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TEMA 69.

POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX


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TEMA 69
LA POESÍA HISPANOAMERICANA EN EL SIGLO XX

I. INTRODUCCIÓN
II. INICIOS DEL MODERNISMO
II.1. JOSÉ MARTÍ (1853 - 1895)
II.2. MANUEL GONZÁLEZ PRADA (1848 - 1918)
III. EL MODERNISMO
III.1. JOSÉ ASUNCIÓN SILVA (1865 - 1896)
III.2. MANUEL GUTIÉRREZ NÁJERA (1859 - 1895)
III.3. RUBÉN DARÍO (1867 - 1916)
III.4. LEOPOLDO LUGONES (1874 - 1938)
IV. EL POSMODERNISMO HISPANOAMERICANO
IV.1. LAS POETISAS
IV.1.a. Gabriela Mistral
IV.1.b. Alfonsina Storni
IV.1.c. Juana de Ibarborou
IV.2 LA POESÍA AFROCUBANA O NEGRISTA: NICOLÁS GUILLÉN
V. LA POESÍA VANGUARDISTA
V.1. PRINCIPALES MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA EUROPEOS
V.1.a. FuturismoV.1.b. Dadaísmo
V.1.c. Expresionismo
V.1.d. Surrealismo
V.2. INFLUENCIA DE LA VANGUARDIA EUROPEA EN HISPANOAMÉRICA
VI. LOS GRANDES POETAS
VI.1 VICENTE HUIDOBRO (1893 - 1948) Y EL CREACIONISMO
VI.2. EL ULTRAÍSMO, JORGE LUIS BORGES (1899 -1986) Y LA CONCIENCIA
DE LA VANGUARDIA
VI.3. CÉSAR VALLEJO (1892 - 1938) Y LA BÚSQUEDA DE UN NUEVO
LENGUAJE
VI.4. PABLO NERUDA (1904 - 1973): DEL SURREALISMO AL POPULISMO
VI.5. OCTAVIO PAZ (1914) Y EL ESENCIALISMO AMERICANO
VII. OTRAS TENDENCIAS
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I. INTRODUCCIÓN

El interés que ha suscitado la narrativa hispanoamericana a partir de los años '50 ha


relegado a un segundo lugar a la poesía, de calidad indiscutible y única en sus
manifestaciones. Dos de los grandes poetas en este siglo ya han recibido sendos Premios
Nobeles, Pablo Neruda en 1970 y Octavio Paz en 1990, lo cual dice mucho de la calidad de
los líricos del continente.
El conocimiento que el europeo tiene de la poesía de América escrita en castellano
siempre es parcial, muchas veces restringido a un escaso número, el de las grandes
figuras. Problemas de divulgación editorial, la carencia de una exposición conjunta de toda
la realidad poética hacen que la dispersión y el conocimiento de tendencias y autores de la
poética hispanoamericana sean aún hoy parciales, restringidos sólo a ciertas esferas de la
crítica, pero siempre incompletas para una esfera general del público.
Dar una visión literaria de todo una siglo en ámbitos tan dispersos y tan extensos,
supone una intención de síntesis que refleja casi siempre lo más relevante, dejando siempre
en el olvido nombres y títulos que, en el caso de estar adscritos a una geografía menor,
seguro estarían en los manuales de historia y serían conocidos por un público europeo más
amplio. A este problema se le añade otro más profundo, el de comprender y valorar en su
justa autonomía la calidad de una literatura en lengua castellana pero escrita por unos
hombres y unas culturas que no son sólo hispanas. Otro problema se le puede añadir aún
más profundo, el de la actitud crítica ante esta literatura, el de considerarla y valorarla con
criterios propiamente europeos, aplicándole los mismos baremos que a la española, por
ejemplo, cuando en común tienen tan solo el empleo de un mismo idioma. Esto se aprecia,
por ejemplo, en la valoración que se aplica y que se da al Modernismo, considerado como
el despuntar floreciente de esta literatura, con olvido de una literatura anterior de primera
calidad; el identificar la independencia política con su independencia literaria y lingüística; el
prejuzgar el valor artístico de esta literatura desligándola en parte de su entorno geográfico
inmediato, cultural y folclórico; el no valorar en su justa medida uno de los factores que ha
sido más acuciante en los escritores de estos países, su proceso de identidad, de
individualidad, tanto artística como lingüística o política. tal vez sea esta necesidad de
encontrar una voz y una expresión estética propias, junto con razones inmediatas de índole
social, lo que ha hecho que en las últimas generaciones los caminos de la poesía se hayan
multiplicado tanto que hacen muy difícil el encontrar tendencias más o menos comunes.
Por estas y otras razones, lo cierto es que casi siempre se trata de destacar las
tendencias y las figuras fundamentales, aún considerando que existe otra realidad más rica
y diversa. Son problemas difíciles de solucionar, quede al menos hecha la advertencia de
ellos para tenerlos en cuenta a la hora de interpretar y analizar la obra de estos poetas.
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II. INICIOS DEL MODERNISMO

II.1. JOSÉ MARTÍ (1853 - 1895)

Poeta cubano de origen humilde que dedicó su obra al objetivo de lucha por la
libertad de su pueblo. Concibe la poesía y sus escritos más como una actividad de lucha
política que como creación de una estética determinada. Aunque no es un poeta
estrictamente modernista, se identifica en muchos aspectos con los seguidores de este
movimiento, es un premodernista por utilizar a utilizar las técnicas que caracterizará al
grupo. Su clasificación dentro del movimiento literario es difícil, pues estaría en el paso
entre posrománticos y parnasianos y los modernistas.
Antes de los veinte años es condenado a trabajos forzados como consecuencia de
su supuesta participación en la conspiración de 1868, condena conmutada después por el
destierro que hará que Martí entregue su vida a su ideal por combatir por la justicia social.
Durante su destierro en España escribe el ensayo El presidio político de Cuba, en el que da
cuenta de una vehemente denuncia sobre la situación de corrupción e injusta en su país.
Durante toda su vida defendió la idea de que la vida humana es sagrada, del derecho del
hombre a la libertad y de que el hombre debe dar la vida por ella, si es preciso. Desde 1871
a 1873 Martí permanece en España. Posteriormente residirá en Centroamérica y Estados
Unidos, participa en la expedición libertadora que bajo el mando del general Máximo Gómez
penetra en Cuba, muriendo en acto de guerra en 1895.
Según Rubén Darío, Martí escribió la prosa más bella del mundo; su concepción de
lo literario es más sofisticada que el de sus coetáneos. En una época de retoricismo y
elocuencia vacua, Martí unió la belleza externa de la palabra, el sentimiento y la verdad
universales. En este sentido intuyó mejor que sus contemporáneos los recursos que la
lengua tenía en potencia, siendo en esto un antecedente de los modernistas. A pesar de
este potencial de belleza de la lengua, para Martí, lo más importante de la palabra es el
sedimento de verdad, de respeto y la dignidad del hombre, que es quien crea y modela el
lenguaje. En sus opiniones sobre la lengua, la sociedad, el hombre y la poesía, existe una
relación directa con la naturaleza estando el hombre en el centro y progresando siempre por
medio de la autoeducación. Su objetivo optimista a largo plazo es la mejora de la
humanidad, a corto plazo es la liberación de Cuba. Esto explica que el autor, a pesar de
tener una inclinación y disposición naturales para la poesía, dedicara su labor creadora
enfocada a una actividad práctica y no estética.
Su obra en verso es tan original como la prosa -cuentos y ensayos es lo más
interesante de su producción prosística-. Está formada por tres series de poemas, dos de
ellos dedicados a su hijo, Ismaelillo y Versos sencillos libros con un aparente estilo infantil
pero tratados de forma irónica, simbólica, donde el niño y la ternura son la lucha y el motor
de la esperanza, y Versos libres, publicado póstumamente en que Martí expresa todo su
universo ideológico, su vitalismo romántico, su existencialismo con un verdadero lenguaje
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poético alejado de sus ensayos y con un acercamiento al tema erótico al hablar de la


amante y la madre a quienes identifica con la misma poesía. Esta obra es la afirmación de
sus ideales sobre la vida, sobre sus luchas y convicciones personales, la alabanza del
hombre auténtico, aquel que entrega su vida para mejorar la de los demás, frente a la del
egoísta.
En la clásica dicotomía en la concepción del arte, la vida como poesía (concepción
de Baudelaire, Rimbaud o el mismo Darío), o la poesía como vida (Whitman), Martí se
acerca más a la segunda por su sentido vitalista. La otra gran dualidad, esta vez dentro del
ámbito de la literatura hispanoamericana, entre la civilización y la barbarie, en que se
pretende civilizar al criollo y al indio, por un lado (Borges, Rodó), o el mestizaje, por otro
lado, fusión entre barbarie y civilización (García Márquez), Martí opta por el mestizaje.
Al igual que en su prosa, en la poesía existe una densidad de ideas y sentimientos,
siempre con una estructura dual: miedo - esperanza, dolor - felicidad, amor por la libertad -
sometimiento, hermosura - miseria. Sus imágenes tienen siempre una visión dualista de la
humanidad, de ideal y de realidad, espíritu y materia, verdad y falsedad, la luz de la
conciencia y las tinieblas de la inconsciencia. El contraste, la antítesis, la paradoja y otros
recursos opuestos vienen a ser expresión de esta dualidad de elementos y valores. Las
imágenes del verso de Martí muchas veces se elevan de la realidad y se hacen visionarias,
simbólicas. En eso se anticipa a su época. La poesía de Martí se debe entender
apoyándose en sus datos vitales, en sus convicciones sociales y políticas. Y es eso,
precisamente, lo que hace de Martí un poeta alejado del modernismo, un poeta cuyo verso
no es la afirmación de una estética, sino de los ideales y objetivos del militante de la justicia
universal.

II.2. MANUEL GONZÁLEZ PRADA (1848 - 1918)

Poeta bien distante de Martí, González Prada es hijo de terratenientes peruanos,


pero como aquel, dedicó su verso al compromiso de hombre político. Orientado por su
familia a la carrera eclesiástica, estudia en Valparaíso, donde nace en él la idea positivista y
la inclinación hacia la ciencia y el estudio. Sale del seminario y se retira a su hacienda
familiar para dedicarse a estudiar y a escribir. La guerra y posterior ocupación de Chile en el
Perú despiertan en su interior la actividad política de lucha por su pueblo. Se da cuenta de
que las clases altas peruanas han perdido todo contacto con los indios y que, sin esta
integración, su país jamás llegará a ser una verdadera nación. Piensa que la ciencia y la
cultura serán fuerzas liberadoras de la postración en que el indio se encuentra, ciencia y
cultura que son frenadas por los órganos del poder, iglesia y clases altas. Sus opiniones
revolucionarias sobre la naturaleza de la sociedad peruana se acompañaban de la
convicción, también revolucionaria, de que el escritor debe comprometerse políticamente,
no sólo estéticamente. Por eso atacó con pasión la imitación servil de la literatura española
y defendió la necesidad de crear una estética vernácula nueva y vigorosa. Tras esta etapa
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de fervor político se retiró de la actividad pública, se casó con una francesa y vivió en París.
Cuando retorna a Perú es un hombre radicalizado, defiende teorías anarquistas y se
entrega a la defensa de los movimientos obreros. Su larga vida le permite seguir
participando en la actividad política e influir en los movimientos nacionalistas y socialistas de
los años '20.
González Prada alternó, así, su faceta de escritor y de hombre político y
revolucionario, aunque en su creación en verso y prosa fuese menos comprometido que
Martí. Su prosa es menos pulida que la del cubano y en su poesía tiende a una belleza
formal acusada. Los poemas de Baladas peruanas permanecen casi en su totalidad inéditos
hasta su muerte, son poemas primerizos en los que el tema es la injusticia social. Con
Minúsculas y Exóticas se muestra con ciertos rasgos modernistas, exhibiendo juegos
formales de ritmos, de versificación y de experimentos de verso libre. Sus mejores poemas
suelen tratar del absurdo de la existencia y del pesimismo humanos.
En conclusión, González Prada nunca llegó a alcanzar la coherencia del cubano
Martí, sin lograr la armonía entre la experimentación formal y el sentido, tal vez porque
nunca se entregó por entero a la creación poética. Queda, no obstante, su aportación a las
innovaciones modernistas.
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III. EL MODERNISMO

El movimiento modernista es un tanto especial, pues no nació con deseos de crear


grupos de poetas, ni manifiestos comunes, más bien fue una tendencia estética en la que
se sitúan diversos autores, bien distintos en su estilo y credo estético, cuya obra se realiza
entre 1880 y 1920. Es un movimiento heterogéneo en el que se inscriben poetas seguidores
del parnasianismo, del simbolismo o del romanticismo tardío.1
Suele definirse el modernismo en Hispanoamérica por diferencias con las estéticas
precedentes, romanticismo y realismo. El romanticismo hispanoamericano supuso nostalgia
de estabilidad, de la seguridad de la fe religiosa y de otros valores institucionales. El autor
realista aceptó el determinismo de su situación histórica y centró sus esfuerzos en el clisé
estilístico. Frente a esto, el modernista se muestra más revolucionario, sea en el orden
social o el artístico. Se declara al margen de las estructuras y jerarquías sociales y se lanza
a todo tipo de experimentación lingüística. La crisis y humana el poeta modernista la orienta
la crisis estética, rebuscando e innovando arriesgados juegos de imágenes. En medio de un
desgajamiento entre lo privado y lo público, por primera vez en Hispanoamérica, el poeta
consideró la actividad literaria superior a la actividad política. La figura de Víctor Hugo, el
romántico laureado, reduce más encantos al artista que cualquier otra figura relevante de la
política. El poeta se siente un proscrito genial, un rechazado social, pero superior a todos
los demás. esta actitud de vanagloria, de bohemia altisonante, se produce tanto en el poeta
provinciano como en el divino Rubén.
El poeta modernista hispanoamericano y su verso son contradictorios, mezcla del
paganismo y la libertad europeas y del tradicionalismo indígena. Toda la exagerada oratoria
modernista trata de ocultar estas contradicciones El poeta modernista vivió una crisis
espiritual profunda, en un espacio de tiempo muy corto. Durante todo el siglo XIX,
Hispanoamérica permanece al margen de la cultura y el arte europeo. En veinte años se
produce el impacto de la revolución de la ciencia, el pensamiento y la estética en Europa,
impacto que el modernismo recibe a través de publicaciones. El hombre americano es
consciente de su dependencia de la cultura europea y de su inconsistencia y falta de
tradición. Como el artista europeo, el modernista acusa la pérdida de la fe y de los valores
tradicionales, pero esta crisis espiritual se agrava al carecer de una sociedad arraigada o
estable en que apoyarse. Por ello necesitaba más literatura y de ahí que se arroje al campo
de la creación.

1
. Se puede observar el paralelismo con el Modernismo
español. Remito al tema 60 donde se trata este tema en España
para completarlo y compararlo con el Hispanoamericano.
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A la naturaleza no puede volver, pues es recordarle que aún no la domina; a la


ciencia tampoco, pues no la tiene; a España menos aún, pues era recordarle un pasado
tradicional del cual hace poco se han librado; por todo ello recurren al arte de origen
francés. El arte es, por esencia, artificio, juego lúdico de imaginación, y en él la posibilidad
de romper los esquemas reales de herencia y tradición, de realidad y tiempo son ilimitados.
Olvidando con qué cuenta y de dónde viene, el poeta hispanoamericano encuentra en este
nuevo arte suyo el pasaporte y la admiración para viajar por el mundo. Por aquel entonces,
la poesía francesa del siglo XIX había conseguido crear una estética nueva y definida,
Baudelaire, Verlaine, Rimbaud, Mallarmé habían demostrado que se podía crear un arte
autónomo en sí mismo, sin apoyaturas en la realidad social. El arte no tiene porqué ser útil,
el arte sólo debe buscar unos valores sensuales, el goce del sentido, sin entrar a establecer
relaciones con lo práctico o lo moral. El arte por el arte será un objetivo cuya polémica
tardará aún en dilucidarse, pero de momento ya se han desprendido de él las nociones de
didactismo y enseñanza. Otra idea romántica superada por la poesía parnasiana y
simbolista es la de que la poesía es necesariamente una manifestación subjetiva. El
parnasianismo y simbolismo se desarrolla la teoría del arte objetivo, de temas y significados
ajenos a la vida misma. Esto será el punto de arranque de diversos movimientos de
vanguardia de los años veinte, tales como el surrealismo, el creacionismo, etc.. En este
campo de experiencias nuevas, el modernista encuentra en el arte un campo idóneo para la
creación de una estética nueva y libre. Sin un estilo capaz de ser desarrollado, los distintos
poetas hispanoamericanos nos respondieron de modo individual al estímulo francés con la
voz propia de sus preferencias subjetivas. Esta es la causa de que la aportación de cada
uno sea con frecuencia divergente y de que se haya de hablar de individualidades más que
de grupo.

III.1. JOSÉ ASUNCIÓN SILVA (1865 - 1896)

Queda poco de la obra de este colombiano, pues desapareció en un naufragio. Su


vida es la de un hombre que parecía querer anticiparse al futuro. Vive refugiado en un
mundo artificial, su padre tenía una tienda de objetos artísticos, donde realizaba una tertulia
que era la más famosa de la ciudad. En 1883 marcha viajar por Europa, viaje tópico de casi
todos los modernistas. Estaba formado en la poesía de Campoamor y sus sucesores, y en
la de Bécquer y el romanticismo anterior pudo ver la escuela del parnasianismo, que
también le influyó, al igual que Nietzsche. Oscar Wilde y Schopenhauer. Silva fue un
auténtico autodidacta. Su obra demuestra que es un poeta modernista, pero, sin embargo,
está en una encrucijada.: hay adhesión al romanticismo tradicional propio de Bécquer o
Edgar Allan Poe, y también tiene una serie de poemas que se alejan algo de los tradicional
y se acercan a la técnica modernista.
En cuanto a su poesía crítica y prosaica podemos decir que su origen está en el
Romanticismo de Campoamor. A esta influencia se uniría más tarde la de Baudelaire, con
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su mundo morboso y complejo. Silva, en estos poemas, se presenta irónico y sarcástico, lo


que le lleva la planteamiento de una visión nihilista, que a veces se manifiesta con una gran
dignidad lírica. Otras veces al estilo de Campoamor trata de expresar la realidad trágica de
la vida, lo que logra a base de caer en el prosaÍsmo. Otras veces trata de hacer una poesía
ácida para estremecer a la sociedad burguesa y mostrarle la realidad descarnada de la
vida. Cae en un prosaísmo poético.
Dentro de la línea modernista hay que destacar "Un poema", compuesto en versos
alejandrinos característicos del modernismo, ritmo sonoro, grave, potente, en un solo verso
nos encontramos con dos cesuras. Hay innovaciones en la métrica con respecto a los
precursores del modernismo; es la declaración de la teoría literaria de Silva, nos introduce
en un juego de sensaciones, característica modernista, aparece el aspecto decadentista,
hecho general en casi todos los autores modernistas. Al finalizar el poema, el poeta
introduce un final que nos recuerda esa faceta de hombre crítico, amargado, que sabe que
ha construido una quimera que no va a ser aceptada en el mundo en que vive. Es este un
final prosaico y sugerente, en cuanto que presenta una repulsa y rebeldía hacia el medio en
que él vive.

III.2. MANUEL GUTIÉRREZ NÁJERA (1859 - 1895)

Este mejicano fue uno de los iniciadores del modernismo. Hay en él una tendencia a
lo místico, influencia de San Juan de la Cruz. Con una gran vocación literaria deja sus
estudios eclesiásticos y se dedica al periodismo y a la literatura. Un año antes de su muerte,
funda la revista "Azul", donde vemos una huella viva de los románticos, conociendo las
últimas escuelas poéticas del siglo XIX, a las que imitó dándoles un toque personal. No
aportó estructuras nuevas, pero sí una plasticidad especial, un vocabulario nuevo que nos
permite situarlo dentro del campo modernista.
Publica una serie de cuentos en los que se ve una influencia directa de los modelos
franceses, a través de ellos describe el mundo de París, ciudad que el autor no conoce
personalmente y, sin embargo, lo hace con un realismo aderezado de fantasía, cuentos
frágiles, de color de gnomo. El gusto por los colores con una connotación especial en cada
caso lo tomó de los simbolistas franceses. También podemos observar el gusto por la
musicalidad en el verso, hay una profusión de palabras extranjeras y una alusión a
personajes que corresponden a un nivel costumbrista de alto rango: búsqueda de
elementos refinados, de otro rango, que se salen de lo cotidiano y se sitúan en un mundo
ficticio.
La poesía para Manuel Gutiérrez Nájera era el culto a la belleza. Afirmaba que era
erróneo pensar que la naturaleza es la belleza total; esto le anticipó al creacionismo, ya que
Huidobro dirá después que la poesía no debe ser una imitación, sino la creación de un
mundo nuevo.
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III.3. RUBÉN DARÍO (1867 - 1916)

No cabe duda que Rubén, si no es el primer modernista, es el primero de entre los


modernistas, porque unificó y refundió tendencias, levantando al máximo nivel la estética
del modernismo. Sin él, el movimiento modernista quizá hubiera existido, pero sin el auge
que él le dio. No se puede dudar de su perfección técnica y el hecho de que abrió nuevos
caminos.
Nace en Nicaragua en un ambiente cultural no muy propicio, pero no tan mediocre
como se pudiera pensar, ya que Sudamérica está repleta de Ateneos, revistas, poetas y
periodistas de todo nivel. Es muy aficionado a la literatura, toma contacto con los clásicos
desde su infancia, y posteriormente en su trabajo en una biblioteca. Es importante su viaje a
Chile porque allí publica Azul en 1888. Otro hecho fundamental en su vida es su venida a
España en 1892 para la conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento de
América, y que para él fue la gran oportunidad de conocer a las figuras que tanto admiraba.
Aquí fue recibido como un personaje importante por representar una nueva faceta de la
literatura hispanoamericana. Una etapa también fundamental para él es su estancia en
Buenos Aires, donde llegó después de haber hecho un viaje a París, donde se puso en
contacto con el que sería su gran ídolo, Paul Verlaine. En Buenos Aires trabajó como cónsul
de Colombia, lo cual le sirvió para conocer el ambiente, entró en contacto con el Ateneo y
colaboró con el periódico "La Nación". Concurre a numerosas tertulias, donde se relaciona
con nombres como el de Leopoldo Lugones, Ricardo Jaimes Freire, Leopoldo Díaz, etc..
También en Buenos Aires -el París de Sudamérica- fundó la "Revista de América": en ella
hay inquietud por la literatura del momento, por nombres como los de Oscar Wilde y
D'Anunzzio. Su permanencia en Buenos Aires termina cuando es enviado a España como
corresponsal de la revista "La Nación", para que testificara los acontecimientos sucedidos
tras el 98. LOs hombres que encontró en este segundo viaje a España eran gentes de otra
generación, todos los que había encontrado y tratado antes -Pardo Bazán, Núñez de Arce,
Campoamor, Valera, etc.- eran ya de una generación pasada, la de la restauración. Ahora
estaban en primera fila los premodernistas y empiezan a despuntar los que más tarde
formarían parte de la tendencia del 98; de ellos sólo Unamuno se le enfrentó algo por
considerarle decadente, lo mismo que a os más avanzados del modernismo. Sus relaciones
fueron amistosas, aunque siempre diferenciadas por la altivez de Unamuno y la sensación
de discípulo de Rubén Darío ante él. Aquí se quedó como ministro de Nicaragua en Madrid:
publicó sus siguientes libros, Cantos de vida y esperanza supone su obra más importante,
donde demuestra una madurez y donde su poesía se hace intimista, siendo más
humanizada al no cultivar la poesía sólo como el arte por el arte. Enfermo y alcohólico
vuelve a Nicaragua donde muere, conmoviéndose el mundo ante la muerte de quien ya era
una figura de prestigio.
Ante la falta de manifiestos en el Modernismo, Azul (1888) se puede considerar
como el primero de ellos. Valera, el más acérrimo detractor de la obra de Darío primero y de
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los modernistas después con quienes mantuvo fuertes disputas dialécticas sobre la nueva
forma de hacer literatura, aludía en su crítica hecha en "El Imparcial", al galicismo mental
del autor. esta observación supone un insulto para el crítico, sin embargo un alago para el
poeta, fascinado como estaba por los cuentistas y poetas franceses, de los que asimiló su
modo de componer. Su galicismo es mental, pero no formal, pues esta faceta, junto al
espíritu responde a estructuras clásicas castellanas. Darío habla de la admiración que tenía
por Víctor Hugo, Flaubert, Gautier, etc., autores a los que conocía a través de traducciones
porque su francés era muy flojo.
Sus poemas tienen un corte tradicional en métrica, predominando los sonetos en
alejandrinos, con más originalidad formal. De todas maneras, en los poemas de este libro se
ve la nueva sensibilidad, un mundo de ideas distinto del tono soñalizante de la poesía de la
época o del tono engolado del romanticismo. Incluso, en lo formal hay alguna novedad. El
libro consta tanto de poemas como composiciones en prosa poética. El estilo se caracteriza
por frases cortas, sintaxis sencilla, preocupación por el ritmo, adjetivación muy expresiva y
sentimientos líricos, poemáticos, intimistas. La novedad más importante de esta obra es el
tratamiento que hace del mundo grecolatino, la cultura precolombina y otro mundos lejanos
en espacio y tiempo. También destaca el tono cosmopolita, universal y erótico que utiliza.
En el campo del léxico destaca el uso de palabras poco usuales en poesía, remite al campo
de lo exótico, lo suntuario, lo lujoso y lo antiguo. Métricamente utiliza gran variedad de
metros en muchos casos menos por lo que se le ve una intención de dar una nueva
musicalidad a la poesía hispana.
El triunfo de Rubén darío había comenzado con Azul, pero su mayor éxito lo supuso
Prosas Profanas (1896), aunque la crítica académica tradicional le atacó por esta obra,
hubo una mayoría de autores que la acogieron con grandes elogios. En las palabras
preliminares y en un prólogo en prosa, Darío expresa su estética desarraigada, cosmopolita,
revolucionaria, ácrata e individualista. Describe la mitología grecolatina, a lo que une la
temática española, algún tema americano, los mínimos y otros de aspecto personal.
Hay que destacar en esta obra las innovaciones métricas: utiliza endecasílabos con
acentos cambiados, dodecasílabos con acentuación libre divididos en dos hemistiquios,
alejandrinos de doce sílabas al estilo francés, estrofas compuestas de la reunión de varios
versos castellanos tradicionales, hay supresión de cesuras y de pausas regulares, gusto por
la rima esdrújula, etc.. Cumplía el triunfo de una nueva sensibilidad poética con una visión
alegre y sensual, alejada de todo trascendentalismo, es un libro de juventud.
También en este libro hay una evasión a otros mundos, rechazo a la burguesía y
actitud inconformista y revolucionaria, hay antigüedad grecolatina y mitología, rococó
versallesco y Edad Media, orientalismo, amor y erotismo como principio universal, amor
cosmopolita, visión edonista del mundo y por otro lado misticismo erótico. La revolución de
Rubén Darío triunfó y, con él, la aportación original de Hispanoamérica a las letras
universales.
Cantos de vida y esperanza (1905) es un libro más profundo, hay en él un sentido
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melancólico y otoñal. En este libro el poeta ha recobrado su fe de niño, arranca más de


experiencias vitales que intelectuales. Su temática ha sido modificada con relación a su libro
anterior: quedan pocos temas mitológicos y franceses, mientras que aumentan aquí los
temas hispanoamericanos, castellanos y personales. Aparece la angustia del hombre y la
melancólica, es una poesía más sentimental que contrasta con el tono irónico y pagano de
Prosas profanas. Es a la vez una poesía más personal y subjetiva, tiene mucha más riqueza
de contenido ideológico, es decir, es una poesía comprometida que a veces tiene un tono
apocalíptico. Aparecen también notas de religiosidad y preocupación política. Hay que
destacar el poema "Lo fatal" por la intensidad con que el autor ha sabido expresar la
angustia por la muerte.
En general, el estilo de esta obra es más sencillo, sin renunciar, no obstante, a la
adjetivación ni a las imágenes. Es un libro de madurez en el que simbolismo, parnasianismo
y decadentismo se unen magistralmente. Aunque continúa procedimientos, temas y motivos
de las obras anteriores, también hay nuevos: la hispanidad frente a lo norteamericano, el
compromiso y la universalización en la poesía. Aparece el intimismo y el lirismo a lo que se
une la amargura de la existencia humana y la religiosidad.
Posteriormente publicó Canto errante, Poema de otoño y otros poemas, Canto a la
Argentina y otro poemas, Lira póstuma.

III.4. LEOPOLDO LUGONES (1874 - 1938)

Este argentino es una de las figuras más importantes del modernismo y seguidor,
por tanto, de Rubén Darío, continuando no sólo su estilo, sino añadiendo también
características personales y convirtiéndose en un iniciador de tendencias posteriores.
Rubén Darío dice que Lugones irrumpió en el mundo literario revolucionándole con sus
ideas, muy anarquistas y llenas de novedad. Hicieron gran amistad y Darío reconoció su
importancia.
En 1897 publica Las montañas de Or, libro que recoge la influencia de Víctor Hugo;
el autor tiene ya un lenguaje de enorme riqueza; hay además influjos de Walt Whitman y de
Allan Poe, además de gran carga social con influencias de Nietzsche. Así entra el autor en
unos mundos extraños, en los que luego no insiste, y que reflejan una situación sentimental
dentro de un clima bastante morboso, dentro de una apariencia pseudomística, que se
llamó poesía decadentista.
En 1905 publica Los crepuscularios del jardín, en la que está menos apegado a lo
morboso, es más suave y melancólico. Lugones hace aquí alarde de su capacidad de
versificador, no busca combinaciones sorprendentes como Darío, pero en cuanto a la
adjetivación y al uso de imágenes es extraordinario.
En 1909 aparece Lunario sentimental. Por estos años el modernismo había sido
demasiado utilizado, y Lugones da un golpe de gracia al modernismo con el sistema de
utilizar de una forma extrema elementos sarcásticos o irónicos que habían aparecido en su
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poesía anterior. Tiene poesías centradas en el tema de la luna, que aparece aquí
ridiculizada; en cada poema observa el tema desde un ángulo diferente, creando imágenes
muy audaces y presentándose como procedente del movimiento ultraísta. Cuando Borges
llevó el movimiento ultraísta desde Europa a América se dio cuenta de que las novedades
que este contenía habían sido llevadas ya a pleno uso por Lugones.
El libro siguiente que publicó fue Odas seculares, inspirado por un gran sentido
patriótico; su poesía es ahora conservadora. Es una obra dedicada a ensalzar a su patria
con motivo del Primer Centenario de la independencia de la misma.
La poesía de Lugones de épocas posteriores va caminando hacia la intimidad, va
abandonando las estridencias y disminuyendo los atavíos, porque es un gran técnico de la
poesía. En cuanto al uso de los adjetivos, sólo se le puede comparar con Borges; maneja
con gran originalidad adjetivos que por sí mismos no son ni raros ni llamativos, pero que no
se suelen utilizar en las combinaciones que él forma. En 1912 escribe El libro fiel, que es un
canto al amor conyugal, más sereno; junto con este tema hay una serie de recuerdos y
alusiones. Gira hacia una poesía escueta y narrativa, se reduce a referirse a episodios con
una gran voluntad de realismo y agilidad creadora que, tras el dato lírico imprevisto, tiene
mucho que ver con sus vivencias personales de abandonar cualquier tentación de hacer
una poesía brillante.
En 1922 aparece Las horas doradas en el que se retira del vanguardismo. Nos
encontramos con una poesía reflexiva, una poesía un tanto epicúrea. Es la poesía de un
hombre que busca la vida apacible y que quiere encontrar el secreto de esta vida. Nos
muestra cómo definitivamente busca formas métricas más sencillas, rehuyendo cualquier
exceso.
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
13

IV. EL POSMODERNISMO HISPANOAMERICANO

Empieza como prolongación y actualización de lo que el modernismo tenía de


positivo. Comienza en 1910 y su duración es ambigua. a partir de los años '20 empieza a
hacerse poesía vanguardista. Se produce una simbiosis y, al final, el posmodernismo se
diluye y lo que queda es la poesía vanguardista. Sin embargo hay posmodernistas que
duran hasta el año 1950. El posmodernismo es una vuelta a la interrogación, es el deseo de
encontrar la realidad perdida. Se le ha llamado Novomundismo porque el paisaje del Nuevo
Mundo vuelve a reaparecer. Se fijan en los aspectos brillantes y en los vulgares, y así nace
el vulgarismo. La técnica de la poesía modernista y posmodernista es muy parecida, usa el
alejandrino, el eneasílabo y el endecasílabo. No hay estrofas en las que se combinen
versos de rima diferente. Existe el gusto por lo formal, por la música del verso. Hay una gran
presencia de la mujer en el campo literario del posmodernismo; destacan Gabriela Mistral,
Alfonsina Storni, Juana de Ibarborou, Delmira Agustini, etc.. También hay que destacar
entre los posmodernistas a José María Eguren, Carlos Peza Velizi, Carlos Sabat Ercasty,
Alfonso Reyes, Ramón López Velarde y Luis Llorens Torres.

IV.1. LAS POETISAS

IV.1.a. Gabriela Mistral


En esta chilena hay una relación entre su poesía, el paisaje y su vida. Se dedicó a la
enseñanza, relación y amor por los niños que se refleja en su obra. Sus poesías fueron
agrupadas y publicadas bajo el nombre Desolación. Como rasgos posmodernistas hay que
destacar la vehemencia en la expresión, los temas de tipo humano y personal, y el lenguaje
emocional. Sus sonetos tienen resonancias quevedescas, recordándonos también a Martí y
a Unamuno. Hay en ella un deseo de no caer en lo enfático, que iba contra su propio
espíritu, y también existe un deseo de no caer en el sencillismo de los poetas modernistas..
Busca la esencialidad del sustantivo, sin desperdiciarlos; los adjetivos son más
desordenados al principio para ser de mayor precisión después.

IV.1.b. Alfonsina Storni


La poesía de esta poetisa de origen suizo empezó siendo triste, evolucionó
rápidamente a formas abruptas y queda a flor de piel la visión negativa de la humanidad y
de la existencia humana. Con Mundo de siete pozos adquiere su madurez en formas
expresivas vanguardistas. Una dulcificación relativa de sus agrios sentimientos de juventud
es lo que se lee hoy con gran interés.

IV.1.c. Juana de Ibarborou


Tiene semejanza con las anteriores en cuanto a espontaneidad. Unamuno, hablando
de su primer libro titulado Las lenguas de diamantes, dice que hay una cantidad espiritual,
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
14

un erotismo diáfano, lenguaje muy limpio, es un libro lleno de júbilo. El júbilo del principio se
va viendo enturbiado por el paso del tiempo como hecho inexorable. Llegó a acercarse un
poco a las novedades del vanguardismo. Su lenguaje es hermético, con adherencias de un
lenguaje moderno, que no se adapta a estas innovaciones.

IV.2 LA POESÍA AFROCUBANA O NEGRISTA: NICOLÁS GUILLÉN

En Cuba, estos años son de renovación estética y de luchas políticas. Existen


poetas que alternan su labor de creación con la militancia social. Al final de los años '20 se
desarrolló activamente el afrocubanismo como una manifestación más vanguardista. En
esta doctrina se combina el primitivismo, la exaltación de la espontaneidad de lo negro
cubano, con el sencillismo del lenguaje utilizado. En 1931 Lorca visitó La Habana, había
escrito ya Poeta en Nueva York, en el que existe una elegía al negro de Harlem. Esta visita
de Lorca dio un nuevo estímulo al afrocubanismo y la influencia en Nicolás Guillén fue
decisiva.
El tema del negro en los versos de este poeta es más que un desafío a los valores
de la poesía europea. El afrocubanismo de Guillén es la exaltación de una raza, del orgullo
por su pasado negro y del sufrimiento de sus antepasados. Hasta entonces, la cultura del
pueblo negro existía en ambientes marginales, desconocida por la intelectualidad. En esta
época diversos estudios sobre el folclore negro ponen a la luz temas que el cubano blanco
desconocía totalmente. A partir de ahora, con una mejor valoración y conocimiento de estos
ritos y estas lenguas, surge el interés por enriquecer y conocer otra faceta del legado de
África en Cuba.
Para un mulato como Guillén, el afrocubanismo supone encontrar una temática
poética y una afirmación de su persona y de su conciencia. En la canción, en los
sufrimientos, en el pueblo negro y su lengua encontró Guillén su voz para la poesía.
Empezó a escribir en torno a 1930, mezclando temas políticos y raciales. En West Indies
Limited se aleja de lo pintoresco para centrarse en la cólera contra el colonialismo. También
se da aquí la aceptación por parte del poeta, de su doble origen, africano y español. La
poesía posterior de Guillén ha sido menos africana y orientada más hacia lo político. de
todos modos, la originalidad de su poesía radica en el afrocubanismo.
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
15

V. LA POESÍA VANGUARDISTA

Las vanguardias literarias son movimientos rupturistas que tienen su sede en París,
ciudad que, como Nueva York para los del 27, acoge cualquier tendencia y persona que
tenga algo nuevo que decir. Son movimientos experimentales que coexisten y tienen su
decadencia a finales de los años '20, para evolucionar y desaparecer en los años '30.
Rompen con el subjetivismo romántico y el realismo que se había dado hasta entonces, si
bien toman el simbolismo de los poetas malditos, Baudelaire, Mallarmé y Rimbaud; del
mismo modo que el romanticismo es un simbolismo a gatas, las vanguardias lo es
desmesurado. También toman del parnasianismo la idea del "arte por el arte", "el escribir
para deleitar" de Víctor Hugo pasa a ser "escribir para deleitarse" de los vanguardistas.
La literatura de vanguardia se enfrenta a la idea del arte como imitación de la
realidad y de la naturaleza. La aparición de estos planteamientos radicales vanguardistas
no es algo que surja de modo arbitrario, sino que se está preparando desde finales del siglo
XIX, en el movimiento que se conoce modernismo en el ámbito hispánico, cambio que se
manifestará radicalmente con las vanguardias. Las vanguardias no tienen nada que ver con
el evolucionismo y el historicismo anterior. El cambio que intenta la vanguardia pretende
cambiar estos principios evolucionistas que se habían dado en todos los cambios
anteriores. Hay una crisis del racionalismo producido a través de la crisis individual y
espiritual.
A finales del XIX se comienzan a detectar las primeras contradicciones del sistema
de modernización, reflejado en la masificación de las ciudades, en los movimientos obreros,
las hostilidades de los distintos estados, etc., todo lo cual culmina en Europa con la 1ª
Guerra Mundial, el fracaso de toda la utopía moderna. Esta crisis del sujeto, desde el punto
de vista social se va a manifestar en las nuevas utopías que van a sustituir a la utopía
moderna: socialismo, marxismo, anarquismo, comunismo, fascismo, etc.. Pero también
tiene su manifestación en el punto de vista científico, como en la teoría de la relatividad, la
teoría del psicoanálisis, etc.. Todo esto hace que un arte que había sido creado a partir de
la percepción subjetiva de la realidad entre en crisis.
El concepto que surje tras la ruptura con la tradición, con la mímesis de la naturaleza
y la realidad, es el de creación, pero una creación desde cero, sin imitación. Desde esta
concepción intelectual del hecho creador, podemos ver una serie de rasgos característicos
que podemos encontrar en la estética vanguardista:
-Importancia de la inteligencia. La creación lleva ligada la inteligencia aplicada al arte, una
inteligencia que también va unida, y sobre todo en las vanguardias, a la ciencia. El discurso
científico va a cambiar la manera que tiene el ser humano de entenderse a sí mismo y de
entender la naturaleza.
-Arte sin referencias en la realidad ni en la tradición, un arte puramente intelectual,
autónomo. Esta autonomía tiene dos resultados importantes:
- La libertad, entendida de una manera radical, es decir, el arte no debe estar sujeto
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
16

a influencias externas, ni siquiera a la propia tradición del arte, lo cual hace que
cualquier cosa y cualquier acto pueda ser considerado como artístico; en lo literario
esto supone la incorporación en la poesía temas tradicionalmente considerados
prosaicos y también vocabulario considerado no poético.
- La experimentación de posibilidades; en literatura se refleja en el discurso narrativo
que cambia, no hay en la novela una voz omnisciente, aparece el monólogo interior,
las elipsis, los saltos temporales, etc.; esta experimentación alguna vez se extrema,
por ejemplo en los caligramas, mitad poema, mitad dibujo.
-Carácter formal; si se separa de la realidad quedando reducida a su propia capacidad
creativa, se produce una especie de interiorización, por lo que se debe hacer a través de las
formas tomando estas un especial protagonismo.
-La acción y el movimiento toma gran importancia, el arte como algo dinámico, en contraste
con la tradición que busca un arte que permanezca, estático. Quiere elaborar una estética
que refleje el dinamismo y el movimiento del mundo moderno. Se fascinan por las máquinas
y por los vehículos de locomoción. Este carácter dinámico se traduce en agitación,
convirtiéndose en militantes de una estética nueva, son agitadores, agrediendo a la
tradición no por medio de la crítica sino por medio de la acción, agrediendo físicamente
obras de la tradición. En su época más radical consideran el arte como un hecho efímero,
luchando con la concepción del arte como algo que perdura.
-A diferencia de la concepción tradicional del artista como un genio, subjetivo,
individualizado, los vanguardistas entienden el arte como un hecho colectivo. Hay líderes
que se destacan en algunos movimientos, pero en general se reúnen por grupos. este rasgo
tiene mucho que ver con el colectivismo social que se está produciendo en esos años,
sobre todo en política tradicional de la burguesía: se adhieren los movimientos culturales a
los políticos en la idea de que para cambiar el arte hay que cambiar también la sociedad.
-Hay en las vanguardias un vitalismo, un espíritu nuevo que intenta cambiar del arte, al
hombre y a la sociedad.
-En el discurso poético la vanguardia también rompe con la tradición, instituye un nuevo
discurso, autónomo y experimental. Pero hay un elemento que perdura y además toma una
especial relevancia: la imagen y la metáfora, pero radicalizadas. Esto es tanto así que se
identifica la estética de la vanguardia como una sucesión de imágenes, todas ellas muy
radicales, unidas por una asociación más o menos arbitraria. Se buscan asociaciones que
no existen en la realidad, en favor sólo de la estética.
-Lo rítmico también pierde terreno, lo musical y sonoro por lo visual.

V.1. PRINCIPALES MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA EUROPEOS

V.1.a. Futurismo
Marinetti fue el creador e impulsordel futurismo italiano. El movimiento nace en
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
17

Milán en 1909. Ninguna otra tendencia había suscitado, hasta entonces, tanta atención,
admiración, odio y entusiasmo como el que este ismo provoca desde 1910 a 1914. Las
propuestas fueron expuestas por Marinetti en el primer manifiesto, fórmula habitual en las
vanguardias, donde exponen sus postulados estéticos por lo que juegan un papel
ensayístico.
Defiende la modernidad, es contraria a la tradición y lo establecido. Defienden la
estética del maquinismo, la máquina desempeña un importante papel, lo cual se traduce en
la literatura en el empleo de los signos matemáticos, de fórmulas y la supresión de la
adjetivación, a lo que se une una temática del hombre mecánico -lo cual le acerca al
fascismo italiano, movimiento paralelo con el que al final se identificará-, de la velocidad, de
los adelantos técnicos, de los nuevos vehículos y adelantos técnicos.
Otra característica muy del futurismo es la concepción de la guerra, es una guerra
hecha con máquinas y que significa la higiene del mundo, un proceso natural por el que se
selecciona la especie. Hay un amor al peligro, a la audacia, al valor y a la revolución.
Finalmente, en 1919 el futurismo se integra en el partido fascista italiano.
En literatura se destruye la sintaxis, se sobreemplea el infinitivo, los signos de
puntuación son sustituidos por los matemáticos, la poesía es una sucesión de imágenes
nuevas, y en algunos casos la imagen es real por causa del caligrama, recurso de todas las
vanguardias, que significa la ruptura de la estructura tradicional versal.
Hubo una versión, el futurismo ruso, aunque no tuvo una relación directa con el
italiano, sólo una relación circunstancial, es autónomo. Tiene su origen en la revolución
bolchevique por lo que siempre tendrá una fuerte politización, son antibelicistas,
anticapitalistas y antiimperialistas, con una serie de grupos cuya cabeza destacada es
Maiakovsky.
Tiene una serie de rasgos comunes con el italiano y con otros ismos, pero destacan
algunos como la importancia de la palabra como elemento básico que desemboca en el
formalismo ruso. Los temas tienen mucho que ver con su carácter social: la gran ciudad, la
solidaridad, el movimiento de masas, el trabajo, el poeta como trabajador.
Coincide con el italiano en la estética del maquinismo pero desde un punto de vista
más práctico. El movimiento desaparece con la implantación del arte oficial soviético, el
realismo socialista, que considera la vanguardia como una degeneración burguesa, y con el
exilio de Maiakovsky y otros vanguardistas.

V.1.b. Dadaísmo
Fue fundado en 1916 por una serie de artistas reunidos en torno a la revista "dadá" y
entre los que destaca Tristan Tzara. Sobre el significado de la palabra dadá se ha escrito
mucho, tal vez se puede definir como "descripción de la nada", es una máscara de humor y
drama. Es un grupo nihilista que destruye porque la construcción lleva a una perfección que
les aburre, es otra vía de la negación de la tradición, todo se reduce al absurdo. Se propone
empezar de cero, crear de la nada, y al mismo tiempo sin dejar huella por lo que vuelven a
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
18

la destrucción de sus propias construcciones. Son escandalosos y ácratas y pretenden


borrar de forma física la huella de la tradición, ponen de manifiesto el sentido de lo relativo y
de la irrealidad. El nihilismo dadaísta no es desgarrado ni trascendental, se expresa por la
ridiculización de los valores tradicionales como los del arte, la moral, la familia, el honor, el
patriotismo, la guerra. Se caracteriza por la espontaneidad, la fugacidad y lo efímero, la no
intención de perdurabilidad. El movimiento muere con la dispersión de sus miembros, la
mayoría de los cuales desembocan en otros ismos, en el expresionismo alemán o en el
surrealismo francés sobre todo.

V.1.c. Expresionismo
Es uno de los movimientos de vanguardia más tempranos, pues nace en 1910 de la
mano de Ivan Goll, quien defiende la expresión de una realidad espiritual, guarda una
estrecha relación con la corriente del pensamiento de final del XIX en Centroeuropa, por lo
que también tienen un marcado carácter político.
Se caracteriza por el concepto de expresión que es donde se sustenta toda la teoría
del movimiento: se trata de penetrar la naturaleza y la realidad imponiéndole una forma a
través del temperamento o el estilo del artista. Todo este mecanismo busca la expresión de
lo que podemos llamar la realidad cotidiana, intenta la fusión de la esencia de la realidad
con la existencia cotidiana. Entienden al hombre como una dualidad, tomada de la tradición
filosófica alemana, sobre todo luterana.
Elabora una estética de lo deforme en la medida en que es manifestación de la
ocultación de la esencia, con una temática propia: la máscara la fealdad, lo demoníaco y el
animalismo como manera de ocultar la apariencia y recuperar la esencia, la muerte como
estado en que se encuentra la esencia humana espiritual, la guerra como presencia trágica
entre la dimensión animal y espiritual del hombre, rechazo del espacio urbano, novedad en
el entorno de la vanguardia, como alienación del hombre.
También están muy politizados por su postura antibelicista y de cambio radical de la
vida a través de la acción, Hay en ellos un cierto humanismo internacionalista lo cual les
hace integrarse en los partidos comunistas o socialistas tras la Primera Guerra Mundial. En
los años '30 se dispersa el grupo, se integran en grupos políticos, son perseguidos por el
régimen nazi y son exiliados.

V.1.d. Surrealismo
Nacido de las cenizas de dadá, su autor primordial es André Bretón, quien, en 1924,
presenta su primer "Manifiesto surrealista" en la revista francesa "La Revolución
Surrealista", que es una propuesta ético-estética donde se dan pautas sociales y
procedimientos poéticos. En 1921 entra en contacto de S.Freud lo cual le hace incorporar
las teorías del psicoanálisis al movimiento.
Valoran la inspiración, es decir, el inconsciente y lo irracional, sobre la técnica y la
depuración, por ello, el creador es un mero transcriptor del inconsciente, dando paso a la
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
19

escritura automática. Introducen elementos cotidianos pero al no intervenir la parte


consciente quedan descontextualizados.
Incorporan el mundo onírico, si bien alguno de ellos rechaza a Freud por pensar que
no hace literatura sino psiquiatría, pero lo cierto es que no se puede negar el influjo de este
autor sobre los surrealistas cuando se habla del carácter irracional y el contenido violento
del mundo onírico evocado.
Desde este movimiento existe una conciencia social para la resolución de los
problemas individuales, el poeta empieza donde termina el hombre, lo que llevará a algunos
a comprometerse con la sociedad desde una postura política, normalmente comunista.

V.2. INFLUENCIA DE LA VANGUARDIA EUROPEA EN HISPANOAMÉRICA

La tradición latinoamericana, desde el comienzo de la independencia en que


podemos hablar de una literatura específicamente hispanoamericana, gira en torno a la
oposición cultura - naturaleza que expresó en el siglo XIX como civilización - autóctono. El
culturalismo se expresa a través del movimiento modernista y el autoctonismo a través del
indigenismo que surge como contestación al modernismo. Dentro de esta problemática van
a surgir los movimientos de vanguardia. Por tanto a diferencia de Europa, en que la
vanguardia sólo plantea la pertinencia del proceso de modernización, una tradición contra la
que se rebela la vanguardia por considerarla alienante. En la vanguardia hispanoamericana,
al mismo tiempo, hay un interés por lo primitivo, lo exótico, lo puro, lo no contaminado por la
modernidad. Esto coincide con el movimiento indigenista que se produce en
Hispanoamérica.
Este primitivismo será el elemento fundamental que aportarán las vanguardias
hispanoamericanas a través del indigenismo. Hay una elaboración de la cultura europea a
partir de elementos propios, autóctonos, y con unas manifestaciones culturales con una
especificidad que las diferencia del modelo europeo. El indigenismo se manifiesta en un
movimiento social y cultural es partir de 1911 en México con la revolución, en el que se
reivindica el protagonismo de la idiosincrasia y la independencia de lo hispanoamericano.
No obstante hay que tener en cuenta que en cada país tiene sus propias características. En
lo literario este movimiento arraiga sobre todo en la narrativa, aunque también tiene reflejo
en lo poético. Al mismo tiempo lo indigenista tiene su reflejo en Europa a través de un
desánimo por la modernidad: el pretendido perfeccionamiento del ser humano del que se
habla en el positivismo decimonónico ha llevado al desastre bélico, al alienamiento urbano,
a la despersonalización, etc..
Por tanto se da una constante de toda la literatura hispanoamericana: esta literatura
es el resultado de toda una serie de influencias culturales e ideológicas europeas y también
norteamericanas que se traducen al entrar en contacto con la realidad hispanoamericana,
que es diferente a la realidad occidental. Los productos de esta mezcla tienen un carácter
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
20

específico, propio, muy diferenciado de los productos que se dan en la misma época en
Europa y Norteamérica.
Todas estas estéticas de vanguardia en Hispanoamérica aparecen del siguiente
modo:
- 1909: Rubén Darío da a conocer el futurismo de Marinetti.
- 1914: aparece el creacionismo de Huidobro.
- 1920: durante toda la década tendrá su mayor auge las publicaciones vanguardistas.
- 1922: años clave por ser el momento en que aparecen las mejores publicaciones de
los mejores autores así como las creación de las revistas emblemáticas.
- 1930: hasta los primeros años de esa década se producirán las mejores muestras de
las vanguardias. 2

2
. Los grandes poetas de las vanguardias (Huidobro y el
Creacionismo, Borges y el Ultraísmo, Neruda y el Surrealismo y
Vallejo y su nuevo lenguaje no englobado en ninguna estética
concreta) son también los grandes poetas del siglo, por lo que
se estudian por separado en el apartado siguiente.
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
21

VI. LOS GRANDES POETAS

VI.1 VICENTE HUIDOBRO (1893 - 1948) Y EL CREACIONISMO

A diferencia del Ultra, el Creacionismo sí construyó una valiosa poesía vanguardista


fundada, además, en sólidos presupuestos doctrinales, aunque los límites entre uno y otro
istmo no fueron siempre precisos en lo que al desenvolvimiento histórico-literario se refiere.
La teoría creacionista se encuentra vertida en manifiestos, artículos o ensayos breves y
algunos poemas de Vicente Huidobro, quien postula en su Arte poética que la creación de
aquello que se mira presupone la no reproducción de la realidad, la idea moderna de
antimímesis que otorga al objeto artístico la categoría de realidad autónoma distinta de la
realidad del mundo. El poema, que es organismo autosuficiente, ha de crear su propia
belleza, pues el poeta mantiene con el mundo una relación especial, transcendente o
mistérica. El poema es tal cuando existe en él lo inhabitual, así en la poesía creacionista la
imaginación sobrepasa a la mera sensibilidad. La teoría creacionista de la imagen es similar
a la de los otros movimientos de vanguardia. Para Huidobro la imagen constituye una
revelación, y mientras más sorprendente sea esta, más trascendental será su efecto. Para
el Creacionismo se trata de una serie de revelaciones dadas mediante imágenes puras, sin
excluir las demás revelaciones dadas mediante imágenes puras, sin excluir las demás
revelaciones de conceptos ni el elemento misterio, la que creará aquella atmósfera de
maravilla que llamamos poema. El Creacionismo estima que el valor del lenguaje de la
poesía está en razón directa de su alejamiento del lenguaje que se habla, planteamiento
que puede inferirse también de la pragmática futurista y aún de la surrealista.
La propuesta de Huidobro defiende el irracionalismo y la subjetividad, es la
propuesta del hombre creador, que construya su mundo como lo hace la naturaleza, de la
percepción que el poeta tiene de la realidad vivida le saldrá un mundo diferente e
independiente del que vive, un mundo creado para la poesía. Mediante la metáfora
reorganiza la irrealidad, a la que se llega por medio de la emoción, la intuición, pero nunca
de la razón sin conexión con la realidad. También existe una búsqueda personal, mesiánica
de futuro, que conlleva un acercamiento a la religión. Los términos se encuentran en los
Salmos y el poeta será un sacerdote que crea una nueva liturgia de la palabra.
En 1925 Huidobro recoge en un manifiesto una síntesis de sus planteamientos que
habían ido surgiendo desde el principio de su producción, además de los criterios para la
nueva poética que pretende desarrollar: "el creacionismo no es ninguna escuela, es una
estética general, el reinado de la literatura terminó, el siglo XX verá nacer el reinado de la
poesía en el verdadero sentido de a palabra, el de la creación". Por tanto tenemos el primer
planteamiento teórico: la oposición literatura - poesía, en el sentido de que literatura se
entiende en el sentido tradicional, con la poesía tradicional incluida en ella. Se acude al
concepto originario de la palabra, creación, por lo que se va articular en torno a este
concepto de creación: la cosa creada frente a la cosa contada. Rompe con otro concepto de
TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
22

la tradición que es el que define la literatura como una imitación la naturaleza. Propone un
componente nuevo al espacio de la realidad y la naturaleza: la cosa creada está desligada
de cualquier otra realidad que no sea la propia, siendo bella en sí misma no por el parecido
con la naturaleza. También defiende la autonomía del objeto creado, las partes constitutivas
del poema son el lenguaje en un sentido más general, y las imágenes en un sentido más
estructural. ,La obra de arte, por tanto, no es un espejo ni una reproducción del mundo, sino
algo que se añade al mundo.
El poeta actúa como un ser superior en la medida en que es capaz de crear un
mundo paralelo a la realidad, el poeta es un pequeño dios. Este sentido de la creación
como algo sagrado, el mito de la creación, está muy presente en todo el proyecto artístico
de Huidobro como motor generador, siendo también perteneciente a la actitud de la
tradición más inmediata, el modernismo, que también tiene al poeta como una especie de
profeta de una realidad superior e independiente.
A parte de la producción de juventud de Huidobro en que se muestra posmodernista,
hay que destacar dos fases en su producción creacionista. En una primera etapa la obra
más importante es El espejo de agua, donde la primera imagen que presenta está en el
mismo título, presentando un espejo que refleja imágenes difusas y poco claras, . La
imagen anterior se radicaliza en Ecuatorial, donde el espejo ya no sólo es agua , sino río, el
agua que fluye, por lo que expresa que una imagen nunca tiene otra igual. Destaca la idea
de movimiento en contra de la quietud de la tradición. La obras de esta época obedecen a
un mismo tema tratado de distintas formas, trabaja con los mismos elementos y los
reestructura de forma diferente en los distintos poemas.
La segunda etapa es ya estrictamente creacionista, se propone la construcción de
un mundo creado, crea una nueva analogía, cuyas imágenes derivan de la creación de un
mundo creado que se conforma analógicamente mediante la especulación, pero en
continuo movimiento, característica fundamental de la poesía de Huidobro. Al mismo tiempo
se produce una desconstrucción lingüística, va a establecer una serie de neologismos que
en el lenguaje normal nunca se dan de manera natural. A través de la manipulación del
lenguaje crea no sólo sonidos, sino sobre todo nuevas realidades que existen sólo dentro
del poema. El mismo nombre de su libro más importante , Altazor, es un neologismo
compuesto de dos palabras, alto - azor, intensificando de forma redundante el sentido del
vuelo. En el libro prima la sensación de vacío y la visión desintegradora que reemplaza el
vitalismo. Por otra parte es importante la demostración de imaginación, de dominio en el
juego verbal, la ironía y el humor que despliega.

VI.2. EL ULTRAÍSMO, JORGE LUIS BORGES (1899 - 1986) Y LA CONCIENCIA DE LA


VANGUARDIA

La crítica entiende en la actualidad "ultra" como "más allá", es decir, un movimiento


TEMA 69. POESÍA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX
23

progresista que aglutina desde el principio los movimientos europeos de vanguardia.


Existen dos focos bien localizados, uno Madrid, en torno a Rafael Cansinos Asséns y la
revista "Cosmópolis", y el otro en Sevilla, alrededor de la revista "Grecia". A estas revistas
se unen otras como "Tableros", "Reflector", "Ultra", "Cervantes", "Alfar", "Plural". El
Ultraísmo fue una poesía y una teoría poética de crisis, una prudente radicalización, carente
de ideas propias, ante la caída de los valores estéticos modernistas. Su manifiesto
fundamental, en 1918 bajo el título "Ultra" fue redactado por Cansinos Asséns. Su falta de
fundamentación teórica y su tono moderado puede explicarse en parte como consecuencia
del origen modernista de un buen sector de los autores que pasaron a formar el nuevo
movimiento artístico. De todas formas su inductor fue Huidobro, que mantuvo contactos con
Asséns.
Los caracteres del movimiento son como una síntesis de casi todos los cenáculos de
vanguardia que ya conocemos. Piden la independencia de la metáfora y la imagen
buscando ser originales, atrevidos y subversivos, desdeñan lo ornamental con versos
simples, esquemáticos, sin belleza externa, desprecian lo sentimental y buscan emociones
intelectuales o irracionales al margen de las convenciones burguesas. Al mismo tiempo
buscan una reintegración lírica a través de la sobrevaloración de la imagen y la metáfora,
suprimiendo la anécdota, lo narrativo y la efusión retórica, así como una nueva temática
desarrollando lo irónico, la impureza y la deliberada mezcla del mundo moderno y sus
sensaciones. De esta forma rompen con la continuidad del discurso lógico. El estilo ultraísta
se caracteriza por la ruptura de las formas versales y la eliminación de la rima y los signos
de puntuación con una yuxtaposición caprichosa de imágenes sin referente claro.
Jorge Luis Borges es uno de los escritores más importantes en el ámbito de la
lengua española no sólo por su poesía sino también por la renovación que hace del modelo
de narrar. Esta renovación tiene que ver en una concepción general de la literatura que él
desarrolla. En este sentido no se puede hablar en él de una separación entre el discurso
poético y el narrativo, porque la evolución de los dos está basada en el modo de entender la
literatura que arranca en la estética de las vanguardias.
La etapa de iniciación en la poesía de Borges corresponde con su adhesión al
Ultraísmo, que conoce en su estancia en España entre 1918 y 1921 y a través de sus
maestros Cansinos Asséns, Guillermo de Torre y Gerardo Diego. En 1921 publica Borges
en la revista "Ultra" una especie de manifiesto personal "Anatomía de mi ultra", en el que
intenta señalar los aspectos fundamentales de su teoría estética: hay sólo dos estéticas, la
pasiva de los espejos y la activa de los prismas. Las vanguardias se adhieren al prisma, a
las imágenes dinámicas, mientras que la tradición es un espejo. La vanguardia no refleja la
realidad como el espejo de la tradición, sino que la descompone en distintas imágenes.
Donde mejor se puede observar esta descomposición del prisma es el cubismo, el
surrealismo y el expresionismo. Cuando vuelve a Argentina Borges creará la revista
"Prisma", que funcionará entre 1922 y 1924.
La segunda etapa, una vez en Argentina y abandonado el Ultraísmo, se caracteriza
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por su obsesión con la metáfora. En 1925 publica sus ensayos Inquisiciones donde incluye
dos trabajos dedicados a la metáfora: "Examen de metáforas" y "Después de las imágenes",
cuyas conclusiones más importantes son: inexistencia de metáforas en la poesía popular,
creándole el conflicto con su poesía anterior neopopularista; la metáfora está siempre
conectada con el sistema analógico tradicional, desde este punto de vista la metáfora es
una verdad intemporal. Ya por esta época aparece en su literatura la preocupación por el
tema del tiempo y su manipulación.
En 1927 publica otro ensayo dedicado a la investigación de la metáfora: "Páginas
sobre la lírica de hoy", donde señala su ruptura con el procedimiento metafórico porque no
es útil para él en la manipulación que sobre el tiempo pretende. La metáfora no es nada
nuevo como cree la vanguardia, sino que es un elemento de la tradición, por lo que una
poesía nueva que quiere expresar el nuevo mundo y la modernidad no se puede valer de un
procedimiento tradicional. Esto supone su ruptura total con la vanguardia, el Ultraísmo y con
el neopopularismo, rompe con su propio proyecto poético, lo cual se materializa en el
silencio que mantendrá hasta 1943 con respecto a la poesía. Borges de esta manera lleva
hasta sus últimas consecuencias algunos principios de las estéticas vanguardistas. Los
poemarios más importantes de esta época son Fervor de Buenos Aires, Luna de enfrente,
Cuaderno de San Martín.
Con el silencio poético y al darse cuenta de que la poesía no le sirve para su
revolución literaria, Borges sigue investigando con la prosa. Piensa que el primer paso para
la literatura nueva es la destrucción de la tradición que produce una conciencia de las
propias posibilidades del arte como un elemento autónomo, y por otra parte también como
una revelación del mecanismo de la literatura. A partir de la destrucción del procedimiento
metafórico, sólo le queda la fragmentación, otro de los experimentos de la estética
vanguardista, fragmentación que le lleva a la narración corta, al relato y al cuento, ya que la
novela está sujeta a unas reglas que tienen que ver con una cierta imposición temporal, es
decir, la novela es una creación paralela al sentido lineal de la historia. El relato corto, sin
embargo, se ofrece mucho mejor a la manipulación del tiempo. Lo que quiere crear es un
efecto de tiempo simultáneo.
Después de su silencio, en 1943 vuelve a la poesía con Para las seis cuerdas,
Elogio de la sombra, El oro de los tigres, donde el tiempo vuelve a ser el tema central. Va
más allá de la percepción lineal, progresiva, histórica que el hombre tiene del tiempo.
También aparece la idea de que la vida es como un sueño, es decir, no es más que una
ilusión. La problemática de la poesía de Borges en esta etapa de madurez se centra en
torno al conflicto realidad - arte, que es un conflicto que también se plantean las
vanguardias (vemos cómo Borges siempre es vanguardista en cuanto a sus planteamientos
teóricos) La realidad, según Borges, es más limitada que la literatura, siguiendo en este
sentido la línea del arte por el arte, de la autonomía del arte. Esto es porque la percepción
que el ser humano tiene de la realidad es parcial. En relación con el tiempo, a percepción
que se tiene de él es siempre lineal y nunca circular. Lo que tiene que hacer el arte es
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construir una realidad nueva, diferente, autónoma, porque si la imita, siempre tendrá
limitaciones., Por tanto admite el concepto del espejo que la vanguardia rechazara por ser
un reflejo de la realidad, pues Borges dice que lo que refleja es otra realidad y no la misma;
esto le lleva al concepto del laberinto al multiplicar las imágenes del espejo. El arte es como
un laberinto de espejos que dan reflejos simultáneos, sucesivos, paralelos y que han ido
forjando la historia de la literatura. En el momento en que Borges asumió esta idea no le
importó volver a escribir poesía, por lo que retoma su actividad poética y lo hace desde su
perspectiva, es decir, retomando lo que le haga falta de la tradición. Por tanto su renovación
literaria consiste en ser un eslabón más de la cadena que es la tradición e intentar añadir a
esa tradición una variante o un cambio.

VI.3. CÉSAR VALLEJO (1892 - 1938) Y LA BÚSQUEDA DE UN NUEVO LENGUAJE

En sus versos es donde mejor se representa el alma poética de Latinoamérica.


Unifica originalidad y vanguardismo. Vallejo rompe los esquemas lógicos del lenguaje con el
fin de expresar lo inexpresable, desarticula la lengua como nunca se había hecho hasta
entonces. El enfrentamiento entre la cultura de Hispanoamérica y Europa se hace mediante
tensiones lingüísticas. El poeta peruano sólo puede expresar su desesperación en un
lenguaje sin sentido. Y es esta característica la que hace de Vallejo un poeta original.
César Vallejo era peruano pero hijo de español e india, se cría en un ambiente
cultural marginal pero consiguió ir a la universidad, a partir de ahí es totalmente autodidacta.
Se crió en los valores tradicionales, el hogar y la iglesia fueron instituciones que en los
primeros años le sirvieron como base segura, aunque a partir de la muerte de su madre y
de su hermano las fue abandonando. Vallejo en su trayectoria resume de algún modo el
camino que va desde la inmediatamente anterior a la vanguardia -posmodernismo- hasta la
salida que la poesía hispanoamericana hace después de la estética vanguardista, no hay
que olvidar que murió muy joven.
Publicó cuatro libros, pero se distinguen en su obra tres etapas:
• iniciación y aprendizaje con Los heraldos negros (1918), en que se mueve en un
ambiente estudiantil y publica en revistas, tiene una estética posmodernista,
culturalista, subjetiva, nihilista y existencialista. Su tema principal la vida y la muerte,
el vitalismo sobre puesto a la muerte.
• Vanguardista con Trilce (1922) caracterizada por su actividad política marxista y
comunista con teorías utópicas.
• Final con Poemas humanos, España aparta de mí este cáliz en que desarrolla una
relación entre marxismo y estética, búsqueda de la poética, conceptos de la
ideología, recuperación de la tradición conjugado con los logros de la vanguardia.
Los heraldos negros está escrito en un estilo tradicional, con imágenes heredadas
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del modernismo, distintas a las ideas que quería expresar. Hay también poemas con tema
indio, en un tono parnasiano, muy alejado de su poesía posterior. Ya se adivinan aquí los
rasgos del drama del autor, el sinsentido de la vida cuando está privada de sentimiento, la
soledad, el vacío.
Con Trilce Vallejo rompe totalmente con la tradición haciendo una poesía nueva,
como la más moderna que se podía escribir en Europa. Los poemas están hechos con un
lenguaje positivo, números, fechas, lugares, términos científicos, con el fin de destruir la
realidad. Tras la aparente ilogicidad de este lenguaje existe un significado que se siente,
más que comprenderse. En esta obra los números tienen gran importancia, como expresión
de una armonía y orden que se ha roto en el lenguaje: el uno es la soledad y la plenitud, el
dos la pareja, la procreación, el tres la trinidad, la perfección, etc.. Los aspectos
matemáticos, biológicos, físicos, de la existencia tienen para este autor una misma historia,
la disparidad entre el drama mental y espiritual del individuo y el proceso biológico y físico.
La muerte de la madre, germen de la vida, se siente como más profunda que la
misma pérdida de dios, todos los intentos por trascender lo humano acaban en una
abstracta grisura, en la muerte. El confinamiento físico de la cárcel de la vida sólo hace
acentuar el sentimiento existencial del hombre. En Trilce la imagen de la celda se repite,
con sus significados de retiro del mundo y umbral de la salvación. En esta situación de
cerramiento, de imposibilidad de escape, ni siquiera dios sirve al poeta para escapar. La
figura femenina, la fuente de la vida, la llave, es la que permite el retorno a los orígenes.
Ya póstumamente publicó Poemas humanos, un título irónico para quien habla de
la humanidad deshumanizada y alienada. Con Trilce la situación era subjetiva, siendo el
autor el centro del drama, luchando contra abstracciones como tiempo, soledad, eternidad,
creación, muerte, con un lenguaje absurdo, pero con Poemas humanos el autor se
convierte en la humanidad, reducida a un conjunto de costumbres, ropas, enfermedades,
cuyo único poder es la procreación. El tono del autor, ya trágico por sí mismo, se intensifica
en los años de la depresión económica y así nos muestra el fin de cierto tipo de civilización,
ya no sólo el final suyo propio como hombre. Existe una alusión a la incapacidad de
cualquier tipo de progreso que no tenga en cuenta que el hombre es limitado en el tiempo y
en el espacio y que es cualquier cosa menos un superhombre. El problema surge cuando el
hombre proyecta el progreso hacia una perfección futura, y es entonces cuando fracasa, en
el paro, en la depresión, el hambre. De este modo Poemas humanos ahonda en el
contraste el hombre y la sociedad. Sus versos muestran cómo el hombre no puede
proyectarse hacia el futuro cuando él o la sociedad pueden ser distintos; en esta situación
no existe sentido y una sociedad en crisis sólo ofrece la desesperanza y crisis al hombre,
aunque esto no supusiera una falta de fe en Vallejo. Para él, el comunismo no es un signo
utópico, pues no creía en ningún misticismo, creía más bien que es preciso luchar contra las
injusticias.
Entre 1923 y 1931, Vallejo vive en París con estancias en España y Rusia, viviendo
de cerca la militancia política. Pasa cortas temporadas en España durante la guerra civil y
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deja constancia de ello en España, aparta de mí este cáliz. A partir del 31 intensifica su
militancia en el Partido Comunista, sin embargo estos libros muestran la visión agónica del
hombre, escritos a golpes de desesperación, con la idea de que un conjunto de individuos
no constituye una sociedad. El individuo indiferenciado forma la masa, pero aún dentro del
conjunto, no puede aludir la soledad.

VI.4. PABLO NERUDA (1904 - 1973): DEL SURREALISMO AL POPULISMO

Neftalí Reyes, Pablo Neruda, nacido en Chile, procedía de un ambiente provinciano


semejante al de Vallejo, pero de diferencia de él en los valores de la familia, de la iglesia y
de la forma de tratar el lenguaje. Vallejo rompe con la tradición y disloca el lenguaje; frente
a esto, la poesía de Neruda es la expresión de una fuerza creadora natural. Neruda crece
entre trabajadores pioneros, con poca cultura y poca preocupación religiosa. Vallejo
desacraliza la palabra para que esta se adapte a sus nuevos significados; Neruda, por su
parte, usa un vocabulario extraído de este ambiente natural, de sus experiencias de la
naturaleza virgen, no adulterada y espontánea.
Su obra atraviesa varias etapas:
-iniciación y aprendizaje con Veinte poemas de amor y una canción desesperada y
Crepusculario: tiene huellas del modernismo y posmodernismo depurado de los años '20,
intimismo, referencia a Bécquer, estructura tradicional, depuración del lenguaje, sinceridad
poética. También aparece en muchas ocasiones la relatividad de la sinceridad poética, la
ironía y la duda, creando artificios frente a la sinceridad romántica.
-vanguardismo (años '30 - '40) con Residencia en la tierra de época surrealista y Tercera
residencia de la época comunista. La época surrealista se caracteriza por el simbolismo
onírico, metáforas e imágenes surrealistas, contraste entre enraizamiento y cansancio de la
vida, relación con el movimiento cíclico natural. No es surrealista en sentido estricto, sino
que intenta articular una escritura que reproduzca lo más fielmente posible la estructura de
lo que se llama el inconsciente. La época comunista se debe a su estancia en España en
que se compromete con la causa republicana y funda la revista "Caballo verde para la
poesía", un manifiesto en contra de la pureza de la poesía y su rehumanización.
-final (a partir de los años '50) con Canto General y Odas elementales en que hay una
adaptación de la tradición poética épica y al mismo tiempo de la tradición de la idiosincrasia
hispanoamericanas es la voz de colectividad y la solidaridad.
A sus dieciséis años viaja a Santiago de Chile, viviendo en pensiones, con soledad y
penuria. Posiblemente estas circunstancias hicieron de él un poeta. Esta soledad ciudadana
viene algo aliviada en Veinte poemas de amor y una canción desesperada y
Crepusculario. Los poemas de amor son un diario de sus relaciones amorosas, evocando
con nostalgia la lejanía y la tristeza de la ausencia. Son poemas rebosantes de juventud, de
pasión, agresivos, que oscilan siempre entre dos vidas, la que quedó atrás y la que ahora
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se inicia. La fama de los poemas de amor fue inmediata, atraía su frescura y naturalidad, los
hábiles ritmos, las rimas internas, la repetición de palabras, la combinación de imágenes
muy elaboradas, junto con el empleo de expresiones coloquiales, dando a su obra una
sencillez y naturalidad originales.
Tras unos años de actividad diplomática por Oriente, Neruda publica los dos
volúmenes primeros de Residencia en la tierra, obra con mayor dominio de las imágenes y
cuyo motivo único se repite obsesivamente en todos sus poemas. Aquí expone su
conciencia de la disolución, de la decadencia, la confusión y el caos como únicas leyes de
la naturaleza. Lo cotidiano, la realidad misma, el propio poeta, observa todo atomizado,
empujadas las cosas por unas fuerzas que lo desintegran todo. Neruda, con su pluma,
analiza todas estas moléculas microscópicas. En el decenio de los '30, Neruda vivió en
España, como cónsul de su país en Barcelona; cuando estalló la guerra civil española,
Neruda tomó parte activa a la evacuación de los niños. Diario poético de estas experiencias
es el tercer volumen de Residencia en la tierra en el que se condensan evidencias de todo
tipo: la soledad, el amor sexual, la guerra de España y el dolor, el sufrimiento, la muerte.
Neruda se va alejando de la soledad y de la desesperación para abrazar la política.
En el 37 y el 38 presta apoyo activo al Frente Popular, y aunque le queda poco tiempo para
la poesía, acumula experiencias que llevará a la poesía más tarde. La consecuencia de ello
es su ingreso en el Partido Comunista y su poema épico Canto General iniciado en 1938 y
terminado en 1950, la obra más importante de esta etapa de su vida. En estos años vivió en
México como diplomático, fue senador y apoyó a los mineros de su país frente al presidente
Videla, por lo que tuvo que huir a Santiago. Esta es la obra maestra de Neruda, en la que
hace un canto a toda la humanidad. Consta de quince cantos, desde la invocación de
América antes del hombre, hasta la afirmación final de su responsabilidad como militante
comprometido. Entre la génesis y el final, Neruda se convierte en la voz de víctimas
anónimas y silenciosas de la época precolombina, evoca a los conquistadores, los
libertadores y los traidores que han forjado la historia de América; también analiza la
fraternidad entre los trabajadores. También hay una parte dedicada a Chile en concreto,
exaltando su tierra, al obrero y al campesino anónimos, relata sus experiencias de las
huelgas, la invocación de la patria en tinieblas y su propia vida y su credo. De un modo
histórico, Neruda hace una epopeya poética sobre América, su naturaleza, sus gentes y su
historia. Una y otra vez, el mundo, el país, el individuo, la geografía, van apareciendo en
diversos momentos, creando el cosmos llamado Latinoamérica. La carga política es muy
clara, Neruda estaba en deuda con su gente y con su país y a ellos va dedicado. Los
héroes no son los grandes hombres que han destacado en la historia, sino los no
nombrados, los hombres de la calle y del trabajo. A pesar de estas intenciones, el
significado del poema trasciende lo político, queda asumido por una categoría humana más
amplia.
A partir de los '50, Neruda reconcilia los dos mundos del poeta, lo público y lo
privado, en poemas que ni son manifiestamente políticos ni amorosos. Es el momento de
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las Odas elementales, con poemas de versos cortos, ágiles, que cantaban la madera, el
aire, el cobre, la pobreza, la mayoría dedicados al hombre sencillo que para Neruda está
representado por los antiguos oficios. Poemas dedicados a la alcachofa, a la cebolla, al
tomate, que expresan la alegría sensual del mundo de los vegetales. A partir de esta obra
Neruda vuelve sobre libros anteriores y repite temas que están en ellos. Siguen constantes
los tres temas: las odas sobre las cosas sencillas, el amor y la naturaleza. Hay otro tema
que es nuevo, el paisaje marino que le rodea que surge al instalarse el autor en una casa
construye en Isla Negra.
La poesía de Neruda ha seguido los ritmos naturales de la vida. Agresiva en la
adolescencia, obsesionada por la muerte en la primera juventud, política y social en la
madurez, ágil y desenfrenada enfrentándose al tiempo y con una resignada esperanza en la
vejez.

VI.5. OCTAVIO PAZ (1914) Y EL ESENCIALISMO AMERICANO

Junto con Neruda, este poeta mejicano forma la pareja de los grandes poetas
contemporáneos en Latinoamérica. Alejado en parte del revolucionarismo de la generación
de sus padres, Octavio Paz busca los temas de sus poesías en la niñez. Tal vez sea el
único que ha hecho una contribución importante a la teoría política, por más que él
personalmente rehuya los preceptos. Paz ha sido un gran ensayista, autor de diversos
estudios sobre poesía y literatura, sobre antropología y sobre temas variados de sociología
o acerca de personalidades de la cultura. Para él la poesía es la reina de todas las artes y
su finalidad no es dominar la palabra, sino liberarla y devolverle su magia primitiva. La
magia de la palabra está fuera de su utilidad como instrumento de comunicación. Frente a
la poética de Neruda (poesía como expresión de la naturaleza) o la de Vallejo (dislocación
de la palabra para que exprese significados subjetivos), Octavio Paz en su poesía trata a la
palabra de modo muy distinto. Iguala la poesía con la religión y el amor, como procesos de
revelación. La palabra es portadora de los valores universales arquetípicos: el bien y el mal,
el orden y el desorden, la unión y la separación. Para Paz, la poesía es ontológica,
poseedora de un tiempo poético distinto al tiempo vivido, con un lenguaje muy variado y
autóctono. La labor poética está planteada como un trabajo de artesano perfeccionista,
modificando continuamente las ediciones que se han ido publicando de su obra.
Octavio Paz nace en un momento en que los otros grandes poetas están en plena
actividad vanguardista por lo que no lo vive directamente, pero si se verá influenciado por
estas, por lo que pertenece a lo que se llamado la segunda vanguardia, sobre todo en lo
que se refiere al surrealismo. esta segunda vanguardia tiene sus propias concepciones
poéticas: poesía como conocimiento y como revelación, mito como modo de revelación,
lenguaje poético basado en el símbolo y la metáfora, poesía como elemento autónomo, arte
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por el arte, poesía como destrucción, irónica, antipoesía. Hay varias constantes en su
poesía:
• lo mítico: mitos mejicanos, grecolatinos, judeocristianos y orientales; es una
recuperación de la tradición tras haberla perdido con el positivismo, a lo mítico se le
une la concepción del tiempo: lineal en la tradición cristiana y cíclico en la tradición
precolombina y oriental.
• preocupación por Méjico: dos visiones, nostálgica y amarga, no es un hombre
político sino un hombre preocupado por las relaciones entre los hombres la libertad
personal.
• lo surrealista: la imagen y las dualidades.

En 1933 publicó sus primeros poemas en Luna silvestre, época en la que dirige
revistas poéticas como "Barandal", "Cuadernos del Valle de Méjico" y "Taller", cuyo título
sugiere ya la forma de concebir la creación poética. Libertad bajo palabra refleja las
constantes de su poesía, el amor, el tiempo y la soledad, la poesía como revelación y la
palabra como clave de la libertad humana.
En la poesía de las décadas del '40 y del '50 culminó con Piedra de sol, que hace
referencia a los años del calendario azteca. esta poesía tiene un mayor contacto de Octavio
Paz con el exterior, con los movimientos poéticos modernos.
Es nombrado embajador en Delhi donde vive hasta 1968, y cuya experiencia oriental
se condensa en Ladera este. Aquí explora nuevas técnicas, si bien la preocupación sigue
siendo la misma: el desdoblamiento del poeta en un yo y un otro, el tiempo y el mundo
exterior. La experimentación le llevó a escribir Blanco en 1967 y otros poemas que se
orientan más a la pintura y a la música que a la poesía en el sentido convencional. Poemas
escritos en columnas, con diversas lecturas, poemas rotatorios sobre discos, poemas que
son composiciones de imágenes.
La influencia de la poesía de Octavio Paz es grande en los poetas jóvenes
mejicanos. Ha elaborado metalenguajes poéticos y tiende más a la abstracción que a la
modernista, su creación parece construida de modo semejante, a partir de composiciones
de imágenes, percepciones sensoriales primarias, colores, mitos dualistas que reflejan un
mundo visible.
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VII. OTRAS TENDENCIAS

No toda la poesía hispanoamericana comparte, las últimas generaciones en


especial, un grado de intelectualización como la vista hasta ahora, la de los que abrieron
barreras, tendencias supranacionales. Existe una nómina amplia de poetas menores que
busca, tal vez menos, el compromiso humano y social, intentando comunicar con el lector, a
través de las inquietudes compartidas por todos: políticas, existenciales, religiosas, etc.. Su
lenguaje se hace llano, elemental y directo, apto para el coloquio con el lector. El desarrollo
de este tipo de poesía alcanza ya importancia en el posmodernismo, en una trayectoria
sencillista, próxima también en las tendencias nativistas que sustituyeron a la primera
vanguardia. Pero es a partir de los años cincuenta cuando alcanza su mayor desarrollo.
Actitudes de enfrentamiento al absurdo y a la alienación del hombre contemporáneo, los
problemas políticos y sociales de la época en estos países, el impacto de la revolución
cubana, la progresiva dependencia de esta zona hacia Norteamérica, son los factores que
determinan que muchos poetas hagan de su creación un instrumento de combate. Se
produce un cambio de actitud del poeta frente a su propia labor, de compromiso humano y
social más que de innovaciones artísticas.
La figura más representativa es Nicanor Parra cuya actitud ha tenido más eco en
los jóvenes poetas. En Poemas i antipoemas desarrolla una poesía de crisis existencial sin
ofrecer ninguna esperanza de salvación. Es una actitud de claro enfrentamiento a la
estructura establecida, antirretórica, antiheroica, antiinstitucional. La crítica se orienta
siempre hacia los hábitos mentales, despertar una actitud de compromiso ante los valores
establecidos, ante las diferencias sociales, ante una realidad cotidiana cargada de
paradojas y desajustes de todo tipo.
Quien mejor representa esta orientación en la poesía uruguaya es Mario Benedetti.
Hay una evolución experimentada, que va desde la problemática existencial al compromiso
político, motivo por el que deberá ir al exilio. Hay un pesimismo hacia la clase media
uruguaya, en profunda crisis, sin soluciones futuras y sobre la indiferencia y falta de
compromiso social en los medios urbanos.
En otras orientaciones de esta antipoética estarían otros muchos autores que no
entran en la línea del compromiso político, con variantes diversas y estilos varios,
comunicando críticamente su realidad más inmediata. La variedad estriba en las
circunstancias personales de cada uno y de cada país. En otros casos es la crítica a la
injusticia, a la desigualdad de los pueblos y de los distintos sectores sociales. En cuanto a
los matices de su lenguaje la serie es ilimitada. Predominan los usos coloquiales, la
utilización irónica de registros literarios, las indagaciones verbales de todo tipo, la actitud
abierta hacia la libertad expresiva. La influencia del estilo de César vallejo se deja notar, sus
dislocaciones sintácticas, sus constantes interrogantes, exclamaciones, imperativos, en su
capacidad para establecer la conversación del lector.
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CONCLUSIÓN

La poesía hispanoamericana irrumpe con fuerza con el Modernismo a finales del Siglo XIX.
Es este un movimiento gestado y nacido en Hispanoamérica de manos de grandes poetas
como José Martí, José Asunción Silva, Manuel Gutiérrez Nájera, Leopoldo Lugones y, por
supuesto, el genial Rubén Darío. Cuando el Modernismo llega a España, las influencias de
estos creadores se dejarán notar especialmente en nuestros modernistas.

Tras el Modernismo, nos encontramos con una etapa de transición conocida como
“Posmodernismo” en el que destacan las poetisas Gabriela Mistral y Alfonsina Storni.
También se puede hablar de una poesía de influencia indigenista o “negrista” de manos del
cubano Nicolás Guillén, en la línea del más puro indigenismo americano.

Las vanguardias poéticas también se dejaron notar en Hispanoamérica gracias a otros


grandes poetas como Vicente Huidobro (creador del Creacionismo), el genial Jorge Luis
Borges (Ultraísmo) y, por supuesto, Pablo Neruda, que evoluciona desde el Surrealismo al
populismo.

Finalmente, otros grandes nombres poéticos renovadores como César Vallejo y Octavio Paz
dominan el panorama contemporáneo hispanoamericano en medio de una gran variedad de
tendencias en las que participan autores como Nicanor Parra y Mario Benedetti.

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