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ESPECIALIZACIÓN EN PERIODISMO POLÍTICO Y ECONOMICO

UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA


SOCIOLOGIA DE LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN
PROFESOR: ENRIQUE SERRANO
SERGIO ENRIQUE CARRILLO QUINTERO
AGOSTO DE 2017

Una mirada vene-alemana:


Un contraste sociológico y mediático entre Venezuela y Alemania

Alemania y Venezuela son dos naciones autónomas e independientes que al sólo


pensar en compararlas podría leerse chistoso. Es contrastar diversas dimensiones
desde varios aspectos relevantes de éstos dos países que pertenecen a
continentes diferentes, con necesidades, valores y principios distintos; donde la
historia ha armado un entramado interesante, que da espacio a narrativas
mediáticas diversas, que permitirán comprender una relación jocosa, pero a su
misma vez representativa, en aspectos sociológicos de verdad, opinión, educación
y política; lo que definiremos como una mirada vene-alemana.

VENEZUELA ALEMANIA

Según la academia la sociología de la comunicación o de los medios, se define


como “un área de la sociología que estudia las implicaciones socioculturales que
nacen de la mediación simbólica, con particular atención a los medios de
comunicación de masas”. Es por ello que analizar los medios de comunicación
significa desglosar en partes el mensaje mediático, según el contexto cultural,
económico y social, sin dejar de lado las diversas consecuencias que emergen
sobre los grupos sociales y los individuos involucrados que son sujetos receptores
de dicho mensaje mediático. Es claro que el termino alemán es muy antiguo y data
del siglo XIII, mientras que el termino Venezuela es atribuido a la palabra Venecia
(ciudad italiana) en italiano. Ambas sociedades están cargadas de historia y
revoluciones que traen consigo conceptos claros de libertad, progreso, poder y
liderazgo.
Para nadie es un secreto que Venezuela es el segundo país después de Arabia
Saudita, con las reservas probadas y certificadas de petróleo más grandes del
mundo, explotadas por la empresa de petróleos estatal PDVSA, sin contar los más
de 418 mil millones de pies cúbicos de reservas probadas de gas natural. En
cambio, Alemania es rico en materia de ecosistemas naturales y parques que
estimulan el turismo, pero no es comparable en materia de reservas energéticas
con relación al caso del país suramericano.

Lo que es claro, es que Venezuela con esa riqueza en petróleo y gas, podría ser la
potencia suramericana emergente, llamada a ser una de las primeras economías
del planeta, pero desafortunadamente no es así; actualmente las manifestaciones
sociales son monumentales contra el régimen del actual presidente Nicolás
Maduro, que representa un gobierno enquistado en el poder por casi dos décadas
bajo una ideología socialista, comunista y dictatorial, que ha sumergido a la nación
suramericana en una aguda crisis económica que logró destruir la producción
nacional y el poder adquisitivo del venezolano promedio.

En Alemania la situación es distinta, su modelo económico se basa en el concepto


de economía social de mercado. La economía de Alemania es la cuarta economía
más poderosa del mundo después de la de Estados Unidos, China y Japón y la
quinta por PIB del planeta. El país es considerado el motor económico de la Unión
Europea. Alemania es el primer país industrializado más importante del mundo
que se compromete a la transición energética renovable llamada Energiewende.

Alemania es el mayor productor de lignito del planeta; también es rica


en madera, hierro, potasa, sal, uranio, níquel y cobre. La energía en Alemania se
obtiene principalmente por los combustibles fósiles, seguida de la energía nuclear,
y por las energías renovables como la biomasa (madera y biocombustibles),
eólica, hidráulica y solar. Este país se reconoce como uno de los principales
países exportadores de armas que no es miembro permanente del Consejo de
seguridad de las Naciones Unidas.

Mientras Venezuela implementó un modelo socialista, Alemania se rige bajo el


modelo de economía social de mercado. Ahora bien, mencionar en la actualidad a
Venezuela es observar una leve similitud con otro país suramericano: Argentina;
donde la cultura asistencialista ha hecho disminuir ostensiblemente los niveles
productivos del país y han convertido a sus habitantes en personas que esperan
asistencia total y permanente de un “Estado todopoderoso” sumergido en una
profunda quiebra, producto de la corrupción política, las malas decisiones
administrativas y la politización de un sin número de programas sociales.

Alemania por su parte preside las ferias comerciales más importantes del mundo y
poseen más de 20 compañías de reconocimiento mundial, entre las que se cuenta
Volkswagen, Allianz, Daimler, BMW, Siemens, BASF, Múnich Re, E. ON, Bayer,
y RWE. El trabajo cooperativo del país y la conciencia colectiva ha hecho que la
cultura alemana trascienda ágilmente en los planos empresariales arrojando
jugosos dividendos con compañías familiares que facturan millones de dólares.
Ahora bien, en materia de libertad de prensa y tratamiento de la información,
Venezuela se encuentra en la posición 137, entre 180 países, en la clasificación
mundial de la libertad de prensa publicada por RSF en 2017. Además de la
censura, una de las consecuencias más graves de esta represión contra la prensa,
es la dificultad de los venezolanos para tener acceso de forma inmediata y
oportuna a información fiable y objetiva, sobre la crisis que atraviesa su país y
sobre la realidad de la violencia ejercida por el gobierno contra sus propios
ciudadanos.
También en el país suramericano hay una ley de responsabilidad social o ley
resorte, también conocida como mordaza que se encuentra vigente y cuyo objeto
es el de establecer la responsabilidad social de los prestadores de los servicios
de comunicación y sus relacionados; la Comisión Nacional de Telecomunicaciones
de Venezuela (CONATEL) es el organismo encargado del cumplimiento de dicha
ordenanza.
Entre otras cosas, ésta ley obliga a todos los prestadores de servicio de radio y
televisión a transmitir obligatoriamente los mensajes y alocuciones que el ejecutivo
nacional considere necesarios. También deben transmitir de manera gratuita y
obligatoria mensajes culturales, educativos, informativos o preventivos de servicio
público seleccionados por el gobierno nacional, los cuales no deben exceder los
quince minutos diarios.
Esta situación deja entrever la poca información de calidad a la que tienen
derecho los venezolanos que habitan el país, y la falta de ampliación de sus
conocimientos a través de la información mediática en materia internacional, que
posibilitaría la precisión de contenidos que promuevan a la sociedad venezolana
hacia una educación individual y colectiva enfatizada en formación de opinión
pública.
Para el caso de Alemania las cosas son bien distintas, La televisión en Alemania
representa una parte cultural, social, política y económica del paisaje global y
mediático de la nación. El 95% de los hogares alemanes tienen al menos un
televisor, marcándose como uno de los principales medios de comunicación. Por
otra parte, la prensa alemana es la más fuerte de la Unión Europea, con un
volumen anual de negocios superior a los 15.000 millones de euros, teniendo su
principal bastión en Hamburgo.
Alemania a pesar de ser una sociedad repleta de normas, mantiene una relativa
libertad en todos los planos de la vida nacional, donde el concepto de libertad de
prensa es mucho más amplio y la diversificación de medios entre públicos y
privados es evidente; la tradición de los grandes medios es respetada y aclamada.
Para el caso de Venezuela la situación es completamente distinta, ya que el
régimen ha comprado la totalidad de los medios, ha cerrado a otros tantos, sin
importar su tradición y ha sacado del aire incluso a cadenas internaciones como
CNN. Sin lugar a dudas en éste ítem mientras Alemania tiene gran pluralidad y
diversidad de información; Venezuela sólo tiene unos cuantos medios
radioeléctricos sin objetividad y una prensa escrita que no logra tan siquiera
circular regularmente por falta de papel, circunstancia producto de la crisis.
Ahora bien, la dimensión lingüística es la primera determinante para la
comunicación efectiva, por eso es preciso contemplar éste punto; mientras los
alemanes son germanos hablantes, los venezolanos hablan castellano. Mientras la
lengua alemana es indoeuropea perteneciente al grupo de las lenguas germánicas
occidentales, es también una de las lenguas más importantes del planeta y es un
idioma pluricéntrico (Alemania, Austria y Suiza). Los venezolanos en cambio, usan
el idioma castellano que llegó a Venezuela con la conquista española llevada a
cabo desde los primeros años del siglo XVI. El español es una lengua romance
que procede del latín hablado, catalogada por muchos como la segunda lengua
del mundo por el número de hispano hablantes.
Sin duda la facilidad que tendría Venezuela para divulgar su información es muy
extensa, incluso por encima de Alemania; ya que el español posee la tercera
población alfabetizada del mundo, siendo la tercera lengua más utilizada para la
producción de información en los medios de comunicación y también la tercera
lengua con más usuarios de internet, después del chino y el inglés. En esta
precisión es adecuado agregar que los líderes políticos y de opinión venezolanos
ante la adversidad de los medios tradicionales, han decidido promover el internet
como una respuesta a la censura del régimen; las redes sociales se han
convertido en ejes fundamentales para mantener al mundo informado e incluso
para organizar las marchas y los eventos públicos por la inexistencia de otras
formas masivas de comunicación objetiva y equilibrada.
En cuanto a la influencia de los medios masivos de comunicación de masas y su
poder social, radicado en la generación de contenidos permanentemente, se
puede afirmar que en Alemania el poder es notorio por la afluencia de grandes
estructuras mediáticas y la posición dominante de sus medios que gozan de gran
éxito y aceptación entre sus audiencias, caso contrario ocurre en Venezuela,
donde no existen grandes medios y la línea editorial de los que existen en la
actualidad, son indiscutiblemente del gobierno que opacan las pocas voces
disidentes del régimen, denotando gran precariedad informativa, poca variedad de
contenidos y sin lugar a dudas un pésimo concepto de calidad, estética y
veracidad que le ha cedido espacio al internet para cubrir esos vacíos que pide la
audiencia del país suramericano.
Alemania tiene una visión más internacional, por ello tiene diversos medios
escritos, pero los más representativos y que logran una aceptación indiscutible son
el Süddeutsche Zeitung que corresponde al periódico con mayor número de
subscriptores de Alemania, que tiene su sede en Múnich; es reconocido por sus
enormes secciones de política, cultura y formación de opinión desde sus
editoriales. También se cuenta el semanario Die Zeit (El Tiempo) considerado
independiente y liberal, con una audiencia directa de lectores cultos y académicos
que lo consideran el decano alemán de la prensa escrita y de paso el medio más
extenso del planeta, el cual tiene su sede en Hamburgo.
Por su parte, Venezuela tiene en circulación dos medios: El Universal y el
Nacional, que corresponden a periódicos que circulan por todo el país y envuelven
historia y tradición, merecedores de grandes premios y galardones por su
compromiso con el periodismo venezolano. En la actualidad ambos medios
escritos han tenido problemas con el papel reduciendo su paginación y la
profundidad de sus contenidos, en parte también para evitar enfrentamientos con
el gobierno de Nicolás Maduro.
Con la televisión el contraste no es muy distinto entre éstas dos naciones.
Alemania cuenta con más de 145 canales, incluyendo cadenas temáticas de
música, entretenimiento, noticias y deportes, representando uno de los mercados
de televisión más amplios y diversificados del mundo; los líderes indiscutibles en
audiencia masiva son los canales ARD Y ZDF que dan fe de la calidad de sus
contenidos que dejan entrever a una sociedad culta, informada, diversa y
perfeccionista. El caso de Venezuela es bien distinto; el canal Radio Caracas
Televisión (RCTV) fue clausurado desde la época del desaparecido presidente
Hugo Chávez. Sobreviven unos cuantos medios televisivos, entre ellos,
Venezolana de Televisión (VTV) que es de control absoluto del estado y
Globovisión que tiene un contenido exclusivo de noticias que, aunque es un medio
privado, ha mantenido una línea editorial muy variable, entre apoyo al régimen y
relativa independencia informativa.
La historia también muestra las profundas diferencias entre éstas sociedades;
Alemania trae consigo una gran madurez producto en parte, de sus bases
históricas que cuentan la importancia de su imperio y que hasta nuestros días dan
fe de un pueblo contenido, previsivo y educado a base de derrotas; es importante
recordar su pasado Nazi, que hasta nuestros días hacen que sus pobladores se
sientan avergonzados de éste oscuro pasado que los ha hecho famosos a lo largo
y ancho del planeta. Por su parte Venezuela se cuenta históricamente como un
país autoritario, militar y conflictivo con una sociedad sin conciencia colectiva,
encerrada en mitos históricos diversos con personajes como Simón Bolívar, José
Antonio Páez y Francisco Miranda, entre otros.
Ambas naciones en su mayoría son cristianas, pero en el caso de Alemania es
más profundo el pensamiento protestante que ha convertido a la nación en una
colectividad reconocida por su conciencia social basada en el esfuerzo y la
excelencia, que dejan entrever a una sociedad organizada, inclusiva y abierta; a
pesar de ser un país moderno, siempre está muy ceñido a sus tradiciones.
Venezuela por su parte, es una sociedad con una mezcla muy particular, al incluir
tres culturas: la europea, la indígena y la africana; éste país suramericano es
reconocido por sus artes plásticas y sus artesanías; su gente es cálida e
independiente, con un pensamiento triunfalista desde siempre, producto del
“cuento” que son un país rico que se puede construir sin trabajar.
Debo concluir que ambos países son bien distintos en todos los aspectos, pero
que han tenido una evolución cada uno desde su escenario y que reflejan dos
expresiones de humanidad interesantes, que están llamadas al liderazgo en varios
frentes del mundo. En cuanto a los medios, sin duda son una pequeña ventana
que permiten descifrar la realidad parcial de cada país, reflejando la etnia y el
talante de cada sociedad que hereda su propia cultura, como es el caso de revisar
éstas dos naciones con una mirada vene-alemana.
Sergio Enrique Carrillo Quintero