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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR

TESIS DE DOCTOR EN INGENIERÍA

ESTUDIO TEÓRICO-EXPERIMENTAL DE COJINETES

HIDRODINÁMICOS EN CONDICIONES REALES DE USO

GUSTAVO GABRIEL VIGNOLO

BAHIA BLANCA ARGENTINA

2016
PREFACIO

Esta Tesis se presenta como parte de los requisitos para optar al grado Académico de
Doctor en Ingeniería, de la Universidad Nacional del Sur y no ha sido presentada
previamente para la obtención de otro título en esta Universidad u otra. La misma contiene
los resultados obtenidos en investigaciones llevadas a cabo en el ámbito del Departamento
de Ingeniería Química de la UNS y el Departamento de Mecánica de la Universidad
Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, durante el período comprendido entre 2005 y
2015, bajo la dirección de la Doctora en Ingeniería Química Lidia María Quinzani y el
Doctor en Ingeniería Industrial Daniel Oscar Barilá (UNPSJB).

Gustavo G. Vignolo

UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR


Secretaría General de Posgrado y Educación Continua

La presente tesis ha sido aprobada el ……/……./……., mereciendo la


calificación de …….. (…………………..….)
Esta tesis está dedicada a mi familia: mi esposa
Elena y mis hijos Valentina y Gino,
quienes han vivido esta etapa de nuestras vidas
con la misma intensidad que yo.
AGRADECIMIENTOS

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a mis directores, Daniel Barilá y Lidia
Quinzani. Daniel ha sido mi mentor desde mi carrera de grado. Me ha apoyado y
acompañado desde entonces y ha financiado una parte importante de mi estadía y de mi
familia en Bahía Blanca. Lidia ha sido mi guía para esta tesis, dedicando incansables horas
para ayudarme a seguir adelante, derrochando constantemente inteligencia y generosidad y
convirtiéndose en tía de corazón de mis hijos. He sido muy afortunado de tener mentes tan
brillantes y, fundamentalmente, tan maravillosas personas a mi lado en este camino.
Este trabajo ha sido posible gracias al Departamento de Ingeniería de la UNS, el cual
me aceptó dentro de su programa de doctorado. Gracias a Carlos Rossit por abrirme las
puertas de esta fantástica Universidad y por asesorarme al momento de definir mi tema de
tesis.
Asimismo, quiero agradecer a la Facultad de Ingeniería de la UNPSJB la cual ha
sustentado económicamente este trabajo y me ha recibido de vuelta en su sede de
Comodoro Rivadavia.
Gracias a PLAPIQUI, a todos y cada uno de quienes los conforman y especialmente al
grupo de Polímeros, por recibirme, aceptarme con mis defectos y virtudes y dejarme sentir
como en casa. Ha sido una experiencia única.
A mi “familia” en Bahía Blanca, Belén Rodríguez y Pablo Zalazar, padrinos de mi hijo
bahiense Gino. Siempre es bueno tener a la familia cerca.
A Jorge Guapacha, Soledad Lencina y Mercedes Lebono. Mis compañeros de oficina y
amigos de la vida.
Quiero agradecer a mis padres y hermanos, quienes acompañaron este proyecto y me
dieron fuerza para seguir adelante.
A Claudio Merelli por su compañía y ayuda incondicional en el tramo final del trabajo.
Gracias a mi esposa Elena y mis hijos Valentina y Gino. Sin su acompañamiento,
paciencia y comprensión me hubiese sido imposible emprender esta tarea. Gracias por el
sostén permanente, por los mates en las madrugadas y los incontables fines de semana en
el Laboratorio. Este trabajo lleva tanto de ellos como mío.
RESUMEN

Los cojinetes hidrodinámicos son elementos de máquina con la doble función de permitir el
deslizamiento con baja fricción de sus componentes y, simultáneamente, soportar las
solicitaciones propias de su funcionamiento. Aunque el concepto de lubricación ha sido
empleado desde el comienzo propio de la civilización para reducir el esfuerzo al momento de
desplazar objetos, el entendimiento cabal del fenómeno de lubricación hidrodinámica se
remonta a la década de 1880, cuando Petroff y Tower descubren experimentalmente este
fenómeno que meses más tarde es demostrado analíticamente por Reynolds. Desde entonces, la
lubricación hidrodinámica ha sido extensamente estudiada, aunque no fue hasta el nacimiento
de la era computacional, a mediados del Siglo XX, que se produjeron trabajos pioneros con
información práctica para el diseño de cojinetes en estado estacionario, que son aún vigentes.
Sin embargo, cuando lo que se desea diseñar o verificar escapa a las condiciones
geométricas o de carga más simples, debe caerse en la búsqueda de una solución específica en
base a programas o experimentos a medida. Tal limitación motivó al desarrollo de la presente
tesis que ha tenido por objeto desarrollar herramientas para el cálculo de cojinetes
hidrodinámicos en condiciones variadas.
Por un lado, a partir de la búsqueda de soluciones analíticas de la ecuación de Reynolds, se
realizó una propuesta que, mediante el método de perturbación regular, permite aproximar la
solución para cojinetes de longitud finita (hasta relaciones L/D cercanas a uno y
excentricidades relativas medianas y grandes). Por otro lado, se abordó el tratamiento
numérico del problema de lubricación resolviendo la ecuación de Reynolds y el conjunto de las
ecuaciones de conservación de manera acoplada. Para la primera se emplea un esquema de
diferencias finitas, y para la solución completa termo-hidrodinámica se utiliza una técnica de
Shooting multidimensional. Los resultados obtenidos permiten determinar no sólo la presión y
temperatura en cualquier punto de la película líquida, sino también sus variaciones en el
espesor.

i
Este estudio teórico se acompaña de uno experimental desarrollado en parte en el
Turbomachinery Laboratory de Texas A&M University (College Station, Texas) y en parte
generando resultados con un equipo propio. El trabajo en el TurboLab se realizó en un banco
de ensayo de alta velocidad, donde se sometió a pruebas estáticas y dinámicas un cojinete de
zapatas pivotantes. Las tareas realizadas contemplaron desde el ensamblaje del equipo hasta la
realización de los ensayos, que demuestran la excelente estabilidad de este tipo de cojinetes.
La generación de resultados experimentales propios se realizó en base a un estudio de los
bancos de ensayo existentes, que dio lugar a la fabricación y puesta en marcha de un equipo
capaz de generar los datos buscados, pasando por las etapas de diseño, dimensionado,
selección y compra de componentes. El resultado final es un equipo plenamente funcional con
capacidad de medir en simultáneo presión y temperatura en distintos puntos del cojinete, carga,
par de fricción y posición relativa entre cojinete y rotor bajo la acción de cargas de dirección y
magnitud constante y a diversas velocidades. En estas condiciones, se ensayó un cojinete
cilíndrico de 55mm de diámetro y L/D =1 en tres condiciones de carga y tres de velocidad. Los
resultados fueron comparados con las predicciones teóricas y muestran la alta dependencia de
la excentricidad con la carga, la presión con la excentricidad, y la temperatura con la velocidad
de giro.

ii
ABSTRACT

Hydrodynamic journal bearings are machine elements that play a double role. They allow the
low friction sliding of their components and give load carrying capacity. Even though the
concept of lubrication has been used since the beginning of civilization itself to reduce the force
to move objects, the understanding of the phenomena of hydrodynamic lubrication goes back
to the 1880s. At that point, two independent researchers, Petroff and Tower, experimentally
discovered this process, which later was demonstrated analytically by Reynolds. From that date
forward, hydrodynamic lubrication has been extensively studied, although it was not until the
beginning of the computational era, in the middle of the XX century, that pioneer works
appeared with practical information for the design of steady state journal bearings, which are
used even today.
Nevertheless, when design requirements are more complex, particular solutions must be
developed using programs and/or experimental measurements specifically made. Such a
limitation was the motivation for the present thesis. The main object has been the development
of analytical and experimental tools for the calculation of hydrodynamic journal bearings under
real working conditions.
As part of the work, and from the analysis of the existing analytical solutions of the
Reynolds Equation, a new one has been proposed for the description of finite length journal
bearings, based in the regular perturbation method. The proposed method describes bearings
with aspect ratio up to near one and moderate and high relative eccentricities. The numerical
treatment of the lubrication problem was also considered by solving the Reynolds Equation and
the whole system of conservation equations simultaneously. For the first a finite difference
scheme was contemplated, while the coupled system of equations was solved employing a
multivariate Shooting method. The obtained results allow to calculate not only the pressure and
temperature in any place of the lubrication film, but also their changes within the thickness.
The theoretical study was accompanied by an experimental one, which was performed

iii
partially in the Turbomachinery Laboratory of Texas A&M University (College Station, Texas)
and partially generating information with a system specially assembled for that purpose. The
work in the TurboLab was done in a high speed test rig, where static and dynamic tests were
performed on a tilting pad journal bearing. The activities done in this lab covered from the
assembling of the rig to the testing with data acquirement. The obtained results demonstrate
the excellent stability of this type of bearings.
In order to get our own experimental results, existing models of test rigs were researched
and a new facility, capable of generating the desire data, was design, built and set-up. The
assembled rig is capable of simultaneously measure: pressure and temperature in different
places of the bearing, load carrying capacity, friction torque, and relative position between
bearing and rotor. Moreover, constant loads of different magnitude and direction may be
applied over a range of rotary speeds. In these conditions, a cylindrical journal bearing of
55mm diameter and L/D=1 has been tested under three different loads and three speeds. The
results, which were compared with the theoretical predictions, prove the high dependency of
eccentricity with load, pressure with eccentricity, and temperature with rotation speed.

iv
INDICE

Resumen i
Abstract iii
Índice v
Índice de Figuras ix
Índice de Tablas xviii

1 INTRODUCCIÓN

1.1 Lubricación y lubricantes 1


1.2 Cojinetes 5
1.2.1 Cojinetes de rodadura 5
1.2.2 Cojinetes de deslizamiento 8
1.2.3 Criterios de selección de cojinetes 10
1.3 Cojinetes hidrodinámicos 14
1.4 Objetivos y organización de la tesis 19
Referencias 20

2 DESCRIPCIÓN HISTÓRICA

2.1 Historia de la fricción y la lubricación 21


2.2 Lubricación hidrodinámica 25
2.2.1Soluciones a la Ecuación de Reynolds 34
2.2.2 Condiciones de borde 39
2.2.3 Modificaciones a la Ecuación de Reynolds 41
2.2.4 Turbulencia e inestabilidades 43
2.2.5 Termohidrodinámica 45
2.2.6 Elastohidrodinámica 54
2.2.7 Carga dinámica 55
2.2.8 Inestabilidad y rotodinámica 56

v
2.2.9 Sellos hidrodinámicos 57
2.2.10 Efectos de la rugosidad de superficie 58
2.2.11 Lubricantes no-Newtonianos 61
2.3 Resumen y Perspectivas 63
Referencias 65

3 DESCRIPCIÓN MATEMÁTICA DEL COJINETE HIDRODINÁMICO

3.1 Introducción 75
3.2 Ecuaciones de conservación 76
3.3 Análisis de orden de magnitud 79
3.4 Ecuación de Reynolds 88
3.4.1Espesor de película 92
3.4.2 Condiciones de borde para la Ecuación de Reynolds 92
3.5 Soluciones analíticas en estado estacionario 96
3.5.1 Cojinete infinitamente largo (ILJB) 96
3.5.2 Cojinete infinitamente corto (ISJB) 102
3.6 Cojinetes en estado transitorio 106
3.6.1 Cojinete infinitamente largo (ILJB) 108
3.6.2 Cojinete infinitamente corto (ISJB) 111
3.6.3 Análisis de la respuesta de los cojinetes ante cargas variables 112
3.7 Cojinete de anillo flotante en estado estacionario 116
3.7.1 Cojinete infinitamente largo (ILJB) 119
3.7.2 Cojinete infinitamente corto (ISJB) 119
3.7.3 Comparación con cojinetes convencionales equivalentes 120
3.8 Cojinetes de zapatas pivotantes en estado estacionario 122
Referencias 127

4 SOLUCIONES ANALÍTICAS APROXIMADAS PARA COJINETES CORTOS

4.1 Soluciones analíticas aproximadas para la ecuación de Reynolds 130


4.2 Soluciones usando métodos de perturbación 134
4.2.1 Descripción general 134
4.2.2 Aplicación a la ecuación de Reynolds 135
4.2.3 Nueva solución 140
4.2.4 Número de Ocvirk 146

vi
4.2.5 Perfiles de presión 149
4.2.6 Capacidad portante 157
4.2.7 Tensión sobre la pared y fricción 158
4.2.8 Caudal de fluido 165
4.2.9 Discusión del método propuesto 168
4.3 Análisis termohidrodinámico de cojinetes cortos 170
4.3.1 Metodologías de resolución aproximada existentes 176
4.3.2 Método basado en la temperatura media en el espesor 182
4.3.3 Método basado en la temperatura de mezcla (o del ´bulk´) 189
Referencias 197

5 SOLUCIÓN NUMÉRICA DE COJINETES HIDRODINÁMICOS

5.1 Planteo numérico para el cojinete hidrodinámico 201


5.1.1 Métodos numéricos 201
5.1.2 Método de diferencias finitas y discretización del dominio 204
5.2 Métodos numéricos de resolución utilizados 210
5.2.1 Método de shooting 210
5.2.2 Método de shooting multidimensional 212
5.2.3 Métodos de integración 218
5.3 Solución de flujo isotérmico 221
5.3.1 Ecuación de Reynolds 222
5.3.2 Generación de la grilla para el análisis de flujo tridimensional 225
5.3.3 Planteo del sistema de ecuaciones discretizadas 226
5.3.4 Condiciones de borde 229
5.3.5 Resultados 230
5.4 Solución de flujo no-isotérmico 235
5.4.1 Planteo del sistema de ecuaciones discretizadas 238
5.4.2 Condiciones de borde 239
5.4.3 Resultados 242
5.5 Eficiencia de los métodos empleados y variantes 253
Referencias 255

vii
6 SOLUCIÓN MEDICIONES EXPERIMENTALES EN COJINETES
HIDRODINÁMICOS

6.1 Mediciones en cojinete de zapatas pivotantes 258


6.1.1. Descripción del banco de ensayo 258
6.1.2. Procedimiento y condiciones de ensayo 264
6.1.3. Caracterización estática 266
6.1.4. Caracterización dinámica de cojinetes. Fundamentos 273
6.1.5. Resultados dinámicos 275
6.1.6. Contribuciones 285
6.2. Diseño y construcción de un banco de ensayo para estudio experimental de
cojinetes hidrodinámicos 289
6.2.1. Generalidades 290
6.2.2. Lineamientos de diseño 291
6.2.3. Selección de instrumental 310
6.2.4. Estudio rotodinámico 312
6.2.5. Sistema de carga 316
6.2.6. Construcción del banco 317
6.2.7. Estado actual del banco 320
6.2.8. Ensayos realizados 322
6.2.9. Comparación con resultados numéricos 331
6.2.10. Conclusiones 333
Referencias 333

7 CONCLUSIONES Y TRABAJO FUTURO

7.1 Conclusiones 335


7.1.1 Estudio analítico 335
7.1.2 Estudio numérico 337
7.1.3 Estudio experimental 338
7.2 Trabajo futuro 340
7.3 Cierre 341

ANEXOS

Anexo I Programa para solución de la Ecuación de Reynolds 342


Anexo II Programa para el cálculo de la solución completa isotérmica 344

viii
Anexo III Programa de integración por el método de Gear y rutinas accesorias 352
Anexo IV Programa para el cálculo de la solución termo-hidrodinámica 366
Anexo V Planos constructivos del banco de ensayo diseñado 381

ix
INDICE DE FIGURAS

Figura 1.1: Efecto de la velocidad y carga en la elección del tipo de lubricante. 2


Figura 1.2: Ejemplo de guía de selección de lubricantes en función de condiciones 2
límite de velocidad y carga.
Figura 1.3: Esquematización del efecto de la viscosidad del fluido lubricante en la 3
lubricación.
Figura 1.4: Terminología de rodamientos radiales. 6
Figura 1.5: Clasificación de cojinetes de rodadura. 7
Figura 1.6: Variantes habituales de rodamientos de bolas y de rodillos. 7
Figura 1.7: Esquema de cojinetes de deslizamiento elementales. 8
Figura 1.8: Clasificación de cojinetes de película gruesa. 10
Figura 1.9: Guía general para la selección de cojinetes radiales. Se consideran 13
cojinetes de deslizamiento de longitud y diámetro iguales, y aceite mineral
de viscosidad media para los cojinetes hidrodinámicos.
Figura 1.10: Guía general para la selección de cojinetes axiales. Se consideran coji- 14
netes de deslizamiento con relaciones de radio externo a radio interno típicas,
y aceite mineral de viscosidad media para los cojinetes hidrodinámicos.
Figura 1.11: Variantes habituales de cojinetes hidrodinámicos simples. 15
Figura 1.12: Características principales de un cojinete hidrodinámico. 15
Figura 1.13: Configuraciones más frecuentes de los cojinetes hidrodinámicos. 16
Figura 2.1: Registro egipcio de 1900 A.C. mostrando el uso de aceite para reducir la 22
fricción durante el traslado del coloso.
Figura 2.2: Cojinete experimental usado por B. Tower y condiciones de los ensayos. 26
Figura 2.3: Presiones hidrodinámicas medidas por B. Tower (1885). 27
Figura 2.4: Cojinete estudiado por Reynolds en 1886. 29
Figura 2.5: Esquema de la zona de cavitación en un cojinete hidrodinámico. 40
Figura 2.6: Perfil de temperatura en una película convergente-divergente predicho 47
por el modelo adiabático.
Figura 2.7: Variación de temperaturas máximas y mínimas en función de la carga 48
medidas para el conjunto de condiciones listadas .
Figura 2.8: Presión máxima medida en función de la temperatura de ingreso del 50
lubricante.

x
Figura 2.9: Perfil de presión elastohidrodinámica. 55
Figura 2.10: Representación del vector de movilidad, M, y las contribuciones de la 56
excentricidad y el ángulo de espesor mínimo.
Figura 2.11: Burbujas de cavitación en sello transparente con rotación de derecha a 60
izquierda.
Figura 2.12: Superficie interior de un cojinete de poliamida maquinado (broached) 61
antes (izq.) y después (der.) de su uso mostrando alisado parcial.
Figura 3.1: Geometría de un cojinete hidrodinámico y nomenclatura asociada (a), y 75
esquema de la sección de flujo equivalente en coordenadas cartesianas (b).
Figura 3.2: Esquema de perfil de presión correspondiente a la 'solución 2π', y repre- 93
sentación de un cojinete hidrodinámico indicando las regiones de presiones
positivas (0<θ<1, en gris) y presiones negativas (1<θ<2, en blanco).
Figura 3.3: Esquematización del efecto de la CB en el cálculo del perfil de presión en 94
un cojinete. (a) ´solución 2π´ correspondiente a la condición de Sommerfeld;
(b) ´solución π´ correspondiente a la condición de Gümbel; (c) perfil
correspondiente a la condición de Reynolds.
Figura 3.4: Presión adimensional en el ILJB en función del ángulo adimensional Θ, 98
para distintos η.
Figura 3.5: Número de Sommerfeld (inversa de la capacidad portante) y ángulo entre 102
la línea de centros y la carga para el ILJB en función de la excentricidad. Uso
de condiciones de Sommerfeld (a) y Gümbel (b).
Figura 3.6: Presión adimensional en el ISJB en función del ángulo adimensional Θ, 104
para z=0,5 y distintos η.
Figura 3.7: Número de Sommerfeld (inversa de la capacidad portante) y ángulo entre 106
la línea de centros y la carga para el ISJB en función de la excentricidad. Uso
de condiciones de Sommerfeld (a) y Gümbel (b).
Figura 3.8: Esquema de variables cinemáticas consideradas en el sistema rotor- 107
cojinete.
Figura 3.9: Perfil de presión (izq.) y número de Sommerfeld (der) para el ILJB en 110
condiciones transitorias.
Figura 3.10: Perfil de presión (izq.) y número de Sommerfeld (der) en el ISJB en 112
condiciones transitorias.
Figura 3.11: Posición que toma el centro del eje al variar la carga para el ISJB. 113
Figura 3.12: Comportamiento del ILJB y del ISJB bajo una carga rotante de módulo 114
constante y frecuencia ωf.
Figura 3.13: Foto del rotor de un turbo-sobrealimentador mostrando dos cojinetes de 116
anillo flotante (FRB).
Figura 3.14: Geometría de un cojinete de anillo flotante (a) y de la sección de flujo 117
equivalente en coordenadas cartesianas (b).
Figura 3.15: Desempeño de cojinetes de anillo flotante infinitamente largo (izq.) e 121
infinitamente corto (der.) en función de la carga adimensional.

xi
Figura 3.16: Geometría básica del cojinete de zapata pivotante. 122
Figura 3.17: Esquemas representando el cojinete plano de zapata pivotante y el 123
cojinete radial de zapatas pivotantes.
Figura 3.18: Cojinetes de zapatas pivotantes con pivote sobre rótulas (a) y con pivote 124
flexible (b).
Figura 3.19: Cojinetes de zapatas pivotantes con configuración “Load On Pad” (a) 124
y “Load Between Pads” (b).
Figura 3.20: Esquema de un TPJB mostrando los principales parámetros. 125
Figura 3.21: Desplazamiento del rotor ante una carga vertical. 126
Figura 4.1: Geometría de un cojinete hidrodinámico y nomenclatura asociada (a), y 130
esquema de la sección de flujo equivalente en coordenadas cartesianas (b).
Figura 4.2: Componentes de orden cero y orden uno del número de Ocvirk según el 146
método de Perturbación-P&O en función de la excentricidad relativa.
Figura 4.3: Número de Ocvirk en función de la excentricidad relativa calculado con 147
distintos métodos para diferentes valores de L/D.
Figura 4.4: Número de Ocvirk en función de la relación de aspecto para  = 0,5. 148
Figura 4.5: Excentricidad adimensional en función de la relación de aspecto para tres 149
valores distintos del número de Ocvirk.
Figura 4.6: Perfiles de presión correspondientes a las soluciones de orden cero y uno 150
en z =0.
Figura 4.7: Perfiles de presión en función de la posición azimutal predichos por el 151
modelo de Perturbación-P&O para relaciones de aspecto mayores a 0 y 45.
Figura 4.8: Comparación de perfiles de presión para z = 0, L/D = 0,5 y η = 0,5. 152
Figura 4.9: Perfiles de presión adimensional para tres diferentes posiciones tan- 154
genciales en función de la relación de aspecto (izq.) para η = 0,5, y en
función de la excentricidad relativa (der.) para L/D = 0,5. En todos los
casos, z = 0.
Figura 4.10: Perfiles de presión adimensional en función de la dirección axial para 155
diferentes posiciones tangenciales (arriba), relaciones de aspecto (centro) y
excentricidades relativas (abajo).
Figura 4.11: Cociente de los perfiles de presión calculados mediante solución 156
numérica y usando el método de Perturbación-P&O respecto del correspon-
diente a la aproximación de Ocvirk.
Figura 4.12: Capacidad portante en función de la excentricidad relativa calculada con 158
distintos métodos para diferentes valores de L/D.
Figura 4.13: Esfuerzo de corte adimensional en función de la posición tangencial para 159
 = 0,5 y L/D = 0,5, en z = 0.
Figura 4.14: Esfuerzo de corte adimensional para tres posiciones tangenciales dife- 160
rentes en función de la relación de aspecto (izq.) para η = 0,5, y en función de
la excentricidad relativa (der.) para L/D = 0,5. En todos los casos, z = 0.

xii
Figura 4.15: Coeficiente de fricción adimensional en función de la excentricidad para 164
distintas relaciones de aspecto.
Figura 4.16: Coeficiente de fricción en función de L/D calculado para tres valores de 165
número de Ocvirk.
Figura 4.17: Caudal de suministro adimensional en función de la excentricidad, 168
calculado para distintos valores de L/D.
Figura 4.18: Geometría de un cojinete hidrodinámico y de su equivalente en coorde- 171
nadas cartesianas, en la que señala la ubicación del ingreso de lubricante al
sistema.
Figura 4.19: Diagrama de cálculo para la solución de los balances acoplados. 176
Figura 4.20: Variación de la presión máxima en función de la temperatura de ingreso 179
del lubricante.
Figura 4.21: Esquema de cojinete mostrando la nomenclatura utilizada para las 183
diversas temperaturas.
Figura 4.22: Perfiles de temperatura adimensional en función de la posición azimutal 187
para distintas excentricidades relativas, en z=0.
Figura 4.23: Perfiles de presión adimensional en función de la posición azimutal para 188
distintas excentricidades relativas calculadas con el método propuesto
y mediante la solución isotérmica, en z=0.
Figura 4.24: Perfiles de viscosidad adimensional f = /0 sobre el cojinete en función 189
de la posición azimutal, para distintas excentricidades relativas.
Figura 4.25: Perfiles de temperatura adimensional sobre el cojinete en función de la 190
posición azimutal para distintas excentricidades relativas, en z=0.
Figura 4.26: Perfiles de temperatura “bulk” adimensional en función de la posición 194
azimutal para distintas excentricidades relativas, en z=0.
Figura 4.27: Perfiles de presión adimensional en función de la posición acimutal para 195
distintas excentricidades relativas calculadas con el método propuesto y
mediante la solución isotérmica, en z=0.
Figura 4.28: Viscosidad adimensional en función de la posición azimutal para 196
distintas excentricidades relativas, calculada con el método de temperatura
“bulk” y mediante temperatura media en el espesor.
Figura 5.1: Discretización de un dominio rectangular. 207
Figura 5.2: Discretización del dominio 3D de la película lubricante. 207
Figura 5.3: Transformación de coordenadas del dominio físico al computacional. 208
Figura 5.4: Disparo desde un punto (a,A) a un objetivo en (b,B), con una 210
trayectoria φ.
Figura 5.5: Disparos desde un punto (a,A) con diferentes pendientes iniciales de 211
la función φ.
Figura 5.6: Representación gráfica del método de Powell simplificado. 217
Figura 5.7: Perfiles de presión obtenidos de la solución numérica de la Ecuación de 224

xiii
Reynolds en función de la posición longitudinal calculados para distintas
relaciones de aspecto en z=0, para =0,5. Se incluyen las soluciones límite del
ISJB y el ILJB.
Figura 5.8: Perfiles de presión obtenidos de la solución numérica de la Ecuación de 225
Reynolds en función de la posición axial calculados para distintas relaciones
de aspecto en Θ=0,5, para =0,5. Se incluyen las soluciones límite del ISJB y
el ILJB.
Figura 5.9: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados para 230
distintas relaciones de aspecto en z=0 y γ=0, para =0,5. Se incluye la
solución numérica de la Ecuación de Reynolds, y las soluciones límite del
ISJB y el ILJB.
Figura 5.10: Perfiles de presión adimensional para dos posiciones tangenciales 231
diferentes en función de la relación de aspecto (izq.) para =0,5, y de la
excentricidad relativa (der.) para L/D = 0,5. En todos los casos, z = 0.
Figura 5.11: Perfiles de presión en función de la posición axial calculados para 232
distintas relaciones de aspecto en Θ=0,5 y γ=0, para =0,5. Se incluye la
solución numérica de la Ecuación de Reynolds y la presión calculadas con las
aproximaciones del ISJB y el ILJB.
Figura 5.12: Perfiles de presión en función de la posición transversal calculados 233
usando el método numérico propuesto para distintos valores de la relación
huelgo a radio en z=0 y Θ=0,5 para =0,5 y L/R=1.
Figura 5.13: Perfiles axiales de presión obtenidos mediante el método numérico 234
propuesto para Θ=0,5, =0,5, c/R=0,001 y distintos valores de L/R de
cojinetes “largos”. La línea de trazos señala el espesor de la “capa límite”
estimado en R/L.
Figura 5.14: Comportamiento del perfil de presión obtenido a medida que disminuye 241
el valor límite de la coordenada Θ, de Θ1→ Θ2→ Θcav.
Figura 5.15: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados 243
con la condición de Gümbel para distintas relaciones de aspecto en z=0 y γ=0,
para =0,5.
Figura 5.16: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con 244
la condición de Gümbel para distintas relaciones de aspecto en z=0 y γ=0,
para =0,5.
Figura 5.17: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados 244
con la condición de Reynolds para distintas relaciones de aspecto en z=0 y
γ=0, para =0,5.
Figura 5.18: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con 245
la condición de Reynolds para distintas relaciones de aspecto en z=0 y γ=0,
para =0,5.
Figura 5.19: Aumento de temperatura adimensional sufrido por la película fluida 246
para γ=0 y =0,5. Para Raimondi y Boyd e ISJB el t es el empleado para el
cálculo de viscosidad efectiva.
Figura 5.20: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados 247

xiv
con la condición de Reynolds para distintas excentricidades en z=0 y γ=0,
para L/D=0,5.
Figura 5.21: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con 248
la condición de Reynolds para distintas excentricidades en z=0 y γ=0, para
L/D=0,5.
Figura 5.22: Perfiles de presión y temperatura en función de la posición axial 249
calculados para distintos valores de  en γ=0, para L/D=0,5 y =0,5.
Figura 5.23: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados 249
con la condición de Reynolds para distintos valores de 1 en z=0 y γ=0, para
L/D=0,5 y =0,5.
Figura 5.24: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con 250
la condición de Reynolds para distintos valores de 1 en z=0 y γ=0, para
L/D=0,5 y =0,5.
Figura 5.25: Perfiles de temperatura adimensional en función de la posición azimutal 252
para z=0.
Figura 5.26: Perfiles de presión y temperatura adimensionales en función de la 253
distancia trasversal, para distintas coordenadas tangenciales.
Figura 6.1: Corte general del banco de ensayo del TurboLab. 259
Figura 6.2: Esquema de cargas del banco de ensayo. 260
Figura 6.3: Estator con el cojinete instalado. 261
Figura 6.4: Ubicación de los sensores en el estator. 262
Figura 6.5: Esquema de TPJB de cinco zapatas con configuración LBP. 263
Figura 6.6: Vistas lateral y frontal de una de las zapatas del cojinete ensayado. 264
Figura 6.7: Resultado de un ensayo de medición de huelgo y ajuste a un cojinete 267
radial equivalente.
Figura 6.8: Huelgo medido en el cojinete y curva de ajuste. 267
Figura 6.9: Excentricidades relativas medidas para distintas condiciones de ensayo. 268
Figura 6.10: Excentricidad en función del número de Sommerfeld para todos los 269
ensayos realizados.
Figura 6.11: Esquema mostrando la posición angular de las termocuplas de las 270
zapatas.
Figura 6.12: Temperatura medidas en las zapatas en los ensayos a 16000 rpm. 271
Figura 6.13: Temperaturas medidas en las zapatas en los ensayos con carga estática 271
de 3.101 kPa.
Figura 6.14: Coeficiente de rigidez estático en función de la carga aplicada. 272
Figura 6.15: Línea de base de rigidez dinámica. Partes real (a y c) e imaginaria 277
(b y d) de los cuatro coeficientes Hij (dos directos y dos cruzados) en
función de la frecuencia.
Figura 6.16: Rigidez dinámica en función de la frecuencia medidos usando 7000 rpm 278

xv
y sin carga estática. Partes real e imaginaria de los cuatro coeficientes Hij.
Figura 6.17: Rigidez dinámica en función de la frecuencia medidos usando 16000 279
rpm y 3101 kPa de carga estática. Partes real e imaginaria de los cuatro
coeficientes Hij.
Figura 6.18: Coeficientes de rigidez directos kxx y kyy en función de la carga 281
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.19: Coeficientes de rigidez cruzados kxy y kyx en función de la carga para 281
las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.20: Coeficientes de amortiguamiento directos cxx y cyy en función de la carga 282
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.21: Coeficientes de amortiguamiento cruzados cxy y cyx en función de la 283
carga para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.22: Coeficientes directos de masa virtual mxx y myy en función de la carga 284
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.23: Coeficientes cruzados de masa virtual mxy y myx en función de la carga 284
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.24: Coeficientes estático ks y coeficiente dinámicos de rigidez kyy en función 285
de la carga para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Figura 6.25: Sistema de precarga de los rodamientos; a) esquema preexistente; 286
b) esquema propuesto.
Figura 6.26: Banco de ensayo en funcionamiento con el puntal de vinculación 287
colocado.
Figura 6.27: Esquema general básico del banco de ensayo diseñado. 289
Figura 6.28: Representación esquemática del banco de ensayo diseñado. 292
Figura 6.29: Esquema del bastidor. 293
Figura 6.30: Dimensiones principales del bastidor. 294
Figura 6.31: Diagrama de bloques del variador de frecuencia WEG CFW 08. 295
Figura 6.32: Desempeño del motor y viscosidad máxima en función de la velocidad 296
de giro.
Figura 6.33: Características del acoplamiento elástico seleccionado. 296
Figura 6.34: Dimensiones principales del eje construido. 297
Figura 6.35: Esquema del vínculo entre el eje y el bastidor mediante el rodamiento 299
oscilante.
Figura 6.36: Lado motriz del eje: motor, acoplamiento (bajo el cobertor) y porta- 299
rodamiento.
Figura 6.37: Dimensiones principales de los manguitos para el cojinete de 60mm. 300
Figura 6.38: Detalle del sistema de centrado del rotor. 302
Figura 6.39: Manguito construido de 60mm y L/D=1. 302
Figura 6.40: Cojinete de 60mm. 303

xvi
Figura 6.41: Cojinetes de 50 y 60mm construidos. 304
Figura 6.42: Esquema en corte del cojinete posicionado en el porta cojinete. 304
Figura 6.43: Dimensiones principales del porta cojinete. 305
Figura 6.44: Mecanizado del anillo de anclaje del porta-cojinete (izq.) y porta- 306
cojinete (der).
Figura 6.45: Porta-cojinetes con anillo de anclaje y alojamientos de los sensores. 307
Figura 6.46: Conjunto armado: porta cojinete, brazos de sujeción, anillo. 307
Figura 6.47: Esquema del circuito de suministro de lubricante. 308
Figura 6.48: Esquema del circuito eléctrico. 309
Figura 6.49: Tableros del banco de ensayo: de suministro de aceite (izq.) y 309
eléctrico (der).
Figura 6.50: Digitalización del banco construido para el diseño de futuras mejoras. 310
Figura 6.51: Diagrama de bloques de la placa de adquisición. 312
Figura 6.52: Esquema del banco de ensayo en relación con el análisis dinámico: 313
a) diagrama simplificado; b) modelo y nomenclatura.
Figura 6.53: Modelo de elementos finitos empleado en XLRTC2. 314
Figura 6.54: Modelo 3D para estimar el diámetro equivalente del extremo del eje. 315
Figura 6.55: Diagrama de Campbell obtenido mediante XLRTC2 para las primeras 316
seis críticas del sistema.
Figura 6.56: Único modo vibratorio del sistema presente en el análisis con 316
amortiguamiento.
Figura 6.57: Esquema del sistema de carga. 317
Figura 6.58: Bastidor del banco de ensayo. 318
Figura 6.59: Bastidor del banco de ensayo con la incorporación de las compuertas 318
de protección.
Figura 6.60: Estructura del banco pintada y lista para el montaje de los elementos 318
mecanizado.
Figura 6.61: Imagen lateral del equipo construido con el compartimento del cojinete 319
cerrado.
Figura 6.62: Imagen lateral del equipo construido con el compartimento del cojinete 319
abierto.
Figura 6.63: Imagen del cojinete instrumentado. 319
Figura 6.64: Banco de ensayo operativo. 320
Figura 6.65: Tablero del banco en funcionamiento. Puede verse el manómetro 320
indicando la presión de suministro (en 65 Psi) y la frecuencia de giro del
motor (en 50Hz).
Figura 6.66: Equipo en funcionamiento. Se aprecia cómo el excedente de aceite 321
escurre por los extremos del cojinete.

xvii
Figura 6.67: Proceso de determinación del centro del cojinete. 321
Figura 6.68: Excentricidades relativas medidas en las distintas condiciones de ensayo. 324
Figura 6.69: Número de Sommerfeld en función de la excentricidad relativa 325
determinados experimentalmente. Comparación con resultados de
Raimondi y Boy.
Figura 6.70: Número de Ocvirk en función de la excentricidad relativa. Comparación 326
con predicciones de modelos presentados en
Figura 4.3.
Figura 6.71: Perfiles de presión circunferenciales obtenidos en z=0 a carga constante 327
usando distintas velocidades de giro.
Figura 6.72: Perfiles de presión adimensional equivalentes a los de la Figura 6.71. Se 328
señala junto a cada curva el valor de excentricidad medido en cada caso.
Figura 6.73: Perfiles de presión axiales obtenidos usando distintas velocidades de 328
giro y 255 kg de carga. A la derecha se presentan los perfiles adimensionales.
Figura 6.74: Perfiles de temperatura circunferenciales obtenidos en z=0 a carga 330
constante usando distintas velocidades de giro.
Figura 6.75: Perfiles de temperatura adimensional equivalentes a los de la Figura 330
6.74. Se señala junto a cada curva el valor de excentricidad medido en cada
caso.
Figura 6.76: Perfiles de temperatura axiales a velocidad de giro constante y distintas 331
cargas aplicadas.
Figura 6.77: Presión adimensional sobre el plano axial medio. Comparación con la 332
predicción del modelo THD.
Figura 6.78: Temperatura adimensional sobre el plano axial medio. Comparación con 332
la predicción del modelo THD.

xviii
INDICE DE TABLAS

Tabla 2.1: Algunos trabajos sobre lubricación con fluidos No-Newtonianos hasta 62
1987.
Tabla 4.1: Características del cojinete analizado. 187
Tabla 5.1: Características del lubricante usado en los cálculos numéricos. 242
Tabla 5.2: Características del cojinete estudiado por Mitsui (1987), usado en el 251
estudio comparativo.
Tabla 6.1: Parámetros medidos en el cojinete de zapatas pivotantes e instrumentos 262
asociados.
Tabla 6.2: Características del cojinete ensayado. 263
Tabla 6.3: Temperatura nominal de entrada de aceite y temperatura media de entrada 265
medida.
Tabla 6.4: Características generales del banco de ensayo. 293
Tabla 6.5: Características principales del motor empleado. 294
Tabla 6.6: Características principales de los rodamientos del eje. 298
Tabla 6.7: Dimensiones relevadas de los conjuntos muñón-cojinete construidos. 301
Tabla 6.8: Composición química del bronce de los cojinetes. 303
Tabla 6.9: Instrumentos seleccionados para las mediciones. 310
Tabla 6.10 Guía se selección de sensores de desplazamiento. 311
Tabla 6.11. Datos asociados al modelo del banco de ensayo. 313
Tabla 6.12: Propiedades del lubricante usado en los ensayos. 322
Tabla 6.13: Condiciones experimentales cubiertas en los ensayos. 323
Tabla 6.14: Excentricidades y ángulos de desplazamiento medidos. 324

xix
CAPÍTULO 1

INTRODUCCIÓN

Todas las partes de máquinas que tengan movimiento están sujetas a fricción, desgaste y su
consecuente disipación de energía útil. La lubricación es fundamental para reducirlas.
Por lo general, entre los principales elementos de una máquina se encuentran aquellos
sometidos a rotación, donde los cojinetes juegan un papel fundamental. Y en este sentido, el
diseño apropiado del cojinete puede minimizar la fricción y el desgaste, prolongando su vida
útil y, consecuentemente, la vida útil de la máquina.
En este Capítulo se describe brevemente el papel de la lubricación y de los lubricantes en el
movimiento relativo de superficies, para realizar luego una descripción de los distintos tipos de
cojinetes, y de los cojinetes hidrodinámicos en particular. Se finaliza con el planteo de los
objetivos de esta tesis.

1.1 LUBRICACIÓN Y LUBRICANTES

La resistencia al movimiento relativo entre dos superficies en contacto se denomina fuerza


de fricción y es común el empleo de medios para reducirla, controlarla o modificarla (Harnoy,
2003; Totten, 2006). Particularmente, las acciones tendientes a la reducción de la fuerza de
fricción por medio de la introducción de un material sólido o fluido entre las superficies en
contacto, pueden describirse como lubricación. El material que se emplea para tal fin se conoce
como lubricante (Stachowiak y Batchelor, 2000).
La selección del tipo de lubricante que debe emplearse en una determinada aplicación viene
dada principalmente por la velocidad relativa entre las superficies y la carga normal a las
mismas. Si la velocidad es alta, el calentamiento producido por la fricción también lo es y
Capítulo 1 – Introducción 2

conviene el empleo de un lubricante que provea una alta transmisión de calor y,


simultáneamente, disipe la menor cantidad posible de energía sobre el sistema. Por el contrario,
si las cargas son altas, debe garantizarse que el lubricante no sea expulsado de la interfase
(Shigley y Mischke, 1999; Totten, 2006). Esta situación se resume en la Figura 1.1 donde se
listan los tipos de lubricantes normalmente usados.

Figura 1.1: Efecto de la velocidad y carga en la elección del tipo de lubricante.

El proceso de selección de lubricante se ve dificultado por la existencia de factores tales


como el tipo y forma de geometría, las condiciones y restricciones ambientales, la temperatura
de operación, etc. Aun así, existen guías estimativas que ayudan a seleccionar lubricantes (ver,
por ejemplo, la que se muestra en la Figura 1.2).

Figura 1.2: Ejemplo de guía de selección de lubricantes en función de condiciones


límite de velocidad y carga (Shigley y Mischke, 1999).
Capítulo 1 – Introducción 3

Los lubricantes pueden ser sólidos o fluidos. La propiedad más importante de los lubricantes
líquidos (de interés para esta tesis) es su viscosidad. Definida cualitativamente como la
resistencia que opone el fluido a fluir, la viscosidad está íntimamente ligada tanto a la
mencionada disipación de energía del lubricante al sistema como a la facilidad o dificultad de
escurrimiento del mismo de entre las superficies en movimiento relativo. La influencia de este
parámetro en la calidad de la lubricación puede verse en la Figura 1.3 donde se esquematiza el
coeficiente de fricción (fuerza de fricción sobre carga normal) en función de la viscosidad del
lubricante () adimensionalizada con la velocidad angular (N~v) y la carga normal por unidad
de área (P~FN).

h0
hR

h>>R

Figura 1.3: Esquematización del efecto de la viscosidad del fluido lubricante en la lubricación.

Según se esquematiza en la figura, existen tres zonas de comportamiento diverso. En la


zona 3, las superficies sólidas se encuentran completamente separadas por una película
relativamente gruesa de lubricante de alta viscosidad. Esta zona se denomina de “lubricación
hidrodinámica”. Como no existe contacto entre las superficies, la fricción es enteramente
generada por el flujo del lubricante y consecuentemente el desgaste es nulo. En esta zona, a
medida que decrece la viscosidad, el espesor de la película fluida también disminuye hasta que,
en el punto C, el espesor es apenas suficiente para asegurar la separación completa de las
superficies. Una reducción adicional de la viscosidad (al igual que una reducción de la
velocidad o un aumento de la carga) produce contactos ocasionales entre las asperezas de las
superficies. El acoplamiento simultáneo de la disminución de la fricción producida por
Capítulo 1 – Introducción 4

disminución de viscosidad con el aumento de fricción como consecuencia del contacto entre
asperezas de las superficies sólidas produce un mínimo de fricción entre los puntos B y C.
Mayores reducciones de la viscosidad hacen que una proporción creciente de la carga sea
soportada por el contacto de las asperezas y que la fricción aumente rápidamente hasta A. En
este punto, la totalidad de la carga está soportada por el contacto entre las asperezas y una
posterior disminución de la viscosidad no tiene virtualmente ningún efecto sobre la fricción. La
zona 1, a la izquierda del punto A, se denomina “lubricación seca”. La zona 2, entre A y C, es
la zona de “lubricación límite o mixta”, en la cual la carga es soportada parcialmente por la
película fluida y por el contacto entre asperezas. La proporción soportada por la interacción de
asperezas disminuye desde el 100% en A hasta el 0% en C.
A los tres regímenes básicos de lubricación expuestos: seca, límite o mixta, e hidrodinámica,
pueden añadirse variantes según la geometría, el tipo de fluido y flujo. Por ejemplo, el término
“lubricación termohidrodinámica” (THD) se emplea cuando los efectos térmicos en la película
hidrodinámica son importantes; “lubricación hidrostática” cuando se usa una fuente externa
para bombear el lubricante con presión suficiente para mantener separadas las superficies
sólidas; y “lubricación elastohidrodinámica” (EHD) cuando la deformación elástica de las
superficies sólidas lubricadas se torna significativa, generalmente debido a la presencia de
elementos rodantes entre ellas (Stachowiak y Batchelor, 2000). También se pueden dar
regímenes que combinan algunas de estas condiciones.
En la inmensa mayoría de las aplicaciones, los elementos lubricados de una máquina o
mecanismo tienen la doble función de permitir el movimiento suave de la misma y de soportar y
transmitir las cargas propias de su funcionamiento. En general, los elementos de máquina son
lubricados interponiendo y manteniendo una película fluida entre las superficies en movimiento.
Estas capas fluidas minimizan el contacto y disminuyen la fricción. Los elementos de las
máquinas que, por excelencia, requieren lubricación son: los cojinetes (de deslizamiento o de
rodadura, guías y vías), engranajes, émbolos, acoplamientos flexibles, cadenas, levas, botadores
y cables de acero (Pirro y Wessol, 2001; Totten, 2006). Estos elementos contienen o forman
superficies que se mueven respecto de otras por deslizamiento, rodadura o una combinación de
ambos. El contacto entre las superficies resultará en altas fuerzas de fricción, que producirán
altos incrementos de temperatura, desgaste y/o la falla del material. Por ello, estos elementos
están lubricados, para prevenir o reducir la presencia de contacto entre superficies. Sin
lubricación, mucha maquinaria operaría solamente por un período efímero de tiempo. De igual
manera, una de las consecuencias más serias de una lubricación inadecuada, es el desgaste
Capítulo 1 – Introducción 5

excesivo de las superficies. Una vez producida la falta de lubricación, en un período de tiempo
generalmente corto, la máquina no puede funcionar y debe sacarse de servicio para reparación.
Y aunque muchas veces los costos de reparación pueden no ser altos, el costo de la no
disponibilidad de la máquina suele superarlo con creces. Por otra parte, aun antes de una falla
debida a una lubricación deficiente, las fuerzas de fricción pueden llegar a ser lo
suficientemente altas como para sobrecargar el sistema motriz o generar pérdidas de potencia
excesivas. Finalmente, cabe señalar que las máquinas lubricadas inadecuadamente no
funcionarán eficiente ni silenciosamente.

1.2 COJINETES

Estrictamente, los cojinetes son elementos que limitan los grados de libertad de un rotor (o
elemento de movimiento lineal), lo mantienen en su posición, soportan las solicitaciones y le
permiten girar (trasladarse) libremente. Los cojinetes pueden clasificarse de numerosas formas
de acuerdo a: su principio básico de operación (de deslizamiento o de rodadura), la dirección y
naturaleza de la carga aplicada (axial o radial), y su configuración geométrica (de superficies
lisas, escalonadas, de zapatas pivotantes, etc.). Si bien no existe un criterio único, la
clasificación suele hacerse en función del principio básico de operación, con sub-clasificaciones
de acuerdo a la geometría y carga (Hamrock et al., 2004). A continuación se presenta una
descripción somera de los cojinetes clasificados en función de su principio básico de operación.

1.2.1 Cojinetes de Rodadura

Los cojinetes de rodadura, o rodamientos, son aquellos en los cuales la superficie móvil está
separada de la superficie estacionaria por elementos como bolas, rodillos o agujas, que pueden
rodar de una forma controlada (Grote y Antonsson, 2009). Normalmente ocurre también cierto
deslizamiento, por lo que la fricción característica está determinada por el movimiento relativo,
las condiciones de carga y las propiedades del lubricante.
Las partes esenciales de estos cojinetes son: un anillo estacionario, un anillo rotante, y cierto
número de elementos rodantes. La Figura 1.4 muestra la terminología comúnmente empleada
para describirlos. El anillo interno generalmente se monta sobre un rotor, y el externo sobre
una carcasa. Los anillos son normalmente fabricados con una aleación especial de acero de alta
dureza (Rockwell C 60 a 67), aunque para aplicaciones especiales se los fabrica también con
materiales como acero inoxidable, cerámica o plástico. Estos anillos tienen pistas maquinadas
Capítulo 1 – Introducción 6

con gran precisión para confinar y guiar los elementos rodantes. Normalmente los elementos
rodantes son del mismo material y terminación que los anillos, aunque también pueden
fabricarse de materiales especiales y se los puede encontrar en rodamientos con pistas de un
material distinto. Generalmente los elementos rodantes están separados entre sí, y su posición
relativa se sostiene mediante un separador o jaula que mantiene el rotor centrado. Estos
separadores pueden encontrarse en una amplia gama de materiales y formas, desde acero
estampado a plástico inyectado.

anillo
exterior jaula Elementos
ancho Rodantes

cono

I.D.
rodillo

bola
anillo exterior elemento rodante

Figura 1.4: Terminología de rodamientos radiales.

Existe una gran variedad de diseños de rodamientos. El de bolas de simple columna y pistas
profundas mostrado en la Figura 1.4 es el tipo más común y, generalmente, la elección inicial
en cualquier aplicación. Cuando la vida a fatiga de este diseño no es adecuada para la
aplicación, o existen restricciones de espacio o cargas axiales importantes, o se requiere auto-
alineación, o cuando necesita ser satisfecha cualquier otra condición, entonces debe optarse
por otro diseño más apropiado. En general, cuando esto sucede, las características deseadas se
logran a expensas de un costo mayor, un límite de velocidad menor o requerimientos de
lubricación más severos. En la Figura 1.5 se aprecia una clasificación general para los
rodamientos (Hamrock et al., 2004).
Hay una gran variedad de rodamientos que usualmente se fabrican bajo dimensiones y
tolerancias estandarizadas. Algunos de los más usuales se muestran en la Figura 1.6. Todos los
fabricantes de estos cojinetes emplean los mismos estándares para permitir su inter-
cambiabilidad (Pirro y Wessol, 2001).
Los cojinetes de rodadura pueden estar lubricados por lubricantes líquidos o grasas. El
lubricante (normalmente grasa) suele estar sellado dentro del rodamiento o, para altas veloci-
Capítulo 1 – Introducción 7

Cojinete de Rodadura

Naturaleza
aceite grasa
del lubricante

Modo de rodillo
operación bola (incluyendo aguja )

Dirección contacto
de la carga thrust angular radial

Naturaleza
de la carga estacionaria dinámica

Forma
geométrica una fila doble fila

Figura 1.5: Clasificación de cojinetes de rodadura (Hamrock et al, 2004).

Figura 1.6: Variantes habituales de rodamientos de bolas (izq.) y de rodillos (der.).

dades, puede ser suministrado como una niebla o finas gotas. Si los rodamientos están
debidamente lubricados, su capacidad portante y vida útil están limitadas principalmente por la
falla por fatiga del acero. Condiciones normales implican compresiones repetitivas en el área de
contacto con tensiones de hasta 2,8 GPa. Esto produce, además de la deformación elástica de
los elementos rodantes y pistas, tensiones cortantes por debajo de las superficies (tensiones de
Capítulo 1 – Introducción 8

Hertz) que inducen fisuras por fatiga en el acero. A su vez, estas fisuras crecen gradualmente
hasta entrecruzarse y llegar a producir el desprendimiento de pequeñas porciones de material y
formando pozos (pitting). El tiempo que requiere este fenómeno depende principalmente de la
carga, velocidad, continuidad de servicio y propiedades del material.

1.2.2 Cojinetes de Deslizamiento

Las formas elementales de un cojinete de deslizamiento se muestran en la Figura 1.7. El


cojinete puede ser sólo un orificio en un bloque (izquierda), puede partirse para facilitar su
ensamblaje (centro), o en algunas ocasiones en las que la carga soportada mantiene la
dirección, el cojinete puede consistir en tan sólo un segmento del bloque (derecha). La parte
del rotor dentro del cojinete es comúnmente llamada muñón. Estos cojinetes pueden estar
diseñados tanto para lubricación seca como mixta o hidrodinámica, y pueden clasificarse, según
el régimen, en cojinetes de fricción, cojinetes impregnados y cojinetes de película gruesa (Pirro
y Wessol, 2001; Hamrock et al., 2004).

carga

cojinete

muñón

Figura 1.7: Esquema de cojinetes de deslizamiento elementales.

Cojinetes de fricción: En estos cojinetes, usualmente conocidos como “bujes”, las dos
superficies entran en contacto por deslizamiento, rodadura, o ambos, y son lubricados por
lubricación seca. Ejemplos de estos cojinetes son aquéllos hechos de materiales como nylon,
politetrafluoroetileno (PTFE) y carbono, y pivotes de diamante usados en algunos
instrumentos. La capacidad portante y fricción de esta clase de cojinetes puede ser relacionada
directamente con las propiedades básicas de los materiales en contacto.
Capítulo 1 – Introducción 9

Cojinetes impregnados: Una variante a los cojinetes de fricción son los cojinetes
impregnados o auto-lubricados. En estos cojinetes, un material poroso (usualmente metálico)
es impregnado con un lubricante, produciendo el efecto de auto-lubricación al fluir el lubricante
de los poros por dilatación térmica, formando una película entre las superficies en movimiento
relativo. El comportamiento de estos cojinetes puede ser descrito como de lubricación
hidrodinámica parcial.
El metal poroso se fabrica generalmente sinterizando un polvo metálico (usualmente de
bronce o fundición), de manera que los poros sirven de reservorio para el lubricante. La
capacidad portante y fricción de estos cojinetes dependen de las propiedades de la matriz
sólida, del lubricante y del material del rotor. En general, la aplicación de estos cojinetes queda
restringida a bajas velocidades de giro (menores a 1,5 m/s), pero pueden soportar cargas
medias relativamente altas (hasta 15 MPa). Una gran ventaja de estos cojinetes es que son
simples y económicos, tanto como los de fricción.
Cojinetes de película gruesa: En estos cojinetes, las superficies sólidas están completamente
separadas por una película de fluido. El lubricante puede ser un líquido o un gas, y la capacidad
portante derivada de la presión en la película puede ser generada por el propio movimiento de
los elementos de máquina (cojinetes hidrodinámicos), por presurización externa (cojinetes
hidrostáticos), por “aplastamiento” hidrodinámico (“squeeze film bearings”), o por una
combinación de estas acciones. En todos los casos, la fricción está gobernada por las leyes del
flujo viscoso, y las capacidades portantes de estos cojinetes son similarmente dictaminadas por
la acción hidrodinámica. Las propiedades del material del cojinete sólo afectan a velocidades
extremadamente bajas. La Figura 1.8 presenta una clasificación simple de los cojinetes de
película gruesa que considera la naturaleza del lubricante, el modo de operación, la dirección
del movimiento, la naturaleza de la carga, y la forma geométrica.
Los métodos para alimentar el lubricante en estos cojinetes son muy variados. A bajas
velocidades y cargas moderadas, un simple anillo lubricador puede proveer el aceite de un
reservorio al cojinete tras arrastrarlo por adhesión. Sin embargo, en la mayoría de las máquinas
modernas el lubricante es bombeado para asegurar el llenado adecuado de la película. En el
caso de los cojinetes hidrostáticos, estos requieren sistemas de suministro más complejos y
presiones de bombeo del orden del megapascal. Este tipo de cojinetes es particularmente
ventajoso para cargas elevadas y bajas velocidades o cuando la rigidez perpendicular a la
superficie en movimiento es importante.
Capítulo 1 – Introducción 10

Cojinete de Película Gruesa

Naturaleza
del lubricante líquido gas

Modo de hidrodinámico hidrostático


operación de aplastamiento híbrido

Dirección
thrust combinado journal
de la carga

Naturaleza
de la carga estacionario dinámico

y de acuerdo a la forma geométrica


(ej.: cojinete journal parcial o completo)

Figura 1.8: Clasificación de cojinetes de película gruesa (Hamrock et al, 2004).

1.2.3 Criterios de Selección de Cojinetes

El campo de aplicación de cada tipo de cojinete queda definido, entre otros factores, por la
velocidad, carga, facilidad de montaje, vida útil esperada, costo y disponibilidad. Por otro lado,
si bien existen algunos lineamientos básicos respecto de cuándo usar cojinetes de deslizamiento
y cuándo de rodadura, cada aplicación debe analizarse individualmente en función de las
mencionadas variables. Aun así, a continuación se comentan los lineamientos básicos de
selección dado que frecuentemente ocurren situaciones en que claramente se puede definir la
conveniencia de uso de un rodamiento o un cojinete hidrodinámico para una determinada
aplicación. Por comodidad, muchas veces los cojinetes de rodadura serán referenciados como
'rodamientos' mientras que los hidrodinámicos de película gruesa se designarán simplemente
como 'cojinetes fluidos'.
La limitación en vida útil que presentan los rodamientos debido a falla por fatiga
prácticamente no existe en los cojinetes fluidos. Siempre que se garantice que la película fluida
separa completamente las superficies, la vida útil de los cojinetes fluidos es significativamente
mayor que la de los rodamientos, especialmente a altas velocidades. No obstante, estos
cojinetes presentan desventajas que hacen de los rodamientos la primera elección para muchas
aplicaciones. Por ejemplo, los cojinetes fluidos pueden ser susceptibles a la fricción excesiva y
desgaste cuando la superficie del rotor tiene contacto ocasional con la del cojinete y la
lubricación fluida se degrada a lubricación mixta o límite. En los cojinetes hidrodinámicos, esto
Capítulo 1 – Introducción 11

ocurre a bajas velocidades de operación o durante arranques o paradas, dado que éstos
requieren cierta velocidad mínima para generar una película de espesor suficiente para separar
las superficies deslizantes. De acuerdo a la teoría que se discute en capítulos posteriores, la
película fluida se genera aun a bajas velocidades, pero en la práctica, debido a la rugosidad de
las superficies, vibraciones e imperfecciones, una cierta velocidad mínima es requerida para
generar una película con suficiente espesor para prevenir el contacto ocasional entre las
superficies. De hecho, aun a altas velocidades del rotor, el contacto superficie-superficie puede
ocurrir debido a vibraciones inesperadas o inconvenientes en el sistema. Una desventaja
adicional de los cojinetes fluidos es el riesgo de falla si el suministro de lubricante es
interrumpido, aun por un corto período. La combinación de alta velocidad y contacto directo
es crítica, porque la película viscosa genera calor a una velocidad sumamente alta. En el caso
de una inesperada falta de lubricante, el cojinete puede sucumbir en una catastrófica (repentina)
falla. Estas fallas catastróficas son usualmente de la forma de soldadura entre eje y cojinete o
de fusión del recubrimiento del cojinete. Sin un suministro continuo de lubricante, la
temperatura se eleva súbitamente por la alta fricción del contacto directo. Sin embargo, para
aplicaciones de baja velocidad y cargas moderadas, los cojinetes de deslizamiento con
lubricación límite pueden proporcionar una vida de servicio larga y pueden ser una alternativa
adecuada a los rodamientos. Si el diseño de estos cojinetes es adecuado, se desgastan
gradualmente y no presentan el problema de falla inesperada, como la fatiga en los
rodamientos. Es más, cuando están desgastados, es posible mantener la máquina en
funcionamiento hasta que se pueda efectuar el reemplazo. Esta es una ventaja importante dado
que previene los gastos inherentes a una parada inesperada (Harnoy, 2003).
Los cojinetes de deslizamiento presentan ventajas adicionales. Pueden ser diseñados da tal
forma que puedan ser montados y reemplazados más fácilmente que los rodamientos. Pueden
ser partidos, por lo que pueden cambiarse sin desmontar el rotor. Además, tienen mucha mayor
capacidad portante a igualdad de tamaño con un rodamiento ya que en éstos la carga está
limitada por las altas tensiones de Hertz. Los cojinetes de deslizamiento también presentan
menos sensibilidad que los rodamientos a la suciedad del lubricante y daños por presencia de
agua. Sin embargo, los rodamientos tienen muchas otras ventajas. Una de las mayores es su
relativo bajo costo de mantenimiento, además que pueden operar con una cantidad mínima de
lubricante. Los rodamientos pre-lubricados y sellados son muy convenientes para muchas
aplicaciones dado que no requieren lubricación posterior. En muchos casos, los diseñadores los
prefieren sólo porque es más sencillo seleccionar del catálogo de un fabricante.
Capítulo 1 – Introducción 12

Aun considerando los comentarios anteriores, las ventajas y desventajas de cada tipo de
cojinete deben considerarse cuidadosamente para cada aplicación. La selección del tipo de
cojinete afecta sensiblemente la vida de la máquina y el costo de operación y mantenimiento de
la misma durante su ciclo de vida. Asimismo, dependiendo de la industria en la que se emplee
la máquina, las consideraciones particulares sobre los costos relativos entre inversión inicial,
mantenimiento, operación y pérdidas de producción dictaminan el tipo de cojinete adecuado.
En base a lo establecido, puede afirmarse que las siguientes características hacen que los
rodamientos sean más deseables que los cojinetes fluidos en muchas situaciones (Hamrock et
al., 2004):
1- baja fricción en el arranque y durante la operación
2- capacidad de soportar cargas radiales y axiales
3- menos sensibilidad a las interrupciones en el suministros de lubricante
4- no presentan inestabilidades auto-excitadas
5- buen arranque a bajas temperaturas
6- posibilidad de sellar el lubricante dentro del rodamiento
7- cambios de carga, velocidad y temperatura de operación (dentro de límites razonables)
tienen efectos mínimos en el desempeño satisfactorio de los rodamientos
y las siguientes características hacen que los rodamientos sean menos deseables que los
cojinetes de película gruesa:
1- vida finita a la fatiga, sujeta a grandes fluctuaciones
2- necesidad de mayor espacio en la dirección radial
3- menor capacidad de amortiguamiento
4- mayor nivel de ruido
5- requerimientos de alineación más severos
6- mayor costo
La “Engineering Sciences Data Unit” (ESDU) presentó en 1965 una serie de lineamientos
para la selección de cojinetes radiales y una homónima para cojinetes axiales en 1967. Los
documentos de ESDU son aún una invaluable guía de referencia que se sigue empleando desde
entonces para seleccionar el tipo adecuado de cojinete que cumpla con especificaciones dadas
de carga, velocidad y geometría. Las Figuras 1.9 y 1.10 muestras la capacidad de carga
máxima típica de varios tipos de cojinetes radiales y axiales. Estas figuras, que fueron extraídas
de Hamrock et al. (2004), corresponden a las originalmente presentadas en la mencionada guía
de la ESDU. La Figura 1.9 presenta información de capacidad de carga máxima de cojinetes
radiales de diversos diámetros operando a distintas velocidades. Las curvas están formuladas
para condiciones normales de operación, temperatura ambiente, componentes comercialmente
Capítulo 1 – Introducción 13

disponibles y una vida nominal de 10000 h. Cargas y velocidades mayores o diámetros menores
pueden alcanzarse con estándares más elevados o materiales especiales. Los cojinetes de
deslizamiento considerados tienen longitudes iguales a sus diámetros, y los cojinetes
hidrodinámicos emplean un aceite mineral de viscosidad media como lubricante. De forma
similar, la Figura 1.10 muestra la capacidad de carga máxima típica de varios tipos de cojinetes
axiales de diversos diámetros, también operando a temperatura ambiente, distintas velocidades
y una vida nominal de 10000 h.

Figura 1.9: Guía general para la selección de cojinetes radiales. Se consideran cojinetes de
deslizamiento de longitud y diámetro iguales, y aceite mineral de viscosidad media
para los cojinetes hidrodinámicos (Hamrock et al., 2004).
Capítulo 1 – Introducción 14

Figura 1.10: Guía general para la selección de cojinetes axiales. Se consideran cojinetes de
deslizamiento con relaciones de radio externo a radio interno típicas, y aceite mineral de
viscosidad media para los cojinetes hidrodinámicos (Hamrock et al., 2004).

1.3 COJINETES HIDRODINÁMICOS

De todos los tipos de cojinetes presentados, los cojinetes hidrodinámicos o auto-actuantes


son los que resultan de especial interés en este trabajo. Tal como se describió, estos son
cojinetes de deslizamiento de película gruesa que dependen por completo del movimiento
relativo entre el muñón y el cojinete para establecer presión en la película y lograr capacidad
portante.
La Figura 1.11 exhibe algunas fotos de cojinetes hidrodinámicos radiales elementales,
Capítulo 1 – Introducción 15

mientras que la Figura 1.12 presenta un esquema de este cojinete con sus principales
características y nomenclatura habitual. Aquí se aprecia que entre el muñón (rotor) de radio R,
y el cojinete (estator) de radio R+C, existe una separación, h. Esta separación varía con la
posición circunferencial como resultado de la excentricidad, e, que se genera entre ambas
piezas debido a la acción de la carga exterior, W. Al girar el rotor a cierta velocidad ω,
“bombea” el lubricante hacia el estrechamiento, produciendo una distribución de presión tal

Figura 1.11: Variantes habituales de cojinetes hidrodinámicos simples.

Figura 1.12: Características principales de un cojinete hidrodinámico.


Capítulo 1 – Introducción 16

que genere una fuerza igual y contraria a W equilibrando el sistema. Puede apreciarse, además,
que sobre la línea que une los centros se encuentran el espesor máximo de película, y el espesor
mínimo, hmin.
Existe una amplia variedad de configuraciones de cojinetes hidrodinámicos. En la Figura
1.13 (extraída de Shigley y Mischke, 1999) se aprecian las alternativas más comunes. La elección
de la configuración para una dada aplicación depende de diferentes factores, entre los cuales se
encuentra el costo, la carga, la pérdida de potencia, las propiedades dinámicas, la facilidad de
construcción y de instalación, etc.

Figura 1.13: Configuraciones más frecuentes de los cojinetes hidrodinámicos.

La configuración más utilizada debido a su relativamente fácil construcción y bajo costo es


la denominada 'cojinete completo' o 'cojinete simple' (Fig. 1.13a). En ella la superficie del
cojinete rodea completamente al muñón. En el 'cojinete parcial' (Fig. 1.13b), la superficie del
estator se extiende a lo largo de sólo un segmento de la circunferencia. Estos cojinetes se usan
en casos de carga unidireccional. Cuando se emplean dos sectores circulares, los cojinetes de
denominan 'elípticos' o tipo 'limón' (Fig. 1.13c). Estos se emplean a velocidades bajas y
moderadas y su uso es extensivo en turbinas. Aquellos cojinetes elípticos en los que las dos
Capítulo 1 – Introducción 17

mitades cilíndricas se desplazan lateralmente a lo largo del eje mayor son llamados 'cojinetes
descentrados' (Fig. 1.13d). Éstos tienen una rigidez horizontal relativamente alta que ayuda a
evitar la inestabilidad dinámica. La Fig. 1.13e muestra un caso en que tanto el muñón como el
cojinete se dividen axialmente en segmentos con ejes descentrados. Esta configuración se
denomina 'cojinete oscilante', y produce un movimiento oscilatorio dinámico que genera una
película más gruesa.
Cuando se maquina un escalón en la superficie del cojinete (Fig. 1.13f), el cojinete se
denomina 'de escalón'. Su objetivo es el de crear presión dinámica adicional al hacer pasar el
lubricante por la discontinuidad. Esto acrecienta la carga sobre el muñón y disminuye su
susceptibilidad a los problemas de vibración. Los cojinetes que tienen tres o más sectores (Figs.
1.13g y h) son llamados 'multilobulares' y suelen emplearse en aplicaciones de lubricante
gaseoso. Actúan como varios cojinetes parciales en serie. Los 'cojinetes de hojas múltiples'
(Fig. 1.12i) son una variante de los multilobulares. Constan de cierto número de arcos
circulares idénticos cuyos centros se encuentran igualmente espaciados alrededor de un círculo
generador. En los 'cojinetes de anillo flotante' (Fig. 1.13j), la película se divide en dos por
medio de la adición de un anillo flotante entre el muñón y el cojinete. Estos tienen menos
pérdidas por fricción, una reducida pérdida de calor y proporcionan muy buena estabilidad. Los
cojinetes de anillo flotante son comúnmente empleados en turbo-sobrealimentadores. En los
'cojinetes de zapatas pivotantes' (Fig. 1.13k) hay una serie de cojinetes parciales articulados que
rodean al muñón. Cada uno de ellos puede oscilar sobre un punto fijo ante algún cambio en las
condiciones de operación. A pesar de su alto costo, los cojinetes de zapata pivotante presentan
la ventaja de tener excelentes propiedades dinámicas. Finalmente, el 'cojinete de hoja' (Fig.
1.13l) consiste en una superficie muy delgada que descansa sobre las crestas de una lámina
corrugada, brindando la posibilidad de adaptar la forma a la solicitación. Estos cojinetes tienen
baja capacidad portante, pero brindan relativamente alta estabilidad.
Independientemente de la configuración, el requerimiento fundamental para la lubricación
hidrodinámica es la presencia de un lubricante de viscosidad correcta y en cantidad suficiente y
constante como para inundar el espacio entre las superficies. La película de lubricante formada
en un cojinete hidrodinámico es función de la velocidad, la carga y la viscosidad del lubricante.
En cuanto a la teoría de la lubricación hidrodinámica, ésta surge de la descripción del flujo del
lubricante dentro del cojinete mediante la resolución de los balances de cantidad de
movimiento, masa y energía aplicados al fluido. La complejidad del sistema de ecuaciones
resultante hace que, aun cuando los cojinetes son sistemas usados desde hace mucho tiempo en
Capítulo 1 – Introducción 18

gran cantidad de aplicaciones, sólo se conozcan soluciones analíticas a situaciones idealizadas


de geometría y lubricante. Esto es, flujo isotérmico de un lubricante Newtoniano (o ley de la
potencia) y cojinete de longitud infinita (L/D→∞) o de longitud nula (L/D→0). Bajo otras
consideraciones, se requiere el uso de métodos numéricos o analíticos, para resolver el sistema
de ecuaciones, muchas veces complementados por experimentación (Stachowiak y Batchelor,
2000).
Desde el punto de vista del diseñador, aún a pesar de la extensa historia de esta temática,
existen contadas herramientas para el correcto dimensionamiento de los cojinetes
hidrodinámicos. En su mayoría se trata de tablas y nomogramas basados en correcciones sobre
alguna de las soluciones analíticas límite mencionadas (L/D→∞ ó L/D→0), o bien en la
solución numérica de las ecuaciones de conservación en el fluido lubricante. Los métodos más
comúnmente empleados datan de 1950 o incluso antes (Shigley y Mischke, 1999).
Independientemente del caso, se trata de soluciones estipuladas para una serie de condiciones
que, salvo una casualidad, no coinciden con la del cojinete que en particular se esté estudiando
y, consecuentemente, debe recurrirse a interpolaciones en gráficos e iteraciones de prueba y
error. Una limitación importante de estos métodos radica en las hipótesis que consideran. De
allí que generalmente se logra el diseño para un cojinete isotérmico con carga y velocidad
constantes. Una alternativa a la aplicación de estas técnicas usuales es la implementación de un
programa capaz de resolver las ecuaciones de conservación en el fluido. Esto puede hacerse
mediante el desarrollo de un código específico, o bien mediante el empleo de un software
comercial genérico de fluidos. Sin embargo, en este caso se requiere de la experticia del
programador o usuario del programa para lograr la resolución, excediendo las capacidades más
globales de un diseñador de maquinaria.
Por otro lado, cabe señalar que la creciente demanda de máquinas más potentes, eficientes,
veloces y pequeñas ha elevado los estándares de diseño y fabricación. El impacto de tales
exigencias sobre los cojinetes hidrodinámicos ha ido modificando no sólo los materiales de
fabricación de las superficies y la calidad y composición de los lubricantes, sino también su
tamaño y geometría. En la actualidad, el valor de la relación de aspecto para un cojinete
estándar suele ubicarse entre ½ y 2, y la tendencia apunta hacia la fabricación de cojinetes cada
vez más cortos.
Por todo lo expuesto anteriormente, y considerando la importancia que los cojinetes
hidrodinámicos tienen en infinidad de máquinas y aplicaciones, resulta de particular interés, no
sólo contar con un conocimiento acabado del flujo en cojinetes hidrodinámicos, sino también
Capítulo 1 – Introducción 19

con herramientas que describan la operación de estas piezas bajo condiciones reales de uso.

1.4 OBJETIVOS Y ORGANIZACIÓN DE LA TESIS

El objetivo principal del presente trabajo de tesis es contribuir al entendimiento del flujo en
cojinetes hidrodinámicos, en particular de flujo incompresible y laminar de fluidos
Newtonianos, y generar herramientas para el diseño de estos cojinetes que describan su
operación bajo condiciones reales de uso. Para ello, se abordan tres frentes complementarios:
- Estudio analítico. Se analiza de manera físico-matemática el fenómeno de la lubricación
hidrodinámica y se deducen las ecuaciones fundamentales que lo rigen proponiendo
alternativas analíticas de solución. Esas soluciones se comparan con otras de la
bibliografía y con resultados numéricos exactos del sistema de ecuaciones.
- Estudio numérico. Se analizan variantes para la resolución numérica del sistema de
ecuaciones que gobiernan los cojinetes termohidrodinámicos, y se comparan con otros
resultados de la bibliografía.
- Estudio experimental. Se diseña y construye un banco de ensayos de cojinetes
hidrodinámicos para contar con información experimental que sirva de referencia para
éste y futuros trabajos teóricos.

En función de los objetivos antes listados, la tesis se organiza presentando en el Capítulo 2


una breve, pero lo más completa posible, reseña histórica de la lubricación termo-
hidrodinámica. A continuación, en el Capítulo 3 se hace uso de las herramientas tradicionales
de Mecánica de los Fluidos para deducir las ecuaciones que describen el flujo laminar de un
fluido Newtoniano incompresible en el cojinete hidrodinámico radial cilíndrico. Además, se
deducen y analizan las soluciones analíticas para el flujo estacionario e isotérmico en
situaciones extremas de cojinetes infinitamente largos e infinitamente cortos, no sólo porque
son soluciones exactas sino porque fijan los límites de cualquier otra solución. Adicionalmente,
en ese Capítulo se presentan las ecuaciones que describen el funcionamiento en estado
estacionario de otros dos tipos de cojinetes, el de anillo flotante y el de zapatas pivotantes.
En el Capítulo 4 se resumen algunos de los métodos y soluciones analíticas aproximadas
encontrados en la bibliografía para cojinetes de longitud finita y se propone un nuevo método
basado en teoría de perturbación. Se presenta así una nueva solución aproximada de la
Ecuación de Reynolds que extiende la teoría del ISJB a cojinetes de longitud finita. Se calculan
a partir de esta propuesta las diversas variables de flujo asociadas y se analiza su
Capítulo 1 – Introducción 20

comportamiento. En este Capítulo también se presentan dos propuestas para el tratamiento del
balance de energía en situaciones de estado estacionario a fin de considerar la influencia del
cambio de temperatura en el desarrollo de la película fluida.
El Capítulo 5 incluye la presentación y discusión de soluciones exactas, tanto de la Ecuación
de Reynolds como de los balances de conservación acoplados para el caso de flujo
tridimensional no-isotérmico en estado estacionario en cojinetes de longitud finita, obtenidas
por métodos numéricos.
Luego, en el Capítulo 6 se aborda el trabajo experimental realizado. Se describe aquí en
primer lugar los resultados obtenidos durante una pasantía en el Turbomachinery Laboratory
de Texas A&M University, EEUU, trabajando con un cojinete de zapatas pivotantes. La
segunda parte de este Capítulo está dedicada a la descripción del diseño, construcción y
puesta en funcionamiento de un banco de ensayo de cojinetes hidrodinámicos propio.
Finalmente en el Capítulo 7 se presentan las conclusiones globales a las que se arriba en esta
tesis, y se proponen líneas de trabajo futuro para continuar con su desarrollo. Las conclusiones
parciales se listan y comentan en cada Sección correspondiente.

REFERENCIAS
Grote, K.H. y Antonsson, E.K. (Ed.), Handbook of Mechanical Engineering, Springer, 2009.
Hamrock, B.J., Schmid, S.R. y Jacobson, B.O., Fundamentals of Fluid Film Lubrication, 2da. Ed.,
Marcel Dekker Inc., 2004.
Harnoy, A., Bearing Design in Machinery. Engineering Tribology and Lubrication, Marcel Dekker
Inc., 2003.
Pirro, D.M. y Wessol, A.A., Lubrication Fundamentals, 2da. Ed., Marcel Dekker Inc., 2001.
Shigley, J.E. y Mischke, Ch.R., Fundamentos de Diseño Mecánico: Cojinetes y Lubricación. Serie
Para Diseñadores Mecánicos. Tomo I, McGraw Hill, 1999.
Stachowiak, G.W. y Batchelor, A.W., Engineering Tribology, 2da. Ed., Butterworth-Heinemann, 2000.
Tottem., G.E., Handbook of Lubrication and Tribology. Application and Maintenance, 2da. Ed., CRC
Tress, 2006.
CAPÍTULO 2

DESCRIPCIÓN HISTÓRICA

Fricción y lubricación son dos temas que se remontan a los comienzos de la historia misma,
y su estudio científico a varios siglos atrás. Sin embargo, el entendimiento real de estas áreas
no comienza hasta fines de 1800. Los importantes desarrollos realizados desde entonces han
demostrado lo complejo de los procesos de desgaste y fricción. Desde el punto de vista
experimental, el aporte al verdadero entendimiento de la naturaleza del desgaste y la
lubricación ha sido más tardío, ya que ha dependido de los avances en instrumentación y
microscopía. Consecuentemente, la Tribología es un campo nuevo de la ciencia en
comparación con muchos otros campos básicos de ingeniería, como termodinámica, mecánica
y plasticidad, pero su historia es muy amplia e interesante de analizar.
En este Capítulo se presenta una breve, pero lo más completa posible, reseña sobre la
historia de la lubricación hidrodinámica. Básicamente se realiza una ambientación sintética en
cuanto a los desarrollos pre-Reynolds, para describir luego en detalle los avances desde el
fructífero período de 1880. Cabe señalar que en este Capítulo de reseña histórica se han
considerado muy pocos de los numerosos trabajos desarrollados en esta área en los últimas dos
décadas. Los más relevantes de estos últimos, relacionados con esta tesis, se citan y analizan en
el transcurso de los próximos Capítulos, a medida que se requiera.

2.1 HISTORIA DE LA FRICCIÓN Y LA LUBRICACIÓN

El fenómeno de fricción ha sido parte de la vida diaria desde los comienzos de la existencia
humana. No es sorprendente que algunas de las primeras actividades humanas se relacionaran
con la reducción de la fricción cuando ésta representaba un problema, o con el uso de la
Capítulo 2 - Descripción Histórica 22

fricción cuando resultaba beneficiosa. La primera categoría incluye el uso de aceites vegetales
o grasas animales como lubricantes tanto como el uso de elementos rodantes para aprovechar
la baja resistencia al movimiento. La segunda categoría puede ser ejemplificada por el
frotamiento de varas para encender fuego y el control de movimiento por acción de frenado.
En la mayoría de las situaciones, la fricción es un fenómeno no deseado que debe ser
minimizado. Resulta en movimientos dificultosos, esfuerzos desaprovechados, generación
indeseada de calor, y desgaste y daño de las superficies en contacto. No obstante, es difícil de
imaginar el mundo sin fricción. En un ambiente sin fricción, no habría fuerzas de tracción para
permitir la locomoción, adherencia, frenado, ajuste, ni muchas otras situaciones que se han
convertido en fundamentales para la vida humana.
Los primeros intentos para reducir la fricción documentados se remontan al Siglo XX A.C.
Esto se ilustra en la Figura 2.1, que muestra una pintura de un templo egipcio en la que se
aprecia un hombre derramando aceite para facilitar el desplazamiento de un coloso. Otro
ejemplo es la carroza encontrada en la tumba egipcia de Yusa y Thulu, del Siglo XV A.C, que
presenta evidencias de grasa animal en sus ejes, presumiblemente usada para su lubricación. La
primera observación escrita respecto que la fricción por rodadura es mucho menor que la
fricción por deslizamiento la hizo el filósofo griego Themistius (390-320 A.C.). De hecho, eso
es lo que hizo de la invención de la rueda el mayor avance en el campo del transporte terrestre.

Figura 2.1: Registro egipcio de 1900 A.C. mostrando el uso de aceite para reducir
la fricción durante el traslado del coloso.

Sin embargo, el primer avance importante en el entendimiento de la fricción se realizó recién


en la Edad Media con la formulación, por parte de Leonardo da Vinci, de las leyes básicas de
fricción. Estas leyes, que establecen que la fuerza de fricción entre dos superficies es
Capítulo 2 - Descripción Histórica 23

proporcional a la fuerza que trata de juntarlas e independiente del área de contacto, permitieron
contar con un método de predicción racional del valor de la fuerza de fricción (MacCurdy,
1938). Más adelante, Guillaume Amontons, en un trabajo publicado en los Proccedings of the
French Royal Academy of Sciences (Amontons, 1699), redescubrió las leyes de fricción
propuestas originalmente por Leonardo de Vinci. El hecho de que la fuerza de fricción fuese
proporcional a la carga normal fue aceptada por la academia, pero la independencia con el área
de contacto fue recibida con escepticismo. El académico De La Hire se volcó a la verificación
de la segunda ley y logró confirmar su veracidad (Dowson, 1979). Una observación interesante
fue adelantada años después por John Desaguliers quien, en su libro sobre filosofía
experimental de 1734, indicó que la resistencia por fricción entre cuerpos metálicos podía
incrementarse luego de pulir las superficies en contacto. El atribuyó este hecho a fuerzas
adhesivas que llamó “cohesión”, aunque no pudo cuantificarlas.
Casi medio siglo después, Charles Augustin Coulomb (Coulomb, 1785) reconoció la
importancia de la rugosidad de las superficies y sugirió que la fricción se producía por el
trabajo hecho en arrastrar una superficie sobre otra. Coulomb es generalmente reconocido
como el fundador de las actuales leyes de fricción, aunque su entendimiento sobre las causas de
la misma no era completamente claro. Uno de las contribuciones importantes de Coulomb es su
postulado de que el contacto sólo ocurre en los puntos discretos de contactos de asperezas. No
obstante, él rechazó la teoría de adhesión y razonó que si la adhesión existía, la resistencia por
fricción debería duplicarse si el área de contacto lo hacía. En consecuencia, creía que la
resistencia es debida al trabajo hecho en mover una superficie sobre la rugosidad de la otra.
John Leslie criticó tanto la teoría de la rugosidad como la de adhesión, creyendo que la fricción
se debía al trabajo hecho por deformación de la superficie debido a la rugosidad (Leslie, 1829).
A pesar de que estos primeros trabajos hacían alusión al papel de la rugosidad en el mecanismo
de fricción, se tardó más de un siglo de investigación en concluir que la fricción entre sólidos
resulta de su interacción en las regiones donde están en contacto real y que está influenciada
por la geometría de las superficies, sus propiedades elásticas, las fuerzas adhesivas en los
contactos reales, y por cómo la energía es perdida cuando las superficies son deformadas
durante el deslizamiento.
La fricción es generalmente dividida en tres regímenes: seca, límite o mixta, e
hidrodinámica. En la fricción seca, la limpieza de las superficies es uno de los factores más
importantes que influyen sobre la resistencia por fricción. Incluso una capa de una sola
molécula de grasa de la atmósfera o de los dedos puede cambiar el coeficiente de fricción
Capítulo 2 - Descripción Histórica 24

significativamente. La influencia de la limpieza de las superficies es mucho mayor que la de la


rugosidad de las mismas. En el otro extremo, cuando las superficies están separadas por una
película gruesa de lubricante, la resistencia al movimiento está determinada por el
comportamiento dinámico de la película. Osborne Reynolds publicó en 1886 la base
fundamental para la teoría de lubricación hidrodinámica y la resistencia por fricción (Reynolds,
1886). En este caso, no existe contacto sólido-sólido y la fricción es un resultado de la
resistencia al corte de la película, determinada por la viscosidad del lubricante y el espesor de la
película. El análisis de Reynolds fue presumiblemente inspirado por los hallazgos
experimentales de Nicolai Petrov y Beuchamp Tower. Petrov reportó en 1883 que la
propiedad más importante del fluido en la lubricación hidrodinámica es la viscosidad, y no la
densidad como pensó originalmente (Petrov, 1883). Él también concluyó que las pérdidas por
fricción son el resultado de las tensiones de corte viscosas en la película. Por otro lado, los
resultados experimentales publicados por Tower mostraron que la capacidad portante de un
cojinete parcialmente sumergido en un baño de aceite es el resultado de altas presiones
desarrolladas en el huelgo entre el rotor y el cojinete, y que ese huelgo es un parámetro
fundamental para lograr una película lubricante completa y, consecuentemente, reducir la
fricción (Tower, 1883, 1885).
Como ya se comentara en el Capítulo 1, existe otro tipo de lubricación que podría situarse
entre la lubricación límite y la hidrodinámica, ésta es la lubricación elastohidrodinámica (EHD).
En contactos concentrados lubricados, la presión en el fluido suele ser lo suficientemente alta
como para deformar las superficies sólidas. Esta condición existe en muchos elementos de
máquina tales como engranajes, rodamientos, levas y neumáticos sobre caminos cubiertos de
agua. El análisis de este fenómeno EHD fue primeramente comprendido por Grubin y Dowson
y constituye un campo importante de la tribología (Grubin y Vinogradava, 1949; Dowson y
Higginson, 1966; Dowson, 1979). Ambas, fricción hidrodinámica y EHD son fuertemente
dependientes de la velocidad y de la viscosidad del fluido. Para velocidades bajas o fluidos de
poca viscosidad, cuando la película lubricante no es lo suficientemente gruesa para separar las
asperezas de las superficies sólidas en contacto, la resistencia por fricción será mucho mayor
que con película fluida completa, pero apreciablemente menor que para superficies secas. Una
primera investigación sobre este régimen, llamado lubricación límite, fue desarrollada por Sir
William Hardy a comienzos de la década de 1920. Su estudio mostró que la resistencia de
fricción en el régimen límite es proporcional a la carga normal. La mayor ventaja de la
lubricación límite es la de generar una fina película fluida sobre la superficie que reduce los
Capítulo 2 - Descripción Histórica 25

contactos sólido-sólido y, consecuentemente, reduce la fricción, el desgaste y el ruido


(Bowden y Tabor, 1950; Pinkus, 1987; Harnoy, 2003).
De los regímenes de lubricación mencionados, el fenómeno de lubricación hidrodinámica es
el motivo de estudio del presente trabajo de tesis, por lo que sus antecedentes serán analizados
más en detalle en las próximas Secciones.

2.2 LUBRICACIÓN HIDRODINÁMICA

Como se adelantó en párrafos anteriores, fueron tres hombres quienes, en un período de


muy pocos años, e independientemente unos de otros, formularon el mecanismo de lubricación
hidrodinámica y la fundaron como una rama de la ciencia de ingeniería. Ellos fueron el ruso
Nicolai Petrov y los británicos Beuchamp Tower y Osborne Reynolds. Lo que los tres tenían
en común era que no percibían el proceso de lubricación como asociado a la interacción
mecánica de las superficies sólidas, sino relacionado con la dinámica de la película fluida que
las separaba. Ese es el aspecto fundamental de la lubricación hidrodinámica, que quedó teórica
y experimentalmente establecido en un lapso de tan sólo tres años, 1883-1886.
El concepto comenzó a plasmarse con Nicolai Petrov, quien analizó los primeros trabajos
experimentales de G. Hirn (1889-90) y realizó nuevos ensayos para medir las pérdidas en
cojinetes. Él postuló dos cuestiones fundamentales: primero, que la propiedad importante del
fluido en lo referente a la fricción no es la densidad como era asumido por los contemporáneos,
sino la viscosidad; y segundo, que la naturaleza de la fricción no es el resultado del contacto
entre las superficies sólidas, sino que deriva de la tensión de corte por efecto viscoso en la
película fluida. En otras palabras, propuso la naturaleza hidrodinámica de la fricción en
cojinetes. Petrov formuló en su publicación base (Petrov, 1883), la relación para el cálculo de
resistencia friccional en la película fluida como el producto de la viscosidad, velocidad y área,
dividido por el espesor de la película, expresión válida hasta hoy en día. Sorprende notar que,
siendo Petrov un verdadero tribólogo, con cerca de 80 trabajos publicados en la temática de
lubricación, haya fallado en extender su descubrimiento sobre la naturaleza de la fricción a la
capacidad portante de los cojinetes.
Este descubrimiento fundamental cayó en manos de Beuchamp Tower, quien comenzó a
estudiar el que había sido un tema cuasi-obsesivo hasta ese momento en la historia, la
determinación de la fricción. Petrov mismo continuó su publicación de 1883 con un número de
publicaciones sobre mediciones de pérdidas friccionales en cojinetes. La Institution of
Capítulo 2 - Descripción Histórica 26

Mechanical Engineers de Gran Bretaña, que había organizado un comité de investigación de


fricción a altas velocidades, encargó a Tower la realización de una serie de ensayos sobre
fricción en cojinetes ferroviarios, siendo el ferrocarril otro de los temas persistentes en la
historia de la tribología. La famosa serie de experimentos realizada por Tower culminó con el
descubrimiento y posterior cuantificación de la presión hidrodinámica en la película fluida
(Tower, 1883, 1885).
La geometría y condiciones operativas del primer cojinete parcial en baño de aceite
ensayado por Tower se muestran en la Figura 2.2. En cierta etapa de sus ensayos, en lugar de
apoyarse en un baño lubricante, decidió usar un lubricador. Para ello, practicó un orificio de ½
pulgada en el centro del cojinete. No obstante, cuando el muñón comenzó a rotar, se percató
que el aceite era bombeado fuera del cojinete. Para frenar la pérdida, insertó un tapón en el
orificio, primero de corcho y luego de madera, pero ambos fueron eyectados del mismo. Se
percató entonces de que algo sucedía: una película fluida separaba el cojinete del muñón y el
fluido estaba bajo alta presión. Tower entonces instaló una serie de manómetros sobre la
superficie del cojinete y obtuvo así un mapa de las presiones hidrodinámicas, las cuales
igualaban a la carga aplicada luego de ser integradas en el área del cojinete. Indicó además que
sin lubricación suficiente, el cojinete opera en el régimen de lubricación límite, mientras que
con lubricación adecuada las dos superficies están completamente separadas por la película
fluida. Estos resultados históricos fueron publicados en dos trabajos (Tower 1883, 1885). La
Figura 2.3 muestra la distribución de presiones medida por Tower.

Figura 2.2: Cojinete experimental usado por B. Tower y condiciones de


los ensayos (Tower, 1883).
Capítulo 2 - Descripción Histórica 27

Figura 2.3: Presiones hidrodinámicas medidas por B. Tower (1885).

Así nació el concepto de lubricación hidrodinámica. Antes de ello, los investigadores habían
concentrado sus esfuerzos en la realización de ensayos de fricción en cojinetes, mientras que a
partir de los experimentos de Tower, quedó claro que la clave para identificar el mecanismo de
lubricación residía en el entendimiento de la presión generada durante la operación del cojinete.
Ambos, Petrov y Tower llegaron a sus conceptos mediante experimentación y sólo restaba el
desarrollo de una base teórica para darle un cimiento científico sólido a tales observaciones
experimentales.
Esto fue logrado por Osborne Reynolds casi simultáneamente con los trabajos de los otros
dos. Él también empezó analizando la fricción. En una reunión de la British Association for de
Advancement of Science desarrollada en Montreal, Canadá, en 1884, Reynolds presentó dos
trabajos, uno titulado “On the actions of Lubrication”, y otro “On the friction of Journals”. Fue
en ese encuentro que Reynolds discutió por primera vez su ecuación diferencial explicando la
naturaleza de la lubricación hidrodinámica, aunque no existen registros públicos de esas
contribuciones. No obstante, dada la época de esa reunión, se considera probable que Reynolds
desarrollara su teoría sin el conocimiento de los experimentos de Tower.
La posición reinante que ocupa Osborne Reynolds en la historia de la lubricación
hidrodinámica es, por supuesto, debido a la formulación de la ecuación diferencial básica que
hoy lleva su nombre. Él probó los fundamentos físicos y matemáticos de esta ciencia en
términos tan lúcidos y exhaustivos que esta ecuación se ha mantenido como una herramienta
esencial e intachable hasta la fecha. A comienzos de 1886, Reynolds presentó un trabajo
Capítulo 2 - Descripción Histórica 28

(Reynolds, 1886) sobre teoría de lubricación a la Royal Society, en el que formula la ecuación
diferencial conocida actualmente como Ecuación de Reynolds, resultante de la combinación de
las ecuaciones de movimiento, continuidad y ley de Newton de la viscosidad. Su expresión, que
será derivada en el Capítulo 3, es

1   p 3  1  R    p 3 
2
dh 1 dh
   h     h . (1)
dt 2 d  12 2     12  L  z  z 

h
donde h es el espesor de película adimensional, h  , c el huelgo,  una variable angular
c
 X x
adimensional,     , p la presión, R el radio del rotor, L el largo del cojinete, x la
 R 
coordenada adimensional en dirección del movimiento, y z la coordenada axial adimensional.
La propuesta de Reynolds se basa en un análisis de orden de magnitud que se fundamenta
en el hecho que la relación entre el espesor de la película y la dimensión del cojinete es del
orden de 10-3. Las consideraciones sobre las cuales se basa la deducción son:
a) la presión es constante en el espesor de la película fluida,
b) el radio de curvatura de la superficie del cojinete es grande comparado con la película,
c) el lubricante se comporta como un fluido Newtoniano,
d) las fuerzas inerciales y de volumen (gravedad) son pequeñas comparadas con las
viscosas y de presión,
e) no existe deslizamiento del fluido en las superficies sólidas, y
f) las dos superficies son rígidas, con deformaciones elásticas despreciables.
Cabe señalar que estos son precisamente los fundamentos de la que hoy en día se conoce
como Teoría de Lubricación, aplicable a cualquier sistema de flujo 'casi unidireccional' entre
paredes. El nuevo concepto que emergió de esta formulación, algo que no era aparente en los
resultados de Tower, fue que, exceptuando lo cojinetes de “aplastamiento” (squeeze film
bearings), la acción hidrodinámica requiere de una película convergente. La presencia de una
cuña geométrica es, sin duda, una premisa básica en toda la lubricación hidrodinámica.
La citada publicación de Reynolds, de cerca de 80 páginas, contiene mucho trabajo pionero,
además de la ecuación diferencial, incluyendo:
a) una solución para el aplastamiento de la película fluida entre dos platos elípticos
aproximándose a cierta velocidad,
b) el concepto de “cojinetes infinitamente largos”, que trató de resolver tanto para
cojinetes cilíndricos como de patín,
Capítulo 2 - Descripción Histórica 29

c) la derivación de la pendiente óptima para un patín,


d) el concepto de cavitación en la zona divergente de los cojinetes (siendo Reynolds el
primero en sugerir la forma correcta de condición de borde en la zona de cavitación),
e) la formulación de una relación exponencial entre viscosidad y temperatura, y
f) la noción de un cojinete con huelgo, esto es, los radios del muñón y cojinete con una
diferencia de cierto valor c (en aquellos días, los cojinetes ajustados, con c=0, parecían
ser la elección natural).
En retrospectiva, aquél trabajo también contiene algunas cuestiones difíciles de explicar. Al
tratar de resolver la ecuación para un cojinete largo, Reynolds no integró en forma directa los
términos cuyo dividendo era la variable huelgo al cubo y al cuadrado, a pesar de que las
soluciones a esas integrales ya eran conocidas en esa época. En su lugar, desarrolló una
solución de la presión en términos de una serie, lo cual no sólo es impráctico sino que no tiene
convergencia para excentricidades mayores a 0,5. De igual manera, al comparar su solución
para cojinetes largos con los ensayos de Tower para cojinetes de relación longitud a diámetro
(L/D) de 1,5, Reynolds aplicó un método poco convencional de seleccionar valores arbitrarios
de huego y excentricidad para lograr concordancia. Aún así, ese artilugio no carece de mérito.
Al comparar el modelo con los experimentos encontró un valor de c=0,02 mm, proveyendo así
el orden de magnitud para el huelgo requerido en lubricación hidrodinámica, un valor
desconocido hasta entonces. En la Figura 2.4 se muestra el cojinete analizado por Reynolds.

Figura 2.4: Cojinete estudiado por Reynolds en 1886.

Desde ese momento, la teoría hidrodinámica basada en el trabajo de Reynolds atrajo consi-
derable atención por su importancia práctica. El paso más importante de la siguiente fase fue el
descubrimiento de que la película lubricante puede ser no sólo de un aceite o líquido, sino
Capítulo 2 - Descripción Histórica 30

también de un gas. Si bien se le acredita a Kingsbury el descubrimiento de los cojinetes


lubricados con gas, G. Hirn fue el primero en sugerir un cojinete de aire (Dowson, 1979;
McHugh, 2003). Albert Kingsbury (re)descubrió el empleo de un gas como lubricante de forma
accidental. Como profesor del Mecanical Engineering College of A&MA en Hanover,
E.E.U.U., había construido en 1892 una máquina de torsión y compresión que contenía un
arreglo cilindro-pistón de 152,3 mm de diámetro. Durante los ensayos observó que, con el
cilindro en posición vertical, el esfuerzo necesario para la rotación del pistón era muy bajo.
Más aún, observó lo mismo con el pistón en posición horizontal. La conclusión de Kingsbury
fue la misma de Tower, es decir, que la baja fricción se producía por la presencia de una
película fluida, en este caso, aire. Él construyó entonces un cojinete especial, del mismo
diámetro que el de la máquina, un huelgo radial de 0,02 mm y una carga radial de 222,4 N, y lo
hizo funcionar tanto con aire como con nitrógeno. Instaló tomas de presión axial y
circunferencial y midió el campo de presión. Unos años después, en 1897, Kingsbury leyó el
trabajo de Reynolds y publicó entonces sus propios descubrimientos (McHugh, 2003). Así, el
fenómeno de la lubricación hidrodinámica fue extendido a fluidos compresibles, un pilar en la
historia de la tribología.
Cabe señalar que el entendimiento de Kingsbury en el tema no está limitado a los cojinetes
de gas. Él también es conocido como el inventor de los cojinetes de zapatas pivotantes. La
historia de la tribología contiene muchas paradojas y coincidencias, y los cojinetes de zapatas
pivotantes son una de ellas. Estos cojinetes son una de los dispositivos más complejos y
elegantes, y precisamente por ello fueron desarrollados bien al comienzo de la historia de la
lubricación, siendo concebidos simultáneamente y de manera independiente por dos hombres:
Kingsbury, como ya se mencionara, y Anthony Michell, de Austria. Conservando su espíritu
inventivo, Kingsbury fue posteriormente uno de los primeros en emplear una analogía, en este
caso un tanque electrolítico, para simular flujos y presiones y así obtener una solución para
cojinetes de longitud finita. En sus últimos logros, el progreso de Kingsbury fue en paralelo
con el trabajo de Michell. Este último, además de inventar independientemente el cojinete de
zapatas pivotantes, fue un analista habilidoso y obtuvo también una solución para cojinetes de
patín de longitud finita expresando la presión en forma de serie (Michell, 1905).
La evolución del tema hasta una disciplina madura de ingeniería se basó en gran medida en
tratar de resolver la Ecuación de Reynolds, Ec. (1). Ésta es una ecuación diferencial parcial no
homogénea con coeficientes variables, que es difícil de resolver analíticamente. Y aún cuando
se puede resolver para casos particulares, los resultados son complicados de usar. Una de las
Capítulo 2 - Descripción Histórica 31

simplificaciones consiste en asumir el cojinete infinitamente largo, algo tratado por el propio
Reynolds de forma no satisfactoria, pero sí por Arnold Sommerfeld. Sommerfeld fue un
distinguido físico teórico (escribió 276 artículos y 13 libros) quien aportó notables
contribuciones a temas como la estructura molecular, teoría cuántica, análisis espectral y teoría
de la relatividad. Por alguna razón, a mitad de su carrera, él tomó la ecuación de Reynolds y la
resolvió para cojinetes infinitamente largos considerando que, en esa condición, los cambios en
el flujo de corte se corresponden solamente con cambios en la presión circunferencial, dada la
inexistencia de flujo axial (Sommerfeld, 1904; Harrison, 1913). Al contrario que Reynolds,
Sommerfeld integró directamente la ecuación y obtuvo una expresión analítica para la
distribución de presión, carga, posición del centro del muñón y fricción. Las condiciones de
borde que empleó fueron las de simple periodicidad. El trabajo que Sommerfeld publicó en
1904 fue el único que hizo en el área de lubricación. Algunos de los aspectos inherentes a su
trabajo son:
 Perfil de Presión: la solución provee una distribución de presión antisimétrica alrededor del
espesor mínimo de película, prediciendo presiones negativas de igual magnitud que las
positivas. Dado que la lubricación líquida arroja presiones del orden de decenas o cientos
de atmósferas, la existencia de presiones negativas del mismo orden resulta físicamente
irreal.
 Posición del Muñón: la solución da un ángulo de posición del centro del muñón respecto
de la línea de acción de la carga de 90°. En la práctica, al aumentar la excentricidad, la
posición del muñón tiende a hacerse colineal con la carga aplicada en lugar de permanecer
normal a la misma.
 Capacidad Portante: En función del perfil de presión predicho, la capacidad portante
calculada resulta cercana al doble de la real.
 Coeficiente de Fricción: De esta aproximación surge que el coeficiente de fricción tiene un
valor mínimo en cierta excentricidad, cuando en realidad la fricción continúa disminuyendo
según aumenta la excentricidad siempre que se mantenga la lubricación hidrodinámica.
 Sustitución de Sommerfeld: Se ha dado crédito a Sommerfeld de haber resuelto la
ecuación de Reynolds unidimensional mediante la sustitución que lleva su nombre,
mientras que en su trabajo emplea otra sustitución conocida y usa un método recurrente
para resolver el problema.
El uso de la condición de borde de periodicidad es el motivo de las discrepancias antes
Capítulo 2 - Descripción Histórica 32

comentadas, pero Sommerfeld menciona y se preocupa de los posibles efectos de la cavitación,


aun cuando la ignora en los cálculos.
Cabe señalar que hubo centenares de publicaciones posteriores que se basaron en la
condición empleada por Sommerfeld y que no llegaron a ser más que meros ejercicios
matemáticos, confundiendo a quienes buscaban diseñar cojinetes. Esta costumbre se estableció
y mantuvo como tradición por muchos años, e incluso pueden encontrarse vestigios en la
actualidad.
Sin embargo, en contraste con los cojinetes radiales, los cojinetes axiales o de patín
mayormente no experimentan cavitación, así que en ese caso, las soluciones para cojinetes
infinitamente largos, aunque cuantitativamente inexactas, son al menos cualitativamente
aceptables. En ese sentido, Lord Rayleigh (1918) derivó una solución elegante y, no sólo
calculó la capacidad portante, sino que también obtuvo los valores de pendientes óptimos y
mostró que el patín con escalón es la mejor configuración cuando se lo compara con cuñas
lineales o exponenciales. Este trabajo aún sorprende ya que sus resultados resultan
razonablemente precisos también para patines de longitud finita. Cabe destacar que Lord
Rayleigh fue, además, el primero en concebir el concepto de los cojinetes hidrostáticos.
Volviendo a los cojinetes lubricados con gas, como ya se comentara, Kingsbury descubrió
estos cojinetes a principios del Siglo XX. Unos años después, W. Harrison (1913) derivó la
ecuación diferencial para películas lubricante de fluido compresible. En lugar de eliminar la
densidad de la ecuación de continuidad, él la retuvo en la diferenciación y luego, mediante el
uso de las leyes de los gases ideales bajo condiciones isotérmicas, obtuvo la ecuación de
Reynolds para flujos compresibles. De esta manera, la intuición de Kingsbury ya tenía, en
paralelo con los precedentes de Tower y Reynolds, una fundamentación teórica para la acción
hidrodinámica de lubricantes gaseosos. Es más, en estos cojinetes no existe cavitación que deba
ser omitida en el análisis mediante la simple condición de borde de periodicidad ya que la
ecuación de estado no permite presiones debajo del cero absoluto.
Los siguientes avances destacables en la historia de la lubricación hidrodinámica se
relacionan con la estabilidad y dinámica de los cojinetes. A. Stodola (1925) comprendió que un
cojinete no es un soporte rígido, sino que se comporta de alguna manera como una serie de
resortes y amortiguadores que tienen un efecto notable en las velocidades críticas de un rotor y
su comportamiento dinámico. Desde entonces, los coeficientes de rigidez y amortiguamiento
de los cojinetes se han transformado en elementos básicos de los estudios de cojinetes. Otro
descubrimiento fundamental tiene que ver con las inestabilidades inducidas por los cojinetes.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 33

Burt Newkirk, trabajando en el General Electric Research Lab, encontró vibraciones en el


rotor que no podían ser atribuidas ni al desbalanceo ni a la fricción interna que estaba
investigando. Newkirk interrumpió el suministro de lubricante al cojinete y encontró que la
inestabilidad cesaba. Sus resultados, publicados en 1925, fueron el comienzo del entendimiento
del fenómeno conocido originalmente como “oil whip” y luego generalizado como “half
frequency whirl”. Así se descubrió una nueva y de las más significativas áreas de la lubricación
hidrodinámica, con ramificaciones no sólo en cojinetes sino sobre el diseño de máquinas en
general.
Visto el desarrollo histórico de la lubricación hidrodinámica en un contexto general, se
presume que hubo dos causas específicas principales que impulsaron el florecimiento de esta
ciencia, sumadas a las condiciones favorables del entorno. Una fue la entrada del aceite mineral
al mercado industrial a mediados de la década de 1880, justo al tiempo en que los fundadores
de la tribología hicieron su entrada. Un fuerte interés en el uso de estos aceites produjo interés
también en sus propiedades (por ejemplo, la viscosidad). La segunda causa la constituyen los
problemas observados en los ferrocarriles, que permitieron tanto a Petrov como a Tower la
realización de sus estudios experimentales sobre aceites y fricción. Precisamente, Kingsbury
fue, en un tiempo, consultor de la Canadian Railways, y Sommerfeld publicó su famoso
artículo cuando trabajaba en problemas de frenos de los trenes. También debe señalarse que
todos estos avances se produjeron en un período de estabilidad política (no hubo ningún gran
conflicto europeo desde la guerra franco-alemana en 1870 hasta el estallido de la Primera
Guerra Mundial en 1914). Éste fue un período de florecimiento científico sin precedentes en la
física y la química. La electricidad y la electrónica nacieron entonces, también el motor de
combustión interna y el avión, y los conceptos modernos de la física (la teoría cuántica, la física
atómica, y la relatividad) vieron su amanecer en esos años. La lubricación hidrodinámica es uno
de los menores, pero todavía vigoroso, descendientes de esta marea de alto nivel científico.
El período entre el final de la Primera Guerra Mundial y el final de la Segunda, no fue una
época brillante para la ciencia y el libre pensamiento en general, y la tribología parece haber
compartido el descenso general. El estudio de la lubricación se quedó estancado en esos años,
hasta tal punto que en la comunidad científica pocos eran conscientes de la existencia de tal
rama de la ciencia. No obstante hubo contados aportes que mantuvieron el lento giro de la
rueda. Entre las excepciones se puede nombrar a Samuel McKee y Thomas McKee (1929),
quienes realizaron una serie de experimentos sobre un cojinete radial. Ellos observaron que
bajo condiciones de alta velocidad, la viscosidad disminuía hasta el punto en que el producto de
Capítulo 2 - Descripción Histórica 34

la viscosidad y la velocidad de rotación se mantiene constante. Barber y Davenport (1933)


también investigaron la fricción en cojinetes, y determinaron, mediante un juego de
comparadores, la posición del centro del muñón con respecto al centro del cojinete, y
presentaron información respecto de la capacidad portante y presión en la película.
Más adelante, Hebert Swift formuló la Ecuación de Reynolds completa, como se aplica a
cargas dinámicas, y, por extensión, a problemas de inestabilidad (Swift, 1932, 1937). Para su
solución de cojinetes cargados dinámicamente, él usó el enfoque de Sommerfeld argumentando
que los cambios se producen tan rápido que no hay tiempo para que la burbuja de cavitación
colapse y cambie en fase con los cambios en la dirección de la carga. De hecho, la cuestión de
la cavitación en altas frecuencias, con la participación de los efectos de inercia que la ecuación
de Reynolds pasa por alto, es algo que todavía no está resuelto completamente. Swift también,
dio luz, finalmente, sobre las condiciones de contorno en la zona divergente, mostrando que
tanto la presión relativa como su derivada deben ser nulas para cumplir tanto con la ecuación
de continuidad como el principio de mínima energía potencial.
Por otra parte, en esos mismos años, Georg Vogelpohl (1935) desarrolló una expresión para
la acción de la función de disipación. De ella derivó una ecuación para la distribución de
presión en la película. Esta ecuación requiere que la tasa de de disipación sea mínima, y no
tiene en cuenta la energía almacenada en el lubricante.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, siguió un despertar y florecimiento de la actividad
tribológica impulsada principalmente por dos desarrollos tecnológicos. Uno fue el
advenimiento de las computadoras modernas, y el otro el inicio de la era espacial. Desde
entonces, y como en la mayoría de las áreas de la ciencia, el desarrollo ha sido vertiginoso en
extremo. Es más, el número de publicaciones sufrió un incremento tal que ya resulta difícil
ponderar el grado de relevancia de las mismas. Por ello, dado el inmenso volumen de
información disponible desde la posguerra, los desarrollos y avances más destacados de este
período, que resultan relevantes para esta tesis, se presentan a continuación separados en
Secciones que permiten ordenarlos.

2.2.1 Soluciones de la Ecuación de Reynolds

Como se comentara, la solución analítica de la ecuación de Reynolds es difícil de obtener, y


es en este sentido que las computadoras han hecho una verdadera diferencia. Pero antes de
cuantificar el rápido avance de las soluciones de esta ecuación para cojinetes de longitud finita,
Capítulo 2 - Descripción Histórica 35

es importante tener en cuenta la historia de la solución para cojinetes “infinitamente cortos”,


L/D→0. La idea de un cojinete infinitamente corto, en oposición con el infinitamente largo, fue
de Anthony Michell (1929), quien sugirió suprimir el término que contiene los gradientes de
presión circunferenciales, en lugar de los axiales. Forrest Cardullo (1930) tomó esta idea e
integró la expresión propuesta por Michell para calcular la distribución de la presión. A estos
avances le siguió un período de letargo, y no fue hasta 1952 que Ocvirk retomó la propuesta y
proveyó una solución completa, simple y detallada al problema de los cojinetes infinitamente
cortos (Ocvirk, 1952; Dubois y Ocvirk, 1953). A pesar de su denominación de infinitamente
corto, esta solución, que será discutida en detalle en Capítulo 3, resulta aplicable hasta
relaciones L/D de 1/2, lo que señala su importancia ya que ese rango de relaciones cubre el
intervalo de diseño de la mayoría de los cojinetes modernos. Sin embargo, es importante tener
en cuenta las restricciones de esta solución, que a menudo se pasan por alto. Por ejemplo, el
método no puede usarse para cojinetes cuya película fluida no comience en el espesor máximo;
no puede ser usada en zapatas de arco menor a 180°; y no puede emplearse para patines ni
cojinetes axiales.
En esos mismos años aparecieron otras dos soluciones para cojinetes de longitud finita. Una
de ellas fue obtenida empleando el método de relajación de Southwell para resolver la ecuación
de Reynolds (Cameron y Wood, 1946, 1949). Esta solución es para cojinetes completos y
relaciones L/D→∞ a ¼. La otra fue obtenida utilizando un algoritmo Gaussiano para la
resolución de las ecuaciones en diferencias finitas (Sassenfeld y Walter, 1954). Esta es para
arcos de 360 y 180°. Ambas soluciones involucraron una cantidad prodigiosa de cálculo y
proponen metodologías que resultan precursoras de las actualmente asociadas a computadoras
de alta velocidad.
El primer uso de las computadoras modernas en la solución de la ecuación de Reynolds
usando condiciones de borde apropiadas fue hecho por Oscar Pinkus (1956, 1957). Él obtuvo
soluciones no sólo para cojinetes circulares, sino también para cojinetes elípticos y de tres
lóbulos, con relaciones L/D de 1½ a ¼, y para cojinete axiales de varias relaciones de arcos y
radios. Un aspecto significativo de su trabajo fue la constatación de que todo el problema de la
generación de soluciones de cojinetes de diferentes geometrías y orientaciones de carga,
incluyendo las formas no circulares, se resuelve mediante la obtención de soluciones genéricas
para patines individuales con diferentes valores de los parámetros característicos y, luego en el
montaje, asignándole la geometría apropiada en las condiciones de funcionamiento
especificadas.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 36

Cerca de los años 60, y en un período muy corto, aparecieron toda una gama de soluciones
integrales para cojinetes completos y parciales, tanto para lubricación líquida como gaseosa.
Entre las principales contribuciones de este período se pueden citar las de: Raimondi y Boyd,
que proveyeron resultados muy meticulosos (que son los más generalmente adoptados) para
arcos de 360, 180, l20 y 60° con relaciones L/D de 1, ½ , y ¼ para fluidos incompresibles
(Raimondi y Boyd, 1958), y para cojinetes homónimos lubricados con gas para L/D de 2, 1 y ½
(Raimondi, 1961); Hays (1958), que proporcionó soluciones completas para una gran variedad
de patines; Gross (1962), que compaginó una tabla de las soluciones para cojinetes gaseosos
de longitud finita para varias condiciones de operación; y Castelli y Pirvics (1967), que
proporcionaron soluciones para cojinetes de gas de patines múltiples para relaciones L/D que
van desde ∞ a ½. Obviamente, la aparición de las computadoras modernas permitió contar, en
un período de unos pocos años, con un espectro bastante completo de soluciones, que
resultaba casi impensable en el pasado.
Castelli y Pirvics (1968) compararon diferentes métodos numéricos para la solución de
cojinetes, y encontraron que, independientemente del método, las soluciones predecían
prácticamente los mismos resultados. Ellos usaron el método de diferencias finitas, el de
elementos finitos, y un método de volúmenes finitos, para resolver la clásica ecuación de
Reynolds de propiedades constantes. Cada método fue estable durante los intervalos de
velocidades moderadas y excentricidades analizadas. Sin embargo, algunas soluciones fueron
menos demandantes de tiempo. Allaire y colaboradores (1984) utilizaron el método de
Galerkin de elementos finitos para resolver la ecuación turbulenta de Reynolds en un cojinete,
logrando reducir el tiempo de cálculo respecto del método de elementos finitos estándar en un
3,5%.
San Andrés y colaboradores (Faria y San Andrés, 1999) mostraron que para cojinetes de
gas a alta velocidad, la ecuación clásica de Reynolds se torna altamente no lineal. Bajo tales
condiciones, los métodos numéricos estándar (tales como las diferencias centrales o elementos
finitos de Galerkin) no son eficientes. Para superar esta limitación, desarrollaron un Galerkin de
alto orden de residuos ponderados aplicable a los cojinetes de empuje. En los trabajos de este
grupo de trabajo se presentan resultados para velocidades y excentricidades más altas que las
usadas por Castelli y Pirvics (1967, 1968) y Allaire et al. (1984), mostrando que el método
clásico de elementos finitos se vuelve inestable en excentricidades altas y logrando una
disminución del 7% en el tiempo de cómputo.
Por esos años, DiPrima (1968) aplicó una técnica de expansión asintótica a la ecuación de
Capítulo 2 - Descripción Histórica 37

Reynolds para cojinetes de gas infinitamente largos, y comparó su método de cálculo con la
solución exacta y las obtenidas usando el método de Galerkin y el de Galerkin modificado. Así
demostró la necesidad tener por lo menos seis términos Galerkin para que los resultados
coincidiesen con la solución exacta y la asintótica. Tal elevado número de términos se traduce
en tiempo de cómputo no deseado. DiPrima concluyó, además, que si bien su trabajo se basa
en un cojinete axial, la metodología podría aplicarse fácilmente a otras geometrías. DiPrima y
Stuart (1972) estudiaron los flujos entre cilindros levemente excéntricos utilizando un sistema
bipolar de coordenadas, y proponiendo correcciones de primer orden para la curvatura y el
efecto de la inercia por la expansión de la holgura y del número de Reynolds modificado. Los
efectos de los factores de corrección propuestos fueron muy pequeños para cualquier problema
de lubricación práctico, sin embargo, se muestra que, cuando la relación de radio a huelgo
disminuye, los efectos de curvatura pasan a ser significativos. El método presentado en este
trabajo es engorroso y tedioso algebraicamente, existiendo otros sistemas de coordenadas que
permitirían valorar mejor la curvatura, y otras correcciones posibles para tener en cuenta el
efecto de la inercia (Constantinescu, 1956).
Más recientemente, autores como Kazimierski (1972), Grabovskii (2003a, 2003b) y
Pandazaras y Petropoulos (2003) han desarrollado diagramas de funcionamiento y criterios de
diseño para cojinetes sobre la base de diversas versiones de la ecuación de Reynolds.
Kazimierski estudió la optimización de los ángulos para cojinetes cónicos de gas, y Grabovskii
y Pandazaras y Petropoulos presentaron gráficos de optimización para cojinetes lubricados por
gas y aceites. Kazimierski determinó que el coeficiente de fricción se rige más por el espesor de
película (o excentricidad), que por la velocidad de rotación. El aumento en dicho espesor
conduce a presiones reducidas, y la longitud del cojinete se puede ajustar para minimizar la
fricción generada. Grabovskii optimizó la geometría de un cojinete para lograr capacidad
portante óptima y mínima resistencia en función del número de compresibilidad y el número de
Sommerfeld. Sus parámetros demostraron que la capacidad de carga varía en primer orden con
la velocidad del eje y en segundo orden con la geometría. Asimismo, de acuerdo con los otros
autores citados, los gráficos de optimización de Pandazaras y Petropoulos mostraron que el
desgaste del cojinete se puede reducir si cierto parámetro adimensional se maximiza.
Por otro lado, numerosos autores han ofrecido soluciones para perfiles de presión y
temperatura en cojinetes de diversas configuraciones. Así, por ejemplo, Rodkiewicz y Kalita
(1995) y Yoshimoto y colaboradores (2002) presentaron resultados del comportamiento de
cojinetes cónicos con distintos arreglos de ranuras. Los primeros afirman que cuando el
Capítulo 2 - Descripción Histórica 38

cojinete ranurado con cortes en el muñón está sujeto a rotación, la capacidad de carga se
mantiene relativamente constante. Yoshimoto y colaboradores, por su parte, propusieron un
modelo en el que el espesor de película es una función de la excentricidad, la desalineación, y
una función de contabilidad de paso para las espirales. Ellos afirman que las ranuras en espiral
son capaces de estabilizar el eje de rotación, lo que podría ser optimizado mediante el control
del ángulo, la profundidad, y el número de espirales.
Luis San Andrés (2000) analizó el comportamiento de cojinetes mediante la consideración
de “flujo medio” (bulk flow) considerando un cojinete axial criogénico a altas velocidades de
rotación (10-20 krpm). El modelo contempla momento, energía térmica, turbulencia e inercia.
La ecuación de energía elegida incluye el balance de masa, la disipación y la convección en la
dirección circunferencial y axial, despreciando la difusión al rotor y al estator. En este caso, las
predicciones de presión y velocidades no provienen de la ecuación de Reynolds sino de la
solución de las ecuaciones acopladas de continuidad y de Navier-Stokes para flujo turbulento
con las tensiones de Reynolds descritas mediante el modelo de turbulencia k-ε. La solución se
logró utilizando un método de expansión similar al de DiPrima (1968). Los resultados de San
Andrés permiten apreciar una influencia significativa de la inercia (Coriolis y aceleración
centrífuga) en la inanición de la película. La rigidez axial muestra un máximo a una cierta carga
intermedia mientras que el amortiguamiento aumenta constantemente. El autor afirma que las
discrepancias entre los resultados teóricos y experimentales pueden atribuirse a inercia,
turbulencia o análisis térmico, pero no cuantifica estas contribuciones.
Por otro lado, con la evolución de los sistemas computacionales, algunos autores y
empresas privadas han desarrollado “solvers” para las ecuaciones de Navier-Stokes completas,
pero sólo unos pocos han presentado soluciones relacionadas con cojinetes hidrodinámicos en
un intento de cuantificar los supuestos de Reynolds. Sin embargo, sus soluciones (como la de
San Andrés) carecen de la visión física de un modelo basado en Reynolds. Torbjorn Almqvist
(2001) realizó un trabajo interesante al comparar la solución de la ecuación de Reynolds
(isotérmica) para cojinetes infinitamente cortos con la de las ecuaciones de Navier-Stokes
completas (acoplada a la ecuación de energía y considerando efectos térmicos del rotor y el
estator) y con resultados experimentales. El autor encuentra que es posible simular líneas de
contacto con lubricación EHD hasta presiones de ~1 GPa debido a la aparición de una
singularidad en la ecuación de momento cuando se alcanza una tensión de corte crítica.
También encuentra ciertas discrepancias en los resultados del análisis isotérmico comparativo
entre Navier-Stokes y la ecuación de Reynolds, y que existe una buena concordancia con los
Capítulo 2 - Descripción Histórica 39

resultados experimentales si la temperatura de entrada del aceite y los coeficientes de


transferencia de calor se modifican para obtener la misma temperatura en ensayos teóricos y
experimentales.
Varios autores, tales como: Cole (1957), Ettles y Suoboda (1975), Murthy (1981),
Srinivasan y Prabju (1983), Szeri y San Andrés (1984), Braun et al. (1987), Schuler y Weber
(1990), El-Gamal (1995), Hughes et al. (1996), Ahuja et al. (2000), y Tanaka (2001), entre
otros, han presentado soluciones para diversas clases de cojinetes cónicos y radiales, todos con
resultados similares. La mayoría de los autores analizan y justifican las diferencias encontradas
entre resultados experimentales y numéricos, siendo el consenso general que la ecuación de
Reynolds es válida para velocidades relativamente bajas, excentricidades pequeñas y lubricantes
líquidos. Sin embargo, al aumentar la velocidad, la fricción aumenta incrementando la
temperatura, que a su vez afecta a la densidad y la viscosidad del lubricante. Sólo una ecuación
de Reynolds que capture estos fenómenos puede representar una física más exacta del flujo.
Además, a medida que la relación radio a holgura disminuye, los efectos de curvatura dejan de
ser insignificantes.

2.2.2 Condiciones de borde

Se argumentó previamente que la atención a la realidad física ha sido y sigue siendo un


requisito particular de la lubricación hidrodinámica, siendo esto particularmente importante en
la selección de las condiciones de borde, y sobre todo en la zona divergente de la película.
Normalmente, el análisis del flujo de un líquido en el cojinete se haría asumiendo continuidad
en la película fluida, con la consecuente continuidad en todas las variables de flujo. Sin
embargo, en la práctica siempre hay pequeñas burbujas de aire en el lubricante (efecto que
suele ser despreciable) o frecuentemente existe cavitación (formación de burbujas cuando la
presión de vapor del líquido es mayor a la presión del fluido). Esto ocurre aguas arriba del
espesor mínimo de película. Matemáticamente, existen dos modelos principales para tomar en
cuenta la cavitación que ocurre en esta región, uno debido al propio Reynolds, que es bastante
simple de implementar numéricamente, y otro debido a Elrod y Adams (1974). El método de
Reynolds consiste en considerar que la presión disminuye hasta alcanzar la presión de vapor en
algún punto de la zona divergente de la película. En este punto, la derivada circunferencial de
la presión es nula. Si bien se desconoce la posición donde se alcanza la presión de vapor, la
consideración de que se hace con derivada nula aporta la ecuación necesaria para su
Capítulo 2 - Descripción Histórica 40

determinación. El método de Elrod-Adams, por su parte, introduce la hipótesis de que en la


zona de cavitación existe una mezcla de fluido y aire definiendo una nueva variable que
representa la concentración de lubricante en el entorno del punto, es decir una función de
saturación que vale 1 en la zona convergente y toma valores entre 0 y 1 en la zona divergente.
Este último método es más proclive a inestabilidades numéricas pero es físicamente más
realista dado que fuerza a la conservación de la masa, lo que no siempre se cumple cuando se
aplica el modelo de Reynolds.
Otro punto de interés surgido a posteriori en relación con las condiciones de borde, es la
ubicación del inicio de la película hidrodinámica. Esta situación se da en dos contextos. Uno es
en relación con la zona divergente en el cojinete y la región de cavitación. La condición límite
más apropiada para determinar el inicio de la película hidrodinámica en espacios divergentes
fue formulada por Floberg (1961), quien postula la conservación de flujo de masa de líquido a
través de toda la zona de cavitación, pero sin transferencia de masa entre el lubricante líquido y
la burbuja de vapor o gas a presión uniforme (Floberg, 1961). En este modelo, que se
esquematiza en la Figura 2.5, una película líquida de espesor menor que el huelgo local
desarrolla estrías que fluyen paralelas a la velocidad superficial hasta que una película líquida
completa se desarrolla de nuevo. De acuerdo con este autor, la ubicación de la línea de inicio
de la película lubricante depende de la relación L/D y de la excentricidad, entre otras variables.
La otra situación se refiere a la existencia de una película parcial de fluido en la dirección
axial en el ingreso del lubricante, ya sea debido a una presión de suministro baja o a una
extensión axial insuficiente de la ranura de suministro. Esta observación experimental, que fue
inicialmente debida a Cole y Hughes (1956), ha llevado a la formulación de soluciones corres-
pondientes a una película incompleta, y, más ampliamente, al análisis de cojinetes con bajo

Figura 2.5: Esquema de la zona de cavitación en un cojinete hidrodinámico.


Capítulo 2 - Descripción Histórica 41

suministro (starved bearings). El funcionamiento en estas condiciones puede ser una


deficiencia o una característica inherente del sistema. Cualquier cojinete lubricado por mecha o
anillo de lubricación operará bajo condiciones de escasez de lubricante, igual que lo hace, en la
mayoría de los casos, un cojinete de anillo flotante. La falta de lubricante se da simplemente
cuando el suministro es menor que el necesario para tener una película llena. En 1977,
Consiantinescu consideró el problema en términos cualitativos para las configuraciones de
convergencia, divergencia y cilindro, mediante modelos unidimensionales, y fue Bayada (1983)
quien suministró una solución para cojinetes de longitud finita en función de diversos valores
de caudal de suministro, para condiciones isotérmicas. Trabajos posteriores (Artiles y
Heshmnat, 1985, 1986) brindaron soluciones para cojinetes de longitud finita de bajo
suministro teniendo en cuenta las variaciones de la viscosidad, que, considerando lo delgado de
la capa de fluido a bajos valores de caudal, puede tener un efecto considerable sobre los
coeficientes dinámicos. Finalmente, Hayashi y Wada (1985) obtuvieron resultados para
cojinetes de anillo flotante con poca alimentación, mostrando que la falta de suministro a la
película interna aumenta la estabilidad del cojinete, mientras que en la película exterior produce
un efecto contrario.

2.2.3 Modificaciones a la Ecuación de Reynolds

La mayoría de los trabajos presentados en la Sección 2.1 asumieron la condición de


viscosidad constante en la película lubricante, como una manera de simplificar el análisis.
Históricamente, esta consideración permitió contar con soluciones que correlacionaban bien
con la distribución de presión bajo una carga moderada, pero que generalmente fallaban al
predecir la rigidez y amortiguamiento del cojinete. Con el tiempo, los investigadores
comenzaron a realizar modificaciones en la ecuación de Reynolds para ayudar a avanzar en el
modelado y la capacidad de predicción. Así aparecieron transformaciones que llevaron a incluir
la ecuación de energía, propiedades variables, deformaciones elásticas, cavitación, turbulencia,
e inercia. Además, luego que se tornara práctica frecuente el considerar la ecuación de energía
del fluido, un sinnúmero de autores se abocó a modificar la ecuación de Reynolds con la
intención de incorporar propiedades variables y sus efectos en una nueva ecuación de
Reynolds, que pudiese reflejar tanto la cuña geométrica como la térmica. Por ejemplo, autores
como Gazley (1958), Pinkus (1961) y Constantinescu (1969) han presentado soluciones
unidimensionales de varios modelos usando propiedades variables.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 42

En 1962, Duncan Dowson propuso la primera ecuación de Reynolds que realmente puede
definirse como “generalizada”. Su formulación usó coordenadas cartesianas y consideraba
variación de las propiedades de transporte a través de la holgura en adición a las clásicas
variaciones circunferencial y axial. La ecuación generalizada de Dowson-Reynolds contiene
una serie de funciones que representan las integrales en el espesor de película de la densidad,
viscosidad dinámica y sus derivadas. Fowles (1970) ofreció una formulación alternativa de
estas funciones eliminando las derivadas de la densidad. Su propuesta simplifica la expresión
matemáticamente rigurosa de Dowson, generando una ecuación generalizada más manejable,
sin pérdida importante de información. Más tarde, Braun y colaboradores (1985) modificaron
la expresión de Fowles para obtener una ecuación de Reynolds generalizada aplicable al flujo
bifásico homogéneo.
La propuesta de Dowson antes mencionada fue capaz de eliminar el supuesto de
propiedades constantes, pero siguió requiriendo el “desenrollamiento” del cojinete, es decir,
pasar de coordenadas cilíndricas a cartesianas mediante la no consideración de la curvatura.
Además, la ecuación Dowson tuvo que ser desarrollada para cuatro modelos geométricos
separados, una ecuación para cada uno de los cojinetes auto-actuantes (radial, cónico, de
empuje, y esférico). En otras palabras, para modelar eficazmente todos los cojinetes auto-
actuantes se requiere, a este punto, de cuatro ecuaciones de Reynolds diferentes. Desde finales
de la década de 1960, varios otros autores han hecho diversas adaptaciones de las ecuaciones
de Dowson o Fowles, sin embargo, sus soluciones no han producido información relevante, y
ninguno de sus enfoques ha sido tan superador como los de Reynolds y Dowson.
Cabe mencionar que, mientras que Reynolds desarrolló su ecuación en coordenadas
cartesianas, varios otros autores han experimentado con diferentes sistemas de coordenadas.
Por ejemplo, Kennedy (1988) utilizó un sistema de coordenadas cilíndrico, y Agrawal (1993)
produjo una ecuación de Reynolds basada en coordenadas esféricas, adecuada para cojinetes
cónicos. Agrawal consideró, además, densidad variable con la presión en dirección
circunferencial y axial, y viscosidad constante con flujo isotérmico, por lo que su propuesta es
una ecuación tipo Reynolds. Sin embargo, la principal contribución de Agrawal fue la
capacidad para tener en cuenta el ángulo del cojinete. Lee y Soni (1997) también propusieron
operar con una ecuación similar a la de Reynolds, pero basada en un sistema de coordenadas
curvilíneas, que representa el efecto de la curvatura. Meyer (2003) desarrolló una ecuación de
Reynolds en coordenadas esféricas para cojinetes esféricos. Sus supuestos son idénticos a los
ocho de Reynolds antes mencionados. A pesar de que están en el mismo sistema de
Capítulo 2 - Descripción Histórica 43

coordenadas, las formulaciones de Agrawal y Meyer dieron lugar a dos ecuaciones de


Reynolds diferentes, una capaz de analizar cojinetes cónicos y otra aplicable a cojinetes
esféricos. Ninguna de las expresiones, sin embargo, explota todo el potencial de un sistema de
coordenadas esféricas, ya que no logran captar otras geometrías, como los cojinetes radiales y
axiales.
Otro trabajo que debe merece mencionarse es el de J. Ausman (1961), quien presentó
soluciones para cojinetes de empuje auto-actuantes lubricados con gas. Él reestructuró la
ecuación general de Reynolds y sustituyó la densidad por la ecuación de los gases ideales. Esta
ecuación fue resuelta numéricamente y las predicciones se compararon con la ecuación de
Reynolds clásica, haciendo hincapié en la importancia de la influencia de los cambios en la
densidad. Encontró que para velocidades muy bajas, el comportamiento de los cojinetes de gas
puede aproximarse muy bien con la ecuación de Reynolds para líquidos incompresibles, y que
para velocidades altas se cumple que el producto ph=constante (p: presión, y h: huelgo),
siendo la capacidad portante y el flujo axial de lubricante gaseoso independientes de la
velocidad.

2.2.4 Turbulencia e inestabilidades

Como en todo flujo, en lubricación hidrodinámica el flujo es laminar a números de Reynolds


bajos. Ensayos experimentales en cojinetes muestran que la transición de flujo laminar a
turbulento ocurre a Re entre aproximadamente 1000 y 1600 (con el Re definido con el huelgo
promedio). Este valor crítico del Re no es el mismo en todos los casos, depende de la calidad
de las superficies rotantes y del nivel de vibración del cojinete. El flujo turbulento en cojinetes
hidrodinámicos no es, en general, un régimen deseado ya que aumenta las pérdidas por
fricción. El efecto de la turbulencia es aumentar la viscosidad aparente, es decir, el cojinete
trabaja como si fuera un cojinete en régimen laminar con un lubricante de mucha mayor
viscosidad.
Por otro lado, a números de Re relativamente altos, los cojinetes desarrollan los llamados
“vórtices de Taylor” por efecto de la fuerza centrífuga sobre el fluido que rota en el huelgo. La
teoría indica que en cilindros concéntricos, los vórtices de Taylor se desarrollan si el que gira
es el cilindro interior relativo al exterior estacionario. Taylor (1923) publicó su famoso trabajo
sobre teoría de estabilidad entre cilindros rotantes, según la cual el flujo es estable y laminar
cuando el número de Reynolds modificado Remod = Re (R/C)-1/2 < 41. En cojinetes, R/C es del
Capítulo 2 - Descripción Histórica 44

orden de 1000, por lo que el Re límite para flujo laminar sería de aproximadamente 1300, que
está entre los valores experimentales antes mencionados que señalan la transición de flujo
laminar a turbulento.
El estudio específico de estabilidad de flujo y flujo turbulento en cojinetes no se inició hasta
la década de 1950. En una serie de experimentos con cojinetes de deslizamiento de 8 pulg.
(203,2 mm), Wilcock (1950) descubrió que su rendimiento se veía seriamente alterado cuando
se los operaba en régimen turbulento. La dificultad con el desarrollo de un enfoque racional a
la turbulencia en la lubricación, está vinculada a la situación general de esta rama de la ciencia,
que todavía contiene un alto grado de incertidumbre. Cuando el Re aumenta, las fuerzas de
inercia comienzan a ser del mismo orden de magnitud, y luego mayores, que las fuerzas
viscosas. Cuando esto sucede, la cuarta suposición de Reynolds, respecto de que las fuerzas
inerciales y la gravitacional son pequeñas comparadas con las viscosas y de presión, falla.
Constantinescu (1973), consideró que la ecuación de Reynolds debía ser modificada para tener
en cuenta el flujo turbulento, así como la zona de transición de laminar a turbulento, y que los
efectos térmicos en la turbulencia no pueden ser ignorados, principalmente debido a que las
tensiones turbulentas (producidas por un proceso de mezcla) dependen de la viscosidad.
Experimentalmente, si el par se representa en función del número de Reynolds y la velocidad se
incrementa de forma lineal, es lógico pensar que el esfuerzo de torsión también debería
aumentar linealmente con el número de Reynolds. Esto se cumple hasta un punto crítico
(Re=64). A medida que la velocidad aumenta aún más, cambia la pendiente, es decir, hay una
inflexión en el par. Dado que el espesor de la película no ha cambiado, y puesto que la
velocidad se ha incrementado linealmente, esta inflexión debe resultar de un cambio en la
viscosidad cinemática. Se cree que este punto de inflexión es debido a la aparición de la
turbulencia. Para explicar esto, Constantinescu creó “funciones turbulentas”. La función
turbulenta actúa para cambiar la viscosidad en base a la teoría de longitud de mezclado de
Prandtl. Las funciones turbulentas se colocaron tanto en la ecuación de Reynolds clásica como
en la ecuación de energía. Por su parte, Pan (1965), empleó el concepto de viscosidad de
remolino para formular un esquema que incorpora los efectos de la turbulencia en el cálculo del
rendimiento de los cojinetes.
Li (1972) estudió la influencia de la densidad y la viscosidad variables sobre la transición de
flujo laminar a turbulento entre dos cilindros concéntricos en rotación. De acuerdo a sus
estudios, en los cojinetes de alta velocidad, la disipación viscosa y la existencia de diferentes
temperaturas superficiales conducen a temperaturas no uniformes en el lubricante. Además, de
Capítulo 2 - Descripción Histórica 45

acuerdo con este autor, el Remod que predice el inicio de las inestabilidades de Taylor, varía con
la holgura, la excentricidad y la viscosidad cinemática. Así, a medida que la temperatura se
eleva en los cojinetes lubricados con aceite, el número crítico cae por debajo de 41. Esta caída
es un resultado de la relación exponencial de la viscosidad cinemática y la temperatura.
Más recientemente, Mourelatos (1990) analizó el cojinete hidrodinámico infinitamente
ancho para flujo de gas en régimen subsónico (número de Mach, Ma, mayor a 0,2). El
tratamiento contempla las ecuaciones acopladas de momento, continuidad, energía y ecua-
ciones de estado, incluyendo efectos de inercia y viscosos en las ecuaciones de movimiento (a
diferencia de la ecuación de Reynolds). Al comparar sus resultados con la ecuación clásica de
Reynolds y con datos experimentales, este autor demostró que a medida que disminuye el
huelgo y aumentan las velocidades (aumentando el Ma por encima de 0,2), los efectos
inerciales pasan a ser significativos. Este análisis lo hizo sin tener en cuenta turbulencia.
Otros trabajos a mencionar son los de Kalita y colaboradores (1986a, 1986b) que analizaron
los cojinetes cónicos presurizados, poniendo de manifiesto que las distribuciones de presión
teóricas están en concordancia con las experimentales para velocidades de rotación moderadas.
Sin embargo, a medida que ésta aumenta, los resultados teóricos sobreestiman la distribución
de la presión en excentricidades bajas (0,2 a 0,7) y subestiman la presión en altas
excentricidades. Los autores consideraron que las discrepancias se deben al inicio de la
turbulencia, sin embargo, una declaración más precisa debería haber incluido varias influencias,
como interacción termo-fluida, inercia y turbulencia.

2.2.5 Termohidrodinámica

Se conoce con el nombre de “modelo termohidrodinámico” (THD) al modelo que predice el


comportamiento del cojinete en estado estacionario incluyendo, de alguna manera, la variación
de la viscosidad en la película con la temperatura. En realidad, éste es uno de los puntos
cruciales de la teoría de lubricación porque el hecho que la viscosidad varíe no sólo afecta
profundamente el desempeño de los artefactos tribológicos sino que además determina el valor
de la temperatura máxima de operación, uno de los criterios, junto con el de espesor mínimo de
película, de falla en cojinetes y sellos.
Históricamente, los avances respecto al planteo de la ecuación de Reynolds fueron discretos
durante más de medio siglo, hasta la inclusión de la ecuación de la energía. Al comparar los
resultados experimentales con los resultados numéricos de las ecuaciones acopladas, se hace
Capítulo 2 - Descripción Histórica 46

evidente que la temperatura (a través de su efecto en las propiedades del fluido) tiene influencia
sobre la presión. Numéricamente el balance de energía está acoplado a la ecuación de Reynolds
a través de la presión y la velocidad, sin embargo, la ecuación de Reynolds sólo queda
acoplada con la de energía si existe una ecuación de estado que contemple la dependencia de
las propiedades del fluido con la temperatura. Para capturar el verdadero acoplamiento, las
expresiones modernas de la ecuación de Reynolds han sido estructuradas para incluir
propiedades variables.
Entre los primeros intentos de considerar los efectos térmicos, se pueden mencionar los
trabajos de Christopherson (1941) y Cameron y Wood (1946), quienes desarrollaron
ecuaciones de energía en las que el cojinete se trataba en forma adiabática y la energía disipada
en el fluido por efectos viscosos era almacenada en el mismo. Sus tratamientos no estaban de
acuerdo con Vogelpohl (1935) quien, como ya se comentara al final de la introducción a la
Sección 2.2, propuso usar una expresión para la tasa de disipación de la función de disipación,
sin tener en cuenta la energía que se almacena en el lubricante.
En esos mismos años, Albert Fogg (1946) encontró que los cojinetes axiales de superficies
paralelas, en contra de las predicciones de la teoría hidrodinámica, son capaces de soportar
carga. Sus experimentos demostraron que la capacidad de estos cojinetes de soportar carga es
casi del mismo orden de magnitud que la alcanzada por cojinetes axiales de zapatas pivotantes
de igual área. Esta observación, conocida como “efecto Fogg”, se explica mediante el concepto
de “cuña térmica”, donde la expansión del fluido cuando se calienta produce una distorsión en
las curvas de distribución de velocidad similar a la producida por superficies convergentes,
desarrollando capacidad de carga. Fogg también indicó que esta capacidad portante no
depende ni de un borde de entrada redondeado ni de la distorsión térmica del patín, e hizo una
distinción entre la cuña térmica y la cuña geométrica. La cuña geométrica provoca un aumento
seguido de una disminución en el momento, que resulta de una película convergente /
divergente. La cuña térmica, en cambio, es causada por la expansión térmica volumétrica. Fogg
señaló además que la cuña geométrica es dominante en la generación de presión, mientras que
la cuña térmica juega un papel menor.
Cope (1949) fue el primero en acoplar la ecuación de Reynolds y la ecuación de la energía
usando ecuaciones de estado para la densidad y la viscosidad. La propuesta de Cope contempla
variaciones de temperatura despreciables a través de la película y conducción de calor
despreciable dentro de la misma, así como a los sólidos circundantes. La consecuencia de la
segunda consideración es que tanto el cojinete como el muñón son isotérmicos. Cope concluyó
Capítulo 2 - Descripción Histórica 47

que la cuña térmica de Fogg está “plenamente justificada”, y la expresó matemáticamente. La


lubricación de película exitosa requiere una “acción de cuña” de algún tipo, ya sea una cuña
geométrica o una cuña térmica. Cope estuvo de acuerdo con Fogg en que la cuña geométrica
es más pronunciada que la cuña térmica, sin embargo, afirmó que si la densidad y la viscosidad
del lubricante están fuertemente influenciadas por la temperatura, la cuña térmica podría
sobrepasar a la cuña geométrica. La Figura 2.6 muestra un perfil típico de temperatura en un
cojinete bajo el modelo adiabático de Cope. El mayor incremento de temperatura se produce
en la región convergente, en presencia de altas tensiones de corte en el fluido. En la zona
divergente, el aumento de temperatura disminuye sensiblemente debido a la poca disipación
viscosa en la mezcla líquido-vapor. Axialmente, la temperatura es prácticamente invariable,
mostrando un leve aumento en los bordes (He et al., 2005).

Figura 2.6: Perfil de temperatura en una película convergente-divergente predicho


por el modelo adiabático (He et al., 2005).

Tal como lo indica la revisión hecha por Szeri (1987), la creencia de que la teoría clásica y
el modelo adiabático de Cope abarcaban el análisis del comportamiento de los cojinetes, fue
aceptada por mucho tiempo. La expresión de la ecuación de la energía usada por Cope no
coincide, sin embargo, con los hallazgos de sus contemporáneos, Cameron y Wood (1946). Es
más, Cameron (1951), en sus experimentos con discos rotantes, sugirió que en la película entre
los discos se crea una presión hidrodinámica por la variación de la viscosidad en el espesor de
la misma. La discrepancia entre ambos autores surge de la elección de los términos dentro de la
ecuación de energía. Charnes (1952) resolvió esta discrepancia demostrando que Cameron y
Wood despreciaron el trabajo realizado por las fuerzas de presión, mientras que Cope fue
efectivamente capaz de capturar ese efecto. Esta contribución, despreciada a menudo, se
denomina flujo de trabajo termodinámico. La ecuación de energía de Charnes equipara el
Capítulo 2 - Descripción Histórica 48

trabajo realizado por la fuerza de fricción y la de presión (ejercida por el fluido circundante) al
aumento en la energía interna. Despreciando la conducción en el rotor y el estator, consideró
que todo el calor generado es arrastrado a través de convección en las direcciones axial y
circunferencial.
Port otra parte, la temperatura máxima del cojinete es un parámetro importante que, junto
con el espesor mínimo de película, dan lugar a mecanismos habituales de falla en cojinetes
hidrodinámicos. Brown y Newman (1957) reportaron que para cojinetes de 60 pulg. (524 mm)
ligeramente cargados y operando a 6000 rpm, la falla por sobrecalentamiento del metal de
recubrimiento (Babbit) ocurría a 171°C (340°F). Booser y colaboradores (1970a y 1970b),
trabajando con cojinetes grandes de turbinas de vapor, observaron una temperatura máxima
límite para el babbit en el rango de 130 a 200°C (266 a 392°F).
En ese período, estudiando los efectos del calor en cojinetes, Dowson y colaboradores
(1966-67) realizaron una de las investigaciones experimentales más importantes sobre patrones
de temperatura y balance térmico en cojinetes con carga constante. Su equipo experimental fue
capaz de medir la distribución de presión, carga, velocidad, caudal de lubricante, temperaturas
de entrada y salida del lubricante, y la distribución de temperatura tanto sobre el cojinete como
sobre el rotor. Ellos encontraron que el patrón de flujo de calor en el cojinete es una
combinación de flujo radial y una cantidad significativa de flujo circunferencial viajando de la
región caliente en cercanías del espesor mínimo de película a la región más fría cerca del
suministro de aceite. Los resultados de los ensayos mostraron que la variación cíclica de
temperatura en el muñón es pequeña y el rotor puede ser tratado como isotérmico. Los
experimentos también indicaron que los gradientes térmicos axiales en el cojinete son
despreciables. La Figura 2.7 ilustra algunos de los resultados experimentales de este trabajo.

Figura 2.7: Variación de temperaturas máximas y mínimas en función de la carga medidas


para el conjunto de condiciones listadas (Dowson et al., 1966-67).
Capítulo 2 - Descripción Histórica 49

Por otra parte, como ya se dijera, la viscosidad es seguramente la propiedad más importante
de los lubricantes y juega un papel fundamental en el análisis del flujo en cojinetes. Cuando el
aumento de temperatura del lubricante a través del cojinete es pequeño, el cálculo de los
parámetros de funcionamiento del cojinete se basa en la teoría clásica con viscosidad constante.
Sin embargo, cuando el aumento de temperatura en la película es considerable, la teoría clásica
deja de ser útil. Por lejos, la aproximación más sencilla al fenómeno de variación de viscosidad
dentro de la película fluida es la adopción de una viscosidad media representativa y se han
sugerido varios métodos para estimarla (Cameron, 1966).
Una revisión extensiva sobre los efectos térmicos en cojinetes hidrodinámicos fue dada por
Khonsari (1986) y trata tanto sobre cojinetes radiales como de patín. Seireg y Ezzat (1973)
introdujeron una hipótesis THD para explicar sus hallazgos experimentales que se basaba en un
procedimiento empírico del comportamiento de la película fluida. Su trabajo presentó
resultados sobre capacidad portante de la película fluida para numerosos ensayos, los cuales
cubrían relaciones de excentricidad de 0,6 a 0,9, presiones de hasta 36 kPa (750 psi) y
velocidades tangenciales de hasta 8,4 m/s (1650 ft/min). Las magnitudes de la capacidad de
carga obtenidas experimentalmente resultaron considerablemente diferentes a las predichas por
la teoría hidrodinámica clásica (ver Figura 2.8). En este sentido, la teoría iso-viscosa es capaz
tanto de subestimar como sobreestimar los resultados, dependiendo de las condiciones de
operación. Asimismo, estos autores observaron que las distribuciones de presión normalizada
(P/Pmáx), tanto axial como circunferencial, resultaban casi idénticas a las predichas por la teoría
de viscosidad constante. De hecho, en todas las condiciones ensayadas, la magnitud de la
presión máxima (o media) en la película resultó aproximadamente proporcional a la raíz
cuadrada de la velocidad de rotación del muñón. Para el procedimiento empírico propusieron
que, para una geometría, velocidad y lubricante, es factible construir una curva de presión
media en función de la temperatura media en la película, basada en la ecuación de Reynolds
para flujo isotérmico (considerando la temperatura media del cojinete). Sobre la misma se
ajusta una recta que representa el equilibrio THD del sistema, determinada empíricamente con
los resultados experimentales obtenidos. El punto de tangencia entre ambas indica, de acuerdo
a sus hipótesis, el par presión-temperatura medias que desarrollará el cojinete estudiado,
satisfaciendo tanto los requerimientos hidrodinámicos como la condición de equilibrio
termohidrodinámico.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 50

Figura 2.8: Presión máxima medida en función de la temperatura de ingreso


del lubricante (Seireg y Ezzat, 1973).

Por esos años, Seireg y Doshi (1975) también estudiaron el comportamiento en estado no-
estacionario de cojinetes radiales, encontrando que la distribución de temperatura resulta
similar a la del estado estacionario. Asimismo, observan que la temperatura máxima del
cojinete se presenta en cercanías del espesor mínimo de película, y que tanto el nivel de
temperatura como su variación circunferencial aumentan cuando lo hacen la excentricidad y la
velocidad de rotación. Barwell y Lingard (1980) también midieron la distribución de
temperatura en cojinetes radiales, encontrando que la temperatura máxima del cojinete (situada
en el punto de espesor mínimo de película) es el valor apropiado para estimar la viscosidad
“efectiva” para cálculos de capacidad portante.
Tonnesen y Hansen (1981) realizaron ensayos sobre un cojinete cilíndrico usando tres tipos
de aceite de turbina, también con la finalidad de estudiar los efectos térmicos sobre su
comportamiento. En sus cojinetes, el aceite se suministraba a través de uno o dos orificios o a
través de dos ranuras axiales desfasadas 180°. Ellos encontraron que tanto la viscosidad como
la geometría del suministro tienen impacto significativo sobre las temperaturas de operación.
Cuando se emplea un lubricante de alta viscosidad, la temperatura del eje crece cuando lo hace
la carga. Además, estos investigadores concluyen que aún en un cojinete de geometría simple
se aprecian pequeñas pero consistentes discrepancias sobre un gran rango de operación cuando
se comparan con la teoría iso-viscosa.
Seireg y Dandage (1982) también propusieron un procedimiento THD empírico para
calcular un número de Sommerfeld modificado para ser empleado en el procedimiento
tradicional (iso-viscoso) para calcular la excentricidad, caudal de lubricante, aumento de
temperatura y coeficientes de rigidez y amortiguamiento en cojinetes hidrodinámicos
Capítulo 2 - Descripción Histórica 51

completos.
En 1983, Ferron y colaboradores publicaron resultados experimentales obtenidos con
cojinetes de longitud finita en un estudio del desempeño de cojinetes simples. Las
distribuciones de presión y temperatura del cojinete, excentricidad y caudal de suministro
fueron medidas para diversas velocidades y cargas. Todas las mediciones se realizaron en
estado estacionario, luego de alcanzar el equilibrio térmico. Asimismo, desarrollaron un
modelo numérico para resolver la ecuación de Reynolds generalizada por diferencias finitas.
Ellos reportaron buena concordancia de las mediciones de presión y temperatura con las
predicciones del modelo numérico, pero grandes discrepancias entre los valores medidos y
predichos de excentricidad. A su vez, Boncompain y colaboradores (1986) también informaron
buena concordancia entre su trabajo teórico y las mediciones experimentales, pero con
diferencias significativas entre los valores medidos de la posición del centro del muñón y los
estimados. Ellos concluyen que los gradientes de temperatura en el espesor y a lo largo de la
película fluida es el parámetro más importante en el comportamiento de cojinetes.
Braun y colaboradores (1986) estudiaron los efectos térmicos en la capacidad de carga
sobre un cojinete criogénico. Para ello acoplaron la ecuación de Reynolds a la ecuación de
energía del fluido, así como las ecuaciones de energía para el rotor y el estator, y estudiaron el
coeficiente de transferencia de calor en dos casos: el adiabático y el isotérmico. Estos son dos
casos límite ya que el adiabático permite que todo el calor permanezca en el fluido mientras el
isotérmico hace que todo el calor escape al sólido. La discusión de estos autores se centró en
los números de Sommerfeld y Nusselt en relación con la capacidad de carga. Ellos concluyeron
que para excentricidades inferiores a 0,5 no había prácticamente diferencia entre el caso de
propiedades constantes y el de propiedades variables, mientras que para excentricidades
superiores a 0,5, las propiedades influyen sensiblemente en la distribución de la presión y en la
capacidad portante.
Knight (1986), a su vez, estudió los efectos de la transferencia de calor en un cojinete con
ranura axial. El análisis fue hecho usando condiciones de borde de conducción-conducción
para el rotor-fluido y de conducción-convección para el estator-fluido. El coeficiente de
convección fue constante para cada caso. Las temperaturas predichas con este modelo son
similares a las experimentales en la mitad convergente del cojinete, pero no están de acuerdo
con ellas en la mitad divergente. El desacuerdo se puede atribuir a dos problemas
independientes. El primero sería la ruptura de la película o cavitación, y el segundo a que el
coeficiente de transferencia de calor debería variar a lo largo de la circunferencia del cojinete
Capítulo 2 - Descripción Histórica 52

de manera sinusoidal, en base al espesor de la película y los números de Reynolds y Prandtl.


En 1987, Mitsui presentó un detallado estudio teórico-experimental sobre la influencia de la
temperatura de suministro del lubricante y su termo-viscosidad en un cojinete simple con
ranura axial. Él obtuvo el coeficiente de transferencia de calor convectivo y las distribuciones
de presión y temperatura, logrando buena concordancia entre los datos experimentales y las
predicciones obtenidas mediante la solución por diferencias finitas de la ecuación de Reynolds
generalizada, considerando despreciable la conducción en el fluido en las direcciones axial y
circunferencial, transferencia de calor entre fluido-cojinete y fluido-rotor, y la formación de
estrías de vapor en la zona divergente. Estos datos se usarán en Capítulos venideros para
comparación de predicciones.
Kennedy (1988) analizó la temperatura en un cojinete cónico lubricado con un líquido, bajo
la influencia de viscosidad variable. La ecuación de la energía que usa supone que todo el calor
generado es extraído a través de las paredes sólidas y que no hay calor arrastrado por
convección. Además, considera que la viscosidad varía exponencialmente con la temperatura
sobre la base de coeficientes obtenidos experimentalmente. Los coeficientes fueron clasificados
como “débilmente” o “fuertemente” dependientes de la temperatura. Los resultados obtenidos
mostraron que si el rotor está a una temperatura más baja que el estator se produce un
aumento en la capacidad de carga, y que si la viscosidad es fuertemente dependiente de la
temperatura, la distribución de la presión, el par, y capacidad de carga se ven afectadas
significativamente.
Unos años después, Sinha y colaboradores (1991, 1993, 2000) analizaron la influencia de la
convección y la disipación en cojinetes cónicos lubricados con aceite. La ecuación de energía
utilizada incluyó conducción entre el rotor y el estator, disipación y convección, tanto en la
dirección axial como circunferencial asumiendo, además, que la viscosidad varía
exponencialmente con la temperatura. Ellos concluyeron que la presencia de convección
disminuye la temperatura media mientras que la presencia de disipación la aumenta, y que si la
viscosidad es fuertemente dependiente de la temperatura, la inclusión de la convección aumenta
la capacidad de carga y el par. Este aumento es más pronunciado si la temperatura del rotor es
menor o igual a la temperatura del estator. Adicionalmente, observaron que incluir sólo el
efecto de disipación puede resultar en una subestimación de la carga y el par, mientras que
considerar sólo convección conduce a una sobreestimación de la carga y el par. El resultado es
una ecuación de la energía que debe tener en cuenta las temperaturas del rotor y el estator, así
como convección y disipación.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 53

Resumiendo, cada uno de los autores antes mencionados, ha tomado diferentes enfoques
para aproximar la ecuación de la energía. En particular, se debe señalar que Fogg fue el
primero en mencionar el efecto de una cuña térmica, impulsado por las variaciones en las
propiedades del fluido, y que Cope y Kennedy acentuaron la importancia de acoplar la
ecuación de Reynolds con la ecuación de la energía a través de ecuaciones de estado para la
densidad y la viscosidad. Autores como Cobb, Sinha, Braun, y Knight mostraron que las
temperaturas del rotor y el estator influyen sobre la distribución de la temperatura del
lubricante. Para tener en cuenta la interacción sólido-fluido, se debe contar con un coeficiente
de transferencia de calor, y las temperaturas tanto del rotor como del estator deben poder
variar. Para modelar la distribución de la temperatura en el muñón y en el cojinete, ambos
deben estar representados por sus ecuaciones de energía. Adicionalmente, como no existe
gradiente de presión perpendicular al rotor y el estator, el único modo de transferencia de calor
en esta dirección es la conducción. Cabe señalar que, matemáticamente, la naturaleza de
segundo orden de la conducción requiere de dos condiciones de contorno, y que ambas son de
tipo Neumann.
Un modelo que desprecia cualquiera de los mecanismos de transferencia, puede conducir a
una sobreestimación o subestimación de los resultados. Desestimar el efecto térmico y sus
condiciones de borde conduce a una subestimación en la variación de las propiedades y por
ende, inexactitud en la cuantificación de la generación de presión, torque y capacidad de carga.
No obstante, a diferencia de lo que sucede para el caso isotérmico, cuando se examina con
cuidado, el gran cuerpo de los análisis prueba ser irregular en el contenido y contradictorio en
sus afirmaciones y resultados. Como ya lo expresara Pinkus (1987), si se necesitase una
solución no-isotérmica sería difícil decidir a cuál de los cientos de artículos en existencia
recurrir para obtener una respuesta razonable. Estas discrepancias se deben, en gran parte, a las
conocidas dificultades con el análisis térmico, el cual incluye no sólo el comportamiento del
fluido sino también el ensamblado de las ecuaciones. Por otra parte, cada documento técnico y
cada conjunto de nuevos resultados, aunque sin duda aportan a este tema, introduce al mismo
tiempo nuevas complejidades al problema en lugar de ayudar en la búsqueda de un criterio
único y general.
Asimismo, ya se ha mencionado que el cojinete de pivote centrado viola los fundamentos
mismos de la teoría hidrodinámica, y se han citado las teorías surgidas para explicar esta
contradicción. En primera instancia, se creyó que las distorsiones elásticas o térmicas
producían deflexión del patín con el fin de darle cierta forma. Pero el hecho es que para patines
Capítulo 2 - Descripción Histórica 54

muy gruesos, en que las deflexiones calculadas son insignificantes, y patines fríos, en los que no
existe deformación térmica, funcionan igual de bien. La operación de superficies paralelas se
atribuyó, como ya se mencionó, a las variaciones en las propiedades del fluido debido al
calentamiento, lo que genera “la cuña térmica”. Pero la contribución de este tipo de cuña
representa una pequeña fracción de las cargas que estos cojinetes pueden soportar. Por lo
tanto, ni la flexión ni la cuña térmica proporcionan una respuesta definitiva al problema. Ettles
y Cameron (1965, 1966) mediante una serie más completa de pruebas con superficies paralelas,
concluyeron que sin doblar las placas paralelas se produce una capacidad de carga negativa. No
hay, por lo tanto, una respuesta completa para la capacidad portante en superficies paralelas,
aunque tal vez esté vinculada a lo que se llama lubricación mixta, en parte un régimen
hidrodinámico, en parte lubricación límite. Un número importante de dispositivos tribológicos
tales como sellos, anillos de pistón, los anillos de bombeo, y tal vez las superficies paralelas
operan en ese régimen. No obstante, no se ha determinado aún la contribución individual de
cada régimen y por ende un método para calcular su capacidad de carga compuesta.

2.2.6 Elastohidrodinámica

En 1916, H. Martin aplicó por primera vez la teoría hidrodinámica a dientes de engranajes,
pero su enfoque dio una película fluida tan irrealmente pequeña que resulta razonable que el
postulado de la existencia de una película fluida en engranajes y dispositivos similares fuera
abandonado por años. Fue la evidencia física la que aseguró la supervivencia del concepto de la
acción hidrodinámica en los engranajes. La observación cuidadosa reveló que las marcas de
mecanizado en las áreas de contacto de los dientes del engranaje permanecía visible incluso
después de un uso prolongado, lo que hace improbable la existencia de contacto metal-metal.
El enfoque de Martin tenía dos errores: la consideración de superficies rígidas y la de
viscosidad constante. El método de análisis sufrió un giro cuando A. Grubin (1949) declaró
ambas restricciones. En su análisis, Grubin consideró deformación superficial y un incremento
sensible de la viscosidad con la presión, y como resultado, obtuvo espesores de película
acordes con las mediciones. Poco después, Petrusevich (1951) obtuvo soluciones que
incluyeron las ecuaciones de elasticidad y, en el proceso, descubrió la forma esencial y típica de
los perfiles de presión elastohidrodinámica que se muestra en la Figura 2.9. Allí se observa la
clásica curva de presión de contacto de Hertz junto a una curva típica de presión elasto-
hidrodinámica. Las contribuciones individuales de deformación elástica de las piezas sólidas y
Capítulo 2 - Descripción Histórica 55

la dependencia de la viscosidad con la presión no son grandes en sí mismas, pero combinadas,


resultan en un aumento de la capacidad portante y un cambio en la forma de la película fluida.
De hecho, el espesor de la película fluida es casi constante en la zona de altas presiones, y
disminuye bruscamente en el borde final, cuando la presión cae bruscamente.

Figura 2.9: Perfil de presión elastohidrodinámica (Petrusevich, 1951).

Siguiendo a estos desarrollos, Dowson (1959) y otros autores produjeron una serie de
trabajos que llevaron a la resolución de los problemas elastohidrodinámicos haciendo uso
simultáneo de las ecuaciones de Reynolds y de elasticidad, e incluso junto con la ecuación de la
energía. Esto dio lugar, incluso, a todo un conjunto de nuevos dispositivos tribológicos, tales
como anillos de bombas y cojinetes de frotamiento, que requerían la aplicación de la teoría
elastohidrodinámica en la descripción de su funcionamiento.

2.2.7 Carga dinámica

Como ya se comentara, una de las pocas contribuciones del estancado período 1925-1945,
fue el de incorporación de la carga dinámica realizado por Swift, quien utilizó las condiciones
de Sommerfeld en su solución. Este trabajo fue perfeccionado por Ott en Suiza (1948), quien
suprimió las presiones negativas en las soluciones y obtuvo un espectro más exacto de las
órbitas del eje para varios modos de carga. Burwell (1951) complementó luego la idea
extendiéndola a cojinetes cortos. Una observación interesante de estos estudios fue que los
resultados, tanto para cojinetes infinitamente cortos como para infinitamente largos, eran
cualitativamente similares, aunque esto se debió más a la retención de las presiones negativas
en ambos casos que a cualquier otro motivo.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 56

Alrededor de 1964, apareció un nuevo concepto de tratamiento de los cojinetes


dinámicamente cargados. Booker presentó por primera vez este enfoque llamándolo “método
de movilidad”. Este método contempla un vector móvil M que define el lugar geométrico de
ambas, la excentricidad y el ángulo del espesor mínimo respecto de la carga. Así, pueden
construirse mapas únicos de M para una geometría dada de cojinete, tal como se muestra en
Figura 2.10, que permite el trazado de la órbita del eje. De esta manera, a través del
solapamiento en el tiempo, pueden obtenerse órbitas para varias excentricidades sin la
necesidad de las iteraciones laboriosas involucradas en la solución convencional de la ecuación
de Reynolds.

Figura 2.10: Representación del vector de movilidad, M, y las contribuciones de


la excentricidad y el ángulo de espesor mínimo.

Un concepto similar, llamado “Método del Impulso”, habría sido propuesto simultánea-
mente por Blok (1965), el cual presenta algunas ventajas respecto del método de movilidad en
la generación de los mapas gráficos para la predicción de la órbita del cojinete. De todas
maneras, ambos pasaron a segundo plano con la evolución de las computadoras. Aún así, los
dos métodos han demostrado ser de particular utilidad cuando se trata con diagramas de fuerza
altamente irregulares, como los que ocurren en los cojinetes de los motores de combustión
interna.

2.2.8 Inestabilidad y rotodinámica

El campo de la “dinámica de rotación” se centra en las inestabilidades que se generan con la


excentricidad y desalineaciones en el rotor. En este sentido, el propio lubricante actúa como un
sistema resorte-amortiguador, que se comporta como un agente corrector en la restauración
del conjunto del cojinete después de haber sufrido una perturbación o agitación.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 57

Existen al menos tres elementos subyacentes del tema de la estabilidad hidrodinámica de los
cojinetes. El primero y más simple es el de las propiedades dinámicas de las películas fluidas,
postulado por Stodola en 1925. En este sentido, Pestel (1954) fue uno de los primeros en
evaluar los coeficientes de rigidez y amortiguamiento, tanto directos como cruzados, en
cojinetes. A él le siguieron muchos otros que cubrieron el espectro de las geometrías de
cojinetes tanto para lubricantes líquidos como gaseosos. Simultáneamente con la contribución
de Stodola, Newkirk (1925) descubrió el fenómeno de vibración inducida por el cojinete. Esta
inestabilidad hidrodinámica, originalmente llamada “oil whip” y posteriormente generalizada
para líquidos y gases como “giro de media frecuencia” (half-frequency whirl), es un fenómeno
mucho más complejo. A lo largo de los años 50 y 60, se hicieron valientes intentos para
formular el problema matemáticamente y relacionarlo con el comportamiento del sistema
observado experimentalmente. Los primeros esfuerzos fueron los de Hagg (1946) y Tondl
(l957), seguidos por una serie de contribuciones de Sternlicht a partir de 1963, quien estudió la
estabilidad de cojinetes lubricados por líquido y por gas. Pronto se tornó claro que los cojinetes
no pueden ser estudiados aislados de las características del rotor. Esto dio lugar a la
rotodinámica como es entendida hoy en día por los tribólogos.
Mucho trabajo pionero en rotodinámica fue realizado por Lund (1965), quien efectuó una
labor fundamental en la conceptualización de la interacción de los rotores rígidos y flexibles
con los cojinetes en la determinación de la estabilidad. Estos conceptos desarrollados por Lund
se encuentran aún hoy en día en los estudios de rutina de los sistemas rotantes. Por otra parte,
Allaire y colaboradores (Allaire, 1980) desarrollaron luego un gran número de mapas de
estabilidad aplicables a diferentes configuraciones, mientras que, más recientemente, Childs y
colaboradores (Rodriguez y Childs, 2006; Carter y Childs, 2008) desarrollaron estudios
sistemáticos con la determinación experimental y modelado de coeficientes dinámicos en
cojinetes hidrostáticos y de zapatas pivotantes de diversas configuraciones. Mediante estos
estudios se ha encontrado el límite de estabilidad de diversos tipos de cojinetes, así como la
dependencia de sus coeficientes dinámicos con la frecuencia de excitación.

2.2.9 Sellos hidrodinámicos

La hidrodinámica fue usada en los sellos principalmente para separar las superficies y
minimizar así el desgaste. Un beneficio extra importante que se puede obtener, es cuando
algunos diseños también permiten evitar la fuga de fluido sellado por la presencia de una
Capítulo 2 - Descripción Histórica 58

película. Esto a menudo se consigue teniendo la hidrodinámica del sello dispuesta de manera
que el líquido se bombea de nuevo hacia el lado de alta presión.
El interés por la hidrodinámica de los sellos se remonta a los trabajos de Bernard Nau
(1964, 1968), quien observó la cavitación hacia el interior de bombeo en los sellos, y por lo
tanto la generación de presiones hidrodinámicas, debido a falta de paralelismo entre las
superficies. Los sellos hidrodinámicos fueron luego cuidadosamente analizados por J. Findlay
(1968, 1969), quien delineó tanto la dinámica de la burbuja de cavitación como el mecanismo
de entrada de bombeo. En este último, Findlay mostró que se debe a una combinación de
desalineación plana y desajuste radial, o excentricidad, del centro del patín vis-a-vis con la cara
del sello. Este resultado es de considerable interés no sólo para la tecnología de los sellos, sino
también para los cojinetes lubricados a través de ranuras circunferenciales.
Una serie de análisis siguieron al trabajo pionero de Findlay. Entre ellos se destacan el de
Sneck y McGovern (1973), quienes se ocuparon del sello con cara con ranura en espiral,
especialmente recomendada para el bombeo hacia el interior, y el de Lcbeck y colaboradores
(l978), que analizaron el efecto que podría producir la ondulación en las caras de los sellos,
incluyendo su rugosidad y desgaste. Más adelante, Childs y colaboradores (Childs y Fayolle,
1999; Childs y Wade, 2004) estudiaron la influencia de los sellos en el comportamiento
dinámico de turbomáquinas de gran porte, afirmando que muchas veces resultan ser los
componentes principales de los sistemas. De hecho, un rotor esbelto soportado por dos
cojinetes, puede contener una decena de sellos cuyas propiedades de rigidez y amortiguamiento
dictan la respuesta dinámica del sistema.

2.2.10 Efectos de la rugosidad de superficie

Las superficies del rotor y el estator tendrán asperezas en función de la naturaleza del
proceso de fabricación usado y de los materiales utilizados. A primera vista, se pensaría que las
pequeñas asperezas ofrecerían efectos insignificantes en el análisis de la película fluida. Sin
embargo, la fricción generada en la interfase líquido-sólido altera las presiones generadas en la
película, reduce la capacidad de carga, y genera efectos térmicos no deseados. Uno de los
primeros artículos que se ocupó específicamente de los efectos de la rugosidad de la superficie
en la lubricación hidrodinámica fue el de Tzeng y Saibel (1967). Estos autores resolvieron el
problema de flujo para el caso de un patín considerando una distribución (beta, gaussiana, u
otra) de rugosidades al azar y asumiendo que el valor máximo de la rugosidad es del mismo
Capítulo 2 - Descripción Histórica 59

orden que el espesor de película, aunque ignorando los efectos de rugosidad longitudinal y la
cavitación. De acuerdo a los resultados, la capacidad portante se vería incrementada en un 30%
por las irregularidades superficiales.
Los análisis posteriores, tales como el muy sólido trabajo de Christensen y Tonder (1971),
adoptaron en general el mismo enfoque, usando configuraciones unidireccionales de
rugosidades, o ignorando los efectos de perturbaciones bidireccionales. Sin embargo, Sun y
Chen (1977) elaboraron un importante documento que muestra las limitaciones que deben ser
tenidas en cuenta en el trato de un tema tan nebuloso como la rugosidad de la superficie. Ellos
mostraron cómo las rugosidades de las superficies de cojinetes de longitud finita afectan a su
funcionamiento y su respuesta, y señalaron que los picos maquinados son por lo general un
orden de magnitud menor que el espesor de la película hidrodinámica, mientras que su longitud
de onda es del mismo orden.
A esto le siguen dos conclusiones: el efecto de la rugosidad en la mayoría de las películas
está destinada a ser pequeña en comparación con el efecto de la cuña, y la ecuación de
Reynolds no puede ser utilizada para asperezas cuyas alturas son del mismo orden que el
huelgo, sino que sería más bien la ecuación de Stokes que se aplica a tales casos. Sun (1978),
precisamente, analizó la lubricación hidrodinámica de superficies rugosas usando la ecuación
de Reynolds, lo que requiere un espaciado grande entre rugosidades y alturas de picos
pequeñas en comparación con el espesor de la película. Así mostró analíticamente que la
rugosidad afecta a través de dos términos, uno que depende de un factor de correlación de
forma, que en esencia refleja la interdependencia de las irregularidades en las direcciones
perpendiculares, y otro que no. El cálculo numérico de estos términos en un ejemplo muestra
que ambos términos son de magnitud comparable, por lo que despreciar el factor de forma
(cosa que se había hecho hasta entonces) induce a importantes errores.
Elrod (1973) analizó los efectos de la rugosidad de la superficie en el caso de películas
gaseosas, que son mucho más delgadas que las líquidas y están libres del problema de
cavitación. Este autor claramente separó dos familias de soluciones, las que quedan dentro del
régimen de Stokes, cuando la relación longitud de onda a espesor de película es pequeña, y las
de régimen de Reynolds, cuando la relación longitud de onda a espesor de película es grande.
Sin embargo, las complicaciones en el análisis se multiplicaron cuando Lebeck (1978, 1983), al
tiempo que confirmó que soluciones unidimensionales no representan la verdadera dinámica de
superficies rugosas, también mostró que dado el delicado carácter de la topografía, el tramado
mismo de la red de diferencias finitas, vis-á-vis con la red asperezas, afecta considerablemente
Capítulo 2 - Descripción Histórica 60

la solución.
En los análisis anteriores de sellos y cojinetes lubricados con líquidos, el mayor problema en
realidad estuvo en la suposición de la existencia de una película completa. Fueron Walowit y
colaboradores (Hamilton et al., 1966; Anno et al., 1969) quienes proporcionaron soluciones
que incluyen cavitación. En su artículo de 1966 presentan evidencia fotográfica de cavitación
en superficies paralelas (ver Figura 2.11) y una formulación del problema de micro-asperezas; y
en el trabajo posterior proporcionan además de casos de muestra, una expresión para la presión
generada por las asperezas.

Figura 2.11: Burbujas de cavitación en sello transparente con rotación


de derecha a izquierda (Hamilton et al., 1966)

En la década del 70 se desarrollaron investigaciones teóricas sobre la influencia de los


patrones de rugosidad en cojinetes hidrodinámicos (Christensen y Tonder, 1971, 1973; Prakash
et al., 1980). Los resultados despertaron particular interés en superficies con rugosidad
transversal dado que para cojinetes con alta carga (alta excentricidad), la capacidad portante
debería incrementarse notablemente. Algunos artículos en este tema versan sobre cojinetes
cerámicos (Andersson y Lintula, 1994; Andersson et al., 1996).
Cabe señalar que la mayoría de los trabajos que han seguido a estos desarrollos,
relacionados con la influencia de las estructuras superficiales, son puramente teóricos (Turage
et al., 1999; Scholle, 2007; Shinkarenko et al., 2009), no habiéndose podido verificar aún una
influencia clara del patrón de rugosidad. Es más, los trabajos experimentales han mostrado que
el desgaste de estos cojinetes resultó acelerado, haciendo que las superficies se alisaran
rápidamente (Litwin, 2011, ver Figura 2.12).
Capítulo 2 - Descripción Histórica 61

2.2.11 Lubricantes no-Newtonianos

A partir de la obra de Milne (1957), una importante cantidad de investigadores han tratado
de evaluar el efecto que lo lubricantes no-Newtonianos pueden tener sobre el rendimiento de
los cojinetes. En particular, Dubois y colaboradores (1960) desarrollaron un estudio
experimental de relaciones de fricción y excentricidad en cojinetes radiales lubricados con.

Figura 2.12: Superficie interior de un cojinete de poliamida maquinado (broached) antes (izq.) y
después (der.) de su uso mostrando alisado parcial (Litwin et al., 2011)

aceite no-Newtoniano. Ellos encontraron que aceites de este tipo muestran menor fricción que
la correspondiente a un aceite Newtoniano bajo las mismas condiciones de operación. No
obstante, este fenómeno no coincidió con su trabajo analítico y no pudo ser explicado.
Unos años después, Tao y Phillipoff (1967) estudiaron el uso de lubricantes viscoelásticos
en cojinetes. Según sus observaciones, el comportamiento no-Newtoniano de los líquidos
viscoelásticos causa el aplastamiento de los perfiles de presión y el pico de presión cambia de
lugar en la película debido a la presencia de esfuerzos normales en el lubricante.
La Tabla 2.1, tomada de Pinkus (1987), muestra una selección representativa de trabajos en
el área hasta ese momento, destacando la diversidad de tipos de lubricantes empleados y los
efectos resultantes sobre la capacidad de carga producida por los distintos enfoques analíticos.
Las contradicciones se deben a la naturaleza de los modelos planteados para los fluidos, así
como al tipo de cojinete analizado y método de solución.
En cuanto a la naturaleza del lubricante, muchos lubricantes comerciales presentan
propiedades viscoelásticas con seudoplasticidad (shear-thinning). El uso del modelo
viscoelástico más sencillo, el modelo de Maxwell, que suma cierta capacidad de
almacenamiento de energía (respuesta elástica) por parte del lubricante a la de disipación de
energía (naturaleza viscosa), disminuiría la disipación de energía debido a la tensión en la pared
en comparación con los fluidos Newtonianos (Berker et al., 1995; Fetecau et al., 2009).
Capítulo 2 - Descripción Histórica 62

Algunos intentos de modelos más complejos se han basado en flujos entre cilindros con
pequeña o moderada excentricidad, encontrando una fuerte dependencia en la dinámica del
flujo, sobre todo de la forma y tamaño de la región de recirculación, con la naturaleza del
modelo usado (Beris et al., 1984, 1986).

Tabla 2.1: Algunos trabajos sobre lubricación con fluidos No-Newtonianos hasta 1987 (Pinkus, 1987)

Sin embargo, son pocos los investigadores que han explorado el efecto de la elasticidad en
el lubricante. La mayoría de los que han considerado fluidos no-Newtonianos se han
contentado con la el uso de modelos seudoplásticos para describir la disminución de la
viscosidad con el aumento de la velocidad de deformación de corte, sin pretender describir
efectos elásticos en la compresión o el corte (Hsu, 1967; Buckholz, 1985; Sui y Sadeghi, 1991;
Yang y Wen, 1992; Bhattacharjee y Das, 1996; Kumar et al., 2008; Chu y Hsu, 2015).
Algunos incluso incorporan la dependencia de la viscosidad con la temperatura y/o la presión
(Saini et al., 2015). En este sentido, la viscosidad ha sido modelada usando el clásico modelo
de la Ley de la Potencia o, aún más frecuentemente, el de Eyring (con forma ¨sinh¨) o el
completo de Ree-Eyring (con más números de términos y varios tiempos de relajación).
Cabe señalar, sin embargo, que al tener en cuenta sólo la dependencia de la viscosidad con
la velocidad de deformación en el caso de lubricantes no-Newtonianos, y no contemplar las
importantes diferencias entre las tensiones normales en la dirección de flujo y en la dirección
perpendicular (provenientes de la elasticidad del material), se está subestimando la capacidad
de carga de la película de lubricante (Bair, 2015). Este es un campo aún muy poco explorado
tanto experimental como teóricamente. La descripción de un flujo que considere los efectos
simultáneos de no-linealidades en las propiedades de los materiales, propiedades del lubricante
(tanto de su comportamiento reológico, como térmico o ante la presión) y de las ecuaciones
que gobiernan la dinámica del flujo en cojinetes es una meta que está lejos de ser alcanzada.
Capítulo 2 - Descripción Histórica 63

2.3 RESUMEN Y PERSPECTIVAS

Como se comentara, luego de gestada la ciencia de lubricación hidrodinámica, ella fue


despertando gradualmente el interés de la comunidad científica internacional, alcanzando
logros sin precedentes, principalmente en el período de la posguerra. Fue en esa época que se
resolvió la ecuación de Reynolds, en su forma finita, con las condiciones de contorno
correctas, para casi cualquier configuración de cojinete, usando lubricantes líquidos y gaseosos.
En este período también se desarrollaron teorías viables y sólidas para calcular el rendimiento
de engranajes y rodamientos, y los cojinetes vinculados a la rotodinámica proporcionaron una
nueva metodología para la correcta evaluación de la estabilidad de los sistemas rotantes. Todo
esto se debió, en gran medida, al patrocinio por parte de gobiernos y corporaciones.
Paralelamente, aparecieron muchas publicaciones y libros en el tema, y se generaron
sofisticados algoritmos para la solución de conjuntos complejos de ecuaciones diferenciales. Es
más, inclusive el nombre “lubricación”, asociado a latas de aceite, fue cambiado a “tribología”
(del Griego “tribein”, que significa “frotar”), un salto cuantitativo en respetabilidad.
Posteriormente, se produjo un avance menos cuantificable, relacionado con la sofisticación
de los algoritmos matemáticos y la tecnología computacional, los que permiten el abordaje de
problemas analíticos muy complejos. Según Pinkus (1987), no es la falta de esfuerzo lo que
parece ser responsable de la desaceleración que había ocurrido, sino más bien una
desorientación sobre lo que constituye el objetivo y el propósito de la teoría hidrodinámica, así
como la falta de perseverancia en ver a través de un problema su resolución viable. Esta
realidad aún persiste. No se han concentrado esfuerzos, por ejemplo, en establecer una
jerarquía o clase entre las variables y los múltiples regímenes THD posibles a fin de reducir el
problema a un tamaño y forma susceptible de algún tipo de solución generalizada. No se han
realizado experimentos básicos para facilitar esto, y el campo está abierto para cualquier
postulado arbitrario, no importa lo inverosímil. Un análisis de la literatura de los últimos años
revelaría la existencia de una fracción cada vez menor de trabajos experimentales en el total de
los trabajos publicados. Experimentos cuidadosos y meticulosos con objetivo de investigar un
fenómeno específico, o una variable única son prácticamente inexistentes. Por otro lado,
persiste una excesiva preocupación por los métodos de solución numérica, hasta el punto de
que algunos documentos no ofrecen resultados y perspectivas en la teoría hidrodinámica, sino
sólo las complejidades de la programación. En este sentido, la breve historia que se relató en
este Capítulo es una muestra de que resta mucho por entender y resolver. Existe un gran
Capítulo 2 - Descripción Histórica 64

número de áreas en la teoría hidrodinámica, donde los tiempos no se han mantenido con las
necesidades.
El estudio científico de la fricción, la lubricación y el desgaste siguen recibiendo mucha
atención. La fricción es la principal causa de disipación de energía, por lo que, el mejor
entendimiento de este mecanismo y su control permitiría que se hicieran considerables ahorros
económicos. La operación de los más modernos sistemas de ingeniería, tales como máquinas,
instrumentos, vehículos, hardware computacional, etc., de una forma u otra, está influenciado
por la presencia de fricción (Harnoy, 2003; Grote y Antonsson, 2009). La tribología, que es el
nombre usado actualmente para englobar la multitud de actividades en este altamente
interdisciplinario tema, ha tomado un lugar prominente entre las ciencias. Ella continúa
presentando desafíos para quienes trabajan en el área ante el interés creciente de diversos
sectores industriales por aprender más acerca de las causas de la pérdida de energía por
fricción y desgaste. Asimismo, y con cierto paralelismo con la época de posguerra, en la
actualidad pueden identificarse dos motores que impulsan la ciencia moderna: la tecnología en
micromecanismos y la bioingeniería.
La tecnología de micromecanismos ha cobrado un nuevo énfasis en las últimas décadas en lo
que hace a tribología a microescala (Harnoy, 2003; Yoon et al., 2005; Popov, 2013). Dada las
grandes relaciones de área a volumen, la adhesión, fricción, tensión superficial, resistencia
viscosa y otras fuerzas de borde son los factores dominantes que controlan el diseño y
características de funcionamiento. En este sentido, desde la edad media no ha habido fronteras
de tales proporciones como las actuales en lo que hace a tribología. El modelado, la predicción
y la medición de tales fuerzas son grandes desafíos, y el entendimiento a nivel microescala será
el elemento más crítico en la utilización exitosa de micromecanismos tales como sistemas
micro-electromecánicos (MEMS) donde el efecto viscoso del aire modifica significativamente
la dinámica de los dispositivos. Los desafíos son enormes, al punto de que la escala misma
pone en jaque la validez de la hipótesis del continuo.
Por otro lado, el impacto de la bioingeniería en la tribología ha recaído en lo que se
denomina biotribología (Cann y Wimmer, 2015). La biotribología, el más joven de los hijos de
la ciencia de la lubricación, es algo que fue abordado por primera vez por el mismo Osborne
Reynolds, hace más de l00 años. Su trabajo de 1886 que comenzó con toda esta ciencia,
terminaba con estas palabras: “El único otro sistema auto-actuante de lubricación es el de
movimiento alternativo, las juntas articuladas con presión alternativa encima y separación de
las superficies. Esta juega un papel importante en ciertas máquinas, como la máquina de
Capítulo 2 - Descripción Histórica 65

vapor, y es tan fundamental en los mecanismos animales como la acción lubricante del eje en
los artefactos mecánicos.” En, general el problema en biotribología es doble debido a la
anatomía y la fisiología de las articulaciones en seres vivos, uno es expresarlas o representarlas
en términos de ingeniería, y el otro proporcionar un modelo analítico que prediga
correctamente el funcionamiento de una articulación viva o de reemplazo.
En definitiva, la tribología en general, y la lubricación hidrodinámica en particular, siguen
despertando interés y, en este caso, han motivado el entusiasmo por seguir avanzando en
aquellos temas que aún esperan por su comprensión cabal. En ellos se centrará el desarrollo del
presente trabajo.

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CAPÍTULO 3

DESCRIPCIÓN MATEMÁTICA DEL


COJINETE HIDRODINÁMICO

Como en todo problema de ingeniería, el primer paso para cuantificar las variables
principales luego de haber aislado el elemento de estudio y haber extraído lo esencial de su
física, radica en la aplicación de las ecuaciones de conservación. Tal como lo hizo Osborne
Reynolds para explicar el fenómeno de la lubricación, ensayado previamente por Tower, en
este capítulo se hará uso de las herramientas tradicionales de Mecánica de los Fluidos para
deducir las leyes que la describen, y los alcances y limitaciones de las mismas.
Luego, se analizará en particular el flujo incompresible, isotérmico y laminar en el cojinete
hidrodinámico radial cilíndrico soportando una carga estática, pero también se deducirán las
ecuaciones que describen el estado transitorio. En ambos casos se mostrarán las soluciones
analíticas de perfiles de presión para las situaciones extremas de cojinetes infinitamente largos e
infinitamente cortos, así como el comportamiento de la carga en cada caso. Las soluciones
analíticas y numéricas de las ecuaciones que describen el flujo en el cojinete de longitud finita
serán presentadas en los próximos Capítulos. Adicionalmente, en este Capítulo se presentarán
las ecuaciones que describen el funcionamiento estático de otros dos tipos de cojinetes, el de
anillo flotante, dada su similitud con el cojinete tradicional, y el de zapatas pivotantes. Este
último fue elegido por sus excelentes propiedades dinámicas y alta estabilidad, que lo
convierten en una alternativa cada vez más empleada en varias aplicaciones prácticas.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 75

3.1 INTRODUCCIÓN

Como ya se describiera y comentara en el Capítulo 1, un cojinete hidrodinámico elemental


está formado por un cilindro rígido metálico (cojinete propiamente dicho, de radio RB) que
rodea y soporta un eje rotante (rotor o muñón, de radio R), como se vuelve a esquematizar en
la Figura 3.1(a). Las superficies de ambas piezas están separadas por una película delgada de
lubricante de espesor h. Si no se aplica carga y el peso es despreciable, el eje rotante se ubicará
concéntrico con su cojinete, pero a medida que la carga (W) aplicada en el muñón aumenta, el
centro del eje se mueve respecto del centro del cojinete, generándose una excentricidad e. La
carga formará un ángulo  respecto de la línea de centros, también llamado “ángulo de
posición” (“attitude angle”). Además, en el sistema cojinete-rotor se puede identificar el huelgo
entre ambas piezas, c  RB  R , y el largo del sistema (en dirección Z), L.

Figura 3.1: Geometría de un cojinete hidrodinámico y nomenclatura asociada (a), y


esquema de la sección de flujo equivalente en coordenadas cartesianas (b).

Una particularidad de este sistema, que simplifica enormemente el análisis matemático, es


que existen dos escalas de longitudes muy distintas. El huelgo, c, y el radio (RB o R) presentan
una relación del orden de la milésima. Esto permite, al momento del planteo de las ecuaciones
de conservación, despreciar la curvatura de la película fluida, la cual puede entonces analizarse
en coordenadas cartesianas, como se muestra en la Figura 3.1(b), y despreciar varios términos
de los balances de conservación por ser mucho más pequeños que otros.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 76

En el nuevo sistema, la coordenada X puede considerarse igual a Rθ e indica la dirección del


movimiento relativo entre las superficies (también referida como dirección circunferencial), la
coordenada Y señala la dirección del espesor de la película (también indicada como dirección
transversal), y el eje Z corresponde a la dirección axial (también denominada dirección
longitudinal).

3.2 ECUACIONES DE CONSERVACIÓN

Las ecuaciones generales de los balances de conservación para el flujo de un fluido son
(Bird et al., 2002):

D
Balance de Masa (BM):      V  (1)

DV
Balance de Cantidad de Movimiento (BCM):   P        g (2)

DCˆ vT  P 
Balance de Energía Interna (BE):      q   T      V    : V  (3)
DŢ  T Vˆ

donde ρ es la densidad local del fluido, Cˆ v el calor específico, V la velocidad, Ţ el tiempo, P la

presión, T la temperatura,  el tensor de tensiones y g la aceleración gravitatoria,

respectivamente. Los balances planteados son universales, excepto por el hecho que
contemplan a la gravedad como única fuerza de volumen generadora de cantidad de
movimiento y a las fuerzas viscosas y las de compresibilidad como únicas fuentes de energía
interna.
En un sistema cartesiano {X,Y,Z} como el de la Figura 3.1(b) y con las derivadas materiales
desarrolladas, las ecuaciones quedan expresadas:
BM:
     
  VX  VY  VZ  (4)
Ţ  X Y Z 

BCM (X):

 VX V V V  P   XX  YX  ZX 
  VX X  VY X  VZ X          gX (5)
 Ţ X Y Z  X  X Y Z 
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 77

BCM (Y):

 VY V V V  P   XY  YY  ZY 
  VX Y  VY Y  VZ Y          gY (6)
 Ţ X Y Z  Y  X Y Z 

BCM (Z):

 VZ V V V  P   XZ  YZ  ZZ 
  VX Z  VY Z  VZ Z          gZ (7)
 Ţ X Y Z  Z  X Y Z 

BE:
 Cˆ vT Cˆ vT Cˆ vT Cˆ T   q q q 
  VX  VY  VZ v     X  Y  Z 
 Ţ X Y Z   X Y Z 
(8)
 P   VX VY VZ 
T         : V 
 T Vˆ  X Y Z 

donde el último término de la Ec. (8), que no se ha desarrollado por su extensión, puede

expresarse en notación subindicial como  : V    ij Vi , donde ambos subíndices, i
i j x j

y j, representan las coordenadas {X,Y,Z}.


Como puede apreciarse, las ecuaciones presentadas conforman un sistema indeterminado
dado que contienen más incógnitas que ecuaciones, esto es: las tres componentes de V, las
nueve componentes de  , las tres componentes de q, y la P y la T. Las ecuaciones faltantes

son las ecuaciones constitutivas de q y  en función de los gradientes de temperatura y de los

gradientes de velocidad, respectivamente, lo que impone restricciones a la universalidad de los


balances. En este sentido las ecuaciones constitutivas más conocidas y aplicadas son la “Ley de
Fourier” y la “Ley de Newton de viscosidad”, respectivamente.
Ley de Fourier de la Conducción de Calor: es la ecuación constitutiva más extensamente
utilizada para describir el flujo de calor por conducción. Su expresión es:

q  k T (9)

Esta ecuación establece que el vector densidad de flujo de calor, q, es proporcional al gradiente
de temperatura, T , y de sentido contrario. La constante de proporcionalidad, k, es la
conductividad calorífica del medio que, en esta expresión, se supone isótropa.
Ley de Newton de Viscosidad: es una ecuación constitutiva para la densidad de flujo
difusivo de cantidad de movimiento que, en su forma más general, se expresa:
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 78

2 
    V   V           V  I ,

(10)
  3 

siendo μ la viscosidad dinámica local del fluido y к su viscosidad dilatacional. Esta ecuación es
aplicable en los fluidos conocidos como Fluidos Newtonianos, para los cuales las tensiones
locales (Bird et al., 2002):
- son simétricas (ij = ji),
- dependen sólo del valor instantáneo del gradiente de V,
- son función lineal de las Vi / x j , y

- desaparecen si el fluido está en reposo.


La Ley de Newton de Viscosidad es la ecuación constitutiva más sencilla del tensor de
tensiones. Ella describe la dinámica de fluidos simples. Aquellos fluidos cuya estructura es más
compleja (formados por macromoléculas, con composición heterogénea, con interacciones
intermoleculares fuertes, etc.) se describen con modelos más robustos, generalmente no
lineales, y su estudio queda incluido en el campo de la reología.
En el caso de asumir flujo incompresible, el Balance de Masa se reduce a   V   0 , y la

Ec. (10) queda:

     V   V   ,

(11)
 

donde  es el tensor velocidad de deformación.

Considerando, entonces, flujo incompresible, e introduciendo los ecuaciones constitutivas


anteriores en los balances, éstos se reducen a:
BM:
VX VY VZ
0   (12)
X Y Z

BCM (X):

 VX V V V  P   2VX  2VX  2VX 


  VX X  VY X  VZ X       X 2  Y 2  Z 2    g X (13)
 Ţ X Y Z  X  

BCM (Y):

 VY V V V  P   2V  2VY  2VY 


  VX Y  VY Y  VZ Y       Y2     gY
Y 2 Z 2 
(14)
 Ţ X Y Z  Y  X
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 79

BCM (Z):

 VZ V V V  P   2V  2VZ  2VZ 


  VX Z  VY Z  VZ Z       Z2     gZ (15)
 Ţ X Y Z  Z  X Y 2 Z 2 

BE:

ˆ  T T T T    2T  2T  2T 
 Cv   VX  VY  VZ  k  2  2  2    v
Z 
(16)
 Ţ X Y  X Y Z 

donde la función disipación Фv, queda expresada como:

 VX 2  VY  2  VZ  2   VY VX  2  VZ VY  2  VX VZ  2


 v  2                (17)
 X   Y   Z    X Y   Y Z   Z X 

Resumiendo, el conjunto de balances de conservación representados por las Ecs. (12) a (17)
describen los flujos incompresibles (básicamente de líquidos) de fluidos Newtonianos en los

que las propiedades Cˆ v , k y  son independientes de la posición. Cabe señalar, además, que en

esta tesis sólo se considerarán situaciones de flujo laminar, que son las de interés en las
aplicaciones de Teoría de Lubricación.

3.3 ANÁLISIS DE ORDEN DE MAGNITUD

Si bien el conjunto de Ecs. (12) a (17) representa una simplificación importante respecto
del caso general, éste dista de ser un sistema simple de resolver. En el caso de la geometría que
se analiza en esta tesis, en la que existen dimensiones que difieren en varios órdenes de
magnitud, se puede reducir la complejidad matemática recurriendo al análisis dimensional, al
igual que lo hiciese Osborne Reynolds (Reynolds, 1886) cuando dedujo la Teoría clásica de
Lubricación. Dicha técnica permite encontrar soluciones aproximadas que describen
razonablemente la dinámica de flujo. La calidad de la descripción dependerá de la importancia
de los términos despreciados en relación con los calculados.
El método de análisis dimensional comienza mediante la determinación del valor
característico (VC) de cada variable del problema analizado, esto es, el valor máximo o
cercano al máximo de cada variable (en valor absoluto). Este paso resulta fundamental, ya que
en los pasos siguientes se asume que las variables toman en el flujo valores máximos absolutos
no muy diferentes al VC seleccionado, es decir, se espera que: 0≲∣variable∣≲VC. Estos VCs
se utilizan entonces para definir variables adimensionales, que son las variables divididas por
sus VCs.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 80

En el siguiente paso, las variables en los balances son reemplazadas por las adimensionales.
De esta manera, cada término queda pesado por un producto de VCs que determinan el Orden

de Magnitud (O), o importancia, de cada uno. El método consiste en advertir si existe algún

criterio en particular por el que se pueda deducir que una o más variables son mucho menores
que otras. Si es así, esto seguramente lleva a que haya términos en los balances cuyos órdenes
de magnitud son mucho menores que otros y se puedan despreciar. Las ecuaciones se
resuelven sólo con los términos de mayor jerarquía. De esta manera, se tiene una solución
aproximada que es válida mientras se cumplan las condiciones que se usaron para simplificar
los balances.
Así, para el flujo en estudio, y en función de los parámetros definidos en la Figura 3.1, se
pueden adoptar los siguientes VCs para las variables de las Ecs. (12-17):

X R VX  U P  PC
Y c Vy  V T  TC , (18)
ZL Vz  W Ţ  TR

donde R es el radio del muñón, c la holgura radial ( c  RB  R ), L el ancho del cojinete y U

la velocidad tangencial (U=R). Además, se ha definido: V y W como las velocidades


características en dirección Y y Z, respectivamente, Pc y Tc como la presión y la temperatura
características, y TR como un tiempo de referencia. Los valores de V, W, Pc, Tc y TR surgirán
del análisis.
Las correspondientes variables adimensionales quedan entonces definidas por:

X VX P  P0
x u p
R U Pc
Y Vy T
y v t , (19)
c V Tc
Z V Ţ
z w z ţ
L W TR

donde P0 es la presión del ambiente, exterior al fluido lubricante. Al reemplazar las Ecs. (19) en
los balances de conservación, Ecs. (12) a (16), se tiene:

 U u V v W w 
BM: 0      (20)
 R x c y L z 
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 81

 U u U 2 u UV u UW u  P p
  u  v  w  c 
 TR ţ R x c y L z  R x
BCM (X): (21)
 U  2u U  2u U  2u 
  2 2  2 2  2 2    gX
 R x c y L z 

 V v UV v V 2 v VW v  P p
  u  v  w  c 
 TR ţ R x c y L z  c y
BCM (Y): (22)
 V  2v V  2v V  2v 
   2 2  2 2  2 2    gY
 R x c y L z 

 W w UW w VW w W 2 w  Pc p
  u  v  w  
 TR ţ R x c y L z  L z
BCM (Z): (23)
 W  2w W  2w W  2w 
   2 2  2 2  2 2    gZ
 R x c y L z 

 Tc t TcU t TcV t TcW t 


 Cˆ v   u  v  w 
 R
T ţ R x c y L z 
BE: (24)
 T  2t T  2t T  2t 
 k  c2 2  2c 2  c2 2     v ,
 R x c y L z 

con:
 U 2  u 2  V 2  v 2  W  2  w  2 
 v  2                
 R   x   c   y   L   z   . (25)
2 2
 V v U u   W w V v   U u W w 
2

        
 R x c y   c y L z   L z R x 

En cuanto a las velocidades características desconocidas, su valor se puede calcular en


forma relativa a U, considerando que:
- a igualdad de radio de cojinete, cuanto menor huelgo radial se tenga, menor será la
velocidad normal a la superficie desarrollada por el fluido;
- cuanto mayor sea la longitud de cojinete, menor será la velocidad axial del fluido.
Bajo estas consideraciones, las velocidades características podrían escribirse como:

c R
V U y W U , (26)
R L

y los balances de conservación, Ecs. (20) a (24), pueden expresarse de la siguiente manera:
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 82

u v  R  w
2

BM: 0    (27)
x y  L  z

UR  c 
2
 R u u u  R  u 
2
Pc R  c  p
2

  u v   w    
  R   UTR ţ x y  L  z 
 U
 
 R  x
BCM (X): (28)
  c  2  2u  2u  c  2  R  2  2u   R 2  c  2
    2        gX
 R  x
2
y  R   L  z 2  U  R 

UR  c 
2
 R v v v  R  v 
2
P R p
  u v   w   c 
  R   UTR ţ x 
y  L  z  U y
BCM (Y): (29)
 c 2  2v  2v  c 2  R 2  2v  R2  c 
           
U  R  Y
g
 R  x y 2  R   L  z 2 
2

UR  c 
2
 R w w w  R  w 
2
Pc R  c  p
2

  u v   w  
  R   UTR ţ x y  L  z  U  R  z
BCM (Z): (30)
 c 2  2 w  2 w  c  2  R  2  2 w  RL  c 
2

           
U  R  Z
g
 R  x y 2  R   L  z 2 
2

TcU  R t t t  R  t 
2

 Cˆ v   u  v    w 
R  UTR ţ x y  L  z 
BE: (31)
kT   2t  R  2  2t  R  2  2t 
 2c  2     2
  v ,
 x  c  y  L  z 
2
R

con

U 
2  u 2  v 2  R 2 2  w  2 
v  2          2    
R  x   y   L   z  
. (32)
 U   c v R u   R R w R c v   R u R w  
2 2 2 2

            
 R   R x c y   c L y L R z   L z L x  

Para llegar a estas expresiones se ha reemplazado V y W según las Ecs. (26) y, en los
términos de la izquierda de los BCM y el BE, se ha extraído factor común el VC del término
convectivo dominante en cada caso. También se ha extraído factor común el VC del término
conductivo dominante de cada BCM y en el BE. Además, se ha dividido el BM por U/R, el VC
del término dominante, y los BCM por los VCs de los respectivos términos viscosos
dominantes. De esta manera, el BM y los BCM han quedado en sus formas adimensionales, y
sólo el BE resta aún con dimensiones.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 83

En este punto, se puede observar que los términos de la izquierda (transitorio y


UR
convectivos) de los BCM están controlados por el producto  , que se corresponde con el

UR
número de Reynolds lógico para esta geometría ( Re  ). Asimismo, puede apreciarse que

R
en el caso de flujos transitorios, si se realiza la elección típica de TR  , que representa el
U
tiempo que tarda un elemento de fluido en recorrer la longitud característica viajando a la
velocidad característica, el término transitorio resulta de importancia equivalente a la de los
términos convectivos. Para un caso más general, habría que mantener los términos transitorios
separados de los convectivos, esto es:

c 2 u UR  c 
2
 u u  R  u 
2

       w  
  R 
u v
TR ţ  x y  L  z 
BCM (X): (33)
Pc R  c  p  c   2u  2u  c   R   2u   R 2  c 
2 2 2 2 2

    
U  R  x  R  x 2 y 2  R   L  z 2  U  R  X
g

c 2 v UR  c 
2
 v v  R  v 
2

   u  v    w  
TR ţ   R   x y  L  z 
BCM (Y): (34)
P R p  c   2v  2v  c   R   2v 
2 2 2
R2  c 
 c        
U y  R  x 2 y 2  R   L  z 2  U  R  Y
g

c 2 w UR  c 
2
 w w  R  w 
2

      
  R    w
u v
TR ţ  x y  L  z 
BCM (Z): (35)
Pc R  c  p  c   2 w  2 w  c   R   2 w 
2 2 2 2 2
RL  c 
    
U  R  z  R  x 2 y 2  R   L  z 2  U  R  Z
g

Tc t TcU  t t  R  t 
2
ˆ
 Cv ˆ
  Cv  u  v    w  
TR ţ R  x y  L  z 
BE: (36)
kT   2t  R  2  2t  R  2  2t 
 2c  2     2
  v ,
 x  c  y  L  z 
2
R

con Фv dado por la Ec. (32). Se quiere decir con esto que el tiempo de referencia puede tomar
distintos valores, según los términos que dominan en los balances. Por ejemplo, una posibilidad
c2
es considerar TR   , que dejaría al término transitorio de orden de magnitud uno, como

Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 84

los viscosos. Cabe destacar que, para que un fenómeno transitorio sea considerado como tal en
los flujos de lubricación, las variaciones en el tiempo deben ser significativas, es decir, los
lapsos de tiempo en los cuales sucedan los cambios en las variables (denominador) deben ser
pequeños. Un fenómeno transitorio tendría asociado, entonces, un tiempo de referencia
también pequeño.

Por ejemplo, si se considera un cojinete tipo con un radio R  0,025m (O=10-2m), con

R  s
 1000 (O=103), con un lubricante de relación  10000 2 (O=104 s/m2), y velocidad
c  m

rad
angular   100 (O=102s-1), se tendrían los siguientes valores para los tiempos de
s

R c2
referencia presentados:  0, 01s y   6, 25 106 s (O=10-2 y 10-6s, respectivamente).
U 

R
Puede entonces establecerse que, bajo las hipótesis presentadas, TR  es el tiempo de
U
referencia más válido para una amplia gama de condiciones de trabajo en flujo en cojinetes
c2
hidrodinámicos, quedando el empleo de TR   reservado para situaciones en condiciones

extremas.
En cuanto al término de presión, si se considera el BCM en la dirección principal de flujo, x,
y comparando con el orden de magnitud de los términos viscosos que, como se verá más
adelante, son los dominantes, puede deducirse que la presión característica está dada en este
flujo por:

U  R 
2 2
R
Pc        . (37)
R c c

R
Al reemplazar este parámetro en las Ecs. (28) a (30) y usando TR  , los balances de
U
cantidad de movimiento y energía resultan:

c
2
 u u u  R  u 
2
p
Re     u  v    w    
R  ţ x y  L  z  x
BCM (X): (38)
  c  2  2u  2u  c  2  R  2  2u   R
    2      gX
 R  x y  R   L  z 2  Pc
2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 85

c
2
 v v v  R  v 
2
 R  p
2

Re     u  v    w      
R  ţ x y  L  z   c  y
BCM (Y): (39)
 c 2  2v  2v  c 2  R 2  2v  R R
    2     2
    gY
 R  x y  R   L  z  Pc  c 
2

c
2
 w w w  R  w 
2
p
Re     u  v    w    
R  ţ x y  L  z  z
BCM (Z): (40)
 c 2  2 w  2 w  c 2  R 2  2 w  L
    2     2 
  gZ
 R  x y  R   L  z 
2
Pc

TcU  t t t  R  t 
2
ˆ
 Cv   u  v    w  
R  ţ x y  L  z 
BE: (41)
kT   2t  R  2  2t  R  2  2t 
 2c  2     2
  v
 x  c  y  L  z 
2
R

con Фv dado por la Ec. (32).


Si, en esta instancia, al comparar los términos viscosos de cada ecuación se contempla el
hecho que la geometría en estudio tiene la particularidad que el huelgo radial es muy pequeño
comparado con el radio ( R  1000c ), y si se considera que las presiones hidrodinámicas son
muy superiores a las presiones estáticas (Pc >>gR2/c y >>gL), el conjunto de ecuaciones de
los balances se reduce a:

u v  R  w
2

BM: 0    (42)
x y  L  z

c
2
 u u u  R  u 
2
p  2u
BCM (X): Re     u  v    w     2 (43)
R  ţ x y  L  z  x y

c
2
 v v v  R  v 
2
 R  p  v
2 2
BCM (Y): Re     u  v    w       2 (44)
R  ţ x y  L  z   c  y y

c
2
 w w w  R  w 
2
p  2 w
BCM (Z): Re     u  v    w     2 (45)
R  ţ x y  L  z  z y

TcU  t t t  R  t  kTc   R  2  2t 
2

BE:  Cˆ v   u  v    w    2
  v , (46)
R  ţ x y  L  z  R 2  c  y 
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 86

2
U   R 
2
 u 2  R 2  w 2   U 2  R 2
con v                    ˆ (47)
 y   L   y    R   c 
v
R c

c
En las ecuaciones anteriores se ha considerado que el cociente   es varios órdenes de
R
R
magnitud menor que   , independientemente del hecho de que la relación entre la longitud y
L
el radio (ó diámetro) pueda cambiar sensiblemente. Esto determina que los términos
conductivos dominantes en todos los balances son aquellos de en dirección perpendicular a las
paredes, y.
El conjunto de Ecs. (42) a (47), constituyen el sistema de ecuaciones que describe el flujo
en cojinetes hidrodinámicos bajo condiciones normales de operación y de dimensiones
geométricas (Pinkus, 1961; Hamrock et al., 2004; Szeri, 2011). La mayor suposición en estas
ecuaciones está en el hecho que se han considerado propiedades constantes con la posición.
Esta discusión se retomará cuando se analice el flujo no isotérmico en cojinetes, ya que una
distribución no homogénea de temperatura en el flujo llevaría a una distribución no homogénea
de la conductividad y la viscosidad.
Finalmente, si se consideran situaciones de Re finitos, pero de manera que el producto
2
c
Re    0 , los términos convectivos de los BCM (incluyendo el convectivo local) resultan
R
despreciables, y las ecuaciones se reducen a:

u v  R  w
2

BM: 0    (48)
x y  L  z

p  2u
BCM (X): 0    (49)
x y 2

 R  p  v
2 2

BCM (Y): 0      2 (50)


 c  y y

p  2 w
BCM (Z): 0    (51)
z y 2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 87

 Cˆ v RTc  c   t t t  R  t 
2 2

    u  v    w  
 U  R   ţ x y  L  z 
BE: . (52)
kTc  t   u   R   w  
2 2 2 2

   
U 2  y   y   L   y  

La expresión anterior del BE ha sido reordenada al incorporar la Ec. (47) en la (46) y al


dividir por el orden de magnitud del término generador de energía interna. La ecuación así
adimensionalizada permite estimar el valor de la temperatura característica al considerar como

U  R 
2

dominante los efectos convectivos, esto es: Tc 


 Cv R  c 
. La Ec. (52) queda entonces:

1  2t  u   R   w  
2 2
t t t  R  t
2 2

u v   w      ,
y  L  z Br y 2  y   L   y 
BE: (53)
ţ x 

U 2
donde Br es el “número de Brickman” definido como Br  , que mide la importancia del
kTc

calentamiento viscoso con relación al flujo conductivo de calor (Bird et al., 2002). Como todos
los demás términos de la Ec. (53) son de orden uno o menor, es de esperar que el Br también
sea de orden uno o menor.
Finalmente, analizando el BCM (Y), se deduce que la derivada de la presión en la dirección
2
c
del espesor de la película lubricante es de orden de magnitud   , por lo que resulta
R
despreciable. Ello implica que la presión desarrollada en el fluido, de acuerdo a las
consideraciones tomadas, puede asumirse como constante en el espesor de la película.

Bajo estos últimos reparos, y considerando O(Br)=1, las ecuaciones de conservación

adimensionales para el flujo de lubricante newtoniano e incompresible en cojinetes


hidrodinámicos con propiedades espacialmente homogéneas son:

u v  R  w
2

BM: 0    (54)
x y  L  z

p  2u
BCM (X): 0    (55)
x y 2

p  2 w
BCM (Z): 0    (56)
z y 2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 88

2 2
t t t  R  t  2t  u   R   w 
2 2

BE: u v   w  2       , (57)
ţ x y  L  z y  y   L   y 

que, escritas de manera dimensional, quedan:


VX VY VZ
BM: 0   (58)
X Y Z
P  2VX
BCM (X): 0    (59)
X Y 2
P  2VZ
BCM (Z): 0    (60)
Z Y 2

 T T T T   2T  VX 2  VZ 2 
ˆ
 Cv   VX  VY  VZ  k 2       .
Z 
BE: (61)
 Ţ X Y Y  Y   Y  

Cabe mencionar que si en todo este análisis se hubiera considerado una única velocidad
característica, U, para las tres componentes de velocidad (ver Ecs. (18)), se hubiese llegado al
mismo conjunto de Ecs. (58) a (61), ya que los fundamentos de las simplificaciones realizadas
son de origen geométrico.
Resumiendo, el conjunto de balances de conservación representados por las Ecs. (58) a
(61), o (54) a (57), describen los flujos fluidos Newtonianos en los que:

- las propiedades , Cˆ v , k y  son constantes,

- c<<R y c<<L (donde c, R y L son los VCs de la dimensión transversal (Y), longitudinal
(X) y axial (Z), respectivamente), lo que lleva a :
. la velocidad VX es dominante (flujo casi-unidireccional), y

U  R 
2

. la presión no varía en dirección transversal, siendo su VC: Pc    ,


R c
2
c
- la aceleración local y convectiva son despreciables (si Re    0 con Re=UR/µ) ,
R
- los efectos gravitatorios son despreciables, y

U  R 
2

- el número de Brickman es de orden 1, con la temperatura característica: Tc 


 Cv R  c 
.

3.4 ECUACIÓN DE REYNOLDS

Para el caso particular de flujo isotérmico, no es necesario considerar el balance de energía.


Las Ecs. (58) a (60) describen, entonces, el flujo, bajo las siguientes condiciones de contorno
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 89

(o condiciones de borde, CB):

a )  VX Y 0
 0 , VX Y h
 U  R ,
dh
b)  VY Y 0
 0 , VY Y h
 ,

(62)
c)  VZ Y 0  0 , VZ Y h  0 ,
P
d )  P X  0  P X  2 R  0 , P 0 , y 0.
Z 0 z Z  L
2

O, de manera adimensional:

a )  u y 0  0 , u y  h  1 ,
dh
b)  v y 0  0 , v y  h  ,

(63)
c )  w y 0  0 , w y  h  0 ,
p
d )  p 0  p 2  0 , p z 0  0 , y 0.
z z 1/2

h
Siendo h el espesor de película adimensional, definido como h  . La variable X ha sido
c
reemplazada por  partiendo de la definición: X  R   R . La variable angular
 X x
adimensional  es, entonces:     . Las CB antes listadas son válidas cuando se
 R 
trata de un sistema con cojinete estático y con eje que rota a velocidad constante y cuya
posición respecto del cojinete se encuentra fija ante una determinada carga aplicada. Otras CB,
para otras condiciones de operación, se tratarán en apartados posteriores. Como se puede
observar, además, las CB de presión resaltan el hecho que la presión en este flujo es inducida
por el movimiento y la geometría. Es la variación gradual del huelgo entre las paredes del eje y
el cojinete lo que genera el campo de presión y la clave del éxito de la lubricación.
Partiendo entonces de los BCM, y recordando que el análisis dimensional previo ha
demostrado que la presión puede considerarse constante en el espesor de la película fluida
 P P P 
    , ellos pueden integrarse en y, resultando:
 Y X Z 

p  2u  2u p u p p y 2
BCM (X): 0    2 2    y  C1  u   C1 y  C2 (64)
x y y x y x x 2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 90

p  2 w  2 w p w p p y 2
BCM (Z): 0    2  2    y  C3  w   C3 y  C4 (65)
z y y z y z z 2

que, aplicando las CB para u y w de la Ec. (63), resultan en:

1 p 2
u 
2 x
y

y h y  , y
h
(66)

1 p 2
w
2 z
y h y .  (67)

Reemplazando estas expresiones en el BM, Ec. (54), se obtiene:

  1 p 2 y  v  R    1 p 2
2

BM: 0 
x  2 x
 
y h y     
h  y  L  z  2 z
y h y .

  (68)

Como se puede observar, se partió de un sistema de 3 ecuaciones con 4 incógnitas (u, v, w y


p) y, luego de operar sobre ellas para ir eliminando variables, se ha llegado a 1 ecuación con 2
incógnitas (v y p). Esta aparente dificultad se puede sobrellevar integrando la ecuación en la
dirección trasversal ya que la presión es constante en esa dirección. Este es un punto
fundamental de la teoría de lubricación, el cual resulta de la delgadez del espesor de la película
fluida.
Reordenando, entonces, los términos de la Ec. (68) e integrando en el espesor de la película
de fluido, se llega a:

v   1 p 2 y   R    1 p 2
2

y
 
x  2 x
 
y  hy      
h   L  z  2 z
y  hy 

 
(69)
v
h h
   1 p 2 y   R    1 p 2
2
 
  dy     
y

y  hy      
h   L  z  2 z
y  hy    dy
 
0 0  x  2 x

Dado que ni p ni h son función de y, las integraciones anteriores se pueden realizar de una
manera sencilla una vez que se han intercambiado las operaciones de integración y derivación.
Para ello, dada la dependencia del límite de integración con x, debe acudirse a la ecuación de
Leibnitz,

f ( x, t )
B B
d dB dA

dx A
f ( x, t )dt  
A
 x
dt  f ( x, B)
dx
 f ( x, A)
dx
. (70)
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 91

Lo que lleva a:

  1 p 2 h  R    1 p 2
h 2 h
y 
vh v0    
x 0  2 x
y  
hy  
h

dy  u h
   
x  L  z 0  2 z
 

y  hy  dy

dh   1 p 3 1  h  R    1 p 3 
2

  h  h    h
dţ x 12 x 2  x  L  z 12 z 
(71)
dh   1 p 3  1 h  R    1 p 3 
2

   h     h 
dţ x  12 x  2 x  L  z  12 z 

donde se han aplicado las CB planteadas en la Ec. (63). Por otro lado,

dh h h dx h h h h
    u y h   . (72)
dţ ţ x dţ y h
ţ x ţ x

Reuniendo, entonces, las Ecs. (71) y (72), y reemplazando x por su equivalente angular,
, se llega a:

h 1 dh 1   p 3  1  R    p 3 
2

   h     h  (73)
ţ 2 d  12 2     12  L  z  z 

o, en forma dimensional,

h U dh 1   P 3  1   P 3 
   h   h . (74)
Ţ 2 dX 12  X  X  12  Z  Z 

Esta es la expresión de la “Ecuación de Reynolds” (Reynolds, 1886) para el caso de cojinete


estático y rotor con velocidad de rotación constante como el esquematizado en la Figura
3.1(a). Esta es una ecuación diferencial de segundo orden en derivadas parciales que describe
la presión generada en el lubricante en función de las posiciones circunferencial y axial para una
dada función espesor, h(Ţ,X). Una expresión más general de la Ecuación de Reynolds se puede
obtener considerando otras CB para VX y VY en ambas superficies, la del cojinete y la del rotor
(Pinkus, 1961; Hamrock et al., 2004; Szeri, 2011). Esta posibilidad se analizará en la Sección 6
al considerar funcionamiento transitorio.
La Ecuación de Reynolds ha sido ampliamente estudiada y su solución exacta se ha buscado
desde su formulación, sin que haya sido encontrada aún (Pinkus, 1961; Hamrock et al., 2004;
Szeri, 2011). Sin embargo, existen dos soluciones analíticas muy conocidas correspondientes a
dos situaciones geométricas límite: el caso del cojinete de longitud infinita (L/D→∞) y el caso
del cojinete de longitud nula (L/D→0). En la Sección 5 de este Capítulo se deducirán y
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 92

analizarán las soluciones analíticas para los casos límite mencionados. En el caso de cojinetes

de longitud finita, O(L/D)=1, existen soluciones analíticas aproximadas y soluciones numéricas.

Las soluciones analíticas aproximadas de la Ecuación de Reynolds para cojinetes de longitud


finita se analizarán en el Capítulo 4 junto a las alternativas propuestas en esta tesis, obtenida
usando el método de perturbación. La solución numérica de la Ecuación de Reynolds será
presentada en el Capítulo 5.

3.4.1 Espesor de película

Para resolver la Ec. (74) se necesita conocer la funcionalidad del huelgo con la posición,
h(). Esta sale de relaciones trigonométricas que involucran los radios del cojinete y del eje, la
excentricidad y la posición (ver Figura 3.1), resultando:

2
e
h  c  R  e cos( )  R 1    sin 2 ( ) (75)
R

La expansión en serie de Taylor de la raíz cuadrada del último término usando el parámetro e/R

<< 1, resulta en: 1 - O((e/R)2)  1, por lo que la Ec. (75) se reduce a:

h  c  e cos( )  c  e cos()
h e , (76)
h   1  cos( )  1   cos()
c c

e
siendo  la excentricidad relativa,   .
c

3.4.2 Condiciones de borde para la Ecuación de Reynolds

Las CB básicas para integrar la Ecuación de Reynods, independientemente del método de


resolución que se emplee, son las expresadas en las Ecs. (63d). Sin embargo, la presión así
calculada resulta una función antisimétrica con respecto a  =, con valores positivos en la
región convergente, 0<<1, y negativos en la divergente, 1<<2. Está situación es conocida
como “solución 2” ó “solución completa de Sommerfeld”, y la condición de borde que le dio
origen, p|=0 = p|=2 = 0, como “condición de Sommerfeld” (Pinkus, 1961; Hamrock et al.,
2004; Szeri, 2011). La Figura 3.2(a) esquematiza la forma típica del perfil de presión obtenida
con la condición de Sommerfeld y las regiones convergente y divergente del cojinete. Este
resultado es poco realista ya que un fluido no es capaz de soportar una presión negativa de
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 93

importancia sin mostrar cambios físicos.


Como ya se comentara en el Capítulo 2, en la práctica ocurren varios fenómenos en la zona
de presiones negativas, entre los que se destacan: la cavitación gaseosa, cuando se alcanza la
presión de saturación del gas que pueda estar disuelto en el lubricante (valor generalmente
Presión

0 0.4 0.8 1.2 1.6 2


Figura 3.2: Esquema de perfil de presión correspondiente a la 'solución 2', y representación


de un cojinete hidrodinámico indicando las regiones de presiones positivas (0<<1, en gris) y
presiones negativas (1<<2, en blanco).

cercano a la presión atmosférica); la cavitación del mismo lubricante, cuando éste llega a la
ebullición porque se alcanza el valor de su presión de vapor (Pv) para la temperatura de trabajo;
y la incorporación de aire desde el exterior por los laterales (Savage, 1977; Hamrock et al.,
2004; Szeri, 2011). Es por ello que se requiere especificar el mecanismo empleado para
contemplar la cavitación al momento de resolver la Ecuación de Reynolds. La región en la que
se manifiesta este fenómeno puede abarcar una parte importante de la película fluida, y llega a
alterar sensiblemente el comportamiento del sistema eje-lubricante-cojinete. Aunque son varios
los tratamientos que pueden abordarse, como se verá a continuación, todos asumen que la
presión en la zona de cavitación es igual a la presión atmosférica, basándose en que la presión
allí debe ser esencialmente constante e igual a la presión de saturación del lubricante.
Generalmente, ésta es igual o un poco inferior a la atmosférica en lubricantes que han estado
expuestos a presión atmosférica.
Bajo condiciones normales de operación, se espera que la presión en el fluido aumente en la
zona convergente desde la presión de entrada, alcanzando un máximo dentro de esta zona.
Luego la presión decrece abruptamente alcanzando valores negativos (por debajo de la presión
de cavitación) para volver a subir al nivel de la presión de cavitación y mantenerse constante en
toda esta zona. En general se acepta que la zona con cavitación se da en la región divergente
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 94

del cojinete, sin embargo aún no hay certeza sobre el lugar exacto donde inicia ni sobre las CB
que se aplican en ese lugar.
Existen varios modelos para considerar el efecto de cavitación. El más sencillo es el modelo
de Gümbel que evalúa la presión sólo en 0    1 , y aproxima el valor de P en la otra mitad
de la circunferencia como igual a la presión exterior ( p  0 ). El perfil de presión calculado con

este modelo se denomina “solución ” o “media-solución de Sommerfeld”, y la condición de


borde que le dio origen, p|=0 = p|=1 = 0 y p=0 en 1<<2, se conoce como “condición de
Gümbel” (Pinkus, 1961; Hamrock et al., 2004; Szeri, 2011). Un modelo mejor que el de
Gümbel es el de Reynolds, que considera que la presión se hace igual a la exterior (presión
adimensional nula) en algún valor de  entre 1 y 2, denominado *, y mantiene p=0 desde *
hasta =2. Este modelo asume, además, que la derivada de la presión respecto  también es
nula en *, lo que soluciona el problema de discontinuidad planteado por la condición de
Gümbel. Así, según el modelo de Reynolds, a las CB de las Ecs. (63d) debe añadirse:

p
p *  0 , y 0. (77)
 *

Esta metodología incorpora una incógnita más, *, pero también una ecuación más. Este
modelo es muy utilizado por su simpleza y realismo, al contemplar continuidad del flujo en la
frontera entre la zona sin y con cavitación. La Figura 3.3 esquematiza los perfiles de presión
que se obtienen a partir de resolver la Ecuación de Reynolds para los tres tipos de CB antes
comentados.

(b)

(a)
(c)
Presión

0 0.5 1 1.5 2

(a)

Figura 3.3: Esquematización del efecto de la CB en el cálculo del perfil de presión en un cojinete.
(a) ´solución 2´ correspondiente a la condición de Sommerfeld; (b) ´solución ´ correspondiente a la
condición de Gümbel; (c) perfil correspondiente a la condición de Reynolds.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 95

Tanto la CB de Gümbel como la de Reynolds desprecian la caída brusca de presión


subambiente, pero la de Gümbel introduce, además, una discontinuidad en el gradiente de
presión (no cumple con la conservación de la masa). Aun así, su simpleza al momento de
implementarla y el hecho que prediga resultados globales cualitativamente buenos en el
funcionamiento de cojinetes de tamaños límite, hace que aún se siga usando mucho en trabajos
teóricos, dependiendo del objetivo del trabajo.
El uso del modelo de Reynolds queda justificado por dar lugar a perfiles de presión más
coincidentes con datos experimentales, y por no plantear discontinuidades. Esto queda
reforzado por el cálculo del caudal circunferencial (Childs, 1993; Szeri, 2011). Este caudal,
expresado por unidad de ancho (L) del cojinete, se obtiene al integrar la velocidad en dirección
X (dada por la Ec. (66)) en el espesor de la película fluida, esto es:

 y 1 p 2 ch 3U p
h h

q   VX dY  Uc   
h 2 x
 U

y  h y  dy  ch 
12 
. (78)
0 
0
2

El primer término en q es el debido al arrastre de la pared que se mueve a velocidad U, y el

segundo al gradiente de presión generado por la inclinación local de la pared. En la zona antes
de la interfase líquido-gas, la presión va disminuyendo conforme aumenta  hasta llegar a la
p
presión de cavitación. Por lo tanto, en ese lugar  0 y, como se puede ver en la Ec. (78),

U p
q  ch . No obstante, dentro de la zona con cavitación, la presión es constante,  0 y,
2 
U
por lo tanto q  ch . Por lo tanto, habría una discontinuidad en el flujo en la frontera del
2
inicio de la cavitación excepto que se requiera la nulidad de la derivada de la presión en ese
lugar. Autores como Swift (Swift, 1932, 1937), en base a argumentos de estabilidad, y Stieber
(Hamrock et al., 2004), a partir de consideraciones de continuidad de flujo en la interfase,
llegaron a idénticas condiciones, esto es: ∂p/∂θ = 0, y p = pcav en la interfase, considerando que
la presión de cavitación difiere poco de la atmosférica. La condición de Reynolds, también
llamada “condición de Swift-Stieber”, predice perfiles de presión cercanos a los experimentales
bajo en muchas situaciones aunque no logra predecir las presiones negativas que ocurren justo
al inicio de la cavitación.
Modelos más complejos, como los de Mori, Elrod-Adams, Coyne-Elrod, Floberg, etc.,
(Mori et al., 1968; Savage, 1977; Elrod y Brewe, 1987; Girón y Cortínez, 2003; Ausas et al.,
2007, 2009; Szeri, 2011) usan argumentos de tensión superficial y/o forma y posición de la
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 96

interfase, entre otros, para lograr predecir perfiles más exactos de presión. Sin embargo estos
modelos son difíciles de implementar en esquemas numéricos, sin llegar a dar, en muchos
casos, resultados muy diferentes a los que se obtienen con el modelo de Reynolds (que es
significativamente más sencillo de manejar numéricamente). Físicamente, ninguno de estos
conjuntos de CB es totalmente correcto, por lo que existen discrepancias sobre cuál es el que
mejor ajusta a las mediciones experimentales. Cabe señalar que la diferencia entre los
resultados obtenidos utilizando uno u otro modelo de CB para la interfase líquido-gas aumenta
a medida que lo hace la excentricidad relativa, por lo que la decisión del modelo a emplear
surge del balance entre el error que se introduce en el análisis y el costo de cálculo asociado.

3.5 SOLUCIONES ANALÍTICAS EN ESTADO ESTACIONARIO

En las Secciones anteriores se mostró que el flujo isotérmico en estado estacionario en un


cojinete hidrodinámico está descrito por la Ecuación de Reynolds, Ec. (73), y los balances
asociados que le dieron origen, Ecs. (58) a (60), o las correspondientes ecuaciones
adimensionales. Este conjunto de ecuaciones se obtuvo bajo las siguientes hipótesis:
- el huelgo radial es muy pequeño comparado con el radio (c<<R),
- los efectos gravitatorios son despreciables, y
2
c
- el producto Re    0 ,
R
En estas ecuaciones aún aparece un número adimensional de origen geométrico, la relación
R
radio a largo del cojinete,   . Al hacer tender este número a valores extremos, se simplifica
L
el conjunto de ecuaciones, las que pasan a tener “soluciones analíticas”. El interés sobre estas
soluciones radica en que se pueden usar como límites de comparación con soluciones obtenidas
por otros mecanismos o ante cambios de CB, e incluso con las soluciones numéricas. Existen
dos soluciones analíticas extremas: la de cojinetes de longitud infinita (ILJB, por “infinitely
long journal bearing”), y la de cojinetes de longitud nula (ISJB, por “infinitely short journal
bearing”).

3.5.1 Cojinete infinitamente largo (ILJB)

La Ecuación de Reynolds, Ec. (73), para estado estacionario, es:


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 97

1   p 3  1  R    p 3 
2
1 dh
  h     h . (79)
2 d  12 2     12  L  z  z 

L R
Si, además, se considera que   , o su equivalente  0 , se observa que el término de la
R L
variación axial de la presión (último término) resulta despreciable frente al de la variación
circunferencial (segundo término), por lo que la expresión se reduce a:

dh 1   p 3 
  h  (80)
d  6    

La ecuación resultante no admite, por lo tanto, CB en z, y la presión sólo es función de  .


Integrando, se obtiene:

C1  h 1 dp
 (81)
h3 6 d 

La constante de integración se puede evaluar considerando que el perfil de presión tendrá un

máximo (y un mínimo), por lo que existe un punto,   0 , con su correspondiente h  h0 , en

dp
el cual se cumple que  0 . Al reemplazar en la Ec. (81) se obtiene:
d  0

h  h0 dp
6  (82)
h3 d

Si se integra entre   0 y   2 , y considerando que p( 0)  p( 2) , resulta:

p( 2)
hh h  h0
2 2
6  3 0 d    dp  0   d  0 (83)
0 h p( 0) 0 h3

Por otra parte, de acuerdo a la Ec. (76), h  1   cos() , por lo que la Ec. (83) toma la
forma:
2
1   cos()  h0
 1   cos()
0
3
d  0 , (84)

e integrando se obtiene que

2 (1   2 )
h0  , (85)
( 2  2)

que, al sustituir en la Ec. (82), resulta en:


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 98

dp  1 2(1   2 ) 
 6   2 3 
, (86)
d  (1   cos()) (  2)(1   cos()) 
2

cuya solución es:

  2   cos()  sin()
p6 (87)
 2    1   cos() 
2 2

al considerar que p=0 en =0. La representación gráfica de la Ec. (87) se muestra en la Figura
3.4 para distintos valores de excentricidad, en el rango 0<<1. En 1<<2, el perfil de presión
es equivalente pero negativo, como ya se comentara en la Sección previa.

=0.2
6 =0.5
=0.7
p

0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 3.4: Presión adimensional en el ILJB en función del ángulo adimensional Θ, para distintas
excentricidades relativas, η.

Capacidad portante y Número de Sommerfeld

El cálculo de la capacidad portante del sistema cojinete-rotor (dado por la carga actuante
sobre el eje, W) se puede realizar determinando la fuerza que el fluido realiza sobre el eje (F)
ya que, en el equilibrio, estas fuerzas son iguales y de dirección opuesta. La fuerza F se calcula
por integración del perfil de presión, y sus componentes serían:
2
F sin( )  L  P sin( ) Rd , y (88)
0
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 99

2
F cos( )  L  P cos( ) Rd , (89)
0

donde  es el ángulo que forma la carga respecto de la línea de centros (ver Figura 3.1).
Como se puede notar de estas ecuaciones, el valor de F es muy dependiente de la CB de
presión que se use. Es más, considerando la antisimetría del perfil de presión cuando se usa la
condición de Sommerfeld y la simetría de las función coseno respecto de =, se puede prever
que la Ec. (89) dará un resultado nulo. Es decir, para esta condición, el ángulo  de acción de
F respecto de la línea de centros será de 90°.
Reemplazando por variables adimensionales en las Ecs. (88) y (89), y reordenando, se
obtiene:

F sin( )
2
 LR  p sin() d  , y (90)
Pc 0

F cos( )
2
 LR  p cos() d  . (91)
Pc 0

Para resolver la Ec. (90) se debe integrar por partes

F sin( )
2 2
dp dp
  p cos  0    cos() d    
2
cos() d  , (92)
LRPc 0
d 0
d

y luego reemplazar por la Ec. (87), esto es:

F sin( ) 2 
2
cos   2(1   2 ) cos() 
 6      d . (93)
LRPc 0
(1   cos())2 ( 2  2)(1   cos())3 

Para poder resolver la integral se utilizan las siguientes sustituciones:

cos   1 1
  ,y
(1   cos()) 3
(1   cos()) (1   cos()) 3
2

(94)
cos   1 1
  
(1   cos()) 2
(1   cos()) 1   cos()
2

quedando la Ec. (93):

F sin( ) 6 2  2(1   2 )
2

LRPc

 0  ( 2  2)(1   cos())3 

, (95)
 2(1   2 )  1 1 
+ 2  1   d
 (  2)  (1   cos()) 1   cos() 
2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 100

que da como resultado:

F sin( ) 12
 2 . (96)
LRPc (  2)(1   2 )1/2

De manera similar, integrando por partes la Ec. (91), resulta en:

F cos( )
2 2
dp dp
 p sin  0    sin() d    
2
sin() d  (97)
LRPc 0
d 0
d

y al reemplazar por la Ec. (87), y dividir por LR, resulta:

F cos( ) 2 
2
sin   2(1   2 )sin() 
 6    3 
d . (98)
LRPc 0
(1   cos()) (  2)(1   cos()) 
2 2

Cuyo resultado, luego de integrar, es:

F cos( )  0 (99)

Este resultado indica que el ángulo debe ser igual a /2, ya que la fuerza no es nula. Como se
comentara al inicio de la Sección, la existencia de un desfasaje de 90° entre la fuerza y el
desplazamiento ocurre porque se consideró la existencia de un perfil completo de presiones, es
decir, se ha integrado entre 0 y 2π aceptando la presencia de presiones negativas en la zona
divergente de la geometría de igual magnitud que las positivas de la zona convergente. Pero,
como ya se ha mencionado, esta condición es irreal en aplicaciones prácticas.
Continuando con este análisis, considerando =/2, se puede calcular la magnitud de la
fuerza realizada por el fluido (equivalente a la carga soportada por el cojinete), que resulta:

12 LRPc
F . (100)
(  2)(1   2 )1/2
2

Esta fuerza, que dividida por el área proyectada del eje puede pensarse como un presión
F
promedio, Pp  , es frecuentemente presentada en forma relativa al valor característico de
2 RL
la presión. De hecho, este cociente define el “número de Sommerfeld”, S, que mide la
importancia de la presión de referencia, dada por Ec. (37), la cual equivale a las fuerzas
viscosas dominantes, respecto de la presión media (o carga actuante sobre el eje expresada por
unidad de área proyectada). Un menor valor de S señala, por lo tanto, no sólo mayor F para
una dada Pc, sino también mayor excentricidad.
En ecuaciones es:
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 101

  R   N  R 
2 2
P
S c       , (101)
2 Pp 2 Pp  c  Pp  c 

donde el factor 2 se incorpora dado que tradicionalmente se expresa a S como una función de
N = /2 = U/2R, la velocidad angular en revoluciones por segundo. La capacidad portante
del ILJB con perfil antisimétrico de presión resulta entonces:

( 2  2)(1   2 )1/2
S . (102)
12 2

En capítulos posteriores se tratará más en profundidad el número de Sommerfeld, sus variantes


y su influencia en el desempeño de los cojinetes.
Los resultados anteriores de  y F (ó S) para el ILJB corresponden a la llamada 'solución
2'. Tal como se indicó en la Sección previa, una estrategia (la más sencilla) para aproximar el
perfil de presiones teniendo en cuenta la cavitación, es mediante la condición de Gümbel o
„solución π‟. El cálculo de la fuerza sería entonces,

F sin( )
1
 LR  p sin() d  , y (103)
Pc 0

F cos( )
1
 LR  p cos() d  . (104)
Pc 0

Siguiendo los mismos pasos que en el procedimiento anterior, se obtiene:

F sin( ) 6 2
 ,y (105)
LRPc 1 2 2 2 

F cos( ) 12 2
 2 . (106)
LRPc   1 2   2 
El cociente entre estas dos ecuaciones, en valor absoluto, define el ángulo de acción de la
fuerza:

 1 2
tan( )  , (107)
2 

y el reordenamiento de los resultados, lleva al número de Sommerfeld:

(1   2 )(2   2 )
S . (108)
6  4   
2 2
 2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 102

Puede apreciarse que al considerar p=0 en la sección divergente, el ángulo entre la línea de

centros y la carga es de 90° (   ) sólo cuando la excentricidad tiende a cero (   0 ), y
2
  0 cuando   1 . La falta de simetría en la distribución de presión resulta, por lo tanto,
muy importante de ser tenida en cuenta en los cálculos de capacidad portante. La Figura 3.5
muestra el ángulo  y el número de Sommerfeld en función de la excentricidad para el ILJB
usando ambas CB de presión (soluciones  y 2). Como se puede ver, ante igual distribución
de presión en la zona convergente, el uso de la condición de Sommerfeld (solución 2)
subestima la capacidad portante (recordar que S es inversamente proporcional a F)
principalmente a medida que la excentricidad aumenta (F aumenta).

2
10 90

80
1
10
(b) 70

0
10 60

50
(a)
-1

S

10
40
(b)
-2
10 30

20
-3
10
10

-4
10 0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 3.5: Número de Sommerfeld (inversa de la capacidad portante) y ángulo entre
la línea de centros y la carga para el ILJB en función de la excentricidad. Uso de condiciones
de Sommerfeld (a) y Gümbel (b).

3.5.2 Cojinete infinitamente corto (ISJB)

L
Analizando nuevamente la Ec. (73), pero esta vez para  0 , se obtiene que los dos
R
primeros términos son despreciables frente al último. Tal resultado no es válido, ya que deja un
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 103

único término dominante y, al estar sólo, queda igualado a cero. Por lo tanto, sólo se puede
concluir que el orden de magnitud de la presión usado hasta el momento no es el adecuado y
que éste debe presentar distintos valores dependiendo la relación L/D. En la Ec. (73), el orden
de magnitud del último término, debería igualarse a, al menos, el de uno de los otros términos.
Por comparación con el primer término resulta, entonces, que, en el caso particular del cojinete

U  R   L 
2 2

corto, el orden de magnitud de la presión debe ser: Pc      de manera que el


R  c  R
tercer término sea de orden uno. De esta manera, la Ecuación de Reynolds en estado
estacionario resulta:

1  L    p 3  1   p 3 
2
1 dh
    h   h . (109)
2 d  12 2  R      12 z  z 

L
Y si ahora se considera  0 , esta ecuación se reduce a:
R

1 dh 1   p 3 
  h . (110)
2 d  12 z  z 

Por otro lado, como h es sólo función de Θ, la Ec. (110) se puede reorganizar en:

1 dh 1  2 p 
   . (111)
2 h 3 d  12  z 2 

Tal expresión puede ser integrada fácilmente respecto de z, ya que el término de la izquierda es
sólo función de Θ, para dar:

3 dh 2
p z  z C1  C2 , (112)
 h3 d 
donde las constantes de integración, C1 y C2 se obtienen de la aplicación de las CB:

a)  p( z 0)  0  C2  0,
3 1 dh (113)
b)  p( z 1)  0  C1  
 h3 d 

Reemplazando estas expresiones en la Ec. (112), y recordando que de acuerdo a la Ec. (76),
h  1   cos() , se obtiene:

3 sin()
p z (1  z ) . (114)
(1   cos())3
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 104

La representación gráfica de la Ec. (114) se muestra en la Figura 3.6 en el rango 0<<1


para z=0,5 y distintas excentricidades. Nuevamente, en 1<<2, el perfil de presión es
equivalente pero negativo.

4 =0.2
=0.5
3 =0.7
p

0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 3.6: Presión adimensional en el ISJB en función del ángulo adimensional Θ,
para z=0,5 y distintas excentricidades relativas, η.

Debe notarse que en el caso del ISJB, la ecuación diferencial resultante, Ec. (111), no
admite CB sobre valores de Θ. Por lo tanto, la CB de Reynolds no puede utilizarse cuando
L
 0 , y sólo resta la posibilidad de usar la condición de Gümbel como manera de hacer más
R
realista el resultado del cálculo de capacidad portante, es decir, integrar el perfil de presión en
0<<1. La discontinuidad en el flujo de lubricante que introduce esta CB no resulta, sin
embargo, significativa, ya que el flujo circunferencial en el cojinete infinitamente corto es
prácticamente sólo por arrastre. Esto lo muestra la Ec. (78) reescrita para la expresión válida
de Pc para el ISJB, esto es:

ch 3U  L  p
2
U
q  ch    . (115)
2 12  R  

La ecuación de q plantea una discontinuidad en =1 para la condición de Gümbel como ya se


comentara, pero puede observarse que los flujos por presión resultan ahora proporcionales a la
relación de aspecto (L/R)2. Este hecho justifica el empleo de la CB de Gümbel (p=0 en 1<<2)
L
en el ISJB, ya que la citada discontinuidad tiende a anularse cuando  0.
R
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 105

Capacidad portante y Número de Sommerfeld

Realizando un análisis similar al efectuado para cojinetes infinitamente largos, y


considerando en primera instancia la condición de Sommerfeld, se calcula la fuerza hecha por
el fluido sobre el eje mediante:

F sin( )
1 2
    p sin() d  dz , y (116)
LRPc 0 0

F cos( )
1 2
    p cos() d  dz . (117)
LRPc 0 0

Reemplazando la expresión para p, Ec. (114), e integrando en z se llega a:

F sin( ) 1  sin 2 () 1  2


2

LRPc
 
2 0 (1   cos())3 d  
2 1   2 3/2
,y (118)

F cos( ) 1  sin() cos()


2

LRPc
 
2 
0
(1   cos()) 3
d  0 . (119)

Nuevamente, ante el uso de un perfil de presión antisimétrico, existirá un ángulo de 90°


entre la línea de centros del cojinete y la fuerza aplicada, resultando en la capacidad portante:

2 1   2 
3/2
2
L
S   , (120)
R  2

la que resulta de considerar la definición del número de Sommerfeld, Ec. 101, la presión media

U  R   L 
2 2
F
Pp  , la presión característica Pc      , y N=U/2R.
2 RL R  c  R

Si se desprecia la zona de presiones negativas („solución π‟), las integrales con respecto a 
en las Ecs. (118) y (119) se deben realizar entre 0 y 1, lo que resulta en:

F sin( )  2
 3/2 , y (121)
LRPc 4 1   2 

F cos( )  2
 2 , (122)
LRPc  
 2
 1

y la capacidad portante, en:


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 106

4 1   2 
2
2
L
S   . (123)
 R   16 2   2 1   2 

Además, del cociente entre las Ecs. (121) y (122), en valor absoluto, resulta:

 1 2
tan( )  , (124)
4 

lo que muestra que, de manera cualitativamente similar al caso de los cojinetes infinitamente

largos, el ángulo entre la línea de centros y la carga, , es de 90° (   ) sólo cuando la
2
excentricidad tiende a cero (   0 ), y que   0 cuando   1 . La Figura 3.7 presenta el

ángulo  y el número de Sommerfeld en función de la excentricidad para el ISJB usando ambas


CB de presión.

3
10 90

2
80
10
(b) 70
1
10
60
(a)
0
10 50
(b)

S

10-1 40

30
-2
10
20
-3
10
10

-4
10 0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 3.7: Número de Sommerfeld (inversa de la capacidad portante) y ángulo entre
la línea de centros y la carga para el ISJB en función de la excentricidad. Uso de condiciones
de Sommerfeld (a) y Gümbel (b).

3.6 COJINETE EN ESTADO TRANSITORIO

El centro de rotación del cilindro rotante permanecerá en un lugar fijo (posición de


equilibrio estático) mientras la carga externa esté exactamente balanceada por la fuerza
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 107

resultante que el campo de presión ejerce sobre el cilindro. Sin embargo, en la mayoría de sus
aplicaciones, los sistemas que emplean cojinetes no se encuentran sometidos a cargas
constantes. Las fluctuaciones en las fuerzas actuantes son frecuentes, ya sean producidas por
desbalanceos del rotor o bien, por la propia naturaleza del movimiento.
El análisis matemático de cojinetes en estado transitorio ya no se puede realizar con la
Ecuación de Reynolds deducida en la Sección 4 porque las CB son distintas. Los balances de
conservación que describen el flujo, sin embargo, se siguen manteniendo (Ecs. (58) a (60)) ya
que las condiciones geométricas que dieron lugar a las simplificaciones realizadas son las
mismas. Sólo se agrega una consideración, que de alguna manera limita el alcance de los
resultados que se obtengan, y es que se considerará sólo a aquellos casos con un tiempo
R
característico que se encuentre por encima del que se obtiene de tomar TR  , de manera que
U
los términos transitorios sigan siendo despreciables. Es decir, se considerarán los casos en que
el eje cambie su posición a una velocidad lo suficientemente baja como para permitir al fluido
adaptarse instantáneamente a cada situación (flujo cuasi-estacionario).
En este análisis, la situación difiere del funcionamiento estático del cojinete en que se
contempla la posibilidad que el eje pueda precesionar y trasladarse respecto del centro del
cojinete (Pinkus, 1961; Szeri, 2011). Es decir, el centro del rotor puede girar respecto del
centro del cojinete a una velocidad angular  , y también moverse (alejarse o acercarse) a una

velocidad e .  es el ángulo instantáneo de la carga respecto de una dirección fija de referencia,


mientras que , como ya se definiera, es el ángulo de la carga respecto de la línea de centros.
La distancia entre ambos define un ángulo, . Tanto  como , y por lo tanto , pueden

variar en el tiempo. Sus velocidades se señalan con  ,  y  .


Por ello, al calcular la velocidad de la superficie del rotor debe considerarse, además de su
propia rotación, la velocidad con la que se traslada el centro del mismo. La Figura 3.8 permite
apreciar el sistema de referencia empleado para calcular las velocidades existentes en el eje está
dada por Vx   R  e y Vy  e . En cualquier otro punto de la periferia del rotor, las compo-

nentes de velocidad se calculan por proyección de esas velocidades, resultando las velocidades
transversal (V) y tangencial (U) (Hunsaker y Rightmire, 1947; Childs, 1993; Szeri, 2011):

a )  V  e cos( )  e sin( )  VY Y h
, (125)
b)  U   R  e sin( )  e cos( )  V Y h

las que constituyen las nuevas CB en Y=h.


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 108

Figura 3.8: Esquema de variables cinemáticas consideradas en el sistema rotor-cojinete.


Por ejemplo, la velocidad lineal de la superficie del eje en el espesor mínimo de película

La obtención de la Ecuación de Reynolds para el funcionamiento transitorio del cojinete


hidrodinámico se realiza con pasos similares a los involucrados en la derivación de la Ec.(73),
con la diferencia que ahora no sólo h sino también U dependen de X. Por ello es conveniente
trabajar en forma dimensional. El primer término de la Ec. (71) se convertiría entonces en:

  1 p 2   1 P 2 Y
h h
y
 U
X 0  2 x
 
y  hy   dy 
h  
X 0  2  X
Y  hY   U  dY 
h
(126)
  1 P 3 h   1 P 3  dU h U dh
 12  X h  U  12  X h   dX 2  2 dX
X  2  X  

que, una vez introducido en la Ec. (71), junto con la Ec. (72) y las CB correspondientes (Ec.
(125)), resulta en la Ecuación de Reynolds para condiciones transitorias relativamente rápidas:

1   P 3  1   P 3  U dh h dU
 h   h    2V (127)
6 R 2      6 Z  Z  R d R d

Como se hiciera anteriormente, a continuación se describirán los perfiles de presión y de


L L
carga para las situaciones extremas de y  0 , los que serán comentados y
R R
comparados con las soluciones del cojinete estático en la Sección 6.3.

3.6.1 Cojinete infinitamente largo (ILJB)

Como ya se mostrara, el análisis de orden de magnitud indica que la condición de


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 109

L
  lleva a que el término de la variación axial de la presión resulte despreciable frente al
R
de la variación circunferencial, por lo tanto la Ec. (127) se reduce a:
1   P 3  U dh h dU
 h    2V (128)
6 R 2      R d R d

Si se reemplazan los valores de U y V de las Ecs. (125), y se tiene en cuenta que e  c y


dh
 c sin( ) , el lado derecho de la Ec.(128) toma la forma:
d

 e sin( ) c cos( )  dh h  dh 


      e cos( )  c sin( )   2  e cos( )    (129)
 R R  d R  d 

Por otro lado, con el mismo criterio práctico por el cual se despreciaron los términos de los
balances que dieron origen a la Ecuación de Reynolds, esto es, c<<R (y, por lo tanto,

c  1 ), es posible despreciar los términos menores de la Ec. (129), quedando esta ecuación
R
expresada como:

dh
  2   2e cos( ) . (130)
d

donde, a su vez,      y e  c .
Reemplazando en la Ec. (128), se llega a:

1   P 3 

6 R     
2 
h     2  2
dh
d

 2c cos( ) , (131)

e integrando respecto de θ, con P=P0 en =0, se obtiene el perfil de presión:

R
2
 2   cos( )  1 1  d 
P  P0  6       2  2
 sin( ) 
1
 
  (1   cos( ))2 (1   )2  dt 
(132)
c  1   cos( )  2 2
2

U  R 
2

que, dividido por Pc    , donde U =R, resulta en el perfil adimensional:


R c

 2   cos( )     1 1 1   
p  6 2 
       (133)
  (1   cos( ))2 (1   )2   
1 2 2 sin( )
 1   cos( )      2 2

A partir de este perfil de presión se puede calcular la fuerza actuante en el eje que, para la
condición de Sommerfeld, es:
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 110

sin    1
 (  2  2 )
12 S (2   )(1   ) 
2 2 2 1/2
, (134)
cos    1
 
12 S (1   ) 
2 2 3/2

donde ya se ha utilizado la definición del número de Sommerfeld para expresar la carga. El


número de Sommerfeld resulta entonces:

2 2
1  2    2  2    
S   (2   2 )     (1  2 )  (135)
12 2    

Tanto la expresión del perfil de presión como la de S se reducen a las del ILJB estático, Ecs.

(87) y (102), en el caso de   0 y       0 . A modo de ejemplo, en la Figura 3.9 se


ilustran los resultados de p y S para el cojinete hidrodinámico infinitamente largo para algunos
valores de  y e , para una velocidad angular  unitaria y carga en dirección constante
(   0 ). Como se puede observar las presiones tienden a disminuir con el aumento de
velocidad angular de precesión y, generalmente, se produce un aumento de la misma con la
existencia de  . Como se discutirá en la Sección 6.3, esto se debe al fenómeno que se
describirá como “squeeze”. En forma equivalente, la capacidad portante, disminuye según lo
hacen las presiones y viceversa. Un análisis más riguroso de ciertas situaciones típicas se
desarrollará posteriormente.

102

.
=0
.
=0.01
1
5 10

4
=0.5 coj. estático
.
=0 .
. =0 100
3 =0.01
0.4 y 0.6
S

0.2 0.2
p

2
10-1 .
1
=0
0.4
0 0.6 10-2

-1
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1
 10-3
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 3.9: Perfil de presión (izq.) y número de Sommerfeld (der) para el ILJB
en condiciones transitorias.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 111

3.6.2 Cojinete infinitamente corto (ISJB)

En el caso del cojinete infinitamente corto se desprecia la variación de la presión respecto de


θ, y la Ec. (127) se reduce a:

1   P 3  U dh h dU
 h    2V . (136)
6 Z  Z  R d R d

Procediendo en forma similar al análisis hecho en el ILJB, es decir, despreciando los


c
términos que estén multiplicados por y considerando como CB que  P  P0  Z 0 
R

 P  P0  Z L  0 , se llega a la siguiente expresión de perfil de presión:

 R   Z  L  Z  
2

  2  2 sin( )   cos( ) ,
 
1
P  P0  6       3 
(137)
 c   R   R  (1   cos( ))  2 

U  R   L 
2 2

que, dividido por Pc      , resulta en el perfil adimensional:


R  c  R

3  z (1  z )  2 2   
p  1    sin( )  cos( )  , (138)
(1   cos( ))3    2  

A partir del p(, Z) se calcula la fuerza actuante:

sin    L  
2
1
  (  2  2 )
 S
2
 R  2(1   ) 
2 3/2
. (139)
cos    L  (1  2 2 ) 1
2

  
 2S  R  (1   ) 
2 5/2

De donde el número de Sommerfeld es:

2 2
2(1   2 )3/2  2 2   2 (1  2 2 ) 
2
L
S   1   
     (1  2 ) 
. (140)
R  2 

Observar que las Ecs. (137), (139) y (140) se reducen a las Ecs. (114), (118-119) y (120) del
ISJB estático cuando   0 y   0 . La Figura 3.10 ilustra los resultados de p y S para el
cojinete hidrodinámico infinitamente corto para algunos valores de  y e . Como se puede
observar, se mantienen las tendencias descritas para el ILJB.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 112

103

.
102 =0
1.2 .
=0.01
=0.5 coj. estático
.
. =0 101
=0 0.2
.
0.8 =0.01 0.4
100 . 0.2
0.4
=0
p

S
0.4 0.6 10-1

10-2
0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 10-3

10-4
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 3.10: Perfil de presión (izq.) y número de Sommerfeld (der) en el ISJB en
condiciones transitorias.

3.6.3 Análisis de la respuesta de los cojinetes ante cargas variables

Las Ecs. (134) y (139) relacionan la carga aplicada a los cojinetes de longitudes extremas
con el movimiento del centro del eje. Puede apreciarse que la capacidad portante en ambos
casos presenta una ley similar de variación con las velocidades. Ello implica que el análisis que
sigue es cualitativamente aplicable a las dos geometrías.
En el caso de cojinetes en estado estacionario, la presencia de una carga de dirección y
magnitud constantes genera una posición del rotor (dada por la excentricidad y ángulo de
desplazamiento) que se mantiene fija en relación al cojinete. Por ejemplo, en el caso del ISJB,
si se grafica la posición del centro del eje respecto del cojinete una vez calculado el ángulo  y
fijando en la dirección Y la fuerza actuante, W, se obtiene la curva que se muestra en la Figura
3.11.
En el caso transitorio, la posición del rotor respecto del centro del cojinete depende de la
carga aplicada y de la posición inicial del eje, y tendrá su polo en la posición correspondiente a
la solución de estado estacionario para la carga aplicada. Físicamente, este comportamiento se
corresponde con la oscilación libre de un sistema sin amortiguamiento, en el cual el eje, bajo el
impacto de una carga aplicada repentinamente, sobrepasa su posición de equilibrio y luego es
forzado a regresar al punto inicial por el exceso de fuerzas hidrodinámicas generadas ante una
excentricidad demasiado alta para la carga aplicada. Así, aunque al eje se aplique una carga
constante, continuará en órbita alrededor de su excentricidad teórica. Sin embargo, la
situación descrita es hipotética ya que desprecia todo efecto disipativo. En la práctica, el
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 113

Figura 3.11: Posición que toma el centro del eje al variar la carga para el ISJB.

amortiguamiento llevará al eje a su posición de equilibrio. Cabe señalar que estas oscilaciones
no amortiguadas juegan un papel crucial en la inestabilidad de los sistemas soportados por
cojinetes hidrodinámicos y, aunque su tratamiento exceda los objetivos de la presente tesis, se
ha decidido completar la información de este capítulo con algunos lineamientos relacionados.
Al momento de considerar cargas no constantes sobre un eje, pueden presentarse una gran
variedad de configuraciones (Pinkus, 1969, Szeri, 2011). Sin embargo, hay dos casos
particulares que son más relevantes (ambos con presencia de velocidad angular, , en el eje):
carga rotante de magnitud constante, y carga de dirección constante con magnitud variable
sinusoidalmente.
Para el primer caso se considera una carga de módulo, W, y velocidad de giro,    f ,

constantes, que actúa sobre el rotor con una velocidad angular ω. Cabe esperar que, en este

caso, tanto la velocidad relativa entre la carga y el espesor mínimo de película,  , como la
velocidad radial del centro del rotor,  , sean nulas. Así, tomando como ejemplo las ecuaciones
de las cargas en ILJB en funcionamiento transitorio, Ecs. (134), sería:
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 114

sin      
 2 1/2 
1 2 f 
12 S (2   )(1   ) 
2 2
 
. (141)
cos  
0
12 2 S


De lo que resulta que    . Por otro lado, de acuerdo con la primera de las dos ecuaciones
2
1
anteriores, si  f   , el punto de mínimo espesor de película estará 90° adelantado a la línea
2
de carga, como en el caso estático descrito, pero el cojinete tendrá menos capacidad portante
1
(esto es, una excentricidad mayor para un dado valor de S). Similarmente, si  f   , el
2
punto de mínimo espesor de película estará 90° atrasado a la línea de carga. En el caso
1
particular que  f   , el cojinete no tendrá capacidad de carga. Esta particularidad se
2
conoce como “oil whirl”, fenómeno que se manifiesta frecuentemente en máquinas rotantes. Si
 f   , la capacidad portante del sistema se iguala a la que tendría en el caso de carga

estática, y si  f   , la capacidad de carga se torna tanto más alta según sea el valor que

alcance ωf. En la Figura 3.12 se muestra el comportamiento descrito, tanto para el ILJB como
para el ILJB, obtenidos empleando las Ecs. (135) y (140) con =0,5.

Figura 3.12: Comportamiento del ILJB y del ISJB bajo una carga rotante
de módulo constante y frecuencia ωf. =0,5.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 115

De existir  , éste representa la capacidad de carga del cojinete debido al movimiento radial
del mismo, denominado “squezze film”, el cual tiende a aumentar su capacidad portante. Pero,
el movimiento radial del eje en el cojinete viene acompañado de un movimiento tangencial, es
decir, la trayectoria del centro del eje no es una línea radial sino que tiene una componente
perpendicular. Dicho de otra manera, una velocidad radial viene acompañada de una
tangencial, la cual puede hacer disminuir la velocidad relativa del eje con respecto del cojinete
disminuyendo así su capacidad portante.
Para el segundo caso de interés mencionado, el de carga de dirección constante con
magnitud variable, se considera una carga variable sinusoidalmente con una frecuencia ωf,
F  F0 sin( f t ) , aplicada sobre un rotor que gira a una velocidad angular ω. El centro del

rotor se moverá entonces sobre una trayectoria elíptica, en la misma dirección que su rotación,
cuya descripción matemática surge de resolver las Ecs. (134) ó (139), según se considere un
ILJB o un ISJB, para las variables  (t ) y  (t ) . Dada la complejidad del proceso, sólo se
comentarán cualitativamente los resultados. Para determinar la capacidad de carga, se emplea
la máxima excentricidad de la órbita, y el valor que tome la excentricidad máxima dependerá, al
igual que para el caso de carga rotante, de la relación entre la frecuencia de la variación de la
1
carga y de giro del rotor. Si  f   , la excentricidad máxima es mayor y la capacidad
2
portante es respectivamente menor que para el caso estático. En esta situación, el eje menor de
la órbita es paralelo a la línea de acción de la carga alternativa. Esto es equivalente a decir que
1
la excentricidad mínima se encuentra a 90° de la carga aplicada. Si  f   , los resultados
2
muestran que la capacidad de carga es nula (este resultado es de interés dado que los motores
de combustión interna de cuatro tiempos presentan una gran componente de carga a la mitad
de la frecuencia de giro). Si  f   , que es el caso de mayor importancia práctica, la

capacidad de carga aumenta por sobre la del caso estático. En esta situación, el eje mayor de la
órbita es paralelo a la línea de acción de la carga alternativa. Si  f   , existe un incremento

aún mayor en la capacidad portante.


Cabe destacar que las apreciaciones descritas sobre el desfasaje existente entre la línea de
carga y la línea de centros,  , presentan las mismas limitaciones que las expuestas para el caso

de carga estática. El valor    se debe a que se ha considerado, por una cuestión de
2
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 116

simplicidad, que el fluido es capaz de tomar tensiones (presiones negativas) sin manifestar
cambios („solución 2π‟). Al incorporar las limitaciones pertinentes este desfasaje decrece de

a 0 según e aumenta de 0 a c.
2

3.7 COJINETE DE ANILLO FLOTANTE EN ESTADO ESTACIONARIO

Un tipo de cojinete que tiene mucho en común con el cojinete hidrodinámico convencional
analizado hasta ahora es el cojinete de anillo flotante (CAF) (Mokhtar , 1981; San Andrés et
al., 2006; Tian et al., 2013; Tamunodukobipi et al., 2015), el cual se muestra en la Figura
3.13. Se lo usa, por ejemplo, en motores de combustión interna y en los ejes de los turbo-
sobrealimentadores debido a su bajo costo. Al final de la Sección se comentarán las ventajas y
desventajas de usar un tipo de cojinete u otro, que pueden llevar a su elección.

Figura 3.13: Foto del rotor de un turbo-sobrealimentador mostrando dos cojinetes de anillo flotante
(FRB). Imagen extraída de San Andrés et al., 2006.

El sistema se compone, básicamente, de un eje que gira a velocidad E y un cojinete fijo,


entre los que se interpone un anillo que gira a velocidad A tal como se muestra en la Figura
3.14(a). Dado que los huelgos anillo-eje y anillo-cojinete son mucho menores que sus
respectivos diámetros, las ecuaciones gobernantes en el fluido lubricante en cada uno de ellos
pueden ser tratadas en coordenadas cartesianas como se muestra en la Figura 3.14(b), siendo
X=Rθ, donde R es el radio del cojinete pero, en la representación cartesiana, corresponde a
cualquiera de los radios. La Figura 3.14(b) también muestra las CB que tendrá la velocidad en
dirección X sobre las paredes sólidas.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 117

Figura 3.14: Geometría de un cojinete de anillo flotante (a) y de la sección de flujo


equivalente en coordenadas cartesianas (b). Al despreciarse la curvatura,
la coordenada X puede considerarse como Rθ.

Para simplificar el análisis, se analiza el caso en que el huelgo del cojinete externo es igual al
del interno. Es decir:

c  R2  R1  R4  R3 , (142)

con lo que:

R2  R1  c ; R3  R2  c  R1  c  a . (143)

Se definen, además, las siguientes magnitudes:

a  c
 ;   A ;    0 ; U1  E R1 ; U 2   A R2 ; U 3   A R3 , (144)
R1 E R1

lo que, combinado con la Ec. (143), lleva a:

R2 R U U
 1    1 ; 3  1     1  ; 2   ; 3   (1  ) (145)
R1 R1 U1 U1

El espesor de la capa lubricante en cada zona del cojinete queda determinado por la misma
ej
relación que en el convencional (Ec.(76)), esto es, h j  1  cos()  1   j cos() , donde
c
ej es la excentricidad de cada cojinete: ei la del interno y ee la del externo. De igual forma ηi y
ηe representan las correspondientes excentricidades relativas.
Los valores de las excentricidades ηi y ηe, y de la relación de velocidades κ se obtiene de
plantear las ecuaciones de equilibrio de fuerzas en ambas caras del anillo. Por un lado, dado
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 118

que el cojinete interno y el externo deben soportar la misma carga, debe verificarse que la
presión interna integrada en el área interior del anillo sea igual a la presión externa integrada en
el área exterior del mismo. Esto es:

 FX 2  FY 2    FX 2  FY 2  , (146)
R2 R3

lo que lleva a:

 1 2
 1 
2
 1 2
 1 
2

R2   pi sin( ) d      pi cos( ) d     R3   pe sin( ) d      pe cos( ) d    (147)


2 2

 0  0    0  0  

que equivale a:

1
2
 1 
2
 1
2 
2
 1 
2

  pi sin( ) d      pi cos( ) d    1     pe sin( ) d      pe cos( ) d    (148)


0  0   0  0  

donde se ha despreciado la zona de presiones negativas („solución π‟).


A su vez, la carga que soportan estos cojinetes es igual a la carga exterior, W, que recibe el
eje, por lo que debe verificarse que:

 1 2
 1  
2

 L R2 Pc    pi sin() d      pi cos() d     F 2
2
(149)
 0  0  

Por otra parte, las fuerzas de torque sobre el anillo deben estar equilibradas, es decir, las
tensiones de corte del interior y el exterior integradas en sus respectivas áreas, deben ser
iguales. Por ello, integrando sobre las respectivas áreas los términos dominantes del yx , como
corresponde al análisis que se realiza, se obtiene:

u ue
2 2

0 yi d   (1  ) 
y
d (150)
y 0 0 y  he

El conjunto de las tres últimas ecuaciones permite encontrar los valores de ηi, ηe y κ una vez
calculadas las expresiones de los perfiles de presión (Pinkus, 1961). Por otro lado, tanto la
dinámica del cojinete interno como la del externo quedan descritas por las ecuaciones de
conservación adimensionales simplificadas, Ecs. (54) a (56), con p = 0 en  = 0 y  = 2, y las
CB de las componentes de la velocidad:
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 119

Cojinete Interno:
a )  u y 0  
b)  u y  h (  )  1
i
(151)
c )  w y 0  0
d )  w y h ( )  0
i

Cojinete Externo:
a )  u y 0  0
b)  u y h ( )   (1   )
e
(152)
c )  w y 0  0
d )  w y h ( )  0
e

3.7.1 Cojinete infinitamente largo (ILJB)

U1  R1 
2
L
En el caso de   , y considerando Pc    , la integración de los balances da
R R1  c 

como resultado:
Cojinete Interno:

(  1)  2  1 cos  1 sin()


pi  6 (153)
(12  2) 1  1 cos  
2

Cojinete Externo:

(2     v ) 2  2 cos  2 sin()


pe  6 (154)
(2 2  2) 1  2 cos  
2

3.7.2 Cojinete infinitamente corto (ISJB)


L
En este caso  0 , lo que lleva a definir la presión característica modificada
R
2
U1  R1   L 
2

Pc      como se viera en la Sección 5.2. La integración de los balances en este


R1  c   R1 

caso da como resultado:


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 120

Cojinete Interno:

3i sin()(  1)
pi  z (1  z ) (155)
(1  i cos())3

Cojinete Externo:

3e sin()(2     )
pe  z (1  z ) (156)
(1  e cos())3

3.7.3 Comparación con cojinetes convencionales equivalentes

Independientemente de la longitud del CAF en estudio, las comparaciones con los


convencionales equivalentes se efectúan con respecto a dos cojinetes: uno de huelgo c, y uno
de huelgo 2c, todos con igual radio de eje. Siendo así, es de esperar que:
- Al girar el anillo en el mismo sentido que el eje, el caudal de lubricante que circula por el
cojinete interno es siempre mayor al que circularía por un cojinete equivalente de huelgo c con
las dimensiones del cojinete interior. Por ello, el cojinete interno del anillo flotante trabajará
siempre con menos excentricidad que su equivalente.
- La presencia del anillo asegura la existencia de dos superficies sólidas que limitan el flujo
axial de lubricante, por lo que un cojinete corto de anillo flotante siempre deberá trabajar con
menor excentricidad que uno equivalente de huelgo 2c.
Partiendo de la base de que para un cojinete, un mayor número de Sommerfeld, implica
menor excentricidad (y desde el punto de vista estático, equivale a mejor desempeño), resulta
útil evaluar el valor de este parámetro para cada caso. Así, si se toma como base para el
cálculo de S el cojinete equivalente de huelgo c, se tiene:

 N E  R1 
2

Seqc  2 R1 L   (157)
F  c 

Y como la plataforma de equivalencia es la igualdad de la carga, se tendrá entonces para el


cojinete externo del anillo flotante, y de acuerdo con las definiciones en Ec. (145):
3
Se N R 
 A  3    (1  )3 , (158)
Seqc N E  R1 

donde κ y ν son menores que uno. Y para el cojinete equivalente de huelgo 2c sería:

Seq2 c 1
 . (159)
Seqc 4
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 121

Esto muestra que tanto el cojinete exterior del anillo como el equivalente de huelgo 2c,
tienen un número de Sommerfeld menor que el del equivalente de huelgo c. Una evaluación
directa sobre la conveniencia entre el uso de un CAF y el del convencional de huelgo 2c, surge
de analizar el resultado de:
Se
 4 (1  )3   . (160)
Seq2 c

Se ve que, si   1 , el cojinete con anillo es más favorable, mientras que si   1 , lo es el


convencional de huelgo 2c. Dado que se espera que la velocidad del anillo sea
aproximadamente la mitad de la del eje, podría decirse que el cojinete exterior del anillo
trabajaría con un número de Sommerfeld mayor al del cojinete equivalente de huelgo 2c, y se
daría que   1 , sin embargo hay que evaluar los valores de κ y ν para cada caso.
En la Figura 3.15, se presentan las curvas de diferentes parámetros comparando entre un
CAF (con ν=1/50) y uno equivalente de huelgo 2c (empleado para determinar λ), en función de
F
la carga adimensional   , que es proporcional a 1/S.
Pc R1 L

Figura 3.15: Desempeño de cojinetes de anillo flotante infinitamente largo (izq.) e


infinitamente corto (der.) en función de la carga adimensional.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 122

Puede verse que para el caso del cojinete corto, el valor de κ (= U3/U1) permanece
prácticamente constante, y por lo tanto, también lo hace λ. Esto se debe a que en las hipótesis
de solución se asume que el perfil de velocidad tangencial es lineal en el espesor. No sucede lo
mismo para el caso del cojinete infinitamente largo en donde el valor de λ depende del estado
de carga, pasando de valores mayores a uno a valores menores a uno.
Para el caso particular de los turbo-sobrealimentadores, donde suelen usarse los CAF, la
carga adimensional es baja, por lo que resulta conveniente el uso de este tipo de cojinetes,
independientemente de si se trate de un ILJB o un ISJB.

3.8 COJINETE DE ZAPATAS PIVOTANTES EN ESTADO ESTACIONARIO

Como se comentara en los Capítulos 1 y 2, existen cojinetes de muchos diseños, los cuales
han ido surgiendo para aplicaciones específicas buscando diversos beneficios. Por ejemplo, los
cojinetes de zapata pivotante, e incluso los de hoja (ver Sección 3 del Capítulo 1), han surgido
para mejorar la estabilidad de los cojinetes convencionales en ciertas aplicaciones.
La forma más simple de cojinetes de zapata pivotante (“pivoted pad” o “tilting pad”) es la
que permite sólo movimiento recto y consiste en una superficie plana que se desliza sobre otra
pivotante (zapata) como se esquematiza en la Figura 3.16 (Pinkus, 1961; Hamrock et al.,
2004). La inclinación de la zapata queda determinada por las condiciones de operación (carga
W, velocidad U, fluido, etc.) y ubicación del punto de pivoteo, ya que esas condiciones
determinan la distribución de presión y la consecuente ubicación del centro de presión. La
capacidad de variar el ángulo de inclinación, , le otorga al cojinetes de zapata pivotante lineal
mayor estabilidad que la que tiene el sistema equivalente con paredes fijas. La ubicación del
punto de pivoteo se determina a partir del equilibrio de los momentos actuantes sobre la
zapata, en lo que intervienen la fuerza resultante de la distribución de presión en el fluido y la
fuerza de reacción normal a la zapata, además de la de fricción que se suele despreciar.

Figura 3.16: Geometría básica del cojinete de zapata pivotante.


Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 123

En la práctica, el concepto antes descrito de zapata pivotante con flujo lineal se extiende a
una o más zapatas distribuidas sobre un disco o sobre una pared cilíndrica. Estos diseños se
ejemplifican en la Figura 3.17 y se identifican como “cojinete plano de zapatas pivotantes”
(“pivoted-pad thrust bearing”) (Raimondi y Boyd, 1955; Hamrock et al., 2004; Wasilczuk et
al., 2015) y como “cojinete radial de zapatas pivotantes” (TPJB por su nombre en inglés:

Figura 3.17: Imágenes y esquemas representando el cojinete plano de zapata pivotante (izquierda)
y el cojinete radial de zapatas pivotantes (derecha).

“tilting-pad journal bearing”) (Boyd y Raimondi, 1962; Hamrock et al., 2004; Cerda Varela et
al., 2013). En ambos casos, cada sector puede oscilar sobre un punto fijo ante algún cambio en
las condiciones de operación.
El TPJB es una adaptación del cojinete hidrodinámico radial, con el muñón soportado por
un cojinete parcial articulado, o una serie de ellos, por lo que resulta de interés en esta tesis. El
número de zapatas que soporta el rotor, así como sus características geométricas, varía en
función del desempeño deseado. El mejor diseño es el que se basa en zapatas libres de pivotear
tanto axial como tangencialmente. Estos dos grados de libertad permiten el ajuste total de
cualquier error de alineación entre muñón y cojinete. Normalmente las zapatas son todas
iguales y se distribuyen uniformemente a lo largo de la circunferencia. La Figura 3.18
esquematiza dos modelos de TPJBs con múltiples zapatas pivotantes y presenta ejemplos de
ambos. En uno, los pivotes son rótulas esféricas rígidas y en el otro, vástagos flexibles.
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 124

Figura 3.18: Cojinetes de zapatas pivotante con pivote sobre rótulas (a) y
con pivote flexible (b).

Los TPJBs también se pueden clasificar según la posición de las zapatas respecto de la carga
predominante. En este sentido, las configuraciones más comunes son las denominadas “Load
On Pad” (LOP), donde el rotor descarga sobre una única zapata (ver Figura 3.19(a)), y “Load
Between Pads” (LBP), donde el rotor reparte la carga en dos zapatas (Figura 3.19(b)).

Figura 3.19: Cojinetes de zapatas pivotantes con configuración “Load On Pad” (a) y
“Load Between Pads” (b).
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 125

La Figura 3.20 muestra los principales parámetros de diseño generalmente asociados a este
tipo de cojinetes. A partir de ellos se definen dos características distintivas de cada zapata, la
“precarga”, rp, y el “offset”, ambos entre 0 y 1.

Figura 3.20: Esquema de un TPJB mostrando los principales parámetros.

La precarga se obtiene ubicando la zapata de manera de generar un espesor inicial no


uniforme de lubricante. Ella se calcula como

Cb
rp  1  , con Cb  c  Rb  R y C p  R p  R , (161)
Cp

donde, Cb (ó simplemente c, siguiendo la nomenclatura del cojinete tradicional) es la diferencia


entre el radio de cojinete imaginario determinado por los puntos de pivoteo de las zapatas (RB)
y el radio del muñón (R), Cp es la diferencia entre el radio de curvatura de la superficie de la
zapata (Rp) y el radio del muñón. Por otro lado, el offset de una zapata se calcula como:

 pivot
offset  1  , (162)
 pad

donde pad y pivot son los ángulos que definen la extensión angular de la zapata y el ángulo de
ubicación del pivote medido desde el borde de la zapata.
La capacidad portante del TPJB no es sensible a la ubicación del pivote cuando se usan
aceites lubricantes, por lo que en estos casos el pivote se ubica en el centro de la zapata (offset
= 0,5, pivot = pad/2), permitiendo rotación en ambas direcciones. Por otro lado, cuando se
usan fluidos de baja viscosidad, como agua o gases, el pivote se coloca hacia el borde final de
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 126

la zapata (offset < 0,5) de manera de mejorar la capacidad portante (Boyd y Raimondi, 1962).
Cada zapata rota y se alinea en función del perfil de presiones que se genere, lo cual implica
que el espesor de la película fluida para cada zapata es diferente, así como su dependencia con
. La siguiente ecuación muestra la expresión para estimar hk(), el perfil del espesor de la
película de fluido para una zapata k.

h k ( )  C p  ex cos    ey sin    rp cos   kp   Rs k sin   kp  . (163)

Como se observa, el perfil depende de la posición del rotor relativa al centro del cojinete
(posición horizontal, ey, posición vertical, ex) y del ángulo de inclinación de la zapata, , además de
la posición angular del pivote de la zapata, pk, y otras variables geométricas (Gómez et al., 2008,
2013).
Como ya se comentara, los TPJBs se utilizan para mejorar las características dinámicas de
los sistemas rotantes. Ellos eliminan los problemas de inestabilidad debido a que no existen los
coeficientes de elasticidad cruzada que se encuentran presentes en otras geometrías (Childs,
1993). Además, cada zapata puede girar respecto de su pivote, y dado que éste no puede
absorber momentos, la resultante de la acción de la presión en el área de la zapata (fuerza
portante) debe pasar por el centro de rotación. Esto produce que el desplazamiento del rotor se
produzca en una dirección colineal a la de la carga actuante sobre el mismo. Así, por ejemplo,
una carga vertical produce únicamente un desplazamiento en esa misma dirección (ver Figura
3.21), eliminándose así el comportamiento cruzado presente en los cojinetes fijos.

Figura 3.21: Desplazamiento del rotor ante una carga vertical.

A pesar de su alto costo, los TPJBs presentan la ventaja de tener excelentes propiedades
dinámicas. El hecho de que este tipo de cojinetes no provoquen inestabilidades en el rotor hace
Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 127

que sean muy utilizados en ejes flexibles de alta velocidad, los cuales están sujetos a una gran
variedad de desequilibrios, independientemente del apoyo del que dispongan. Bajo estas
circunstancias los TPJBs proveen la mejor disipación ante factores desestabilizadores externos
y han permitido duplicar las velocidades de giro de las grandes turbomáquinas (Nicholas y
Kirk, 1979; San Andrés, 1996; Sim y Kim, 2007; Carter y Childs, 2008; Cerda Varela et al.,
2013). Se usan, por ejemplo, en aplicaciones críticas de grandes máquinas que operan de
continuo con bajo margen de falla (como en hélices de barcos, donde las importantes
deformaciones elásticas que sufre el barco se trasladan en desalineaciones entre los cojinetes
unidos al barco y los ejes de las hélices), y en máquinas que manejan muy altas velocidades con
baja carga (como en compresores centrífugos de alta velocidad) por su muy buena estabilidad.
Dada la importancia de este tipo de cojinetes, y la posibilidad que se dio de realizar un
trabajo experimental con ellos durante el desarrollo de esta tesis, se ha incluido aquí una
presentación básica como precedente del trabajo que se presentará en el Capítulo 6.

REFERENCIAS

Ausas, R., Ragot, P., Bayada, G., Buscaglia, G., Ciuperca, I. y Jai, M., Avances en la Simulación
Numérica de Lubricación Hidrodinámica y el Diseño de Superficies Óptimas, Mecánica Comput.,
Vol. XXVI, pp. 1921-1942, 2007.
Ausas, R., Jai, M. y Buscaglia, G., A Mass-Conserving Algorithm for Dynamical Lubrication Problems
with Cavitation, J. Tribol., Vol. 131(3), 031702, 2009.
Bird, R.B., Stewart, W.E. y Lightfoot, E.N., Transport Phenomena, 2da. Ed., J. Wiley and Sons, 2002.
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Capítulo 3 - Descripción Matemática del Cojinete Hidrodinámico 128

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CAPÍTULO 4

SOLUCIONES ANALÍTICAS
APROXIMADAS PARA
COJINETES CORTOS

Habiendo encontrado las expresiones de los balances de conservación que describen el


flujo incompresible y laminar de un fluido Newtoniano en el cojinete hidrodinámico radial
cilíndrico, y la Ecuación de Reynolds que resulta de la combinación de aquellos para el caso
isotérmico, resta encontrar su solución. Como se viera en el Capítulo anterior, la Ecuación de
Reynolds tiene solución analítica en los casos límite de cojinetes muy cortos (ISJB) o muy
largos (ILJB) pero no para el caso general de los cojinetes de longitud finita. Estas son las
soluciones más ampliamente utilizadas, no sólo por el hecho de ser analíticas sino porque
indican las tendencias y muchas veces fijan los límites de operación de un cojinete
hidrodinámico.
La creciente demanda de máquinas más potentes, eficientes, veloces y pequeñas ha elevado
los estándares de diseño y fabricación. El impacto de tales exigencias sobre los cojinetes
hidrodinámicos ha ido modificando no sólo los materiales de fabricación de las superficies y
la calidad y composición de los lubricantes, sino también su tamaño y geometría. En la
actualidad, el valor de la relación de aspecto (D/L) para un cojinete estándar suele ubicarse
entre ½ y 2, y la tendencia apunta hacia la fabricación de cojinetes cada vez más cortos.
Como es de esperar, son varios los investigadores que han intentado resolver la Ecuación
de Reynolds para cojinetes de longitud finita usando diferentes aproximaciones y realizando
diferentes suposiciones o simplificaciones. En este Capítulo se resumen algunos de los
métodos y soluciones analíticas encontrados en la bibliografía y se propone un nuevo método
basado en teoría de perturbación. También se presentan dos variantes para el tratamiento del
balance de energía a fin de considerar la influencia del cambio de temperatura en el desarrollo
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 130

de la película fluida. En todo el Capítulo se considera sólo situaciones de estado estacionario.

4.1 SOLUCIONES ANALITICAS APROXIMADAS DE LA ECUACION DE


REYNOLDS

La ecuación de Reynolds, Ec. (73) del Capítulo 3, para el caso de fluido Newtoniano
incompresible en régimen estacionario y temperatura constante es:

1   p 3  1  R  3  2 p
2
1 dh
  h    h (1)
2 d  12 2     12  L  z 2

h
con h el espesor relativo de la capa fluida, h   1   cos() ,  la excentricidad relativa,
c
e  X x Z
  ,  la variable angular adimensional,     , y z la dirección axial, z  .
c  R  L
Las variables geométricas que aparecen en esta ecuación son las definidas en la Figura 4.1
donde la única diferencia respecto de las de la Figura 3.1 es que los ejes se han ubicado, por
conveniencia, centrados en el largo del cojinete. Es decir, Z se extiende ahora desde -L/2 hasta
L/2.

Figura 4.1: Geometría de un cojinete hidrodinámico y nomenclatura asociada (a), y


esquema de la sección de flujo equivalente en coordenadas cartesianas (b).

La Ec. (1) es una ecuación diferencial no-homogénea a derivadas parciales que es lineal en
la variable buscada, la presión. Su solución ha sido ampliamente buscada y estudiada pero, sin
embargo, todavía no ha podido resolverse de manera analítica, ni siquiera bajo las
restricciones de flujo isotérmico y fluido Newtoniano. Los intentos de resolverla han llevado a
que existan muy diversas soluciones aproximadas, basadas incluso en analogías eléctricas,
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 131

métodos de relajación, y métodos gráficos o numéricos (Pinkus, 1961; Hamrock et al., 2004;
Szeri, 2011). Asimismo, se cuenta con gran número de formulaciones de soluciones analíticas
que exploran la naturaleza de la Ecuación de Reynolds y los diversos métodos de resolución
de ecuaciones diferenciales que pueden aplicarse a ella. Cabe señalar que la mayoría de estos
intentos contemplan las soluciones de ISJB o ILJB como límite.
Una de las propuestas más conocidas por su extrema sencillez es la que combina las
soluciones del ISJB y el ILJB como si cada campo de presión fuese un elemento elástico en
serie (Reason y Narang, 1982). Es decir, se propone:

1 1 1 .
  (2)
p( , z ) pISJB pILJB

El fundamento de esta metodología se basa en la observación de los perfiles de presión


para cada caso, ya que, a medida que cada una de las soluciones límite se aproxima a la
solución numérica de la Ecuación de Reynolds, la otra tiende a infinito. Esta simple
herramienta heurística predice comportamientos sorprendentemente buenos en un rango
amplio de relaciones de aspecto y excentricidades, y resulta práctica para cálculos a nivel
industrial de parámetros de diseño relacionados con el funcionamiento en estado estacionario
de cojinetes. En base a esta idea se han propuesto correcciones, como la de Hirani y
colaboradores (1997) que formulan:

1 f ( , L D ) g ( , L D)
  , (3)
p( , z ) pISJB pILJB

donde f y g son funciones que ponderan el peso de cada solución límite en función de los
valores de la relación de aspecto y la excentricidad. De esta manera, se pretende construir
tablas más exactas de predicciones que ayuden en el diseño y no involucren cálculos
matemáticos o numéricos engorrosos.
Un enfoque distinto, pero que comparte de alguna manera el concepto, es el que calcula el
vector movilidad (o la correspondiente impedancia) para cojinetes de longitud finita, como la
suma ponderada (en forma vectorial) de las movilidades para las soluciones límite (Childs et
al., 1977; Moes y Bosma, 1981). Esta técnica empírica también permite la obtención de
resultados analíticos razonables y rápidos.
Existen otras propuestas empíricas que surgen del ajuste de datos experimentales o
numéricos, como por ejemplo, la de Bastani y De Queiroz (2010). Estos autores proponen el
uso de funciones correctivas respecto de la capacidad portante del ILJB o el ISJB, para
describir la del cojinete hidrodinámico convencional. Los factores de corrección son
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 132

calculados con expresiones polinomiales que obtienen por ajuste del cociente de valores
numéricos de la fuerza respecto de las expresiones en el ILJB o el ISJB.
En cuanto a soluciones analíticas matemáticamente justificadas, una propuesta que se ha
usado con diversas variantes según el tipo de flujo de lubricación, es la que asume la
existencia de una solución particular y una solución homogénea de la Ecuación de Reynolds,

p  , z   pH  , z   pP  , z  , (4)

donde pH satisface la ecuación homogénea (que contempla sólo los términos que contienen la
presión) y pP es una solución particular, como puede ser la del ILJB (Pinkus, 1961; Sfyris y
Chasalevris, 2012; Chasalevris, 2015). En este caso, la solución homogénea puede pensarse
como un 'factor de corrección' del caso particular. Además, este tratamiento permite aplicar el
método de "separación de variables", pH(,z) = ζ(z) ξ() (Szeri, 2011; Chasalevris, 2015). Este
es un método que se usa frecuentemente en mecánica de fluidos y transferencia de calor y
masa para resolver situaciones de interés práctico (Bird et al., 2002). Al aplicarlo, la ecuación
diferencial a derivadas parciales resultante da lugar a dos ecuaciones diferenciales ordinarias
(una para cada función) que, conjuntamente con las CBs, pueden resolverse usando la teoría
de "Sturm-Liouville" (Bender y Orszag, 1978; Bird et al., 2002; Chasalevris, 2015).
La desventaja de este método, que, por otra parte, es la desventaja de la mayoría de las
soluciones aproximadas, es que el resultado queda expresado en forma de una serie infinita de
productos de funciones, lo que dificulta su aplicación directa. Una alternativa a la serie es el
tratamiento de la solución homogénea por métodos variacionales (Zhang et al., 2014) o
directamente el planteo de soluciones híbridas numérico-analíticas que se obtienen
combinando métodos variacionales e integrales (Santos et al., 2012).
Las aproximaciones más frecuentemente empleadas para resolver la ecuación de Reynolds
son, sin embargo, las que contemplan el uso de métodos de perturbación para obtener
soluciones asintóticas (Eckhaus y De Jager, 1966; Bender y Orszag, 1978; Boas, 2006). Esta
metodología, que será descrita en detalle en la próxima Sección, ha sido usada para encontrar
soluciones aproximadas del flujo de lubricación en cojinetes de diversos tipos. El objetivo
principal en este caso es contemplar la influencia de parámetros no considerados en las
soluciones simplificadas y, de esa manera, extender su rango de aplicación. La limitación de
estos métodos radica en que los resultados encontrados son válidos en un entorno
relativamente reducido de la solución simplificada, por lo que el reto también está en lograr
soluciones aproximadas válidas en el rango más extenso posible.
Así, por ejemplo, se han obtenido soluciones asintóticas por métodos de perturbación
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 133

singular para cojinetes infinitamente largos de patín y de deslizamiento y para cojinetes


escalonados de aplastamiento (squeeze film) contemplando los efectos del borde final y para
alcanzar menores valores de aplastamiento y de relación de aspecto (Gross y Zachmanoglou,
1961; Di Prima, 1968, 1969, 1973; Capriz y Cimatti, 1978; Schmitt y Di Prima, 1978; Ling,
1986). En estos casos se usa el método de 'matched asymptotic expansion' típico de problemas
L
de capa límite, para desarrollar una solución asintótica para la presión para valores de
D
grandes, y así calcular la capacidad portante y parámetros relacionados. En el caso particular
de incluir una discontinuidad en la pendiente, Schmitt y Di Prima (1976) encontraron que esta
técnica les permitió describir no sólo la capa límite en el borde del cojinete, sino también el
desarrollo de una capa límite en la derivada de la presión en el escalón. De igual manera se
han analizado cojinetes cilíndricos infinitamente largos buscando una representación
asintótica explícita, uniformemente válida, de la presión (Gross y Zachmanoglou, 1961;
Tayler, 1968). Tayler (1968) analizó en particular el cojinete radial de longitud finita con
grandes excentricidades. Para ello usó una expansión asintótica interna y una externa al punto
singular de mínimo espesor (excentricidad tendiendo a 1).
De igual manera, otros autores han contemplado los efectos de inercia y curvatura, no
presentes en la Ecuación de Reynolds, en el ILJB, usando diferentes métodos de expansión en
serie (Wannier, 1950; Wood, 1957; Kamal, 1966; Di Prima y Stuart, 1972; Myllerup y
Hamrock, 1994; Kakoty y Majumdar, 1999). En particular, Myllerup y Hamrock (1994)
realizan un detallado y exhaustivo análisis de la aplicación del método de perturbación regular
usando la relación de aspecto de la película fluida como parámetro pequeño. Ellos muestran
cómo este método incluso permite demostrar el efecto no despreciable de la corrección por
curvatura cuando se quieren calcular los términos correctivos respecto de la solución del
ILJB.
En el caso de cojinetes cortos de deslizamiento y cilíndricos de arco parcial, se ha
rectificado la predicción del ISJB linealizando la teoría y desarrollando un análisis asintótico
para corregir los campos de presión cerca de los bordes, donde las condiciones de borde de
presión no se pueden cumplir (Schuss y Etsion, 1981; Buckholz et al., 1984; Buckholz y
Hwang 1986), y resolviendo la ecuación de Euler-Lagrange mediante una aproximación de
perturbación singular para relaciones de aspecto pequeñas (Rohde y Li, 1980) asumiendo una
forma de perfil de velocidad. De hecho, también se han usado series de perturbación regular
para extender el rango de aplicabilidad del ISJB y para cuantificar el alcance de dicha
solución límite (Buckholz y Hwang, 1986) y para calcular el efecto de la desalineación
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 134

(Gómez-Mancilla y Nosov, 2001, 2002).


En relación con los métodos y soluciones antes comentadas, debe tenerse en cuenta que la
Ecuación de Reynolds es una ecuación multi-paramétrica, por lo que las diferentes soluciones
de métodos de expansión en serie tienen limitaciones y restricciones asociadas a los
parámetros elegidos.

4.2 SOLUCIONES USANDO MÉTODOS DE PERTURBACIÓN

4.2.1 Descripción general

La mayoría de los problemas en física e ingeniería están definidos mediante ecuaciones


que dependen de diversos parámetros (densidad, viscosidad, constante de Planck, velocidad
de la luz, carga eléctrica, etc.), de modo que las soluciones arrastran la dependencia con
dichos parámetros. Por otro lado, la mayoría de estos problemas involucran dificultades tales
como ecuaciones de comportamiento no lineal, de coeficientes variables, o condiciones de
frontera no lineales en fronteras complejas conocidas o desconocidas. Por ello frecuentemente
es difícil encontrar la solución exacta del problema.
Cuando los métodos conocidos no permiten obtener soluciones exactas de ecuaciones
diferenciales, o cuando la solución exacta es muy compleja como para que resulte útil,
entonces se debe tratar de determinar una solución aproximada. En particular, los métodos
asintóticos son un conjunto de métodos que permiten encontrar soluciones aproximadas
analíticas que facilitan el estudio de problemas complejos (Bender y Orszag, 1978; Boas,
2006). Las aproximaciones asintóticas son una herramienta muy usada en las matemáticas
aplicadas y en la resolución de problemas físicos.
Los métodos asintóticos pueden dividirse en dos grandes categorías: análisis global y
análisis local. El análisis local busca representar la solución de una ecuación sólo en la
vecindad de un punto (métodos asintóticos propiamente dicho), mientras que el análisis global
persigue la determinación de la solución en todo un dominio y se basan en la existencia de un
parámetro relativamente pequeño (métodos de perturbación).
El procedimiento general de los métodos de perturbación es identificar el parámetro
pequeño (generalmente identificado como ), de manera que cuando  = 0, el problema es
soluble (solución de "orden cero"). La solución global a un dado problema surge, entonces, de
un análisis local (expansión en serie) alrededor de  = 0.
Por ejemplo, la ecuación diferencial
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 135

dy
 y  4 con y (0)  0 (5)
dx

para el caso de un valor muy pequeño de  tiene una solución sencilla por el método de
perturbación. Ella se obtiene proponiendo la serie de perturbación:

y  y0   y1   2 y2  ( 3 ) . (6)

La solución de orden cero, y0, se calcula con  = 0 y haciendo cumplir la CB. En este caso
resulta y0 = 4x. Luego se introduce la expresión de "orden uno" de y en la ecuación diferencial
(y = y0 +  y1), y se eliminan los términos de orden dos para obtener una ecuación diferencial
para y1. En este caso queda y1'+4x = 0, que se resuelve para y1. Y así se continúa hallando una
a una las funciones de la serie en la Ec. (6).
La solución encontrada resulta "local" en  pero global en x. Si  es realmente pequeño, es
de esperar que la solución quede razonablemente bien descripta usando solo unos pocos
términos de la serie de perturbación. De hecho, ya el primer término (y1) resulta de gran
interés, porque permite analizar el efecto que la presencia del término de la ecuación
diferencial en que aparece  tiene sobre la solución de orden cero.
En este tema se debe distinguir entre problemas de perturbación regular y los de
perturbación singular. Un problema de perturbación regular es aquel cuya serie de
perturbación es una serie en potencias de 𝜀 que converge a la solución de orden cero cuando
𝜀 → 0. Un problema de perturbación singular es uno cuya serie de perturbación no toma la
forma de una serie en potencias de 𝜀 o, si lo hace, no converge a la solución de orden cero
cuando 𝜀 → 0. Es decir, se suelen obtener series perturbadas que divergen cuando 𝜀 → 0. En
este caso la solución exacta no existe en 𝜀 = 0.

4.2.2 Aplicación a la Ecuación de Reynolds

En el Capítulo 3 se han obtenido y discutido dos soluciones de orden cero de la Ecuación


de Reynolds, Ec. (1), correspondientes a dos situaciones geométricas particulares: la del ILJB
(L/D→∞, o D/L→0) y la del ISJB (L/D→0), válidas para todo valor de excentricidad relativa,
η. El comportamiento de los cojinetes de longitud finita podría, entonces, describirse mediante
soluciones aproximadas obtenidas empleando métodos de perturbación regular usando D/L, o
bien L/D, como parámetro de perturbación según se desee ´acortar´ el cojinete infinitamente
largo, o ´alargar´ el infinitamente corto, respectivamente.
L R
Como se viera en el Capítulo 3, en el límite de   , o su equivalente  0 , la Ec. (1)
R L
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 136

se reduce a:

dh 1   p 3 
  h  (7)
d  6    

donde la presión ha sido adimensionalizada con:

U  R 
2

Pc    . (8)
R c

La solución de esta ecuación, que describe el ILJB, es:

  2   cos()  sin()
p6 (9)
 2   2  1   cos()  2

al considerar que p = 0 en  = 0.
L
Por otro lado, en el límite de  0 , la Ec. (1) se reduce a:
R

1 dh 1 3  2 p
 h (10)
2 d  12 z 2

una vez que se adimensionaliza la presión con

U  R   L 
2 2

Pc      . (11)
R  c  R

La solución de esta ecuación, que describe el ISJB, es:

3  sin()  1 
p 3 
 z2  , (12)
(1   cos())  4 

donde también se ha considerado que p = 0 en  = 0.


Ambas soluciones podrían englobarse en una única nomenclatura usando como presión de
F P  P0
referencia la presión promedio, Pp  . Es decir, haciendo p  , la Ec. (1) se puede
2 RL Pp

escribir como

1   p 3  1  R  3  2 p
2
1 dh
S   h    h (13)
2 d  12 2     12  L  z 2

U  R 
2

donde S     , es el número de Sommerfeld equivalente al definido en el Capítulo 3


Pp R  c 

( S   2 S ) .
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 137

Las soluciones límite, Ecs. (9) y (12), quedarían entonces respectivamente expresadas
como:

  2   cos()  sin()
p  6 S (14)
 2    1   cos() 
2 2

y
 sin() 1 
p  3 O 3 
 z2  , (15)
(1   cos())  4 

donde O' es el número de Sommerfeld modificado conocido como "número de Ocvirk"


(Dubois y Ocvirk, 1953; McHugh, 1999):

U  R   L 
2 2 2
 L
O      , O  S    (16)
RP C p R    R

L
Como se viera en el Capítulo 3, la Ec. (14), correspondiente a   , es conocida como
R
L
"solución de Sommerfeld", y la Ec. (15), correspondiente a  0 , como "solución de
R
Ocvirk".
En la Sección 1, se mostró que varios autores han utilizado teoría de perturbación para
obtener algún tipo de solución aproximada relacionada con el comportamiento de cierto tipo
de cojinete. Sin embargo, prácticamente ninguno ha utilizado esta robusta herramienta
matemática para describir el comportamiento de cojinetes hidrodinámicos radiales cilíndricos
de longitud finita en flujo laminar. De hecho, sólo Buckholz y Hwang (1986) la usaron para
describir el comportamiento global del flujo en cojinetes cortos simples extendiendo la teoría
del ISJB, y Gómez-Mancilla y Nosov (2001, 2002) en cojinetes cortos desalineados. Como se
comentara al inicio del Capítulo, la mayoría de los cojinetes estándar que actualmente se
construyen tienen relaciones de aspecto entre ½ y 2, y la tendencia es hacia la fabricación de
cojinetes cada vez más cortos. Si además se tiene en cuenta que la resolución de las
ecuaciones de conservación se simplifica notoriamente al asumir que la relación longitud a
diámetro tiende a cero (L/D→0), surge que el análisis de cojinetes de longitud nula es una
herramienta útil para la estimación del comportamiento de cojinetes hidrodinámicos
modernos.
En el caso de Buckholz y Hwang (1986), estos autores propusieron el análisis de la
ecuación de Reynolds para cojinetes de longitud finita mediante la perturbación regular de la
presión, empleando como parámetro de perturbación al cuadrado de la relación de aspecto,
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 138

2
L
  . Para ello, adimensionalizaron la ecuación de Reynolds para estado estacionario, de
D
manera de escribirla como:

dh   3 p  3  2 p
2  2 h h (17)
d      2

donde:

P  P0 L 2Z X
p ;  ;  ;  (18)
U  R   L 
2 2
D L R
3    
R  c  R

y h  1   cos( ) .
Puede apreciarse que la presión característica utilizada por estos autores se corresponde
con la de un ISJB (además de incluir un factor de 3). La expansión en serie de la presión que
ellos proponen es, entonces:

p  p0   2 p1   4 p2  .... (19)

donde p0 es la solución de orden cero (λ = 0) dada por la ecuación diferencial (equivalente a la


Ec. (10)):

dh  2 p0
2  h3 , (20)
d  2

cuya solución se corresponde con la solución de Ocvirk para ISJB, con las CB: p0  1  0 y

p0  1  0 ,

 sin( )
p0 
(1   cos( )) 4
3
1
1 2  . (21)

Por otra parte, para órdenes superiores, la Ec. (17) resulta en:

 2 pk 1 1   3 pk 
 3 h  con k  0,1, 2,... (22)
 2
h    

luego de mantener sólo los términos dominantes (al eliminar el término de orden λ frente a los
otros dos). La solución de esta ecuación es relativamente sencilla ya que, conocida p0, la
solución de orden uno, p1, sale directamente de integrar respecto de la dirección axial, y así
sucesivamente para los términos de mayor orden. Por otro lado, también se observa que cada
presión es expresable como:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 139

pk  Fk   Gk   con k  0,1, 2,... (23)

y por comparación con las Ecs. (21) y (22), se deduce que:

 sin( )
F0 
1
4
1 2  y G0  
1 dh

h d (1   cos( ))3
3
(24)

d 2 Fk 1 1  d  3 dGk    
 Fk   y Gk 1    h  . (25)
d 2 h 3  d  d  

La expresión analítica de la presión que resulta de reunir las Ecs. (19), (21) y (23) es:

 sin( ) 1 
p  ,   
(1   cos( )) 4
3 1 2    2k
Fk   Gk   con k  0,1,2... (26)
k 1

donde las funciones Fk y Gk resultan de resolver las Ecs. (25). Las Fk son de la forma
k 1
Fk   Ci 1   2 
i
con los valores de Ci determinados empleando las CB axiales
i 1

Fk  1  Fk 1  0 , y las Gk se obtienen de derivar las expresiones trigonométricas. Así, para

el orden uno es:

1
1   2   1   2 
1 2
F1  
12 48
(27)
 sin   3 2  2 2 cos    4 cos( )  1
2

G1    
1  5 cos    10 2 cos    10 3 cos    5 4 cos     5 cos  
2 3 4 5

La presión queda entonces representada por:

 sin( ) 1
p  ,   
(1   cos( ))3 4
1   2  
1 2

 1   2   1   2   sin   3 2  2 2 cos    4 cos( )  1


1

2

 2  
12 48
 (28)
1  5 cos    10 2 cos    10 3 cos    5 4 cos     5 cos  
2 3 4 5

 O  4 

Cabe mencionar que los términos de orden superior de la Ec. (26) tienden a cero para
excentricidades bajas, pero no sucede lo mismo cuando se manejan excentricidades relativas
cercanas a la unidad. En ese caso, los términos de orden superior divergen en lugar de
converger. La justificación a ese comportamiento se dará posteriormente cuando se compare
el método propuesto en este trabajo de tesis con el aquí presentado, sin embargo se puede
acotar que esta divergencia ocurre porque éste flujo es, en realidad, un problema multi-
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 140

paramétrico. Para corregir esta divergencia, los autores propusieron un escalado más riguroso
de la ecuación de Reynolds considerando que la relación de aspecto, λ, y la excentricidad
relativa, , son del mismo orden de magnitud. De esta manera logran resaltar el hecho que la
componente de flujo Poseuille en la dirección del deslizamiento se torna importante en
cercanías del espesor mínimo de película para altas excentricidades. Ellos reemplazaron la

variable adimensional  por  *   , lo que amplifica la importancia de la dirección


1 

h
circunferencial cuando  tiende a 1. Este tratamiento genera la aparición del factor en
1 
los términos que contienen derivadas de la presión, y este nuevo factor resulta de orden uno
en cercanías del espesor mínimo de película ya que h  1   cuando    . En esa

condición, se puede considerar que 1    es de O = λ. No obstante, el método pierde

generalidad ya que permite un análisis sólo local, y los autores no profundizaron en los
resultados generados con este escalado.
Los resultados de Buckholz y Hwang en cuanto al comportamiento de la presión para
cojinetes cortos contemplando el efecto correctivo del término de orden uno respecto de la
solución de Ocvirk se mostrarán en los apartados siguientes, en comparación con los
resultados del método propuesto en esta Tesis.

4.2.3 Nueva Solución

Como se comentara anteriormente, el estudio de la solución de Ocvirk cobra importancia


para la evaluación de las propiedades de los cojinetes dada la importante tendencia al uso de
cojinetes cortos. Dubois y Ocvirk (1953) sugirieron que la aproximación del ISJB podría
usarse hasta relaciones de aspecto de orden uno. Sin embargo, los estudios experimentales
posteriores han demostrado que la suposición de L/D→0 resulta justificable sólo en cojinetes
con valores de L/D menores a ~1/8 para toda excentricidad. Aún así, en la práctica, la
suposición de ISJB se suele usar para L/D hasta ~1/2 y excentricidades hasta 0,75 (San
Andrés, 2006).
Observando la Ec. (13) puede apreciarse que hay tres parámetros que rigen el
comportamiento del sistema: el número de Sommerfeld, la relación longitud a radio al
2
L
cuadrado,   , y, menos directamente, la excentricidad relativa, , a través del espesor de la
R
capa fluida. Tradicionalmente, el comportamiento de los cojinetes se lo relaciona con el
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 141

número de Sommerfeld, sin embargo, en el análisis de cojinetes cortos resulta más


conveniente trabajar con el número de Ocvirk, Ec. (16). Como ya se viera, el número de
Sommerfeld representa la relación entre la presión característica de los cojinetes de longitud
infinita y Pp (fuerza proyectada por unidad de área) mientras que el número de Ocvirk
corresponde a la relación entre la presión característica de los cojinetes cortos y Pp.
Cabe mencionar que, tradicionalmente, el número de Sommerfeld fue definido utilizando
la velocidad de rotación en RPS (Sommerfeld, 1904; Pinkus, 1961; Hamrock et. al, 2004; San
Andrés, 2006), lo que lleva a la definición usada en el Capítulo 3, esto es:

 N  R 
2 2
Pc R
S       , (29)
2 Pp 2 Pp c Pp  c 
mientras que también se puede usar la definición planteada en la Sección anterior,

Pc   R  U  R 
2 2

S        . (30)
Pp Pp  c  RPp  c 
En esta Sección se usará esta definición (la de la Ec. (30)), y la equivalente del número de
Ocvirk (que por simplicidad se la identificará directamente con O en lugar de O'):

U  R   L 
2 2

O     . (31)
RPp  c   R 

Los comentarios anteriores deben tenerse en cuenta al comparar con resultados de la literatura
ya que puede existir un factor de 2π de diferencia.
2
L
Reordenando la Ec. (13) y multiplicando por   , resulta:
D

1  L    p 3  1 3  2 p
2
1 dh
O  2   h  h , (32)
2 d  3  D      12 z 2

que contiene la ecuación para cojinetes infinitamente cortos,

1 dh 1 3 2 p
O  h . (33)
2 d  12 z 2

Observando esta ecuación, puede notarse que para que se cumpla la igualdad, el orden de
magnitud de O debe ser 1, y el de S debe ser (D/L)². Esto limita la validez de la solución a
valores de S elevados (L/D pequeños), lo que es consistente con la intención planteada de
analizar cojinetes cortos.
A continuación se presentará una nueva solución de la Ecuación de Reynolds para
cojinetes cortos en estado estacionario y flujo isotérmico de fluido Newtoniano mediante el
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 142

2
L
método de perturbación regular usando la relación de aspecto   como parámetro de
D
perturbación, ε. Lo novedoso del tratamiento que se plantea es que se propone la expansión en
serie no solo de la presión, p, sino también del número de Ocvirk, O. Esta decisión se tomó
sobre la base que el número de Sommerfeld (o el de Ocvirk) es una medida adimensional de
la presión de referencia y esta cambia al cambiar el largo del cojinete (ver Ecs. (8) y (11)),
siendo función de L/D. Se espera, de esta manera, que el campo de presión resultante de
considerar sólo los primeros términos de las series se aproxime al real hasta mayores
relaciones de aspecto y/o excentricidades que cuando se usa sólo la expansión de la presión.
Las variables geométricas que se usarán en la derivación son las definidas en la Figura 4.1.
Como se dijera, el método propuesto se basa en la expansión en serie de p y O, esto es:
2 4
L L
p  p0    p1  O    p  p0   p1  O  2  (34)
D D
2 4
L L
O  O0    O1  O    O  O0   O1  O   2  (35)
D D

y reemplazando en la Ec. (32) tomando sólo los dos primeros términos de ambas series, se
tiene:

dh 2   3 p0   3 
2
 p0   p1 
O0   O1    h  h . (36)
d  3     6 z 2

que contiene dos términos de orden cero y tres de orden . Dejando sólo los términos de orden
cero, es decir, haciendo tender a 0 el parámetro de perturbación, se obtiene:

dh  3  2 p0
O0  h , (37)
d 6 z 2

de donde sale la solución de orden cero de Ocvirk ya vista, esto es:


1   sin(πΘ)
p0  3O0   z 2  . (38)
4  1   cos(πΘ)
3

dp0
Las CB usadas para obtener este perfil de presión son p0 = 0 en z = -1/2 (borde) y 0
dz
en z = 0 (mitad del largo). Este campo de presión satisface automáticamente las CB azimuta-
les, esto es, p0 = 0 en  = 0 y  = 1.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 143

El cálculo de p1 se hace a partir de la Ec. (36), a la que se le resta la Ec. (37), es decir, a
partir de la ecuación diferencial:

dh 2   3 p0   3  2 p1
O1  h  h . (39)
d  3     6 z 2

donde p0 está dada por la Ec. (37). A partir de esta ecuación se obtiene la expresión de p1,
implícita en O0 y O1. La misma, resulta:

2  1 sin(π)  22 sin(2π)  14 23 sin(3π) 


p1  (40)
3 cos(π)  4 cos(2π)  5 cos(3π)  6 cos(4π)  7 cos(5π)  8

donde:

1  
O0
4
 5  24 z 2  16 z 4   2  72   1 1  4 z 2   4  2 
3O
2
2  O0  5  24 z  16 z   6 O1 1  4 z 
2 4 2

3  80  1203  105


4  802  404 (41)
5  403  55
6  104
7  5
8  16  802  304

Las expresiones de O0 y O1 salen de la definición del número de Ocvirk, Ec. (31), para lo
cual se necesita calcular Pp, la carga o capacidad portante proyectada por unidad de área:

W
Pp  , (42)
LD

donde

W  Fx 2  Fy 2 , (43)

Fx y Fy son las componentes de la fuerza realizada por el flujo sobre el rotor (que es
igual y opuesta a W ya que c<<R) en las respectivas direcciones X e Y. Como se viera en
el Capítulo 3 (Ecs. (90) y (91)), estas fuerzas se calculan como
1/2 1
Fx  LR   P cos(πΘ) d  dz
1/2 0
1/2 1
(44)
Fy  LR   P sin(πΘ) d  dz
1/2 0
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 144

Reuniendo las Ecs. (42) a (44), y considerando que p = (P- P0)/Pp, se tiene:
2 2
4  1/2 1   1/2 1 
     p0   p1  cos(πΘ) d dz       p0   p1  sin(πΘ) d dz  , (45)
 2
 1/2 0   1/2 0 

que se puede expresar como:


2 2
4    1/2 1 
1/2 1
   0 0
2  1/2
p cos(πΘ) d dz 

   0
 1/2 0
p sin(πΘ) d dz  

 1/2 1 1/2 1

 2    p0 cos(πΘ) d dz   p cos(πΘ) d dz  
1 (46)
 1/2 0 1/2 0

 1/2 1 1/2 1

 2    p0 sin(πΘ) d dz   p sin(πΘ) d dz 
1  O  2 
 1/2 0 1/2 0

Considerando primero los términos de orden cero de esta ecuación se tiene:


2 2
4  1/2 1   1/2 1 
   0 p cos(πΘ) d  dz      p0 sin(πΘ) d  dz  , (47)
 2
 1/2 0   1/2 0 

que permite calcular O0 al reemplazar p0 por la expresión en la Ec. (38). Así, el término
dominante del número de Ocvirk resulta:

4 2
O0  (48)
 42  2  4 I 02

donde:

sin 2 ( )
1
  1  2  e I0   d (49)
0
(1   cos(  )) 3

Considerando ahora los términos de orden  de la Ec. (46), es:

 1/2 1 1/2 1

0     p0 cos(πΘ) d dz  p1 cos(πΘ) d dz 
 1/2 0 1/2 0 
(50)
 1/2 1 1/2 1

    p0 sin(πΘ) d dz 1/2 0 p1 sin(πΘ) d dz 
 1/2 0

que permite calcular O1 considerando que p0, p1 y O0 están dados por las Ecs. (38), (40)-(41)
y (48)-(49). El término de orden uno del número de Ocvirk resulta entonces:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 145

2 32 1  2   22 5 I 0    2  72  I s11 


O1  O0 (51)
5 2  2 5 I 0    4  2  I s11 

donde  e I0 están dados en la Ec. (49) y el resto de las funciones son:

 sin 2 ( )
1
    4 I s12  I s13  I s11   d
0
denom
sin( ) sin(2) sin( ) sin(3)
1 1
I s12   d I s13   d (52)
0
denom 0
denom
con
denom  3 cos( )  4 cos(2)  5 cos(3)  6 cos(4)  7 cos(5)  8

Los coeficientes i son los definidos en la Ec. (41).


El método propuesto será identificado en el análisis que sigue como ―Perturbación-P&O‖,
haciendo alusión al hecho que, ambos, la presión y el número de Ocvirk han sido expandidos
en serie para extender la solución del ISJB para describir cojinetes de longitud finita. Los
resultados del método propuesto serán comparados con predicciones numéricas y con los de
otras dos expansiones de perturbación en las que sólo la presión es expandida en serie. En
una, que llamaremos ―Perturbation-P0‖, p1, será calculada usando sólo el término dominante
del número de Ocvirk, O0, lo que equivale a hacer O1 = 0 en la Perturbación-P&O. Este
método produce un perfil de presión que no satisface la Ec. (45) pero que es de orden . El
motivo para incluir esta predicción en el análisis es que la comparación entre la Perturbación-
P&O y la Perturbación-P0 permite examinar el efecto de O1 en el método propuesto. La otra
expansión a considerar es aquella en que el número de Ocvirk, O, se calcula directamente,
introduciendo la expresión expandida de la presión, p0 + p1, en la Ec. (45). Esta metodología,
que llamaremos ―Perturbación-P‖, produce un O que es función de , por lo que da lugar a un
perfil de presión que no es de orden ε, ya que p = p0(O) +  p1(O). De hecho, el término de
orden cero de la presión no coincidirá con la solución del ISJB cuando se considere más de un
término en el cálculo de p. Esta solución es equivalente a la utilizada por Buckholz y Hwang
(1986) cuando se consideran sólo dos términos.
En las Secciones que siguen se presentan los resultados de perfiles de presión, número de
Ocvirk y capacidad portante, tensión en la pared y fricción, y perfiles de velocidad y caudal,
correspondientes al método de Perturbación-P&O, comparándolos con la solución de Ocvirk
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 146

(solución ISJB), la solución numérica de la Ecuación de Reynolds 1, y las predicciones de las


otras dos expansiones de perturbación antes comentadas. La comparación se realiza para
relaciones L/D hasta 1 y excentricidades entre 0 y 1.

4.2.4 Número de Ocvirk

La Figura 4.2 presenta los componentes del número de Ocvirk de la Perturbación-P&O


calculados con las Ecs. (48) y (51) en función de la excentricidad relativa, . Ambas
funciones tienen la típica forma de ―S‖ del número de Sommerfeld. Se puede observar que O0
coincide con la solución del ISJB descrito en el capítulo anterior, difiriendo con la curva (b)
de la Figura 3.7 en el factor 2. La solución de primer orden, por su parte, tiene valores que
producen un aumento relativo de O respecto de la solución de orden cero, que es más grande a
excentricidades chicas que a  grandes.

100

O0
O1

10

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.2: Componentes de orden cero y orden uno del número de Ocvirk según el método de
Perturbación-P&O en función de la excentricidad relativa.

1
El mecanismo usado para la solución numérica de la Ecuación de Reynolds se comentará en el Cap. V, cuyos
resultados se usan en este capítulo para comparar con las soluciones analíticas aproximadas.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 147

El número de Ocvirk completo, O = O0 +  O1, de la Perturbación-P&O se calcula


combinando los componentes del número de Ocvirk de la Figura 4.2. La Figura 4.3 muestra
estos resultados para cuatro valores de L/D y los compara con la solución de Ocvirk (que
coincide con la Perturbación-P0), la predicción de la Perturbación-P, y los resultados
numéricos de Raimondi y Boyd (Raimondi y Boyd, 1958) y de resolver la ecuación de
Reynolds, Ec. (32), según la metodología que se describirá en el próximo Capítulo. La
diferencia entre la solución numérica de Raimondi y Boyd y la que aquí se presenta radica en
la CB aplicada para la presión. Mientras que Raimondi y Boyd usaron la CB de Reynolds (ver
Capítulo 3), en la solución numérica obtenida para esta comparación se usa la CB de Gümbel,
que es la empleada en las soluciones analíticas aproximadas.

2
10
3.4

L/D = 1/8 3.0


3.0

1 2.6
10 2.6

2.2 2.2
0.46 0.48 0.50 0.52 0.46 0.48 0.50 0.52
O

0
10

ISJB (O0)
-1
10 Perturb.-P (O)
Perturb.-P&O (O0+O1)
Solucion numérica de Ec. (32) L/D = 1/4
Sol. num. de Raimondi y Boyd
-2
10
102

101
O

0
10

-1
10

L/D = 1/2 L/D = 1


-2
10
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
 
Figura 4.3: Número de Ocvirk en función de la excentricidad relativa calculado
con distintos métodos para diferentes valores de L/D.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 148

Como se puede observar, todos los resultados coinciden cuando L/D0 y/o cuando 0.
De hecho las curvas son prácticamente indistinguibles en L/D = 1/8. A medida que la relación
de aspecto y la excentricidad aumentan, la solución de Ocvirk tiende a subestimar cada vez
más el valor de O (comparar la solución del ISJB con la solución numérica). Se observa que
cuando el valor de L/D aumenta, las curvas se separan, siendo el número de Ocvirk calculado
por el método Perturbación-P&O el que más se mantiene próximo a la solución numérica. De
hecho, los resultados de la Perturbación-P&O son prácticamente coincidentes con los valores
numéricos a L/D = 1/4 pata todo , coinciden hasta casi   0,6 a L/D = 1/2, y hasta   0,3 a
L/D = 1. La distancia entre la solución del ISJB y las predicciones del método de Perturbación-
P&O se debe al valor de O1, cuyo aporte lleva a una leve sobreestimación de O a 
relativamente grandes, que aumenta cuando L/D aumenta (aunque prácticamente
indistinguible en la escala de valores de la Figura 4.3 en gran parte del rango cubierto). El
número de Ocvirk de la Perturbación-P, que es siempre mayor que O0+O1 del método aquí
propuesto, muestra una mejora respecto de la solución del ISJB a bajas excentricidades en el
rango de aplicabilidad de la solución de Ocvirk, pero da resultados no realistas fuera de este
rango.
Otra manera de presentar la información de la Figura 4.3 es para valores de excentricidad
relativa constante y en función de la relación de aspecto. La Figura 4.4 ilustra estos resultados
para  = 0,5. Como es de esperar, la solución de Ocvirk no varía con L/D mientras que la
solución numérica y la del método de Perturbación-P&O aumentan cuando L/D aumenta. Se
observa que, para la excentricidad relativa elegida, el valor de O de la Perturbación-P&O es

ISJB
=0.5 Perturbación-P&O
Solucion numérica
1
10
O

0
10
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
L/D
Figura 4.4: Número de Ocvirk en función de la relación de aspecto para  = 0,5.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 149

prácticamente coincidente con la solución numérica hasta L/D  0,65, siendo la solución de
Ocvirk correcta para L/D < 0,2. La corrección introducida por O1 indudablemente mejora el
valor de O, aun cuando existe sobreestimación cuando L/D aumenta
Una tercera manera de comparar los resultados es siguiendo un criterio similar al usado por
Pandazaras y Petropoulos (2005), esto es, calculando las excentricidades relativas a las cuales
se dan ciertos valores del número de Ocvirk en función de la relación de aspecto. En la Figura
4.5 se presentan los resultados para O = 100, 10 y 1, siendo las predicciones de la solución de
Ocvirk (y la del método de Perturbación-P0) constantes, ya que los O no son función de L/D.
A medida que la relación de aspecto aumenta, el resultado numérico y del método de
Perturbación-P&O se separan del ISJB pero resultan coincidentes a altos O (bajas
excentricidades) y muy similares en números de Ocvirk de 10 y 1 (excentricidades ya bastante
cercanas a 1 en este último caso).

0
10
O=1

O = 10

ISJB
10-1
Perturbación-P&O
Solución Numérica

O = 100

10-2
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
L/D
Figura 4.5: Excentricidad adimensional en función de la relación de aspecto para
tres valores distintos del número de Ocvirk.

4.2.5 Perfiles de presión

La Figura 4.6 muestra los perfiles de las componentes de presión, p0 y p1, predichos por el
método de Perturbación-P&O en z = 0 para distintos valores de excentricidad relativa. Ellos
fueron calculados con las Ecs. (38) y (40) usando los valores de O0 y O1 que se mostraron en
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 150

la Figura 4.2. La solución de orden cero define el mismo comportamiento que el descrito en el
Capítulo anterior para cojinetes cortos, con un máximo en el perfil de presión que se desplaza
hacia la zona de espesor mínimo de película cuando la excentricidad aumenta. La solución de
primer orden, por su parte, presenta curvas que, en general, tienden a incrementar el valor de
la solución de orden cero para ángulos pequeños y reducirla para ángulos grandes. En
concordancia con lo esperado, el efecto es más notorio a medida que aumenta la excentricidad
relativa.

 = 0.9
6
p0

 = 0.1
2

0 .

0
 = 0.1
-4
p1

-8

-12  = 0.8

-16
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.6: Perfiles de presión correspondientes a las soluciones de orden cero y uno en z =0.

Además, la Figura 4.6 permite observar que, a excentricidades pequeñas e intermedias, la


corrección de orden uno tiene el efecto de desplazar levemente la curva de p0 asemejándola a
una correspondiente a una excentricidad levemente inferior (aumenta p0 a ángulos intermedios
y la baja a  grandes, cerca del espesor mínimo de lubricante). A excentricidades grandes, la
corrección impuesta por p1 también se torna importante, al punto que, a relaciones de aspecto
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 151

grandes, se predicen valores negativos de presión a  grandes. La Figura 4.7 ilustra este
comportamiento para valores de relaciones de aspecto entre 0,45 y 0,89 (correspondientes a
(L/D)2 entre 0,2 y 0,8, respectivamente). Como se puede observar, a partir de relaciones de
aspecto de 0,4 comienzan a aparecer los primeros valores de presión negativas a  cercanos
a 1 y >0,8. Luego, a medida que L/D aumenta, los valores de presión se hacen más negativos
en la zona de  cercanos y mayores a 0,9.

6 6
=0.2 =0.4 =0.8
(L/D=0.45) =0.8 (L/D=0.63)
4 4
p0 + p1

=0.1 =0.1
2 2

0 0

-2 -2
8 8
=0.6 =0.8
6 (L/D=0.78) =0.8 6 (L/D=0.89) =0.8
p0 + p1

4 =0.1 4 =0.1

2 2

0 0

-2 -2
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
 
Figura 4.7: Perfiles de presión en función de la posición azimutal predichos por
el modelo de Perturbación-P&O para relaciones de aspecto mayores a 0,45.

A modo de ejemplo, en la Figura 4.8 se comparan los perfiles de p() predichos por la
aproximación del ISJB y los distintos métodos de perturbación para L/D = 0,5 y  = 0,5.
También se incluye la solución exacta de la ecuación de Reynolds obtenida numéricamente.
Todos los perfiles fueron calculados en z = 0. Se observa que, para las condiciones selec-
cionadas, todos los perfiles son cualitativamente correctos, aunque el que más se aproxima a
la solución numérica es el predicho por la Perturbación-P&O, al menos hasta   0,75. La
solución de Ocvirk subestima la presión hasta   0,7, comenzando a bajos ángulos con una
variación de la presión con  menor que la esperada para compensar luego con una pendiente
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 152

más aguda a mayores ángulos que producen la sobreestimación de la presión a partir de  


0,7. El método de Perturbación-P0, que usa O0 en el cálculo de p1 (es decir, equivale a la
Perturbación-P&O con O1 = 0), es el que globalmente predice valores de presión más alejados
de los resultados numéricos. Se observa una leve mejora respecto del ISJB a ángulos
pequeños ( < 0,45) pero luego sobreestima significativamente la presión a ángulos mayores,
cuando p1 se hace relativamente grande y negativa. Cabe recordar que, el uso forzado de O =
O0, hace que la integral de este perfil no satisfaga el cálculo de la capacidad portante, por lo
que tampoco lo hace Pp, que es la presión con que está adimensionalizada p. Este método se
incluye en la comparación porque también entrega resultados de orden uno y permite analizar
el efecto de O1 en los cálculos.

ISJB
Perturb.-P0
Perturb.-P
Perturb.-P&O
Soluc. Numérica
2
p

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.8: Comparación de perfiles de presión para z = 0, L/D = 0,5 y  = 0,5.

En el método identificado como Perturbación-P (equivalente al uso de dos términos en la


serie calculada por Buckholz y Hwang (1986)), el número de Ocvirk es calculado
expandiendo en serie sólo la presión. Como se puede ver, la introducción de un término
correctivo de la presión da lugar al comportamiento correcto, en el sentido que si se compara
con la solución de Ocvirk, la presión comienza variando más rápidamente con la posición
tangencial. Sin embargo la corrección es excesiva, y la solución de Perturbación-P termina
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 153

sobreestimando la presión en todos los ángulos hasta   0,8, para luego subestimarla a
mayores ángulos.
Los resultados de la Figura 4.8 muestran que la predicción de la Perturbación-P&O es la
que más se aproxima a la solución numérica, captando mejor la física del flujo, al menos en la
relación de aspecto y excentricidades medias que se consideran en este ejemplo. Este método
predice un campo de presión que prácticamente coincide con la solución exacta hasta   0,4
y se mantiene como la más cercana hasta   0,6. De hecho, si se calcula la suma de las
diferencias entre los valores de los logaritmos de las presiones predichas por los distintos
métodos y los de las calculadas numéricamente en 0 <  < 1, resulta:

 log p
i
i  log pi ,num  ... 1.55 ( ISJB) ; 0.687 ( Pert.  P & O) ; 2.29 ( Pert.  P )

al considerar los  cada 0,05 (se usan los logaritmos de las presiones para llevar a todos los
valores al mismo orden de magnitud). Como se puede observar, el mínimo valor de la suma
de diferencias corresponde a la Perturbación-P&O, seguido de la aproximación del ISJB. Es
más, el perfil de la solución propuesta presenta una diferencia en max, es decir, en la posición
en la que se da pmax, de aproximadamente 0,03, siendo el error porcentual en la magnitud de
pmax de 1.3%, mientras que la solución de Ocvirk se excede en un 8.6%.
La Figura 4.9 presenta un análisis más completo de las capacidades y limitaciones del
método propuesto. En ella se incluyen los perfiles de presión calculados en z = 0 en función de
la relación de aspecto (con  = 0,5) y de la excentricidad relativa (con L/D = 0,5) en tres
posiciones distintas de Θ. Como se puede observar, la solución de Ocvirk coincide con la
numérica en los tres ángulos considerados sólo a muy bajas relaciones de aspecto (L/D < 0,1 a
 = 0,5) y excentricidades ( < 0,05 a L/D = 0,5). Estos valores aumentan si se disminuye  o
L/D respectivamente, y viceversa. El método de Perturbación-P0, por su parte, no resulta, en
general, apropiado. Sólo en ángulos pequeños, y un rango intermedio de excentricidades, este
método presenta una leve mejora respecto de la solución de Ocvirk, independientemente de la
relación L/D. Indudablemente, O1 juega un papel fundamental en el progreso que representa el
método de Perturbación-P&O.
El método de Perturbación-P, por otro lado, mejora la predicción del ISJB en los tres 
simultáneamente en L/D < 0,25-0,3 (para  = 0,5) y η < 0,2-0,3 (para L/D = 0,5). Fuera de estos
rangos, sobreestima la presión y rápidamente diverge a valores no reales. De hecho, de
acuerdo a los resultados de la Figura 4.9, en un análisis global, la aproximación de ISJB
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 154

1.0


ISJB
Perturb.-P0
1.0 Perturb.-P
Perturb.-P&O
Soluc. Numérica
p

p
0.5
0.5

 = 0.2
0.0 0.0
2.5 2.0

  = 0.5
2.0 1.5
p

1.5 p 1.0

1.0 0.5

0.5 0.0
3.5 3.0

3.0

2.0
2.5
p
p

2.0
1.0

1.5
  = 0.7
1.0 0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
L/D 
Figura 4.9: Perfiles de presión adimensional para tres diferentes posiciones tangenciales
en función de la relación de aspecto (izq.) para η = 0,5, y en función de
la excentricidad relativa (der.) para L/D = 0,5. En todos los casos, z = 0.

realiza mejores predicciones de p(Θ) que los métodos de perturbación identificados como
Perturbación-P y Perturbación-P0. Por otro lado, el método aquí propuesto, mejora
notablemente las predicciones de la solución de Ocvirk. La presión calculada con la
Perturbación-P&O coincide con la obtenida numéricamente en un rango más de amplio de
L/D y η, y da resultados realistas fuera de esos rangos. De hecho, la presión predicha por este
método es prácticamente igual a la calculada numéricamente para L/D < 0,35 (para  = 0,5) y η
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 155

< 0,35 (para L/D = 0,5) en todo Θ, rango que se hace más extenso a Θ pequeños.
La variable que resta analizar es la funcionalidad de la presión con la dirección axial, z. La
solución de Ocvirk, Ec. (38), predice una dependencia parabólica, pz2, mientras que la
corrección de orden uno del método de Perturbación-P&O tiene una dependencia de tipo pz4
(ver Ecs. (40) y (41)). La Figura 4.10 muestra las predicciones del ISJB (que coinciden con

3
Soluc. Numérica
=0.5
Perturb.-P&O =0.7
ISJB L/D=0.5
2
p

=0.5
1

=0.2

0
-0.4 -0.2 0.0 0.2 0.4
3
=0.5
L/D=1 =0.5
2

L/D=0.5
p

1
L/D=0.25
L/D=0.125
0
-0.4 -0.2 0.0 0.2 0.4
2
=0.5
=0.2 L/D=0.5

=0.5
p

=0.7

0
-0.4 -0.2 0.0 0.2 0.4
z
Figura 4.10: Perfiles de presión adimensional en función de la dirección axial para diferentes
posiciones tangenciales (arriba), relaciones de aspecto (centro) y excentricidades relativas (abajo).
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 156

las de orden cero del método de perturbación propuesto) junto a las de Perturbación-P&O y la
solución numérica de la Ecuación de Reynolds, para -1/2<z<1/2 y distintas combinaciones de
posición azimutal, , excentricidad, , y relaciones de aspecto, L/D.
Como se puede observar, todos los perfiles tienen una simetría que no dista mucho de la
forma parabólica de la solución de Ocvirk en cada caso. En cuanto a las posición relativa de
las curvas, ésta es la misma que la comentada en las figuras previas para datos
correspondientes a z=0. Se vuelve a notar que, en general, la aproximación de Ocvirk
subestima los perfiles de presión y que la corrección impuesta por el término de orden uno es
en la dirección adecuada (aumentando p en la mayoría de las condiciones estudiadas), aun
cuando en general termina sobreestimando el valor de presión.
En cuanto a la forma de los perfiles, la Figura 4.11 muestra, a modo de ejemplo, el
cociente de los perfiles de presión obtenidos para =0,5, =0,5 y L/D=0,5 con el método de
Perturbación-P&O y por solución numérica, respecto del perfil de orden cero (ISJB). Las
diferencias respecto del perfil parabólico son realmente pequeñas (distancia de los símbolos
respecto de las líneas sólidas delgadas). El gráfico incluye también el cociente entre el perfil
predicho por el método de perturbación (círculos vacíos) y la solución numérica (círculos

1.3
Perturb.-P&O

Soluc.Num.
p/pISJB

1.2

1.1

-0.4 -0.2 0.0 0.2 0.4


z
Figura 4.11: Cociente de los perfiles de presión calculados mediante solución numérica y usando
el método de Perturbación-P&O respecto del correspondiente a la aproximación de Ocvirk.
La línea sólida inferior corresponde al cociente del perfil de perturbación respecto de la
solución numérica. Los cálculos corresponden a =0,5, =0,5 y L/D=0,5.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 157

llenos) mostrado con una línea sólida (línea inferior). Como se puede ver, la dependencia con
z del perfil real es levemente más marcada que la del tipo pz4 predicha por el método de
Perturbación-P&O.

4.2.6 Capacidad portante

La carga o capacidad portante, W, se obtiene en forma directa de las Ecs. (31) y (42) una
vez calculado el número de Ocvirk, quedando:

U LR  L
2 2

W 2     , (53)
O  c  R

donde O es el número de Ocvirk dado por las soluciones de los diferentes métodos de cálculo
y presentados en la Figura 4.3 para determinadas relaciones de aspecto. La Figura 4.12
presenta las correspondientes curvas de W adimensionalizada, W',
2
W 8L
W     ,
 
(54)
UL R c
2
OD

que básicamente corresponden a la inversa de las presentadas en la Figura 4.3. En el caso de


la Perturbación-P&O, la expresión analítica de W se obtiene usando O = O0 +  O1 con las
expresiones de O0 y O1 calculadas con las Ecs. (48) y (51) respectivamente. Coincidiendo con
los comentarios de la Figura 4.3, se observa que las predicciones del método propuesto
resultan muy buenos, siendo excelentes para toda excentricidad a bajos L/D. Los valores de
W' predichos comienzan a separarse de los calculados numéricamente a partir de   0,6 para
L/D = 1/2, y de   0,3 para L/D = 1.
Como se observa, la capacidad portante calculada numéricamente es siempre menor a la
predicha por la teoría del cojinete infinitamente corto, con una diferencia que aumenta a
medida que la excentricidad y la relación de aspecto aumentan. En ese sentido, la corrección
de primer orden introducida por el método de Perturbación-P&O es en la dirección correcta,
aunque termina subestimando el valor.
Resulta interesante observar, además, que los datos de la Figura 4.12 enfatizan el concepto
ya conocido del efecto de lubricación en los cojinetes. Se ve que para que la excentricidad
relativa pase de casi nula a casi uno, la carga debe aumentar unas 4 décadas.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 158

102
Perturbación-P&O
Solucion numérica de Ec. (32)
101

L/D = 1
0
10
1/2
W'

1/4
10-1

1/8
-2
10

ISJB

-3
10
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.12: Capacidad portante en función de la excentricidad relativa calculada
con distintos métodos para diferentes valores de L/D.

4.2.7 Tensión sobre la pared y fricción

De las componentes de tensión de corte presentes en este flujo, sin duda la más importante
es asociada al gradiente de la velocidad en la dirección principal de movimiento
circunferencial respecto de la dirección transversal (dirección del espesor de la película). En
particular, resulta de interés calcular la tensión de corte en la pared en movimiento, esto es:

VX U u
 YX    , (55)
Y h
Y h c y h

que en forma adimensional se identifica como:

 hc u
  . (56)
U y h

Este esfuerzo corresponde a una primera integración (en dirección y) del balance de cantidad
de movimiento adimensional en dirección Θ (ver Ec. (64) del Capítulo 3) evaluado en la
pared en movimiento. Para la zona 0 <  < 1, es:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 159

u  1  L 2 p h 1 
   
y h   O  R   2 h  . (57)
 
Esta expresión muestra que la tensión tiene un aporte del flujo Couette de arrastre, que
cobra más importancia cuanto menor es el espesor de la película, y otro debido al campo de
presión generado. Este último será un aporte positivo a Θ chicos, cuando la presión aumenta
p
a medida que Θ aumenta, y negativo,  0 , a Θ grandes. En el ángulo de presión máxima

el aporte del flujo Poiseuille es nulo.
La Figura 4.13 muestra la distribución de tensión de corte en la pared del eje en función de
la posición circunferencial, correspondiente a los perfiles de presión de la Figura 4.8. De
igual manera, la Figura 4.14 presenta las distribuciones de  en función de L/D y ,
correspondiente a los perfiles de presión de la Figura 4.9. La información contenida en estas
figuras demuestra que las capacidades y limitaciones del método de Perturbación-P&O son
las mismas al momento de predecir tanto la presión como la tensión de corte.

3.0
ISJB
Perturb.-P0 y Perturb.-P
Perturbac.-P&O
Soluc. Numérica

2.0
T

1.0

L/D = 0.5

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.13: Esfuerzo de corte adimensional en función de la posición tangencial
para  = 0,5 y L/D = 0,5, en z = 0.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 160

2.5 1.3

 = 0.2


2.0 1.2

T
1.1
T

1.5

1.0 1.0

0.5 0.9
4 4

 = 0.5

3 3
T
T

2 2

1 1
4 7

6
3 = 0.7
5
T

2 4

3
1

 2

0 1
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
L/D 
Figura 4.14: Esfuerzo de corte adimensional para tres posiciones tangenciales diferentes
en función de la relación de aspecto (izq.) para η = 0,5, y en función de la excentricidad
relativa (der.) para L/D = 0,5. En todos los casos, z = 0.

Coincidiendo con los comentarios previos, la solución de Ocvirk resulta correcta al


momento de describir el comportamiento de cojinetes muy cortos y de poca excentricidad.
Los métodos de Perturbación-P y Perturbación-P0 dan como resultado los mismos perfiles de
esfuerzo de corte, al menos en el rango de valores reales de O de la Perturbación-P. Esto se
debe a que p(Θ) tiene la misma expresión analítica en ambos casos, que es proporcional al
correspondiente O, por lo que la Ec. (57) da el mismo resultado.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 161

De acuerdo con los resultados de las Figuras 4.13 y 4.14, nuevamente el método de
Perturbación-P&O da resultados cercanos a la solución numérica en un rango mucho más
amplio que la aproximación de ISJB. La solución de perturbación obtenida con el método
propuesto coincide con la solución numérica hasta L/D de al menos 0,4 en los tres ángulos, y
la mejora fuera de ese rango en prácticamente todas las condiciones analizadas. La desviación
respecto de la solución numérica, al igual que ocurre en los demás métodos, se hace más
notable a Θ grandes, sobre todo al aumentar la relación de aspecto. Esto se debe a que cuanto
p
menor es el espesor de la película fluida (Θ grandes) el efecto del valor de la se hace

más notable. Recordar que esta derivada es máxima y negativa en Θ cercanos a 1 (ver Figura
4.8), e incluso pasa por cero y luego se hace positiva cuando el perfil de presión alcanza
valores negativos (ver Figura 4.7). Cabe señalar que éste es un resultado que se vería muy
afectado por un cambio en la CB de p en Θ = 1, donde seguramente mejoraría al poner una CB
p
sobre el valor de en Θ = 1.

La integración de la tensión de corte en la pared sobre toda la superficie del cojinete
permite calcular la fuerza de fricción, Ff, que el fluido realiza sobre el mismo,
2 1/2
Ff     h  RL dz d  (58)
0 1/2

y el correspondiente coeficiente de fricción, f , definido como el cociente de la fuerza de


fricción relativa a la capacidad portante,

Ff
f  . (59)
F
Combinando luego esta ecuación con las Ecs. (56) y (58), y las definiciones de O y Pp
dadas en Ecs. (31) y (42), resulta


2
2 1/2 R  c 
f    O     dz d  (60)
0 1/2 2  L R

o, lo que es lo mismo

2 1/2 
2
R L
f    0 1/2 O  dz d  (61)
c R 2

Esta integral se puede resolver en dos partes al considerar que  está dada por la Ec. (56)
en el rango 0 <  < 1, y asumiendo que en 1 <  < 2 sólo existe flujo Couette (como si la
presión fuera constante y nula),
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 162

R L  u 
2
1 1/2 2 1/2 1
f    O
c R 2 0 1/2 y dz d   2 O 
1 1/2 h
dz d  , (62)
h

que, en combinación con la Ec.(57), y reordenando, resulta en:

p
2
R L 1 1/2 1 2 1/2 1
f   
c R 
0 1/2
h
 h
dz d    O
2  0 1/2 h
dz d  (63)

Esta ecuación queda formada por dos términos, el primero, de orden , es correctivo del
segundo, que es dominante. Este segundo término corresponde al flujo por arrastre sobre toda
la superficie del eje, mientras que el primero se refiere al efecto del gradiente de presión en la
sección convergente del flujo en el cojinete. Por otro lado, esta relación muestra que el lado
izquierdo de la ecuación tiene que tener el mismo orden de magnitud que el término
dominante de la derecha, ya que sólo hay tres términos en la igualdad. Esto significa que el
2 2
R L R R
producto f   es de orden cero, y el factor f es de orden   .
c R c L
2
R L
Analizando la Ec. (63) también se observa que el valor de f   para la aproxima-
c R
ción del ISJB (L/D  0) coincide con el término de orden cero de los métodos de
Perturbación-P0 y Perturbación-P&O (usando O0). No así con el de Perturbación-P, que se
basa en el uso de O, calculado de la integración de fuerzas usando la presión expandida. Los
términos correctivos, de orden uno, de los métodos de Perturbación-P y Perturbación-P0 están
dados por el primer término integral de la Ec. (63) usando la expresión de orden cero de la
presión, p0. En cambio, el método de Perturbación-P&O contempla un término adicional de
primer orden, el que se obtiene de reemplazar O por O0 +  O1 en la segunda integral. Es
decir:
Para el ISJB:
2
R L 1 2 1/2 1
f     O0
c R 2  0 1/2 h
dz d 

(64)

Para Perturbación -P0:

p0
2
R L 1 2 1/2 1 1 1/2
f     O0
c R 2  0 1/2 h
dz d    
0 1/2
h
 h
dz d   O ( 2 ) (65)
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 163

Para Perturbación -P:

p0
2
R L 1 2 1/2 1 1 1/2
f    O
c R 2 
0 1/2 h
dz d    
0 1/2
h
 h
dz d   O ( 2 ) (66)

Para Perturbación -P&O:


2
R L 1 2 1/2 1
f     O0
c R 2  0 1/2 h
dz d  
(67)
 1 1/2 p 1 2 1/2 1 
+     h 0 dz d    O1 0 1/2 h dz d   O( )
2

 0 1/2  h 2

h
que se resuelven con h   1   cos() y la expresión de p0 dada en la Ec. (38).
c
La Figura 4.15 muestra el coeficiente de fricción adimensional en función de la
excentricidad para los cuatro valores de L/D usados en las Secciones anteriores. Estas figuras
también incluyen los resultados de la solución numérica de la Ecuación de Reynolds y de la
solución numérica de Raimondi & Boyd. Se observa que para L/D = 1/8, los coeficientes
predichos son prácticamente indistinguibles a todas las excentricidades. Lo mismo ocurre a 
pequeños en las otras relaciones de aspecto, aunque el rango de coincidencia entre las
predicciones decrece a medida que L/D aumenta.
El término de primer orden en la solución de Perturbación-P0 (generado por la variación
azimutal de p) aumenta ligeramente el valor del coeficiente de fricción del ISJB, el cual es
aún muy bajo comparado con la solución exacta, principalmente para grandes valores de L/D.
El método de Perturbación-P da resultados más próximos a la solución numérica, sobre todo
hasta relaciones de aspecto de aproximadamente 0,5, pero luego se aleja y termina generando
resultados no reales a excentricidades que rápidamente decrecen al aumentar L/D. Las
mejores predicciones son las que se obtienen con el método de Perturbación-P&O, que
coinciden casi exactamente con los resultados numéricos, y hasta logran predecir
satisfactoriamente el factor de fricción para valores de L/D > 1 y   1. El método de
Perturbación-P&O, al contemplar la expansión de ambos, la presión y el número de Ocvirk
(una medida de la presión media adimensional), es el que mejor captura la naturaleza del flujo
en el cojinete hidrodinámico.
Finalmente, la Figura 4.16 muestra curvas del coeficiente de fricción en función de la
relación de aspecto para tres valores constantes del número de Ocvirk. Este método ya fue
usado para relacionar las variables geométricas en función de este parámetro operativo
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 164

3
10

L/D = 1/8 L/D = 1/4


2
10
f R/c (L/R)2

101
ISJB
Perturbación-P0
Perturbación-P
100
Perturbación-P&O
Soluc. Numérica de Ec. (32)
Soluc. Num. de Raimondi y Boyd
-1
10
103

L/D = 1/2 L/D = 1


2
10
f R/c (L/R)2

1
10

0
10

-1
10
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
 
Figura 4.15: Coeficiente de fricción adimensional en función de la excentricidad
para distintas relaciones de aspecto.

(Figura 4.5) correspondiendo a la propuesta de Pandazaras y Petropoulos (2005). Así como la


Figura 4.5 muestra que distintos valores de O determinan diferentes rangos de excentricidad
que deben usarse en el rango de 0 < L/D < 1, la Figura 4.16 muestra que esos valores del
número de Ocvirk determinan también diferentes rangos del coeficiente de fricción. Como es
2
R L
de esperar, a medida que O decrece, la excentricidad aumenta y el coeficiente f  
c R
decrece. La figura muestra que, a bajos valores de L/D, todas las curvas coinciden en todos los
números de Ocvirk, pero que, a medida que la relación e aspecto aumenta, las curvas
operacionales se separan. La aproximación de ISJB predice valores constantes en cada O
mientras que los otros métodos generan curvas cuyos valores aumentan a medida que L/D lo
hace. También se aprecia que, cuanto menor es el valor de O, mayor es la separación relativa
de las curvas, y que, coincidiendo con los resultados previos comentados, el método de
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 165

Perturbación-P&O es el que sigue más de cerca la solución numérica de la Ecuación de


Reynolds.

3
10

O = 100

ISJB
Perturb.-P0
2
f R/c (L/R)2

10 Perturb.-P&O
Soluc. Numérica

O = 10

101

O=1

0
10
0.0 0.5 1.0
L/D
Figura 4.16: Coeficiente de fricción en función de L/D calculado
para tres valores de número de Ocvirk.

4.2.8 Caudal de fluido

El fluido lubricante es constantemente introducido en el cojinete hidrodinámico a través de


un orificio central o ranura con un caudal que iguala el caudal con que sale por los bordes (en
z = 1/2). Por lo tanto, el caudal de fluido que debe suministrarse al cojinete, Qs, se puede
calcular integrando la velocidad axial en las secciones de salida. Para una de ellas sería:
2 h 2 h
UcR 2
Qs    VZ Z  L /2
R dY d   
L
w dy d  (68)
0 0 0 0 z 1/2

donde se ha considerado que el O(y) es c, y el O(VZ) es UR/L (ver Ec. (26) del Capítulo 3).

Por otra parte, el perfil de velocidad axial surge de la integración de la ecuación de


conservación de cantidad de movimiento en dirección z, lo que resulta en la Ec. (67) del
Capítulo 3. Expresando esa ecuación en base a la nueva presión de referencia, Pp (ver inicio
de Sección 2.3), es:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 166

1  L  p 2
2

w  
2O  R  z
y h y   . (69)

Reemplazando la Ec. (69) en la (68), y usando U = 2RN, resulta:


1 h
UcL p  2 RNcL 1 p
Qs   
2O z
 
y 2  h y dy d   
6 O h
3

z z 1/2
d , (70)
0 0 z 1/2 0

donde se ha considerado que p=0 en la sección divergente del cojinete. El caudal


adimensional, qs, será:

Qs  2 3 p 1

6O 0 z z 1/2
qs   h d . (71)
RNcL

Para la aproximación de ISJB, el cálculo de caudal resulta muy sencillo ya que, de acuerdo
con la Ec. (38), es:

dp0 sin(πΘ)  sin(πΘ)


 3O0  3O0 . (72)
dz z 1/2 1   cos(πΘ) 3
h3

que introducida en la Ec. (71), resulta en:

qs ,Ockirk   (73)

Este resultado coincide con la predicción de orden cero del método de Perturbación-P&O.
Para encontrar la corrección de orden uno del caudal es necesario operar sobre la Ec. (71).
Para ello,

 ( p0   p1 )
1

h d
3

Qs ,P&O  3 p
2 1
2 z
6O 0 z z 1/2
qs ,P&O   h d    0 z 1/2

RNcL 6 O0   O1
(74)
p p
1 1

0 h z0 d    h 1 d
3 3

2 z
 z 1/2 0 z 1/2
6 O0   O1

que se puede multiplicar y dividir por O0-O1 de manera que en el denominador quede una
expresión de orden cero con corrección de orden dos (despreciable al calcular los términos de
orden uno). Así:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 167

p p1
1 1

0 h z0 d     h3 d
3

 2
z O0   O1
qs ,P &O  z 1/2 0 z 1/2

6 O0   O1 O0   O1
 1 3 p0 1
p1 
  h d     h3 d   O0   O1 


2  0 z z 1/2 0
z z 1/2  
6 O   2O1
0
2 2
(75)
p0 p1 p0
1 1 1
O0  h 3 d    O0  h 3 d    O1  h 3 d   ( 2 )
2
z z z
 0 z 1/2 0 z 1/2
2
0 z 1/2

6 O 0

 2  1 3 p0 p p 
1 1 1
1 O
6  O0 0 z 
=  h d   h3 1 d    12  h 3 0 d   ( 2 )
z 1/2
O0 0 z z 1/2
O0 0 z z 1/2 

Lo que lleva a:

qs,0 P&O  qs,Ockirk   (76)

2  1 1 3 p1 O1 3 p0
1

qs ,1 P&O    h d  2  h d  
6 O
 00 z z 1/2
O0 0 z z 1/2 
. (77)
 2 3 p1
1
O
  h
6O0 0 z z 1/2
d   1 qs ,0
O0

Los resultados de caudal de lubricante de la solución numérica exacta de la Ecuación de


Reynolds y de la aproximación de Ocvirk y el método de Perturbación-P&O se presentan en
la Figura 4.17 en función del número de Ocvirk. Como se puede observar, el caudal
adimensional lateral, qs, aumenta a medida que la excentricidad aumenta. Esto se debe a que
la presión en el centro del cojinete relativa a la presión exterior aumenta. Por otro lado,
también se observa que la predicción de la aproximación de Ocvirk subestima el caudal
lateral. A medida que L/D aumenta, qs disminuye. En este sentido, la predicción del método
de Perturbación-P&O representa una mejora respecto del ISJB, aunque, como sucede con
otros parámetros, introduce una corrección demasiado grande y termina subestimando el
caudal.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 168

L/D = 1/8 L/D = 1/4


0
10
qs

10-1 ISJB
Perturbación-P&O
Soluc. Numérica de Ec. (32)

L/D = 1/2 L/D = 1


0
10
qs

-1
10

0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
 
Figura 4.17: Caudal de suministro adimensional en función de la excentricidad,
calculado para distintos valores de L/D.

4.2.9 Discusión del método propuesto

El mecanismo de cálculo propuesto se basa en la utilización del método de perturbación


regular para obtener una solución analítica aproximada de la ecuación de Reynolds en
cojinetes relativamente cortos, tomando como parámetro de perturbación a la relación (L/D)2.
La novedad del método reside en que la expansión en serie se hace sobre la variable de la
ecuación, p, y también sobre uno de los parámetros de la misma, el número de Ocvirk (O),
manteniendo como solución de orden cero la del cojinete infinitamente corto (ISJB). La
propuesta se fundamenta en el hecho que el número de Ocvirk es una presión media
adimensional y que el orden magnitud de esta presión varía con la relación de aspecto.
En el desarrollo presentado se han analizado las principales variables del sistema: presión y
tensión de corte, así como los parámetros de funcionamiento que surgen de la integración de
las mismas: capacidad portante, fricción y caudal de suministro. En el estudio se ha
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 169

considerado la variación de estas variables y funciones con respecto a la posición azimutal y


axial (cuando corresponde) y con respecto a la relación de aspecto (hasta L/D=1) y la
excentricidad relativa.
Los resultados obtenidos mediante el método propuesto son comparados con los
correspondientes a la solución de Ocvirk, al método de perturbación expandiendo sólo la
presión, y los resultados exactos obtenidos mediante la solución numérica de la ecuación
diferencial gobernante Así se infieren los siguientes límites en cuanto a la correcta
descripción del comportamiento de cojinetes cortos:

Método L/D = 1/8 L/D = 1/4 L/D = 1/2 L/D = 1


ISJB η <~ 1 η <~ 0,6 η <~ 0,2 η→0
Perturb.-P η <~ 1 η <~ 0,5 η <~ 0,3 η→0
Perturb.-P&O η <~ 1 η <~ 0,9 η <~ 0,6 η <~ 0,4

En particular, en el caso de variables calculadas mediante la integración del campo de


presión o de tensión, como la capacidad portante, el factor de fricción y el caudal lateral, e
incluso el número de Ocvirk mismo, la mejora en cuanto a la ampliación del rango de
precisión en la predicción es grande. El factor de fricción, por ejemplo, es bien descrito
incluso para cojinetes con relación de aspecto de hasta 1 y excentricidades medias a altas.
Se concluye, entonces, que el considerar el número de Ocvirk como una variable
expandible produce mejoras notables en la descripción analítica de los campos de flujo de
cojinetes hidrodinámicos, e incluso mejoras sobresalientes en el cálculo de la capacidad
portante y el coeficiente de fricción.
Por otro lado, como ya se comentara, se observa que la corrección que representa el incluir
los términos de orden uno de p y O respecto de la solución de Ocvirk, tiende a ser mayor a la

necesaria, sobre todo a medida que  y/o L/D aumentan. Esta es una conclusión típica de la

aplicación del método de perturbación para encontrar soluciones analíticas cuando se


mantiene sólo el primer término corrector de las serie, el de orden uno. Este término suele
captar la naturaleza del fenómeno despreciado por la solución de orden cero, pero la falta de
otros términos de la serie, hacen que la corrección sea relativamente brusca (Bender y Orszag,
1978; Deen, 1998; Boas, 2006).
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 170

4.3 ANANÁLISIS TERMOHIDRODINÁMICO DE COJINETES CORTOS

Como ya se comentara, la teoría de lubricación hidrodinámica isotérmica es extensamente


utilizada para determinar el comportamiento de cojinetes hidrodinámicos. Sin embargo, a
medida que aumentan las necesidades desde el punto de vista tecnológico, las condiciones de
operación a las que se ven sometidos los cojinetes se hacen más severas. Esto implica, en
general, mayor carga unitaria y velocidad de rotación, ocasionando que la temperatura del
fluido lubricante varíe notablemente como consecuencia de la disipación de energía por
efectos viscosos. Dado que las propiedades del fluido son función de la temperatura, sobre
todo la viscosidad, cuanto más severas sean las condiciones de operación de un cojinete,
menos certera será la predicción de su funcionamiento utilizando la hipótesis de flujo
isotérmico. Por ende, se necesita la solución conjunta de los balances de cantidad de
movimiento, masa y energía para poder obtener perfiles más exactos de presión y
temperatura.
En esta Sección se presenta la solución analítica semi-acoplada de las ecuaciones de
conservación para el caso del cojinete corto lubricado con un fluido Newtoniano con
viscosidad variable con la temperatura. Se usan para ello dos planteos diferentes. El sistema
es semi-acoplado porque se puede resolver primero el perfil de temperatura, el cual luego
afecta al perfil de presión a través de la viscosidad. Lo novedoso del tratamiento radica en la
incorporación de una temperatura promedio representativa como variable al momento de
resolver el sistema de ecuaciones, lo que disminuye el grado de no-linealidad.
El sistema en estudio se muestra en la Figura 4.18. Este es equivalente al considerado en
las Secciones previas, con la salvedad que ahora se necesita especificar la posición donde se
suministra fluido a temperatura T0 a la película lubricante, señalada con el ángulo  en la
Figura.
Como se viera en el Capítulo 3 a través de las Ecs. (54) a (57), las ecuaciones de
conservación adimensionales que describen el flujo de un fluido Newtoniano de densidad, ,
y capacidad calorífica, Cv, constantes, para c<<R, son:

u v  R  w
2

BM: 0    (78)
x y  L  z

p  2u
BCM (X): 0    2 (79)
x y
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 171

Figura 4.18: Geometría de un cojinete hidrodinámico y de su equivalente en coordenadas


cartesianas, en la que señala la ubicación del ingreso de lubricante al sistema.

p  2 w
BCM (Z): 0    (80)
z y 2
2 2
t t t  R  t  2t  u   R   w 
2 2

BE: u v   w  2       (81)
ţ x y  L  z y  y   L   y 

donde se había considerado la viscosidad del fluido  constante, el número de Brickman de

U  R 
2

orden 1, las temperatura y presión características, o de referencia : Tref  2


 Cv R  c 
y

U  R 
2

Pref    , y las adimensionalizaciones:


R c

X Y Z VX Vy Vz
x ; y ; z ; u ; v ; w (82)
R c L U V W

c R
con V  U y W U .
R L
Permitiendo que la viscosidad varíe con la temperatura, y considerando el uso del orden de
magnitud de VZ y la presión característica correspondientes a cojinetes cortos, esto es,

U
2 2
L R  L
W U y Pref      , respectivamente, las ecuaciones para flujo no-isotérmico
R R  c  R
en estado estacionario resultan:

2
Dado que en esta sección se usa el subíndice ´c´ en Tc para referenciar la temperatura del ´cojinete´, se usará el
subíndice ´ref´ para los valores característicos, o de referencia, de la presión y la temperatura.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 172

1 u v w
BM: 0   (83)
  y z

1  L  p  2u
2

BCM (X): 0     f 2 (84)


  R   y

p 2w
BCM (Z): 0    f (85)
z y 2

 u t t t    2t   u 2  L 2  w 2 
BE:         y 2   f         , (86)
z 
v w
 y    y   R   y  

kR
donde   , siendo k la conductividad del fluido. El parámetro  sería equivalente a
Uc 2  Cv
la inversa del número de Péclet (Pe) multiplicado por la relación radio a huelgo, es decir,
1 Uc  Cv  c  c
    Pe   . Cabe recordar que el Balance de Cantidad de Movimiento en
 k R R
c
dirección y no se incluye ya que, al ser de orden de magnitud , permite asumir que la
R
presión no depende de esta coordenada. Con la misma justificación, en las ecuaciones
anteriores se ha supuesto, además, que la viscosidad en la película fluida tampoco depende de
la dirección y, quedando definida por

  0 f (87)

donde f sería una función de las coordenadas axial y azimutal, f(,z), que depende de la ley de
variación de la viscosidad con la temperatura escogida, y 0 es la viscosidad a la temperatura
T0. La presión y la temperatura características quedan, entonces, definidas por:

P  P0 U R  L
2 2

p con Pref  0     , y
Pref R  c  R
(88)
T  T0 U R
2

t con Tref  0   .
Tref  Cv R  c 

Al ingresar el lubricante por la ranura (ver Figura 4.18), tanto los perfiles de velocidad
como de temperatura se verían afectados. El cociente entre la distancia necesaria para
desarrollar el perfil térmico y la requerida para el perfil de velocidad estaría determinada por
Pe
el cociente de los números de Péclet y de Reynolds,  Pr , donde Pr es el número de
Re
Prandtl. La longitud característica que debería usarse tanto en el Pe como en el Re en este
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 173

cálculo, es el diámetro del cojinete, ya que las longitudes características para desarrollar los
perfiles están sin duda relacionadas con el perímetro del eje. Siendo así, sería PeD>>1 y
ReD >>13. Además, es de esperar que el Pr >> 1, como ocurre típicamente en los líquidos no-
metálicos como glicerol y aceites, aún a altas temperaturas (Holman, 1999; Bird et al., 2002).
Se deduce así que el perfil de velocidad se desarrolla sensiblemente más rápido que el
térmico. Sin duda, representar esta condición matemáticamente es una tarea compleja que
sólo puede analizarse en forma numérica, por lo que no será abordada aquí.
Volviendo al sistema de ecuaciones, dado que ni p ni f dependen de y, las ecuaciones de
conservación de masa y cantidad de movimiento, Ecs. (83) a (85), pueden integrarse
fácilmente en el espesor de la película fluida. Para llevar a cabo esta operación se requieren
las condiciones de borde sobre las superficies del eje, en y  h () , y del cojinete, en y = 0.
Para las componentes de la velocidad se tiene:

u y 0  0 ; u y h  1
1 dh
v y 0  0 ; v y h  . (89)
 d
w y 0  0 ; w y h 0

Para la temperatura, sin embargo, las condiciones de borde no son simples ni se puede
esperar que exista una temperatura uniforme en el espesor de fluido. De hecho, el mecanismo
de transmisión de calor entre el lubricante y las paredes que lo contienen, puede pensarse
asociado a diferentes mecanismos y, por lo tanto, expresarse de diversas formas. Por un lado,
se transmite calor desde el lubricante al cojinete, el cual es conducido por el cuerpo de éste
hacia el exterior, donde otro fluido lo recibe y transporta (aire del ambiente o fluido de
refrigeración). Sin embargo, en general, el valor de este flujo de calor suele ser pequeño si se
lo compara con el que es transportado por convección por el mismo lubricante. Bajo esta
suposición el cojinete puede considerarse, entonces, adiabático. Esto es:

t
0 . (90)
y y 0

Asimismo, del otro lado de la capa lubricante se encuentra la superficie del muñón. Esta se
podría asumir isotérmica ya que el muñón se mueve a alta velocidad tangencial y la

3
Para los cojinetes estudiados, el número de Reynolds con base en el huelgo se corresponde al establecido en la
Teoría de Lubricación, es decir Rec≈1. Como (R/c)>>1, resulta que ReD>>1.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 174

conductividad del eje suele ser elevada comparada con la del lubricante. Es decir, al girar
rápido, un mismo punto de la superficie atraviesa zonas de distinta temperatura en un breve
lapso de tiempo, alcanzando una temperatura ―media‖ de la vuelta, TM. Esto plantea, sin
embargo, un problema cuando se desea determinar el flujo de calor entre el lubricante y el
muñón. Se puede esperar, sin embrago, que dado que el eje es cilíndrico y al ser su
temperatura exterior constante, las isotermas dentro del mismo sean círculos concéntricos.
Esto indicaría que el flujo de calor entre el lubricante y el eje es el mismo para cualquier valor
de . No obstante, esta conclusión es poco factible y el argumento de temperatura constante
sobre el eje se torna difícil de sostener sin la existencia de una capa límite térmica o algún tipo
de evolución del perfil térmico sobre el muñón donde se compatibilicen las temperaturas y sus
derivadas entre el fluido lubricante y la superficie móvil. Para intuir dicho comportamiento
conviene analizar el BE de la Ec. (86). En este balance, para que el término conductivo
(primero de la derecha) sea de orden uno, el parámetro  también debe ser de orden uno, y el
R
Pe debe ser de orden   , que es >> 1. Ello indica la preponderancia del flujo térmico
c
convectivo frente al difusivo (Bird et al., 2002).
Una alternativa viable, que se usará en este trabajo de tesis, es recurrir a una condición de
borde de tipo convectiva en que la densidad de flujo de calor interfacial se expresa como el
producto de un coeficiente medio superficial de transmisión de calor, , y la diferencia de
temperaturas entre la superficie, TM, y el seno del fluido, Tb (´bulk temperature´). Así, se
tiene:

t  1  t 1
t (, h, z )  tM y   k       tM  tb  , (91)
y h  k  y h k

Tb  T0 T  T0
donde tb  y tM  M .
Tref Tref

Para poder determinar los campos de presión y temperatura son necesarias, además, CBs
en las coordenadas  y z en las que se especifiquen la presión y temperatura de suministro, la
presión exterior y las condiciones de simetría. Estas son:

t (   , y, z )  0 ; p(   , z )  0 ; p(, 1 2 )  0
t p , (92)
0 ; 0
z  , y ,0 z  ,0

donde  es el ángulo entre el origen de coordenadas y el suministro de aceite (ver Figura


4.18). Respecto de la cavitación, se emplea por simplicidad la CB tipo Gümbel, p(1<<2, z) =
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 175

0, y se asume que en la zona divergente del flujo la presencia de gas, ya sea aire o vapor del
lubricante, afecta sólo a la presión (Suganami y Szeri, 1979), despreciando el impacto
energético del cambio de fase.
Al integrar los balances de masa y cantidad de movimiento en el espesor de la película,
utilizando las correspondientes CB, se tiene:

1  L  p 2
2

BCM(): u   
2 f  R  
y

y  hy  ,
h
 (93)

1 p 2
BCM(z): w
2 f z

y  hy ,  (94)

v 1 u w
h h h
1 dh
BM: 0 y dy    0  dy  0 z dy   d  (95)

En función de estas ecuaciones, si se desea conocer el comportamiento de un cojinete (ε,


P,T ) en función de su geometría (R, L, c, ), propiedades del fluido ((T), , Cv), velocidad
de rotación () y carga aplicada (W), debería establecerse un diagrama de cálculo como el
que se muestra en la Figura 4.19.
De acuerdo con este esquema, dada una carga externa aplicada sobre el rotor, se propone
una excentricidad tentativa y una distribución de viscosidad y se resuelven los balances de las
Ecs. (93-95) para determinar la presión. Posteriormente debe aplicarse el Balance de Energía
para obtener el perfil de temperatura asociado a la distribución de presión obtenida. En este
esquema de cálculo, el criterio global de convergencia se logra cuando la carga aplicada al
cojinete se ―iguala‖ a la que es capaz de soportar. Si no se cumple la igualdad, se modifican la
excentricidad y/o la distribución de viscosidad y se recalcula. Esto se repite hasta lograr
convergencia. La solución de un diagrama como este puede presentar gran complejidad
debido a la no linealidad de algunas de las ecuaciones. Por ello en las Secciones 3.2 y 3.3 se
proponen dos nuevos criterios de simplificación basados en diferentes tratamientos de la
temperatura, uno en base al cálculo de la temperatura media en el espesor, y el otro al cálculo
de la temperatura de mezcla (bulk temperature).
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 176

Figura 4.19: Diagrama de cálculo para la solución de los balances acoplados.

4.3.1 Metodologías de resolución aproximada existentes

Como se comentara en el Capítulo 2, el hecho que la viscosidad varíe no sólo afecta


profundamente el desempeño de los artefactos tribológicos sino que además determina el
valor de la temperatura máxima de operación, uno de los criterios, junto con el de espesor
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 177

mínimo de película, de falla en cojinetes y sellos. Por ello son muchos los autores que han
analizado el comportamiento térmico de cojinetes. El presente apartado pretende profundizar
el análisis bibliográfico del Capítulo 2 principalmente en el tratamiento de la incorporación
del Balance de Energía o partes del mismo para cuantificar el impacto térmico sobre la
película fluida.
El modelo más simple existente es el que permite el cálculo de las características de los
cojinetes mediante el modelo clásico (isotérmico), empleando un valor específico de la
viscosidad, llamado ―viscosidad efectiva‖, la cual es compatible con el aumento de
temperatura en el cojinete. Generalmente, esto se logra proponiendo una temperatura inicial
de trabajo, para luego determinar las características del cojinete en estudio (incluyendo la
temperatura de trabajo resultante). Así, mediante un proceso iterativo, se determina la
―temperatura efectiva‖ del cojinete ajustando la temperatura propuesta hasta coincidir con la
resultante del cálculo. Por ejemplo, Boswall (1928) calculó la viscosidad efectiva sobre la
base de los siguientes supuestos:
- todo el calor generado por acción viscosa es arrastrado por el lubricante,
T
- el lubricante que fluye axialmente lo hace a temperatura uniforme Tmed  T0  ,
2
donde T  T f  T0 es el incremento de temperatura desde el suministro, a To, hasta el

final de la película fluida, a Tf.


Así, considerando como Q al caudal circunferencial total y Qst al caudal lateral de fluido
que sale por los dos lados, un balance macroscópico de energía bajo las consideraciones
anteriores resulta en:

mHˆ  W
T
  Q  Qst  Cˆ p T   QstCˆ p  2 f F WRN
2
 Q  Q
  Q  1  st  Cˆ p T   Q st Cˆ p T  2 f F Pp 2 R 2 LN
 Q  2Q
 Q 
  Q  1  st  Cˆ p T  2 f F Pp 2 R 2 LN
 2Q  (96)
Cˆ T  Q 
  p  4 f F R 2 LN Q  1  st 
Pp  2Q 
 Cˆ v T R 4
  fF
Pp c  1 Q 
q 1  
 2 Qst 
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 178

donde Ĥ es la entalpía específica del fluido, W la velocidad de ingreso de trabajo al sistema

debido a los esfuerzos viscosos, N la velocidad angular, W la carga exterior aplicada al rotor,
Q
q el caudal circunferencial adimensional similar al definido en la Ec. (71), Cv  C p
RNcL
la capacidad calorífica del líquido lubricante, y fF el factor de fricción definido en la Ec. (59),
designado así para evitar confusión con la viscosidad adimensional.
En el caso del ISJB con condición de borde tipo Gümbel, el cálculo de los caudales y el
factor de fricción y su reemplazo en la ecuación anterior, lleva a:

N
2
R
T  8  2
, (97)
 c   Cv  2    1   2
que permite estimar la diferencia máxima de temperatura que se produciría en el lubricante en
un cojinete corto.
Más tarde, Raimondi y Boyd (1958) resolvieron numéricamente la Ec. (96) para otras
geometrías, y calcularon una temperatura efectiva, definida como:

Tef  T0   T , (98)

donde λ es un parámetro de ponderación. Raimondi y Boyd, como lo había hecho


previamente Boswall, consideraron que Tef se corresponde con la temperatura media en el
fluido, Tmed. Es decir, tomaron  = 1/2. En un trabajo posterior, Cameron (1966) propuso usar

 
2/3 <  < 1, pero siempre empleando el mecanismo de viscosidad efectiva,  Tef . En todos

 Cv T
estos trabajos, el parámetro   cuando   0 dado que en esa situación Pp  0 .
Pp

A pesar que el concepto de viscosidad efectiva es atractivo, en realidad es sólo una


aproximación, ya que el valor de la viscosidad depende de la geometría del cojinete, los
materiales involucrados, las propiedades del lubricante, la carga y velocidad del sistema, y de
las condiciones de borde térmicas. Aun así, dada su simplicidad, la aproximación iso-viscosa
se sigue empleando, con resultados aceptables para un limitado rango de condiciones de
operación (Tanaka, 2000; Yu y Sadeghi, 2001; Stahl y Jacobson, 2001; Stahl, 2002; Talmage
y Carpino, 2002; Johansson y Wettergren, 2004; Boedo y Booker, 2004). Cabe señalar que,
como se comentara en el Capítulo 2, Seireg y Ezzat (1972) probaron que para una geometría y
temperatura de entrada dados, existe una velocidad para la cual el modelo de viscosidad
efectiva produce resultados de presión que coinciden con resultados experimentales (ver
Figura 4.20).
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 179

Figura 4.20: Variación de la presión máxima en función de la temperatura


de ingreso del lubricante (Seireg y Ezzat, 1972).

La incorporación de una viscosidad función de la temperatura, con un campo de


temperatura variable punto a punto, sólo se puede tratar si se incorpora el balance de energía
para ser resuelto acoplado a los de masa y cantidad de movimiento. El análisis de todos los
balances acoplados se denomina teoría termohidrodinámica (THD). Como se comentara en el
Capítulo 2, la primera aplicación del balance de energía a la lubricación hidrodinámica fue
realizada por Cope (Cope, 1949; Charnes et al., 1952). El modelo de Cope se basa en dos
suposiciones: la temperatura es constante en el espesor de película y la transmisión de calor
por conducción hacia y desde las superficies sólidas es despreciable. Esto da lugar a un
balance de energía simplificado que debe resolverse simultáneamente con la Ec. de Reynolds
isotérmica (dado que entre las hipótesis se considera que la temperatura, y por ende la
viscosidad, no cambian en el espesor). Dicho sistema puede resolverse analíticamente sólo
bajo la consideración de simplificaciones geométricas.
La unificación rigurosa de los efectos térmicos e hidrodinámicos en la teoría de lubricación
hidrodinámica fue consumada con la publicación de la Ecuación de Reynolds Generalizada
realizada por Dowson (1962). Esta aproximación considera la variación local de densidad y
viscosidad debida a la temperatura y su efecto en los campos de velocidad y presión.
Naturalmente, surgen inconvenientes a la hora de resolverla, por el acople con el balance de
energía producido por la viscosidad. Esta propiedad depende del campo de temperatura, el
cual influye en el flujo de lubricante, y afecta a la presión hidrodinámica y la generación de
calor por efectos viscosos. En otro trabajo, Dowson y Hudson (1963) fueron los primeros en
reconocer la importancia de la conducción de calor dentro de la película. Estos trabajos son
considerados pilares de la teoría THD. La ecuación de Reynolds generalizada propuesta por
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 180

Dowson, para un fluido newtoniano incompresible en estado estacionario resulta:

1   F1  1   p  1  R    p
2
3
h h    F2 h 3      F2 h  , (99)
2   F0  12   
2
 12  L  z  z 

y F1 
1 1 1
1 y
con: F0   dy , F1   dy y F2    y   dy , siendo f(,y,z) la viscosidad
0
f 0
f 0
f F0 
adimensional.
El balance de energía propuesto para acompañar a la ecuación precedente es el mismo que
el ya presentado en la Ec.(53) del Capítulo 3, que para estado estacionario resulta:

t  R  t 1  2t  u   R   w  
2 2
u t
2 2

v  w    
  y  L  z Br y 2  y   L   y  
(100)

Para resolver el sistema de ecuaciones anterior debe usarse un método numérico iterativo
con las condiciones de borde adecuadas para la presión, temperatura y flujo de calor. En este
sentido, los métodos de diferencias finitas y Gauss-Seidel con sobre-relajación han sido los
más empleados. El procedimiento iterativo en general se realiza según los lineamientos
presentados en la Fig. 4.19 y ha sido empleado por la mayoría de los investigadores en el área,
como por ejemplo, Dowson y March (1967), Ferron et al (1983), Mitsui (1987), y Singh y
Majumdar (2005).
El primer trabajo que corresponde mencionar, en el que se hiciera una ardua labor para
obtener la distribución analítica de temperatura en un cojinete de longitud finita, contem-
plando la variación de viscosidad en la película, es el de Tipei y Nica (1967, 1970). Ellos
asumieron que la viscosidad cambia según lo hace el espesor de película, y resolvieron el
balance de energía empleando una distribución de presión ya conocida. Para ello dividieron la
geometría en una región cargada (0   < ) y una descargada (   < 2). De esta manera
obtuvieron resultados que, para ciertas condiciones, llegaron a coincidir con mediciones
experimentales (Tipei y Nica, 1959). Las falencias de este trabajo resultaron de considerar la
temperatura constante en el espesor de película y del empleo de la CB de Gümbel.
A este le siguieron otros trabajos con diferentes suposiciones realziadas en la búsqueda de
la solución del problema THD. Lund y Hansen (1984) usaron un polinomio de cuarto grado
para representar la dependencia de la viscosidad y la temperatura con la posición dentro del
espesor de la película. Así obtuvieron perfiles analíticos de temperatura que mostraron buena
correlación con resultados experimentales sobre la región cargada, pero no así en la
descargada. Gupta y colaboradores (1990) propusieron una teoría simplificada que permite
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 181

resolver dos ecuaciones diferenciales ordinarias, las de cantidad de movimiento y energía, con
una expresión algebraica para la viscosidad. Vijayaraghavan (1996) desarrolló un método
donde las propiedades, como la viscosidad, son determinadas a través de la película solamente
en algunos puntos (puntos de Lobatto), mientras que sus distribuciones en el espesor son
expresadas por polinomios de Legendre. De esa forma, teniendo sólo tres puntos no
equidistantes en la película, se obtiene una buena correlación con resultados experimentales.
A pesar de la cantidad y variedad de tratamientos dados al tema (de los que se ha
mencionado sólo una pequeña fracción), los modelos en los cuales se trata el fenómeno que
ocurre en el espesor del lubricante con mayor grado de detalle son aquellos que reflejan de
manera más precisa el fenómeno físico real (Boncompain et al., 1986; Khonsari y Beaman,
1987; Ma y Taylor, 1994; Paranjpe y Han, 1995; Vijayaraghavan, 1996; Hatakenaka et al.,
2002; Costa et al., 2003). Sin embargo, la solución del problema sigue presentando grandes
dificultades, requiriendo en general de la aplicación de métodos numéricos complejos.
Una alternativa que logra balancear la dificultad de resolución del sistema de ecuaciones
con la correspondencia con resultados experimentales radica en el empleo de un balance de
energía que considere todos los flujos de calor aunque asuma una temperatura representativa,
constante en el espesor de película (Suganami y Szeri, 1979). El trabajo quizás más
característico de esta propuesta es el desarrollado por San Andrés (2010), quien propone un
balance de energía (dimensional) con la forma:

    hT     hVX T     hVZ T    P P P 
Cˆ v      Qw  T  t h   VX  VZ 
 Ţ  X  Z  Ţ X Z 
  , (101)
R P    2 R   R  
h   kc Vt  VX   kr R   VX  
2 X h   2   4 

donde VX , VZ y T son los valores medios de estas variables en el espesor,  t es el

coeficiente de expansión volumétrica del lubricante, Vt  VX2  VZ2 la velocidad media del

   
fluido, (X,Z) la viscosidad, Qw   c T  Tc   r T  Tr el flujo de calor del fluido hacia los

bordes (cojinete y rotor) cuyas superficies se encuentran a temperaturas Tc y Tr,


respectivamente, y c y r representan sus coeficientes convectivos de transferencia de calor.
kc y kr son los parámetros de corte para flujo turbulento, que son función del número de
Reynolds. Una ecuación de este tipo permite el acoplamiento directo con la ecuación de
Reynolds (sin necesidad de emplear las ecuaciones de Navier-Stokes y el balance de masa por
separado), dado que ambas presentan variables independientes de la coordenada y, pudiéndose
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 182

integrar (generalmente por métodos numéricos) en x y z. No obstante, puede apreciarse que


para lograr tal formulación, el análisis se basa fundamentalmente en la presencia de flujo
turbulento en la película fluida, condición que escapa al alcance de la presente tesis.
En las próximas dos Secciones se analizarán dos propuestas para el planteo del balance de
energía y su correspondiente solución analítica aproximada acoplada a la ecuación de
Reynolds: una basada en el cálculo de la temperatura media en el espesor de película y la otra
basada en el cálculo de la temperatura del seno del fluido (bulk temperature). Ambas
propuestas se aplican a ISJB considerando CB adiabática en el cojinete y CB isotérmica en el
rotor.

4.3.2 Método basado en la temperatura media en el espesor

Se propone aquí una aproximación que contempla la resolución del sistema de ecuaciones
considerando que el aporte convectivo en el balance de energía se puede calcular con las
correspondientes velocidades medias, esto es:
h h h

 u dy  v dy  w dy
umed  0
h
, vmed  0
h
, y wmed  0
h
, (102)
 dy
0
 dy
0
 dy
0

es decir:
h h h
1 1 1
umed   u dy , vmed   v dy , y wmed   w dy . (103)
h0 h0 h0

Esta suposición se desprende del Método de Inercia Promediada que se suele emplear para
considerar los efectos inerciales en los balances de cantidad de movimiento (Deen, 1998).
Ello facilita la integración del balance de energía, Ec. (86), en el espesor de la película fluida
para obtener una temperatura media del fluido en esa dirección, Tm, que será independiente de
la coordenada y. Esto es:

h
 u t t t   2t
h h  u 2  L 2  w  2 
0    y z 
 v  w dy  0 y 2 dy 
 
0
f         dy
 y   R   y  
(104)
t
umed
h
t t
h
t
h h h  u 2  L 2  w 2 
 
 0 
dy  vmed  dy  wmed  dy  
y z y
f 0  y    R   y   dy
0 0 0  

Esta ecuación se resuelve usando condición adiabática en la superficie del cojinete (y=0) y
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 183

condición isotérmica en el eje ( y  h ). La temperatura del eje se toma como una temperatura
media, TM, que se obtiene como la media de Tm en todo el fluido, mientras que la temperatura
de suministro, T0, se supone conocida (Mitsui, 1987). La Figura 4.21 resume la nomenclatura
usada para las distintas temperaturas.

Figura 4.21: Esquema de cojinete mostrando la nomenclatura utilizada para las diversas temperaturas.

Cada una de las temperatura definidas se adimensionaliza usando la definición dada en la


Ec. (88), es decir:

Tc  T0 Tm  T0 TM  T0
tc  , tm  , tM  , (105)
Tref Tref Tref

y se define:
1
2 2

1
h  t m d  dz
1 2
1
2
tm   t dy    tm d  dz
 12 0
y tM  1
2
(106)
h0 2
2  12 0
  d  dz
 12 0

La Ec. (102) se resuelve, entonces, haciendo uso de las definiciones anteriores y aplicando
la regla de Leibnitz para intercambiar las operaciones de integración y derivación en el primer
término, esto es:

t   t
h h
dh
 
0  dy   0 t dy  d  t yh   htm  tM d   h m  tm  tM  d 
dh dh
(107)

resultando:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 184

umed t
h
t
h
t t
h h h  u 2  L 2  w  2 

 0 
dy  vmed  dy  wmed  dy  
y z y
f 0  y    R   y   dy
0 0 0  
umed  tm dh  t
  h   tm  t M    vmed  tM  tc   wmed h m  (108)
   d z

t
h h  u 2  L 2  w  2 

y 0
f 0  y    R   y   dy
 

donde queda por resolver el término conductivo.


La dependencia de la viscosidad con la temperatura se considerará descrita por la Ley de
Vogel, que describe la típica dependencia exponencial encontrada en los lubricantes líquidos
(Bird et al., 2022; Singhal, 2004),
Tm T0   0 tm Tref
  0 f  0 e  0
 0 e (109)

donde 0 es una constante que depende del lubricante.


El conjunto de Ecs. (93) a (95), junto con la Ecs. (108) y (109), definen el comportamiento
del cojinete THD. Si el estudio se efectúa para cojinetes infinitamente cortos (ISJB), las
ecuaciones se simplifican aún más, y además puede asumirse que la variación de temperatura
en la dirección axial es despreciable frente a la variación en la dirección tangencial, quedando
t(). Ello se debe a la alta conductividad térmica del eje y cojinete. De hecho, estas hipótesis
resultan aplicables aún para cojinetes de L/D ≈ 1 (Ionescu, 2005; Singhal, 2004).
Asimismo, de acuerdo con el criterio presentado por Tipei y Nica (1967, 1970) de asociar
la temperatura con el espesor de película, se propone que la temperatura de la superficie del

cojinete, Tc, es proporcional a Tm según Tc  Tm , donde  es un coeficiente de proporcio-
h
nalidad, considerado como  = 0,7.
Resumiendo, las ecuaciones que se proponen para la descripción del cojinete THD
infinitamente corto, L/D0, por el método de temperaturas medias, son:

y
BCM(): u  (110)
h

1 p 2
BCM(z): w
2 f z
y  hy   (111)

1 u w
h h
1 dh
BM:   dy   dy (112)
 d  0  0
z
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 185

umed  dtm dh    tm   h  du 2 
h   tm  t M    vmed  tM       t M  tm   f 0  dy   dy (113)
  d d   h  k  

donde vmed se obtiene de asumir una variación lineal de v desde y  0 hasta y  h , de


acuerdo a lo presentado por Szeri (Safar y Szeri, 1974; Suganami y Szeri, 1979). Por otro
lado, si se considera µ descripta por la Ec. (109) y se introduce la Ec. (110) en la (113),
resulta

1  dtm dh     0  0 tm Tref
2  h d   tm d   1  h     k   t M  t m   h e (114)
  

que es una ecuación desacoplada del resto, que permite calcular tm() empleando como

condición de borde tm  


 0 (ver Fig. 4.21) para luego calcular f de acuerdo a la Ec. (109)

y por último p con las Ecs. (110) a (112) y una CB tipo Gümbel. No obstante, a pesar de su
aparente sencillez, la Ec. (114) requiere de un esquema numérico para su resolución,
imposibilitando la obtención de una expresión analítica para tm() y, por ende, para f . Sin
embargo, dado que en los ISJB se considera que la viscosidad sólo varía con , siendo f(),
la combinación de las Ecs. (110) a (112) resulta en una ecuación de Reynolds modificada, con
la forma:

dh h3  2 p
 , (115)
d  6 f z 2

que es igual a la ya presentada Ec.(7) salvo por la presencia de f. La integración de la Ec.


(115) considerando h  1   cos() , resulta en:

3 f  sin()  1 2 
p  z  , (116)
(1   cos())3  4 

donde f aparece como un factor de escala si se compara este resultado con la Ec. (12) del
perfil de presión para ISJB isotérmicos. Dado que, como ya se comentara, la Ec. (114) no
puede ser resuelta analíticamente, y f sólo puede obtenerse numéricamente, el cálculo de la
presión con la Ec. (116) se puede realizar solamente para los ángulos Θi para los que se haya
resuelto numéricamente f(Θi).
A fin de incluir el fenómeno de cavitación en esta propuesta, se asume que en la zona
divergente del flujo la densidad global del fluido varía a fin de que se cumpla el balance de
masa. Esto se logra suponiendo que una fracción del líquido se vaporiza. Como consecuencia,
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 186

la capacidad calorífica del fluido también se ve alterada dado que su valor cambia al cambiar
de fase. El calor involucrado en la vaporización, sin embargo, no es tenido en cuenta, como ya
se comentara. Para ello, se considera que el caudal másico que fluirá en el cojinete en la zona
divergente es igual al caudal másico presente en la sección correspondiente al espesor mínimo

de película, h    1  h0 , donde el lubricante es líquido, con una densidad L = . Así, la

densidad para la zona divergente del flujo se estima como

V 
 div  , (117)
V 1      

donde     es la fracción másica de fluido vaporizado en cada posición, con densidad V. De

igual manera se puede calcular la capacidad calorífica y la viscosidad de referencia en cada


posición,

Cˆ vdiv  Cˆ v 1     Cˆ vV  y 0 div  0 1     0V  . (118)

Para determinar la fracción vaporizada  se aplica un balance de masa, tal que

 h0  div h  cte en cada posición circunferencial, que resulta en:

V  h  h0 
 , para 1    2 . (119)
h0    V 

Cabe mencionar que este tratamiento de la cavitación considera que el fluido en la zona
divergente es una mezcla homogénea de líquido y vapor, omitiendo la estratificación que se
produce en la práctica y que fue descrita en capítulos previos.
Resumiendo, el comportamiento THD de cojinetes predicho por el método basado en la
temperatura media en el espesor, y aplicado en el ISJB, queda descrito por las Ecs. (114) y
(116), donde se asume que la temperatura sobre el rotor es constante, y definida por la Ec.
(106) como la temperatura media del fluido, y que la temperatura del cojinete se relaciona con

la temperatura media en el espesor según Tc  Tm . Además, para la región divergente de
h
flujo, 1 <  < 2, se incluye el efecto de la vaporización al considerar la presencia de una
mezcla homogénea líquido-vapor cuya proporción queda establecida por la Ec.(119).
Para mostrar los resultados obtenidos con la metodología propuesta, se eligió trabajar con
un cojinete de L/D = 1/8 y las propiedades geométricas y del fluido listadas en la Tabla 4.1.
Las propiedades del fluido y algunas de las condiciones coinciden con la que fueron
empleadas por Mitsui (1987) y que serán usadas en el Capítulo 5 para comparación con otros
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 187

métodos. Las Figuras 4.22 y 4.23 muestran, respectivamente, los perfiles de temperatura y
presión obtenidos en función de  para toda la circunferencia considerando diferentes
excentricidades relativas.

Tabla 4.1: Características del cojinete analizado

L/D 0,125
R/C 1000
L 0,125 m
 0,029 K-1
 50 W/m2 K
N 2250 rpm
 0,0192 Pa.s
 859 kg/m3
Cˆ v 1970 J/kg K
 859 kg/m3
0 V
0,0192 Pa.s
V 0,859 kg/m3
CˆvV 985 J/kg K

12
= 0.5

10 = 0.4
= 0.3
8

= 0.2
tm

6 = 0.1

0
0.0 0.4 0.8 1.2 1.6 2.0

Figura 4.22: Perfiles de temperatura adimensional en función de la posición azimutal
para distintas excentricidades relativas, en z=0.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 188

1.2

1.0
= 0.5

0.8

= 0.4
p

0.6

= 0.3
0.4

= 0.2
0.2
= 0.1

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.23: Perfiles de presión adimensional en función de la posición azimutal para
distintas excentricidades relativas calculadas con el método propuesto () y
mediante la solución isotérmica (- - -), en z=0.

Puede apreciarse que la disipación viscosa produce un marcado aumento de la temperatura en


dirección azimutal, que resulta mayor según aumenta la excentricidad (ya que la disipación
viscosa aumenta según se acercan las superficies sólidas en movimiento relativo). Este
aumento de temperatura produce una disminución de la viscosidad del lubricante, que se
traduce en una menor presión alcanzada en la película fluida, si se la compara con la
alcanzada por el flujo isotérmico a T0. Así, a mayor excentricidad relativa, mayor discrepancia
entre las presiones predichas por para flujo isotérmico y el no isotérmico.

La Figura 4.24 muestra la variación adimensional de la viscosidad en el flujo, f = /0, que,


por otra parte, como se ve en la Ec. (116), coincide con el cociente de la presión en el ISJB
THD respecto del isotérmico en la región 0<<1 (cociente de líneas sólidas respecto de líneas
punteadas en la Figura 4.23). Como se comentara anteriormente, la consideración del
fenómeno THD produce una disminución de la viscosidad y, consecuentemente, de la presión
desarrollada por el flujo, respecto de la homónima isotérmica.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 189

1.0

0.8 = 0.1

= 0.2
0.6
f = /0

= 0.3

0.4
= 0.4

= 0.5
0.2

0.0
0.0 0.4 0.8 1.2 1.6 2.0

Figura 4.24: Perfiles de viscosidad adimensional f = /0 sobre el cojinete en función de
la posición azimutal, para distintas excentricidades relativas.

Por otro lado, la Figura 4.25 muestra los perfiles de temperatura sobre el cojinete
correspondiente a los perfiles de Tm de la Figura 4.22, valiéndose de la relación empleada en

los cálculos, Tc  Tm (Tipei y Nica ,1967, 1970). Puede apreciarse que la temperatura
h
sobre el cojinete presenta su valor máximo en cercanías del espesor mínimo de película
(excepto a excentricidades muy pequeñas), para luego disminuir en la zona divergente como
consecuencia de la divergencia geométrica del flujo y la modificación de las propiedades del
fluido por la presencia de cavitación.

4.3.3 Método basado en la temperatura de mezcla (o del ´bulk´)

La complejidad del Balance de Energía también se puede reducir incorporando una


temperatura representativa del espesor de la película que además incluya la influencia de la
velocidad en la sección considerada, denominada temperatura de mezcla (bulk temperature).
En general, los coeficientes de transferencia de calor como el empleado en la Ec. (91) se usan
para describir el transporte entre una interfase y el seno del fluido (bulk). Cuando el fluido se
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 190

12

= 0.5
10

= 0.4
8
= 0.3
tc

= 0.2
4

= 0.1
2

0
0.0 0.4 0.8 1.2 1.6 2.0

Figura 4.25: Perfiles de temperatura adimensional sobre el cojinete en función de
la posición azimutal para distintas excentricidades relativas, en z=0.

extiende una distancia indefinida desde la interfase y su temperatura tiende a un valor


constante en su seno, Tb, es esa temperatura la que se usa para determinar el intercambio de
calor. Sin embargo, en flujos confinados, donde la extensión no puede considerarse ―infinita‖,
es necesario emplear algún tipo de promedio para hallar Tb (Deen, 1998).
En situaciones de flujos confinados, en los que la convección es el medio principal de
transporte de energía, el flujo de calor por unidad de tiempo a través de un área, dA, se
expresa:

dQ   Cv V T dA , (120)

siendo V la velocidad del fluido en el punto considerado, en dirección perpendicular al área.


El flujo de calor a través del área se calcula integrando sobre la sección transversal,

Q    Cv V T dA . (121)
A

La temperatura promedio para el cálculo de flujo de calor en la sección, Tb, sería:

Q  Tb   Cv V dA , (122)
A
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 191

donde la sección en este caso es la definida por: 0  y  h y -½  z  ½ .


Dividiendo las Ecs. (121) y (122), y suponiendo  y Cv constantes, resulta, entonces, la
definición de la temperatura media del bulk, Tb, también conocida como ―temperatura media
isentálpica‖ (Isachenko et al., 1979):

 V T dA
Tb  A
. (123)
 V dA
A

El denominador de la Ec. (123) es el caudal volumétrico que atraviesa la sección transversal


normal a V. Tb también se puede interpretar como la temperatura uniforme que tendría el
fluido al pasar por la sección si lo hiciera ―mezclado‖. Por ello también se la denomina
―temperatura de mezcla‖.
Para el caso del flujo de lubricante en un cojinete hidrodinámico, la Ec. (123) puede
escribirse, de forma adimensional, desdoblada en las dos direcciones principales de flujo
como:
h

 t u dy
tb   0
h
, (124)
 u dy
0

1 h

  t w dy d 
tb z  0 0
1 h
, (125)
  w dy d 
0 0

donde se ha considerado a modo de ejemplo que el flujo se desarrolla entre 0 < Θ < Θ1 para el
cálculo de tbz. Asimismo la Ec.(125) podría reescribirse como:
h

 t w dy
t 
´
bz
0
h
, (126)
 w dy
0

´
donde tbz  tbz
´
 , z  sería una temperatura de mezcla axial para cada posición circun-
ferencial.
Retomando el BE de la Ec. (86)
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 192

 u t t t    2t   u 2  L 2  w 2 
    v y  w z     y 2   f         , (127)
     y   R   y  

se aprecia que los términos convectivos pueden reescribirse con la ayuda de las siguientes
derivaciones de productos:

t  u t  v t  w
u  t u   t , v  t v   t , y w  t w  t . (128)
   y y y z z z

Reemplazando estas expresiones en la Ec. (127), resulta:

1     1 u v w    2t   u 2  L 2  w 2 
 t u    t v    t w  t        y 2   f        
  y z    y z     y   R   y  

1      2t   u 2  L 2  w 2 
  t u   t v   t w    2   f         , (129)
  y z  y   y   R   y  

donde se ha hecho uso del BM, Ec. (83). Integrando en y, se tiene:

h 
 u   L   w  
2 2
    2t
h h h h 2
1
 t u  dy    t v  dy    t w  dy    2 dy  f          dy
 0  0
y 0
z 0
y  y   R   y  
0 

h 
 u   L   w  
h 2 2
  t
h h 2
1
 t u  dy   t v  0    t w  dy  
 0 
 f       
h
   dy (130)
0
z y 0  y   R   y  
0 

donde pueden aplicarse las condiciones de borde de las Ecs. (89) a (92). Es decir:

 
h h
1 1 dh
   t w  dy 
 0   d  0 z
t u dy  t M +

 h  u 2  L 2  w 2  . (131)
    tM  tb   f          dy
k 0  y   R   y  

Aplicando la regla de Leibnitz para intecambiar las operaciones de integración y derivación al


primer y tercer término convectivo se tiene:

1  
h
 h h  u 2  L 2  w 2 
 t u dy   t w dy     tM  tb   f          dy , (132)
  0 z 0 k 0  y   R   y  

1 dh
donde tM se anula en el reordenamiento. Incorporando luego las definiciones de
 d
temperatura de mezcla dadas en las Ecs. (124) y (126), se llega a:
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 193

1    ´ h 
h

 b  
t u dy    tbz  w dy  
   0  z  0 
. (133)

h  u 2  L 2  w  2 
  tM  tb   f          dy
k 0  y   R   y  

La Ec. (133) corresponde al Balance de Energía para la película fluida considerando como
variables térmicas a tb  y tbz´ , ambas independientes de y. Esta ecuación, junto con las Ecs.

(93) a (95) y las expresión de f, describen el flujo en el cojinete THD.


En el caso particular de cojinetes cortos, L/D→0, se pueden despreciar, además, los

cambios de temperatura en la dirección axial, siendo entonces tb () y tbz


´
() . Los balances

que describen el flujo resultan, entonces:

y
BCM(): u  (134)
h

1 p 2
BCM(z): w
2 f z

y  hy  (135)

v 1 u w
h h h
1 dh
BM: 0 y dy   d     0  dy  0 z dy (136)

1   
2
h
 h
 u 
BE:  tb   u dy     tM  tb   f   y  dy . (137)
   0  k 0  

 0 tb Tref h
donde f  e y h  1   cos( ) . Cabe señalar, que la temperatura sobre la
c
superficie del eje, TM, corresponde al valor medio de Tb en el perímetro del cojinete (Ionescu,
2005), es decir:
2
1
TM 
2 
0
Tb d  . (138)

El conjunto de ecuaciones anteriores, Ecs. (134) a (137), constituyen una alternativa para
la descripción del ISJB termodidrodinámico respecto del conjunto de Ecs. (110) a (113). Igual
que en la primera propuesta, al considerar como variable de interés a la temperatura de
mezcla, tb(), en lugar de t, y al asumir que el cojinete es infinitamente corto, el sistema
puede tratarse en forma semi-desacoplada. Esto es, al introducir la Ec. (134) en el BE, éste se
resuelve independientemente de la distribución de presión, y las Ecs. (134-136) se pueden
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 194

integrar para obtener p(,z), resultando:

1 tb  1
   tM  tb    f , y (139)
2  k h

3 f  sin()  1 
p 3 
 z2  (140)
(1   cos())  4 

Puede apreciarse que el perfil de presión dado por la Ec. (140) equivale al de la Ec. (116),

donde el valor de tb  actúa modificando la viscosidad afectando el campo de presión a través


de f, el que se comporta como un factor de escala que corrige la presión obtenida mediante la
solución de Ocvirk. Como ocurre con el método anterior, la solución de la Ec. (139) requiere

de la implementación de un método numérico para obtener tb  , por lo que la presión sólo se

puede calcular en los  discretos para los que se haya calculado f al resolver numéricamente
la Ec. (139). El fenómeno de cavitación es tratado con la misma metodología que en el
apartado previo.
Las Figuras 4.26 y 4.27 muestran los perfiles de temperatura y presión, respectivamente,
calculados para un cojinete de L/D=1/8 usando esta nueva metodología propuesta para

12

= 0.5
10
= 0.4
8
= 0.3

= 0.2
tb

6
= 0.1

0
0.0 0.4 0.8 1.2 1.6 2.0

Figura 4.26: Perfiles de temperatura ―bulk‖ adimensional en función de la posición azimutal
para distintas excentricidades relativas, en z=0.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 195

1.2

Isotérmico
1.0 = 0.5

0.8

= 0.4
p

0.6

= 0.3
0.4

= 0.2
0.2
= 0.1

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 4.27: Perfiles de presión adimensional en función de la posición azimutal para
distintas excentricidades relativas calculadas con el método propuesto () y
mediante la solución isotérmica (- - -), en z=0.

distintas excentricidades relativas. Las condiciones geométricas y del fluido consideradas son
las mismas de la metodología previa, listadas en la Tabla 4.1.
Los perfiles de temperatura ―bulk‖ mostrados en la Figura 4.26 resultan similares a los de
temperatura sobre el cojinete, Tc, predichos con el modelo de temperatura media en el
espesor, mostrados en la Figura 4.25. Ello indica que la temperatura ―bulk‖ podría tomarse
como representativa de la temperatura del cojinete. Asimismo, la Figura 4.27 muestra que, al
igual que con las predicciones del modelo de temperatura media en el espesor, la disipación
viscosa produce una disminución en la viscosidad del lubricante, mayor según aumenta la
excentricidad, que se traduce en una menor presión alcanzada en la película fluida, si se la
compara con la alcanzada por el flujo isotérmico a T0.
La Figura 4.28 muestra el perfil de viscosidad adimensional, f = /0, predicho por la
nueva metodología propuesta, para distintas excentricidades. Como ya se viera, para 0 <  < 1,
estos perfiles se corresponden con los respectivos cocientes entre la presión del cojinete THD
y la homónima para la solución isotérmica. Para ayudar a la comparación, se incluyen en la
figura las curvas de viscosidad adimensional obtenidas con el método de temperatura media
en el espesor (datos en la Figura 4.24). Se observa que los valores mínimos de la función son
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 196

semejantes en ambos procedimientos pero que la consideración de la temperatura ―bulk‖


produce una marcada caída en la viscosidad (correspondiente a un aumento de la temperatura)
en la zona del espesor mínimo de película (  1) mientras que el método de temperatura
media en el espesor produce los valores mínimos de viscosidad dentro de la zona divergente.

1.0

0.8 = 0.1

= 0.2
0.6
f=/0

= 0.3

0.4
= 0.4

= 0.5
0.2

0.0
0.0 0.4 0.8 1.2 1.6 2.0

Figura 4.28: Viscosidad adimensional en función de la posición azimutal para
distintas excentricidades relativas, calculada con el método de temperatura ―bulk‖ () y
mediante temperatura media en el espesor (- - -).

Del análisis de los resultados presentados puede decirse que los métodos propuestos
permiten el cálculo termo-hidrodinámico de cojinetes cortos de una manera sencilla al
resolverse en forma desacoplada el BE del BM y el BCM. Con la variación de temperatura así
determinada se calcula el perfil de viscosidad y luego el correspondiente a la presión de la
película fluida. La temperatura sobre el cojinete, determinada mediante la propuesta de
temperatura media en el espesor, muestra buena correspondencia con la temperatura ―bulk‖
calculada para el lubricante, indicando que estas dos variables se encuentran relacionadas. Los
datos aquí presentados serán considerados nuevamente en el Capítulo 5 al compararlos con
los resultados exactos obtenidos por métodos numéricos y con los calculados por Mitsui.
Cabe señalar que la validación de las alternativas presentadas deberá realizarse en el futuro
mediante resultados experimentales.
Capítulo IV - Soluciones Analíticas Aproximadas 197

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CAPÍTULO 5

SOLUCIÓN NUMÉRICA DE
COJINETES HIDRODINÁMICOS

Habiendo encontrado las expresiones de los balances de conservación que describen el


flujo incompresible y laminar de un fluido Newtoniano en el cojinete hidrodinámico radial
cilíndrico, y la Ecuación de Reynolds que resulta de la combinación de aquellos para el caso
isotérmico, resta encontrar su solución exacta. Como se viera en el Capítulo anterior, la
Ecuación de Reynolds tiene solución analítica en los casos límite de cojinetes muy cortos
(ISJB) o muy largos (ILJB) pero no para el caso general de los cojinetes de longitud finita. En
ese caso sólo se han podido obtener soluciones analíticas aproximadas, como la propuesta en
este trabajo de tesis. Las soluciones límite son, sin embargo, ampliamente utilizadas, no sólo
por el hecho de ser exactas sino porque indican las tendencias y muchas veces fijan los límites
de operación de un cojinete hidrodinámico. Para la solución exacta de cojinetes finitos, aún en
el caso isotérmico, sólo se puede recurrir al empleo de métodos numéricos.
En el presente Capítulo se presenta la solución numérica tanto de la Ecuación de Reynolds
como de los balances de conservación acoplados, proponiendo metodologías alternativas de
cálculo. Nuevamente, en este Capítulo sólo se considera las situaciones de estado
estacionario.

5.1 PLANTEO NUMERICO PARA EL COJINETE HIDRODINAMICO

5.1.1 Métodos Numéricos

La mayoría de las situaciones asociadas al transporte de masa, cantidad de movimiento


y energía son descritos por un conjunto de ecuaciones diferenciales a derivadas parciales
que es necesario resolver para encontrar el valor de las variables en el dominio espacial.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 202

Resolver estas ecuaciones numéricamente requiere aplicar un proceso de discretización


para convertirlas en un conjunto de ecuaciones algebraicas, que luego se pueden resolver
usando técnicas de álgebra lineal para dar valores de las variables en puntos discretos del
dominio. Los métodos más conocidos para obtener las ecuaciones discretas son los
métodos de “elementos finitos”, “diferencias finitas”, “volúmenes finitos”, etc. (Tucker,
1989; Burden y Faires, 2002, Chapra y Canale, 2006). De ellos, el método de diferencias
finitas es el más antiguo y el más simple de implementar. Su mayor ventaja frente a los
otros es precisamente su simpleza tanto en la implementación como en la interpretación,
siendo también el método en que resulta más fácil ingresar los datos. Su mayor desventaja
radica en las dificultades que se presentan al momento de ajustar contornos complejos.
Pero, aun así, el método de diferencias finitas es el más desarrollado y más entendido. En
cuanto a la precisión y tiempo de cómputo, no se diferencia sustancialmente de las demás
técnicas. En virtud de sus ventajas, y dado que la geometría en el cojinete no es compleja
y que el flujo se encuentra completamente definido por las condiciones de borde, en este
trabajo de tesis se decidió usar la técnica de diferencias finitas para discretizar las
ecuaciones diferenciales a derivadas parciales.
Diversos autores han analizado el flujo en cojinetes cilíndricos usando métodos
numéricos. Algunos de ellos se han basado en métodos de diferencias finitas (Raimondi y
Boyd, 1958; Mitsui, 1987), elementos finitos (Booker y Huebner, 1972; Zhang et al., 2002;
Liu et al., 2004; Durany et al., 2006), volúmenes finitos (Arghir et al., 2002). En la mayoría
de los casos, se han enfocado en la resolución de la ecuación de Reynolds, con sus
diferentes variantes. El trabajo quizás más emblemático por el impacto en el estado del
arte de la época fue el presentado por Raimondi y Boyd (1958), el cual a pesar de su edad,
sigue en vigencia y la metodología empleada para definir las variables se ha convertido en
un estándar.
El algoritmo desarrollado por Raimondi y Boyd permitía la integración numérica de la
ecuación de Reynolds isotérmica con condición de borde de Reynolds para la cavitación
(u omitiendo la cavitación en la parte divergente). La influencia de la temperatura sobre el
comportamiento del flujo fue realizada mediante la incorporación de una viscosidad
efectiva, como ya se detallara en el Capítulo 4. La discretización del dominio llegó hasta
una malla de 6016 en las direcciones circunferencial y axial, respectivamente, para los
cálculos con alta excentricidad (  hasta 0,97), y el criterio de convergencia adoptado fue
pk  pk 1
que   0,00005 siendo   y pk la presión para cada punto de la grilla en la k-
pk
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 203

ésima iteración. El método elegido para el tratamiento de las ecuaciones fue el de diferencias
finitas. Los resultados de este notable trabajo de Raimondi y Boyd fueron ya presentados en
el Capítulo 4 para comparar con los de soluciones analíticas. A partir de entonces se
sucedieron un sinnúmero de aportes de soluciones numéricas para muchas variantes de
condiciones y métodos. La inclusión de la temperatura entre las variables de cálculo se
comenzó a realizar luego de la presentación de la ecuación de Reynolds Generalizada hecha
por Dowson (1962), Ec. (99) del Capítulo 4. Entre los trabajos se destaca el de Mitsui (1987),
quien complementa sus cálculos con verificaciones experimentales. Mitsui propuso las
siguientes hipótesis para su modelo:
 El lubricante nuevo que ingresa por la ranura de alimentación axial se calienta por la
mezcla con el lubricante remanente dentro del cojinete. La temperatura que alcanza la
mezcla en la ranura, que es una de las condiciones de borde del modelado, se estima
mediante el empleo de coeficientes de mezcla determinados experimentalmente.
 La temperatura sobre la superficie del rotor, la cual es otra condición de borde térmica,
se obtiene de la estimación de la tasa de disipación de calor desde las superficies del eje
al exterior.
 La temperatura sobre la superficie del cojinete se determina estimando el coeficiente de
transferencia de calor entre el exterior del cojinete y el ambiente.
 Se considera una condición de borde tipo Reynlolds para considerar la cavitación.
 La generación y disipación de calor en la zona cavitada se trata considerando las estrías
de vapor (fingers) descritas previamente en el Capítulo 2. Cada estría se considera
continua en la zona divergente. El ancho de cada una se ajusta de modo de mantener el
Balance de Masa y sobre cada una puede emplearse el Balance de Energía al igual que
en la zona convergente. La cantidad y tamaño de las mismas se determina
experimentalmente mediante un cojinete transparente.
En cuanto al método de resolución, este autor discretizó el sistema de ecuaciones usando
diferencias finitas para la integración numérica. Los resultados de este trabajo se muestran en
apartados posteriores como punto de comparación de los aquí obtenidos.
En la actualidad se cuenta con un gran número de modelos y métodos de solución, pero
éstos se orientan en general a brindar información funcional al diseñador de cojinetes y resulta
difícil contar con información fluidodinámica detallada respecto de los perfiles de velocidad,
de tensiones tangenciales, de presión, de temperatura, etc. Para ello, se requiere del
tratamiento sobre el conjunto de los balances a fin de obtener una solución 3-D completa, es
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 204

decir: u(, y, z ), v(, y, z ), w(, y, z ),  ij (, y, z ), p(, y, z), t (, y, z ), etc. Ello suele, sin

embargo, realizarse mediante el empleo de programas comerciales para resolución de flujo de


fluidos. A modo de ejemplo, puede citarse el uso del software ANSYS Fluent (Gertzos et al.,
2008, Manshoor et al., 2013), del software COMSOL (Alyaqout y Elsharkawy, 2011;
Wolfinger, 2011), entre otros. En consecuencia, en este Capítulo, se plantea y analiza la
resolución numérica de las ecuaciones de conservación acopladas que describen el flujo
de un fluido Newtoniano incompresible en estado estacionario en el cojinete, es decir, una
solución 3-D completa. De esta manera, se pretende conocer con exactitud la dependencia
de las variables de interés con la posición espacial (, y, z ) . El esquema de cálculo
escogido se basa en el método de diferencias finitas, aunque presenta una variante que se
comenta más adelante en el Capítulo respecto del método tradicional.
En general, la resolución de un sistema de ecuaciones diferenciales que describe un
problema físico por el método de diferencias finitas involucra tres pasos:
 la generación de una malla de nodos que represente la geometría del dominio y
que provea de los puntos discretos en los que se calcularán las soluciones,
 la discretización de las ecuaciones diferenciales en ecuaciones algebraicas de
diferencias finitas válidas en los nodos de la grilla, y
 la resolución numérica de las ecuaciones de diferencias.
A continuación se describen los dos primeros, mientras que los métodos de resolución
numérica se tratan en la próxima Sección.

5.1.2 Método de Diferencias Finitas y Discretización del Dominio

Básicamente el método de diferencias finitas consiste en reemplazar las derivadas por


aproximaciones en diferencias finitas, convirtiendo entonces un problema de ecuaciones
diferenciales en un problema algebraico fácilmente resoluble con herramientas
relativamente simples (especialmente matriciales). Este mecanismo de resolución surge de
expandir en series de Taylor a las variables de interés, y el orden de la solución depende
de la cantidad de términos de la serie que se empleen (Tucker, 1989; Chapra y Canale,
2006).
Así, dada la función continua f(x) definida en un intervalo (a,b), que tiene hasta la
k−ésima derivada, la expansión de f(x) usando series de Taylor alrededor del punto xi,
contenido en el intervalo (a,b) es
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 205

 x  xi   x  xi 
2 k
f 2 f k f
f ( x )  f ( xi )   x  xi   2  ...  k (1)
x xi x xi
2 x xi
k!

Las expresiones de las derivadas de distinto orden discretizadas resultan de escribir esta
expresión en puntos ubicados a una distancia discreta de x y reordenar. Por ejemplo, la
derivada de primer orden por diferencias progresivas, o hacia adelante, resulta de elegir
x = xi + x y k=2, esto es:

f 2 f x 2 f f ( xi  x )  f ( xi )
f ( xi  x )  f ( xi )  x  2   (2)
x xi x xi
2 x xi x

donde el error de truncamiento es de orden x. En una notación más simplificada, resulta:

f i 1  f i
fi  (3)
x

donde el subíndice i representa la ubicación xi y el subíndice i+1 la ubicación un x más


adelante en x. De igual manera, se pueden obtener las expresiones de la derivada de
primer orden por diferencias regresivas, o hacia atrás (eligiendo x = xi  x, y con k=2),

f f ( xi )  f ( xi  x ) f i  f i 1
  f i  (4)
x xi x x

y la derivada de primer orden por diferencias centradas (con k=3, escribiendo las
expresiones para x = xi + x y x = xi  x, y restándolas),

f f ( xi  x )  f ( xi  x ) f i 1  f i 1
  f i  (5)
x xi 2 x 2 x

que tienen un error de truncamiento de orden x y x2 , respectivamente. También se


pueden construir derivadas de orden x2 , x3, etc., eligiendo puntos a distancias de 2x,
3x, etc., pero que no son tan frecuentemente utilizadas porque el resolverlas implica
mayor complejidad algebraica.
De forma análoga se construyen aproximaciones en diferencias finit as de orden mayor.
Por ejemplo, la derivada de segundo orden por diferencias progresivas resulta de escribir
la expresión para x = xi + 2x y restarle el doble de la expresión para x = xi + x, usando
k=3, esto es:
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 206

f 2 f
f ( xi  2x )  f ( xi )  2x  2 2x 2 +O(x 3 )
x xi x xi

2 f
 f ( xi  2x )  2 f ( xi  x )   f ( xi )  x 2 (6)
x 2 xi

2 f f ( xi  2x )  2 f ( xi  x )  f ( xi )
 
x 2 xi
x 2

donde el error de truncamiento es de orden x y se representaría como:

fi 2  2 fi 1  f i
fi  (7)
x 2

De igual manera, se pueden obtener, por ejemplo:

f i 2  2 f i 1  f i f  2 f i  f i 1
f i  ; f i  i 1 ;
x 2
x 2
(8)
 f  4 f i 2  5 f i 1  2 f i  f  16 f i 1  30 f i  16 f i 1  f i 2
f i  i 3 ; f i  i 2
x 2
12 x 2

que tienen un error de truncamiento de orden x, x, x2 y x4, respectivamente.
En el caso de derivadas en dos o tres dimensiones, los mecanismos anteriores de
discretización se aplican a una dimensión por vez, lo que en realidad proviene de aplicar
el teorema de Taylor para funciones en dos o tres variables. Por ejemplo, para una función
continua f (x,y,z), las derivadas primeras respecto de x, y y z se calcularían por diferencias
hacia adelante como:

f f  f ( i , j ,k )
 ( i 1, j ,k )
x ( i , j ,k ) x
f f  f ( i , j ,k )
 ( i , j 1,k ) (9)
y ( i , j ,k ) y
f f  f ( i , j ,k )
 ( i , j ,k 1)
z ( i , j ,k ) z

El primer paso para aplicar la metodología de diferencias finitas consiste en discretizar


el recinto en el que se quiere resolver la o las ecuaciones con una malla. La malla
representa la geometría y provee los puntos discretos, o nodos, en los que se calculará la
solución. Por ejemplo, dada una región rectangular asociada a las direcciones x e y, se la
dividiría en nm secciones en la que los nodos de la malla quedarían identificados como
se muestra en la Figura 5.1:
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 207

Figura 5.1: Discretización de un dominio rectangular

En el caso del cojinete hidrodinámico, el dominio continuo ocupado por el lubricante


quedaría transformado en un espacio discreto a través de una grilla como la de la Figura
5.2.

Figura 5.2: Discretización del dominio 3D de la película lubricante.

El manejo de dominios irregulares como el señalado en la Figura 5.2 es manejado


fácilmente por métodos como el de elementos finitos. En el caso de diferencias finitas, su
empleo en dominios de forma irregular requiere de interpolación y manipulación numérica
sobre las fronteras físicas. Estas operaciones son normalmente engorrosas, reducen la
exactitud del método, y lo hacen difícil de aplicar a programas de propósito general (Tucker,
1989). Sin embargo, la metodología de diferencias finitas también puede manejar con
facilidad y exactitud un dominio irregular si se usan técnicas de generación de grilla
numérica.
La generación de la grilla numérica es esencialmente una técnica de transformación
(mapping). En primer lugar, un dominio físico con geometría compleja es llevado a uno
computacional de forma regular. Luego, el problema físico se plantea en el nuevo dominio
transformando las ecuaciones gobernantes. Y por último, las igualdades transformadas se
resuelven en el dominio computacional utilizando el método tradicional de diferencias finitas.
Estas transformaciones requieren relaciones entre ambos sistemas de coordenadas, que
están dadas por un conjunto de ecuaciones deferenciales en derivadas parciales (Tucker,
1989). En este sentido, existen varios métodos de generación de grilla numérica, que se basan
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 208

en ecuaciones diferenciales de distinto tipo: parabólicas, hiperbólicas o elípticas. En este


trabajo de tesis se emplean ecuaciones generadoras de grillas elípticas porque distribuyen los
nodos suavemente (regularmente) en el dominio físico y manejan efectivamente
discontinuidades y singularidades en las fronteras.
En el caso del flujo en el cojinete, la transformación deseada de grilla en coordenadas
físicas a coordenadas computacionales es la que se muestra en la Figura 5.3, que solo
involucra dos dimensiones ya que la región es uniforme en z.

Figura 5.3: Transformación de coordenadas del dominio físico al computacional.

Las ecuaciones elípticas de generación de grillas tipo Poisson para un problema


bidimensional (Tucker, 1989) son:

 2  2  2  2
  S ,  y   Q ,  (10)
2 y 2 2 y 2

donde (Θ,y) son las coordenadas físicas, y (ξ,γ) son las coordenadas curvilíneas
computacionales. S y Q son funciones de control de grilla que permiten manipular la
distribución de nodos en el dominio físico.
La resolución de las Ecs. (10) para generar el par (Θ,y) correspondiente a cada (ξ,γ) resulta
en:

2 x 2 x 2 x  x x 
  2     J2 S Q   0
 2
  2
   
(11)
2 y 2 y 2 y  y y 
 2  2  2  J2 S Q   0
      

donde J es el Jacobiano de transformación dado por

x y x y
J  , (12)
   

y los coeficientes geométricos α, β y δ son:


Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 209

2 2 2 2
 x   y  x x y y  x   y 
     ,    , y      . (13)
               

La solución de las Ecs. (11) a (13) genera la grilla. En este trabajo, dado que se conoce
a priori la función que describe la superficie irregular del dominio (y= h  1   cos( ) ),
se utilizan funciones de control S(γ,ξ) y Q(γ,ξ) definidas como:

1   h  
2
 2h
S  ,    0 y Q   ,     2   h    2  2    (14)
h      

que garantizan la distribución uniforme de nodos. De esta manera, la transformación de


coordenadas queda definida por:

 e y   h     1   cos( )  . (15)

El paso siguiente en la resolución del problema es la transformación de las ecuaciones


gobernantes y sus condiciones de borde al dominio computacional. Para ello, debe tenerse
en cuenta que:

 
d   ,    d  d , (16)
 

de donde resulta:

  ,      
 
X  X  X
. (17)
  ,      
 
Y  Y  Y

Así, las derivadas de interés respecto de  e y, de una variable φ cualquiera, quedan


expresadas de la siguiente forma:

 1   h  
 h  
 h     
 1 
 (18)
y h 
 2 1  2

y 2 h 2  2

permaneciendo las derivadas respecto de z sin cambios.


Por último, una vez que se transforma el sistema de ecuaciones al dominio
computacional, resta definir la estrategia de cálculo. En la siguiente Sección se presentan
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 210

las diferentes estrategias utilizadas en este trabajo.

5.2 MÉTODOS NUMÉRICOS DE RESOLUCION UTILIZADOS

Tal como se ha mencionado previamente, el método elegido en este trabajo se basa en


un esquema de diferencias finitas no tradicional. En la variante elegida no se discretizan
las variables del dominio tridimensional mediante diferencias (modelo de diferencias
finitas 3D tradicional) para resolverse como un problema de frontera. El mecanismo
escogido se basa en la reformulación de las ecuaciones para que puedan integrarse como
un problema de valor inicial, seguido de una técnica de “shooting”. Si bien las técnicas de
shooting pueden presentar problemas de inestabilidad, los métodos de diferencias finitas
tradicionales requieren más recursos computacionales para obtener la misma exactitud
(Burden y Faires, 2002), que fue lo que se priorizó en este caso.
A continuación se presentan conceptualmente los métodos numéricos que se utilizan
para desarrollar los algoritmos. Cabe destacar, que el hecho de abordar sólo los métodos
empleados no implica que los mismos sean los únicos capaces de resolver los problemas
planteados, ni que sean los únicos bajo estudio o los más óptimos para ello. Simplemente,
son los escogidos en base a análisis, experiencia y trabajo.

5.2.1 Método de Shooting

Esta técnica recibe su nombre por la analogía que muestra con el procedimiento de
dispararle a objetos situados en un blanco fijo (Kaw, 2009). A modo ilustrativo, en la
Figura 5.4 se presenta un ejemplo para un sistema de una sola variable.

Figura 5.4: Disparo desde un punto (a,A) a un objetivo en (b,B), con una trayectoria φ.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 211

El “disparo” realizado desde (a,A) con una pendiente inicial t0 a un objeto que está
ubicado en (b,B) es un problema de valor inicial descrito por la curva:

 "  f   , , '  . (19)

Una vez resuelto, el valor de φ(b,t0) seguramente no coincide con el objetivo, B, por lo
que se corrige la aproximación seleccionando diferentes pendientes, t1, t2, etc. (ver Figura
5.5) hasta que φ(b,tn) esté lo suficientemente cerca de B como para considerar que se ha
“acertado al blanco”.

Figura 5.5: Disparos desde un punto (a,A) con diferentes pendientes iniciales de la función .

Los valores de ti saldrían de:

  b, t   B  0 . (20)

Esta ecuación puede resolverse usando varios métodos, con el objetivo de buscar su raíz.
Por ejemplo, empleando el “método de la secante”, bastará con elegir las aproximaciones
iniciales t0 y t1 y luego generar los términos restantes de la sucesión mediante:

  b, tk 1   B   tk 1  tk 2 
tk  tk 1   con k  2,3,... . (21)
  b, tk 1     b, tk 2 

Un método sensiblemente más robusto para generar la sucesión {tk} es el “método de


Newton”, que sólo necesita de la aproximación inicial t0 . En este caso, cada iteración tiene
la forma

  b, tk 1   B
tk  tk 1  (22)
d
 b, tk 1 
dt
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 212

d
que requiere conocer  b, tk 1  . Esto presenta el problema de que no se conoce a-priori
dt
una representación explícita de  (b,t) y, por lo tanto, requiere la solución en simultáneo de
dos problemas de valor inicial en cada iteración, el correspondiente a la Ec. (19) y otro
dado por:

 " f  f  '
  , t     , , '   ,t +   , , '   , t , (23)
t  t  ' t


que, empleando la notación G(,t) para denotar   ,t  , es:
t

f f
G" ,t    , , '  G   , t  +   , , '  G '   , t  . (24)
  '

De acuerdo con la Ec. (22), resulta entonces:

  b, tk 1   B
tk  tk 1  . (25)
G  b, tk 1 

Los cálculos propuestos en las Ecs. (21) y (25) son válidos para la aproximación de una
única función φ. Si re requiere la aproximación simultánea de más de una función (y por
ende, más de una variable), el problema debe tratarse como multidimensional o
multivariables y requiere de una generalización del método.

5.2.2 Método de Shooting Multidimensional

Si el problema a resolver es multivariables (es decir, consta de un conjunto de


ecuaciones e incógnitas), la resolución del mismo pasará de ser la búsqueda de la raíz de
la Ec. (20) a la búsqueda de las raíces del sistema de ecuaciones en cuestión. Un sistema
de n ecuaciones no lineales con n incógnitas tiene la forma,

f1  x1 , x2 ,..., xn   0
f 2  x1 , x2 ,..., xn   0
. (26)

f n  x1 , x2 ,..., xn   0

Este sistema puede representarse también mediante una función vectorial F, como:

F  x1 , x2 ,..., xn    f1  x1, x2 ,..., xn  , f 2  x1, x2 ,..., xn  ,..., f n  x1, x2 ,..., xn   .


T
(27)

Con esta notación, el sistema a resolver adopta la forma F(x)=0.


Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 213

Como ya se mencionó para el caso del método de shooting aplicado a una única variable,
la herramienta más robusta para determinar raíces de F es el Método de Newton para sistemas
no lineales, una técnica que por lo general converge en forma cuadrática, siempre y cuando se
conozca un valor inicial suficientemente preciso y exista J -1, la inversa de la matriz Jacobiana
(Burden y Faires, 2002):

 f1 f1 f1 


 x ...
x2 xn 
 1 
 f 2 f 2 f 2 
...
J  x    x1 x2 xn  . (28)
 
 
 f f n f n 
 n 
 x1 x2 xn 

El procedimiento de iteración funcional, equivalente al de la Ec. (22), para un sistema


multivariable pasa de seleccionar x0 a generar, para k  1 ,

  F  x  
1
x k   xk 1  J xk 1 k 1
(29)

Este método requiere que, en cada iteración, se calculen las derivadas de las funciones (la
matriz Jacobiana) y resolver un sistema lineal de nn que la contiene. La matriz Jacobiana
asociada a un sistema de n ecuaciones no lineales escritas en la forma F(x)=0 requiere
determinar y evaluar n2 derivadas parciales de las n funciones componentes de F(x). La
determinación de esta matriz puede ser analítica o numérica. En el primer caso, se la introduce
luego de calcular manualmente todas las derivadas que la componen. En el segundo, se
emplean diferencias para aproximar a las derivadas, y se calculan numéricamente.
La magnitud del problema y la necesidad de que el método de resolución sea independiente
del sistema de ecuaciones empleado, restringe en este trabajo el uso de derivadas analíticas,
calculándose las mismas de forma numérica, a expensas del esfuerzo computacional que ello
implica. Se verá luego, que el tiempo de cálculo requerido para determinar la matriz
Jacobiana es el paso controlante del algoritmo desarrollado para resolver los problemas de
lubricación estudiados. Por ello se presentan en esta Sección otras variantes que permiten
resolver el problema sin la necesidad de calcular esta matriz, o bien calculándola en un
número mínimo de pasos antes de lograr convergencia.

Método de Broyden
La primer alternativa para disminuir los cálculos es el empleo del método de la secante
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 214

(equivalente al ya presentado en la Ec. (21) para una variable) generalizado a los sistemas no
lineales, conocido como “método de Broyden” (Burden y Faires, 2002). Este método
reemplaza la matriz Jacobiana J del método de Newton con una matriz de aproximación, A,
que se actualiza en cada iteración, requiriendo sólo n evaluaciones de funciones escalares por
iteración. Así, el procedimiento de iteración se convierte en,


xi   xi 1  Ai1F xi 1 ,  (30)

donde

Ai  Ai 1 
y (i ) 
 Ai 1 s ( i ) s(ti )
, yi  F  x( i )   F  x( i 1)  y si xix (31)
i 1
s (i )  s t
(i )

La principal desventaja del método de Broyden radica en que se pierde la convergencia


cuadrática de Newton.
Para inicializar el método, se requiere el empleo de una matriz inicial A0. En general, se
emplea A0=J0, lo que implica el cálculo de la matriz Jacobiana en el paso inicial. Una
alternativa válida es el empleo de A0=I, la matriz identidad, pero el método pierde
convergencia (Biegler, 2000). En este trabajo se implementaron ambas variantes (A0=J0 y
A0=I), lográndose convergencia sólo con la primera de ellas. En cuanto al algoritmo de
Broyden implementado, se usó un método sencillo de control en la actualización de A,
propuesto por Broyden (Dahlquist y Björck, 1974), que consiste en agregar un factor escalar,
sk, en la Ec. (30), de modo que:


xi   xi 1  sk Ai1F xi 1 ,  (32)

donde el valor que adopta sk es igual a 1 si la norma euclídea de F(xi) es menor a la de F(xi-1).
De lo contrario,

  
n 2

F xi 
1  6  1
1/2

sk  , donde   i 1
. (33)
  F  x 
3 n 2

i 1
i 1

Métodos de Optimización Multidimensional


Otro enfoque adoptado en la búsqueda de mejorar los tiempos de cálculo se basa en la
aplicación de métodos de optimización multidimensional (Chapra y Canale, 2006). La
aplicación de estos métodos se limita a la búsqueda del óptimo de una función multivariable,
la que puede ser generada a través de los “residuos” de un sistema de ecuaciones
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 215

multivariables. Es decir, en la búsqueda de la solución del sistema F(x)=0, se pasará por j


iteraciones sucesivas, en cada una de las cuales en realidad resulta F(x)= R j , donde R j es el

“residuo” resultante de la iteración j y, si el algoritmo converge, R j  0 a medida que

j   . La idea es, entonces definir una función g j  x  , que se calcule en cada iteración a

partir de R j , y que permita lograr que R j  0 a medida que g j  x   óptimo . Por ejemplo,

si se define

g j   i 1  Ri j 
n 2
(34)

claramente se cumple la citada relación, y puede aplicarse un método de optimización a


g j  x  para resolver F(x)=0.

Al igual que lo descrito para búsqueda de raíces, las técnicas para la optimización
multidimensional sin restricciones se pueden clasificar según requieran la evaluación de la
derivada (métodos gradiente) o no (métodos directos). Entre los primeros, puede citarse al
método de Newton y sus variantes, que se basan en aplicar el método de Newton previamente
mostrado a un sistema G  x   0 , tal que G  g . Así, al buscar los ceros de las derivadas de

la función, se obtiene un óptimo. El procedimiento de iteración se convierte en,

 
xi   xi 1  H i1 g xi  , ` (35)

donde H es la matriz Hessiana, definida como

 2 g 2 g 2 g 
 x 2 x1x2
...
x1xn 
 1 
  g
2
2 g  g 
2

 ... 
H  x    x2x1 x22 x2xn  . (36)
 
 2 
  g 2 g 2 g 
 x x xn x2 xn2 
 n 1

Este método converge en forma cuadrática cerca del óptimo, pero requiere tanto el cálculo de
las segundas derivadas como la inversión de H en cada iteración.
Los métodos directos varían desde procedimientos de simple fuerza bruta, a técnicas más
elegantes que intentan explotar la naturaleza de la función. En esta instancia se considera
provechosa la evaluación de ambos extremos. Entre los procesos de fuerza bruta, resulta de
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 216

interés el método implementado en la rutina DUMPOL de la librería IMSL1, mientras que


entre los más elaborados resulta de interés el método de Powell (Chapra y Canale, 2006).
La rutina DUMPOL emplea el algoritmo Politopo para encontrar el punto mínimo de una
función g(x) de N variables. El método del Politopo se basa en la comparación de funciones
sin asumir suavidad. Comienza con N+1 puntos (x1, x2,…, xN+1), y en cada iteración, genera un
nuevo punto para reemplazar el peor punto, xj, que es el que tiene el mayor valor de la función
entre esos N+1 puntos. El procedimiento avanza garantizando que cada xj es reemplazado por
un xk tal que g  xk   g  x j  hasta que se alcanza el criterio de convergencia. Dado que esta

rutina usa sólo información de evaluación de la función en cada paso para determinar una
nueva aproximación al mínimo, puede ser muy ineficiente comparado con otros métodos que
hacen uso de información de la forma de la función (Visual Numerics, 1997).
Existen algoritmos formales que capitalizan la idea de las direcciones patrón para encontrar
los valores óptimos en forma eficiente. El más conocido de dichos algoritmos es el llamado
“método de Powell”, que capitaliza el concepto de búsqueda mediante direcciones
conjugadas. Así, se puede demostrar que si f(,) es una función cuadrática, las búsquedas
secuenciales a lo largo de las direcciones conjugadas convergerán exactamente en un número
finito de pasos, sin importar el punto de partida. Puesto que una función general no lineal a
menudo puede estar razonablemente aproximada a una función cuadrática, los métodos
basados en direcciones conjugadas son por lo común bastante eficientes y son en realidad
convergentes en forma cuadrática cuando se aproximan al óptimo. El método de Powell (o sus
variantes) es recomendado cuando el cálculo de las derivadas es tedioso ya que no son
necesarias para su ejecución (Press et al., 1992; Chapra y Canale, 2006).
A continuación se presenta en forma gráfica el “método de Powell simplificado” para
encontrar el máximo de la función ejemplo

f   ,    c     a     b  ,
2 2
(37)

donde a, b y c son constantes positivas. Esta ecuación resulta en contornos circulares en el


plano  ,, como se muestra en la Figura 5.6 (Chapra y Canale, 2006).

1 IMSL (International Mathematics and Statistics Library) es una colección comercial de bibliotecas de software
de funcionalidad numérica y análisis que se implementan en los lenguajes de programación de C, Java, C# .NET
y Fortran. Las bibliotecas IMSL las proporciona Rogue Wave Software.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 217

Figura 5.6: Representación gráfica del método de Powell simplificado.

La búsqueda se inicia en el punto 0 con las direcciones iniciales h1 y h2, que no son
necesariamente direcciones conjugadas. Desde allí, por desplazamiento a lo largo de la
dirección h1 se localiza un máximo, que resulta en un punto 1. Luego, por desplazamiento
desde el punto 1 a lo largo de la dirección h2 se busca otro máximo, que estará en un punto 2.
Para la búsqueda del punto 3 siguiente, el desplazamiento se realiza desde 2 en una dirección
h3 que pasa por los puntos 0 y 2. Una vez localizado ese máximo, en el punto 3, la búsqueda
siguiente se vuelve a hacer en la dirección h2 hasta que se localiza el máximo en un punto 4.
Del punto 4 se llega al máximo siguiente, punto 5, buscando de nuevo en dirección h3.
Teniendo ya dos puntos, 5 y 3, que se han localizado por búsqueda en dirección h3, se define
la dirección siguiente de búsqueda, h4 (determinada por esos puntos) que, según demostrara
Powell, forma con h3 un par de direcciones conjugadas. La búsqueda desde el punto 5 a lo
largo de la dirección h4 lleva directamente al máximo buscado de la función.
El método de Powell, aun cuando puede refinarse para hacerlo más eficiente, ya es un
método eficiente que converge en forma cuadrática sin requerir evaluación de la derivada, por
lo que se usará como tal. En este trabajo se emplea el paquete NEWUOA (NEW
Unconstrained Optimization Algorithm) cuyo propósito es minimizar una función
multivariable mediante un método de región de confianza que forma modelos cuadráticos por
interpolación (Powell, 2007). NEWUOA es un desarrollo del paquete UOBYQA (Powell,
2002), que no es propicio para problemas de gran número de variables, N, dado que se
construyen por interpolación de (N+1)(N+2)/2 valores de la función objetivo. El número de
condiciones de interpolación en NEWUOA es un parámetro (cuyo valor recomendado es
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 218

2N+1), que reduce la magnitud de trabajo de la rutina de N 4 a un valor entre N 2 y N 3. De esta


manera, NEWUOA ha sido probado exitosamente en la bibliografía para resolver problemas
de hasta 200 variables. En las pruebas realizadas para el sistema presentado en el presente
trabajo, el método funcionó correctamente con 270 variables y presenta muy buen potencial
para problemas de menor envergadura.

5.2.3 Métodos de Integración

Lo expuesto hasta este punto es independiente del método de resolución empleado para
integrar la Ec. (19) desde a hasta b. En este paso intervienen las condiciones de borde.
Un problema de valor inicial de la ecuación diferencial de n-simo orden:

d n
 f (  ,  ,  '........,  ( n 1) ) , (38)
d n

que se supone bien planteada, en el sentido que satisface las condiciones del teorema de
existencia y unicidad, consiste en encontrar su solución en un intervalo a-b, que satisfaga
en el punto χ0 del intervalo a-b, las n condiciones:

 ( 0 )  0
 '(  0 )  1
 "(  0 )   2 . (39)

 ( n 1) (  0 )   n 1

El procedimiento numérico más sencillo para resolver la Ec. (38) con las condiciones
planteadas en la Ec. (39) es el denominado “método de Euler” (Chapra y Canale, 2006).
Además de éste, existe un sinfín de variantes y métodos para resolver este tipo de problemas,
con los que se mejoran tanto la exactitud como la convergencia, no obstante se muestra el
método de Euler dado su desarrollo simple e intuitivo.

Método de Euler
La idea es que, dado que se conocen las relaciones de la Ec. (39) en el punto χ0 , puede
desarrollarse la serie de Taylor

  0       0    f  0 ,  0    O   2  , (40)

y aproximar   1      0    f   0 ,   0   para un  pequeño. Este proceso puede

repetirse luego en  2  1   para obtener una aproximación de   0  2  , es decir, de


Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 219

  2     1    f  1 ,  1   . Así, se puede proceder paso por paso para obtener una

secuencia de aproximaciones para   i  donde

i  0  i  y i 1  i   f  i ,   i   con i  0,1,... (41)

con una magnitud constante de paso, . Sin embargo, no es necesario que los pasos sean
todos iguales, y de hecho, en muchos casos es preferible variarlo en cada paso, como se verá a
continuación.

Métodos Multipasos
En el método de Euler y demás algoritmos que funcionan bajo el mismo concepto, la
aproximación del punto  i 1 contiene información proveniente de uno solo de los puntos

anteriores  i . Aunque estas técnicas pueden usar información relativa a la evaluación de

funciones en los puntos entre  i y  i 1 , no la conservan para utilizarla directamente en

aproximaciones futuras. Toda la información que emplean se obtiene dentro del subintervalo
en que va a aproximarse la solución.
Como la solución aproximada está disponible en los puntos 0 , 1...i , antes de obtener la

aproximación  i 1 , y como el error de la aproximación tiende a aumentar a medida que  i se

aleja de  0 , parece justificarse el empleo de datos precedentes para aproximar la solución en

 i 1 . Los métodos que lo hacen son los denominados “métodos multipasos”. Se define como
método multipasos de paso m a aquel cuya ecuación de diferencias para obtener la
aproximación i 1 en el punto  i 1 se representa como:

i 1  am1i  am2i 1  ....  a0i 1m   bm f  i 1 ,  i 1    bm1 f  i ,  i   


(42)
 ......  b0 f  i 1m ,   i 1m   con i  m  1, m, ..., N  1

ba
donde a0 , a1, ..., am1 y b0, b1, ..., bm son constantes,   , y los valores iniciales son:
N

0  0 , 1  1 , ..., m1  m1 (43)

Distintos valores para los ai y bi definen variantes de los métodos conocidos como “métodos
de Adams” (Burden y Faires, 2002).

Métodos Multipasos de Gear


Considerando la fórmula general de los métodos multipasos, Ec. (42), se puede deducir que
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 220

la misma da el valor exacto de i 1 , cuando   es un polinomio de grado menor o igual a m,

si se cumplen las siguientes restricciones de exactitud (también llamadas restricciones de


consistencia):
p 1 p 1 p

 am  1   m    m 
j 1
am  j bm  1 con j  1,2,..., k
p
y (44)
m 0 m 0 m 0

La familia de los “métodos multipasos de Gear” (Pozrikidis, 1998) se identifica por tener
todos los coeficientes bm, excepto b0, nulos, en oposición a los métodos de Adams que tienen
todos los coeficientes am, excepto a0, nulos. Dado que b0≠0, los métodos de Gear son métodos
implícitos.
El método de Gear de orden k se obtiene haciendo p  k  1, y b0  b1  b2  .....  0 , que
conduce a la fórmula implícita:
k 1
n1   aai   b0 f n1 ,  n1  , (45)
i 0

que debe resolverse para cada paso, para obtener el valor actualizado de n 1 . Ello requiere la

resolución de un sistema de MM (si el sistema es de M ecuaciones diferenciales) y la


consecuente factorización de la matriz Jacobiana si se lo resuelve mediante el método de
Newton ya explicado. Por lo tanto, es necesario normalmente, iterar el corrector más de una
vez. A fin de minimizar el volumen de cálculo asociado a cada paso, Gear emplea la siguiente
estrategia específica de control de convergencia, paso y error (Gear, 1971):
(a) Si hay convergencia del corrector en 3 iteraciones o menos, se sigue utilizando la
misma factorización de la matriz Jacobiana.
(b) Si en 3 iteraciones no hay convergencia, y si no se había calculado la matriz
inmediatamente antes, se calcula y se factoriza nuevamente, y se repiten las iteraciones.
(c) Si no hay convergencia con una nueva matriz, se reduce  en un factor 16, se calcula
la nueva matriz, y se repiten las iteraciones.

Hasta aquí se han presentado variantes para implementar los tres pasos necesarios
enunciados para la resolución numérica de un sistema de ecuaciones diferenciales. En este
trabajo de tesis se ha implementado un esquema de diferencias finitas de segundo orden para
discretizar el dominio y las ecuaciones gobernantes, previa aplicación de una transformación
elíptica de coordenadas para obtener un dominio regular. Las ecuaciones de diferencias
resultantes se integran mediante el método de Gear entre la superficie del cojinete y la del
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 221

rotor, siguiendo una técnica de shooting multidimensional. Para verificar el resultado del
“disparo” se comparan los resultados de las variables sobre la superficie del rotor con las
condiciones de contorno que deben lograrse. El ajuste del nuevo disparo se logra mediante el
método de Broyden, de Newton o de Powell. Todos ellos fueron probados y analizados. El
algoritmo implementado fue desarrollado en orden creciente de complejidad, comenzando por
el cálculo de cojinetes isotérmicos para luego migrar a su análisis termohidrodinámico.

5.3 SOLUCIÓN DE FLUJO ISOTÉRMICO

Tal como se dedujera en el Capítulo 3, las ecuaciones que describen el flujo isotérmico
de un fluido Newtoniano incompresible en el cojinete hidrodinámico son:

1 u v w
BM: 0   (46)
  y z

1  L  p  2u
2

BCM (X): 0      (47)


  R   y 2

 L  p  v
2
2
BCM (Y): 0      2 (48)
 c  y y

p  2 w
BCM (Z): 0    (49)
z y 2

que fueron deducidas para propiedades , Cˆ v , k y  constantes, y asumiendo que el huelgo

c  RB  R es mucho menor que el tamaño del cojinete (c<<R y c<<L), la aceleración local y
2
c
convectiva son despreciables (si Re    0 con Re=UR/µ), y los efectos gravitatorios
R
son despreciables. En estas ecuaciones se ha considerado, además, que c, R y L son los
valores característicos (VC) de las dimensiones transversal (Y), longitudinal (X) y axial (Z),
c L
que las velocidades en esas direcciones tienen los VCs: U ,UyU , respectivamente,
R R

U  R   L 
2 2

y que la presión característica es Pc      , la Pc de cojinetes cortos. Como se


R  c  R
puede observar, los VCs de VZ y la presión son los correspondientes al análisis de cojinetes
cortos (ver Capítulo 3).
Si, además, se considera que la presión es constante en el espesor de la película fluida
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 222

 P P P 
    , las Ecs. (47) y (49) se pueden integrar para calcular VX y VZ. La
 Y X Z 
introducción de estos resultados en el BM y su posterior integración en dirección Y, da lugar a
la Ecuación de Reynolds:

1  L    p 3  1   p 3 
2
1 dh
    h   h  (50)
2 d  12 2  R      12 z  z 

presentada nuevamente en variables adimensionales según se definieran en los Capítulos 3 y


4.
Antes de presentar el esquema numérico para la resolución del sistema multivariable
descrito por las Ecs. (46) a (49), se describe a continuación el correspondiente para la solución
de la ecuación de Reynolds, Ec. (50), principalmente por dos motivos. Por un lado, su
solución exacta se necesita para la comparación con los resultados analíticos aproximados
obtenidos en el Capítulo 4, y por otro, porque representa la situación límite del citado
sistema que se intenta resolver.

5.3.1 Ecuación de Reynolds

Como se enunciara en apartados previos, la ecuación de Reynolds ha sido ampliamente


estudiada y sometida a tratamientos numéricos diversos. Se trata de una ecuación
diferencial no-homogénea a derivadas parciales que describe la presión en función de las
direcciones azimutal y axial, p(,z). El modo más simple de resolverla, al igual que lo
hicieran Raimondi y Boyd (1958), es mediante diferencias finitas ya que el sistema de
ecuaciones resultante se encuentra completamente definido por las condiciones de borde.
Motivo por el cual dicho método es el adoptado en el presente trabajo de tesis.
El primer paso consiste en considerar el dominio espacial y generar la grilla
computacional correspondiente. En este caso se trata de una región rectangular en el plano
determinado por 0< y -1/2<z<1/2 (si se considera la condición de Gümbel para la
zona divergente), por lo que la discretización resulta sencilla. La zona se divide en (n)
secciones en  y (m) secciones en z, equivalentemente a lo que se muestra en la Figura
5.1.
Para la discretización de la ecuación diferencial se consideran diferencias centradas
(ver Ecs. (5) y (8)), quedando las derivadas de la presión y del espesor de película
aproximadas en cada nodo (i,j) por:
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 223

p 1 p( i 1, j )  p( i 1, j )

 ( i , j ) 2 
 p
2
p  2 p( i , j )  p( i 1, j )
 ( i 1, j )
 ( i , j )
2
2
(51)
2 p p  2 p( i , j )  p( i , j 1)
 ( i , j 1)
z ( i , j )
2
z 2
dh 1 h( i 1)  h( i 1)

d  (i ) 2 

De esta manera, y luego de desarrollar la derivada según  del producto, la Ec. (50)
queda expresada para cada nodo (i,j) de la malla como:

1 hi 1  hi 1  3  p( i 1, j )  2 p( i , j )  p( i 1, j ) 
2
1 L
    hi  
4  12 2  R    2 
(52)
3  h  h  p  p( i 1, j )   1 3  p( i , j 1)  2 p( i , j )  p( i , j 1) 
 hi 2  i 1 i 1   ( i 1, j )    12 hi  
4        z 2 

De esta manera se tiene un sistema de  n  1   m  1 ecuaciones con

 n  1   m  1  2  n  1  2  m  1 incógnitas. El número de incógnitas resulta mayor ya

que las diferencias finitas utilizadas están tomando para el cálculo los puntos externos de
la malla. En este sentido, falta considerar aún las condiciones de borde de la presión, que
establecen que p=0 en los cuatro bordes del espacio considerado. Esto es:

i  1, 2, ..., n  1 j
p( i , j )  0 en  , (53)
 j  1, 2, ..., m  1 i

De esta manera se agregan 2  n  1  2  m  1 datos al sistema que queda ahora descrito por

 n  1   m  1 ecuaciones con  n  1   m  1 incógnitas, siendo factible su resolución

mediante alguna estrategia de cálculo numérico.


En la presente tesis se resolvió este sistema mediante el empleo del software Maple. Entre
la gran variedad de funciones y comandos que ofrece, este software brinda la posibilidad de
resolver sistemas de ecuaciones algebraicas no lineales mediante el comando fsolve,
requiriendo únicamente la formulación correcta del sistema de ecuaciones. Fsolve lo resuelve
numéricamente mediante la aplicación del método de Newton si puede calcular el Jacobiano.
Caso contrario cambia al método de Broyden o a variantes del método de Powell. Todo ello,
en una interfaz opaca para el usuario y con una convergencia global <10 -8. En el Anexo I se
muestra el algoritmo implementado.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 224

En el Capítulo 4 ya se adelantaron varios de los resultados obtenidos al resolver la


ecuación de Reynolds mediante diferencias finitas, ya que permitieron verificar la validez de
los métodos analíticos propuestos. Aun así, se muestran a continuación los perfiles de presión
obtenidos con una malla de 4040. El uso de una malla más gruesa, de hasta 1010, también
genera resultados aceptables, pero la integración de los perfiles de presión para obtener, por
ejemplo, la capacidad portante, requiere una malla como la empleada si se desea mantener el
error acotado.
La Figura 5.7 muestra los perfiles de presión en función de la posición longitudinal Θ
para un cojinete de  = 0,5 y R/c = 1000 para diversas relaciones L/R en z = 0 (centro del
cojinete). Asimismo, la Figura 5.8 muestra los perfiles de presión en función de la posición
axial z, para el mismo cojinete, en una posición tangencial   0,5 . Los resultados se
comparan con las soluciones analíticas ya presentadas para el ISJB (solución de Ocvirk) y el
ILJB (solución de Sommerfeld), las que se presentan en forma de puntos discretos para
permitir distinguir la soluciones numéricas con las que prácticamente se solapan. Los datos
para L/R=100 y los del ILJB han sido multiplicados por un factor de 500 para poder

1.2

L/R=0.01
1.0

0.8
ISJB
L/R=1
p

0.6

L/R=2
0.4
ILJB
(x500)
0.2 L/R=100
(x500)

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 5.7: Perfiles de presión obtenidos mediante la solución numérica de la Ecuación de Reynolds
en función de la posición longitudinal, calculados para distintas relaciones de aspecto y
=0,5 en z=0. Se incluyen las soluciones límite del ISJB y el ILJB ().
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 225

0.4

ISJB L/R=0.01
L/R=1
0.3

L/R=2
p

0.2

L/R=100
(x500)
0.1
ILJB
(x500)

0.0
-0.50 0.00 0.50
z
Figura 5.8: Perfiles de presión obtenidos de la solución numérica de la Ecuación de Reynolds en
función de la posición axial calculados para distintas relaciones de aspecto en Θ=0,5, para =0,5. Se
incluyen las soluciones límite del ISJB y el ILJB ()

presentarlos en la misma figura ya que son de mucho menor magnitud. Puede apreciarse
que los resultados numéricos son prácticamente indistinguibles de las soluciones límite de
cojinetes infinitamente cortos y largos al usar relaciones de 0.01 o 100 respectivamente.
De hecho, las máximas diferencias son de 0,3%.

5.3.2 Generación de la Grilla para el Análisis de Flujo Tridimensional

Como ya se comentara, para el estudio tridimensional del flujo en un cojinete, se ha


implementado en esta tesis una variante del método de diferencias finitas tradicional. Este
enfoque no demanda de la discretización por intervalos de todo el volumen del dominio como
podría intuirse de la Figura 5.2, sino que requiere de la discretización sobre el plano inferior
del mismo (plano ξ - z de la Figura 5.3, cualitativamente similar a la Figura 5.1). El
número de nodos para cada plano ξ - z está dado por el producto (Nx+1)(Nz+1), donde Nx y
Nz son la cantidad de divisiones que se consideran en el eje ξ y z, respectivamente. Las
ecuaciones de diferencias sobre los nodos deben transformarse al sistema ξ - γ - z para poder
ser integradas en un dominio regular mediante el método de Gear entre la superficie del
cojinete y la del rotor, siguiendo luego una técnica de shooting multidimensional asociada al
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 226

método de Newton para el cálculo de los disparos sucesivos.

5.3.3 Planteo del Sistema de Ecuaciones Discretizadas

Habiendo generado la grilla rectangular en el dominio {,z}, las Ecs. (46) a (49) deben
pasarse a este dominio. Ello se hace con ayuda de la Ec. (15) que define:

   y   y / h   , (54)

por lo que, por la regla de la cadena:

      y dh    dh 
    2  
      h d    h d  
. (55)
     1 
  
y  y  y h 

Reemplazando, entonces, en los balances, Ecs. (46) a (49), resulta:

1  u dh u  v w
BM: 0 h   h (56)
   d    z

h  L   p dh p    u 
2

BCM (): 0     h  
d      
(57)
  R   

 L  p   v 
2

BCM (γ): 0  h      (58)


 c      

p   w 
BCM (z): 0  h 2     , (59)
z   

La solución numérica del problema planteado es compleja debido al acoplamiento de


las ecuaciones. Como se comentara previamente, la resolución del mismo se realiza
empleando una discretización por diferencias finitas en las coordenadas ξ (azimutal) y z
(axial) dejando la coordenada γ (transversal) sin discretizar ya que en esa dirección se
empleará el método de Gear que ajusta automáticamente el paso de integración en función
de los resultados que va obteniendo.
Las derivadas de las ecuaciones diferenciales son discretizadas considerando
diferencias de orden dos centrales en los nodos interiores, y diferencias hacia adelante o
hacia atrás, según corresponda, en los extremos (Tucker, 1989; Failla et al., 1996). De
esta manera, el sistema resultante consiste de M ecuaciones diferenciales ordinarias en la
coordenada γ, donde M es el producto del número total de nodos en el plano ξ - z por el
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 227

número de variables por nodo.


El número de variables por nodo con las que se trabaja es seis: u, v, w, u /  , w / 
y p. Las variables u /  y w /  aparecen ya que las derivadas segundas de u y w se
tratan como las derivadas primeras de estas variables en el método de shooting. La tercera,
en este caso, v /  , no es necesaria ya que el balance de masa la expresa en función de
las otras dos. Dado que las ecuaciones de conservación brindan sólo cuatro de las seis
ecuaciones necesarias, se definen dos ecuaciones adicionales “triviales” para las nuevas
u w
variables, du y dw, esto es:  du y  dw . En cuanto al número de nodos, como ya
 
se viera, es por cada plano ξ - z es (Nx+1)(Nz+1).
Ahora es necesario reorganizar las ecuaciones gobernantes, Ecs. (56) a (59), para
obtener las derivadas de las seis variables respecto de la coordenada γ de forma explícita.
Así, se tendría:

u
 du (60)


w
 dw (61)


del BM:

v 1  u dh u  w 1  u dh  w
  h  h   h  du   h (62)
    d   z    d  z

del BCM(z):

  w  dw 2 p

       h z (63)
 

y del BCM( ) y el BCM(γ), donde queda un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas,
resultan:

dh p du dw
2

   h
L 1 dh
  du   2
p d    h d z
  
R
(64)
  L   2
2

2  c   dh 
2 2

          
c   R   d   
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 228

 c   dh du  dh  dh dw 
2
2 p
2 2
L
  h    h

  du   h 

  u  du  R    R  d    d   d  z
   
     2 (65)
c  dh 
2

 2   2    
 R   d 

Las seis variables se identifican en el código numérico con la letra Z, siendo:

du dw
u  Z1 v  Z2 w  Z3  Z4  Z5 p  Z6 (66)
d d

y sus derivadas respecto de γ son las variables ZP. De esta manera, las ecuaciones
diferenciales ordinarias de primer orden (ya que las variables son sólo función de )
basadas en la discretización del plano {ξ,z}, correspondientes a las Ecs. (60) a (66),
quedan expresadas para los nodos interiores como:

du
 ZP1( i ,k )  Z 4( i ,k ) (67)
d

dv h  Z1  Z1( i 1,k )  dhi  Z3  Z 3( i ,k 1) 


 ZP2( i ,k )   i  ( i 1,k )  Z 4( i ,k )  hi  ( i ,k 1)  (68)
d  2     2 z 

dw
 ZP3( i ,k )  Z 5( i ,k ) (69)
d

d  du  1  L2 2  Z 6( i 1,k )  Z 6( i 1,k ) 
 ZP 4( i ,k )   hi  
d   d    2 c2 2 2   R2  2  
   2  dhi 
 R 
c 2
 Z 2( i 1,k )  Z 2( i 1,k )  c 2
 2  hi dhi    2  dhi Z 4 ( i ,k ) 
2 (70)
R  2    R
c2  Z5  Z 5( i ,k 1)  
  hi dhi  ( i ,k 1) 
R 2
 2 z 

d  dw  2  Z 6( i ,k 1)  Z 6( i ,k 1) 

d  d    ZP5( i ,k )  hi  2 z
 (71)
   

dp  c2  1  L2  Z 6( i 1,k )  Z 6( i 1,k ) 
 ZP6( i ,k )   2  
 i i 2
h dh 
d  L    2  c  2dh 2  
2
R  2  
 2 i 
 R  (72)
 Z5  Z 5( i ,k 1)   Z 2( i 1,k )  Z 2( i 1,k )  1 
 2  ( i ,k 1)      dhi Z 4 ( i ,k ) 
 2 z   2   hi 

donde i y k señalan la posición del nodo sobre los ejes ξ y z, respectivamente, y hi y dhi
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 229

equivalen al espesor adimensional h   y su derivada respecto de ξ, respectivamente, en

una dada posición del eje ξ. En forma equivalente, para las fronteras del dominio, se
reemplazan las diferencias centrales de las Ecs. (67) a (72) por diferencias hacia adelante
o hacia atrás, según corresponda.
En cuanto a las CB, sólo se cuenta con los valores de las tres velocidades en ambos
extremos, lo que suma seis CB pero no son una por ecuación diferencial. Por ello, el
sistema de ecuaciones resultante se resuelve por el método de Gear acoplado a una técnica
de shooting, ya que sólo se conocen la mitad de los valores iniciales de las variables de
integración (u, v y w en γ=0). Los valores iniciales de las otras tres variables
 u w 
 , , y p  son estimaciones que se ajustan en cada iteración hasta cumplir con las
   
condiciones en el otro borde (u, v y w en γ=1). Para ello, se implementó un algoritmo
modular en Visual Fortran, considerando la posibilidad y facilidad de expandirlo a
situaciones más complejas. En el Anexo II se detalla el algoritmo desarrollado empleando
el método de Newton de provisto en las librerías IMSL, mientras que en el Anexo III se
muestra el empleado para integrar las ecuaciones por el método de Gear,

5.3.4 Condiciones de Borde

Los valores conocidos de las variables son: las componentes de velocidad en las
superficies del eje ( y  h    1 ) y del cojinete ( y  0    0 ), la presión exterior al
sistema, P0, y la presión de suministro de lubricante (asumida P0):

u y 0  0 u y h  1
1 dh
v y 0  0 v y h 
 d
w y 0  0 w y h 0 (73)
p 0  0 p 1  0 p 12  0
p z 1/2  0 p z 1/2  0

En estas ecuaciones se ha empleado una condición de borde tipo Gümbel, donde se


considera que la presión adimensional en 1 < Θ < 2 es nula. Si bien en este apartado se consi-
dera este modelo sencillo, un tratamiento más realista y complejo se presenta posteriormente.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 230

5.3.5 Resultados

A continuación se presentan, en primer lugar, los perfiles de presión obtenidos para


diversas condiciones geométricas y operativas. La Figura 5.9 muestra los perfiles
tangenciales de presión en el centro del cojinete (z=0) calculados con la metodología
antes propuesta considerando una excentricidad relativa =0,5 y una relación c/R=0,001.
Los perfiles corresponden a cuatro relaciones de aspecto, y fueron calculados en la
posición transversal =0. Para los cálculos se usó una malla de 20x10 y una tolerancia
global para la convergencia de 10 -8 . En la Figura 5.9 también se presentan las curvas de
presión (líneas llenas) calculadas con las soluciones de los cojinetes infinitamente corto
(ISJB) e infinitamente largo (ILJB). Como se puede observar, y como era de esperar, los
valores calculados numéricamente para L/R=0,01 y 100 prácticamente coinciden con los
predichos por esas dos aproximaciones. Las diferencias porcentuales máximas entre los
valores calculados y los resultados teóricos son de 0,033 y 3,4% respectivamente, y
ocurren en la zona de =0,8-0,9. Cabe acotar que los valores calculados coinciden con los
presentados en el Capítulo 3 y no con los del Capítulo 4 dado el VC usado para la presión.

1.2
Soluc. Numér. Ec. de Reynolds L/R=0.01
Soluc. Numérica completa

ISJB
0.8 L/R=1
p

L/R=2
0.4
ILJB
L/R=100

0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1

Figura 5.9: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados para distintas
relaciones de aspecto en z=0 y =0, para =0,5. Se incluye la solución numérica de la Ecuación de
Reynolds (  ), y las soluciones límite del ISJB y el ILJB ().
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 231

La figura también incluye las curvas de presión calculadas mediante la solución numérica
de la Ecuación de Reynolds, Ec. (52), para los cuatro valores de L/R (indistinguibles en el
caso de L/R de 0,01 y 100). Las diferencias porcentuales máximas entre los valores
calculados y las soluciones de la Ecuación de Reynolds para L/R=1 y 2 son de 1,2 y 1,4%
respectivamente, y también ocurren en la zona de =0,8-0,9.
La Figura 4.9 completa el análisis presentando valores de presión calculados en z = 0 en
función de la relación de aspecto (con  = 0,5) y de la excentricidad relativa (con L/D = 0,5) en
dos posiciones circunferenciales, Θ = 0,5 y 0,7. Se puede apreciar que en ambas posiciones,
los resultados de la solución numérica de la ecuación de Reynolds y de la resolución
simultánea del balance de masa y todos los balances de cantidad de movimiento son
prácticamente indistinguibles, con errores máximos del orden del 2%. Cabe señalar que los
valores, e incluso forma, de las curvas de la Figura 5.10 difiere de sus homónimas de la
Figura 4.9 debido a que se han obtenido con un valor característico distinto de la presión.

0.4 0.8

L/D=0,5
0.3 0.6 =0,5
p

0.2 0.4

ISJB
0.1 =0,5 Reynolds 0.2
=0,5 Fortran

0.0 0.0
1.0 10
L/D=0,5
0.8 8 =0,7

0.6 6
p

0.4 4

=0,5
0.2 2
=0,7

0.0 0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
L/D 
Figura 5.10: Perfiles de presión adimensional para dos posiciones tangenciales diferentes
en función de la relación de aspecto (izq.) para η = 0,5, y de la excentricidad relativa (der.)
para L/D = 0,5. En todos los casos, z = 0.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 232

Como se viene haciendo anteriormente, los resultados también se comparan con los de la
solución de Ocvirk, que coinciden con los numéricos sólo a muy bajas relaciones de aspecto y
excentricidades (aunque los rangos de coincidencian cambian con Θ,  y L/D).
De igual manera, en la Figura 5.11 se presentan los perfiles de presión en función de la
posición axial obtenidos en Θ=0.5 y =0 para las cuatro relaciones de aspecto anteriores y
considerando =0,5, c/R=0,001 y la misma malla y las condiciones de convergencia que
para la Figura 5.9. Se observa nuevamente que los valores de presión calculados
numéricamente para L/R=0,01 y 100 prácticamente coinciden con los predichos por las
aproximaciones de ISJB e ILJB. A L/R=0,01 se confirma la forma parabólica del perfil y a
L/R=100 la de una presión prácticamente independiente de z. Es interesante notar que la
solución numérica muestra que, a esta relación de aspecto grande, además de la zona
central de presión constante existen dos regiones de capa límite en los extremos donde la
presión cae bruscamente al valor externo. Para los cojinetes cortos (L/R=1 y 2) el perfil
comienza a perder su forma parabólica alejándose de la solución límite. También se
observa que la coincidencia con los perfiles obtenidos a partir de la ecuación de Reynolds
sigue siendo muy alta.

0.5
Soluc. Numér. Ec. de Reynolds
Soluc. Numér. completa

0.4
L/R=0.01
0.16
L/R=1
0.3
p

0.12
L/R=2
0.2
0.08
L/R=100
(x500)
0.1
0.04

0.0 0.00
-0.5 0.0 0.5 -0.5 -0.4 -0.3
z
Figura 5.11: Perfiles de presión en función de la posición axial calculados para distintas relaciones de
aspecto en Θ=0,5 y =0, para =0,5. Se incluye la solución numérica de la Ecuación de Reynolds y la
presión calculadas con las aproximaciones del ISJB y el ILJB.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 233

La diferencia entre las predicciones del algoritmo elaborado y las de la Ecuación de

Reynolds debería aparecer principalmente al evaluar los perfiles radiales (0  y < h ) ya que
la Ecuación de Reynolds asume que la presión es constante en esta dirección, p(,z). Por lo
tanto, a fin de evaluar las capacidades del algoritmo elaborado, en la Figura 5.12 se
analizaron los perfiles radiales de presión para distintas relaciones c/R en a z=0 y Θ=0,5,
para =0,5 y L/R=1. Cabe señalar que, para que los resultados fuesen realmente exactos,
debería trabajarse en un sistema que no desprecie la curvatura de la película fluida,
probablemente en coordenadas cilíndricas. Aun así, las predicciones numéricas muestran
la tendencia de los cambios en el perfil de presión al aumentar el espesor de la película
fluida. Los resultados presentados en la figura señalan que la presión puede considerarse
independiente de la coordenada transversal hasta valores de c/R  0,01, por lo que la supo-
sición usada para derivar la Ecuación de Reynolds es totalmente válida para relaciones de
huelgo/radio menores a ese valor. Para relaciones c/R mayores a aproximadamente 0,01 la
presión comienza a variar en el espesor de la película. Igualmente, debe señalarse que esta
dependencia es pequeña (no llega al 2% de variación en el valor de la presión en el perfil a
c/R = 0,1), al menos en las condiciones consideradas, por lo que no es de esperar que dicho

1
c/R=0.001
c/R=0.01
0.8 c/R=0.1

0.6

0.4

0.2

0
0.34 0.342 0.344 0.346 0.348 0.35
p
Figura 5.12: Perfiles de presión en función de la posición transversal calculados
usando el método numérico propuesto para distintos valores de la relación
huelgo a radio en z=0 y Θ=0,5 para =0,5 y L/R=1.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 234

resultado cambie demasiado en un estudio realizado en coordenadas cilíndricas. Este


análisis corrobora, además, las capacidades del algoritmo desarrollado y la posibilidad de
extenderlo para evaluar, por ejemplo, variaciones de presión debidas a cambios de
temperatura en el espesor, como se analizará en la Sección siguiente.
Vista la descripción tridimensional del campo de presión que se logra con el algo ritmo,
se decidió analizar más en detalle el campo de presión en los cojinetes largos. La Figura
5.13 muestra perfiles axiales de presión para cojinetes comúnmente denominados “largos”
con el objetivo de evaluar el espesor de la zona de los bordes, donde se produce la caída
brusca de presión. La aproximación de cojinete infinitamente largo (vista en el Capítulo 3)
predice que la presión depende únicamente de la variable Θ y no cumple con la condición
de p=0 en los bordes (esto puede verse también en la Figura 5.11). En la práctica, la
presión resulta prácticamente constante en el interior del cojinete generándose una “capa
límite” adyacente a los extremos del cojinete donde la presión cae del valor en la zona
central a cero. En esta zona la suposición de “infinitamente largo” (por la que los cambios
en z fueron despreciados) deja de cumplirse y es de esperar que el orden de magnitud de Z
ya no sea L sino R o D, siendo el espesor adimensional de la capa (z=Z/L) de orden R/L o
D/L (Barrero Ripoll y Pérez-Saborid Sánchez-Pastor, 2005). Para mostrar este fenómeno

-1 L/R=5
10

L/R=10

-2
10 L/R=20
p

-3
L/R=50
10

L/R=100

-4
10
-0.5 0.0 0.5
z
Figura 5.13: Perfiles axiales de presión obtenidos mediante el método numérico propuesto
para Θ=0,5, =0,5, c/R=0,001 y distintos valores de L/R de cojinetes “largos”.
La línea de trazos señala el espesor de la “capa límite” estimado en R/L.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 235

se muestran los perfiles de presión en escala logarítmica y se superpone sobre los mismos
una línea en cada extremo que corta a cada perfil con el valor de distancia respecto del
borde igual al R/L correspondiente.
En función de los resultados mostrados hasta aquí, resulta claro que para el análisis de
cojinetes isotérmicos, la solución de la ecuación de Reynolds ofrece resultados excelentes.
Asimismo, su empleo trae consigo varias ventajas relacionadas: se trabaja con una sola
ecuación diferencial para una sola variable por lo que el algoritmo que se requiere para su
resolución resulta ser sencillo en comparación con el requerido para resolver los balances
de masa y cantidad de movimiento acoplados, como puede notarse en los Anexos I y II.
Asimismo, el tiempo requerido para el cálculo es sensiblemente inferior.

5.4 SOLUCIÓN DE FLUJO NO-ISOTÉRMICO

Como ya se discutiera, el análisis termo-hidrodinámico (THD) de cojinetes puede


dividirse en dos categorías (Elrod, 1987). En la primera de ellas se incluye el tratamiento
completo del balance de energía en el espesor de la película fluida (acoplado a los de masa
y cantidad de movimiento) usando métodos de diferencias o elementos finitos (Mitsui,
1987). En la segunda se encuentran los tratamientos como los desarrollados en el Capítulo
4 que usan alguna aproximación para considerar el fenómeno térmico que sucede en el
espesor, usualmente empleando la distribución local de temperatura a través de algún
valor “representativo”. Las ventajas y desventajas de los análisis de la primera categoría
radican en la exactitud de los cálculos a expensas de complejidad y tiempo de cálculo,
mientras que en los métodos de la segunda se gana en sencillez a expensas de exactitud
del modelo. Dependiendo de las necesidades, puede optarse por uno u otro enfoque.
Se presenta aquí la ampliación de la plataforma numérica desarrollada en el apartado
previo, en la que se resuelven todos los balances de conservación de manera acoplada. Es
decir, en esta etapa del desarrollo, la cual se encuadra dentro de la primer categoría
mencionada, se ha incorporado el balance de energía para considerar el campo térmico
dentro de la película fluida, así como un tratamiento más adecuado de la existencia de
cavitación en la misma. El objetivo es, además, comparar con las predicciones de los
tratamientos con temperaturas medias propuestos en el Capítulo 4.
Gran parte de las ecuaciones, condiciones de contorno y consideraciones del modelo ya
fueron presentadas previamente. No obstante, dada la magnitud del problema, se consid era
oportuno redundar en ello y desarrollar nuevamente el sistema que describe el modelo.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 236

Considerando siempre las condiciones de fluido Newtoniano, propiedades , Cˆ v y k

constantes, c<<R y c<<L, aceleración local y convectiva despreciables, efectos gravitatorios


despreciables, y número de Brickman de orden 1, pero permitiendo que la viscosidad dependa
de la temperatura (y, por lo tanto, de la posición), los balances de las Ecs. (58) a (61) del
Capítulo 3 quedarían expresados:

VX VY VZ


BM: 0   (74)
X Y Z

P   VX  P d  T VX  2VX


BCM  X  : 0          
X Y  Y  X dT Y Y Y 2
(75)
P  T VX  2VX 
 0    0 
X  Y Y Y 2 

P   VY  P d  T VY  2VY


BCM Y  : 0          
Y Y  Y  Y dT Y Y Y 2
(76)
P  T VY  2VY 
 0    0 
Y  Y Y Y 2 

P   VZ  P d  T VZ  2VZ


BCM  Z  : 0          
Z Y  Y  Z dT Y Y Y 2
(77)
P  T VZ  2VZ 
 0    0 
Z  Y Y Y 2 

 T T T   2T  VX 2  VZ 2 
ˆ
 Cv VX
BE:  VY  VZ   k 2        (78)
 X Y Z  Y  Y   Y  

donde se ha adoptado la Ley de Vogel para describir la dependencia de la viscosidad con


la temperatura,
T T0 
  0 e  0
, (79)

donde 0 es la viscosidad a la temperatura de referencia, T0 , y β0 es una constante que


depende del fluido que determina la sensibilidad de la viscosidad con la temperatura.
En forma adimensional, con

X Y Z V VY R V R
 , y , z , u X , v , w Z ,
R c L U U c U L
, (80)
P  P0 0U  R   L  T  T0 U R
2 2 2

p con Pref      , t con Tref  0  


Pref R  c  R Tref  Cˆ v R  c 
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 237

los balances resultan:

1 u v w
BM: 0   (81)
  y z

1  L  p   t u  2u 
2

BCM (): 0       1 


y y y 2 
(82)
  R   0 

 L  p   t v  2v 
2

BCM (y): 0       1 


y y y 2 
(83)
 c  y 0 

p   t w  2 w 
0   1 
y y y 2 
BCM (z): (84)
z 0 

 2t   u   L   w  
2 2
 u t t t 
2

BE:     v y  w z    y 2    y    R   y   (85)
      
0   

que son equivalentes a las Ecs. (46) a (49) de la Sección anterior, excepto por la
consideración de viscosidad variable y la incorporación del BE. En las presentes

0U  R 
2
kR
ecuaciones,   y 1  0 Tref  0   , donde 1 es un parámetro
Uc 2  Cˆ v  Cˆ v R  c 
adimensional que mide la sensibilidad de la viscosidad con la temperatura adimensional,
como se puede ver si se escribe el modelo de Vogel en función de la misma,
T T0   0 Tref t
  0 e  0
 0 e  0 e1 t . (86)

En flujo isotérmico, el balance de cantidad de movimiento en dirección y es de orden


2
c
de magnitud   y, por lo tanto, despreciable frente a los otros dos. En principio, en el
R
flujo no-isotérmico también podría asumirse que la presión es prácticamente
independiente de la coordenada y, mientras se cumpla que c<<R. Sin embargo este
balance debe ser tenido en cuenta debido a la variación de temperatura dentro de la
película fluida, lo que hace aparecer el coeficiente к1, que puede modificar el orden de
magnitud de la ecuación. Desarrollada, la Ec. (83) es:

p 1t   U  R  t v  c   2v 
2 2

0  e   0 0     , (87)
y   Cˆ v R  L  y y  L  y 2 

donde claramente puede observarse que el término que contiene la derivada primera de la
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 238

2
R
presión con y cobra importancia a medida que la relación   aumenta (cojinete más
L
cortos). Esta consideración suele obviarse en el análisis THD de cojinetes cuando se
trabaja con la Ecuación de Reynolds Generalizada, la cual no contempla la ecuación de
conservación de cantidad de movimiento en la dirección y.

5.4.1 Planteo del Sistema de Ecuaciones Discretizadas

El tratamiento numérico del caso de flujo no-isotérmico se hará nuevamente


discretizando en el plano {  , z} y usando el método de Gear acoplado a una técnica de
shooting para integrar en dirección transversal, . En este caso se incorporan dos variables
a las seis del flujo isotérmico, la temperatura y su derivada primera respecto de la
dirección y. Por lo tanto, las variables por nodo ahora son: u, v, w, t, u /  , w /  ,
t /  y p. Para las tres derivadas primeras definidas como variables se definen
ecuaciones adicionales “triviales” que se agregan a las cinco ecuaciones de conservación,
Ecs. (81) a (85), formando el conjunto de las ocho ecuaciones necesarias. Ellas se
reacomodan de manera de despejar las derivadas primeras de las ocho variables respecto
de  . La integración por el método de shooting permite, entonces, calcular las ocho
variables en cada nodo.
u w t
Designando du, dw y dt a las nuevas variables  du ,  dw y  dt ,
  
respectivamente, las ecuaciones gobernantes que permiten obtener las derivadas de las
ocho variables en el dominio computacional de forma explícita, son:

u
 du (88)


w
 dw (89)


t
 dt (90)


v 1  u dh  w
  h  du   h (91)
    d  z

dw 1t 2 p
e h  1 dt dw (92)
 z
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 239

dh p   u w  du 1 dh dw 
2

   h
L
  e 1t 1  dt   dt   du  
p  R  d     

z   h d  z 
 (93)
  L   2
2

2  c   dh 
2 2

         
c   R   d  

 dh u  dh 
2
dh w 
1t 2 p
2 2
L c
  e h    1 h dt    dt du   h dt 
du R   R   d    d  d  z 
 
  c   dh 
2 2

2 2    
 R   d 
(94)
 c   dh du  dh  dh dw 
2 2

    h    du   h    21dt du
 R   d    d   d  z 

 2
 c   dh 
2

2 2    
 R   d 

dt 1  h  t dh  t  
2
L
  uh  dt   v h dt  w h 2  e 1t du 2    dw2   (95)
      d  z  R  

Estas ecuaciones fueron discretizadas considerando diferencias centrales en los nodos


interiores, y diferencias hacia adelante o hacia atrás en los bordes, según corresponda, de
manera equivalente a lo hecho en el caso isotérmico. Las ecuaciones discretizadas
resultantes se asemejan al sistema de Ecs. (67) a (72), y se pueden ver en la subrutina
“fcn” que se incluye en el Anexo IV, que es una expansión de la homónima presentada en
el Anexo II. El número de nodos por plano ξ - z es, entonces, 8 (Nx+1)(Nz+1). Así, para
una grilla de, por ejemplo, 125 nodos en el plano ξ - z, se genera un sistema de 1000
ecuaciones diferenciales ordinarias en la coordenada γ.
A fin de explicitar el tamaño del problema que se termina resolviendo, vale resaltar que
el paso estándar que usa el integrador por el método de Gear (subrutina “Drive” del Anexo
III) es de 10 -6. Asumiendo que en la integración no se afina el paso en todo el espesor del
dominio (de γ=0 a 1), y se tiene un sistema típico como el mencionado, de 125 nodos en el
plano ξ - z, se llega a 125000000 nodos en la malla 3D, equivalentes a 10 9 variables a
resolver.

5.4.2 Condiciones de Borde

Similarmente al caso isotérmico, el problema queda parcialmente determinado por las


CB de velocidad sobre las superficies del eje ( y  h ) y del cojinete ( y  0 ), la presión
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 240

exterior al sistema, y la presión y temperatura de suministro del lubricante. Esto es:

u y 0  0 u y h  1
1 dh
v y 0  0 v y h 
 d
w y 0  0 w y h 0 (96)
p 0  0 p z 1/2  0 p z 1/2  0
t
t 0  0 0
z z 0

Para completar la formulación del problema, es necesario definir el mecanismo de


transmisión de calor entre el lubricante y las paredes que lo contienen, el cual, como ya se
discutiera en el Capítulo anterior, puede expresarse de diversas formas. Por un lado, existe
cierta cantidad de calor que se transmite desde el lubricante al cojinete, el cual es
conducido por el cuerpo de éste hasta alguna interfase en la que otro fluido lo recibe y
transporta (aire del ambiente o fluido de refrigeración). En general, el valor de este flujo
de calor suele ser pequeño si se lo compara con el que es transportado por convección por
el mismo lubricante. Por ello, en este trabajo se considera que el cojinete es adiabático. Es
decir, se usa la CB:

t
0 (97)
y y 0

Del otro lado de la capa lubricante se encuentra la superficie del muñón. Dado que éste
se mueve a alta velocidad tangencial y que la conductividad del eje suele ser elevada
comparada con la del lubricante, puede asumirse que el muñón es isotérmico. Esto se basa
también en considerar que un mismo punto de la superficie atraviesa zonas de distinta
temperatura en un breve lapso de tiempo, por lo que es de esperar que toda la superficie
esté a la misma temperatura. Esta temperatura sería una temperatura “media” de la vuelta,
TM. Es decir, la CB sería:

t y h  tM (98)

donde tM es la temperatura adimensional media alcanzada por el fluido sobre la superficie


del eje. Este tratamiento es similar al propuesto en el Capítulo 4 y, a fin de mantener el
mismo concepto, se calcula la temperatura sobre el rotor como la temperatura media sobre
la superficie del cojinete, análogo a la Ec. (138) del Capítulo 4.
Para hacer más realista el análisis se decidió contemplar la posibilidad de cavitación.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 241

Para ello se emplea el modelo de Reynolds que establece que en una posición   cav (a

determinar) se cumple que

p p
P  Pcav  p  0 y  0 , (99)
 z

donde se estaría tomando que la presión de cavitación es similar a la ambiente. El ángulo


cav es una variable más a determinar en el problema, que se resuelve con la Ec. (99).
Dado que el algoritmo resuelve entre límites definidos, debe buscarse cuál es el valor de
  cav que cumple con la Ec.(99). Analizando los resultados del programa, se ha observado
que, dependiendo del valor límite en la coordenada Θ en que se resuelva el sistema, las
soluciones obtenidas muestran un comportamiento como el ilustrado en la Figura 5.14.

Figura 5.14: Comportamiento del perfil de presión obtenido a medida que disminuye
el valor límite de la coordenada Θ, de Θ1→ Θ2→ Θcav.

El esquema de cálculo requiere entonces la evaluación de la presión sobre la superficie del


cojinete en el punto de la malla [(Nx),(Nz+1)/2], que representa el anteúltimo punto del
dominio sobre la línea axial media del cojinete. Si dicha presión es negativa, entonces
debe acortarse el dominio en la coordenada Θ y volver a calcular. Claro está, este método
requiere comenzar con un valor límite de Θ por encima del   cav al que se llegue.
Al igual que para el caso isotérmico, se conocen los valores iniciales de las tres
componentes de la velocidad tanto sobre la superficie del cojinete, como sobre la del rotor.
t
Asimismo, por considerarse adiabática la superficie del cojinete, se conoce el valor de


 u w 
sobre la misma. Los valores iniciales de las otras cuatro variables  , , t y p  son
   
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 242

estimaciones y se ajustan en cada iteración hasta cumplir con las condiciones en el otro
cav
1
borde (u, v, w y t en γ=1). Cabe aclarar, no obstante, que t  1  tM 
cav  t
0
0
d  por lo

que debe ajustarse el objetivo luego de cada iteración. En el Anexo IV se detalla el


algoritmo desarrollado para el estudio THD. En este caso se presenta un desarrollo del
método de Newton propio en lugar del provisto por IMSL.

5.4.3 Resultados

A continuación se presentan los perfiles de presión y temperatura obtenidos para


diversas condiciones geométricas y operativas. En principio, se muestran los resultados
obtenidos empleando la condición de Gümbel para considerar la cavitación en la zona
divergente. Luego se muestran los resultados con la condición de Reynolds. Como ya se
mencionara, la condición de borde empleada para la temperatura del muñón es la
correspondiente al valor medio de la temperatura del cojinete en el dominio analizado.
Dado que el algoritmo desarrollado no incluye aún los fenómenos de transferencia en la
región cavitada, el dominio computacional no abarca toda la película fluida, sino sólo la
película líquida (0 ≤  ≤ cav < 2). En general, la temperatura máxima sobre el cojinete se
obtiene más allá del punto de espesor mínimo de película (Mitsui, 1987), por lo que las
temperaturas máximas de cojinete y temperatura de muñón calculadas aquí deben ser
menores que las que se obtendrían de considerar toda la zona convergente y la divergente
del fluido, como se mostrará luego.
Los cálculos se realizan usando un fluido lubricante con las propiedades que se listan
en la Tabla 5.1, que coinciden con las usadas en el Capítulo 4 y las del fluido utilizado por
Mitsui, con cuyos resultados se hará más adelante una comparación.

Tabla 5.1: Características del fluido lubricante usado en los cálculos numéricos.
0 0,0192 Pa.s
 859 kg/m3
0 0,029 K-1
k 0,131 W/m.K
ˆ
Cv 1970 J/kg.K

Las Figuras 5.15 y 5.16 presentan los perfiles de temperatura y presión adimensionales
en dirección tangencial, t() y p(), respectivamente, calculados en el centro y en la
superficie del cojinete (z=0 y =0). Ellos fueron calculados con la metodología antes
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 243

propuesta para tres relaciones de aspecto considerando una excentricidad relativa =0,5,
una relación c/R=0,001 y la condición de borde de Gümbel. Para los cálculos se usó una
malla de 11x11 y una tolerancia global para la convergencia de 10 -8 . Como era de esperar,
la temperatura aumenta con la posición circunferencial en la zona convergente, más
cuanto mayor es la relación L/D. Además, la temperatura, al aumentar, produce una
disminución de la viscosidad del fluido que se traduce en una disminución de la presión
respecto de la que se predice para el caso isotérmico y, por ende, en la capacidad portante
lograda por el cojinete. Por ejemplo, si se comparan los resultados isotérmicos de la
Figura 5.9 con los presentados en la Figura 5.16, se observa que la presión máxima
correspondiente a L/D = 0.5 y 1 para el cojinete THD son un 35% menor que las
predichas para el caso isotérmico (ver curva para L/R = 1 y 2 en Figura 5.9).
Las Figuras 5.17 y 5.18 muestran los perfiles de temperatura y presión obtenidos bajo
las mismas condiciones que las Figuras 5.15 y 5.16 pero considerando la CB de Reynolds
para la cavitación. En este caso los datos se extienden hasta un >1, que es el cav
calculado para cada condición. Cualitativamente los perfiles presentados en estas figuras
presentan las mismas características que los de las Figuras 5.15 y 5.16 en cuanto al

7 L/D=0,25
L/D=0,5
6 L/D=1

4
t

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 5.15: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Gümbel para distintas relaciones de aspecto en z=0 y =0, para =0,5.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 244

0.7

0.6 L/D=0,25
L/D=0,5
L/D=1
0.5

0.4
p

0.3

0.2

0.1

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0

Figura 5.16: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Gümbel para distintas relaciones de aspecto en z=0 y =0, para =0,5.

7 L/D=0,25
L/D=0,5
6 L/D=1

4
t

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.17: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Reynolds para distintas relaciones de aspecto en z=0 y =0, para =0,5.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 245

0.7

0.6 L/D=0,25
L/D=0,5
L/D=1
0.5

0.4
p

0.3

0.2

0.1

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.18: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Reynolds para distintas relaciones de aspecto en z=0 y =0, para =0,5.

aumento de la temperatura con la posición y el efecto de ese aumento en los perfiles de


presión. Sin embargo, la CB de Reynolds, más realista, predice cambios notables en los
perfiles, sobre todo en la vecindad del espesor mínimo.
Para analizar en más detalle este tema, la Figura 5.19 muestra el salto térmico sufrido
por el fluido en la zona líquida de la película (desde =0 hasta cav) para las condiciones
presentadas, es decir, t   t 0 . Para la comparación, se presentan también los saltos
cav

térmicos correspondientes al cálculo hecho con la condición de Gümbel (aunque en este caso
se trata de t   t 0 ), y los valores calculados por Raimondi y Boyd (1958) para las tres

relaciones L/D. Se incluye también el valor que se obtiene mediante el método de


“viscosidad efectiva” propuesto por Boswall (1928) aplicado a un ISJB, de acuerdo con la
Ec. (97) del Capítulo 4. Estos dos casos consideran que existe mezcla perfecta entre el flujo
circunferencial proveniente de la porción divergente de la película y el flujo de suministro, de
modo que se obtiene t 0  0 . Asimismo, asumen que no existe fuga lateral de fluido en la

zona divergente. Además, Raimondi y Boyd contemplan la zona 0≤<2π usando una
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 246

18

16

14

ISJB
Raimondi y Boyd
t

12
Fortran CB Gümbel
Fortran CB Reynolds
10

6
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
L/D
Figura 5.19: Aumento de la temperatura adimensional sufrido por la película fluida para =0 y =0,5.
Para Raimondi y Boyd e ISJB el t es el empleado para el cálculo de viscosidad efectiva.

condición de Reynolds en la interfase líquido-vapor, mientras que en la metodología de


Boswell aplicada al ISJB, el t también corresponde a 0≤<2π pero considerando una
condición de Gümbel. Es decir, ambos tienen en cuenta la zona divergente considerando
la disipación ocasionada por un perfil lineal en esa región, la cual produce que siga
aumentando la temperatura entre cav (o =1) y =2 (un concepto similar al empleado en
el Capítulo 4 con los modelos de temperatura media en el espesor y temperatura “bulk”).
Los incrementos térmicos graficados no representan, por lo tanto, exactamente el mismo
concepto, pero permiten apreciar claramente que la consideración de la película en la zona
divergente tiene una influencia notoria en la temperatura alcanzada sobre el cojinete ( =0), y
por ende, sobre el muñón. Se observa también que la consideración ideal de flujo adiabático
en el ISJB produce un incremento mayor de temperatura que incluso cuando se consideran
cojinetes de L/D=1. En el caso de los cálculos hechos por Raimondi y Boyd, el salto térmico
resulta aún mayor, de hecho es del orden el doble, que los aquí calculados. Esto se debe a
que en los cálculos aquí presentados aún no se contempla la zona divergente del cojinete,
más allá de cav, por lo que la temperatura estimada sobre el eje resulta, por lo tanto,
menor a la real. Cabe recordar en este punto que la metodología THD propuesta en este
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 247

capítulo considera que la temperatura del muñón se corresponde con la temperatura media
en el cojinete. Esta es una condición de borde que se ajusta de iteración en iteración.
Como la temperatura sobre el fluido se calcula de modo que para γ=1 se tenga la
temperatura del rotor y para γ=0 se logre derivada nula (cojinete adiabático), una
disminución en la primera produce una caída en la temperatura también para γ=0. En otras
palabras, la no consideración de prácticamente medio cojinete produce que la temperatura
máxima en el mismo sea menor a la obtenida considerando todo el cojinete. De hecho, si
se aproximase al perfil de temperatura como una recta desde t 0  0 a t 2  t , debería

t
resultar t cav  t 0  dado que cav  1 . La influencia de la baja temperatura sobre el rotor
2
(además del efecto concreto del hecho que el perfil de temperatura no es lineal) produce un
t
cambio de temperatura ligeramente menor, aproximadamente t cav  t 0  .
2
Similarmente, las Figuras 5.20 y 5.21 muestran los perfiles de temperatura y presión
para una única relación de aspecto, L/D=0,5, y distintas excentricidades, considerando
condición de Reynolds para la cavitación. Puede apreciarse que, para este largo de

7 =0,25
=0,5
6 =0,75

4
t

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.20: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Reynolds para distintas excentricidades en z=0 y =0, para L/D=0,5.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 248

3.5

3.0 =0,25
=0,5
2.5 =0,75

2.0
p

1.5

1.0

0.5

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.21: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Reynolds para distintas excentricidades en z=0 y =0, para L/D=0,5.

cojinete, el aumento de la excentricidad produce un aumento importante de la presión sin


afectar notablemente el valor de temperatura máxima (sólo levemente su velocidad e
cambio). Este fenómeno se ve respaldado por las mediciones experimentales presentadas
en el Capítulo 6 para cojinetes cilíndricos.
La Figura 5.22 muestra los perfiles axiales de presión y temperatura para tres valores
de , para un cojinete de L/D=0,25 y =0,5. Puede apreciarse que la temperatura crece
ligeramente hacia los bordes (~1%), lo que resulta característico de un cojinete adiabático
(Elrod y Brewe, 1987), y que la presión tiene una forma tipo parabólica similar al ISJB.
Como se comentara en apartados previos, el comportamiento térmico del cojinete queda
regido principalmente por su geometría y por la dependencia de la viscosidad con la
temperatura, que en este caso la mide el parámetro 1=0Tref. Las Figuras 5.23 y 5.24
muestran los perfiles de temperatura y presión obtenidos para un cojinete de geometría fija
(L/D=0,5, =0,5 y R/c=1000) variando el valor de 1 (que se ha expresado como factores de
un valor de referencia, 1=0.0775). El valor de 1 resulta de considerar la geometría descripta,
el lubricante que se describe en la Tabla 5.1 y la velocidad del eje (U) que se usará más
adelante para la comparación con datos experimentales.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 249

0.5 8
=0,2
=0,5
0.4
=0,9 6

0.3
p

t
0.2

2
0.1

0.0 0
-0.5 0.0 0.5 -0.5 0.0 0.5
z z
Figura 5.22: Perfiles de presión y temperatura en función de la posición axial calculados para
distintos valores de  en =0, para L/D=0,5 y =0,5.

9
=0,077
8
 0,5
7 
 2
6
 10
5
t

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.23: Perfiles de temperatura en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Reynolds para distintos valores de 1 en z=0 y =0, para L/D=0,5 y =0,5.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 250

0.7

=0,077
0.6
 0,5

0.5
 2
 10
0.4
p

0.3

0.2

0.1

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.24: Perfiles de presión en función de la posición longitudinal calculados con la
condición de Reynolds para distintos valores de 1 en z=0 y =0, para L/D=0,5 y =0,5..

Puede apreciarse que el parámetro 1 es determinante en el comportamiento THD de los


cojinetes. Es interesante observar que, a medida que este parámetro aumenta (lo que significa
que la viscosidad es más sensible a la temperatura, y disminuye más bruscamente a medida
que la temperatura aumenta), produce perfiles de temperatura y presión de valores más bajos.
Se observa que, para las condiciones consideradas, un factor de 2 en el valor de 1 está
produciendo un cambio de ~20% en la temperatura y presiones máximas alcanzadas.

Comparación con Resultados de la Bibliografía

En esta sección se presentan los perfiles de temperatura y presión adimensionales


correspondientes a un cojinete como el estudiado por Mitsui (1987), quien efectuó mediciones
experimentales de presión y temperatura en un banco de ensayos de cojinetes hidrodinámicos
empleando tres aceites minerales diferentes como fluido lubricante. Asimismo, este autor
desarrolló un algoritmo de diferencias finitas para modelar el desempeño THD de los
cojinetes ensayados acoplando la ecuación de Reynolds Generalizada con el balance de
energía. La Tabla 5.2 resumen las características del cojinete y las condiciones de trabajo que
fueron empleadas por Mitsui y que se han seleccionado para la comparación. Las
características del fluido son las ya presentadas en la Tabla 5.1.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 251

Tabla 5.2: Características del cojinete estudiado por Mitsui (1987)


usado en el estudio comparativo.
L 0,07 m
L/D 0,7
R/c 637
 0,44
N 2250 rpm
T0 44ºC

A partir de los parámetros de las Tablas 5.1 y 5.2 se calcula:

0U  R   L  U R
2 2 2

U  2 RN  11,8 , Pref      =3,6 10 , Tref


6
 0    1,08 ,
R  c  R  Cˆ v R  c 
UR kR
1   0 Tref  0,031 , Re   26400 , Rec  41, 4 ,    0,053 , (100)
 Uc 2  Cˆ v
UR Cv
Pe   7,6 106 , Pec =11900 y Pr  Pe / Re  289
k

donde U [m/s], Pref [Pa], Tref [K] y el resto de los parámetros son adimensionales.
La Figura 5.25 presenta la evolución de la temperatura adimensional sobre la superficie del
cojinete, tc, en función de la coordenada tangencial, calculada con el algoritmo desarrollado
(identificada como “tc THD Fortran”). Los resultados son para z=0. Se incluyen también los
datos experimentales de Mitsui (1987) y su predicción de tc, así como las predicciones de tc y
de la temperatura de mezcla, tb, obtenidas mediante los modelos de temperatura media en el
espesor y de temperatura de mezcla presentados en el Capítulo 4.
Es interesante observar la buena concordancia entre los datos experimentales y todas las
predicciones, sobre todo considerando los posibles errores experimentales involucrados en las
mediciones y en los parámetros que caracterizan el flujo y el fluido, y las suposiciones
contempladas en los modelos teóricos y en las predicciones numéricas. De hecho, la ubicación
relativa de los valores experimentales de temperatura y los predichos con el algoritmo usado
en esta tesis está en concordancia con las hipótesis empleadas en esta etapa. Puede verse que
los valores calculados comienzan siendo muy similares a los reportados por Mitsui a 
pequeños y luego se hacen mayores, lo cual es consistente con el hecho que no se ha
considerado transferencia de calor entre el fluido y el cojinete. Así, las zonas de mayor
temperatura no generan mayor flujo de calor hacia el cojinete que las de menor temperatura y
la temperatura máxima alcanzada en el cojinete es mayor (y la distancia entre los datos
aumenta gradualmente). En esta comparación también debe tenerse presente el importante
efecto que tiene la dependencia de la viscosidad con la temperatura en el perfil de temperatura
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 252

predicho (dado por 0). De hecho, de ser esta dependencia mayor a la considerada (0>0,029
K-1), los valores predichos de temperatura disminuirían, más cuanto mayor es  (ver Figura
5.23).

16 .

Predicciones
14 tc THD Fortran (Cap.5)
tc (Cap.4, Secc. 3.2)
12 tb (Cap.4, Secc. 3.3)

10

8
t

4
Mitsui (1987)
tc experim.
2 tc predicc.

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2

Figura 5.25: Perfiles de temperatura adimensional en función de la posición azimutal para z=0.
tc: temperatura sobre la superficie del cojinete, tb: temperatura de mezcla (Capítulo 4).

Asimismo, la Figura 5.25 permite observar que las predicciones de temperatura obtenidas
con modelos simplificados, basados en el uso de una temperatura única en el espesor (tm o tb)
resultan cercanas a los resultados experimentales. Ambos perfiles muestran un punto de
inflexión más marcado y un máximo que se ubica más cerca de cav que en los datos
experimentales. Esto podría atribuirse a que ambos modelos fueron desarrollados para
cojinetes cortos. No obstante, puede afirmarse que con estos modelos sumamente sencillos y
de muy baja carga computacional, se logra captar razonablemente el comportamiento termo-
hidrodinámico del cojinete estudiado.
Otro efecto relacionado con la transferencia de calor considerada entre el lubricante y el
cojinete es el valor de temperatura alcanzada sobre el rotor. Mitsui propone una temperatura
constante sobre el mismo calculada en función de la cantidad de calor que es capaz de evacuar
el eje por sus extremos. En el algoritmo presentado, así como en los modelos simplificados
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 253

citados, se asume que la temperatura del rotor es igual a la temperatura media del fluido, en
todo el dominio (Ionescu, 2005).
Adicionalmente, la Figura 5.26 presenta los perfiles radiales de temperatura y presión
calculados para el cojinete de las características listadas en las Tablas 5.1 y 5.2 en distintos Θ
y en z=0. Los perfiles de temperatura cumplen con la imposición de derivada nula de t en la
pared del cojinete, y de t uniforme en la pared del eje. Puede observarse que, a pesar de lo
expresado en las Ecs. (83) y (87), y de los valores significativos alcanzados por la derivada de
la temperatura con , la presión se mantiene prácticamente constante en el espesor. Esto se
debe a que к1 toma un valor muy pequeño, к1 = 0,031, en este caso en particular. Esto implica
que, para esta geometría y propiedades de lubricante, el empleo de la Ecuación de Reynolds
no-isotérmica resulta totalmente adecuado.

0.40 14

0.35 = 0,85 12 = 1,06

0.30
= 0,85
= 0,64 10
0.25
8
0.20 = 0,64
p

0.15 = 0,42 6

= 0,42
0.10 4

0.05 = 0,21 2 = 0,21


= 1,06
0.00
= 0 0 = 0
-0.05
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
 
Figura 5.26: Perfiles de presión y temperatura adimensionales en función de
la posición trasversal, para distintas coordenadas tangenciales.

5.5 DISCUSION RESPECTO DE LOS MÉTODOS EMPLEADOS

En este Capítulo se han presentado los lineamientos del programa desarrollado para
resolver numéricamente las ecuaciones de conservación en cojinetes hidrodinámicos no-
isotérmicos. Independientemente de los resultados obtenidos, el tiempo de cálculo ha sido
un tema recurrente que llevó a la búsqueda de las variantes presentadas. De las mismas
puede decirse que:
- el tiempo de cálculo del método propuesto es mucho mayor que el empleado por la
resolución de la ecuación de Reynolds sola. Esto se debe a dos razones
fundamentales: la primera es que mientras en la ecuación de Reynolds se resuelve
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 254

una única variable por nodo (p), el método propuesto resuelve seis (u ocho)
variables por nodo; y la segunda es que, en el método propuesto, el número de
nodos que se resuelven en la ecuación de Reynolds (plano Θ, z) debe multiplicarse
por la cantidad de divisiones que se consideran en el eje y.
- En particular, para los casos de L/R=0,01 a 2 se utilizaron valores de Nx=20, Nz=10
y paso máximo de 10 -6 para la integración en el eje γ. En todos los casos fueron
necesarias varias iteraciones para lograr la convergencia con cálculo de Jacobiano
numérico (método de Newton), con un tiempo de cálculo de entre 2 y 12 h. Bajo las
mismas condiciones, la ecuación de Reynolds se resuelve en sólo unos pocos
minutos.
- Para el caso de L/R=100, se utilizaron valores de Nx=50, Nz=100 y paso de 10 -6 con
el objetivo de captar la caída de presión en los bordes. En este caso, la convergencia
se logró con un tiempo de cálculo superior a las 24 h empleando la misma
computadora. En esta configuración, la ecuación de Reynolds se resolvió en
decenas de minutos.
- En pruebas empleando el método de Broyden, el tiempo requerido de cálculo, a pesar
de necesitar mayor cantidad de iteraciones que el método de Newton original, fue
menor.
- Con la implementación del método de optimización por fuerza bruta, el tiempo de
cálculo empleado fue de varios órdenes de magnitud mayor en comparación con, por
ejemplo, el método de Newton.
- Empleando el algoritmo de Powell, el tiempo de cálculo fue sensiblemente mayor al
empleado por los métodos indirectos mencionados.

En este punto, se deduce que el método de Broyden resulta ser el más rápido, aunque el de
Newton mostró una mejor convergencia. Asimismo, independientemente de cuál de los dos
resulta más beneficioso, el orden de magnitud del tiempo de cálculo ronda en la decena de
horas (con una PC de escritorio estándar, pero acorde a las exigencias).

Cabe destacar, por otro lado, que debe trabajarse en un método para proveer al algoritmo
de buenos valores iniciales para garantizar la convergencia. Aunque para el algoritmo de
cojinete isotérmico descrito, se logra convergencia fácilmente, ninguno de los métodos
descritos converge sin un buen conjunto de valores iniciales para la resolución del problema
THD. Los resultados presentados en la sección anterior fueron obtenidos luego de buscar
manualmente el grupo de valores iniciales adecuado para cada condición simulada.
Capítulo 5 – Solución Numérica de Cojinetes Hidrodinámicos 255

Por último, cabe señalar que los algoritmos presentados, usados para obtener las
propiedades en la película fluidodinámica de cojinetes de deslizamiento para las condiciones
isotérmica y no-isotérmica, han sido desarrollados en Visual Fortran. No obstante, en el
transcurso del trabajo se han evaluado otras opciones. Por ejemplo, se probó la resolución del
sistema de ecuaciones mediante Gproms con un esquema de elementos finitos. Sin embargo,
los resultados preliminares fueron poco prometedores y se abandonó rápidamente esta opción.
Por otro lado, buscando flexibilidad en la evaluación de alternativas de cálculo y de
procesamiento, presentación de los resultados y, por sobre todo, facilidad de implementar la
ejecución en paralelo en futuros desarrollos, se realizaron intentos de migrar el algoritmo a
MATLAB. En este sentido, mientras que el programa implementado en Fortran resuelve el
sistema mediante los métodos de Gear y shooting, el desarrollado en MATLAB emplea
diferencias finitas y colocación. No obstante, este esquema es fácilmente adaptable a un
esquema de valor inicial ya que el sistema de ecuaciones fue escrito de esa forma. Los
resultados obtenidos con ambos códigos resultan comparables. Sin embargo, si bien los
tiempos empleados por ambas metodologías resultan similares, para la ejecución en una sola
PC, el algoritmo desarrollado en Fortran consume sensiblemente menos recursos
computacionales y permite la ejecución de problemas de gran tamaño, que con MATLAB no
logran resolverse por falta de los mismos. Así, y en base a la limitada experiencia ganada en
el tema, puede concluirse que mientras que no se trabaje en computadoras en paralelo, el
algoritmo desarrollado en Fortran supera ampliamente en eficiencia al desarrollado en
MATLAB.

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CAPÍTULO 6

MEDICIONES EXPERIMENTALES
EN COJINETES HIDRODINÁMICOS

Los modelos y métodos propuestos en los Capítulos precedentes exige la confección de


un esquema de mediciones experimentales para su validación. Por ello, se planificaron dos
fases de obtención de datos experimentales. Por un lado se realizó el diseño, construcción
y puesta en funcionamiento de un banco de ensayo de cojinetes hidrodinámicos, el
primero en Argentina, y por otro, se realizó una pasantía en un centro de reconocida
trayectoria en el estudio numérico y experimental de cojinetes, el Turbomachinery
Laboratory de Texas A&M University (TurboLab), en College Station - Texas. En este
último, al momento de la realización de la pasantía, el sistema disponible era un banco de
ensayo de cojinetes de zapatas pivotantes (TPJB por su nombre en inglés: “tilting-pad
journal bearing”) de alta velocidad, como los descritos en el Capítulo 3. Si bien este
sistema no es parte del eje central de esta tesis, su utilización permitió adquirir
experiencia valiosa, de gran utilidad para el diseño y montaje del banco de ensayo propio.
Cabe mencionar que el TurboLab, donde se estudian todo tipo de máquinas rotantes que
intercambian energía con fluidos, desarrolla varias líneas de trabajos asociadas con
cojinetes y sellos, la mayoría de ellas bajo la dirección de los Drs. Dara Childs y Luis San
Andrés.
A continuación se describe en primer lugar el trabajo realizado en el Turbo Lab, y luego
el banco de ensayo armado en nuestros laboratorios y se presentan los primeros datos que
se han obtenido con el mismo.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 258

6.1. MEDICIONES EN COJINETE DE ZAPATAS PIVOTANTES

Como se comentara, el estudio experimental de TPJB se realizó durante una estadía en el


TurboLab, la cual fue financiada mediante una beca Fulbright – Bunge&Born. Los ensayos
experimentales fueron supervisados por el Dr. Dara Childs y realizados en conjunto con el
Dr. Jason Wilkes y el MsC Chris Kulhanek (Texas A&M University). Los resultados aquí
reportados han sido también empleados por ellos en sus respectivos trabajos de investigación
y no se pretende quitar mérito de los mismos, sino por el contrario, mostrar el fruto de un
arduo trabajo mancomunado.
Los objetivos particulares del grupo al momento de mi estadía eran básicamente dos:
estudiar la influencia de la temperatura en el huelgo real del TPJB, y considerar el cambio del
centro instantáneo de rotación y de la flexibilidad de las zapatas en la respuesta del mismo.
Estos objetivos provenían principalmente del hecho de que los trabajos del grupo hasta el
momento venían mostrando significativa discordancia entre el comportamiento
experimental de los TPJB ensayados y las predicciones que se obtenían usando modelos y
métodos desarrollados por el mismo grupo. Necesitaban por lo tanto, asegurarse por un lado
la calidad de las mediciones realizadas, y por otro obtener mayor detalle de información para
alimentarla al método predictivo. Cabe señalar que no se mostrarán aquí las predicciones
teóricas ya que están fuera del alcance de esta tesis.
A continuación se presenta en primer lugar, la descripción del equipo utilizado, seguido de
la descripción del procedimiento y condiciones usadas en los ensayos realizados. A esto le
sigue la descripción y análisis de los resultados obtenidos, para terminar comentando los
aportes particulares realizados al trabajo.

6.1.1. Descripción del Banco de Ensayo

La Figura 6.1 muestra un esquema del banco de ensayo del TurboLab, que consiste en una
bancada de fundición que soporta el instrumental con el cojinete y la turbina de aire que da
movimiento al sistema. El rotor de acero AISI 4140 tiene un diámetro de 101.59 mm (3,9995
pulgadas) en la sección de ensayo y es soportado por pedestales con rodamientos de bolas de
contacto angular híbridos-cerámicos espaciados aproximadamente 457 mm (18 pulgadas). La
lubricación de los rodamientos es proporcionada por un sistema de niebla de aceite y se
mantienen aislados del lubricante del cojinete de ensayo mediante sellos de aire a presión. La
vinculación del eje con la turbina de aire de 65 kW y 17000 rpm, se logra mediante un
acoplamiento flexible de láminas de acero.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 259

Figura 6.1: Corte general del banco de ensayo del TurboLab.

El estator sostiene el cojinete de prueba y todo el instrumental asociado: sensores de


proximidad de corrientes parásitas (o corrientes de eddy), acelerómetros, sensores de presión
y termocuplas. El alineamiento angular entre el cojinete y el eje es a través de un arreglo de
seis estabilizadores que también controlan la posición axial y mantienen alineado al eje con el
cojinete. Para el cojinete en estudio se utiliza aceite de turbina ISO VG32 a una presión
máxima de 6 bar y caudal volumétrico de 75 l/min. También, se cuenta con un intercambiador
de calor para controlar su temperatura. El aceite se suministra al cojinete a través de un puerto
situado en la parte inferior de la carcasa del estator y sale a través de las tapas laterales y
cámaras de drenaje. Las propiedades físicas del aceite están dadas por:

  0,6616 T  1056 [kg / m 3 ]


  0,04534 e 0,0300T Pa.s  , (1)
C p  3,6273 T  811,75  J / kgK 

donde T [K].

Sistema de carga

Al cojinete se le puede aplicar carga a través de dos fuerzas dinámicas ortogonales y una
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 260

estática. Las dinámicas son ejercidas por actuadores hidráulicos en direcciones


perpendiculares x e y, como se muestra en la Figura 6.2, mientras que la estática (que se aplica
mediante un actuador neumático) opera sólo en la dirección y. La Figura 6.2 muestra un
esquema de la disposición de los actuadores sobre el estator, observado desde el extremo no
accionado de la instalación de prueba (NDE, por “Non-Drive-End”). Los actuadores
hidráulicos se encuentran unidos al estator en la sección media a través de barras esbeltas
llamadas “stingers”. La carga máxima que se puede colocar en dirección x es de 4450 N, tanto
en compresión como en tensión, mientras que en la dirección y se puede llegar a 4450 N en
tensión y a 11.125 N en compresión. Ambos actuadores pueden trabajar con frecuencias de
hasta 1000 Hz. La carga estática, Fs, proviene de un actuador neumático y se aplica sobre el
estator mediante un cable de acero. Una polea cambia la dirección del cable hasta alinearla
con el eje y, mientras que un resorte helicoidal colocado en serie entre el cable y el actuador
asegura que la fuerza es invariante ante pequeños desplazamientos del cojinete. Las fuerzas
sobre el estator son medidas por celdas de carga conectadas entre los stingers y los actuadores
hidráulicos.

Figura 6.2: Esquema de cargas del banco de ensayo.

La Figura 6.3 muestra el conjunto de estator y sensores, usado en el ensayo de cojinetes. El


aceite de lubricación es suministrado a través de un conducto perpendicular a la imagen, de
donde fluye hacia una ranura circunferencial ubicada entre el retén y el diámetro exterior del
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 261

estator. De allí, orificios radiales dirigen el aceite hacia el espacio entre las zapatas del
cojinete (en la imagen se ven como pequeñas entradas centradas en cada borde anterior a cada
zapata). Los sellos ubicados a cada lado permiten que el aceite se mueva libremente en la
dirección axial. De esta manera el cojinete está operando en la configuración comúnmente
llamada “cojinete inundado”.

Figura 6.3: Estator con el cojinete instalado.

Instrumentación

La Figura 6.4 esquematiza el estator, que se compone del cojinete de prueba, la carcasa, tapas
laterales, y el instrumental. La figura también detalla la ubicación de todas las sondas de
medición en las tapas de los extremos y la carcasa, así como la ubicación de los planos de
medición. El lado de la turbina y el opuesto se indican como “Drive-End”, DE, “Non-Drive-
End”, NDE, respectivamente.
Cuatro sensores de proximidad localizados en las tapas del estator miden su movimiento
relativo con el rotor en cada dirección de excitación. Dos son usados en el lado del extremo
no accionado y los restantes en el accionado. La medición del estator en estos dos planos
paralelos permite verificar el alineamiento del eje.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 262

Figura 6.4: Ubicación de los sensores en el estator.

La Figura 6.4 también esquematiza la ubicación de acelerómetros piezoeléctricos que


permiten medir las aceleraciones absolutas del estator en las direcciones x e y, sensores de
temperatura ubicados en la entrada y salida del aceite, y sensores piezo-resistivos que
permiten medir la presión de aceite a la entrada y a la salida del cojinete. El caudal de aceite
se mide con un caudalímetro de turbina aguas arriba del cojinete de prueba. El sistema
también consta de termocuplas que miden la temperatura sobre las superficies de las zapatas.
La Tabla 6.1 resume los parámetros medidos y la instrumentación asociada.

Tabla 6.1: Parámetros medidos en el cojinete de zapatas pivotantes e instrumentos asociados.


Categoría Parámetro Instrumento
Fuerzas dinámicas Celdas de carga
Movimiento relativo entre Sensores de movimiento
Dinámica
estator y rotor por corrientes de Foucault
Aceleración del estator Acelerómetros
Velocidad del rotor Tacómetro
Carga estática Celdas de carga
Caudal de aceite Caudalímetro
Estática
Sensores piezo-resistivos
Presión de aceite (entrada y salida)
de presión
Temperatura (entrada y salida
Termocuplas
de aceite, y zapatas)
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 263

Cojinete de Prueba

El cojinete de prueba, que se esquematiza en la Figura 6.5, es un cojinete de 5 zapatas


pivotantes fabricado por Orion Corporation, ahora John Crane Orion. Su configuración es de
tipo “Load Between Pads” (LBP). Este cojinete fue usado dentro de un programa de ensayos
patrocinado por dicha empresa, lo que produjo que los resultados de los ensayos fuesen
confidenciales hasta que se decidiera su desclasificación para publicar, luego de comenzar su
fabricación en serie a fines del año 2010.

Figura 6.5: Esquema de TPJB de cinco zapatas con con configuración LBP.

La Tabla 6.2 lista las características geométricas nominales y operativas del cojinete
ensayado. La relación L/D para este cojinete resulta de 0,594. Cada zapata tiene un offset de

Tabla 6.2: Características del cojinete ensayado.


Número de zapatas 5
Configuración LBP
Longitud del arco de la zapata, θ 57,87°
Diámetro del rotor 101,587 mm
Longitud axial de la zapata 60,325 mm
Huelgo de la zapata 0,112 mm
Masa de la zapata 0,44 kg
Lubricante empleado ISO VG 32
Huelgo del cojinete 0,081 mm
Precarga medida 0,27
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 264

50% y está provista de tecnología “Leading Edge Groove” (LEG), como se muestra en la
Figura 6.6. La tecnología LEG fue desarrollada por Ball y Byrne (1998) para Orion
Corporation. Esta consiste en una ranura en forma de cuña diseñada para proporcionar
lubricante fresco a la zapata y evitar que el aceite caliente proveniente de la zapata previa sea
arrastrado a la película lubricante siguiente.

Figura 6.6: Vistas lateral y frontal de una de las zapatas del cojinete ensayado.

6.1.2. Procedimiento y Condiciones de Ensayo

Una serie de ensayos, realizados con un dado cojinete, se inicia midiendo en frío el
huelgo. Esta medida se utiliza para estimar la holgura media del cojinete y proporcionar
un límite de posición a la hora de centrar el cojinete para la condición de carga cero.
Cada ensayo requiere fijar la velocidad del rotor, la carga estática, y la temperatura de
entrada de aceite que se usarán. Una vez alcanzados esos valores deseados, el estator es
excitado mediante una onda pseudo-aleatoria, pre-especificada en las dos direcciones
ortogonales x e y, generada por los actuadores hidráulicos. Los datos estáticos, tales como
temperaturas y presiones, son registrados automáticamente antes y después de los
“batidos”, lo que permite calcular los valores correspondientes al ensayo como los
promedios de esas dos condiciones medidas. La onda dinámica pseudo-aleatoria usa
frecuencias de 20 a 320 Hz en incrementos de aproximadamente 20 Hz. Las frecuencias
de excitación reales están ligeramente desplazadas de los valores nominales con el fin de
evitar el ruido de 60 Hz y sus múltiplos.
La amplitud máxima de la fuerza dinámica es de aproximadamente 120 kgf. Los datos
dinámicos tomados durante la prueba incluyen el movimiento relativo en el DE y NDE, la
carga dinámica, y la aceleración absoluta del estator. Estos datos son capturados en
función del tiempo y luego se transforman al dominio de frecuencia mediante la
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 265

Transformada Rápida de Fourier (FFT). A partir de esta información se calculan los


parámetros del modelo mediante el procedimiento que se describirá posteriormente.

Condiciones de los ensayos realizados

Las condiciones de ensayo se refieren a los valores contemplados de las variables


controladas: velocidad del rotor, carga estática, y temperatura de entrada de aceite y su
caudal. Se consideraron cuatro velocidades:

  7000  10000  13000  16000 rpm (2)

y seis unidades de carga unitaria estática a cada velocidad:

carga  0  345  1034  1723  2413  3101 kPa (3)

lo que determina un conjunto de 24 condiciones de ensayo. Respecto del caudal de aceite,


éste se mantiene constante en todos los ensayos en 75 L/min. La temperatura de entrada de
aceite también se mantuvo constante, en 43,3°C.
Los valores antes listados son los nominales, es decir, los deseados. Los resultados y
los cálculos se refieren a ellos, ya que los valores de las variables medidos en los ensayos
quedaron dentro de márgenes de error estrechos de los nominales. Por ejemplo, la Tabla
6.3 muestra la temperatura de entrada nominal de aceite y su valor medio medido en los
ensayos. La incertidumbre se determina mediante el procedimiento propio del TurboLab
descrito por Kulhanek (Kulhanek, 2010).

Tabla 6.3: Temperatura nominal de entrada de aceite y temperatura media de entrada medida.

Temperatura de entrada, °C
Nominal Medida Incertidumbre
43.3 43.7 0.4

A partir de las condiciones anteriores, las dimensiones del cojinete y las propiedades
del aceite se calculan los parámetros representativos de cada ensayo, tal como:

UR U  R 
2
F
U  2 RN , Re  , Pp  , S   (4)
 2 RL Pp R  c 
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 266

6.1.3. Caracterización Estática

Las características buscadas en un ensayo estático de TPJB incluyen el huelgo del


cojinete, la excentricidad, los ángulos de posición, las temperaturas en las superficies de
las zapatas y el coeficiente de rigidez estática, entre otras. Cabe señalar que en el caso del
banco de ensayo utilizado, no se cuenta con un sistema de medición de torque, por lo que
no se puede reportar la fuerza de fricción.
A continuación se presenta el cálculo del huelgo, que es el primer paso en el estudio del
TPJB en condiciones estáticas. Hecho este cálculo, se procede fijando la velocidad del
rotor, la carga estática y la temperatura y caudal de entrada de aceite de acuerdo a las
condiciones de operación presentadas en la Sección 1.2, y midiendo la posición relativa de
los centros de rotor y cojinete (con lo que se calculan las excentricidades del cojinete
respecto del rotor en ambas direcciones generales x e y, y el ángulo de posición) y las
temperaturas en las superficies de las zapatas. Cálculos que se presentan en los apartados
subsiguientes. La Sección termina mostrando el cálculo del coeficiente de rigidez estática.

Huelgo

El huelgo se determina en un ensayo de precesión, lento y a una temperatura dada. Este


ensayo se denomina “en frío” cuando se usa temperatura ambiente. En él, el cojinete se
desplaza hasta hacer contacto con el rotor (mediante los excitadores hidráulicos utilizados
para la prueba dinámica) con una fuerza que gira a aproximadamente 0,2 Hz, registrando
durante el proceso la posición mediante los sensores de proximidad. Dado el diseño del
TPJB, los desplazamientos registrados corresponden a un huelgo con forma de pentágono.
La holgura de un cojinete radial equivalente se calcula trazando un círculo cuyo radio es
el valor promedio de los desplazamientos hasta los centros de los cinco lados del
pentágono. La Figura 6.7 muestra una medición de la holgura del cojinete y el círculo
correspondiente de huelgo equivalente.
Para la determinación del huelgo en frío, se realizaron seis ensayos como el descrito. El
cálculo del valor para el huelgo equivalente, c, del cojinete se hizo promediando los
resultados de todos ellos. El motivo por el cual se hacen varios ensayos es porque esta
medición se ve afectada por la calidad de la alineación del sistema cojinete-rotor. La
Figura 6.8 muestra el promedio de las mediciones efectuadas y el ajuste correspondiente,
que resulta en el huelgo equivalente de 0,081 mm que se lista en la Tabla 6.2.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 267

120

80

40
y (m)
0

-40

-80
Huelgo medido
Ajuste a un círculo
-120
-80 -40 0 40 80 120 160
x (m)
Figura 6.7: Resultado de un ensayo de medición de huelgo y ajuste a un cojinete radial equivalente.

120
Huelgo medido
Ajuste a un círculo
80

40
y (m)

-40

-80

Vértices y puntos medios


-120
-80 -40 0 40 80 120 160
x (m)
Figura 6.8: Huelgo medido en el cojinete y curva de ajuste.

Excentricidad y Ángulo
La Figura 6.9 muestra las excentricidades relativas (=e/c) calculadas a partir de las
posiciones medidas del rotor, organizadas por velocidad del rotor en cada ensayo. A cada
velocidad se ensayaron seis condiciones de carga estática (listadas en la Ec. (3)) que
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 268

dieron lugar a las seis mediciones que se muestran en la Figura 6.9 para cada velocidad.
Cerca del origen se tiene carga nula, mientras que el punto más lejano en cada caso
corresponde a la medición a 3101 kPa.

0.0
7000 rpm
10000 rpm
-0.2 13000 rpm
16000 rpm

-0.4
y

-0.6

-0.8

-1.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0
x
Figura 6.9: Excentricidades relativas medidas para distintas condiciones de ensayo.

Puede apreciarse que el ángulo de desplazamiento del rotor (ex/ey) es pequeño,


indicando que las reacciones cruzadas del cojinete también lo son. Asimismo, se aprecia
que a mayor carga estática, mayor es el desplazamiento global, y que a mayor velocidad
de rotación, mayor es el ángulo. El ángulo máximo es de ~10° para 16000 rpm.
La Figura 6.10, por su parte, muestra la excentricidad relativa medida, con e=(ex2+
ey2 )1/2, en función del Número de Sommerfeld (ver Ec. (4)). Cada punto indica una
condición de ensayo distinta (carga estática - velocidad). Puede apreciarse que a medida
que el número de Sommerfeld disminuye (ya sea por mantener la velocidad aumentando la
carga, o por disminuir la velocidad de rotación manteniendo la carga, dado que S~U/Fs)
aumenta la excentricidad. La relación es prácticamente hiperbólica. De hecho, la curva de
ajuste de los valores calculados a partir de las mediciones es S  0, 224  1,275 .

Por otra parte, iguales valores de S producen iguales excentricidades, indepen-


dientemente del estado de carga y velocidad. Esto concuerda con las bases de la Ecuación
de Reynolds, según la cual la presión característica queda determinada por una variante de
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 269

S. Asimismo, como se viera en el Capítulo 3, tanto para el cojinete infinitamente corto


como para el infinitamente largo, la excentricidad depende sólo de este parámetro, así que
es de esperar sea igual para otras relaciones L/D.

ajuste: S = 0.224 -1.275


4

3
S

0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8

Figura 6.10: Excentricidad en función del número de Sommerfeld para todos los ensayos realizados.

Temperatura en las Zapatas

Las temperaturas de las zapatas se miden con termocuplas incrustadas justo debajo de
la superficie de metal blando. Estas mediciones proporcionan una idea de las temperaturas
en la interfase cojinete-lubricante. La Figura 6.11 muestra las posiciones circunferenciales
en que se ubican las veinte termocuplas, todas centradas axialmente en el ancho del
cojinete. Las termocuplas posicionadas en 56, 128 y 200° se encuentran en un radio un
poco mayor que las otras (más lejos de las superficies). Las zapatas cargadas son las
identificadas con los números 1 y 2.
La Figura 6.12 muestra las temperaturas medidas con las termocuplas en los ensayos a
16000 rpm usando los diversos estados de carga. Como se puede ver, a cargas bajas, la
temperatura de la superficie de las zapatas aumenta en la dirección de rotación,
registrándose el valor máximo cerca del borde de salida de cada zapata. Esto sigue siendo
así a cargas altas, excepto en la número 2, donde la temperatura máxima se produce
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 270

aproximadamente al 75% del largo de la misma.


Además, se ve que la temperatura de las zapatas cargadas, 1 y 2, aumenta con el
aumento de la carga, mientras que la de la zapata descargada 4 disminuye. En el caso de
las zapatas descargadas 3 y 5, que proporcionan apoyo principalmente en la dirección sin
carga, éstas tienen temperaturas que muestran un cambio insignificante con el aumento de
la carga. El aumento máximo de temperatura lo sufre la zapata cargada 2, siendo casi del
100% entre la temperatura de entrada y la máxima (aprox. al 75% de su longitud) para las
mayores cargas. Esta figura también muestra que las tres termocuplas que se colocaron
más lejos de la superficie, en las zapatas 1, 2 y 3, miden valores menores a los
superficiales.

Figura 6.11: Esquema mostrando la posición angular de las termocuplas de las zapatas.

Las tendencias observadas en la Figura 6.12 para la máxima velocidad de rotación son
representativas de todas las demás velocidades de ensayo. Similarmente, la Figura 6.13
presenta las temperaturas medidas para la condición de carga estática máxima, 3.101 kPa,
a las diferentes velocidades de rotación. Como es de esperar, en una dada posición, la
temperatura aumenta a medida que aumenta la velocidad de rotación. Esto es consistente
con el hecho de que aumentan las derivadas del perfil de velocidad de la película
lubricante, aumentando también la disipación. Además, nuevamente las zapatas cargadas
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 271

son las que experimentan las temperaturas más altas, y la zapata 2 experimenta su máxima
temperatura antes del final, a ~75% de su longitud. Este conjunto de datos parece mostrar
que lo mismo estaría ocurriendo con la zapata 1, que presentaría su máxima temperatura
antes del borde de salida. Estas tendencias se observan también para las otras cargas
ensayadas.

120

Dirección de la carga
Carga [kPa]
.0
.345
.1034
Temperatura (ºC)

100 .1723
.2412
.3101

80

60
Zapata 1 Zapata 2 Zapata 3 Zapata 4 Zapata 5

0 100 200 300


Ubicación de Termocupla (º)
Figura 6.12: Temperatura medidas en las zapatas en los ensayos a 16000 rpm.

120
Dirección de la carga

Velocidad [rpm]
.7000
.10000
100 .13000
Temperatura (ºC)

.16000

80

60

Zapata 1 Zapata 2 Zapata 3 Zapata 4 Zapata 5


40
0 100 200 300
Ubicación de Termocupla (º)
Figura 6.13: Temperaturas medidas en las zapatas en los ensayos con carga estática de 3.101 kPa.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 272

Coeficiente de Rigidez Estática

El coeficiente de rigidez estática corresponde a la variación de la carga respecto de la


excentricidad para una condición estable dada. Se lo puede aproximar como el cambio de
la fuerza estática, ΔFs, para un cambio en la excentricidad, Δey, evaluada en una condición
de estado estacionario. Esto es:

 F   Fs 
ks   s     (5)
 e
 y   ey 

Este parámetro sirve de base para comparar con el coeficiente de rigidez dinámica medido
en la dirección de la carga, kyy.
La Figura 6.14 muestra los valores de ks calculados a partir de las fuerzas estáticas
aplicadas y las excentricidades medidas en cada una de las condiciones ensayadas.

800

600
ks (MN/m)

400

Velocidad (rpm)
7000
200 10000
13000
16000

0
0 1000 2000 3000
Carga (kPa)
Figura 6.14: Coeficiente de rigidez estático en función de la carga aplicada.

Como se puede observar, cuando la carga estática es pequeña, el coeficiente de rigidez


aumenta a medida que aumenta la velocidad de giro del rotor. Dado que ks mide la
velocidad de cambio de la carga con la excentricidad ey, este comportamiento señala que,
para cargas pequeñas, un cambio en su valor produce un menor desplazamiento del rotor
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 273

cuanto mayor es la velocidad de giro. Por otro lado, a velocidades altas la situación es la
inversa, es decir, el coeficiente de rigidez disminuye a medida que aumenta la velocidad
de giro del rotor. Esto significa que un cambio en el valor de la carga cuando ésta es
grande produce un desplazamiento mayor del rotor cuanto mayor es la velocidad de giro.
La misma conclusión puede obtenerse de analizar la Figura 6.10 considerando, por
ejemplo que a menor carga (mayor S) se tiene menor excentricidad y viceversa.

6.1.4. Caracterización Dinámica de Cojinetes. Fundamentos

El comportamiento dinámico de cojinetes se caracteriza mediante coeficientes


rotodinámicos de rigidez y amortiguamiento. El cálculo de estos coeficientes resulta esencial
en la predicción de la estabilidad o la respuesta de un sistema complejo, como turbomáquinas,
grandes ejes motrices, etc. (Childs, 1993).
Para empezar, la ecuación de movimiento de la masa del estator, Ms, se puede escribir
mediante la aplicación de la segunda ley de Newton en las direcciones x e y, como:

 xs   f x   fbx 
Ms         (6)
 ys   f y   fby 

donde xs e ys son las aceleraciones absolutas del estator, f x y f y son las fuerzas de

excitación, y fbx y f by las fuerzas de reacción del cojinete. Para movimientos alrededor de

un punto de equilibrio, estas fuerzas de reacción son usualmente presentadas mediante una de
las siguientes formas:
a) modelo de rigidez y amortiguamiento (KC, por sus siglas en inglés)

 fbx   k xx k xy   x  cxx cxy   x 


         (7)
 fby   k yx k yy   y  c yx c yy   y 

donde los elementos kij y cij son los coeficientes de rigidez y amortiguamiento,
respectivamente, que pueden depender o no de la frecuencia de excitación de la carga.
b) modelo de rigidez, amortiguamiento y masa virtual (KCM, por sus siglas en inglés)

 f bx  k xx k xy   x  cxx cxy   x  mxx mxy   x 


            (8)
 f by  k yx k yy   y  c yx c yy   y  m yx m yy   y 

donde se agregan los coeficientes mij de masas virtuales que se calculan al ajustar los
resultados al modelo y que pueden depender de la frecuencia de excitación. Su presencia se
justifica dado que, dependiendo de las condiciones, el sistema puede comportarse como si
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 274

tuviera una masa distinta de la que en realidad tiene, por la acción de efectos dinámicos no
lineales.

Los coeficientes de las diagonales de las matrices, kxx, kyy, cxx y cyy, en las dos ecuaciones
anteriores son comúnmente referidos como “coeficientes directos de elasticidad y
amortiguamiento”, y dan lugar a fuerzas que se oponen directamente a los desplazamientos o
a sus velocidades. En cambio, los coeficientes kxy, kyx, cxy y cyx, comúnmente denominados
“coeficientes de acoplamiento cruzado”, se relacionan con los desplazamientos y velocidades
perpendiculares a la aplicación de la carga. Cuando kxy y kyx son de signos opuestos el
acoplamiento cruzado se vuelve desestabilizante, produciendo fuerzas que agregan energía a
la órbita del eje, y puede resultar en amplitudes muy grandes de desplazamiento. En ese caso,
puede suceder que el cojinete no produzca suficiente disipación directa para contrarrestar este
comportamiento.
En el caso particular de los TPJBs, estos son inherentemente estables porque están
compuestos por múltiples zapatas que están libres de pivotear de tal manera que cada una
tiene un momento neto igual a cero; esto reduce o elimina las reacciones que desestabilizan el
eje. Si el pivote permite que la zapata gire libremente, entonces la reacción debe ser colineal
respecto del desplazamiento del eje y de este manera se elimina el acoplamiento cruzado.
El análisis dinámico del TPJB ensayado se realiza empleando el modelo KCM. Para ello,
se reúnen las Ecs. (6) y (8), que se reordenan en:

 f x  M s xs   k xx k xy   x  cxx cxy   x   mxx mxy   x 


           (9)
 f y  M s ys   k yx k yy   y  c yx c yy   y   myx myy   y 
Los valores de fuerza, masa, aceleración y desplazamiento se miden directamente a
través de la instrumentación, quedando como incógnitas las matrices de coeficientes. Sin
embargo, el cálculo de sus valores no se hace en el dominio temporal, sino en el de
frecuencia, lo que requiere la aplicación de la transformada de Fourier (FFT) a la Ec. (9).
Ese proceso da lugar a la expresión (Childs, 1993):
 Fx  M s Ax   H xx H xy   Dx 
      (10)
 Fy  M s Ay   H yx H yy   Dy 
donde las funciones Fi, A i, y Di son las transformadas de Fourier de la fuerza de
excitación, la aceleración absoluta del estator y el movimiento de este respecto del rotor
para las direcciones x e y. Hij es la rigidez dinámica compleja que relaciona la fuerza en la
dirección "i" en respuesta a un movimiento en la dirección "j". Estas funciones de rigidez
dinámica quedan relacionadas con los coeficientes rotodinámicos mediante la ecuación:
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 275

H ij  kij  2 mij  j  cij  (11)

donde  es la frecuencia y m ij son los coeficientes de masa virtual. Las componentes real
e imaginaria de la rigidez dinámica son:

Re  H ij   kij  2 mij
(12)
Im  H ij   cij

Esta ecuación muestra que los coeficientes de rigidez y de masa virtual pueden
estimarse mediante el ajuste de Re(Hij) con una función cuadrática de Ω. Los coeficientes
de amortiguamiento, por otro lado, se estiman a partir de la pendiente de lo s valores de
Im(Hij) en función de Ω.
La Eq. (10) proporciona dos ecuaciones para las cuatro incógnitas Hxx, Hxy, Hyx y Hyy.
Sin embargo, se obtienen cuatro ecuaciones si se excita el estator en la direcciones x e y
mientras se mide la respuesta en ambas direcciones, esto es:

 Fxx  M s Axx Fxy  M s Axy   H xx H xy   Dxx Dxy 


F  M A    
Dyy 
(13)
 yx s yx Fyy  M s Ayy   H yx H yy   Dyx

Línea de Base de la Rigidez Dinámica

Como es de esperar, las funciones de rigidez dinámica medidas durante los ensayos no
sólo contemplan la rigidez y el amortiguamiento de la película de fluido del cojinete, sino
también la rigidez y amortiguamiento de los estabilizadores del estator, la instru-
mentación, mangueras, etc. Para calcular las que corresponden a todos los accesorios del
estator, se realiza una prueba dinámica de línea de base o en seco. Esta se efectúa a
velocidad cero sin aceite lubricante en el cojinete. De esta manera, se busca medir la
rigidez dinámica de los accesorios del estator solos, sin el efecto del fluido lubricante. La
prueba de línea de base implica aplicar las mismas excitaciones usadas en las pruebas de
cojinete pero con menores amplitudes de las fuerzas. La rigidez dinámica de la película de
fluido se obtiene, entonces, restando los resultados de las pruebas de línea de base a los
calculados en los ensayos de cojinete lubricado. Típicamente las mediciones en seco son
un orden de magnitud menor que las que consideran al fluido.

6.1.5. Resultados Dinámicos

El estudio del comportamiento dinámico del TPJB implica determinar los cuatro
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 276

coeficientes de rigidez dinámica, kij, los cuatro de amortiguamiento, cij, y las cuatro masas
virtuales, mij, por ajuste de la Ec. (12) a los valores de los coeficientes Hij. Estos
coeficientes se obtienen de resolver la Ec. (13) luego de haber calculado las transformadas
de Fourier de la fuerza de excitación, la aceleración absoluta del estator y el movimiento
de éste respecto del rotor para las direcciones x e y, medidas en función del tiempo. Como
se comentara en el apartado anterior, estos cálculos deben ser precedidos por una prueba
dinámica de línea de base que se realiza sin lubricante y permite calcular las funciones de
rigidez dinámica que corresponden a los accesorios del estator.
Experimentalmente, los cuatro coeficientes Hij correspondientes a una excitación, se
obtienen de 32 excitaciones repetidas que se promedian en el dominio de la frecuencia.
Por otra parte, para cada condición experimental se realizan 10 batidos consecutivos en las
direcciones x e y. Esto proporciona un total de 320 excitaciones aplicadas en cada
dirección en cada condición de prueba de estado estacionario. Los coeficientes se calculan
por ajuste de las ecuaciones antes listadas a los datos medidos usando el software
XLTFPBrg descrito por Childs y colaboradores (Rouvas y Childs, 1993; Childs y Hale,
1994). Este software es un módulo del paquete XLRTC 2, desarrollado en el TurboLab.
Asimismo, las incertidumbres asociadas a las mediciones se calculan de acuerdo con el
procedimiento implementado en el sistema de adquisición de datos del banco de ensayo
que detalla Kulhanek (2010).
A continuación se presentan los resultados de la caracterización dinámica del TPJB,
obtenidos usando las condiciones de operación presentadas en las Sección 1.2. En primer
lugar se presenta la línea de base de rigidez, luego las funciones de rigidez dinámica
compleja, y por último los coeficientes de amortiguamiento, rigidez y de masa virtual
calculados. Se termina la Sección comparando la rigidez estática con la dinámica, y con
un apartado sobre contribuciones específicas realizadas, más allá del trabajo experimental
y de análisis en sí mismo.

Línea de Base de Rigidez Dinámica

La Figura 6.15 muestra los resultados de las pruebas de referencia para determinar la
línea de base del cojinete ensayado. Se presentan las partes real e imaginaria de los
coeficientes Hij obtenidos a velocidad cero sin aceite lubricante en el cojinete. Estos
resultados se restan a las pruebas de rigidez dinámica para poder aislar la respuesta
dinámica de los accesorios del estator de la película de fluido. El rango de frecuencias
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 277

cubierto va de 20 a 320 Hz, es decir, las mismas excitaciones que se producen en los test
con fluido, con la salvedad de que se usan valores de fuerza menores para este test a fin de
evitar el contacto metal-metal y un posible daño en el cojinete.

20 20

Directo Imaginario (MN/m)


Hxx Hxx
Directo Real (MN/m)

16 Hyy 16 Hyy

12 12

8 8

4 4

0 0
0 100 200 300 0 100 200 300
Frecuencia (Hz) Frecuencia (Hz)
8 8
Acoplado Imaginario (MN/m)

Hxy Hxy
Acoplado Real (MN/m)

Hyx Hyx
4 4

0 0

-4 -4

-8 -8
0 100 200 300 0 100 200 300
Frecuencia (Hz) Frecuencia (Hz)
Figura 6.15: Línea de base de rigidez dinámica. Partes real (a y c) e imaginaria (b y d)
de los cuatro coeficientes Hij (dos directos y dos cruzados) en función de la frecuencia.

Rigidez Dinámica

Como ya se comentara, los coeficientes rotodinámicos se calculan a partir de las


funciones de rigidez dinámica compleja Hij obtenidas en el dominio de frecuencia. A
modo de ejemplo, en esta Sección se presentan los valores medidos de rigidez dinámica
compleja para el cojinete ensayado en las dos condiciones extremas, es decir, a velocidad
del rotor y carga estática mínimas (7000 rpm y sin carga) y máximas (16000 rpm y 3.101
kPa).
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 278

En primera instancia, la Figura 6.16 presenta las partes real e imaginaria de los
coeficientes Hij obtenidos sin carga estática a 7000 rpm. En particular, la Figura 6.16(a)
muestra las componentes reales de las funciones de rigidez dinámica directas, Re(Hxx) y
Re(Hyy). Ambas son relativamente constantes con la frecuencia de excitación, Ω, siendo
Re(Hyy) levemente mayor que Re(Hxx). Las componentes reales de las funciones de
acoplamiento cruzado, Re(Hxy) y Re(Hyx), también presentan escasa dependencia con la
frecuencia aunque en este caso se observa una leve disminución gradual con  (ver Figura
6.16(c)). Además, se observa que Re(Hxy) es prácticamente nula, y que R e(Hyx) es más
grande.

400 400

Directo Imaginario (MN/m)


Hxx Hxx
Directo Real (MN/m)

Hyy Hyy
300 300

200 200

100 100

0 0
0 100 200 300 0 100 200 300
Frecuencia (Hz) Frecuencia (Hz)
160 160
Acoplado Imaginario (MN/m)

Hxy Hxy
Acoplado Real (MN/m)

120 Hyx 120 Hyx

80 80

40 40

0 0

-40 -40
0 100 200 300 0 100 200 300
Frecuencia (Hz) Frecuencia (Hz)
Figura 6.16: Rigidez dinámica en función de la frecuencia medidos usando 7000 rpm y sin carga
estática. Partes real e imaginaria de los cuatro coeficientes Hij.

En cuanto a las componentes imaginarias (ver Figuras 6.16(b) y (d)), ambas, las
funciones de rigidez dinámica directas y las de acoplamiento cruzado aumentan
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 279

linealmente con el aumento de la frecuencia, siendo mayor la dependencia con  de


Im(Hxx) e Im(Hyy). Esto señala que los cuatro coeficientes de amortiguamiento son
positivos e independientes de la frecuencia (ver Ec. (12)). Además, se observa que no hay
diferencia considerable entre cxx y cyy ya que Im(Hxx) e Im(Hyy) son casi iguales, y que los
coeficientes de amortiguamiento cruzados son considerablemente menores que los
directos (siendo cxy más grande que cyx, ya que Im(Hxy) es mayor que Im(Hyx)).
De forma equivalente, la Figura 6.17 presenta las partes real e imaginaria de los
coeficientes Hij obtenidos a la velocidad de rotación y carga estática máximas (16000 rpm
y 3101 kPa). Los resultados presentados en la Figura 6.17(a) muestran que la parte real de
la rigidez dinámica directa, tanto Re(Hxx) como Re(Hyy), presentan un leve aumento con
Ω, siendo mayor la componente en la dirección de la carga, Re(Hyy). El ajuste de estos

800 800
Directo Imaginario (MN/m)

Hxx
Directo Real (MN/m)

Hyy
600 600

400 400

200 Hxx 200


Hyy

0 0
0 100 200 300 0 100 200 300
Frecuencia (Hz) Frecuencia (Hz)
160 160
Acoplado Imaginario (MN/m)

Hxy Hxy
Acoplado Real (MN/m)

120 Hyx 120 Hyx

80 80

40 40

0 0

-40 -40
0 100 200 300 0 100 200 300
Frecuencia (Hz) Frecuencia (Hz)
Figura 6.17: Rigidez dinámica en función de la frecuencia medidos usando 16000 rpm y 3101 kPa de
carga estática. Partes real e imaginaria de los cuatro coeficientes Hij.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 280

datos a la Ec. (12), Re  H ij   kij  2 mij , daría coeficientes de rigidez directos positivos y

coeficientes de masa virtual directos pequeños y probablemente negativos. Por su parte,


Re(Hyx) y Re(Hxy) son más chicos que los directos y decrecen levemente con la frecuencia
(ver Figura 6.17(c)). Los coeficientes de rigidez cruzados serían, entonces, positivos (con
kyx mayor que kxy) y las masas virtuales pequeñas y positivas.
La Figura 6.17(b) proporciona el componente imaginario de la rigidez dinámica
compleja directa. Ambas, Im(Hxx) e Im(Hyy) aumentan linealmente con Ω. Los
coeficientes de amortiguamiento serían entonces independientes de la frecuencia, con cyy
ligeramente mayor que cxx. En cuanto a los componentes cruzados, los datos de la Figura
6.17(d) muestran que Im(Hxy) es pequeño y crece linealmente con Ω mientras que Im(Hyx)
es prácticamente nulo. El coeficiente cxy sería, por lo tanto, positivo e independiente de la
frecuencia mientras que cyx sería nulo.
Los resultados presentados en las Figuras 6.16 y 6.17 anteriores son cualitativamente
similares tanto para la componente real como la imaginaria de las cuatro funciones Hij. Lo
mismo ocurre con los datos obtenidos con las cargas y velocidades intermedias. Esto
quedará reflejado en los apartados siguientes, al analizar los coeficientes rotodinámicos de
rigidez y amortiguamiento calculados a partir de las funciones complejas.

Coeficientes de Rigidez

Los coeficientes experimentales de rigidez se estiman a partir del ajuste por mínimos
cuadrados de la parte real de la rigidez dinámica a una expresión parabólica, esto es:

Re  H ij   kij  2 M ij (14)

La Figura 6.18 presenta los coeficientes de rigidez directos, kxx y kyy, en función de la
carga estática para las cuatro velocidades ensayadas. Como se puede observar, los dos
coeficientes aumentan con la carga estática, siendo kyy siempre mayor que kxx. Además,
para una dada carga, kxx aumenta con el aumento de la velocidad del rotor, mientras que
kyy se hace mayor a medida que aumenta la velocidad de giro para cargas ligeras, pero
disminuye a cargas elevadas. Se observa también que, dentro de las condiciones
ensayadas, kyy muestra mayor dependencia con respecto a la carga estática que respecto de
la velocidad del rotor. Este efecto pude deberse a que la carga actúa entre dos zapatas en
la dirección y. Para una carga ligera, las zapatas son capaces de moverse libremente,
mostrando el aumento lógico de rigidez a medida que aumentan su capacidad portante. No
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 281

obstante, para cargas altas, el rotor tiende a “encastrarse” entre ambas zapatas, limitando
su capacidad de girar libremente. Las zapatas deben lograr capacidad portante más a costa
de excentricidad del rotor que del giro propio, tendiendo a conformar un único arco de
cojinete conformado por ambas, resultando en un sistema más elástico. Este fenómeno se
acentúa a mayores velocidades.

600 600

3000 rpm
10000 rpm
13000 rpm
16000 rpm
400 400
kxx (MN/m)

kyy (MN/m)
200 200

0 0
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6.18: Coeficientes de rigidez directos kxx y kyy en función de la carga
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.

Similarmente, la Figura 6.19 muestra los coeficientes de acoplamiento cruzado kxy y kyx
en función de la carga estática para las cuatro velocidades ensayadas. Puede verse que kyx
es siempre mayor que kxy. Además, kyx aumenta tanto con la carga estática como con la

120 120

3000 rpm
10000 rpm
13000 rpm
16000 rpm
80 80
kxy (MN/m)

kyx (MN/m)

40 40

0 0
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6.19: Coeficientes de rigidez cruzados kxy y kyx en función de la carga
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 282

velocidad del rotor, mientras que kxy aumenta prácticamente sólo con la primera. Ambos
coeficientes son siempre positivos (con kxy prácticamente nulo para carga nula) y, por lo
tanto, no promueven inestabilidad (cosa que ocurre cuando son de sig nos opuestos). El
acoplamiento cruzado más significativo se produce a 16000 rpm. Este hecho sostiene la
explicación previa respecto del “encastre” del rotor a altas velocidades y cargas.
Asimismo, el acoplamiento cruzado medido está de acuerdo con las tendencias medidas de
posición del rotor. Para todas las condiciones de prueba, estos coeficientes son
significativamente más pequeños que los directos presentados en la Figura 6.18

Coeficientes de Amortiguamiento

Los coeficientes de amortiguamiento experimentales se estiman por ajuste por mínimos


cuadrados de los datos de la parte imaginaria de la rigidez dinámica a una expresión lineal
con ordenada nula, esto es:

Im  H ij   cij (15)

La Figura 6.20 presenta los coeficientes de amortiguamiento directos, cxx y cyy, en


función de la carga estática para las cuatro velocidades ensayadas. Como se comentara
cuando se presentaron los datos de Hij, ambos coeficientes directos de amortiguamiento
son prácticamente independientes de la carga estática. Además, cxx también es constante
con respecto a la velocidad del rotor, mientras que cyy muestra una pequeña disminución
con el aumento de velocidad, lo que podría atribuirse al efecto de “encaje” descrito.

300 300

200 200
cxx (kN.s/m)

cyy (kN.s/m)

100 3000 rpm 100


10000 rpm
13000 rpm
16000 rpm

0 0
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6.20: Coeficientes de amortiguamiento directos cxx y cyy en función de la carga
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 283

Finalmente, los coeficientes de amortiguamiento cruzados calculados, cyx y cxy, se


presentan en la Figura 6.21. Ambos coeficientes son mucho más pequeños que los
coeficientes directos presentados anteriormente, para todas las condiciones de ensayo. Se
observa que cyx es cercano a cero para la mayoría de las condiciones de prueba, excepto
para dos de las cargas a 16000 rpm, cxy también es pequeño a velocidades bajas pero luego
crece notablemente a velocidades del rotor mayores, probablemente motivado por la
limitación al desplazamiento lateral motivada por el fenómeno teorizado.

100 100
3000 rpm
80 10000 rpm 80
13000 rpm
16000 rpm
60 60
cxy (kN.s/m)

cyx (kN.s/m)
40 40

20 20

0 0

-20 -20
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6.21: Coeficientes de amortiguamiento cruzados cxy y cyx en función de la carga
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.

Coeficientes de Masa Virtual

Como se comentara anteriormente, el ajuste de los por mínimos cuadrados de la parte


real de la rigidez dinámica a una expresión parabólica (ver Ec. (14)) permite calcular no
sólo los coeficientes de rigidez kij sino también los de masa virtual mij. La Figura 6.22
presenta los valores de mxx y myy. El primero de estos, que corresponde a la dirección sin
carga, es negativo con una magnitud cercana a 15 kg. myy, por otro lado, es generalmente
positivo a cargas pequeñas y luego se hace negativo. Este coeficiente está prácticamente
siempre por encima de mxx, alcanzando un valor máximo cercano a 25 kg.
De manera similar, la Figura 6.23 proporciona los coeficientes de masa virtual
cruzados. Ambos coeficientes son positivos para la mayoría de los casos de prueba, por lo
que no tendrían efecto sobre la estabilidad (los kij cruzados que son positivos serían aún
mayores), con valores que no superan los 25 kg excepto a 16000 rpm, donde se calculan
myx más grandes.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 284

40 40

3000 rpm
10000 rpm
20 13000 rpm 20
16000 rpm
mxx (kg)

myy (kg)
0 0

-20 -20

-40 -40
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6.22: Coeficientes directos de masa virtual mxx y myy en función de la carga
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.

60 60

3000 rpm
10000 rpm
40 13000 rpm 40
16000 rpm
mxy (kg)

myx (kg)

20 20

0 0

-20 -20
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6.23: Coeficientes cruzados de masa virtual mxy y myx en función de la carga
para las distintas velocidades del rotor ensayadas.

Rigidez Estática versus Dinámica

La rigidez estática, ks, ya presentada en la Sección 1.6, es un coeficiente asociado a la


dirección de carga que se deriva de la fuerza estática y la excentricidad. Por lo tanto,
ofrece un punto de referencia para comparar kyy, el coeficiente de rigidez que se obtiene a
partir de una prueba dinámica. Idealmente, estos coeficientes deben ser iguales. La Figura
6.24 compara los coeficientes dinámico y estático de rigidez para el cojinete ensayado.
Como se puede ver, kyy y ks concuerdan muy bien a 7000 rpm a cargas chicas y a
velocidades más altas del rotor. Sin embargo, a cargas más grandes divergen, siendo ks
más grande que kyy.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 285

800

7000 rpm 10000 rpm


600

400

200 ks (MN/m) ks (MN/m)


kyy (MN/m) kyy (MN/m)

0
800
13000 rpm 16000 rpm

600

400

200 ks (MN/m) ks (MN/m)


kyy (MN/m) kyy (MN/m)

0
0 1000 2000 3000 0 1000 2000 3000
Carga (kPa) Carga (kPa)
Figura 6. 24: Coeficientes estático ks y coeficiente dinámicos de rigidez kyy en función
de la carga para las distintas velocidades del rotor ensayadas.

Como se comentará en apartados posteriores, hay múltiples factores que pueden


contribuir a las discrepancias entre los coeficientes estático y dinámico de rigidez. Una de
los más probables es la expansión térmica o distorsión del estator, el rotor y el cojinete.
Cabe recordar que los sensores de proximidad están unidos al estator que contiene el
cojinete y durante las pruebas, el sistema puede experimentar cambios dimensionales
debidos a las elevadas temperaturas. Esto es un factor capaz de afectar las mediciones de
excentricidad estática, y por lo tanto afectar las mediciones de rigidez.

6.1.6. Contribuciones

Como se comentara al inicio de este Capítulo, durante la estadía realizada en el TurboLab,


me uní al grupo del Dr. Dara Childs que estaba realizando un estudio experimental del TPJB,
participando tanto de las mediciones como en el armado del sistema. Ese trabajo, así como el
análisis de los datos obtenidos, muestran que la estabilidad de los cojinetes de zapatas
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 286

pivotantes es indiscutible.
En esta Sección deseo particularizar y comentar dos contribuciones realizadas para el
mejoramiento del banco de ensayo: a- el diseño de dos dispositivos accesorios para la puesta a
punto del banco, y b- el reposicionamiento de los sensores de proximidad.

a- Como se ha mencionado, el banco de ensayo cuenta con dos rodamientos de contacto


angular para mantener el rotor en posición. Para garantizar el mínimo desplazamiento
radial del eje, estos rodamientos deben precargarse. Previo a la realización de los ensayos
se observó que los sellos de aire a presión de estos rodamientos (los que retienen la niebla
de aceite) habían tenido contacto metal-metal con el rotor en ensayos anteriores. El análisis
de la esta falla derivó en una de las contribuciones: el diseño y fabricación de dos
dispositivos: uno para lograr la precarga correcta en los rodamientos, y otro para
mantenerla luego de alinear el estator.
Como se muestra en la Figura 6.25, los rodamientos se vinculan a los pedestales mediante
anillos porta rodamientos que se montan con interferencia sobre la pista externa de cada
uno. El porta rodamiento del DE se fija axialmente sobre su pedestal mientras que el del
NDE puede deslizarse hasta su posición de trabajo. El mecanismo preexistente para lograr
la precarga consta de una pieza (identificada como “copa” en la Figura 6.25a) que se fija al

Figura 6.25: Sistema de precarga de los rodamientos. a) esquema preexistente;


b) esquema propuesto.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 287

anillo del NDE y permite generar movimiento relativo entre el rotor y la pista externa del
rodamiento, precargando el resorte espaciador. El procedimiento indicaba que, una vez
lograda determinada precarga (medida mediante desplazamiento relativo), se fijara
axialmente el anillo deslizante. El análisis del sistema me permitió concluir que en dicha
condición no puede garantizarse la precarga del conjunto ya que no se restringe el
corrimiento del eje hacia la turbina en el DE. Para subsanar el inconveniente propuse
cambiar el apoyo del sistema para tensionar el rotor, vinculándolo directamente sobre el
pedestal den NDE en lugar de hacerlo sobre la pista externa, como se muestra en la Figura
6.25b. Con el uso del accesorio propuesto (el cual fue construido e implementado), se
tracciona de la copa mediante el tornillo, comprimiendo el resorte y cargando ambos
rodamientos simultáneamente.
Por otra parte, para la correcta alineación del estator, se emplean los estabilizadores. Sin
embargo, su acción provoca también una fuerza de tensión que es contrarrestada por un
pedestal, a un lado, y por el estator al otro. La acción neta sobre los pedestales es un par de
fuerzas que intenta acercarlos. Este acortamiento produce una disminución en la precarga
de los rodamientos (se descomprime el resorte) quitando la restricción de desplazamiento
radial del rotor y promoviendo su contacto con los sellos ante la acción de los excitadores.
A fin de minimizar este efecto, propuse y se añadió al diseño del banco, un puntal que
vincula los pedestales, de manera de mantener su separación y paralelismo. Esto se
muestra en la imagen de la Figura 6.26.

PUNTAL

Figura 6.26: Banco de ensayo en funcionamiento con el puntal de vinculación colocado.


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 288

b- Como se muestra en la Figura 6.4, el estator está dotado de cuatro sensores de posición que
pueden colocarse en la parte superior o inferior del mismo. Al momento de comenzar con
el armado y puesta a punto del banco los sensores se encontraron del lado inferior del
estator, opuestos a la posición de los actuadores hidráulicos. De hecho, trabajos previos
(Carter y Childs, 2008) se realizaron con los sensores en dicha posición. Una verificación
rápida de la deformación sufrida por el estator como consecuencia de la acción de las
fuerzas actuantes en los ensayos, considerando que éste se comporta como un anillo
(Karabay, 2007), me permitió ver que la diferencia de deformación entre los puntos
superiores e inferiores de posicionamiento de los sensores se encontraba en el orden del
huelgo del cojinete.
El estiramiento diametral (D) de un anillo de espesor e, ancho b y radio R puede
estimarse como (Karabay, 2007):

2  0,895 F R 3
D  , (16)
E b e3

donde F es la fuerza actuante y E el módulo de elasticidad del material (E=6,51010 Pa, si


se considera aluminio). Para las dimensiones del estator usado, se tiene D  5.647.10-3 F ,
donde D [m] y F[N]. Es decir, para una fuerza de 10000N se tiene una deformación
estimada de nada menos que 56 m.
Las estimaciones dadas por esta expresión fueron corroboradas con mediciones de rigidez
del estator mediante la aplicación de una carga estática al cojinete de prueba a velocidad
cero y midiendo el desplazamiento con sensores de proximidad ubicados del lado del
excitador-y (2,6) y del opuesto (2,6) (ver Figura 6.4). El resultado de esta medición arrojó
que mientras la carga es producida por el excitador-y, ambos sensores de proximidad
muestran valores similares. Sin embargo, al emplear el cargador estático, los sensores del
lado del excitador-y miden menos desplazamiento que sus opuestos. Así deduje que la
causa la discrepancia era la flexibilidad en el estator. Esto me llevó a proponer que la
posición de montaje fuera hecha del lado superior, designada por (2,6) y (1,5) en la
Figura 6.4, por ser la ubicación de las sondas más apropiada. Esta orientación es mejor
porque coloca a los sensores de proximidad cerca de los puntos de fijación del excitador, y
esto acorta el camino de carga entre las sondas y los puntos de aplicación de los
actuadores. Además, esta configuración sitúa los sensores de movimiento cerca de las
zapatas cargadas, minimizando la influencia del tramo de estator en el desplazamiento
medido durante la carga estática.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 289

Este cambio de sonda de proximidad tuvo un efecto mensurable sobre los datos de
excentricidad estática y las funciones de rigidez dinámica. Todos los datos estáticos y
dinámicos presentados en este Capítulo se obtuvieron con las sondas de proximidad
situados en el lugar descrito.

6.2. DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN DE UN BANCO DE ENSAYO PARA ESTUDIO


EXPERIMENTAL DE COJINETES HIDRODINÁMICOS

En esta Sección se detallan los fundamentos de diseño y cálculo dinámico de un banco de


ensayo de cojinetes propio, así como las etapas constructivas. Como ya se comentara, uno de
los objetivos fundamentales de esta parte del trabajo es contar con información experimental
para comparar con las predicciones de ecuaciones y modelos en cálculos analíticos y
numéricos y aportar información experimental de referencia. El equipo está pensado para la
realización de ensayos tanto estáticos como dinámicos.
Como se muestra simplificadamente en la Figura 6.27, en líneas generales, el banco de
ensayo construido cuenta con un rotor con un extremo montado sobre un rodamiento oscilante
y el otro sobre el cojinete instrumentado. El accionamiento se produce mediante un motor
eléctrico asincrónico dotado de variador vectorial de frecuencia, el cual se une al rotor
mediante un acoplamiento elástico. Con el objetivo de ensayar distintas configuraciones, se
han seleccionado tres diámetros diferentes de cojinete y para cada uno de ellos, tres relaciones
longitud a diámetro, L/D = ¼, ½ y 1. El equipo cuenta con doce sensores piezo-resistivos que
permiten conocer la presión en la película fluida, doce termocuplas que miden la temperatura
sobre la superficie del cojinete, cuatro sensores de proximidad que miden la posición y
alineación del eje y tres celdas de carga para determinar capacidad portante y par de fricción.

Figura 6.27: Esquema general básico del banco de ensayo diseñado.


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 290

Existen básicamente dos esquemas de diseño diferentes de este tipo de bancos de ensayo:
de eje soportado rígidamente y cojinete instrumentado flotante, y de eje flotante y cojinete
instrumentado fijo (Swanson, 1998). En el primer caso, el cojinete a ensayar se encuentra
flotante sobre un rotor soportado rígidamente (pin-to-pin) sobre rodamientos rígidos. La carga
de ensayo se aplica sobre el cojinete y todos los instrumentos de medición se encuentran en el
mismo. Esta geometría, también denominada “shake-the-bearing” fue exitosamente llevada a
la práctica por Glienicke (Glienicke, 1966) e implementada por diversos laboratorios (Childs
y Hale, 1994; Kaul, 1999), como el citado en el apartado previo. Sin embargo, el hecho de
aplicar la carga sobre un cojinete flotante no refleja la realidad de la mayoría de las máquinas,
en las que los cojinetes se encuentran fijos y el rotor (carga) es el flotante. Esta particularidad
puede ser una de las causas de las discrepancias entre los parámetros medidos y las
predicciones (fundamentalmente el amortiguamiento del sistema) mencionadas al comienzo
del Capítulo.
El segundo esquema de banco de ensayo se basa en un rotor que tiene un extremo fijo
mientras que el otro reposa sobre el cojinete instrumentado. Las cargas se aplican
directamente sobre el eje (por eso el diseño también se denomina “shake-the-rotor”) y los
registros se toman en sensores situados en el cojinete. Esta configuración representa fielmente
la disposición de la mayoría de las máquinas. Sin embargo, el hecho de aplicar cargas sobre el
rotor genera ciertas dificultades, sobre todo al efectuar ensayos dinámicos, tales como:
necesidad de aplicar la carga sobre un elemento que rota, mayores tiempos de respuesta,
inconvenientes en la estabilidad del rotor, etc. (Swanson, 1998). El banco de ensayo diseñado
responde a una configuración “shake-the-rotor”.
Otro punto crítico respecto del diseño de un banco de ensayo surge al momento de dotar al
equipo de flexibilidad para ensayar diversos tamaños y formas de cojinetes. En este sentido,
existen varias alternativas posibles, como el uso de distintos pares eje-cojinete para cada
ensayo o el empleo de camisas intercambiables montadas sobre un único eje.

6.2.1. Generalidades

El banco de ensayo que se ha diseñado y construido, al igual que el del TurboLab y la


mayoría de estos sistemas, consta de los siguientes elementos básicos: un rotor impulsado por
un motor (generalmente eléctrico o turbina de aire), un sistema de almacenamiento y
suministro de lubricante, un sistema para aplicar carga y un cojinete instrumentado. Aún así,
dependiendo de las configuraciones y particularidades adoptadas por el diseñador, pueden
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 291

encontrarse muy diferentes variantes.


El proyecto incluye la determinación de parámetros dinámicos como objetivo fundamental,
pero también se ha dotado al banco con capacidad de ensayar los siguientes parámetros
estáticos: capacidad portante, par resistente en el sistema, perfiles axiales y tangenciales de
presión en el fluido lubricante, y perfiles axiales y tangenciales de temperatura en la superficie
del cojinete. Además, con el fin de conferir al equipo de mayor flexibilidad, se lo ha diseñado
con un sistema de camisas intercambiables para simular las tres relaciones L/D ya
mencionadas para cada diámetro ensayado (dejando 9 combinaciones). El diseño empleado ha
sido optimizado para garantizar la intercambiabilidad de las partes y garantizar el centrado
después de cada modificación, salvando de esta manera los inconvenientes relacionados con
este tipo de disposición citados por Swanson (1998).
Dado que el presente trabajo forma parte de un programa integral tendiente a generar una
línea local de investigación sobre lubricación hidrodinámica, se ha considerado prioritaria la
capacidad del equipo de brindar información específica para validar los modelos analíticos y
numéricos desarrollados dentro de la misma. Otro aspecto fundamental considerado fue la
adecuación del costo al presupuesto disponible, lo que de alguna manera aún limita sus
capacidades actuales.
Como ya se comentara, el banco ha sido diseñado de manera de medir simultáneamente en
cada ensayo: presión en doce puntos de la película fluida, ocho sobre la línea de simetría axial
y cuatro fuera de esta línea, en una posición angular determinada; temperatura de suministro
de lubricante; temperatura en doce puntos de la superficie del cojinete; posición y alineación
del eje, mediante cuatro sensores de proximidad, dos horizontales y dos verticales; velocidad
de rotación del eje; y capacidad portante y par de fricción del cojinete, mediante tres celdas de
carga, dos verticales y una horizontal. La suma de las cargas de las dos primeras determina la
componente vertical de la capacidad portante, mientras que su resta determina la fuerza
debida a la fricción. La tercer celda determina la componente horizontal de la capacidad
portante. Las variables de control del sistema son la velocidad de rotación, carga aplicada
sobre el rotor, y presión y caudal de suministro de aceite.

6.2.2. Lineamientos de Diseño

La Figura 6.28 presenta un diagrama más completo del banco de ensayo construido, cuyos
detalles se irán describiendo a lo largo de la Sección, mientras que la Tabla 6.4 muestra las
características principales del equipo.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 292

Figura 6.28: Representación esquemática del banco de ensayo diseñado.


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 293

Tabla 6.4: Características generales del banco de ensayo.

Carga máxima sobre


10000
el cojinete [N]

50
Diámetros nominales
de cojinete [mm] 55
60
0.25
Relaciones L/D 0.5
1
Velocidad mínima
300
[rpm]
Velocidad máxima
6000
[rpm]

Bastidor
El sistema fue montado sobre un bastidor de tubos estructurales soldados de 100502,5
mm, el cual se esquematiza en la Figura 6.29. El bastidor, que se apoya sobre cuatro patas
plásticas con rótula y registro de longitud para nivelar el equipo, consta de una bandeja
inferior que contiene todos los soportes para la bomba y el líquido lubricante, y de una
bandeja superior con los soportes para el motor principal, tablero eléctrico y rodamiento
articulado. Cuenta, además, con un marco superior tipo “jaula” con compuertas rebatibles
abisagradas a la misma (ver Figura 6.28), que tiene la doble función de dar soporte a la celda
de carga horizontal y permitir el aislamiento de la zona de trabajo con aceite. Las celdas
verticales se vinculan al bastidor en un larguero transversal que cierra la jaula, formando un
marco completo. Los puntos de anclaje de las celdas cuentan con una placa de refuerzo de
10mm de espesor. Así, toda la descarga de fuerzas del cojinete al bastidor se efectúa en una

Figura 6.29: Esquema del bastidor.


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 294

estructura rígida. La Figura 6.30 indica las dimensiones principales del bastidor, incluyendo el
soporte del motor principal, que es de una estructura postiza de hierro ángulo de
38x38x6,3mm, soldada al bastidor. La misma cuenta con guías para la alineación del motor en
el plano horizontal. Para alineaciones en otro plano debe recurrirse a láminas de espesor
calibrado para separar el motor de la base.

Figura 6.30: Dimensiones principales del bastidor (mm).

Sistema Motriz
El motor seleccionado es un asincrónico trifásico de eficiencia estándar WEG W21. Las
características del mismo se detallan en la Tabla 6.5.

Tabla 6.5: Características principales del motor empleado.


rendimiento cos

Potencia Corriente Momento % de la potencia nominal Peso


Carcasa
rpm nominal a Nominal Aprox.
IEC
380V [A] [Nm] [kg]
kW HP 50 75 100 50 75 100
4 5,5 112M 1440 8,61 26,83 83,5 84,6 85 0,65 0,77 0,83 42

La potencia requerida por el equipo se estimó considerando la situación más desfavorable:


velocidad y tamaño del cojinete máximos y excentricidad →0 (ver Capítulo 4). En esa
condición (perfil lineal de velocidad), para un cojinete de L/D = 1 y R/c = 600 se tiene:

8
Pot   3 N 2 R3 . (17)
3

Así, al considerar R = 0,030 m, N = 6000 rpm y  = 0,05Pa.s (correspondiente a un aceite


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 295

SAE 30 a 40°C), se tiene: Pot = 4 kW. Para alcanzar la velocidad máxima de ensayo indicada,
N = 6000 rpm, se dota al motor de un variador vectorial de frecuencia WEG CFM-08 que
permite un rango de velocidades de 300 a 6000 rpm. En la Figura 6.31 se muestra el diagrama
de bloques del variador.

Figura 6.31: Diagrama de bloques del variador de frecuencia WEG CFW 08.

Este tipo de variador proporciona, idealmente, prestaciones sobre el motor de acuerdo al


siguiente esquema: por debajo de la velocidad nominal el motor mantiene el torque nominal a
potencia reducida; por encima de la velocidad nominal el motor mantiene la potencia nominal
a torque reducido (en la práctica este desempeño teórico se ve ligeramente modificado por la
eficiencia del sistema).
Con este esquema de prestaciones pueden determinarse las condiciones de ensayo límite
que pueden obtenerse dependiendo de la combinación entre las variables N, , , R, L/D y
R/c, según la Ec. (17). En la Figura 6.32 se exponen las curvas de potencia y par máximos que
el motor es capaz de desarrollar en función de la velocidad de operación. Asimismo se
muestra a modo de ejemplo el umbral máximo de viscosidad que puede emplearse en el
equipo, con un cojinete de R = 30mm, L/D = 1, R/c = 600 y  = 0, empleando todo el
potencial disponible.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 296

102

Torque [N.m]

Potencia, Torque, 
101

Potencia [kW]
100

 [Pa.s]
10-1

10-2
0 1000 2000 3000 4000 5000 6000
rpm
Figura 6.32: Desempeño del motor y viscosidad máxima en función de la velocidad de giro.

El motor se encuentra unido al eje a través de un acoplamiento elástico Gummy A-20. Este
acoplamiento está conformado por una unidad compacta de goma y tela, vulcanizada sobre
bridas de acero. Permite amortiguar oscilaciones y absorber desalineaciones sin perder su
capacidad de transmitir torque. La Figura 6.33 muestra las características principales del
acople seleccionado. Puede apreciarse que el torque máximo resistente supera ampliamente al
homónimo que es capaz de entregar el motor.

Figura 6.33: Características del acoplamiento elástico seleccionado.


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 297

Eje
El eje fabricado a partir de acero SAE 1045 posee un extremo montado sobre un
rodamiento oscilante de bolas y el otro sobre el cojinete instrumentado. La vinculación entre
el eje y el acoplamiento elástico se logra mediante un chavetero. De acuerdo a las cargas
previstas, el diámetro del eje se fijó en 60 mm, para una distancia entre apoyos de 464 mm. La
Figura 6.34 muestra las medidas principales del eje construido.

Figura 6.34: Dimensiones principales del eje construido.

Dado que en la configuración escogida para el banco (shake the rotor) la carga debe
aplicarse sobre el eje, se dispone de un punto de aplicación fijo: la pista externa de un
rodamiento rígido de bolas ubicado equidistante del cojinete instrumentado y de la
vinculación al bastidor (rodamiento oscilante), como se aprecia en las Figuras 6.28 y 6.34.
Ello implica que la reacción del cojinete será de la mitad del valor de la carga aplicada. Es
decir, la carga aplicada debe ser del doble de la carga prevista para el cojinete. Asimismo, el
rodamiento del extremo opuesto al cojinete soporta la misma carga que éste, esto es, la mitad
de la correspondiente al rodamiento central. Por tal motivo, este último debe tener mayor
capacidad de carga.
La Tabla 6.6 muestra las principales características de los rodamientos seleccionados. Para
la selección de los rodamientos se recurrió a la estimación de su vida nominal en horas de
funcionamiento, L10h, como (ISO 281, 2007):

 106   C 
3

L10 h     , (18)
 60 N   P 

donde C es la capacidad de carga dinámica radial básica para una vida de 106 revoluciones y
P es la carga dinámica radial aplicada. En la peor condición, con una carga de 10000 N sobre
el cojinete (10000 N sobre el rodamiento oscilante y 20000 N sobre el rodamiento de carga), y
una velocidad N = 6000 rpm, se tiene: L10h = 10h para el rodamiento de carga, y L10h = 55h
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 298

Tabla 6.6: Características principales de los rodamientos del eje.


6013* 1211TV
Características técnicas
d [mm] 65 55
D [mm] 100 100
B [mm] 18 21
Peso [kg] 0.42 0.69
Marca SKF FAG
Prestaciones
Capacidad de carga
30500 27000
dinámica C [N]
Capacidad de carga
25200 10000
estática, C0 [N]
N máximo
7700 7500
(aceite) [rpm]

para el rodamiento oscilante. A mitad de carga y mitas de velocidad, se tiene: L10h = 157 y
874 h, respectivamente. En virtud de que los ensayos a alta carga y velocidad duran segundos,
y que representan una pequeña fracción del espectro de ensayos a realizarse en el banco, se
estima que los rodamientos seleccionados tendrán vidas útiles muy por encima de las 300
horas mínimas recomendadas para equipamientos de precisión (ISO 281, 2007).
Como ya se comentara, mientras que el rodamiento de carga es de tipo “rígido de bolas”, el
opuesto al cojinete instrumentado es de tipo “oscilante de bolas”. Esta selección se debe
principalmente a dos razones: el eje debe alinearse con el motor para quedar dentro de la
tolerancia angular que impone el acoplamiento elástico, y el eje debe ser capaz de pivotar
libremente sobre su vinculación al bastidor cuando se apliquen cargas ya que el cojinete
aumentará su excentricidad y las celdas de carga se deformarán, produciendo un
desplazamiento neto sobre el extremo del eje. Una reacción en este apoyo produciría
restricción a la aplicación de la carga deseada sobre el cojinete.
A fin de que el rodamiento oscilante quede alineado con el motor, pueda lubricarse
correctamente durante su uso, y quede protegido de suciedad, se diseñó y construyó el porta-
rodamiento que se muestra en la Figura 6.35. En el mismo se contempla la lubricación del
rodamiento con el mismo aceite que el empleado para el cojinete instrumentado. El drenaje
del aceite excedente se produce sobre la bandeja colectora y su aislamiento del exterior se
realiza con un retén.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 299

Figura 6.35: Esquema del vínculo entre el eje y el bastidor mediante el rodamiento oscilante.

La Figura 6.36 muestra una imagen del motor con el eje vinculado mediante el
acoplamiento elástico (cubierto por una protección de seguridad). Puede apreciarse el porta-
rodamiento descrito en la Figura 6.35 con la entrada de lubricante por encima del eje.

Figura 6.36: Lado motriz del eje: motor, acoplamiento (bajo el cobertor) y porta-rodamiento.

En el extremo opuesto del eje se apoya el cojinete hidrodinámico instrumentado. El diseño


del mismo obedece a la premisa de poder ensayar la mayor cantidad de configuraciones
posibles al menor costo. Es decir, probar diversos diámetros y diversas relaciones de aspecto
sin la necesidad de cambiar el eje principal. Para lograrlo, se decidió construir manguitos
intercambiables que se posicionen sobre el eje de manera simple, garantizando concentricidad
entre las partes y, por ende, resguardando el balanceo del rotor. Esta configuración permite,
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 300

además, prevenir la presencia del denominado “Efecto Morton”, el cual es un fenómeno


indeseado que produce deflexión en el rotor por acción de gradientes térmicos en sobre la
superficie del rotor (Saha, 2010).

Manguitos
Como se comentara, para lograr distintas relaciones L/D para un dado D, se decidió
confeccionar manguitos intercambiables, cada uno de ellos con un diámetro de eje y longitud
activa determinados. De hecho, para cada diámetro de cojinete se confeccionaron tres
manguitos o muñones. La Figura 6.37 muestra, a modo de ejemplo, los tres manguitos
diseñados para el cojinete de diámetro nominal 60mm. Puede apreciarse que cada muñón
consta de tres zonas: dos laterales, una en cada extremo, donde interactúan los sensores de
proximidad, y una “zona activa” central, es decir, la zona donde se desarrolla película
hidrodinámica. Mientras las dos primeras son invariantes de manguito a manguito, la zona
activa cambia de longitud dependiendo de la relación L/D deseada.

Figura 6.37: Dimensiones principales de los manguitos para el cojinete de 60mm.


Los manguitos se montan concéntricamente al eje principal que les transmite la rotación.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 301

Esta configuración permite, una vez construido un cojinete, cambiar las relaciones
geométricas cambiando únicamente el muñón por aquél que tenga las dimensiones deseadas.
De esta manera sólo fue necesario fabricar tres cojinetes (que son las piezas más costosas
dado la complejidad inherente al montaje de todos los sensores), y nueve manguitos con las
combinaciones de diámetros y L/D antes descritas. Una discusión sobre el método de montaje
y centrado de los mencionados manguitos se detalla posteriormente. Si bien para esta
instancia se pretendió mantener la relación huelgo a diámetro constante, el diseño permite
construir sistemas con distintos valores de c/R. La Tabla 6.7 detalla las dimensiones
geométricas de los conjuntos muñón-cojinete construidas1. Las discrepancias de las medidas
relevadas con las de diseño se corresponden con tolerancias normales de mecanizado (20m).

Tabla 6.7: Dimensiones relevadas de los conjuntos muñón-cojinete construidos.


Diámetro de Diámetro de Long. efectiva del
L/D R/c
cojinete [mm] manguito [mm] manguito [mm]
50,00 12,44 0,249 385,62
50,13 50,01 25,34 0,507 417,75
50,01 50,10 1,002 417,75
55,01 13,80 0,251 424,15
55,14 55,01 27,50 0,500 424,15
55,00 55,13 1,002 393,86
59,82 15,40 0,257 599,20
59,92 59,82 30,06 0,503 599,20
59,82 60,08 1,004 599,20

El aspecto más relevante del diseño realizado radica en que la tolerancia del centrado del
manguito en el eje debe ser, cuando menos, igual a la tolerancia de fabricación del eje. Con el
objetivo de evitar posibles excentricidades en el rotor debidas a un montaje pobre de los
manguitos, se ha optado por centrar los mismos sobre el eje mediante ajustes cónicos. Esta
disposición produce que, además de la tolerancia diametral, la tolerancia axial de cada
manguito sea rigurosa. De la etapa de pre-diseño han surgido dos opciones posibles para
garantizar contacto adecuado entre las superficies cónicas: el empleo de un elemento que
llegue a su límite de fluencia al fijar el manguito al eje; y el empleo de un elemento elástico
que se deforme lo suficiente axialmente al ajustar, sin generar excentricidad.
En el primer caso, cada modificación en la geometría de ensayo requeriría el cambio del
elemento deformado. En el segundo, el elemento elástico se fabricaría una única vez y se

1
Medidas determinadas por el Laboratorio de Metrología de la UNPSJB.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 302

reutilizaría para todas las configuraciones. En la Figura 6.38 puede apreciarse el dispositivo
diseñado para dicho ajuste, indicado como “posicionador del muñón”. El cono de menor
diámetro hace centro con el eje, mientras que el mayor lo hace con el manguito. Las entallas
permiten que el cono mayor se desplace axialmente sin modificar su ángulo. Las pruebas
dimensionales demostraron que la excentricidad de los manguitos fabricados no excede de los
4 m al montarse sobre el eje, siendo en todos los casos menor a la tolerancia de fabricación.
El material escogido para su fabricación fue acero SAE 1045.

Figura 6.38: Detalle del sistema de centrado del rotor.

La Figura 6.39 muestra uno de los manguitos construido, colocado en el eje principal.

Figura 6.39: Manguito construido de 60mm y L/D=1.

Cojinetes y Porta-cojinete
Dado que los cojinetes y el porta-cojinetes constituyen los componentes con mayor grado
de dificultad de mecanizado, se buscó fabricar la menor cantidad posible de los mismos.
Cada cojinete es, básicamente, un aro de bronce con la composición detallada en la Tabla 6.8,
que cuenta con un orificio radial de 4mm por donde ingresa el lubricante, seguido de una
ranura axial para su correcta distribución. También tiene perforaciones de 1mm de diámetro
que comunican la película fluida con sensores de presión y orificios realizados desde el
diámetro exterior hacia el interior, hasta una distancia de 1mm de la pared interna. En estos
orificios se alojan termocuplas para medir la temperatura de la superficie del cojinete. La
Figura 6.40 presenta las principales dimensiones del cojinete de 60mm, mientras que la
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 303

Figura 6.41 muestra dos de los cojinetes construidos.

Tabla 6.8: Composición química del bronce de los cojinetes 2


Elemento Cu Sn Pb Zn
% 57.4 ND 3.61 resto

Figura 6.40: Cojinete de 60mm.

2
Resultados brindados por el Laboratorio de Análisis Físico-Químicos de la firma ByC (16/10/09).
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 304

Figura 6.41: Cojinetes de 50 y 60 mm construidos.

Los cojinetes se montan en una carcasa denominada “porta-cojinete”, la cual lo sujeta y


permite el anclaje de los diversos instrumentos de medición. La Figura 6.42 muestra una
ampliación de un cojinete instrumentado con sus accesorios. Puede apreciarse que el porta-
cojinete consta de las mismas perforaciones que los cojinetes, de manera de permitir la
correcta fijación de los diversos sensores. Es decir, posee agujeros radiales cada 22,5° y
agujeros sobre dos planos radiales para determinar perfiles axiales de presión y temperatura
en los cojinetes. Estos planos se corresponden con los indicados como A-A y C-C en la
Figura 6.40, y A-A y m-m en la Figura 6.43.

Figura 6.42: Esquema en corte del cojinete posicionado en el porta-cojinete.


Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 305

Asimismo, el porta-cojinete cuenta en sus extremos con alojamientos para los sensores de
proximidad. Estos miden la distancia relativa entre el porta-cojinete y los manguitos. La
Figura 6.43 muestra las dimensiones principales del porta-cojinete construido.

Figura 6.43: Dimensiones principales del porta-cojinete.

En cuanto a la transferencia de carga del cojinete al bastidor, ésta se produce de manera


que el cojinete transfiere las cargas al porta-cojinete (al que está rígidamente vinculado) y este
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 306

las transfiere al anillo de anclaje por medio de los brazos de sujeción. El anillo, a través de las
tres celdas de carga, transfiere la carga al bastidor.
Dado que entre las posibilidades previstas se contemplaron ensayos con rotor y cojinete
desalineados, se dotó al sistema de un sistema de articulaciones en dos ejes perpendiculares
que se cruzan en el centro geométrico del cojinete. Así, el cojinete puede pivotar sobre un eje
vertical y sobre uno horizontal. El primer grado de libertad se logra gracias a los brazos de
sujeción del porta-cojinete, los cuales se vinculan al anillo de sujeción por medio de
rodamientos cónicos, como se aprecia en la Figura 6.42. El porta-cojinete (y por ende el
cojinete) sólo puede rotar en un eje vertical respecto del anillo. El resto de los giros y
desplazamientos relativos quedan completamente restringidos. Asimismo, el anillo completo
(con porta-cojinete incluido) puede pivotar respecto de un eje horizontal. De esta manera, el
cojinete adquiere los dos grados de libertad descritos respecto del bastidor. Para ensayos
alineados, simplemente se deja flotante el sistema y la acción de las presiones hidrodinámicas
actuará para alinear el eje y el cojinete. Para ensayos desalineados, se deben rotar los
elementos hasta la posición deseada y fijarlos mediante anclajes.
La Figura 6.44 nuestra imágenes del proceso de fabricación del anillo de anclaje y el porta-
cojinete. El primero fue construido con acero SAE 1020 mientras que el segundo se hizo con
SAE 1045. La Figura 6.45 muestra el anillo, el porta-cojinete con los brazos de sujeción y los
alojamientos de los sensores. El conjunto armado se aprecia en la Figura 6.46.

Figura 6.44: Mecanizado del anillo de anclaje del porta-cojinete (izq.) y porta-cojinete (der).
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 307

Figura 6.45: Porta-cojinetes con anillo de anclaje y alojamientos de los sensores.

Anillo de Brazos de
sujeción sujeción

Porta-cojinete

Celda de
carga Horiz.

Figura 6.46: Conjunto armado: porta-cojinete, brazos de sujeción y anillo.

Suministro de lubricante
Para el suministro de lubricante, se diseñó un circuito como el esquematizado en la Figura
6.47. Éste consta de un depósito de lubricante de 40 L, una bomba de engranajes de 10 L/min
impulsada por un motor de ½ HP, una válvula limitadora de presión tarada en 4 bar y cuatro
válvulas. Estas válvulas permiten controlar el caudal de lubricante requerido en el cojinete
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 308

instrumentado, el rodamiento oscilante, el sistema de carga y el retorno, respectivamente,


como se muestra en la Figura 6.47.

Figura 6.47: Esquema del circuito de suministro de lubricante.

Circuito eléctrico
Para la puesta en funcionamiento, control y parada del equipo, se diseñó y construyó un
circuito eléctrico como el descrito en la Figura 6.48. En el mismo puede apreciarse que se
cuenta con un disyuntor y una llave termo-magnética general, un contactor general que brinda
la posibilidad de inhabilitar todos los sistemas ante una eventualidad, y dos contactores
adicionales: uno para la bomba de lubricante y otro para el motor principal. Puede apreciarse
que el segundo sólo se activa si el primero está accionado. De esta manera se busca evitar que
se haga rotar el eje sin lubricación en el cojinete.
La Figura 6.49 muestra los tableros para comando del circuito eléctrico y de suministro de
aceite construidos en el banco de ensayo de acuerdo a los esquemas de las Figuras 6.47 y
6.48.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 309

Figura 6.48: Esquema del circuito eléctrico.

Figura 6.49: Tableros del banco de ensayo: izq. de suministro de aceite; der. eléctrico.
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 310

Como fruto de la etapa de diseño se obtuvieron varias decenas de planos 2D, empleados
para la fabricación del equipo. Muchos de ellos se presentan en el Anexo V. Posteriormente,
con la incorporación de software 3D en el grupo de trabajo, se realizó una digitalización
tridimensional del equipo con el objetivo de simplificar el diseño y adaptación de nuevos
sistemas el banco. La Figura 6.50 muestra, a modo de ejemplo, las digitalizaciones de la
geometría general del banco (izq.) y del porta-cojinetes (der.).

Figura 6.50: Digitalización del banco construido para el diseño de futuras mejoras.

6.2.3. Selección de Instrumental

La elección de los sensores se basó en su precisión, costo, experiencia de uso en el grupo


de trabajo y estudio de equipos similares. La Tabla 6.9 muestra los instrumentos
seleccionados con sus principales características. Para mayores detalles debe recurrirse a las
hojas de datos correspondientes.

Tabla 6.9: Instrumentos seleccionados para las mediciones


Variable Fuerza Aceleración Presión Temperatura Posición
sensor sensor de
celda de acelerómetro termocupla
Tipo piezo- corrientes de
carga tipo S piezoeléctrico tipo J
resistivo Eddy
Marca BSL Brüel&Kjaer MSI Mediterm Selet
Modelo MTS-01 4384 MSP300 B50G122A010
Rango ±1000 daN 6000 g 0-60 bar 0-700 °C 0,2-2 mm

Al existir diversidad de alternativas para la medición de los parámetros de interés, el


compromiso entre las ventajas y desventajas de cada técnica fue lo que permitió decidir en
cada caso. Probablemente la decisión más difícil haya sido la relativa a los sensores de
Capítulo 6 – Mediciones Experimentales 311

posición, por lo que se detalla a continuación los criterios utilizados.


La Tabla 6.10 lista las variantes tecnológicas existentes para determinar la posición relativa
entre el eje y