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EL MANDATO

Concepto:
"El mandato es un contrato en que una persona confía la gestión de uno o más negocios a otra, que se hace
cargo de ellos, por cuenta y riesgo de la primera.
La persona que confiere el encargo se llama comitente o mandante, y la que lo acepta apoderado,
procurador, y en general, mandatario"(Art. 2116).
*De acuerdo al art. 2116 puede haber uno o más mandantes y uno o más mandatarios.

Características del mandato:


1) Es un contrato generalmente consensual.(Art. 2123).
"El encargo que es objeto del mandato puede hacerse por escritura pública o privada, por cartas,
verbalmente o de cualquier otro modo inteligible, y aún por la aquiescencia tácita de una persona a la
gestión de sus negocios por otra"

* Esta es la regla general pero hay casos especiales. Por ejemplo, en la sociedad conyugal si la mujer da a
través de un poder su autorización al marido para dar en arrendamiento o la cesión de la tenencia, por
largo tiempo, de un bien raíz social o propio de ella, también es solemne, pero en este caso basta que
conste por escrito y no es necesario una escritura pública.(Arts. 1749 y 1754).

* En todo caso siendo consensual casi siempre se otorgará por escrito y aún por escritura pública, por un
problema de prueba.
- El art. 2124 en su inciso 1º dice: "El contrato de mandato se reputa perfecto por la aceptación del
mandatario. La aceptación puede ser expresa o tácita". Esto es la consecuencia de que el mandato sea un
contrato consensual.
- El inciso 2º del art. 2124 agrega qué es aceptación tácita: "es todo acto en ejecución del mandato".

* Esto significa que el mandatario tiene que actuar, es decir, ejecutar actos positivos para cumplir el
encargo. Su silencio no importa aceptación.

Excepción el art. 2125 dice: "Las personas que por su profesión u oficio se encargan de negocios ajenos,
están obligadas a declarar lo más pronto posible si aceptan o no el encargo que una persona ausente les
hace; y transcurrido un término razonable, su silencio se mirará como aceptación”. (Ej. martilleros,
comisionistas, abogados, procuradores del número, receptores, empresarios de transporte, etc.).

Por personas ausentes, debe entenderse las que están en otro lugar, siguiendo el sentido natural y obvio
de las palabras. En definitiva el mandante debe residir en otro lugar. (se refiere a la residencia, no al
domicilio). De acuerdo al artículo 2125, aunque estas personas en definitiva rechacen el encargo, deberán
tomar las medidas conservativas urgentes que requiera el negocio que se les encomienda.

- Perfeccionado el contrato de mandato el mandatario puede aún retractarse (Art. 2124 inc. 3º). El
mandatario puede retractarse mientas el mandante se halle todavía en aptitud de ejecutar el negocio por sí
mismo o de cometerlo a diversa persona. Esta disposición es consecuencia de que el mandato expira por la
renuncia del mandatario (Art. 2163 Nº 4).

**En caso de retractarse el mandatario fuera de la oportunidad señalada, debe indemnizar de perjuicios al
mandatario.
* Recordemos lo que dijimos el año anterior. Si alguien otorga un poder, ello es simplemente un acto
jurídico unilateral, que se vuelve un mandato por la aceptación expresa o tácita del mandatario. (También
llamamos a este acto unilateral, poder de representación o apoderamiento).

2) El mandato es un contrato oneroso por su naturaleza (Art. 2117: "el mandato puede ser gratuito o
remunerado").

* Sin embargo, por su naturaleza es oneroso puesto que el mandante debe pagar al mandatario su
remuneración aunque no medie estipulación expresa (Art. 2117 inc. 2º)

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* El art. 2158 Nº 3 señala como obligación del mandante "la de pagar al mandatario la remuneración
estipulada o usual". La jurisprudencia así también lo ha entendido. Si nada se dice el mandato es
remunerado. El Código Francés contiene la regla inversa, o sea la de ser el mandato naturalmente gratuito.

* En conclusión el mandato se presume remunerado en Chile; la gratuidad no es ni de su esencia ni de su


naturaleza.

- La determinación de la remuneración la hacen las partes en el mismo contrato de mandato o con


posterioridad. También puede determinarse por la ley, la costumbre o el juez. (Art. 2117 inc. 2º).
- El ser remunerado el mandato influye en la responsabilidad del mandatario.

El mandatario responde siempre de culpa leve, pero si el mandato es remunerado, tal responsabilidad
recae más estrictamente en él. (Art. 2129 inc. 2º). (leerlo).

3) El mandato es un contrato oneroso conmutativo( La remuneración se mira como equivalente a la


realización del encargo).
* Excepcionalmente podrá ser aleatorio, cuando la remuneración se une al éxito de los negocios que se
encargan al mandatario, pero tendrá que probarse la estipulación (Stitchkin).

4) El mandato es un contrato bilateral


- El mandato es por naturaleza un contrato bilateral aunque sea gratuito porque el mandante se obliga
desde un inicio a lo menos a proveer al mandatario de lo necesario para la ejecución del encargo. (Art.
2158 Nº 1).
* Obviamente si es remunerado se obliga a pagar la remuneración estipulada o usual y el mandatario se
obliga a su vez a ejecutar el encargo y a rendir cuenta.

* Excepcionalísimamente puede ser unilateral, cuando además de gratuito el encargo no requiera de


proveer al mandatario de lo necesario para ejecutar el encargo.

* En todo caso será un contrato sinalagmático imperfecto o bilateral imperfecto, puesto que una vez
perfeccionado el contrato el mandatario puede verse obligado a reembolsar los gastos causados en la
ejecución del encargo (Art. 2158 Nº 2) y a indemnizarle las pérdidas en que haya incurrido el mandatario
sin su culpa (Art. 2158 Nº 5).

La condición resolutoria tácita en el mandato no tiene cabida


Pese a ser el mandato un contrato bilateral, no tiene aplicación la condición resolutoria tácita del art. 1489
de no cumplir una de las partes lo pactado, puesto que los efectos de tal incumplimiento están
especialmente previstos en la ley.

* Sería imposible volver al estado anterior como ocurre en los efectos de la condición resolutoria.

* Las partes podrían pactar un pacto comisorio, en virtud del principio de la autonomía de la voluntad, pero
siempre operaría como terminación, sin efecto retroactivo.

* Si se trata de un mandato a nombre propio, jamás por el incumplimiento de las obligaciones del
mandatario que cedió sus derechos a través de la rendición de cuentas, podrían verse afectados los
terceros que contrataron con el mandatario.

5) El mandato es siempre un contrato principal: El mandato subsiste sin necesidad de otra convención.

* Cuando el mandato ha sido conferido en virtud de un cargo o función del mandante (Art. 2163 Nº 9), si
termina la función o cargo del mandante, expira el mandato, pero ello no le da el carácter de accesorio,
simplemente ha sido dado en ejercicio del cargo.

* Se trataría en este caso de un mandato sujeto a condición o plazo.

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6) El mandato es un contrato de confianza: ya en la definición del mandato está presente esta
característica.

De lo anterior se sigue:
a) Es un contrato intuito personae, o sea la consideración de la persona es causa principal o determinante
del contrato, sea este gratuito o remunerado.
El error entonces en la persona vicia el consentimiento y da derecho a la rescisión del contrato, pero la
persona con quien erradamente se contrató, tiene derecho a ser indemnizada de los perjuicios en que de
buena fe haya incurrido por la nulidad del contrato (art.1455).

b) El mandato termina por la voluntad de cualquiera de las partes:


i) por retractación del mandatario, antes de principiar la gestión.
ii) por renuncia, una vez principiada la gestión.
iii) por revocación del mandante, en cualquier época siempre que no haya terminado la gestión.

*Excepción aparente al art. 1545 en virtud del cual "todo contrato legalmente celebrado es una ley para
los contratantes, y no puede ser invalidado sino por su consentimiento mutuo o por causas legales".
**Se trata entonces de que la retractación, renuncia y revocación son causas legales especiales por las
que puede terminar el contrato de mandato**.

c) No se transmiten los derechos y obligaciones que emanan del mandato, no pasan a los herederos, son
obligaciones intransmisibles. Por ello el mandato termina por la muerte de cualquiera de las partes. Por lo
mismo es que la incapacidad sobreviniente de las partes pone fin al mandato. Se afecta la confianza (Art.
2163 Nº 6 y Nº 7).

* Es válido el mandato, pese a ser un contrato de confianza, en que el nombre del mandatario queda
entregado a la designación de un tercero. En ese caso hay dos mandatos; uno especial, el de designar al
mandatario y el otro, el que podríamos decir el principal.

- En este caso no hay delegación, porque en esta figura el delegado debe ejercer en todo o parte las
facultades del delegante, cosa que en la especie no ocurre. El tercero sólo designa al mandatario y éste se
obliga directamente al mandante.

El mandato al portador es válido, porque el art.105 del CdeCo resta eficacia a las ofertas indeterminadas
en cuanto al objeto, no en cuanto a las personas a quienes van dirigidas. Este mandato es muy frecuente en
nuestro derecho en los contratos en que se faculta para inscribir en registros públicos.

Nota: Tratándose de personas naturales es conveniente conferirlo aún para después de los días de los
mandantes, de acuerdo al art. 2169.

**Para que exista mandato, debe el mandatario actuar por cuenta y riesgo del mandante.
Este es el rasgo distintivo esencial del mandato. Si no actúa el mandatario por cuenta y riesgo del
mandante, no hay mandato.

- Lo anterior no significa que el mandato siempre envuelva representación.


Recordemos el art. 1448: "Lo que una persona ejecuta a nombre de otra, estando facultada por ella o por la
ley para representarla, produce respecto del representado iguales efectos que si hubiese contratado él
mismo”.

-Bello concibió la representación en forma autónoma del mandato y puede tener origen en la ley.
Si se examina la definición del mandato, veremos que no aparece en ella la representación, que según el
art. 1448 está caracterizada porque una persona actúa a nombre de otra. (Este sí es un elemento esencial
de la representación; el actuar a nombre de otro).

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Se ha dicho que la representación en el mandato es un elemento o cosa de la naturaleza, por lo que, si
nada se dice, se entiende que el mandato es con representación. Nosotros pensamos que es de la
naturaleza del mandato que el mandatario pueda actuar a su propio nombre, o sea sin representación, o a
nombre del mandante, es decir, con representación.

Si el mandatario contrata a nombre propio se obliga él respecto de terceros y no obliga al mandante. El


mandante, adquiere los créditos o derechos personales adquiridos por el mandatario en virtud de la cesión
de créditos hecha con arreglo a las normas del derecho común. Si el mandatario adquirió derechos reales el
mandante los adquiere por la tradición sirviendo de título la rendición de cuentas la que deberá otorgarse
por escritura pública. También podría pensarse que el título es el mismo contrato de mandato.

En el mandato a nombre propio se discute a qué título adquiere el mandante las obligaciones:
a) Algunos dicen que hay novación, pero no siempre se cumplirán necesariamente todos los requisitos de
ésta.
b) Otros dicen que hay cesión o asunción de deuda.

Nosotros pensamos que si el mandatario actuó a nombre propio es él quien se obliga, por lo que los
terceros sólo pueden dirigirse contra él, pero si prueban la existencia del mandato y que el mandante, a
consecuencia de habérsele rendido la cuenta, ha asumido el cumplimiento de las obligaciones, pueden
también dirigirse contra el mandante solidariamente. De lo contrario, habría enriquecimiento sin causa.

La jurisprudencia ha resuelto diciendo que en este caso el mandante es fiador, aplicando el art. 258 del
Código de Comercio. De acuerdo con esta norma, si el comitente declara a los terceros que el contrato le
pertenece y que toma sobre sí su cumplimiento, se constituirá en fiador de los contratos que hubiere
celebrado el comisionista a su propio nombre. Stitchkin estima que esta norma se aplica sólo en materias
mercantiles y que en materia civil habría solidaridad.

Otros creen que no hay solidaridad porque no la ha establecido la convención, ni la ley ni el testamento,
como lo establece el art. 1511, pero se producen sus efectos.

* En la comisión mercantil en el art. 258 del Código de Comercio se establece expresamente que si el
comitente declara a los terceros que el contrato le pertenece y que toma sobre sí su cumplimiento, se
constituye en fiador de los contratos que hubiere celebrado el comisionista a su propio nombre.Este
artículo es especial y debe aplicarse al mandato o comisión mercantil.

* Por último, obvio resulta que, si el tercero consiente expresamente en dar por libre al primitivo deudor, se
produce una novación por cambio de deudor.

En definitiva son elementos de la esencia específicos del mandato:


a) que se trate de un contrato de confianza
b) que se encarguen la ejecución de uno o más negocios del mandante
c) que el mandatario obre por cuenta y riesgo del mandante.

- Mandato Solemne y mandato para la celebración de un acto solemne


Ya ha quedado claro que el mandato por su naturaleza es consensual. Sin embargo puede ser solemne
cuando la ley lo dice expresamente. Ejemplo, mandato para contraer matrimonio; mandato para
comparecer en juicio, etc.

- ¿Puede no ser solemne el mandato para celebrar un acto solemne como la compraventa de un bien
raíz? Es indiscutible que sí. El consentimiento lo presta el mandatario, no el mandante. Así fluye claramente
del artículo 1448. Además, ¿qué ocurriría cuando el mandatario actúa a nombre propio?. ¿De qué vicio
adolecería el contrato celebrado?. Así lo precisa don David Stitchkin. La jurisprudencia en todo caso ha sido
errónea; por ello hay que tratar de que el mandato conste de escritura pública en lo posible.

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Naturaleza Jurídica del Mandato
El mandato puede ser:
1) Civil. Si el negocio cometido es civil, el mandato lo es
2) Comercial o mercantil. Si el negocio cometido es comercial, el mandato lo es.
3) Judicial, según la naturaleza del negocio que se encomienda.

Ahora bien, constituye un caso especial el mandato judicial, el que se refiere a las facultades del artículo 7º
del CPC, puede tenerlo cualquier persona, y se lo puede haber conferido la ley o el mandante. Hay
personas que por su cargo –como los gerentes de sociedades anónimas– que están investidas de algunas
de estas facultades, usualmente las del inciso primero. En seguida, en las gestiones judiciales, por regla
generalísima, es necesario que éstas sean patrocinadas por un abogado habilitado para el ejercicio de la
profesión (artículo 1º de la Ley 18.120), el que basta que firme la representación, poniendo su nombre
apellido y domicilio. Este también es un mandato judicial. Por último, el mandatario autorizado para
gestionar el pleito, -para actuar como procurador- es aquel cuyo mandato se ha constituido por una de las
tres formas solemnes establecidas en el artículo 6º del CPC. Ese procurador debe ser un estudiante de
derecho, debidamente matriculado, un egresado de derecho hasta 3 años después del egreso o un
postulante que esté haciendo su práctica profesional. El abogado patrocinante puede en cualquier
momento asumir o no la procuraduría en el juicio, es decir, tomar la representación de su patrocinado –
inciso 3º del artículo 1º de la Ley 18.120- pero no está obligado a hacerlo, ni tampoco puede por sí mismo
delegar esta representación.

Sin embargo, anotemos que cuando el mandato judicial ha sido conferido por el mandante, éste puede
designar a una persona que no es abogado solamente cuando a dicha persona se le ha conferido un
mandato con administración de bienes conforme al art. 2º de la ley 18.120.

El Código de Comercio en el art. 234 señala que hay tres clases de mandato comercial:
i)la comisión
ii)el mandato de los factores
iii)mancebos o dependientes de comercio y la correduría.

En opinión de David Stitchkin, de estas tres clases, sólo la comisión es verdaderamente mandato. El
mandato de los factores o dependientes de comercio es un contrato de trabajo y la correduría es un
contrato especial que no tiene las características del mandato.

Para que el mandato sea comercial debe recaer en actos de comercio y ellos están taxativamente señalados
en el art. 3º del Código de Comercio.Además para que el mandato sea comercial es necesario que los actos
encomendados sean comerciales respecto del mandante o comitente y no del mandatario.
Por último digamos que el mandato comercial o comisión tratado en el Código de Comercio tiene
importantes diferencias con el Civil, a saber:

1) No termina con la muerte del comitente (240 C. Comercio).


2) No puede revocarla a su arbitrio el comitente (Art. 241 C. Comercio).
3) El comisionista no puede renunciar al encargo (Art. 242 C. Comercio).
4) La responsabilidad del comisionista es más grave que la del mandatario civil (Art. 249, 250 y 251 C.
Comercio).
5) La comisión no puede delegarse sin previa autorización explícita o implícita del comitente (Art. 261 C.
Comercio).
6) La rendición de cuentas del comisionista está sujeta a reglas especiales (Art. 280 C. Comercio).
7) La autocontratación es enteramente excepcional (Art. 271 C. Comercio).

Requisitos del Mandato

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- Fuera de los requisitos generales: voluntad, objeto, causa y solemnidades (cuando es solemne), nos
referimos a los requisitos particulares:
1.- El Objeto: Se ha discutido si el objeto del mandato es exclusivamente la ejecución de actos jurídicos o
también cuando se encomienda el cuidado, la administración y ejecución de un asunto de interés
económico. Estamos de acuerdo con la segunda tesis, porque el CC habla “gestión de uno o mas negocios”.
Luego el mandato puede tener por objeto:
a) La conservación de un patrimonio:Por eso el mandato confiere naturalmente al mandatario la facultad
de efectuar los actos de administración. (Art. 2132).
b) La administración de una industria (Art. 2132 parte final): cuando se refiere a la "administración, cultivo
o beneficio de las tierras, minas, fábricas y otros objetos de industria que se hayan encomendado".
c) La ejecución de un negocio cualquiera de índole económico de interés para el mandante (Art. 2147):de
la lectura de este artículo se colige que el riesgo es del mandante.
d) La ejecución de un negocio jurídico: A este respecto debe aclararse que cuando se trate de un negocio
jurídico el mandato consistirá en la ejecución de actos jurídicos o en la celebración de contratos.

* Nos apartamos en este punto de Meza Barros.

- Servicios Profesionales (Art. 2118)


"Los servicios de las profesiones y carreras que suponen largos estudios, o a que está unida la facultad de
representar y obligar a otra persona respecto de terceros, se sujetan a las reglas de mandato".
El Código no ha calificado la naturaleza de estos contratos, sino que ha dicho, "se sujetan a las reglas del
mandato". También estos servicios se sujetan a las reglas del arrendamiento de servicios inmateriales en lo
que no sean contrarios a las reglas del mandato (Art. 2012 C. Civil).

* Los servicios a que se refiere el art. 2118 dan origen al contrato de arrendamiento de servicios
inmateriales y aún al contrato de trabajo,
a) cuando para el desempeño de estas funciones no se requiere de la posesión de un título o grado
universitario o de un título profesional otorgado por un instituto profesional
b) cuando requiriéndose tales títulos o grados existe además vínculo de subordinación o dependencia.

* Además si la prestación de estos servicios no consiste en la gestión de uno o más negocios, el contrato es
de arrendamiento de servicios inmateriales (como el médico que atiende su consulta). Si tiene por objeto la
gestión de uno o más negocios del mandante, hay verdadero mandato, como el abogado que defiende un
juicio.
- Si hay verdadero mandato se aplican las reglas del mandato y subsidiariamente las del arrendamiento de
servicios inmateriales.

Actos Jurídicos a que se aplica el mandato:Por regla general todos los actos jurídicos admiten mandato.
Excepcionalmente algunos no: Ej.: Art. 1004: "La facultad de testar es indelegable".

2.- El negocio no debe interesar sólo al mandatario

i) Lo normal es que el mandato se celebre en exclusivos interés del mandante.


ii) Pero también hay verdadero mandato si el negocio es de mutuo interés para el mandante y el
mandatario; del mandante y de un tercero; o de un tercero exclusivamente (Art. 2120). Agrega el artículo:
"si el mandante obra sin autorización del tercero, se producirá entre ambos el cuasicontrato de la agencia
oficiosa".
iii) Si el negocio interesa exclusivamente al mandatario, no hay verdaderamente mandato; ello es un
mero consejo, que no produce obligación alguna (Art. 2119 inc. 1º). Si el consejo es dado
maliciosamente, obliga a pagar perjuicios (Art. 2119 inc. 2º).

3.- Capacidad de las partes


3.1.- Capacidad del mandante: No hay regla expresa. Por lo anterior el mandante debe ser plenamente
capaz de acuerdo a las reglas generales.

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OJO: Pero además, y aunque no lo haya dicho la ley, es necesario que sea lícito al mandante ejecutar por sí
mismo el negocio que confía al mandatario. Ej.: compraventa entre cónyuges.
* En este caso habría simulación por interposición de persona.

3.2.- Capacidad del mandatario (Art. 2128): "Si se constituye mandatario a un menor adulto, los actos
ejecutados por el mandatario serán válidos respecto de terceros en cuanto obliguen a éstos y al mandante;
pero las obligaciones del mandatario no podrán tener efecto sino según las reglas relativas a los menores”.

Si el mandatario actúa a nombre del mandante, es éste quien realmente actúa jurídicamente en virtud del
art. 1448, por tanto nada importa que el mandatario sea relativamente incapaz. Si es absolutamente
incapaz no puede ser mandatario, porque para la ley carece de voluntad eficaz y sus actos son nulos
absolutamente y no producen ni aún obligación natural.

- Si actúa a nombre propio el mandatario debe ser plenamente capaz.


- Las incapacidades especiales no se toman en cuenta respecto del mandatario (compraventa entre
cónyuges no divorciados a perpetuidad) porque los efectos se radican en el mandante (Art. 1448).

- Diversas clases de mandato


- El mandato puede ser general o especial.

- Para saber si es general o especial se atiende únicamente a la extensión de los negocios confiados al
mandatario, no a las facultades de éste para ejecutarlos.

Así el mandato es general si se confía la gestión de todos los negocios del mandante o de todos salvo
algunas excepciones precisas (Art. 2130 inc. 1º) leerlo.
* Un mandato general, entonces no lo es porque el mandatario tenga más facultades. El mandato especial
según el art. 2130 inc. 2º confiere las mismas facultades, puesto que tal inciso no distingue. Es más un
mandato especial -es decir conferido para uno o más negocios precisos del mandante- puede otorgar al
mandatario más facultades que las de un mandato general.

- Mandato definido e indefinido


1) El mandato (general o especial) puede estar concebido en términos generales o indefinidos sin precisar
las facultades conferidas al mandatario.

Ej.: Doy poder a X para que administre todos mis negocios; o


Doy poder a X para que administre tal negocio mío.

2) El mandato (general o especial) puede estar concebido previendo las facultades que se confieren al
mandatario.

Ej.: Doy poder a X para que venda o hipoteque todos mis bienes raíces; o
Doy poder a X para que venda mi cosa tal.

- Facultades del mandatario


El mandato indefinido plantea el problema de saber qué facultades confiere al mandatario. El art. 2132
resuelve el asunto: "el mandato no confiere naturalmente al mandatario más que el poder de efectuar
actos de administración".A continuación da ejemplos y termina: "para todos los actos que salgan de estos
límites, necesitará de poder especial".

- En suma, el mandatario sólo queda investido de facultades para ejecutar actos de administración y ello
aunque el mandato le autorice para "obrar del modo que más conveniente le parezca" (Art. 2133 inc. 1º) o
le otorgue la libre administración del negocio o negocios que se le han encomendado (Art. 2133 inc. 2º).

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Recordemos que excepcionalmente existe una norma especial en la novación, ya que el art. 1629, que
prevalece sobre las normas citadas, exige para novar poder especial o que el mandatario tenga "la libre
administración de los negocios del comitente o del negocio a que pertenece la deuda".

- Concepto de acto de administración: La ley no los ha definido. Puede deducirse el concepto de lo


dispuesto en el artículo 391 que dice "el tutor o curador administrará los bienes del pupilo y es obligado a
la conservación de estos bienes, a su reparación y cultivo".
En suma, los actos de administración son de carácter conservativos.

Estos actos conservativos pueden ser materiales o bien jurídicos, como por ejemplo: intentar una querella
posesoria, interrumpir una prescripción.
Pero no sólo los actos conservativos buscan conservar los bienes y evitar su deterioro; también envuelven
obtener su provecho. Por esto, la administración de una cosa faculta a arrendarla o la administración de un
fundo faculta para vender sus frutos.
Así, actos que en sí mismos son de disposición, se vuelven en actos de administración si están
comprendidos en el "giro ordinario" de los del negocio encomendado.

Actos que requieren de poder especial


La regla general la da el inciso 2º del art. 2132 "para todos los actos que salgan de estos límites, necesitará
de poder especial".

a) para transigir: Art. 2448


b) El art. 7º del Código de Procedimiento Civil inc. 2º : No se entienden conferidos al mandatario "sin
expresa mención", “...las facultades de desistirse en primera instancia de la acción deducida, aceptar la
demanda contraria, absolver posiciones, renunciar los recursos o los términos legales, transigir,
comprometer, otorgar a los árbitros facultades de arbitradores, aprobar convenios y percibir".

- Facultades especiales reglamentadas por el Código

a) El art. 2141: "La facultad de transigir no comprende la de comprometer y viceversa"

b) El art. 2142: "La facultad de vender comprende naturalmente la facultad de recibir el


precio".

c) El art. 2143: "La facultad de hipotecar no comprende la de vender, ni


viceversa".

- Obligaciones del Mandatario

Son dos sus obligaciones fundamentales:

a) Cumplir el mandato

b) Rendir cuenta de su gestión.

a) Obligación de cumplir el mandato

El mandatario está obligado a ejecutar el encargo. La inejecución del mismo que acarree perjuicios al
mandante obliga al mandatario a indemnizar.

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- El mandatario debe ceñirse a los términos del mandato (Art. 2131)

Excepción: que las leyes autoricen al mandatario para obrar de otro modo (Art. 2131).

- De acuerdo al art. 2160 inc. 1º, sólo los actos que el mandatario ejecute dentro de los límites del mandato
obligan al mandante.

- Para que se entienda que el mandatario ha ejecutado el mandato siguiendo las instrucciones del
mandante, debe emplear los medios que el mandante ha deseado que se empleen (Art. 2134).
- Excepción: La ley autoriza al mandatario a no ceñirse estrictamente a los términos del mandato en
varios casos:

a.1.) Art. 2149:

"El mandatario debe abstenerse de cumplir el mandato cuya ejecución sería manifiestamente perniciosa al
mandante".

* Este artículo es la consecuencia de que el mandatario responda de la culpa leve. En otras palabras debe
actuar con la diligencia de un buen padre de familia.

Si ejecuta el encargo en términos que "manifiestamente son perjudiciales al mandante", cosa que toca
probar al mandante, el mandatario debe indemnizar al mandante sin que éste deba probarle culpa.

b.2.) Art. 2150 inc. 1º (leerlo)

- Si el mandatario está imposibilitado para seguir las instrucciones del mandante, no está obligado a
constituirse en agente oficioso, es decir, queda relevado de cumplir el encargo, pero debe tomar las
medidas conservativas que las circunstancias exijan.

- El inc. 2º contiene una excepción: "Pero si no fuere posible dejar de obrar sin comprometer gravemente al
mandante, el mandatario tomará el partido que más se acerque a sus intenciones y que más convenga al
negocio".

* Es el mandatario quien debe probar la fuerza mayor o caso fortuito que le impidieron seguir las
instrucciones del mandante.

a.3.) Art. 2134 inc. 2º:

"La recta ejecución del mandato comprende no sólo la substancia del negocio encomendado, sin los
medios por los cuales el mandante ha querido que se lleve a cabo".

- "Se podrán sin embargo emplear medios equivalentes, si la necesidad obligare a ello y se obtuviere
completamente el objeto del mandato".

a.4.) Art. 2148:

- "Las facultades concedidas al mandatario se interpretarán con alguna más latitud, cuando no está en
situación de poder consultar al mandante".

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- Pluralidad de mandatarios (Art. 2127)

"Si se constituyen dos o más mandatarios conjuntos, y el mandante no ha dividido la gestión, podrán
dividirla entre sí los mandatarios; pero si les ha prohibido obrar separadamente, lo que hicieren de este
modo será nulo".

Comentarios:

1) Debe tratarse del mismo encargo o si no habrá varios mandatos diversos.

2) El encargo debe hacerse a los mandatarios conjuntos en el mismo acto o si no habrá revocación tácita y
sucesiva de los mandatos.

3) Si el mandante divide la gestión habrá que estar a esa división.

4) Si el mandante no ha dividido la pueden dividir los mandatarios.

5) Dividida la gestión por el mandante o por los mandatarios, cada uno de los mandatarios exclusivamente
responsable ante el mandante por la ejecución del encargo, salvo que el incumplimiento sea concertado
entre ellos, puesto que se aplica el inciso 2º del art. 2317 "todo fraude o dolo cometido por dos o más
personas produce la acción solidaria del precedente inciso".

6) La obligación de los varios mandatarios es en principio simplemente conjunta pero puede ser indivisible
y en tal caso el mandante puede exigir a todos los mandatarios la ejecución completa del encargo.

7) En cuanto a la prohibición de dividir el encargo, ello no acarrea la nulidad.

Frente a los terceros, si éstos conocieron o debieron conocer la estipulación que prohibía la división del
encargo, acarrea la inoponibilidad al mandante, salvo que éste ratifique; si no conocieron ni pudieron
conocer la estipulación es oponible al mandante.

Entre mandante y mandatarios, la violación de la prohibición obliga a los mandatarios a indemnizar


perjuicios.

* En el mandato mercantil (comisión) hay acción solidaria aunque no haya fraude ni estipulación; basta que
haya varios comisionistas conjuntos (Art. 290 C. Comercio).

- Prohibiciones impuestas al mandatario en la ejecución del mandato.

a) Se prohibe al mandatario comprar para sí lo que el mandante le ha ordenado vender y vender de lo suyo
al mandante lo que se le ha ordenado comprar, sino fuere con la expresa aprobación del mandante. (Art.
2144)

* Es lo que se acostumbra a denominar "auto contrato" (volveremos sobre esto).

b) Puede el mandatario prestar dinero al mandante cuando éste le ha ordenado tomar dinero en préstamo,
al interés fijado por el mandante o en su defecto al interés corriente.

A la inversa, no puede tomar prestado para sí el dinero que el mandante le ha ordenado colocar, salvo que
medie autorización del mandante (Art. 2145 leerlo)

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c) Sin la expresa autorización del mandante, no es lícito al mandatario colocar dineros del mandante a
interés (2146 inc. 1º leerlo).

- Si estaba autorizado y coloca el dinero a interés pero a un interés superior al indicado por el mandante,
no puede aprovechase del exceso, salvo que lo haya autorizado el mandante a hacerlo (Art. 2146 inc. 2º).

d) Con tal que no se aparte de los términos del mandato, puede el mandatario aprovechar las
circunstancias para realizar el encargo en términos más beneficiosos o menos gravosos, pero no puede
aprovecharse para sí de ellos (Art. 2147 inc. 1º)

A la inversa, si negocia con menos beneficios o mayor gravamen que los designados por el mandante, le es
imputable al mandatario la diferencia (Art. 2147 inc. 2º).

- En los casos en que la prohibición no es absoluta, se trata de una norma imperativa impuesta al
mandatario, o sea, un requisito impuesto en consideración a la calidad o estado de las partes, cuya omisión
acarrea la nulidad relativa.

- El autocontrato o contrato consigo mismo

En nuestro derecho no hay una norma general que prohiba el contrato consigo mismo. Por ello debe
entenderse que en general está autorizado. La ley lo ha prohibido en casos puntuales como en el caso de la
compraventa (que no alcanza a las ventas forzadas, porque al vendedor lo representa el Juez) y en el mutuo
de dinero, según recién hemos visto. También puede prohibirlo el mandante.

Luego, si no hay prohibición en general debemos entender que está autorizado, pero no olvidando que el
mandatario debe ser fiel al mismo (Art. 2131, leerlo) y debe evitar una ejecución perniciosa del mandato
(Art. 2149, leerlo) y ello alcanza no sólo a la substancia del mandato sino a los medios para ejecutarlos (Art.
2134, leerlo).

Destaquemos que la compraventa de insumos para la explotación de un fundo del mandante no cae en la
prohibición.

- En la comisión mercantil, el autocontrato es excepcional.

- Responsabilidad del mandatario

El mandatario debe emplear en la ejecución del mandato la diligencia de un buen padre de familia, es decir,
responde de culpa leve. (Art. 2129).

"El mandatario responde hasta de la culpa leve en el cumplimiento de su encargo".

"Esta responsabilidad recae más estrictamente sobre el mandatario remunerado".

"Por el contrario, si el mandatario ha manifestado cierta repugnancia al encargo, y se ha visto en cierto


modo forzado a aceptarlo, cediendo a las instancias del mandante, será menos estricta la responsabilidad
que sobre él recaiga".

* Como se ve, la culpa de la cual responde el mandatario siempre es la "leve". Las circunstancias de ser
remunerado el encargo o de haber estado renuente el mandatario a aceptar, significan que la ley
recomienda al Juez, que sea más estricto o más benévolo para apreciar la culpa leve.

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- Responsabilidad del mandatario por la insolvencia de los deudores.

El mandatario no es responsable por la insolvencia de los deudores. El mandatario es un intermediario


entre los terceros y el mandante.
Art. 2152:

"El mandatario puede por un pacto especial tomar sobre su responsabilidad la solvencia de los deudores y
todas las incertidumbres y embarazos del cobro. Constitúyese entonces principal deudor para con el
mandante, y son de su cuenta hasta las casos fortuitos y la fuerza mayor".

* El mandatario en suma no responde de la solvencia de los deudores si ha obrado con la diligencia de un


buen padre de familia para contratar con ellos.

* Si se celebra el pacto de 2152 el mandatario pasa a ser una "especie de fiador" porque persisten las
obligaciones de los deudores para con el mandante. Si el mandatario se ve obligado a pagar al mandante,
repetirá contra el tercero conforme a las normas generales del pago.

- Delegación del mandato

La delegación del mandato es una cosa de la naturaleza de este contrato.

La delegación está tratada en los artículo 2135 a 2138 del Código Civil, los que transcribimos para una
mejor comprensión.

Art. 2135. El mandatario podrá delegar el encargo si no se le ha prohibido; pero no estando expresamente
autorizado para hacerlo, responderá de los hechos del delegado, como de los suyos propios.
Esta responsabilidad tendrá lugar aun cuando se le haya conferido expresamente la facultad de delegar, si
el mandante no le ha designado la persona, y el delegado era notoriamente incapaz o insolvente.

Art. 2136. La delegación no autorizada o no ratificada expresa o tácitamente por el mandante no da


derecho a terceros contra el mandante por los actos del delegado.

Art. 2137. Cuando la delegación a determinada persona ha sido autorizada expresamente por el mandante,
se constituye entre el mandante y el delegado un nuevo mandato que sólo puede ser revocado por el
mandante, y no se extingue por la muerte u otro accidente que sobrevenga al anterior mandatario.

Art. 2138. El mandante podrá en todos casos ejercer contra el delegado las acciones del mandatario que le
ha conferido el encargo.

De acuerdo a lo establecido en el artículo 2135 el mandatario podrá delegar el encargo si no se le ha


prohibido, pero no estando expresamente autorizado para hacerlo, responderá de los hechos del delegado
como de los suyos propios.

En nuestra opinión el sentido de esta norma es establecer que el delegar el encargo sin que esté prohibido
no implica incumplir el mandato, pero tampoco significa que el delegado se convierta en mandatario
directo del mandante. El artículo 2136 confirma lo anterior cuando señala que el mandato no autorizado o
no ratificado no da derecho a terceros contra el mandante por los actos del delegado.

En consecuencia, hay que distinguir:

i.- Si el mandante autorizó la delegación y designó la persona, se produce un nuevo mandato entre el
mandante y el delegado, y los terceros tienen acción contra el mandante (art. 2137).

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ii.- Si el mandante autorizó la delegación, pero no designó la persona, no se produce un nuevo mandato
entre el mandante y el delegado. El mandatario, si delega, debe elegir a la persona del delegado y si ésta es
notoriamente incapaz o insolvente, el mandatario responde de los hechos del delegado como de los suyos
propios (art. 2135). En todo caso, los terceros tienen acción contra el mandante (no se aplica el art. 2136) y,
si el delegado era notoriamente incapaz o insolvente, el mandante puede dirigirse contra el mandatario.

iii.- si el mandante no autorizó ni prohibió la delegación, el mandatario responde de los hechos del
delegado como de los suyos propios (art. 2135) y los terceros no tienen acción contra el mandante (art.
2136). Es decir hay un nuevo mandato entre el mandatario y el delegado, pero no hay relación contractual
entre mandante y delegado.

iv.- Si el mandante ha prohibido la delegación y el mandatario delega ello constituye incumplimiento del
mandato y contravención a una obligación de no hacer que acarrea las consecuencias establecidas en el
art. 1555.

En todos los casos, el mandante tiene acción oblicua para dirigirse en contra del delegado ejerciendo las
acciones que contra él tenía el mandatario (art.2138).

Sin perjuicio de lo expresado sobre la delegación precedentemente, queremos hacer presente que el
profesor Stitchkin, a quien seguimos en casi la totalidad de sus doctrinas sobre el mandato, ve de otra
forma la aplicación de los artículos del Código a que nos hemos referido y que tratan de la delegación del
mandato, la cual no compartimos.

En todo caso damos a conocer su punto de vista, por la importancia de la materia.

En su opinión, en la delegación hay que distinguir:

a) Si el mandante no ha dicho nada.


b) Si el mandante ha prohibido la delegación.

a) Si el mandante no ha dicho nada

a.1.) Si efectivamente no ha autorizado ni prohibido la delegación, el mandatario puede delegar, pero los
terceros carecen de acción contra el mandante por los actos del delegado, si éste no delegó a nombre del
mandante (Art. 2136)

OJO: Es la única forma de entender este art. 2136. De otro modo los terceros no tendrían una acción por el
contrato válidamente celebrado.

- Agrega el art. (2135 inc. 1º) que el mandatario “responderá de los hechos del delegado como de los suyos
propios".

* De lo anterior resulta que la facultad de delegar es de la naturaleza del mandato.

Frente al mandante si éste nada dijo, si lo autorizaba o prohibía, el mandatario es responsable ante el
mandante y no puede excusar su responsabilidad achacándosela al delegado salvo que pruebe que la
inejecución del mandato se debió a caso fortuito o fuerza mayor.

Esta responsabilidad del mandatario frente al mandante es contractual y objetiva, es decir, sin culpa.

Ahora bien entre el mandante y el delegado hay que distinguir:

1.- Si el mandatario delegó a nombre del mandante, el delegado tiene acción contra el mandante y
viceversa, ello por simple aplicación del art. 2151, (leerlo) y 1448.

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2.- Si el mandatario delegó a su propio nombre, el mandante puede ejercer contra el delegado las acciones
del mandatario que le confió el encargo. Ello por aplicación del (art. 2138) que no es otra cosa el ejercicio
de la acción oblicua o subrogatoria de que trata el artículo 2466 del Código Civil.

- Ahora entre mandatario y delegado, si el mandatario delegó a su propio nombre se produce un nuevo
mandato, independiente del primero.

Si el mandatario delegó a nombre del mandante obliga al mandante y él no se obliga personalmente,


siempre que no haya excedido los límites de su mandato. Si se extralimita responde el mandatario al
mandante y no responde el mandatario al delegado salvo según el art. 2154:

1º que no le haya dado conocimiento suficiente de sus poderes.

2º que se haya obligado personalmente.

a.2.) Si el mandante autoriza expresamente la delegación hay que distinguir nuevamente:

a.2.1.) Si el mandante designa a la persona en quien se puede delegar.

- Se produce en este caso una cuestión curiosa. El objeto de este contrato de mandato es una obligación
alternativa para el mandatario que consiste en ejecutar por sí mismo el encargo o delegarlo a la persona
indicada por el mandante. Si opta por esta segunda fórmula, su mandato ha terminado porque ha
concluido el encargo y hay un mandato directo entre el mandante y el delegado (Art. 2137).

a.2.2.) Si la delegación fue autorizada por el mandante sin indicar la persona del delegado.

En este caso el mandatario no es responsable de los actos del delegado, a menos que haya escogido a una
persona "notoriamente incapaz o insolvente" (Art. 2135, inc. 2º).

b) Si el mandante prohibió la delegación

En este caso, los actos del delegado no obligan al mandante, a menos que ratifique. En todo caso el
mandante podrá ejercer las acciones del mandatario según el art. 2138, o sea la acción oblicua.

El mandatario que prohibida la delegación, delegó debe indemnizar perjuicios al mandante o éste puede
exigir que se deje sin efecto la delegación.

* Si el mandatario delegó a su propio nombre la delegación vale pero se aplica el art. 2154 puesto que se
trata de la infracción ordinaria del contrato.

- En el mandato judicial el mandatario puede delegar obligando al mandante, aunque se le haya negado
esta facultad (Art. 7º C.P.C.).
En definitiva, no concordamos parcialmente con la visión del profesor Stitchkin acerca de la delegación del
mandato porque estimamos que él traslada el concepto de actuar “a nombre”, es decir, con representación,
al acto por el cual el mandatario delega sus funciones sin estar autorizado para ello por el mandante. Es
cierto que en la delegación se producen efectos similares a los del mandato, pero no debe olvidarse que la
delegación no es un contrato en sí misma, sino que es simplemente una de las facultades que el mandato
confiere al mandatario. En otras palabras, no puede existir delegación de mandato sin mandato y, por lo

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tanto, no pueden aplicarse extensivamente todas las normas del mandato a la delegación, sino que a ella
deben aplicársele las disposiciones especiales que al efecto estableció el Código Civil en los artículos 2135
al 2138.

En Chile es de la esencia de la representación actuar “a nombre de otro”, y lo llamamos “contemplatio


domini”, pero en nuestro sistema la contemplatio domini exige no sólo actuar “a nombre de otro”, sino que
estar facultado por ese otro (representación voluntaria, que se expresa en el poder de representación) o
facultado por la ley para representarlo.

Así fluye del artículo 1448:

Art. 1448. Lo que una persona ejecuta a nombre de otra, estando facultada por ella o por la ley para
representarla, produce respecto del representado iguales efectos que si hubiese contratado él mismo.

En definitiva, creemos que el mandatario, si la delegación no ha sido expresamente autorizada o ratificada


por el mandante, no ha podido delegar válidamente a nombre del mandante, porque no daría
cumplimiento al requisito de estar facultado por el mandante para hacerlo y, en consecuencia, para que se
produzcan los efectos de la representación a que se refiere el artículo 1448.

2) Obligación de Rendir Cuentas

Art. 2155 inc. 1º: "El mandatario es obligado a rendir cuenta de su


administración"

* Esta es una obligación de "la naturaleza en el mandato", aunque es una de las principales obligaciones del
mandatario.

* Esta obligación tiene lugar en el mandato civil, mercantil y judicial.

* De acuerdo al art. 2157 la rendición de cuentas tiene por objeto poner en conocimiento del mandante la
forma en que se ha llevado la gestión del negocio, los resultados del mismo y la restitución de todo lo que
el mandatario ha recibido en virtud del mandato, sea del propio mandante, sea de terceros, y aún cuando
lo pagado por éstos no se deba al mandante.

- La obligación de rendir cuenta tiene más importancia aún cuando el mandatario ha obrado a su propio
nombre.

* En este caso el mandatario además cede todos los derechos adquiridos por el mandatario respecto de
terceros y traspasa todos los bienes adquiridos para el mandante y traspasa todas las deudas contraídas a
favor de los terceros.

* Advertimos que se ha fallado, y con razón, que si los terceros no cumplen con sus obligaciones, no puede
pedirse la resolución del contrato de mandato. Deben ejercerse otras acciones.

* El traspaso de las cosas adquiridas por el mandatario para el mandante, constituye en el mandato a
nombre propio, el pago, la prestación de lo que se debe en virtud del contrato de mandato.

* El juicio de rendición de cuentas (arbitraje obligatorio), en que se recurre a la justicia para el


nombramiento de árbitro no tiene por objeto establecer la responsabilidad del mandatario por actos

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efectuados con culpa o dolo. Ello es materia de otra acción (juicio de perjuicios) para el cual podrá servir de
base el juicio de rendición de cuentas.

El procedimiento será ejecutivo, cuando exista título ejecutivo y será un juicio ejecutivo de obligación de
hacer u ordinario el cual está sujeto a reglas especiales en C.P.C.

- El art. 2155 agrega en su inciso 2º y 3º:

"Las partidas importantes de su cuenta serán documentadas si el mandante no le hubiere relevado de esta
obligación"

"La relevación de rendir cuentas no exonera al mandatario de los cargos que contra él justifique el
mandante"

* Hay en este artículo dos cuestiones importantes y distintas:

- En el inciso 2º se está permitiendo al mandante renunciar a exigir cuenta documentada, o sea, el


mandante está renunciando a exigir determinados medios de prueba pero no está renunciando a pedir la
rendición de cuentas. Por eso no requiere de capacidad de disposición de bienes.

- En el inciso 3º se trata de la estipulación por la cual el mandante releva de rendir cuenta al mandatario, lo
que supone capacidad de disposición, porque puede envolver una liberalidad del mandante al mandatario.

* En todo caso esta estipulación sólo altera el peso de la prueba. Será el mandante quien deba probar que
el mandatario ha recibido del mandante o de terceros cosas que está obligado a restituirle.

 La acción para pedir la rendición de cuentas es una acción personal y prescribe según las reglas
generales, salvo que se haya estipulado plazo.
 Por último, digamos que si se discute la obligación misma de rendir la cuenta, se suspende entre
tanto el procedimiento para nombrar árbitro y la cuestión se resuelve en juicio sumario por
disponerlo así el C.P.C.

- Especies metálicas que el mandatario tiene por cuenta del mandante

- El art. 2153 establece que dichas especies "perecen para el mandatario aún por fuerza mayor o caso
fortuito, salvo que estén contenidas en cajas o sacos cerrados y sellados sobre los cuales recaiga el
accidente o la fuerza o que por otros medios inequívocos pueda probarse incontestablemente la identidad"

* En verdad el mandatario es depositario de estos dineros (concuerda con el art. 2221 del depósito) y si lo
que debe es dinero, se trata de una obligación de género. Si está en arcas cerradas es una especie o cuerpo
cierto.

- Intereses que puede deber el mandatario al mandante

- inc. 1º del art. 2156: "Debe al mandante los intereses corrientes de dineros de éste que haya empleado
en utilidad propia".

Lo anterior es la consecuencia del art. 2145, ya estudiado, según el cual el mandatario encargado de
colocar dineros del mandante a interés, no podrá tomarlos prestados para sí sin aprobación del mandante,
y si lo hace, ese acto jurídico consigo mismo es nulo relativamente.

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En este caso los intereses corrientes son aplicados a título de sanción. Incluso el mandatario puede
cometer delito de estafa (Art. 470 Nº 1 del C.Penal).

- inc. 2º del art. 2156: "Debe asimismo los intereses del saldo que de las cuentas resulte en contra suya,
desde que haya sido constituido en mora".

* Esta es otra situación. Se trata de los intereses que el mandatario deba por saldos pendientes
establecidos en la rendición de cuentas.

Como la ley no ha dicho de qué clase de intereses se trata, se aplica el artículo 1559, es decir, son los
legales, que hoy día, por aplicación de la ley 18.010, son los corrientes.

Para que tenga lugar el derecho a cobrarlos tiene que haberse establecido en la rendición de cuentas la
existencia del saldo y haber el mandante notificado la demanda de cobro del saldo para que corran los
intereses, ya que se trata de uno de los casos en que de acuerdo al artículo 1551 Nº 3 es necesario
constituir en mora al deudor.

- Obligaciones del Mandante

1a.) Cumplir las obligaciones contraídas por el mandatario;

2a.) Proveer al mandatario de lo necesario para cumplir el mandato;

3a.) Indemnizarle los gastos y perjuicios en que haya incurrido por causa del mandato;
4a.) Pagar remuneración convenida o usual.

1a.) Cumplir obligaciones contraídas por el mandatario

- El art. 2160 inc. 1º dice:


-
- "El mandante cumplirá las obligaciones que a su nombre ha contraído el mandatario dentro de los
límites del mandato"

- Para que exista esta obligación respecto del mandante, deben concurrir dos requisitos:

a) Que el mandatario obre a nombre del mandante; y

b) Que actúe dentro de los límites del mandato.

a) Esto es consecuencia del artículo 1448. Además el art. 2151 establece que el mandatario puede obrar a
su propio nombre y, en tal caso, "no obliga respecto de terceros al mandante".

- Cuando el mandatario obra a nombre propio, frente a terceros se obliga él, pero en sus relaciones con el
mandante, el mandatario se reputa haber actuado a nombre suyo o sea del mandante. De lo contrario no
habría mandato. Por ello debe rendir cuenta y el mandante tiene derecho a exigirle que le ceda sus
acciones contra los terceros.

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b) Si el mandatario no actúa dentro de los límites de su mandato no obliga al mandante, salvo que éste
ratifique (Art. 2160 inc. 2º).

- Efectos de la extralimitación del mandato

En principio según el art. 2154 el mandatario que ha excedido sus poderes no se obliga personalmente, o
dicho de otra forma se obliga al mandante pero no frente a terceros.

- Para que se obligue frente a terceros deben concurrir uno de dos requisitos:

a) Que el mandatario se haya obligado personalmente (Art. 2154 Nº 2) o


b) Que el mandatario no les haya dado suficiente conocimiento de sus poderes. (Art. 2154 Nº1).

* Si les ha dado conocimiento de sus poderes, los terceros han corrido voluntariamente el riesgo de que el
mandante no ratifique.

- Casos en que el mandatario se convierte en agente oficioso

a) Cuando ejecuta de buena fe un mandato nulo.

* Ello ocurre cuando el mandatario ignoraba la nulidad del mandato.

b) Cuando el mandatario excede los límites del mandato por causa de una imperiosa necesidad (Art. 2122).

- Ejecución parcial del mandato

- Art. 2161:
-
- "Cuando por los términos del mandato o por la naturaleza del negocio apareciere que no debió
ejecutarse parcialmente, la ejecución parcial no obligará al mandante sino en cuanto le
aprovechare".

Además el mandatario debe indemnizar al mandante los perjuicios que la ejecución parcial le irrogare (Art.
2161 inc. 2º).

2a.) Proveer al mandatario de lo necesario para cumplir el mandato (Art. 2158 Nº 1º).

Así como la primera obligación, es decir la de cumplir las obligaciones contraídas por su cuenta por el
mandatario es de la esencia del mandato, todas las demás obligaciones del mandante enumeradas en el
art. 2158 son de la naturaleza.

* Esta obligación de proveer al mandatario de lo necesario para cumplir el mandato surge al momento de
celebrarse el contrato de mandato.

* Esta expresión que usa el Código "proveer al mandatario de lo necesario etc..." es amplia, luego por
ejemplo, si se vende una cosa el mandante debe proporcionar al mandatario de todos los antecedentes
para llevar a cabo el negocio, como los títulos de la propiedad, contribuciones al día, dinero para pagar la
escritura de venta, alzamientos, etc. Si el mandatario tiene facultades de percibir podrá descontar esos
gastos del precio de venta.

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- Si el mandante no cumple esta obligación, según el art. 2159, el mandatario puede desistir del encargo.
Esta figura es diversa de la renuncia del mandatario. En este caso se trata de que el mandatario desiste de
cumplir sus obligaciones por el incumplimiento de la otra parte. Equivale a la condición resolutoria tácita
pero que opera sin efecto retroactivo, por la naturaleza especialísima del mandato. También se puede
invocar el art. 1552; excepción del contrato no cumplido.

- Siempre entonces, esta facultad de desistirse requiere de declaración judicial.

3a.) Indemnizarle los gastos y perjuicios en que haya incurrido el mandatario por causa del mandato.

El mandatario tiene derecho a quedar indemne por la ejecución del mandato, puesto que él siempre ha
actuado por cuenta y riesgo del mandante.

La obligación comprende:

a) El reembolso de "los gastos razonables causados por la ejecución del mandato" (Art. 2158 Nº 2).

- Esta obligación también de la naturaleza y que surge una vez ejecutado el mandato, sólo ofrece como
interés de comentar el que el mandante sólo está obligado a reembolsar los gastos "razonables", cuestión
de hecho sobre la que toca juzgar a los jueces del fondo.

b) El reintegro de "las anticipaciones de dinero con los intereses corrientes" (Art. 2158 Nº 4).

- Se trata de dineros del propio mandatario que él ha anticipado al mandante para la ejecución del encargo.

- Por lo anterior, como dice Stitchkin, envuelve un mutuo bajo la forma de un contrato celebrado consigo
mismo.

- El mandante debe reembolsar estas anticipaciones con interés corriente, en parte en premio al
mandatario que con gran celo ejecutó el encargo sin haber sido provisto de lo necesario para hacerlo (pudo
haber desistido de acuerdo a lo visto recientemente) y en parte a título de sanción por no haber provisto al
mandatario de lo necesario para ejecutar el encargo.

- El mandatario debe probar las anticipaciones y la fecha en que las hizo, lo cual debe hacerse valiéndose
de todos los medios de prueba, especialmente documentos, menos de la testimonial, porque se trata de
una obligación que por su monto normalmente deberá constar por escrito.

- El Código de Comercio contempla expresamente esta situación en el art. 274.

c) El pago "de las pérdidas en que haya incurrido sin culpa, y por causa del mandato" el mandatario (Art.
2158 Nº 5).

- Esta responsabilidad del mandante se la impone la ley, según Stitchkin, y no es de carácter contractual
como lo cree Alessandri.

- Por lo mismo toca al mandatario probar el daño material o a su persona que se le ha producido con
ocasión del mandato, y la relación de causalidad entre la ejecución del mandato y el daño.

- La responsabilidad no es contractual porque el mandante no ha infringido ninguna obligación del


contrato; la ley presume que el daño se ha debido a caso fortuito o fuerza mayor.

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4.a.) Pagar la remuneración convenida o la usual al mandatario (Art. 2158 Nº 3)

- El mandante debe pagar la remuneración convenida con el mandatario, antes o después del contrato; o la
puede fijar la ley, la costumbre, o el Juez.

- En primer lugar la pueden fijar las partes, por aplicación del principio de la autonomía de la voluntad;
enseguida puede haber leyes especiales que la fijen; si no las hay puede invocarse la costumbre, pero habrá
que probar la costumbre (se aplica art. 2º del Código Civil) y por último la fijará el Juez.

* La fijación que hagan los jueces es una cuestión de hecho que toca a los jueces del fondo.
Según el último inciso del artículo 2158: "No podrá el mandante dispensarse de cumplir estas obligaciones,
alegando que el negocio encomendado al mandatario no ha tenido buen éxito, o que pudo desempeñarse
a menos costo; salvo que le pruebe culpa".

- Si el mandante no cumple, el mandatario puede desistir del encargo (Art. 2159).

- Derecho legal de retención del mandatario

Art. 2162:

"Podrá el mandatario retener los efectos que se le hayan entregado por cuenta del mandante para la
seguridad de las prestaciones a que éste fuere obligado por su parte".

- Se aplican las disposiciones de los arts. 545 a 548 del C.P.C.

- Algunas consideraciones sobre los efectos del mandato respecto de terceros

1º) En nuestra legislación el mandante no responde de los delitos y cuasidelitos cometidos por el
mandatario.

2º) El mandante responde de su propio dolo y del beneficio que reporte del acto doloso del mandatario.

3º) Son oponibles al mandante los efectos jurídicos de la mala fe del mandatario y la buena fe del
mandatario no aprovecha al mandante de mala fe.

Ej.: vicios redhibitorios

4º) El incumplimiento del contrato celebrado con el tercero imputable a dolo o culpa del mandatario,
envuelve una responsabilidad contractual de la que responde el mandante y no puede excusarse, salvo, de
acuerdo a las reglas generales, probando caso fortuito o fuerza mayor.

* Obviamente el mandante tendrá derecho a pedir perjuicios al mandatario por el incumplimiento del
encargo, por su culpa o su dolo.

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5º) El mandante puede pedir la nulidad relativa del contrato por vicios del consentimiento en que haya
incurrido el mandatario o que haya sido víctima el mandatario porque los efectos del acto se radican en él
por la representación.

- Si ha habido fuerza o error, el tercero víctima de estos vicios puede dirigir la acción de nulidad contra el
mandante.

- Si ha habido dolo para inducir al tercero a celebrar el contrato por parte del mandatario, estimamos que el
tercero puede pedir la rescisión del contrato pero los perjuicios debe demandarlos al mandatario que
fraguó el dolo y al mandante, sólo por el beneficio que reportó de éste.

6º) La representación debe probarse y, siendo el mandato consensual, puede probarse por cualquier medio
de prueba, pero no por testigos, por lo que dispone el art. 2123

Terminación del mandato

Además de las causales señaladas de término del mandato que estudiaremos a continuación, y que están
señaladas en el art. 2163, el mandato puede terminar conforme a las reglas generales. Así por ejemplo:

a) Puede terminar por la resciliación, la que, aunque haya posibilidad de renunciar por el mandatario o de
revocar por el mandante, ambas figuras pueden dejar responsabilidades pendientes.

b) También puede terminar por la novación.

- Se produce novación por cambio de deudor cuando el mandante autoriza al mandatario a delegar en
determinada persona y delega.

c) Por la transacción acordada entre mandante y mandatario, ya sea a todas las obligaciones derivadas del
contrato o a algunas. Así está fallado.

e) Termina también por la declaración de nulidad.

- Causales de terminación contempladas expresamente para el mandato (Art. 2163)

1) Por el desempeño del negocio para que fue constituido.

- El mandato termina de pleno derecho por la ejecución del encargo, aunque puedan quedar subsistentes
algunas obligaciones como la de rendir cuentas o pagar la remuneración. Es el pago, la prestación de lo que
se debe.

2) Por la expiración del término o por el evento de la condición prefijados para la terminación del mandato.

- La condición resolutoria opera sin efecto retroactivo.

3) Por la revocación del mandante

- El mandante puede revocar el encargo a su arbitrio y la revocación expresa o tácita produce efectos
respecto del mandatario desde que tuvo conocimiento de la misma y respecto de los terceros, desde que la

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conocieron, aunque el mandatario haya actuado de mala fe, a sabiendas de la expiración de sus poderes.
(Art. 2164, 2165 y 2173).

- El art. 2165, expresa que el mandatario puede revocar el mandato a su arbitrio y como la ley no distingue
ello es aplicable al mandato gratuito como al remunerado.

* En este caso si el mandatario había comenzado a ejecutar el encargo, será el Juez, quien regule la
remuneración proporcional.

- La revocación puede ser expresa o tácita, total o parcial (Art. 2164 y 2165).

- Revocado el mandato, el mandante tiene derecho a reclamar al mandatario la restitución de los


instrumentos que haya puesto en sus manos para la ejecución del encargo, pero de aquellas piezas que
puedan servir al mandatario para justificar sus actos, debe el mandante darle "copia firmada de su mano",
cuando el mandatario se lo exigiere (Art. 2166).

- Irrevocabilidad del mandato

- La revocabilidad del mandato es de la naturaleza del mandato, luego es un derecho o facultad que en
virtud del art. 12 del Código Civil, puede renunciarla el mandante.

- No es lícito el pacto de irrevocabilidad de un mandato general de administración de bienes, porque


contraría el orden público.

* Nadie puede, a perpetuidad, renunciar a administrar sus negocios.

- Aún a falta de pacto expreso de irrevocabilidad, pacto que por lo demás puede quedar sin efecto
conforme a las reglas generales aplicables a los contratos, el mandato es irrevocable cuando interesa
además del mandante al mandatario o al mandatario y a un tercero y aún sólo al tercero. Ello por aplicación
del art. 1545 ("todo contrato legalmente celebrado es una ley...")

- Sin embargo, cuando el negocio interesa sólo al tercero, para que sea irrevocable es necesario que el
mandante y el tercero hayan estipulado, querido o previsto que dicho negocio se realice precisamente a
través del mandatario.

- El art. 241 del Código de Comercio, declara irrevocable el mandato que interesa al mandante y al
mandatario y al mandatario y al tercero.

- Si se ha conferido un mandato a varias personas, la revocación a una de ellas no la revoca respecto de los
demás mandatarios, los que deben cumplir el encargo.

La interpretación que debe darse al artículo 2172 que podría conducir a concluir lo contrario, es que la
expresión "la falta de uno de ellos por cualquiera de las causas antedichas pone fin al mandato" (leer el
artículo), se refiere a la muerte o renuncia del mandatario, no a la revocación, pues si el mandante revoca a
uno solo, es porque su voluntad es que los otros realicen el encargo.
- La revocación no es solemne, puesto que puede ser tácita y se puede probar por cualquier medio de
prueba, aún por testigos.

- La revocación de un mandato otorgado por escritura pública puede hacerse de cualquier modo, salvo que
el mandato sea solemne por disposición de la ley.

Sin embargo hacemos notar que hay jurisprudencia en contrario.

4) Por la renuncia del mandatario (Art. 2163 Nº 4).

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- Igual que el mandante, el mandatario puede poner término unilateralmente al contrato de mandato, pero
sus efectos (de la renuncia) se producen después de transcurrido un cierto término para que el mandante
pueda proveer a los negocios encomendados (Art. 2167).

* Así el mandato no termina de inmediato sino después de un tiempo prudencial (cuestión de los jueces del
fondo). Si el mandatario no continúa prestando atención a los negocios del mandante durante este plazo
razonable o prudente, responde de perjuicios.

- El mandatario puede renunciar una vez aceptado el mandato, aún antes de principiar a ejecutar el
encargo (Art. 2124) que se llama retractación (inc. final).

* El derecho a renunciar en el mandato es un ejercicio de un derecho otorgado por la ley y que pertenece a
la naturaleza del contrato, por lo que puede pactarse irrenunciabilidad, salvo que la ley, en casos especiales
le niegue este derecho.

- Formas de la renuncia (Art. 2124 inc. final y 2167)

- La renuncia debe comunicarse siempre al mandante. La renuncia entonces debe ser siempre expresa. El
aviso puede ser por escrito o verbal, será entonces cuestión de prueba.

- La prueba de la renuncia incumbe entonces al mandatario (Art. 1698 porque está probando la extinción
de su obligación de comunicar). Puede probar por todos los medios de prueba, incluida la testimonial.
Puede exonerar su responsabilidad probando el caso fortuito que le impidió comunicar su renuncia al
mandante.

- Si hay varios mandatarios, la renuncia de uno de ellos no pone término al mandato de los otros salvo que
hubieren de actuar conjuntamente (Art. 2127 y 2172).

5) Por la muerte del mandante o del mandatario (Art. 2163 Nº 5)

- La razón es que se trata de un contrato de confianza.

* Producida la terminación por muerte del mandante, pero mientras esté ignorante el mandatario sus actos
obligan a los herederos del mandante (Art. 2173), respecto sólo de los terceros de buena fe.

* En las relaciones entre mandante y mandatario rige el art. 2168 y sabiendo el mandatario la muerte del
mandante se extingue el mandato; frente a terceros rige la regla anterior.

- Puede pactarse mandatos para ejecutarse aún después de los días del mandante (Art. 2169).

* Hay otros casos en que el mandato está precisamente, en virtud de la ley, otorgado para ejecutarse
después de los días del mandante, como ocurre con el albacea fiduciario (Art. 1270 y 1311).

* No es válido el mandato para donar después de los días del mandante (Art. 1000), salvo que se haga con
las solemnidades del testamento.

* Si el mandato interesa al mandatario o a un tercero, la muerte del mandante no pone fin al mandato (Así
lo entiende la doctrina y la jurisprudencia).

* El mandato judicial para comparecer en juicio no termina por la muerte del mandante, según lo dispone
el COT; tampoco la comisión mercantil (Art. 240 C..Com.).

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* La muerte presunta opera igual que la muerte natural desde que se ha otorgado decreto de posesión
provisoria o definitiva de los bienes del mandante. Por lo demás el art. 2163 Nº 5 no distingue.

- Sobre la muerte del mandatario

La muerte del mandatario pone fin al mandato salvo que se haya estipulado lo contrario y salvo el derecho
de los herederos a renunciar según las reglas generales.
- El art. 1583 sobre diputación para el cobro es de aplicación general en el mandato.

* Si se estipuló que la muerte del mandatario no pone fin al mandato deben, como se acaba de decir,
ejecutarlo los herederos de acuerdo a las reglas generales y si son incapaces tocará cumplirlo a sus
representantes legales.

* En nuestra opinión, esta obligación pasa a los herederos en forma indivisible.

- Los herederos, en general deben, dar aviso del fallecimiento del mandatario al mandante (Art. 2170).

- Igual obligación pesa sobre los representantes legales de los herederos.

* Si los herederos o los representantes de éstos no dan aviso, deben indemnizar perjuicios y esta obligación
es divisible conforme a las reglas generales.

- En todo caso los herederos o sus representantes deben tomar las providencias conservativas necesarias.

- Si muere uno de varios mandatarios, subsiste el mandato respecto de los otros salvo que hayan de haber
actuado de consuno (Art. 2172)

6) Quiebra o insolvencia del mandante o del mandatario (Art. 2163 Nº 6).

- El mandatario insolvente, ni que decir declarado en quiebra, no merece la confianza del mandante.
- Por otro lado el mandante que está en quiebra no está en posibilidad de cumplir sus contratos, y la
administración de sus bienes pasa al síndico.

* Si se trata de la quiebra del mandatario, el síndico, en calidad de representante legal del fallido, es quien
debe dar aviso al mandante y debe tomar las medidas conservativas pertinentes.

No estamos de acuerdo con Stitchkin de que se requiere declaración judicial de la insolvencia para que
termine el mandato.

7) Interdicción del mandante o del mandatario (Art. 2163 Nº 7)

- El decreto de interdicción provisorio o definitivo, en su caso, ponen fin al mandato por incapacidad del
mandante o del mandatario, de pleno derecho.

* El disipador interdicto pese a ser sólo relativamente incapaz, no puede ser mandatario porque el
mandato consiste en administrar negocios ajenos y él no puede ni siquiera administrar los propios. A
diferencia del menor adulto, que siendo relativamente incapaz sí puede ser mandatario.

- Situación actual de la mujer mandataria casada en sociedad conyugal

1º Como es capaz en la actualidad, la mujer puede ser mandataria.

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2º Al serlo, puede contratar a nombre del mandante y es éste el que se obliga.

3º Puede contratar a nombre propio porque lo dice el art. 1751 actual (inc. 2º).

* De no haber existido esta disposición expresa, la mujer que contrata a nombre propio casada en sociedad
conyugal, cometería fraude, puesto que ella no podría obligarse por sí misma porque no puede obligar a la
sociedad conyugal y el patrimonio reservado debe conservarlo porque es excepcional, porque es un
beneficio en su favor.

* Ocurre algo parecido a la razón por la cual no sirve el mandato a nombre propio para celebrar contratos
intuito personae, vulneraría el orden público.

4º La consecuencia práctica de la norma del inciso 2º del art. 1751 es que el tercero que contrata con una
mujer casada en sociedad conyugal, que actúa por mandato a nombre propio, debe cerciorarse de que lo
haga en ejercicio del artículo 150 de manera que obligue el patrimonio reservado y los otros patrimonios
separados y aún los bienes sociales por el beneficio que reporte el marido, en el que se comprende el de la
familia común.

- Si la mujer no tiene patrimonio reservado, ni separados, debe constituirse al marido en codeudor solidario
o a lo menos fiador.

- Ahora, siempre el tercero se dará cuenta de la situación, porque quien contrata con una mujer, debe
averiguar su estado civil y su régimen de bienes.

8) Por la cesación de las funciones del mandante si el mandato ha sido dado en ejercicio de ellos.

- Es obvio y se aplica a todos los casos de representación legal.

* Se ha fallado lo contrario respecto a los mandatarios de los representantes legales de las personas
jurídicas.

- La delegación termina junto con el mandato, al cesar el mandatario; así se ha fallado.

RLZ/mim.-
5-06-95

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