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Bendiciones y Beneficios por Alabar y Adorar a Dios

Introducción.

La alabanza y la adoración son uno de los temas más importantes de la Biblia, Hay más versículos
sobre este tema que sobre cualquier otro, si la Palabra de Dios pone tanto énfasis sobre la
alabanza y la adoración, nosotros debemos poner atención a lo que Dios nos quiere revelar.
Después de todo, un día se acabaran las profecías y el ministerio para suplir las necesidades de la
Iglesia y del mundo perdido, también se terminará la fe y la esperanza, y lo único que
permanecerá por la eternidad es el amor, la alabanza y la adoración al que está sentado en el
trono y al Cordero de Dios.

Aunque nuestra adoración al Señor, siempre debe estar basada en la dignidad y soberanía de Dios,
y no en lo que él puede hacer por o para nosotros, si podemos disfrutar de múltiples beneficios y
bendiciones por alabar y adorar al Señor. Porque el Dios Omnisciente, Omnipresente y siempre
Todopoderoso, el gran Yo Soy es nuestro Padre Celestial.

Ø Debemos alabar y adorar al Señor porque: La Palabra de Dios lo ordena.

(Salmo 105:1-4; 106:1; 107:1-2; 118:1; 150:6)

Ø Porque Dios es digno de ser en gran manera alabado.

(Apocalipsis 4:11; 5:12; Salmo 48:1)

Ø Porque es el medio por el cual Dios ha ordenado que entremos en su presencia.

(Salmo100)

Ø Porque son diferentes maneras de glorificar a Dios. (Salmo 50:23)

Ø Porque damos un buen testimonio a otros de su bondad y amor.

(Salmo 69:32; Hechos 16:25-34).

Nuestra vida de obediencia y adoración al Señor, muestra la grande o pequeña revelación que
tenemos en nuestro espíritu de Dios, por esta razón la alabanza y la adoración es de mucho valor
en la vida del creyente. Si la revelación que tenemos de Dios es borrosa, lejana, apática e
indiferente, así será también nuestra alabanza y adoración al Señor.

El enemigo de nuestras almas siempre a querido robar y apropiarse de la adoración que solo
pertenece al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Satanás conoció el valor de la adoración y
aún se atrevió a tentar al creador del Universo. Pero Jesús le hizo saber que la adoración
pertenece solamente a Dios.

Lucas 4:5-8 “Vete de mí Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo
servirás”.

Dios por su infinito amor ya nos ha abierto el camino para andar a la luz de su presencia. Tenemos
libre acceso para entrar al lugar santísimo gracias a la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo,
pero es la alabanza y la adoración de un corazón agradecido el único medio que tiene el Espíritu
Santo para poder traer el poder de su presencia a nuestra realidad inmediata.

Bendiciones y Beneficios

1. La alabanza y la adoración nos ayudan a estar enfocados en Dios y no en nosotros mismos.

Cuando alabamos y adoramos al Señor automáticamente quitamos nuestros ojos de nosotros


mismos para enfocarnos en quien es la razón de nuestra alabanza, el único quien es digno de
nuestra adoración.

Al adorar al Señor Jesucristo estamos reconociendo su Señorío y su derecho de gobernarnos. La


alabanza y la adoración nos ayudan a humillarnos delante del Dios Todopoderoso.

2. La alabanza y la adoración son el lenguaje del Reino de Dios, son el lenguaje de la fe.

Cuando alabamos y adoramos al Señor en voz audible dándole gracias a Dios por sus promesas,
nosotros mismos somos edificados y nuestra fe se fortalece, porque la fe viene por el oír la Palabra
de Dios en nuestra alabanza y adoración.
La alabanza y la adoración son fe en acción porque hemos decidido creerle a Dios, no importando
lo que vemos o escuchamos.

Yo decido creerle a Dios y me fortalezco en fe dando alabanza y gloria a Dios.

“El Justo por la fe vivirá”. Romanos 1:17.

“Porque andamos por fe, no por vista”. 2 Corintios 5:7. Romanos 4:20

“Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria
a Dios” Romanos 10:17

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

3. La alabanza y la adoración nos ayudan a mantener nuestra mente concentrada en Dios.

Cuando nuestros pensamientos permanecen firmes en la Palabra de Dios podemos vencer todo
dardo de fuego del maligno y Dios nos guarda en completa paz.Isaías 26:1-4 “En aquel día
cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y
antemuro. 2Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. 3Tú guardarás en
completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 4Confiad en
Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos”.

4. La alabanza y la adoración nos ayudan a mantener una relación intima de amor con nuestro
Padre Celestial.

Dios anhela tener comunión con su Iglesia la cual somos todos los redimidos con su sangre.

Porque Jesucristo nos ha amado hasta la muerte, nosotros le adoramos desde ahora y por la
eternidad. Dios nos esta llamando a desarrollar una relación intima de amor con él en alabanza y
adoración.

Cantares 2: 10-14 “Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.
Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue; Se han mostrado las flores en
la tierra, el tiempo de la canción ha venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola. La
higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor; Levántate, oh amiga mía, hermosa
mía, y ven. Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados
parajes, Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu
aspecto”.
5. Dios nos inunda con lluvia de bendiciones tanto y como nosotros le alabamos.

Conforme a la ley o principio de siembra y de cosecha, vamos a cosechar hasta el ciento por uno
de todo aquello que sembramos en género, lugar y cantidad. Así como sube el agua transformada
en vapor y se condensa formando nubes que destilan abundante lluvia sobre los hombres.

Dios nos bendice abundantemente con su poderosa presencia tanto y como le alabemos y
adoremos. (Gálatas 6:8; Lucas 6:38; Job 36:27,28)

6. Dios promete estar presente con todo su poder, cuando su pueblo le alaba y le adora.

Dios libera todo su poder a nuestro favor cuando le alabamos y le adoramos, porque Dios habita
en medio de un pueblo que sabe alabarle y adorarle en espíritu y en verdad. Cuando Josafat y el
pueblo de Judá entraron a la batalla alabando y adorando a Dios, experimentaron una gran
victoria porque Dios derrotó a sus poderosos enemigos.

2 Cr.20:1-25.

Cuando Pablo y Silas fueron injustamente azotados, echados en la cárcel y encadenados al cepo,
pudieron experimentar el poder liberador de Dios, porque mientras oraban y cantaban alabanzas
al Señor, la cárcel se sacudió por un terremoto, las cadenas se rompieron, las puertas se abrieron y
el carcelero y toda su familia se convirtieron al Señor. Hechos 16: 25-34.

Salmo 22:3 “Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel”.

2 Crónicas 5:13-14 “Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y
dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos
de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para
siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. Y no podían los sacerdotes estar
allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios”.

7. El mayor beneficio y bendición que podemos obtener por alabar y adorar a Dios es el privilegio
de poder disfrutar de Su Presencia.

Podemos entrar automáticamente en su presencia cuando alabamos y adoramos a Dios con un


corazón agradecido, porque la alabanza y la adoración son la respuesta directa de un corazón
agradecido con el Señor y Dios nunca rechaza un corazón contrito y humillado.

En su presencia somos transformados. 2 Corintios 3:18

En su presencia hay plenitud de gozo. Salmo 16:11, Hechos 2:28

En su presencia hay tiempos de refrigerio. Hechos 3:19


En su presencia hay salud y sanidad. Hechos 4:10; Salmo103:3,4.

En su presencia podemos oír su voz. Hechos 10:33

En su presencia todas las cosas son manifiestas. Hebreos 4:13

En su presencia hay protección y seguridad. Salmo 31:20

En su presencia hay vida abundante. Génesis 3:8; Juan 3:16

En su presencia huyen los que le aborrecen. Salmo 68:1

En su presencia vivimos, nos movemos y somos. Salmo 139:7; Mateo 28:18; Hechos17:28En su
presencia tenemos descanso, paz y felicidad. Salmo 140:13; 23:2; Mateo11:29

En su presencia hay prosperidad y bendiciones. Eclesiastés 8:12

En su presencia ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni más dolor. Apocalipsis 21:4

En su presencia todas las cosas son nuevas. 2 Corintios 5:17; 2 Pedro 3:13; Ap. 21:1