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Por Juslin Achilli, Krai8 5lackwelder, 5rian Campbell,

Will ttindmarch y Ari Marmell


Vamp irocreado por Mark Qein•fia8en
( Créditos
Autores: Justin Achilli, Kraig Blackwelder, Brian Campbell, Will Hindmarch y Ari
Marmell. Vampiro y Mundo de Tinieblas creados por Mark Rein•Hagen
Diseño del Sistema Narrativo: Mark Rein•Hagen
Desarrollo: Justin Achilli
Edición: John "Superintendente Chalmers" Chambers
Dirección artística: Richard " ¡ Dios mío!" Thomas
Maquetación y tipografía: Ron Thompson
Ilustraciones interiores: Mike Danza, Guy Davis, Rebecca Guay, Vince Locke, Matt
Mitchell, Christopher Shy, Richard Thomas y Andy Trabbold
Diseño de cubierta y contracubierta: Ron Thompson

Créditos edición española


Directores editoriales: Juan Carlos Poujade y Miguel Ángel Álvarez
Traducción: Marco Antonio Fernández
Coordinador de la línea: Carlos Lacasa
Corrección: Vicente García Aguilera
Maquetación: Carlos Lacasa, David Saavedra y Sócrates Rincón
Impresión: Graficinco S.A.
Filmación: Autopublish

La Factoría de Ideas. C/Pico Mulhacén, 24.


Polígono Industrial El Alquitón. 28500
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870 45 85 Fax: 91 871 72 22
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Derechos exclusivos de la edición en espai'iol: © 2003, La Factoría de Ideas
Primera edición

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para uso exclusivamente personal: 163-166

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Índice
Preludio: La conversión de Adam,
o la inocencia conquistada 4
Capitulo uno: El Imperio al anochecer 12
Capitulo dos: Los clanes 38
Capitulo tres: Personajes 88
1
Capitulo cuatro: En pos de la puesta de sol 100 :.
1:1
Capitulo cinco: Narración 130 1:i

Capitulo seis: Antasonistas 146 ! 1


A través de un intermediario, me había procurado alojamiento en la residencia privada de
un lord de poca monta llamado Trobury, que vivía recluido en el campo y a quien ya no
interesaba viajar a Londres. Aquellos agradables apartamentos, si bien eran sumamente
acogedores, se encontraban decididamente apartados de cualquier vía de tránsito importante,
al estar situados en un barrio que, evidentemente, había sufrido un considerable cambio de
fortuna en los últimos afi.os. Los edificios situados a lo largo de aquella calle y las adyacentes no
se encontraban convenientemente conservados, con lo que presentaban un aspecto
pronunciadamente desaseado, incluso a la luz tenue de las farolas de gas. La calle carecía de
ningún personaje remotamente digno de mención, lo cual no suponía una molestia en absoluto.
Ni libertinos ni parejas de amantes suponían peligro alguno para mi bienestar, aunque,
probablemente a la larga, yo sí lo supondría para el suyo. Por otra parte, si uno busca hallarse en
una situación en la que se encuentre totalmente aislado de la mera posibilidad de correr peligro,
entonces puede considerarse que las circunstancias lo han vencido y bien puede reconocerlo y
ser enterrado con toda pompa y ceremonia.
Saqué de mi bolsillo la llave de mi nuevo santuario. Tal y como había ordenado a mi
intermediario, la elección de mi residencia había resultado de lo más peculiar, sobre todo en lo
referente a los elementos más... inusuales.
Recorrí la torre ancha y baja para asegurarme de que todo estaba en su sitio. El lugar era
al mismo tiempo sencillo, sólido y modesto. Tal y como me había preocupado de especificar,
estaba construido en piedra bastante maciza. Había solicitado, aludiendo a la agresiva crimina­
lidad de Londres, que rodas las ventanas góticas se cubrieran con tablas antes de mi llegada, en
interés de mi seguridad personal. Desde el exterior, el lugar parecía más bien la torre de una
prisión o una fortaleza abandonada.
Tras dar mi aprobación al aspecto exterior, abrí el cerrojo de la enorme puerta de roble. La
lámpara de aceite que había solicitado ardía tenuemente, y relegaba apenas las sombras a los
rincones. La cogí y recorrí mis nuevas habitaciones.
Las diversas cámaras estaban decoradas con lujo que rozaba en lo dionisiaco. Por todas
partes podían encontrarse únicamente seda y terciopelo. Los afilados vitrales, que impedían ver
las tablas, estaban forjados con gusto exquisito, y si me cansase de admirarlos, siempre podía
cubrirlos con los cortinajes de terciopelo. Cada uno de los colores presentes era tan rico y
profundo como podía permitirlo la naturaleza, y la habitación era hermosa, aunque las paredes
se encontraban cubiertas de cortinas, tapetes y pinturas antiguas y recargadas hasta el punto de
provocar una cierta claustrofobia. El espejo de cuerpo entero del tocador no hacía sino
multiplicar la riqueza sensual del lugar.
Tras instalarme convenientemente, me puse la capa y volví a adentrarme en la noche.
Había mucho que hacer en aquella antigua y nueva ciudad.
A medida que avanzaba a través de calles más concurridas e iluminadas, me parecía estar
recorriendo un laberinto de prostitutas. Se apoyaban en los portales, y entraban en los callejones
y salían de ellos en oleadas, como gatos, a menudo seguidas por los hombres de gesto inquieto
a los que servían de entretenimiento. Una ramera joven y delicada tuvo la temeridad de
interponerse en mi camino.
"Bien vestidos venimos, sefi.oría. Demasiado elegante para estos lugares. Oiría que algo
anda buscando. ¡Le gustaría venir a echar uno?".
Fingí timidez, y alterné con mi mirada entre el suelo y su pecho, y ella, con mayor
atrevimiento, me cogió de la mano.
"Por Dios, qué fría, sefi.oría".
"Seguro que podría calentármela, querida".
"Y bien que podría. Tengo un callejón de lo más calentito ahí detrás para ensefi.arle, si no
le importa seguirme. Le voy a calentar la mano de lo lindo".
La seguí, para volver momentos después de aquel callejón sombrío, mucho más caldeado
después del sacrificio. Pronto di con luces intensas y calles cargadas de gente, y el tono ahora
rosado de mi semblante me sirvió de ayuda para caminar por entre los ciudadanos más
honrados de Londres sin alarmar a los más supersticiosos. Tras haber saciado mi hambre, era
momento de procurarme una compafi.era. No sería propio presentarme ante la sociedad
nocturna de la ciudad sin una.
Un caballero no puede encontrar compafi.ía apropiada entre la canalla. Por el contrario,
me enorgullezco de poseer un gusto especialmente refinado para tales cuestiones. Nos acercá­
bamos rápidamente al solsticio de invierno, y aunque había oscurecido durante cierto tiempo,
la hora todavía no era especialmente avanzada, y todavía había parejas que recorrían cogidas del
brazo las arterias principales de tránsito.
Las luces de aquellos lugares refinados, en los que las personas refinadas recorrían las
refinadas calles vestidos con sus ropas más refinadas, parecían desterrar la niebla constante,
el hollín y la tristeza por los que Londres era famoso. A lo largo de la extensión de aquellas
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calles, los pudientes se reunían con otros pudientes para intercambiar permite a los médiums leer sus señales con suficiente habilidad como para
impresiones sobre los cochambrosos e iletrados no pudientes. Un hombre fingir el je t'aime de ultratumba de un difunto ser amado. Es lo que acababa
llamado Marx había escrito hacía poco un libro sobre tales cuestiones, de permitir a un médico vienés llamado Freud escribir libros en los que se
por lo que éstas eran tema de conversación frecuente entra las clases clasificaban las formas más comunes de histeria observadas entre las hijas
altas, limpias e instruidas. de la burguesía acomodada. Asimismo, al no estar confinado a los límites
Allí me hallaba yo, en aquel lugar, en medio de todas las parejas de de una sola vida humana, tenía oportunidad de observar el alma de un
paseantes, un ser de supersticiones y cuentos de viejas caminando entre hombre o una mujer con todas sus máculas.
ellos, observando su comportamiento exquisito, su agradable y vacua A mi lado pasó un hombre con chistera. Era un hombre adinerado,
cháchara, sus modales formales y facundos, su flagrante hipocresía, sus casi sin duda un aristócrata. Su expresión era de ira apenas disimulada.
deseos reprimidos e inconfesables. Un estudioso devoto del comporta­ Tenía intención de cometer un asesinato.
miento cotidiano puede llegar a conocer hasta tal punto la naturaleza A mi lado pasó una mujer de la mano de su marido. Ella le aborrecía,
humana que, tras pocos años de observación, es como telepatía. Es lo que y, aún así, la familia de él le proveía de cosas que de otro modo no podría

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tener, y valía la pena sufrir sus manoseos nocturnos para poder llevar con Una vez en la fonda, le invité a un potente brandy, y le interrogué con
ostentación aquellos diamantes en la muñeca, en los dedos, y en su dulce respecto a la ciudad, sobre su compromiso matrimonial con la encantadora
y delicada garganta. Annabelle, y sobre su profesión y los pormenores de ésta.
Una manzana más adelante, avisté una pareja joven. Ella era ingenua, Mi hermoso caballero se llamaba Killian, de nombre Adam. Irradiaba
idealista, con toda probabilidad virgen. Su sonrisa era absolutamente juventud e inocencia como la madreselva exuda fragancia. ¡Quién no
auténtica, y yo la deseaba. Hasta que vi a su prometido. Cuando lo observé habría deseado poseer a aquel muchacho? Incluso el gran Apolo quedaba
más de cerca, fue su belleza, su inocencia lo que me llamó a gritos. superado por la belleza de su Jacinto. No era bebedor, por lo que su mente
En conjunto, los ingleses no son gente atractiva. Es una nación de se aflojó a la segunda copa. "Sin duda, no estaríais dispuesto a guiar a un
mejillas rojizas, dientes torcidos y verrugas. La juventud, al gozar de buenos forastero en vuestra ciudad a sus habitaciones, ¡verdad?", pregunté. No
cuidados, ocasionalmente puede contener muchas de estas imperfeccio­ hubo resistencia. Asintió y salimos de allí.
nes, pero al final, el tiempo termina echando a perder los esfuerzos del Trobury Tower se encontraba a unos diez minutos de distancia en
Narciso más desesperado. coche. Cuando le invité a pasar, fue incapaz de ocultar su fascinación.
El encanto y atractivo de aquel joven eran deslumbrantes. La mucha­ Tras cerrar con llave la puerta, le mostré mi lujoso refugio. Mientras él
cha con la que paseaba de la mano estaba completamente arrebatada por quedaba maravillado por los detalles del vidrio coloreado, me abrí las
él... lo cual era comprensible. Su piel era delicada y suave, sus dientes venas de la muñeca con una navaja barbera. Me aproximé a él por detrás,
derechos y blancos, sus ojos claros y de mirada cálida. Su cabello largo se apreté mi cuerpo contra el suyo y coloqué mi muñeca goteante sobre sus
encontraba ligeramente revuelto, aunque era igualmente sedoso. Los labios y le dije "Torna esto". En aquel momento, no se negaría a nada para
gesto de ambos delataban su entusiasmo, su deseo del uno por el otro. La ganarse mi aprobación. Observé todos sus movimientos en el espejo que
fecha de su boda era inminente, probablemente en Navidad o Año Nuevo. teníamo delante. Sus labios se cerraron, absorbió y sentí su cuerpo
Aquello resultaba un problema para mí. Iban a casarse, él iba a quedar estremecerse contra el mío.
comprometido, deshonrado, incapacitado para volar junto a mí entre la Una media hora más tarde, lo dejé en la puerta de su casa. Mientras
multitud de los pájaros nocturnos de Londres. contemplaba sus hermosos ojos, le dije que nada de aquello había sucedido
Ella le susurró al oído, y él sonrió, y en su sonrisa se hallaba todo lo que realmente. Que tras dejar a su encantadora Annabelle se había ido
yo quería extraer de él, y desde aquel momento, no podría conformarme con directamente a la cama, por lo que no había nada de qué avergonzarse.
ningún otro compañero. Caminaban en busca de un coche. Debía llevar a Su ausencia me dolió. Pasé el resto de la noche recorriendo las calles
casa a la delicada virgen, y depositarla fuera de peligro en manos de su familia. de Londres. Familiarizándome de nuevo, en la medida en que lo permitía
Les seguí en mi propio coche. Memoricé la dirección de su casa y el la niebla, con mi ciudad natal y sus instituciones. Al volverse gris el
rostro de su padre al acudir este a la puerta principal para tomar de nuevo horizonte en el este, volví a mis habitaciones. Dentro de Trobury Tower
la custodia de su hija. Aunque fui incapaz de oír la cordial conversación en había una enorme cama con dosel de madera pesada y oscura. Debajo de
su totalidad, descubrí que se llamaba Annabelle. A su padre se le llamaba ella se encontraba el ataúd en el que descansaba de día.
sencillamente "Míster Pfenning". Al comenzar mi segunda noche en Londres, me levanté y me
Soborné a mi cochero para evitar sus sospechas cuando le ordené alimenté rápidamente. Tras encontrar una taberna con una elientela
seguir al carruaje de mi presa, que se encontraba frente a nosotros. Al convenientemente distinguida, me hice con un reservado en la oscuri­
detenerse éste, tomé nota de nuevo de la dirección de la casa. No era tan dad del fondo de la sala. Silenciosamente, llamé a mi compañero.
suntuosa como la de los padres de Annabelle, pero aun así era impresionan­ Mientras esperaba al hermoso Adam Killian, hice que la camarera trajese
te para un hombre tan joven. a la mesa una botella de Pernod Fils de color verde intenso, un vaso
Ambos pagamos a nuestros respectivos conductores y salimos de apropiado, la cucharilla para absenta, agua, y un cuenco de azúcar.
nuestros coches al mismo tiempo. Comenzó a caminar en dirección a la Cuando Killian llegó, veinte minutos después, estaba furioso.
puerta de su casa, y le llamé en voz alta. "Mis más sinceras disculpas por llegar tan tarde, Dr. Fell. Debía
"Disculpe, caballero, ¡podría indicarme dónde se encuentra Trobury despedirme de la querida Annabelle, y me vi acosado por no menos de tres
Tower? Acabo de llegar y soy incapaz de descifrar la distribución de esta de las condenadas libertinas que infestan esta ciudad maldita. Son una
maldita ciudad". afrenta contra las buenas gentes de este lugar, y los sodomitas afeminados que
No quiso prestarme oídos. Estaba demasiado ensimismado en su se dan al vicio en las casas de citas son incluso peores, si tal cosa es posible".
velada con Annabelle, pero el privilegio de ser un caballero victoriano Su exasperación deformaba su belleza, por lo que procuré calmarle.
comportaba un gran numero de obligaciones. En primer lugar se aseguró de "No denigres a las putas, Killian, sean del sexo que sean. He aprendido con
que no era un criminal de ninguna índole. Mi sonrisa, más reconfortante el paso de los años que cumplen numerosas funciones y reciben una pobre
que la de un vivo, le convenció de que aquello era imposible. Mi aire recompensa por sus esfuerzos, simplemente por el hecho de no trabajar en 11
extraño, tal vez algún asomo de acento que podía haber adquirido desde fábricas, como las clases inferiores, ni en oficinas, como las clases privile­
que abandonase Londres, le intrigaron. giadas, sino en callejones oscuros. El trabajo es trabajo, Killian, por encima
"Creo saber dónde está, señor, pero hace años que ya no es la clase de toda moralidad elevada".
de lugar que un caballero de vuestra categoría querría visitar... al menos Dicho esto·, creí oportuno cambiar de tema. "¡Alguna vez ha tenido
no de noche". el placer de beber absenta, Mr. Killian?".
Era incapaz de apartar la mirada de mi rostro. "No me sientan bien los aires de bohemio, Dr. Fell, así que no, no he
"¡Así es? En tal caso, os estaría enormemente agradecido si tuvieseis tenido contacto con la llamada 'Hada verde'.
a bien acompañarme a cualquier establecimiento respetable que elijáis "Pero", dije, "creo que le gustaría bastante, ¡no es así?".
para poder comentar conmigo cualquiera de los demás cambios que haya Olvidada ya su ira, recobró su belleza. Casi con timidez, desarmado
experimentado la ciudad en mi ausencia". por mi saber estar y afabilidad, dijo "¡te gustaría que lo hiciera?".
Olvidada ya su querida Annabelle, ahora sólo era capaz de verme a "Mucho, querido Adam, mucho".
mí. Era demasiado inocente como para ocultar el asombro que mi atractivo "¡Me acompañarás?".
había despertado en él. En el camino, me presenté como el Dr. Fordon "Ah, no podré. Hace tiempo que pasaron mis días de embriagarme
Fortunato Fell, que acababa de regresar recientemente de largos viajes a las con absenta, pero tú aún debes cultivar los placeres más exóticos".
tierras más orientales de Europa. Aunque mi nombre le resultó curioso, Con este comentario, vertí una generosa cantidad del licor esmeralda
tuvo la gentileza de no comentarlo. en su vaso, llené la cucharilla acanalada de absenta con azúcar, más del que
Llegamos a nuestro destino cerca de una hora más tarde. Un joven buscar entre ellas. Le vi formular, mezclar y beber, y para cuando la buena
indio nos abrió la puerta. Le sonreí atractivamente y dije "Venimos en (e inexplicablemente anémica) Mrs. Pfenning encontró a su marido
busca de aires de inspiración, mi joven amigo". muerto, ya no recordaba haber tenido un visitante.
Nos guió hasta una cámara de proporciones moderadas, ocupada De vuelta a donde se encontraba Adam, pagué una generosa suma
únicamente por abundantes almohadas de seda. En el centro del cuarto se a una prostituta a cambio de coda su ropa. Estaba pálida como el papel,
hallaba una pipa de agua profusamente decorada. y evidentemente preñada. ¡Cómo deseé absorber su calidez! Contuve a
"Ahora, querido Adam, vas a probar sueños que nunca antes has la Bestia y la dejé marchar. Desnuda, se apresuró a la carrera hacia el
conocido". cuchitril donde viviese, soi'iando con las hermosas prendas que compra­
El opio le afectó rápidamente y con fuerza. Pronto se reclinó sobre las ría al día siguiente.
almohadas, totalmente incapaz de seguir una conversación. Yo tenía Una vez en el fumadero de opio, recogí mi carga y nos dirigimos de
asuntos que atender, pero di a nuestro anfitrión instrucciones de que no se vuelta a TroburyTower, donde coloqué las prendas de la ramera sobre una
despertase a Adam de su ensoñación hasta que regresase. silla en el tocador.Tras la gran puerta de roble de la torre, saboreé una vez
Para entonces, mi hambre era ya aguda. Tomé un coche directo al más a mi nuevo compañero. Su sangre estaba condimentada con sueños, lo
hogar de Charles Pfenning. La encantadora Mrs. Pfenning estuvo absolu­ cual la hacía aún más dulce. Sus hermosos ojos relucían con languidez bajo
tamente feliz de dejarme entrar. Su marido, según me informó, estaba en sus largas pestañas.
el piso superior, leyendo en su estudio después de un día muy cansado. Le Me quité la camisa para evitar que se manchase, y volví a blandir la
di las gracias y le dije que encontraría el camino yo solo. En cuestión de navaja barbera. Me tumbé junto a Adam, coloqué el brazo bajo su cuello,
segundos, el Doctor Pfenning estaba contento de verme. "Esto es lo que dejando que su cabeza soi'iadora colgase hacia atrás, separando los labios.
recuerdas de esta noche", le dije mirándole a los ojos, "te has reunido en Me corté en la garganta y apreté la herida contra su boca y lo sentí revivir
privado con tu hermana, la pura Annabelle, y en un momento de debilidad, debajo de mí. El abrazo con que me atrapó era fuerte, desesperado. Le di de
has caído presa de sus encantos femeninos. La has forzado contra natura. beber hasta debilitarme. Si hubiese bebido más, yo casi seguramente habría
Tu pobre hermana violada ha huido, sin duda para dirigirse a las autorida­ caído presa de mis propios demonios interiores, y no iba a permitirlo.
des, y ahora estás solo y desesperado, y esperas las consecuencias severas y Le aparté y vi que sus ojos ya no se encontraban enturbiados por las
justas de tu acción bestial". fantasías. Estaban vivos, despiertos, conscientes.
Su rostro se volvió de inmediato demacrado. "Nos queda al menos un asunto que atender, querido Adam, antes de
"Es una situación difícil, Charles, pero anima esa cara. Como médi­ que termine nuestra gran aventura por esta noche. Vayamos a hacer una
co", le propuse, "tendrás acceso a muchos... agentes aliviantes, ¿no es así? visita a tu antigua prometida".
Remedios letales para liberarte de las consecuencias de tus acciones... ". Fue el padre de Annabelle el que abrió la puerta en pijama. Estaba
Inmediatamente se lanzó hacia las botellas de su botiquín y comenzó a encantado de escoltarnos hasta el cuarto de ella, al igual que ella lo estuvo
de acompañarnos para dar un paseo en aquella noche de otoño tan agradable. El anciano
nunca recordaría nuestra visita, y no tendría ni idea de cómo había salido de la casa su hija.
Un coche nos llevó a los tres de vuelta a Trobury Tower. Una vez dentro, observé a la
chica y le dije "Desnúdate". Hacía tiempo que le habían adiestrado a obedecer a los hombres.
Ni siquiera dio un respingo.
Mi hambre era cada vez más insistente, pero me negué a permitir que interfiriera con
aquel... espectáculo.
Observé a Adam, que parecía confuso, cargado de conflictos. "Dulce Adam, por favor,
quítate la ropa".
Dudaba, pero aceptó.
Durante el tiempo que había pasado en Europa Oriental, había tenido la oportunidad
de asistir a una actuación del ballet ruso, y si alguna vez hubo un hombre con cuerpo de
bailarín, ese era Adam. Era tan perfecto como puede llegar a serlo la carne.
"Ahora", dije, "tómala".
No se movió. O bien su conciencia victoriana se rebelaba contra aquella idea, o no
quería ofenderme. Prefería creer que se trataba de lo segundo, y aprecié su sensibilidad, pero
aquello no serviría para mi objetivo final. Miré a mi amado, asentí en dirección a la desnuda
Annabelle y dije "Viólala. Como harías en tu noche de bodas".
Era más delicado aún de lo que yo deseaba. Contemplé, celoso, furioso, hambriento. Le
animé a terminar la faena incluso con la mandíbula apretada de furia. Annabelle a ratos lloraba
y se resistía, y a ratos gemía y cooperaba. Todo terminó en poco tiempo, y me alegré de ello.
"Ve a lavarte", le dije a Adam.
"Levántate", le dije a la chica, y ella me obedeció. La sangre virginal de Annabelle,
ingrediente principal de un cocktail embriagador y primordial, empapaba el edredón y,
entremezclada con otros fluidos, resbalaba todavía por su muslo.
Me arrodillé frente a ella, limpié sus partes íntimas, y bebí de ella como no había bebido
jamás de un recipiente. Le alargué las prendas de la ramera y le dije que se vistiese. Lo hizo
de forma lenta e insegura, mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas pálidas.
Adam volvió, con la mancha de Eva lavada completamente.
Lo observé con orgullo. "Te he saboreado de muchas formas nuevas, Adam querido.
¡Beberías de mí otra vez?". Le alargué la navaja barbera.
Dudó un momento, hasta que le pregunté "¡Dónde está tu amor por mí, Adam? ¡Bebe!".
En un segundo me había arrebatado la navaja de la mano y se lanzó contra mí como un animal
famélico. De no ser por mi flexibilidad diabólica, el navajazo me habría rebanado la mano.
Aún así, me hizo un corte suficientemente profundo como para beber un buen trago
prolongado y abundante.
"Si, eso es. Torna cuanto puedas. Vacíame para que pueda vaciar completamente a la
adorable Annabelle".
Bebió hasta saciarse.
Yo, por mi parte, llamé a la llorosa Annabelle y, sujetándola cerca de mí, bebí de ella
hasta vaciarla. Su belleza era imponente en aquel momento. Mi pequeña cortesana ya nunca
envejecería, nunca se vería arrugada y fea, nunca se vería obligada a soportar las indignidades
del embarazo o el parto.
Al amparo de la oscuridad, lanzamos su pequeño cuerpo en un callejón frecuentado por
prostitutas.
Caminé entre la niebfa, con mi compañero a mi lado. "Mañana por la noche te compraré
unas hermosas ropas nuevas, y nos presentaremos ante Mithras para completar tu presenta­
ción en el submundo de la noche, querido Adam. Mientras permanezcas a mi lado, no
morirás. Tu belleza nunca se desvanecerá. Si decides cantar, tu canción nunca tendrá fin, y
en caso de que quieras bailar, bailarás para siempre".

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LA CONVrnSIÓN D[ ADAM
Estas tres palabras expresan los extremos de esta época. La palabra "gótico" procede de una
tradición literaria que cobró importancia a mediados del siglo XIX. A finales de siglo,
experimenta un cierto renacimiento, y muestra la persistencia y el aguante de los males antiguos
de un mundo en evolución. La palabra "victoriano" hace referencia a la época en la que la reina
de Inglaterra gobernaba un imperio que abarcaba todo el globo terrestre. Victoria lleva
gobernando las ciudades vivas del imperio desde 1837; por lo tanto, pocos vivos recuerdan la
época de antes de su reinado.
En cuanto a la propia "era", a efectos de este libro, abarca casi dos décadas. La Era Gótica
Victoriana comienza en 1880. Ese mismo año, una conspiración de maestros secretos guía a los
fundadores de una nueva sociedad ocultista: el Dorado Amanecer. Aunque los impulsores
originales del movimiento son humanos, los Vástagos pronto lo infestan, y encuentran nuevos
métodos para ganarse novicios vivos. Más adelante, se extienden rápidamente por las sociedades
secretas de la época. El renacimiento de las artes y las ciencias ocultas proporciona fabulosas
oportunidades a los que son capaces de manipular a las fuerzas sobrenaturales... y terrores
innombrables para los que son incapaces de enfrentarse a ellos.
La era termina en 1897, al llegar a Londres un conde transilvano. Vlad Orácula susurra al
oído de un escritor irlandés una historia que revolucionará el mundo y hará tambalearse a la
Mascarada hasta casi hacerla pedazos. Al igual que su homónimo en la ficción, hace pedazos los
confines entre ambos mundos, y deja tras de sí una estela de terror. Para cuando sobreviene la
muerte de Victoria, la Era Gótica Victoriana ha llegado a su fin. Sólo a través de las sagas y las
historias podemos recuperar la esencia de este mundo de ficción, y esa es la finalidad de este libro.

El Mundo de Tinieblas
Bienvenido a otro mundo, cubierto de niebla y alumbrado por llamas. La historia de la Era
Gótica Victoriana es como la de nuestro propio mundo, salvo porque los monstruos acechan en
la noche. Podrían sobrevivir igualmente en las sombras de nuestro mundo, o al menos en las
sombras de nuestro pasado. Las generaciones posteriores de vampiros consideran esta época la
cumbre de su civilización invisible. Sin embargo, las brumas del tiempo son como la niebla de
Londres: distorsionan todo lo que creemos percibir.
A lo largo de toda la época, las zonas habitadas del mundo se pueden dividir en dos extremos:
el mundo civilizado, alumbrado con gas, y las tierras bárbaras, alumbradas con antorchas. En las
ciudades civilizadas, las grandes fachadas construidas de mármol y piedra están manchadas por el
hollín de la Era Industrial. Por la noche, se manchan con la sangre de los inocentes. En las tierras
bárbaras, los vampiros se convierten en las peores pesadillas de la humanidad. Se deleitan en la
libertad de las costumbres de antaño y la potencia de su antiguo poder.
Las historias Victorianas son floridas y recargadas; por lo tanto, los vampiros de la época
sirven corno modelo de los ideales victorianos. Sirven como ejemplos de tragedia y de maldad
ignominiosa con igual dramatismo. Algunos buscan la redención o la nobleza o el perdón, con
lo que manifiestan algún tipo de certeza moral, a pesar de estar condenados a fracasar. Otros
desafían a la misma civilización, y ponen en práctica acciones de inmoderada amoralidad, que
superan incluso a las historias de terror más excesivas.

Qenacimienlo
Tal vez hayas visto este mundo antes. Tal vez te resulte demasiado familiar. Sin embargo,
para poder comprenderlo totalmente, debes verlo bajo una luz diferente: una suave llama
encendida durante milenios y sostenida contra la creciente oscuridad que la rodea. El siglo que
viene casi apagará ese fuego. En las décadas posteriores, la tecnología revoluciona el mundo, la
aristocracia se convierte en un anacronismo, el comportamiento caballeresco queda obsoleto,
y las guerras mundiales asolan el planeta. Los idealistas de ese impetuoso mundo nuevo se
vuelven más hastiados y degenerados aún, y olvidan la corrección y la etiqueta de la época
victoriana. Olvida esas sombras de un pasado futuro. La Historia está aún por escribirse, y los
protagonistas de nuestros autos sacramentales deben reescribirla a su propia imagen.
Para recuperar el espíritu de esa época pasada, su misma esencia, debes morir y renacer:
debes ver el mundo de nuevo como chiquillo de un vampiro. Un monstruo inmortal te ha
desangrado completamente, tanto en espíritu como en cuerpo. Por alguna razón que eres incapaz
de descifrar, ha absorbido tu sangre, y te ha dejado morir. A continuación, te ha transmitido una
maldición por medio de la potencia de su vit::e, el poder de su sangre, y te ha condenado a un
estado en el que no estás vivo ni muerto. Puede actuar como señor tuyo, e instruirte en la etiqueta
y las tradiciones de la sociedad vampírica. O puede ser tu condenación, puede que te entierre
vivo y te abandone para que luches por sobrevivir como un cadáver animado, una criatura "no-

ChFÍTULO UNO
muerta" sedienta de sangre humana. Sea cual sea el modo, si ha creado a alcanzar la edad adulta. La Revolución Industrial acaba de comenzar,
otros chiquillos, puede que tengas que competir con ellos para asegurarte pero, de momento, no existen todavía medios mecanizados de produc­
la supervivencia. Igual que los vampiros se alimentan de la humanidad, se ción en masa. Si se debe hacer un trabajo, hacen falta manos humanas.
explotan también unos a otros. Fíjate bien en quién confías. Hombres, mujeres y niños trabajan largas horas a cambio de un salario de
Si creías en la misericordia de Dios y la promesa del Cielo, entonces hambre, y viven y mueren a la sombra de la máquina.
tu Dios te ha abandonado. En esta era, la fe es fuerte, y la condenación es En contraste asombroso con este mundo injusto y empobrecido,
absoluta. Los progenitores de tu raza se rebelaron por igual contra el existe un afluente submundo, un mundo con sus propias leyes, por mucho
hombre y contra Dios, y tú has heredado su pecado original. Es tu derecho que la policía insista en lo contrario. Allanadores y traperos, cerilleras y
de nacimiento, tu legado, tu herencia de sangre. Más que una simple prostitutas, mendigos y ladrones, floristas y cazadores de alcantarilla... este
infección o enfermedad, tu misma alma se ha marchitado bajo a ruina de desfile subterráneo vive y muere en las mismas ciudades de las damas y los
la corrupción espiritual. Ahora, cada iglesia es un bastión de la fe, cuyos caballeros victorianos, a veces a unas pocas manzanas nada más de sus
muros se han construido para mantenerte alejado. La cruz es una señal de ostentosos hogares. Los vendedores ambulantes arrastran carros de mer­
la religión que te ha rechazado y denigrado, y que desea activamente tu cancías por las calles, y sirven de vigilantes contra la policía y sus porras.
destrucción. La luz del sol es para ti una maldición, ya que a través de tu Los ricos medran, mientras que los "desafortunados" perecen, a veces a
bautismo de sangre has renacido como criatura de la oscuridad. El Abrazo manos de novedosos asesinos. Ni los no-muertos son capaces de igualar las
pede haberte llegado en forma de bendición impía, pero pronto se conver­ atrocidades de asesinos mortales tales como el Envenenador de Lambeth
tirá en tu maldición imperecedera. o Jack el Destripador. El fuego y la fe no bastan para purificar este mundo
Serás el villano de esta historia gótica, bien como un loco que se de corrupción... o de maldad.
oculta en las sombras o como un cruel señor que languidece en un castillo La ciencia victoriana presenta su propia parte de hipocresía. Las
que se desmorona bajo la luz de la luna.Transido de angustia y atormen­ ciencias han logrado mostrar cómo funcionan las leyes físicas de este
tado por los remordimientos, debes rechazar tu cruel destino con un mundo, pero no por qué. De este modo, charlatanes y visionarios se han
genuino espíritu victoriano. Las calles alumbradas con gas de una vasta apresurado a llenar un vacío espiritual. Incluso las damas ilustradas
ciudad te llaman, y te ofrecen un alivio para la locura y la incertidumbre. pueden consultar a un espiritista para tener la oportunidad de reunirse
Sin embargo, más allá de los confines de esta iluminación nacarina, la con seres queridos que han fallecido. Surge un gran número de nuevos
oscuridad de la tierra salvaje te llama también, con la promesa de nuevas cultos que desafían las creencias establecidas, a menudo impulsados
revelaciones sobre la profundidad de tu degeneración. ¡Deberás apresu­ por "maestros secretos" del saber sobrenatural. El saber teosófico hace
rarte hacia la luz o conquistar las tinieblas? Tras renacer, la primera exaltación de las maravillas de los reinos de Lemuria y de los ancestros
elección que hagas determinará tu destino. ¿Fingirás ser un mortal en el hiperbóreos. La egiptología, la atlantología, el neo-druidismo... nume­
mundo civilizado o descenderás al abismo de la degeneración monstruosa rosos ámbitos de estudio exótico y esotérico entran en boga. Las
en las tierras bárbaras? sociedades secretas ofrecen destellos vivientes de magia en un mundo
donde la propia fe se ve desafiada.
El mundo civilizado El misticismo y lo sobrenatural se convierten en modos secretos de
entregarse a los tabúes. Los hombres y mujeres de la era victoriana
El imperio de la Reina Victoria ofrece maravillas, incluso para los hastiados de la tragedia buscan una vía de escape de la edad científica. La
Condenados. Los motores infatigables de la industria impulsan las encuentran, y a menudo encuentran también el sufrimiento o la muerte a
locomotoras y los barcos de vapor por alrededor de todo el mundo. Las manos de los demonios de la noche que desean explotarles. Y es que, al igual
redes de cables telegráficos unen países distantes en rápida comunica­ que el submundo criminal acecha en el mayor imperio conocido desde la
ción. La ciencia intenta redefinir el papel del hombre dentro del desfile antigua Roma, los no-muertos prosperan dondequiera que florece el
de la evolución, pone a prueba los límites de la cordura humana y se misticismo. Las ideas románticas de la muerte y la eternidad permiten a las
esfuerza por contemplar la eternidad en el "éter lumínico" del espacio. criaturas de gran pasión seducir, y a veces destruir, a los que buscan una
Con parecida efervescencia, la clase alta del imperio de la Reina salida de la etiqueta victoriana.
Victoria acarrea lo que Kipling llama la "pesada carga" de extender la Igual que el adicto al opio se refugia en su antro de perdición para
civilización alrededor del mundo. El idealismo y el imperialismo son darse al vicio, los que fingen seguir las normas pueden dejarse arrastrar
tan omnipresentes como la hipocresía. por sus instintos más bajos, y saciar su lujuria entregándose a los
Los _héroes de ficción de este imperio victoriano defienden estos depredadores nocturnos. La agitada sangre del mundo civilizado depende
nuevos ideales con una pureza que pocos mortales pueden emular. Holmes de la vita: condenada de los vampiros. Los Vástagos poderosos constru­
emplea la razón para eliminar el crimen. Phileas Fogg recorre el mundo en yen imperios financieros, apadrinan al arte y a los artistas y protegen a
80 días. Los héroes de Veme viajan al centro de la Tierra, a los reinos de los rebaños de mortales que se reúnen en sus dominios, pero el precio del
la luna y a una fortaleza aérea apropiada para un hombre que pudiera ser rey progreso se paga con sangre.
del mundo. Sin embargo, también encontramos en esta época al monstruo
de Frankenstein en busca del sentido de su existencia en un mundo
absurdo, al loco Nema que da la espalda a la humanidad en pos de un reino
Las tierras bárbaras
oceánico, y el hombre invisible, arrastrado a cometer actos bestiales en Lejos de las elegantes metrópolis del mundo civilizado, sobreviven
toscas demostraciones de poder sobrenatural. Incluso en la ficción, lo costumbres y supersticiones más antiguas. En las tierras bárbaras, los
extremo de la psique victoriana es evidente. campesinos rústicos trabajan como siervos y sobreviven como colonos,
La capa alta de la sociedad emula a estos héroes. Desgraciadamente, como llevan haciendo más de un milenio. Por la noche atrancan las
sus homónimos, los habitantes empobrecidos y hambrientos de las ventanas y echan el cerrojo a las puertas, ya que saben que los monstruos
grandes ciudades, otorgan poca importancia a los idealistas, salvo como son reales. En las pocas ocasiones en que las criaturas de la noche se valen
demostraciones prácticas de proporciones dickensianas. Dentro del de la sutileza, es sólo para escapar de la ira de las multitudes armadas de
mayor imperio de la historia, la ignorancia y el sufrimiento están tan antorchas y horcas. Como el nombrar las maldades hace que éstas cobren
extendidos como la sífilis y la tuberculosis. Los niños barren el estiércol poder, pocos se atreven a mencionar abiertamente estos horrores. Incluso
de las calles para que los caballeros puedan seguir inmaculados; muchos en los hogares de los ricos, los miedosos no se atreven ni a hablar entre
de estos niños mueren de enfermedades terroríficas mucho antes de susurros sobre los monstruos que se hallan entre ellos.

n IMnRIO AL MOCHmK
Los vampiros de estos dominios no aspiran en absoluto a la civiliza­ debería correr libremente. Una vez que los guardianes de los dominios
ción. Se regocijan libremente en el barbarismo, y los mortales temen a la civilizados yazcan bajo tierra, el mundo quedará cubierto de sangre. Al
noche. Una macilenta aristocracia surge de las cámaras ocultas de las recuperar las antiguas costumbres, estos monstruos desencadenarán una
mansiones modernas y los castillos en ruinas, y a veces manipulan a los nueva era, en la que los señores de la noche reinarán abiertamente sobre ·
gobernantes mortales como a marionetas. Sin embargo, a medida que se las grandes ciudades. Es lo justo tras siglos de ambición enquistada.
reducen los confines de sus dominios antaño feudales, actúan como últimos Nadie define esta ambición como el propio Vlad Drácula, que intenta
defensores de tradiciones tiránicas. Los invasores extranjeros han intenta­ atravesar la frontera entre oriente y occidente, llevar la fuerza de las tierras
do sin éxito hacerse con sus tierras, pero ahora sus imperios han caído a bárbaras a Londres, el corazón mismo del mundo civilizado. Hacia el final
manos del propio tiempo, una fuerza a la que son inmunes por el mero de la era victoriana, la frontera entre ambos mundos se encuentra hecha
hecho de que su fría carne no envejece. Sólo los mitos y las leyendas de su pedazos, lo que da paso a una época de locura.
especie envejecen para mejor.
Si bien los Vástagos de las tierras bárbaras cuentan con el poder de
las supersticiones, éstas también los limitan. Allá donde las creencias
oociedades secretas
están asentadas, la fe puede proteger a los virtuosos. Los que recuerdan En la ficción gótica, los vampiros son criaturas solitarias por su
el saber de antaño pueden armarse contra los peligros de la noche. En propia naturaleza. Autores como Polidori y LeFanu celebraban s'u visión
estos lugare , se pueden encontrar iglesias tan santificadas que el vampyr de estos monstruos como depredadores sigilosos y solitarios. Un vampiro
teme poner el pie en ellas. Los que buscan el horror encuentran a puede optar por cazar en soledad, o alimentarse de un grupo selecto de
antiguos tan degenerados que la mera visión de una cruz cristiana basta mortales. Sin embargo, para unas criaturas que planean sobrevivir por
para provocarles paroxismos de terror. En el caso de ciertos linajes de toda la eternidad, la idea de pasar siglos aislados es una maldición mucho
vampiros, los espejos no pueden captar su reflejo, y las corrientes de agua peor que la sed de sangre.
limitan sus desplazamientos. Sin embargo, por un cruel destino, la Al enfrentarse a noches sin fin, los vampiros buscan entreteni­
mayoría de los vampiros victorianos no sufren estas restricciones, y mientos y distracciones. Como depredadores naturales, finalmente
aprovechan estas ideas erróneas para engañar a los incautos. Interpretan­ terminan por cazarse entre sí para su propia distracción, y compiten en
do conscientemente sus papeles de villanos góticos, pueden aprovechar materia de política, cultura e influencia. Las sociedades que crean son
la ignorancia como un poderoso aliado. endebles fachadas erigidas para ocultar sus propios conflictos violen­
Otras siniestras criaturas acechan en las sombras: los brutales hom­ tos. Existen dos sociedades que definen estos conceptos mejor que
bres lobos, ghouls demoníacos y hechiceros corruptos son sólo meros nadie, ya que llevan siglos enfrentándose política y filosóficamente: la
ejemplos. Contra fuerzas sobrenaturales tan misteriosas y sombrías, unos Camarilla y el Sabbat.
pocos desesperados ven en los no-muertos a sus salvadores tenebrosos, y Los vampiros victorianos que reciben el Abrazo en esta era trascen­
prefieren sus maldades en comparación con males mayores. Los aldeanos dental poseen visiones diametralmente opuestas del mundo. Para los
más resignados responden practicando ritos secretos, a veces sacrificando vampiros de reciente creación, estas dos sectas políticas representan el
sangre y vidas a petición de los señores sedientos de la noche a cambio de Bien y el Mal de su tiempo. Existe la conjetura sobre que esta distinción sea
misericordia. Los vampiros de las tierras bárbaras consideran que ésta es la una ficción representada por sus mayores. Los líderes de estas dos socieda­
relación apropiada entre depredadores y presas. Asolan y destruyen abier­ des idean fábulas aleccionadoras sobre aquellos que se distancian demasiado
tamente, sin la discreción de sus parientes más cosmopolitas. Los más de sus puestos asignados como conquistadores y villanos.
antiguos tal vez usen planes e intrigas maquiavélicas, pero una nueva Los vampiros antiguos no tienen demasiados problemas a la hora de
generación de no-muertos rechaza todas esas sutilezas por considerarlas adaptarse a sus tradiciones siempre cambiantes, pero en la Era Gótica
ineficaces, y se rebela abiertamente contra la humanidad y la ley mortal. .. Victoriana, estas dos sectas experimentan sutiles cambios que incluso los
y, con demasiada frecuencia, contra otros vampiros. temidos Matusalenes ignoran para su propio riesgo. En la Era Gótica
Casi todos estos monstruos planean alzarse contra los protectores de Victoriana, los arquitectos de estas sociedades han adoptado nuevas
los mayores rebaños mortales, los que se acumulan en las tierras civilizadas. apariencias y amaneramientos. Sin embargo, también ocultan feas realida­
En las ciudades de los hombres, la sangre se sorbe con delicadeza, cuando des, como un cadáver vestido con un corsé.

Iiistoria y misterio
Ante la perspectiva de jugar una crónica histórica, te encontrarás con una elección similar entre dos extremos. ¡Eres un devoto de los
detalles victorianos, e insistes en la precisión histórica? ¡O el espíritu de la época basta para rescribir la Historia a tu antojo? Ambas formas de
jugar a Vampiro son válidas.
Si insistes en la precisión, existe una gran cantidad de obras de referencia que te ofrecen la oportunidad de gozar de toda clase de
investigaciones. Los mapas detallados de las mayores ciudades deberían bastar para todo lo que necesites, salvo tal vez para situar la artillería.
Para historias ambientadas en el corazón del imperio, un Narrador de recursos puede encontrar desde horarios de tren de Londres hasta listas
de precios ajustadas hasta el último chelín. Sin embargo, en caso de equivocarte, recuerda que este mundo no es el nuestro, sino sólo una sombra
de nuestro propio pasado. A no ser que decidas presentar los detalles de tu crónica en forma de disertación para sacarte el postgrado en Historia,
lo interesante de ésta se encuentra en su esencia. Olvídate de los detalles. Si los acontecimientos se van sucediendo en el mundo gótico victoriano
exactamente como lo hicieron en el nuestro, se pierde el misterio mismo que resulta esencial para el terror.
A algunos Narradores sólo les interesa evocar el espíritu de la época, y se preocupan más del tema y la atmósfera que de los detalles exactos
de ambientación y localizaciones. Su modelo no es el esquema de un libro de historia, sino los temas y las ambientaciones propios de un cuento
o una novela. Sin embargo, si el juego es demasiado impreciso, la historia se pierde en el tiempo, y queda separada de los detalles que otorgan
a la era victoriana su encanto. Si no te apetece memorizar fechas y precios, las obras históricas al menos pueden proporcionarte inspiración, y
ésta aviva la imaginación tanto como cualquier obra de ficción. El Narrador deberá encontrar un equilibrio entre la atención minuciosa a los
detalles y la improvisación histórica libre.
La Camarilla Camarilla, esta secta de vampiros ahora mismo domina más ciudades
y territorios que de los que ha poseído nunca... y de los que nunca
Según las leyendas, en el siglo XV, los antiguos fundaron la Camarilla
poseerá. Como símbolo de esta presunción, la sociedad de la Camarilla
como medio para que los vampiros se protegiesen de la ira de la humanidad.
a menudo recibe el sobrenombre de "el Imperio", utilizado tanto para
En la Convención de Thorns, reconocieron formalmente siete linajes
el reino de los Vástagos como para el de los mortales.
como pilares de su sociedad: los siete clanes de su especie. Establecieron las
La Camarilla victoriana define cuál es el lugar de cada Vástago
Seis Tradiciones, que llevan siguiendo durante generaciones, exigieron
dentro de la sociedad. La posición social es lo más importante, y a
que todos aquellos que se encontrasen dentro de su alcance las obedecie­ menudo se define tanto por el clan y el linaje como por las acciones. Los
ran, y las hicieron respetar con brutal eficacia. Por encima de todas esas antiguos mantienen obligaciones sobre su progenie durante décadas, y
leyes destaca la práctica de la Mascarada, la necesidad de ocultar todo rasgo castigan a los chiquillos descarriados que se apartan del camino. Las
de su existencia ante el vulgar populacho. reuniones de vampiros de la Camarilla a menudo son acontecimientos
Los más altos ideales de la sociedad de la Camarilla son la humanidad muy formales y ostentosos, en los que se reconocen y refuerzan estas
y el civismo que muestran los mortales. Para prevenir su propia aniquila­ ideas. Aunque puedan adoptar la apariencia de la alta sociedad victoriana
ción, los vampiros de la Camarilla luchan por conservar la tímida llama de con todo lo que esto conlleva, desde bailes reales hasta safaris en África,
humanidad que han mantenido a lo largo de incontables noches. Aunque son, en el mejor de los casos, pobres imitaciones de las innovaciones
se ocultan en el seno de la humanidad, ostentan el mando del mundo mortales. Los papeles que interpretan los participantes normalmente
civilizado en la sombra. Unidos en su convicción de no actuar como bestias reflejan sus posiciones políticas. Bajo disfraces nuevos y elegantes, los
monstruosas, se llaman a sí mismos simplemente "la Estirpe". La era que se conforman reciben alabanzas, mientras que los que se resisten
victoriana es posiblemente la edad dorada de la historia de la Camarilla. A quedan condenados ... o excluidos.
lo largo de la mayor parte de Europa, los Vástagos consideran a las Incluso cuando una pequeña sociedad de Vástagos se alía, lo hace
principales ciudades civilizadas del mundo como su dominio. siguiendo las costumbres y la tradición. Los Vástagos que llegan a depender
En la era de la luz de gas, el imperialismo carece de control, y la unos de otros crean cuadrillas sociales que van más allá de los límites del
Camarilla se ha beneficiado enormemente de ello. El imperio de la linaje y la posición social. Sin embargo, cuando actúan incumpliendo las
Reina Victoria se extiende por todo el mundo, y gobierna tierras desde normas implícitas de su clan, linaje o generación, sus motivos se vuelven
Hong Kong a Jamaica, desde Ciudad del Cabo hasta Londres o Delhi. sospechosos. Las expectativas de la sociedad son elevadas.
Los Vástagos afirman con egoísmo ser los artífices de este expansionismo, Los príncipes y antiguos consideran a ésta una época dorada porque !l
al haber hecho retroceder a las demás criaturas de la noche para que los poseen más poder del que han tenido en siglos. Han acumulado gran parte
rebaños de "ganado" puedan crecer. Sea esto cierto o no, les ha de este poder vilipendiando a sus mayores enemigos: el Sabbat. Las
permitido extender su política y sus tradiciones por todo el mundo. leyendas hablan de rivales de la Camarilla que conquistan y profanan tierra
Aunque no cabe duda de que Londres es la joya de la corona de la santa para su propia defensa, levantan de los cementerios ejércitos de

H IMrmo M ANOCHEm
chiquillos recién muertos, e incluso hacen pactos con el propio Diablo para prima de panfletos escandalosos y noveluchas baratas. Cada una de las
obtener poderes sobrenaturales. Los antiguos que exageran mucho estos y infamias que se extienden por el mundo civilizado sirve como arma
otros peligros justifican así la tiranía dentro de sus dominios. Al extender contra los odiados enemigos del Sabbat: los vampiros de la Camarilla que
el miedo, advierten de la presencia de espías del Sabbat entre ellos, y hacen se ocultan dentro de él, criaturas que fingen ser humanas. Los Cainitás
cumplir las Tradiciones a capricho, explotando una égida del terror. preservan las antiguas costumbres de los verdaderos vampiros, y son los
Cualquiera que no cumpla sus estrictas expectativas puede haber "caído precursores de una nueva era de oscuridad.
bajo la corrupción del enemigo". Mientras que un Vástago de la Camarilla dejaría vivir a una víctima
Para los chiquillos de la Camarilla, la existencia es peligrosa. La por pura misericordia, un Cainita victoriano la mataría bebiendo profun­
naturaleza verdadera de un vampiro de la Camarilla se define por el conflicto damente de ella, y la arrojaría brutalmente de su lado. Mientras que un
entre un individuo y las expectativas de otros: su sire, su príncipe y su secta. Vástago se enorgullecería de su comportamiento aparentemente caballe­
Por encima de todo lo demás, es una sociedad en la que todo el mundo "sabe roso, un Cainita aspiraría a obtener una obra maestra del sacrificio, la
cuál es su sitio". Las creencias victorianas sirven como base de muchos mutilación o la carnicería sangrienta. Las historias de terror muestran a los
estereotipos modernos. El desafiar estas expectativas equivale a cuestionar la vampiros como asesinos inhumanos que sacian sus deseos obscenos a
sociedad misma. Al ser tan elevados los ideales victorianos, es una empresa expensas de vidas humanas. Los Cainitas del viejo mundo inspiran, igualan
que un vampiro ambicioso no puede evitar acometer antes o después. y sobrepasan esas expectaciones.
Los vampiros del Sabbat del nuevo mundo son mucho más progresi­
El 8abbal vos. Algunos Cainitas han caído sobre América, Canadá y Méjico como
En 1394, los vampiros que se convertirían más adelante en los una plaga. Sin freno alguno, han creado demasiados chiquillos en las
fundadores de la Camarilla celebraron sus primeras reuniones para principales ciudades, por lo que están ansiosos de asaltar repetidamente los
conspirar, en respuesta a una conflagración conocida como Revuelta pocos feudos de la Camarilla con los que se encuentran. Aun así, incluso
Anarquista, que había enfrentado a antiguos con neonatos, sires con en las Américas han comenzado a expandirse dentro de las tierras de los
chiquillos. Los soldados anarquistas dirigidos por un visionario Brujah "salvajes de piel roja", y han adoptado los rituales y mitos de los nativos
asaltaron a varios de los jefes conspiradores. Poco después, varios chiqui­ americanos. De un modo totalmente victoriano, los vampiros de la Cama­
llos rebeldes presuntamente destruyeron a los Antediluvianos Lasombra rilla lo asocian a la degeneración, el mestizaje o la locura.
y Tzimisce, dos de los progenitores de la raza vampírica. Estos revolucio­ El tratado más importante de la historia del Sabbat, el Pacto de la
narios no-muertos organizaron una sociedad rival, el Sabbat, como Compra de 1803, define la alianza de sus miembros contra quienquiera que
desafío a todos los que les gobernaban. Desde aquel momento, los se enfrente a ellos. El pacto les prohíbe luchar entre sí, por lo que se han
vampiros del Sabbat han abandonado toda pretensión de humanidad, y dirigido hacia los territorios de sus mayores enemigos. Al hacerlo así, estos
en su lugar siguen otros códigos de comportamiento vampírico. No ven vampiros victorianos se han convertido en enemigos de la propia civiliza­
la necesidad de fingir el civismo de los humanos. Se abandonan a su ción. Inician cruzadas constantemente contra los territorios civilizados, y
naturaleza monstruosa y blasfeman de obra y palabra contra todo aquello hacen valer su voluntad mediante el fervor violento. Los más jóvenes
que la humanidad considera sagrado. Esta es la imagen que mejor define dentro de sus filas no conocen otro tipo de existencia.
al Sabbat victoriano: la de rebeldes contra el hombre y contra Dios.
Salvo por unos pocos dominios cultos en España e Italia, el Sabbat Aularcas y anarquistas
victoriano tiene como territorio las tierras bárbaras de Europa, y se Gran parte del espíritu de la Era Gótica Victoriana viene definido por
alimenta de campesinos que conservan supersticiones y religiones antiguas el conflicto de sus dos principales sociedades de no-muertos, aunque
como únicas defensas contra los Condenados. Como afirman algunos algunos de los Condenados evaden esta rivalidad imperecedera. Las
ocultistas victorianos bien versados, el hecho mismo de que los vampiros Cruzadas del Sabbat sirven para unificar su propio poder, mientras que la
se reúnan en sabbats rituales indica que son enemigos de Dios, criaturas Camarilla vilipendia y sataniza a sus enemigos para mantener la obedien­
malditas que nunca conocerán la gracia del Cielo. Los ocultistas vampíricos cia de los jóvenes vampiros. Algunos sospechan que estos papeles dramáticos
están quizá algo mejor informados, y han observado que la estructura sirven para asegurar que los que ostentan el poder lo mantengan, indepen­
misma del Sabbat en conjunta está diseñada siguiendo en parte la de la dientemente de su secta o afiliación. Otros hablan de vampiros antiguos
Iglesia Católica, con una compleja jerarquía de obispos y arzobispos. Los que manipulan a los gobernantes de ambas sectas como piezas de ajedrez,
vampiros más antiguos del Sabbat se deleitan en esta blasfemia, y preservan y definen quién es negro y quién es blanco de acuerdo con sus caprichos.
una de las sociedades secretas más antiguas del mundo. Pocos se atreven a profesar estas creencias abiertamente. Los escépticos
Los vampiros más jóvenes se preocupan más de las alianzas de sus albergan estas sospechas en la profundidad de sus corazones muertos.
manadas más pequeñas. Este término zoológico indica el desprecio que A los que se separan de las preocupaciones de la Camarilla y el Sabbat
sienten estos vampiros por todo lo humano, ya que, después de todo, saben se les considera autarcas. Aquellos que se enfrentan activamente a ambas
que son más que humanos. Muchas manadas se confabulan para destruir a sociedades, con intención de asesinar o reformar a todos los que gobiernen,
los vampiros más antiguos. Al hacerlo, se aproximan más a Caín, el independientemente de su secta, son conocidos como anarquistas, y la
progenitor de su raza maldita; por esta razón, los vampiros del Sabbat se sociedad misma es su enemigo. Dar la espalda a ambas sectas es una
autodenominan Cainitas. Los antiguos del Sabbat están dispuestos a decisión peligrosa. La Camarilla afirma que todos los vampiros que existen
utilizar la secta como arma contra sus enemigos, por lo que la orden se dentro de sus dominios son miembros nominales de la secta, mientras que
conoce también como la Espada de Caín. Algunas criaturas verdadera­ el Sabbat considera que todos los Vástagos que traspasan los confines de su
mente poderosas consideran ingenuo al Sabbat por abandonarse a tales territorio son enemigos de la Espada de Caín. En cualquier caso, autarcas
ansias monstruosas, pero esta demostración de solidaridad encaja con el y anarquistas rechazan la autoridad, ya sea de príncipes y primogenituras
espíritu mismo de los tiempos. o de obispos y arzobispos. Insisten en que son capaces de coexistir sin estas
En el viejo mundo, los Cainitas se ocultan de la ciencia y la luz, y afiliaciones. Como cabría esperar en la época victoriana, no se les tolera
se mueven furtivamente por entre los restos de reinos antiguos. No sólo como marginados, sino que se les persigue como enemigos de la sociedad.
representan las leyendas más monstruosas de su especie, sino que tam­
bién las inspiran. Incluso los eruditos de lo prohibido se apresuran a Conspiraciones
describir a estos vampiros como "malvados", pero, más concretamente, Los autarcas pueden entrar en los dominios de cualquier secta, pero,
representan la maldad que uno ve celebrada en el terror gótico, materia si lo hacen, deben mantener en secreto sus actividades. Por esta razón,
Le8ados de no-muerte
Todo envejece, pero hay cosas que nunca mueren. Los Vástagos y los Cainitas recitan sus árboles linajes para ilustrar lo cerca que
están de Caín, el progenitor de su raza maldita. El número de generaciones entre un determinado vampiro y Caín determina su potencial
para el poder. Los chiquillos luchan por cobrar importancia, pero como las generaciones más antiguas de vampiros han resistido durante
siglos o incluso milenios, sus ambiciones se ven frustradas continuamente. Por esta razón, la jerarquía de los no-muertos victorianos sigue
anquilosada, al menos hasta que los chiquillos destruyan a sus mayores o los abandonen completamente.
Los Vástagos victorianos neonatos tienen menos de un siglo de antigüedad. La mayoría están separados del primer vampiro por 10
o 12 generaciones. La sola existencia de los neonatos de la Camarilla, orientados e instruidos profusamente en las Tradiciones y la etiqueta
de los Vástagos, confirma el acierto de sus mayores al haberles seleccionado. Como parte de esto, los vampiros mayores intentan
encajonarlos en una estructura de clases más rígida aún que la de los mortales.
Los neonatos, poco conocedores de la aristocracia de los Condenados, deben cumplir con ciertas expectativas en cuanto a su dominio
escogido, y participar en el torbellino de la vida social. El fracaso a la hora de cumplir las órdenes de sus sires puede tener como resultado
una pérdida (si bien temporal) de posición. Cuando los neonatos se apartan de este camino recto y estrecho, cosa que sucede de forma
inevitable de vez en cuando, la propia sociedad se vuelve contra ellos. Muchos esperan con anhelo que con la llegada del nuevo siglo estas
tradiciones se conviertan en cosa del pasado.
Los neonatos del Sabbat no se encuentran encadenados a tales cargas sociales. Aunque un obispo o arzobispo posea suficiente
influencia como para destruirlos uno a uno, sabe que las manadas de neonatos Cainitas se encuentran mejor valiéndose por sí solas. Un
Cainita de reciente creación goza del poder y la libertad que el mundo mortal de la época victoriana no podía proporcionarle. La política
no le preocupa. Los Cainitas que habitan las tierras bárbaras rondan por donde quieren y matan a su antojo. Las inteligentes criaturas que
se infiltran en las ciudades civilizadas se disfrazan bajo una aparente corrección, y planean lenta y silenciosamente provocar el caos en
medio de las ciudades de la Camarilla.
Los ancillae de la Camarilla han sobrevivido durante suficiente tiempo como para asegurarse puestos de autoridad dentro de las
ciudades del mundo civilizado. Están ansiosos de que se reconozca su valía como responsables de muchas de las principales instituciones
de las ciudades modernas, y al hacerlo, ignoran de forma flagrante a los mortales que son casi universalmente la verdadera fuerza motriz.
Como guardianes de los lugares más preciados dentro de las metrópolis principales, o como manipuladores secundarios en puestos políticos
de bajo rango, desean demostrar su lealtad y que se les reconozca por ello. Sin embargo, también se encuentran atrapados entre las
distinciones de clase entre antiguo y neonato, y contemplan a ambos grupos con igual cautela. Los ancillae conspiran incesantemente
contra los antiguos de las ciudades, en busca de una oportunidad de avanzar en un sistema político tan torpe como la antigua vita! que corre
por las venas de los antiguos. Con considerable fervor, los ancillae observan también cuidadosamente las acciones de los neonatos, siempre
con cautela, ya que ellos mismos podrían perder sus propias posiciones precarias de autoridad.
Los antiguos de la Camarilla suelen ser los príncipes y primogenituras de las ciudades. Pocos son suficientemente viejos como para
recordar la época anterior a las distinciones políticas entre la Camarilla y el Sabbat. Por esta razón, a menudo poseen lazos personales y
secretos que trascienden tales fronteras. Mediante intermediarios de confianza, pueden reclamar favores prometidos o retomar
conspiraciones iniciadas hace siglos. Si se les descubriese, los escándalos que tendrían lugar como resultado podrían aniquilarlos. Para
distraer la atención, pueden optar por perseguir a vampiros más jóvenes que se opongan a ellos. Explotando los privilegios y el poder,
exprimen las tradiciones anquilosadas de la sociedad hasta la última gota.
El Sabbat no tiene ancillae. Los sacerdotes de la secta son los equivalentes más parecidos, ya que a menudo actúan como
intermediarios entre las sedes de un obispado y los chiquillos a los que atienden. Los antiguos del Sabbat que tienen éxito ascienden a
puestos de poder como curas ayudantes de esta Iglesia impía. A un antiguo del Sabbat no se le recompensa por años de servicio y
complicidad, sino que debe enfrentarse a sus rivales para obtener el poder. Las ordalías, preservadas desde la Edad Oscura (juicios de fuego,
llamas y combate ritual), demuestran quién es digno de un rango. En las tierras indómitas del nuevo mundo, los Cainitas han aprendido
otros métodos de probar su fuerza, rituales que emulan a los de las tribus salvajes de las llanuras. La secta limita estos conflictos, y sólo aviva
los fuegos de la confrontación lo suficiente para convertir a los antiguos en armas letales, en Espadas de Caín que golpeen a los debilitados
defensores de las ciudades de la Camarilla.
Los Matusalenes están bien ocultos durante la época victoriana. Si las leyendas son ciertas, el destino de las naciones depende de sus
intrigas sin fin. Se dice que muchos reposan en el corazón de los grandes imperio de Europa, y que usan a las naciones como armas de su
arsenal. Con su poder preternatural, manipulan a los antiguos de forma silenciosa e invisible para sus propios fines. Sin embargo, en unos
pocos casos, los Matusalenes todavía participan directamente en los asuntos cotidianos, como lo hacían en la Edad Oscura. Por ejemplo,
un famoso Matusalén Ventrue llamado Mithras ha ostentado el cargo de Príncipe de Londres durante siglos. Aunque muchos de sus asuntos
de cada noche quedan en manos de su chiquillo, Valerius, los excesos de su principado han asentado una tradición que sobrevivirá hasta
bien entrado el siglo siguiente.
Los precursores de estos Antiguos, los Antediluvianos, han desaparecido hasta tal punto que la mayoría han llegado a dudar de su
misma existencia. Sobreviven como símbolos de su época, representados de forma lúcida y brutal en las leyendas vampíricas. Desde los
tiempos de la Biblia, estos dioses sangrientos se han alimentado de la humanidad y construido imperios durante un siglo para absorberles 1 ¡
toda la vida al siguiente. Las maquinaciones insignificantes de sus descendientes lejanos no les preocupan. Tanto príncipes como arzobispos
discuten por trivialidades como el poder temporal, pero los terribles Antediluvianos son atemporales. Esperan, pacientes y potentes, al fin
de la civilización, el fin del mundo. Según se dice, cuando se levanten, la culminación de todo lo que han creado será el Infierno en la
Tierra. Incluso los más sabios les temen, si bien secretamente, y esperan con nerviosismo las señales de su inminente regreso.

H IMnKIO AL MOCH[CfR
se asocian en conspiraciones, alianzas encubiertas que sobreviven a las mismos príncipes durante siglos. príncipe de uno es
evoluciones del clima político. Dentro del Imperio también existen cuestionar todo el orden social. La sociedad asigna posiciones para que
varios clanes independientes, que no deben lealtad más que a sí mismos, uno sepa cuál es el lugar que le corresponde. De este modo, los victorianos
en todo caso. A diferencia de una manada o una cuadrilla, estas agrupa­ saben que la palabra de un príncipe es ley.
ciones no están sujetas a la definición por parte de los antiguos de la Antes de que esta sociedad culta alcanzase su cenit, los príncipes
secta. Si, por ejemplo, un Brujah y un Gangrel llevan cooperando desde conspiraban para apropiarse de vastos dominios. Al acumular más tierras,
los tiempos más oscuros de la Larga Noche, puede que encuentren los tiranos de la Edad Oscura sólo atraían a más rivales, con lo que
motivos para confabularse de nuevo, aunque uno acepte a la Camarilla debilitaban su poder. El príncipe victoriano es más precavido, y toma como
y el otro la rechace completamente. dominio una sola ciudad. En ella, todavía puede vigilar a grandes rebaños
Un Vástago o un Cainita incluso podría colaborar en una conspi­ de ganado mortal, junto con los Vástagos que se reúnen para alimentarse
ración más extensa de autarcas. Un príncipe puede conspirar con agentes de ellos. A diferencia de sus predecesores, es mucho más probable que se
infiltrados Ravnos para hacer de la existencia de un arzobispo un infierno entere de casi cualquier transgresión que tenga lugar dentro de sus domi­
constante. Un antiguo envidioso puede vender a su rival más antiguo a nios. Bajo esta máscara de civismo e impiedad, se esconde su verdadera
una secta de Setitas, especialmente si el plan tiene como resultado la personalidad, y él mismo oculta sus escándalos y lucha por con¡rolar sus
aniquilación de éste. Siempre y cuando un vampiro posea los medios para deseos y sus pasiones. Es, en el mejor de los casos, un monstruo caballeroso.
manipular y explotar a otro, la intriga puede ir más allá de todos los Por lo tanto, mediante sus maquinaciones, debe engañarse a sí mismo de
límites de la filosofía sectaria. un modo tan eficaz como a todos los que le rodean.
Algunos anarquistas afirman en voz baja que incluso los antiguos del
Sabbat y la Camarilla son tan viejos que podrían aprovecharse del conflic­
to entre ambas sectas. Como el rango implica unos privilegios, un antiguo
Clanes
puede escoger comunicarse o interactuar abiertamente con antiguos de Un príncipe llega al poder tras heredar ciertas propiedades desea­
otra secta. Por ejemplo, un intelectual Ventrue puede pasar siglos deba­ bles y carismáticas por medio de la sangre misma que recorre sus venas
tiendo con un Tzimisce que una vez le dio la bienvenida a su dominio. La muertas. La educación y el derecho por nacimiento definen el carácter,
política cambiante de los siglos no tiene por qué interrumpir su correspon­ después de todo. De modo similar, los vampiros victorianos pueden
dencia. Después de todo, las criaturas antiguas tienen grandes memorias. juzgar rápidamente a un Vástago por el linaje de su sire. Los príncipes
Un Malkavian que soliese armar escándalo con un Ravnos, un definen su mundo "moderno" en contraste con el barbarismo de la Larga
Toreador que antaño amó a una Lasombra, un Nosferatu que debe un favor Noche, la edad oscura de la sociedad vampírica, y la Guerra de Príncipes
a los Assamitas que le perdonaron la vida... este es el tipo de asociaciones que tuvo lugar tras ésta. Hace mil años, los vampiros seguían muchos
que podrían durar siglos, pero deberían mantenerse en secreto en la era caminos filosóficos, pero la Camarilla ha sobrevivido por valorar la
victoriana. En cuanto un Vástago o Cainita conspire con alguien ajeno a humanidad y el secreto por encima de todo. Del mismo modo, cada clan
su secta, sus lealtades pueden ser objeto de sospecha. La transgresión se posee ciertas expectativas y obligaciones.
considera traición hacia la secta, y el escándalo puede acabar con el respeto Cuando un chiquillo se presenta por primera vez a un príncipe, a
que sus inferiores le profesaban antaño. Revelar las verdaderas lealtades de menudo recita su descendencia, y se define no por lo que haya hecho, sino
uno puede hacer daño a su posición social, un golpe casi fatal para alguien por qué ancestros han obrado sobre su propio carácter. El indicador más
que deba competir por el poder con los no-muertos. Como cabe esperar, las claro de su calidad reside en su clan, la "familia consanguínea" que lo ha
conspiraciones funcionan mejor cuando se mantienen en secreto. escogido como progenie, para que pueda llevar la esencia de ésta en sus
propias venas. Por supuesto, ésta es una presunción muy victoriana. Los

Monstruos Vástagos aspiran a labrarse sus propios destinos. Al actuar como indivi­
duos, inevitablemente se rebelan contra la sociedad vampírica. La gran
mayoría de los vampiros victorianos son criaturas estáticas y complacientes

caballerosos con el estatus quo. Si ha de haber héroes entre los de su especie, invaria­
blemente serán los vástagos que se enfrenten a ellos.
Por contraste, la Camarilla victoriana depende de la idea de que cada
Ya se trate de un neonato que decida defender el Imperio o de uno que clan esté a la altura de los ideales de al sociedad. Cuando un chiquillo
decida derrocarlo, la sociedad de la Camarilla es el modelo con respecto al descarriado desafía a su educación, los vampiros de la ciudad del príncipe
cual se mide el resto de la política vampírica. Si un vampiro anhela la deben castigarlo. Aún cuando contravenga la menor de estas tradiciones,
compañía de los suyos, debe adoptar la cultura de la Camarilla. Si realiza se encontrará con un justo desafío, y si va tan lejos como para desafiar sus ;1
los rituales necesarios para unirse a los cultos del Sabbat victoriano, toda normas, debe ser destruido. Los chiquillos a menudo aprenden esta lección f
su existencia se verá definida por su deseo de destruir el Imperio. por la fuerza. Es mucho más fácil para los sires el comenzar su correcta
educación enseñando a sus chiquillos los siete linajes legítimos de vampi­
Nobleza obli8a: ros: los siete clanes de la Camarilla descritos a continuación.

El príncipe victoriano Los clanes de la


Si una próspera ciudad victoriana ejemplifica la sociedad de la Camarilla en la época victoriana
Camarilla, su príncipe es el parangón de sus creencias y sus prácticas. A los Brujah se les considera revolucionarios, intelectuales e
Con los modales equilibrados de un caballero victoriano, debe seguir la impredeciblemente violentos. A medida que las masas crecientes de la
tradición al pie de la letra. Por supuesto, es igualmente posible que un humanidad quedan reprimidas por medio de la política, la pobreza y la
1 11 príncipe sea una ambiciosa dama, que busque el poder y el respeto que inmundicia, el Clan Brujah está ansioso por explotar su discordia, y
nunca pudiese obtener en vida. En cualquier caso, el fracaso de un apoya a cualquier movimiento destinado a acabar con el estatus quo. Los
príncipe constituye una invitación al caos. En muchas ciudades, los Brujah se ven atraídos hacia los movimientos modernos de activismo
vampiros más antiguos insisten en mantener la misma estabilidad que los político, desde el anarquismo y el sindicalismo hasta el comunismo y el
vivos esperan bajo el reinado de Victoria, y transigen en obedecer a los colectivismo. Para estos vampiros, ésta es la era de la Sociedad Fabiana,
Bakunin y los primeros herederos del legado de Karl Marx. En conse­ Los Nosferatu se sienten atraídos por la miseria y la corrupción de la
cuencia, muchos se consideran el proletariado de la sociedad vampírica. época. La maldición del vampirismo los convierte en criaturas horrendas;
En habitaciones ocultas, debaten con entusiasmo cómo liberar a la por lo tanto, se ven arrastrados a los territorios más desagradables del
humanidad, aunque sólo sea por su propio interés. A menudo, en su submundo victoriano. Las clases más bajas de la humanidad se cazan una
fervor, los Brujah se vuelven unos contra otros por su egoísmo y fanatis­ a otras por una insignificante oportunidad de sobrevivir. Cuando su sangre
mo, pero cuando están unidos, estallan con violencia vengadora, y corre libremente, los Nosferatu corren en tropel a alimentarse. Una vez que
envían oleadas de desacuerdo por toda la Camarilla como una cartera ha pasado esta sed de sangre, se organizan con astucia sobrenatural. A lo
llena de nitroglicerina en una habitación abarrotada. largo de toda la época, muchas de las ciudades principales expanden su
Los Vástagos tradicionales los consideran Chusma. Su naturaleza infraestructura bajo tierra, desde los canales arqueados del Athenium
violenta es útil para fines militares; por lo tanto, algunos príncipes toleran londinense hasta los trenes subterráneos de la Gotham victoriana. Los
su presencia como soldados a los que recurrir cuando se acerca la amenaza antiguos y primogenituras Nosferatu han llegado a considerar estos nuevos
de una Cruzada del Sabbat. Los Vástagos poco convencionales los valoran territorios sus reinos privados. Curiosamente, pocos príncipes tienen el
por su idealismo intelectual, aunque éste a menudo ensalce las virtudes del valor de desafiar estos dominios, ni el poder de expulsar a los habitantes de
estrato más bajo de la sociedad. sus reinos. Por lo tanto, los príncipes aceptan tales jactancias para atraer
Los vampiros Gangrel vagan por la tierra salvaje. Aunque su forma es lo menos posible la atención de los Nosferatu.
humana, se sienten mucho más emparentados con las bestias indómitas Los Vástagos tradicionales consideran a las Ratas de Cloaca alima­
que con la raza humana. A medida que han ido llegando a las ciudades ñas, especialmente al ser tan difícil saber cuántos son en realidad dentro
principales poblaciones cada vez mayores de Vástagos, los Gangrel han de cada ciudad. ¡Quién sabe qué planes inmundos conciben bajo tierra?
conservado sus antiguas costumbres, y merodean por vastos dominios, en ¡Con quién hablan cuando desentierran secretos que ningún príncipe ni
los que se alimentan. Esto hace peligrar su existencia misma, ya que los primogenitura es capaz de encontrar? Aunque su habilidad para reunir
Gangrel son de los primeros en darse cuenta cuando los enemigos de la estos datos hace de los Nosferatu una posesión valiosa para un príncipe
Camarilla se ponen en marcha. Sin embargo, estos Vástagos no han dado astuto, invitar a uno a una reunión social es una locura. La mayoría de los
la espalda completamente a la humanidad. Suelen volver con frecuencia Vástagos cree, al estilo más puramente victoriano, que el horrible
a las ciudades donde gobiernan los príncipes, ya que anhelan la compañía aspecto exterior de un Nosferatu refleja la corrupción moral que se oculta
de otros como ellos. Incluso el vampiro más animal sabe que si abandonase dentro de su alma, del mismo modo que un frenólogo puede advertir la
completamente la Camarilla, su lenta degeneración hasta convertirse en señal de una mente criminal en la frente inclinada de un degenerado. Los
monstruo sería inevitable. Vástagos poco convencionales son incapaces de perdonar tal laxitud
Los vampiros victorianos tradicionales esperan que estos animales moral, pero pueden encontrar formas innovadoras de aprovecharla.
protejan las fronteras que rodean sus dominios, y sean conscientes de los Algunos Nosferatu torturados se esfuerzan eternamente por alcanzar
peligros para sus ciudades. Estas bestias no deberían ser tan groseras como metas humanas como forma de expiar los pecados que los han condenado
para cazar presas mortales dentro de sus dominios, sino que deberían pasar a un destino tan cruel. Al darles la oportunidad de hacerlo, puede
el tiempo peinando el campo en busca de problemas. Esta actitud no difiere obtenerse algún bien de la maldad que yace dentro de estas criaturas
de la que tendría un siervo dentro de una hacienda hacia los encargados y bestiales. Sin embargo, hay que recordar que las Ratas de Cloaca son las
\·igilantes de la propiedad. Los príncipes toleran la ayuda de los Gangrel si criaturas más bajas y bestiales de la Raza de Caín. Es justo y acertado el
se contentan con trabajar como cazadores y guardianes; a muchos se les que la sociedad les imponga el estigma del ostracismo social.
admite como cocheros, mensajeros y guardaespaldas. Los Vástagos poco Los Toreador abundan allí donde medran los mortales y su arte.
convencionales ven a los Gangrel como iguales, conscientes de que sus Estiman a la humanidad más que ningún otro clan, aunque no la emulen
afilados colmillos y garras bien podrían ser útiles en caso de llegar el peligro tan bien como les gustaría. Los Toreador dominan el intrincado baile de
al interior de sus refugios en las ciudades. la alta sociedad, y a menudo afirman dirigirlo. Les gustaría hacer de
Los Malkavian victorianos son los maestros de la mente. Como la pastores de la humanidad, aunque a veces sólo para alimentarse del
ciencia vicroriana explora la naturaleza del intelecto hasta los límites rebaño y saciar su hambre de vida. El arte refleja las más altas aspiracio­
mismos de la cordura, estos vampiros esperan con ansia sus revelaciones. nes de la sociedad victoriana, y, por ese motivo, los Toreador atesoran los
En el pasado fueron profetas de la oscuridad, pero erudiros como Freud logros artísticos. Se ven atraídos hacia las luminarias del mundo artístico
han otorgado un nuevo sentido a su locura. La demencia ya no se como polillas a una llama, y ansían la llama de brillantez que poseen los
considera una amenaza, y los alienistas victorianos han encontrado artistas vivos. Desgraciadamente, muchos Toreador han perdido estas
métodos nuevos y atrevidos para estudiarla. Igual que analizan a sus cualidades vitales. Los vampiros son criaturas estáticas por naturaleza,
pacientes en salas de estar (o los hacen entrar en manada en manico­ reliquias de un tiempo remoto, y la mayoría carece del fuego de la
mios), los Malkavian manipulan de forma invisible a doctores y pacientes, creatividad mortal. Sus figuras han quedado conservadas en carne inca­
con un conocimiento que llevan instilado en su misma sangre. Cuando paz de morir, pero no pueden por más que maravillarse ante el estado vital
se hallan.en grupos mayores, utilizan este mismo conocimiento con otros transitorio. La carne de los Toreador, como los edificios de mármol
Malkavian, y observan con éxtasis la locura concentrada. Elíseos que protegen, se ha enfriado, pero la sangre de hombres y mujeres
Los Vástagos tradicionales se refieren a este clan en conjunto como apasionados los mantiene calientes.
un grupo de Lunáticos, criaturas peligrosas a las que tal vez se debería atar Los Vástagos tradicionales reconocen a este clan como uno de los
corto. La mayoría son capaces de fingir cordura durante períodos prolon­ pilares que sostienen la estructura social de la Camarilla, pero, en
gados de tiempo, pero cuando se ven presionados, sus afecciones se secreto, consideran a los Toreador Degenerados indulgentes y hedonistas.
manifiestan de forma fea y desagradable. Por muy bien que puedan imitar Se mancillan escandalosamente a sí mismos al mezclarse con demasiada
el comportamiento correcto, la demencia surge de ellos como una agitada libertad con el rebaño de la humanidad, lo que les permite verse
tempestad. Sin duda, sus esfuerzos por comprender la locura mortal son dominados por la pasión. Lo que no pueden sentir, lo obtienen de sus
poco más que un intento superficial de presentarse a sí mismos como algo víctimas vivas. Por supuesto, fue uno de ellos, Rafael de Corazón, el que
distinto de lo que son. Los vampiros poco convencionales valoran el habló tan elocuentemente al fundarse la Camarilla, por lo que sus
conocimiento y la perspicacia de los Malkavian. Si se es capaz de compren­ descendientes deberían ser bienvenidos, aunque sólo sea para mantener
der el funcionamiento de su locura, a menudo se obtiene una perspectiva las apariencias. Los Vástagos poco convencionales saben que los Toreador
reveladora sobre la situación de uno mismo. poseen conocimientos de la sociedad humana que sus mayores casi han

H IMf[KIO hL ANOCH[CfK
olvidado. En ocasiones inusuales y maravillosas, incluso pueden recupe­ clan o lo enseñan a otros deben volver a Viena para que se les "instruya"
rar las pasiones que poseyeron en vida. correctamente en materia de obediencia.
Los Tremere conservan una sociedad de místicos y hechiceros con Los Vemrue victorianos son la aristocracia de la noche, procedente
siglos de antigüedad. Para ellos, esta edad constituye un renacimiento de de dinastías nobles. Muchos de los líderes vivos del mundo son descendien­
lo oculto, y siguen y documentan con pasión su evolución. Visionarios tes suyos. Aunque unos pocos Ventrue proceden de la elite de la economía
como Blavatsky, Whyte, Gardner e incluso Crowley siguen diferentes y la industria, actualmente sufren el desprecio de los que siguen tradiciones
reflejos de la luz del verdadero conocimiento. Los hechiceros Tremere más antiguas y nobles. El mundo civilizado de muchísima importancia a la
estudian sus innovaciones y las adaptan a sus propias prácticas de posición social, y nadie demuestra las virtudes (o la necedad) de la clase
taumaturgia. Para la Casa Tremere, ésta es la edad de la espiritualidad, la alta de la sociedad como el Clan Ventrue.
teosofía, la Masonería y el Dorado Amanecer. Muchas de estas órdenes Los Vástagos tradicionales reconocen a los Nobles como la aristocra­
hablan de maestros secretos que les guiarán hacia el conocimiento mayor. cia de los no-muertos, e incluso inventan ficciones según las cuales las
El Clan Tremere está preparado para llenar este vacío espiritual y actuar diferentes dinastías Ventrue poseen distintos ideales. Los vampiros de la
como maestros iluminados que elevarán a eruditos selectos al estatus de no­ Camarilla pueden alabar al clan en conjunto, pero los individualmente los
muertos, esclavizarán a los que puedan alcanzar la grandeza algún día y maldicen en secreto, ya que recuerdan los deslices y defectos de cada uno
cazarán a los demás. Durante siglos, han actuado como usurpadores del con gran detalle. Los Vástagos poco convencionales no se escandalizan
conocimiento y el poder sobrenaturales. demasiado ante un Ventrue que escoja no gobernar, aún si debe dedicarse
Los Vástagos tradicionales saben que estos Brujos han acumulado a una profesión tan indigna como participar en los negocios o la industria.
un considerable poder dentro de la Camarilla, y han formado un frente
unido contra todos aquellos que pudieran cuestionar a sus antiguos del Clanes y apariencia
Consejo de los Siete de Viena. Por supuesto, el cabecilla de dicho A los vampiros del mismo clan se les llama consanguíneos, ya que
consejo, el propio Tremere, ha desaparecido, sumido sin duda en letargo comparten la misma sangre. Al igual que la sociedad victoriana insiste en
durante siglos, a causa de sus acciones blasfemas. Los Vástagos inteligen­ que en parentesco transfiere ciertas ventajas intangibles de una generación
tes son conscientes de que los Tremere se traicionan constantemente a otra, los antiguos de la Camarilla insisten igualmente en que los
unos a otros en sus planes para hacerse con el poder dentro del clan, por chiquillos de sus clanes deben mostrar estas inclinaciones. Los chiquillos
lo que se debe vigilar con cautela a todos ellos. Los Vástagos poco soportan estoicamente que se les defina por estos estereotipos, ya que saben
convencionales saben que el dominio de la Taumaturgia de los Tremere que es su sino. Dentro de sus propias cuadrillas, puede que no toleren
es un arma potente, que muchos chiquillos blanden lealmente para demasiado estas expectativas, pero se enfrentan a incontables obstáculos
apoyar a sus aliados ajenos al clan. Sin embargo, los Tremere, más que para ganarse el favor de sus sires si no siguen estas tradiciones en público.
ningún otro linaje, deben situar su lealtad hacia el clan por encima de Hacer lo contrario equivale a cuestionar la propia sociedad, con lo que el
cualquier otro vínculo. Los que explotan el conocimiento secreto del vampiro sería poco más que un monstruo solitario según las víctimas
aterrorizadas de las que se alimenta. La Camarilla quiere hacer ver a un adinerados esclavos de los no-muertos. En habitaciones privadas, guarda­
vampiro victoriano que, sin el aprecio de su secta, no es nada. das cautelosamente por criados, se comentan con elocuencia las políticas
Uno de los motivos de estas elevadas exigencias de conformidad es, y rivalidades de los Condenados sentados en tomo a vasos de vino o tazas
obviamente, el temor al Sabbat. A los chiquillos se les enseña a ser de café que nunca se consumen. Los salones más afamados pueden estar
cautos, ya que es bien sabido que el Sabbat puede enviar espías al corazón vigilados como Elíseos. Los más escandalosos sufren las críticas de las arpías
mismo de una ciudad de la Camarilla. Este temor está en cierto modo de la ciudad, y se cierran inmediatamente. Los que tienen más éxito suelen
justificado, pero, por otra parte, muchos antiguos que aún recuerdan las ser los dirigidos y financiados por los Toreador.
noches antes de que se fundase su secta, todavía deben favores a vampiros Los clubes de caballeros son otro refugio para los adinerados, ya que
que puedan haber escogido otro camino político o colaboran con ellos. muchos hombres prominentes prefieren la soledad que pueden disfrutar
Por medio de una flagrante doble moral, los antiguos no sólo recurren al retirándose a un club privado. La afiliación es exclusiva, por lo que no es
temor al Sabbat para mantener la obediencia de sus chiquillos, sino que ninguna casualidad el que muchos ancillae creen clubes que sólo abran sus
les prohíben incluso hablar con los Cainitas. Cuando se descubre a un puertas de noche, y a los que sólo se pueda acceder siendo no-muerto y de
antiguo en comunicación con la Espada de Caín, la revelación es un linaje exclusivo. Entre los mortales, los clubes se forman según prefe­
escandalosa, pero su posición le otorga un privilegio y una inmunidad rencias en cuanto a política, aficiones, servicio militar, entusiasmo por
que los chiquillos sencillamente no tienen. determinados deportes o incluso basándose en los criterios antisociales del
Los antiguos de un clan pueden tratar a los vampiros consanguíneos Club Diógenes (donde no se permite a ningún miembro hablar en voz alta).
como su familia, y afirmar representarlos en las reuniones sociales más Tras una fachada similar, los clubes de los Vástagos poseen requisitos de
elevadas. En realidad, no es así. Según la etiqueta victoriana, varias de admisión más exclusivos aún, algunos relativos a logros alcanzados hace
esas clases deben cumplir ciertas responsabilidades para con el orden siglos. Los clubes más exclusivos sólo reconocen a ciertos antiguos del Clan
social. Con el entusiasmo de la nueva época, cada vez más chiquillos se Ventrue, pero puede que toleren a regañadientes a los chiquillos que se
rebelan contra estas convenciones. Puede que finjan obedecer a los encuentren bajo su tutela.
mayores cónclaves de su especie, pero cuando nadie les vigila, siguen sus Las capillas poseen una atmósfera más enrarecida, de mayor esencia
propios planes en secreto. En agudo contraste, para granjearse el favor de espiritual. Los templos y las logias atraen a curiosos amantes del conoci­
sus mayores, los chiquillos prometedores defienden los ideales de sus miento prohibido, pero en ciertas sociedades secretas sólo se permite entrar
sires, y usan este recurso para combatir, poner en evidencia y destruir a al santuario de una capilla a los miembros más importantes. En muchas de
los chiquillos pródigos. esas órdenes, los miembros mueren y renacen en un bautismo de sangre,
tras prestar juramentos de obediencia a sus nuevos amos. Existen unos
El saber cosmopolita pocos Vástagos afortunados a los que también se permite iniciarse en la
Cuando uno llega a una nueva ciudad, debe seguir ciertos protoco­ Taumaturgia, y que ponen en práctica diversos rituales de varias escuelas
los. Tras presentarse al príncipe, un "huésped" puede averiguar dónde se y sendas de magia diferentes. Los Tremere a menudo ven con malos ojos
reúnen habitualmente los de su especie. Aunque los Vástagos de cada a cualquier Vástago o Cainita que se atreva a dirigir una capilla sin su
ciudad tienen sus propios refugios, los más importantes poseen unos bendición. De hecho, muchas de las capillas apadrinadas por la secta
pocos lugares para beneficio de los chiquillos. Estos lugares normalmente tienen como condición de iniciación el realizar un juramento de sangre.
no son exclusivos de ningún clan en particular. Se puede invitar a uno Los llamados rookeries, o "nidos de cuervos" son lugares en los que se
de estos lugares a un vampiro de cualquier clan o generación. Sin reúnen los desamparados. Las masas empobrecidas desesperadas por en­
embargo, como cabría esperar, cada grupo de Vástagos consanguíneos contrar refugio se hacinan para dormir por docenas o veintenas. Esos
puede tener un lugar concreto preferido. lugares antihigiénicos y malsanos se convierten en caldo de cultivo para las
Los salones son lugares de moda en los que los Vástagos idealistas alimañas y las enfermedades. La miseria es tan monumental que la mayoría
intercambian opiniones sobre los asuntos de la era moderna. Muchos están de los mortales embotan sus sentidos con alcohol para soportar lo que les
situados peligrosamente cerca de lugares de reunión de los vivos, tales rodea. Algunos de estos lugares de hacinamiento se encuentran en los pisos
como cafés, restaurantes refinados e incluso de las propiedades de mortales superiores de los edificios, a menudo están conectados de un edificio a otro

Opción narrativa: Posición Individual


En la sociedad victoriana, ascender a una casta superior en el orden social es un proceso arduo, pero es posible. Para los fines mucho más
simples de la narración, la Camarilla victoriana se puede dividir en tres estratos sociales: una clase baja, una clase media y una clase alta. En
esta posición influye principalmente por el clan del personaje, pero el pertenecer a un linaje noble o realizar acciones notables puede permitir
a un aspirante al éxiro superar estas distinciones. En términos de juego, esta aspiración se ve reflejada por el Trasfondo de Posición. Los
Narradores que deseen añadir más detalle, pueden tener en cuenta las siguientes indicaciones.
La clase alta: la mayoría de los Ventrue y Toreador pertenecen al estrato superior de la Camarilla victoriana. Para ser un verdadero
aristócrata vampiro, un personaje debería pertenecer a uno de estos clanes, participar activamente en los asuntos de la secta y tener al menos
un punto en el Trasfondo de Posición; de lo contrario, será de clase media. Un Tremere o Gangrel con Posición 5 también pertenece a la clase
alta. Un Ventrue o Tcreador con Posición 5 es un parangón de las virtudes de la Camarilla.
La clase media: Los T reinere y Gangrel son la "burguesía" de la secta. Los Brujos han perjudicado a la reputación de su clan al inmiscuirse
repetidamente en asuntos de ocultismo, mientras que muchos Gangrel han elevado la imagen de su clan por encima de la de burdos rústicos
al arriesgar sus existencias en defensa de los dominios de la Camarilla. Para ser de clase media, un personaje debe participar activamente en los
asuntos de la secta. Up Malkavian con Posición 3 pertenece a la clase media; uno con Posición 5 es de clase alta.
La clase baja: Los· Brujah, Malkavian y Nosferatu constituyen la clase baja de la secta. Sufren tanto desprecio a causa de sus ambiciones
que han creado sus propias sociedades dentro de la Camarilla, y reconocen ideales que pueden parecer crípticos para la aristocracia de la secta.
Un Brujah con Posición 5 sigue siendo, en el mejor de los casos, de clase media. Salvo que preste un servicio excepcionalmente meritorio a la
Camarilla, un Nosferatu tiene pocas oportunidades de avanzar en la sociedad.

n IMfEKIO AL hNOCHmK
por pasadizos, o situados muy cerca del subsuelo de las ciudades. Uno de los comparar con el sufrimiento que espera a los sabbats de vampiros que
más notables antros de este tipo, el nido de cuervos de St. Giles, en Londres, traicionan completamente estos nobles ideales.
abarca varias manzanas. Como cabría esperar, estos lugares también son
escondrijos perfecros para depredadores indiscriminados, incluyendo a los
Nosferatu, a quienes encanta observar este sufrimiento.
Le8ados de vitcE
Los manicomios son zonas de recreo para los locos. Sus habitantes no­ Los vampiros civilizados valoran los méritos de la creación de descen­
muertos acechan invisibles, y examinan los extremos de la existencia dientes, no para el transcurso una vida, sino para toda la eternidad.
humana. Para ellos, la verdad no se encuentra en la religión ni en la Cansado de los placeres pasajeros de una vida cazando presas humanas, un
profecía Cainita, sino en la revelación de la propia mente. En estos lugares, vampiro victoriano busca a un mortal digno de recibir el don, pero, sobre
los Vástagos experimentan con sujetos mortales, y a veces dirigen a todo, que pueda soportar el peso del Abrazo. Por supuesto, el entramado
médicos mortales impulsados por las mismas pasiones. Los Malkavian, mismo de la sociedad Victoriana se basa en la importancia de la estructura
evidentemente, están familiarizados con estos dominios, y vienen y van a de clase. Se tiene en gran estima a la clase alta, el modelo de la sociedad
voluntad, pero se sabe que han llegado a encerrar a otros en lo más profundo mortal, ya que se cree que ciertos rasgos deseables se transmiten de una
de los confines de sus celdas creadas personalmente. generación a la siguiente. Así sucede con los Vástagos, ya que uno
Las universidades atraen a la intelectualidad. En sus contornos, los realmente no se "une" a un clan. Cada chiquillo hereda un legado, y, por
vampiros filosóficos debaten ideas imperecederas. Los vampiros antiguos a lo tanto, debe representar las virtudes victorianas que respeta ese legado.
menudo incluyen las universidades en sus dominios, y celebran reuniones Incluso el Nosferatu más bajo y degenerado busca a un chiquillo que pueda
privadas en las que se pueden intercambiar conocimientos convencionales soportar la carga de la no-muerte con fortaleza moral y coraje (o c;on astucia
y sobre ocultismo. Bajo la apariencia de sociedades secretas, algunos bestial, dependiendo del carácter de su sire).
incluso invitan a mortales a compartir tales disquisiciones, aunque por La creación de chiquillos también es una de las maneras que tiene la
medio de ciertos poderes sobrenaturales pueden hacerles olvidar que tan sociedad de los Vástagos de adaptarse a la era actual. Los Vástagos engendra­
siquiera tuvieron estas conversaciones. En este entorno enrarecido abun­ dos durante la edad victoriana conocen bien su cultura. Aunque a los
dan los debates políticos radicales. Los intelectuales Brujah a menudo se chiquillos rara vez se les tiene en tanta estima como a sus mayores, a veces
enfrentan en estos foros, como púgiles que dan vueltas en un ring de lona. se les considera expertos en lo referente a la sociedad humana actual. Por lo
Desgraciadamente, a los chiquillos de temperamento demasiado arrebata­ tanto, los antiguos no sólo emulan las modas de los mortales de los que se
do estos debates les resultan demasiado cautivadores, y en demasiadas alimentan, sino que también escogen a sus descendientes como ejemplos de
ocasiones recurren verdaderos intercambios de puñetazos. éstas. Desgraciadamente, los vampiros son criaturas estáticas por naturaleza,
Las casas de mala nota son las guaridas pecaminosas de las bandas de y conservan muchas de las virtudes y afinidades que demostraron en vida. La
criminales y otras instiruciones del submundo victoriano. En esros lugares, misma chispa de brillantez que un sire espera albergar en el mundo nocturno
los maleantes planean sus abruptas tácticas, se comercia con artículos de los vampiros se desvanece en comparación con las innovaciones del
robados y los jóvenes infractores de la ley aprenden los trucos de la mundo iluminado por el sol que habitan los humanos.
profesión. Por supuesto, una casa de mala nota también puede servir como
terreno de captación para aquellos que sirven a los no-muertos de un modo Qefu8ios y dominios
más amplio. Estas zonas de actividad ilegal a menudo están protegidas por Un chiquillo antes o después debe hacer valer su independencia
maleantes al acecho: mendigos, vagabundos, "golfillos" y granujas listos creando un lugar seguro que sea sólo suyo. Aunque los viajes sin duda
para avisar a sus benefactores invisibles cuando se presenta el enemigo. Por ensanchan la mente, un vagabundo no puede ganarse el mismo respeto que
supuesto, dependiendo de a quién sirvan, pueden estar atentos a la llegada un urbanita que se ha hecho un lugar propio en la ciudad de su elección.
de las autoridades, de cazadores o incluso de vampiros rivales. Muchos La posición social de uno queda definida no sólo por el linaje y la compañía,
sirven como recurso a clanes independientes de vampiros, incluyendo los sino también por el emplazamiento del refugio, el lugar a donde regresa al
Giovanni y Setitas, que se describen más adelante. amanecer para escapar de los rayos despiadados del sol. Gangrel que
Las necrópolis victorianas son por definición ciudades de los muertos, duermen en la tierra misma en los bosques, Tzimisce refugiados en ataúdes
y como tales, fascinan a los no-muertos. Los cementerios poseen un gran con la tierra de su país natal, Ventrue rodeados por criados escogidos en sus
poder y simbolismo religiosos, especialmente en la Era Gótica Victoriana. terrenos oscuros... cada vampiro busca a su manera propia un refugio en el
Los legados mortales sirven para preservar para toda la eternidad monu­ que pueda descansar del alboroto del mundo mortal.
mentos de mármol que representan demostraciones excesivas de aflicción. Todo refugio tiene unas necesidades básicas. El menor rayo de sol
Los victorianos se enfrentan a la cuestión de la muerte con la pompa y el puede hacer que un vampiro estalle en una frenética conflagración, por lo
exceso habituales. Con entusiasmo similar, los vampiros que se reúnen en que su refugio debe mantenerse tranquilo y totalmente a oscuras durante
estos lugares emplean ciertos ritos innombrables, aunque muchos chiqui­ el día. Debería estar aislado, de manera que se impida al mortal más curioso
llos ni siquiera saben de ellos. La reanimación de carne muerta, los horrores interrumpir (o descubrir) el letargo somnoliento del vampiro. Aunque una
del entierro en vida, rituales ocultos practicados furtivamente en comple­ estaca clavada en el corazón no puede matar a un vampiro, un cazador que
jos mausoleos... en un mundo en el que los vampiros son reales, pueden encuentre a uno dormido puede paralizarlo de este modo. El refugio
existir cosas aun más blasfemas. también debe ser seguro, especialmente cuando sale el sol, ya que el
Tanto cementerios como iglesias son el tipo de lugares sagrados que vampiro despierta torpemente, especialmente si su semblante es bestial o
uno esperaría que el Sabbat profanase. Los seguidores más tradicionales monstruoso. Los urbanitas opinan que el refugio debe ser apropiado al
e incondicionales de la Camarilla tiene claro que sus enemigos llevan a carácter del vampiro, ya que si se visita o se descubre el lugar, éste dará
cabo sus iniquidades como rebelión contra el propio Dios. La propia pistas sobre el Vástago que reside en él.
estructura de su sociedad es un acto sofisticado de blasfemia, y se rumorea Los vampiros más antiguos van más allá en este último criterio, y
que los Cainitas más poderosos venden su alma a las fuerzas demoníacas toman el control de la zona que rodea su refugio. Sólo los vampiros más
a cambio de poder sobrenatural. Aunque los Vástagos se sienten descon­ poderosos e influyentes pueden hacerlo, especialmente en la época
certados, o incluso reciben heridas en terreno sagrado, tienen bastante victoriana. Este territorio no es sólo una zona de responsabilidad, sino
claro con qué fin intentan los enemigos de la civilización profanar estos también el límite geográfico de la autoridad del Vástago. Los vampiros no
lugares sagrados. Si algunos antiguos mantienen su humanitas para "controlan" estas zonas de por sí, pero, siguiendo la costumbre, los que
intentar ganarse la misericordia de Dios, esto sin duda no se puede deseen entrar deben pedir permiso al vampiro que las posea.
Un chiquillo debería limitarse al vecindario que rodea el refugio, ya señores de la noche. Sin embargo, en el corazón de Londres, una masa de
que tomar posesión de mucho más terreno una invitación al desafío a populacho armado y educado puede volverse rápidamente contra el asesi­
cualquier que pase por allí. Un antiguo puede poner a prueba el valor de un no con el que convive.
chiquillo simplemente dejando una tarjeta de visita a los criados de éste, Los vampiros civilizados guardan respeto a otros ejemplos de ficción.
mientras que un príncipe podría culpar al chiquillo de cualquier actividad Consideremos la Carmilla de LeFanu, donde una tentadora no-muerta traba
sospechosa o peligrosa que tenga lugar en sus dominios. amistad con una joven en la flor de la vida. Al enseñarle extrañas sensaciones
Un príncipe, por definición, ostenta la posesión de los vecindarios nuevas, la vampiresa la va corrompiendo a lo largo de muchos meses, hasta
más grandes, populosos y prestigiosos de la ciudad que tiene a su cargo. Sin que la propia chica está más muerta que viva. Ten en cuenta a Drácula en la
embargo, ya pasaron las noches en las que se podía tomar como territorio novela de Stoker, que va absorbiendo lentamente la esencia vital de la
propio una vasta extensión de terreno. Esta arrogancia se considera prometida de Harker a lo largo de muchas semanas. Al ser esta una época de
particularmente anticuada, y, teniendo en cuenta el peligro de intrusión romanticismo, los vampiros románticos se ven atraídos hacia los mismos
por parte del Sabbat, muy poco práctica. recipientes una y otra vez. Puede que incluso consumen su unión ofreciendo
a la víctima el Abrazo, bautizándola en la oscuridad y condenándola
Caza y humanidad finalmente para toda la eternidad. Este es un ideal verdaderamente victoriano,
El vampiro tiene sed de sangre humana, y debe aprender a templar esa y, como muchos otros, a menudo se deforma terriblemente.
ansia. La caza no es un mero medio de obtener sustento, sino un arte. Los Las criaturas de la noche más prácticas se alimentan donde y cuando
Vástagos de esta época no se alimentan simplemente de sangre. Profanan pueden. El viajero solitario puede caer presa de un Gangrel vagabundo. Un
a sus víctimas, y saborean la muerte lenta de éstas. No sólo les absorben la pobre desgraciado puede poner fin a su sufrimiento sometiéndose al Beso
sangre, sino que las sacrifican sobre el altar de la inocencia. de un Nosferatu. Los Ventrue a menudo sorben poco a poco la sangre de la
Tanto los Cainitas degenerados como los monstruos civilizados aristocracia mientras que los Tremere pueden ayudarse de la sangre
encuentran en la emo- ofrecida de forma ritual.
ción de la caza un Los Vástagos que buscan
ejercicio que aguza la el olvido se embriagan
mente y acelera la san­ con vitre contaminada
gre. Los verdaderos siba­ con absenta, opio o
ritas de lo terrible no se láudano, "persiguiendo al
contentan con sacrificar Dragón" por medio del
desconocidos al azar, flujo sanguíneo de mil
sino que buscan una víctimas. El sabor de la
fuente de vitre que pue­ sangre puede apreciarse
dan explotar durante de numerosas formas
días o semanas o meses. exóticas, suficientes
Esa es la moda de esta como para saciar los gus­
época. Hombres y mons­ tos esotéricos adquiridos
truos conviven unos a lo largo de incontables
junto a otros en este mordiscos.
mundo. Cuando cae la En las historias gó­
noche, las distinciones ticas, un villano puede
se desvanecen en la nie­ limitarse a representar los
bla de Londres. pecados del héroe, ya pro­
La luz de gas que ceda ese pecado origina­
ilumina estas cacerías riamente de su antepasa­
nocturnas obliga a guar­ do o se trate de los errores
dar discreción. Salvo por y defectos de su propia
unos pocos lugares ade­ personalidad. La ficción
lantados iluminados con bien podría tener cierta
lámparas eléctricas, todas las reuniones crepusculares de los humanos base práctica: los vampiros parecen sentirse atraídos hacia presas que contra­
tienen lugar a la luz del fuego. Como bien saben los no-muertos, los vengan o definan los defectos de su propio personaje. Puede que se mate
vampiros incapaces de controlar sus pasiones caen en frenesíes de carnice­ apresuradamente a una víctima que pueda despertar lástima, inspirar rabia o
ría innombrable cuando se enfrentan a aquello que temen, incluyendo una poner en tela de juicio la existencia misma del vampiro. Tras este acto de
de las pocas sustancias capaces de dañarlos: el fuego. Las criaturas mons­ asesinato, el depredador asediado por los remordimientos puede permitir a la
truosas sucumben a paroxismos de terror ante la mera visión de una llama, víctima agonizante probar la propia sangre del vampiro, con lo que se crea
por lo que aquellos que se encuentran rodeados perpetuamente por la luz como resultado otro chiquillo. De este modo, la caza es más que un medio de
de gas deben controlar sus pasiones. En el mundo civilizado, hace falta ser sustento. Los vampiros pueden buscar durante siglos a la víctima que
comedido para practicar la caza con luz de gas. realmente sea merecedora del Abrazo.
Los Vástagos indiscretos pueden poner en práctica abiertamente
poderes sobrenaturales cuando cazan, o incluso cuando matan a sus El banquete de a.lma.s
recipientes. Estos necios incautos se convierten en los mismos monstruos Caín, maldecido por Dios, fue el primer vampiro. Su leyenda
de la ficción gótica. Los mortales saben que los vampiros, en caso de existir, crece con cada generación. Los chiquillos victorianos sienten hacia él
deben mantenerse por medio del asesinato. Los Cainitas del Sabbat una admiración casi religiosa, ya que según la leyenda, el Todopodero­
fomentan esta reputación matando a sus víctimas como si fueran ganado. so destruyó su alma, con lo que le vedó para siempre la entrada en el
En las tierras bárbaras, esta clase de ostentación es totalmente factible, ya Reino de los Cielos. No puede haber mayor maldición que perder toda
que los campesinos no pueden armarse convenientemente contra los esperanza de salvación.

EL IMfEKIO hL MOCHECEK
Según las leyendas de la Camarilla, los vampiros capaces de ascender vínculos creados furtivamente a menudo desafían las exigencias de la
a estados de "humanidad perfecta" pueden renunciar a los pecados de su sociedad. Un chiquillo puede esclavizar a un antiguo, si ambos llevan a
carne no-muerta y volver a estar en gracia con Dios. Un alma pura redime cabo las acciones necesarias, y el vínculo se mantendrá tan firme como
la carne muerta mediante ritos místicos de resurrección, conocidos como cualquier otro. Con la suficiente dosis de traición e intriga, un loco puede
"suspiro de la Golconda". Está pendiente de debate si esto es cierto o no es esclavizar a un cuerdo, un campesino pede explotar a un noble, o el
más que un sueño creado para manipular a chiquillos idealistas. En consejero de una primogenitura puede ser regente de su príncipe. Mediante
cualquier caso, los Vástagos esperanzados lo toman como una señal de que el poder de la sangre, una mujer vilipendiada por la sociedad victoriana
hay una oportunidad, por muy insignificante que sea, de que se puede puede cobrar poder sobre los hombres que la han difamado. Una vez que el
redimir un alma vampírica. esclavo se somete al regente, el ritual los vincula en una unión sanguínea.
Los vampiros victorianos a menudo insisten en que, a pesar de estar Como cabría esperar, estas posibilidades no se comentan en compañía de
corrupta su carne, sus almas a{m subsisten. Los Vástagos antiguos también gente distinguida. Al mostrar públicamente lo que se consideran vínculos
insisten en que sus enemigos del Sabbat conocen los rituales del Amaranto, de sangre "correctos" entre sire y chiquillo, o antiguo y neonato, se refuerza
prácticas blasfemas que les permiten consumir el alma de los vampiros a la estructura de la sociedad.
quienes destruyen. Tras asesinar a un vampiro más antiguo (concretamen­ En este momento, las capillas Tremere insisten en que todos sus
te, uno de menor generación), consumen la sangre de su víctima, con lo que iniciados lleven a cabo dos de estas alimentaciones con la sangre de cada
le roban el poder de su alma. uno de los siete antiguos del clan. La ocasión va acompañada de la
Como este rito constituye la más negra de las traiciones, normalmen­ parafernalia de los altos rituales. Aunque los antiguos puedan afirmar que
te se conoce como diablerie, y se persigue a quienes lo practican. Al la Camarilla puede ofrecer la salvación a las almas de sus chiquillos, no
diabolizar a un vampiro más antiguo, un seguidor del Sabbat roba de forma comentan el riesgo a que se exponen. Un chiquillo insensato pronto se
patente el poder de éste, con lo que rebaja su generación y se acerca más puede ver esclavizado por los mismos antiguos que le dieron el Abrazo.
a Caín. Esta es una de las razones por las que se condena a los sabbats de
monstruos como villanos, ya que no sólo amenazan los dominios de la La aristocracia de los no-muertos
Camarilla, sino las mismas almas de los Vástagos. La civilización requiere sólo gobierno. Los antiguos de la Camarilla
Es impensable que un Vástago de la Camarilla victoriana cometa tal ostentan el dominio de las ciudades de los hombres, y hacen valer la
crimen. Los que poseen instintos sobrenaturales pueden detectar un aura concordia social mediante leyes draconianas. Al igual que los Vástagos
malsana alrededor de un diabolista. Según la costumbre conocida como la pueden reflejar los rituales del refinamiento y la elegancia, su contrato
Tradición de la Destrucción, se debe eliminar a estos villanos. Sin embar­ social normalmente se usa como apoyo para otras creencias mucho más
go, como de costumbre, existe cierta hipocresía. Se sospecha que el mismo antiguas. Los antiguos no pueden "gobernar" realmente estas ciudades,
fundador del clan de los Brujos, el propio Tremere, ascendió a las filas de pero sí las explotan para su propio interés. Si un chiquillo desea beneficiar­
los 13 Antediluvianos devorando el alma de un Antiguo. De un modo se de las ideas, el arte y, sobre todo, la sangre de las grandes ciudades, debe
típicamente victoriano, se enseña así a muchos chiquillos que todos los seguir la "ley de sangre" establecida por la aristocracia de los no-muertos.
Tremere llevan en su interior esta vena de maldad, que, por otra parte, El príncipe de una ciudad recibe el asesoramiento de un consejo de
aparece subrepticiamente reproducida en los otros seis clanes de la secta. primogenitura. En las mayores ciudades, un príncipe que sea astuto reco­
noce a una primogenitura para cada uno de los mayores clanes de su
Vínculos de san8re dominio. Sin embargo, no existe garantía alguna de que cada uno de los
Los Antiguos a menudo olvidan mencionar que poseen sus propias clanes se vea representado. El concepto mismo del consejo se basa en la
variantes, si bien debilitadas, de los ritos diabólicos. A pesar de lo que vanidad comunal. En teoría "representan" a los vampiros de cada clan. En
puedan haber dicho los eruditos romanos, la sangre no es simplemente la práctica, cualquier asomo de democracia es pura apariencia. El consejo
vida, sino también una medida del alma de uno. Cuando un vampiro bebe en realidad asesora al príncipe en los asuntos del momento, normalmente
de las venas de otro, se convierten en almas gemelas: el siervo queda en aquellos que afectan a cada clan. Cada primogenitura puede afirmar que
vinculado a su nuevo amo, esclavizado hasta cierto punto. El acto de su clan está unificado, pero esta afirmación es poco más que una manera de
consumir la sangre de otro define los roles de dominio y sumisión. A veces privar a los subordinados de su individualidad. Con demasiada frecuencia,
se conoce al amo como regente, mientras que el siervo se convierte en un la Camarilla victoriana los esclaviza a la vez que les otorga poder.
mero esclavo. Si el esclavo se alimenta tres veces de la sangre del regente En caso de que un chiquillo estuviese en desacuerdo con un Vástago
durante el transcurso de al menos tres noches, se convierte en subordinado de este augusto consejo, puede que sufra el golpe del "látigo" de una
suyo para toda la eternidad... o eso es lo que dice el rumor. En realidad, los primogenitura, un ayudante del consejo asignado para hacer respetar la
vínculos de sangre se debilitan con el tiempo, pero los antiguos no suelen lealtad. Unos pocos idealistas creen que, debido a la relación por medio
acceder a contarle esro a sus chiquillos, a no ser que demuestren su de la sangre, los vampiros consanguíneos deben apoyar las ambiciones de
resistencia al consumo de su propia vita: de gran potencia. su primogenitura. Sin embargo, la mayoría de los látigos son hipócritas
Con la exacerbada sensibilidad victoriana, este vínculo de sangre ha en el mejor de los casos y marones en el peor. Aceptar las exigencias de
alcanzado nuevas cotas de simbolismo romántico. Ahora es la última moda tu clan puede servir como recurso... o convertirse en una pesada carga.
el celebrar grandes fiestas para chiquillos que honran a sus mayores al La primogenitura de cada lugar a menudo es quien establece las diferen­
someterse a los vínculos de sangre. Aceptar un vínculo de sangre se considera cias. Los vampiros novicios saben que pueden dirigirse a ella para pedir
equivalente a aceptar el lugar de uno en la sociedad. Aunque a los chiquillos consejo, ya que las primogenituras pueden asesorar con maestría sobre
se les enseña a honrar a sus sires, es poco sorprendente que la idea de verse "lo que creen los clanes", pero el favor se debe devolver en especie, tal 1 1
esclavizados por toda la eternidad los aterrorice. El vínculo de sangre, que a y como exige la sociedad.
menudo se ve como un castigo, se ha convertido en un poderoso incentivo Muchas de las obligaciones sociales de este tipo más onerosas las
para someterse o, al menos fingir sumisión. A la mayoría de los Vástagos se definen las arpías de la ciudad, los Vástagos obsesionados con los escánda­
les enseña que un vínculo de sangre sólo se mantiene cuando un vampiro los relacionados con la posición social. Asisten a las fiestas y funciones de
mayor mantiene la esclavitud de uno más joven. Como gran parte de lo que la Camarilla dentro de la ciudad, reconocidas por el favor de un príncipe
se dice en la sociedad de la Camarilla, esto es mentira. (o a veces en lugar de éste). Como vigilantes del discurso aceptable, alaban
Los vínculos de sangre secretos no están reconocidos por los rituales y se escandalizan de acuerdo con sus caprichos. Poseen grandes memorias,
de la sociedad, y, por lo tanto, pueden ser mucho más terroríficos. Los y se apresuran a señalar cualquier contravención de la etiqueta social.

CAfÍTULO UNO
Aunque esto pueda parecer trivial, el apoyo de los antiguos puede depender
de las bendiciones de las arpías, ya que estas imparten la aprobación de toda vampiros. Un necio que cometa este delito una vez puede ser suficiente­
la sociedad en conjunto. mente insensato como para cometerlo de nuevo. Debido al misticismo de
la época, los peligros más mortíferos a que se enfrenta un vampiro al
Tradiciones ancestrales contravenir la Mascarada no proceden del peligro de represalias por parte
La costumbre nunca es algo absoluto. Es un arma que blanden de de los mortales, sino del sentido de la "justicia" de los antiguos.
forma totalitaria los que ostentan el poder. La sociedad de los Vástagos se La Segunda Tradición: Dominio
fundó tomando como base las Seis Tradiciones, un código de "ley" social Tu dominio es tu responsabilidad. Todos los demás te deben respeto
defendido desde la Edad Oscura (e incluso antes, según algunos historia­ cuando estén dentro de él. Nadie puede llevarte la contraria en tu dominio.
dores de la Estirpe). Aunque los inmortales Vástagos son criaturas estáticas, Durante la Larga Noche, un vampiro podía matar de forma justa a otra
incapaces de envejecer, sus costumbres dependen en gran medida de las criatura simplemente porque ésta había entrado en su dominio. Como
situaciones. El príncipe interpreta estas costumbres de acuerdo con la ahora las grandes ciudades albergan veinte o más no-muertos, estas luchas
ituación, y, si es astuto, hace cumplir sin piedad sus interpretaciones. Las territoriales ya no resultan prácticas. En lugar de esto, ahora el príncipe es
palabras de cada norma varían poco con el paso de los años, pero cada superior entre iguales. En la edad victoriana, una ciudad o región bajo la
generación las explota de formas distintas e innovadoras. protección de un príncipe se convierte en su dominio inmediatamente
La primera Tradición: la Mascarada después de "ocupar el trono". Los vampiros antiguos no pueden tomar
No revelarás tu verdadera naturaleza a aquellos que sean ajenos a la posesión sin la protección de un príncipe de otros territorios más que los
Sangre. De hacerlo, se te negará la Sangre. que rodean sus refugios. De hecho, asignar un dominio es una de las formas
Aunque la mayoría de las personas normales no pueden demostrar más seguras que tiene un príncipe de reconocer a los que apoyan su
fácilmente la existencia de los vampiros, puede que aun así sospechen que mandato. En estas asignaciones, hace responsables a ciertos antiguos de un
existen estos monstruos. El miedo a menudo evita que expresen lo que territorio determinado. Asimismo, lo que da, también lo puede quitar.
sospechan. La sociedad puede rehuir a los que profesan abiertamente tales Los antiguos también pueden considerar "esferas de influencia"
creencias. Para los victorianos, la superstición es fuerza. Aunque la ciencia dentro de su dominio, especialmente si corresponden a un vecindario que
arrastra inexorablemente a las tinieblas a los horrores no vistos, hasta el circunda sus refugios. Por ejemplo, un antiguo de los Brujah puede obtener
urbanita más hastiado puede sentir su presencia todavía. Los caballeros el dominio sobre el transporte y la navegación de una franja de río, o el
bien educados pueden mofarse de los cuentos fantásticos en la seguridad de dominio de la medicina por parte de un Malkavian puede extenderse a un
~us salas de estar bien iluminadas, pero sin duda volverán hacia atrás la hospital o sanatorio. Los chiquillos no suelen ostentar estor privilegios, y
mirada mientras viajan en el carruaje de vuelta a casa. si ponen en tela de juicio este sistema, nunca los recibirán.
En esta atmósfera cargada con el escalofrío de la sospecha, un vampiro Algunos príncipes astutos han comenzado a reconocer ciertos territo­
solitario que se delate como monstruo podría revelar las vastas conspiracio­ rios como dominios de un clan en particular. "Los salones de esta ciudad son
nes de los no-muertos. Después de todo, las sociedades secretas sólo pueden dominio del Clan Toreador", puede opinar un Degenerado, "porque siempre
sobrevivir si siguen siendo secretas. En un momento en el que la guerra han sido nuestros". De un modo similar, cuando Robert Peel creó la fuerza
contra el Sabbat está en su punto álgido, esta Tradición demuestra la gran policial de Londres en 1829, los Ventrue de la ciudad se unieron para declarar
diferencia que existe entre ambas sociedades. Los Vástagos creen que a la policía parte de su dominio. Por lo tanto, cualquier ataque contra un
revelar la existencia de los vampiros al mundo mortal sería desastroso para oficial de policía constituye un ataque a los Ventrue de Londres, una
la propia civilización. Los Cainitas victorianos objetan que los vampiros tradición que ha continuado vigente durante décadas. Cada vampiro de un
deberían ocupar su puesto por derecho como amos de la noche y, de este clan comparte la obligación de proteger el dominio de éste; un Vástago que
modo, competir por la supremacía en los dominios de la Camarilla. Ya que rechace su llamada a las armas no debería esperar de su clan apoyo ni favores.
la creencia en lo sobrenatural, o al menos la sospecha de su existencia, es La Tercera Tradición: Progenie
tan evasiva, muchos chiquillos están dispuestos a soportar los caprichos Sólo engendrarás a otro con el permiso de tu mayor. Si creases a otro sin
tiránicos de príncipes despiadados si esto les mantiene a salvo y en secreto. el consentimiento de tu mayor, tanto tú como tu progenie deberéis morir.
Por estas razones, "destruir la Mascarada" es el delito más grave que Dentro de la Camarilla victoriana, un aspirante a sire no sólo
puede cometer un Vástago. No es de extrañar, por lo tanto, que sea una de necesita el permiso de su propio sire antes de crear un chiquillo, sino
las acusaciones más fáciles de utilizar con las que cuenta un príncipe para también el de su príncipe. Esto no sólo refleja la necesidad de preguntar
eliminar a sus enemigos. Hacer uso abiertamente de un poder sobrenatural si puede existir otro vampiro en la ciudad. La progenie debe ser digna de
es la transgresión más clara, aunque un príncipe puede afirmar que heredar el linaje del clan. Si el chiquillo no reúne esta condición de
mantener el contacto social con los mortales o con ciertos aspectos de la modo satisfactorio antes de que su sire lo "libere" (tal como define la
sociedad mortal puede poner en peligro la seguridad de su ciudad. Comu­ Cuarta Tradición), puede ser destruido. En muchos casos, príncipes y
nicarse con el Sabbat puede considerarse también una violación de la primogenituras ven en un chiquillo un recurso para alcanzar sus objeti­
Mascarada, pero sólo si los antiguos no son (de forma demostrable) vos antes incluso de que la criatura reciba el Abrazo.
culpables de esa actividad. También está de moda actualmente que un Como los príncipes justifican la ostentación de poder absoluto sobre
Vástago romántico tenga un amante mortal. El riesgo de ser descubiertos sus dominios, hacen cumplir su interpretación de esta norma con una
hace más dulces aún los placeres de la carne y la sangre. Los Toreador convención brutal: el azote. A los Vástagos existentes en las afueras de una
cuentan historias trágicas sobre amantes a los que se descubre y destruye. ciudad se les concede el derecho de peinar el campo de_ los alrededores en
Aquellos que revelan los poderes de la Sangre sellan así su propia busca de vampiros que se oculten del príncipe. Se espera que los Gangrel
condenación, ya que los suyos los persiguen y los destruyen. Los victorianos realicen esta labor siempre que cazan fuera de la ciudad. Es una costumbre
son inmisericordes cuando se trata de hacer cumplir la Primera Tradición. antigua, tan antigua como la Primera Ciudad, pero algunos jóvenes
1 o hay clemencia para los que borran todas las huellas de su delito, ya que Gangrel recalcitrantes creen que se trata de una convención nueva. Sin
ese mismo acto muestra la inmoralidad del villano que cometiese dicho duda, cuando sean mayores podrán mostrarse ofendidos por esta explota­
delito. Los mortales supersticiosos tal vez prefieran olvidar estos horrores, ción. Tal vez éstas y otras expectativas de la Camarilla puestas en los
pero los Vástagos no suelen hacerlo, especialmente si con estos castigos Gangrel puedan pasar de moda como resultado.
pueden destruir a un enemigo. Por lo tanto, los vampiros victorianos no Si se encuentra a un vampiro que no se haya presentado al príncipe
sólo deben ocultar las r�mas de la Mascarada a los mortales, _sino que y no pueda demostrar un linaje aceptado, se le deberá llevar ante el príncipe

EL IMFEKIO AL MOCHECEK
y la primogenitura para aceptar su juicio. Estas cuestiones suelen ser breves,
y tienen como resultado la destrucción del infractor "por parte de la
sociedad". A continuación se hace honor al cazador que encontró al
criminal y lo llevó ante la justicia. Esto es una posible analogía de cómo se
valora más a un perro de caza que a un mero perro doméstico. Esta
costumbre anima a todos los chiquillos a obedecer estrictamente las
Tradiciones, aunque sólo sea por el bien de su propia supervivencia.
La Cuarta Tradición: Responsabilidad
Aquellos que crees son tus propios chiquillos. Hasta que tu progenie
deba ser liberada, deberás dirigirlos en todas sus acciones. Tú deberás sufrir
por sus pecados.
Un sire es responsable de su chiquillo hasta que éste quede "liberado",
lo cual suele suceder cuando se le presenta ante el príncipe. Los vampiros
victorianos pueden hacer esperar a sus descendientes años antes de este
acontecimiento (un tiempo especialmente largo para algunos). Durante
este tiempo, el chiquillo debería correr riesgos y hacer sacrificios por su
clan cuando así se le exija. En caso de apartarse del buen camino, el
príncipe no tiene ninguna obligación de reconocer sus derechos, y otros
vampiros pueden matarlo o alimentarse de él como mejor les parezca. Por
supuesto, hacer esto provocará la ira del sire, por lo que es un privilegio del
que rara vez se suele hacer uso.
Cuando el chiquillo queda liberado, se le denomina formalmente
"neonato". Incluso entonces debe seguir cumpliendo con sus obligaciones.
En cierto sentido la obligación para con su sire queda complicada por la
obligación para con su clan. Las peticiones que puedan hacer los antiguos
pueden ser tan sencillas como patrullar una zona de dominio e investigar
posibles violaciones de las Tradiciones, entregar correspondencia perso­
nalmente o incluso representar a un antiguo en un acontecimiento social
que tenga lugar lejos de un dominio seguro. Puede que un antiguo cruel
ordene a su chiquillo realizar tareas que vayan más allá de los límites de las
Seis Tradiciones. Si el neonato "se aparta del camino", la justicia de la
Camarilla lo deshecha o lo destruye, como una herramienta prescindible.
Lo bien que responda un neonato a las exigencias de los antiguos
influye sobre su posición dentro del clan y de la ciudad. Las peticiones más
difíciles ponen a prueba la lealtad de un Vástago o crean un conflicto de
intereses. Si el sire de un Vástago posee una gran ambición, puede que su
príncipe tenga que sofocarla. Como resultado, puede que un neonato goce
del favor de su sire, pero sufra el odio de su príncipe. Puede que se exponga
a un gran riesgo por el antiguo de un clan, pero se gane la enemistad de otro.
Estos conflictos entre cuadrilla y clan y entre clan y príncipe definen el
carácter mismo de los vampiros victorianos.
La Quinta Tradición: Hospitalidad
Honra el dominio de los demás. Cuando llegues a una ciudad
desconocida, deberás presentarte ante aquel que la gobierne. Si no se te
acepta, no eres nada.
Un vampiro que viaje a una ciudad nueva debe presentarse al príncipe
(y, en algunas ciudades, también a un antiguo o una primogenitura de su
clan). Los victorianos a menudo cumplen este requisito con rígida y
calculada formalidad, acompañada de un recitado del linaje y la ascenden­
cia. Las ciudades más grandes pueden exigir que los visitantes se presenten
al príncipe la noche que lleguen (y posiblemente a varios antiguos en el
transcurso de una semana). Muchos Vástagos mantienen correspondencia
regular con los antiguos de las ciudades que pretenden visitar, con lo que
se preparan para esas eventualidades. Las cartas formales de presentación,
las tarjetas de visita enviadas por esbirros y las reuniones convenidas de la ' i
alta sociedad fomentan la movilidad social... y la supervivencia.
El viajero que no esté convenientemente preparado arriesga su
existencia misma. Si un rebelde huye de una ciudad y sobrevive, puede que
se le destruya en el siguiente dominio que visite porque no ha preparado
una presentación adecuada. Si el príncipe está sobrecargado de obligacio­
nes, puede que designe a un miembro de una primogenitura para recibir a
los visitantes en su lugar, lo que provocará una pérdida más grave aún de
posición si el visitante no es capaz de averiguar esto con suficiente tiempo.
Desincentivar a los neonatos para viajar libremente sirve para mantenerlos o Animales. Aunque todavía se respeta la Mascarada, las clases inferiores
en su sitio apropiado dentro de la jerarquía de una ciudad. todavía disfrutan estas ocasiones con la pasión de la caza del zorro inglesa.
La paranoia intensifica estas tensiones cuando los Vástagos de una En las pocas ocasiones en que se atrapa a la presa, se lleva al monstruo ante
ciudad temen al Sabbat. Se puede confundir a un recién llegado con un el príncipe para su juicio, tortura o ejecución inmediata, dependiendo del
enemigo, o, cuando menos, con un espía o simpatizante. Si no se cumple carácter de éste. A pesar de lo civilizada que finge ser la Camarilla
la tarea con suficiente rapidez, un príncipe puede hacer uso de la Segunda victoriana, cuando un príncipe se encuentra en el punto máximo de su
Tradición para acosar, cazar o castigar al transgresor. Un príncipe tiene el crueldad, la distinción entre la brutalidad de una caza de sangre en el
derecho (no, ¡el deber!) de enfrentarse a cualquiera que entre en su corazón de Londres y la práctica monstruosa de empalar cuerpos en lanzas
dominio sin invitación. Puede incluso que le niegue la hospitalidad, en un tirsa transilvano es meramente académica. La Bestia Interior adopta
especialmente si tiene algún prejuicio o guarda rencor hacia un clan en numerosos disfraces, pero el rostro de la brutalidad permanece inalterado.
particular o el chiquillo de un determinado sire. Los excesos y la brutalidad de la caza de sangre victoriana actualmen­
Los vampiros antiguos están por encima de estas cuestiones. A te son el último grito, aunque algunos se preguntan cuánto tiempo más
menudo se consideran inmunes a esta obligación por el hecho de no durará. De momento, los príncipes explotan su fuerza y citan precedentes
reconocer la autoridad del príncipe por encima de la suya. Los vampiros de la ley del talión como justificación razonada. Como cabría esperar, ese
independientes, como los Ravnos o Giovanni, pueden mofarse de la mismo exceso, combinado con la posición social baja de un chiquillo y las
autoridad de un príncipe, especialmente si sólo "están de paso" por su interpretaciones despiadadas de las Seis tradiciones, han animado a mu­
dominio. Los autarcas desafían abiertamente estas reglas, y no sólo recha­ chos a buscar alternativas al servicio en la Camarilla. Al enfrentarse a la
zan los privilegios de la hospitalidad, sino que incluso tientan a la suerte al injusticia, puede que los neonatos conspiren en secreto con vampiros más
arriesgarse a su propia destrucción. Los chiquillos desgraciados a los que se independientes... o caigan presa del proselitismo del Sabbat.
da el Abrazo y se abandona ignoran estas distinciones, hasta que el azote
8ociedad Cainita
da con ellos y les obliga a reconocerlas... o los destruye por completo. 1• 11
La Sexta Tradición: Eliminación
Se te prohíbe destruir a otro de tu especie. El derecho de eliminación El mundo gótico victoriano se define por agudos contrastes. Fuera
pertenece sólo a tus mayores. Sólo el más antiguo de entre vosotros podrá de las "tierras civilizadas" del Imperio, la Espada de Caín se ha alzado para
invocar la caza de sangre. caer sobre el corazón mismo de la Camarilla. El Sabbat victoriano no cree
En su sentido original, esta tradición otorgaba a un sire el derecho de que exista ninguna razón para ocultarse de la humanidad. En lugar de
destruir a su progenie, tal y como mantiene la costumbre de la Estirpe. Los esto, estos vampiros preferirían someter a la humanidad. Un Cainita no
victorianos han extendido el significado del término "antiguo" para incluir finge ser mortal. Se abandona libremente a su naturaleza monstruosa. Si
también a los príncipes. Por lo tanto, el príncipe puede designar la son ciertas las afirmaciones de la Camarilla, el sacrificio de inocentes, la
destrucción de cualquier otro Vástago dentro de su dominio si éste ha corrupción de lo virginal y la profanación de terreno sagrado son altos
,iolado alguna de las Seis Tradiciones. Si otro vampiro destruye a un rituales para el Sabbat.
ástago sin hacer uso del Derecho de Eliminación, este acto se considera Con su característica arrogancia, la Camarilla victoriana retrata los
equivalente al asesinato. Por supuesto, esto se aplica sólo a los Vástagos, y, terrenos ajenos a su influencia a grandes rasgos. Lo que los Vástagos no
más concretamente, a los reconocidos por el Derecho de Responsabilidad. comprenden, lo condenan. Sin embargo, los antiguos han vislumbrado
La posición social controla la balanza de la justicia. Cuanto más alta unos pocos fragmentos de verdad. El Sabbat victoriano se opone a la propia
es la posición social o la generación de un Vástago, o incluso su clan, más civilización. Tras haber conocido la libertad que la rígida sociedad del
rápidamente acudirán los sabuesos del príncipe en busca de su presa. Los Imperio no tolera ni comprende, los chiquillos del Sabbat aprecian en gr:m
Vástagos tradicionales han tomado esto como una licencia para destruir medida las incorrecciones que la Camarilla condena.
impunemente a autarcas y anarquistas. Un príncipe sensato no tolerará la Aunque los antiguos más sabios del Sabbat aconsejan discreción,
existencia de estos marginados, ya que de hacerlo envilecería su propio especialmente después del Pacto de Compra, que ha servido, al menos
Derecho de Eliminación. supuestamente, para el fin de cambiar la orientación de la secta, ésta se ha
visto invadida por una nueva generación de vampiros depravados que
La ley del talión y la caza veneran todo lo que es impío. Como esteras que rechazasen el convencio­
Ojo por ojo y diente por diente, dice el gran libro. Un príncipe es tan nalismo, los chiquillos del Sabbat juegan con fuego. Les entretienen los
fuerte como lo sea su sentido de la venganza justa. Por lo tanto, debe ritos salvajes, el opio y la absenta, la blasfemia baudeleriana y los intentos
asesinar a aquellos que se opongan a las Tradiciones. Todas los que oigan aparentes de fingir degeneración sexual. De sus viajes a oriente traen
esta llamada tienen la obligación de prestar ayuda a los cazadores en un delicias orientales, que van desde las complejidades del tatuaje asiático
ejercicio expedito y brutal conocido como caza de sangre. Los Vástagos hasta grotescas torturas desconocidas. Sin embargo, lo que empieza como
saben que sólo un príncipe puede invocar esta "ley del talión". Este honor declive del mundo civilizado se convierte con demasiada frecuencia en una
no se concede todavía a los antiguos, y ciertamente tampoco a los ancillae. espiral descendente hacia el abandono todo lo humano. La locura defini­
Los Vástagos de una ciudad, extendidos por ella como una red, tiva y la libertad definitiva están entrelazadas inexorablemente.
siguen el rastro a su presa. Como en la época victoriana la velocidad de Los Cainitas no Reciben el abrazo y la instrucción de los chiquillos,
las comunicaciones y los viajes es limitada, los cazadores deben ser desde luego, no con los extensos periodos de tutela en cuanto a etiqueta y
rápidos. Si se retrasan lo mínimo, es posible que se les escape la presa. buenos modales a que se someten los Vástagos. En lugar de esto, el fervor
_\lgunos príncipes han llegado a considerar este "deporte" como moda, se les inculca con los Ritos de Creación. Al chiquillo se le sacrifica, y a
y, por lo tanto, hacen uso de él con regularidad para mantener entrenados continuación se le hace pasar por umbrales nuevos de experiencia por
a us cazadores. Sin embargo, incluso en los dominios vigilados con más medio del placer y el dolor. Una vez que un mortal privado de sangre
crueldad, este acontecimiento a menudo es poco más que una forma consume la vitae! de un vampiro, los ritos le permiten atravesar la frontera
mortífera de expulsar de la ciudad a un Vástago descarriado de la ente el mundo de los vivos y una existencia monstruosa.
Camarilla, para que no vuelva nunca. En esta era bárbara, uno de los Ritos de Creación comunes consiste
A los asesinos eficientes se les alaba como sabuesos del príncipe. Para en enterrar vivo al novicio, con lo que se le obliga a luchar por su no-vida
muchos Brujah, Nosferatu y Gangrel de linaje dudoso, ésta es su oportuni­ abriéndose paso con las garras hasta la superficie. El chiquillo, debilitado
dad de que se les considere algo más que simple Chusma, Ratas de Cloaca y cansado, se ve asaltado y sometido a la fuerza, después de lo cual comienza

EL IMnKIO AL MOCH[C[K
el siguiente rito deshumanizador. Aunque éste es un método muy extendi­ Vaulderie
do para inculcar la lealtad al Sabbat, especialmente cuando una Cruzada
Mientras que los vampiros de la Camarilla hablan de guardar sus
se encuentra en su punto álgido y se necesitan tropas de asalto, no es en
almas contra la Bestia, los sacerdotes del Sabbat practican ritos de unidad
absoluto el único. La creación de un monstruo a menudo es una experien­
espiritual entre los Cainitas. Éstos, una vez creados, forman manadas, que
cia altamente personal, creada a la medida de la víctima. Una Toreador del
a menudo merodean como monstruos y hacen lo que se les antoja. Para
Sabbat puede enseñar a su amante nuevos roles de dominación y sumisión,
mostrar su alianza común, practican el rito de la Vaulderie, de compartir
y demostrar así conocimientos que una verdadera mujer victoriana nunca
las almas. El sacerdote de la manada presenta un cáliz en el que cada
se atrevería a profesar. Un Malkavian del Sabbat podría usar la clarividen­
vampiro contribuye con una parte de su sangre. A continuación se pasa
cia y la tortura para privar a la mente de un novicio de su frágil cordura, y
dicho cáliz de un miembro a otro de la manada, para que todos puedan
crear lentamente un monstruo bestial y demente. Los antitribu Tremere
alimentarse de él. Los resultados son parecidos a los del vínculo de sangre 1'
sucumben a rituales de dominio demoníaco, mientras que los antitribu
de la Camarilla, pero, en este caso, los miembros de la manada no quedan
Brujah dotan a sus chiquillos de una nueva fuerza obligándoles a sacrificar
sometidos unos a otros, sino aliados entre sí. Según se dice, tras alimentarse
a los mismos campesinos a los que defendían anteriormente. La creatividad
de este modo muchas veces, el vampiro sustituye lentamente su propia
corrupta destruye la identidad anterior del chiquillo, y lo libera de las
identidad, y su propia alma, por la esencia de la manada.
restricciones de la mera humanidad.
A medida que el nuevo vampiro recobra un pellizco de cordura, puede
que opte por aliarse con otros que hayan sufrido tanto como él. A continua­
Obispos y arzobispos
ción, se somete a la Vaulderie, una ceremonia en la que los Cainitas Los arzobispos son al Sabbat lo que los príncipes a la Camarilla. En la
comparten su sangre en un cáliz comunal.Tras deleitarse con la sangre de los mayor parte del viejo mundo, siguen la tradición medieval de gobernar
de su propia especie, conforman una manada dedicada a una cruzada contra vastas zonas de tierra indómita como sus dominios. En zonas menos seguras,
la propia humanidad. Los Cainitas odian tener que ocultarse de la humani­ una ciudad sin un arzobispo poderoso posee una sede de obispos enfrenta­
dad. No pueden comportarse abiertamente como vampiros, debido dos entre sí, normalmente de dos a cinco, dependiendo del tamaño de la
sencillamente al número de criaturas inferiores (incluidos los Vástagos). La ciudad. Las zonas muy inestables cuentan también con un consejo de
Vaulderie confirma que la primera lealtad de un Cainita es para con los suyos. Prisci, que con demasiada frecuencia usan su influencia dentro de la secta
Los Vástagos negarían rotundamente que exista ninguna libre elec­ para disputarse las riendas del poder. Si un obispo (o arzobispo) posee
ción al someterse a la Vaulderie, lo cual es una acusación irónica teniendo poder, es porque ha derrotado a todos sus rivales en desafíos formales.
en cuenta la explotación constante a que tantos neonatos de la Camarilla El viejo mundo se somete lentamente a las ambiciones de la Cama­
se ven sometidos por parte de sus sires. La práctica de la Vaulderie pone de rilla debido a una falta de liderazgo claro en la política. Sólo unas pocas
relieve claramente el desprecio del Sabbat para con la sumisión voluntaria ciudades europeas han quedado corrompidas por las cruzadas del Sabbat,
que practica la Camarilla, el suicidio de someterse a los Antediluvianos y pero unos pocos Cainitas reverenciados vigilan ciudades enteras en el viejo
la opresión que practican los antiguos Vástagos. Un chiquillo Vástago mundo y hacen de ellas parodias del antiguo Imperio de la Camarilla. En
puede verse obligado a formar un vínculo de sangre con un antiguo de el nuevo mundo, especialmente en Estados Unidos, los neonatos de la
confianza, pero una manada crea este mismo vínculo de lealtad de forma Camarilla han informado sobre manadas del Sabbat que capturan peque­
voluntaria entre todas las bestias que corren con ella. La liberación de la ñas ciudades muy apartadas de la civilización. Los Cainitas de Norteamérica
Vaulderie es tan profunda que el chiquillo puede olvidar todas las preocu­ han comenzado a adoptar creencias primitivas, y a adaptarse a las prácticas
paciones pasajeras que tuviese antes del ritual. Es una forma muy diferente de los salvajes. La supervivencia de la secta podría de estas innovaciones.
y casi espiritual de "renacimiento". El Sabbat ha comenzado a adoptar la parafernalia de una orden
religiosa, especialmente en las principales ciudades que ocupa en la
Qevolución eterna actualidad. Desde las remotas ciudades de Escandinavia y España hasta las
Cuando los Fundadores propusieron la sociedad de la Camarilla, los tirsas y knezates de Transilvania, la secta profana y corrompe lugares
sabbats vampíricos la denigraron. Era evidente que se trataba de un medio sagrados, y los usa como templos para sus ritos atroces. Cada arzobispo (o
para que los Antiguos mantuviesen esclavizados a sus descendientes. Los sede de obispos) dirige a varios sacerdotes del Sabbat que pastorean a
líderes del movimiento eran meras marionetas que hacían cumplir la manadas de ambiciosos Cainitas, y les inspiran la lealtad, el fervor y la
voluntad de sus amos en la sombra. Su sociedad, por lo tanto, se ha vuelto obediencia debidos. Los que no respetan esta obediencia vuelven a terri­
anquilosada y sumisa, y mantiene a los vampiros jóvenes sometidos como torio salvaje, y demuestran por qué la verdadera fuerza de la secta se
siervos de una aristocracia ilegítima y eterna. Las leyendas sugieren que encuentra oculta en zonas rústicas y bárbaras.
llegará una noche en la que los Antediluvianos despertarán para destruir
a las criaturas que ellos mismos crearon. Los Cainitas afirman que la Clanes Cainitas
Camarilla mantiene la docilidad de sus jóvenes para que cuando los Los Tzimisce son los amos por antigüedad de Europa Oriental, señores
Antediluvianos se despierten, los vetustos vampiros puedan destruir y no-muertos que someten a los campesinos que explotan. Aterrorizan a
devorar a los Vástagos con poca o ninguna resistencia por su parte. tirsas y knezates tradicionales mediante demostraciones nocturnas de
La Espada de Caín desea derrotar a estos antiguos. Cuando una poder sobrenatural, aprisionan territorios antiguos en sus poderosas zarpas
Cruzada del Sabbat pone en peligro un dominio de la Camarilla, los líderes y los guardan de la luz entrometida del mundo moderno. El tiempo no los
de la manada usan rituales de diablerie para atenazar a los antiguos ha alterado. Las tradiciones antiguas de la Edad Oscura todavía subsisten
Vástagos y robar el poder de su sangre. Cuando una manada destruye a su dentro de sus dominio , y poseen el poder necesario para destruir a codo
víctima, el banquete de almas roba el espíritu de su víctima. Cada vez que aquel que insista en lo contrario. Como monstruos amenazantes en torres
un vampiro joven diaboliza a un antiguo, rebaja su generación. De este escarpadas de castillos destartalados, son tan eficaces en su dominio que sus
modo, las manadas de Cainitas se acercan a Caín, y cobran fuerzas para la reputaciones incluso se comentan en voz baja en los territorios civilizados.
noche en que acaben con los propios Antediluvianos. Los vampiros del Estos demonios son la fuente de muchas de las ideas de los mortales
Sabbat se deleitan con estas ruines ambiciones. Por supuesto, si no civilizados sobre la naturaleza legendaria de los vampiros victorianos.
aprenden a comportarse de un modo más sutil, puede que se delaten como Los fanáticos religiosos del clan han tomado las creencias del Sabbat
peligros evidentes a los que se deba destruir. Si no obtienen cierto grado de y han insertado en ellas sus propias herejías. Los antiguos ingeniosos han
éxito inmediato, perecerán. perfeccionado antiguos rituales para transformar sus propios cuerpos en
variantes obscenas de la fisiología convencional, y han dado forma a su rehacerse el Imperio a imagen de Set. Los mortales a quienes explota el
carne para convertirse en criaturas blasfemas. Invalidan las teorías de clan han perdido cualquier signo de comedimiento victoriano, ya que a
Darwin al demostrar que incluso los brotes más horrorosos del proceso menudo son adictos en secreto a las sustancias, los servicios y las activida­
evolutivo pueden florecer. Del mismo modo, infestan territorios que la des degeneradas que les proporcionan los hijos de Set. Los cultos Setitas
Camarilla es incapaz de proteger, y los rehacen a su propia imagen poseen templos ocultos en la oscuridad, donde pueden pronunciarse los
envenenando la tierra misma con sus hechicerías casi míticas. nombres antiguos y conservarse las viejas costumbres. A medida que
En marcado contraste con la brutalidad de los Demonios, losLasombra aparecen los nidos de estas serpientes, intentan recuperar reliquias sagra­
son los maestros de la intriga en la sombra, incluyendo la política del das que han sido robadas, debilitar a las religiones que desafían a su dios,
Sabbat. Los líderes religiosos del clan recuerdan sus días en vida como reconquistar las colonias de Gran Bretaña en Egipto y volver a hacerse con
funcionarios de las cortes mortales o de la iglesia, antes de sucumbir a las el mundo para mayor gloria de Set.
tentaciones del poder y el mal. Los amos de la política dirigen a sus Los Ravnos son los herederos no-muertos de las tradiciones nómadas,
descendientes en Italia y España, y se aferran desesperadamente a reinos y vigilan a compañías de viajeros mortales que recorren Europa. Estos
que los Cainitas más jóvenes han rechazado. El clan degeneró en el mal vampiros se mueven entre las ciudades y el campo con igual libertad, y
cuando un antiguo dirigió a una manada de seguidores en el asesinato y la nunca se quedan suficiente tiempo como para sufrir del todo el desprecio
diablerie del su fundador, con lo que demostraron la virtud de destruir a los de los príncipes, las maquinaciones del Sabbat o las consecuencias de sus
superiores de uno. Manipulando incluso las tinieblas que los rodean acciones. Los Mentirosos se sienten furiosos al ver que el mundo no tiene
mediante el poder de la sangre, los Guardianes conspiran para utilizar la lugar para ellos, y se cobran venganza en los que ostentan el poder, y
misma traición contra sus amos Antiguos. reservan tanto a príncipes como a arzobispos el "Trato": planes destinados
Los clanes antitribu son distorsiones de los ideales de la Camarilla. de desatar el rencor y la tristeza a su paso.
Los antitribu Gangrel son salvajes de terror victoriano, más bestias que La; Giovanni están unidos por un acto de traición. Durante el
hombres, y la mayoría de las veces de aspecto terrorífico, como resultado renacimiento italiano, sus ancestros mortales se convirtieron en maestros
de su inclinación por los instintos animales. Los antitribu Malkavian de las artes nigrománticas. Sus atrevidas innovaciones atrajeron la aten­
afligen a sus víctimas con locura, y extienden la demencia como una ción del progenitor Antediluviano de un clan olvidado, un culto a la
peste por en poblaciones tanto naturales como sobrenaturales. Los muerte fascinado por los misterios crípticos de la tanatosis. Los Giovanni
antitribu Toreador son tan hermosos como crueles, igualmente insensi­ se unieron y conspiraron para diabolizar a los antiguos del clan, con lo que
bles o torturadores para con sus amantes mortales. Losantitribu Nosferatu se ganaron un puesto infamante entre los no-muertos. Después de esto, los
suelen despreciar estos intercambios sociales, ya que el deleite bestial, la Nigromantes dieron el Abrazo a generaciones de descendientes e incorpo­
explotación de los pobres y la observación de la fealdad de la época raron nuevas familias a su conspiración eterna. Con su ambición
resultan mucho más atractivos. característica, los Giovanni y sus familias aliadas han extendido su influen­
Antes de que las revoluciones convulsionen la secta, el Sabbat cia dondequiera que la vigilancia de la Camarilla se ha relajado. Con su
alberga aún verdaderos anacronismos medievales. Durante la era victoriana, dominio de las artes ocultas, los Giovanni convocan a los mismo espíritus
\a; antitribu Ventrue son un clan marginado, y aceptan a los antitribu de los muertos para alimentarse de sus enemigos. Al estar tan extendida la
Brujah guerreros como aristocracia de su secta, y luchan durante décadas obsesión con el espiritualismo en esta época, cada año que pasa, las sombras
por superar el estigma de su clan. Los antitribu T remere son reliquias de una y los espectros encuentran más fácil de evadir la frontera entre los mundos,
era difunta, que aun buscan los poderes que la no-muerte puede depararles lo que proporciona más poder a los Giovanni.
al manipular la magia. Aún así, el Sabbat victoriano es suficientemente Los Assamitas son un enigma para la Camarilla, ya que rara vez se los
fuerte como para soportar estos cambios, e incluye a muchos clanes en uno ha visto, salvo en leyendas... y en pesadillas. Como clan de vampiros de
a la vez que preserva la libertad... a cualquier precio. Oriente Medio, mantienen viva una cultura mucho más antigua que la
Camarilla o el Sabbat. Los Vástagos dan por hecho que saben todo sobre
Los independientes estos "asesinos morenos", y los denigran con epítetos racistas. Sin embargo,
estos chiquillos no saben de los secretos del clan: sus siglos de saber sobre
Tanto la Camarilla como el Sabbat se encuentran complicados en la magia de sangre árabe, su dominio de las disciplinas ocultas del sonido
rituales sangrientos y políticas traicioneras. Por lo tanto, no es de extrañar y el silencio y de las culturas de los no-muertos árabes, sociedades secretas
que algunos rechacen ambas uniones, y se mantengan fieles a sí mismos por sorprendentemente parecidas a las de los Vástagos. Como parte del
encima de todo lo demás. Llegada la época victoriana, han emergido varios Tratado de Tiro, los Sarracenos se sometieron a una maldición: los
clanes independientes políticamente significativos por derecho propio. hechiceros Tremere celebraron un ritual que les incapacitaría para prac­
Los Seguidores de Set se reúnen como nidos de víboras, y penetran ticar la diablerie. Los Vástagos ignorantes no sospechan que varios Ventrue
arrastrándose en lugares ocultos por todo el mundo. En las tierras civiliza­ antiguos, como parte del tratado, han formado una alianza secreta con los
das, han comenzado a aprovecharse del nacimiento de una nueva ciencia maestros del clan, cuyos firmantes prometen mantener sus cuchillos
arqueológica: la egiptología. Los mitos y leyendas egipcios ocupan un apuntando a las gargantas de sus enemigos comunes.
puesto preferente en las creencias de muchos estudiosos de lo oculto
victorianos.Tras las expediciones arqueológicas de Sir Petrie en la década
de 1880, y las excavaciones de Akhenaton, aumenta el interés por la
Cuadrillas y conspiraciones
egiptología. Los nombres de los dioses egipcios se hacen famosos en Como cabría esperar, los vampiros más antiguos recuerdan el tiempo
círculos académicos. Sin embargo, al mi mo tiempo, Egipto se ha conver­ en que no había Camarilla ni Sabbat. Se refieren a ese período como la
tido en terreno de confrontación entre Inglaterra y Francia. Dos imperios Larga Noche o la Guerra de los Príncipes, el período entre la caída del
se disputan el control de una nación que no comprenden. Al igual que los Imperio Romano y el Renacimiento. Algunos chiquillos sospechan que
estudiosos victorianos han encontrado nuevas revelaciones en la magia y pudo haber un tiempo en que sus antiguos llevasen a cabo intrigas sin los
el ocultismo estudiando el saber egipcio, las Serpientes poseen conoci­ límites de las sectas y la política modernas. Están muy en lo cierto. Como
mientos ocultos anteriores a la Camarilla, la Primera Ciudad e incluso la la edad conlleva sus privilegios, algunos antiguos aún siguen comunicán­
condenación de Caín. Según sus creencias heréticas, Set creó lo que ellos dose e incluso negociando con los representantes de otras sectas. Estas
consideran el clan más antiguo y original a su imagen. Los cultos de Setitas alianzas cada vez están menos de moda, hasta el punto de que se han
en la edad victoriana preparan al mundo para el momento en que pueda convertido en asociaciones ocultas que han sobrevivido al paso de los años.

EL IMrEKIO AL hNOCHmK
Una cuadrilla no puede sobrevivir a estos cambios, sino que se les
denomina de forma vergonzante como conspiraciones.
Los conspiradores victorianos han adoptado el dramatismo de la
época. Como sus actividades entrañan grandes riesgos, incluyendo el
posible ostracismo de la sociedad en sí, muchos actúan con la pasión de
sociedades secretas. Como la traición puede invitar a la condenación,
muchos practican rituales sangrientos que harían palidecer a los de la
masonería, o el Hellfire Club. Por separado, las acciones correspondientes
a una conspiración pueden depender de mensajes enviados por intermedia­
rios condicionados, correspondencia encriptada y cifrada y, en algunos
casos, transmisiones y convocatorias telepáticas. Cuando se reúnen, los
conspiradores refuerzan su alianza mediante actos rituales. Los Tremere (y
Setitas) suelen ser los mejores sumos sacerdotes de estas celebraciones. Los
participantes pueden simplemente alimentarse de la misma víctima esco­
gida, compartir sangre de animal de un cáliz consagrado, rezar a un dios de
otro modo olvidado, o someterse al mismo amo.

Le8iones de
caballeros extraordinarios
El cazador victoriano es un icono de la época. Con la perspicacia de
Sherlock Holmes, el coraje de Mina Murray y la determinación de Van
Helsing, los cazadores mortales luchan por recobrar las ciudades de la
humanidad. Ya vayan armados de escopetas, bastones de estoque o garro­
tes, cubiertos con gorras de cazador o capas de estilo lnverness, son modelos
singulares de valor. Muchos cazadores echan mano de la espada y la pistola
para vengar a los seres queridos que han sido víctimas de la depredación de
los vampiros. Los que se dedican por entero a estas hazañas tienen fama de
ser enemigos incansables. Por otra parte, tendrían que serlo para dedicarse
a ellos. Una vida de venganza tiene el riesgo de dañar la reputación de uno,
la seguridad económica y la posición social de uno.
Los cazadores más mortíferos son devotos estudiosos del ocultismo,
ya que buscan las verdades sobre el temido vampyr. Unos pocos incluso
poseen sus propias armas sobrenaturales, ya se trate de espiritistas,
psíquicos o guerreros de Dios (algunos ocultistas denominan a estos
poderes Númenes). Los cruzados especialmente religiosos consideran a
los vampiros instrumentos del Adversario, la encarnación misma del
mal. Para ellos, no sólo están en juego las vidas, sin,·· · 01 I", 1.,, .,\mas
de las víctimas de los vampiros.
Con la aparición de las nuevas ciencias y de"111•, , •l<l,. los
cazadores han adoptado métodos innovadores para perseguir d ,11, enemi­
gos no-muertos. Uno de los arquetipos más característicos de la época es el
del detective privado. Aunque pocos sabuesos son capaces de alcanzar la
fama de sus homónimos de ficción, corno Sherlock Holmes y Carnacki el
Cazafantasrnas, en la época victoriana abundan los crímenes exóticos.
Estos especialistas trabajan profesionalmente con la policía local y con
ciudadanos privados, y, en ocasiones, con los gobiernos de las naciones. Las
historias más ensoñadoras hablan de vengativas sociedades secretas, "clu­
bes de cazadores" fundados por los factótums de estas mismas agencias.
Aunque estos estudiosos de la criminología en ciernes y lo esotérico sin
duda comparten conocimientos, no se sabe cuántas de estas sociedades
existen, ni cuál es su verdadera envergadura.
A la inversa, los cazadores a menudo no tienen idea de la cantidad ni
el grado de organización de los vampiros. De hecho, las ideas fanáticas a
menudo llevan a interpretaciones erróneas sobre sus enemigos. En muchas
ocasiones, un cazador ha atravesado con una estaca el corazón de su presa
sin darse cuenta de que el vampiro volverá a resurgir una vez que se retire
ésta. Esto les ha llevado a creer que las fuerzas de la oscuridad pueden
reanimar a un vampiro caído, una idea afortunada para los que desean
ocultarse de los cazadores infatigables.
Gracias a los inventos trascendentales en materia de viajes y
comunicaciones, los cazadores son más fuertes a cada año que pasa.
Aunque la tecnología victoriana avanza sin detenerse, todavía tiene sus legio o sangre. Sin embargo, algunas sociedades secretas más sutiles
límites. Por ejemplo, si se quebranta la Mascarada, la noticia tardará en resisten a las intrigas de los vampiros. Se trata de encuentros de hechi­
extenderse. La comunicación mediante el telégrafo es limitada. Aunque ceros que practican su arte de diversas formas. Aunque visionarios como
los periodistas trabajan deprisa, un escándalo no quedará documentado Whyte, Regardie y Gardner definen la magia convencional, los practi­
hasta la siguiente edición del periódico local, si es que lo hay. Sólo unos cantes de artes más esotéricas van más allá de los límites de la realidad
pocos adinerados pueden acceder a los teléfonos, y la cruzada contra algo mediante el poder de su voluntad. Su maestría es tan grande como para
tan estrambótico como los v.ampiros puede tener como resultado un que las sociedades más grandes permanezcan ocultas a las conspiraciones
escándalo suficientemente importante como para perder tal privilegio. rivales de vampiros. Por cada Tremere deseoso de manipular una socie­
Esto sirve para que los Vástagos indiscretos ganen algo de tiempo, que los dad mágica para sus propios fines, hay con demasiada frecuencia un
príncipes esperan que usen con sabiduría. hechicero mortal con el poder necesario para resistírsele.
Si aparecen cazadores dispuestos a despachar a los merodeadores A medida que se aproxima el amanecer del siglo XX, unos pocos
nocturnos invasores, se moverán a la velocidad del caballo, carruaje o tren mortales imaginativos que desafían las fronteras de la ciencia descubren
más rápido de que dispongan. Estas limitaciones pueden estorbar también poderes emparentados con la magia. Tras la publicación del Frankenstein
a los cazados, ya que huir de la escena del crimen no es tan sencillo como de Mary Shelley, el científico loco se convierte en un arquetipo de la
desmontarse de un tren que arranca. Una vez que un cazador mortal ha ficción gótica. Los horrores que ella imaginó se hacen realidad por obra de
encontrado a su presa, la persigue con fervor implacable e infatigable. hechiceros que insuflan nueva vida a su visión. La electricidad, la química
Perseguir a un monstruo por el campo puede convertirse en una empresa y la física se convierten en sustitutos de la campana, el libro y la vela de las
épica, e incluso Drácula fue incapaz de zafarse de sus perseguidores en su brujas. Ya se afanen en privado en laboratorios ocultos o descubran nuevas
huida intercontinental desde Londres hasta Varna. fronteras en asociaciones de exploradores, estos científicos poseen una
influencia sobre la época tan sutil y evasiva como el éter lumínico.
Mitos y monstruos Una conspiración de científicos no actúa movida por la locura, sino por
una eficacia implacable. Explotando sociedades secretas que llevan cultivan­
de la era victoriana do varios siglos, se han infiltrado en las capas más altas de la sociedad
victoriana. Pocos sospechan de su posición en las logias masónicas, sus
La fe y la ciencia son fuerzas dignas de reconocimiento dentro del
funciones en las sociedades rosacruces, sus aspiraciones como candidatos a
Imperio, pero la magia permanece oculta por parte de las sociedades
Illuminati, o su servicio como consejeros de la propia Reina Victoria. Su
secretas. Las criaturas sobrenaturales aún deben ocultarse de la luz, pero en
labor es tan sutil que ni siquiera la consideran magia. Su objetivo es lograr un
las ciudades victorianas alumbradas por las llamas, la tolerancia hacia la
mundo dominado por los maestros de la ciencia, los retoños de una tecnocra­
invasión de lo sobrenatural es cada vez menor. Esta época posee más
cia victoriana. Su deseo es el de recrear el mundo a imagen del propio
cazadores que cualquier otra desde tiempos de la Inquisición, cuando los
hombre, y limpiarlo de la influencia de lo oculto. Ni los vampiros ni estos
luchadores sagrados utilizaban su cruzada contra la brujería para alimentar
su guerra contra la noche. Sin embargo, también alberga a más monstruos hechiceros postindustriales sospechan de la amplitud de la conspiración del
otro. Por otro lado, otros hechiceros que saben de sus planes ambiciosos han
de los que ésta puede aspirar a acometer y destruir.
comenzado ya a considerarlos "bucaneros", sobre todo por su retórica de unir
liombres lobo al mundo por medio de la razón, y de dominar la propia realidad.
Los que recorren los fríos páramos saben que los hombres lobo existen.
Si en una ciudad pueden reunirse veinte o treinta vampiros, no cabe duda de
fantasmas
que las manadas de licántropos se acumulan también en sus propias guaridas. Los médiums y el espiritismo atraen a los aventureros y dotan de poder
Los chiquillos ven en los detalles de estas sociedades animales una especie de a los muertos. Siguiendo los pasos de movimiento espiritista del siglo XIX,
misterio, ya que los hombres lobo suelen enfrentarse de forma bestial a los la creencia en el mundo espiritual hace que resulte más fácil para los
vampiros que irrumpen en sus territorios. En las pocas ocasiones en que los Muertos Sin Reposo llegar desde otros planos hasta la esfera de los vivos.
vampiros deben tratar con ellos, siempre hay derramamiento de sangre. Es Estas criaturas de gran pasión desafían a la propia muerte para comulgar
imposible razonar con ellos, no puedehaber súplicas de misericordia o perdón con criaturas de carne y hueso. Cuanto más se funde un Vástago o Cainita
por ofensas imaginarias. Incluso los Gangrel se desvían de su camino al con la sociedad mortal, más posibilidades tiene de encontrarse con los
encontrar el rastro de un Lupino, ya que cuando hay luna llena, los hombres fantasmas, sombras y espectros del lnframundo, el reflejo espiritual del
lobo no distinguen entre sectas o clanes. Cualquier criatura que invada sus mundo mortal. Los Nigromantes Giovanni aprenden a explotarlos; los
territorios cada vez más pequeños debe ser destruida. Malkavian pueden verlos y temerlos. Tras las sociedades ocultas de
Los licántropos más reservados moran en el corazón mismo de la vampiros, los imperios de los muertos, desde jerarquías de almas hasta
civilización. Un hombre lobo es mitad monstruo, pero también es mitad cultos heréticos, actúan con la mayor sutileza. El drama de los muertos
humano. Al vivir en medio de la humanidad, el "hombre lobo caballeres­ ofrece vastas epopeyas que pocos vampiros ven. Debido a los poderes que
co" intenta preservar sus cualidades más refinadas. Las criaturas bestiales ostentan los fantasmas, los que presencian a los Muertos Sin Reposo lo
pueden albergar resentimientos hacia esta complicidad, pero la criatura hacen bajo su propio riesgo. Otros los presencian como consecuencia de los
cosmopolita siente la obligación de vigilar el rebaño de la humanidad. Por actos de los propios no-muertos ...
supuesto, sus ansias monstruosas no pueden ignorarse. En lo más profundo
de su corazón, aspira a correr en libertad en la espesura primitiva, y cazar liadas
a sus presas tal y como lo ordena la naturaleza. Si no puede adoptar Las hadas victorianas parecen frívolamente inmunes a los pensa­
voluntariamente la forma de una bestia al menos una vez al mes, puede que mientos trágicos a los que se entregan los vampiros. Poseen preocupaciÓnes
finalmente se vuelva loco. Es una existencia ardua y dolorosa, como mucho mayores. La fe puede ser fuerte todavía en el mundo victoriano,
caminar sobre cristales rotos. pero la magia agoniza. Se rumorea que la mayoría de ellas huyeron del
mundo hace siglos, en busca de reinos místicos como la Arcadia, Avalan
liechiceros y Tir-na-Nog, antes de que estos lugares se volviesen demasiado inaccesi­
La Era Gótica Victoriana alberga cantidades ingentes de sociedades bles para el mundo moderno. Las pocas que quedan en la Tierra en la Era
secretas. Algunas son el producto de Vástagos que buscan poder, privi- Gótica Victoriana se ven atraídas hacia los lugares encantados de una

H IMrfKIO hl hNOCHmK
época antigua, lugares en los que antaño la magia era tan poderosa y plena ciudad sólo sufrió daños de segundo orden como resultado de los ataques
como la belleza y la imaginación. Sólo los más buscadores más dedicados prusianos, pero la revuelta de la comuna de París destruyó gran parte del
las encontrarán. Sin embargo, los vampiros que llegan a encontrarlas, a casco antiguo en un gran fuego. Más de 20.000 soldados perdieron la vida
menudo quedan trastornados hasta la locura por la experiencia. defendiendo la ciudad. La reconstrucción, tanto política como arquitectó­
nica, sigue en marcha hasta bien entrada la década de 1890. Los Vástagos
Viaje astral parisienses usan su gran influencia para reconstruir la ciudad de acuerdo
Muchos vampiros poderosos han aprendido poderes secretos tras con sus propios intereses.
acceder a otras esferas de existencia, más concretamente a una esfera Viena no sólo alberga a la capa social a la que pertenece la aristocracia
conocida como el Plano Astral. El concepto se conoce desde hace siglos, Ventrue, sino que además es el supuesto lugar de reposo de un Antediluviano:
pero, curiosamente, se cree que este término ha sido acuñado por estudio­ el propio Tremere. A lo largo de gran parte de la época, el príncipe vienés
sos humanos del ocultismo. Los teósofos y eruditos del Dorado Amanecer juega a un peligroso juego actuando como diplomático entre estas dos
afirman igualmente que un puñado de mortales iluminados ha "ascendido" poderosas alianzas. Los Tremere temen a esta ciudad, ya que una "llamada a
a las esferas astrales, con lo que se han convertido en más que humanos. Viena" significa que se puede convocar a uno a justificar sus acciones ante los
Algunos se han mezclado con la propia infinidad, mientras que otros siete antiguos del clan. En contraste, cualquier Malkavian fascinado ante la
permanecen en contacto con el mundo humano para guiar a otros hacia la posibilidad de recuperar la cordura puede aprender de la pequeña cuadrilla
ascensión. Aunque esta es una historia realmente ensoñadora, los seguido­ de Lunáticos que residen allí. Tienen cuidado de no interrumpir el proceso
res de ciertas Disciplinas vampíricas afirman haber encontrado otras del Doctor Freud, pero esperan con ansiedad sus más recientes revelaciones.
entidades en sus viajes astrales, algunas más poderosas que los vampiros. Venecia ha conservado un equilibrio de poder similar a lo largo de
todo el siglo XIX. La mayoría de los escasos antiguos de la ciudad son
La vuelta al mundo Ventrue y Toreador, dirigidos por un carismático "príncipe mercader",
pero la ciudad también alberga a los vampiros más poderosos del Clan
en ochenta noches Giovanni. Se rumorea que los antiguos y degenerados Nigromantes, libres
del problema angustioso de la respiración, han construido sus refugios bajo
Vástago o Cainita, cuando un vampiro habla de la cultura victoriana, las aguas tenebrosas de los edificios sumergidos de la ciudad. Apoyados por
a menudo se refiere a los acontecimientos y escándalos de Gran Bretaña. fuerzas invisibles, los seguidores del Clan Giovanni ignoran por completo
Londres es la joya de la corona del imperio victoriano. Todas las demás la autoridad del llamado "príncipe" de la ciudad. Este dominio se ve asolado
ciudades civilizadas se miden por el rasero de ella, al menos entre los también continuamente por le enfermedad y las plagas que afligen a los
Condenados. Por supuesto, también es un lugar mugriento y peligroso, morrales. Por lo tanto, sólo los pocos Nosferaru de la zona permanecen
." poblado por los únicos vampiros suficientemente astutos como para sobre­ intactos en medio de esta constante lucha por el poder.
vivir a las maquinaciones de Mithras, el príncipe Matusalén, la tiranía de
Valerius, su chambelán, y la furia de Lady Anne, su chiquilla y traidora. Gótico americano
Cualquier Vástago que busque una posición social debería viajar a Londres,
América, que antaño fuese el bastión de grandes ideales, ha perdido
pero, inevitablemente, llega el momento de huir de su política feroz y su
hace tiempo su inocencia. Hace escasamente dos décadas, una guerra
elevados e imposibles ideales.
"civil" se cobró las vidas de cientos de miles de soldados americanos. La
Cuando llegue ese momento, numerosas ciudades podrían resultar
reconstrucción del sur americano ha creado un panorama que los ricos del
oasis de sangre a los que poder huir y reparar la reputación de uno. Por cada
norte prefieren. La corrupción en los negocios abunda a lo largo de la costa
una de estas zonas hay un puñado de ciudades que sirven de ejemplo de su
este, e incluso es mayor en la política. Ésta es la época del Boss Tweed y
carácter. Las ciudades de la Camarilla que se describen a continuación Tammany Hall, cuando el dinero puede comprar y vender la influencia
muestran los contrastes entre las muchas tierras del Imperio. Estas selectas política a precio de coste. Por supuesto, si gran parte de esa influencia se
ciudades, que demuestran los extremos de la sociedad vampírica, son un encuentra en las garras de los vampiros, que así sea.
ejemplo de las iniquidades de la edad victoriana. Nueva York no sólo es una de las ciudades más prósperas de la costa
este, sino también una de las más avanzadas del mundo. Al ser también la
Ciudades europeas ciudad más poblada de América, los que se alimentan de la humanidad se
Londres es el modelo por el que se miden todos los demás dominios sienten atraídos hacia ella. Alberga una de las mayores sociedades de
de la Camarilla. El extenso mandato de un príncipe Matusalén llamado vampiros del mundo. Las tradiciones aletargadas del viejo mundo se han
Mithras no sólo ha reforzado la idea de la autoridad indiscutida de su visto reemplazadas por la industria y la ambición. La Gotham victoriana y
regente, sino que también ha servido como precedente para otros príncipes las villas de los alrededores son tan grandes como para albergar tanto a
en muchos lugares. Desgraciadamente, su desaparición en 1880 dejó un Vástagos como a Cainitas dentro de la misma ciudad. Bajo las calles,
vacío político. Su senescal conspiró para hacerse con el poder, pero sufrió mientras los trabajadores se afanan por expandir la infraestructura subte­
la traición de su propia chiquilla, Lady Anne, el actual príncipe de Londres. rránea de esta prospera metrópolis, sus amos invisibles les ayudan a
Muchos antiguos poderosos consideran presuntuosas sus acciones, por lo extender sus esfuerzos hacia su vasto reino Nosferatu, completamente
que debe hacer valer cruelmente su autoridad para mantener las aparien­ pervertido y horriblemente hermoso. Lo están expandiendo precipitada­
cias a la vez que aparta la atención de los visitantes de los numerosos y mente, sin pensar en las consecuencias.
sutiles intentos de debilitarla. De un modo muy parecido en toda la El oeste americano no es tan sutil en sus conflictos, ya que esta es la
Camarilla, los príncipes ostentan el poder de forma abierta e inmisericorde. era del salvaje oeste. Pocos vampiros de la Camarilla están dispuestos a
A medida que avanza la era victoriana, su poder va menguando. realizar la larga expedición para ver escasas poblaciones de mortales, y
París lleva siendo un refugio para los antiguos Toreador desde la quienes lo hacen arriesgan su existencia. Al oeste del Misisipí, el Sabbat
fundación misma de la Camarilla. Los Degenerados compiten ferozmente deambula prácticamente sin oposición alguna, y sus miembros merodean
por ser dignos de entrar en tan prestigioso dominio. Francois Villon lleva como bestias salvajes por una tierra indómita. En sus vagabundeos, los
siglos al mando, y se ha asegurado una posición que pocos se atreverían a Cainitas se alimentan libremente tanto de nativos americanos como de
cuestionar. Aunque la aristocracia de entre los Vástagos parisienses se ha europeos. Tras celebrar ceremonias espirituales que guardan cierta sinergia
mantenido firmemente arraigada, la propia París ha sufrido. Muchos con sus propias creencias, los vampiros del Sabbat han comenzado a
mortales recuerdan aún las penalidades de la guerra franco-prusiana. La incorporar las creencias chamánicas a sus propias prácticas religiosas.
San Francisco presenta los contrastes de la costa oeste, ya que es un esconden dentro de sus tierras. Éstos, desconocedores de los peligros que
refugio aislado para los pocos vampiros de la Camarilla que son suficien­ entrafia manipular las líneas de dragón, enfrentarse con los cambiaformas
temente valientes como para explorar el oeste. En 1846, la ciudad de Yerba hengeyokai e interferir con los silenciosos hechiceros asiáticos, están
Buena cayó en manos de la Marina de Estados Unidos como parte de la aprendiendo con rapidez que están poco preparados para enfrentarse a los
guerra mejicano-americana. Al afio siguiente, su nombre cambió al de San peligros de los "dragones del este" o a los entes sobrenaturales que
Francisco. La fiebre del oro de 1849 trajo hordas salvajes y anárquicas de golpean de modos que los occidentales son incapaces de predecir, evitar
humanos, y, como cabría esperar, Vástagos y Cainitas deseosos de explo­ o ni siquiera comprender.
rarlas. Un despiadado príncipe de la Camarilla, ayudado por Gangrel Los esfuerzos de los Vástagos se ven frustrados también por los
poderosos, llevó el orden de las Tradiciones victorianas a este dominio. Sin movimientos históricos. En China, los soldados de la rebelión bóxer
embargo, la extensión de su poder era limitada, ya que los vastos territorios planean expulsar al imperio británico de sus hogares. Los príncipes para­
que rodeaban a San Francisco quedaron en poder del Sabbat, autarcas noicos están convencidos de que deben obtener algún tipo de apoyo por
poderosos y anarquistas autoproclamados. En 1869 se completó una línea parte de los vengativos Catayanos, pero no hay prueba de ello. A pesar de
e ferrocarril desde el este, y ha permitido a más Vástagos realizar el los intentos revolucionarios de resistencia, los británicos han instalado allí
extenso viaje a esta isla de civismo. Sin duda, continuará haciéndolo, y una serie de colonias de crecimiento rápido y gran rendimiento. Por
contribuyendo a la posición de la ciudad como metrópolis de primer orden ejemplo, la ciudad de Singapur posee una población de apenas unos cientos
h ta la floreciente década de 1890. de personas cuando los exploradores británicos la "descubren" en 1819.
Para 1880, alberga a más de 200.000 mortales.
[I mislerioso Orienle Japón se ha mantenido distante del resto del mundo durante siglos,
En palabras de Rudyard Kipling, "Oriente es oriente y occidente es pero la década de 1880 marca el comienzo de la Restauración Meiji, un
occidente". Los Vástagos ignoran felizmente gran parte de lo que sucede intento de modernizar la nación aprendiendo e incorporando las tradicio­
en las cortes de sus homónimos orientales, llamados Catayanos en la nes occidentales. Unas pocas ciudades japonesas tienen ahora príncipes de
lengua occidental. Sin embargo, eso no significa que los vampiros la Camarilla, pero los pocos visitantes que reciben se preguntan cuánto
occidentales nunca se encuentren con los orientales. Tras hacerse el poder ostentan realmente. Todos parecen tolerar el paso de vampiros
imperio británico con varias ciudades chinas, los vampiros de la Cama­ asiáticos por sus dominios, e incluso aceptan dejarlos ir y venir sin
rilla han interpretado su conquista como una sefial de que deberían presentaciones formales. Pero, si no hacen cumplir la Segunda Tradición,
hacerse con sus dominios correspondientes. Los "vampiros" asiáticos, si ¡son realmente príncipes? Muchos vampiros europeos sospechan que debe
- posible describir así a estas misteriosas criaturas, no desean librar otra hacer algún tipo de conspiración entre los Príncipes Dragón, el
·guerra en la sombra" para proteger sus territorios. autoproclamado Clan Bushi y los vampiros "Kuei-jin", una especie de
De hecho, los vampiros orientales se contentan en gran medida con autarcas que viven en las proximidades. La verdad es más cruel de lo que
dejar que los Vástagos se topen con los misterios sobrenaturales que se muchos europeos se atreven a imaginar.

[L IMfERIO AL MOCH[CEK
Qecursos de 8énero
Aunque ningún jugador o Narrador de Vampiro: Edad Victoriana debería tener problemas para recitar de carrerilla un buen
número de ejemplos del género, no cumpliríamos con nuestra labor si no os diésemos un punto de partida.
"El vampiro", de John Polidori es probablemente la obra seminal de esta ambientación. Antes de esta historia, los vampiros eran
monstruos chupasangres, pero con el cuento de Polidori nació la figura del vampiro como criatura romántica.
Drácula, de Bram Stoker.
El castillo de Otranto, de Horace Walpole.
Los misterios de Udolfo y El italiano, de Anne Radcliffe.
El monje, de Gregory Lewis.
Melmoth el errabundo, de Charles Maturin.
Los episodios de Vathek, de William Beckford
Carmilla, de Sheridan LeFanu
The Vampire of Kaldenstein, de Frederick Cowles
El retrato de Darían Gray y El abanico de Lady Windermere, de Osear Wilde
From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell, donde aparecen Jack el Destripador, conspiraciones secretas y francmasones, y en
cuya adaptación al cine Heather Graham interpreta a la prostituta más limpia y poseedora de la dentadura más perfecta que Londres
ha visto jamás. Añádele un vampiro y tienes una novela gráfica como suplemento de Vampiro.
Corpore insepulto. De Charles Palliser es estupendo, por su incorporación sutil de lo sobrenatural y la trama compleja de asesinato
dentro de un asesinato dentro de otro asesinato ambientada en el contexto de una investigación académica. La sutil presencia
sobrenatural (lee el libro, tiene un ritmo muy rápido) ofrece muchas sugerencias de cómo deberían conducirse los vampiros victorianos
("¿Vampiros? ¡Qué idea tan pintoresca!"), mientras que la trama es suficientemente opaca como para dar a cualquier antiguo ideas sobre
cómo ocultar sus planes.
Grandes esperanzas, de Charles Dickens
Jane Eyre, de Charlotte Bronce
Silas Mamer, de George Eliot
La edad de la inocencia, de Edith Wharton, está ambientado en América, pero es una estupenda representación de la
interpretación de las costumbres del nuevo mundo durante la época victoriana.
El alienista, de Caleb Carr también está ambientado en América, pero es una excelente obra en cuanto a trasfondo y atmósfera.
El arca de agua, de E.L. Doctorow es otra obra más ambientada en América, y también merece la pena.

Las colonias indias por ejemplo, sabe bien cuántos Setitas y Assamitas estarían dispuestos a
destruirle inmediatamente y arrebatarle su dominio. Su primogenitura
La India, una de las colonias británicas más prósperas y tradicionales,
obtuvo la supremacía de la ciudad tras el bombardeo por parte de los
se ha convertido en otra joya de la corona de la Camarilla, si bien más
británicos en 1882, en respuesta al asesinato en masa de los residentes
pequeña. Príncipes y antiguos vigilan los mayores asentamientos de euro­
europeos del lugar. Para 1890, todo Egipto está bajo gobierno británico,
peos, y se enorgullecen y se atribuyen el mérito de la expansión del Imperio.
hecho que la Camarilla explota hasta las últimas consecuencias. Sin
Sus detalladas misivas enviadas a Gran Bretaña describen sus intentos de
embargo, en las sombras, los vampiros autarcas convierten y destruyen
explorar más allá el subcontinente indio. Los orgullosos Vástagos ingleses
silenciosamente a los Vástagos que ocupan sus dominios. Los chiquillos
engendran descendientes para prestarles ayuda en estos intentos... y la
que de día sueñan con destruir a sus enemigos de la secta no necesitan
mayoría de sus chiquillos mueren.
buscar más. La campaña contra Setitas y Assamitas es clandestina, aunque
Aunque pocos lo admitirían, poderosas fuerzas sobrenaturales se han
la venganza del enemigo sea sutil.
cobrado en numerosas ocasiones las no-vidas de vampiros curiosos que
traficaban con fuerzas que no comprendían. Persisten los rumores sobre
cambiaformas inusitados, un verdadero reino de fantasmas indios, hechi­ Innovaciones victorianas
ceros-fanáticos que alcanzan extrañas fronteras de muerte y placer y, sobre Iluminación a gas: La luz de gas es obra de William Murdock, un
todo, peligrosos linajes de vampiros indios desconocidos hasta el momen­ ingeniero escocés. Esta innovación consistía en un método práctico de
to. A no ser que la Camarilla sea capaz de derrotar a estas fuerzas crípticas, destilación de gas a partir de carbón. En principio, una de las aplicaciones
sus ambiciones en la India están abocadas al fracaso. Por supuesto, los más útiles de este descubrimiento fue en el teatro. La iluminación a gas se
partidarios acérrimos de la Camarilla nunca se atreverían a admitir su aplicó con éxito por primera vez a los escenarios en 1803, en el Lyceum
fracaso, sino que preferirían redoblar sus esfuerzos. Theater de Londres. En 1816, la Chesmut Street Opera House de Filadelfia
incorporó un sistema de iluminación de gas más complejo. Éste producía
El continente oscuro su propio gas por medio de un generador situado dentro del edificio. Para
Los poderes europeos ocupan rápidamente el territorio de África. la década de 1850, varias ciudades, incluida Londres, por supuesto, comen­
Para 1884, impondrán sus designios en casi todos los territorios del zaron a incorporar fábricas e instalaciones de gas.
mapa. En 40 años, muy pocos lugares, tales como Liberia, Etiopía y unas Sus aplicaciones en el teatro motivaron muchas de sus primeras
pocas porciones del Sudán, se han librado de los auspicios de la innovaciones, y demostraron varias ventajas evidentes sobre otros tipos de
"protección colonial". iluminación. Para empezar, la llama que se producía no sólo era más intensa
En África del norte, Egipto es una de las zonas de influencia de la que la de las lámparas de aceite o las velas, sino también más fácil de
Camarilla más abiertamente disputadas. El Príncipe Ventrue de Alejandría, controlar. Variando las válvulas de control desde un punto central, un
=moyisca podía incrementar o disminuir gradualmente o incluso modificarla a
· tas velocidades. Los sistemas más elaborados utilizaban una "tabla de gas" para ilustrar
mecanismos de control (que servía como predecesor del tablero de mando moderno).
Por supuesto, el sistema tenía también sus inconvenientes. El calor que producía era un
lema, y los vapores que creaba a menudo eran inofensivos. Ambos problemas no eran
en comparación con el peligro de incendio evidente que suponía, complicación que
=oriza comprensiblemente a los Vástagos.
¿Qué nos ha enviado Dios?: Según la historia, estas palabras son el primer mensaje
,iado por telégrafo. A lo largo de los siguientes 20 años, el código Morse se convierte en
• !'Ull franca tecnológica de las comunicaciones internacionales. Por menos de dos libras,
habitante de Londres puede enviar unas cuantas palabras cuidadosamente escogidas a
el mundo. Para 1890,el tiempo necesario para enviar un mensaje por telégrafo desde
Londres hasta Sidney, Australia, se reduce a tres horas escasas. Para 1989, cuando la Reina
:iaoria envía un mensaje a todas sus colonias con motivo de su Diamond Jubilee (su
oésimo aniversario), transmite diez palabras mediante el telégrafo, que en tres horas
a las colonias desde Jamaica hasta Ciudad del Cabo, desde Hong Kong hasta Montreal,
gmbolizan el triunfo del telégrafo sobre las fronteras geográficas.
Reforma social: Muchas de las obras de Karl Marx se imprimieron y tradujeron después
su muerte en 1883. El volumen dos de Das Kapit.al se imprimió en 1885. Al mismo tiempo,
iedad Fabiana exigía la reforma social y el fin de la monarquía. En un estallido rebelde
;;;:ocho más brutal, los Dinamiteros se convierten en el terror de Londres, al abandonar sus
oombas de nitroglicerina en ferrocarriles y otros lugares públicos. En 1884, el mismo año en que
_ funda la Sociedad Fabiana, los Dinamiteros atacan a la propia Scotland Yard. A medida que
sociedad vampírica se hace eco de las innovaciones mortales, algunas de estas reformas
50Cia.les llegan incluso a las costumbres de los no-muertos. El Sabbat, por ejemplo, alberga a su
ia sociedad de Fabianos, decidida a derrocar a la maligna plutocracia de la Camarilla.
Tránsito para las masas: En 1884 se abre el primer conducto del metro londinense,
en 1 90, comienza a funcionar la primera línea. A medida que avanza la época, también lo
el tránsito del metro. En la Gotham victoriana, por ejemplo, se puede recorrer la isla de
lanhattan en menos de un cuarto de hora. Esto permite a los hombres de negocios llegar
- ·damente a casa desde su lugar de trabajo, aunque también proporciona a la criminalidad
� con igual velocidad al mismo vecindario. Asimismo, cualquiera que frecuente estas
;;;;iadrigueras subterráneas a horas intempestivas puede enfrentarse con criaturas que las usan
3111 fines muy distintos: para cazar presas humanas sin ser vistos.

Transporte civilizado
Aunque existen vehículos a motor en la década de 1880, son poco más que diversiones
raecánicas para los ricos. Para los victorianos, el método de transporte principal es el caballo,
va sea como cabalgadura o como bestia de tiro para carromatos, carruajes o vehículos similares.
Los urbanitas pueden estar familiarizados con el ostentoso "growler", un carruaje de
aratro ruedas de tamaño suficiente como para aislar a sus pasajeros del mundo exterior.
.-\lgunos son suficientemente grandes como para poder convertirse para uso de un vampiro,
eras añadir cortinas oscuras, poner cerrojos en las puertas y, tal vez un compartimento trasero
para uno o dos cadáveres. Este tipo de coche, conocido como "Clarence", puede albergar a
aratro pasajeros, mientras que un quinto puede solicitar viajar en el pescante con el
conductor. Los tipos de reputación dudosa pueden intentar agarrarse al eje posterior, con lo
que quedan ocultos al conductor.
El coche de punto, a veces denominado "góndola de Londres" es un carruaje más
pequeño, de dos ruedas. Aunque está pensado normalmente para uso de dos pasajeros, pueden
apretujarse tres sin demasiada incomodidad. El conductor monta en un asiento elevado en
la parte trasera, y equilibra a los pasajeros entre él y su caballo. No es suficientemente seguro
para un vampiro que viaje de día, ya que posee medias puertas en cada lado, y en el suelo
apenas hay sitio para equipaje.
En los distritos más ricos de Londres, sólo hay que ponerse al borde de la acera y hacer
una seña para atraer a un conductor que pase por allí. Éstos, conocidos como "jarveys", suelen
cobrar un simple chelín para llevar a un pasajero o dos a menos de tres kilómetros, y seis
peniques adicionales por cada kilómetro y medio de más. Por un precio asequible, el
conductor esperará a sus pasajeros. Esto suele costar unos seis peniques por cuarto de hora.
Para excursiones nocturnas, los ricos pueden desplazarse con estilo en un "victoria", un
vehículo abierto con techo abatible (para las inclemencias del tiempo). Hasta cinco
pasajeros pueden atravesar las calles de Londres en este elegante carruaje por cerca de una
libra al día. Por un precio ligeramente mayor (o una eficaz utilización de los Dones de Caín),
el jarvey hará oídos sordos a las conversaciones de la cuadrilla ocupante.

H IMfEKIO AL MOCH[C[K
Los Brujah todavía no han entrado en decadencia, aunque, si darwinismo, miembros de las filas del Canciller de Hierro, los
las palabras de sus antiguos más fatigados son ciertas, se encuen­ Fabianos de Londres (y agitadores de la misma causa dentro del
tran en el borde del abismo. Como clan, parecen sufrir de Sabbat) e incluso entre los francmasones.
demencia precoz, por decirlo en la jerga del Doctor Freud, ya En el pasado, los Brujah ostentaban un legado de
que algunos de ellos se aferran a un noble legado de origen sabiduría que templaba su pasión, y se entregaban a causas
clásico, mientras que otros se han dejado degradar con el que reflejaban los fuegos que ardían eternamente en sus
tiempo y convertirse en un sombrío reflejo de los mayores corazones muertos. Sin embargo, en la actualidad, los Brujah
fracasos de la era victoriana. adolecen de un mal espiritual que podría resultar su perdición si
Si se sigue la historia de los Brujah, teniendo en cuenta su no lo sanan rápidamente. Es casi como si el mundo hubiese
fiabilidad, se puede encontrar un amplio espectro de cambiado demasiado para los Brujah, y tal vez los haya
Vástagos. Desde los reyes filósofos de la antigüedad dejado detrás. En estas noches, los antiguos están
hasta los alborotadores y los gamberros aplastadores fatigados por el peso de siglos de lucha por causas
de cráneos del East End londinense, los Brujah que avanzan con dolorosa lentitud, sólo para
parecen unidos sólo por su disparidad. verse eclipsados en unas pocas décadas por los
Sin embargo, éste no es el caso, ya que los cambios provocados por los retoños de la era
Brujah están tal vez más cerca del mundo victoriana. Los jóvenes Brujah, que care­
mortal que el resto de la raza de Caín en lo cen de la experiencia de siglos para
que respecta a sus emociones. En muchos de equilibrar sus ambiciones, esperan que
los no-muertos parpadea y se desvanece la las costumbres de estos tiempos
llama de la vida, como una luz de gas que se tumultuosos posean el mismo peso ante
queda sin combustible. Sin embargo, en los los ojos de otros Vástagos. Es decir, están
corazones inmortales de los Brujah todavía brilla tan acostumbrados a los cambios rápidos y
la pasión, lo que da pie a su reputación como clan radicales de la época que no comprenden
"enérgico", por decirlo diplomáticamente, o como que su inclinación hacia las novedades signi­
dementes temerarios, parafraseando a los miembros ficativas los aparta no sólo de sus propios
de la sociedad vampírica que los deploran. mayores (cuyas ideas de "progresista" podrían
incluir todavía conceptos despóticos), sino tam­
Qesumen bién de los miembros más conservadores de otros
Los Brujah se han extendido a lo largo y ancho del clanes. Los Brujah han pasado rápidamente de
imperio de la Reina Victoria, y sea cual sea su origen étnico representantes idealistas del nuevo orden Vás­
o cultural, son uno de los clanes más dados a "hacerse nativos" tago a neonatos marginales y antiguos abusivos.
de cualquier lugar concreto. Del mismo modo, los Brujah
victorianos se extienden a lo largo de todo el espectro social, Dominio
pero tienden a congregarse en los extremos de éste. Dentro El dominio es una idea curiosa en lo que
de la elite, los Brujah más maduros e intelectuales frecuen­ respecta a los Brujah. Por otra parte, el clan en
tan los salones y Elíseos de la Estirpe. Al mismo tiempo, las conjunto es muy territorial, y sus miembros
calles se encuentran verdaderamente abarrotadas de Chus­ ostentan el poder sobre ciertos territorios y los
ma, desde Ladronzuelos y matones hasta proxenetas, protegen celosamente ante la sola idea de la
contrabandistas y hombres de reputación dudosa. falta de respeto de otros hacia su poder. Por
De hecho, el Clan Brujah tiende a encarnar los otra parte, los Brujah a menudo son tan desor­
conceptos dickensiano y victoriano de lo más alto y lo más ganizados que les resulta imposible mantener
bajo al mismo tiempo. Como los Brujah tienden a congre­ controlados sus dominios. Por esta razón hay
garse en los dos extremos de la escala, sus actividades se tan pocos príncipes Brujah, y los que existen
entremezclan con facilidad con las de los pudientes y los no rara vez muestran la misma dedicación fervo-
pudientes de la sociedad mortal. Como sus pasiones osci­ rosa a la causa que presentan sus
lan enormemente, encuentran en la era victoriana un compañeros de clan "menos com­
cuerno de la abundancia de intereses civiles. Los Brujah petentes".
se cuentan entre los fenianos colocadores de bom­ Geográficamente,
bas, seguidores de las teorías de Marx, defensores del los Brujah tienden a for-
mar bolsas de poder numérico, pero esto se debe tanto a su hábito de dar Los individuos inteligentes son conscientes de que las proles no son
el Abrazo a proles mayores como a que cualquier región en especial sea el único tipo de presencia de los Brujah en la era Victoriana. En muchos
más apropiada para sus gustos que otras. Las regiones de poder Brujah lugares, especialmente entre los antiguos, un solo Brujah basta y sobra, idea
incluyen Italia, partes de Gran Bretaña (como Londres y Gales), e que comparten muchos de éstos Brujah solitarios. Esta Chusma tiende más
incluso parte de las tierras bárbaras de Europa Oriental (especialmente a lo erudito que a lo iconoclasta, y aprovecha al máximo la maldición de
en el sur, donde se supone que se asentaron tras verse arrastrados fuera de su no-vida para estudiar algún asunto de importancia personal o a perseguir
Roma por parte de los Ventrue en noches remotas). Dentro del Sabbat, una causa con la gallardía estoica de los mártires. Estos Vástagos suelen ser
la presencia de los antitribu Brujah es notable en España, y superada sólo seres huraños, solitarios, poco acostumbrados a recibir compañía, pero
por el dominio de los Lasombra, y en enclaves de la Mano Negra entusiasmados en secreto con el contacto con cualquiera que comparta sus
esparcidos también por Italia. intereses o pueda debatir otros temas interesantes. De hecho, estos Brujah
Un fenómeno extendido en la época victoriana es una especie de son en cierto modo similares a los vetustos e introvertidos Tzimisce, y se
roma de posesión "comunal" sobre el dominio. En ciudades donde se convierten en "señores de la montaña" en Europa Oriental o en ermitaños
asientan proles de Brujah, o en zonas menos urbanas en las que estos se enclaustrados en escenarios más civilizados.
reúnen o engendran progenie, el concepto de dominio se aplica ocasio­
nalmente a territorios propiedad de facciones o familias de Canalla, y no Intereses
de un Vástago en particular. Estos dominios pueden resultar realmente El grueso del Clan Brujah es tan tumultuoso en la época victoriana
terroríficos para curiosos a los que se descubra en ellos, ya que los como lo ha sido siempre a lo largo de la historia, ya que parece eternamente
Vástagos que ostentan su enzarzado en alguna cuestión
posesión persiguen a los iconoclasta u otra. Por lo tan­
intrusos por sus territorios to, es típico que gran parte
al igual que lobos que ahu­ del clan ignore que ese asun­
yentan a sus presas en un to es tema de debate, al
bosque a la luz de la luna. tiempo que otros miembros
Esto se aplica especialmen­ discutan acaloradamente
te a los humanos, que hasta el último detalle del
pueden verse acosados por mismo. Aunque este com­
una cuadrilla de monstruos portamiento podría parecer
sedientos de sangre entre una comedia de errores para
las chimeneas y las casas un observador exterior, los
de mala nota de vecinda­ Vástagos sabios son cons­
rios que desconocen. cientes de que no es así. De
Nadie puede decir si hecho, arrojar luz sobre el
estos dominios comparti­ asunto es una forma de
dos han surgido como ganarse la enemistad de un
resultado de algún estimulo Brujah, ya que ¡quiénes son
moderno (algunos estudio­ los demás para meter las na­
sos han advertido un rices en las graves cuestiones
aumento en esta costum­ de los más apasionados de
bre desde la publicación del entre los Condenados? Po­
Manifiesto Comunista) o cos adversarios son tan
como reacción a la tenaces y mortíferos como
sobrepobla-ción sin prece­ un Brujah que se sienta des­
dente de las ciudades. airado.
Los propios Bru-jah no El tema de debate ac-
p,11c·cc·11 ,k, l.1r.1r,,· .tl•1,·r tual para la Canalla es la
tamente, y los que buscan una razón empírica pueden terminar participación del clan en la secta conocida como la Camarilla. Hace siglos,
pisando terrenos hostiles. cuando la sociedad de los Vástagos había de valerse de sus garras para evitar
Los Brujah de clases superiores a menudo ven con malos ojos a estas a la Inquisición y las hogueras, la Caramilla cumplía su función de
"manadas deplorables", aunque muchos se abandonan a esa misma protección mutua. Sin embargo, en la actualidad, el gran consejo se ha
costumbre también, si bien de un modo más refinado. Estas proles no son derrumbado por su propio peso. Los antiguos de otros clanes fomentan la
los hambrientos perros mestizos que se encuentran en las calles mancha­ desconfianza hacia los progresistas Brujah, y los Vástagos de todos los
das de hollín, sino más bien pandas, sociedades secretas o incluso familias clanes han dejado de lado el gran propósito de la Camarilla, y ahora lo usan
aristocráticas. En estos casos, las proles de Brujah se forman en casas como cortina de humo para quitar de en medio a otros que se oponen entre
parroquiales ancestrales o se quedan como invitados durante una larga ellos y sus planes insignificantes.
temporada (normalmente mediante palabras seductoras o a la fuerza) en Las facciones moderadas obtienen el apoyo constante de la Camari­
los terrenos de algún apoderado. lla, pero bajo una postura formalmente opuesta. Esos Brujah piensan que
Los demás no-muertos ven en el mejor de los casos estas cohabitacio­ la Camarilla todavía tiene potencial, pero que necesita controlar los
nes de Vástagos con curiosidad, y en el peor como indecorosas. Una vez excesos de sus miembros más abusivos. Existe un elemento radical que
más, se dan acalorados debates sobre el tema. Algunos sugieren que, propone la escisión, el abandono de la anquilosada Torre de Marfil y la
aunque la ética victoriana imperante estima en lo más alto la intimidad, los participación informal en el llamado fenómeno de los "clanes indepen­
rebeldes Brujah se reúnen en grupos para oponerse a la norma cultural. La dientes". Para estos Brujah, la Camarilla fracasa no sólo en la práctica, sino
propia Chusma no tiene reparos en comentar el tema. Las cosas son como también en concepto; no hay nada que salvar. Aparte de estos dos grupos
son, y no hay motivo para echar por tierra los gustos de los Vástagos. principales de opinión, a veces se presentan otras posturas más radicales,

LOS CLM[S
pero rara vez tienen consecuencias o duran mucho tiempo. El Sabbat,
evidentemente, es una pesadilla satánica, y las demás pocas opciones
marginales ni siquiera son dignas de perder el tiempo comentándolas.
Aparte de esta preocupación general, pocos Brujah tienen cualquier
cuestión que los una más allá de las fronteras geográficas o sociales. La
mayoría se contentan con ocuparse de sus propios asuntos o planes
personales, y éstos a menudo ocupan una porción importante de su tiempo
libre. Desde las causas sociales, políticas y militares hasta cubrirse comple­
tamente con el sudario de la Yihad, los Brujah a menudo son propensos a
encontrar una cuestión que les inspire o les enfurezca, y después pasan una
considerable cantidad de tiempo ocupándose de él.
A menudo se asocian el delito y los aspectos criminales con los Brujah,
y no necesariamente sin razón. Como no-muertos, la Canalla no desconoce
las actividades ilegales, y a algunos, sus inclinaciones sobrenaturales les
ayudan enormemente en otros aspectos de estas actividades ilegales. Entre
los Brujah se encuentran cabecillas de bandas, peristas, contrabandistas,
asesinos, matones, piratas y otras ramas de profesionales del delito.
Los Brujah también son elocuentes agitadores, y animan tanto a otros
Vástagos como a mortales a seguir sus propias causas. Su habilidad natural
con la Disciplina de Presencia incluso les permite utilizar de modo
sobrenatural la fuerza de su carisma sobre un grupo. De hecho, ésta es una
actividad corriente para los Brujah, y, una vez más, su amplio abanico de
intereses les proporciona muchas opciones al enfrentarse al desafío de
oponerse a una cosa o promover otra. Ya se ocupe de ensalzar la virtud del
gobierno zarista de Rusia o de condenar públicamente las inhumanidades
de la revolución industrial, un Brujah habilidoso no tendrá problema para
convencer a oros de lo justo de su cruzada personal.

Estos tiempos que tenéis ante vo­


sotros son materia prima para el
cambio. Ahora el mundo es diferente, y
los días de la aristocracia y la tiranía
tocan a su fin. No, todavía no es el mo­
mento de que suceda, no soy tan ingenuo
como para creerme el único impulsor del
1i progreso en el mundo ahora mismo. Pero
soy uno de los impulsores, y cuando el
mundo de los Vástagos ya nos haya visto
sacudir la planta baja de la Torre de Marfil
lo suficiente, no tendrá más remedio que
cambiar para atender a nuestras necesida­
des o derrumbarse a nuestros pies.
-Piotr Sielanovitch, revolucionario
Brujah
o vengas aquí a alimentarte, chupón. Este es mi dominio. De tiene por embaucadores, buscavidas, depredadores de los despreveni­
, rodo es mi dominio, mientras siga siendo más rápido que tú. dos y granujas. Este arquetipo se corresponde bien con muchos
Los Vástagos incautos no toman en serio a los Gangrel, y Gangrel, ya que son dados a la inquietud viajera y ciertamente
• dose en las apariencias, los consideran perros leales de la no les importa tomar un poco de vine de aquí y de allá para
�illa o bárbaros furiosos demasiado salvajes como para mantenerse, y dejar la tristeza tras de sí. Sin embargo, acusar a
eterse a cualquier sociedad de los no-muertos. los Gangrel de maldad es hacer una afirmación excesiva.
realidad, por supuesto, se encuentra en un Sencillamente hacen lo que deben para poder sobre-
co medio. Los Gangrel son suficientemente vivir. Aunque unos pocos Gangrel crueles pueden
.,.
� como para darse cuenta de que la Cama­ . disfrutar de la tragedia que crean, a la mayoría les da
tiene su lugar, pero no son tan fervorosos 1 11 igual, porque nunca se les pasa por la mente.
j
para permitir que los Vástagos conspira­ Como han sido siempre, los Gangrel son en
': · �
de ésta se aprovechen de ellos gran parte un clan fiero, y normalmente tiene
"41
almente... ). 11 ,,. más en común con los animales ( u otros

ea cual sea el objeto de su lealtad, ·. ,,.., ,:¡¡ � habitantes menos naturales de los bosques)
los Vástagos saben que los pára­ que con los mortales. Hay algo en el Abra-
._,... �
- de las afueras de una ciudad y los zo de los Gangrel que acerca a los
=renos de más allá pertenecen a los miembros del clan a la Bestia que ace-
uangrel. Que los Ventrue conspiren �- �,- 1 / '✓1,. cha dentro de todos los Vástagos. Los
sus "cortes" insignificantes y los
r-,,.-z::,--- 1 I'.//,"//
"'
Gangrel victorianos a veces forman parte
1 "; -,:: 1/{;tf�
/ /' ¡!.' , ,,,,
1

dor se oculten tras los dandis de la jerarquía oficial de sus sectas para contra-
=nerados de la época. Los Gangrel rrestar esto: muchos se convierten en "azotes"
n que ser un Vástago es estar de las afueras de sus ciudades en dominios de
denado para siempre, y que la la Camarilla o se unen a las filas de las diversas
ernalia de una época o de otra órdenes de caballería apocalípticas del Sabbat.
- n más que granos de un reloj de Unos pocos se convierten en autarcas, y escogen
- ena. Ya posean un aire bestial de seguir su propio camino en la noche, ignorando
j tuosidad o el semblante de un monstruo así los deseos de los príncipes.
eador, los Gangrel rara vez se molestan Tal y como están las cosas, la mayoría de los
cargarse a las espaldas el rígido equipaje de Gangrel pertenecen a la Camarilla, aunque su
conducta de esta época distinguida. interés por el clan, que nunca ha sido de tendencia
En cierto sentido, los Gangrel son los de­ política, ha ido menguando a lo largo de las últimas
res de la Camarilla, ya que sus dominios décadas. Los Gangrel, si la historia oral de los
os en las afueras de una ciudad serían los Vástagos es fiable, se unieron a la secta con el
ros en sufrir una invasión. Además, los mismo fin que cualquier otro clan: la seguridad del
_\nimales poseen tremendas habilidades de corn- grupo. Sin embargo, con el paso de los años, éstos
ee, para el caso de que el contacto con un han visto a la secta pasar de ser una organización
desconocido se torne violento. Por esta razón, protectora a una entidad exclusivista que sólo
los príncipes astutos tratan bien a los Gangrel, recompensa a los que tienen la suerte de heredar
porque saben que sus propios dominios bien podrían su favor. Lo único que de verdad mantiene a la
enfrentarse a más peligros en caso de que los Gangrel mayoría de los Gangrel en la Camarilla es la apatía en
no estén allí para acometerlos. cuanto a este punto, aunque todavía creen que su
objetivo original es valioso y ayudan gustosamente a la
Qesumen secta cuando les necesita.
El sobrenombre de "aventurero" lleva consi­ En la era victoriana, los Gangrel se encuentran
go una gran carga de sarcasmo durante la época divididos no sólo geográficamente, sino tam­
victoriana. A los aventureros rara vez se les bién por los caminos que deciden
considera arrojados héroes de ficción o de seguir en sus no-vidas. Especial­
hazañas inconmensurables. Más bien se les mente en Europa Oriental,

LOS CLANES
muchos Gangrel abandonan por completo las lindezas de la sociedad subsistencia. Ciertos Vástagos malintencionados incluso han aprovecha­
mortal y se convierten casi en bestias ellos mismos, y toman posesión de do circunstancias como éstas, y conspiran para mantenerlos enfrentados
terribles dominios en territorios lejos de las moradas de los mortales. Este para evitar que supongan un peligro en potencia para sus propios planes.
destino es peligroso, ya que estas zonas remotas a menudo están repletas De todos los Vástagos, los Gangrel se encuentran entre los más
de servidores de otros vampiros que aún conservan ideas atrasadas sobre solitarios, y la dedicación a sus propias causas y el mantenimiento de sus
la aristocracia, por no hablar de los Lupinos, que consideran los bosques propios dominios dan sentido a s existencia. En las noches góticas, no es
sus propias tierras por derecho. Otros Gangrel se han aliado con las raro ver que un Gangrel toma posesión de un dominio enorme y lo
fuerzas civilizadoras del Imperio, ya que creen que el verdadero depreda­ custodia vigorosamente. Especialmente en las tierras bárbaras ajenas al
dor debe seguir a su presa, y si el mundo mortal decide resguardarse en Imperio, esto producir historias terribles de monstruos sedientos de
comunidades de ladrillo y cristal, ¡quiénes son ellos para discutirlo? Estos sangre que merodean por los bosques. Comunidades enteras han sufrido
Gangrel a menudo llegan a parecerse a animales de los que se encuentran el terror de un solo Cainita potente, y cierran bien las puertas para
en las calles y los callejones de las ciudades, desde ratas hasta perros protegerse de este peligro en cuanto el sol se pone en el horizonte. Otros
mestizos, hasta cornejas, felinos y criaturas urbanas más esotéricas en Gangrel se oponen al crecimiento de las ciudades durante la época
ciertos asentamientos remotos. victoriana, y acechan fuera de estos terrenos, poniendo a prueba así la
En las no-vidas de muchos habilidad de un príncipe de prote­
Gangrel, la necesidad de asentarse ger su dominio, y apesadumbrando
viene y va, y ciertos miembros del a otros Vástagos significativamen­
clan crean refugios y se quedan en te. En las mentes de éstos, la ley
ellos durante un tiempo antes de natural nunca ha dejado de exis­
volver a vagar por los confines del tir, y la cuestión del dominio
mundo al cabo de un tiempo. Raro verdaderamente tiene que ver con
es el Gangrel que permanece en el los derechos de caza que corres­
mismo dominio durante toda su exis­ ponden al depredador más hábil.
tencia, aunque esto a veces sucede, El Abrazo de los miembros de
y ay de aquel que no se tome en serio este clan también impone cierto
a quien lo haga, ya que éste cierta­ comportamiento de dominio en
mente habrá aprendido muchos ocasiones. Aunque la mayoría de
secretos y lecciones de astucia a lo los Animales dan el Abrazo a des­
largo de sus muchos años. Entre los cendientes y los abandonan para
más dados a permanecer en un lugar que sobrevivan solos poco después,
están los que adquieren una posi­ ciertos Gangrel poseen un instinto
ción como antiguos u otro puesto de manada más pronunciado. Aun­
importante entre los Vástagos de su que no son tan dados a crear proles
zona. Aunque los Gangrel detestan como los Brujah, algunos dan el
admitirlo, muchos aprecian los pues­ Abrazo a un chiquillo y luego ocu­
tos que se han ganado. Sin embargo, pan un dominio con él. Este
esto es tanto por lo práctico tanto comportamiento especialmente
como por cualquier otra razón. Des­ habitual en las tierras bárbaras de
pués de todo, si los no-muertos ya Europa Oriental, donde los domi­
reconocen a un Animal como vam­ nios aún son suficientemente
piro preeminente de su clase en un amplios y los recipientes están ade-
determinado dominio, ¡qué se gana cuadamente aterrorizados ante la
con ir a otro lado y volver a empezar desde el principio? posibilidad de que pueda ocurrir algo así, pero ciertos Animales especial­
mente civilizados del Imperio también se han dado a esta costumbre.
Dominio Cuando los Gangrel adoptan este tipo de existencia, a menudo se vuelven
La forma más común de dominio entre los Gangrel es la franja hostil muy territoriales, y reservan a cualquier invitado no deseado una hostilidad
de territorio de las afueras de una ciudad. Como a los Gangrel no suelen digna del peor de los enemigos ( ya que así consideran a los intrusos).
importarles los juegos políticos de otros Vástagos, a menudo quedan Los refugios individuales en estos dominios adoptan muchas for­
relegados a los dominios menos deseables, aunque este arreglo les viene a mas, desde vulgares imágenes de las residencias que poseían en vida hasta
pedir de boca. Que los otros no-muertos se queden con su pompa y su lujo poco más que agujeros llenos de lodo, donde los Animales excepcional­
en la ciudad. Lo único que necesita un Gangrel es un pedazo de tierra mente feroces pueden acostarse de día y evitar el sol. Las cuevas y
poblado por suficientes recipientes como para mantener su vitalidad. cavernas siguen siendo populares en los dominios más rústicos; los
En la época victoriana, al sentirse muchos Vástagos atraídos hacia las urbanos van desde casas abandonadas y fábricas cerradas hasta cloacas
ciudades y al abandonar éstos los dominios menos formales que los compartidas con los Nosferatu e incluso guaridas artificiales construidas
mantenían en el pasado, el territorio escasea. Los dominios de los Gangrel bajo puentes o junto a muelles de embarque.
en ocasiones se solapan, y cuando esto sucede, sin duda es probable que se La presencia de los Gangrel varía ampliamente dependiendo de la
desencadene una relación primaria. Esto a veces tiene como resultado que zona. Como fuerzas animales y monstruos de leyenda, merodean por la
un Gangrel se gane el reconocimiento como "alfa", como importante entre "tierra de más allá del bosque", Transilvania, y otros territorios de Europa
los demás Animales de la ciudad, y que ocasionalmente obtenga un puesto Oriental. Muchos poseen dominios en regiones aisladas de Italia, en
como primogenitura del clan, si el príncipe se molesta en darle el título. En lodazales de Irlanda y Escocia, e incluso entre las colinas del País Vasco y
otras ocasiones, surgen feroces rivalidades, y los Gangrel se lanzan literal­ Cataluña en España, y en Aquitania. Sin duda, los Gangrel abundan en
mente unos al cuello de otros en zonas donde el dominio es escaso o los Escandinavia, donde su propia historia los relaciona inextricablemente
recipientes que contiene éste sólo bastan para una alimentación de con la cultura de la zona. Pueden ser incluso superiores en número a
quier otro clan en Noruega, Dinamarca, Suecia, Islandia y Finlandia
· se hace un recuento, pero dada su tendencia al viaje y su negativa
irual a participar en las actividades organizadas de los Vástagos, sería
ible realizar este tipo de censo.

..ole reses
En conjunto, los Gangrel son demasiado dispares como para tener
· rivos comunes. Mientras que un Gangrel puede preferir las colinas
;a:penteantes y los bosques densos, otro puede estar igual de cómodo entre
-:allejones estrechos y viviendas altas.
Más que nada, la mayoría prefiere la autonomía y hacer lo que sea
::zcesario por establecer la soberanía de sus terrenos de caza. Aunque rara
llegan a excluir a cualquier secta a la que deban fidelidad, esto ha
_ do a ocurrir, y se sospecha que existe un número mayor de Gangrel
los anarquistas y autarcas que de miembros de cualquier otro Clan.
A pesar de esta tendencia a la autonomía, muchos Gangrel real­
1 i
ce disfrutan uniendo sus destinos al éxito de la Camarilla. Aunque
obtienen un verdadero respeto a duras penas, muchos se ganan una
ración al servicio de príncipes como sabuesos, azotes, sheriffs y
• servidores de la voluntad de la Torre de Marfil. Esto rara vez tiene
\'er con un deseo de contribuir a los intereses de la secta ( como se
cionaba anteriormente, los Gangrel tienden a lo apolítico y a la
tía), sino más bien con un deseo de ganarse cierta comodidad sin
er la ira de los poderes establecidos. Para alguno, se trata de
• !!Illatismo ya que saben que con su desorganización no pueden aspirar
enfrentarse a la Camarilla como institución. Para otros Gangrel el
• o de la Camarilla no es más que el camino de menor resistencia, y
iante el cual tienen más que ganar.

8 la ley de la selva, la mpervívenda


del más hábl. Pero para que sea más
interesante, te daré ventaja.
-Endimión, andlla GJnqrel

LOS CLM[S
46

Las noches de la era victoriana representan un período feliz para los motivados por sus propios estímulos inescrutables. Sin embargo, han
locos del Clan Malkavian. Aunque es un clan demasiado fraccionado alcanzado una posición de importancia que les estaba vedada hasta ahora.
como para presentar una postura fuerte ante otros Vástagos, los Malkavian Poco de esto tiene que ver con el clan en sí, y la mayoría de sus miembros
individualmente han cobrado fama merecida en todo el Imperio, e incluso no suscriben los mismos conjuntos de valores culturales o sociales que otros
en menor medida en los terrenos indómitos de más allá de éste. Ellos clanes aprecian, y sólo actúan de acuerdo con lo que sus propias mentes
fracturadas consideran adecuado. Lo que sucede es que la sociedad de
los Vástagos contempla a los Malkavian con una nueva fasci­
nación durante este período. Al igual que la
temente su posición prominente. sociedad mortal ha incorporado culturalmente
Los observadores avezados de la época atribu­ la idea de que la locura es más que una simple
yen el auge de la influencia de los Malkavian al hecho aberración, los Vástagos también lo han he­
de que su idiosincrasia se corresponde con el espíritu cho, y muchos vampiros ahora examinan a
de la época en el Imperio. Los Malkavian son el nexo los Lunáticos con curiosidad morbosa.Tal vez
entre la racionalidad (que no la cordura) y el misticis­ sociedad vampírica haya comprendido mal a los
mo. Por cada Lunático que recibe el Abrazo bajo la luz Malkavian durante toda la historia; tal vez los
esclarecedora de la nueva ciencia de Freud, acecha Lunáticos representen un paso ( ¿cuál
un profeta merodeador en la oscuridad, con un era el término del señor Darwin? ¿Evo­
semblante oculto de tiempos más supersticiosos. lutivo?) adelante en cómo interactúa
En la época victoriana, los Malkavian son la raza de Caín con el mundo.
tan representativos como los imperiosos Por otra parte, tal vez
Ventrue o los anacrónicos Tzimisce, y los Malkavian no sean más
habitan entre el misticismo y el pensa­ que productos distorsio­
miento científico. nados de estos tiempos
Estas atrevidasafirmaciones, no turbulentos, y la mo­
obstante, proporcionan a los derna "compren­
Malkavian más credibilidad de la sión" hacia ellos no
que merecen como clan. Este sea más que simpa­
linaje no suele actuar de forma tía por los endemo­
unida, y el aumento de su pres­ niados. El período
tigio sólo se debe a los ideales victoriano ha visto
del momento en comparación surgir unas cuantas
con los logros de cada
Malkavian en cuestión. De
hecho, el respeto hacia ellos es
un hecho ajeno al propio clan,
producto de una época que ha
comenzado a ver la locura
como una enfermedad codificable
más que una maldición por parte de
poderes divinos. Al mismo tiempo, conocimientos.
esta locura está "en boga" entre los artistas El individuo es la verdadera
populares del momento, y la novela góti- medida de este rasgo, una opinión
ca explota la locura y las historias poco corriente durante la época
espeluznantes de las calles sobre crimi­ victoriana, pero los Vástagos nun-
nales no del todo sanos. ca han sido corrientes.
Sea cual sea la verdad en este asunto, si es que la hay,
Qesumen el resto de los Vástagos deja bastante libertad a los
Como siempre, los Malkavian de la Malkavian durante este período, interesados por
época vitoriana siguen estando decididos y ver lo que estos vampiros pueden aportar al mun-
. A lo largo y an­ igual que a menudo
cho del Imperio han olvidan las zonas de
�ecido vagos ru­ los dominios que
res sobre la apac ostentan, también
- ión de unos pocos olvidan ocasional­
r líricos del clan, en­ mente su influencia.
� los que se cita a an­ Por ejemplo, aunque
·!!llos influyentes, au- son numerosos en
ces arcontes e incluso Londres, ostentan un
CTincipes. De hecho, los grado desproporciona­
_ lalkavian parecen tener damente bajo de autori­ 1
- que ver con el mundo dad política, debido a que
.:¡ne en ningún momento. Son están demasiado fracciona­
inarias de la Camarilla, líde­ dos y ocupados con sus propios
del Sabbat, benefactores de las planes, sean los que sean, como
es, eruditos de lo arcano, descubri­ para poder formar un frente común.
ores de misterios y guardianes de Algunos Malkavian mantienen
ronocimientos que tal vez fuese mejor ignorar. lazos con familias aristocráticas en declive,
Malkavian dirigen cuadrillas con las bendicio­ y mantienen a duras penas sus no-vidas miserables
de la Tarre de Marfil, y se ganan un gran respeto apoyando en mansiones ruinosas o fincas ancestrales destartaladas.
3 fa ecta. Gozan enormemente en los territorios bárbaros, saltando sobre Otros se escabullen sigilosamente, ocultos en comunidades religiosas,
-� os y haciendo cumplir derechos blasfemos. Durante la época victoriana, distritos mugrientos de las ciudades, zonas suburbanas retiradas y otros
,e diría que los únicos límites al potencial de los Lunáticos son las territorios poco deseables para la mayoría de los Vástagos. Como suele
¡; fundidades de su propia depravación. suceder con la mayoría de las decisiones de los Lunáticos, su elección de
dominios es tan intensamente personal como su locura.
Dominio
Los Malkavian, un grupo amplio y variado, siguen siendo típicamente Intereses
···ciles de clasificar en materia de dominio. Aunque tienden a ser menos Como se mencionaba anteriormente, los Malkavian se han lanzado
·- ros que los Gangrel y menos dados al vagabundeo que los Ravnos, algunos como nunca antes a la política vampírica, e incluso a la mortal en los
crefieren mantener dominios relativamente apartados de otros Vástagos. En casos en que han tenido ocasión. Los Vástagos que miran con emoción
cierras casos, esto es el resultado de la mera competición, ya que el Lunático el fin de siglo del XIX, los ven como oráculos del fin del mundo, y les
e menos dado a defender un dominio apartado de los territorios prestigiosos otorgan un inusual grado de influencia cuando otros los consideraban
de la ciudad. En otros casos, el Malkavian queda enamorado o fascinado por rarezas y desgracias insufribles. Los propios Malkavian, al menos los que
!!Ún aspecto del dominio. El Malkavian francés Henri d'lnvilliers, por se han involucrado en política, se han metido de lleno en este papel.
ejemplo, sólo ha tomado posesión del nido de cuervos del fénix como Afortunadamente (en opinión de sus detractores), el clan sigue estando
.Jominio, y se alimenta exclusivamente de los mendigos que viven allí. demasiado deslavazado como para tener un "efecto Malkavian" universal
Dado el auge social de los Malkavian en esta época, algunos príncipes que haya barrido la política de la Camarilla de una forma u otra. Aunque
progresistas han concedido a muchos Lunáticos sus propios territorios está extendida, su influencia sigue siendo un fenómeno localizado y
mediante concesiones, apaciguamiento o incluso invitación a la alianza, al aislado. Pueden ostentar individualmente un poder sin precedentes en
·!!llal que en el caso de muchas de las estrellas emergentes del clan. A consejos de primogenituras, hablar con la autoridad del príncipe como
menudo, éstos son dominios sombríos, a los que se da cierto lustre o cuya senescales, dedicar sus intensos instintos a la labor de sheriff o incluso
apreciación se infla artificialmente por parte del séquito de un príncipe, tomar posesión de dominios como príncipes.
pero el mero hecho de que un dominio reconocido entre en posesión de los Sin embargo, no todos los Malkavian participan de la magnificen­
�lalkavian es de por sí un paso significativo. cia política de sus compañeros. El lento desarrollo de la "sanidad"
El poder de los Malkavian mengua y languidece casi tan aleatoriamente también tiene su parte de benefactores del clan, desde alienistas y
como la cordura de los Lunáticos. Una noche determinada, uno de ellos pacientes de los diversos manicomios hasta personal de noche en sana­
puede poseer una gran influencia sobre una región, o ser patéticamente torios o médicos privados en servicio exclusivo a familias adineradas. Las
insignificante. Incluso cuando uno toma posesión de un dominio impor­ casas de mala nota y los baluartes del submundo también atraen a los
tante, que luego lo recuerde o no es otra historia diferente. De hecho las Malkavian, y por las venas de más de una importante figura criminal
historias sobre Malkavian que antaño eran importantes en una zona en corre la sangre maldita de la demencia.
particular y sencillamente se han desvanecido con el paso del tiempo son
habituales durante esta época, y pueden haber sido las fuentes de inspira­
ción de numerosas historias góticas sobre locura.
Ciertos territorios han sido tradicionalmente dominios de los Los poderes de la
Malkavian hasta donde alcanza la memoria de los Vástagos. El clan
siempre parece salir a la luz cuando en una conversación se habla sobre
mente puestos de manifiesto
Roma, aunque los Nosferatu posean un dominio más asentado en la ciudad, Recuerda que la época victoriana precede a la "gran travesu­
al menos hasta donde puede decirse que cualquier Vástago posea influencia ra" de lo Malkavian que tuvo lugar a finales del siglo XX. Para las
allí. Tal vez sea una consecuencia del considerable poder de los Malkavian crónicas de Vampiro: Edad Victoriana, los Malkavian de la
durante la época del imperio romano. También gozan de un importante Camarilla poseen las disciplinas de Auspex, Dominación y Ofus­
poder en la zona del Benelux, así como en partes aisladas de Italia. cación, mientras que los del Sabbat practican el Auspex, la
Incluso en estas zonas de influencia reconocida, la fuerza de los Dementación y la Ofuscación.
Malkavian varía en función de los esfuerzos de los propios lunáticos. Al
Aunque los Malkavian a menudo se ven relegados a estratos
sociales menos distinguidos, las extrañas inclinaciones igualitarias por
parte de algunos Vástagos de la época han permitido a los Lunáticos
ganarse verdaderamente la estima de los demás no-muertos. Aunque
desprecian la alta política de los príncipes y sus séquitos, algunos
acumulan poder entre los salones de la política mortal. Los comentarios
en voz baja sobre generales locos, monjes degenerados, aristócratas
disfuncionales y doctores sádicos pueden tener que ver con los Malkavian
o referirse a ellos, suponiendo que no sean producto de las mentes
confusas por el láudano de los poetas de la época. Aún así, difícilmente
se pueden achacar a las depravaciones de los Lunáticos todos los ¡rspectos
de la época victoriana, o incluso la mayoría de ellos. Entre sus filas se
encuentran los partidarios más fervientes de la Camarilla, desde neonatos
hasta antiguos, e incluso sus mentes enfermas saben lo importante que
resulta ocultarse de la mirada de los vivos. Por esta razón, muchos
Lunáticos optan por apoyar a la Torre de Marfil aunque no crean en la
política a gran escala de la secta. Puede que estos Malkavian no posean
ningún título dentro de la Camarilla, pero alabarán estrepitosamente las
virtudes de ésta, aunque tal vez omitan mencionar el nombre de la Torre
de Marfil si sus gustos personales difieren de los de ésta.
La época victoriana constituye un período de cambios significativos,
y algunos Malkavian se apuntan a los adelantos que tienen lugar casi todas
las noches. El cambio de la luz de gas a la electricidad podría haber sido una
de sus predicciones vocingleras hace sólo 20 años, mientras que los avances
en ciencia y medicina que tienen lugar a una velocidad alarmante (al
menos para los Vástagos formales) podrían haber sido la más absoluta
fantasía en las gacetas universitarias del cuarto menguante. Aunque no
suelen estar a la cabeza de estos adelantos, los Lunáticos los adoran, ya que
representan la consagración definitiva de las capacidades de la mente. Es
decir, son manifestaciones de la mente hecha realidad, y, ¡qué Malkavian
no querría hacer que el contenido de sus sueños enfebrecidos se presentase
en el mundo, sólo por ver qué ocurre? Desde el maníaco más caótico hasta
el erudito más intelectual, el triunfo de la razón que caracteriza a la época
victoriana, junto con el misticismo ilimitado que le da color, es la
actualización personal definitiva para los Malkavian.

�ólo Dflo� pQ¿)o� tnÓc>, tni C!Q¿)0 �tó 0 lo


welfo. 'fev90 l60cfovo, fuv90 0b�evfo, fuv90
opio... Pod,e,.tno� PQ¿)0r el ti,e,.tnpo ev 0v0 �­
plivdido felicidad b0�t0 qve b090 qve
0limvfor 0 l0 c:0c:bill0. Ob, vo m b09Q¿)C:Q¿)o.
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'f0 bellez.0 9 tni �ed.
-f+r0vc:� Gib�ofl Copplewbifu, el Corvi­
c:ero de l9eic:�fur�bire
Aunque los confines del imperio de la Reina Victoria podrían incluir entre las madrigueras de los Nosferatu sea extremadamente fluida, el
algunas de las vistas más gloriosas que jamás hayan deleitado a los ojos de ferrocarril permite a los colegas Nosferatu visitarse con menos problemas
los mortales, también albergan algunos de los seres más nauseabundos que durante los viajes por territorio salvaje, y el ocultismo emergente de la
jamás hayan surgido de ellas. En el subsuelo de las calles, acechando época incluso permite a los pocos hechiceros Nosferatu existentes
bajo los muelles, ocultos en las sombras y tras las agujas góticas intercambiar sabiduría por medios más arcanos.
de las Iglesias corretean los abominables Nosferatu. Ésta es una Sin embargo, los Nosferatu no son sólo simples espías.
época de pudientes y no pudientes, y las Ratas de Cloaca Muchos de los iconos de la época, como los barrios bajos y las
ciertamente encaman la difícil situación de los segundos. mansiones apolilladas también atraen su atención. Lo que

El destino de los Nosferatu, resignados a sus propios no tienen de bello, lo compensan en versatilidad, y se
dominios mugrientos y mal vistos por prácticamente adaptan a los desafíos y a los cambios de los tiempos con
todos los demás Vástagos, es básicamente el mismo que una velocidad casi imposible para un Vástago. Aunque
desde hace tiempos inmemoriales. muchos no-muertos permanecen bloqueados debido a su
Sin embargo, los Nosferatu nunca han sido condición de Condenados, los Nosferatu reaccionan
vampiros que se acobarden ante lo que el des­ con velocidad a los cambios en el mundo que los
tino les depara, y en la época victoriana se rodea. Aunque sea propio de los Ventrue y los
encuentran tan robustos como siempre. Toreador ir por ahí haciendo cabriolas y emocio-
Siguen siendo los amos sin discusión a la nándose al pensar en los legados perdidos de sus
hora de ocultarse de la mirada de aque­ ancestros de las noches de antaño, las Ratas de
llos quienes no desean que les vean, y Cloaca saben que para formar parte de un
esta habilidad les permite también mundo que avanza inexorablemente, uno
hacer acopio de información, al es­ no puede permitirse ser un anacronismo.
tar ocultos para los sentidos menos Los Nosferatu, amos del mundo ani­
aguzados. Cuando se quiere informa­ mal superados sólo por los Gangrel, suelen
ción, uno va a las Ratas de Cloaca, todo ostentar el control sobre las criaturas de
el mundo lo sabe. las ciudades. No suelen convertirse en
Sin embargo, lo que no tanta señores de los dominios de los bosques.
gente sabe es el potencial que poseen En lugar de esto, sus esbirros bestiales
algunos Nosferatu para la humanidad son las alimañas y otras especies repug­
ilimitada. Parece ser que la Maldición nantes de las comunidades de los
de Caín que los desfigura físicamente mortales. Aunque un Gangrel pueda ha-
también tiende a provocar una simpatía cerse señor de los lobos, una Nosferatu
que rara vez se encuentra en otros miem­ puede proclamarse reina de las moscas o
bros de la Estirpe. Éste no es siempre el señora de las ratas; los Vástagos con me­
caso, y un intruso que suplique clemen­ dios más elevados no suelen apreciar la
cia en el dominio territorial de una Rata diferencia, pero ésta es importante para
de Cloaca y espere escabullirse sano y los que se sumergen en la inmundicia de
salvo bien podría terminar bastante va­ las ciudades.
puleado, cuando no incluso hallar la Mientras que los Brujah poseen pa­
Muerte Definitiva. siones y causas que seguir, los Nosferatu
suelen tener intereses, y lo único que
Qesumen diferencia ambas cosas es el grado de im­
Los Nosferatu llevan haciendo uso plicación emocional del Vástago en
de su negocio de intercambio de informa­ cuestión. Los Nosferatu prefieren las afi­
ción desde siempre, por lo que cualquier ciones, los campos de estudio, las
Vástago puede recordar, y la época corrientes de pensamiento; sus fines tien-
victoriana desde luego no va a cambiar den a lo práctico, e incluso a
esto. De hecho, el progreso tecnológi- lo temporal o secular. Has­
co de los tiempos ha proporcionado a '7p�
/,J7 ta cierto punto, esto refleja
las Ratas de Cloaca cada vez más opor­ su naturaleza. Después de
tunidades de intercambiar sus vetustos frag- todo, buscan información, o tal
mentos de información. El telégrafo hace que la comunicación vez un vehículo externo que les permita evitar

LOS CLAN[S
la introspección. Aún así, los Nosferatu se cuentan entre los Vástagos más Aunque esta clase de dominios son los más frecuentes en las tierras
astutos (al menos, los que no entran dentro del vilipendio que les depara bárbaras, las regiones del Imperio algo apartadas de las intrigas principales
el mundo victoriano) en muchos casos, y en otros, entre los más sensatos. de la Camarilla también contienen estos horrores rústicos.
En ciudades civilizadas, casi siempre se reconoce a un Nosferatu como
Dominio ser importante entre sus iguales. La disparidad entre las Ratas de Cloaca da
Los Nosferatu, que a menudo deben mantenerse de sobras, metafó­ color a sus relaciones: el más antiguo normalmente es el más respetado, y
ricamente hablando, en lo que se refiere al dominio, sienten un perverso de igual modo ostenta el título de primogenitura si el príncipe reconoce ese
deleite al escoger los emplazamientos más horribles que pueden encon­ puesto a los Nosferatu. Por debajo de él (para respetar el sentido de vaga
trar para sus dominios y refugios. Naturalmente, su sobrenombre da una jerarquía que siguen de forma casi incongruente las Ratas de Cloaca), unos
falsa impresión sobre sus gustos en este sentido, y muchos se resignan a pocos ancillae desperdigados tal vez se disputen las pocas influencias que
ocupar refugios bajo las calles, pero eso no quiere decir de ningún modo puedan quedar, mientras que los neonatos se dedican a graznar y sisesarse
que todas las Ratas de Cloaca hagan del lodo del sistema de desagües su entre sí y a otros Vástagos por los pocos despojos que no importan ni a los
reino. Algunos escogen lugares apartados, tales como iglesias abandona­ ancilla. De hecho, esta podría ser la causa del fenómeno de anidamiento
das o los hogares olvidados de familias venidas a menos, para mejor entre los Nosferatu: ¡Por qué molestarse en tomar posesión de una cloaca
aislarse del desprecio de otros propia cuando todos los piso­
Vástagos. Otros prefieren la teados pueden unirse (al
mugre y el bullicio de las ciu­ menos a ojos de los demás) y
dades, y habitan en nidos de hacer que su dominio en co­
cuervos en medio de los ba­ mún sea mayor que la suma de
rrios de mala fama, bajo los las partes?
muelles de las vías acuáticas y
dentro de esas partes de las Intereses
ciudades por las que las gentes Los Nosferatu se llevan
honradas harían mejor en no sus influencias e intereses allá
pasar. Aún otros se distraen el donde pueden, lo que a menu­
aislamiento de sus cuerpos do es, rencorosamente, a
deformes retirándose del mun­ donde otros Vástagos les per­
do en otros sentidos, y se unen mitan. Aunque no es inaudito
a los monjes escolásticos de que un Nosferatu se establez­
monasterios en activo o jue­ ca como benefactor de las
gan al leproso y el señor ante artes, becario de una escuela
los nobles rurales que todavía (mediante intermediarios, por
mantienen sus tierras. supuesto) o consejero de un
Los Nosferatu, más que aristócrata, éstas son más bien
ningún otro clan, adaptan la excepciones. En la mayoría
naturaleza del depredador soli­ de los casos, los Nosferatu se
tario al mundo floreciente de ven relegados a las filas del
las ciudades. Mientras los submundo o las masas de los
Brujah forman proles descen­ desamparados. Los proxenetas
dientes de un solo sire, bajo las y las madames Nosferatu se
calles de las ciudades se han aprovechan de las casas de
formado madrigueras enteras meretrices; los ladrones en­
de Nosferatu, compuestas por vían a sus pillos escurridizos a
todas las Ratas de Cloaca des­ robar a otros pobres. Los jefes
ven tu radas que decidan criminales de poca monta ven­
permanecer allí y no despertar demasiado la ira de sus compañeros. Tal vez den mercancía robada en la calle o usan sus poderes de ofuscación para
la desgracia compartida es menos, o tal vez la mentalidad de los Nosferatu colarse en casas y museos y robar los objetos ellos mismos.
tiende al punto de vista de "nosotros contra ellos". Sea cual sea el caso, las Raro es el osferatu que supera la ruina infligida sobre él por el
Ratas de Cloaca son los Vástagos más dados a cohabitar en un solo Abrazo. El mundo victoriano depende demasiado del valor de las aparien­
dominio, o a permitir ciertos "solapamientos" de terreno que sólo se cias como para siquiera considerar que algo tan aparentemente demoníaco
aplican en su caso. como un Nosferatu no sea el horror infernal que aparenta ser. En vista de
Varios territorios parecen dar una idea de preeminencia Nosferatu, esto, las Ratas de Cloaca tienden a tomar una decisión pronto, y ésta
pero la carestía .relativa de príncipes y otras luminarias entre las Ratas de determina el carácter de sus personalidades en la no-vida desde ese
Cloaca implica que, incluso en los puestos de poder de los Nosferatu, dicho momento en adelante.
poder procede de algo externo a los canales de tradicionales de la Cama­ Algunos Nosferatu se toman al pie de la letra la mentalidad victoriana,
rilla. Se rumorea que, en Roma, por ejemplo, existe un enorme número de y se convierten en encarnaciones de las maldades más negras que represen­
Ratas de Cloaca, tal vez suficiente como para considerarse un "reino", por tan visiblemente. Estos Nosferatu son verdaderos horrores, e infligen dolor
usar la jerga Nosferatu, pero la fuerza de la fe que conspira para mantener y consternación sólo por la emoción indirecta que eso les produce, y se
a los vampiros en su lugar en una ciudad tan sagrada, sin duda sugiere que echan a graznar siempre que otra maldad se les pone por delante. Estas
su caso es único. Por lo demás, en todas partes hay grandes y terribles Ratas de Cloaca suelen ser los matones y los terrores de sus respectivos
Nosferatu que crean dominios en los que merodear sin rivales, como nidos, y se ceban incluso en otros Nosferatu cuando no tienen delante un
monstruos de la noche, mientras los mortales que los rodean se mueven objetivo mejor. Afortunadamente, éstos rara vez acumulan influencia o de
sigilosamente por miedo a despertar a la Bestia que camina entre ellos. valor o duración permanente, y pronto quedan abatidos por el peso de su
propia maldad. A la postre terminan destruyéndose a sí mismos u obligando
a otros a hacerlo. Cuando no caen en las garras de la Bestia poco después
de convertirse en criaturas tan malvadas, pocos de sus compañeros de clan
tienen algún escrúpulo ante la posibilidad de convencer a otros Vástagos
de que sólo es cuestión de tiempo hasta que lo hagan, y que es por el interés
de todos el librarse de ellos cuanto antes.
Potros Nosferatu se deslizan hacia el otro extremo del espectro. Entre
estas Raras de Cloaca se cuentan los gentiles ermitaños que siguen códigos
e moralidad casi imposibles para negar sus naturalezas bestiales, los
-nobles salvajes" de las tierras bárbaras o los que simplemente desmienten
la imperante moralidad victoriana de presunción y autocomplacencia.
Algunos de estos Nosferatu incluso están considerados entre los demás
Vástagos como verdaderos santos. La verdad de esto sigue siendo cuestio­
nable, por supuesto, ya que, ¡qué santo se mantiene con la sangre de otros?
�in embargo, la sabiduría y la fuerza de voluntad que demuestran estos
_ ·osferatu da fe de la fragilidad de los prejuicios victorianos, al menos en
cuanto al carácter. Del mismo modo, estas ratas de cloaca rara vez se forjan
i ,,,,
influencias de gran valor, pero esto se debe más a la falta de contacto que
a un deseo apóstata de echar a perder el mundo para que esto se asemeje a
51.1 propio semblante monstruoso.
La mayoría de los Nosferatu están en algún punto medio del espectro,
'I" ocasionalmente sucumben a los ardides de la Bestia, pero normalmente
rambién reconocen el valor del Hombre interior. Aún así, el mundo
rupira en su contra debido a su fealdad, y sus intereses suelen estar donde
- . osferatu pueden acumularlos razonablemente: en los puestos inferio­
;es de la policía, en el bajo vientre infecto de la sociedad, entre los que se
,ítúan por encima de las preocupaciones pasajeras ( como los que se unen
a órdenes monásticas o se lanzan al estudio de las ciencias) o incuso fuera
completamente del modelo social, convertidos en autarcas con el deseo de
conducir sus propias existencias como mejor les parezca.

¿El Jubileo de Diamante'? Ro seáis absur­


dos. Rosotros no vemos muchos diamantes
por aquí abajo. desgraciados. Vemos el fango
que no queréis. la porquería que tiráis por los
desagües v los restos que dejáis porque no
podéis molestaros en limpiar por donde pa­
sáis. �ois derrochadores. orgullosos v
estúpidos... ¿y tenéis el valor de mirarnos por
encima del hombro'? 'Una noche todo eso cam­
biará... v hasta entonces. volveremos por
cualquier medio que tengamos.
-Des eoates. expatriado parisino del do­
minio de francois Villon

LOS CLMfS
El Clan de la Rosa se ha asociado durante mucho tiempo con la riqueza, muertos, los Toreador tratan con mortales individuales con mucha más
la comodidad y los atavíos externos de la opulencia. Por lo tanto, no frecuencia que cualquier otro clan. Aunque otros Vástagos pueden asociarse
sorprende a nadie que los Toreadores medren durante las noches de la época con el ganado aquí y allá, el tráfico con los mortales es el negocio exclusivo
victoriana. Ya se tratase de asistir a una velada aristocrática o de conspirar de los Toreador. Se asocian con grupos e individuos; contemplan el curso de

(Ú/�
contra otros Vástagos, los Degenerados disfrutaron durante este la opinión mortal y se asocian con ella para poder tener "la voluntad del
período de las mayores comodidades. Como pastores de � mundo a nuestro favor", como dijo un estimado miembro del clan.
los mortales (al menos en sus mentes), la grandeza de Los estrechos contactos de los Toreador con el mundo mortal
la época se debe en gran parte a ellos.
� ,í;.1/';,.
En realidad, los Toreador se han abierto paso
'
como siempre. Aunque el término "pastor" podría
tener un halo de verdad, los Toreador sencillamente son
los más dados a seguir las corrientes de los mortales, aunque
rara vez las provocan ellos. Aunque el mecenazgo de
los Toreador ciertamente pueda dar credibilidad a
una moda o a un movimiento cultural, especial­
mente en el caso de los Degenerados,
extremadamente influyentes, estas corrien­
tes se originan entre los propios mortales.
Como parásitos, los Vástagos no hacen más
que seguir lo que ven, y los Toreador son los
más hábiles a la hora de hacerlo. Aunque
otros no-muertos contemplen las oleadas
cambiantes del mundo mortal, lo admitan o
no, los Degenerados normalmente son los que
más tienen que ver con los comportamientos
humanos que siguen los Vástagos.
En la mayoría de los casos, los Toreador
atraen la atención sobre este punto sólo cuando
hace falta. Como veteranos de la Yihad, la
sutileza está a su favor, y aunque puedan pavo­
nearse y posar, esto se debe en gran medida a
un deseo de aparentar ineficacia ante los mente como en con1unto. La propia
demás. Los que ven más allá de la fachada de Camanlla surgió en gran parte como resul­
los asuntos de los Vástagos comprenden el tado de la influencia de los Toreador. El
verdadero poder que ostentan los Toreador. príncipe de una de las ciudades más
Los Degenerados pueden crear o destruir el importantes del mundo, París, perte­
destino social de un vampiro al ver su com­ nece al clan Toreador. Aunque pude
portamiento de un modo desfavorable o que los Ventrue vayan a la cabeza,
cambiar la opinión de los Vástagos sobre las sus deberes resultarían mucho más
tendencias que sigue. En una sociedad tan difíciles sin el apoyo de los Dege­
dependiente de la opinión de los demás nerados: el poder pertenece a los
como es la victoriana, los que pueden ma­ que son capaces de manipular la
nipular la opinión popular poseen mucha opinión pública lo suficiente
más influencia de la que sospechan los para apoyar sus propios deseos.
incautos. La práctica del Abrazo
por parte de los Toreador a
Qesumen veces es una virtud y a ve­
Como intermediarios entre el ces es un inconveniente.
mundo de los vivos y el de los no- Muchos Degenerados es-
cogen a sus chiquillos a lo loco, y dan el Abrazo a mortales hacia los que solo. Si se queda en el dominio de su sire, sólo resulta un estorbo, y,
se sienten apasionadamente atraídos. Estas coqueterías rara vez producen posiblemente, implique una competición por unos recursos que ya son
ástagos que se estimen a sí mismos demasiado. La pasión es fugaz, y los limitados, mientras que actuar por su propia cuenta y hacerse un nombre
ampulosos romances tan endémicos de la época victoriana han producido tiene un afectará positivamente a la opinión de su sire sobre él. Aunque
muchos Toreador que han recibido el abrazo de forma negligente. Por otra sólo los sires más duros o insensibles arrojan de su lado a los chiquillos sin
pane, la pasión de los Degenerados también llena las filas del clan con una antes instruirles sobre las costumbres de los Vástagos, los Degenerados
diversidad que no se encuentra a menudo en otros clanes. Un Toreador suelen animar a sus chiquillos a "volar por sí solos".
puede enamorarse brevemente de alguien a quien no considere para el La fuerza de los Toreador se encuentra repartida por el Imperio, y
Abrazo, y luego introducir involuntariamente a ese individuo en el mundo varios bastiones de poder eclipsan a otras ciudades que se aproximan a ellos
Je los Vástagos. De esta forma, lo que podría parecer un error apasionado en grandeza. Por ejemplo, París: ¡a quién más que a los Toreador podría
en realidad ensancha los horizontes, tanto del clan como de los Vástagos pertenecer? Muchas otras parces de Francia se cuentan también entre los
conjunto. Ciertamente, el Clan Toreador es uno de los más cosmopo­ dominios de los Toreador, aunque ninguna eclipsa a París. En España,
' una vez que el observador astuto aprende a ver más allá de los donde la influencia de los feroces Lasombra va menguando, los Toreador
aeotipos cuidadosamente cultivados de benefactores del arte y aristó­ se van iluminando progresivamente. Italia también alberga varios territo­
anacrónicos. Esto no quiere decir que todos sus chiquillos aparezcan rios fuertes del clan, que se enfrentan por sí solos a las depredaciones del
� resultado de un capricho poco meditado, sino simplemente que Sabbat. Edimburgo resulta un contrapunto Toreador ante el Londres
ede con suficiente frecuencia como para llamar la atención de ciertos Ventrue, y aunque Inglaterra ha sobrepasado históricamente en importan­
á:5ta.gos observadores. Algunas relaciones entre chiquillos y sires se cia a Escocia de forma global, pocos pondrían en duda la fuerza o la
ollan durante décadas o incluso siglos; éstas son la materia de la importancia de ese feudo de los Degenerados.
oda Toreador y la adoración gótica.
Intereses
OffitnlO Los ajenos al clan los llamarían egoístas, codiciosos o incluso
Al ser uno de los clanes más poderosos y preeminentes, los Toreador avariciosos, pero los T oreador reconocen la envidia en cuanto la oyen.
se arredran al tomar posesión de los dominios más prestigiosos de una De hecho, poseen intereses no muy diferentes a los del propio Imperio:
ciudad. Compiten entre sí mejorar sus propias posi­
con los Ventrue (y los ciones es sencillamente
ocros pocos Vástagos ca­ uno de los beneficios adi­
paces de mantenerse "a su cionales de llevar la cultura
altura") por territorios de al resto del mundo y a los
primera calidad. Por ejem­ Vástagos que lo habitan.
_ lo, un antiguo discreto Los Toreador partici­
con numerosos terrenos pan en la política prácti­
ramo dentro como fuera camente sin competencia
e una ciudad, así como entre los Vástagos aparte de
erechos de uso de los te­ los Ventrue. Muchos prínci­
rrenos de caza preferidos pes proceden de este clan,
e un príncipe probable­ como la gran mayoría de las
mente ostente más arpías y otros cargos de im­
influencia que un alboro­ portancia social predomi­
cador miembro de una nante. Los Degenerados se
primogenitura cuyo pro­ encuentran entre los defen­
pio dominio consista en sores más numerosos del
poco más que el vecinda­ Elíseo, y a menudo fornen- r
rio en el que tiene su tan la expansión de los
refugio principal. Una palabra de este segundo tiene sólo el peso que otros lugares protegidos bajo esa distinción. Sólo la ciudad más pequeña (o tal vez
le otorguen, mientras que el antiguo más prominente, si bien más sutil, una ciudad que carezca de una población significativa de Toreador) carece
habla con la evidente ventaja de la experiencia próspera. de primogenitura de este clan, y algunas ciudades poseen más de una.
Este concepto, visto más de cerca, delata la estrecha relación entre Aparte de la política, la sociedad sigue siendo la savia vital del Clan
posición social y el concepto de dominio para los Toreador. Esto a menudo Toreador, y los Degenerados se encuentran en la cúspide de todos los
resulta frustrante para los neonatos y ancilla que se ven desafiados, cuyos estratos sociales. Desde los nobles, embajadores, aristócratas y consejeros
antiguos ya han arrebatado lo que parecen ser todos los dominios impor­ situados en lo más alto de la sociedad hasta el influyente clero, los líderes 1 1
tantes. Sin embargo, llegados a este punto, entra en juego la notable de las florecientes clases medias y los respetados especialistas del centro
aptitud de los Toreador para vigilar el mundo mortal. Un antiguo puede hasta los cabecillas criminales, estafadores y alborotadores de las capas
haber hecho presión para que su museo privado se declare Elíseo (¡y a fe mía bajas de la sociedad, los Toreador se mueven con gran gracia a la cabeza de
que fue una gran hazaña 1 ), pero el neonato es más dado a oír la "voz de la sus respectivas clases. De este modo, juegan a un juego peligroso, ya que
calle" sobre un nuevo teatro al que llegan en manada los mortales deben acumular suficiente influencia para competir con sus iguales en
eminentes. Si ese neonato puede solicitar al príncipe el dominio sobre este cuestiones de posición en el clan y en la Yihad en el ámbito general, a la
lugar, la posición importante que tiene para los mortales de la ciudad se vez que ocultan su naturaleza vampírica a aquellos a quienes frecuentan.
traduce en la agradable distinción por parte de los Condenados, y ese Aunque esta no es de ningún modo una característica definitoria del
neonato está en el buen camino para establecerse. clan, muchos Toreador, tal vez la mayoría, poseen alguna influencia en el
Son inusuales los Toreador que comparten dominios, especialmente campo de las artes. En la mayoría de los casos, esta influencia llega como
de acuerdo con el Abrazo. En opinión de la mayoría de los sires, una vez que resultado de su interés superficial en las corrientes sociales, pero en muchos
un chiquillo ha aprendido las costumbres de los Condenados, está mejor casos, los Toreador practican individualmente algún arte propio. Más que

LOS CLANES
en ninguna época pasada ( ya que muchos Toreador antes de la
época victoriana eran más artesanos que artistas), con la posible
excepción del renacimiento, el período gótico permite a las chispas
de la creatividad llamear dentro del corazón de los Toreador. No es
casualidad que esta participación de los T oreador en la creación
personal del arte en cualquier forma -poesía, literatura, arte
gráfico o cualquier otro- tenga su auge durante un período en el
que se la fomenta.
En no poca medida, el interés de los Toreador imita las
corrientes sociales de los mortales en cualquier momento. Muchos
Degenerados se sienten fascinados por las nuevas direcciones que
adoptan la medicina y la psicología, y unos cuantos charlatanes
ocultistas han sido desenmascarados o aupados a lo más alto por los
Toreador que tuviesen algo que ganar de su fracaso o su éxito.
Aunque muchos de ellos consideran la política mortal aburrida o
distraída (ya que, quién tiene tiempo para la política mortal cuando
los Condenados la practican con mucha más habilidad), pocos
pondrían en duda que los propios políticos ostentan una influencia
importante, y que utilizar dicha influencia para los fines propios de
uno tiene su valor. Del mismo modo, algunos Toreador colaboran
con movimientos e instituciones sociales, como los Fabianos (y sus
homónimos del Sabbat entre los antitribu Toreador), la Iglesia,
células marxistas formadas en Alemania y los partidarios de la
teoría de la evolución, más que con individuos clave de dichos
movimientos. En lugar tomar bajo su dominio a uno de los líderes
de estos movimientos, los Toreador se convierten en figuras respe­
tadas en estas organizaciones (aunque no suelen ser líderes, ya que
son propensos a despertar la atención no deseada) y tiran de sus
hilos, al menos en el ámbito local. Una vez más, los Toreador son
tal vez los mejores de entre todos los Vástagos a la hora de seguir las
tendencias mortales, por lo que también reconocen la importancia
de mantenerse apartados de la mirada de las personas inadecuadas.

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¡Quién habría imaginado, hace más de ocho siglos, que los Brujos importancia actual no se debe a la cuidadosa reinvención que practican los
sobrevivirían a su tumultuosa transición al mundo de los Condenados y Toreador, ni a la dependencia de lo conservador que presentan los
rechazarían las hostilidades de los clanes superiores a ellos durante milenios, Ventrue. Más bien, la exaltación actual de los Tremere es poco menos que
para alzarse a una posición prominente a finales del siglo XIX y una coincidencia. ¿Acaso es de extrañar que a finales de la época
destacar sin comparación como practicantes de su estilo único de victoriana, con todas sus simpatías por lo oculto, los Tremere
poder no-muerto 7 Para los Treme re, el camino ha sido largo y duro, vayan a terminar marginados de nuevo? Sin embargo, la verda­
pero al concentrarse como los demás Vástagos condenables no dera cuestión es, ¡qué aprenderán los Brujos de la experiencia?
han podido hacerlo desde su concepción bíblica (¡bah!},
han eliminado toda duda sobre su habilidad. Qesumen
La época victoriana parecer estar hecha a medida de La razón de ser de los Tremere siempre ha sido la
los propósitos de los Tremere. Con el entusiasmo de autoconceprualización, y la comprensión de ésta, como
estos tiempos por lo oculto, incluso hasta el resultado del nacimiento de la psicología, se alinea
extremo de reconocer a sociedades secretas con el meteórico ascenso del clan durante este
dedicadas a estos propósitos, y el interés de período. Los Tremere siempre se han considera­
los legos en los secretos de la hechicería, do a sí mismo hechiceros primero y Vástagos
los Brujos disfrutan de una libertad de después, hecho que podría ser en gran medida
movimientos inaudita en todo el responsable de la desconfianza que otros
Imperio y más allá. Mientras que Vástagos sienten por ellos. Sin embargo,
antaño la Inquisición prohibía ahora, las simpatías del mundo les
la participación en lo oculto proporcionan esta amplitud de mo­
por medio de la excomunión vimientos, y a medida que aumenta
o la muerte, la cultura secu­ su poder temporal, pocos
lar moderna restringe el Tremere se topan con el resenti­
marco de actuación de ésta, lo miento que su filosofía ha
que a su vez relaja las ata­ engendrado en otros miembros de
duras impuestas a los la Raza de Caín. Incluso aquellos
T remere y les pro­ que lo reconocen, lo ignoran
porciona más liber­ por considerarlo envidia por
tad aún. Incluso parte de criaturas de misti­
los individuos in­ cismo inferior.
teresados en lo Por lo tanto, la altivez
espiritual ya no caracteriza a los Tremere en 11
rinden cuentas ne­ la época victoriana tanto
cesariamente a Roma, como su magia. Ciertamen-
gracias este nuevo mis­ te, la práctica de la magia
ticismo espiritual, los los convierte en aliados
Brujos gozan de más lati­ valiosos, y asienta final­
tud aún. mente su posición
Como resultado, una dentro de la nueva he-
especie de arrogancia des­ gemonía de clanes políticos
medida se ha apoderados de junto con los Toreador y Ventrue,
ellos. Al oír a hablar a unos po­ al menos dentro de la Camarilla. Sin
cos de ellos, uno pensaría que ya embargo, estos aliados no tardarán en apuña­
no son vampiros, sino que finalmente han lar por la espalda a los Tremere una vez que se
alcanzado la crisálida hacia la "inmortalidad" que descu­ desvanezca la pasión por el ocultismo. Que compren­
brieron y que les arrastró originariamente a la condenación. dan esto o no sigue en duda, ya que gozan de su recién adquirida
De hecho, el Clan Tremere presenta un rostro muy sociable ante el preeminencia con toda la gracia que cabría esperar
mundo durante la época victoriana, pero no mediante sus propias acciones. de tipos pedantes y solitarios sobre quienes sin 1!
Esto último es algo de lo que muchos de ellos no se dan cuenta: su saberlo recae la luz del favor popular.

LOS CLMfS
Esto no significa que los Tremere sean presumidos. Más bien sucede durante el letargo del Príncipe Mithras, de esa ciudad. Los Tremere
que su arrogancia va pareja a su cautela, y su naturaleza pragmática evita asimismo poseen numerosos dominios en Alemania y Austria, y su predo­
que se vuelvan insoportables. De este modo, muchos se han dado a la minio es algo menor en las partes occidentales de Europa Oriental, fuera
política nocturna con fervor renovado, con la esperanza de extender en la del poder de la Espada de Caín, y en Italia.
medida de lo posible lo que consideran una situación temporal. Las alianzas En realidad, las capillas de los Tremere se encuentran en casi todas las
de los clanes, el apoyo de los príncipes de las ciudades, el intercambio de poblaciones de mayor importancia en el centro del Imperio y más allá,
magia de sangre por favores... todas estas actividades se han convertido en algunas con un solo miembro, pero todas ellas dedicadas fielmente (hasta
el modus operandi de los Tremere. donde pueden llegar las lealtades de un vampiro) a la estructura piramidal del
Sin embargo, las viejas costumbres se resisten a desaparecer, y los clan. Sus intereses incluso han seguido la colonización británica de la India
miembros más experimentados del clan han demostrado una notable y partes de Oriente lejano, así como de las zonas más accesibles de África.
resistencia a al gloria que la época es depara. Para estos Vástagos maduros, En su mayor parte, los Tremere nunca han sido Vástagos que
el coqueteo de los mortales con las ciencias ocultas pasará, y al no busquen dominios individuales, y prefieren establecer zonas de caza en
abandonarse nunca a los excesos que ése les permite, nunca terminarán las que sus miembros puedan dedicarse a esta actividad con mayor
añorando el esplendor perdido. Aunque esto todavía no se ha desarrollado facilidad para luego volver a dedicarse a la artes arcanas. Por supuesto,
hasta formar un cisma dentro del clan (y, ¡cómo podría en un período de hay excepciones, pero e raro que un Tremere que tome posesión de un
20 años en el caso de una territorio no muestre
criatura para quien un año cierto grado de hospita­
pasa en u momento?), sí es lidad a un compai'íero de
motivo de intensos con­ clan que realmente la ne­
trastes en el punto de vista cesite. Sin embargo, vale
de antiguos y neonatos. la pena mencionar que
El Abrazo de los se crean cruentas rivali­
Tremere sigue siendo tan dades entre los miembros
riguroso como siempre, y del clan, y alguien a
los sires escogen a posibles quien uno de ellos haya
chiquillos según el grado de jurado enemistad, proba­
utilidad que puedan tener blemente no debería
para el clan. En la mayoría esperar de él ninguna mi­
de los casos, esto se traduce sericordia, aunque pueda
en la habilidad para la he­ alegar contactos del clan
chicería, o la capacidad o incluso de su sire. Nor­
académica, pero en otros malmente, la logística
casos, el clan necesita a unos determina que los
cuantos diplomáticos de Tremere pasen menos
pico de oro y a gentes de la tiempo ocupándose de
alta sociedad que les permi­ las funciones nocturnas
tan aprovechar al máximo de su existencia, y el bien
el potencial que les ofrece del clan está por encima
el espíritu cultural de la épo­ del de un Tremere en
ca. Por lo tanto, en estos particular. En la prácti­
tiempos no es raro que reci­ ca, por supuesto, esto
ba el Abrazo un Tremere puede no ser así.
procedente de las filas de la
nobleza añeja o de una familia de comerciantes bien relacionada, o incluso que Intereses
un Tremere dé el abrazo a un contrabandista con gran habilidad para obtener Como cabría esperar, la mayoría de las vidas de estos Tremere se
artefactos olvidados y escamotearlos a las autoridades dudosas. desarrollan alrededor del estudio o el servicio a los antiguos. Incluso aquellos
que carecen de habilidad en las artes taumatúrgicas suelen trabajar con un
Dominio Tremere que se dedique por entero a ellas, ya sea como observadores o como
La mayoría de los Vástagos se sorprenderían si supieran que los buscadores de componentes para los rituales, como socios (en lo político y en
Tremere siempre han tenido territorios que parecerían superar u número lo profesional) de otros Vástagos, o como agentes y esbirros.
relativamente bajo. Sin embargo, muchos de ellos en fortalezas remotas o La influencia de los Tremere, a pesar de ser mayor en la época
en los confines de las tierras civi \izadas y en las antiguas regiones de los victoriana, predomina en el ambiente ocultista, aunque las conexiones
bosques bárbaros del Sabbat. Como baluarte contra los temidos Tzimisce, con organizaciones como los francmasones, han introducido a los Brujos en
los Tremere construyeron una capilla en lo Alpes Transilvanos hace otras esferas de contactos. Como muchos de los Tremere ahora influyentes
siglos, aunque aún actualmente sólo unos pocos conocen su nombre, y su sólo han obtenido sus contactos recientemente mediante sociedades
destino es un secreto para la mayoría. Otras casas de brujería, por su misma secretas, la cantidad de favores que pueden solicitar y el número de
naturaleza, tuvieron que cerrarse y protegerse de los incendios de la conocidos que tienen aumenta despacio. Aunque unos pocos Vástagos
Inquisición, y se encuentran en terrenos montañosos similares o en lo más notables han ido adquiriendo influencias no tradicionales con el paso de
profundo de pantanos, bosques o incluso en las catacumbas bajo las los años, como el puñado de Brujos que van acumulando poder dentro de
ciudades. Hasta la sede misma del clan, en Viena, se encuentra la Iglesia y los que han tenido éxito en los negocios en la Compañía de las
peligrosamente cerca del territorio del Sabbat. Indias Orientales, los Tremere siguen sin ostentar el poder mundano de
Los Tremere de Durham han creado una potente entidad política, al que hacen gala los Ventrue o los Toreador, o incluso los miembros bien
igual que los Tremere de Londres que han podido ganar en posición social situados de otros clanes.
La descripción de los dominios Tremere menciona las "funciones
nocturnas" de la existencia de los Vástagos, lo que también pesa sobre
ellos mucho más de lo que gran parte del clan estarían dispuestos a
admitir. Aunque se consideran hechiceros antes que vampiros, la reali­
dad de la cuestión es más bien al contrario.Todavía necesitan alimentarse
de sangre de vivos para sobrevivir; todavía temen al sol, y el fuego los
abrasa tan ferozmente como a cualquier otro vampiro. Muchos candida­
tos a la jerarquía Tremere tienen dificultades para reconciliar estos
hechos (anti)naturales con su estructura social artificial, y la humanitas
se desvanece rápidamente en los Tremere sedientos de poder durante la
época victoriana. Como respuesta, muchos de ellos terminan trabajando
como funcionarios del séquito de un príncipe, tanto por el poder político
que esto implica como para demostrar que el número enojosamente
creciente de Brujos "descarriados" que caen en las garras de la Bestia no
debería dar una imagen pobre del clan en conjunto. De hecho, un sheriff,
azote o sabueso dotado de las habilidades de la magia de sangre no es
como para tomárselo a broma.
El clan sigue explotando los cauces tradicionales de influencia
Tremere, por supuesto, ya que sus miembros consideran que no tiene
demasiado sentido abandonar las costumbres asentadas a lo largo de los
siglos en favor de su nueva posición preeminente. De éstas, la enseñanza
sigue siendo popular, y adopta diversas formas. Los tutores Tremere se
enclaustran en monasterios olvidados, cuyos monjes todavía se afanan
en confeccionar reproducciones a mano de libros demasiado delicados,
raros o peligrosos como para el consumo masivo por parte de las prensas.
Aún otros se establecen entre las escuelas y universidades de las ciuda­
des, donde se pasan por alto las excentricidades de un erudito por
consideración a su sagacidad.
Naturalmente, muchos Tremere se encuentran más cómodos ro­
deados de la parafernalia del ocultismo, y las sociedades secretas de la
época les proporcionan la oportunidad de hacer precisamente eso al
tiempo que expanden su base de poder. Desde los rituales formalizados
de los francmasones hasta la Orden Hermética del Dorado Amanecer,
hasta el vendedor de libros arcanos o la pitonisa de la esquina, el interés
del público por el saber místico permite a los Brujos entablar contactos
con mortales hasta ahora prohibidos o heréticos. Unos pocos emprende­
dores incluso han adoptado la no-vida del charlatán, y enseñan unos
cuantos rituales de medio pelo o trucos de magia limitados a los ricos
ociosos y con una curiosidad morbosa a cambio de favores monetarios.

Los misterios que yacen enterrados en el


interior del mundo no son nuevos, aprendiz.
¿Por qué crees los enterraron? Sólo porque
la gente de la época los aprecie ahora en
lugar de condenarlos no varía su naturale­
za. Es un tiempo feliz para nosotros, un
tiempo en el que podemos usar nuestras
hechicerías a voluntad sin tener que temer
a los fuegos de los cazadores de brujas.
Bueno, sin tener que temerlos demasiado.
Los hombres todavía odian lo que no com­
prenden.
-Edward Bainbridge, Primogénito
Tremere de Londres

LOS CLM[S
En muchos sentidos, los Ventrue son el propio
imperio, tanto respecto a la Camarilla como a la exten-
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se han entregado por completo a la causa que de la Camarilla. Que
se mofen los demás clanes, ya que no comprenden el verdadero
sión de territorio que ostenta la propia Reina Victoria. valor de la nobleza. Incluso dentro del modelo feudal, los señores
Venerable, distinguido, poderoso, influyente, ubi- tenían ciertas responsabilidades para con sus vasallos, y, por tanto,
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cuo... defectuoso, conservador, imperialista y construido
con el sudor de aquellos a quienes su sistema no beneficia.
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los Ventrue también se toman su misión de liderazgo tan en serio
como los deberes que tienen para con los demás Vástagos. Puede que
La época victoriana representa un período de transición �\ Rafael de Corazón fuese el Toreador que hiciese poesía de la Cama-
para los Ventrue. Para los Nobles, este apodo también implica � rilla y convenciese a otros Vástagos para acudir en manada bajo su
cambio. Tiempo ha que pasaron las noches del señor estandarte, pero el autor de la propia idea era Hardestadt,
absoluto en su castillo, pero el tiempo todavía no nada menos que el propio Ventrue.
ha convertido al hombre de negocios en un amo Sin embargo, no todos los Ventrue son tan nobles
indiscutible. Por lo tanto, su mote significa dos como pretende su ambiguo sobrenombre. Muchos son
cosas: hace referencia al tiempo en el que las cómplices y maquinadores, herederos de un legado de
familias reales daban forma a los destinos del sires que ostentan por derecho de linaje y genera­
mundo, pero también se aplica a la carga de ción. Éstos encarnan los peores aspectos del clan, y
liderazgo que han acarreado por el bien de sólo exhiben codicia y un sentido anacrónico de la
todos los demás Vástagos. titulación.
Las filas de los Ventrue han tenido que Otros Ventrue abanderan los éxitos de la secta o
diversificarse cada vez más para evitar que­ del clan, al oponerse fuertemente al Sabbat o comen­
dar fuera de lugar "dentro de la evolución", tar racionalmente las ofensas de otros Vástagos
por usar la jerga de los asuntos candentes de enfrentados. Sin un orden, los Vástagos se volverían
la noche. Sin duda, todavía se cuentan contra sí mismos, y toda la Raza de Caín sufriría.
entre las familias aristocráticas y los genera­ Después de todo, la anarquía y el cinismo provocaron
les de la época ( o, más bien, consejeros de la Revuelta Anarquista y la Inquisición, y la función
generales y otros altos cargos para quienes los de un clan de líderes es, bueno, liderara a los Vástagos
horarios inusuales resultarían una notable pre­ para que eviten sus ansias autodestructivas.
ocupación), pero ahora también incluyen al La mayoría de los Ventrue se encuentran en
comerciante, el académico, el embajador colonial un punto medio entre estos dos extremos de idea­
y el personaje de la alta sociedad. En un mundo lismo, aunque desgraciadamente tienden a la "
cada vez más moderno, las masas son las que avaricia y el abuso de poder de los que se les acusa
poseen la verdadera voz, y el feudalismo se ha tan a menudo. Sin embargo, ¡qué decir de esto? Es
dado por vencido, ya que las visiones más demo­ una época decadente, rica en placeres y comodi­
cráticas del liderazgo han alzado la cabeza. dades, y ¡de qué sirve al conjunto de los Vástagos
Esta idea concreta es motivo de regocijo el que un Ventrue no aproveche las ventajas que
agridulce entre los antiguos más egregios del clan, le corresponden? ¡A quién beneficia el que otro
que recuerdan las noches de la república de Roma se quede sin?
y la elevación de la aristocracia. Esta situación Los Ventrue hacen de sus Abrazos grandes
moderna es un pálido reflejo de aquella, y la caída espectáculos. Esto no significa necesariamente
de una nobleza que no tiene en cuenta los verda­ que el acto en sí lleve consigo una pompa y cir­
deros orígenes de los Ventrue como clan de Iiderazgo cunstancia innecesarias, sino, más bien, que la
les hace sacudir la cabeza con desaprobación. puesta en práctica del acontecimiento implica mu-
cha ceremonia. Muchos Ventrue realizan un período
Qesumen de instrucción casi al estilo clásico, durante el cual,
"Allá donde va el Imperio van los Ventrue", o eso dice la sus descendientes aprenden cómo es la cultura de los
frase inicial de una ponencia por parte de un orador Malkavian Vástagos. Recitan linajes, celebran las fechas de ancestros
en una reciente reunión del Consejo Interno. Lo que los exaltados y respetan las antiguas costumbres
representantes de la Reina Victoria son para el ganado, los de la hospitalidad, que sin duda sirven
Ventrue lo son para los Vástagos, árbitros de disputas y agentes más para incordiar al anfitrión que
del orden. Sin embargo, son mucho más que funcionarios, ya que para beneficiar al huésped. La no-vida
del Ventrue es un mundo de dualidad: sacrificio con beneficios, ganancias adaptado a la no-vida, por el cual los chiquillos puedan distribuir
a un alto precio, nobleza obliga en una guarida de opulencia. porciones de su dominio entre ellos tras su defunción (Dios no lo quiera).
Y no lo cambiarían por nada. Ni que decir tiene que estos suelen ser motivo de acaloradas disputas, y
una parte siempre creerá que ha salido peor parada en el trato, e intentará
Dominio mejorar su posición por todos los medios.
Siempre que un Ventrue toma posesión de un dominio, cualquier Las zonas de influencia Ventrue a menudo se solapan con las regiones
Vástago con dos dedos de frente pensará qué implica esto antes de refutarlo de preeminencia del Imperio. Lo primero que viene a la mente es el
o reírse. Como los Nobles dan tanta importancia a sus deberes como ejemplo de Londres, así como las regiones de Francia que no están
líderes, el dominio de un Ventrue no es sólo el territorio en el que tiene la infestadas de Toreador o miembros del Sabbat. Los Ventrue poseen
última palabra. El dominio de Un Ventrue, efectivamente, conlleva el dominios en algunas partes de España, pero muchos menos que los Brujah,
peso del reconocimiento. Esto es, si otro Ventrue visita el dominio y le Toreador o el Sabbat. Europa central tradicionalmente ha pertenecido
parece que es totalmente insuficiente, el dueño no sólo se convertirá en siempre a los Ventrue, ya antes de la época del Sacro Imperio Romano
motivo de burla entre otros Nobles, sino que habrá fracasado en su misión. Germánico y, posiblemente, desde tiempos de la expansión del Imperio
Ciertamente, algunos se toman su causa con más sobriedad que otros, pero Romano anterior. Algunas partes de Italia son dominios Ventrue, así como
su sangre es orgullosa, y es raro el Noble que acepte de buen grado las ocasionalmente algún dominio de Europa Oriemal disputado con el
bromas de los demás. Por esta razón, los Ventrue desprecian los dominios salvaje Sabbat, los Gangrel y Nosferatu territoriales de la zona y los
miserables y los territorios disputados a no ser que no haya nada más sigilosos Tremere. Los restos de una facción conocida como los "Señores
di ponible, en incluso en este caso, probablemente harán todo lo posible del Este" han conseguido mantener el dominio sobre zonas aisladas
por convertir el dominio en algo digno de su presencia en él. repartidas a lo largo y ancho de la franja occidental de Europa Oriental, y
Los rasgos de los dominios Ventrue, por lo tanto, tienden a lo unos pocos incluso han extendido su influencia a territorios tradicional­
prominente o prestigioso. Los distritos gubernamentales suelen reunir mente Tzimisce, incluso más al este. Sin embargo, estos dominios tienden
estas características, así como las zonas de finanzas y los vecindarios a ser pequeños y humildes, al menos en opinión de un Ventrue.
ricos. Aunque los distritos culturales y artísticos normalmente también
umplen estos criterios, los Ventrue suelen dejárselos a los Toreador, que Intereses
están mucho más interesados en el aspecto tangible de la prosperidad de Si da dinero, a los Ventrue les interesa. Mercenario, pero cierto. Los
un dominio que en el beneficio menos tangible del patronazgo. Los Ventrue no pierden el tiempo con la modestia, para gobernar hacen falta
Ventrue especialmente dedicados a veces toman dominios difíciles, con recursos. Sin embargo, la distinción entre la época victoriana y otros
el fin de enmendar los problemas de éstos, o al menos usar su influencia momentos está en la naturaleza de esos intereses. Mientras que antes los
para encauzarlos, con lo cual cumplen sus obligaciones como líderes y se Ventrue podían afiliarse a la nobleza ( o declararse nobles ellos mismos)
ganan acólitos recurrentes. Recientemente, han adaptado el concepto y desvalijar arcas aristocráticas, esas noches hace tiempo que pasaron. En
de dominio para incluir a sectores del ganado además de las regiones de la actualidad, los negocios comerciales amenazan con suplantar a la
una ciudad. En Londres, un Ventrue tiene como dominio a la policía, "antigua economía" de los Ventrue. La banca, las inversiones, la nave­
mientras que en la ciudad de Ámsterdam, los muelles quedan dentro del gación, el comercio y el imperialismo a la antigua usanza aportan
dominio de un Vástago, mientras que los estibadores en sí entran dentro numerosos beneficios a los Ventrue.
de la esfera personal de otro. Naturalmente, la política también sigue estando en el centro de los
Las proles y los linajes de los Ventrue a veces surgen del dominio de intereses de los Ventrue. Estadísticamente hablando, es probable que
un sólo señor poderoso, pero sólo sobreviven las menos de las veces si no este clan posea más príncipes dentro de sus filas que ningún otro, y podría
se separan. En muchos de estos casos, el sire extiende los beneficios ( y las incluso considerarse la posibilidad de que tengan más príncipes que todos
responsabilidades) del dominio a sus chiquillos. Es cierto que esta los demás clanes juntos. Sus naturalezas severas y sus personalidades
situación puede ser cómoda, pero también es cierto que no sirve de gran diligentes también convierten a muchos Ventrue en candidatos a sheriff
cosa a los chiquillos, ya que, hasta que hagan algo ellos mismos, seguirán y azote, aunque muchos consideran que el título de sabueso es indigno de
bajo las faldas de sus progenitores. Los sires a veces legan porciones de sus ellos. De hecho, de un modo muy parecido a los hijos de nobles de la
dominios a sus chiquillos, pero esto sucede muy pocas veces, ya que época feudal que no tenían oportunidad de heredar tierras y a menudo
perpetúa el nepotismo a la vez que empequeñece el dominio del sire. En entraban a fonn'ar parte de la Iglesia, muchos Ventrue que no pueden
la mayoría de los casos, un sire puede dejar algún tipo de testamento tomar posesión por sí mismos de un dominio importante ganan posición

LOS CLM[S
y consideración sirviendo a la Camarilla en otros aspectos. No pocos
Ventrue se cuentan entre las primogenituras, y muchas ciudades con
príncipes Ventrue también poseen primogenituras del mismo clan,
una táctica inteligente que príncipes y simpatizantes del clan usan
para manipular en su favor el consenso general de ese organismo.
Incluso el puesto informal de arpía a veces se ve bajo la influencia de
los Ventrue, que se concentran menos en el aspecto social del cargo y
hacen de él título uno de liderazgo moral o ético.
Algunos Ventrue siguen el ejemplo de los caballeros de la época
feudal, y entran a formar parte del cuerpo de agentes de la Camarilla en
lugar de tomar posesión de un dominio o un refugio en una sola ciudad.
Al igual que los arcontes, estos Nobles poseen cierto grado de influencia,
aunque esta estima procede de la fuerza de la Camarilla, a diferencia de
cualquier logro en solitario por parte del propio Ventrue. Al final, estos
Vástagos podrían convertirse realmente en arcontes, o al menos afiliarse
al cuerpo de Vástagos que les ayudan. En cualquier caso, pueden servir
como ojos y oídos, e incluso como confesores o confidentes de los
arcontes e incluso de los justicar.
Los Ventrue jóvenes a menudo se ven perdidos en cuanto a su
finalidad, sobre todo a finales de la época victoriana. Los antiguos
poseen todos los dominios principales, los ancillae poseen las sobras de
los antiguos, o entran al servicio de algún poderoso amo principesco.
¡Qué más puede hacer un neonato? Muchos de estos Vástagos terminan
formando cuadrillas, a las que sus sires consideran un mal necesario, ya
que les permiten "calmarse" durante su adolescencia, antes de encontrar
su verdadera vocación como miembros del Clan de la Realeza. A
menudo, estos jóvenes Ventrue sirven como portavoces de la época, y
proporcionan nuevas oportunidades a Vástagos antiguos que no pueden
seguir el ritmo apresurado de la no-vida moderna. Incluso este fenómeno
tiene su cantidad de jóvenes Nobles obligados por su deber, y algunos
ponen su perspicacia al servicio de los antiguos a cambio de su parte de
los beneficios, mientras que otros fingen estar ayudándolos cuando en
realidad conspiran contra ellos y reservan para sí los beneficios.

Ah, la reina lleva casi ocho décadas de


reinado... Qué encantadores, los morta­
les, consuideainsigniÍicantedel tiempo.
-KlaraJurgensblut,
conspiradoraVentrue
Para muchos, los Lasombra son una pesadilla encarnada, La primera impresión de los Lasombra haría creer a quien los
una negra plaga que asola el mundo de los Camitas y el de los <' conociese que poseen orígenes aristocráticos. Que esto parezca cierto
mortales por igual. El clan posee una nobleza perversa, µ, i\ \\ · � :J . o no depende del Lasombra en particular, y muchos siguen el
aunque, de ser así, sigue un extraño código de caballero- consejo de Maquiavelo, y creen que el miedo es mejor motiva-
s1dad. Es cierto que los Lasombra infligen dolor y / "/, '_� • " "'- ción que el amor. En este aspecto, ciertos Cainitas ven en
terror, pero es un dolor refinado y un terror sutil, no el ellos un reflejo sombrío de los Ventrue, una opinión de
hacha tosca de un verdugo ni la carnicería histérica del resonancia sorprendente, teniendo en cuenta que los propios
asesino de Whitechapel. Prefieren dañar a sus rivales Lasombra no proyectan imágenes.
atacando a sus seres queridos. En la época victoriana los Lasombra siguen asentados en las
Los Lasombra, extremadamente astutos, son,
""i���'!IRI� instituciones que les han servido tan bien a lo largo de los
por así decirlo, las arañas que invitan a la mosca últimos siglos, la aristocracia y la Iglesia. Por supuesto, se
a tomar el té en el saloncito. El mejor consejo enfrentan al mismo problema que los Ventrue, ya que la
al conocer a uno de ellos es no confiar nunca aristocracia no sólo se reduce noche a noche, sino que
en él, ya que estos vampiros nunca se toman también ostenta cada vez menos poder a medida que las
en serio otros intereses que los suyos. El corrientes mortales apartan al mundo del feudalismo. La
,,�,:;..,--·.,,
único problema que tiene ese consejo es Iglesia sigue siendo poderosa, pero su poder también es
seguirlo: los Guardianes hablan con cada vez menor, debido a que el cristianismo es prin-
tal sinceridad que ni siquiera necesi- cipalmente una religión de clase media en este
can recurrir a sus poderes Cainitas
para persuadir de sus ideas a quien
los escucha. '
1
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momento, e incluso una proporción importante
de estos individuos es en gran medida secular o
está interesada en una espiritualidad alternativa.
�1 �..i.�t1""iiiiiilA:í_,.�
Como líderes del Sabbat, no ha- Este es un momento de desafíos para los Lasombra.
bría nada más imprudente que hacer de Si siguen abandonándose a su crueldad gratuita,
menos a los miembros de este clan. Los despertarán una ira justiciera capaz de expulsarlos
Lasombra son de una eficiencia brutal, y del mundo para siempre. Al mismo tiempo, sus
dejan bullir sus pasiones y ulcerarse sus hostili- antiguas costumbres cada noche están más
dades. Aunque los Ventrue podrían sugerir que la Dn��ffifflrM�íilfl anticuadas, y deben dar con una altemati-
mejor venganza contra un enemigo es vivir más l.1 WV /E rll va viable si quieren seguir siendo
tiempo que él, los Lasombra suscriben la idea de rrrn''.:r,':,':11,;','..� 1 ,, relevantes para el mundo de la Reina
que la venganza es un plato que se degusta frío. Victoria y lo que vendrá después.

Qesumen Dominio
Los movimientos de los Lasombra revelan Los miembros del Clan
un una extraña mezcla de lo subrepticio y lo Lasombra escogen cuidadosa-
sutil. Para un Guardián, no basta con hacer mente sus dominios, y
fracasar a un rival: hay que destruirlo. Al prefieren los territorios que reflejen sus gustos refi­
mismo tiempo, si alguien llega a ver realmente nados y su tendencia a la ostentación, pero también
al Lasombra destruir a ese rival, éste habrá es necesario que la crueldad a la que se abandonan
fracasado, ya que nadie volverá a confiar en él no haga que algún inquisidor justiciero les desen­
ni a infravalorarlo en el futuro. La opinión tierre y les atraviese con una estaca al sol durante
popular respecto a este clan puede ser compli­ el día. Por esta razón, se concentran en los vecin­
cada. Algunos los consideran maestros de la darios en declive o en auge, donde pueden
manipulación, mientras que otros los conside­ cometer sus maldades mientras convencen al
ran tiranos fanáticos. Si se les preguntase, rebaño de que se trata de la voluntad de Dios, o en
probablemente preferirían lo segundo, aunque en refugios tan apartados del resto del mundo que
realidad sean más bien lo primero. Pero, si nadie sabe que /ff , puedan literalmente dejar a un recipiente
son manipuladores, ¡acaso no quiere decir esto que son �_¡,fz. seco en el suelo del salón durante una
muy buenos manipuladores? semana sin que nadie mueva un dedo.

LOS CLANES
De hecho, a los Lasombra les preocupan más los refugios que los
dominios, ya que pocos Guardianes quieren tener que molestarse en
todos los detalles insignificantes (como tratar con los mortales) relacio­
nados con el mantenimiento de un dominio. En este aspecto, prefieren
las mansiones grandiosas, los terrenos bien cuidados, las estructuras
clásicas en las que puedan yuxtaponer la belleza del lugar y la fealdad de
su obra en la tierra o las casas de Dios para recordar al Creador que los
puso allí con una finalidad.
Por supuesto, la influencia es un tema distinto, que se describe a
continuación, pero es poco inteligente asociar la ambivalencia de los
Lasombra hacia un dominio con una incapacidad de ejercer poder en una
zona determinada. La fuerza de los Lasombra está tan arraigada como la de
cualquier Ventrue en su dominio escogido, aunque estos dominios son
menos y más separados, en su mayor parte debido al hecho de que los
Ventrue también superan en número a los Lasombra.
Los Lasombra no suelen engendrar proles, y si una zona sirve de
dominio a muchos Lasombra, probablemente sean producto de diferentes
sires. Gran parte de la sensación de realización de los Lasombra tiene que
ver con animar a los novicios a abandonar el nido cuanto antes y seguir su
propio camino en el mundo. Es cierto que los chiquillos prestigiosos
contribuyen de forma positiva a la propia reputación de un sire, pero sólo
suelen convivir linajes consanguíneos en un mismo lugar en el caso de uno
que rechace verdaderamente separarse de su progenie.
Los centros Lasombra incluyen gran parte de España, y Madrid y
Toledo brillan con especial fulgor como joyas simbólicas de la corona.
Italia también alberga a más que suficientes Lasombra, y allá donde
predomine el Sabbat, los Lasombra pueden superar en número a otros
clanes de la secta al menos por dos a uno, incluidos los Tzimisce. A lo
largo de la frontera europea oriental existen dominios menores de
Lasombra, pero más como casos excepcionales que como verdaderas
representaciones del alcance de la secta. En los últimos años, los Lasombra
han puesto los ojos en Gran Bretaña con el pretexto de que, si han sido
capaces de enterrar a su propio progenitor, fácilmente podrían hacer lo
mismo con el príncipe Matusalén de Londres. Sin embargo, no son tan
estúpidos como para enfrentarse a Mithras abiertamente, sino que van
introduciendo a miembros del clan poco a poco en los feudos ingleses con
la esperanza de ir creándose una presencia allí, para que una noche el
Matusalén pueda levantarse y verse rodeado por los colmillos hambrien­
tos de los fanáticos Guardianes.

Intereses
Lo que los Lasombra no tienen de verdadera nobleza, lo suplen con
dedicación. Muchos Lasombra deben lealtad a los antiguos de su clan o a
diversas ramas del Sabbat. La mayoría del clan se ve impulsada por su
objetivo, y si tienen dificultad en encontrar una para sí, se afilian a una que
vean como su superior. La cultura de los Lasombra es pródiga en esta
relación de mentor, y cuando un Lasombra abandona la tutela de su sire,
puede actuar como "escudero" de otro Lasombra. Algunos incluso son
asignados a mentores por sus propios sires.
Unos pocos Lasombra prefieren mantener a sus chiquillos cerca
(¡tal vez por desconfianza?} y ocasionalmente los envían como emi­
sarios a otros dominios Lasombra o ciudades del Sabbat. Por supuesto,
esta táctica no engaña a nadie (la diplomacia victoriana no ignora
el concepto del espionaje), pero los ellos lo acometen todo con
grandes muestras de nobleza e incluso preocupación por
otros Cainitas. El chiquillo de un Guardián puede servir
como consejero o confidente y proporcionar a otro Cainita
un punto de vista que no se le haya ocurrido. Por supuesto,
este chiquillo enviará cartas a telegramas constantemente a
su sire para explicarle todos los asuntos relativos a los barcos de
esa empresa o las minas de diamante de ese Cainita.
Los Lasombra también encuentran una gran motivación en el
Sabbat, y su posición como líderes de la secta ocasionalmente les
permiten utilizar plenamente a la Espada de Caín para sus propios fines. En opuestos a los de ésta. Algunos Guardianes adoptan esa Senda con la
el ámbito individual, ¡qué Lasombra no querría tener a sus órdenes a una esperanza de poder desatarse libremente, pero sus verdaderos seguidores
legión de soldados fanáticos listos para enfrentarse a la Muerte Definitiva, saben que es tan difícil seguir sus principios como la Palabra de Dios. De
siempre y cuando haga pasar sus deseos por el bien común de la secta? La hecho, ambas son la misma cosa, ya que según los creadores de la Senda de
,·endetta se traduce fácilmente en "atacar a poderosos antiguos de la la Noche, Dios creó a los vampiros para que cometiesen maldades en el
Camarilla", quitar de en medio a un rival rápidamente se convierte en mundo, de manera que mostrasen a los mortales lo que les espera si se inclinan
"extirpar traidores de la secta", y acabar con un príncipe cuyos intereses en por la maldad. Esta cuestión sigue siendo motivo de debate entre los
la misma empresa supongan un obstáculo para las propias ambiciones Lasombra. Los seguidores menos rigurosos de la Senda parecen contentarse
resulta mucho más fácil al describirlo como "liberar una ciudad de la con cometer "el mal" porque sí, y dejan a su paso atrocidad gratuita y
presencia dominante de la Tarre de Marfil". Muchos Lasombra alcanzan violencia sin sentido. En opinión de los seguidores acérrimos de la Senda,
puestos elevados dentro del Sabbat, y obtienen títulos como obispo, esos "ángeles negros" son incluso peores para el mundo que la Camarilla, ya
arzobispo y cardenal. Pocos aspiran a ser prisci, cuyo poder no es tan formal que no tienen más finalidad que saciar sus propias ansias perversas de caos.
como ellos prefieren, o a sacerdotes, ya que los Guardianes sirven a la causa Los verdaderos creyentes parecen tener los hechos de su parte: los seguidores
de un modo mucho más admirable como ducti dentro de las manadas. Sin menos estrictos de la Senda tienden a caer en manos de la Bestia con bastante
embargo, muchos se unen a los paladines y templarios, y entran a formar rapidez, al abandonarse de forma tan descuidada a sus actividades malévolas.
parte de los séquitos de otros Cainitas poderosos. Los fieles afirman que cualquiera puede ser destructivo, lo que es difícil es
Como sucede con muchos miembros del Sabbat, los Lasombra han hacerlo con conciencia de ello. Si lo único que hace falta para ser un vampiro
creado su propio código moral. La Senda de la Noche tiene mucho en común es salvajismo, entonces la Inquisición tenía razón, y los vampiros son un azote
con la filosofía de la religión judeocristiana, aunque sigue muchos principios que se debe eliminar. Pero la Inquisición no tenía razón.

no SABÉIS LO BAJO QUE PUEDE eAErt un eAINITA ANTES DE Eneon­


TIV\rt LA ESENelA DE LO QUE rtEALfflENTE ES. NOSOTrtOS PrtOeEDEfflOS DE
LA noeHE, rtEeHAZADOS POrt EL ffllSfflO DIOS QUE nos HA ertEADO. YO os
PrtE<?UNTO, SI ertEÉIS QUE DIOS HA PLANEADO QUE HA<?AfflOS OTrtA eosA
QUE no SEA EL fflAL DEL QUE somos eAPAeES, ¿poJt QUÉ EeHArtNOS DE
su LADO EN LU<?Art DE DESTJtUIJtNOS SENelLLAfflENTE? no SE TrtATA DE
UNA eUESTIÓN QUE DEBA OBSESIONArtNOS. ES UNA LLAfflADA A AeTUArt.
-PABLO OltTIZ, PALADÍN DEL SABBAT

LOS CLM[S
De todos los clanes cuyos miembtos infestan las noches de que" no se limitan a Transilvania, sino que abarcan todo el
la época victoriana, ninguno encarna el mito popular del mundo "incivilizado", donde los campesinos todavía labran y
vampiro como los Tzimisce, al menos superficialmente. A los señores todavía gobiernan. Los Tzimisce encajan muy
medida que se extiende más y más la literatura gótica, bien en este concepto, ya que son los señores, los amos
también lo hace la leyenda de Drácula, el conde de dominantes cuyas exigencias destrozan las espaldas (y
Europa del Este inmortalizado por la versión de los dejan sin sangre) a sus súbditos.
Vástagos de 1897 de Bram Stoker, cuyo acto de Muchos Tzimisce proceden de familias aristocráti­
enorme desafío, sacude el mundo de los no­ cas ( nótese la ausencia de la palabra "noble"). Aunque
muertos hasta sus cimientos. no está fuera de las capacidades de los Tzimisce el ser
Sin embargo, en realidad los Tzimisce nobles, pocos parecen mostrar ni tan siquiera el
no son ni por asomo nobles refinados conde­ deseo de hacerlo, y sólo existen para cumplir sus
nados a una trágica no-vida de deseo no propios deseos, ya que son hijos de la tierra
correspondido, aunque pueden llegar a serlo. misma donde nacieron. Sin embargo, no
Bajo la afable fachada del "vampiro caballe­ todos los Tzimisce proceden de familias
roso", el Clan Tzimisce se pudre y llena de reales, y los Demonios tienden casi como
pústulas. Corrompidos por la alienación, los Toreador tanto a dar el Abrazo por
aislados del mundo por el barbarismo de pasión. Sin embargo, sus pasiones
sus propiedades nativas, y vilipendiados son muy distintas a las de aque­
como monstruos por parte de quienes llos, ya que los Tzimisce
presencian sus actividades nocturnas, los suelen escoger a un
Tzimisce son un ejercicio de astucia y siervo leal o a un des­
crueldad extremadas. cendiente excep­
Para los Tzimisce, estas son las no­ cionalmente feo,
ches de nadir, la última época durante la mientras que un
que el Demonio de la Montaña podía dis­ Toreador escoge a un amante mortal o a
poner impunemente de los campesinos que un individuo con dotes artísticas.
vivían bajo su castillo. En noches venide­ Sin embargo, a pesar de todo su
ras, los Tzimisce se repliegan sobre sí apego por la aristocracia, pocos Demonios
mismos, y se dedican a creencias blasfemas se interesan realmente por el gobierno. Lo
y a distorsionar de forma casi fútil sus cuer­ que realmente quieren es poco más que lo
pos en un intento por aterrar a un mundo que quieren en cualquier momento (auque
cada vez más hastiado. Sin embargo, la sólo un necio infravaloraría la habilidad de
actualidad, durante el reinado de Victoria y los Tzimisce para reavivar conspiraciones de
el auge del Imperio Británico, es un tiempo siglos de antigüedad o para mantener el
de deleite para los Demonios. Por el mo­ rencor por una ofensa durante más tiempo
mento son los señores de la noche en tierras aún). Por esta razón, muchos Demonios que
en las que todavía no necesitan ocultarse. ostentan puestos de autoridad delegan sus
Sin embargo, el fin de estos tiempos se aproxi­ responsabilidades gubernamentales en
ma cada vez más. visires o líderes locales... a muchos de los
cuales someten a juramentos de sangre o a
Qesumen ritos de lealtad incluso más místicos.
Cuando uno piensa en tierras bárbaras, Los Demonios también practican con
lugares a los que no ha llegado el progreso regularidad sus poderes de Vicisitud, median­
victoriano y que se han mantenido como están te los cuales de forman la carne, para
desde la los brutales tiempos feudales de la "embellecerse" a sí mismos o a otros,
Edad Oscura, no puede por menos que pensar para castigar a los que se han ganado
en Europa Oriental, incluso en este tiempo de su desaprobación, para poner a prueba
iluminación. Las "tierras de más allá del bos- los límites de la resistencia mortal,
animal o vampírica o para realizar experimentos que desafían el entendi­
miento de cualquiera salvo ellos mismos. Los visitantes a un dominio
Tzimisce podrían tener escalofríos al pensar que el albino sin pelo de la
ventana no es el mismo albino sin pelo que es ha saludado en la estación
de tren, y que tampoco es el mismo albino sin pelo que les da la bienvenida
al sancta sanctorum del vampiro. Pero los Tzimisce son hacen muy bien en
causar escalofríos.

Dominio
La idea del dominio se encuentra muy próxima al corazón de los
Tzimisce, aunque éstos ya no latan. Parte de este principio se debe al hecho
de que los Demonios deben descansar en su tierra natal de día. Privar a un
Tzimisce de su reposo en los humores de la tierra en que nació hace que éste
se vuelva irritable en el mejor de los casos, y el de su conducta probable­
mente será el aspecto menos preocupante con que tendrá que enfrentarse
cualquiera que se tope con él. Sin embargo, el hecho más significativo del
apego de los Tzimisce hacia el dominio es que los Demonios llevan
poblando sus territorios desde antes incluso de que los Ventrue se asentasen
en Roma o los Brujah en la mítica Cartago. Sencillamente, las tierras que
los Tzimisce consideran su hogar son suyas, y muchos Demonios llegan
incluso a afirmar que ellos mismos son parte de la propia tierra, una porción
tan nativa de esa parte del mundo como los árboles que recen allí o los lobos
que merodean por los campos.
Los Tzimisce que ostentan un dominio no escatiman esfuerzos para
hacer de la tierra un reflejo de su propia presencia. En algunos casos, esto
se manifiesta de forma externa, y los hechiceros del clan literalmente dan
forma a la roca de manera que reproduzca su semblante, o hacen que los ríos
cambien de cauce de acuerdo con su voluntad. No obstante, estas hechi­
cerías llevan cierto tiempo en declive, y la mayoría de los Tzimisce recurren
a medios artificiales para señalar el dominio como suyo. Teniendo en
cuenta que la mayoría de los dominios de éstos se encuentran en las tierras
bárbaras, las filosofías progresistas de los gobiernos occidentales todavía no
han hecho efecto en estas regiones: algunos Tzimisce todavía son literal­
mente los señores feudales de sus tierras. De este modo, los Demonios
poseen grupos de guardias, crean redes de agentes e incluso enemistan a los
campesinos de la zona entre sí para que busquen el favor de su señor... o,
más precisamente, para que eviten su desaprobación. Muchos Tzimisce
van más allá, y poseen un séquito personal y cercano a ellos compuesto de
creaciones infernales que la naturaleza jamás concibió. Bestias rabiosas,
monstruosidades de carne esculpida, ghouls deformes conocidos como
szlachta y miembros de familias nobles o de aparecidos acuden a una seña,
y sirven para informar a los Demonios o llevar su voluntad a lugares donde
los vampiros no pueden estar físicamente. Incluso se crean malvadas proles
de Tzimisce de este modo, cuando el amo del dominio (o un chiquillo
favorito) engendra algún tipo de amor corrupto hacia una residente de la
zona y la introduce en la noche.
Los chiquillos que se encuentran en estas situaciones no tardan
demasiado en causar rencor a sus sires. La sangre de los Demonios llama a
la tierra, y muchos chiquillos solicitan a sus sires el derecho de tomar
posesión de sus propios dominios, un derecho que muchos les otorgan tras
cansarse pronto de la simple visión de los suyos y preguntarse por qué se
molestarían siquiera en darles el Abrazo. Las proles que permanecen
demasiado tiempo en un dominio o en el hogar de un Demonio casi siempre
se convierten en nidos de víboras, en los que cada chiquillo conspira contra
los demás ( y contra cualquier otra horrible monstruosidad que se haya
ganado al viejo Demonio chocho esa noche) en un intento desesperado de
irse sin provocar el castigo de un sire resentido.
Los dominios de los Tzimisce se encuentran casi únicamente en la
extensión de tierra que constituye Europa Oriental, justo después de
pasar los dominios de los Ventrue y Tremere orientales. Transilvania,
Rumania, Bulgaria, Lituania, ciertas extensiones orientales de Alema­
nia, Austro-Hungría e incluso partes de territorios tradicionalmente
turcos pertenecen a los Tzimisce. También hay un número considerable

LOS CLM[S
de Demonios que han viajado al Nuevo Mundo en busca de fortuna, guardianes de las fronteras del dominio. Es probable que un Tzimisce tenga
donde el dominio tiende a ser fugaz, pero, al menos durante un tiempo, tantos asuntos (más, de hecho) de interés en la ciudad que en el castillo del
pueden ser amos de la tierra allí. señor. Los Demonios que ostentan tronos sobrenaturales sencillamente
son más reconocibles que los Tzimisce que se mueven a hurtadillas por la
Intereses noche, y esto les es útil.
Como se mencionaba al hablar sobre Para los que participan en las activida­
dominios, la mayoría de los Tzimisce se esfuer­ des del Sabbat, la secta tiene una amplia
zan afanosamente por adquirir sus propios variedad de ofertas, desde practicar varios de
territorios. Si esto no es posible, o si sus sires se los ritos de ésta hasta servir como líderes
lo niegan, pueden rebelarse por pura frustra­ espirituales conocidos como sacerdotes de la
ción, y conspirar contra los Cainitas que les manada. Obispos, arzobispos, prisci, carde­
convirtieron en vampiros. Esta truculencia nales e incluso títulos menos universales
parece ser común en cualquier dominio reconocidos por esta secta cuentan
donde más de un Tzimisce comparta entre sus filas con Demonios, y los
un refugio con otros. únicos límites los dicta la ambi­
Para tal fin, los Tzimisce a me­ ción de éstos.
nudo son el equivalente de los Muchos Tzimisce creen que
príncipes en sus dominios, aunque existe algo más allá de la condi­
también suelen usar el término ción vampírica, al igual que creen
"obispo" (o "arzobispo") del Sabbat que ésta supera al estado mortal.
para describir lo que hacen, si es que Estos Demonios siguen o al menos
se molestan en variar del calificati- estudian una filosofía conocida
vo de voivoda. No es raro que un como Trascendencia o Metamorfosis,
voivoda u obispo tenga a varios Cainitas y muchos practican extraños rituales y
viviendo en el dominio que ostenta como experimentos para descubrir qué es lo que
propio, incluso llegando hasta los territorios existe exactamente más allá y cómo alcan­
de más allá de la ciudad o el pueblo en sí. A zarlo. En el caso de un Tzimisce que tenga
no ser que tengan tratos activos con el visitantes de las tierras del oeste, éstos po­
Sabbat, la política de los Tzimisce suele drían verlo como una modalidad del
estar limitada a un nivel local. ocultismo tan extendido por esas tierras. En
Sin embargo, para ganarse la estima de su clan, no todos los Tzimisce caso de que descubrieran la verdad, ésta podría horrorizarles, ya que no se
necesitan alcanzar el liderazgo sobre un feudo que además cada vez es más trata de golpes en la camilla o trucos de salón, sino los deseos de mentes
pequeño. Muchos Tzimisce se entregan por entero a la causa del Sabbat, extrañas que intentan dejar tras de sí todo lo que es humano y compasivo
y, de hecho, atormentan a los que sólo sirven a la secta de boquilla. Otros y adoptar el horror desconocido que yace más allá. La Senda de la
se convierten en séquito del señor del dominio, y le sirven como leñadores, Metamorfosis (ver Vampiro: La Mascarada, p.292) sirve como modelo
guardianes, diplomáticos enviados a otros Cainitas o dominios o como del código moral que siguen estos Cainitas.

APtlS VtNtnO A Ml UOMlNlO, LA tltRRA UONUt YO SOY


ff
LA LtY, tANtO PARA CAlNltAS COMO PARA MORtALtS. LA
LUNA NO SALt SlN Ml PtNUlClóN, LA Nlt8LA NO AVANiA Nl St
RtVUtLVtN LAS PtStlAS. YO NO SOY tL AMO Ut tStA tlthRA.
YO SOY tStA tlthRA.
-thANtlStK PAtRtSCU, VOlVOUA RUMANO
Los clanes Incluso los Ravnos, a quienes todos evitan, a veces sirven como ojos y oídos
para príncipes y arzobispos ricos.
Después de todo, que uno sea independiente no quiere decir que no

independientes participe.
Los clanes independientes tienen un admirable éxito en la labor de
presentar un frente cohesivo, una apariencia de cooperación y parentes­
¡De verdad disfrutan los Gangrel la compañía de los Nosferatu? co que deja atrás con diferencia a la mayoría de los clanes de la Camarilla
¡ Tienen los Lasombra alguna verdadera afinidad por los Tzimisce? Ningu­ o el Sabbat. Ningún clan de Vástagos es realmente una entidad unifica­
no de vuestros preciados "aliados" puede soportaros a menos distancia de da, y la naturaleza egoísta, ambiciosa y engañosa en exceso de los
adonde os pueden arrojar. Camarilla. Sabbat. Todo lo que cualquiera de Condenados hace que cualquiera de estas uniones sea, en el mejor de los
vosotros ha logrado como secta es ganarse enemigos en el otro bando. Yo casos, poco práctica. Sin embargo, la apariencia que los independientes
puedo ganarme mis propios enemigos, no necesito los vuestros. presentan al mundo no es completamente falsa. Al tener a tantos
-Vanessa Reese Davenport, Seguidora de Set. posibles enemigos alineados en su contra, y tan pocos aliados a los que
La Camarilla y el Sabbat llevan siglos luchando por controlar el recurrir, los clanes independientes, de hecho deben mantenerse más
destino de lo Vástagos y la dirección de la sociedad de los no-muertos. unidos que sus homónimos de las sectas mayores. Sin embargo, esto no
1 ncontables cantidades de sangre, tanto de Vástagos como de ganado han las convierte para nada en entidades de una sola mentalidad que mar­
empapado la tierra; miles de vidas de mortales y no-muertos se han chen en fila cerrada. Cualquiera que crea que un Assamita no conspirará
apagado de un soplo como velas. Todo a mayor gloria de una organiza­ contra otro Assamita, que un Giovanni no compite con otro Giovanni,
ción y otra, cuya existencia ha sido de una duración insignificante según se engaña. Sin embargo, son capaces de unirse ante la adversidad de un
las medidas de los Vástagos. modo que pocos otros clanes son capaces de igualar.
Los clanes de ambas facciones desean hacer creer a los Condenados Durante las noches del reinado de Victoria, se observa a los clanes
que la existencia, incluso la misma supervivencia, de los hijos de Caín está independientes con una sospecha que no ha hecho más que aumentar en
inexorablemente relacionada con la guerra de las sectas. años recientes. Con la expansión del imperio británico en particular, las
Los clanes independientes se burlan de estas ideas. actitudes de los mortales hacia los "marginados" y "salvajes" ha cambiado,
Estos cuatro clanes, que se niegan a doblar la rodilla ante la Torre de y los Vástagos, como siempre, siguen el ejemplo. La negativa de los clanes
Marfil y la Espada de Caín, recuerdan el tiempo anterior al auge de la independientes a seguir la norma, a unirse a sus confederados, a ser
Camarilla, antes de la llamada organización de los anarquistas. Se niegan "civilizados", ha sumado una cuña cultural al abismo ya de por sí enorme
a trabajar bajo las Tradiciones de la Camarilla o a bañarse con la sangre que existía entre ellos y la Camarilla. En ultimo término, a estos clanes no
derramada por el Sabbat. Lo que les falta de influencia política lo suplen les importa lo mínimo lo que la Camarilla piense de ellos, pero sus antiguos
de sobra con su fuerza de voluntad, ya que estos clanes se enfrentan solos son suficientemente astutos como para saber que no pueden permitirse el
a las poderosas sectas, y, aún así, no ceden. ignorar innecesariamente a la Torre de Marfil (o, en territorios menos
Las sectas, por supuesto, afirman que de todas formas no los acepta­ refinados, al Sabbat). Por esta razón, en la actualidad, la cooperación de los
rían. Los Assamitas son asesinos de su especie, caníbales. Los Seguidores de independientes con las sectas en realidad ha aumentado hasta un nivel
Set son corruptores, mentirosos adoradores paganos de un dios oscuro. Los pequeño aunque importante, a pesar de las sospechas que despiertan.
Giovanni son seres incestuosos que hablan con los muertos, corrompidos También es digno de mención el hecho de que los clanes indepen­
por sus prácticas impuras. Los Ravnos no son más que ladrones vagabundos. dientes, por lo general, poseen una proporción mayor de antiguos despiertos
Ninguno es digno de confianza. y activos en los asuntos de los Vástagos que la mayoría de los clanes
Los clanes independientes se encogen de hombros casi al unísono. seguidores de las sectas. Los Assamitas están bajo la dirección del "Viejo
Para empezar, no les interesan las afiliaciones a ninguna secta, y dejan que de la Montaña", un Cainita de gran edad y de terrorífico poder. Algunos
la Camarilla y el Sabbat se preocupen de sus respectivas pequeñeces. Seguidores de Set practican ritos religiosos conducidos por los chiquillos
Sin embargo, la neutralidad carece de sentido real en las maquinacio­ y los nietos del propio Set. Los Giovanni, si el rumor es cierto, todavía
nes de los Vástagos, y los clanes independientes, por mucho que afirmen siguen las ordenes directas del propio Giovanni. Incluso los Ravnos tienen
lo contrario, no pueden escapar de la Yihad más que del sol naciente. a varios de sus parientes mayores en activo en los conflictos que asolan el
Ocurre sencillamente que las sectas son demasiado pequeñas y ofrecen subcontinente indio. Lo que es más, tres de estos clanes (de los cuales los
demasiado a sus aliados, por muy efímero que esto sea, como para poder Ravnos son la única excepción) afirman tener una relación mucha más
evitarlas completamente. Los Assamitas matan a Vástagos de una secta a estrecha de la habitual con sus fundadores Antediluvianos.
cambio de sangre y favores de la otra. Los Seguidores de Set están siempre Por supuesto, podría ser mera coincidencia el que los clanes indepen­
dispuestos a ayudar a la Camarilla contra el Sabbat (o viceversa, aunque dientes mantengan vínculos tan estrechos con sus mayores... o podría haber
con menos frecuencia); las recompensas que se ofrecen son grandes a los algo más. Podría ser que en las noches venideras, la distancia de los
ojos de un clan tan mercenario, pero su mayor incentivo es simplemente independientes respecto a las sectas vampíricas resultase no ser una debili­
el saber que la guerra debilita a los rivales de su temible dios. Los Giovanni, dad, sino una cortina de humo detrás de la cual oculten su mayor fuerza. En
aunque se ven obligados a someterse a un pacto de neutralidad, espían y el gran juego de la Yihad, podría resultar que los que hagan la última jugada
hacen contrabando para cualquier guerrero de la Yihad capaz de pagarlos. sean los que no se dejen distraer por riñas insignificantes entre sectas. 1 1'

LOS CLM[S
Para los Vástagos de la época victoriana, los demasiado probable que lancen sus colmillos
Assamitas son objeto de desprecio, condes­ contra quien los maneja. Matan por obliga­

e
cendencia... y terror sudoroso de sangre. Son ción religiosa, siguiendo una fe sedienta de
1
los inescrutables Sarracenos, los salvajes sangre que nadie más que ellos comprende.
1
i carentes de principios y aspirantes al ho­ Ni los vampiros nerviosos de Europa ni los
nor, los bárbaros incivilizados de las del nuevo mundo comprenden del todo por
tierras resplandecientes del este. Los qué los Assamitas aceptan pagos en sangre,
vampiros "iluminados" de Europa ven ya que la maldición impuesta sobre ellos por
a los Assamitas de un modo
7 parte de los Tremere en el Tratado de Tiro les
muy parecido a como los britá-
nicos coloniales ven a los
f impide consumir vitce de Vásta­
gos como antaño.
nativos de sus colonias en Sin embargo, a pesar
la India y África. "Ya los � de su reputación temi­
hemos conquistado una ·//, ble y su negativa a
vez", como dicen los &,/¡ apoyar firmemente
Vástagos. "Sin duda a una secta por
podemos hacerlo otra encima de la
vez, por lo que no otra, a menudo
suponen un verdadero se encuentran
peligro. No obstante, pue­ Assamitas en ciu­
de que no quieras salir de dades de la Camarilla
paseo solo ahora mismo...". y el Sabbat. Ya estén
Los Vástagos usan a los acechando a un objeti­
Assamitas siempre que pueden, vo en particular o
les evitan cuando no pueden, y, bá­ esperando un nuevo con-
sicamente, desechan completamente la tra to o sirviendo como
posibilidad de civilizar convenientemente a los guardaespaldas o consejeros de otros Vás­
bárbaros orientales. tagos, los Assamitas que se mueven entre los
Los Assamitas, que se ríen con el Vástagos no son necesariamente motivo de
rostro oculto tras la manga, incluso al pánico, aunque muchos vampiros que se
aceptar sangre y moneda de un ene­ topan con alguno de los asesinos orientales
migo en pago por asesinar a otro, prefiere correr presa del pánico de todos
no lo cambiarían por nada. modos, por si acaso.
Curiosamente, en algunos cír­
Qesumen culos selectos de las ciudades de la
A todas luces, los Camarilla, se tolera a los
Assamitas son un clan de Assamitas, y, de hecho, casi se les
asesinos árabes, dispuestos acoge con los brazos abiertos
a trabajar para cualquiera como nunca se había hecho.
que pueda pagar su precio Dentro de los clanes británicos y
en moneda, favores y, sobre de Europa Occidental crece una
todo, sangre. Llegan, matan extraña fascinación hacia ellos, es­
y se desvanecen en la noche, pecialmente hacia los más jóvenes.
sin dejar nada tras de sí salvo las Los Assamitas son los extraños,
cenizas de su presa. No parecen tener los exóticos, incluso, para los
un propósito, y su existencia parece limitarse a ir de un que han adoptado totalmente
objetivo en otro. Los Assamitas piensan en sí mismos las actitudes de los mortales, los
como en leopardos, pero para el resto del mundo de los "nobles salvajes" del mundo vampírico. En algunos
Vástagos no son menos serpientes que los Setitas; resultan territorios del imperio británico, la adquisición de un
útiles para atacar en la dirección apropiada, pero es guardaespaldas o consejero Assamita se ha conver-
Los Brujah todavía no han entrado en decadencia, aunque, si darwinismo, miembros de las filas del Canciller de Hierro, los
las palabras de sus antiguos más fatigados son ciertas, se encuen­ Fabianos de Londres (y agitadores de la misma causa dentro del
tran en el borde del abismo. Como clan, parecen sufrir de Sabbat) e incluso entre los francmasones.
demencia precoz, por decirlo en la jerga del Doctor Freud, ya En el pasado, los Brujah ostentaban un legado de
que algunos de ellos se aferran a un noble legado de origen sabiduría que templaba su pasión, y se entregaban a causas
clásico, mientras que otros se han dejado degradar con el que reflejaban los fuegos que ardían eternamente en sus
tiempo y convertirse en un sombrío reflejo de los mayores corazones muertos. Sin embargo, en la actualidad, los Brujah
fracasos de la era victoriana. adolecen de un mal espiritual que podría resultar su perdición si
Si se sigue la historia de los Brujah, teniendo en cuenta su no lo sanan rápidamente. Es casi como si el mundo hubiese
fiabilidad, se puede encontrar un amplio espectro de cambiado demasiado para los Brujah, y tal vez los haya
Vástagos. Desde los reyes filósofos de la antigüedad dejado detrás. En estas noches, los antiguos están
hasta los alborotadores y los gamberros aplastadores fatigados por el peso de siglos de lucha por causas
de cráneos del East End londinense, los Brujah que avanzan con dolorosa lentitud, sólo para
parecen unidos sólo por su disparidad. verse eclipsados en unas pocas décadas por los
Sin embargo, éste no es el caso, ya que los cambios provocados por los retoños de la era
Brujah están tal vez más cerca del mundo victoriana. Los jóvenes Brujah, que care­
mortal que el resto de la raza de Caín en lo cen de la experiencia de siglos para
que respecta a sus emociones. En muchos de equilibrar sus ambiciones, esperan que
los no-muertos parpadea y se desvanece la las costumbres de estos tiempos
llama de la vida, como una luz de gas que se tumultuosos posean el mismo peso ante
queda sin combustible. Sin embargo, en los los ojos de otros Vástagos. Es decir, están
corazones inmortales de los Brujah todavía brilla tan acostumbrados a los cambios rápidos y
la pasión, lo que da pie a su reputación como clan radicales de la época que no comprenden
"enérgico", por decirlo diplomáticamente, o como que su inclinación hacia las novedades signi­
dementes temerarios, parafraseando a los miembros ficativas los aparta no sólo de sus propios
de la sociedad vampírica que los deploran. mayores (cuyas ideas de "progresista" podrían
incluir todavía conceptos despóticos), sino tam­
Qesumen bién de los miembros más conservadores de otros
Los Brujah se han extendido a lo largo y ancho del clanes. Los Brujah han pasado rápidamente de
imperio de la Reina Victoria, y sea cual sea su origen étnico representantes idealistas del nuevo orden Vás­
o cultural, son uno de los clanes más dados a "hacerse nativos" tago a neonatos marginales y antiguos abusivos.
de cualquier lugar concreto. Del mismo modo, los Brujah
victorianos se extienden a lo largo de todo el espectro social, Dominio
pero tienden a congregarse en los extremos de éste. Dentro El dominio es una idea curiosa en lo que
de la elite, los Brujah más maduros e intelectuales frecuen­ respecta a los Brujah. Por otra parte, el clan en
tan los salones y Elíseos de la Estirpe. Al mismo tiempo, las conjunto es muy territorial, y sus miembros
calles se encuentran verdaderamente abarrotadas de Chus­ ostentan el poder sobre ciertos territorios y los
ma, desde Ladronzuelos y matones hasta proxenetas, protegen celosamente ante la sola idea de la
contrabandistas y hombres de reputación dudosa. falta de respeto de otros hacia su poder. Por
De hecho, el Clan Brujah tiende a encarnar los otra parte, los Brujah a menudo son tan desor­
conceptos dickensiano y victoriano de lo más alto y lo más ganizados que les resulta imposible mantener
bajo al mismo tiempo. Como los Brujah tienden a congre­ controlados sus dominios. Por esta razón hay
garse en los dos extremos de la escala, sus actividades se tan pocos príncipes Brujah, y los que existen
entremezclan con facilidad con las de los pudientes y los no rara vez muestran la misma dedicación fervo-
pudientes de la sociedad mortal. Como sus pasiones osci­ rosa a la causa que presentan sus
lan enormemente, encuentran en la era victoriana un compañeros de clan "menos com­
cuerno de la abundancia de intereses civiles. Los Brujah petentes".
se cuentan entre los fenianos colocadores de bom­ Geográficamente,
bas, seguidores de las teorías de Marx, defensores del los Brujah tienden a for-
mar bolsas de poder numérico, pero esto se debe tanto a su hábito de dar Los individuos inteligentes son conscientes de que las proles no son
el Abrazo a proles mayores como a que cualquier región en especial sea el único tipo de presencia de los Brujah en la era Victoriana. En muchos
más apropiada para sus gustos que otras. Las regiones de poder Brujah lugares, especialmente entre los antiguos, un solo Brujah basta y sobra, idea
incluyen Italia, partes de Gran Bretaña (como Londres y Gales), e que comparten muchos de éstos Brujah solitarios. Esta Chusma tiende más
incluso parte de las tierras bárbaras de Europa Oriental (especialmente a lo erudito que a lo iconoclasta, y aprovecha al máximo la maldición de
en el sur, donde se supone que se asentaron tras verse arrastrados fuera de su no-vida para estudiar algún asunto de importancia personal o a perseguir
Roma por parte de los Ventrue en noches remotas). Dentro del Sabbat, una causa con la gallardía estoica de los mártires. Estos Vástagos suelen ser
la presencia de los antitribu Brujah es notable en España, y superada sólo seres huraños, solitarios, poco acostumbrados a recibir compañía, pero
por el dominio de los Lasombra, y en enclaves de la Mano Negra entusiasmados en secreto con el contacto con cualquiera que comparta sus
esparcidos también por Italia. intereses o pueda debatir otros temas interesantes. De hecho, estos Brujah
Un fenómeno extendido en la época victoriana es una especie de son en cierto modo similares a los vetustos e introvertidos Tzimisce, y se
roma de posesión "comunal" sobre el dominio. En ciudades donde se convierten en "señores de la montaña" en Europa Oriental o en ermitaños
asientan proles de Brujah, o en zonas menos urbanas en las que estos se enclaustrados en escenarios más civilizados.
reúnen o engendran progenie, el concepto de dominio se aplica ocasio­
nalmente a territorios propiedad de facciones o familias de Canalla, y no Intereses
de un Vástago en particular. Estos dominios pueden resultar realmente El grueso del Clan Brujah es tan tumultuoso en la época victoriana
terroríficos para curiosos a los que se descubra en ellos, ya que los como lo ha sido siempre a lo largo de la historia, ya que parece eternamente
Vástagos que ostentan su enzarzado en alguna cuestión
posesión persiguen a los iconoclasta u otra. Por lo tan­
intrusos por sus territorios to, es típico que gran parte
al igual que lobos que ahu­ del clan ignore que ese asun­
yentan a sus presas en un to es tema de debate, al
bosque a la luz de la luna. tiempo que otros miembros
Esto se aplica especialmen­ discutan acaloradamente
te a los humanos, que hasta el último detalle del
pueden verse acosados por mismo. Aunque este com­
una cuadrilla de monstruos portamiento podría parecer
sedientos de sangre entre una comedia de errores para
las chimeneas y las casas un observador exterior, los
de mala nota de vecinda­ Vástagos sabios son cons­
rios que desconocen. cientes de que no es así. De
Nadie puede decir si hecho, arrojar luz sobre el
estos dominios comparti­ asunto es una forma de
dos han surgido como ganarse la enemistad de un
resultado de algún estimulo Brujah, ya que ¡quiénes son
moderno (algunos estudio­ los demás para meter las na­
sos han advertido un rices en las graves cuestiones
aumento en esta costum­ de los más apasionados de
bre desde la publicación del entre los Condenados? Po­
Manifiesto Comunista) o cos adversarios son tan
como reacción a la tenaces y mortíferos como
sobrepobla-ción sin prece­ un Brujah que se sienta des­
dente de las ciudades. airado.
Los propios Bru-jah no El tema de debate ac-
p,11c·cc·11 ,k, l.1r.1r,,· .tl•1,·r tual para la Canalla es la
tamente, y los que buscan una razón empírica pueden terminar participación del clan en la secta conocida como la Camarilla. Hace siglos,
pisando terrenos hostiles. cuando la sociedad de los Vástagos había de valerse de sus garras para evitar
Los Brujah de clases superiores a menudo ven con malos ojos a estas a la Inquisición y las hogueras, la Caramilla cumplía su función de
"manadas deplorables", aunque muchos se abandonan a esa misma protección mutua. Sin embargo, en la actualidad, el gran consejo se ha
costumbre también, si bien de un modo más refinado. Estas proles no son derrumbado por su propio peso. Los antiguos de otros clanes fomentan la
los hambrientos perros mestizos que se encuentran en las calles mancha­ desconfianza hacia los progresistas Brujah, y los Vástagos de todos los
das de hollín, sino más bien pandas, sociedades secretas o incluso familias clanes han dejado de lado el gran propósito de la Camarilla, y ahora lo usan
aristocráticas. En estos casos, las proles de Brujah se forman en casas como cortina de humo para quitar de en medio a otros que se oponen entre
parroquiales ancestrales o se quedan como invitados durante una larga ellos y sus planes insignificantes.
temporada (normalmente mediante palabras seductoras o a la fuerza) en Las facciones moderadas obtienen el apoyo constante de la Camari­
los terrenos de algún apoderado. lla, pero bajo una postura formalmente opuesta. Esos Brujah piensan que
Los demás no-muertos ven en el mejor de los casos estas cohabitacio­ la Camarilla todavía tiene potencial, pero que necesita controlar los
nes de Vástagos con curiosidad, y en el peor como indecorosas. Una vez excesos de sus miembros más abusivos. Existe un elemento radical que
más, se dan acalorados debates sobre el tema. Algunos sugieren que, propone la escisión, el abandono de la anquilosada Torre de Marfil y la
aunque la ética victoriana imperante estima en lo más alto la intimidad, los participación informal en el llamado fenómeno de los "clanes indepen­
rebeldes Brujah se reúnen en grupos para oponerse a la norma cultural. La dientes". Para estos Brujah, la Camarilla fracasa no sólo en la práctica, sino
propia Chusma no tiene reparos en comentar el tema. Las cosas son como también en concepto; no hay nada que salvar. Aparte de estos dos grupos
son, y no hay motivo para echar por tierra los gustos de los Vástagos. principales de opinión, a veces se presentan otras posturas más radicales,

LOS CLM[S
pero rara vez tienen consecuencias o duran mucho tiempo. El Sabbat,
evidentemente, es una pesadilla satánica, y las demás pocas opciones
marginales ni siquiera son dignas de perder el tiempo comentándolas.
Aparte de esta preocupación general, pocos Brujah tienen cualquier
cuestión que los una más allá de las fronteras geográficas o sociales. La
mayoría se contentan con ocuparse de sus propios asuntos o planes
personales, y éstos a menudo ocupan una porción importante de su tiempo
libre. Desde las causas sociales, políticas y militares hasta cubrirse comple­
tamente con el sudario de la Yihad, los Brujah a menudo son propensos a
encontrar una cuestión que les inspire o les enfurezca, y después pasan una
considerable cantidad de tiempo ocupándose de él.
A menudo se asocian el delito y los aspectos criminales con los Brujah,
y no necesariamente sin razón. Como no-muertos, la Canalla no desconoce
las actividades ilegales, y a algunos, sus inclinaciones sobrenaturales les
ayudan enormemente en otros aspectos de estas actividades ilegales. Entre
los Brujah se encuentran cabecillas de bandas, peristas, contrabandistas,
asesinos, matones, piratas y otras ramas de profesionales del delito.
Los Brujah también son elocuentes agitadores, y animan tanto a otros
Vástagos como a mortales a seguir sus propias causas. Su habilidad natural
con la Disciplina de Presencia incluso les permite utilizar de modo
sobrenatural la fuerza de su carisma sobre un grupo. De hecho, ésta es una
actividad corriente para los Brujah, y, una vez más, su amplio abanico de
intereses les proporciona muchas opciones al enfrentarse al desafío de
oponerse a una cosa o promover otra. Ya se ocupe de ensalzar la virtud del
gobierno zarista de Rusia o de condenar públicamente las inhumanidades
de la revolución industrial, un Brujah habilidoso no tendrá problema para
convencer a oros de lo justo de su cruzada personal.

Estos tiempos que tenéis ante vo­


sotros son materia prima para el
cambio. Ahora el mundo es diferente, y
los días de la aristocracia y la tiranía
tocan a su fin. No, todavía no es el mo­
mento de que suceda, no soy tan ingenuo
como para creerme el único impulsor del
1i progreso en el mundo ahora mismo. Pero
soy uno de los impulsores, y cuando el
mundo de los Vástagos ya nos haya visto
sacudir la planta baja de la Torre de Marfil
lo suficiente, no tendrá más remedio que
cambiar para atender a nuestras necesida­
des o derrumbarse a nuestros pies.
-Piotr Sielanovitch, revolucionario
Brujah