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La complejidad del dilema sobre

la realidad en la actividad onírica


¿Son reales los sueños, o la vida es sueño?
El ser humano…
¿Constructor o Sujeto de la Realidad?
La paradoja
Los sueños parecen reales cuando estamos en ellos.
Es solo cuando despertamos
que nos damos cuenta de que hay algo raro.

(Si sigues las reglas,


llegas a algo que simplemente no es correcto)
La premisa
“En el centro de la película está la noción de que
una idea es efectivamente el parásito más
resistente y poderoso que hay. Siempre habrá
un rastro de ella en tu mente… en alguna
parte. La idea de que alguien pueda dominar
la habilidad de invadir el espacio de tus sueños
de una manera muy física para robarse una
idea, sin importar cuán privada sea, es
atractiva”.- Nolan
Las implicaciones
Una sola idea de la mente humana
puede construir ciudades. Una idea puede
transformar
el mundo y re-escribir todas las reglas.

“Tú creas el mundo del sueño, tú llevas al sujeto


a ese sueño
y él lo llena con sus secretos”.
El príncipe Segismundo en la obra de Calderón de la
Barca La vida es sueño, cuestionó la realidad
frente a lo onírico con su famoso monólogo.
Dos siglos después Sigmund Freud estudió el
subconsciente y el misterio de los sueños en su
obra de tres volúmenes “La interpretación de los
sueños”.
Estas ideas, planteamientos y teorías parecen
cobrar actualidad con el novedoso argumento de
la película El Origen que escribió y dirigió
Christopher Nolan.
La cinta abre interesantes interrogantes como
cuánto dura un sueño en su equivalente de
tiempo real, a qué ritmo trabaja la mente, a qué
ignota dimensión nos trasladamos para realizar lo
inverosímil y ubicar cualquier tipo de personas
aún fallecidas, y si existe conexión entre el
mundo físico y el que creamos al dormitar.
Por algo en una entrevista Nolan dijo: “El cerebro
es capaz de más de lo que jamás sabremos”.
Los planos de la realidad
Los roles o personajes
El Extractor
(o el
infiltrador)
La marca
(El objetivo o
el blanco)
El forjador
(El falsificador
o camaleón)
El hombre
clave
(o el asistente
de seguridad)
La sombra
(la culpa)
El turista
(el observador
o el
empresario)
El arquitecto
(el creador)
Buenas actuaciones (DiCaprio)
Cine Inteligente (Nolan)
Los procesos
El “kick”
La gravedad o los planos
entrecruzados
El poder de los recuerdos (memoria)
¿Qué es peor que un virus o una
bacteria?... Una Idea
Las paradojas visuales
La escalera de Penrose y Escher
La escalera de Penrose siempre vuelve al punto de partida: o
bien se sube o bien se baja…

¿Acaso no se pensaba que era infactible la construcción de algo


tan absurdo, una escalera que vuelve sobre sí misma como la
serpiente que se muerde la cola?
-¿Quién le dice a usted que esta escalera existe tal como la
imagina o la percibe?
-Bien -dijo Galois, vacilante -, nosotros pisamos cada peldaño
que le pertenece.
-¿Y quién le asegura que nosotros existimos? Desde que
fallecimos, ¿no se tornó todo diferente y casi irreal?

Las escaleras las pule el diablo…

Las escaleras inferenciales


Los “tokens”
Los espacios y los laberintos
El sueño y la coma
Los mecanismos de defensa del
subconciente
La muerte y la culpa
La depresión del que ya no puede
soñar ni volver a la realidad
Los sueños compartidos
El padre, el maestro
El limbo y la muerte
Los sueños abandonados y el limbo
La máquina del sueño
La amistad, lealtad y las alianzas
La creatividad y el ingenio
(multiples planos- viajar por el tiempo -Einstein)
El ascensor de los niveles de
conciencia en el sueño
El “target” de la “Incepción”
(fertilización artificial de ideas; implantación)
La promesa del amor eterno
La caja fuerte
(el inconsciente profundo)
El sueño dentro del sueño
Enfocar
(la reducción de la distracción)
El peligro de la coma o la ayuda del
“kick” (la experiencia cumbre)
El robo de sueños o la implantación de
ideas
Despertar del sueño
El dolor, el “Kick” y el sedante
En anclaje de la realidad;
memoria y semiótica