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XIX CONGRESO NACIONAL DE ARQUEOLOGIA ARGENTINA - 2016

ACTAS DEL
XIX CONGRESO NACIONAL
DE ARQUEOLOGÍA
ARGENTINA

8 al 12 de Agosto de 2016
San Miguel de Tucumán, Argentina
Facultad de Ciencias Naturales e I.M.L.
Universidad Nacional de Tucumán

Serie Monográfica y Didáctica


Volumen 54
ISSN 0327-5868

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XIX CONGRESO NACIONAL DE ARQUEOLOGIA ARGENTINA - 2016 XIX CONGRESO NACIONAL DE ARQUEOLOGIA ARGENTINA - 2016

ACTAS DEL
XIX CONGRESO NACIONAL
DE ARQUEOLOGÍA
ARGENTINA

8 al 12 de Agosto de 2016

San Miguel de Tucumán

Facultad de Ciencias Naturales e I.M.L.


Universidad Nacional de Tucumán

Serie Monográfica y Didáctica


Vol.54
ISSN 0327-5868

Serie Monográfica y Didáctica


Publicación de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la
Universidad Nacional de Tucumán.
Año de inicio 1998

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XIX CONGRESO NACIONAL DE ARQUEOLOGIA ARGENTINA - 2016 XIX CONGRESO NACIONAL DE ARQUEOLOGIA ARGENTINA - 2016

Viveiros de Castro (2002), la cual consiste en transformar las concepciones nati- Huachichocana. Nuevo Mundo Mundos Nuevos  http://nuevomundo.revues.
vas en conceptos, extraerlos de ellas y devolverlos a ellas y, de allí, al mundo po- org/67976 ; DOI : 10.4000/nuevomundo.67976
sible que esos conceptos proyectan; poniendo la lógica indígena a la misma al- Loza, C.B. 2007. El atado de remedios de un religioso/médico del periodo
tura que la lógica antropológica. Como arqueólogos, tomaremos la sugerencia Tiwanaku: miradas cruzadas y conexiones actuales”. Bulletin de l’Institut Français
de Holdbraad (en Alberti et al. 2011) de que no son los conceptos los que nos d’Études Andines, 36(3), p. 317-342
permitirán transcurrir entre los materiales, sino que son los materiales los que Pazzarelli, F. 2013. Sin lo de adentro, el chivo no se forma. Notas sobre
transformaran nuestros conceptos, que los traicionarán. Intentaremos entonces ‘interioridades’ y ‘exterioridades’ en los Andes jujeños. Ponencia para ser presen-
reflexionar, estudiar y comprender a las poblaciones de estas serranías salteñas tada en el GT 21, de la X Reunión de Antropología del Mercosur, Córdoba
desde ontologías de lo inestable, oscilante e indiferenciable, de lo ambiguo y/o 2014 El rastro del pastor. Crianza de animales y técnicas para
multiguo, para poder ver más allá de continentes y contenidos formales. “hacer carne” en Jujuy. Anais do seminario de antropología da UFSCAR. 1º Edi-
ción. Pp 430-443.
Bibliografía Pazzarelli F. y V. Lema 2015 Masticar-digerir-deshidratar: lógicas de la
Alberti, B. 2007. Destabilizing meaning in anthropomorphic vessels from transformación en challas de arrieros Primeras Jornadas sobre el Altiplano Sur:
northwest Argentina. Journal of Iberian Archaeology 9/10: 209–30. Miradas Disciplinares Tilcara Ms.
Alberti, B.e Y. Marshall. 2009. Animating archaeology: local theories and Viveiros de Castro, E. 2002 O nativo relativo Mana 8 (1): 113-148
conceptually open-ended methodologies. Cambridge Archaeological Journal 2004 Perspectival Anthropology and the Method of Con-
19(3):344–356 trolled Equivocation. Tipití: Journal of the Society for the Anthropology of Lowland
Alberti, B., S. Fowles, M. Holbraad, Y.Marshall y C.Witmore 2011 “Worlds South America 2(1): 3-22.
Otherwise”: archaeology, anthropology, and ontological difference. Current An-
thropology 52 (6): 896-912
Allen, C. 2002. The Hold Life Has: Coca and Cultural Identity in an Andean
Community. Washington and London: Smithsonian Institution Press.
“LO QUE ELLAS QUIEREN”
Amuedo C. 2015 Las vasijas y su potencial como sujetos estabilizadores
de seres incompletos: prácticas mortuorias de infantes durante el período Tar-
Luis E. Mafferra1
dío en el Valle Calchaquí Norte Estudios Atacameños 50: 85-104
Arnold, D.y J. Yapita 1998. Río de vellón, Río de canto. Cantar a los animales, 1
Secretaría de Ciencia, Técnica y Posgrado -UNCuyo, Centro Universitario, Mendoza
una poética andina de la creación. Hisbol/ILCA, La Paz. luismafferra@gmail.com
Arnold D., D Jiménez y J. Yapita 2014 Hacia un orden andino de las cosas:
tres pistas de los Andes meridionales ILCA, La Paz
Baldini M., E. Baffi, M. Salaberry y M. Torres 2003 Candelaria: una aproxi- Palabras clave: Relaciones humano-plantas – Europa - América colonial - siglos XVI-XVII
mación desde un conjunto de sitios localizados entre los cerros de Las Pirguas
Key words: Human-plants relations - Europe - Colonial America - XVI-XVII centuries
y El Alto del Rodeo (Dto. Guachitas, Salta, Argentina). En: Ortiz G. y Ventura B
(Eds) La mitad verde del mundo andino. Investigaciones arqueológicas en la ver-
Provocación
tiente oriental de los Andes y las Tierras Bajas de Bolivia y Argentina, pp:131-151
Debo aceptarlo, es cuando menos pretencioso y cuando no descarado,
Ed. FHyCS- UNJU
Bugallo, L.y M. Vilca. 2011. Cuidando el ánimu: salud y enfermedad en concurrir a un simposio de arqueobotánica pregonando a viva voz develar el
el mundo andino (puna y quebrada de Jujuy, Argentina). Nuevo Mundo Mun- secreto de “lo que ellas quieren”. Aun peor, siendo un joven presumiblemente
dos Nuevos, Debates (en línea, disponible en: http://nuevomundo.revues. masculino disonando en una disciplina dominada por las féminas. Mi reputa-
org/61781) ción además, es en el desengaño de este arte dudosa en el mejor de los casos.
Lema, V. 2010 Confluencia y emergencia: domesticación y prácticas de Por lo tanto, previo a que las concurrentes comiencen a arrojar frutas u horta-
manejo del entorno vegetal en la frontera. En: Bárcena R., Chiavazza H. Actas del lizas y aprovechando el tiempo que demoran en identificar su taxón de forma
XVII Congreso Nacional de Arqueología Argentina –Arqueología Argentina en el rigurosa; me urge aclarar que acepto no ser más que un mero intérprete de
Centenario de la Revolución de Mayo. T. III: 1043-1048 alguno de los verdaderos amantes de tal destreza. Así, sin más virtud que la
2015 Historicidad de las prácticas y representaciones vinculadas al humildad de los oradores no holgados en coraje, aclaro que he consultado
consumo de psicoactivos en el Noroeste de Argentina. Actas de la XI Reunión de textos escritos en Europa entre los siglos XVI y XVII, en los que se develan los
Antropología del Mercosur. Montevido. En prensa. secretos para darles a ellas lo necesario. En este sentido, se lee de su alegría al
Lema V. y F. Pazzarelli 2015. Memoria fértil. Crianza de la historia en

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ver cumplidos sus deseos, o de cómo son felices por estar cerca de sus amigas den cultivarse plantas indistintamente silvestres o domésticas. Así también,
y lejos de sus enemigas. Algunas son en este aspecto muy sociables y otras se propone que todas las plantas requieren de un mismo tipo de trato, que
auténticamente anti-sociales; estas afinidades son muy variables entre ellas podría definirse como un modo general de relación entre humanos y plantas.
y en algunos casos las discordias vienen desde antiguo. Así también, no se Ese trato es básicamente la agricultura y lo que ellas quieren es finalmente
permite la duda sobre su belleza ni sobre como son indispensables para la eso. Todas las plantas la necesitan, sean las del huerto que dan frutos comes-
vida de los hombres. Pero también, y hay que admitirlo, aunque con esto ati- tibles, como las del bosque que dan leña para quemar (Agustín 1717: 167).
cemos el murmullo de la sala, se advierte que son complicadas, no cualquiera El carácter de la relación humano-plantas, se ordena en base a diferen-
domina sus secretas voluntades ni logra congeniar con ellas. Con ellas, me cias de grado y no de “naturaleza”. En este sentido, puede observarse que las
apresuro a completar: las plantas. fisicalidades de plantas y humanos (o animales) se curan con tratamientos
De acuerdo con lo dicho, en los textos analizados (específicamente en análogos; la “naturaleza” de los cuerpos es similar en los diferentes seres. Las
algunos manuales de agricultura: Agustín 1717, Herrera 1619), literalmente curas de humanos y plantas (o animales) se sostienen por los mismos prin-
se lee sobre lo que las plantas quieren o desean, sobre su humor o sobre su cipios y se realizan en base a iguales procedimientos. Así como los humores
sociabilidad. No vemos en nuestro caso necesidad de intentar una traduc- malos se eliminan en los humanos por el sangrado, en los árboles se evacúan
ción (sensu Latour 1991), ya que en base a ello podemos comenzar a entender por medio del uso de barrenos, que perforan los troncos dejando salir las sus-
cómo se esquematizan las relaciones humano-plantas en la cosmovisión de la tancias corrompidas (por ejemplo para sanar frutos enfermos de guindos y
Europa pre-moderna. Para empezar, preguntamos y respondemos ¿Ocupan cerezos o endulzar las naranjas (Agustín 1717: 106, 112)).
aquí las plantas el lugar de los objetos cuasi-inanimados que les solemos re- A la vez, las sustancias contenidas en los diferentes seres parecen con-
servar? Claramente: no. formar un orden más general y su intercambio contribuye a lograr ciertos
equilibrios. Así, del mismo modo que la goma de los almendros sirve a los
Las relaciones humanos-plantas en la tradición europea pre-moderna humanos para reprimir la presión del flujo de la sangre; o como las flores del
Debemos primero aclarar que analizamos estos documentos históricos durazno son excelentísimas contra la melancolía. Las heces o el orín humano
desde una perspectiva antropológica, es decir, otorgando a los autores la con- sirven para que las almendras sean dulces y para que los duraznos broten y no
dición de informantes etnográficos (Viazzo 2003). Más específicamente, en- enfermen. A la vez, las plantas se curan con otras sustancias animales como
tendemos sus escritos como descripciones del mundo real, como ontologías guano, orín, leche o miel, así como también las sustancias obtenidas en las
y no como otras visiones de nuestro mundo objetivo (Viveiros de Castro 2004, plantas se usan para curar animales u otras plantas (Agustín 1717: 114-115,
2005). De modo general, el tipo de relación con el mundo que predominó en Herrera 1619: 73-74).
la Europa medieval y renacentista ha sido llamado analogismo por Descola Los equilibrios no sólo deben propiciarse mediante la circulación de
(2012). El autor define esta ontología como un “modo de identificación” ca- sustancias, ya también la relación entre humanos y plantas es regida por el
racterizado por una profusión de singularidades en las que lo físico y moral acuerdo entre el macro y microcosmos (otra de las características del analo-
se encuentran enredados, en un colectivo mixto, incluyente y jerarquizado gismo). Lo mismo, implica una serie de resonancias entre el universo, las plan-
(Descola 2012: 391). tas y la sociedad humana. Por ejemplo, todos los árboles de fruta crecerán
Especialmente para la relación humano-plantas correspondiente a di- mucho sembrándolos en Luna creciente, pero dicha Luna debe evitarse cuan-
cho contexto, es interesante señalar que hallamos más similitudes con lo visto do son trasplantados, ya que debe preferirse la Luna vieja, que tenga menos
en algunas etnografías indígenas, que con los modos de relación característi- fuerza (Agustín 1717: 129, Herrera 1619: 167-173). Del mismo modo, ciertas
cos de la modernidad. En este sentido, los textos analizados muestran límites plantas parecen resonar entre sí, por ejemplo los años que los almendros dan
difusos en algunos de los dualismos arraigados a partir del final del siglo XVIII muchos frutos, ese año también el trigo dará mucho, igualmente, si al tiem-
y especialmente pertinentes a la disciplina arqueológica, como lo son: sujeto/ po de trillar los almendros tienen grandes ramas y pocas almendras, aquel
objeto y silvestre/doméstico. En el primer caso, vimos como la intencionali- será un año de mucha paja y poco trigo (Agustín 1717: 114). O bien, algunas
dad no es excluyente del ámbito humano ya que las plantas la poseen, más plantas resuenan también con la sociedad humana, por ejemplo, los años de
adelante presentamos algunos ejemplos que permiten ver como tampoco se muchas avellanas son años de muchos casamientos (Agustín 1717: 120).
observan diferencias de “naturaleza” ni en las socialidades. Con respecto a lo Del mismo modo, la vida social de los humanos debe adecuarse a los
silvestre y lo doméstico, si bien las plantas o los espacios se distinguen: lo de ciclos de crecimiento de las diferentes plantas, tanto a razón de los ciclos cor-
afuera y lo de adentro del huerto; dicha definición no implica formas de vincu- tos o anuales, como para los mayores que pueden llegar a unir varias genera-
lación diferentes. De este modo, tanto dentro como fuera de los huertos pue- ciones humanas en torno a una misma planta. Así, se deben plantar árboles

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para el disfrute de las futuras generaciones, como otros los plantaron en el en: www.cervantesvirtual.com
pasado para nosotros. Sin embargo, se aconseja no plantar árboles cuando Chaumeil, B. y J. P. Chaumeil. 2004. El tío y el sobrino. El parentesco
viejos, porque les pasará como a los que se casan en la vejez, que “dexan a los entre los seres vivos según los Yagua. En: Surralleés A. E. y P. E. García Hierro,
hijos chicos y huerfanos” (Herrera 1619: 47-sic-). Igualmente también, no todos Tierra adentro. Territorio indígena y percepción del entorno. p. 83-95. Iwgia.
los árboles pueden heredarse, se deben respetar ciertos ciclos que se acomo- Descola, P. 2012. Más allá de la naturaleza y la cultura. Amorrortu eds.
dan a los de las generaciones familiares humanas, como por ejemplo: “Oliva- Herrera, Alonso de. 1619. Libro de agricultura general del campo. Do-
res de tu abuelo, higueras de tu padre y viñas de ti mismo” (Agustín 1717: 196). mingo Gonçalez, mercader de libros. Universidad de Granada. Biblioteca uni-
Al igual que con las fisicalidades, las plantas tampoco poseen interiori- versitaria. Fondo antiguo, Fondo Antiguo de Universidades y Colecciones Sin-
dades radicalmente diferentes a la humana. Ya observamos como las plantas gulares. Disponible en: www.cervantesvirtual.com
poseen cierta voluntad o intencionalidad, esto las faculta de tener afinidades Latour, B. 1991. Nunca fuimos modernos: ensayo de antropología simétri-
variables entre sí (lo que no difiere demasiado de lo registrado en sociedades ca. Editorial Siglo XXI.
indígenas como los Yagua (Chaumeil y Chaumeil 2004: 88-89). Como dijimos, Viazzo, P. 2003. Introducción a la antropología histórica. Pontificia Uni-
tanto dentro como fuera de los huertos pueden cultivarse plantas indistin- versidad Católica del Perú.
tamente silvestres como domésticas. Su ubicación, depende más de una so- Viveiros de Castro, E. 2004. Las cosmologías indígenas de la Amazonía.
ciología de las plantas entre sí, que de las relaciones mantenidas con los hu- En: Surralleés A. E. y P. E. García Hierro, Tierra adentro. Territorio indígena y per-
manos. Por ejemplo, al enumerar las indicaciones para plantar gran variedad cepción del entorno. p. 37-80. Iwgia.
de frutales, una de las indicaciones clave consiste en mostrar que especies 2005. From multi-culturalism to multi-naturalism. En: Ohanian, M. y J-C.
pueden plantarse cerca y cuáles no. Así por ejemplo, el laurel es enemigo de Royoux (eds.) Cosmograms. Lukas and Sternberg, Nueva York.
las vides, pero buen amigo de los cerezos. Del mismo modo, el olivo es buen
amigo de la higuera y está muy alegre cerca de ella, pero si es plantado cerca
de una encina pronto morirá (Agustín 1717: 109, Herrera 1619: 53). UN LUGAR SIN LUGAR. DISCUSIÓN DE LOS
A partir del análisis de estos y otros datos, alimentamos la discusión de
algunos tópicos que contribuyen a comprender las relaciones entre los hu- ANÁLISIS ANTRACOLÓGICOS DE SITIOS
manos y las plantas en los contextos asociados a la tradición europea pre-mo- ARQUEOLÓGICOS DE LA ESTANCIA LA
derna. Para concluir, señalamos algunas implicancias arqueológicas en este RINCONADA (CATAMARCA)
sentido y en base a nuestra experiencia en el análisis de restos de carbón ar-
queológico correspondientes al período colonial, recuperados en el norte de
la provincia de Mendoza (Argentina). En cuanto a ellos, la información histó- María B. Marconetto1
rica analizada nos ayuda a dudar sobre el carácter eminentemente extractivo
1
desde el cual se generan las interpretaciones sobre la obtención de la leña Instituto de Antropología de Córdoba (CONICET – UNC)
en arqueología. Permite, en cambio, integrar esta actividad al ámbito de las bernarda.marconetto@gmail.com
tareas agrícolas, lo que abre el camino a algunas nuevas interpretaciones. Es-
pecialmente, sobre los modos de uso en torno a las temporalidades y espa- Palabras clave: lógicas otras - arqueología - humanos - plantas - Aguada
cialidades de las prácticas, en relación a los ciclos de crecimiento y cuidado de
los árboles cultivados. A la vez, posibilita entender el porqué de la presencia o Key words: different logical - archaeology - humans - plants - Aguada
ausencia de algunos taxones. Genera además una nueva problemática en tor-
no a cómo habrían operado las categorías de lo silvestre y lo doméstico, que La transformación de los no humanos en recurso es una práctica que
vimos en este contexto son mucho más permeables de lo esperado, en torno define al tiempo que reproduce a la Modernidad (Descola 2012). La Arqueo-
a los nuevos paisajes americanos y al surgimiento de una nueva y aparente logía no exenta de este lugar, en general, interpreta los hallazgos de restos
dicotomía entre lo nativo y lo introducido. de no humanos en estos términos. No obstante, como señala J. R. Pellini
(2014) nuestro campo, como en un espejo, nos pone en un “lugar sin lugar”, en
Bibliografía un lugar donde no estamos ni nunca estuvimos. Este “no lugar” abre la posibili-
Agustín, Fray M. 1717 (1617). Libro de los secretos de agricultura, casa de dad de (re)crear y (re)definir el lugar donde estamos.
campo, y pastoril. Alacant: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Disponible Intentaremos jugar este juego intentando desde nuestra investiga-

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