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Fuente: IDEAM (2018).

En términos generales, la calidad del agua de la corriente del río cauca está dentro del rango
de malo y regular. Solamente en la estación de lomitas-puracé la calidad del agua fue bueno.
En las estaciones Julumito, Embalse Salvajina y Mediacanoa se hallaron altas concentraciones
de nutrientes y conductividad IDEAM (2018).

Por el lado de las estaciones localizadas sobre el río magdalena, la situación es similar a la del
cauca. De las 25 estaciones, solo 5 estaciones tienen una valoración entre regular y aceptable.
Hay 3 estaciones que están en el rango de muy malo a malo. Las restantes estaciones tienen
una valoración de calidad del agua entre malo y regular IDEAM (2018). Por lo tanto, puede
decirse que la calidad del agua en Colombia está en el rango de mala a regular.

4.7 Séptimo objetivo del Desarrollo del Milenio

El séptimo objetivo del milenio (ODM) de la ONU es garantizar la sostenibilidad del medio
ambiente Los ODM adoptado por la ONU finalizaron en el año 2015, sin cumplir con las metas
definidas. Sin embargo, se han generado grandes avances en los países que la adoptaron.
Según Naciones Unidas (2015, p.52) los resultados del séptimo objetivo del milenio adoptado
por más de 190 países hasta el año 2015 fueron la disminución drástica de contaminantes de la
capa de ozono desde 1990; aumento considerable de áreas terrestres y marinas, donde en
América Latina creció un 8,8% hasta el 2014; Más de la mitad de la población mundial (58%)
tuvieron acceso a fuentes de agua potable mejorada; cumplimiento de acceso a fuente de
agua; a nivel mundial, 2.100 millones de personas han obtenido acceso a saneamiento
mejorado. El porcentaje de personas que defecan al aire libre se ha reducido casi a la mitad
desde 1990.

Con respecto al cumplimiento de este objetivo por parte de Colombia, en 2014 la proporción
de la población con acceso a acueducto en la zona urbana fue de 95%, donde el mejor
departamento valorado fue caldas con un acceso del 100%, mientras que Chocó fue el más
retrasado con un 49%. En este último departamento, 2 de cada 3 hogares rurales no cuenta
con conexión adecuada ni soluciones alternativas a este servicio (PNUD, 2015, p. 40).

5. Problemática actual

La problemática a la que se afronta actualmente acerca del agua es la gestión adecuada de


este recurso, puesto que hay regiones donde no ha sido posible suministrar mínimamente este
recurso en buenas condiciones a cada persona en el mundo. Esto hace parte del Objetivo del
desarrollo del milenio de la ONU, el cual pretende garantizar el acceso al agua potable y
saneamiento en toda la población. Pero con el paso del tiempo se necesita más agua, sumado
a factores que impidan que se cumpla este objetivo.

A pesar de la gran oferta de recurso hídrico a nivel mundial, el porcentaje de agua potable es
muy bajo, y no todas las personas tienen la capacidad de adquirir este recurso, lo que genera
afectaciones en la salud y problemas de malnutrición infantil como en África y los presentados
en La Guajira, departamento de Colombia. Además de esto hay que tener en cuenta el elevado
grado de contaminación y emisión de gases de efecto invernadero que generan el cambio
climático y la perdida ecológica producto de esta y de la deforestación de bosques, lo que
implica una pérdida de recursos hídricos que inhibe garantizar el acceso al agua potable y
saneamiento a toda la población. Teniendo en cuenta el crecimiento poblacional a nivel
mundial y nacional y la reducción del nivel de agua consumible se evidencia un problema
futuro de escasez del recurso, por lo que se hace necesario analizar la sostenibilidad del
desarrollo de las comunidades y establecer mecanismos que ayuden a minimizar o reparar el
impacto causado.

5.1 Fuentes de contaminación del agua

La contaminación del agua trae consigo grandes riesgos para la salud mundial, donde los
humanos, animales y plantas se ven afectados por igual. La clasificación de esta contaminación
se puede diferenciar en 2 tipos: los contaminantes puntuales y los no puntuales. Los puntuales
son llamados así ya que estos pueden ser controlados y regulados por acciones del hombre
como la naturaleza misma, pero en cambio, los no puntuales son aquellos contaminantes que
son difíciles de controlar o están fuera de control, y representan una grave amenaza para los
ecosistemas.

Las principales fuentes de contaminación del recurso hídrico son las actividades domésticas,
industriales, agrícolas la explotación petrolífera y minera. La contaminación que deriva de las
actividades domésticas proviene principalmente del lavamanos, lavavajillas, lavadoras de ropa
y retretes. Los químicos que se utilizan para la limpieza del hogar van hacia las aguas residuales
que en el mejor de los casos llegan a las plantas de tratamiento, pero gran cantidad de estas
aguas contaminadas desembocan a las fuentes hídricas como ríos y mares.

La actividad industrial y el consumismo generan toneladas de desechos que terminan en las


aguas, metales pesados, desechos textiles, químicos y plásticos llegan en cantidades grandes al
agua afectando en gran medida su calidad y destruyendo los ecosistemas.

Por su parte, la agricultura con la utilización de insecticidas, fungicidas y demás compuestos


químicos que traen consigo sustancias que son venenosas y altamente nocivas para su
consumo o contacto. También el uso de fertilizantes orgánicos puede contener patógenos que
se transporten en las aguas residuales y propaguen enfermedades tras su consumo. Según
WWAP (2018) afirma que “Más de 1.000 millones de personas sufrirán en el futuro la escasez
de agua a causa de la contaminación, la superpoblación y el cambio climático, que afectan a las
fuentes de este recurso esencial”, es decir, habrá un déficit del agua que no solo afectará a los
seres humanos sino también a los sectores económicos, los cuales dependen del agua para
ejercer o realizar su producción.

La explotación petrolífera y de gas proporciona el tercer mayor contaminación hídrica que


existe, ya que los derrames de petróleo que suceden ocasionalmente en océanos abiertos
contaminan instantáneamente toneladas de agua, como también derrames en tierra, ya que
las lluvias transportan el petróleo a los mares. A su vez, los contenedores de gases contaminan
el agua cuando estos presentan fugas y directamente hacen contacto con aguas subterráneas.

La explotación minera y forestal también forma parte de la contaminación hídrica, ya que,


aunque estos sean hechos en tierra, liberan grandes cantidades de minerales y sedimentos
perjudiciales para la salud que son transportados por las lluvias a los ríos o al mar.

5.2 Impacto de la agricultura al recurso hídrico

La agricultura ha sido unos de los más grandes factores de crecimiento económico y


subsistencia de muchos países, es una necesidad mundial para la alimentación. Con el paso de
los años, este sector de producción ha requerido la tecnificación y el uso de fertilizantes como
también pesticidas para una mayor producción y así cubrir la demanda de los diferentes
alimentos. La agricultura demanda en promedio el 70% del agua dulce en el mundo, mientras
que en la mayoría de países menos desarrollados la cifra es cercana al 90% (WWAP, 2015, p.
6).

Exceptuando el agua que se evapora, el resto del recurso puede volver a ser reciclada,
formando parte del agua superficial o subterránea. No obstante, la agricultura sigue siendo
una de las grandes causas de degradación del agua, gracias a que el uso de productos
agroquímicos contamina las aguas residuales que se puedan encontrar. Por eso, se requiere
tomar medidas, que garanticen al desarrollo de una actividad agrícola sostenible, buscando
que dicha actividad agrícola no deteriore los recursos hídricos que son indispensables para
esta y reducir todo impacto contaminante. Dicho esto, los principales factores contaminantes
que se pueden hallar en el sector agrícola son:

Fertilizantes y estiércol: los fertilizantes producen contaminación cuando son utilizados en


mayor cantidad de la que se necesita, los cultivos solo absorben lo que es necesario. Esto
produce Eutrofización del medio, lo cual genera que el agua consiga mal olor y sabor. También
genera que surjan algas excesivamente generando ambientes anóxicos.

En el caso del estiércol, el agua superficial resulta inmediatamente contaminada ya que esta
trae consigo patógenos, metales, fósforo y nitrógeno.

Plaguicidas: los plaguicidas como las insecticidas y herbicidas, son productos altamente
contaminantes que no solo afectan al recurso hídrico, sino también al biótico, ya que estos
poseen compuestos cancerígenos y venenosos. Que pueden al sistema ecológico, creando la
pérdida de depredadores, como ocasionar consecuencias en la salud pública por el consumo
de peces infectado, como también una grave contaminación si estos productos alcancen aguas
subterráneas que lleven a un pozo de abastecimiento.

Regadío: el retorno del agua mediante esta actividad produce que el agua adquiera una
salinización, además, dados los otros 2 factores anteriores que son fertilizantes y plaguicidas,
el agua regada se contamine de una manera aún más elevada, donde esta se llena de
oligoelementos nocivos tanto para el ecosistema como para la salud humana.

Cabe resaltar que el suelo es de gran ayuda al momento de limpiar el agua, ya que este
funciona como un depurador porque es capaz de degradar e inmovilizar contaminantes que se
transporten en el agua.

6. Situación de los recursos hídricos en Colombia

Colombia cuenta con abundantes recursos hídricos en la mayoría de sus regiones. Posee una
oferta hídrica promedio de 2.011.655 Mm3, compuesta por aguas superficiales y aguas
subterráneas. Las superficiales se componen por cinco áreas hidrográficas: Amazonas, Orinoco,
Pacifico, Magdalena y Caribe. Además de estas áreas hidrográficas, Colombia posee 41 zonas
hidrográficas y 316 subzonas en total (SIAC, s.f). Por otra parte, las aguas subterráneas están
compuestas por 16 provincias hidrogeológicas con 61 sistemas de acuíferos a lo largo del
territorio del país.

Colombia cuenta con ríos importantes que sirven como medios de transporte, donde alberga
una gran cantidad de animales y vegetales. El más grande es el Magdalena, que fluye hacia el
norte entre las cordilleras Oriental y Central, donde pasa por casi todo el país, desembocando
en el mar Caribe. Asimismo, posee el río Cauca que fluye hacia el norte entre las cordilleras
Central y Occidental, donde se conecte con el Magdalena a unos 320 km antes de llegar al mar
Caribe. En el oeste, el río Patía corre a través de los Andes para desembocar en el Pacífico (Red
Interamericana de Academías de Ciencias(IANAS), 2012, p.196).

Hasta 1990 Colombia tenía el cuarto puesto a nivel mundial en volumen de agua superficial,
con un rendimiento hídrico alrededor de seis veces mayor al promedio mundial. Sin embargo,
tanto el volumen como la calidad han disminuido notablemente, por lo que la oferta de agua
es menor de agua en el país sea inferior (IANAS, 2012, p. 195). Uno de los factores que afectan
este recurso es la tala indiscriminada de bosques, donde en Colombia empresas ilegales hacen
la explotación forestal para su aprovechamiento, o la tala de bosques para el uso del suelo
para otros fines.

Debido a factores como la reducción de las lluvias, deficiente infraestructura de


abastecimiento, déficit de oferta de agua o factores naturales como el niño, el acceso agua es
limitado en algunos municipios de Colombia. En este sentido, de acuerdo con el avance del
Estudio Nacional del Agua 2018, el IDEAM (2018) prioriza 391 municipios susceptibles de sufrir
desabastecimiento.

Ilustración 6 Departamentos susceptibles de desabastecimiento de agua en Colombia

Fuente: IDEAM (2018).

Los departamentos con mayor riesgo de desabastecimiento son la Guajira, Magdalena, Cesar,
Tolima, Quindío y Santander. Por lo tanto, las gobernaciones respectivas deben establecer
planes de acción explicitas en los planes de desarrollo que prevengan las emergencias
ambientales en estos territorios a mediano plazo. De igual manera, en el corto plazo deben
establecer planes de contingencia para mitigar las afectaciones en el territorio. Una de las
acciones comunes utilizadas a corto plazo por el gobierno colombiano es el suministro de agua
por medio de carrotanques, los cuales suplen este recurso vital a las poblacione afectadas o
incluso a los animales, como fue el caso del abastecimiento de pozos dond ehabitan chiguiros
en el municipio de Yopal.

Por el contrario, Colombia cuenta con zonas potencialmente inundables que tienen una gran
afectación a los territorios debido a la magnitud del daño ocasionado. Alrededor de tres
millones doscientas mil personas están expuestas a inundaciones en Colombia. De acuerdo con
IDEAM (2018), se identificaron 191.050 Km2 que tienen condiciones de susceptibilidad a la
inundación. El área con mayor superficie inundable es la Orinoquia, además de Casanare y
Arauca.

Ilustración 7 Distribución de Zonas inundables, área del agua y zonas no inundables

Fuente: IDEAM (2018).

Como puede observarse en la ilustración, por cada cuerpo de agua hay tres o más veces de
riesgo de inundación. Los departamentos con mayores zonas potencialmente inundables son
Orinoquia, Magdalena, Amazonas y Caribe. Entre las cuencas más importantes y de mayor
riesgo de inundación del Magdalena están las cuencas los ríos Piedras, Manzanares, Gaira y
Fundación (Corpoación Autónoma Regional del Magdalena (CORPOMAG), 2017, p.182). Por su
parte, la Orinoquia cuenta con las cuencas del río Orinoco, Meta, Vichada, Arauca, Guaviare,
entre otras.
6.1 Cuerpos de agua lenticos y glaciares

La región de la Orinoquia cuenta con el 30% de la distribución el agua ocupada por lagos y
lagunas en Colombia, seguidamente de Magdalena Cauca y Amazonas con 30% y 26%,
respectivamente. La región del Magdalena cuenta con la mayor cantidad de ciénagas y
embalses en Colombia (IDEAM, 2018, p.22). En ella se encuentra el complejo de ciénagas de la
depresión Momposina, los embalses guájara, el peñol, entre otros.

Colombia cuenta con seis masas glaciares: las sierras nevadas El Cocuy y Santa Marta y los
volcanes del Huila, Tolima, Santa Isabel y Ruiz, se extendían en un área total aproximada de 37
Km2 para el año 2017 (IDEAM, 2018, p.23). La masa glacial de mundial se está reduciendo
considerablemente y, Colombia no está exenta de este fenómeno.

Ilustración 8 Extinción glacial desde 1850

Fuente: IDEAM (2018).

Como puede observarse en la ilustración, desde 1850 el área glacial colombiano se ha reducido
drásticamente hasta un 89% en el 2017 con respecto a 1850, y la tendencia actual es similar al
histórico debido al cambio climático y a fenómenos naturales como el niño. A causa de esto,
Colombia tiene un alto riesgo de perder un recurso hídrico vital como son las áreas glaciales.