Está en la página 1de 5

HAY QUE ESCRIBIR COMO SI FUERA EN LA EPOCA

1. ¿Usted cree que la decisión que tomó una de las hermanas Pérez en usar el tapete en
la iglesia fue la más justa?

Sí fue la más justa, porque bueno en realidad hay que tomar en cuenta varios factores, uno
de esos es que la sociedad en la que se vivía en esa época estaba divida en estratos sociales,
es decir que primero están los blancos peninsulares que eran los acreedores del poder
público, luego los blancos criollos o mejor dicho los mantuanos que se le consideraban los
descendientes de los primeros pobladores y conquistadores de esas tierras, ellos no tenían
derecho a ejercer puestos en diferentes cargos públicos, igual están los blancos de orilla que
en su mayoría eran isleños, después están los mestizos libres que eran una conexión entre
pardos e indios y de ultimo los esclavos negros que eran los únicos que realmente carecían
de derechos.

Algo que sí es verdad y caracterizaban a los mantuanos es que sus esposas eran las únicas
que podían llevar mantas a las iglesias, toma en cuenta que para ese momento los caminos
eran de tierra y todo estaba completamente sucio, también debes de ver que sus vestidos se
ensuciaban a la hora de la consagración. Considero que todos debemos de tener la misma
dignidad humana y concepto primario del derecho a la salud.

Isabel María Pérez en 1797 decide acudir a la iglesia y utiliza un tapete en fin de arrodillarse
durante la consagración del acto religioso, que trajo en si un desastre porque esta estaba
incumpliendo el sistema estamental. Esto hace que el Ayuntamiento abriera un proceso
contra ella, su hermana María Francisca Pérez y su esposo Juan José de Ochoa, el juicio inicia
por la vulneración de las potestades sociales de la colonia y por el hecho de que las damas
no pudieran usar un tapete en la iglesia. El 8 de agosto de ese mismo año tome la decisión de
agarrar el caso.

2. ¿Cómo se desenvolvió el juicio? ¿Cuál fue el veredicto final de la dicha?

El juicio tiene la fecha del 25 de noviembre de 1799 en la que estos tres personajes quedan
en un mal lugar. Primero las hermanas Pérez se habían criado en un barrio de la plebe junto
a su madre y ellas no tenían una figura paterna, supuestamente se habían encontrado unos
testigos justificando de que ellos eran su padre. Lo que trajo en sí que se cambiara toda la
defensa del caso y que esto trajera la limpieza de sangre de cada uno de los demandados ante
del Ayuntamiento de Valencia.

Se evalúa al esposo de Isabel, Juan José de Ochoa que fue un reputado blanco peninsular y
había sido un capitán de milicias, la Audiencia consideraba que las testimoniales y
presunciones que había tenido el Ayuntamiento no podían quitar lo contrario los documentos
públicos de donde se desprendía la dicha limpieza de sangre a Juan José de Ochoa y este
fuera considerado como blanco.

Le toco difícil a las hermanas porque su madre era blanca según las partidas bautismales y
se dijo que ellas eran prole de un hombre blanco y no de un pardo como habían dicho, por
eso ese concubinato no tenia nada de sentido. Las supuestas declaraciones de los dos hombres
que se hacían ser sus padres quedan fuera del caso.

Tampoco se podían decir que eran pardas por vivir en un barrio plebe porque eso no cambia
el hecho que lo fueran o no, un ejemplo claro de esto el procurador don Manuel Malpica que
vivía en la zona. Luego de ver que ellas también se juntaban con blancos se le consideraban
que ellas eran blancas y punto no había otra prueba en contra de esto.

Cuando tenía que defender a estos personajes trate de estar siempre adelantadas a la época
esto quiere decir que se puede considerar como un caso de defensa de los derechos civiles,
porque es verdad que había la necesidad de poner en pena a unas simples mujeres y que esto
se volviera en un caso de tanto revuelo.

3. ¿Siente usted que, para la época, era difícil ejercer el derecho para ser abogado?

Pues yo soy un mestizo y recuerda que para ese momento era muy complicado porque era
una sociedad que mantenía una estratificación que les daba a los mantuanos un lugar especial.
Como te mencione anteriormente se debía de ver que ellos eran los favoritos y los otros no
tanto.

Poder ejercer derecho era uno de los más importantes para el reino, para esa época nosotros
estábamos colonizados por la corona española. En el año 1727, el gobierno de Madrid
aprueba la Constitución Universitarias, con el fin que se pudieran iniciar los estudios de
derecho en la Real Pontificia Universidad de Caracas hoy en día conocida como la UCV, y
para el año 1747 se emite una Real Provisión que comunica un acuerdo de la Cancillería de
Santo Domingo y este disponía que ningún letrado fuese admitido a examen de abogado sin
haber tenido cuatro años de pasantías después de haber culminado el grado de bachiller en
Leyes o en Cánones. Luego tienes que ver si eres admitido o no, pero para poder presentar
las pruebas y obtener los grados se debe de documentar bien la limpieza de origen, vida y
costumbres del candidato.

Para que yo pudiese entrar siendo un mestizo después de superar el bachiller y doctor en
Cánones fue algo que supera las cosas con las otras, porque si yo pude hacerlo lo más seguro
otros mestizos también podrían. Sí es verdad que los funcionarios españoles habían
simplificado mucho la entrada a los que no eran exclusivamente blancos y se aceptaba para
el estudio en la universidad a los que tuvieran una mezcla con la raza blanca con la india.
Finalmente pude entrar a la Real Pontificia Universidad de Caracas en 1788.

4. ¿Cuál fue la disputa entre la ICAC y RAC con usted?

Una historia muy larga en realidad, tardaría muchas horas en contarte… pero bueno en donde
empezamos, para tu poder ejercer el derecho de ser abogado debías de acudir a la Real
Audiencia de Caracas (RAC) para solicitar la incorporación al gremio de abogados que es el
Ilustre Colegio de Abogados en Caracas (ICAC). En 1792 la RAC exige que los aspirantes a
abogados fueran investigados por una terna de examinadores del ICAC y tras esto el
expediente debía de volver al tribunal para verificar las aptitudes del aspirante.

Era un profesional del derecho de amplio prestigio y había ingresado en la Real y Pontificia
Universidad de Caracas y la Real Academia de Derecho Español y Público que demostraba
la legitimidad del origen y del hombre que soy pero el ICAC me prohíbe le ingreso, también
lo dificulta más la aceptación a esta porque no me llevaba muy bien con alguno de los
miembros principales como el doctor don Juan Agustín de la Torre, pero igual no me iba
rendir y seguí demostrando razones por las cuales ellos me debían de aceptar y una de esas
es mi desempeño académico y profesional.

Tenia las confesiones y papeles de suma importancia de mis familiares demostrando lo que
soy, así que esperé el 2 de agosto de 1798 para que la ICAC decidiera si fui admitido o no,
aunque no tenía nada de esperanzas de entrar por mi enemistad con varios de los miembros.
El 29 de agosto de 1798 me llega la notificación que debía de ampliar las justificaciones de
la línea paterna y declaran sin lugar mi entrada, de no ser aceptado se me hacía demasiado
difícil ejercer mi papel porque no podía trabajar en los tribunales como abogado.

Vuelvo a la RAC el 2 de septiembre de 1798 a impugnar el acto que declaro que no tenía en
la incorporación, pero la junta del ICAC aseveró que por esos días yo había señalado de
palabra su desistimiento del recurso y que volvieran revisar mi expediente. Se dieron cuenta
que varias de las actas de mi familia eran totalmente falsas que hacían dudar de la certeza y
fidelidad de las otras partidas de bautismo.

Es decir que no solo debía de ampliar las pruebas de mi línea materna, sino que por no
coincidir las firmas del cura doctor Incas José Colmenares en las partidas que él había
presentado, pero el ICAC duda de todas ellas y de esto hay una prórroga que se extiende
hasta 1806. Realice una calificación jurídica de ser blanco en esa época comprendiendo que
no era solo el color de piel, sino aquellos vasallos del reino español que ostentaban
determinados derechos de que los indios también formaban del mismo y ser mestizo no
representaba una junta entre un hombre y una mujer de diversos orígenes, de esto sale que
pueda solicitar un amparo.

El ICAC toma la decisión que no puedo entrar el gremio, entonces para el 4 de noviembre de
1799 los testimonios que había dado se quedan en el expediente, de ahí la ICAC y el RAC
mantienen conversaciones diciendo que mis cartas eran ``ofensivas, infames y peligrosas
para el gremio``. Mi expediente ya no es del ICAC sino más bien es del RAC, entonces no
me dejaban verlo y después comienzo un proceso en el que la RAC se queja de la actitud de
la ICAC por no querer admitir sus errores y salen diciendo que mis escritos eran un atentando
contra el orden público.

Luego de varias y largas discusiones entre la RAC y el ICAC, se llega al acuerdo para que
entre al gremio, es una clara visión de que en esa época era difícil ser parte de algo porque
todo era a través de los principios garantizados de la Corona española y que fue un caso
contra los actos administrativos de efectos particulares de las organizaciones gremiales.

5. ¿Cómo define usted el éxito del Habeas Corpus?

Bueno antes de decirte que fue lo paso, te voy a definir que es el habeas corpus con la
definición que le da Gimeno Sendra ``este es un procedimiento especial y preferente por el
que se solicita del órgano jurisdiccional competente la satisfacción de una pretensión de
amparo nacida con ocasión de la comisión de una detención legal``.

Hay que entender que todo paso ante la capitulación del 25 de julio de 1812 que estaba siendo
realizado con mi persona, Francisco de Mirando y entre otros conspiradores, pero el vencedor
Domingo de Monteverde no esperó más y decide que el 14 de agosto de 1812 ponernos presos
contra nuestra voluntad, fuimos remetidos a España el 9 de octubre de 1812 llegando así a
Cádiz el 11 de noviembre de ese mismo año, pero todo da un giro cuando el año siguiente el
Consejo de Regencia de España ordena el traslado a una cárcel de Ceuta, lo que hice fue
ejercer varias apelaciones frente a los actos que sucedían en mi contra pero ninguno de estos
fue escuchado.

Tuvimos la gran oportunidad de escapar y así lo hicimos en 1814, donde llegamos a Gibraltar
que para ese momento era de dominio británico. Thomas Richards fue un masón ingles y este
nos ayudo a escapar, pero como le dimos tanta confianza este nos entrego al general español
Fernando Gómez de Butrón. Entonces tome la decisión de introducir un habeas corpus contra
el monarca británico que el no respeto mi derecho de haber estado con la posición inglesa
que era el gobierno británico de las provincias ultramarinas que en ese entonces era el
príncipe Jorge IV de Inglaterra.

Es verdad que jamás perdí los escrúpulos jurídicos a pesar de las terribles situaciones que
pasé una vez que se derrumbará la primera república, al igual de las apelaciones que realizaba
preso mientras estaba en la cárcel. Tuve un éxito total con el habeas corpus dado que insistí
para que este fuera eximido y que la actuación del monarca ingles estaba en guerra a favor
de nosotros que éramos unos simples prisioneros de otro reino que debían de respetar que lo
que queríamos una protección y esta había sido vulnerada porque el gobernador ingles de
Gibraltar y consideran que mis compañeros y yo teníamos razón y actuamos conforme lo que
establecía la ley.