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Conozca los tipos de pensión

Pensión de vejez es aquella que el trabajador disfruta una vez ha cumplido los
requisitos de tiempo y edad establecidos.

Por la naturaleza de cada uno de los Regímenes Pensionales, la obtención de


la pensión de vejez muestra varias diferencias: en el RPM con Prestación
Definida que administra Colpensiones, la pensión de vejez se obtiene de
acuerdo con el número de semanas de cotización y la edad del afiliado. Los
recursos se ajustan cada año con el IPC.

Por su parte, en el RAIS administrado por los Fondos de Pensiones, la pensión


se construye con el ahorro pensional que acumuló el afiliado así como de las
correspondientes rentabilidades arrojadas durante los años en que efectuó sus
aportes. Estos recursos –aportes y rentabilidades-, constituyen el capital con el
que se financia la pensión del afiliado. Para obtenerla de manera anticipada, el
monto ahorrado debe por lo menos alcanzar para financiar una pensión
equivalente al 110% del salario mínimo.

En cuanto a la pensión de invalidez hay que aclarar que, según el Ministerio


del Trabajo, se considera inválida la persona que por cualquier causa de origen
no profesional y no provocada intencionalmente, hubiere perdido el 50% o más
de su capacidad laboral.

Para tener derecho a una Pensión de Invalidez, además de haber perdido por
lo menos el 50% de la capacidad laboral por causas distintas a una
enfermedad profesional (porcentaje que establece una Junta Médica), se
deben cumplir unos requisitos mínimos de cotización en pensión obligatoria:

• Haber cotizado 50 semanas en los tres años anteriores al evento que generó
la invalidez (fecha de estructuración de la invalidez).

• Los menores de veinte años, sólo necesitan haber cotizado 26 semanas en el


último año anterior al evento que generó la invalidez (fecha de estructuración
de la invalidez).

Por último, la pensión de sobrevivientes es aquella a la que tienen derecho


los miembros del grupo familiar del pensionado por vejez o invalidez si este
fallece, siempre y cuando el mismo hubiere cotizado cincuenta semanas dentro
de los tres últimos años inmediatamente anteriores a la muerte.

Los beneficiarios de Ley de una pensión de sobrevivencia pueden ser:

• El cónyuge o compañero(a) permanente.


• Los hijos inválidos y los hijos menores de 18 o mayores y hasta los 25 años,
si están estudiando y dependían económicamente del afiliado.
• Los padres, si dependían económicamente del afiliado o, en su defecto, los
hermanos inválidos si también estaban bajo la responsabilidad económica del
afiliado.

En caso de que la persona no cumpla los requisitos de edad, semanas o saldo,


la ley contempla:

Garantía de Pensión Mínima, aquellos afiliados que a las edades de 57 años


(mujer) o 62 (hombre) no alcancen a acumular el ahorro pensional suficiente
para el pago de una pensión, podrán acceder a una pensión de 1smlmv, si han
acumulado1.150 semanas de cotización.

Pensión familiar, un beneficio para parejas cotizantes al Sistema General de


Seguridad Social que al cumplir la edad para pensión no lo puedan hacer
individualmente por tener menos de las semanas cotizadas o del capital
requerido. Devolución de Saldos (en los Fondos) o Indemnización Sustitutiva
(en Colpensiones) lo que equivale al capital ahorrado más el bono pensional (si
se tiene derecho a él) actualizado al IPC y para el caso del ahorro de los
fondos, los rendimientos generados a lo largo de la acumulación.

Beneficios Económicos Periódicos, BEPS, esquema flexible de ahorro y


protección económica para la vejez de las personas que, por estar en
informalidad laboral o por ganar menos de un salario mínimo, no alcancen a
cumplir los requisitos para pensionarse.

“Estas posibilidades en la seguridad social en Colombia son importantes


iniciativas que buscan que más colombianos se beneficien y accedan a un
sistema de pensiones con mayores oportunidades, cobertura y protección”,
afirma Mauricio Toro Bridge, presidente de Protección.
El problema pensional
Colombia, como muchísimos otros países, tiene un problema pensional muy
complicado que en época de elecciones se vuelve viral. Generalmente, lo
políticamente incorrecto es lo que se debería hacer, pero nadie es capaz de
decirlo.

Hoy en día tenemos un sistema mixto donde, por un lado, existen los fondos
privados de pensiones que manejan el ahorro individual y que tienen más de
$200 billones en inversiones y, por otro, el sistema de prima media, herencia del
sistema anterior que ya no tiene ahorro y que le cuesta a los colombianos más
de $15 billones anuales que salen del Presupuesto General de la Nación.
Adicionalmente, existen unos regímenes especiales que se han venido
acabando, pero que impactan fuertemente las finanzas públicas y lo seguirán
haciendo por un buen tiempo.

Mantener los dos sistemas ha sido un error. Existe una inequidad grande porque
si comparamos dos trabajadores que hayan entrado a trabajar el mismo día, en
la misma empresa y con el mismo salario, cada cual en uno de los sistemas
pensionales, el que está en el sistema de prima media tendría una pensión
mucho mayor a la del ahorro individual. Esto implica que el trabajador no aportó
lo suficiente para tener esa pensión y, por ende, esa diferencia la estamos
pagando todos los colombianos. Además, hoy en día los grandes favorecidos del
sistema de prima media no son los pensionados de pensión baja, sino los que
tienen pensiones altas y han logrado vía tutelas cambiar de sistema y mejorar su
pensión.

El sistema de prima media colapsó porque estaba basado en un crecimiento


mayor de la población, en una vida media menor de los pensionados y en una
mayor formalización del empleo que generaría mayores recursos por los aportes
de la base de la pirámide. Es por eso por lo que hoy se necesitan recursos del
Estado para el pago de esas pensiones.

Obviamente, a los políticos populistas se les hace agua la boca mirar el saldo de
recursos que maneja el sistema de ahorro individual y hacen propuestas de
acabarlo, volver al sistema tradicional y utilizar estos recursos para diferentes
temas. Esto ya pasó en Argentina y fue un desastre ya que, aunque en el corto
plazo soluciona un problema de caja para el Estado, en el mediano plazo crea
un hueco fiscal tan sumamente grande que puede llevarse un país. No podemos
caer en esa trampa donde a través de silogismos amañados nos llevan a pensar
que se deben acabar los fondos privados cuando la realidad es que debemos
acabar el sistema de prima media, o por lo menos modificarlo, para volverlo
viable con la nueva realidad económica.

Otro de los temas que causa mucho ruido es la edad de jubilación que está en
62 años para los hombres y el 60 para las mujeres. Estas edades, que hace 20
años podían ser lógicas, hoy no lo son por el hecho que una persona de esa
edad está en plenas condiciones para seguir trabajando, aportando a la sociedad
y al sistema pensional.
La mayoría de las personas que se pensionan quieren seguir trabajando, lo
siguen haciendo y son 100% útiles en su trabajo. Subir y emparejar la edad de
pensión entre hombres y mujeres es un imperativo, no solamente en Colombia,
sino en muchos otros países ya que las pensiones se están comiendo los
presupuestos de las naciones y cada día hay menos recursos para inversión. Por
obvias razones, ningún político puede hablar de este tema en elecciones.

Colombia está esta semana ingresando a la Ocde, organismo cuyo objetivo es


armonizar y maximizar el crecimiento económico y social de sus países
miembros. Una de las recomendaciones que le ha hecho a Colombia ha sido en
el tema pensional y habla de la edad de jubilación.

Esperemos que los colombianos no comamos cuento y que elijamos bien en


estas elecciones donde, por primera vez, tenemos en riesgo el modelo
económico. No podemos llegar a la fiesta populista latinoamericana cuando ya
se está acabando y el guayabo está profundo.
Las cinco fallas del sistema
pensional colombiano según el BID

Carmen Pagés, del Banco Interamericano de Desarrollo, señaló los cinco problemas que
el país debe modificar en el sistema pensional para evitar su colapso durante su
intervención en el Congreso Internacional de Fondos de Pensiones de Asofondos.

La jefe de la división de mercados laborales y seguridad social


del Banco Interamericano de Desarrollo, Carmen Pagés, señaló
que el multilateral ha sido activo al señalar que “Colombia necesita
una reforma pensional”.

Pagés agregó que el sistema pensional “no es un sistema que esté


preparado para que Colombia haga la transición hacia un país
de ingresos altos”. La cobertura, el sistema de subsidios y la
descentralización de los modelos están entre los problemas más graves
del sistema.

La representante del BID señaló que el primer problema es la cobertura


pues “un país de clase media no puede ser un país de clase media
informal que puede revertir a la pobreza en la vejez, esa es la
realidad de Colombia hoy pero no puede seguir siéndolo”.

Tal como funciona el sistema de prima media en este momento, los


segmentos uno, dos y tres apenas tienen contribuciones y alguna
cobertura no contributiva en este momento.

Recomendado: El Banrep y los privados piden al Gobierno nuevas


reformas

Pargés también criticó el régimen de ahorro individual y señaló que


este “también sufre de serias dificultades”. Pese a que tiene
ventajas frente al régimen de prima media y su diseño le permite
soportar mejor las tensiones que vendrán con el envejecimiento de
la población, para el BID este es un sistema de ahorro, pero no
de pensiones.

La experta explicó que “en este momento se está pensionando poca


gente en los dos sistemas porque muy pocos cumplen las condiciones
para llegar al sistema y entre los que si llegan en el régimen de ahorro
individual, que son solo el 15% del total, la mayoría está en retiro
programado o se lleva su ahorro”, lo que significa que la mayoría
de colombianos acogidos a ese sistema “sobrevivirá a sus ahorros
y esa es un costo fiscal latente que tiene el Gobierno muy fuerte y
¿quién va a hacerse cargo de esos ancianos cuando sobrevivan a sus
ahorros? Por ahora eso no ha pasado porque la población es
relativamente joven pero eso va a ser un problema”.

En tercer lugar está la insostenibilidad del régimen de prima


media. Para Pargés, en este modelo “cada persona viene con el déficit
debajo del brazo” y es importante modificar dicha situación pues por
ahora el sistema solo funciona con la cobertura baja que tiene hoy, pero
si el país aspira a aumentar la cobertura, es completamente
insostenible.

Además de acuerdo con los datos del BID, el déficit se podría casi
duplicar si la cobertura aumenta a un nivel razonable, lo que
demuestra que ese sistema tampoco está preparado para enfrentar
el envejecimiento y el crecimiento del país.

La cuarta preocupación del multilateral es la alta inequidad. La experta


señaló que “los subsidios implícitos son extremadamente regresivos”
pues si un trabajador aporta al régimen durante 20 años con un salario
mínimo, tendrá en su retiro un déficit de $20 millones. Pero si el mismo
trabajador contribuye durante 26 años, obtendrá un subsidio de
más de $143 millones y si se trata de un colombiano que
contribuye con cinco salarios mínimos durante el mismo tiempo,
este recibe un subsidio de más de $1.000 millones.

“Estamos hablando de un subsidio que es activo cuando la persona


se pensiona y es mucho menor para las personas de ingresos
bajos y como muchas personas no se pensionan, en realidad esas
personas que usualmente son los de estratos bajos subsidian a
los de estratos altos. Entonces eso no compensa y el Gobierno
todavía tiene dar recursos”, puntualizó Pargés.

Por último la representante del BID destacó que el sistema está muy
descentralizado pues en este momento existen en el país el
sistema de Colombia Mayor, el Rais, el régimen de prima media y
el sistema Beps, pero no hay una visión conjunta sobre los
riesgos inminentes que afrontarán, como la baja cobertura, el riesgo de
supervivencia de la población y el mismo déficit que tiene el Estado y
que está creciendo.

“Por todas esas razones creemos que Colombia no merece este


sistema, es demasiado malo para un país como este”, finalizó Pargés