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Dussel, Enrique.

(1977) Filosofía de la liberación.

Edición:
1977 México. Primera. Edicol.
1980 Bogotá, segunda edición: USTA.
1982 Sao Paulo, primera portuguesa: Loyola.
1985 Buenos Aires, tercera edición; La Aurora.
1985 New York, primera edición inglesa: 0rbis.

Reseñas:

Gilberto Pérez Villacampa (Santa. Clara. Las Villas-Cuba) En “FILOSOFÍA DE LA


LIBERACIÓN DE ENRIQUE DUSSEL: APUNTES SOBRE UN DIARIO ÍNTIMO”:

El libro Filosofía de la liberación es una suerte de pequeña lógica de la variante de


filosofía de la liberación que ya casi dos décadas viene ensayando el argentino Enrique
Dussel. La obra constituye un epitome de los trazos distintivos de su pensamiento,
expuestos en una forma lacónica y relativamente asequible al lector no especialista.
Quizás estas características le han gestionado el honor de sus múltiples ediciones (1).
En junio del presente año fue lanzada una nueva edición mexicana de Filosofía de la
Liberación, esta vez corregida y ampliada a la luz de la investigación que sobre los
Grundrisse de Marx realizara su autor (2). Gracias a la cortesía del mismo Dussel,
hemos tenido la oportunidad de estudiar detenidamente las modificaciones que sufrió el
texto, ya que el autor no reparó en facilitarnos el ejemplar de Filosofía de la liberación,
que después de corregido entregó a la editorial. En él se conservan intactas las
multicolores tachaduras, complementaciones y notas al margen de su propio puño y
letra. El gesto de Dussel merece mis más sinceros agradecimientos.
El trabajo de polilla sobre este documento no es ingrato, puede dar pistas necesarias
para el esclarecimiento de la controvertida cuestión Dussel-Marx.
La polémica en torno a la filiación filosófica (y político-ideológica) del pensador
argentino hoy se ve catalizada por la aparición teórica de sus más recientes
publicaciones: La producción teórica de Marx, un comentario a los Grundrisse; Carlos
Marx, Cuaderno tecnológico histórico (3) y Hacia un Marx Desconocido (4). Es lógico
que la sorpresa que ya los meros títulos reparan provoque inquietudes entre los
seguidores, simpatizantes, observadores y críticos de la filosofía de la liberación: ¿qué
pasó con la metafísica de la alteridad? ¿Se trata de dos Dussel o del mismo? ¿Es Dussel
marxista o Marx un dusseliano? A pesar de lo irrespetuosas que pueden parecer las
interrogantes, ellas tienen lugar; es preciso constarlas en su crudeza primero, para luego
intentar ofrecer argumentos a las posibles soluciones.
Por mi parte no ensayaré aquí respuestas terminantes que, por lo demás pecarían de un
estructuralismo innecesario. Dejando a un lado las etiquetas accidentales iré al grano,
trataré de exponer cuales son las variaciones que el trabajo empírico ha detectado en el
diario íntimo de esta obra. Después, de todas formas, intentaré apresar la osamenta
teórica con que se desplaza el discurso de Dussel hoy. Comencemos.

Enderezando las muchas tachaduras y alienando anexos, he podido constatar las


siguientes modificaciones al texto original de Filosofía de la liberación.
l. Se observa una atenuación considerable de las declaraciones sobre la novedad y
autenticidad de la filosofía de la liberación latinoamericana (5), al parecer motivada por
el sin-salida metodológico a que ha llevado esta infructuosa discusión en las últimas
décadas; quizás por una moderación del entusiasmo juvenil de este movimiento
intelectual, o por querer evitar la diatriba que ha merecido esta posición tan osada por
parte de la crítica filosófica.

2. Las tachaduras denotan propensión a suavizar el enfoque tajante de la exterioridad


metafísica del otro (6). Si tenemos en cuenta que el pensamiento de Dussel se ha
movido hacia el reconocimiento de la pertenencia de América Latina (como "otro",
"distinto", "alteridad") a la contradicción fundamental del modo de producción
capitalista mundial, se evidencia la razón teórica que lo lleva a esta modificación.
También puede ser que la mayoría de edad a que ha arribado su [Pág.1] filosofía de la
liberación esquive las formulaciones absolutistas que tantos blancos abrió a los críticos
en la juventud.

3. Con reticente espíritu de réplica ante las acusaciones de "populista" que han sido
formuladas a su nombre (7), introduce precisiones en el concepto de "pueblo" (8). En
primero lugar, recalca el peso que en él ocupan los trabajadores asalariados, y, en
segundo lugar, hace uso de la conocida definición de pueblo de Fidel en La historia me
absolverá, reitera la pertenencia de la "pequeña burguesía revolucionaria" y de las
etnias al pueblo.

4. Quizás para guardar distancias de la "filosofía inculturada", o para evitar el incómodo


parentesco con otras versiones de la filosofía de la liberación, esquiva el enfoque
culturológico: varias veces en el documento aparece tachada de buena gana la palabra
"cultural" (9), sobre todo cuando se refiere a la exterioridad del pueblo o a la tarea de la
liberación.

5. Teniendo en cuenta las pesadillas políticas a que ciertos filósofos de la liberación


pannacionalistas han llegado, y evitando posibles asociaciones genealógicas (10), o
críticas fáciles, Dussel cuidadosamente tacha la palabra "nacional" y escribe seguido
"social"(11).

6. Introduce atenuaciones en su concepción del papel del filósofo respecto al pueblo


(12). El cuidado de Dussel en este particular es compresible si se toma en cuenta las
fuerzas críticas de que ha sido objeto específicamente este punto de su filosofía. Sobre
todo en lo tocante a un tratamiento del "profeta", que en más de una ocasión le ha
ganado la acusación de alimentar complejos iluministas. (13)

7. En todas partes aparecen tachadas las frases de tinta antisoviética (14) las cuales,
como bien han señalado algunos críticos de la filosofía de la liberación latinoamericana,
(15) entorpecían el entendimiento con amplios sectores de Izquierda. En consecuencia,
el antes ambiguo concepto de "centro" se concretiza en el término "capitalismo de
centro", y en lugar del polisémico sustantivo de "imperialismo" aparece el término
socioeconómico exacto: capitalismo.

8. La crítica a determinadas interpretaciones del marxismo se hace con un bisturí más


fino. Dirige su crítica no al marxismo "ortodoxo", sino al "dogmático" (16). Por lo
general tacha el primer calificativo y en su lugar escribe el segundo, lo cual está muy a
tenor con su intención actual de ir al rescate del Marx original.

9. La mayoría de los anexos que Dussel inserta al texto tienen como objetivo la
actualización de los postulados básicos de Filosofía de la Liberación, desde la óptica de
sus incursiones por el pensamiento de Marx. En esta dirección la práctica más común es
la inclusión de un acápite final, de marcado sello marxista, en los tópicos que así lo
permitan.
Las motivaciones que esconde esta empresa (la cual tiene el peso mayoritario en la
versión corregida y ampliada de Filosofía de la Liberación son varias. Desde el punto de
vista personal de Dussel creo que se trata, o bien de demostrar que su metafísica de la
alteridad andaba en lo cierto, a pesar de sus esporádicas críticas a Marx (17), o bien de
subrayar que sus estudios recientes sobre el clásico no se alejan del punto de partida de
su obra anterior, sino que, eliminando gazapos superficiales, son coherentes con él. Al
fin y al cabo se trata de lo mismo demostrar que Dussel y Marx, a fin de cuentas,
siempre han andado juntos, que entonces no había tal "populismo", sino más bien el
embrión metódico de su actual concepción. La conversación personal con el filósofo
testifica que esa es su propia valoración del fenómeno.
Sin embargo, la importancia del empeño de Dussel transciende los marcos de su propia
biografía: lo que pone en el orden del día es el problema de la misma filosofía en Marx,
tarea en que no solo el pensador argentino participa. En su caso se trata de mostrar, o
bien que Marx se incluye en la tradición metafísica, crítica de la totalidad ontológica
(línea en la de Heidegger y Husserl son paradigmas obligados), o bien que hay en el
propio Marx una estructura de [Pág.2] discurso liberador y que no es tan vulgar su
filosofía como ciertos "marxistas" le han presentado.
El balance de los párrafos anexados sugiere pensar que el autor de Filosofía de la
Liberación metaboliza el legado de Marx en dos direcciones fundamentales: primero,
subraya que en lo clásico se puede encontrar una crítica a la sociedad burguesa que pone
en cuestión no los destellos accidentales de la misma, sino que va al descubrimiento del
fundamento del sistema como totalidad (18). Fundamento éste que el encubrimiento
ideológico burgués disimula tras los parapetos fenoménicos de igualdad, libertad,
salario equivalente al trabajo, etcétera; segundo, propone pensar, que la crítica de Marx
a la totalidad del sistema capitalista se efectúa, desde afuera la "exterioridad metafísica"
del "pauper" (19), del trabajo como "otro" que el capital, de donde concluye que los ojos
del clásico no están puestos en la entronización de la totalidad capitalista, sino en su
destrucción, y conformación "más allá" de ella, de la "utopía" comunista (20): "sociedad
de hombres libres", según Marx.
Cerrado el libro de Dussel, permítase valorar estos signos en forma de tesis finales:
1. En el primer aspecto sobran las discusiones. No hay dudas que Marx critica la
sociedad capitalista no por sus apariencias fenoménicas. Todo lo contrario, se esmera el
clásico en descubrir la sustancia de los múltiples, y en ocasiones contradictorios,
accidentes de la totalidad del sistema: "... Iluminación universal en donde se bañan
todos los colores, y a los que modifica en su particularidad" (21), diría Marx. En todas
partes detesta Marx el empirismo miope e ideológicamente culpable de los que no
llegan al fundamento del problema; la contradicción históricamente determinada
trabajo-capital, el modo de producción y distribución capitalista; es implacable en la
critica científica, no ahorra ironías, e incluso burlas fecundas, contra Proudhon que
"carece de la perspicacia y del valor necesarios para alzarse, aunque solo sea en el
terreno de la especulación, sobre los horizontes de la burguesía" (22). De modo que creo
un mérito de Dussel haber buceado en el marxismo hasta esta dimensión fundamental
de su crítica al capitalismo como totalidad. Coincidiría incluso en que hay en Marx, a
diferencia de otros socialistas a él coetáneos, una crítica a la "ontología del ser social"
burgués.
2.En lo tocante al segundo aspecto convengo en que el comunismo es pensado por Marx
como una sociedad radicalmente distinta de la totalidad capitalista, fundada en otro
elemento que en la ley del valor y la valoración del capital: "En una sociedad futura-
escribe Marx- donde habrá cesado el antagonismo de clases y donde no habrá clases, el
consumo será ya determinado por el mínimo de tiempo necesario para la producción, al
contrario, la cantidad de tiempo que ha de consagrarse a la producción de los diferentes
objetos será determinada por el grado de utilidad social de cada uno de ellos" (23). Que
aquí Marx piensa más allá de la totalidad burguesa, desde la "exterioridad" del capital,
es indudable. La mejor prueba de ello es el destierro del sistema y la "intemperie" a que
fue sometida su obra, que todavía lo hace hoy solo un solemne conocido "desconocido"
para ciertos sectores.
3. Al mismo tiempo acoto que es la dinámica del capitalismo como totalidad, en su
despliegue interno como contradicción perentoriamente trágica, donde Marx pone su
acento. Su "docta esperanza" busca asidero en la misión histórica del proletariado, no
como exterioridad sino como detonador interno del sistema, pues "dentro de las mismas
relaciones en que se produce la riqueza, se produce también la miseria" (Marx) (24).
Lo nuevo advendrá sí de la miseria, de su "aspecto revolucionario- como subraya Marx,
destructor que terminará por derrocar la vieja sociedad" (25), pero debe quedar claro
que de la miseria segregada por la contradicción interna del sistema. La epifanía de la
estación comunista llegará no tanto de los out-siders, en los que puso fe Marcuse, sino
de los activos participantes en el desmoronamiento de la totalidad del capital desde su
propia entraña.
[Pág.3]
Entiendo que con justicia quiere subrayar Dussel en su concepto de "exterioridad
metafísica", pero como sentenciara Julio Cortázar "subrayar es soslayar"...
4. La misma disposición de los anexos en la arquitectura general del libro acusa el
camino que ha escogido Dussel en la búsqueda de la filosofía en Marx. Evidentemente
se trata de encontrar un soporte ético-antropológico a la economía política de Marx. En
la versión corregida y ampliada de Filosofía de la liberación" no solo se radicalizan los
antiguos postulados éticos de Dussel, sino que el propio Marx se ve alumbrado por una
doctrina ético-filosófica donde se instala.
Es indiscutible que hay en el marxismo un horizonte ético-humanista esencial, sin el
cual toda su teoría sería no más que "la masa sin cantera"; que los conceptos de la
economía política marxista sin su dimensión humana intrínseca son solo visceras
exánimes, que la economía en el marxismo deviene concepción general sobre el hombre
con aristas axiológicas palpables. Ahora bien, de aquí a pensar que en Marx todo su
empeño se ilumina desde una antropología ética equivaldría a recaer en la visión
especulativa de la filosofía que tanto criticó el clásico. Marx no construye su teoría
desde la crítica a la injusticia, sino que su crítica del desenvolvimiento del modo de
producción capitalista le da nuevos bríos éticos para condenar la iniquidad del sistema,
convencido de que la "sociedad de hombres libres" llegará no por lo intolerable que
resulta la perversidad moral del capitalismo, sino por la implacable lógica del devenir
histórico, donde participamos, por supuesto, los hombres que execramos la inmoralidad
del sistema. "Cuando decimos que es injusto- escribía Engels prologando un libro de
Marx- que no debe ocurrir, esto nada tiene de común con la economía política. No
decimos sino que este hecho económico se halla en contradicción con nuestro sentido
moral. Por eso Marx no basó sus reivindicaciones comunistas en argumentos de esta
especie, sino en el desmoronamiento inevitable del modo capitalistas de producción...”
(26).
5. Tengo la impresión de que el intento final de los últimos trabajos de Dussel sobre el
pensamiento de Marx, así como de las correcciones a Filosofía de la liberación, es de
mayor monta que la misma asimilación de la herencia clásica del marxismo. La
profundidad teórica de Dussel aspira a extraer de Marx la antropología filosófica en él
implícita, el horizonte metafísico desde donde y hacia donde piensa Marx, la teoría
general del hombre tácticamente presente en sus escritos, fundamentalmente
económicos.
En el marco de esta búsqueda y si de Marx se trata, es necesario estar prevenido sobre
los serios reparos del coautor de La ideología alemana ante la soberbia de la "filosofía",
el llamado a la abstinencia especulativa y su concepción de la muerte de la "filosofía".
Evitando sutilezas "estructuralistas" de conceptos, creo que la actitud de Marx hacia
nuestra profesión redunda en la renuncia a la conformación de una filosofía, si por ella
se entiende un sistema universal sobre el hombre, precisamente previendo el riesgo de
despotismo especulativo, por lo demás infructífero, que genera esta actitud. Subrayo
esta idea para dejar claro que se encontrará en Marx, so pena de forzar su espíritu.
Claro está que de esta postura sería absurdo concluir que Marx solo tiene ojos para la
contingencia singular, todo lo contrario, los textos acreditan en él una inusual voluntad
de extraer lo universal del "movimiento constituyente de lo singular"" Del hecho de que
renuncie Marx a una construcción universalista sobre el hombre no se desprende que
deseche el bregar científico tras lo humano universal. De modo que respeto que Dussel
rastree lo universal en las páginas del autor de los Grundrisse". Ahora, si trata de
rastrear lo universal con antiparras "filosóficas" quizás se note al terminar la faena que
las columnas que soportan la "filosofía" de Marx son de naturaleza tal que ellas mismas
están fundidas en la argumentación de la imposibilidad e ineficiencia de la “filosofía"
Buscar la "filosofía" en Marx implica llegar a lo sumo al trágico final de una filosofía de
la anti-"filosofía". Pero si de todas formas se pretende buscar la "filosofía" implícita en
la filosofía de la anti-"filosofía" delinear de modo genérico los [Pág.4] trazos distintos
del "perfil definitivo del hombre", correremos el riesgo de decir bien poco. Quizás
sirvan de colofón a este razonamiento algunas consideraciones de Marx sobre el
empeño de ciertos economistas en encontrar "la producción en general". Propongo leer
estas palabras a la luz de la búsqueda de su antropología filosófica:

"Está de moda entre los economistas comenzar por una parte general que es
precisamente la que figura bajo el título de "Producción" (...), y trata de las condiciones
generales de toda producción. Esta parte general expone o debe exponer:
1. Las condiciones sin las cuales no es posible la producción, lo que en realidad se
reduce solamente a indicar los momentos más esenciales de toda producción, se limita,
en efecto, como veremos, a cierto número de sencillísimas determinaciones que diluyen
en vulgares tautologías".(27)

Más abajo concluye:

"En resumen: todos los grados de producción poseen en común ciertas determinaciones
que el pensamiento generaliza; pero las llamadas condiciones generales de toda
producción no son otra cosa que esos momentos abstractos, los cuales no explican
ningún grado histórico real de la producción" (28).
NOTAS

l) Primera edición: Edicol, México, 1977; segunda edición: USTA, Bogotá, 1980;
tercera edición; La Aurora, Buenos Aires, 1985; primera portuguesa: Loyola, Sao Paulo,
1982; primera edición inglesa: 0rbis, New York, 1985; primera edición alemana: en
preparación.
2) Dussel, E; La producción teórica de Marx. Un comentario a los Grundrisse. Siglo
XXI, México, 1985.
3) Dussel, E.; Carlos Marx. Cuaderno tecnológico-histórico. Estudio preliminar de E.
Dussel. Ediciones de la Universidad Autónoma de Puebla, México, 1984.
4) Dussel,E: Hacia un Marx desconocido. Un comentario a los manuscritos 61-63, Siglo
XXI, Iztapalapa, México, 1988.

5) Originalmente
"La filosofía de la liberación pretende asumir dichas posiciones desde una actitud
superadora, pero no ecléctica. Pretende proponer un discurso nuevo que incluya
orgánicamente los discursos enunciados, sin desnaturalizarlos, sino más bien dándoles
su auténtico sentido"(E. Dussel. Filosofía de la liberación, USTA, Bogotá, 1980, p.204).
Corregido
"La filosofía de la liberación pretende asumir dichas posiciones desde una actitud
creadora, no ecléctica. Pretende proponer un discurso que incluye orgánicamente los
discursos enunciados, sin desnaturalizarlos, sino bien más dándoles su sentido
profundo".
(Los subrayados son nuestros. Con ellos queremos destacar las variaciones que sufre el
texto original después de la revisión de Dussel. En lo adelante seguiremos utilizando
este procedimiento. Todas las citas que utilizaremos de Filosofía de la liberación se
corresponden con esta edición).
6) Originalmente
"Definiremos como pueblo a los oprimidos de una totalidad política (...) que guardan sin
embargo exterioridad cultural: el otro político periférico"(p.88).
Corregido
[Pág.5]
"Definiremos como pueblo a los oprimidos de una totalidad política (...) que guardan sin
embargo cierta exterioridad: el otro político periférico"
O nótese:
Originalmente
"El otro de los imperios, de la formación social capitalista imperial, de Estados Unidos
por ejemplo, son las naciones latinoamericanas, africanas y asiáticas. La exterioridad de
estas naciones no es propiamente económica (ya que hoy en gran parte estén incluidas
en el sistema imperial), sino más bien histórico, político y cultural. La exterioridad se
juega al nivel de una distinta manera de vivir, manipular, comprender, interpretar los
instrumentos tecnológicos, las mediaciones, son las formaciones sociales periféricas"
(pág.88-89)
Corregido
"El otro de los imperios de la formación social capitalista imperial, de Estadas Unidos
por ejemplo, son las naciones latinoamericanas, africanas y asiáticas. La exterioridad de
estas naciones no es solamente económica (hoy en gran parte están subsumidas en el
sistema capitalista), sino también histórico, político y cultural. La exterioridad se juega
al nivel de una distinta manera de vivir, manipular, comprender, interpretar los
instrumentos tecnológicos, las mediaciones. Son en parte las formaciones sociales
periféricas".
7) Véase Cerutti Guldberg, H. Filosofía de la liberación latinoamericana, F. C. E.,
Colección Tierra Firme, México, 1983; Schulte, Ofelia: "Orígenes y tendencias de la
filosofía de la liberación en el pensamiento latinoamericano", en: Prometeo, rev. de la
Universidad de Guadalajara, México, 3(8),enero-abril, 1987.
8) Originalmente
"Pero pueblo, además de los campesinos, es también y esencialmente la naciente clase
trabajadora y obrera, que surge lentamente en las industrias medias de sustitución de
importaciones"(p.89).
Corregido
Añade a punto y seguido: "No debe olvidarse que, además, como expresa Castro
("entendemos por pueblo, cuando de lucha se trata..."), a la pequeña burguesía
revolucionaria, a los marginados, a las etnias (que describió Mariátegui aunque los
"dogmáticos" lo criticaran de populista), debe incluirse en la categoría analítica
"pueblo".
O nótese:
En la página 26 de la edición de la Filosofía de la liberación que usa como borrador en
sus correcciones escribe: "la praxis de los actuales pueblos oprimidos de la periferia..." a
lo cual añade, después de la coma: "los trabajadores asociados ante el capital."
9) Véase nota 6, donde la palabra "cultural" fue tachada en el borrador.
10) Recuérdese que Horacio Cerutti ubica a Dussel en el "sector populista" de la
Filosofía de la liberación, donde se incluyen dentro del subsector del "dogmatismo de la
ambigüedad concreta" a Gunter Rodolfo Kusch, Mario Canella y Amelia Podetti; entre
otros Ver: Cerutti Gulberg, H.: Ob.cit., p.203-204.
11) E1 tópico 3.1.8 que originalmente se titulaba "Liberación en su sentido estricto,
nacional, fue renombrado: "Liberación en su sentido estricto, social". Además nótese la
variación en el siguiente texto:
[Pág.6]
Originalmente
"... es necesario no solo ocultar sino partir de la disimetría centro-periferia, dominador-
dominado, totalidad exterioridad, y desde allí repensar todo lo pensado hasta ahora.
Pero, lo que es más, pensar lo nunca pensado: el proceso mismo de liberación de las
naciones dependientes y periféricas" (p.206).
Originalmente
"... es necesario no solo ocultar sino partir de la disimetría centro-periferia, dominador-
dominado, capital-trabajo, totalidad-exterioridad, y desde allí repensar todo lo pensado
hasta ahora. Pero, lo que es más, pensar lo nunca pensado: el proceso mismo de
liberación de los pueblos dependientes y periféricos".
12) Originalmente
"La liberación del oprimido la efectúa el oprimido: pero por mediación de la conciencia
crítica del maestro: el intelectual orgánico y con y en el pueblo" pág.116)
Corregido
"La liberación del oprimido la efectúa el oprimido; también con la mediación de la
conciencia crítica del maestro: el intelectual orgánico y con y en el pueblo".
Nótese además:
Originalmente
"El pueblo sólo no puede liberarse. El sistema le ha introyectado la cultura de masas, lo
peor del sistema. Es por ello que la conciencia crítica del intelectual orgánico, de los
grupos críticos, de las comunidades o partidos críticos es indispensable para que el
pueblo cobre dicha conciencia crítica..."(p.116)
Corregido
Deja el párrafo intacto excepto la primera oración: "Al pueblo sólo le es difícil
liberarse".
13)Véase:Cerrutti Gulberg, H. Ob. cit. Schutte, Ofelia: Ob. Cit.
14) Originalmente
"El arte militar o la técnica de la violencia racionalizada, es la esencia última y más
precisa de la praxis de dominación imperial. Es por ello que el Pentágono y el Kremlin
tienen la responsabilidad de la injusticia en el nivel internacional de la violencia..."
(p.91).
Corregido
Tachó con rojo "y el Kremlin" y la "n" final de "tienen".
O nótese
Originalmente
"Cada tipo de liberación debe tener bien en cuenta la prisión de la que parte. De aquí
que los modelos de liberación política ante el imperialismo norteamericano [o la
influencia rusa en su área (de la cual se libera China, aunque nosotros debamos
apoyarnos tácticamente en Rusia como latinoamericanos, árabes, africanos o asiáticos
del sur y el oeste] deben ser muy distintos, teniendo en cuenta la exterioridad,
originalidad o alteridad histórica concreta de cada región o país" (p.93).
Corregido
Toda la parte que encierro entre corchetes fue tachado.
[Pág.7]
15) Guadarrama González, Pablo. "Reflexiones sobre la Filosofía de la liberación
latinoamericana". En Dialéctica, rev. de la Universidad Autónoma de Puebla 2 (18), Set.
1986.
16) Originalmente
"Las clases son hoy, pueden no serlo mañana, el; centro y la periferia cualitativamente
distintas y hasta contradictorias. La burguesía del centro puede explotar a la de la
periferia; el proletariado del centro puede igualmente oprimir coyunturalmente al de la
periferia. Las doctrinas clasistas del siglo XIX, y las que efectúan el análisis al sólo
nivel nacional, no han caído en la cuenta de la diferencia de las clases en el centro y la
periferia. Por ello, aún la ortodoxia marxista, debe ser replanteada desde la espacialidad
mundial geopolítica, para que pueda efectuar una hermenéutica con categorías
apropiadas" (p.92).
Corregido
“Las clases no están hoy, pueden estarlo mañana, en el centro y la periferia en la misma
situación, la burguesía del centro puede explotar a la de periferia; el proletariado del
centro puede igualmente aprovecharse coyunturalmente de la periferia. Las doctrinas
clasistas del siglo XIX, y las que efectúan el análisis al solo nivel nacional, no han caído
en la cuenta de las diferencias actuales de las clases en el centro y la periferia, por ello,
debe ser replanteado un cierto análisis desde la especialidad mundial geopolítica, para
que pueda efectuar una hermenéutica con categorías apropiadas".

17) En Para una Ética de la liberación latinoamericana (esta obra conforma el corpus
sistemático de la filosofía de la liberación dusseliana, anterior a sus incursiones por el
pensamiento de Marx) Dussel asume una postura crítica ante Marx, ubicándolo dentro
de la línea del pensamiento ontológico-dominador, que no reconoce la exterioridad del
otro (alteridad), subsumiéndola en la totalidad dominadora: Marx funda toda la
existencia en el fundamento económico del trabajo, lo cual lo hace más hegeliano y
totalitario que Feuerbach y Kierkegaard.
Filosofía de la liberación pertenece a este período del pensamiento dusseliano por lo que
resulta en extremo interesante ver cómo Dussel se las arregla para corregir el texto
desde una postura distinta. En términos generales el procedimiento para acomodar
ambas posturas es el siguiente: Marx descubrió como nadie la totalidad del sistema
capitalista, reprodujo su totalidad para rebasarla desde la exterioridad del pauper.
Veamos un ejemplo: Originalmente
"...toda alienación política, erótica, pedagógica o fetichista se consumará en su
respectiva económica (...) en la formación social" (pág.70).
Corregido
La última parte ("en la formación social") aparece tachada y añade en lugar de ella
después de la coma: "en la subsunción del otro en la totalidad. En nuestra sociedad el
capital aliena al otro, lo compra, paga por su capacidad de trabajo y lo transustancia en
si mismo. El asalariado, alienado, es ahora ontológicamente un momento del capital. "lo
mismo", y una de las formas fenoménicas en que se manifiesta: el trabajo productivo del
capital".
18) Originalmente
"2.2.5.3. El origen de la diferencia de los entes es la determinación del ser del sistema
del mundo. La diferencia de los entes indica, con respecto al [Pág.8] fundamento,
diferencia (...). La totalidad de los entes o partes diferentes se explica o se fundamenta
en la identidad del ser del todo" (pág.38-39).
Corregido
Anexa el punto 2.2.5.4.: "en nuestra sociedad, el fundamento de la idealidad es la
valoración del valor del capital; el asalariado es una diferencia interna fundada y
subsumida."
O más adelante:
Originalmente
"2.3.3.4.: "El fenómeno, lo que aparece es como un recordarse del ente que deja, al
mismo tiempo, a todos los demás como en su fondo, en su contexto" (p.45).
Corregido
Anexa el punto 2.3.3.5.: "En nuestra sociedad, el dinero, el producto, la mercancía son
fenómenos del capital; es la forma como aparece en el mundo de las mercancías".
19) Originalmente
"2.4.2.3.:" Exterioridad (...) quiere indicar el ámbito desde donde el otro hombre, como
libre e incondicionado por mi sistema y no como parte de mi mundo se revela" (p.56).
Corregido
Anexa el punto 2.4.2.4.: "el trabajo 'libre' es la exterioridad con respecto al capital (al
capitalista), cuando todavía no ha vendido su capacidad de trabajo, pero es igualmente
exterioridad, 'plena nada.´ el pobre (pauper decía Marx) desocupado por el capital y
expulsado del "mundo".
20) Originalmente
"...si se parte de la interpretación de la justicia de la exterioridad, la misma totalidad
funcional es puesta en cuestión por exigencias y en vista de la construcción de un nuevo
orden, futuro, utópico, pero ya proyecto actual en el pueblo" (p.201).
Corregido
Añade a punto y seguido la siguiente consideración:
"El mismo Marx, teniendo siempre ante los ojos la utopía (el "reino de la libertad" la
"asociación de hombres libres", etc) abre un ámbito de referencia analéctica desde
donde puede desarmar críticamente la ciencia económica de un Smith, Ricardo.
21) Marx. C. Contribución a la crítica de la economía política. Edición revolucionaria.
La Habana, 1970, p.266.
22) Marx, C. Miseria de la filosofía. Editorial Progresso, Moscú, 1979, p.103.
23) ídem, p.52.
24) ídem, p.100.
25) ídem, p.102.
26) Engels, F."Prefacio a la primera edición alemana", en Marx, C.: Miseria de la
Filosofía, ed. cit. p.9.
27) Marx, C.Contribución a la crítica de la Economía Política, ed. cit. p.239.
28) ídem, p.242.
[Pág.9]