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PREPARACIÓN FÍSICA EN BALONCESTO DESDE UNA PERSPECTIVA GLOBAL

UNIDAD DEPORTIVA POLICLINICA GIPUZKOA


Eugenio Rodríguez

INTRODUCCIÓN

Resulta complicado y a la vez ilusionante poder tratar los diferentes aspectos de la


preparación física en baloncesto en edades inferiores y su desarrollo hacia el
rendimiento.
Por una parte por el hecho de la preparación física, un aspecto oscuro dentro de los
deportes colectivos, en el cual todo el mundo coincide en la necesidad e importancia
de la práctica, pero la realidad es que en pocas ocasiones se puede valorar con rigor
e integración con el resto de las partes del juego.
Cuando los equipos de rendimiento ganan, su parte del éxito es diluida, en cambio
cuando pierden es posiblemente el trabajo más criticado y aludido.
Es necesario informar para tener conocimiento de estos aspectos y poder evaluar
este campo en su justa medida desde las edades de iniciación.
Estas edades de fundamental importancia en el futuro de los jugadores, no se tratan,
desde diversas esferas, con la importancia que mucha gente del mundo del deporte
parece otorgarle.
Los entrenadores, padres, directivos...y demás personas vinculadas con estas
primeras etapas, saben lo difícil que es realizar un trabajo serio de manera continuada
por las pocas facilidades que existen en cuanto a instalaciones, disponibilidad de
técnicos, material, apoyos económicos etc...
Si bien la preparación física por sí misma no va a ser el factor que determine el
rendimiento de un jugador en la cancha si que nos podemos aventurar a decir que
será uno de los factores que determine el desarrollo de las diversas potencialidades
del jugador.
Es por esto por lo que hay que felicitar y animar a aquellas personas que, con todos
estos condicionantes externos y con las “dificultades” propias de la edad, se dedican a
un trabajo como la formación de jugadores.

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Seguro que el tiempo, con trabajo y dedicación, sabrá reconocer la labor bien
realizada. Trabajo el cual depende fundamentalmente de la ilusión por la tarea
cotidiana de entender mejor este deporte y, de manera más concreta, el área de la
preparación física de base.

1.- CONDICIONANTES DE LA PREPARACIÓN FÍSICA EN BALONCESTO

 Condicionante del propio deporte: ¿Cuándo empieza la preparación física y


cuándo el baloncesto?
 Procedencia de los jugadores: escuela (trabajo de educación física), lugares
de residencia (hábitos) cambio en las dinámicas sociales
(actividad=pecado?), el movimiento cotidiano, el movimiento en la calle...
 Tiempo: baloncesto = cancha. Esto es baloncesto ¿no?
 Medios de trabajo adecuación a las necesidades reales del juego.
 No puede haber preparación física sin que exista jugador de baloncesto
como tal. Imprescindible aprender a jugar a baloncesto.

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2.- PAPEL DE LA PREPARACIÓN FÍSICA

La preparación física, a nivel general, debe cumplir tres premisas, las cuales, en el
ámbito del baloncesto de base, estarían ordenadas de la siguiente manera:

 Prevención de lesiones, profilaxis.


 Garantizar la progresión para poder seguir entrenando de acuerdo a las etapas
propias de cada edad y alcanzar en último fin el máximo rendimiento.
 Consecución de la forma deportiva y alta forma.

Para ello es imprescindible cumplir diferentes criterios:

 Sentido común. Realizar un examen de las condiciones en las cuales aplicar la


preparación física.
Saber de dónde se viene y a dónde se quiere ir.
 Respetar el volumen e intensidad de carga adecuados a cada edad para que se
desarrolle la condición física básica (general y multilateral).
 Ir de lo general a lo específico.
 Corregir y evitar posibles alteraciones o vicios posturales.
 Crear actitudes y hábitos de trabajo físico.
 Tener muy en cuenta las características individuales, tanto a nivel de
necesidades como de trabajo realizado (mejoras). Bien en el plano físico (edad
biológica) como en el psicológico (edad psicológica).
 Determinar el camino y las estrategias que hay que emplear con cada una de
los jugadores (con proyección, con poca proyección, mejoras individuales) para
que realicen un trabajo acorde con las expectativas.

Muchas de las bajas que se producen en el deporte en la edad pre, post y puberal
son debidas a la aparición de lesiones surgidas bien por una inexistente o inadecuada
preparación física, bien por cargas inadecuadas o por un mal tratamiento de las, en
principio, poco importantes lesiones.
Abordarlas desde una perspectiva correcta, depende, en gran parte de la
colaboración de las partes implicadas.

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Es, quizás, erróneo hablar de preparación física en edades de iniciación y
tecnificación cuando sería más apropiado hablar de acondicionamiento físico.
Este no debiera verse tratado de manera aislada en los deportes propiamente dichos
si no que es en la escuela, en la educación física, donde su papel se convierte en
fundamental por varias razones:

- Profesores especializados (al menos en teoría).


- Material e instalaciones adecuados.
- Necesidad de evaluar.

Desgraciadamente la condición física (de manera adecuada a las edades), el


número de horas lectivas de la asignatura en la mayoría de los centros (2 horas
semanales que a menudo se quedan reducidas por cambios de clases y de vestuario
en poco más de 60 minutos de práctica semanal) y supresión de la asignatura en
cursos superiores, hacen que el espacio entre lo teórico y lo práctico sea grande.
Es por ello que dentro de los clubes el trabajo extra a realizar en esta área se haya
convertido a lo largo de los años en cada vez mayor.
Dentro de un marco global de trabajo (deporte escolar, deporte extraescolar,
educación física) estas áreas de trabajo deberían llevar una cohesión que en la
práctica, generalmente, no se produce.

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3.- LAS EDADES. ELEMENTOS DETERMINANTES

3.1 APUNTES PREVIOS

Es fundamental identificar cuáles son las características propias de estas edades.


Asumir qué características poseen los niños, qué aspectos son aquellos sobre lo que
debemos hacer incidencia y, sobre todo, cómo intervenir los efectos de las cargas a
realizar (competiciones por encima de las cargas de entrenamiento, por ejemplo).
Por más que se haya señalado mil y una veces, es importante decir otra vez:
EL NIÑO NO ES UN ADULTO PEQUEÑO
Existen 3 elementos estructurales que diferencian esencialmente el entrenamiento
de los niños (y adolescentes) del entrenamiento de adultos:

 Tiene otras finalidades, que varían en cada etapa.


 Se adapta a los procesos evolutivos y de maduración
 Se periodiza mucho más según las necesidades escolares y formativas que
según los modelos de periodización de la teoría del entrenamiento.

Es importante tratar el entrenamiento con niños y adolescentes desde un tema más


de motivación y de poder ir salvando obstáculos que, incluso, el de la propia mejora
(que puede ser eventual o ficticia).
Para ello es necesario tener en cuenta varios elementos:
 Tendencias evolutivas
 Las necesidades motrices del niño
 La motivación como aprendizaje social
 Los padres actuando como reforzadores
 El entrenador como tutor
 El juego como forma de motivación
 El placer de servir como elemento de entrenamiento
 La motivación para el rendimiento
 La identidad del yo y la autorrealización
 El estrés y el miedo

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Lo más importante es, quizás, asumir que nos encontramos en edades de iniciación,
formación y tecnificación.
En muchas ocasiones los términos anteriormente citados van a ir contrapuestos a la
competición (rendimiento). Debemos tener claros cuáles son los verdaderos objetivos
y la manera de no perjudicarlos.
Estos objetivos deberían ir secuenciados a lo largo de la vida deportiva de un
jugador para que, de manera paulatina, su formación vaya adquiriendo coherencia y
desembocar en el alto rendimiento deportivo.
Si no existe esta integridad en el planteamiento la tarea de encontrar jugadores de
alto nivel será más una cuestión de azar que de entrenamiento deportivo.
De la misma manera, cada cosa tiene su momento.
Si en unas determinadas edades confundimos los contenidos a impartir y los
priorizamos por otros equivocados habremos por un lado desaprovechado un trabajo
por improductivo y un tiempo por valioso a aprovechar.
Por todo esto, la información que va a desarrollarse a continuación estará más
enfocada a la etapa de tecnificación deportiva (14-15 años) que a la de iniciación.
Hasta la etapa de tecnificación los objetivos fundamentales se van a establecer en el
área psicomotriz y no tanto en la preparación física propiamente dicha.
Paulatinamente iremos cambiando los porcentajes de intervención y, en parte debido
al trabajo anterior además de los factores biológicos, podremos ir introduciendo una
mayor carga de trabajo físico.

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3.2 EDADES, NIVELES EVOLUTIVOS Y ASPECTOS A TRABAJAR

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CAPACIDADES

APRENDIZAJE X X XX XX X X XX
MOTRIZ
DIFERENCIACIÓN Y X X X XX X X X
CONTROL
REACCIÓN ÓPTICA XX XX X
Y ACÚSTICA
ORIENTACIÓN X X X X X XX XX XX
PSICOMOTRICE

ESPACIAL
RÍTMICA X X X XX XX X X
EQUILIBRIO X XX XX X
S
CAPACIDADES COORDINATIVO
-FUNCIONALES

RESISTENCIA X X X X X XX XX XX XX XX
FUERZA X X X X XX XX XX XX

VELOCIDAD X XX XX XX XX XX X X X
FÍSICAS

Modelo de fases sensibles. Martín (1982)

Es importante diferenciar entre el trabajo posible, el idóneo y el incorrecto.

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Podemos entrenar una característica la cual, por elementos de edad, no nos vaya a
dar el mejor rendimiento en ese instante pero que resulta una cualidad importante para
el baloncesto, igualmente tenemos la posibilidad de entrenar los aspectos correctos
(otro tema es si disponemos de los medios necesarios) pero también es posible que
insistamos en unos contenidos fuera del aprovechamiento por edad o por su
transferencia en la actividad a realizar.

Grosser, 1981

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Edades idóneas para el aprendizaje óptimo de diferentes condiciones motrices
(Wolanski, 1979)