferentes círculos políticos.
Además, se establecía un vínculo entre los adultos con plena capacidad política y los
jóvenes que debían aprender los mecanismos de poder (oyentes en la syssitia), lo que
cristalizaba en una relación homosexual. Es dudosa la participación de la población
dependiente en las comidas en común, salvo como sirvientes o “bufones”.
Aparentemente, los mothakes sí podrían haber participado, con reservas, de la syssitia.
Ante el alarmante descenso demográfico hacia el III ac, la comida en común se abrió, las
mesas pasaron a estar compuestas por entre 200 y 400 comensales. A fines del I dc, se
utilizó como medio de aglutinar a la aristocracia espartana romanizada.
Organización militar. Probablemente en los orígenes, la estructura militar fue establecida
en orden a las 3 tribus dorias. Tras la derrota de Esparta en la batalla de Hisias en 669 ac,
profunda reorganización del ejército. Base de la estructura: falange política, organizada
bajo el principio de propiedad de la tierra. Se valora más la táctica, la estrategia y el
número de soldados, conducta solidaria sometida a férrea disciplina. Desde los 20 años
era obligatoria la pertenencia al ejército hasta los 60. El homoios se consideraba en
situación de servicio permanente. Unidades: enomotia (40 hombres), pentecostys (4
enomotia), lochos (4 pentecostys), mora (2 lochas=1280 hoplitas). Cada mora tenía como
jefe un polemarco. Uniforme: traje rojo, armadura, escudo de bronce, en ocasiones
amplia capa. Los campamentos se construían en círculo.
Krypteia: según Plutarco, anualmente los éforos al tomar el cargo declaraban
formalmente la guerra a los hilotas, quienes así se convertían en enemigos del estado. Los
espartanos podían ejecutarlos si así lo exigían las circunstancias. En lo formal, esta
ceremonia se integraba dentro de la agoge y era el paso de la adolescencia al de guerrero
comprometido que encarnaba al buen homoios. A los jóvenes escogidos, se los
abandonaba en el campo con un puñal y algo de comida. Durante el día descansaban y
por la noche salían de los escondites (del verbo “krypto”, esconder) y mataban a los
hilotas que encontraban. Por tradición, su institucionalización fue atribuida a Licurgo. Su
inicio se data en 464 ac, el año de la revuelta de hilotas mesenios que se refugiaron en el
monde sagrado de Itome. Doble objetivo de la krypteia: regulador demográfico de
población hilota, represión preventiva para evitar sublevaciones. Originariamente pudo
haber formado parte de ceremonia de iniciación y luego adquirió estas nuevas funciones.
Religión: elaborado sistema de iniciación, mezcla de religión y educación. Pervivió hasta
s IV dc un ritual de robo, sobre todo de comida, conectado al culto de Artemis Ortia.
Evolucionó desde ritual propiciatorio de fertilidad a etapa complementaria de la agoge.
Cruel competición de endurecimiento: si era atrapado mientras lo hacía, el joven sería
azotado hasta sangrar. A la vez, los adolescentes tenían importante intervención en las
otras 3 festividades religiosas, todas en honor a Apolo (Carneas, Gimnopedias, Jacintas).
Además, Atenea, los Dióscuros, Artemis Ortia, Posidón, las Leucípides, así como los
héroes asimilados por la religiosidad, Helena, Menelao y Licurgo, todos tenían recintos
religiosos. El máximo responsable del ritual era el rey (cuál?). Las tumbas de los
lacedemonios podían estar diseminadas entre las construcciones civiles o religiosas o en
medio de las vías públicas. La mayoría de los enterramientos eran anónimos, sólo podían
incorporar una inscripción los hombres muertos en batalla o las mujeres fallecidas
durante el parto. Los periecos disponían de sus propios santuarios, festivales,
competiciones y oráculos. Ocasionalmente tomaban lugar en algunos ritos junto a los
espartiatas. Los hilotas no; sí sabemos que poseían ciertos derechos de protección al
interior de los santuarios y que sus amos los utilizaban como entretenimiento en alguna
conmemoración.
La mujer espartana: a diferencia de otras sociedades griegas, la mujer espartana
disfrutaba de una relativa libertad y autonomía. Actividades comerciales y literarias.
Recibían educación en gimnasia, música y deporte. Se las alimentaba bien para tener
buena salud física. El período formativo tenía lugar en las thiasas o asociaciones, donde
se establecía una relación entre adolescente y maestra parecida a la que había en las
agelas. La mujer llegaba al matrimonio hacia los 25 años, se efectuaba mediante el rito
del rapto y el hombre demostraba su astucia al hacerlo sin ser visto. El adulterio no estaba
prohibido, en todo caso, el hijo habido dentro de tales uniones era como si hubiera nacido
dentro del matrimonio. Las mujeres espartanas no podían participar en los órganos de
decisión política, ni acceder a ningún cargo público. Pero tampoco estaban obligadas a
dedicarse a las labores del hogar, para eso tenían esclavas. Tenían la responsabilidad de
concebir y preparar a los hijos en los primeros años de su vida. En determinados casos,
podían administrar los bienes familiares y de no haber hermanos varones, también podía
ser única heredera. Esto les permitió a algunas mujeres competir con los hombres en
riqueza y prestigio.

Pomeroy-Burstein-Donlan-Roberts: La Antigua Grecia. Cap 9 : La crisis de la polis y la


época del cambio de hegemonías.

Cambios profundos producidos por la Guerra del Peloponeso. Si bien la ciudad estado
continúa siendo la unidad primaria de organización, muchos pensadores comienzan a
interrogarse: finalidad de la vida cívica, por qué los hombres se agrupan en comunidades,
leyes de la polis vs leyes de la naturaleza, libres vs esclavos, griegos vs no griegos, lógica
detrás de la guerra y de la esclavitud por derrota, desigualdades de riqueza, exclusión de
la mujer. Las generaciones de posguerra empezaron a sentirse menos seguras de vivir en
el mejor de los mundos posibles. Nuevos géneros literarios: si en el s V se investigaba
sobre el sentido de la vida con la Historia y la Tragedia, en el s IV los pensadores
desarrollan el diálogo y el tratado filosófico. La guerra no resolvió nada: los problemas
económicos provocados por la guerra exacerbaron conflictos de clase y sangrientos
enfrentamientos civiles. La intervención de Persia agravó una situación ya caótica: Filipo
de Macedonia.
Las fuentes para la historia política del s IV son más ricas: La asamblea de la mujeres y
Pluto de Aristófanes y las biografías de los espartanos Lisandro, Agesilao y la del tebano
Pelópidas por Plutarco. De los oradores que desarrollaron actividad después de la
ascensión al trono de Filipo en 359, el más importantes es Demóstenes (384-322). Los
discursos de la época deben ser tomados en su calidad de propaganda y no sólo por la
veracidad de lo que presentan. En materia de Historia, no hay comparable a Tucídides o
Heródoto. La obra del historiador de Oxirrinco (llamado así por fragmentos de papiro
descubiertos en aldea egipcia) se ha perdido casi por completo. Jenofonte: Ingresos
públicos, panorama de las dificultades económicas de Atenas en la época; Anábasis,
experiencias como mercenario en Persia; Ciropedia, basada en la vida de Ciro el grande y
diversos diálogos en los que aparece el personaje de Sócrates, nos dicen bastante sobre el
estrato social al que pertenecían ambos autores. Si bien este autor no dejó escritos, la obra
de Platón lo incluye permanentemente como guía filosófico de alguno de sus temas.
Aristóteles fue aún más prolífico.
Grecia de posguerra y lucha por la hegemonía.
Malestar entre las polis griegas ante los aires de grandeza que empieza a darse Esparta
tras la victoria de la Guerra del Peloponeso. Con el tiempo, la política exterior agresiva
de esta polis pondría fin al mito de la invencibilidad de los lacedemonios. Tras conseguir
la victoria sobre Atenas en 404, en 395 los antiguos aliados de Esparta se unieron contra
ella. Hacia 377 la política provocativa del rey Agesilao desembocó en una confederación
naval ateniense y en la alianza de Tebas y Atenas. 371, Tebas libera Mesenia. Pero la
hegemonía tebana acabó a la muerte de su carismático líder Epaminondas. El vacío de
poder se encargaría de llenarlo Filipo de Macedonia (Previamente, hacia el 404,
expedición de Agesilao de Esparta a Persia. Génesis: disputa sucesoria en Persia entre
Ciro el joven y Artajerjes. Cuando este último se alza con el trono, Ciro emprende una
sublevación para la que contrata mercenarios griegos, algunos de ellos nombrados
generales y luego asesinados por traición cuando son recibidos por el sátrapa Tisafernes,
miembro de la nobleza. Se eligen nuevos generales, entre ellos, Jenofonte que así
compone su Anábasis, relato muy instructivo que desmitifica para los griegos la imagen
invencible que tenían de Persia. A partir de esto, Agesilao se envalentona para su
expedición). A 10 años de la conclusión de la Guerra del Peloponeso, los antiguos aliados
de Esparta (Tebas y Corinto) estuvieron dispuestas a entablar relaciones con Atenas en
contra de Esparta, obteniendo financiación del nuevo enemigo de Esparta, Persia (rey
artajerjes): Guerra de Corinto (395-387). Los persas consiguieron su objetivo, Esparta
ordenó volver a Agesilao. A los combates de hoplitas de añadió un nuevo elemento: las
tropas de infantería ligera. El servicio de los mercenarios y a popularidad de las tropas de
infantería ligera (peltastes) fueron de la mano: el bajo costo el escudo ligero de mimbre
hacía que el servicio como peltasta resultara muy atractivo para los hombres que no
poseían tierras y decidían ganarse la vida como soldados de fortuna. En 387, los griegos,
agotados, acordaron firmar una paz que se negoció en Persia. Se perseguía una paz
común, aplicable a todas las polis y cuyo principio fundamental era la autonomía. No
obstante, la forma que adoptó esta paz tenía por objeto obligar a los griegos a reconocer
la autoridad del soberano de Persia sobre los asuntos de la Hélade. En su calidad de
aliada, Esparta fue nombrada garante de la paz, pese al desprecio por la autonomía de los
demás estados griegos. Ante el avance de Esparta en los asuntos de cada polis, Atenas y
Tebas se alían apelando al principio de mutua protección. La propuesta de decreto de
creación de la confederación presentada por Aristóteles: “a fin de que los lacedemonios
dejen vivir en paz a los griegos, libres e independientes.” Entre 60 y 70 polis se sumaron
a la alianza. La política de la confederación debía ser controlada por dos organismos con
el mismo peso: la asamblea ateniense (ekklesia) y la asamblea de los aliados (synedrion).
El peso mayor de Atenas, al tener ambas instancias el mismo valor, se hizo notar. Además
se estableció un sistema de syntaxeis (contribuciones) para financiar las operaciones de la
liga, que no siempre se cumplían, manifestando las ambigüedades de los miembros.
Paralelamente, Jasón de Feras unificaba Tesalia y representaba una nueva amenaza para
Esparta. Nueva firma de paz común en 375 entre Esparta, Atenas y Tebas. Pero las
ambiciones de Tebas hacen fracasar las negociaciones. Se enfrentan en Leuctra tebanos y
lacedemonios. Los primeros con una táctica innovadora de combinar 6000 hoplitas con
1000 soldados de caballería. Además el general Epaminondas reforzó su ala izquierda,
tradicionalmente la más endeble y contaba con la fortaleza adicional de componer un
ejército de amantes. Plutarco: “en los riesgos, la unión establecida por las relaciones de
amor es indisoluble e invencible, pues, temiendo la afrenta, perseveran en los peligros los
unos por los otros. La pérdida de vidas en Leuctra modificó las relaciones entre las polis
y en muchas ciudades se produjeron revoluciones democráticas que dieron lugar a
destierros y ejecuciones. Además, el ejército victorioso de Epaminondas decidió liberar
Mesenia, convirtiendo a los hilotas lacedemonios en ciudadanos de un nuevo estado.
Esparta estaba acabada como potencia internacional. La única amenaza a la expansión
tebana era la marina ateniense, detrás de la cual empezaban a coaligarse las polis reacias
a Tebas. Paralelamente, al derrotar definitivamente a Esparta, Tebas prestó un servicio
impagable a Filipo de Macedonia, el futuro conquistador de Grecia. La segunda
confederación ateniense no tardó en desgastarse: al parecer fueron creadas cleruquías,
violando el principio que prohibía a los atenienses posesión de bienes inmuebles en
territorio de la alianza. El historiador del s IV Teopompo comentaba que detrás del uso
del término “syntaxei” se ocultaba de hecho el antiguo tributo. Los resentimientos
aumentaron cuando los atenienses empezaron a utilizar fondos de la liga en operaciones
que sólo beneficiaban a Atenas (lucha en Anfípolis por control de recursos naturales).
Revueltas en Oriente intentan ser sofocadas por Atenas. A finales de 355. Atenas firmó la
paz y se reconoció la independencia de Bizancio, Rodas, Quíos y Cos. La liga de Delos
renovada no duró más de una generación.
Apartado: Dicasterios o tribunales populares atenienses.
Todos los ciudadanos varones mayores de 30 años podían ser elegidos para actuar como
jurados en los dicasterios. Para garantizar que la composición de los tribunales reflejara
fielmente al electorado ateniense, Pericles instituyó la remuneración del servicio. El
elevado número de jueces tenía por objeto implicar a la mayor cantidad posible de
ciudadanos y también impedir los sobornos. Las votaciones para definir la culpabilidad
del acusado eran secretas. Los dicastas eran jueces y jurados: decidían también el tipo de
pena. Asesinato: las primeras leyes que conocemos de Atenas fueron las relacionadas con
el homicidio. Se estipulaba que el pariente varón más cercano tenía la obligación
religiosa y moral de vengar la muerte de la víctima matando a su asesino. Además del
Areópago había otras 4 instancias encargadas de los procesos de asesinato: Paladión, para
casos de homicidio no premeditados; Delfinión, para homicidios justificados; Pritaneón,
asesinos no identificados. Por último, aquellos que ya habían sido condenados a destierro
por homicidio y eran juzgados por un nuevo asesinato debían presentar su caso en un
barco frente a las costas del Freatón, para no contaminar con su presencia las tierras del
Ática. La democracia ateniense en el s IV: aunque las 4 clases de Solón nunca fueron
abolidas formalmente, hacia mediados del s IV los cargos públicos eran accesibles a todo
el mundo. En lo que a asistencia a la asamblea se refiere, fue un siglo más democrático
que el anterior. La novedad: las frustraciones de la aventura imperialista en Atenas, la
agudización de los conflictos de clase y el desarrollo del individualismo fueron factores
que desembocaron en la aparición de un nuevo fenómeno en Atenas: la existencia de una
clase muy numerosa de hombres acaudalados que preferían no intervenir en política.
La polis: el ideal de soldado-ciudadano tenía cada vez menos consistencia. La agricultura
siguió siendo la base de la economía, pero la devastación de muchas tierras durante la
guerra del Peloponeso provocó la emigración hacia las ciudades. Así, la división de los
ciudadanos entre propietarios y desposeídos que siempre había caracterizado los estados
griegos, se agudizó durante el s IV debido a la pobreza cada vez mayor de estos últimos.
Allí donde la economía era más próspera y las familias de clase baja tenían más
posibilidades se evitó la stasis, como en la Atenas democrática, la polis más estable de
ese siglo. En otras, la discordia civil se desató y fue estimulada por las tensiones
existentes entre polis. Pese a los cambios, los ciudadanos libres seguían evitando la
intervención en comercio y en la banca, dejando estas actividades a metecos y esclavos.
De ese modo, los esclavos que se dedicaban a la banca podían disfrutar de una rápida
movilidad social. Pocas mujeres decidían trabajar fuera de casa, a menos que se vieran
obligadas a hacerlo por extrema necesidad (niñeras, vendedoras en mercado, plañideras
en funerales, prostitución). Filosofía: los constantes cambios experimentados por la
situación política contribuyeron a configurar el pensamiento griego. Las principales obras
de teoría política, por su parte, fueron escritas por intelectuales profundamente críticos
del gobierno democrático. El autor conocido como “El Viejo Oligarca” definía la
democracia ateniense como la forma curiosamente eficaz de garantizar la supresión de
una clase por otra. Para Protágoras, como la capacidad política está repartida entre toda la
comunidad, los atenienses hacen bien en aceptar el parecer político de todo aquel que
desee darlo. En ningún momento afirma que todo el mundo esté igualmente capacitado
para la política, pero todos lo están en alguna medida. La mejor pista que poseemos para
descubrir la teoría de la democracia es su propia práctica: participación activa de
ciudadanos varones, garantizada por frecuente rotación de cargos. Creían en los juicios
presididos por un jurado y temían la corrupción que conllevan las minorías más que la
psicología de masas que amenaza a las mayorías. Creían que el pueblo tenía derecho a
exigir que sus magistrados rindieran cuentas. Creían en la aplicación de la pena capital y
en el destierro para asegurar la estabilidad del estado. Creían en la esclavitud y el
patriarcado. Platón: desde luego es digno de alabar que la democracia ateniense produjera
sus críticos más agudos. Escribió numerosos diálogos acerca de la belleza, la piedad, la
justicia, el amor, cuestiones que son exploradas en sus diálogos socráticos. Para el autor,
sólo el concepto es real. Esta noción es bastante revolucionaria en una sociedad en la que
la estrecha relación existente entre apariencia y realidad era fundamental. Opinaba que la
igualdad en la polis debe ser proporcional o geométrica (proporción existente entre
mérito y privilegio, siempre constante), mucho más equitativa que la igualdad
“aritmética” de la democracia que concedía los mismos privilegios a individuos de
méritos desiguales. No habrá nunca un buen gobierno, concluía, hasta que los filósofos y
gobernantes sean la misma cosa. Al carecer de un mecanismo capaz de explicar el
cambio, la filosofía idealista de Platón era incompatible con la ciencia. Aristóteles: a
diferencia de su maestro, disfrutaba con el mundo en constante mutación de la naturaleza.
Para él, el movimiento en pos de un determinado fin es la fuerza rectora de la vida. Sólo
el primer motor no era movido por nadie. Clasificó en La Política todos los
ordenamientos políticos existentes. Concede a la observación una importancia similar a la
que Platón le concedía a la razón. Le debemos la articulación del principio fundamental
del silogismo, esto es, si de A llegamos a B, y de B llegamos a C, podríamos llegar a C
simplemente a partir de A. Mientras que Platón desarrollo un marco para el estudio de la
política tan teórico que los estudiosos se preguntan en qué estados del mundo real estaría
pensando, Aristóteles enfoca la cuestión de la colectividad humana reuniendo y
analizando una cantidad enorme de datos. Para él, sólo la combinación de forma y
materia crean una cosa real. En cuanto a su idea de la polis, sólo allí puede el individuo
hacer realidad su naturaleza social y desarrollarse a través del intercambio de ideas. El
mejor estado, concluye, no hará ciudadanos a los trabajadores corrientes, pues el
ciudadano debe poseer una cantidad de bienes que le permitan disponer del tiempo libre
suficiente para la práctica de la virtud y de las actividades políticas.
Síntomas de malestar: coqueteos con la monarquía. Los griegos sabían muy bien dónde
se daba el gobierno de un solo hombre: Persia.

Shipley: El mundo griego después de Alejandro (323-30ac). Cap. 3

Los nuevos centros de poder surgieron en la persona de los reyes, pero las antiguas
ciudades no fueron dejadas de lado, si bien los cambios políticos de 338-276 implicaron
graves consecuencias para las viejas polis. Tradicionalmente, sólo bárbaros como los
persas tenían reyes y en cambio la polis fuera democrática u oligárquica, fue fundada en
base al debate abierto entre ciudadanos. El renacimiento de la realeza desbancó algunas
apreciadas convicciones. En el período helenístico, reyes y ciudades tendrán que
encontrar formas de coexistencia: una suerte de compromiso entre el cambio y la
continuidad. Los reyes encaraban 3 problemas particulares: eran foráneos desconocidos y
políticos principiantes, tenían que crear su propia legitimidad, las poleis eran centros
urbanos con territorios relativamente pequeños, mientras que las zonas controladas por
los reyes se extendían sobre vastos territorios. Eran necesarias nuevas estructuras de
apoyo. Aprovecharon el lenguaje de la representación visual, formaron cortes y esto daba
a algunas poleis la oportunidad de sacar ventaja de la situación, obteniendo privilegios y
mercedes. Era vital para el rey tomar el pulso de sus aliados y súbditos. Algunos reyes, en
especial los Ptolomeos o los Atálidas, dedicaron enormes recursos a conservar y realzar la
cultura griega. Dar apoyo a bibliotecas y escritores era otro medio con el que los reyes
buscaban modelar su imagen pública. Deseaban ser considerados como griegos. Muchos
escritores helenísticos, como Seleuco o Teócrito elaboraron textos que eran mezcla de
propaganda real, adulación oficial e imaginación popular que expresa la mística con la
que estaba investido el poder real. Polibio formuló una imagen de la realeza y sus
responsabilidades que refleja las actitudes de la época. Comparte con los dos otros
autores la presunción de que un rey debía encarnar ciertas virtudes. El lexicon bizantino
de Suidas presenta la siguiente definición de realeza (basileia): No es la justicia ni la
naturaleza lo que da las monarquías a los hombres, sino la habilidad para mandar un
ejército y gestionar los asuntos competentemente. Tal fue el caso de Filipo y los sucesores
de Alejandro. Pues al hijo natural de Alejandro no les fue útil en modo alguno su realeza
debido a su debilidad de espíritu. Así, la realeza parece ser una posición que puede ser
lograda por un individuo poderoso o atribuida por otros. El derecho natural de los reyes a
gobernar no se discute realmente. Las críticas más radicales se encuentran entre los
primeros filósofos estoicos. Se elabora, a partir de Zenon, una teoría de conducta ética
para el gobernante que deseara ser justo. También pudo tratarse de un intento de dotar a
las elites griegas con herramientas conceptuales para dar sentido a la relación con los
nuevos poderes externos. Culto y ceremonial: culto del soberano, remodelación de los
significados religiosos existentes. Los reyes podían modificar su imagen pública
adoptando como patronos a los dioses o a antepasados divinos. Insignias exteriores de la
realeza: botas militares, capa, diadema (emblema exclusivo: banda tejida de color blanco
que ceñía la cabeza). Los reyes se diferenciaban por su estilo de vida. El symposio
(banquete de hombres donde se hacían libaciones) adquirió una escala mayor y un nuevo
significado. “El Banquete del Rey y los Sabios”, en que el rey plantea preguntas a los
filósofos para medir su sabiduría, se convirtió en un elemento típico de las fuentes
populares. Las ceremonias públicas dieron a los reyes nuevas oportunidades de aparecer
ante un público más amplio y consolidar su poder: la realeza se asociaba cada vez más a
fastuosas festividades. El banquete era la demostración visible de la gran riqueza del rey:
los reyes mantenían las tradiciones de hospitalidad griega y macedonia. Además se
ofrecían ricas recompensas a los triunfadores de las competencias y es probable que se
invitara a los habitantes comida y vino. Representaciones visuales: particularmente
característico del período que se inicia con Alejandro, y parcialmente nuevo en el arte
griego, fueron los numerosos retratos reales. Esculturas y monedas complementaban una
cultura que era todavía, en su mayor parte, oral. Los reyes eran representados como
guerreros y como jinetes, o simplemente con una musculatura atlética. Los mostraban
como adultos jóvenes, que no sobrepasaban la edad mediana. El rey era legitimado al ser
incorporado al repertorio visual de las tradiciones de la ciudad griega. La validación era
por tanto mutua.
Mujeres: la monarquía en este período puso a las mujeres emparentadas con los dinastas
en la vanguardia de la vida pública. El término basilissa parecer haber sido aplicado a las
esposas de los reyes macedonios sólo a partir de 360-365, lo que sugiere un papel más
importante para las mujeres reales que durante la vida de Alejandro. Olimpia, su madre,
sería un caso excepcional, guerreando por sus derechos y ejerciendo prerrogativas reales.
Eurídice, esposa de Filipo III (mediohermano de Alejandro) es un ejemplo más común;
mujer real que tiene poder sólo en virtud de sus vínculos sobre parientes masculinos y
que aprovecha su influencia temporal sobre ellos. El matrimonio con la hermana era una
especie de costumbre entre los Ptolomeos que obedecía el precedente egipcio. En
términos dinásticos, era un proceder seguro que evitaba la división de la propiedad
La negociación del poder: Parte del deber de un rey era dar muestra patente de respetar la
libertad de las comunidades griegas en su territorio. Los documentos registran los
esfuerzos de los generales y los reyes por convencer a las ciudades de que estaban
luchando por su libertad. Autonomía, en las proclamas, quería significar no meramente
libertad de aprobar leyes, sino independencia real. Había así una disyuntiva
irreconciliable entre la libertad como beneficio del rey y la libertad desde el punto de
vista de la ciudad y su clase dominante, para quienes la libertad no era real si se trataba
de algo otorgado y retirado al capricho del rey. Las consecuencias militares del poder real
eran a menudo desastrosas. Las ciudades fueron saqueadas y arrasadas durante las
guerras entre reyes enemigos y no estaban ya en condiciones de formar sus propios
ejércitos de ciudadanos como en la etapa clásica: el servicio mercenario era ahora la
regla. El costo por la presencia de soldados en la ciudad recaía en la propia ciudad
ocupada. Una polis fuerte tenía alguna esperanza de sacar ventaja al negociar con un rey.
De todos modos, las ciudades esperaban que el rey exigiera phoros o tributo y no se podía
esperar que la garantía de exención hecha por un rey fuera respetada por su sucesor. Lo
irónico es que la ciudad tenía que comprar su exención fiscal. Quizás se considerara que
había un ahorro neto y que la institución pueda ser explicada por la preferencia del rey
de tener una fuente segura de metálico antes que arrendar la recaudación a un empresario.
El aura que rodeaba a los reyes se veía realzada por la presencia de acompañantes y
soldados, esta “corte” abarca una compleja gama de administradores que a menudo
estaban a cargo de grandes territorios. Aquellos que eran reclutados entre la elite de una
polis tenían un papel mediador importante entre el rey y la ciudad. Después de un
servicio distinguido, un amigo podía ser premiado por el rey con un cargo sacerdotal en
otras ciudades controladas por el rey. Las ciudades no estaban forzosamente reducidas a
la impotencia, pues los reyes dependían de su apoyo práctico e ideológico y a veces era
posible un intercambio. Incluso, en las proclamas, la ciudad podía presentarse como la
benefactora del rey. Otra característica del período era el envío a un grupo de dikastai
para resolver disputas internas en otra ciudad. Una razón puede ser que para todos los
efectos y fines, las ciudades no podían ya levantar ejércitos en el campo para combatir
entre sí. Crecimiento de la “industria de la diplomacia”. Esta actividad también podía
implicar la práctica de la ciudadanía compartida (simpoliteia u homopoliteia)
Mercedes reales y monumentalización: se esperaba que los reyes como sus predecesores
macedonios y griegos fueran ricos y edificaran espléndidamente. Las fundaciones de
Alejandro por otra parte, deben ser relativizadas: no todas eran grandes ciudades,,
algunas fueron poco más que un pequeño mercado o ciudades de guarnición, pero son
una afirmación resonante del poder del nuevo orden para transformar el paisaje. A veces
un rey asumía temporalmente un papel público, como el de alto magistrado o sumo
sacerdote, que implicaba el financiamiento de festividades y otros eventos públicos. Así,
las ciudades podían esperar la obtención de dones de los reyes.
La sociedad urbana y el cambio socioeconómico.
Las economías de las ciudades probablemente permanecieron inalteradas en su mayor
parte, excepto por la imposición de contribuciones reales y, recíprocamente, la
intervención de los reyes con sus mercedes benéficas. Davies y otros señalan los signos
de crecimiento económico, parcialmente explicados por la creciente intensidad de la
interacción comercial entre diferentes partes del mundo helenístico. Las ciudades además
pueden haberse beneficiado indirectamente de la conquista macedonia y la explotación de
Asia occidental. Desarrollo de instituciones mercantiles. La base económica sigue siendo
la producción agrícola de la chora.
Cambios en la forma urbana: los diferentes órdenes arquitectónicos están combinados de
modo imaginativo y dejan una impresión general de grandeza. Las instituciones que
obtuvieron renovada importancia se hicieron más complejas arquitectónicamente, como
el gymanasion, un centro educativo donde en muchas ciudades, los hijos adolescentes de
la elite eran imbuidos en la cultura griega. Instituciones antiguas como ágoas, teatros,
santuarios, también se volvieron más grandes y más suntuosas. Algunas veces, las
ciudades importantes como Atenas parecer no haber podido financiar con sus propias
reservas los proyectos públicos: presencia creciente de benefactores externos. Tendencia
que para esta polis comenzó relativamente tarde: largo hiato en los proyectos públicos a
partir del 300. Se presume que desde el 229 habría habido reestablecimiento con propios
fondos. En este momento, el mecenazgo real comenzó a hacerse sentir. Y aunque Atenas
no era ya una potencia importante un rey podía conseguir gran prestigio cultural si
asociaba su nombre a sus monumentos públicos. Así, con la democracia radical muy lejos
en el pasado, el entramado urbano quedaba expuesto ante el poder y los gustos de la
riqueza privada, que con frecuencia no estaba en manos de los ciudadanos. De todas
maneras, los cambios representan un desarrollo continuo del pasado clásico, no una
ruptura radical. Nuevas ciudades con un propósito principalmente militar. Incluso en esas
fundaciones, se dio espacio para el crecimiento de una cultura ciudadana. Los reyes
macedónicos parecen haber dado a sus arquitectos militares libertad para adaptar un
esquema básico al terreno y a las circunstancias: fundar una polis era una manifestación
de helenidad, pero no era una práctica normal imponer un plan determinado; la variedad
y la adaptación eran parte de la cultura. Aunque también, fuera de las áreas greco-
hablantes, un trazado rectangular de las calles podía verse como una adopción consciente
del estilo griego, una expansión de la tradición griega a un nuevo contexto. La riqueza y
el trabajo necesarios para construirlos no estaban al alcance de la mano, sino que tenían
que ser movilizados. La urbanización dependía de una combinación de trabajo esclavo,
militar y libre (este último especialmente para decoración escultórica y arquitectónica
más compleja) y debe haber dado ocupación a artesanos y jornaleros.
Los ciudadanos Euergetai: las mercedes regias eran parte de un fenómeno más amplio,
para el cual los historiadores han inventado el término “evergetismo”, acuñado a partir de
la palabra griega para “benefactor” (evergetes, el apellido de varios reyes helenísticos).
La euergesia, fuera local o regia, permitió a las ciudades disfrutar de una gama más
amplia de servicios públicos. La euergesía era una manera en que los ciudadanos de los
estados griegos trataban de mantener los privilegios asociados a la ciudadanía. Era
también una manera en que los miembros de la elite adquirían crédito público y
mejoraban su posición política. Por una parte, podía representar un reemplazo del sistema
de “liturgia” de la ciudad clásica, por el cual era obligatorio que los ciudadanos ricos
financiaran los festivales, los barcos de guerra, etc., por turno (no sabemos si este sistema
se difundió más allá de Atenas). Para explicar la euergesía se acepta que estaba
ampliando la brecha en términos de riqueza entre los ciudadanos normales y los muy
ricos. Podía ser signo de éxito continuado aunque desigualmente distribuido, no de crisis.
Como se mencionaba al principio, el hecho de que algunas mujeres regias fueran figuras
poderosas puede haber afectado el modo en que las demás mujeres fueron consideradas.
Las representaciones de Afrodita, sumada a la así común de Hera, como patrona del
matrimonio, son signos de una demarcación más laxa entre las mujeres respetables y las
hetairai (prostitutas de nivel social superior). Para inicios del período romano, el discurso
de Plutarco “Sobre el amor”, presenta el matrimonio como una sociedad que implicaba
un nivel de igualdad y amistad. La familia ahora tenía más que una importancia
meramente cívica.
Muchas poleis, particularmente en el Peloponeso y el Egeo, permanecieron libres de la
dominación macedónica y disfrutaron de relaciones diplomáticas con reyes, que al menos
formalmente, las trataron como estados soberanos. Es preciso decir que las causas de los
problemas sociales en la Grecia del s III han sido definidas, y sería precipitado atribuirlas
todas a las influencia de las monarquías.

Cornell: Los orígenes de Roma. Cap 4 y 7

4)S VIII ac, en el Latium Vetus: incremento constante del volumen de la población y
consolidación de los asentamientos nucleares. Mejora general de los niveles de riqueza.
Incremento de la productividad (mejora de las técnicas agrícolas). Cultivo de vid y olivo,
cerámica fabricada al torno. Evidencia de que estamos en los albores de una
estratificación social permanente y de la creación de una aristocracia. Comienzo de
enterramientos ostentosos (se acompaña al difunto con ornamentos de plata y bronce,
armas de hierro y un carro, aparentemente señal de rango). Con la aparición de las
tumbas de cámara ya se observa importancia alcanzada por las familias patriarcales. Su
finalidad era poner de relieve y perpetuar la solidaridad familiar. En época histórica, la
estirpe (gens) era un grupo familiar de ascendencia patrilineal cuyos miembros (gentiles)
afirmaban descender de un antepasado común. La institución de la gens no era exclusiva
de Roma, ni siquiera del Lacio. Muchos pueblos itálicos contaban también con gentes.
Entre ellos, los etruscos. El sistema gentilicio abarcaba a todas las clases sociales y
parece que así era desde el período arcaico. El sistema onomástico típico de la gens se
difundió, al parecer junto con el proceso de urbanización. Este testimonio se opone a la
teoría decimonónica según la cual la gens surgió como una organización prepolítica.
Este proceso de cambios (tumbas de cámara, estructuras gentilicias, concentración de la
riqueza) en el que se inscribe un importante movimiento cultural, ha sido llamado
“orientalizante” por algunos arqueólogos. En la actualidad sabemos que el fenómeno
orientalizante en Italia fue fruto de la influencia griega. A su vez, el arte y la cultura
griega se vieron influidos desde finales del s VIII por los contactos con Oriente Próximo.
Importación de artículos desde Egipto, Palestina, Siria y Mesopotamia. En Italia, los
pueblos nativos se vieron expuestos al mismo tiempo al influjo de la cultura oriental y al
de la cultura griega orientalizante. Mezcla de influencias directas e indirectas. Sea como
fuere, la llegada de los griegos a Italia fue decisiva y provocó una revolución cultural. El
primer asentamiento griego en Italia se estableció en la isla de Ischia (golfo de Nápoles)
en torno al 770 ac. Al parecer, el principal motivo fue la búsqueda de metales. Etruria era
un importante productor de cobre y estaño. Los historiadores se muestran indecisos
acerca de si considerar a Ischia una colonia (apoikia) o una factoría (emporion), ya que el
asentamiento tiene rasgos de una y de otra. Los griegos que participaban en el
movimiento colonizador buscaban una vida mejor. Intentaron crear una versión mejorada
de la sociedad que habían dejado atrás en un medio con los suficientes recursos como
para hacerlo posible. La llegada de los griegos tuvo profunda repercusión sobre la vida
social, económica y cultural de los pueblos nativos. En particular en lo referente a la
formación de un ordenamiento aristocrático. Si bien la estructura gentilicia de los
aristócratas itálicos no era un rasgo compartido con los griegos, estos contaban con una
tradición heroica alrededor de la pertenencia a una clase noble: cuestión de rango y de
honor, iba asociada a una serie de valores y actividades bien definidos. La simple riqueza
(condición sine qua nona, por supuesto) era menos importante que los medios por los que
se alcanzaba o en los que se gastaba. Caracterización del mundo homérico: ostentación,
generosidad, movilidad posible gracias a la hospitalidad, red asegurada a través del
intercambio de regalos (don-contradón). Si queremos encontrar un contexto social para
explicar las tumbas principescas de la Italia central no necesitamos buscar fuera del
mundo de Ulises. Todas tienen en común el mismo “eclecticismo internacional”,
expresión material de una cultura compartida. No cabe duda de que las redes de
obligación y hospitalidad eran el nexo que unía a los aristoi de las colonias griegas con
sus iguales nativos y que la circulación de bienes de prestigio por Italia se produjo por
medio de intercambio de regalos, así como también la proliferación de banquetes y
simposios, como elemento importante de la vida cotidiana de los círculos nobiliarios.
Pero el cambio más profundo se produciría en la esfera política durante la segunda mitad
del s VII: la formación de la ciudad-estado.
Urbanización: uno de los signos más importantes del desarrollo de las ciudades-estado es
el cambio observable en el aspecto físico de los asentamientos. Proceso largo y paulatino
que se inició a comienzos de la Edad del Hierro (s IX-VIII) cuando el sistema de
pequeños poblados situados en la cima de las colinas empezó a unificarse y dar paso a
grandes asentamientos nucleares: grandes concentraciones de cabañas sin signos
evidentes de planificación u organización formal del espacio. A mediados del VII, la
naciente elite aristocrática comienza a imprimir huella en la disposición espacial. Tumbas
de cámara, casas solariegas en Etruria, desarrollo de una arquitectura monumental en
materiales no perecederos y de una planificación urbana en los principales centros de
población hacia la segunda ½ del VII. Es en Roma donde tenemos los testimonios más
claros y más antiguos de desarrollo urbano dentro de la propia zona habitada. A mediados
del VII, las cabañas situadas en las inmediaciones de la Vía Sacra y el Equus Domitiani
fueron demolidas y en su lugar, una especie de solar, estuvo el primer Foro. En la otra
punta del Foro, hacia el 600 se levantó un edificio identificado con la Curia Hostilia, el
primer palacio del Senado. Por otra parte, ciertos objetos encontrados en un pozo podrían
relacionarse con la actividad cultual de las vestales (primer edificio identificado con
templo de Vesta data del 560). A esta época pertenecen numerosos restos sacrificiales y
una gran cantidad de fragmentos de cerámica de importación griega y etrusca. De todos
modos, grupos desperdigados de cabañas debieron seguir ocupando buena parte del
emplazamiento de la ciudad hasta finales del VI e incluso después, aunque
progresivamente las plazas públicas y los santuarios colectivos fueron ocupando las áreas
céntricas de la ciudad. Hacia el 500 ac Roma debía ser uno de los lugares más suntuosos
del Mediterráneo occidental, una ciudad en consonancia con su carácter de Estado más
poderoso de Italia central.
Ciudad-Estado. Problemas teóricos: la idea de que la ciudad estado nació en un único
momento decisivo ha sido desechada y así, la teoría de la “revolución urbana” (como hito
inicial del desarrollo histórico romano) ha sido sustituida por la idea de un proceso
gradual de evolución espontánea. Problemas semejantes suscitan los intentos de aplicar
una definición universal o autónoma del urbanismo a los testimonios arqueológicos.
Tomando los 10 índices de urbanismo esbozados por Gordon Childe como parámetro
puede olvidarse que Childe no estaba estableciendo una definición universal del
urbanismo, sino más bien esquematizando los rasgos de un determinado modelo o tipo
ideal. Y el modelo que tenía en mente era el del tipo de ciudad que se desarrolló en
Mesopotamia a lo largo del tercer milenio ac: economías redistributivas centralizadas
basadas en un templo o palacio y regulada por una burocracia letrada; un tipo de
comunidad urbana que no existió nunca ni en Grecia ni en Italia en época clásica. Si
adoptamos el modelo general, y no sus descubrimientos específicos, deberíamos buscar
los criterios de lo que sería un modelo culturalmente apropiado, típica ciudad estado
(polis o civitas) grecorromana. Descubrir así cuándo los rasgos típicos de la ciudad estado
se hicieron visibles en Roma. La pavimentación del Foro y el Comicio constituyen etapas
decisivas para el desarrollo de Roma, no sólo porque cambiaron el aspecto físico del
poblado, sino porque simbolizarían la formación de una comunidad política. Además, el
Foro servía a la vez de mercado y centro cívico. Los datos arqueológicos dan testimonio
de una drástica reorganización de Roma durante las últimas décadas del s VII ac. Gjerstad
la califica de sinecismo o unificación política de la comunidad y subordinación de la
autonomía local a una sola autoridad central. Entonces, la formación de la ciudad estado
coincidió con las grandes innovaciones introducidas en la organización del espacio
urbano y en las técnicas arquitectónicas (décadas inmediatamente anteriores y posteriores
al 625 ac). la formación de la ciudad estado vino acompañada de otros cambios sociales y
culturales. ej: desarrollo de la escritura. el alfabeto occidental fue inventado hacia 800 ac:
adaptación de los signos fenicios a la representación de los fonemas griegos. hacia el 700
el sistema alfabético se utilizaba ya en Italia para representar los sonidos del etrusco. En
la Roma arcaica, ampliamente utilizada con fines sociales, administrativos y comerciales.
tiene bastante sentido afirmar que la escritura hizo posible la modalidad particular de
ciudad estado que se desarrolló en el mundo grecorromano. en particular, las instituciones
formales y artificiales que exigen una compleja organización del tiempo y el espacio. la
escritura permite la recopilación de grandes cantidades de datos complejos y facilita su
reorganización y reclasificación. Calendario prejuliano: bastante complejo y ofrece
diversos tipos de información al mismo tiempo. Dispuesto en 13 columnas que
representan los 12 meses habituales y el mes intercalar añadido un año y otro no. Cada
día numerado de la A a la H (situación en el ciclo nundinal o semana de 8 días), junto con
la letra que indica su carácter: F(fastus) día laborable normal, C (comitialitis), fecha apta
para la celebración de asambleas. N (nefastus) prohibido realizar determinados negocios.
EN (endotercisus) tarde (F) mañana y noche (N). Dos días (24/3 y 24/5) QRCF (quando
rex comitiavit fas), día F cuando el rey disolviera los comicios curiados. El calendario
señala asimismo los 3 días fijos de cada mes (calendas, nonas, idus) que originalmente
correspondían a las fases de la luna. NP (nefastus publicus), días de grandes festividades
públicas. Cuál es la importancia testimonial del calendario? Representa con más claridad
que ningún otro documento el funcionamiento de una autoridad política centralizada, es
fruto de una ciudad estado organizada (se data su origen en el VI ac). A su vez, los
distintos tipos de información que ofrece están relacionados con el desarrollo de la
escritura. Cambios en las prácticas funerarias: los especialistas en historia de la sociedad
establecen una distinción entre prácticas funerarias “prospectivas” y “retrospectivas”;
esto es entre las prácticas que suponen un beneficio para los vivos y las que tienen que
ver con el difunto. El cambio que se produjo a finales del s VII podría reflejar el paso de
la preponderancia dada a la conmemoración esencialmente privada a la celebración
pública del rango y el prestigio de la familia (banquetes, entretenimientos, etc). El gasto
se centraba entre ellos y no en los objetos enterrados. Las nuevas familias y gentes
aristocráticas se convirtieron en elementos rivales de una comunidad cada vez más
numerosa. Así, las actividades de la minoría se convirtieron en centro de atención de la
colectividad y el excedente de riqueza pasó a ser gastado en un contexto público,
especialmente en ofrendas a los santuarios de la colectividad y ya no –solamente- en
consumo suntuario. Este modelo hipotético implica una relación entre el cambio en las
prácticas funerarias y la consolidación de una comunidad urbanizada hacia 660 ac. Da la
impresión de que los santuarios extraurbanos fueron establecidos con la finalidad
específica de atraer a los extranjeros y de invitar a otras comunidades a participar de
celebraciones conjuntas. Otra función era el fomento y supervisión del comercio
internacional. Modelo empórico de emplazamiento (zona costera del tirreno) incluía
templos dedicados al culto de divinidades relacionada con la sexualidad y frecuentados
por mercaderes extranjeros. Instituciones: fuentes literarias a tener en cuenta. Población
de Roma arcaica dividida en 3 tribus: Ticies (de Tito Tacio), Ramnes (de Rómulo) y
Lúceres (Lucumón, guerrero etrusco), divididas a su vez en 30 unidades menores
llamadas curias, a razón de 10 por cada tribu. Las tribus constituían la base de la
primitiva organización militar del estado: el ejército constaba de 300 soldados de
caballería y 3000 de infantería, aportando cada tribu 100 y 1000 hombres,
respectivamente. Esta tradición abona a la moderna tesis según la cual cada tribu
representaría un grupo étnico distinto: romano, sabino y etrusco. Aunque ninguna fuente
corrobora esto explícitamente. Los investigadores modernos se muestran escépticos ante
cualquier intento de interpretar las divisiones sociales arcaicas como grupos de
parentesco naturales o preexistentes y han llegado a la conclusión de que suelen ser
creaciones artificiales típicas de estados ya organizados. La misma objeción le cabe a la
teoría de Dumézil según la cual las tres tribus representan grupos funcionales de
guerreros, sacerdotes y productores. Las curias conservaron funciones en la vida pública
de la república romana. Formaban las unidades integrantes de una asamblea, los comicios
curiados, que se reunía para aprobar la ley que confería el imperium (mando militar) a los
magistrados superiores. Además desempeñaban un papel en la vida religiosa del estado:
determinadas fiestas anuales eran celebradas por las curias. En teoría, las curias
comprendían a la totalidad de la ciudadanía. Cada curia tenía un jefe máximo llamado
curión, vitalicio y de más de 50 años. La pertenencia a una curia dependía de la filiación
gentilicia, pero esto no significa que para ello fuera preciso ser patricio. La palabra curia
se utiliza también para designar un edificio en el que se celebraban reuniones, esto quizás
venga a respaldar la etimología tradicional que la hace derivar de la palabra co-viria, es
decir “reunión de varones”. Concluimos que la formación de la ciudad estado coincide
con la aparición de las tribus y las curias. Podemos datar su introducción hacia mediados
del s VII ac.
7) Organización y reformas tradicionalmente atribuidas al rey Servio Tulio: división en
nuevas tribus (sustitución de div. tripartita), primer censo (institución típicamente
romana, la población era computada y dividida en grupos por rango y status, de acuerdo a
su riqueza/patrimonio). S. Tulio habría inventado la idea misma de ciudadanía romana.
Una cosa que sabemos con certeza acerca de este sistema es que no se produjo de una
vez, sino que fue fruto de un desarrollo gradual. A medida que el territorio romano fue
extendiéndose a lo largo de los s IV y III, fueron creándose nuevas tribus que
incorporaban el territorio recién conquistado. Sabemos que se instituyen 14 nuevas tribus
en una serie de fases sucesivas entre 387 y 241. Como la cifra definitiva fue de 35 tribus,
resta develar el origen y la historia de las 21 tribus primitivas. Es probable que daten del s
V, en primer lugar porque antes de la conquista de Veyes en 396 no se tienen noticias de
ningún incremento significativo del territorio. Durante todo el s V Roma se defendió más
bien de los ataques de sus vecinos en vez de engrandecerse a expensas de ello. Se supone
que estas 19 se formaron en la época de los reyes. Aunque tampoco es muy seguro que
así fuera, pero hasta acá llegan las certezas con el método de trabajo que se emplea. Todo
lo que se diga acerca de la historia de las tribus territoriales antes de 495 ac es en buena
parte mera conjetura. Aunque algunas historias dicen que Servio creó las 4 tribus urbanas,
otras sostienen que instituyó también las rústicas. La mayoría de los historiadores
modernos admitirán que probablemente S. Tulio dividió la totalidad del territorio romano
en 4 tribus, que comprenderían las cuatro regiones de la ciudad, cada una de las cuales
incluiría un sector de los campos circundantes. Las zonas rurales estaban a su vez
subdivididas en regiones (o pagi) que en total sumaban 26. No obstante, 10 de las 17
primitivas tribus rústicas reciben su nombre de destacadas familias patricias, cuyos
miembros aparecen representados en los fastos consulares de los primeros tiempos de la
república. Esto indicaría aparentemente que las tribus rústicas no fueron creadas hasta esa
época. Nombres derivados de familias patricias difícilmente habrían podido surgir
durante el período monárquico, sobre todo si admitimos que los últimos reyes fueron
caudillos populares (“tiranos”) que intentaron recortar el poder de la aristocracia
(posición de alföldy). Para cornell, puede que dar a las tribus el nombre de estirpes
aristocráticas quizás indique que los reyes que las crearon pretendían –o se vieron
obligados a ello- hacer concesiones a la nobleza. Del mismo modo que el nombre
eupátrida de un demo ático no supone una dominación de dicho demo por parte de los
eupátridas. Según el autor, es indudable que los topónimos derivan del nombre de la tribu
y n al revés. Aunque sea difícil entender su significado real, tomamos a Last, según el
cual la reforma tribal transformó las bases de la ciudadanía romana y redefinió los
vínculos con la comunidad. Sustituyó a las antiguas tribus romuleas y a las curias
dominadas por las viejas familias aristocráticas. Organización centuriada: se dice que
S.Tulio dividió al pueblo en clases según su riqueza y que subdividió cada clase en
unidades menores llamadas centurias. Además, divididos en grupos de edad (número
igual de centurias de iuniores –de 17 a 45- y seniores –45 a 60-). Se dice que esta medida
tenía una finalidad explícitamente militar: iuniores, soldados de primera línea y seniores,
“guardia nacional” encargada de defender la ciudad. Existe la posibilidad de que fuera la
concesión de los derechos de ciudadanía a los emigrantes y a otros grupos carentes hasta
el momento de ellos que realizó S.T. lo que condujo a un incremento de cantidad de
hombres con capacidad de empuñar las armas. Censo: el objeto fundamental era registrar
a todos los hombres físicamente aptos y económicamente capaces de equiparse por su
cuenta para el servicio militar. Cada nuevo censo (intervalo de 5 años) era acompañado
de un ritual (lustrum) en el que simbólicamente se refundaba la ciudad. Distinción básica
entre soldados de infantería pesada y velites. Estos dos constituían la classis y el resto de
la población la infra classen. De acuerdo a Botsford, la classis comprendía a los
ciudadanos que podían costearse su armadura, al modo de los hoplitas griegos (infantería
pesada, armado con coraza de bronces, casco y grebas y con un escudo circular de bronce
–hoplon-). La protección que proporcionaba su pesado armamento se contrarrestaba con
la pérdida de velocidad y capacidad de maniobra. El hoplita sólo era verdaderamente
eficaz cuando combatía alineado en falange y manteniendo esta formación. Este tipo de
organización hizo su entrada en Grecia en torno al 700 ac y se difundió por Italia a lo
largo del s VII (se conocen representaciones plásticas desde antes del 600). Su
introducción sería contemporánea (o parte) de las reformas. Los ciudadanos de la primera
clase portarían este tipo de armamento. Para cornell, es improbable que el posterior
sistema de las 5 clases fuera introducido para crear una serie de unidades militares
distintas. Los ciudadanos fueron distribuidos entre las distintas clases de forma que la
primera clase de ciudadanos ricos, una verdadera minoría, aportaba casi tantas centurias
como todas las demás clases juntas. Además, adaptación a fines políticos y fiscales
específicos. Desde el punto de vista político, el objetivo era crear una asamblea
claramente sometida a los intereses de los ricos. Las centurias, que funcionaban como
unidades electorales, estaban distribuidas de forma que se aseguraba el mayor peso del
voto de los viejos frente a los jóvenes y el de los ricos sobre los pobres. La dimensión
fiscal se refería al tributum o impuesto sobre la propiedad que gravaba desde el s V a los
ciudadanos en proporción variable según la clase a la que pertenecieran. Este sistema se
habría producido cuando el estado romano empezó a pagar sueldos a sus soldados para
compensarlos por la pérdida de ingresos que comportaban para ellos las campañas
demasiado largas (ca 406 ac). En adelante, las legiones serían reclutadas
indiscriminadamente entre las cinco clases. Este cambio coincide con la introducción de
una nueva forma de estrategia, el sistema llamado manipular, que sustituyó a la vieja
falange política. Si esta reconstrucción general es correcta, las centurias de los comicios
centuriados ya no guardarían relación con las centurias de la legión. El proceso de
reclutamiento no estaba organizado por clases y centurias sino por tribus. Resumiendo, la
forma más antigua de organización centuriada se basaba en simple división de los
ciudadanos en 2 grupos classis (falange hoplítica- infantería pesada) e infra classen
(infantería ligera). Dicha organización se mantuvo hasta 406 cuando fue adaptada por
motivos políticos y fiscales y transformada en un sistema de 5 clases de iuniores y
seniores. Lo que introdujo Servio fue una nueva manera de organizar el ejército que
habría ido acompañada de una nueva definición de ciudadanía. Anteriormente el ejército
se basaba en 3 tribus romúleas y era una federación de grupos armados dependientes de
las familias aristocráticas. S.T. cambió eso al introducir las tribus territoriales como base
de ciudadanía y al organizar las classis en centurias. Las centurias no eran subdivisiones
de las tribus y no existía ninguna relación numérica directa entre ellas. Las centurias son
la clave de la flexibilidad del sistema. La pertenencia de un individuo a una centuria era
afirmada cada vez que se realizaba un nuevo censo. La mejor forma de entender la
centuria es que era un medio de combinar una división vertical del pueblo basada en su
lugar de residencia con una horizontal basada en la propiedad. Así, la población era
contada tribu por tribu y dentro de cada una los ciudadanos eran asignados con arreglo a
su capacidad económica a los classis o infra classis. Tesis del autor: los ciudadanos de
cada tribu eran divididos equitativamente entre todas las centurias. Así, si la classis estaba
formada por 60 centurias, todos los miembros de una determinada tribu que poseían la
hacienda necesaria para servir en la classis eran divididos en 60 grupos de la misma
magnitud. A partir de la división en 5 clases y en grupos de iuniores y seniores, el sistema
centuriado perdió su relación directa con el ejército y se reclutó directamente a partir de
las tribus. Si se acepta la reconstrucción arriba esbozada, la verdadera finalidad de la
reforma serviana sería que la centuria constituía una especie de muestra representativa del
conjunto de la comunidad, que incluía a hombres de todas las tribus. Ello supondría que
ni las divisiones regionales, ni las lealtades gentilicias habrían podido desintegrar el
ejército. La consecuencia de una reforma semejante sería minimizar el poder de las
familias aristocráticas que ejercían su poder en la esfera territorial y maximizar el poder
del estado. Una medida como esta difícilmente habría podido ser introducida durante la
República, cuando el patriciado dominaba el gobierno. La analogía más próxima es la
reorganización de las tribus áticas que llevó a cabo Clístenes: cada una de las 10 nuevas
tribus (a partir de las cuales se hacía la leva) estaba compuesta por 3 secciones, una de la
ciudad, otra del interior y otra de la costa; especie de muestra representativa del conjunto
de la comunidad. Así, la reforma de carácter militar es indisoluble de las finalidades de
carácter político. A lo largo de toda su historia, los comicios centuriados conservaron
ciertas huellas de que eran esencialmente una asamblea del pueblo en armas. Algunas de
sus funciones en época posterior, como las de aprobar las decisiones relativas a la
declaración de guerra o firma de paz, podrían haberse originado perfectamente durante la
monarquía. También es posible que el rey pidiera al ejército que aprobara a los oficiales
de rango superior elegidos por él. Esta hipótesis encaja perfectamente con la teoría de que
los cónsules eran en un principio unos generales del ejército (pretores) que se adueñaron
del estado tras la expulsión de los reyes. El ejército centuriado fue una creación de los
reyes y parecería razonable pensar que los aristócratas que protagonizaron el golpe de
estado de 509 no obtuvieron inmediatamente su apoyo.

Duplá: La República Romana Arcaica (509-264ac)

El enfrentamiento patricio-plebeyo constituye el conflicto interno central en los dos


primeros siglos de la República. Según determinada tradición (autores como Cicerón,
Dionisio y Plutarco), la división de la sociedad romana en patricios y plebeyos se
remontaba a Rómulo, que separó al pueblo de Roma con la plebe como cliente de los
patricios. Después las referencias en las fuentes al conflicto y a su influencia en la
historia constitucional romana se centran en la primera mitad del s V, en torno a las
primeras secesiones plebeyas y a la promulgación de las XII tablas. Este planteamiento se
asocia a la necesidad historiográfica posterior de remitir a una primera etapa fundacional
todas las instituciones y hechos importantes de Roma. El conflicto se ha de entender
históricamente, con diferentes momentos y etapas en los dos primeros siglos
republicanos. En realidad, no se puede hablar de conflictos de dos grandes órdenes hasta
el s IV. En el siglo anterior el movimiento se inicia con una masa campesina empobrecida
que se enfrenta a grandes propietarios agrícolas y exige el ingreso al ager publicus. Sólo a
partir de la 2da ½ del s V comienza a configurarse una élite no patricia, cuyo rechazo del
exclusivismo patricio le acercará al movimiento plebeyo: convergencia de un pequeño
número de flias pudientes que aspiran al poder pero están excluidas del estado patricio,
con una mayoría social con problemas de deudas y necesitadas de tierras, cristalizó en un
movimiento plebeyo amplio y heterogéneo. El reflejo más acabado de esa convergencia
se aprecia en las leyes Licinias-Sextias del 367: institucionalización de una elite plebeya
y cambios definitivos al interior del grupo. En ese sentido, el dualismo plebeyo es para el
autor resultado y no causa de las leyes Licinias-Sextias. De todas maneras, los problemas
socioeconómicos sólo comenzarán a resolverse a fines de siglo con la llegada de recursos
provenientes del exterior (p.ej., tras la conquista de Veyes o más tarde con las guerras de
conquista en Italia). La creación y consolidación de las magistraturas plebeyas acentuaría
también la cerrazón patricia (serrata, prohibición de matrimonios mixtos). En las fuentes
antiguas relativas a la República arcaica aparecen reiteradamente esquemas fuertemente
dualistas de la sociedad romana. Es necesario establecer ciertos criterios previos para
analizar este fenómeno. En materia de estructuras sociales, hay que pensar más bien en
un complejo de relaciones y estatutos que pueden afectar de manera diversa a los
habitantes de Roma. Intentar contemplar los problemas desde una perspectiva histórica,
en relación a la evolución de una primitiva estructura gentilicia rígida hasta una ciudad
amplia, permeable y socioeconómicamente compleja. En ese sentido, los cambios
experimentados en el s VI fueron fundamentales para el surgimiento de un amplio sector
no patricio. La institución de la gens está presente en muchos pueblos de Italia, fuera de
la dicotomía patricios-plebeyos y afectaba a clases sociales distintas. Algo similar pudo
ocurrir con las curias, base de una de las asambleas más antiguas de Roma, los comicios
curiados y en origen una organización de base gentilicia. Sin embargo, en época
monárquica la población no patricia aparece integrada en ellas. La revisión de los
planteamientos rígidamente duales afecta también la concepción del senado como órgano
exclusivamente patricio. En cualquier caso, es evidente que también el senado
experimenta cambios en su composición. Para Cornell, el senado era un órgano sin
demasiada importancia hasta finales del s IV, sin capacidad ejecutiva y reunido sólo tras
la convocatoria de un magistrado. Con el apoyo de un texto de Festo se entiende el
senado como un consejo consultivo del rey y luego de los magistrados. La evolución
hacia un órgano compacto, de composición y funciones bien delimitadas, sería
presumiblemente larga y se institucionalizaría recién con la ley Ovinia 339.
El control patricio del Estado: con la expulsión de los reyes y el surgimiento del sistema
republicano, la aristocracia patricia refuerza su protagonismo político. Los privilegios
conservados de época monárquica fueron un poderoso recurso para consolidar su
superioridad: institución del interregno (recurso extraordinario para cubrir período
acéfalo: designación de un senador patricio para proceder a celebración de elecciones),
control de los auspicios (consulta de la conformidad de los dioses con la iniciativa que se
pretendía poner en marcha) y el acceso a los colegios sacerdotales (excepto de las
Vestales). Serrata: la prohibición de los matrimonios mixtos en las XII tablas
posiblemente fuera una innovación clara, no tanto la confirmación de una práctica
establecida. El resultado será cerrar el acceso a los no patricios pudientes y con
aspiraciones y acercarlos a sectores plebeyos, conformando así el verdaderos conflicto
patricio-plebeyo. Los plebeyos aceptan durante un cierto tiempo su exclusión de los altos
cargos, pero finalmente la presión de las nuevas elites plebeyas conseguirá su objetivo de
acceder al poder. El ascenso de la plebe: la configuración de la plebe como un grupo
definido, con conciencia de tal, posiblemente sólo tiene lugar en los primeros tiempos de
la República. No coincidiría, por tanto, con la conformación del patriciado, que se remite
a la Roma monárquica. Cuando se alude a la plebe en esa época, se trata de toda la
población restante no perteneciente a la elite. La plebe surge como grupo organizado
conscientemente para hacer frente a una situación de crisis, desde comienzos del s V.
Masa de pequeños y medianos campesinos a quienes se sumarían comerciantes y
artesanos urbanos (no tan numerosos hasta 2da ½ s VI). Presumiblemente el primer
“programa” de la plebe fue más de protección y defensa que de enfrentamiento o
cuestionamiento del exclusivismo patricio. Los inicios del movimiento plebeyo en el s V
son indisociables de la lucha de Roma frente a las presiones militares en el Lacio: la
creciente fortaleza del movimiento, la presencia de plebeyos pudientes en el cuerpo
central del ejército, en una fase de crecientes necesidades militares, acrecentaron la
capacidad de presión plebeya. Esta progresiva afirmación plebeya tiene también una
dimensión monumental y urbanística. Es importante la construcción en el 493 del
santuario específico de la plebe a Ceres, Líber y Líbera, en el Aventino. Allí se reunía la
asamblea de la plebe dirigida por los tribunos, mientras los ediles plebeyos eran
responsables de la gestión del templo. La ausencia en el s V de formas constitucionales
estables y consolidadas facilitaba los cambios en función de los enfrentamientos, los
pactos y la correlación de fuerzas. Además, la inexistencia de definiciones jurídicas
precisas para la adscripción al grupo plebeyo, se supone que esta se daría a partir del
compromiso personal con el movimiento; la misma participación sería un posible
mecanismo de integración. Secesión y crisis: la evolución del movimiento plebeyo. “De
un estado se habían hecho dos; cada uno tenía sus magistrados y sus leyes propias”, así
dibuja Livio la situación creada por el movimiento plebeyo. Desde un principio, el arma
principal de la movilización plebeya fue la secesión, importante por las repercusiones
sobre la capacidad militar romana. La conflictividad social giraba desde el primer
momento en torno al problema de las deudas y la tierra. Primera sedición, según las
fuentes en 494: la plebe se retira de la ciudad al monte Sacro. Con frecuencia, a partir de
entonces, la violencia estalla en torno a la presentación de diversas iniciativas tribunicias
en defensa de la plebe. Como lo indica Livio, recurriendo a la presión y a la fuerza
unilateral, se impuso de facto a la clase dirigente romana una asamblea, unos magistrados
y unos mecanismos políticos propios. También siguiendo a Mommsen, un auténtico
estado dentro del estado. Fases: hasta mediados del s V, más defensiva y centrada en
resguardar intereses económicos y nueva organización. Los individuos con más recursos
y capacidad política ejercían liderazgo como tribunos; tras las XII tablas, segunda fase
que supone desarrollo de esa elite, capacidad militar, acceso a magistraturas superiores
dentro del Estado. Ya en el s IV el monopolio patricio es directamente cuestionado con el
acceso al consulado a través de las leyes licinias-sextias, aunque el ámbito de acción del
tribunado se ve reducido. Finalmente en la época de la conquista de Italia, homologación
con el patriciado y solución de los problemas más acuciantes de la plebe. Surge entonces
una nueva clase dirigente romana y a través de la integración institucional del tribunado
de la plebe, desaparece el movimiento plebeyo como tal.
Magistraturas plebeyas: el tribunado se crea después de la secesión del 494. Es posible
que como creación específicamente republicana hundan sus antecedentes en la época
anterior. De acuerdo al autor, desde el punto de vista de su función, asumían el papel del
antiguo rey-tirano como protector de los sectores fuera del sistema clientelar de los
patricios. Su actividad principal consistía en la protección de los plebeyos frente a
iniciativas o decisiones de los magistrados y de los poderosos consideradas lesivas. Este
auxilium era un procedimiento paralegal o extralegal. Solamente tras el reconocimiento
de la organización plebeya se ampliarían a todos los ámbitos políticos y legales de la
acción del gobierno. Misma evolución en el radio de acción a través del intercessio o
capacidad de veto. La competencia tribunicia solía tener jurisdicción urbana. La
intercessio se dirigía en primer lugar contra los reclutamientos militares y para
obstaculizar las elecciones consulares. Ediles: también aparentemente de la época de la
1ra secesión. Sus funciones incluían el mantenimiento de las calles y de los edificios
públicos, el control del orden público, la supervisión de los mercados, el
aprovisionamiento de trigo y la organización de juegos. Los ediles están indudablemente
en relación con el templo (aedes) a Ceres (también a Líber y Líbera), diosa del cereal,
relacionado con una escasez de grano que afectaría sobre todo a la plebe. Asamblea de la
plebe y plebiscitos: función fundamental de los tribunos era reunir y dirigir las asambleas
(concilium plebis), abiertas a todos excepto a los patricios. En el 471 el tribuno Publilio
Volerón propuso que la asamblea se organizara por tribus. Según algunas fuentes,
previamente era por curias. Las resoluciones de la plebe (plebiscitos) habrían afectado a
toda la comunidad por lo menos desde 456: plebiscito Icilio de Aventino publicando que
afecta al ager publicus. Posiblemente estas medidas eran aceptadas por la clase dirigente
en el marco de una situación extralegal impuesta. En general, la evolución de los
acontecimientos tenía cierto carácter pactista entre clase dirigente y movimiento plebeyo,
reintegrado al Estado tras la secesión de 494 y aceptando la autoridad de los cónsules.
Reivindicaciones plebeyas: el problema agrario. Tierra, deudas y escasez de grano en
coyunturas críticas constituyen temas principales de las protestas plebeyas. Tamaño muy
pequeño de la mayoría de las propiedades campesinas, insuficientes para mantener una
familia (2 iugera=0.5Ha.) El disfrute de pastos comunales y el acceso al ager publicus
podían compensar lo exiguo de sus parcelas. El problema: control por parte de los ricos
de la distribución y disfrute de dicho ager publicus, en sus manos, formando parte de sus
posesiones de hecho. Es posible que garantizaran el acceso a sus propios clientes. Entre
los años 486 y 367 aparecen en las fuentes alrededor de 25 propuestas de los tribunos de
la plebe para la redistribución de la tierra. La limitación de la extensión de las
propiedades en el ager publicus no aparece hasta las leyes licinias-sextias. Las propuestas
agrarias del último cuarto de siglo V coinciden con un período de importantes conquistas
territoriales para Roma, territorios susceptibles de ser incorporados al ager publicus.
Espurio Casio, promotor de la primera ley agraria, cónsul en 502, 493 y 486. Planteó
repartir entre la plebe y los latinos las tierras de los hérnicos, recientemente anexionadas.
Además propuso la devolución del importe pagado por la plebe por el trigo traido de
Siracusa en época de escasez (491). Finalmente, las fuentes lo revelan asesinado, acusado
de intención de tiranía. Deudas: fenómeno recurrente en importantes sectores de la
población campesina y urbana en las ciudades arcaicas. En roma este problema se
concreta en la figura del nexum: forma de explotación por la que el deudor ofrecía como
garantía su persona (fuerza de trabajo). El acreedor lo cobraba en tiempo de trabajo o en
productos, lo que agravaba la situación del deudor. Este mecanismo, institucionalizado en
las XII tablas, se resolverá –parcialmente- a finales del s IV con la abolición de la
dependencia personal por deudas. Escasez de grano: este fue un factor del que se valieron
numerosos individuos poderosos (Espurio Melio, Espurio Casio, Manlio Capitolino). En
el reparto de grano en épocas de escasez intentaron mejorar su posición, utilizando la
masa plebeya como elemento de presión en su batalla para homologarse con el patriciado.
En ocasiones, estas iniciativas individuales podían ser consideradas peligrosas para la
estabilidad de una alianza patricio-plebeya que comenzaba a vislumbrarse ya desde la
segunda mitad del s V. De ahí el final violento de la mayoría de estos episodios.
La evolución del movimiento plebeyo: continuidad de los problemas socioeconómicos
que afectan a la plebe en 2da ½ s V. Novedad en las reivindicaciones de la elite plebeya.
Los analistas posteriores tendían a explicar esta etapa con paralelismos con los conflictos
de la República tardía. En realidad, se trata de elementos permanentes del conflicto
socioeconómico en el mundo antiguo. Se comienza a evidenciar la heterogeneidad del
movimiento a partir de la falta de interés de los sectores más populares en apoyar a la
elite plebeya en sus pretensiones de ser elegidos tribunos militares con potestad consular.
En el momento en que los diferentes sectores plebeyos logran unirse y sus
reivindicaciones se plantean de manera conjunta, su potencialidad es mucho mayor. Las
leyes licinias-sextias confirmarán el alcance de esta unidad. La dinámica patricio-plebeya
comenzaba a articularse en nuevos términos: así como los plebiscitos ya gozaban de una
suerte de legitimidad que no dependía sólo de la presión popular, también se iniciaban
algunas alianzas matrimoniales entre patricios y elite plebeya. Plebiscito canuleyo (445):
anula la prohibición de los matrimonios mixtos sancionada en las XII tablas, aunque
resultó imposible admitir la segunda reivindicación plebeya: el acceso al consulado.
Camino intermedio: tribunos militares adquieren la potestad consular. La reacción
conservadora planteaba que, como la competencia en materia de auspicios se transmitía
de padres a hijos, mezclar las sangres rompería el canal de transmisión tradicional. No
obstante, el proceso de laicización del derecho en contra del monopolio patricio era
imparable. No hay una explicación clara del porqué elegir tribunos militares en lugar de
cónsules. La potestad consultar parece más relacionada con la capacidad de mando
militar que con un supuesto poder consultivo. El motivo más probable, por tanto, pudo
ser el militar, en relación con el aumento de los contingentes del ejército. Otra
explicación puede ser que la división progresiva de funciones y competencias en un
Estado crecientemente complejo, obligaría a la elección de más miembros en el colegio.
Finalmente, la elección del primer plebeyo en el 400 es un síntoma de situación nueva.
Por una parte, certifica las conexiones entre familias patricias y plebeyas; por otra,
evidencia el ascenso de algunas familias no patricias, con recursos y clientelas propias
como para situarse entre los sectores más prominentes de Roma.
Acceso al ager publicus: tierra, cuya extensión derivaba fundamentalmente de la
conquista y cuya titularidad correspondía al pueblo romano, era ocupada por los más
ricos y sus clientes. 3 regímenes jurídicos de la propiedad de la tierra en Roma: propiedad
privada, pública y gentilicia. La primera supone la propiedad privada e individual, titular:
pater familias. La 2da se identifica con el ager publicus. Un tercer tipo de propiedad sería
la tierra propiedad de los clanes gentilicios. Frente a una identificación entre ager
publicus y gentilicio, vigente en el s V y sólo superada con las leyes licinias-sextias, es
más probable una desaparición de la propiedad gentilicia a lo largo de la 5ta centuria: la
distribución del territorio veyente del 393 señala la repartición del ager publicus en lotes
de propiedad privada a la plebe. Es este episodio el que marca el fin de las agitaciones
plebeyas en torno al ager publicus iniciado un siglo antes con Espurio Casio (que se
reanudarán, con algunos repuntes esporádicos en el s III, con las propuestas gracanas de
la 2da ½ s II). Esto implicaba una novedad, ya que garantizaba el disfrute de la tierra por
la plebe e impedía una posterior concentración de los lotes en manos de los grandes
propietarios. Previamente la ocupación del ager publicus sólo suponía la posesión y
usufructo de propiedad colectiva. La propiedad privada ofrecía mayores garantías
jurídicas para los plebeyos. Conquista de Veyes y de la ciudad falisca de Capena supuso
una anexión de alrededor de 1200 km2. Este reasentamiento representa el nacimiento de
un sector de pequeños propietarios agrícolas, núcleo esencial del ejército romano que
conquistó Italia. Manlio Capitolino y las deudas: destacado patricio, defensor del
Capitolio frente al ataque gálico, que se sitúa a la cabeza de la plebe, exigiendo al senado
medidas para aliviar la situación de la población endeudada. La reacción senatorial
consigue dividir a la plebe, con la acusación de aspiración a la tiranía. Finalmente
condenado, fue arrojado por la roca Tarpeya. Lo significativo es la aparición el primer
patricio que se pasa al bando popular. El fondo histórico de contestación social producto
del malestar por las deudas, resulta innegable. Poco después reaparecerá en las leyes
licinias-sextias con una propuesta concreta. Es sintomático que, en varios casos similares
a los de Manlio, los propios tribunos de la plebe se posicionen contra ellos, quizás
recelosos de esas iniciativas autónomas, al margen de su propio liderazgo. Este
alineamiento de los tribunos facilitará el control y la represión de estos episodios.
Leyes licinias-sextias: 376, los tribunos de la plebe Licinio Estolón y Sextio Laterano
presentaron 3 proyectos de ley sobre el ager publicus, las deudas y el acceso de los
plebeyos al consulado. Los patricios rechazan las propuestas frontalmente y la crisis se
prolonga varios años. Un destacado patricio, suegro de Licinio, interviene a favor de las
reivindicaciones plebeyas y se añade una nueva propuesta: elección patricia y plebeya de
los decenviros encargados del culto. Recrudecimiento de la tensión más operaciones
militares en marcha en Lacio llevan al nombramiento de un dictador, Furio Camilo quien
dimite al poco tiempo, aunque al tiempo vuelve al cargo y junto al senado acepta las
propuestas tribunicias en 367. Al año siguiente, Lucio Sextio es elegido el primer cónsul
plebeyo. La oposición patricia no aceptaba la normalización institucional y fue necesaria
una nueva intervención, conciliadora, de Furio Camilo, dictador por quinta vez para
establecer un acuerdo entre las partes: se aceptaba el nombramiento de Sextio, pero los
patricios obtenían una nueva magistratura, la pretura, con funciones judiciales en la urbe.
Esta es, a grandes rasgos, la reconstrucción de Tito Livio. No queda claro cómo se logra
finalmente la aceptación en conjunto de los proyectos de ley por la plebe; se discute el
estatuto jurídico de tales medidas. No obstante, también es posible reconocer los
elementos indiscutiblemente históricos del relato. Livio sitúa la crisis en un momento de
especial gravedad en relación con las deudas. La ley sobre el consulado supone la
existencia de un sector plebeyo con interés recursos y capacidad de ocupar las
magistraturas superiores. En definitiva la aprobación y puesta en práctica de las leyes
licinias-sextias supone una reforma institucional de la República y abre la última y
definitiva fase del movimiento plebeyo. La estatalidad limitada e inestable del s V puede
considerarse definitivamente superada. Ley sobre deudas: la primera de las leyes del 367
establecía que en todas las deudas pendientes el interés pagado debía ser deducido del
capital total y el resto cancelado en tres pagos anuales. Se trata de la primera medida
legal conocida para resolver el problema endémico de las deudas en Roma, asociado al
estatuto de dependencia de sectores endeudados de la plebe (nexi) como fuente
alternativa de mano de obra para los grandes propietarios. En aquella época es probable
la existencia de esclavitud-mercancía y también de trabajo asalariado, pero ambos en
pequeña escala. Se conocen varias medidas posteriores para reducir las tasas de interés y
facilitar los pagos, pero no será hasta la ley Petelia en 326 que la institución del nexum
será abolida. Ley Agraria: la ley licinia sextia agraria establecía un límite legal de 500
iugera (125 ha) para la ocupación del ager publicus por parte de un particular. Si bien
parece una cantidad demasiado grande (y se pone en cuestión quiénes serían los
beneficiarios de esta ley), parece verosímil en vista del ager publicus total en Roma,
recién incorporado el territorio de Veyes y es una cifra que remite al siglo IV y no al II
como afirman quienes la ley no es auténtica y anticipa las medidas graquianas (para el s
II los possesores tenían fincas con miles de iugera de ager publicus. En relación con los
posibles beneficiarios de esta ley, es preciso señalar que no contiene ninguna alusión a la
redistribución de la tierra. Por otra parte, la agitación plebeya exigía lotes en propiedad
privada y no tanto la ocupación del ager publicus. Así que en lugar de situar esta
propuesta en la tendencia histórica de reivindicación de la plebe pobre, cabe pensar en
otros beneficiarios: sectores plebeyos con recursos, de la misma manera que la propuesta
de acceso al consulado. En realidad, sólo la ley sobre deudas hacía frente a la situación
concreta de la plebe pobre. Otro aspecto significativo de la ley es que presupone la
ocupación del ager publicus tanto por patricios como por plebeyos y hasta ese momento,
de manera consuetudinaria, se impidiera a los plebeyos hacer libre uso del territorio
público. Ley sobre acceso al consulado: se establecía el acceso plebeyo al consulado y
como contrapartida, la creación de la pretura para monopolio patricio. La reivindicación
del consulado ya había sido planteada por el tribuno Canuleyo en el 445. Los patricios,
tras haber tenido que aceptar los matrimonios mixtos, decidieron crear la nueva figura de
tribuno militar. Se discute si la nueva ley establecía la obligatoriedad del un cónsul
plebeyo o si tan sólo posibilitaba su elección. En realidad, el consulado no se comparte
hasta el 342 y es posible que se estableciera su obligatoriedad una ley Genucia. Desde
entonces hasta César, los plebeyos están presentes en al menos uno de los dos
consulados. En 172 por primera vez hubo 2 cónsules plebeyos. El pretor asume
competencias judiciales, desgajadas de las funciones de los cónsules. Otra teoría sostiene
que la función primera del pretor fue la defensa de la ciudad, a modo de comandante
permanente y sólo más tarde abordaría tareas judiciales. Es interesante no pensar en la
creación de esta magistratura (y posteriormente de la de censor) como parte del conflicto
patricio-plebeyo, sino como parte del proceso de constitución orgánica del Estado, en sus
diferentes aspectos y funciones. A partir del 367, de elegir tan sólo a cónsules y cuestores,
y por parte plebeya, a tribunos de la plebe y ediles, ahora han de elegirse dos cónsules, un
pretor, dos ediles curules y cuatro cuestores y también dos censores cada cinco años. La
homologación institucional también se muestra imparable: el primer pretor plebeyo,
elegido en 336. Pero es preciso constatar la falta de entusiasmo de algunos sectores por
esta propuesta: para algunos señala el comienzo del fin del movimiento plebeyo. Sólo un
pequeño grupo se benefició de las reformas del 367, un grupo de individuos pudientes,
grandes propietarios, muy alejados de la masa de plebeyos desposeídos y con dificultades
económicas. Cabe pensar que ese sector era consciente de la fuerza del movimiento
plebeyo y del interés de presentar un frente compacto y unificado para superar la
oposición patricia. La integración de los líderes plebeyos: las leyes licinias sextias
representan la definitiva integración de los plebeyos como ciudadanos. Hasta entonces,
sólo considerados como tales en el terreno militar. Transformación de la estructura
político-social romana, mediante la igualdad de todos los ciudadanos no patricios,
término general de “plebs”. El objetivo de la legislación del 367 supone más suprimir la
discriminación de los plebeyos que reducir los privilegios de los patricios, aunque a partir
de ahora compartieran magistraturas. 2da fase en la lucha por el acceso a las
magistraturas 366-340: el nuevo objetivo es asegurar el acceso regular y la garantía de
desempeñar los cargos en igualdad de condiciones, frente al obstruccionismo patricio. La
nueva realidad supone también la integración del movimiento plebeyo en el entramado
institucional y la pérdida de su dimensión revolucionaria y alternativa. De una fase
revolucionaria en el s V se pasa a una colaboración a partir de las leyes licinias-sextias.
Hacia el 343, se explicita que el acceso al consulado es un privilegio de mérito y no de
nacimiento. A partir de nuevas tensiones que desembocan en la sedición del 342 por
denuncias de usura y obstruccionismo patricio, se llega a un plebiscito propuesto por el
tribuno L. Genucio que estableció que nadie accediera a una misma magistratura hasta
pasados 10 años, ni desempeñase 2 magistraturas en un mismo año y que sí se pudiese
elegir a dos cónsules plebeyos. Aparentemente, el acuerdo es respetado por patricios y
plebeyos durante el período 340-280. La medida contribuye a superar el enfrentamiento
en tanto se propone regularizar el acceso a los cargos de esta nueva elite mixta. En el 339
un nuevo paquete legislativo ayuda a consolidar la nueva “constitución” patricio-plebeya:
leyes publilias, por Publilio Filón, primer pretor plebeyo y paradigma de la nueva
nobilitas. La primera ley establecía que las decisiones de la plebe eran vinculantes para el
pueblo. La segunda enuncia la existencia de esta nueva nobilitas patricio-plebeya que se
conforma como la clase dirigente que liderará la expansión romana y la transformación
de Roma en potencia mundial. La censura de Apio Claudio en el 312 representa un
episodio particular en la evolución del nuevo Estado patricio-plebeyo. Destacan, por un
lado, sus obras públicas, la construcción de la Via Apia y el primer acueducto de la
ciudad. Supuso un gran gasto de fondos públicos y se llevan a cabo sin autorización del
senado. Además incluyo en la lista del senado a personas consideradas indignas, incluidos
hijos de libertos. Finalmente reorganizó las tribus, distribuyendo a los sectores humiles en
todas ellas y proporcionando así un mayor protagonismo al proletariado urbano en las
votaciones. Intervino también en la religión, al hacer público el culto a Hércules. Fuerte
oposición al conjunto de medidas, su único apoyo: tribunado de la plebe. Es complejo
interpretar su figura: sus obras públicas están en la línea de medidas clientelares
tradicionalmente asociadas al patriciado. Por otra parte, la apertura a los plebeyos de los
colegios de pontífices y augures supone un ataque a la nueva elite dirigente. Suerte de
Clístenes/Pericles romano, encarna un ideal pitagórico de solidaridad fraterna y se
desmarca con claridad de la afirmación patricio-plebeya dominante.
El proceso histórico que se cierra en Roma con la aprobación de la ley Hortensia, que
supone la igualdad institucional y legal entre patricios y plebeyos, ha sido valorado de
distintas maneras en la historiografía moderna. Los patricios pierden el monopolio del
poder, pero mantienen su presencia en el nuevo poder y su prestigio en el Estado. La
masa plebeya gana beneficios materiales pero pierde el control de su propia organización
y los sectores radicales son claramente derrotados. Por otra parte, la satisfacción de las
necesidades plebeyas se consigue por las conquistas exteriores y no tanto por reformas
políticas. El imperialismo y la colonización son funcionales para el Estado que surge del
acuerdo del 367. Y el sector más beneficiado resulta ser la elite plebeya, que ve
cumplidas sus aspiraciones políticas y económicas. El tribuno pierde su carácter de
instrumento de la oposición a los patricios para convertirse en un mecanismo al servicio
de la nueva nobilitas. Livio llega a calificar a los tribunos de esclavos de los nobles

Crawford: La República Romana (cap 10 y 11)

Intentar una reforma no constituía una novedad. Lo que singulariza los tribunados de
Tiberio Graco en e 133 y de su hermano menor Cayo en el 123 es un grado de
determinación que daría origen a una oposición dura que conduciría a la muerte violenta
de los dos. El núcleo de la ley agraria propuesta por Tibertio era el restablecimiento de
una prohibición antigua: el máximo de tierra pública que podía poseer una persona no
debía superar los 500 iugera. Los labriegos pobres desprovistos de tierras acudieron
desde las campiñas a Roma para votar a favor de la ley. Tiberio presentó su propuesta
directamente ante el concilium plebis, sin consultar al Senado. Estaba en su derecho al
hacerlo, pero no era esa la costumbre. El único camino para la oposición era persuadir a
otro tribuno para que vetara la propuesta. Enfrentado con el veto de su colega, Tiberio lo
hizo destituir por el voto del concilium plebis. La ley por fin fue promulgada y se
constituyó una comisión con Tiberio, Cayo y Apio Claudio. La oposición continuaba su
acción a través de litigios acerca de la situación de las tierras consideradas públicas.
Además, los que habían apoyado en un principio la ley agraria estaban ya de regreso en el
campo y Tiberio se vio forzado a depender de los votos de los habitantes de la ciudad.
Aún así podría haber sido reelecto. Sus contrarios intentaron impedir la celebración de
dos asambleas y por último, bajo el mando de Publio Cornelio Escipión Nasica, atacaron
y asesinaron al tribuno y sus seguidores. Cicerón: la muerte de Tiberio Graco y también
toda su conducta anterior a lo largo del tribunado dividió a un pueblo único en dos
facciones. Distintas posturas respecto a la reelección de Tiberio: para Nasica, intento de
establecer el regnum, el mando individual; para Graco constituía el derecho del pueblo de
confiar el tribunado a quien quisiera. Dispersión de los ciudadanos romanos por la
península itálica. A principios del s II, organización de estructura de gobierno local
completo dentro de las colonias romanas, al mando de los duoviri. La ciudadanía que
teóricamente era una ciudadanía total se había apartado de la posibilidad de facto de
votar; el resultado fue que el nivel de participación del cuerpo de ciudadanos como un
conjunto se vio reducido. Todo el proceso es una consecuencia de lo que inicialmente
había sido fuente de fortaleza para Roma: el método con el que había organizado Italia.
El tribunado de Tiberio también marca un paso en la helenización de la aristocracia
romana (para el autor, principio de soberanía popular muestra conocimiento de la
existencia de discusiones griegas de los problemas de la política). El apoyo con que contó
Tiberio provino en primera instancia de hombres que recibían cada vez menos
recompensa del imperio que habían ayudado a ganar. Por otra parte, los Graco también
marcan un inicio en el nexo entre dirigentes populares y programas edificación.
Una vez establecida, la popularis ratio resultaba demasiado atractiva para ser ignorada
por los ambiciosos miembros del grupo selecto romano. Politización de la mayoría
normalmente pasiva del senado y produjo un clima de opinión que se mostraba hostil a
una reforma gradual. También durante el s II ac se originó la identificación de dos áreas
de gobierno que necesitaban atención urgente: relación de Italia con Roma y la
organización del mando romano en el oriente griego. Período bélico a partir del 133.
Guerra en África 112-107 hasta que Cayo Mario le puso fin ya siendo cónsul. En el 91
Italia se alza en guerra contra Roma y en el 88 Mitrídates invade Asia.
Cayo Graco: las medidas, durante sus dos tribunados del 123-122 son, en parte, los
desarrollos del programa agrario de su hermano, pero también configuran un intento de
variar en forma radical la distribución del poder dentro del estado romano. Después de la
derrota de Anibal, Roma había castigado a comunidades que habían sido leales pero que
no habían podido satisfacer sus compromisos militares con la metrópolis. Para las que se
habían rebelado, el tratamiento fue peor: desde la destrucción, hasta la privación de
tierras, pasando por imposición de cargas adicionales. La eficacia del control romano
sobre Italia queda demostrada por la rudeza con la que se aplicó la decisión de suprimir el
culto dionisíaco en la península, en 187. El culto resultaba perturbador por muchas
razones: sus adherentes estaban organizados de un modo que podía ser visto como una
alternativa al estado; la moralidad no convencional que se asociaba al culto también
representaba una forma de rebeldía. Aunque más bien, la expansión del culto fue el
resultado de que una perspectiva nueva se hubiera impuesto en forma gradual no
controvertida. A medida que avanzaba el siglo, la fundación de colonias y la concreción
de asignaciones individuales de tierras fueron diseminando a los roanos y mezclándolos
con las poblaciones no romanas de Italia: el diseño fragmentado resultante constituía una
fuerza de mucho peso para la romanización gradual de la península. Mientras tanto,
emigración numerosa desde Italia hacia el Oriente griego. Romanos e itálicos
empobrecidos en busca de oportunidades hicieron así que la distinción entre unos y otros
pareciera menos importante en términos prácticos. Asimismo, con la ley agraria de
Tiberio, se beneficiaron algunos italianos humildes, pero las aristocracias itálicas
objetaron que existía una amenaza para el control que detentaban sobre sus clientes y
también para su propio acceso a la tierra pública. En 125 el cónsul Marco Fulvio Flaco
propuso que se ofreciera la ciudadanía a los itálicos, con la opción de no aceptarla
(provocatio). Cuando en el 123 el hermano menor de Tiberio, Cayo, asumió el tribunado
tenía estos antecedentes en mente: los derechos de los latinos y de los itálicos y los
abusos de Roma en Italia constituyen la mayor parte de los fragmentos que se conservan
en sus discursos. Dos leyes propuestas por él surgen de las experiencias de su hermano:
prohibición para los magistrados de ejercer cualquier otro cargo posteriormente y que las
cortes de justicia autorizadas para dictar sentencias capitales no podían ser establecidas
sino por el pueblo.Después de la guerra contra Anibal, Roma adoptó una nueva forma de
control mediante magistrados y ejércitos permanentes. Hacia finales del 123 pocas eran
las áreas del gobierno en Roma que no hubiesen sido tocadas por Cayo Graco. P ej.: lex
frumentaria que preveía almacenaje de trigo y de la venta de una cantidad a precio fijo
para épocas de escasez. Intentó mitigar el problema de la deuda. Con una lex militaris
dispuso que los soldados fueran provistos de ropa de forma gratuita y que nadie de menos
de 17 años fuera reclutado. Sometió a la nueva provincia de Asia al control fiscal de los
publican, recaudadores de impuestos que pronto generaron tensiones. También estipuló
que los jurados (ley de extorsión) no fueran elegidos entre miembros del senado (que
podían inclinarse por sus pares) sino entre los equites equo publico. Debían decidir,
además por simple mayoría en votación secreta. La medida fue muy resistida por el
Senado, quien lo consideraba un agravio de lesa majestad. Esta ley produjo con toda
claridad un cierto desplazamiento en el equilibrio de poder dentro del estado romano. De
todas maneras, la propuesta más radical de todas fracasó: otorgar la ciudadanía a los
latinos y los derechos latinos a los aliados. Cayo fue perdiendo influencia y Marco Livio
Druso, quien ya era tribuno, fue instado a que procurara restarle el apoyo general. Cayo
graco no logró ser reelegido como tribuno por un tercer mandato. En el 121, en lugar de
negarse a adoptar las medidas de Tiberio, armó a sus seguidores y resistió con violencia.
Finalmente él y sus principales seguidores fueron también asesinados. La victoria de la
oligarquía era completa.

López Barja: Historia de Roma. Cap 6 – De Sila a Octaviano


I.Sila (88-79 ac)
Al terminar Guerra de los aliados (89) Roma enfrentaba dos problemas: integración de
los itálicos en la ciudadanía y enfrentamiento inminente con Mitrídates, rey del Ponto.
88: El tribuno de la plebe P. Sulpicio presenta proyectos de ley. Estrategia popularis.
Nuevos ciudadanos y libertos repartidos entre las 35 tribus (estrategia para rebajar su
peso electoral”). Proyecto para confiarle la guerra mitridática a Mario (“colaboración
entre la espada y la toga), esto implicaba desplazar a Sila de sus funciones, ya que a él le
correspondía como uno de los cónsules de ese año, encabezar la guerra. El día de la
votación de las rogatio de Sulpicio, Q.Pompeyo y Sila decretan un iustitium o
paralización forzosa de toda actividad. Disturbios. Sulpicio consigue que se levante la
medida, pero cuando por fin se votan las leyes, Sila, enfrentando la última resistencia de
los aliados, sitia la ciudad de Nola. Obtiene la lealtad de las tropas, convenciéndolos de
que con Mario no obtendrían un botín igual de rico que con él en el Ponto y se pone al
frente de la primera marcha de un ejército romano sobre la ciudad de Roma. Al día
siguiente logra que se declare hostis publicus a doce de sus enemigos y Sulpicio es
asesinado. Mario huye. Sila promueve medidas de corte optimate: limita la capacidad de
participación del pueblo prohibiendo que se presente ninguna rogatio sin autorización
previa del senado. Quiso que en los comicios legislativos la votación se hiciera por
centurias y no por tribus. El cambio no perduró, porque luego, durante la dictadura de
Sila, las tribus tenían poder legislativo. Elección de cónsules del 87, resultados no fueron
buenos para Sila; elegidos, L.Cornelio Cinna y Cn.Octavio.
Mitrídates VI Eupantor. Reinado de 110 a 63 ac, atravesado por el enfrentamiento casi
permanente con Roma, encarnado en las tres guerras llamadas mitridáticas. Reino del
Ponto: península de Crimea, Bósforo cimerio, Cólquide y costa nororiental de Asia
menor. Territorio escasamente helenizado. Mitrídates ocupa Paflagonia con Nicomedes
III de Bitinia. El entendimiento entre ambos se quiebra cuando cada uno quiere apoyar a
distintos candidatos para ocupar el reino de Capadocia. Roma contrataca declarando a
Capadocia libre y entroniza a Ariobarzanes, candidato de la nobleza local. En el 91
Mitrídates lanza un doble ataque, expulsa al nuevo rey de Bitinia (Nicomedes IV) y en
colaboración con el rey de Armenia ocupan Capadocia. En el 89 ac el senado envía a
Manio Aquilio para reponer a ambos reyes depuestos y obliga a Nicomedes a saquear
Paflagonia para así saldar sus deudas con Roma. 88. Mitrídates ocupa Bitinia, mata a
Aquilio y logra la adhesión de toda la provincia romana de Asia. Dio la orden de asesinar
a todos los ciudadanos romanos, a sus mujeres y esclavos, en especial si eran itálicos. La
presteza con que se cumplió la orden da la idea de un sentimiento antirromano muy fuerte
en la provincia. Mientras tanto, en Roma se sucedían los hechos que mencionábamos
arriba. Arquéalo, general de Mitrídates ocupaba Grecia. Sila sitió el Pireo y Atenas. 86:
sólo los edificios se salvaron. No así en el Pireo. A medida que se iban extendiendo las
ejecuciones sumarias de opositores, Mitrídates perdía el apoyo de las oligarquías
ciudadanas y radicalizaba sus propuestas para atraer a las clases populares. Dispuso la
ciudadanía de los metecos y la cancelación de deuda para esclavos. Tampoco a Sila le iba
bien: sus enemigos habían recuperado el mando en Roma y lo habían declarado enemigo
público. 86. envían a Asia al cónsul L.Valerio Flaco quien muere asesinado por su propia
tropa. C.Flavio Fimbria asume el mando, quien obtiene victorias importantes sobre
Mitrídates. Con la precaria flota que reune, Sila firma la paz de Dárdano con Mitrídates
en el 85. Este conservó el reino del Ponto aunque sin las anexiones posteriores al 89,
pagó una indemnización y dotó de barcos a Sila para su regreso (de paso por Atenas, se
apropió de la biblioteca de Apeliconte de Teos las obras de Aristóteles, manuscritos sobre
los que se basará la edición completa del corpus aristotelicum que realiza en el 30 ac
Andrónico de Rodas). Sila deja en Asia menor al mando a Licinio Murena, Lúculo como
procuestor y los restos del ejército de Fimbria.

2.Cinnanum tempus
Distribución de ciudadanos en tribus. Cinna, a favor de los nuevos ciudadanos.
Cn.Octavio, a favor de los antiguos. Enfrentamientos violentos entre sus seguidores.
Cinna derrotado huye y el senado nombra cónsul a L.mérula. Cinna atrae ex ejército de
Sila en Campania, se alía con Mario y ponen sitio a Roma. Represión brutal. Muchos
senadores muertos y entre ellos, el propio cónsul Octavio, asesinado y sus cabezas
expuestas en el foro. Sila declarado hostis publicus. Cinna asentó sólidamente su
posición: es elegido cónsul ininterrumpidamente de 87 a 84. Integra a todos los nuevos
ciudadanos en las 35 tribus. Su gobierno queda asentado en las fuentes como un período
de violencia popularis que equilibra y da justificación a la crueldad y los crímenes
optimates que vinieron luego, tras el regreso de Sila. Roma atravesaba difícil situación
financiera: a los elevados gastos en guerra se sumaba la pérdida de la recaudación de la
provincia de Asia. La incorporación de los aliados en la ciudadanía implicó que dejaron
de asumir el pago de sus propias tropas y que dejaron de pagar tributo. Respondió el
senado con las medidas habituales: acuñando el tesoro de reserva del aerarium,
rebajando la ley de la moneda y vendiendo propiedades públicas. Falta de liquidez que
explica la favorable acogida a Sila en algunos sectores al regresar cargado de botín y
dinero. Las crisis provocadas por la deuda serán recurrentes en estos años finales de la
República.

3.la dictadura de Sila


en la primavera del 83 Sila desembarca en Brundisium. Recluta legiones entre la clientela
italiana. Serían dos años de guerra civil y los acuerdos de llegar a un acuerdo pacífico
fracasaron. Matanza de los samnitas. Batalla decisiva junto a las murallas de Roma (82).
Victoria total de Sila. Le confiere un imperium propio a Cn. Pompeyo, quien ascendería
hasta recuperar África para Sila. Este fue el primero que expuso una lista de sus enemigos
convirtiéndolos en hostes publici, perdían hasta el derecho a existir: se les confiscaban
sus bienes y se ofrecían recompensas para sus asesinos, entre otros. Colaboró a alimentar
la imagen odiosa de tirano cruel y sanguinario que dejó Sila entre muchos de sus
contemporáneos. Sila propuso al senado el nombramiento de un interrex: L.Valerio Flaco,
antiguo partidario de Cinna. Siguiendo las órdenes de Sila, Valerio, a través de la Lex
Valeria, lo nombra dictador, con poderes ilimitados y la misión de redactar nuevas leyes y
fundar nuevamente la res publica. Hoy día se tiende a ver a Sila más bien como un
reformador que no buscaba el poder personal sino reforzar el control de la oligarquía.

4.Cicerón
Adhiere a la tesis que desde Carneades se había impuesto en la Academia: la certeza no
es alcanzable y lo único que el filósofo puede hacer es ir dando pasos en dirección a la
verdad. En cuanto a sus opiniones políticas, sostuvo que Sila devolvió a cada uno su
puesto en la sociedad, pero no omite indicar que hubiera preferido que se llegase a un
acuerdo entre ambas partes en el conflicto civil

5.Reformas de Sila
Intenciones de reforzar el poder de la oligarquía, procurando evitar la amenaza popularis.

-Magistraturas: reglamentó el Cursus Honorum. Secuencia cuestor-edil-pretor-cónsul y


mínimo de 30 años de edad para ejercer la cuestura. Intervalo de 2 años entre cada
magistratura. Autorizó a que se repitiese el consulado. Quita de poder a los tribunos de la
plebe. Prohibición de presentar leyes sin autorización previa del senado, les retiró poder
de veto y estableció que quienes fuesen tribunos de la plebe no podrían presentarse luego
a ninguna otra magistratura. Incrementó el número de pretores a 8 y de cuestores a 20,
estableciendo que estos al terminar el cargo accediesen inmediatamente al senado. Se
limitó la cantidad de dinero que una persona podía gastar en un banquete.

-Sacerdocios: elevó el número de todos los colegios sacerdotales. Sila volvió al sistema
tradicional para la designación de sacerdotes, mediante cooptación, suprimiendo la
elección directa por un cierto número de tribus.

-Comicios: para todas las leyes (incluidos plebiscitos) será imprescindible la autorización
previa del senado. Se comprometió a respetar la inscripción de todos los nuevos
ciudadanos en las 35 tribus, aunque acantonando a los libertos en las 4 tribus urbanas.

-Senado: nombró a un elevado número de nuevos senadores, recompensando a muchos


que le habían sido leales en tiempos difíciles.

-Provincias: se respetó la ley Sempronia, por la cual la designación de qué provincias


serían pretorias y cuáles consulares debía hacerla por sorteo el senado cada año. Para
algunos autores, con esta reforma se quitó a los cónsules el imperium militiae, para
dejarlos solo con el imperium domi. Sila quería evitar que se prolongase demasiado la
estancia de los gobernadores en provincias y lograr que se sometiesen a las directrices
emanadas del senado.

-Colonias: reasentamiento de veteranos de guerra en tierras –de ciudades hostiles-


previamente expropiadas.

-suprimió brevemente los repartos subvencionados de trigo entre la plebe de Roma


(frumentationes), reestablecidos en 73.

6-Religión y propaganda

la propaganda de Sila responde al patrón tradicional de la nobleza romana, no hay un


intento deliberado de consolidar poder personal de tipo monárquico: monumento de sus
victorias presentadas como del conjunto del pueblo romano, Sila no aparece mencionado.
La excepción podría ser una estatua ecuestre de Sila delante del foro.
7-Abdicación y muerte
A finales del 81 se retira a Puteolia para redactar sus memorias, terminadas antes de morir
en 78 a los 60 años de edad. Posteriormente se pretendió resaltar la crueldad silana para
contrastarla con la clemencia de la que hizo gala Julio César.

II.Pompeyo (78-60ac)
Si en los ochentas la cuestión itálica y la repartición en tribus había envenenado la
política, en los setentas ese lugar lo ocuparía la herencia de Sila. Lealtad silana, facción
todopoderosa: nobilitas. Lépido, marianista, cónsul en el 78. intentos de rescindir
medidas de Sila y hacer regresar a los exiliados. Revuelta en Etruria contra los veteranos
de Sila, Lépido manda sofocar el levantamiento. Ausencia de Lépido para las elecciones
consulares, el senado nombra un interrex, Apio Claudio. Pompeyo obtiene un nuevo
imperium extraordinario de rango pretoriano. Se mostró implacable en la persecución y
muerte de los enemigos de Sila.

1.Q.Sertorio (83-72ac)
Se opuso al avance de Sila siendo pretor y abandonó Italia para hacerse cargo de su
provincia, la Hispania Citerior. Sila lo persigue y este huye a Africa hasta que es llamado
por los lusitanos e hispanos que le prestaron apoyo. Pompeyo comienza a ocupar las
ciudades que habían apoyado a Sertorio, quien concreta una alianza con Mitrídates.
Pompeyo debilita el apoyo de los oficiales de Sertorio, uno de ellos le da muerte a
traición. Pompeyo abandona en el 72 Hispania para intervenir en la guerra contra lo
esclavos de Espartaco.

2.Espartaco (73-71ac)
La rebelión comenzó en Capua, un reducido grupo de gladiadores se sublevó. Espartaco,
cabecilla, de origen tracio. Otros jefes, galos. 71: Craso, imperium proconsular, recluta
seis legiones, lo cual da idea de la magnitud del peligro. Pompeyo sólo llego a tiempo
para cortar la huida de los esclavos hacia el norte y participar en el castigo: Craso hizo
crucificar a 6.000 esclavos a lo largo de la Vía Apia. Conviene entender la sublevación en
el marco de las formas de resistencia empleadas por los esclavos. La sublevación abierta
era una forma extrema y rara. Huida individual, en grupo o cimarronaje debían ser mucho
más habituales. Por qué la revuelta de Espartaco? Composición de los sublevados:
esclavos y campesinos libres, descontento contra las políticas de Sila-Roma.
Composición heterogénea, propósitos dispares, itinerario errático.

3.Craso y Pompeyo, cónsules (70ac)


Ambos prosilanos, sin embargo introdujeron reformas decisivas para revertir las medidas
de Sila: restitución de los poderes y prerrogativas de los tribunos de la plebe. Uso radical
que algunos tribunos hicieron de esos poderes nuevamente en vigor. Lex Plautia, permite
el regreso de seguidores de Lépido y Sertorio (se mantenía la norma de prohibición de
presentarse a magistratura de los hijos de proscriptos por Sila).

4.La conspiración de Catilina


Catilina cobró notoriedad y se hizo rico como cazador de cabezas durante las
proscripciones de Sila. Tras ejercer la pretura en el 68, gobernó la provincia de África en
el 67, cometiendo diversos abusos y extorsiones. A su regreso, decide presentarse como
candidato al consulado. Es probable que resultara una amenaza porque así se explica la
reacción nerviosa de la oligarquía que cierra filas para apoyar a un advenedizo Cicerón.
Son elegidos él y Antonio en el 64. la conspiración de Catilina fue un episodio menor,
engrandecido por la vanidad del cónsul Cicerón, quien exageró la gravedad de la
amenaza para exaltar sus propios méritos. Sabemos que respaldaron a Catilina tres clases
de personas: los deudores, los afectados por la colonización silana y los hijos de los
proscriptos.
-crisis de deuda del 63: escasez coyuntural de moneda que provoca caída del precio de la
tierra y el alza de los alquileres.

5. Lúculo y Pompeyo en Oriente


En el año 73, ya como procónsul, Lúculo puso cerco a Mitrídats en cyzicus, lo derrotó, lo
obligó a retirarse al Ponto y dio comienzo a la extensa campaña que metió de lleno a
Roma en los problemas provocados por la agonía el Imperio seléucida y el creciente
poderío de los partos arsácidas. Gradualmente se ganó el descontento de sus tropas por su
avaricia para repartir el botín. En Roma, la ley Manilia designa un nuevo general para
suceder a Lúculo: Pompeyo, quien anula todas las medidas provisionales adoptadas por
Lúculo. Mitrídates se suicida en el 63. En el 62 Pompeyo regresa a Italia habiendo dejado
una situación totalmente transformada en Oriente. Para el senado esto constituyó una
extralimitación de sus poderes y se pedía el debate de cada una de las medidas tomadas.
El rechazo a la voluntad senatorial fue causa determinante para la alianza entre Pompeyo
y César.

III.César (59-44ac)
1.César cónsul
Acuerdo entre Pompeyo, César y Craso (“triunvirato”): velar porque no sucediera nada
en Roma que los perjudicase y abogar por consulado de César en el 59 como sucedió.
César rebaja en un tercio los impuestos de Asia. Discute la ley agraria, el reparto se le
encargaría a un comité: 20.000 colonos (debían ser padres de al menos 3 hijos) reciben
tierra

2.Publio Clodio, tribuno (58ac), proyectos de tradición popularis. Lex frumentaria:


suprimía la ración vigente y proponía elaborar una lista para registrar quienes recibirían
gratuitamente el grano. Ley que autorizaba la aprobación de leyes en todos los días fasti
del calendario y no sólo de los comitiales. Lex collegia, para restaurar los collegia
disueltos por el senado y crear nuevos. Clodio se opone a Cicerón quien espera
inútilmente apoyo de Pompeyo y se ve obligado a retirarse a Tesalónica. El regreso de
Cicerón se convirtió en adelante en el proyecto de algunos optimates.

En el 56 Lucio Domicio Enobarbo anuncia su intención de presentarse al consulado al


año siguiente y reclamar para sí la Galia en poder de César. El triunvirato se reúne para
evitarlo y en su lugar son elegidos Pompeyo y Craso, cuyo consulado estuvo marcado por
varias medidas tendientes a reducir la corrupción electoral. Lex licinia: prohibía las
asociaciones creadas para controlar grupos de electores de una misma tribu y vender
luego su apoyo a los candidatos. Ley tribunicia que prorroga por cinco años más el
imperium de César en las Galias. Cicerón comprende que el regreso no le garantizará
poder, agradece a los dinastas su apoyo para forzar la oposición a Clodio y da por
concluida su colaboración con los optimates. Aboga por la prórroga al proconsulado de
César en las Galias. El reparto de las provincias también contemplaba para Craso, Siria y
para Pompeyo las Hispanias. En Roma, situación de violencia política, a partir de una
situación de pactos ilegales entre los candidatos al consulado en el 54. Contexto de
interinidad sin magistrados electos. El senado a través de un senatus consultum ultimum
autorizó al procónsul Pompeyo a llevar a cabo un reclutamiento en Italia y más tarde lo
nombra cónsul sine collega para restaurar el orden.

3.César en las Galias (58-50ac)


Los “Comentarios a la guerra de las Galias” contiene una descripción etnográfica, pero
por sobre todo es una gran obra de propaganda: disimula las derrotas, exalta la propia
clemencia frente a la crueldad del enemigo, legitima la guerra de pura agresión (contraria
a los principios tradicionales de “guerra justa”). Causas: los helvecios tras quemar
ciudades y aldeas solicitan permiso para cruzar la parte norte de la provincia transalpina
para asentarse en el occidente de la Galia. Si bien no estaba claro cómo esto podía
amenazar la vida de los pueblos sometidos a Roma, César consigue que eduos y
alóbrogues, como aliados romanos, le pidieran ayuda para así intervenir. César vence a
los helvecios obligándolos a retornar al otro lado del Rin. Los dos años siguientes (57-56)
César llevó a cabo la conquista de la Galia con una facilidad y rapidez sorprendente.
También realiza dos incursiones a Britania y en la segunda obtiene la sumisión formal de
uno de los jefes locales, Casivelauno. A partir de abusos cometidos, un núcleo galo se
subleva en el 52, al mando de Vercingétorix: los galos se retiraban a sus plazas mejor
preparadas, quemando todo aquello que no pudieran llevarse consigo. Sin embargo la
capacidad del ejército romano para tomar al asalto las fortalezas galas se reveló muy
superior a lo esperado. Los galos se rinden, Vercingétorix hecho prisionero. César los
hizo esclavos y los distribuyó entre sus tropas a razón de un esclavo por cabeza.

4.La guerra civil


La victoria de César enrarece el clima en Roma. El grupo de Catón lo acusa de
traicionera masacre contra aliados. César se consideraba legitimado a presentar, estando
ausente, su candidatura para el consulado del 48. En el 49 una mayoría en el senado vota
a favor de que César licencie a sus tropas, pero dos tribunos de la plebe (Marco Antonio y
Quinto Casio) interponen su veto. Bajo una fuerte presión el senado dicta un senatus
consultum ultimum y César cruza el Rubicón e invade Italia. Las ciudades de Italia le
abrieron sus puertas sin ofrecer resistencia, prueba del apoyo que le dispensaban las
oligarquías municipales. Pompeyo parte a la costa iliria y César de apodera del tesoro de
Roma. En el 48 César se enfrenta a Pompeyo en Grecia: derrota de los pompeyanos.
Pompeyo huye a Egipto donde los colaboradores del rey Tolomeo lo asesinan a traición.
Él y Cleopatra se encontraban como sucesores enfrentados por el derecho al trono. César,
del lado de Cleopatra, la habilitó en el trono. Farnaces, hijo de Mitrídates, quiere expandir
su territorio a Alejandría. Es vencido por César. Pompeyanos se asilan en alianza con el
Rey de Juba en Mauritania. César los derrota.
En el 46 César regresa a Roma y celebra sus victorias sucesivas en Galia, Egipto, Ponto y
Numidia. La guerra civil se disfrazaba de guerra contra reyes y pueblos bárbaros. En el
45, tras sangrientas batallas, reduce los focos opositores en Hispania. La guerra civil
había terminado.

5.César el reformador. Los idus de marzo.


Cuando regresa a Roma, vacío de poder: los cónsules han huido a refugiarse con
Pompeyo. El problema se resuelve con el pretor Lépido haciendo aprobar una ley por la
cual César es nombrado dictador, luego abdica y asume su segundo consulado (48ac). En
el 47 es dictador por segunda vez y en el 46 asume su tercer consulado pero le añade la
designación como dictador por los siguientes 10 años. César fue acumulando una larga
serie de honores y prerrogativas: sacrosanctitas tribunicia (lo hacía inviolable), derecho a
expresar primero su parecer en el senado, potestad censoria vitalicia, cura morum (¿), etc.
Desde el punto de vista ideológico, uno de los pilares del régimen fue la clemencia del
César en contraste con la “crueldad silana”. Discursos aclamatorios de Cicerón.
Las primeras medidas a su regreso de Hispania estuvieron relacionadas con la intención
de asegurarse mayor apoyo dentro del ordo senatorial, donde era muy escaso. Acepta a
los hijos de los proscriptos por Sila como candidatos a elecciones. Conflictos: en el 49 la
incertidumbre generada por la deuda había inducido a los acreedores a exigir el pago
inmediata, en un momento de escasez de moneda y de caída en el precio de la tierra,
muchas personas se vieron imposibilitadas de cumplir con sus obligaciones. César adoptó
como medida de urgencia: el pretor tasaría las tierras aportadas como garantía de los
préstamos. El otro conflicto estuvo motivado por las quejas de los soldados que habían
sido enviados de vuelta a Italia tras Farsalia. Los reasentó por grupos pequeños, en Italia
y en Galia. César aprovechó la medida para castigar a ciudades que habían destacado por
su fidelidad pompeyana, confiscándoles tierras. Su siguiente medida fue suprimir todos
los collegia, salvo los vigentes entre 64-58. Redujo el tamaño de la plebs frumentaria, que
había crecido de modo alarmante con Pompeyo: nuevo censo, por barrios, todas las
personas que no estuvieran domiciliadas en Roma quedaban fuera del reparto. También
los dueños de casa (por ser más ricos) quedaban fuera. Elevó el número de integrantes de
las diversas magistraturas. Cuestores: de 20 a 40, los ediles de 4 a 6 y los pretores de 8 a
16. y a 900 el número de senadores. Reformó el calendario.
Conjura: César no daba muestras de querer compartir el poder. Reunidos más de 30
senadores, encabezados por Bruto, antiguo amante, los idus de marzo (día 15) lo
apuñalaron hasta la muerte.

IV.Octavio (44-31ac)
Los planes no iban mucho más allá del asesinato, pensaban que tal vez muerto César, la
república retornaría sola. Marco Antonio y Lépido como aliados de César, huyeron a
refugiarse. Este último, consiguió con esfuerzo la obediencia de las tropas y al día
siguiente ingresó en el foro para restaurar el orden en Roma. Sin embargo, la tensión y la
violencia seguía en aumento. Los tiranicidas abandonaron la ciudad para hacerse cargo de
las provincias que previamente César les había asignado. En ese momento, llegó Cayo
Octavio, con 18 años, instituido heredero. Su popularidad entre la plebe creció gracias a
sus dotes de propaganda (cometa durante celebración de ludi víctoriae caesaris, Octavio
pone estrella en las estatuas del césar). Mientras tanto, Cicerón intenta ponerse al frente
del senado e injuria con violentos discursos a Marco Antonio. Consigue que nombren
senador a Octavio, le otorguen el imperium propraetore para mandar legítimamente los
soldador contra Marco Antonio. Lo derrota y huye a refugiarse con Lépido hacia la Galia.
Una legión de 400 soldados entra en Roma exigiendo el pago por la campaña emprendida
y el consulado para Octavio. El senado rechaza el pedido y Octavio dirige a sus tropas
desde la Cisalpina a Roma, consiguiendo el consulado para él y su amigo Q.Pedio.
Condena a los tiranicidas ausentes y pacta con Marco Antonio (Lex titia): lo nombra a él,
a sí mismo y a Lépido triunviros fundantes de la república. Publican extensa lista de
proscritos a quienes les confiscan los bienes y solventan su necesidad de dinero. Cicerón,
en la lista, asesinado a los pocos días. Los triunviros miran a Oriente: allí se habían
refugiado y hecho fuertes la mayor parte de los tiranicidas. En el 42 los derrotan en
Filipos. Bruto y Casio se suicidan. Antonio y Octaviano se separan, este último vuelve a
Italia para buscar tierras donde reasentar a sus veteranos. Antonio desde Egipto con
colaboración de Cleopatra, se hace cargo de los asuntos de Oriente. Lépido es enviado a
África. Organización de Antonio en Oriente: 3 provincias (Siria, Bitinia, Asia) y 4 reyes-
clientes: Amintas de Galacia, Arquéalo de Capadocia, Polemón del Ponto y Herodes de
Judea. Aparte quedaba Cleopatra de Egipto. Después de la victoria de Filipos, los
triunviros acuerdan la divinización del César. Propaganda: Octavio pasa a ser hijo de un
dios. El templo se alza en el foro donde su cuerpo había sido incinerado. La construcción,
terminada en 29ac. El proceso de expropiación de tierras para reasentamiento fue difícil y
varias ciudades se sublevaron. En una de ellas se alza el hermano de Antonio, Lucio.
Antonio acude al lugar del enfrentamiento y finalmente se pacta la reconciliación en
Brindisium (40ac): Oriente para Antonio, Occidente (Galia, Hispania, Italia) para Octavio
y Sicilia para Sexto Pompeyo, hijo. Además, Antonio se casa con la hermana de Octavio.
Las buenas relaciones con el hijo de Pompeyo no duraron, pese a que Octavio se casó con
su hermana. Se hizo fuerte a partir del regreso de los pompeyanos proscriptos y bloqueó
los puertos de Italia provocando escasez de alimentos y el descontento de la plebe.
Guerra contra S.Pompeyo (37-36) remonta con el mando del amigo de Octaviano,
Agripa. El triunvirato se prolonga 5 años más, pero Octavio pasa a África y fuerza a
Lépido para hacerse cargo de la provincia y desposeerlo de sus poderes. En 33 sus
poderes triunvirales expiraron. Los cónsules del 32 eran fervientes partidarios de
Antonio. Octavio ocupa el senado por la fuerza e inicia campaña de desprestigio contra
Antonio y su relación con Cleopatra en Egipto. Los presentaron como conspiradores al
mando de una próxima sublevación de todo Oriente contra Roma. Un factor problemática
para Octavio era la presencia de Cesarión, hijo biológico de César y Cleopatra, en Egipto
junto a Antonio y su madre. Antonio se divorcia de Octavia y Octaviano comienza los
preparativos para la guerra. Antonio prefirió evitar el combate por tierra y, en
condiciones navales adversas, fue derrotado por Agripa en Accio, en el golfo de
Ambracia (31). Marco Antonio se suicida y tiempo después hace lo propio Cleopatra,
evitando ser capturada por Octavio. Este permaneció un año en Egipto y ordenó matar al
hijo mayor de Antonio, Antilo y a Cesarión. Entendió que Egipto, por sus recursos y
dimensión, no podía recibir el mismo trato que otras provincias y encomendó su gobierno
a Gayo Cornelio Galo de rango ecuestre. Esta decisión se mantuvo durante todo el Alto
Imperio.

V.La crisis de la República


1.decadencia y declive en los autores antiguos: luxuria y metus hostilis
Salustio: la crisis de la República asociada a la escisión social honda entre nobilitas y
plebe, enfrentadas a muerte. La raíz del conflicto la encuentra en el deseo de poder. Hay
en él añoranza por un pasado idealizado, de rústica sencillez. Considera que la pobreza y
el miedo al enemigo mantuvieron en la res publica el respeto a las leyes y las tradiciones.
La denuncia al lujo desmedido era moneda corriente en la Roma de finales de la
República

2.crisis política y cambio social


para el autor el régimen republicano se desplomó debido a una serie de profundos
cambios sociales y económicos. Para Syme (1939), se observa una aniquilación de la
clase de nobiles que había protagonizado la historia de la república y su sustitución por
una plutocracia encabezada por senadores de origen provincial. Así se resume en buena
medida el significado histórico de la victoria de Augusto en las guerras civiles. La nueva
italia nacida tras la guerra de los aliados y el proceso colonizador, así como la aparición
de los soldados, como grupo social separado, o lo que es lo mismo, la ruptura de la
identidad entre el campesino y el recluta, nos muestran una crisis política acompañada de
una transformación social amplia.

Garnsey-Saller: El Imperio Romano. Economía, sociedad y cultura

1.Un imperio mediterráneo.


Contemporáneos explicaban ascenso de Roma por el carácter moral, instituciones, talento
militar y buena suerte del pueblo romano. Autores de la era de augusto (31ac-14dc),
entorno físico. Tito Livio: posición central de Roma en Italia, río navegable, proximidad
al mar. Estrabón: corazón del mundo habitado. Plinio (siglo I de nuestra era), así como
Varrón un siglo antes: productividad de la península. Aunque para Estrabón, ventajas
propias del mundo mediterráneo en general, pero ventajas comparativas del área europea
meridional. No determinismo, pero interés en los “detalles diversificados del mapa
geográfico” +alimentos. Unidad cultural Grecia y Roma. Comunicaciones y relaciones
de intercambio mediterráneas que garantizan supervivencia frente a posibles catástrofes
naturales. Nada dice Estrabón de las desventajas: mala distribución de lluvias,
asentamiento poblacional disperso que atenta contra la autosuficiencia productiva: 30%
de la población es urbana. La mitad de ese total en Roma. Economía agrícola itálica
subdesarrollada: intensificación de fuentes externas de abastecimiento. Extensión en su
apogeo, s IIIdc, penínsulas, islas y costas del Mediterráneo, zonas del interior (borde del
Sahara y río Tigris), N. de Europa (S de Escocia, Rin, Danubio, S de Alemania). Bajo el
principado, durante el reinado del primer emperador Augusto, se empujó la frontera
septentrional desde los Alpes al Danubio y se pacificó la península ibérica. El esfuerzo
militar se atascó entre el Rin y el Elba, los germanos sacaron partido de la ignorancia del
terreno por parte de los romanos. Consideraciones estratégicas económicas en las
campañas de conquista: interior de la península ibérica, recursos minerales. Desinterés
por escasez de recursos y por no constituir amenaza a la Galia, en Britania. La frontera
oriental como principal teatro de guerra. No obstante, durante todo el período del
principado (aprox 27 ac-235 dc) el eje político y la base cultural del imperio se
encontraban en el Mediterráneo.
Roma, Italia y la Elite política.
En tiempos de Augusto, con cerca de un millón de personas, Roma era esencialmente una
ciudad parásita. Se alimentaba del potencial humano y la riqueza de Italia y de las
numerosas provincias del Imperio. El aumento de población asociado a altos niveles de
inmigración de campesinos indigentes de Italia y esclavos de las provincias.
Distribuciones de grano, obras públicas, diversiones romanas, financiadas con impuestos
imperiales y rentas de propiedades públicas arrancadas del territorio de otros estados.
Italia no era una provincia y estaba exenta del impuesto directo sobre la propiedad y las
personas. Se revirtió a fines del s III con Diocleciano. No obstante, el estatuto especial de
Italia disminuyó durante el principado: entrada de clases altas provinciales en el senado y
2do rango de aristocracia romana (la mayoría de occidente). En el período que nos
interesa, nada turbó la dominación de la clase gobernante mediterránea.

La civilización y sus límites.


Objetivo de Augusto: reconciliación del mundo griego con Roma. Enemistad de algunas
regiones griegas que habían permanecido leales a Mitrídates IV cuando la guerra. No
obstante, el acercamiento griego-romano se vio fortalecido por el reconocimiento de
superioridad cultural griega por parte de Roma y la formación de vínculos de interés
mutuo entre familias aristocráticas de ambas partes. La visión más nítida de unidad
cultural grecorromana la aporta Estrabón, hombre del Ponto. Distinción recurrente:
montaña/llanura = salvajismo/civilización. Para Estrabón, los romanos contribuyeron a
“domesticar” a los salvajes haciéndolos bajar y convirtiéndolos en agricultores
sedentarios. Parecía pasar por alto que existía un intercambio fluido y necesario entre
unos y otros en términos de producción. El desierto y las zonas frías y distantes de
Europa también consideradas incivilizadas: galia = frío = exceso de alcohol. Toda
campaña de conquista, es entendida por Estrabón como intento civilizatorio. No obstante,
para el gobierno romano, conducta pragmática y objetivos culturales limitados:
neutralización y explotación de pueblos fronterizos. La “civilización” como medio y no
como fin. El tamaño que se calculaba de la extensión era aproximado y limitado. El
ejército romano, para fines militares, trazó en millas romanas un sistema de carreteras.
Así, la ignorancia de la geografía básica se llevaba bien con la existencia de fuertes
prejuicios culturales y de un claro etnocentrismo. Tácito (s I dc) realizó un vasto intento
de relevamiento etnográfico, interesado particularmente en los pueblos inconquistados,
como los germanos. Roma ensanchó su base gubernamental y cultural al conquistar el
Norte pero no hasta el extremo de asimilar e integrar su territorio.

2.Gobierno sin burocracia

Introducción
Imperio extenso sin una administración imperial que estuviera a la altura. Aparato
funcionarial rudimentario, suficiente para un gobierno al que le preocupaban sólo
aspectos esenciales: mantener la ley y el orden y recaudar impuestos. Los primeros
emperadores tomaron el sistema republicano de administración senatorial y lo ampliaron.
Crearon más puestos para senadores y emplearon en puestos de responsabilidad pública a
funcionarios no electivos, hombres del orden ecuestre, pequeña aristocracia. Incluso
esclavos y libertos. Los emperadores no llevaron a cabo grandes reformas sociales ni
económicas ni mostraron interés por inmiscuirse en la vida de sus súbditos. El estado no
pretendía controlar la producción ni la distribución de artículos. No había fábricas
estatales y si bien las tierras propiedad del emperador aumentaron continuamente por
confiscaciones, los recursos que necesitaba el estado procedían de impuestos y no de
producción imperial. Diversidad de procedimientos locales del sistema fiscal de la
república (capitación directa, diezmo, etc.) no desaparece en el principado. Cuando era
posible, se continuaba con la práctica anterior local. Los emperadores realizaron censos y
reemplazaron la práctica republicana de recaudación de impuestos por parte de privados,
aumentando la eficacia en un imperio mucho más extenso. No está claro que hubiera
política monetaria regular. La adulteración de la moneda como práctica habitual.
Comprensión limitada del funcionamiento de la economía.

Administración central y provincial

Alrededor de 40 provincias en el imperio gobernadas por reducido número de hombres


nombrados por autoridades centrales. Procónsul + cuestor (senatorial subalterno a cargo
de las finanzas) + grupo de consejeros (círculo de protegidos) + complemento de
colaboradores (libertos o esclavos). Durante la república, procónsules (ex pretores o
cónsules) nombrados por el senado. Augusto asumió responsabilidad de las provincias
donde era necesaria presencia militar, confiándoselas a funcionarios nombrados por él.
Las provincias imperiales, gobernadas por funcionario nombrado por el emperador (ex
pretor o ex cónsul), finanzas a cargo de un procurador (ecuestre). El importante número
de funcionarios de rango senatorial en las provincias no varió entre estos dos períodos:
control imperial más estrecho sobre la carrera senatorial. A fines del s I y comienzos de II
se habla de funcionarios judiciales en algunas provincias. Iuridici, magistrados judiciales
subordinados; su aparición en Italia da cuenta de su pérdida de status especial y su
“provincialización”. En el imperio, una innovación fue el nombramiento de ecuestres
para gobernar provincias (Egipto), título militar de prefecto, obligaciones eminentemente
militares. Nombramiento asociado a intento de gobierno disciplinado. A partir de Claudio
el título de prefecto sustituido por el de procurador, de rango civil, intentando reflejar el
éxito de pacificación. También se nombraban ecuestres con el título de procurador para la
vigilancia de propiedades imperiales. También en las provincias, procuradores fiscales:
recaudación de algunos impuestos. El servicio militar como base de la carrera ecuestre.
Al finalizar reinado de Augusto, en Roma, prefecturas: cuerpo de policía, depto de
bomberos, oficina para suministro de grano. Otro ecuestre nombrado prefecto pretoriano
como comandante de guardia personal imperial (pretoriana). Tesorería principal
(aerarium) que recibía impuestos provinciales, encabezada por dos prefectos elegidos por
el emperador entre ex pretores. Funcionarios similares para aerarium militare, fondos
jubilatorios para ex soldados. La responsabilidad de las finanzas del imperio, no obstante,
solía recaer en los libertos del emperador. A mediados del s I, procurador ecuestre de alto
rango asistido por libertos y esclavos imperiales (personal de apoyo permanente del
sistema administrativo), llevaba contabilidad del imperio. Progresivamente la distinción
entre finanzas públicas y domésticas-imperiales se hizo laxa en la práctica. Funciones del
emperador: responsable de las normas de actuación y del nombramiento de funcionarios
imperiales, asesorado por Consejo de amigos senatoriales y ecuestres. También en
desempeño de obligaciones jurídicas, en calidad de juez en apelaciones, de primera
instancia y legislador.

Las ciudades
El secreto del gobierno sin burocracia era el sistema romano de ciudades que se
gobernaban a sí mismas y podían cubrir las necesidades del imperio. Multiplicación
durante el principado. No hay paralelo con el concepto griego de polis, de hecho de la
literatura latina se infiere la noción de ciudad como semillero de inmoralidad. Lo que más
valoraban era su función administrativa.

Estatutos
Colonia y municipium como formas de organización normales en occidente pero raras en
oriente. Colonia, extensión de Roma, comunidad de ciudadanos romanos inspirados en
constitución de Roma. Tendían a ser asentamientos de soldados retirados. En los primeros
tiempos del imperio, colonia como título honorífico que vinculaba una ciudad a su
emperador. Municipium, mayor libertad que una colonia. Propias leyes y magistrados.
Los municipia crecieron y se propagaron en la Italia republicana y fueron exportados a
ultramar durante el imperio, en circunstancias históricas muy diferentes (a Italia le costó
una guerra sangrienta –91-89ac- y a las provincias occidentales le fue impuesta como
forma normal de organización). En los municipia italianos todos los habitantes libres
poseían la ciudadanía romana. En las provincias, sólo algunos magistrados y los
ciudadanos recompensados por el emperador en circunstancias especiales. Tipos de
organización: desde polis hasta capital tribal (Galia, Britania). Ciudades federadas: firma
de tratados con Roma en los que se reconocían sus derechos. Ciudades libres:
teóricamente exentas de injerencias por parte de gobernador provincial. Si además eran
inmunes, exención de impuestos. Estas últimas no abundaron y las ciudades libres
disminuyeron en la última etapa de la república y comienzo del imperio. La típica ciudad
occidental estuvo siempre sujeta a injerencias externas. En oriente hubo que acordar
nuevos modos teniendo en cuenta las largas tradiciones de soberanía. Los privilegios allí
se concedían de forma selectiva: recompensa por servicios en tiempos de guerra.
A pesar de la diversidad de status, las ciudades tenían en común el ser una comunidad
esencialmente urbana, con autogobierno y una constitución regular
(consejo+magistrados) + territorio rural bajo su jurisdicción. Las de habla griega
incluirían probablemente instituciones culturales, actividades recreativas, edificios
públicos. Las consideraciones prácticas desde Roma con respecto a las ciudades atienden
a la viabilidad en términos económicos y demográficos de cada una. Era costumbre que
una ciudad exigiera aportaciones, servicios, mano de obra, de las comunidades bajo su
control. Útil a su vez para las exacciones debidas al Imperio. También, en ciudades de
población relativamente importante, boulé o consejo local: 80 hombres ricos aportan al
gobierno imperial. Cuando desde Roma se tomaba una decisión respecto del status de una
ciudad, se tenía muy en cuenta su base económica y demográfica. No obstante, la
procedencia de un emperador, alianzas y factores fortuitos podían alterar el status de una
ciudad. Por lo general, se tendía a respetar la organización de aquellas que tal como
estaban hacían un aporte importante a la economía del Imperio: Egipto, África
proconsular =excedente de grano (hasta el período de los Severos, donde se repartió la
capitación incluyendo a las familias acomodadas). En el oriente griego, con el paisaje
político plenamente formado, los romanos se limitaron a hacer pequeños ajustes en las
jerarquías de asentamiento y en fomentar fundación de nuevas comunidades en territorio
infraurbanizado. En contraste, occidente vio una proliferación de fundación de ciudades
romanas. Además, en comunidades ya existentes, intensa actividad diplomática,
vinculación de elites locales con el imperio. El objetivo en el conjunto del imperio era
edificar una estructura de centros de gobierno local que pudiera prestar servicios
prácticos al poder imperial. Además de cuestiones impositivas, las ciudades también
tenían que aportar cuando fuera necesario, animales de transporte, alojamiento y
hospitalidad para funcionarios y soldados. Las actividades administrativas que le
competían incluían supervisión de infraestructura y servicios públicos, preservación del
orden y organización de festividades. Institución clave para costear estas actividades:
sistema de liturgias, préstamos/donaciones de los miembros más acaudalados de la
comunidad, quienes además solían desempeñas magistraturas. La munificencia privada
era necesaria por la debilidad de las finanzas ciudadanas, pero no hacía más que legitimar
la dominación de la sociedad y la política locales por parte de los ricos. Una situación ya
existente que se vio acentuada por la injerencia imperial.

Emperador, gobernador y ciudades.


La tarea de extraer de las provincias sus excedentes de recursos correspondía a las
ciudades. A finales del s I aparecieron curadores (administradores financieros), el
gobierno central los nombraba entre los miembros del orden senatorial o ecuestre o de la
elite local. Otros datos muestran que no multiplicaban los funcionarios en provincia sino
que supervisaban más atentamente a los que ya se encontraban en ellas. Los gobernadores
de rango consular o pretoriano poseían imperium, es decir, estaban facultados para
mandar un ejército y tenían plena autoridad jurisdiccional. En lo que hace a definiciones
de poder, los romanos tendían a ser ambiguos para facilitar la discrecionalidad. A la vez,
es probable que durante el principado, un gobernador poseyera sólo el poder y la
independencia que los emperadores le permitieran tener. La subordinación de los
gobernadores al emperador quedó institucionalizada con Augusto, quien se adjudicó el
maius imperium: en lo sucesivo nadie pudo mandar un ejército sin su autorización.
La facultad de reglamentar las finanzas propia de la ciudades también fue restringida: ni
nuevos impuestos ni construcción de edificios públicos con fondos idem sin autorización
del emperador. No obstante, la intervención del gobernador y del emperador continuó
siendo esporádica, limitada a casos concretos.
En resumen, ningún emperador mostró interés por introducir una burocracia mucho
mayor y más organizada en ningún nivel, ni en reorganizar sistemáticamente el gobierno
local. Los cargos cívicos seguían siendo atractivos para los ricos.

Ubiña: Transiciones en la antigüedad y feudalismo. La crisis del siglo III: Realidad


histórica y distorsiones historiográficas.

Período 180-284 dc (entre Cómodo y Diocleciano), momentos más trágicos y caóticos de


la historia de Roma. Invasiones de germanos, persas, guerras civiles, peste, despoblación,
presión fiscal, empobrecimiento. Pesimismo rastreable en las fuentes. Siglo III como el
preludio de la decadencia y caída de Roma. Para el autor: la crisis del s III como mito
historiográfico. Todos los elementos de las contradicciones internas en equilibrio
inestable durante s I y II: insurrección militar del año 14 apenas muerto Augusto,
emperadores ineptos durante el principado, problemas agrarios de Italia, concesión de
ciudadanía a provinciales, barbarización del ejército, difusión de cultos orientales =
transformaciones políticas, sociales, ideológicas sufridas por sistema imperial en dos
primeros siglos. Petit: la historia del imperio es una sucesión de crisis en el seno de un
apogeo completamente superficial.
Cronología historiográfica:
Renacimiento, preocupación por el final, foco en período imperial. Influencia de la
ruptura del humanismo con los esquemas teológicos medievales: Valla y la demostración
de falsedad de la donación de Constantino. Las evocaciones sobre la época monárquica o
republicana carecían de espíritu crítico, eran proyecciones ideológicas de las élites cultas
europeas a un mundo clásico mitificado. La decadencia como abandono de las tradiciones
antiguas, las virtudes republicanas. Recuperación como ideario político de los hombres
renacentistas. Las luchas religiosas de la Europa moderna afianzaron esa orientación
historiográfica: movimiento reformista inspirado en el cristianismo primitivo.
Periodización, institucionalización como proceso de corrupción creciente.
El imperio como decadencia, culminación con Gibbon: narrar el fin del mundo antiguo
ante los embates de la barbarie y la religión cristiana. El siglo II como edad mítica que
desemboca en el declive producto de pésimo gobierno imperial, pérdida de poder por
parte del senado, degeneración racial y política del ejército. “The decline of Rome was
the natural and inevitable effect of immoderate greatness.” Especial predilección por
temas militares y enfoque en el estrato aristócrata. Desprecio por el pueblo llano y por lo
que hoy entendemos como historia social. Desarrollo provincial, formas de trabajo y
dependencia, expansión de la ciudadanía, todas cuestiones que explican las
transformaciones del s III. Mundo clásico como la cultura de la que todo ilustrado se
sentía heredero. Para Gibbon, cristianismo como causa y consecuencia de la decadencia
romana.
Burckhardt comprendió que la conversión de Constantino no era tanto un drama personal
cuanto la manifestación más significativa de la pervivencia de la espiritualidad pagana en
el cristianismo. Su interés es describir la continuidad histórica: “(...)la mezcla de dioses
era muy apropiada para preparar el terreno a una nueva religión. Desnacionalizaba lo
divino y lo hacía universal.” Eliminó el antagonismo entre cristianismo y paganismo.
Comprender la época imperial no por la grandeza de sus personajes, sino por la
trascendencia de las transformaciones culturales y por el proceso que derivó en la
hegemonía social y espiritual del cristianismo. Espíritu de época: observación sobre la
degradación racial de las elites. El romanticismo decimonónico recupera la visión de
pueblos jóvenes, salvajes y no corrompidos por la civilización que renuevan y revitalizan
Roma en los años de su senectud. Darwinismo social. Empleo profuso de conceptos de
raza, herencia, rasgos físicos, degeneración, factores climáticos, crecimiento
demográfico, etc: el orden social como orden natural. Seek, tesis cientificista: decadencia
por eliminación de los mejores.
Rostovtzeff, influencia de revolución rusa y materialismo histórico: aniquilación de la
“burguesía urbana” por parte de las masas campesinas asociadas con los emperadores
soldados. El siglo III como escenario de lucha de clases intensa: generalización de sus
miserias económicas y culturales a toda la sociedad como resultado. Aunque las
conclusiones de gibbon y de rostovtzeff difieren ambas emanan de la misma fuente:
estado de ánimo con que la burguesía moderna a la que ellos pertenecían afrontaba la
realidad de su propio tiempo. La etapa de expansión imperialista en el s XVIII y las
incertidumbres sociales ante el avance de las masas comunistas a principios del s XX.
Historiografía reciente: abandono del concepto de crisis por el de continuidad y
transformación. No necesariamente se deja de idealizar el mundo antiguo. Novedad:
constatación de aspectos importantes de la antigüedad que se prolongan en la edad media
(esclavitud, arte, religiosidad). El clasicismo deja de ser el reflejo especular de las élites
modernas, sus valores han recuperado su dimensión histórica real. Se supera así la
ambigüedad ancestral de los estudios clásicos. No es bandera ideológica de minorías
reformistas ilustradas. Desde entonces hasta hoy la historiografía antigua y medieval
oscilará entre la valoración del s III como punto final de la Antigüedad clásica o bien
como un período transitorio de crisis superada por Diocleciano y Constantino. Dilucidar
si el nuevo imperio cristiano es una continuación de la mítica edad antonina o si la
superación de la crisis se hace al precio de transformar radicalmente sus estructuras
socioeconómicas, instituciones políticas y expresiones ideológicas. Aportaciones de la
arqueología, epigrafía, numismática. Las transformaciones del s III destacadas como
testimonio de decadencia cultural, ahora se valoran como el nuevo lenguaje de una
sociedad transformada.
Nuevas líneas de investigación:
 esfera socioeconómica e institucional: estudios sobre economía monetaria e
inflación. Mickwitz: sistema económico bipolar en la Roma tardía: inflación
reinante; burocracia y ejército recurren a economía natural (pagos en especie)
mientras que los contribuyentes prefieren hacerlo en moneda devaluada. Para este
autor la causa principal de desintegración del estado estriba en la consiguiente
lucha social entre burocracia imperial y contribuyentes, resuelta a favor de estos
últimos. Es tema sujeto a debate si los trastornos monetarios afectaron por igual a
todos los sectores sociales o acaso golpearon particularmente a las clases más
dinámicas de las ciudades. La función de la moneda en una economía de base
agraria como la romana era relativamente poco importante. Profunda
reestructuración social. Proceso desencadenado probablemente por la disminución
de esclavos y reemplazo por colonos, declive de economía mercantil en beneficio
de producción autárquica local desde fines del s II. Las clases dominantes
compensaron esta pérdida acentuando la explotación de otros sectores sociales
(jornaleros, colonos, pequeños propietarios). Presión fiscal recae sobre ellos. Las
oligarquías municipales pierden status privilegiados (curiales que devienen
humiliores frente a los burócratas potentiores). Los más poderosos conforman en
occidente centros de poder autónomo para eludir obligaciones fiscales. El proceso
no fue lineal. Recuperaciones, recomposición del principado, represión de
sectores privilegiados. Perspectivas nuevas de la carrera eclesiástica. Las
transformaciones sociales tuvieron motivación económica, expresión de carácter
cívico: las curias municipales habían sido el pilar clave del imperio. Es la crisis
del sector decurional, el ordo que animó la vida municipal del imperio y su
economía de base esclavista y mercantil. Alto Imperio: testimonios de sus
prósperas carreras políticas. Cuando se quiebran los fundamentos de este ordo
(economía esclavista y mercantil) el poder central es incapaz de protegerlo frente
a las tendencias autárquicas de los terratenientes. La vida municipal cambia de
significado: nadie se interesa por ocupar cargos públicos. Todo ello propició la
renovación y heterogeneización de la clase senatorial, que se nutre de los
elementos más ambiciosos de la aristocracia provincial. El siglo III da un nuevo
perfil a las instituciones: ejército, emperador y la corte. Desde Mario, el ejército
acentuó su carácter permanente y profesional, abriendo sus filas a desheredados y
bárbaros. Gran parte de los contingentes son bárbaros, con sus propias armas y
tácticas, defienden el Imperio a cambio de tierras. El siglo III es el fin de Roma
como capital única, renovación de la nobilitas, dignificación orientalizante y
sacrosanta del emperador como deus et dominus. Con Diocleciano y Constantino,
intensificación de las formas de explotación materializada en el colonato, el nuevo
sistema de impuestos más eficaz y opresivo y levas obligatorias para servir en el
ejército. Esto requería el aumento de la autoridad y prestigio del emperador para
reforzar el dominio creciente de la clase dirigente. A diferencia del principado
bajo Augusto, las reformas militares y financieras serán sufragadas por los pobres
y no por los ricos.
Dopsch y Pirenne: medievalistas que enfocan en la continuidad. Minimizan
trascendencia de invasiones bárbaras y el mundo antiguo termina en algún
momento entre Carlomagno y las invasiones árabes. Para Dopsch hay continuidad
con los germanos a partir de la asimilación de la cultura romana por parte de
estos. Para Pirenne, fue la transformación del Mediterráneo en un “lago
musulmán” la que puso fin al intercambio de mercancías e ideas, propicia crisis
del reino merovingio y permite a la iglesia independizarse del emperador
bizantino, erigiéndose en autoridad principal de Occidente. 650-750 nueva
fisonomía europea.
 Investigaciones acerca de manifestaciones artístico-culturales. Bianchi Bandinelli,
no hay lenguaje nuevo en el arte tardorromano. Producciones artísticas de las
clases medias provinciales y de la plebe romana: elevación a estética dominante,
reflejo de su ascenso, convertidos en armazón del imperio frente al declive de los
ordo tradicionales (identificados con cánones figurativos del helenismo). El arte
plebeyo del s III inspirará a autores cristianos que notarán su potencial pedagógica
para la difusión doctrinal. Frente al realismo helenista y a la representación del
hombre como medida de todas las cosas, el nuevo arte emociona y enseña a los
fieles mediante figuras frontales y estilizadas. Expresividad, espiritualidad. La
nueva estética se impone de hecho en la topografía urbana. Literatura: los autores
antiguos y su percepción del acaecer histórico en clave de declive y corrupción.
Quiebre con la literatura bíblica-apocalíptica: hasta la figura más insignificante,
indecisa y hasta cobarde, como Pedro, podía estar llamada a desempeñar un papel
extraordinario. Esta es la fuerza del género hagiográfico.

Consideraciones finales: crisis del s III como mito y tópico historiográfico. Lo que
entró en crisis fue el sistema augusteo: proceso y sucesivos estallidos y
recomposiciones. Las fuentes literarias sobre la crisis del III son inconsistentes. No se
han tenido en cuenta para su análisis los sentimientos aristocráticos y pesimistas que
inspiran la literatura clásica ni la razón escatológica y antihistórica que vertebra la
exégesis cristiana. En ausencia de una teoría de la evolución histórica y de la idea de
progreso como transformación del presente, la literatura antiguo sólo tiene vocablos
negativos para designar cambios sociales.

Teja: Emperadores, obispos, monjes y mujeres. Protagonistas del cristianismo


antiguo. Cap 3: La cristianización de los ideales del mundo clásico: El obispo

Dificultad para definir al obispo cristiano de la Antigüedad. El mundo grecorromano creó


numerosas figuras que conforman la riqueza de su civilización: político, sacerdote,
jurista, filósofo, rétor... el obispo no es asimilable con ninguna de ellas pero tiene un poco
de cada una. Especie de poliedro, característica saliente según el punto de vista del
observador. El obispo como la creación más original del mundo antiguo en su etapa final,
figura que mejor caracteriza a la sociedad tardoantigua. Su influencia asociada a la
política religiosa de los emperadores cristianos, pero también al status social de los
individuos que accedieron al episcopado: riqueza familiar, formación cultural. Mientras
que en Occidente se consolidó por su capacidad de respuesta a los problemas de una
sociedad invadida y con un poco eficaz poder central, en Oriente se afirmó en medio de
una estructura política poderosa y frente a las intervenciones del poder imperial. Aquí,
procedían de aristocracias urbanas representadas por los rangos curiales: carrera
eclesiástica como refuerzo de su poder. El obispo de la Antigüedad tardía se presenta
como una figura laica, heredera del político del mundo clásico, aunque las bases de su
poder fueran religiosas. Contrapunto del monje. Tendencia entre los propios obispos a
elaborar un soporte ideológico de su figura. Configuración lenta desde el s II a través de
la literatura apologética y patrística. En la segunda mitad del s IV los obispos reflexionan
sobre sí mismos. Obras: Oratio 2, Gregorio de Nacianzo; tratado De Sacerdotio, Juan
Crisóstomo; Epístola 105, Sinecio de Cirene; Orationes fúnebres, Gregorio de Nisa y
Gregorio de Nacianzo sobre Basilio de Cesarea; Epístola 17, Gregorio de Nisa; Epístola
28, Basilio. Se estructuran sobre una serie de tradiciones de la literatura pagana pero
resignificadas a la luz de la reflexión cristiana.
La investigación se acota al Oriente cristiano en la época que abarca medio siglo entre los
IV y V. Necesidad de atender a las peculiaridades regionales y temporales en vez de caer
en generalizaciones, en una época en que uno de los valores más significativos de la vida
religiosa es la variedad frente a la uniformidad y anquilosamiento que se impondrán en
siglos posteriores.
El obispo y el rechazo del poder: era cuestión de buen tono, de elegancia, el mostrar o
simular resistencia y, al propio tiempo, una forma de protegerse contra las malas lenguas,
no sólo del pueblo. Obispo Paladio de Helenópolis: “Entonces afluyen muchos
indeseables en busca de este puesto de honor, hombres algunos que no eran ni hombres,
sacerdotes indignos del sacerdocios, otros, incluso que se postraban de rodillas ante las
masas del pueblo.” Juan Crisóstomo: “Es necesario que el alma del obispo esté pura del
deseo del cargo, porque si en el alma anida un ardor lleno de pasión por el poder, soporta
cosas terribles para mantenerla. Y algunos han llenado las iglesias de muertos, han
devastado ciudades, luchando por ejercer esta autoridad.” Todas las obras se nutren de
géneros literarios diferentes: discurso real o ficticio ante el pueblo (Nacianzo), diálogo de
tradición platónica (Crisóstomo), género epistolar (Cirene). Sinesio: dilema entre vida
activa y vida de ocio y estudio, entre filosofía platónica y sacerdocio cristiano.
El obispo y la mentalidad aristocrática
En la elaboración y difusión del topos del rechazo al poder hay también un componente
de orgullo aristocrático: son los innobles quienes no tienen escrúpulos en ocupar el poder
y al hacerlo lo degradan. El obispo, en un mundo donde los símbolos externos y la
vestimenta realzan las más mínimas diferencias de rango se rodea de una larga serie de
signos que realzan su poder y su prestigio. El más significativo es el trono, con los
miembros del clero en torno suyo, él rivaliza con las más altas autoridades civiles y
encandila a las masas con su oratoria. Etimología de Agustín: episcopus = término griego
que deriva del hecho de que quien está al frente (praeficitur) vela sobre los demás
(superintendit), es decir, tiene el cuidado de ellos. Se esfuerza por justificar la concepción
“ministerial”, no “honorífica” del episcopado. Es por eso que no debe aspirar al
episcopado quien desea ser un superior y no un servidor. Preocupación de Agustín por
trascender la realidad humana a través de interpretación espiritualizada de las realidades
materiales. Para Gregorio de Nacianzo, noción de preeminencia, de poder, de guía.
Rasgos de protector, los fieles cristianos se encuentran en una situación de inferioridad y
de dependencia.

El obispo y la retórica social


Noción helenístico-romana de defensa de los demás mediante el uso de la palabra, mejor
expresión de la cultura, de la vida urbana. Títulos que son reflejo de una serie de
funciones que no tenían reconocimiento oficial. Capacidad de intervención e influencia.
Acción epistolar. La elocuencia del obispo es una garantía para la ciudad pues el buen
orador pone su elocuencia al servicio de la comunidad en la que es integrado. Actividad
política de guía de las clases dirigentes locales, actividad socioeconómica de tutela de los
grupos inferiores: caridad con los pobres, tutela de los grupos productivos urbanos.
Capacidad de mediador entre el poder central y el poder local.

Las contradicciones interiores del obispo: vida activa y vida contemplativa


Sinesio: “yo no condeno a los obispos que se entregan a los asuntos políticos, pero siendo
consciente de mi dificultad para estar a la altura de uno y otro cometido, admiro a
aquellos que logran ambos . No tengo fuerza para ‘servir a dos señores’ Pero si alguno se
siente capaz de estar en lo alto y, al mismo tiempo, descender a lo bajo, podrá bien ejercer
de obispo y preocuparse del gobierno de la ciudad.
La oposición entre el rétor y el filósofo tiene su versión cristiana en la oposición entre el
monje y el sacerdote. El tema es recurrente en la historia eclesiástica y en las vivencias
religiosas de la época y explica las enormes tensiones que el movimiento monástico
causó en el cristianismo al final de la Antigüedad. Quizás el mayor éxito de Basilio de
Cesarea radica en haber acertado a romper esta dicotomía que atenazaba a los mejores
espíritus del momento.

Brown: El primer milenio de la cristiandad occidental


Cap 2: Cristianismo e Imperio

A partir de 224 los monarcas sasánidas de Irán convirtieron el reino de los partos en un
imperio formidable. También el imperio romano volvió a levantar cabeza debido al gran
fortalecimiento experimentado por el poder de los emperadores tras un largo período de
crisis. Reanudación de la guerra en todas sus fronteras. El imperio sasánida como firme
rival del poderío de Roma. Necesidad de reformar las estructuras del sistema, un sistema
que había permitido a un pequeño grupo de individuos –3% de la población, que poseía la
cuarta parte de todas las tierras del Imperio y un 40% de su riqueza líquida- controlar las
ciudades y adoptar en sus localidades el papel de representantes de un remoto emperador.
284 Diocleciano para asegurarse un control más riguroso de cada región delegó el
gobierno de estas en un conjunto de coemperadores –“tetrarquía”-. Se asumen así
responsabilidades que en siglos anteriores habían sido delegadas en grupos de interés de
ámbito exclusivamente local. Sociedad sumamente inestable, sin embargo no
terriblemente empobrecida. En todas las provincias habría una metrópoli que se
convertiría en la capital permanente de la región. El imperio de Diocleciano respondía a
una sociedad eminentemente politeísta. El culto apropiado de cada divinidad comportaba
un reforzamiento de la coherencia social y exigía la transmisión de las tradiciones a
través de la familia y las instituciones de la ciudad. Como declaraba el emperador: “la
antigua religión no debe ser censurada por otra nueva pues sería el colmo de la ignominia
echar por tierra aquello que nuestros antepasados consideraron cosas que mantienen y
conservan el lugar y el curso que les corresponde”. 9 años más tarde, 312, el emperador
Constantino entraba en Roma. Los altares de los dioses se hallaban dispuestos en el
Capitolio para celebrar el sacrificio que debía acompañar a su triunfo. Pero se dirigió en
cambio al palacio imperial e hizo saber que había recibido una señal inequívoca del dios
único de los cristianos. En 325 convocó a todos los obispos cristianos de su imperio a
reunirse en Nicea para celebrar concilio ecuménico. Permitía así a la iglesia cristiana
verse a sí misma cara a cara y aparecer como portadora privilegiada de una ley universal.
En 312 no podía decirse que el cristianismo fuera una religión nueva, existía hace más de
250 años. Los cristianos pretendían que su Iglesia se había visto enzarzada en una lucha
con el Imperio Romano pagano. El período que podemos fechar comenzando hacia 250
supuso una novedad: tato la iglesia como el imperio habían cambiado. El imperio
recuperaba dimensión local y el cristianismo se volvió un problema que afectaba a la
totalidad del imperio. Estallidos de violencia propician edictos imperiales en contra del
cristianismo. 303 Diocleciano y la Gran Persecución. Cambios en la iglesia: jerarquía
perfectamente reconocible, líderes destacados. El estado dirigía su ataque a obispos,
sacerdotes y diáconos: si el obispo caía podía quebrarse la lealtad de toda una comunidad
cristiana. La iglesia poseía su propio código de leyes –Sagradas Escrituras-, también
atacado. Mientras que la religio de los dioses se hallaba sometida a los caprichos de la
memoria local, lo único que hacía falta era abrir un codex de la ley de dios para enterarse.
También atacadas las iglesias: hacia el s III, simples salas de reunión dispuestas en la
estructura de las casas. Presencia de grandes sinagogas: comunidad judía perfectamente
asentada, de la que los cristianos eran simples parientes pobres y mal avenidos. La iglesia
a la que Constantino dio la paz en 312 era un organismo complejo. No tiene sentido el
mito de minoría acosada en todo momento, ni de religión de los no privilegiados en
avance. Ya Marcia, la concubina de Cómodo había sido cristiana y había protegido a los
obispos de Roma. Los que ingresaban en esas iglesias eran exhortados a ver en ellas una
asamblea disciplinada. No estaban abolidas las diferencias sociales: eran respetadas con
atención rigurosa. Lo que interesaba era el mensaje que se predicaba en ellas, sobre la
salvación y el pecado. En ese sentido, la aparición del cristianismo sí supuso la llegada de
un movimiento democrático insólito y provisto de vastísimo potencial. Novedad que
suponía pensar que todos los seres humanos estaban sometidos a la misma ley universal
de Dios con igual capacidad para vencer el pecado y alcanzar la salvación. La salvación
de la idolatría y el poder de los demonios. El politeísmo existía con el único in de negar
la existencia del Dios verdadero y cristiano. El exorcismo como curación habitual, ponía
de manifiesto de modo palpable la retirada de los antiguos dioses. El martirio considerado
como signo inequívoco de salvación. En la iglesia primitiva, el pecado era una noción
muy concreta y provechosa. Lenguaje nuevo, relación del individuo con la nueva
comunidad religiosa. Reapropiación de la idea según la cual la filosofía era el arte de la
autotransformación. Cristianismo como escuela de virtud abierta a todo el mundo.
Postulaban una posibilidad de discontinuidad en la persona que los paganos más
rigurosos consideraban desatino e irresponsabilidad. “Solo con lavarla una vez, toda
maldad quedará suprimida. Eso es lo que todos los filósofos anduvieron buscando
durante toda su vida. Aquel que desee ser sabio y feliz que escuche la voz de Dios.” El
pecado podía dejarse atrás en virtud de un acto radical y definitivo de conversión. Era la
pequeña comunidad cristiana congregada la encargada de interceder ante dios por cada
uno de sus fieles. La resolución de cualquiera de los problemas planteados por el pecado
recaía en la persona del obispo. Diversas comunidades, distintas procedencias y pasados
aumentaba la necesidad de contar con un solo juez y árbitro del pecado. El obispo era la
misericordia de dios personificada. El arrepentimiento exigía actos concretos y visibles
de reparación. Herencia del judaísmo: dar limosnas para la remisión de los pecados.
Movilización de la riqueza hacia la iglesia. A diferencia de lo que ocurría en los templos
paganos, las iglesias no dependieron nunca enteramente de la generosidad de
benefactores ricos. El ademán de tender la mano misericordiosa al pobre se consideraba
un reflejo del gesto que el pecador esperaba que hiciera el propio dios. Las iglesias de
finales de s III surgieron como organismos extraordinariamente bien cohesionados y
solventes. En 251 la iglesia cristiana de Roma sostenía a 154 miembros del clero y
atendía a 1500 personas. El clero formaba una corporación tan nutrida y tan consciente de
sí misma como el ordo de cualquier ciudad. Es en este aspecto concreto que la iglesia
cristiana alcanzaría un lugar destacado en el imperio, sin que esa preeminencia guardara
relación directa con el relativamente escaso número total de cristianos. La iglesia
cristiana conciliaba una serie de actividades que el viejo sistema de la religio había
mantenido separadas, hasta formar una constelación compacta de compromisos:
moralidad, filosofía y rito.

Capítulo 3: Tempora christiana


Cuando volvían la vista a los 100 años posteriores a la conversión de Constantino,
muchos cristianos venían una época de triunfo. El imperio invisible de las deidades
paganas se había venido abajo. En sus relatos, sensación de que la historia avanza con
una rapidez inexorable hacia su conclusión predestinada. En 404 un grupo de notables
paganos acude a la iglesia cristiana de Boseth (Argelia) a escuchar el sermón del obispo
Agustín de Hipona. Sucesivamente a partir de 312, Constantino, su hijo Constancio II y
Teodosio prohibieron la celebración de sacrificios públicos, cerraron templos, ejercieron
violencia contra principales lugares de culto pagano. Originalmente, paganus significaba
personaje de segunda clase: la religión que profesaban era propia de la sgentes del
campo, de los habitantes del pagus. En 436 los juristas de Teodosio II se reunieron en
Constantinopla para compilar en un códice los edictos de los anteriores emperadores
cristianos, publicado en 438 como Código Teodosiano: en el nuevo orden romano no iba
a quedar mucho espacio para la herejía, el cisma o el judaísmo. No obstante, en el
corazón de la cristiandad mediterránea (hipona, Cartago) aunque la fe en el dios supremo
de los cristianos era sincera, no tenía por qué afectar todos los aspectos de su vida.
Poderes más familiares, protectores de las actividades más humildes no habían sido
relegados. Para cambiar una mentalidad tan generalizada, era preciso que cambiara toda
la sociedad y la cultura del imperio. Y eso es lo que ocurrió entre Constantino y Teodosio
I. En ese sentido, la cristiandad latina de comienzos de la Edad Media se remonta
directamente no a la conversión de Constantino si no a la generación de las invasiones
bárbaras, de la guerra civil y del debilitamiento de la autoridad imperial, coincidente con
la madurez de San Agustín, nombrado obispo de Hipona en 387 (325, concilio de Nicea).
Lo que Constantino dio a las iglesias fue paz, riqueza y la capacidad de construirse una
posición fuerte a nivel local. Majestuosas basílicas hablaban con elocuencia de la
providencial alianza establecida entre la iglesia y el imperio. Salas de reunión gigantescas
con espacio para más de 4000 fieles, con grandes patios y almacenes. Edificios que
ponían de manifiesto un nuevo tipo de liderazgo urbano: los obispos y el clero quedaron
exentos de pago de impuestos y de toda clase de servicios públicos obligatorios.
Constantino esperaba que el obispo actuara como juez y árbitro exclusivo en los litigios
que pudieran surgir entre cristianos y incluso entre cristianos y no cristianos. Las
provisiones de comida y vestida que el imperio suministraba convirtieron las ayudas
caritativas en una especie de sistema de bienestar social que tenía por objeto aliviar la
situación de los pobres de las ciudades en general. Capacidad creciente del clero a la hora
de movilizar las lealtades de tipo comarcal y apelar al orgullo local. La figura de San
Atanasio, obispo y patriarca de Alejandría, auguraba una nueva era: conjugaba en su
persona el poder local de un obispo basado en corrupción y violencia y a la vez un don
para presentarse como representante de una ortodoxia cristiana intemporal y universal
proclamada para la eternidad en el concilio de Nicea. Los cristianos de Occidente habían
llegado a la conclusión de que la controversia arriana era el origen de los problemas entre
la Iglesia y el Estado. Las zonas rurales, a diferencia de las ciudades, tendían a escapar de
la ordenada sujeción a la que quería someterlas el nuevo imperio cristiano. Sin embargo,
era en el campo donde más habían arraigado muchas de las formas más radicales de
cristianismo. Proliferación de monjes y eremitas. Fuera del territorio del imperio, primera
nueva religión surgida a partir del cristianismo: maniqueísmo (Mani 216-277), mostraba
el enorme potencial que podía tener un movimiento misionero ascético y apostólico. Se
extendería con el paso del tiempo por gran parte de Asia. Poder del codex como soporte.
Tras la salvaje persecución a que fue sometido en el imperio cristiano no tardó en perder
su poder de atracción en occidente. Será una alternativa reservada para la clase alta,
aquella que puede viajar a los Santos Lugares y recibir a visitantes procedentes de
oriente. Muchos cristianos pensaban que pese a la conversión de los emperadores, su
mundo no era todavía lo suficientemente cristiano. San Martín de Tours (335-397),
Melania la Mayor (342-411). La agitada historia religiosa del s IV impidió tener presente
que la revolución cristiana asociada a Constantino había ido acompañada de una
revolución social: creación y estabilización de una nueva clase alta muy segura de sí
misma. Espléndidas villas tardorromanas que dominaban las zonas rurales hablaban de un
mundo restaurado. Terratenientes y/o funcionarios del gobierno, abrazaron el nuevo
ordenamiento con entusiasmo. El mundo pospagano no tenía que ser necesariamente un
mundo cristiano. Por ejemplo, fiesta de las calendas de enero, se celebraba al viejo estilo
(aunque sin sacrificios cruentos) el vigor del ordenamiento romano, renovado cada año.
Coincidía con el nombramiento anual de los cónsules y comportaba el intercambio de
costosos regalos entre patronos y clientes y banquetes. La estabilidad no habría de durar
mucho: 363, el emperador pagano Juliano perdió buena parte de sus ejércitos en
Mesopotamia. En 378 los visigodos aniquilan legiones en Adrianópolis (la Turquía
europea). En 406, incursión bárbara en las Galias. En 410, Roma saqueada por Alarico y
sus visigodos. La moral pública sufre un gran golpe. Los paganos empezaron a hablar de
los tempora cristiana, refiriéndose a esa nueva época de ansiedad, crisis de autoridad,
incursiones bárbaras en todas las provincias del occidente romano.
Para Agustín, la gracia de Dios labraba nuestro corazón como si fuera una pepita de oro
en manos de un orfebre. En cambio, para Pelagio, seglar devoto de Britania, todo
cristiano bautizado era capaz de convertirse en orfebre de su propia alma. La controversia
implicaba centrar toda la atención en la actividad del hombre; y la aprobación de las
opiniones de san Agustín frente a las de Pelagio suponía colocar a Dios en el centro de
esa actividad. Al aprobar esa decisión, los cristianos del s V ponían de manifiesto que la
iglesia latina necesitaba héroes, no individuos capaces de superarse a sí mismos. Los
héroes eran obra de Dios. En el mundo de Agustín, los elegidos, los predestinados eran
afortunadamente bien visibles. Eran los mártires y los grandes obispos. Mientras Pelagio
hacía hincapié en que todos los cristianos podían ser perfectos. Para Agustín no era así,
aunque todos los cristianos eran iguales porque dependían de la gracia de Dios. Porque la
iglesia católica era una comunidad unida precisamente porque era una comunidad de
pecadores. “quienes en fin, a pesar de todo, se ven a sí mismos pequeños y a Dios
glorioso”. 413: Agustín empieza “La ciudad de Dios”, en respuesta a las críticas del
paganismo tras el saqueo de Roma por los visigodos. Idea cuyo alcance adquiriría una
importancia e intensidad nuevas a medida que las iglesias de occidente fueran
asentándose y se enfrentaran a la posibilidad cada vez más cierta de un mundo sin
imperio.

Gallego: La democracia en tiempos de tragedia. Asamblea ateniense y subjetividad


política.

Cap3: La asamblea ateniense: debate y decisión


Funcionamiento de democracia, andamiaje institucional enmarca participación
ciudadana. La asamblea cumple papel primordial. Debate acerca de suministro de trigo,
defensa del territorio, acusaciones de traición, publicidad de bienes confiscados, reclamos
sobre herencias, suplicaciones, embajadas, cosas sagradas/profanas (Fuente: Aristóteles,
Constitución de Atenas 2da mitad s IVac). Cantidad de ciudadanos que asistían, modos de
votación. Debido al estado de las fuentes, muchas afirmaciones sólo pertinentes para esta
época. Harris y Hansen dejan ver que durante s V no existía limitación alguna en cuanto a
la cantidad de veces que la asamblea podía reunirse. Mayor capacidad al demos para
decidir de acuerdo con las contingencias del momento. Para Hansen durante el s IV la
asamblea había dejado de ser soberana y que desde 403 una parte importante de la
decisión política estaba en manos de los jurados que como nomothetai resolvían todas las
leyes generales permanentes. El asunto consiste en distinguir claramente el
funcionamiento institucional del s IV del de la 2da mitad del V, pues durante esta etapa la
ekklesia actuó sin ningún tipo de restricciones. Otro punto de discusión: Stanton y
Bicknell, en cuanto a la posibilidad de que los atenienses se ubicaran y votaran por tribus.
Según Hansen, libres de sentarse donde quisieran, formación de grupos regulares u
ocasionales por afinidad política. Elemento aleatorio que desalentaba cualquier intento de
inducir una tendencia en la votación a partir de división en 10 tribus. La asamblea, no
como representación del pueblo, sino el pueblo mismo actuando como un cuerpo político.
Conceptos de ekklesia, demos, dikasteria. Estos últimos, para Hansen, representantes que
derivan sus poderes del demos ateniense. La base para la toma de decisión en la asamblea
no era la representación por medio de delegados sino la participación directa. Peso real de
las prácticas democráticas más allá de lo legalmente establecido. La asamblea ateniense
considerada según sus reglas formales sino de acuerdo con sus prácticas concretas de
producción política. El debate como práctica principal: necesidad de publicidad de los
procedimientos. La palabra política como atributo de la comunidad. Para los griegos, la
guerra y la palabra aspiran igualmente a coaccionar al otro. Clausewitz. Desplazamiento
de la palabra mágico-religiosa por la palabra-diálogo, línea de desarrollo desde pequeñas
comunidades de guerreros, descritas en poemas homéricos. Se ubica en el centro público
los bienes de uso común, sometidos a escrutinio del conjunto. La palabra toma el camino
del diálogo con el otro. Asambleas deliberativas de guerreros. Relación entre guerra y
debate. Mancomunidad del ciudadano como soldado. Vencer al otro de modo que la
mayoría se torne favorable a una propuesta. La verdad no es una revelación a priori sino
un efecto posterior del debate, en un medio abierto a un público de iguales. Cultura
agonística: teatro, encuentros en el ágora, reuniones de una sociedad cara a cara. En el
teatro la escena cobra vida a partir de la contraposición entre el protagonista y su
contrincante. Lógica discursiva en los términos aquí analizados. El diálogo, la ironía, la
burla, el insulto, el argumento: modos de establecer un intercambio de ideas entre
individuos de una ciudad atravesada por la política democrática. Atenas clásica: cultura
oral. Papel central de la oralidad en la organización de las prácticas políticas.
Participación colectiva de los ciudadanos sin mediaciones. Medio estrictamente
igualitario (isegoría) conllevaba libertad de palabra (parresía). Heródoto: la igualdad de
palabra implica la libertad del ciudadano como condición para su accionar político
responsable. El equívoco circula porque todos los enunciados poseen por principio, las
mismas posibilidades de existir. El punto de detención de su proliferación es la decisión.
Debate de los persas: caída la monarquía, su restablecimiento pone fin al hiato. El debate
no puede volver a iniciarse porque la restitución del lugar del rey como soberano es
incompatible con la democratización del lugar de enunciación. El único habilitado para
enunciar es el monarca, que por el sitio que ocupa dice siempre la verdad. La isegoría en
Heródoto es el Otro estricto del monarca. Dimensión singular del espacio igualitario: la
característica primordial de un dispositivo tramado bajo estas condiciones es la
multiplicidad de voces. El viejo oligarca (jenofonte) considera que la igualdad de palabra
resulta libertinaje puesto que todos sin jerarquía alguna gozan de las mismas
prerrogativas. Consideraciones similares en Platón, Eurípides. En Aristóteles, garantía
contra la tiranía. El que tomaba la palabra, si bien lo hacía a título personal, hablaba
como si fuera la vos de la comunidad a la que por un lapso determinado le había cedido
su aparato fonador. El nombre del impulsor del decreto indica más bien la carga de
responsabilidad que el demos hace recaer sobre aquel que se sitúa como orador al dar su
palabra a la ciudad. Además, los textos estaban en la plaza pública como monumentos
accesibles para todos. El decreto escrito era el resultado de una decisión tomada bajo las
condiciones prácticas de la oralidad política asamblearia. Pericles: “no importa cual sea la
condición social de cada ciudadano, todos están capacitados para ocuparse de los asuntos
públicos. Consideramos al que no participa, no un tranquilo sino un inútil. Las palabras
no son un perjuicio para la acción sino el no aprender de antemano progresivamente a
través de la palabra antes de pasar de hecho a ejecutar lo que es preciso.” No es un saber
que se posee sino de un procedimiento de pensamiento para la acción, un análisis de una
situación concreta sobre la cual no se posee saber alguna, circunstancia política
contingente que debe resolverse con los recursos de la situación misma. Platón sólo
distingue entre el saber de la ciencia (episteme) y el no saber de la opinión (doxa): no
toma en cuenta que la construcción de la verdad política está bajo condición de ese no
saber de la opinión colectiva que en la asamblea debe darse a la tarea del pensamiento.
No existe en la asamblea un discurso del sabio. No se desconoce la existencia de ciertos
grupos de acción política –no formalizados ni estabilizados como partidos- que trataban
de incidir sobre los ciudadanos: demagogos y rhetores, personajes salidos de la elite que a
través de los métodos democráticos buscaban conservar su ascendente sobre el pueblo.
No obstante, las reglas del juego democrático se respetaban. La participación de la
multitud no constituía una presencia pasiva sino algo enteramente activo. Se tendrá en
cuenta que los campesinos atenienses no vivían de manera dispersa y aislada sino en
comunas aldeanas que desde las reformas de clístenes se hallaban institucionalmente
integradas a la vida política de la ciudad. Los demos funcionaban como poderes de base y
escuelas de aprendizaje político. Múltiples acepciones de término demos: pueblo en
asamblea, conjunto de los atenienses, sinónimo de demokratia, plebe o gente común. Es
el nombre que recibe el desacople entre su definición como todo y como parte. La
existencia del demos se resuelve en acto. Considerado de este modo, demos ya no
designa a una parte sociológicamente construible, sino a una capacidad política, cuya
producción se realiza en la asamblea democrática.

Cap4: La producción política: enunciación y división.


Crítica de la democracia por Platón: la mayoría de los ciudadanos no sabe lo que es el
arte político, sólo opina; la democracia como régimen anárquico; educación en manos de
sofistas que enseñan retórica para mejor persuadir. Según su visión, la situación de la
asamblea democrática dominada por la opinión se asociaría con la apate o engaño que
dominaría sobre la alétheia o verdad. Pero sí hay una producción de verdad: la
construcción de la verdad de la política del demos consiste en la decisión colectiva en
tanto que atributo del cuerpo reunido en asamblea.
Las “Suplicantes” de Esquilo y el “Orestes” de Eurípides nos permiten entender la
importancia de la persuasión en la toma de una decisión. Ambas tragedias constituyen dos
de las escasas ocasiones en que el discurso trágico utiliza la forma de la asamblea para
señalar la toma de una decisión por parte de la ciudad. Eurípides presente una situación
enteramente atravesada por la stasis. Orestes no logra convencer a la asamblea y la
muchedumbre buscará ajusticiarlo allí mismo. El mensajero concluirá que la igualdad y
la libertad de palabra resultan perjudiciales para la ciudad. El régimen de verdad de la
práctica política asamblearia no se somete a reglas morales sino a las del uso persuasivo
de la palabra en un medio estrictamente igualitario. Fuerza política del demos como una
subjetividad ligada al lugar de enunciación habilitado por la democracia. La concepción
del logos como elemento creador de realidad. También decisiones de orden técnico,
administrativo o instrumental. Cuando la decisión versaba sobre la vida o la muerte, el
compromiso subjetivo de la multitud adquiría una dimensión superlativa. Heródoto
describe asamblea ateniense con motivo de decidir qué estrategia llevar a cabo frente a
ataque persa. Se consulta al oráculo de Delfos: el mensaje es verdadero pero no es
diáfano para los hombres; el problema no es el mensaje si no el sentido que debe dársele.
La asamblea producirá una interpretación que no dejará de ser una apuesta. Como la
enunciación es múltiple el sentido que finalmente se le dará al mensaje oracular debe
decidirse a partir del debate. La diferencia entre argumento jurídico y deliberación
política instaura una brecha entre cómo operar dentro de las posibilidades que establecen
las reglas vigentes y cómo tomar decisiones nuevas. Posibilidad de introducir nuevos
enunciados. El debate ha desinvestido al decreto de la asamblea anterior de su lugar legal,
produciendo una aniquilación de la verdad previa. Un sujeto político se apoya en una
apuesta y asume los riesgos de esa decisión sin garantías. ¿Qué garantías se tienen sobre
las consecuencias de las medidas a adoptar? ¿Cómo podrán gobernarse sus efectos si se
desconocen? Esa fuerza subjetiva conocerá su propio agotamiento, que es, a su vez, la
extenuación de la política democrática radical.
Actividad política del demagogo: es pertinente pensar la producción del sujeto político
bajo la condición estructural que define a las clases sociales? Para nosotros es
conveniente pensar la actividad del sujeto a partir de la mutabilidad de las posiciones del
orador y el auditorio examinadas anteriormente y de los conflictos que emergen en la
situación de la asamblea en función de dar consistencia a la producción política y no a
partir de las posiciones asimétricas de las clases sociales estatalmente definidas. papel del
demagogo: para Finley, la línea política de un líder necesitaba de la permanente
aprobación popular de la asamblea. Ni lo sociológico, ni lo retórico: la síntesis entre
ambos abordajes tampoco agota el problema. Analizar la enunciación de asamblea
implica ubicarse en la inmanencia de las prácticas que la configuran. Dispositivo de
pensamiento y decisión en situaciones concretas. La capacidad del demagogo consistirá
en captar e interpretar qué enunciados pueden resultar persuasivos para la voluntad
mayoritaria. Su enunciado resulta eficaz porque toma en cuenta lo ya dicho para usarlo a
favor suyo. En los ejemplos considerados, tanto Temístocles como Diódoto hablan
últimos e imponen su persuasión y lo hacen operando en la situación de la asamblea,
captando e interpretando la verdad que allí ha aflorado. Voz primera y voz segunda.
Finley: la evidencia sugiere que en Atenas la división sobre asuntos políticos no siguió
estrictamente líneas de clase o sector. El estado no imponía su rumbo seguro y
permanente a la asamblea sino que más bien lo tomaba de las resoluciones soberanas
producidas por esta. Aristófanes: Asambleistas. “En primer lugar, todas bañan la lana en
el agua caliente según la antigua costumbre y no se las verá jamás intentar innovaciones.
En cambio, la ciudad de los ateniense, aunque tuviera algo bueno, no se salvaría si no
diera vueltas buscando afanosamente la innovación.” Aristófanes muestra que sin la
intervención de la asamblea es inconcebible cualquier cambio político en la ciudad, lo
cual indica que incluso para que los atenienses dejen de innovar e instituyan un orden
estable es necesario innovar y que la instancia soberana de verdad sigue siendo la
asamblea. La innovación como aquello que para los atenienses se ha impuesto como
modo de existencia de la política. El pueblo tiene la fuerza para actuar según las
circunstancias. Si buen gobierno se asocia a moderación de la oligarquía es porque
Tucídides jugando implícitamente con la antítesis entre hybris y syphrosine
(moderación), no ve a la política del demos como algo bueno sino como carente de
moderación, atravesado por la stasis y la desmesura. La necesidad de proscribir los
excesos de la stasis nos indicaría también que hay puntos de indeterminación,
inconsistencias de la situación, que el estado no puede simplemente erradicar con la
representación imaginaria de la ciudad bajo el orden y la autoridad de la ley. Será el
agotamiento de la soberanía política del demos lo que tornará viable la amnistía como
cierre del conflicto.

Gallego: Campesinos en la ciudad. Bases agrarias de la pólis griega y la infantería


hoplita.
Capítulo III: Zeugitai atenienses: ciudadanos activos?

Desarrollo de la democracia ateniense atribuido al fortalecimiento del campesinado en la


polis tras crisis presoloniana, ca VIac. Democracia como efecto directo del lugar que
ocupan los campesinos a la salida de la stasis. Solón asigna derechos en la comunidad
cívica. Imagen de una Atenas habitada por campesinos libres. No obstante, las
prerrogativas políticas no implicaron mejoras socioeconómicas, pero en virtud del
derecho de ciudadanía no volverían a caer en dependencia. Mejoras económicas con
Pisístrato: limitación de la influencia aristocrática sobre los campesinos. Reformas de
Clístenes: bases de la condición sociopolítica de las aldeas durante la vigencia de la
democracia. Hipótesis del autor: la configuración territorial del Ática sobre la base de la
pauta de la comunidad aldeana constituyó uno de los soportes centrales de la experiencia
democrática ateniense. Papel de los agricultores en dicho proceso. Recorrido histórico
desde reformas de Solón hasta las consecuencias de la guerra del Peloponeso: cambios
en la política estatal con respecto a la defensa del territorio rural. Particularidad de
Atenas: la incorporación política plena fue la forma dominante que caracterizaría la
articulación entre las aldeas campesinas y la estructura gubernamental.
Características centrales de la Atenas arcaica: 1)comunas rurales en las que se
aglutinaban las propiedades agrarias familiares. Confluencia en torno a una ciudad a
partir del sinecismo. 2)Desarrollo de la urbanización ligado a la estructuración de ciertas
instituciones que dejan atrás ciertas concepciones tradicionales, por ejemplo, las
asociadas a la justicia: el derecho de la polis. 3)grupos sociales: aristócratas terratenientes
(eupatridai) que controlan desde el centro urbano el poder institucional; multitud
(plethos), campesinos que vivirían en agrupamientos rurales unidos a la ciudad por
sinecismo. 4)dos sucesos que presentan conexiones con la organización de la polis y su
cuerpo ciudadano: la conformación de la infantería de soldados hoplitas y la codificación
de leyes por parte de Dracón = la constitución draconiana sería un factor importante en el
proceso de incorporación al cuerpo cívico de los labradores acomodados capaces de
poseer armas. Distinción al interior de la multitud de campesinos entre quienes pueden y
quienes no costearse el armamento y conseguir el rango militar.
La configuración agraria de la Atenas arcaica obedeció al desarrollo de las comunas
aldeanas. Caída de los palacios micénicos. Durante el s VIII el Atica comenzó a
repoblarse. Sinecismo: los habitantes del Ática se aseguraron el control de los territorios
mediante la instalación de comunas agrarias, suerte de colonización interna en la que los
miembros de las aldeas hallaban un modo de acceso a la tierra. La expansión territorial se
habría visto atenuada hacia el s VII a causa de los problemas agrarios de la época:
restricción de movilidad social debido al avance de la aristocracia. Poder de los
terratenientes se percibe en masa de pobres rurales que caen bajo su dominación:
esclavitud por deudas. Doble implicación: se conseguía ser miembro pleno de la
comunidad siempre que se alcanzara el censo estipulado pero sólo se podía ser poseedor
de haciendas si se pertenecía a la ciudad. Todo esto prescribía las potencialidades de un
conflicto civil que finalmente estallaría de manera violenta cuando el pueblo se levantó
contra los nobles. Reformas de Solón sobre la esclavitud, las deudas, la tierra y en
definitiva, la ciudadanía. Entonces, hasta la 2da mitad del s VII, los componentes de las
comunas aldeanas no se verían a sí mismos como formando parte de la polis, percibiendo
a las instituciones de la ciudad como algo externo a sus formas comunitarias. También
con Pisístrato, nueva aceleración de instalación de aldeas en el campo ático que se
convierte progresivamente en la forma típica de poblamiento de la khora. Al comenzar la
guerra del Peloponeso, Tucídides comprobaba la vigencia de esta práctica cuando,
acatando las indicaciones de Pericles, se hizo muy penoso el traslado para protegerse
dentro de las murallas de la ciudad. Política soloniana: la delimitaci´n de la ciudadanía y
el ascenso sociopolítico del campesinado se entrelazan constituyéndose en el soporte de
la polis ateniense y del desarrollo posterior de la democracia. La figura del legislador
marca este advenimiento. En la Atenas del s VII aflora con fuerza la stasis dividiendo por
un lado a la aristocracia terrateniente de la muchedumbre de campesinos dependientes.
Principios del VI, Solón como árbitro y arconte dará nuevas leyes para reorganizar la
ciudad. Noción de que la tierra transmite su condición a los hombres que la ocupan.
Tierra esclava, campesinos que son instrumentalizados como apéndices orgánicos de la
naturaleza inorgánica. Solón libera la tierra y con ella a los hombres que la habitan. Si en
efecto no hubo reparto de nuevas tierras, la eliminación de cargas pudo haber significado
el reconocimiento de que las tierras amojonadas eran de aquellos que garantizaban los
préstamos con sus cuerpos: los pobres endeudados y sometidos a esclavitud habrían
conseguido controlar las tierras en las que estaban asentados, la liberación de la misma
fue la suya propia. Tras las reformas de Solón, los labradores hoplitas habrían quedado
englobados en el nivel censal de los zeugitai, es decir, “los dueños de una yunta de
bueyes”. Los atenienses antes esclavizados, ahora pequeños labriegos libres
comprenderían ahora la clase de los thetes. Efectos de la eunomia: sostener que todos los
atenienses eran iguales en tanto que hombres libres. Esta apertura política de la polis
ateniense no resolvió ni anuló la contradicción entre la aristocracia y el campesinado pero
instituyó un término que posibilitó que, en la situación transformada por el
acontecimiento, el conflicto ya no fuera socialmente antagónico. El derecho de
ciudadanía implicaría la pertenencia política y la libertad inalienable para cada ateniense
varón adulto. Cuando Aristóteles alude a los ciudadanos que podían ser elegidos para las
magistraturas habla de los ricos y distinguidos (pentakosiomedimnos), caballeros
(hippeis) y propietarios de una yunta de bueyes (zeugitai), mientras que los thetes n
tenían ese tipo de participación. Contrapeso de poderes: areópago oligárquico,
magistrados aristocráticos, tribunales democraticios. La perspectiva aristotélica que veía
esta articulación como el mejor tipo de democracia, de base rural, difiere del régimen
político que se crea con Efialtes y Pericles (V): ningún tipo de calificación censataria, en
el que el pueblo llano se convierte en el sector fundamental. Lo característico de esta
forma, para Aristóteles, es el desenfreno, en tanto que las leyes no ocupan el lugar central
sino los decretos del pueblo y los demagogos ejercen el poder. Además producirían el
ascenso político de un pueblo que al cobrar un salario por su participación institucional se
encuadraría dentro de esa multitud ociosa definida por Aristóteles. Hasta ellos, el modelo
político operante en Atenas habría sido lo que el filósofo considera el primer tipo de
democracia: elemento campesino, poseedor de propiedad moderada, políticamente apto
para gobernar, apto para armarse, participa poco de la actividad cívica por su falta de
tiempo ocioso. En el pasaje de Solón a la tiranía de Pisístrato, la base popular del
gobierno sigue siendo agraria. La tiranía supone una mutación, asociación del
demagogo/estratega en la figura de Pisístrato. Las reformas de Clístenes, que tal vez no
cercenaran del todo el poder tradicional de los Areopagitas, fueron según la expresión
aristotélica más democráticas que las de Solón: los cargos son electivos, pero sin arreglo
a un censo y el pueblo elige; los líderes populares que ambicionan los cargos hacen
hincapié en esto. La organización en tribus por Clístenes podría corregir los desvíos del
sistema: mantuvo la dispersión de las aldeas, pero las transformaron en subdivisiones
cívicas del estado ateniense, produciendo la elevación de las comunas campesinas al
rango de demos, es decir, poderes políticos y territoriales de base ligados al gobierno
central. Probablemente esto tuvo como consecuencia la afirmación de la unidad del
cuerpo cívico y la pérdida para la aristocracia de una cuota importante del poder que
detentaba sobre la base de la estirpe: desde entonces la filiación no se haría según el
gentilicio sino a través de los demos. Clístenes politizó el campo ático y arraigó allí la
identidad política. Integración entre campo y ciudad que adquiere una forma orgánica:
lazos políticos e institucionales. No obstante, los demos no dejaban de ser comunas
agrarias: base en las aldeas rurales preexistentes, requisitos necesarios para funcionar de
forma autárquica. El demos como una malla daba existencia concreta a la polis,
articulando un tipo determinado de integración social del territorio con un ordenamiento
global específico. Los demos actuaban como todo y como parte al mismo tiempo. Sin
embargo, el entramado clientelístico y el patronato aristocrático sobre las masas rurales
junto con la autoridad visible del Areópago durante las guerras médicas (1ra mitad s V)
terminaron por restringir el peso de la participación popular, y con ello el poder del
campesinado.
Régimen político instaurado por Solón: participación campesina moderada. Las carreras
políticas de los aristócratas se promueven en las comunidades aldeanas: la búsqueda de
apoyo político del campesinado podría remitir al peso que estarían adquiriendo.
Clientelismo. Se supone que la intervención de Pisístrato intentaría desarticular este tipo
de relaciones y más aún la de Clístenes. No obstante, continuidad de patronazgo
aristócrata sobre las masas rurales: lazos de solidaridad e integración vertical.
Distribución de bienes y servicios. Las innovaciones de Pisístrato y Clístenes generaron
nuevas posibilidades de participación política, pero esto no anuló la existencia de
relaciones de patronazgo. De todos modos, esto no supone entender al campesinado como
un actor pasivo: no desconocía lo que significaba el gobierno y la participación, eran
poderes institucionales de base y en cierto sentido, “escuelas” de adiestramiento político.
Mossé: “el demos constituía una célula muy viva, con sus cultos, sus asambleas y sus
fiestas campestres: era el núcleo mismo de la democracia ateniense.”
Para Aristóteles, cambio importante tras Efialtes: el pueblo llano se hacía del poder y
optaba por malos líderes. Repara que esto no ocurrió a partir de la línea trazada por
Solón, sino más bien por una casualidad: en las guerras médicas, el pueblo al convertirse
en causa del poder naval, adquiere conciencia de su fuerza y sigue a malos demagogos en
oposición a la política de los virtuosos => desempeño de los thetes en Salamina se
acrecienta y reafirma con la organización de la liga délico-ática. La intención de
Aristóteles es categorizar los gobiernos no sólo con arreglo a etiquetas sociológicas, sino
morales. Mientras hasta Efialtes democracia y polis avanzaban juntas, tras las guerras
médicas, el Areópago se pone al frente del gobierno como estratega político militar con
sus bases en el pueblo llano.
Algunos historiadores hacen coincidir la actuación de Efialtes con la emergencia de la
democracia ateniense: soberanía popular-democracia radical. La asamblea adquiere poder
y libertad de acción. De acuerdo a esta visión, Clístenes no habría establecido la
democracia sino las bases organizativas y territoriales para la instauración de la misma.
Implica desdoblamiento entre organización y práctica efectiva. A partir de Efialtes el
Areópago sólo ejercería funciones judiciales, mientras que la asamblea, el consejo y los
tribunales realizarían de modo práctico los principios de poder popular. Durante el s VI la
mayor parte de los atenienses pobres ubicados por debajo de los zeugitai hoplitas habrían
sido pobres rurales. Pero la incorporación a la ciudadanía de esclavos y extranjeros por
parte de Clístenes y los ingresos del imperio que Atenas empezó a obtener tras las guerras
médicas alterarían la condición preferentemente agraria de los pobres atenienses. Hacia
Pericles, el centro de gravedad de la política se iría desplazando de lo rural a lo urbano.
Contradicciones entre asty y khora, recurrentes en comedias de aristófanes. La separación
entre los valores de la ciudad y los del campo es real, pero el campesino participa en
ambas instancias. La existencia del ciudadano, como demotes en el plano local del demo
y como polites o ciudadano en el plano central de la ciudad. Dos niveles de pertenencia,
siendo el último el que, desde Clístenes, establece la índole política del primero. El
mayor protagonismo del pueblo urbano va llevando a que el término demotes vaya
asociándose gradualmente con agroikos, finalmente un mote peyorativo que denota
rusticidad y vulgaridad. La idea de polites, asociada a asteios, valoración positiva de
urbanidad, inteligencia y refinamiento. División de la comunidad cívica de acuerdo con
dos sectores del pueblo: campesinos y pobres urbanos. Dentro de los sectores populares,
la dicotomía parece darse según su rol como demotai, masas rurales, o como politai,
masas urbanas: mientras que aquellos se asocian con la falange hoplítica, éstos se asocian
al desarrollo de la flota. Contraposición que toma cuerpo durante todo el s V. No
obstante, hasta el comienzo de la guerra del Peloponeso (431), la mayor parte de la
población sigue viviendo en el campo. Algunos autores plantean decadencia de la
agricultura en el período posterior a la guerra del Peloponeso por los continuos ataques
espartanos a las tierras de cultivo.
Periodización del autor: desde el último tercio del s VII, labradores acomodados se
habrían insertado en la ciudadanía ateniense: soldados de infantería pesada. Este nuevo
estatuto fue producto de la presión que la clase en conjunto realizó para cambiar su
condición sociopolítica, forma de conservar su libertad. A través de Solón, confirmación
de la condición ciudadana del campesinado y ampliación de la misma: la Atenas del s VI
se asentaría en una presencia fuerte del campesinado en el núcleo mismo del Estado
(agricultores hoplitas en cargos electivos, labriegos pobres intervienen en tribunales,
eligen magistrados, etc.). No obstante, la aristocracia sigue operando como elite dirigente,
manejo de recursos a partir de mecanismos clientelares. Contra esto, reacción de
Pisístrato y Clístenes. Aldeas y pueblos con vida propia quedan articuladas
institucionalmente con la operatoria del estado. Demos: ámbito de selección de los
consejeros para el consejo de los Quinientos. Después de la Guerra del Peloponeso,
mayor trascendencia política de los labradores: participación directa en la defensa del
Ática, aporte de producción agrícola para avituallamiento ateniense.

Plácido: La sociedad ateniense. La evolución social en Atenas durante la guerra del


Peloponeso.
Cap 14: El teatro y su público

El teatro, por sus contenidos y sus límites, el género literario que corresponde de modo
directo al funcionamiento de la ciudad democrática. Sensibilidad a los cambios
producidos durante la guerra del Peloponeso. Tragedia y comedia responden a aspectos
diferentes de sus manifestaciones como colectividad. Aristóteles define la tragedia como
mimesis de una acción elevada y completa. La base de esa mimesis es la acción y no la
narración. De acuerdo al filósofo, es mejor provocar el temor y la piedad a través de la
poesía, que puede conducir a la catarsis de tales emociones. El contenido preciso de la
catarsis es objeto de múltiples interpretaciones. Puede contenerse un efecto histórico. La
tragedia como acto colectivo de raigambre religiosa se considera productora de un
determinado efecto psicológico, tal vez evasivo o autosatisfactorio, capaz de hacer
asimilar los problemas e integrarlos en la conciencia colectiva como parte de los
elementos cohesivos de la comunidad. Del efecto psicológico primitivo a la función
pedagógica se pasa a lo largo del tiempo y de los procesos de integración en la ciudad,
hasta que Aristóteles convierte ese elemento en prescriptivo. El filósofo no describe la
realidad sino que prescribe lo que debe ser en su tiempo la tragedia. La realidad es que la
tragedia parte de un acto ritual para convertirse en un acto público, cívico, a través de la
fiesta dionisíaca y de la urbanización, de tal modo que el hecho festivo de estilo agrícola
se incorpora y se incrusta en la vida de la ciudad para plantearse las vivencias de la vida
urbana sin dejar de sentirse definido como fiesta agrícola, pues los mismos habitantes de
la ciudad encuentran sus raíces en el campo y muchos vienen del campo para asistir a la
fiesta urbana como elemento integrador del territorio. Gradualmente, sistematización y
con ella la introducción definitiva en la literatura escrita y la pérdida de la oralidad como
método de comunicación. La tragedia permitía el aprendizaje más bien como percepción
de la experiencia global del ser humano que en la Grecia clásica se creía incorporada a la
tradición épica. Con la introducción del tema heroico, en el teatro se crea una relación
específica entre el público y el héroe: se educa a través de la figura del héroe, integrando
a la comunidad en un pretérito que se revela como etapa superada y permite al hombre de
la ciudad sentir la complacencia de que el mundo en que vive es el resultado de la
superación de conflictos pasados. La identificación con el modelo ofrece la otra cara que
permite el alejamiento, al constatar que se trata del sufrimiento de otros. Frínico fue
multado porque al poner en escena la Toma de Mileto, había violado esa norma y había
representado, no el sufrimiento ajeno, sino el sufrimiento propio de los atenienses, pues
se sentían culpables de la destrucción de Mileto a manos de los persas. La tragedia ofrece
como fondo escénico con frecuencia, el altar del héroe representado por su tumba, ellugar
donde el héroe muere símbolo histórico de la ciudad arcaica. La tragedia restituye para la
ciudad sus orígenes arcaicos, sacros, vinculados a la articulación originaria de la polis
como ciudad aristocrática. El demos de la ciudad reconoce así su historia, como heredero
del aristócrata y de los conflictos donde estaban latentes los peligros de la tiranía. La
tragedia aparece como elemento de cohesión y autocomplacencia, pero también como
vehículo para enmascarar las diferencias sociales dentro de la ciudadanía, con una
máscara que permite reconocer la necesidad de su existencia. La vinculación a su realidad
histórica fue tal como para que su carácter perenne permita percibir el salto de lo
particular a lo general, para convertirse en motivo de goce estético a través de los
cambios culturales. Eficacia en el estatuto que gozaba dentro de la comunidad: la
representación teatral era el acto cívico por excelencia. Al representarse trágicamente el
conflicto entre la familia y la polis y el colapso de las grandes familias, la situación de
cambio afecta a la transmisión femenina y hace especialmente importante el papel de las
mujeres en el proceso dramático. Uno de los temas básicos de discusión de la tragedia
resulta ser así el cambio producido en la ciudad democrática por la función social del
matrimonio. Las fiestas de Dioniso en que se representaban las obras dramáticas
simbolizan en sí mismas la transición, el cambio, la ambigüedad, todo lo que permite que
el teatro resulte especialmente representativo de la situación de la ciudad democrática. El
hecho mismo de que las obras teatrales se interpreten dentro de un ciclo festivo que
incorpora al conjunto de la ciudadanía establece entre obra y público unas relaciones
específicas mediadas por las condiciones materiales de la representación. Acontecimiento
social significativo: acude la comunidad en su conjunto, coincidente con la comunidad
política que tenía un peso real en la marcha de la ciudad. La tragedia ática como
fenómeno heredado de las circunstancias políticas de la historia de la ciudad. Hito: época
pisistrátida, por la importancia para el genos del culto de Dioniso; inicio de proceso de
integración de los cultos gentilicios en la ciudad. La historia arquitectónica del teatro
representa un movimiento hacia la regularidad. A fines del s V se hacen los asientos de
piedra, como forma de dar un protagonismo específico al público. Cuando estalla la
guerra del Peloponeso, la tragedia ha recorrido ya buena parte del camino que la lleva a la
definición final de su naturaleza plena, antes de convertirse en un fenómeno perteneciente
al pasado. La fiesta se ha integrado en la polis y el héroe épico es normalmente su
protagonista, pero en la Orestía, de Esquilo, ya se han planteado los problemas de la
democracia y del imperialismo y la integración de la ciudad de los problemas religiosos y
gentilicios. Pero Esquilo cree en la capacidad reconciliadora de las fuerzas de la ciudad.
La obra de Sófocles resulta en ese sentido más descarnada. Las relaciones entre el héroe y
la ciudad se plantean de modo más violento y sin solución. Revelación del cambio y la
inseguridad en la desconfianza en la definición de amigos y enemigos. La muerte como
única salvación. La alternativa a la individualidad del héroe se halla en una polis como la
retratada por Menelao en la que las leyes deben estar apoyadas por el miedo para que el
demotes tenga que obedecer. Para vivir libre hay que obedecer a los que gobiernan. El
personaje de Odiseo ha experimentado dentro del conjunto de la obra de Sófocles, un
importante cambio en los treinta años en los que la democracia igualmente se transforma.
Frente al héroe de Áyax, que al comprender su actitud de rechazo al voto mayoritario, se
pone de su parte, en el año 438, época de apogeo de la democracia de Pericles, cuando se
impone el individuo aristocrático a través de la homonoia, ahora se deja ver un personaje
egoísta e individualista, como las figuras que protagonizan la escena política en la crisis
de la concordia que ha estallado a lo largo de la guerra. Eurípides y la permeabilidad de
las barreras entre griego y bárbaro. Noción de nobleza: la de la sangre, que se pierde con
la pobreza y el de los comportamientos. Helena: el poeta invita a reflexionar sobre la
ambigüedad de los protagonistas frente a la magnanimidad de la multitud. El político de
la democracia, para obtener el voto, necesita convertirse en esclavo del demos. El análisis
de la tragedia puede ser interminable porque refleja de manera intensa todos los matices
de la realidad en su contradictoriedad. Es el marco donde se vierten más violentamente
las preocupaciones de la ciudad democrática, donde se revelan sus conflictos y se
enmascaran las intenciones, sobre todo cuando el posible conflicto resulta de las
relaciones de los atenienses con los demás, en el nuevo mundo del imperialismo, cuyos
efectos internos se encarga de revelar de manera dramática. La tragedia experimenta un
auténtico apogeo en el período de la Pentecontecia, época en que, como consecuencia
ideológica de las guerras médicas y como efecto del desarrollo imperialista, se generaliza
la actitud antibárbara, justificación del desarrollo del sistema esclavista, base para
consolidar la entidad de los griegos y sus señas de identidad frente al otro. Ya Esquilo
dibuja la entidad de los griegos como algo que se define frente al mundo bárbaro. La
tragedia es la forma más descarnada de utilización del mito en las realidades palpitantes
del presente. Parece ser que Eurípides empleaba un coro de mujeres bárbaras para
acompañar el suicidio de Áyax, ejemplo de utilización conjunta de los rasgos de la
feminidad y de los bárbaros, como personajes dependientes y marginales en los coros que
se definen en el contrapunto de las escenas de los héroes. En general, por un lado, se
representa al mundo de las ciudades en lucha, en la búsqueda de razones que justifiquen
hegemonía, pero, paralelamente, se pone de relieve el concepto de griego como unidad
frente al bárbaro. Todo ello enmascara igualmente las luchas entre ciudades o el proceso
de transformación de la ciudad. Relaciones entre comedia y tragedia, una interpretación
posible: la comedia revela abiertamente sus relaciones con el público, mientras la
representación de la tragedia permanece formalmente al margen de la realidad del mundo
en el que se está representando. Esto confiere mayor eficacia ideológica a la tragedia.
Despierta los sentimientos acerca de los problemas de fondo y provoca una reacción
personal para asumir la realidad de manera colectiva y democrática, una realidad en que
se impone la visión del mundo tradicional, aristocrática que está presente en la sociedad
de la época. La comedia pudo haber tenido problemas creados por reacciones legales,
generales o concretos, que tendían a poner límites a las expresiones demasiado libres.

Solana Dueso: El camino el Ágora. Filosofía política de Protágoras de Abdera


Cap 1: Kairos: El marco de la filosofía práctica

Platón expone la teoría protagórica del hombre como medida y entiende que se sustenta
en una doctrina asociada al devenir como esencia de todas las cosas. Temas relativos a la
fugacidad de la vida. Tradición relativista presocrática, dos cuestiones relevantes:
a)disputa sobre lo que es por naturaleza y lo que es por convención o acuerdo. La
posición relativista sostiene la no objetividad de los valores, dependencia de los hombres.
B)lo que es por naturaleza: dependencia de los efectos que produce. Atención a las
múltiples relaciones entre los objetos. Los textos trágicos (y por supuesto los tratados
hipocráticos) nos ofrecen abundantes ejemplos de cómo las palabras de los personajes,
sus decisiones, sus acciones o encuentros no tienen un sentido definido por el acto mism
ni tampoco por la intención del personaje, sino en función de un marco de relaciones en
el que se definen las consecuencias (y, por ende, el sentido) de la conducta del personaje.
Se asocia el kairós con el cumplimiento de una determinada condición. Se requiere y se
resalta el uso de la inteligencia para conocer y dar con el kairós. Relativismos: a)
conceptual (bueno para...) b) relativismo proposicional (p es oportuno si...) es el contexto
de las circunstancias de una acción. Es el kairós el que separa significados? El pudor,
como Aquiles, es bueno y es malo, y es en cada caso lo uno o lo otro dependiendo del
kairós. Heráclito: el kairos permite una separación (diferenciación) pero no absoluta ni
fijada para siempre. Aristóteles lo critica porque habría sostenido unas doctrinas que
tienen como consecuencia el que todas las cosas serían una y no sería posible salir de esa
unidad omniabarcante. Kairós como instrumento que conduce, según los casos a separar
o unir. Del escaso material textual presocrático con que se cuenta el término kairós
prácticamente no aparece. Aparece profusamente en tratados hipocráticos. En textos
homéricos, en relación con la caza y el tiro del arquero: cazador/cazado, el éxito de uno
es el fracaso de otro, conjunción de movimientos de fuerzas contrarias. Citas de los Siete
Sabios, insertas en contextos de sabiduría prudencial. Kairós se refiere al tiempo, el
momento de algo, y es siempre momento de una relación. Si kairós desaparece de
fragmentos presocráticos netamente filosóficos es porque todavía no se filosofa sobre la
acción (praxis), sino desde lo ontológico/epistemológico. Todavía no hay teoría política y
moral. Será Demócrito quien abrirá la puerta al kairós en sus fragmentos éticos: “La
libertad de palabra es cosa propia de la libertad; el riesgo radica en el discernimiento del
momento oportuno.” Dissoi Logoi (Protágoras): la acción objeto de evaluación moral
exige contemplarla como un conjunto de relaciones pertinentes, hasta el punto de que son
esas relaciones las que constituyen la acción como realidad completa. Tomar la acción en
sí misma sería vaciarla de contenido. Estructuras proposicionales poliádicas en las que el
tiempo es uno de los elementos. De Jenofonte se infiere que el relativismo moral, si bien
es utilizado por Sócrates para la refutación propedéutica con sus discípulos, no es una
doctrina suya. Platón habla del kairós al referirse a las relaciones mercantiles, en donde se
suele dejar indefinido el kairós. Considera que la doctrina del kairós es una doctrina de la
masa, errónea y dañina. Los valores morales deben ser salvaguardados del peligroso
contagio del kairós. Dissoi logoi: discernimiento pertinente por ejemplo entre sabio y
loco: atendiendo a sus conductas verbales, es el kairós el que marca la diferencia entre
uno y otro. En cambio, Platón, en su intento de absolutizar el objeto de investigación (la
búsqueda de “lo que es en sí”), trata de eliminar todos los factores de relatividad, en
particular el tiempo. En el pensamiento de Protágoras, inserto en un universo en perpetuo
devenir, la noción de tiempo debió desempeñar un papel de primer orden. Tiempo
humano, irreversible.

Finley: Uso y abuso de la Historia.


Cap1: Mito, memoria e Historia

Los padres de la Historia fueron griegos. De tal hecho se muestran orgullosos los
historiadores de la Antigüedad y prefieren no recordar que algunas de sus mejores
cabezas de la edad antigua no fueron en modo alguno impresionadas por este logro.
Aristóteles, después de todo, fundó un número de ciencias e hizo a todas las demás
dominio suyo de un modo u otro; a todas excepto a la historia y a la economía: “la poesía
es más filosófica y de mayor peso que la historia, pues la poesía habla de aquello que es
universal, la historia de lo que es particular.” Con la excepción de referencias marginales
y una recomendación presente en la Retórica de que los líderes políticos debieran
ensanchar su experiencia mediante la lectura de libros de viaje e historia, el filósofo no
vuelve a hacer mención del tema en todo el vasto corpus de sus obras que han llegado
hasta nosotros. La evidencia del pasado, el pasado como una fuente de paradigmas es una
cosa; la historia como estudio sistemático, como disciplina, es otra. La historia no puede
ser analizada, reducida a principios. No establece verdades. No posee ninguna función
seria. 500 años después de Aristóteles, Luciano aún coloca a la historia en contraposición
a la poesía, en su compendio de reglas y máximas, lugares comunes de una educación
retórica. Poesía como composición lírica, épica, trágica: creaciones que retrataban las
grandes figuras y acontecimientos del pasado. El ambiente en el que los Padres de la
Historia comenzaron su tarea se hallaba saturado de mitos. Sin el mito ni siquiera
hubieran podido comenzar su quehacer: el pasado como una masa intratable e
incomprensible de incontables datos. Operación de selección. La función del mito, o una
de sus funciones: hacer el pasado inteligible y dotado de sentido. Edipo, Agamenón y
Teseo eran más reales para un ateniense del s V que una figura histórica reciente. El mito
era su gran maestro en todas las cosas relativas al espíritu. No es sorprendente que con
estos antecedentes se discutiera la historia en el mismo plano que la poesía y que contra
ella fuese medida y juzgada. En lo fundamental se trataba de comparar una manera de
referir el pasado con otra: todos aceptaban que la tradición épica estaba basada en hechos
reales. La épica puede contener fragmentos de historia, pero en sí no constituye historia.
Las fechas y un sistema coherente de datación son esenciales. El mito también presentaba
hechos concretos pero se hallaban completamente aislados, desvinculados de sucesos
previos y posteriores. Un “érase una vez”, fluyendo de la nada y abocando a la nada.
Incluso dentro de la narración la fábula es en lo esencial intemporal. No hay interés por la
cronología absoluta o relativa. También se refleja en los caracteres individuales:
personajes que viven el tiempo impulsados por el honor y la muerte. Cuando Ulises
retorna, tanto él como Penélope son lo que eran media generación antes. También en
Hesíodo (mito de las cinco edades metálicas) cada raza de hombres no evoluciona y da
lugar a la siguiente, sino que es exterminada y sustituida por una nueva creación, como si
no existiera en el tiempo ni en el espacio. El paso del mito al logos no fue mediado por la
historia: evolucionó desde la ahistoricidad del mito a la ahistoricidad de la metafísica.
Recién en el tercer cuarto del s V Heródoto encajó el pasado reciente en algún tipo de
cronología: Homero, la Guerra de Troya, las hazañas de Teseo, la legislación de Licurgo.
Dificultad con estos últimos: datos intemporales y ahistóricos. Parece haber sido el
primer heleno en pensar en lo que llamaríamos “el tiempo de los hombres”, como
expresión contrapuesta al tiempo mítico. El hecho base es que los helenos clásicos sabían
poco de su historia anterior al 650ac y lo que creían que sabían era una mezcla de
realidad y ficción. Teoría histórica de Tucídides sobre el mundo griego: derivada de una
prolongada meditación acerca del mundo en que Tucídides vivía y no del estudio de la
historia. Lo que sí es historia: sugerencia de que existió continuidad y un desarrollo en
Grecia desde los tiempos más remotos (míticos) hasta el suyo propio. Nos brinda una
especie de teoría sociológica general, teoría del poder y del progreso aplicada
retrospectivamente al pasado. Son sorprendentemente escasos los hechos concretos
presentados. Encontramos argumentos a partir de lo que nosotros llamaríamos evidencia
arqueológica, una vez sobre las ruinas de Micenas y otra sobre los huesos y artefactos
desenterrados cuando Delos fue purificada en 426. La argumentación es coherente, pero
es válida? No tenía datos sobre destrucción de la civilización micénica y de la profunda
discontinuidad entre esta y la cultura helénica. Él y sus sucesores inmediatos carecían de
la información necesaria y no tenían modo de procurársela. Y sin embargo, también
nosotros somos bastante incapaces de escribir una historia de la Grecia primitiva. Esa es
nuestra inescapable herencia de los griegos. Podemos discutir con sutileza y complejidad
acerca de la decadencia de la monarquía y el establecimiento de la polis aristocrática,
pero no podemos describir tal evolución, ni siquiera de manera fragmentaria. Podemos
colocar los jarrones en estudiadísimas series pero nada sabemos sobre los alfareros o
sobre la industria cerámica. Lo que podemos hacer es lo que hizo Tucídides, formular
teorías sociológicas y escribir historia del arte. La razón es simple: no existen
documentos, nada que registre ni los acontecimientos ni sus autores, ni fije los sucesos y
su motivación. Antes del 750ac tales documentos jamás existieron. Después de esa fecha,
un corpus de escritos griegos comenzó a emerger, aumentando decididamente de
volumen y de variedad al aproximarnos al mundo clásico de la 5ta y 4ta centuria.
Contemporáneamente, los poetas volvieron la espalda al pasado, tanto a las formas
literarias de este como al pretérito mismo como tema de composición. Tales obras no
obstante constituyen fragmentos preciosos pero no pueden convertirse en una historia
coherente y continua de cómo las ciudades de Grecia emergieron, tomaron forma,
lucharon y vivieron. Los autores filosóficos no añaden otra dimensión. Y esto es todo lo
que hay. Antes del sV nadie trató de organizar el material esencial de la historia.
Existencia de listas reales. Pero, a menos que una generación se capture sobre el papel y
el perfil de su historia resulte fijado, el futuro historiador quedará bloqueado para siempre
(¡!) Nosotros estamos dominados por una concepción sumamente compleja, científica y
abstracta del tiempo, como un continuum mensurable, una concepción que carece de
significado para los cometidos humanos ordinarios. La duración del tiempo no se
experimenta como una cantidad mensurable, sino como una cualidad asociada o
emocional. La memoria individual nos ilustra esto, no nos acordamos de un suceso
pasado mediante un recorrido desde el presente hasta el pretérito. La memoria salta al
punto deseado y después lo data por asociación. El único pueblo de la Antigüedad que de
alguna manera era “moderno” al respecto de la datación fueron los hebreos, y el interés
que se encontraba detrás y que fomentaba su detallada relación del pasado como un
continuum era evidentemente un interés religioso, a saber, la historia del despliegue de la
voluntad de Dios desde la Creación hasta su venidero triunfo final. El pensamiento
heleno dividía el pasado en dos partes, las edades heroica y post-heroica. La primera,
definida por los hacedores de mitos, con un interés no histórico: transmisión de
tradiciones, orgullo panhelénico, gobierno aristocrático, valores, saberes sobre los dioses,
significado de prácticas culturales. La tradición no transmitía solamente el pasado sino
que lo creaba. A continuación, nueva fase: registro escrito de la épica y de otros
documentos mitológicos, creando de este modo una versión autorizada. No obstante, el
proceso de creación de los mitos no se detuvo en el VIII, nuevos ajustes: alianzas e
incorporación de tradiciones a partir de 750-600 con la emigración hacia Italia
meridional, Sicilia, Mediterráneo, Ponto Euxino. El intelecto creativo se volvió a campos
nuevos, a la poesía personal y contemporánea y a la filosofía. Oralidad: la memoria de
grupo no es otra cosa sino la transmisión a muchos de la memoria de un hombre o de
varios, pocos, hombres, repetida multitud de veces; el acto de la transmisión, de la
comunicación, de la conservación de la memoria, no es espontáneo e inconsciente, sino
deliberado, dirigido a servir un propósito conocido al hombre que lo realiza. La tradición
oral no es una herramienta con la que el historiador pueda contar como si esta existiese
“en la naturaleza de las cosas”. A mi juicio y en lo relativo al período post-heroico que se
prolonga hasta bien entrado el sV, la supervivencia de este tipo de tradiciones deberá
atribuirse a las familias nobles de distintas comunidades. Ni el proceso ni el interés que lo
fomentaba eran históricos, en el sentido propio el término: sí, acrecentar el prestigio,
garantizar el poder o justificar la existencia de una institución. Es difícil entender por qué
Heródoto o Tucídides rompieron de tan radical manera con las actitudes habituales e
inventaron la idea de la Historia. Alusión a los filósofos jonios: escepticismo sobre los
mitos y concepto de “investigación”. No constituye razón suficiente. Por qué Heródoto
aplicó la palabra “historia” que significa “investigación” a una pesquisa sobre el
pretérito? Lo que es nuevo en Heródoto (484-425) no es solamente la investigación
sistemática que desarrollo al buscar las respuestas, sino el alcance en el que tales
explicaciones son humanas, laicas y principalmente, políticas. En la generación siguiente,
Tucídides (460-396?) lleva esas novedades más allá: discurso continuado dotado de
rigurosa cronología, análisis estrictamente laico, énfasis ceñido a la motivación política.
El nuevo impulso surge de la polis clásica: la política en el campo de las actividades
humanas y luego la más fundamental actividad social. Nuevo enfoque del pasado.
=>Historia comienza en Grecia porque: polis + escepticismo + hábito de investigación.
Para Collingwood, el historiador griego: autobiógrafo de su generación, remontarse al
pasado para extraer respuesta. Había surgdo la idea que la comunidad estaba vinculada a
su pasado y que hasta cierto punto sólo podía entenderse a partir de tal pasado.
Meyerhoff: “las generaciones anteriores conocían el pasado mucho menos que nosotros,
pero tal vez sentían una mayor identidad y continuidad con él.” Esto fue lo que logró el
mito y nada existía en la sociedad que requiriese su abandono o sustitución.

Andreau: El hombre romano


Cap 6: El liberto

Como subrayó Finley, historiadores de fines del sXIX vacilaban en hablar de esclavitud
en el mundo antiguo. Meyer insistió en la manumisión: la esclavitud greco-romana no
debía compararse con la de América moderna. Rostovtseff también concedió importancia
a los libertos: para él, símbolo patente de que la economía antigua había conocido
períodos de capitalismo porque una vez manumitidos se integraban perfectamente en la
sociedad romana y sus posibilidades económicas apenas se diferenciaban de la de los
demás notables. A la vez, símbolo de espíritu emprendedor. Ejemplo de los cambios de
mentalidad que conllevaba la expansión económica de la Italia romana. Si bien los
libertos conforman un medio urbano, algunos de ellos vivieron siempre en el campo.
Gran diversidad: sólo apariencia o es que no hay nada en común entre todos los libertos
aparte de que todos han conocido la esclavitud y salido de ella? El ser social del liberto es
complicado y frágil; no tiene la coherencia del aristócrata, convencido de su superioridad,
protegido por valores que lo hacen fuerte. Ni la rústica sencillez del campesino, ni la
irreverencia del esclavo doméstico. El liberto se encuentra en la encrucijada de varias
divergentes: ha sido esclavo y eso lo marca, la manumisión le confiere el mismo status
que su ex amo pero lo somete a una serie de reglamentos que lo diferencia de los
ingenuos, disfruta de una situación económica y social determinada, tiene orígenes
culturales y geográficos propios. Elementos que integran al liberto en la sociedad y otros
que lo aíslan. Algunos acentúan la cohesión del grupo liberto, otros la fragmentan.
Movimiento pendular. La mayor parte de las heterogeneidades y contradicciones de la
sociedad pasan por él. Muchos libertos, ante los ojos de los latinos, no eran sino hombres
de pueblo, pobres y despreciables. Los que escapan a esa común suerte lo hacen gracias a
los lazos personales de patronazgo y clientela. No obstante, a nivel jurídico:
completamente libre. Dos categorías de hombre libre: liberto, liberados de la esclavitud e
ingenuo, nacido libre. Su libertad, garantizada por el Estado o la ciudad. En el caso de
Grecia, la manumisión de los esclavos consagrados a una divinidad garantizada por la
sanción religiosa. En Atenas el status de los libertos era muy parecido al de los
extranjeros residentes o metecos: excluidos de la vida política, la propiedad de la tierra, el
derecho de ciudadanía. No así en Roma: en los últimos siglos de la República y bajo el
Imperio, el liberto se convertía en ciudadano romano. Por medio de su voluntad, el amo
daba origen a un acto de soberanía pública. Esto los acerca al resto de la población, hasta
el punto de que se tiene la impresión de que no existe un conjunto de libertos. Sólo tienen
en común haber sido esclavos, no serlo ya y no ser ingenuos. La manumisión lo
compromete con su antiguo amo. Le debe el obsequium: el respeto que un hijo le debe a
un padre, esto tiene consecuencias jurídicas (prohíbe al liberto hacer comparecer ante la
justicia a su patrono) y manifestaciones prácticas (operae: obligación de cumplir con
cierto número de jornadas de trabajo por año para su patrón). También, p ej, un médico
podía prohibir a sus libertos, si también eran médicos, que ejercieran la profesión
independientemente de él y en la misma ciudad. Matrimonio: el liberto o liberta disfruta
del connubium, derecho a contraer matrimonio legal, según las formas del derecho
romano. Pero desde fines de la República, existencia de cláusulas en el acta de
manumisión para que el o la libertx no contraiga matrimonio para que el patrono no
perdiera las operae. También, obligación de volver bajo la tutela del patrono o sus hijos
en caso de la liberta enviudar. En la práctica, a menudo, la liberta había sido durante su
esclavitud, la amante de su propietario. Tras su liberación, el podía convertirla en su
concubina oficial sin casarse. Si se separaba, ella no podía contraer sin su consentimiento,
nuevas nupcias. El patrono tiene derecho a matar al liberto que sorprenda en flagrante
delito de adulterio con su mujer. Época republicana: pocos matrimonios entre libertos e
ingenuos. Una liberta no podía casarse con un senador o hijo de senador. El liberto tiene
derecho a poseer tierras, esclavos, casas, rebaños, objetos. Puede legar sus bienes. A
partir de Augusto, todo liberto que tenga al menos 100.000 sestercios debe dejar un aparte
a su patrón, a menos que tenga tres hijos o más. Si sólo deja dos, el patrono recibe un
tercio y si uno, la mitad. Fallecido el patrono, sus hijos y nietos conservan los derechos.
Las libertas estaban bajo tutela del patrono, necesitaban su autorización para testar.
Consecuencias: si los libertos comerciantes constituían un germen burgués, estas leyes
impidieron su desarrollo ¿cómo llamarles entonces “capitalistas” como hacía
rostovstseff? En los textos jurídicos del sIII ac los libertos son designados con la palabra
“servus”. El vocabulario de la esclavitud, en el plano metafórico, es por excelencia el de
la bajeza e indignidad; puede ser aplicado a cualquiera, pero se emplea a menudo cuando
se tata de libertos. Tanto en el Alto Imperio como en época republicana es imposible
revocar una manumisión legalmente formulada (excepción: dediticios -sometidos en
conquista- infractores, vendidos con todo lo que tienen sin poder ser manumitidos nunca
más). Dionisio de Halicarnaso se rebela contra la situación de su tiempo: la ciudad de
Roma está llena de libertos que han comprado su libertado con el salario de sus crímenes.
Pero no indica que se obstaculice su liberación o que se anule después. Desea que los
censores o cónsules examinen la vida y los méritos de los libertos como lo hacen con los
senadores. Por otra parte, los libertos, en muchas actividades, sobre todo las de orden
económico, estaban estrechamente relacionados con el resto de la población. Oficios y
actividades, organización material de la vida de trabajo. Sólo los que no viven de la tierra
tienen un oficio determinado. Los tenderos, artesanos, mayoristas locales, pequeños
negociantes, tienen el status de trabajo de los hombres de oficio. Es la plebe urbana. Se
asocian en colegios profesionales, a condición que el Estado se los permita, se definen
por una función y obligaciones muy concretas. Muchos esclavos cultivaban la tierra, los
libertos también. Regenteaban una tienda, los libertos también. Pero en cuanto al trabajo,
el lugar del liberto no puede compararse con el de un esclavo. El esclavo no goza de
ninguna de las cuatro libertades que, según la tradición délfica, caracterizan a los
hombres libres: posesión de un lugar en la comunidad legalmente reconocido, protección
ante detención ilegal, libertad de movimiento, libertad de elegir trabajo. La actividad del
esclavo depende de la voluntad de su amo. Sin llegar a ser una clase social, los esclavos
tienen todos en común un único y mismo status de trabajo. Puede ocupar prácticamente
cualquier puesto de hombre libre si su amo lo dispone, excepto el de soldado. Los libertos
tienen acceso a la mayoría de los status de trabajo. Políticamente, el liberto desde siempre
ha quedado excluido de las magistraturas romanas y del Senado y desde 24dc también se
les excluye de las magistraturas municipales y de los consejos de decuriones. Las
funciones de culto imperial están plagadas de libertos. De todo lo que concierne a los
libertos, nada hay más oscuro que su pasado, lo que precedió a su liberación. Bastaba con
reafirmar su origen servil e indicar el nombre de su amo o patrono. El personaje quedaba
encasillado y atado a un romano o aun linaje senatorial. ¿Cómo se representa el liberto su
condición y qué idea quería dar de sí mismo, particularmente a la sociedad de los amos?
Da una gran importancia a la suerte, al azar. Todo le parece posible. Movilidad social. El
liberto como híbrido curioso de mimetismo y mal gusto. Cuando es rico, los aristócratas
no dejan de burlarse de esta mezcla estrafalaria; cuando es pobre probablemente lo
confundan con el resto de la plebe sin más complicaciones. A partir de la única verdadera
cultura, la de los aristócratas, los libertos del Satiricón (Petronio? s.Idc) se montaban una
contracultura, que era ridícula. Un liberto desea enriquecerse, es codicioso y avaro, al
igual que muchos aristócratas. Pero mientras a estos se los reprueba, un liberto de tales
características será objeto de burla. No obstante, la opinión pública no era en absoluto
hostil al éxito de los libertos. Resumen. El liberto no es ni un esclavo ni un ingenuo. Ha
sido esclavo y es libre. No es víctima de una sistemática segregación jurídica, pero
tampoco está integrado plenamente. Mezclado con los ingenuos en muchas actividades,
económicas o de otro tipo, queda aislado de ellos por sus orígenes. A pesar de estas
contradicciones, los libertos forman un grupo social. Lo que les une con otros es su status
jurídico, bastante agobiante en la vida cotidiana, y la manera en que viven ese status. Es
también el recuerdo de un status mucho más opresivo y que todos conocieron: la
esclavitud.

Bradley: Esclavitud y sociedad en Roma


Cap 3: el abastecimiento romano de esclavos
Comerciantes de esclavos en la antigüedad, célebres por sus rudas prácticas en los
negocios y su devoción sin escrúpulos por los beneficios. Referencia de Séneca a un
lugar en el corazón de la ciudad donde los intercambios tenían lugar. En las tiendas de los
comerciantes del foro lo que había eran esclavos de la peor laya, los pessimi, los llamaba
Séneca. De dónde procedía la mercancía? Mecanismos mediante los que se mantenía la
provisión. Efectos de las operaciones de aprovisionamiento sobre la vida de los esclavos
implicados. Para la etapa 65-30ac en Italia se necesitaban apróx. 100.000 nuevos esclavos
cada año y desde el 50ac-150dc, más de 500.000 esclavos en todo el imperio. En
contraste, los 3 siglos y medio de esclavitud en el nuevo mundo, promedio máximo anual
de 60.000. Reducción a la esclavitud de los enemigos vencidos como principal
mecanismo. Eficiencia de la máquina militar romana: alto índice de victorias en la mayor
parte del Mediterráneo en los últimos siglos de la República. Ya bajo el Principado,
guerra expansionista limitada: regiones alejadas del mundo romano, cautivos que podían
convertirse en esclavos. La relación entre guerra y esclavitud en Roma nunca se rompió.
Pero de ello no hay que deducir que todos los cautivos de guerra fueran transportados a
los mercados de Roma. A veces, las autoridades permitían que sus familiares pagaran
para recobrar la libertad del cautivo. El segundo mecanismo de abastecimiento fue la
reproducción natural entre la misma población esclava: esclavos nacidos de madre
esclava adquieren su condición (la condición del padre era irrelevante), son denominados
“vernae”. Para los propietarios de esclavos, debían parecer menos intratables que otros
esclavos, ya que no conocían otra condición más que la del sometimiento. Algunos creían
que las esclavas tenían que ser recompensadas cuando estuvieran embarazadas; no
obstante, es difícil precisar el índice de reproducción natural entre los esclavos romanos.
Además: abandono de niños, comercio y piratería. Como resultado, población esclava
compleja y diferenciada. De acuerdo con los cambios ocurridos en la historia de Roma,
variación del mecanismo que predomina. P ej, probabilidad que la piratería como fuente
de esclavos disminuyera después de que Cn.Pompeyo en el 67ac liberara el Mediterráneo
del azote pirata. La visión tradicional de la evolución de la esclavitud en Roma considera
que en los últimos tiempos de la República los esclavos fueron obtenidos
mayoritariamente en conquistas bélicas, privilegiándose la adquisición de hombres para
trabajos agrícolas. Terminado el período republicano, la variable sexo entre los esclavos
empezó a igualarse y la reproducción entre esclavos tuvo un papel mucho más importante
en la economía. Esta concepción permite objeciones de distinto tipo. En primer lugar,
continuidad de la guerra a pesar de la noción de “paz imperial”, p ej, la guerra judía 66-
70dc, que concluyó con la destrucción de la ciudad de Jerusalem. La confianza exclusiva
en la reproducción natural para mantener el abastecimiento de esclavos bajo el Principado
parece inverosímil. En segundo lugar, pruebas de que bajo la República era una práctica
común la esclavización de mujeres así como a hombres prisioneros de guerra: no hay
razón para creer que la reproducción natural fuera poco importante para el abastecimiento
de esclavos en Roma en la primera mitad del período central. En cuanto a los objetivos
del imperialismo romano, no hay nada que demuestre que las expectativas de ganancia
económica tuviera más peso que los factores políticos estratégicos en las decisiones
relativas a emprender una guerra o sobre la anexión de un territorio. Además parece
razonable pensar que cuando se consideraba la posibilidad de iniciar una guerra el éxito
no se podía garantizar por adelantado, por lo tanto nunca se podía contar con la guerra
como una fuente de esclavos infalible. No hay que olvidar que los generales romanos no
siempre llevaban a la esclavitud a la población vencida: a veces la matanza en masa era
una opción preferible. En cuarto lugar, el punto de vista ortodoxo no presta atención
suficiente al comercio independiente de esclavos como un importante medio de
abastecimiento a lo largo del período. Conclusión: estrategia de diversificación de
mecanismos de abastecimiento ya que cualquiera por separado era imprevisible como
fuente única. El abastecimiento romano de esclavos se conseguía gracias a una
combinación de recursos que solían reforzarse unos a otros. Efectos de la esclavización
forzada sobre poblaciones: astures y cantabros en el 22ac, cuando vieron que habían
perdido toda esperanza de libertad, también perdieron el deseo de seguir con vida. La
esclavitud implicaba la ruptura con los lazos familiares. En el caso de ser trasladados
desde su región natal a los mercados romanos debían sufrir a menudo el efecto de la
desorientación cultural: aunque bajo el Principado se llegó a precisar de manera notable
el conocimiento sobre tierras lejanas sería erróneo suponer que ese conocimiento
autorizado existía en el ámbito popular. Ej: Britanos llevados tras las expediciones de
César en el 55-54ac a Roma. Arrancados de una sociedad de base tribal y sin urbanizar
para ser depositados en una ciudad enorme y densamente poblada. Su viaje forzado los
habría llevado a través de vastas regiones de las que probablemente no habían oído hablar
o ni siquiera sabían que existían. A lo largo del camino quizás hubieran sido vendidos
más de una vez. Se acrecentaba su aislamiento desde un punto de vista lingüístico. De
todos modos no eran raros los casos de adaptación. En el viaje, el vestido y la comida no
debían ser sino los absolutamente necesarios para sobrevivir. Ese trauma era una
experiencia desconocida para los nacidos esclavos. Casos comunes de concepción
provocada por abusos sexuales de hombres libres a esclavas: la ley reconocía que los
esclavos podían ser agredidos sexualmente por un tercero y ofrecía a los propietarios
mecanismos de compensación por cualquier “desperfecto” que sufriera el/la esclavx. La
ley también establecía sanciones severas por parte de los gobernadores provinciales si
una agresión sexual conducía a disturbios entre los otros esclavos. También, “es en
interés de los amos que a esos que plantean una queja justa, no se les niegue el remedio
contra la brutalidad, el hambre o la maldad intolerable (incluyendo la perversidad
sexual)”. Los esclavos no podían casarse bajo la ley. Por lo tanto, no podían tener hijos
legítimos. Llevaban a cabo uniones (contubernia) consideradas por ellos matrimonios.
Hay pruebas de propietarios de esclavos que fomentaban la reproducción prometiendo
manumisión y otras recompensas o poniendo nodrizas para el cuidado de los recién
nacidos. Esto bien sugiere que los contubernia bien podían ser preparados por los propios
amos, dejando de lado las inclinaciones de la pareja. En Roma, la venta de esclavos
estaría regulada por un edicto de los ediles, los magistrados que supervisaban el mercado.
El edicto exigía al vendedor informar al comprador sobre cualquier enfermedad o defecto
en su mercadería o de cualquier ofensa capital que hubiera cometido el esclavo. Las
transacciones se registraban mediante documentos de venta. La información relativa a un
esclavo que exigía la ley estaba escrita en una etiqueta que se colgaba del cuello del
esclavo en el momento en el que tenía lugar la venta. Si eran importados, llevaban una
marca en el pie hecha con tiza como indicación y podían ser inspeccionados de diversas
formas para constatar su estado de salud. Para los juristas no había diferencia en las
características del procedimiento de compra venta de esclavos o de ganado. Anulación
total de la identidad social del esclavo; a diferencia del ciudadano que daba la referencia
de su procedencia familiar para identificarse, del esclavo sólo se requería que proveyera
datos de sus anteriores dueños, en caso de haberlos tenido. El foro como lugar
privilegiado de compraventa: entre las voces de la vida legal y política de Roma, de sus
asuntos religiosos y comerciales, a menudo se oían las de los comerciantes de esclavos y,
para los esclavos en exposición, la respuesta que se diera a los gritos de los comerciantes
decidía el curso de sus vidas: a quién pertenecerían, para quién trabajarían, qué trabajos
harían, dónde vivirían, qué universo social se construiría para ellos.
Cap 4: El trabajo de los esclavos.
En las familias acomodadas se solía asignar a los esclavos tareas específicas. En general,
las ocupaciones de los esclavos cubrían un amplio abanico de actividades. Legalmente, se
dividía a los esclavos en dos categorías: familia urbana o rural, clasificación que hasta
cierto punto resultaba artificial porque en la práctica la cantidad de ocupaciones podía ser
ilimitada. Al respecto, el manual de Colmuela o los tratados de agricultura de Catón o
Varrón tratan esencialmente de la Italia central, por lo que las referencias al trabajo de los
esclavos no pueden aplicarse sin más a las otras provincias. Al parecer, las granjas
encontradas en provincias romanas del período tendrían lugar para numerosos
dependientes. Un estudio detallado ha revelado que el personal doméstico de Livia,
esposa de Augusto, era relativamente amplio, que su estructura estaba altamente
organizada, sin ser rígida, que existía una cadena de mando y cierta categorización entre
sirvientes y que se daba gran importancia a la especialización. No había ninguna tarea
vedada para el esclavo. Generalmente el servicio doméstico estaba compuesto por mano
de obra esclava. Los hombres libre de las clases más bajas compartirían sus tareas con
ellos, por ejemplo, empleos en la construcción pública. Después de su manumisión,
algunos esclavos seguían haciendo el mismo trabajo. No se constata entonces una estricta
separación entre mano de obra esclava y mano de obra libre, ni tampoco competencia
entre ambos grupos. En una sociedad donde la categoría de esclavo era principalmente
social y no económica cualquier consideración de este tipo hubiera sido ajena a la
mentalidad predominante. Se suponía que los esclavos de ambos sexos trabajarían toda su
vida. Durante sus últimos años, los esclavos podían volver a realizar las tareas simples
que les habían sido encomendadas en su infancia. Para ocupaciones que requerían una
cierta pericia y responsabilidad, por ejemplo, capataz, se aconsejaba no tomar esclavos
menores de 35 años. Los esclavos que merecían algún castigo podían ser degradados a
ocupaciones inferiores. A la inversa, la promoción de un esclavo dependía de que en la
familia existiera una jerarquía ocupacional. También, los esclavos que disfrutaban de
mejor posición en la jerarquía eran lo que pertenecían a los propietarios más poderosos de
la época. Vivían en entornos seguros económicamente y a menudo ellos mismos eran
propietarios de esclavos. En cambio, la mayoría de los rustici (esclavos rurales) habrían
vivido relativamente aislados, a un nivel de pura subsistencia, con escasa seguridad
socioeconómica y pocas perspectivas de mejora. En la sociedad romana, la diversidad de
ocupaciones y categorías de la servidumbre dispersaban a la población esclava, que
nunca sería considerada un grupo monolítico, sólido e indiferenciado. Para Colmuela,
importancia de la especialización de los esclavos: si eran tareas compartidas, el esclavo
no trabajaría con suficiente diligencia y no se podrían considerar responsabilidades
específicas en caso de salir mal la labor. En los dos últimos siglos de la República, el
número de esclavos dedicados a tareas agrícolas aumentó espectacularmente como
consecuencia del abandono de tierras por parte de los campesinos libres, a causa de las
exigencias militares de Roma o en respuesta a la presión de los terratenientes que
intentaban ampliar y desarrollar sus fincas mediante el trabajo esclavo. Durante el
Principado, el trabajo esclavo siguió teniendo papel preponderante en la agricultura. Se
argumentó que el incremento de las propiedades mantenidas con esclavos necesitaba más
supervisores. Irracionalidad económica que lleva a crisis laboral del s II dc. Sin embargo,
opinión no sustentada en pruebas fehacientes. El mantenimiento del sistema por espacio
de cuatro siglos implica que los propietarios lograban niveles altos y satisfactorios de
beneficio. En producción de cereales y vid, ocupación continua todo el año. El obstáculo
podía estar constituido por la falta de motivación: el campesino libre tenía que alimentar
a su familia. El esclavo sería alimentado por su propietario, interesado en mantener la
inversión. No sorprende que los terratenientes nunca llegan a confiar exclusivamente en
mano de obra esclava. La especialización también era una estrategia para superar la falta
de motivación. Otra: trabajo en equipos reducidos. Cartas de recomendación de Cicerón
demuestran que en Roma era posible que una persona socialmente inferior se ganara la
estima de sus superiores y que estos desearan presentar a sus sirvientes en sociedad.

Ste.Croix: La lucha de clases en el mundo griego antiguo


Cap. La propiedad y los propietarios

La esclavitud y demás formas de trabajo no libre.


Para el autor, importancia de no simplemente considerar la esclavitud en sentido estricto
(esclavitud-mercancía) sino además el trabajo no libre en sus distintas formas, siendo la
esclavitud no siempre la más importante en la esfera de la producción real, aún jugando
un papel muy significativo. La clase de los propietarios extrae la mayor parte de su
excedente de la población trabajadora mediante el trabajo no libre. Sostiente que el
asunto de mayor relevancia no es el papel desempeñado en general por el trabajo no libre
por comparación con el libre, sino el papel que desempeñó el trabajo no libre a la hora de
proporcionar su excedente a las clases propietarias dominantes. Pensamiento de Marx: la
diferencia fundamental entre las diversas formas de sociedad estriba en el modo en que se
extrae de los auténticos productores en cada caso el plustrabajo. Así, “el trabajo forzado
directo es el fundamento del mundo antiguo.” Es en ese sentido que puedo usarse el
término “economía esclavista” para hablar del mundo antiguo. Nuestro conocimiento de
la utilización de esclavos a gran escala en la producción –especialmente agrícola- se basa
en algunos documentos, incluso para la Atenas de los sV-IV ac y la Italia y Sicilia de
fines de la República y comienzos del Principado, momentos en que sabemos muy
expandido el sistema. Tres categorías de trabajo no libre bastante extendidas: esclavitud-
mercancía, servidumbre y servidumbre por deudas (compendiadas en Convención de
Ginebra-UN). Greenidge: “la esclavitud es exacción de trabajo de un individuo por parte
de otro al que el primero pertenece, mientras que el trabajo forzado es la exacción de
trabajo de un individuo por parte del gobierno o una colectividad para castigar o corregir
a una persona.” En la Antigüedad es difícil que hubiera algo más que una diferencia
técnica entre ambos grupos, por lo que se tratará los trabajos forzados como una forma de
esclavitud. Siguiendo las Convenciones, a)esclavitud como el “status o condición de una
persona sobre la que se ejercen todas o alguna de las facultades vinculadas al derecho de
propiedad.” Noción de esclavitud-mercancía. Samuel: “En Grecia, la libertad jurídica es,
esencialmente, un concepto de propiedad. Si un hombre puede tener propiedades es libre
y si es libre puede tener propiedades.” B) servidumbre, “ocupación de una tierra de modo
que quien la ocupa se halla constreñido por la ley, la costumbre o por el acuerdo a vivir y
trabajar en unas tierras que pertenecen a otro y a rendir determinados servicios, con
recompensa o sin ella y sin gozar de la libertad de cambiar su status.” Un siervo es un
campesino que no posee o no plenamente, los medios de producción de su existencia,
pero al menos los detenta, cosa que no le ocurre al esclavo. Tiene además la
responsabilidad de subvenir a su propio mantenimiento, mediante su propio esfuerzo
productivo. Se halla bajo el control de su señor, vinculado a la gleba por ley, por
costumbre, por contrato o por la fuerza (coloni tardorromano). La servidumbre puede
existir con total independencia de lo que pudiera llamarse feudalismo. C)la servidumbre
por deudas se define en la Convención como el “status o condición surgida de la promesa
que hace un deudor de prestar personalmente unos servicios como garantía de una deuda,
para cuya liquidación no se considera el valor en tasación razonable de los servicios que
se presten.” La situación del deudor moroso fue en la Antigüedad siempre muy precaria.
Podía muchas veces ser convertido realmente en esclavo, de manera legal o ilegal, lo que
significaba un cambio de status para siempre. En griego no había un término general para
designar a este tipo de personas. Aunque es un práctica extendida por todo el mundo
griego; en Atenas, abolida en la época arcaica por Solón (594-3). No se limitó sólo a
prohibir la esclavización por deudas, sino que llegó a prohibir el dejar el cuerpo en
garantía, ilegalizando todo tipo de servidumbre por deudas. No obstante, existían muchas
situaciones intermedias o especiales que contribuyen a crear lo que a Finley le gusta
llamar un “espectro” o “continuum” de status distintos que en la práctica se iban
difuminando unos en otros. Con todo, SC reconoce la necesidad de trazar líneas
divisorias y le reprocha a Finley el querer confinar el término “siervo” a la europa feudo-
medieval. Para SC, necesidad de reconocer esta categoría en la antigüedad para constatar
las continuidades. Reconoce que las categorías en las que divide el trabajo no libre no son
las que emplearon griegos y romanos. Dividían la humanidad en libres y esclavos y esto
es válido para todo el período. Se afirma que no hay diferencias en la condición legal
entre los esclavos mientras que existen muchas entre los libres. En griego existen varias
palabras, como “pais” (muchacho) o soma (cuerpo) que en ocasiones se utilizan en el
sentido de “esclavo”, junto a los términos más comunes: doulos, andrapodon, oiketes, y
también en latín servus y mancipium. Para siervo y servidumbre no hay equivalentes
técnicos estrictos ni en griego ni en latín, sin que tampoco sea perceptible esta
servidumbre a gran escala en la mayoría de las zonas griegas hasta el imperio romano
tardío, aunque hayan existido pueblos sometidos en determinadas localidades que podrían
calificarse de siervos. Para categorías intermedias no se conoce más que la afirmación de
un pasaje del “Onomástico” de Julio Pólux, un griego de Náucratis, en Egipto, que
enseñó retórica en Atenas durante el reinado de Cómodo sII. Hace referencia a los que
están “entre libres y esclavos”. 5 o 6 variantes que empiezan por los ilotas de Esparta, con
toda certeza, siervos estatales, junto con los clarotas de mnoítas de Creta, los penestas
tesalios y los mariandinos de Heraclea Póntica. El hecho es que sólo las categorías mixtas
o intermedias a las que los griegos estaban dispuestos a concederles carta de
reconocimiento constituían los pocos casos individuales que ellos mismos habían
establecido en la ley consuetudinaria y a los que se trataba como excepciones locales a la
regla general que definía que se era libre o esclavo. Hipótesis del autor. Cuando una zona
en la que existía alguna forma de servidumbre se integraba al mundo griego o romano,
esa forma tendía gradualmente a desaparecer.
I.esclavitud. Pseudo-Aristóteles, “el primer tipo de propiedad y el más necesario es el que
resulta mejor y más adecuado a la administración de una casa.” Dice Polibio que los
esclavos, lo mismo que el ganado, se hallan entre las necesidades indispensables para la
vida. Pese a todo, no debemos confundir la situación existente en las ciudades griegas con
la que se dio en Roma. En primer lugar, las clases altas de Roma, en sus buenos tiempos,
tenían un área inmensamente mayor de la que extraer su excedente. Segunda distinción:
los hombres libres humildes del mundo romano, debido a la falta de una auténtica
democracia política en él, se hallaban mucho más a merced de los poderosos de lo que
pudieran estarlo los hombres pobres de una democracia griega. En Atenas, la totalidad de
la población ciudadana contaba con derechos jurídicos que le daban a los más pobres y
humildes la posibilidad de defenderse. A los metecos (extranjeros libres que residían en la
ciudad) no se les podía exprimir con demasiada intensidad: pagaban un pequeño
impuesto al estado, pero si se elevaba bien podían trasladarse a otro lugar. En el caso del
esclavo, las tuercas podían apretarse todo lo que quisiera el amo porque no tenía ningún
derecho. Es una propiedad más y sobre él, un control ilimitado que goza su amo. Si no se
podía explotar demasiado a los ciudadanos humildes ni a los metecos, había que basar el
sistema en la explotación del esclavo. Ello explica el avance parejo de la libertad y la
esclavitud en el mundo griego que notaba Finley. No obstante, Finley se halla
incapacitado por su negativa a pensar utilizando las categorías de clase y por su desdén a
reconocer que la explotación constituye una característica de la definición de sociedad de
clases. SC se atreve a decir que, excepto en los momentos en que estos estuvieran muy
baratos (p ej, después de una guerra ventajosa), la mayoría de sus amos no los tratarían de
modo excesivamente cruento pues constituían un precioso capital humano. Catón: rebajar
las raciones a los esclavos enfermos o vender los viejos. Varrón: en zonas donde hubiera
malaria, mejor usar jornaleros (mercenarii). Colmuela: las tierras distantes al cuidado de
arrendatarios. Epicteto, esclavo manumitido, consideraba que la liberación podía ser una
esclavitud más desgraciada que la previa: procurarse la comida, el vestido, la atención
médica que antes le estaba asegurado. Durante el principado y el imperio tardío, los
esclavos imperiales gozaron de la mejor situación, llegando incluso a poseer esclavos
propios. En estos casos, se reconoce que estos esclavos tenían un status más elevado que
ciertos libertos. En el imperio romano tardío, los cubiculari eunucos de la Sagrada Alcoba
se convirtieron en personajes de gran influencia. Finley: “las mayores oportunidades de
movilidad social se hallaban entre los esclavos imperiales”. Asimismo, el panorama para
el esclavo de un hombre pobre podía ser mucho más desdichado. Durante los primeros
tres siglos de la era cristiana el cultivo de la tierra a manos de esclavos fue dando paso al
arrendamiento de tierras. No obstante, sigue siendo complejo precisar, porque el esclavo
–pensado desde las huellas que dejaba- podía desaparecer sin dejar rastros de su
existencia. El mayordomo de finca, habitualmente esclavo aún en época tardía, cuando se
supone que estaba en decadencia la institución. Al mismo tiempo, la esclavitud doméstica
siguió existiendo a gran escala. Por qué es que no oímos hablar de revueltas de esclavos
ni en Atenas ni en otras ciudades griegas en las que se desarrolló el esclavismo en
grandes proporciones ya durante época clásica, mientras que sí sabemos que se
produjeron unas cuantas de esas en varios puntos del mundo mediterráneo durante la
época helenística, sobre todo en 130-70ac. La razón estriba en la predilección en época
clásica por esclavos de diferentes lenguas y nacionalidades. Escritores griegos y romanos
lo subrayan como método indispensable para evitar revueltas. Los ilotas de Esparta
constituyeron siempre un riesgo permanente para sus señores. En general, se podía contar
con los propios conciudadanos, según Jenofonte, como guardianes gratuitos que actuarían
recíprocamente contra las fugas de esclavos.
II.servidumbre. La naturaleza exacta de su status jurídico no nos queda muchas veces
clara debido al tipo de documentación de que disponemos y constituía ya motivo de
disputa en la Antigüedad. Por ejemplo, a pesar de que los ilotas espartanos eran, sin duda,
siervos y no esclavos según mi esquema, se hace a veces referencia a ellos
específicamente como si fueran esclavos. Teodosio I llegó a proclamar, en la última
década del s IV que los coloni siervos, aunque jurídicamente hombres libres, “había que
considerarlos esclavos de la propia tierra en la que habían nacido”. En primer lugar, las
prestaciones que jurídicamente se le podían exigir a un siervo se hallaban limitadas, al
menos en teoría, por la legislación promulgada o por los acuerdos con el invasor (¿?) no
hace falta decir que la situación del siervo siempre fue precaria. A pesar de todo el siervo
no careció nunca totalmente de derechos. Podían casarse y llevar una vida familiar
bastante seguro. El esclavo no se podía casar legalmente en ningún caso. Hacia 370 todos
los esclavos agrícolas (originarii, adscripticii) ascendieron a una situación de cuasisiervos
por cuanto se ilegalizaó su venta independientemente de la de la tierra que trabajaban. La
ruptura de la familia esclava es la amenaza más eficaz que pende sobre sus miembros. El
autor realiza comparaciones frecuentes con datos etnográficos de la esclavitud del Sur de
los EE UU. No obstante, se fomentaba la conformación de familias con la idea de que así
se volvían más tratables, más ligados a la plantación, menos revoltosos. Respecto de la
situación de vivienda de los siervos resulta difícil precisar si vivían en sus aldeas
tradicionales o si vivían en fincas individuales propiedad de los señores a los que
pertenecían o a los que se habían alquilado, como ocurría con los ilotas en buena medida.
Su condición era tan famosa que en todo el mundo griego el verbo derivado de su
nombre, heiloteuein, podía asimismo utilizarse para expresar la noción de cndición no
libre de algún otro pueblo conquistado. Por conveniencia, el autor los considera “siervos
del estado”, como sin duda eran. Año a año, los éforos –principales magistrados de
Esparta- hacían una declaración formal de guerra a los ilotas, de modo que se convertían
en enemigos del estado (“polemioi”) y se los podía matar si así lo exigían las
circunstancias. La declaración de guerra a la propia fuerza de trabajo constituye un acto
tan singular que no tendríamos por qué sorprendernos que la relación existente entre
espartanos e ilotas fuera totalmente única en el mundo griego. Los mesenios constituían
la mayoría de los ilotas laconios. No eran simplemente un pueblo, hasta finales del s VIII
habían sido una unidad política autónoma, a punto de convertirse en una polis griega
independiente. Tenían un sentimiento natural de parentesco y unidad. A finales de la
república romana, como tarde, la condición de ilota había dejado de existir. Caso similar,
penestas tesalios. Si bien son mencionados como doulos, también eran empleados en la
guerra, con lo cual puede pensarse que tenían status de siervo. Época helenística:
dificultad para generalizar acerca de las modalidades de servidumbre. Heterogeneidad
intrarregional. Estrabón sobre el caso de los hierodouloi o esclavos sagrados de Asia
Menor. La opinión de SC es que la forma de ocupación de la tierra asociada a este tipo de
esclavitud distaba mucho de ser excepcional y de hallarse limitada a las tierras,
seguramente constituyó uno de los tipos más antiguos de ocupación de tierra en Asia,
pero preservada en esta forma particular que no sufrió ventas ni divisiones: tierras
consagradas y pertenecientes a los templos. No se les puede vender al margen de la tierra
en que residen. Además se prohíbe convertirlos en esclavos. Es fundamental tener en
cuenta que estas formas de servidumbre tenderían a diluirse a consecuencia del contacto
con la economía más avanzada de Grecia y Roma. De hecho, la servidumbre durante el
período helenístico constituyó una fase bastante transitoria que evidentemente empezó a
decaer en cuanto se vio expuesta a la influencia griega y romana, así que el esclavismo y
la explotación de los campesinos libres acabó por convertirse en el principal medio a
través del que extraían sus excedentes las clases de los propietarios. Colonato
tardorromano: hasta finales del s III de nuestra era no se empezó a introducir una
legislación que sometía a ciertas formas de servidumbre legal a la totalidad de la
población trabajadora agrícola del mundo grecorromano. En esbozo, los arrendatarios
(coloni) se convirtieron en siervos, vinculados a sus fincas, a sus parcelas o a sus aldeas,
si bien técnicamente seguían siendo ingenui. Si bien ni en griego ni en latín hay términos
claros para indicar “servidumbre”, la expresión latina coloni, que originalmente fuera
empleada como “granjero” o “colonizador” y durante el Principado cada vez más
asociado a “arrendatario”, a partir de Constantino (s IV), corrientemente para designar a
los siervos. A mediados del V encontramos el término latino “adscripticii” empleado para
designar a los coloni que fueran estrictamente siervos. Uso que se hace en los textos
griegos del término “perioikoi” (perieco), traducido muchas veces como “siervo”. En
Esparta, cierto grado de libertad, autogobierno en sus asentamientos, sin derechos
políticos en Esparta. Para Marx, la característica más sobresaliente de la servidumbre era
la “renta de trabajo”, obligación en trabajo o en producto para con su señor. Diferencia al
siervo del esclavo por trabajar en condiciones de producción ajenas y no como
independiente.
III.servidumbre por deudas.
No podemos citar a ninguna otra ciudad que siguiera el ejemplo de Atenas de abolirla por
completo y es de suponer que muchas permitieran incluso la esclavización de los
deudores morosos. En el Egipto de 68 dc todavía estaba en vigor la práctica de detener y
encarcelar. En el derecho romano, la situación del deudor que no cumplía fue bastante
mala desde los primeros tiempos: antigua institución del nexum: el deudor se entrega
como garantía de su acreedor, aparentemente abolida hacia 326ac. Después, la práctica
llamada corrientemente “ejecución personal” (detención efectuada por el acreedor) fue
siempre el medio más inmediato de forzar al moroso. Bastante antes del final de la
república se ideó un procedimiento conocido como bonorum venditio: la liquidación de
todas las propiedades de un deudor insolvente; asimismo la infamia, considerada una
gran desgracia. El procedimiento conocido como cessio bonorum instituido por Cesar o
Augusto, permitía a algunos deudores librarse de la ejecución personal y de la infamia:
cesión de los bienes como beneficio al acreedor, pero sólo en caso de incumplimiento por
algún tipo de desgracia: incendio, robo, naufragio. Privilegio mayor: distractio bonorum,
por medio de un curator se lleva a cabo la venta de cantidad suficiente de propiedades
que satisfaciera al acreedor. Al alcance de personas de alto rango. Addicto, siervo de su
acreedor. Es bien cierto que el acreedor que arrestaba a su deudor no tenía derecho legal
explícito para hacerle saldar su deuda. Pero ¿qué sentido tiene hacerle arrestar y correr
con los gastos de su manutención, a menos que se pensara que tenía unos valores reales
ocultos? Obligación moral de trabajar. La mayoría de los textos relativos a la ejecución
personal son del Principado. Durante el Imperio tardío la situación de las clases bajas se
fue deteriorando cada vez más y se aprobaron ciertas leyes que daban algún tipo de
protección a los humildes, progresivamente despreciadas con mayor impunidad por los
poderosos. Según la teoría jurídica una persona libre no podía, por lo genera, convertirse
en esclava en el territorio romano. Excepciones: esclavizaciones por crímenes cometidos,
condena a las minas o canteras. Desde Constantino, venta de recién nacidos. También,
venta de niños mayores, consecuencia de casos de extrema pobreza o endeudamiento.
Algunos adultos necesitados, también se vendían por necesidad. Durante la llamada
“Gran persecución” en los primeros años del s IV, sabemos que se condenó a muchos
cristianos a las minas de cobre al sur de Palestina. SC: definir a la esclavitud como la
forma dominante de trabajo no libre en la Antigüedad, no en sentido cuantitativo, sino
porque constituyó la forma arquetípica de trabajo.

Finley: Esclavitud antigua e ideología moderna


Cap 2. Aparición de una sociedad esclavista

Los griegos y los romanos transformaron la esclavitud en un sistema institucionalizado de


utilización a gran escala de trabajo esclavizado, en el campo y las ciudades. En términos
marxistas, “el modo de producción esclavista fue el invento decisivo del mundo
grecorromano”. Primera distinción, trabajo para sí (familia nuclear o global)/ trabajo para
otros, esto implica que no sólo que esos “otros”se hacen con parte del producto, sino que
suelen regir el trabajo que se hace y la forma de hacerlo. El trabajo obligatorio adopta una
considerable variedad de formas: esclavitud por deudas, clientela, peonaje, ilotaje,
servidumbre, esclavitud mueble. Sea cual fuere, es radicalmente distinta de la que hay
tras el trabajo contratado. El asalariado también renuncia a cierta independencia, pero no
hay punto de comparación. En las primeras sociedades, el trabajo libre asalariado era
intermitente, accidental, episódico. En el capitalismo la fuerza de trabajo se convirtió en
una de las principales mercancías del mercado. En la esclavitud, por el contrario, la
mercancía es el trabajador mismo. El esclavo y el asalariado libre se sitúan en los
extremos de trabajo para otros. Debates teóricos acerca de la pertinencia de generar un
modelo para analizar todos los tipos históricos diferentes de esclavitud. Para Finley no se
puede traducir sin más los términos ilota, doulos, servi. El magnetismo de la tradicional
división tripartita del trabajo en esclavo-siervo-libre es irresistible. Los procedimientos
varían, el más corriente es considerar siervo a todo lo que no sea ni esclavo ni hombre
libre. El feudalismo cuasi-universal. Extremando el planteo, autores como Diakonoff no
hay diferencia entre esclavos y siervos por ambos ser explotados por coerción
extraeconómica y privados de la propiedad de los medios de producción. Modelo
engelsiano de modo de producción común típico de la Antigüedad. Meillassoux: “no es
tan evidente que la esclavitud sea sólo una relación de producción”. Salta a la vista que
todas las formas de trabajo involuntario pueden clasificarse formalmente en una categoría
única, pero es una clasificación útil? Distinciones: ilotas, “prisioneros colectivos”,
mientras que los siervos por deudas y esclavos caían en cautiverio individualmente.
Además, toda categoría de trabajo obligatorio distinta de la del esclavo mueble o personal
poseían derechos limitados de propiedad y por lo general derecho más amplios en la
esfera de la legislación conyugal y familiar. La cuestión es si tales distinciones, cuya
existencia no puede negarse seriamente, contribuyen a la comprensión de la aparición de
una sociedad esclavista. En tanto que mercancía, el esclavo es una propiedad. Las
limitaciones jurídicas de los derechos del propietario de esclavos también son una
cuestión secundaria. La propiedad como categoría histórica. Que un propietario de
esclavos no ejerciera todos sus derechos sobre su propiedad esclava era siempre un acto
unilateral de su parte. Y lo mismo su reverso, la concesión de un privilegio o un gesto de
benevolencia. No apreciar el sentido fundamental de esta unilateralidad aniquila la
posibilidad de comprender la naturaleza y la historia de la esclavitud dentro de una
sociedad dada. Los derechos del propietario sobre el esclavo eran absolutos en más de un
sentido. El esclavo no sólo sufría la pérdida total del dominio sobre su trabajo, sino la
pérdida total de gobierno sobre su persona y su personalidad: la unicidad de la esclavitud
se encuentra en el hecho de que el trabajador era una mercancía. Su absoluta carencia de
autogobierno se extendía al infinito, hasta sus hijos y su descendencia. Este absolutismo
de los derechos del propietario lo facilitaba el hecho de que el esclavo era siempre un
foráneo desarraigado. Recién en 325 dc Constantino ordenó interrumpir la
desmembración de familias esclavas, que podemos suponer por los documentos (ausencia
de ventas conjuntas de varones con mujer e hijos) era una práctica bastante extendida.
Abundancia de ventas de esclavas solas: separación de las familias, a menos que se esté
dispuesto a creer que eran todas o bien huérfanas o viudas sin hijos. De acuerdo a
distintos autores, la amenaza de la venta era lo bastante grande para afectar a la vida de
todos los esclavos. Tres elementos de la esclavitud: estatuto de propiedad del esclavo, lo
absoluto del gobiernos sobre éste y su desarraigo, favorecían a priori poderosamente al
propietario. Los esclavos eran un tipo dentro de una más amplia clase de trabajadores
involuntarios, susceptibles de ser divididos en subtipos. Los esclavos eran una clase
lógica y jurídica, pero no en el sentido normal del término, una clase social. Qué dio
lugar a la transformación de los esclavos individuales en sociedades esclavas y qué
provocó la continuación y la inversión del proceso? El trabajo libre nunca fue eliminado.
La coexistencia con el trabajo esclavo fue a menudo una simbiosis. En Atenas, los más
bien misteriosos grupos conocidos por pelatai y hektemoroi fueron sustituidos por
esclavos tras las reformas de Solón. En Esparta, la supervivencia de los ilotas hizo
innecesaria la adopción de la esclavitud. La dispersión griega a partir del sVIII ac en
territorios ocupados por pueblos cuya estructura social estaba menos avanzada dio lugar a
sistemas mixtos: la mano de obra forzada y no esclava se difundió ampliamente en el
campo, mientras que en las ciudades se fomentó la esclavitud auténtica. Continuidad
helénica y romana. Exceptuando la península itálica, la norma hasta fines del Imperio
parece haber sido esclavitud urbana, mano de obra rural más dependiente que
esclavizada. Las sociedades esclavistas no tuvieron por qué darse en todas las zonas de lo
que acabó siendo el Imperio: idea de unidad político-cultural pero no necesariamente
económico-social. En el esquema conceptual de Wallerstein, fue un “imperio mundial”,
no un “sistema-mundial”, una estructura en la que diversos regímenes de trabajo y modos
de producción coexistían y se vinculaban política antes que económicamente. Un informe
del desarrollo de la esclavitud debe limitarse a las zonas centrales de Grecia, Italia y
Sicilia. El lugar de los esclavos no está en relación con su número total, sino con su
situación: quiénes eran sus propietarios y qué papel jugaban en la economía. En la
práctica, la mayoría de las ocupaciones eran compartidas por esclavos y hombres libres.
Jenofonte: “los que pueden compran esclavos para tener compañeros de trabajo”. A
grandes rasgos, los hombres libres dominaban el laboreo de escala reducida, en gran
medida agricultura de subsistencia, así como la pequeña producción mercantil y el
pequeño comercio urbano; los esclavos monopolizaban la producción a gran escala, tanto
en el campo como en los sectores urbanos: constituían el principal volumen de ingresos
inmediatos de la propiedad. El punto de partida convencional de la sociedad esclavista ha
sido casi siempre el estado “natural” de guerra que se ha creído que existía en tiempos
antiguos. La teoría de las conquistas sirve para explicar el carácter específico de la
sociedad esclavista romana, no su aparición. Una condición necesaria para el apropiado
suministro de esclavos no es la conquista sino la existencia, fuera de la sociedad en
cuestión, de una “reserva” de mano de obra esclava en potencia, a la que la sociedad
pueda recurrir sistemáticamente. La argumentación de Finley parte de un planteamiento
distinto: la demanda de esclavos es anterior al suministro. Tres condiciones: en un mundo
predominantemente agrícola, la propiedad privada de la tierra, con concentración
suficiente en pocas manos para necesitar trabajadores extra familiares que mantengan en
un nivel constante la fuerza de trabajo. Segunda, fomento suficiente de la producción
mercantil y los mercados. Hipotéticamente, los ilotas y modalidades similares de
trabajadores dependientes pueden emplearse en las sociedades no productoras de
mercancías, pero los esclavos deben importarse con regularidad, por los que hay que
pagar en consecuencia. Tercera, falta de mano de obra interna. Tres condiciones que
deben darse al mismo tiempo: Atenas durante el VI ac y Roma hacia el III ac.
Documentación referente a cronología y desarrollo de la esclavitud, más abundante en
Atenas. Antes de 600 ac, aumento de población, clase dominante de familias eupátridas
poseía gran parte de la tierra, urbanización y producción de mercancías con cierto
desarrollo en campo y ciudad. Solón aporta la capital condición negativa: prohibición de
servidumbre por deudas. Las familias pudientes entonces, necesitaron una fuerza de
trabajo que sustituyera a la que habían perdido en virtud de las reformas de Solón;
recurrieron a los extranjeros. Por qué? Pentakosiomedimnos del s VI, tenía que aportar
para mantener su posición 500 medimnos al año, categoría relativa a la propia sociedad.
2/3 más que lo estipulado para un caballero, 2 veces y ½ más que lo establecido para los
hoplitas. Parte de esos 500 medimnos consistía en mercancías. Además fue fundamental
para la polis la concepción de ciudadanía inseparable de la posesión de tierra, la
obligación de servicio militar y la religión. El campesinado había obtenido su libertad
personal y su derecho a la tierra no sin luchas, en que también había conquistado la
ciudadanía. Esto en sí mismo era radicalmente nuevo en el mundo y condujo a la segunda
innovación notable: la sociedad esclavista. La creación de este tipo de hombre libre en un
mundo de parca tecnología preindustrial condujo al establecimiento de una sociedad
esclavista. No hubo alternativa práctica. Ante el argumento del rendimiento productivo,
griegos y romanos obtuvieron beneficios sin contratiempos de sus esclavos; carecemos de
bases para hacer comparaciones de eficacia, productividad o rentabilidad.

Cap4: La decadencia de la esclavitud antigua


En el año 404 dc la noble dama romana Melania, de la antigua gens de los Valerios
convenció a su marido Piniano de desprenderse de sus bienes mundanos para llevar una
vida santa y cristiana. Las vastas sumas obtenidas se emplearon en obras caritativas.
Además, manumitió a 8.000 de sus esclavos. Contemporáneamente, en los años del rey
godo Alarico, los emperadores hacían lo imposible para evitar la esclavitud de los
campesinos ilirios que huían de los bárbaros. Cuando los visigodos se instalaron en
Hispania adoptaron muchas de las estipulaciones tocantes a la esclavitud en su versión
vulgar del derecho romano. Eran esclavos todos los servi de los códigos germánicos?
Hemos de suponer que los coloni se incluían entre los servi? Los emperadores del s IV
estaban preocupados por las finanzas imperiales, no pensaron en redactar las normas del
colonato. Lo que se nos antoja confusión es en efecto capital para toda la cuestión de la
decadencia de la esclavitud en la Antigüedad. Mientras hace falta mano de obra, la
esclavitud no puede desaparecer sin más; ha de reemplazarse. El imperio romano conoció
al final una lenta y cuantitativa decadencia en cuanto a los esclavos, aunque la
investigación reciente pone de manifiesto que la magnitud del descenso fue menos que el
que suele creerse. Es posible que se diera un cambio en la condición social y
organización del trabajo. Dónde? En qué sector o sectores de la fuerza de trabajo?
Explicaciones convencionales: la humanitaria puede descalificarse en el acto, ya se crean
estoicos o cristianos los agentes morales. Pocas huellas de abolicionismo pueden
detectarse aquí: estipulaciones papales y conciliares que desde principios de s V
limitaban y hasta prohibían la manumisión de esclavos propiedad de la iglesia o de los
clérigos. Las santas Melanias eran laicas que como individuos se desprendían de sus
riquezas. Segunda explicación: teoría de las conquistas, mientras más partes del mundo se
anexaran al Imperio menores eran las áreas de dónde podían extraerse esclavos. Las
conquistas ya casi habían terminado a la muerte de Augusto en el 14dc. Por qué la
deficiencia de aprovisionamiento no comenzó a hacerse sentir en la generación siguiente?
Hace un siglo ya advertía Mommsen que, casi sin excepción, los esclavos especificados
en las fuentes literarias o epigráficas eran o de Italia o de las provincias interiores del
Imperio. Ej, venta de niños. Además, las guerras continuaron y los prisioneros siguieron
vendiéndose y engrosando la esclavitud. Los traficantes tenían acceso a los territorios
ajenos al domino romano, al mundo germánico en particular. Subproducto de esta teoría:
incremento de los costes que los volvió irrentables y que condujo a los patrones a buscar
otras fuentes. No se puede afirmar que hubiera disminución numérica. La tesis del
aumento de precio no se ha confirmado. El abastecimiento en el Nuevo Mundo se hizo a
través del comercio y no de la conquista. En los EE UU la población existente llegó a
reproducirse. También se criaron de este modo muchos esclavos en el mundo romano. Sin
embargo, en el bajo Imperio, en términos generales, los patronos nunca fueron capaces de
mantener una dotación suficiente de mano de obra esclava. De donde se infiere que la
causa de la caída se encuentra en el seno de la sociedad misma, que la explicación debe
ser de orden estructural. Estrictamente hablando, deberíamos embarcarnos en la historia,
no de la esclavitud, sino de la sociedad grecorromana de los últimos siglos. Debemos
considerar otra vez las condiciones que fueron necesarias para el desarrollo de la
esclavitud. Si Finley está en lo cierto, tendríamos que detectar cambios en alguna de estas
condiciones para que la esclavitud decayese. Partamos de la tierra. La propiedad privada
se mantuvo durante todo el Imperio. Una vez que hubo cesado la incorporación de
nuevos territorios y hubo terminado la colonización de tierras adquiridas en estado de
subdesarrollo, toda la acumulación ulterior tuvo que ser necesariamente a costa de los
propietarios menos afortunados o menos poderosos. La supervivencia de numerosas
propiedades de tamaño medio a lo largo de todo el imperio implica que los pequeños
propietarios fueron las víctimas principales. Es preciso subrayar que en cualquier parte de
las provincias exteriores al núcleo grecorromano se encuentra una latente población de
agricultores que no eran ni esclavos ni libres: “clientes”. Qué modelo era más común, la
consolidación territorial de las propiedades o la simple acumulación de unidades
dispersas en manos de propietarios aislados? Eran explotados los territorios mayores
como unidades simples o fraccionados en unidades múltiples? Aparentemente, las
propiedades dispersas representaban el modelo normal y la explotación de grandes
terrenos se hacía normalmente con divisiones previas en unidades menores. Unidad
óptima de explotación, aproximadamente 200 jugera (50 hectáreas). Cómo podía el
terrateniente antiguo aumentar la productividad de sus propiedades una vez que había
alcanzado la unidad óptima de explotación y la mejor combinación de cultivos,
encontrado formas de mantener a sus esclavos ocupados todo el año a un máximo de
intensidad laboral y hecho todos los ahorros posibles mediante la especialización o la
cicatería? La única solución sería el adelanto tecnológico. Podemos decir que durante el
imperio no hubo ningún estancamiento de la técnica ero tampoco se dio nunca ninguna
conjunción importante de invenciones que potenciara la economía antigua hacia fuerzas
cualitativamente nuevas de producción. Por otra parte sí debemos considerar que la
productividad aumentó con el paso de los esclavos a los coloni. Shtaerman: estaban más
interesados que los esclavos en el resultado de su trabajo. En cuanto a la 2da de las 3
condiciones a analizar, el nivel de la producción mercantil y mercados: rigidez
=>sociedad compuesta de campesinos pobres, inquilinos y esclavos, bajo poder
adquisitivo. Decadencia de producción mercantil en las fincas de tamaño grande y medio.
Declive significativo de la producción mercantil en el imperio en su conjunto. Dos
procesos: expansión de la costumbre de pagar en especie al Estado. El otro proceso, en
los últimos siglos del Imperio occidental se incrementó la huida de las ciudades de los
sectores más ricos sobre todo en las zonas más sensibles a las invasiones germánicas.
Decadencia generalizada de la población urbana. Cuando los adinerados terratenientes se
retiraron a sus fincas rústicas transformaron sus nuevas bases de operaciones en centros
fortificados y en comunidades autosuficientes. La producción de mercancías se reorientó
y redujo el mercado en sentido global. 3. disponibilidad de abastecimiento de mano de
obra “interna”: el cambio fundamental en la estructura político militar que se dio a lo
largo de la historia imperial romana fue quizás el factor decisivo en el reemplazo
paulatino de los esclavos por otro tipo de mano de obra. Desarrollo dialéctico. Lento
proceso de prácticas. Fustel de Coulanges: la práctica y n la legislación creó y fomentó el
colonato. Erosión gradual de la capacidad de las clases inferiores de resistirse a trabajar
en beneficio ajeno en condiciones por debajo de la plena libertad de contrato. El proceso
no lo comenzó el Estado aunque tampoco lo entorpeció: en tiempos remotos, el
campesino incorporado en la comunidad como miembro cabal. En Roma nunca alcanzó
el status de su par ateniense pero su ciudadanía y su aportación militar tenían bastante
peso. A partir de Augusto se transformó todo. La ciudadanía perdió su antiguo
significados: los derechos políticos asociados se desvanecieron y durante 3 siglos el
servicio militar obligatorio fue sustituido por alistamiento voluntario, aliviando a los
hombres una pesada carga pero apartándoles de la única arma importante que tenían
muchos hombres de cara al estado. S II, distinción formal entre humiliores y honestiores.
Progresivamente todo el peso de los impuestos recayó sobre la tierra, recayendo con
máxima fuerza, directa o indirectamente, sobre lo que de hecho las trabajaban. Las
crecientes necesidades fiscales pueden atribuirse en primera instancia a la burocracia que
aumentaba en número y en gastos. A fines del II entró en escena un factor exterior: las
serias agresiones extranjeras contra el imperio que acontecían por primera vez desde
hacía más de 200 años. Si bien la expresión “invasiones bárbaras” ha quedado ya
anticuada, esto no neutraliza el cúmulo de daños financieros y materiales inflingidos por
50 años de continua guerra civil en el s III y por las continuas y ulteriores intentonas de
los germanos, persas en Oriente, entre otros. La doble carga de los impuestos y la guerra
condujo a muchos campesinos o al bandidaje o a buscar protección cerca de algún
poderoso individuo local: institución del patrocinium, a cambio de protección y cierto
desahogo, el campesino aceptaba la autoridad de un señor rural sobre sí y sobre su
propiedad y por tanto la pérdida de la independencia que le quedaba. Cronología del
término coloni idem SC.

García Mac Gaw: La transición del esclavismo al feudalismo y la villa esclavista

Argumento a favor de la conveniencia de abandonar el concepto de modo de producción


esclavista para la historia de Roma, tanto en la república como en el imperio. No implica
desconocer la presencia de esclavos ni la evidencia de explotación, pero sí abandonarlo
como fundamento económico explicativo de la organización social romana, centrado
especialmente en el modelo de la villa de Colmuela. Partimos de la idea de que es
necesario articular los factores económicos en el cuadro mayor de los elementos jurídicos
y políticos, dominantes para las formaciones sociales mediterráneas del período clásico.
Breve estado de la cuestión: Para Hopkins, una sociedad es esclavista cuando los esclavos
alcanzan un porcentaje poblacional superior al 20% y juegan un papel importante en la
producción. Para Ste.Croix, el modo de producción dominante es esclavista porque la
mayor parte del excedente producido para la clase dominante provendría de la
explotación de fuerza de trabajo esclava o “no libre”. Anderson, el modo de producción
esclavista como invención decisiva del mundo grecorromano. Absoluta en su forma,
dominante en extensión, masiva y general. Finley, coexistencia simbiótica de mano de
obra esclava y libre. Desestima aspectos numéricos: importancia de acuerdo al papel
jugado en la economía. Hombres libres dominan pequeña producción y esclavos
monopolizan la de gran escala. Para este autor, la sociedad romana es esclavista aunque la
circunscribe a las zonas centrales del imperio: unidad político-cultural // socioeconómica.
Meillasoux: la lógica del mercado esclavo constituye un modo de reproducción antes que
un sistema de producción. El esclavismo como modo de producción se caracteriza por
apropiación del excedente a partir de la organización de un sistema racional de
explotación, ligado con la villa y el latifundium esclavista, producción orientada hacia la
satisfacción de la demanda en el mercado. Finley y Anderson periodizan el desarrollo
pleno de las relaciones esclavistas entre los sII ac y II dc. Su crisis habría desencadenado
la crisis del sIII. Algunos historiadores han insistido en la persistencia de las relaciones
esclavistas hacia la alta edad media (Bonassie y Dockes). En términos marxistas esto
supondría una continuidad de los esclavos pero no así del sistema esclavista, centrado en
el modelo de la villa de Colmuela. El paso progresivo hacia la sociedad feudal sería el
resultado de una homogeneización de la clase productora centrada en la figura del coloni.
Lo que MG trata de demostrar es que el sistema de la villa esclavista como se lo ha
pensado tradicionalmente no es suficiente para ser sostenido como el fundamento
económico de la organización de la producción romana. Finley develó hasta que punto
los aspectos ideológicos decimonónicos están presentes en la constitución de la
problemática historiográfica del esclavismo, que desarrollará aspectos complejos durante
la guerra fría y sus implicancias. El estudio de la villa latina se estructura a partir de las
obras de los agrónomos latinos Catón, Varrón y Colmuela, aportes de Cicerón, Plinio el
joven y Horacio. Promedio de la unidad productiva, 200 ha, propietario absentista,
supervisión de esclavo “villicus”. Organizado sobre la decuria: grupos de 10 esclavos
supervisados trabajando encadenados, produciendo para el mercado. Las obras de los
autores mencionados además de ser técnicas son obras morales. Paralelamente a este
modelo, distribución de tierra en una miríada de pequeños subarrendatarios directamente
ligados al cultivo de su tierra. Evidencia de resistencia de la pequeña propiedad
campesina. El trabajo clásico de Carrington sobre las villae rusticae de Campania ilustra
claramente esa coexistencia. 3 tipos: combinación entre residencia acomodada de verano
y villa rustica verdadera; granja modesta, espaciosa, construida para el uso de un granjero
acomodado; factoría agrícola trabajada por esclavos. La producción de aceite y vino en
escala es la única actividad de la cual se tiene evidencia (clases 1 y 3). Los pequeños
granjeros, que en grandes números eran una cantidad igual que los propietarios
absentistas, en general llevaban adelante una variedad de actividades. Para Rathbone lo
que distingue al sistema de explotación de la villa desde el punto de vista de la
racionalidad económica no es tanto la forma en que explota a la fuerza de trabajo esclava,
sino su capacidad de aprovechar el subempleo de la fuerza de trabajo libre disponible en
los alrededores. Se deduce a partir de Colmuela que el arrendamiento a los colonos libres
estaba por lo menos tan extendido como la explotación por el propio amo o su encargado
esclavo. Descripción de Plinio: cobro de la renta en especie a los coloni, utilización de los
esclavos para supervisar el trabajo de los colonos. Hopkins reconoce que en la mayoría
de las partes del imperio la esclavitud tuvo un papel menor en la producción. SC asume
que la masa de la producción grecorromana provenía del trabajo libre. Finley considera al
imperio como una unidad antes política que económica. Por qué debemos considerar a la
sociedad romana como esclavista, si el volumen mayor de los excedentes acumulados por
los romanos provenían, probablemente hasta el s Idc, de los tributos de guerra
distribuidos a las clases dirigentes que controlaban los diferentes resortes del poder? El
argumento de SC para caracterizar a la sociedad como esclavista es que las mayor parte
de los excedentes apropiados proviene de la producción esclava. Esto se comprueba falso
a la luz de la vigencia de la unidad de producción campesina. De acuerdo a Plinio (...) no
podemos saber cuántos de los esclavos que aparecen son instrumentos verdaderos y
cuántos de ellos supervisores. Tampoco es útil hacer la distinción entre áreas centrales
esclavistas y periféricas con distintos sistemas de explotación: cuánta tierra en las áreas
centrales esclavistas y cuántas de la periferia corresponde a la propiedad de los grandes
terratenientes? El sistema de la villa en realidad refuerza el lugar social de la clase
dominante. Fundamento del propietario absentista que tiene un tol como clase dominante
en el ámbito urbano apoyado en su propiedad rural, de la cual está generalmente ausente.
Este lugar social y no el tipo de apropiación concreto de la renta, define la clase.
Excedente apropiado a través de multiplicidad de sistemas, ninguno alcanza para
caracterizar al conjunto. La clase dominante romana no se define sólo por su condición
de propietaria, sino también de clase política, por lo menos hasta la desaparición del
sistema semi-independiente del municipio.

Hopkins: Conquistadores y esclavos


Cap II. El desarrollo y la práctica de la esclavitud en los tiempos romanos.
Si por sociedad esclavista entendemos una sociedad en que los esclavos desempeñan un
papel importante en la producción y constituyen una gran proporción de la población
(aprox 20%), sólo un puñado de sociedades humanas puede denominarse en rigor
sociedad esclavista. En la Antigüedad, dos casos establecidos: Atenas clásica e Italia
romana. Lleva implícita la afirmación de que en la mayor parte del Imperio la esclavitud
tuvo una importancia secundaria en la producción. Sociedades esclavistas americanas,
condiciones semejantes: expansión europea, ausencia de fuerza de trabajo disponible y
eficaz, importación masiva de africanos como fuerza de trabajo, estrechos vínculos entre
producción esclavista y sociedades no esclavistas económicamente desarrolladas que
suministraban instrumentos de producción y mercados para vender el producto excedente
producido por esclavos. 4 aspectos importantes de la esclavitud romana que parecen
excepcionales en comparación con los estados del sur de EEUU: elevado nivel social de
un importante conjunto de esclavos profesionales, alta tasa de manumisión, asimilación
de los manumitidos a la sociedad ciudadana, importación de esclavos para trabajar tierras
previamente cultivadas por ciudadanos: fenómeno particular de importación de esclavos
y expulsión de ciudadanos. Para el autor, la esclavitud en masa en la Italia romana fue
una consecuencia de la conquista. En 260 ac Roma era una ciudad-estado pobre pero
políticamente poderosa que ejercía el control de Italia central y meridional. A fines del s I
ac Roma controlaba un imperio que se extendía desde el Canal de la Mancha al Mar Rojo
y desde Argelia al Mar Negro. Los esclavos se concentraban en el corazón del imperio,
una mayoría probablemente fueran prisioneros de guerra. Entre los esclavos agrícolas
predominaban los hombres. La conquista, el saqueo y la administración de un imperio
transformaron el viejo orden político. Limitación de la oligarquía por un electorado de
ciudadanos campesinos armados. Su sustitución por esclavos fue a partir de fines del s II
ac motivo de una serie de desórdenes políticos. En calidad de soldados y de proletariado
de Roma, constituyeron un factor desencadenante de las guerras civiles que marcaron la
muerte de la república (133-31ac). Para el autor, los romanos conquistaron toda la cuenca
del Mediterráneo por un afán militarista. Durante 2 siglos los romanos movilizaron
alrededor de la 8va parte de los ciudadanos adultos varones. Mayor y más prolongado
esfuerzo militar realizado en la historia de los estados preindustriales. Desde el punto de
vista económico, las guerras en el extranjero, desastrosas para los romanos pobres y
provechosas para los ricos: la guerra privó a las familias pobres de trabajo masculino,
tierras ocupables por terratenientes, aprovisionamiento de trabajo esclavo. Rapacidad: a
las provincias primero se las saqueaba y luego se les exigía el pago de impuestos. Tiberio
Graco trató de limitar la cantidad de tierra pública que podían cultivar los ricos y propuso
que el resto se distribuyera a los pobres. Los nobles conservadores lo asesinaron. En el
curso del siglo siguiente los soldados apelaron una y otra vez a sus generales en demanda
de tierras para establecerse y se mostraban decididos a pelear por lo que querían.
Consecuencia: los pequeños agricultores fueron a menudo desplazados por veteranos de
guerra. La presión combinada de campesinos, ex soldados y esclavos sobre la tierra
italiana se alivió gracias a la migración de varios cientos de miles de soldados y civiles a
las colonias establecidas por Julio César y Augusto en las provincias (50-10ac) y a los
ulteriores asentamientos en Italia del Norte. Estructura económica de posesiones
agrícolas esclavistas: Colmuela recomendaba para una granja de 200 iugera (50ha) el
trabajo de 8 esclavos adultos varones. De acuerdo a las extensiones entregadas en las
colonias, la misma superficie de tierra podía darse a 20 familias de colonos libres o a 8
esclavos. Es probable que la mayor parte de este excedente se vendiera en el mercado de
Roma, sosteniendo el consumo del proletariado urbano. La entrega de trigo subsidiado y
luego gratuito a los ciudadanos que vivían en la ciudad de Roma debió ser una importante
contribución al sostenimiento del mercado. Por qué esclavos y no ciudadanos para
trabajar la tierra de los terratenientes? Puede decirse que los romanos conquistadores se
limitaban a aprovechar sus victorias, esclavizar a los derrotados y transportarlos a Italia
para que trabajaran. Alternativas tradicionales del mundo mediterráneo: matar a los
cautivos o pedir rescate por ellos, perdonarlos y exigir indemnización o el pago de
impuestos. Parece ser que la esclavitud era la solución menos común, reservada a
enemigos particularmente enconados. Para los ricos, utilizar esclavos en vez de hombres
libres presentaba ventajas comparativas: exentos del riesgo de ser llamados para el
servicio militar, a total disposición de los amos. La esclavitud permitía a los amos vender
la tierra con una adecuada cantidad de mano de obra anexa. Los esclavos podían ser
organizados en cuadrillas permanentes de trabajo. Los romanos carecían de tradición que
legitimara el empleo regular de hombres libres. Aunque la expulsión de campesinos libres
creó una enorme reserva de ciudadanos sin tierra o subempleados. Es posible que los
ricos se valieran de ella para trabajar sus fundos, como jornaleros o en calidad de
arrendatarios. Julio César aprobó una ley por la cual al menos 1/3 de los hombres
empleados como criadores fueran libres. El arrendamiento era una forma bien establecida
y en las provincias siempre fue mucho más extendida que la esclavitud. El inconveniente
más grande de los esclavos era su coste elevado, probablemente fueran baratos sólo
después de una batalla o en momentos de abundancia en una provincia conquistada. No
obstante, la esclavitud se prolongó demasiado como para haber constituido un problema
real. El elevado coste de capital de los esclavos llevó a la creación de unidades lo
suficientemente grandes como para darles trabajo todo el año y contribuir a una elevada
productividad. La posesión de esclavos daba status. Permitía cierta especialización
agrícola. En una sociedad en la que no existía mercado de trabajo libre, el reclutamiento
por la fuerza era probablemente el único método de asegurar dependientes con
habilidades especiales. Los nobles romanos, en las circunstancias excepcionales de
riqueza imperialista, podían hacer frente a los costes. La esclavitud entonces debe
considerarse también un producto de la política romana. A través del período de
conquista, grandes sectores de la plebe tenían el suficiente poder político y militar como
para limitar el poder de los nobles y asegurarse su tajada en el reparto del botín imperial:
los ciudadanos romanos que vivían en Italia estaban exceptuados de impuestos directos
(después de 167ac); los ciudadanos que vivían en la ciudad de Roma recibían subsidio
(122ac) y eventualmente trigo gratuito (58ac). Los esclavos eran extranjeros importados
por la fuerza a quienes se explotaba en un grado y de una manera que los ciudadanos no
habrían permitido. La esclavitud permitía el despliegue ostentoso de riqueza en los
palacios de los ricos sin que ello implicara la directa degradación de los pobres. Sin
embargo, no hay pruebas de que la captura de esclavos fuera un objetivo primordial de la
guerra. Campesinos libres expulsados: como soldados suministraban el medio para
nuevas conquistas; como plebeyos, formaban un mercado de consumo del producto que
los esclavos producían en los fundos ricos. Tanto la democracia en Atenas como los
privilegios plebeyos en Roma fueron posibles gracias a la combinación de conquista
imperial y esclavitud. No obstante, importante cantidad de libertos, la mayoría de los
cuales recibió la ciudadanía romana. En las provincias, los libertos del emperador
supervisaban la percepción de impuestos al tiempo que vigilaban las actividades de los
gobernadores senatoriales. Nuestras fuentes dan la impresión de que en los niveles más
humildes de la sociedad los libertos dominaban la vida comercial de la ciudad de Roma.
Por qué los amos romanos liberaron tantos esclavos? Algunos historiadores lo asociaron
con lo humanitario y un elemento suavizante de un sistema cruel. Para Hopkins, lejos de
actuar como elemento disolvente del sistema, reafirmó su vigencia. La manumisión
reforzó la esclavitud debido a que muchos esclavos pagaban cuantiosas sumas por su
libertad. La perspectiva de convertirse en hombre libre mantenía al esclavo bajo control y
dedicado al trabajo, mientras que la exigencia de un precio de mercado como coste de
libertad ponía al amo en condiciones de comprar sustituto. Contradicciones: dice el autor
que la mayoría de los esclavos sólo eran liberados por la muerte. “todos los esclavos son
enemigos”, decía un proverbio romano. Las rebeliones de esclavos atestiguadas nos
muestran esclavos que no aspiraban a la abolición de la esclavitud sino sólo a un
intercambio de papeles con sus amos o a la fuga a sus países de origen. Tácito: “ahora
que nuestras casas incluyen tribus cuyas costumbres son opuestas a las nuestras, con
cultos extraños o sin ningún culto en absoluto, jamás lograréis someter tan heterogénea
humanidad a no ser por el terror.” Los esclavos romanos contaban con una ventaja
decisiva sobre los esclavos negros americanos: no tenían marcas distintivas externas. Los
intentos por hacerles usar una ropa especial fracasaron por miedo a que ellos mismos se
dieran cuenta del poder que les daba su número (Séneca). En una sociedad sin
fotografías, a los esclavos que se fugaban les resultaba relativamente fácil pasar
desapercibidos. Collares de hierro encontrados por arqueólogos con inscripciones
como”me fugué, detenme, devuélveme a mi amo zonino y recibirás una pieza de oro en
recompensa”. Los filósofos estoicos insistieron en la humanidad común de esclavos y
hombres libres. “Sólo su cuerpo está a merced del amo; la mente es dueña de sí misma y
es libre” (Séneca). Se oponían a la crueldad pero nunca se propusieron la abolición de la
esclavitud, de modo análogo a los cristianos. No obstante, la filosofía y el cristianismo
ayudaron a suavizar el rigor del derecho romano: se prohibió vender esclavos como
gladiadores o prostitutas, no se permitía a los amos castigar en exceso ni matar a los
esclavos, se desaconsejó la separación de familias. Un magistrado podía ordenar que los
esclavos que recibían malos tratos fueran vendidos a otro amo. Condición social y
jurídica. Varrón: los esclavos agrícolas eran “herramientas articuladas”, a diferencia de
las “semiarticuladas” (bueyes) o las “mudas” (carros). Sin embargo, considerable minoría
de esclavos que tenían prestigio, poder e influencia social: su condición social entraba en
conflicto con su condición legal de esclavos. No sólo los favoritos de los gobernantes,
sino esclavos profesionales: médicos, maestros, escritores, contables, agentes, alguaciles,
capataces, secretarios, capitanes navales. La esclavitud constituyó uno de los métodos
más importantes de reclutamiento de individuos de gran cultura para llevarlos a trabajar a
la Italia romana. La riqueza de Roma como capital cultural del imperio dependía en gran
parte de esclavos extranjeros educados. Además, burocracia creciente y prejuicio acerca
del trabajo dependiente: los gobernadores y emperadores ocupaban los cargos de
administración sobre todo con esclavos y libertos. La concesión de libertad en la casa
imperial fue a menudo la manera de resolver la incongruencia entre la condición legal de
los esclavos cultos y su efectivo poder y responsabilidad. La institución del “peculium”
permitió a los esclavos tener un capital activo, que su amo les “prestaba”; ventaja
decisiva sobre los libres pobres. Además hay pruebas de que los amos pagaban
regularmente a algunos esclavos un sueldo mensual, que podían ahorrar y eventualmente
utilizar para comprar su libertad. Incentivo para un trabajo bien hecho. También liberaban
a sus esclavos como ostentosa prueba de riqueza y de poder. La venta no era la única
fuente de ganancia. Era costumbre que el liberto debiese a su amo anterior y actual patrón
todo un conjunto de obligaciones no especificadas (obsequium, reverentia, officium) y
deberes específicos (operae); se suponía que el liberto permanecería al servicio de su
patrón mientras este viviera. Abundaron las críticas acerca de la insolencia de algunos
libertos y el Senado debatió la propuesta de reesclavización, que Nerón vetó.

Zurutuza: Emperadores, burócratas, magos y astrólogos

Reclamo de autonomía histórica e historiográfica para la Antigüedad tardía. Intento de


resolver el gran interrogante del fin del mundo antiguo. Necesidad de abandonar
concepciones negativas o apocalípticas y, sobre todo, del consensuado concepto de
colapso. Ideas de mutación o continuidad en el cambio, vigentes. Estudio de los contactos
entre paganismo y cristianismo: opción entre conceptos antagónicos como conflicto y
compromiso. Noción de proceso de acomodación a lo largo de una línea de continuidad.
Relectura de “El conflicto entre paganismo y cristianismo en el s IV”, compilación de
Momigliano 1963. Tendencia a reemplazar la idea de encuentro-ruptura por categorías
que den cuenta de convivencia social y continuidad cultural, perspectiva definitivamente
no conflictiva. Revisión de testimonios menos frecuentes: obras de Firmicus Maternus,
autor del s IV y de los códices-calendarios de Furius Filocalus y Polemius Silvius. Se
trata de explicar el significado de los abruptos cambios religiosos entendiéndolos como
actitudes políticas que al eliminar las sospechas de conspiración permitirían a los
convertidos integrarse a los privilegios de la corte. A partir de los códices-calendarios,
presentación de la organización del espacio urbano tardoantiguo como reflejo de la
coexistencia pacífica de tradiciones paganas con elementos cristianos. Situación
reconocida más allá de la pugna entre nicenos y cismáticos en centros de poder político-
episcopal y de la resistencia pagana en los márgenes rurales. El imperio territorial romano
en toda su extensión representaba un conglomerado de etnias y variedades lingüísticas,
un conjunto multitudinario de cultos y divinidades, costumbres ancestrales, nuevas
actitudes mentales, prácticas sociales alternativas que convivían en la diferencia.
Realidad social organizada por un complejo de redes simbólicas que interactuaban en un
dinámico proceso de acomodación, asimilación y discriminación. La idea de conciliación
mediando los polos dialécticos y conflictivos de paganismo y cristianismo es entendida
dinámicamente a partir de cambios y pervivencias de una sociedad en transición.
Hipótesis de trabajo: el conflicto entre paganismo y cristianismo no ocuparía en realidad
un lugar de relieve durante el s IV porque los cristianos estaban en medio de difíciles
debates internos (escritos antiheréticos, anticarismáticos) y en la construcción de un
espacio de poder en el que operaban los nuevos políticos convertidos. Entre ortodoxos y
herejes, diferentes tendencias: cesaropapismo arriano, podía constituir freno para
excesivo independentismo de la Iglesia nicena defensora de la libertad moral y religiosa
frente al Estado. El proceso de conciliación está constatado en las múltiples estrategias de
acomodación y resignificación de matrices culturales paganas y cristianas que circulaban
en el interior del espacio social tardorromano. A partir del gobierno de los hijos de
Constantino, se agudizaron las tensiones políticas en el espacio de poder recientemente
cristianizado. Legislación imperial contra ciertas prácticas cuestionadas como la
astrología, que circulaba por toda la sociedad confundida con la magia. Esta legislación
no representaba tanto un ataque al paganismo como a toda herencia de inspiración
esotérica, vinculada a magia peligrosa. Estas prácticas reflejan conductas discriminatorias
junto a actitudes conciliadoras, compartidas por un colectivo social que aceptaba el
ejercicio de la astrología en algunos ámbitos. Iulius Firmicus Maternus Junior, astólogo
porfiriano, intelectual neoplatónico, nacido a comienzos del s IV en Sicilia, formación
retórica clásica, abogado, propietario, probablemente perteneciera al orden de los
decuriones locales. Título de clarissimus, luego de su conversión al cristianismo en el
particular ambiente postconstantiniano. Su tratado de astrología, la “Mathesis” está
dedicado a un personaje de la aristocracia senatorial, Mavortius, procónsul en África.
Nuestro autor pretendía que esta ciencia entrara en el campo de la literatura latina.
Vinculado con los porfiriano, bien acogidos en la corte de Constantino por su crítica a los
cultos inmorales, sacrificios y adivinación, que coincidía con los propósitos de la
legislación constantiniana. Sin embargo, la astrología, entendida como disciplina
científica era también una garantía de moralidad al suponer una ascesis. A través de su
tratado, Firmicus brindaba consejos en la materia a los futuros practicantes. La obra
confiaba a los lectores una revelación, porque el tratado técnico se transformaba en una
obra iniciática, a la manera de algunas fuentes de origen hermético. Tres tradiciones
inspiradoras para el tratado: babilónica, egipcia, griega. En el Egipto Ptolemaico la
astrología había recibido del clero que era su depositario, un carácter de ciencia revelada.
El zodíaco, sus divisiones, los doce signos, los planetas, sus casas van diseñando la
morfología del tratado. Encontramos una identificación de Firmicus con la religiosidad
pagana de Constantino, ya que el emperador había sido originariamente un devoto
monoteísta solar. Además, la identidad pagana firmicana se refleja en el reconocimiento
de los 7 dioses del panteón oficial: Saturno, Júpiter, Marte, Venus, Mercurio, Sol y Luna,
organización astronómica en la que prevalece la tradición planetaria oriental. La obra,
convergencia de mitos, prácticas religiosas, erudición, técnicas de predicción no logró los
resultado esperados, fue generadora de inconvenientes, después de la muerte del
conciliador Constantino (337). Con su muerte, el ahora cónsul Mavortius, fue proscripto.
Constante y Constancio II, sus sucesores estaban en contra de la astrología, práctica
considerada maléfica y lesiva para el Estado. La limitación del nombramiento de
Mavortius ocurre no tanto por ser ciudadano pagano como por su condición de
funcionario imperial asociado a prácticas identificadas con conspiración y crimen de lesa
majestad. Carácter polisémico del astro solar, identificado con diversas deidades y
aptitudes por diferentes credos. Firmicus convertido, elabora un discurso en el cual el sol
toma la palabra y se declara criatura de dios. El autor pretendía rescatar los valores de los
antiguos romanos, considerando al paganismo como de origen exógeno, integrado a los
cultos propios de los bárbaros orientales. Frente a los cultos extranjeros, el cristianismo
aparecería como algo auténticamente romano. Las explicaciones alegóricas estoicas y
neoplatónicas, la adoración de los elementos naturales, la veneración de los cadáveres,
aparecían como opuestas a la verdad del cristianismo ajenas a la auténtica tradición
romana. Herederos de Constantino: Constante, ortodoxo niceno y Constancio II,
filoarriano. Dura legislación, orientada a sancionar prácticas asociadas con la predicción
(temor a la adivinación de sucesores en el contexto de la inestable sucesión imperial).
341: ley que condena los sacrificios y ordena la abolición de la superstición. 346: pena de
muerte para los que sacrifiquen. Los verdaderos móviles políticos de la época, lucha por
la hegemonía que se daba entre los representantes de las principales sedes episcopales:
Roma, Alejandría, Antioquia, Constantinopla y el mismo emperador: el Estado no estaba
sancionando tanto a los paganos como a los agentes heréticos y su función disociativa
frente a una ortodoxia que se consolidaba con grandes dificultades. Al solicitar Firmicus
con tanta firmeza la extirpación de la idolatría quería hacer olvidar su propio pasado
neoplatónico. Probablemente no deseara tanto convertir a los paganos en cristianos como
convencer a los emperadores de su propio cambio de fe. Mavortius obtuvo el esperado
cargo de cónsul en el 355. El convertido sólo parece haber obtenido el título, para algunos
apócrifo, de vir clarissimus. Esta es una alternativa interpretativa a la lectura tradicional
en clave de conflicto. Especulaciones neoplatónicas cruzaban la sociedad tardoantigua,
acompañadas de una astrología científica, legitimado por el status de ciencia exacta que
había adquirido en el contexto helenístico-romano desde s II ac. Ubicados en los bordes
ambiguos de la ciencia y la magia, los cultores de la astrología consideran que todas las
partes del mundo y los individuos se hallaban regidos por un cierto orden universal y por
lo tanto se podían prever acontecimientos por medio de la observación de las
conjunciones de los astros. Encuentros y síntesis entre diversas corrientes filosóficas y
místico religiosas como el estoicismo, el neoplatonismo, las gnosis pagana y cristiana, los
monoteísmos y un hermetismo cada vez más notorio. La denominada hermética griega se
consideraba compuesta en Alejandría, donde se habría configurado el sincretismo entre el
Thos egipcio y el Hermes griego = Hermes Trimegisto. Corpus Hermeticum, compuesto
hacia s II – IIIdc. Pese a la fachada egipcia, el hermetismo revela en sus mitos y
genealogías el ambiente religioso grecorromano en el que se fue gestando durante siglos.
La piedad, la oración y la ascesis como factores que articulaban el camino para la
revelación de la divinidad. En este amplio panorama sociocultural, dialogaban actores de
diversos status. Encontramos a moderados intelectuales de formación filosófica junto a
fanáticos cultores de las más excéntricas expresiones esotéricas, iban organizando la
plataforma simbólica propicia para la instalación de los nuevos argumentos religiosos
aportados por la religión del libro: el cristianismo. Intrincados contactos establecidos
entre la astrología y el poder político en el mundo romano. Cronología: Desde siempre,
los diversos cultos y sacrificios religiosos habían servido para el mantenimiento de las
buenas relaciones con los dioses. La segunda guerra púnica alteró las concepciones y
prácticas tradicionales, abandonados por sus propios dioses en la victoria de Aníbal.
Imperiosa necesidad de adoptar nuevos cultos y ritos. El panteón capitolino empieza a ser
frecuentado por los dioses griegos y las prácticas religiosas etruscas, al igual que sus
oficiantes, los harúspices. Hacia s II ac, el senado había establecido un compromiso con
el sacerdocio etrusco que continuaría con algunos cortes hasta el imperio tardío.
Idoneidad constatada en la interpretación de signos divinos en las vísceras de animales,
aparición de rayos y prodigia. Hacia 186 ac, se equiparan los responsa de los harúspices
con los decretos de los pontífices y los senatus-consulta. Prescripción senatorial: en cada
uno de los 12 pueblos de la antigua confederación etrusca, las familias debían destinar al
estado 6 de sus hijos para el estudio de la adivinación. Durante los dos últimos siglos de
la República, las familias aristocráticas etruscas tuvieron la hegemonía del ejercicio de
los sacerdocios y el control de los libros sagrados. Esta convergencia de intereses entre
los adivinos etruscos y las élites romanas permitió la manipulación y el uso político-
ideológico de los prodigios. Proceso de multiplicación de sujetos que al margen del
sacerdocio etrusco ofrecían sus servicios de adivinación: depreciación de las prácticas; de
sacerdocio deviene profesión peligrosa cuyos participantes aparecían siempre dispuestos
a aliarse con los conspiradores. Finalmente se procede a una cierta ordenación bajo la
vigilancia del Estado: oficialización y burocratización, los harúspices se convierten en
funcionarios. En los últimos años de su gobierno, Septimio (s III dc) decide prohibir las
consultas a los adivinos cuando dichas demandas trataran de averiguar el futuro del
gobernante. Constantino, si bien recurre a ellos, los edictos de 319 –320 regulaban su
actividad. Se prohibía que entraran a casas privadas y al pueblo mantener amistad con
ellos. El harúspice debía ser quemado vivo y el sujeto que hubiera efectuado la consulta,
desterrado a una isla y sus bienes confiscados. Recompensas a los delatores. La
prohibición no obstante era sólo sobre la haruspicina privada, pero había autorización
para utilizar los altares públicos y los santuarios para practicar el ceremonial habitual. En
el 341 Constante dictó una ley contra los sacrificios seguida por otra que ordenaba la
clausura de todos los templos. 357 política religiosa más tolerante, excepto para la magia
y la haruspicina, reprimidas duramente. 358, haruspicina asimilada a prácticas mágicas.
Esta disposición confirmó que los altos dignatarios seguían siendo los mejores clientes de
los harúspices con el propósito de conocer el futuro de la salud del emperador. Este
contexto avala nuestra opinión de que la represión de la adivinación no obedecía a
motivos religiosos sino a razones de estado. La monarquía militar autoritaria temía
fisuras en la fundamentación de su poder. El estado romano tardío estuvo caracterizado
por la presencia de monarcas autócratas de origen militar y por el desarrollo de una
burocracia centralizada que permitía la entrada de hombres nuevos, en particular
cristianos de sectores medios urbanos, precariamente alfabetizados y poco
comprometidos con el legado del mos, propio de los sectores aristocráticos más
resistentes al cambio religioso. La corte imperial se había convertido en un ámbito
sanguinario donde se reunían un conjunto de funcionarios y militares de carrera
ambiciosos y capaces toda vileza. Constancio II, reciente cristiano, simpatizante de un
arrianismo autoritario, representaba un típico actor social de la época, temeroso tanto de
la astrología y magia, en las que seguramente él mismo creía, como de sus efectos en una
sociedad que se identificaba naturalmente con estas prácticas. Constancio II intentaría
definir una nueva aristocracia de servicio fiel y en especial cristiana, frente a una elite
senatorial, más cerrada, soberbia y sospechosa de sedición ¿así podríamos también llegar
a entender la interesada conversión de nuestro Firmicus? Fiestas y calendarios. Las
fiestas en roma tuvieron su origen en la religión. La distinción entre fiestas religiosas y
cívicas llegó a ser una característica importante recién en la sociedad tardoantigua cuando
debieron coexistir fiestas profanas y eclesiásticas. Calendario público del año 354: codex
de Filocalus a Valentinus. Fuente importante para investigar el estado de la religión
pública pagana y los rituales vigentes de una sociedad compleja en proceso de
cristianización. Sección ilustrada con signos astrológicos de los planetas que manifestaba
la vigencia de la ciencia de la predicción, en la medida que esta circulara por un espacio
público controlado por las autoridades. Contaba también con una lista de obispos
cristianos de Roma y las listas de deposiciones de obispos y mártires. Presencia de un
paganismo tardoantiguo, no como un topos literario, sino como una manifestación
concreta de una fenomenología constatada. La astrología, por ejemplo, estaba tan
difundida en los grupos paganos como en los cristianos, al utilizar ambos la semana
planetaria. En la medida que esta práctica no estaba aplicada a la acción política
conspirativa podía circular para satisfacción de todos los hombres de la Antigüedad
tardía, fuesen estos paganos, cristianos ortodoxos, cismáticos o herejes. El calendario
como instrumento cognitivo que incorpora valoraciones sociales y mítico religiosas. A las
concepciones específicas del tiempo pagano, el judaísmo aportó su matriz para la
percepción cristiana del tiempo, configurándose la semana ebdomadárica que gira en
torno del sábado, día de descanso hebreo al término de seis días de labor. Observamos
entonces confluir la concepción astronómico-astrológica de la semana astral, con el ritmo
temporal laboral judaico, modificado por el domingo cristiano, legitimado a su vez por la
legislación constantiniana. Esta legislación no significó una cristianización definitiva del
tiempo social, pero sí representó el acuerdo de partes que intentaba con éxito clausurar el
conflicto religioso existente. Preludiaba la transformación del cristianismo en religión del
Estado.

Zurutuza: Fronteras étnicas e identidades religiosas en los “Hombres de Iglesia” de


la Italia del Norte durante el s IV

Mapa eclesiástico de Italia, región septentrional, s IV, ordenado a través de redes


episcopales organizadas para controlar tensiones en espacio sociocultural diverso.
Especificidad de Italia del norte. Acciones que pautaron modos y ritmos de cooptación de
aquellos sujetos que ocuparon las sedes episcopales locales. Momento central: período
que corresponde al episcopado de Ambrosio de Milán (374-397). A mediados del s III,
cuadro que ilustra la comunidad eclesiástica de la ciudad de Roma: 46 sacerdotes, 7
diáconos, 7 subdiáconos, 42 acólitos, grupo de 52 exorcistas, lectores y ostiarios, 1500
viudas e indigentes, 1 obispo. En Italia del Norte, la penetración cristiana era todavía
esporádica. 251 elección de Cornelio como obispo de Roma, apróx 60 sedes episcopales.
Mitad s IV, más de 200. Sólo 1/5 ubicados en Italia del Norte: no todas las ciudades
tenían un obispo. En el área suburbicaria la red eclesiástica reproduce las densidades de
las civitates: todas estas sedes dependen de Roma, estricto control. La Italia del Norte
dependía, al menos desde fines del IV de una influencia alternativa a Roma, en particular
de Milán. Residencia de la corte imperial, en época de Ambrosio influencia proporcional
a la de su obispo. Las modificaciones de la geografía eclesiástica, consecuencias de las
reacciones de los hombres de Iglesia frente a la intromisión del poder imperial. Concilio
de Nicea (325), el cristianismo había comenzado a proyectar sus debates internos en el
espacio público. La disputa sobre el arrianismo se convertía en el gran problema del s IV.
No obstante, estas circunstancias políticas favorecieron la conformación y fortalecimiento
de un orden vertical al interior de la Iglesia. Estrategias para cubrir los vacíos
episcopales. La actividad desarrollada por Ambrosio para organizar el reclutamiento de
obispos y clérigos próximos a la iglesia nicena, al estar en gran parte condicionada por la
contingencia de las ofertas existentes para cubrir sedes periféricas, lo obligó a poner la
atención en los sectores sociales de extracción regional: modelo de cooptación que
favorecía una promoción social sostenida desde Milán a través de una adecuada práctica
epistolar. Claro proyecto de buscar la unificación a través de la religión y la cultura. Este
programa contemplaba la formación cultural de los obispos que involucraba tanto el
servicio político como el eclesiástico, en definitiva la necesidad de integrarlos a ambos
sistemas de control. El grupo niceno debía confrontarse tanto con el nuevo interés
suscitado en la intelectualidad pagana por la tradición judía como resistir la
reivindicación arriana de interpretar de manera más relevante las Sagradas Escrituras.
Observamos cómo la estrategia clerical ambrosiana buscaba incorporar al clero actores
sociales de procedencia local que se manifestaban más confiables y respetuosos de la
ortodoxia pero pertenecientes a niveles de extracción cultural más heterogénea porque la
situación política inestable llevaba a formalizar alianzas con redes de parentesco
regionales de segundo rango. El cursus clerical podía posibilitar un ascenso social puesto
que estos provincianos, educados según las normas eclesiales, tenían las competencias
necesarias para desempeñar de manera idónea sus funciones: la institución estaba
desarrollando aptitudes para formar sus propios cuadros, evitando recurrir a la
aristocracia tradicional. Las familias locales constituirían el reservorio de nuevos obispos:
hombres de iglesia con identidad propia más que representantes de un grupo social
determinado. Las actividades y acción pastoral de estos obispos se situaba en un contexto
particular: es a las comunidades urbanas y sólo a ellas que se dirigen Ambrosio y sus
contemporáneos. Polaridad social coincidía con la división cultural y religiosa entre
“domini” y “rustici”, cristianos y paganos. La iglesia más preocupada por la gestión
urbana y la elaboración de redes episcopales regionales, había delegado la conversión del
campo a los posesores, los grandes propietarios que tenían la misión de extirpar las
creencias paganas de sus dependientes. No obstante, existencia de un cristianismo de los
rustici que convivía con el paganismo de otros rustici: tensiones religiosas moderadas por
la homogeneidad de los intereses sociales de ambos en un contexto donde se conjugaban
la necesidad de sobrevivir a la inestabilidad política con la resistencia a las penetraciones
externas (herejes, bárbaros, etc.) .

Teja: El poder de la iglesia imperial: el mito de Constantino y el papado romano

Figura de Constantino convertida en mito hagiográfico por los apologistas cristianos.


Recorridos diferentes en las dos partes del imperio: en Occidente, con la desaparición del
arrianismo y aspiraciones a la primacía de los obispos de Roma, reelaboración de
aspectos de la vida del emperador. 1ro, s V, leyenda que atribuía a Silvestre, obispo de
Roma (314-335) la conversión y bautismo de Constantino. Otra leyenda póstuma: la
Donatio Constantini le atribuyó la concesión de un poder temporal sobre Italia. Leyendas
que fueron utilizadas por papas del Medioevo para fundamentar la figura del papa
emperador, frente a las aspiraciones de los emperadores del Sacro Imperio. Demostración
por los humanistas del Renacimiento (Valla) de la falsedad de las obras. No obstante, el
mito se superpuso y se entremezcló con su memoria histórica. Contemporáneo a la
desmitificación renacentista, el papa León X encargó a Rafael los frescos de una de las
estancias vaticanas en donde aparecían reflejados los sucesos que constituían la leyenda
del mito constantiniano. 1913, el papa Pío X se propone conmemorar en XVI centenario
del llamado “Edicto de Milán” de Constantino: declara año santo y convoca a
historiadores católicos con el fin de hacerle frente a las posturas laicas. Ya historiadores
serios como Otto Seeck en 1891 había negado la existencia de dicho edicto. En esta
época, el papa aún no había reconocido a la República italiana, laica y liberal, surgida de
la unificación italiana a costa de la desaparición de los llamados estados pontificios.
Hubo que esperar hasta el papa Juan XXIII, en 1962 para que la Iglesia comenzase a
desmitificar la figura de Constantino. La imagen histórica de Constantino deformada por
el mito se inició en el momento mismo de su trascendental victoria sobre Majencio en las
afueras de Roma en el 312 conocida como la batalla de Puente Milvio, que le
proporcionó el poder sobre todo el Occidente romano. Lo que no era más que una guerra
civil entre dos usurpadores del trono, fue legitimada por el propio emperador y por los
cristianos del momento como la culminación de una guerra de religión. El así llamado
Edicto de Milán de 313 sería la aplicación del Edicto de Galerio de 311 por el que se
ponía fin a las persecuciones contra los cristianos y se daba libertad de culto a los
seguidores de la nueva religión. La tendenciosidad de los autores cristianos presentó estas
disposiciones como el inicio de la política imperial a favor de los cristianos. En realidad,
tanto el edicto como su desarrollo por Constantino constituyen un manifiesto de
tolerancia hacia todas las religiones. De todas maneras, inmediatamente después de su
victoria, comenzó a emitir una serie de disposiciones a favor de la iglesia y de los
clérigos católicos. En 324, derrota a su colega de Oriente, Licinio, y se convierte en único
emperador (no sucedía desde Diocleciano, 285) y extiende los privilegios a la iglesia de
Oriente. Pero la unificación política del imperio coincide con la difusión de la doctrina
arriana. Divisiones doctrinales entre los obispos. Convoca concilio universal en Nicea en
325, manifestación del profundo cambio que en pocos años experimentó el cristianismo
en el Imperio. Afirma “mientras vosotros sois obispos de lo que está dentro de la iglesia,
yo he sido constituido por dios obispo de lo que está fuera.” Se apoyó en la Iglesia como
instrumento para desarrollar sus proyectos políticos. No obstante, la pacificación de la
Iglesia que creía haber logrado con el Concilio fue un fracaso: lejos de apaciguar las
divisiones se agravaron. El arrianismo continuó expandiéndose. Las guerras civiles entre
sus hijos no hicieron sino agravar las divisiones religiosas en el seno del imperio. Pero no
fue esta la imagen que quiso retener y elevar la tradición ortodoxa. Tampoco su bautismo
final a manos de un obispo arriano ni la poca atención prestada a los obispos de la ciudad
de Roma. Como la historia no servía se recurrió al mito y a la leyenda: Actus Sylvestri y
Donatio Constantini. A fines de s IV, a partir del papa Dámaso (366-384) los obispos de
Roma aparecen como aristócratas. Privilegios consolidados desde beneficios
constantinianos a la Iglesia + vacío dejado por la debilidad y posterior desaparición de las
autoridades imperiales. Siguiendo con esta línea, durante s V, se redacta una supuesta
biografía del papa Silvestre (Actus Sylvestri) en donde se resume su relación con
Constantino: castigado por Dios con la lepra por dueño del mundo y perseguidor de
cristianos, le recomiendan a Constantino darse un baño de sangre de niños. Pero
recapacita y desiste. En la noche siguiente se le aparecen en sueños los apóstoles Pedro y
Pablo que le ordenan que llame al obispo Silvestre, quien le instruye sobre los principios
de la fe. Bautizado y curado comienza sus disposiciones pro cristianas. Objetivos de la
leyenda: rescatar la memoria de Constantino atribuyéndole bautismo ortodoxo y
garantizar la primacía papal sobre bases apostólicas. No obstante, es bien sabido que el
emperador no emitió nunca disposición alguna que favoreciese a Silvestre como obispo
de Roma; su protagonismo fue casi nulo. Para la justificación del reclamo del poder
temporal de los emperadores por parte de las autoridades de la Iglesia se recurrió también
a Constantino. Donatio Constantini, falso documento elaborado hacia mediados del s
VIII, que afirma que una vez limpiado de la lepra, Constantino concedió a Silvestre el
poder temporal sobre toda Italia. Sobre ambos documentos apócrifos basaran los papas
tanto su domino temporal sobre gran parte de Italia, los llamados Estados Pontificios,
como sus aspiraciones a un imperio universal al que estarían sometidos los reyes y los
emperadores.
Escribano Paño: Disidencia doctrinal y marginación geográfica en el s IV dc. Los
exilios de Eunomio de Cízico

Alejamiento coercitivo en el derecho postclásico aplicado al hereje. El caso de Eunomio,


exilio más allá de la muerte: marginación geográfica de su tumba. Se pone al descubierto
la equiparación entre disidencia doctrinal y deslealtad política en el transcurso de la
controversia arriana. Instrumentalización del exilio para dirimir conflictos. El s IV se vio
cruzado por numerosos exiliados: ninguna religión como la cristiana hizo de la victoria
sobre los demás su signo distintivo. Intolerancia, no entendida como cuestión de
principios, sino de hechos: disposición a poner en marcha medidas represivas contra el
oponente. La más temprana y manifiesta intolerancia no tuvo como víctimas a los
paganos sino a los cristianos considerados heréticos. Paradójicamente la victoria del
cristianismo con Constantino no hizo sino multiplicar estas controversias. Después del
312, redefinición de nociones de ortodoxia y herejía. Previamente, los procedimientos
para defender la autoridad de la jerarquía eclesiástica habían sido la persuasión, el
consenso, la retórica. Estos procedimientos cambian como consecuencia de la intromisión
del emperador en los asuntos de la iglesia. Vio requerida su intervención en la disputa
arriana y en el cisma donatista. Utilización de la ley como medio para reforzar la
autoridad del obispo al frente de la comunidad y el patrocinio imperial de las reuniones
conciliares, cuyos acuerdos y sentencias fueron impuestos con la coerción estatal. En el
concilio de Nicea de 325 sancionó el símbolo de fe aprobado por los obispos como canon
de ortodoxia y sancionó con el exilio a lo que se negaron a suscribirlo. Heréticos y
cismáticos quedaban excluidos de los privilegios reconocidos a las comunidades católicas
(derecho de asociación, reunión, celebración de actos de culto, derecho de propiedad
sobre sus iglesias y cementerios, derecho a constituir jerarquía). Resultado: alteración y
multiplicación de controversias religiosas y herejía punible con el exilio. Cisma donatista,
disputa arriana, querella priscillianista, controversia pelagianista: exilio como experiencia
común para muchos obispos. Controversia arriana, además de un debate teológico,
conflicto entre sedes eclesiásticas, enfrentamiento entre el emperador y los obispos: se
dirimía la distribución de poder en el nuevo imperio cristiano. El recurso al exilio por
parte del emperador era el método tradicional de eliminación del opositor. Uno de los
primeros actos normativos de Juliano (sucesor de los sucesores de Constantino),
reapertura de los templos y la restauración del culto pagano, regreso de los exiliados
(362). Algunos escritores cristianos veían en esto un recurso para dividir a la comunidad
cristiana. La vivencia del relegamiento geográfico dio lugar a una intensa circulación de
personas y de ideas y contribuyó a la expansión de lo que se pretendía combatir. El peor
de los extrañamientos era el que comportaba la damnatio ad metallum más allá de los
confines de la propia provincia, se los convertía en deportados, además de reducirlos a la
condición de esclavos e imponerles trabajos forzados en minas o canteras. Antes de
Constantino, este castigo sólo se imponía a personas de clase inferior o servil y fueron los
cristianos quienes más los sufrieron. Eunomio de Cízico: comienza siendo discípulo y
secretario de Aecio en Alejandría y llega a alcanzar el episcopado de Cízico en 360.
procedía de Capadocia, la provincia de origen de los más conspicuos representantes del
neonicenismo en Oriente (Basilio de Cesárea, Gregorio de Nazianzo y Gregorio de Nisa).
Tras la muerte de su maestro se convierte en líder de los anomeos o neoarrianos (o
eunomianos). Teología ultrasubordinacionista: la trascendencia de Dios consiste en su
condición de no engendrado. El Lógos (palabra de dios? Dogma?) en tanto que criatura
no puede sacar su esencia del Padre. Heterousía: incomparabilidad del Hijo con el Padre.
Eunomio y sus seguidores conformaron uno de los grupos arrianos más activos en
Constantinopla antes y después de la entrada de Teodosio en 380. Su teología fue
minoritaria dentro del episcopado y nunca gozó del patrocinio imperial. 1er exilio, 358:
postura contraria a Constancio y la fórmula de homousía, Frigia. 2do exilio, 360: nueva
negativa a suscribir al credo homeo que había impuesto la mayoría episcopal liderada por
Acacio de Cesarea en el concilio de Constantinopla, habiendo sido nombrado obispo de
Cízico. Aún siendo forzado a aceptar la homousía terminó por resistirse y fue enviado a
su Oltiseris natal en Capadocia. 3ro: exilio que no lega a consumarse, 367, obedeció a
razones estrictamente políticas. Después de la rehabilitación de Aecio y la transformación
del neoarrianismo de partido eclesiástico en secta independiente bajo la protección del
helenista Juliano, la subida de Valente (364) comportó un cambio de suerte para
Eunomio. Eudoxio, portador del homeísmo en Constantinopla devino consejero del
emperador. Aecio y Eunomio optaron por abandonar Constantinopla. Eunomio fue
acusado de albergar a Procopio, quien se decía legítimo sucesor de Juliano y tuvo que
refugiarse en Calcedonia. Allí fue arrestado y se le impuso el exilio en Mauritania, pero
tras la intervención de obispos afectos se retiró a Calcedonia. 4to: en 370, enviado al
exilio por “perturbador de iglesias” por la actividad de su secta en su Capadocia natal.
Confinado en Naxos. En 379, nuevo emperador: Teodosio, anuncia el programa de
restauración nicena basado en la teología de Occidente (en oriente, pese al declarado
culto oficial, mayoría arriana). Los herejes sufrirían discriminación civil e incapacidades
jurídicas derivadas de la infamia. A pesar de su estigmatización social, los neoarrianos
demostraban poseer una organización dinámica, operativa y con afán misionero. Por
supuesto, no estuvieron presentes en el magno concilio de Constantinopla convocado por
Teodosio (381), con el fin de proceder a la declaración de unidad teológica y la
reorganización eclesiástica de Oriente. Se ordena la confiscación de los bienes de los
eunomianos. Nuevo concilio, Teodosio invita a los obispos herejes y trata de
convencerlos. Sin éxito, la persecución continúa. Pero en 383, usurpación del trono de
occidente por Máximo. Teodosio impone una tregua en su política religiosa. De vuelta, en
389, notificado de que eunucos imperiales eran afines a la doctrina eunomiana, ordena un
nuevo exilio para Eunomio, el 5to, en Halmyris, frente al Mar Negro. Pero ante el avance
de los bárbaros ultradanubianos, terminó en una reclusión voluntaria en su Capadocia
natal. Su último traslado fue de Dakora a Tyana, puesto bajo vigilancia de una comunidad
de monjes y al poco murió. Sus textos quemados, prohibición del culto y peregrinación,
aislamiento de su sepulcro. Sabemos por una crónica tardía que el piadoso Teodosio II,
además de añadir su nombre a la lista de los príncipes perseguidores de eunomianos quiso
vejar también públicamente su memoria: mandó erigir en el foro de Constantinopla la
estatua de Eunomio junto a las de Arrio, Sabelio y Macedonio de manera que los
viandantes pudieran escupir, orinar y defecar sobre su recuerdo. En el s VIII todavía eran
visibles. De esta manera, Eunomio consiguió vencer el exilio y morar en Constantinopla.

Brown: El primer milenio de la cristiandad occidental


Cap 8. Regimen animarum: San Gregorio Magno
A finales del s VI, entre todas las grandes ciudades del acosado Imperio romano de
Oriente, Roma era la más desolada y descuidada. Población que se había reducido a
menos de 50.000 habitantes, decrépita ventana hacia Occidente de un imperio agotado
por la inacabable guerra contra Persia. En 568 los ejércitos lombardos destruyeron para
siempre la unidad de las provincias de Italia reconquistadas por Justiniano. En Ravena
seguía residiendo un virrey imperial dispuesto a hacer frente a los lombardos en el
estuario del Po. El Estado representado por el exarcado de Ravena no era un Estado sin
más: era la sancta respublica. Lo que quedaba del Imperio Roman que Justiniano (534)
había logrado ampliar hasta el Mediterráneo occidental, era el único reino cristiano que
poseía derechos ancestrales e irrefutables para regir el mundo. Todos los demás eran en
mayor o menor grado, usurpaciones bárbaras cuya legitimidad dependía en último
término del reconocimiento que le concediera el emperador de Constantinopla. A Roma
se le había permitido caer en manos de los papas, encargados de alimentar a la población.
El papa y el obispo de Ravena eran los banqueros del Imperio romano de Oriente en
Italia. Resulta difícil precisar hasta dónde llegaba la ruina de Italia. Lo cierto es que en
590, cuando Gregorio accedió al papado de Roma, había desaparecido el ancien régime
de Italia y con él una forma particular de cristianismo aristocrático. Hasta la llegada de
Justiniano, Italia había seguido siendo visiblemente “romana” gracias al predominio de
un pequeño grupo de aristócratas terratenientes pertenecientes al viejo senado romano.
Los obispos eran personajes modestos, clientes de los nobles romanos. El aislamiento
acabó por perjudicarlos en las guerras que acompañaron a la reconquista de Justiniano.
Relegados en beneficio de una nueva alianza de hombres del emperador procedentes de
Constantinopla y una pequeña nobleza rural. A fines del VI, estos dos grupos formaron
una nueva sociedad en Italia. Lo que se perdió en este proceso fue una clase ociosa y sus
modos de cultura y religión. La ociosa erudición de la Italia del antiguo régimen era algo
totalmente pasado de moda. Gregorio pertenecía a la cristiandad propio del Imperio
romano de Oriente. Tipo de piedad caracterizada por su aceptación del ocio, la cultura.
Las mujeres no sólo eran iguales a los hombres sino que constituían incuso el modelo
ideal de comportamiento masculino. Cuando asumió el cargo secular de prefecto de
Roma en 573 pensaba que no había nada que le impidiera llevar la vida de un seglar
devoto. Pero poco después decidió hacerse monje; creyó que no tenía la fuerza moral
suficiente para compaginar su vocación religiosa con las preocupaciones públicas. Fundó
un pequeño monasterio bajo la advocación de san Andrés y lo convirtió en un centro de
riguroso ascetismo y de esforzado estudio. Prodigioso afán por aprenderse las obras de
San Agustín. No obstante, formar parte del clero romano equivalía a reanudar la vida
pública. Fue consagrado diácono de la Iglesia de Roma y enviado como legado a
Constantinopla en el 579. se contentó con reunir a un gripo de latinos a quienes instruía
como hubiera hecho un abad entre sus monjes. Se dedicó a explicarles el mensaje moral
del libro de Job, decidido a poner la ética y no la teología como centro de su
pensamiento. El problema del poder y de las preocupaciones y obligaciones que
comporta. En 590 el destino de Gregorio quedó sellado para siempre al ser nombrado
papa. Ningún peso era más oneroso que el que suponía aguantar el inmenso edificio del
Estado romano de Oriente. Lo que haría de Gregorio un personaje insólito fue que
escribió en todo momento en torno al ejercicio del poder: “el arte que corona todas las
artes es el gobierno de las almas”. En su mundo, poder quería decir atención tanto a los
aspectos más elevados como a los más humildes de la existencia humana. El ideal de
Gregorio era San Pablo, un hombre cuyas actividades pasaban sin interrupción de las
alturas de la contemplación mística a detallar las normas que regían la legitimidad del
matrimonio. La compasiva capacidad de ponerse a la altura de todos y cada uno de los
miembros de la Iglesia cristiana era la clave de la idea de poder espiritual que tenía
Gregorio. La finalidad de la sabiduría contemplativa era inspirar un tipo de régimen
minuciosamente calculado para satisfacer las necesidades de cada sujeto. Y esa necesidad
era el progreso espiritual que había de conducir al luminoso gozo del reino de Dios. La
austera y ascética preocupación por uno mismo se trascendía a sí misma convirtiéndose
en preocupación por los demás. El poder quedaba redimido al convertirse en poder sobre
las almas. Un cargo cuyo ejercicio requería una delicadeza excepcional. Simbología
médica. Gregorio situaba el ejercicio de la autoridad del abad, el modelo de poder más
íntimo y profundo que permitía imaginar la experiencia cristiana de aquella época, en la
base de todo ejercicio del poder dentro de la comunidad cristiana. Aunque el rector, el
gobernante de almas imaginado por Gregorio solía ser un obispo o un clérigo, en realidad
podía serlo cualquier seglar virtuoso, a todos había dado Dios la oportunidad de ejercer
un poder persuasivo en interés del único fin verdadero de toda sociedad cristiana, la
salvación del alma. Durante los s VII y VIII la idea de rector cristiano alcanzó unas cotas
bastante altas de universalidad. Podía entenderse como una revalidación de los distintos
aspectos de las múltiples formas de autoridad existentes. Una vez que existía un lenguaje
del poder tan coherente, prácticamente al alcance de todo el mundo, ya no hacía falta
mirar al Imperio romano cristiano que existía en esos momentos para encontrar un
modelo de Estado cristiano. El clero culto podía pensar que su misión de gobernar era tan
clara y tan general como la que en otro tiempo inspirara la labor de las clases dirigentes
del imperio romano. Gregorio era un predicador, un hombre llamado a lanzar
advertencias sobre el fin de los tiempos. Las ruinas de Roma desempeñan en sus escritos
un papel tan llamativo precisamente porque eran una afirmación de algo indudable.
Hablaban llanamente a tdo el mundo de la rápida y secreta carrera de la historia hacia su
fin.