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PROVINCIA DE BUENOS AIRES

DIRECCIÓN GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN


DIRECCIÓN DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACIÓN DOCENTE Y TÉCNICA N° 80
"PAULO FREIRE"

Carrera: Tecnicatura Superior en Psicopedagogía

Curso: 2do año

Materia: Psicología Psicoanalítica.

Profesora: Castilla, Florencia.

Alumno: Nóbili, Vanina.

Trabajo práctico: Melanie Klein y Piera Aulagnier.

Fecha de entrega: 24 de octubre.

“Cuerpo amado y cuerpo odiado, estos dos sentimientos


demuestran que el único vínculo con el cuerpo que el Yo no
puede soportar es la indiferencia”
Piera Aulagnier.

“Cuando en la mente del bebé surgen los conflictos


entre el amor y el odio,
el temor de perder al ser amado se activa”
Melanie Klein.
Consignas
1) Describa la posición esquizo-paranoide y la depresiva infantil.
2) Enumera y describe cuales son los mecanismos de defensa que utiliza el sujeto
en cada posición según Melanie Klein.
3) Describa tres modos de funcionamiento psíquico y como se da el pasaje de
uno a otro.
4) ¿A través de que vía indirecta, se produce el encuentro entre el yo y la
realidad? Desarrolle.
1) Melanie Klein, sostiene que desde el nacimiento, un Yo es capaz de percibir
angustia, desarrollar mecanismos de defensa y establecer relaciones de objeto. Para
organizar todos estos aspectos de la vida psíquica, éste Yo, recién nacido, toma dos
posiciones, que se suceden una después de la otra e inauguran el psiquismo:

-La posición esquizoparanoide: ésta posición dura los primeros 4 meses de vida. En
éste momento, el yo del recién nacido ésta escindido, es decir, se divide en pulsión de
vida y pulsión de muerte. Con los primeros contactos, se genera una relación entre el
bebé y su madre. Ésta relación, madre e hijo, es vista por el niño como una relación
con un objeto parcial, debido a que el bebé divide a la madre en pecho malo y pecho
bueno. El bebé descarga todos sus impulsos, o en otras palabras, pulsiones de vida y
muerte (que por tener un Yo débil no puede controlar) sobre el pecho materno. Estas
pulsiones son estimuladas por las continuas vivencias de gratificación y frustración que
siente el niño. Cuando el pecho gratifica, se convierte en “pecho bueno”, si, por el
contrario, frustra, pasa a ser “pecho malo” y persecutorio.
Éste “pecho malo”, genera en el niño la necesidad de defenderse, por lo tanto,
descarga su pulsión destructiva sobre el mismo, que representa todo lo proveniente
del exterior. Luego de hacerlo el bebé teme recibir venganza y castigo de dicho
representante, por lo cual, a raíz de éstos temores se desencadena en el niño una
ansiedad persecutoria, propia y característica de la posición esquizoparanoide.

-La posición depresiva: aparece al alrededor de los 6 o 7 meses. Durante ésta


posición se produce un proceso de síntesis del objeto, el cual disminuye las
ansiedades persecutorias, por la cual, el bebé comienza a ver a su mamá como un
objeto completo, integrado, una persona, igual y en la misma medida, diferente a él. Es
decir, que ya no la ve como un “pecho bueno” y un “pecho malo”. Ahora estos dos
tipos de pechos se fusionan, se integran, son uno sólo, el mismo pecho que le da de
comer y lo gratifica, es también aquel que le priva la comida, que lo frustra.
Como ya he dicho, en ésta posición, según Klein, las ansiedades persecutorias
y la pulsión destructiva se inhiben, por lo cual y como producto de esto aparecen en el
niño sentimientos de culpa propios de la ansiedad predominante de dicha posición, la
ansiedad depresiva. Ésta culpa irrumpe cuando el niño se da cuenta de cuanto agredió
al objeto amado y teme perderlo por haber sido tan agresivo con él.
2) Los mecanismos presentes en la posición esquizoparanoide también
permanecen en la posición depresiva, éstos no desaparecen, cambian de
predominancia.
 En la posición esquizoparanoide:
-La proyección: es el mecanismo que más predominancia tiene. Todo lo que el
enojo y la agresividad que el niño siente en su interior, se la proyecta y las descarga
sobre el pecho malo, mientras que toda la gratificación y amor que percibe también
internamente, las proyecta sobre el pecho bueno.
-La introyección: mediante éste mecanismo, pecho malo y pecho bueno se
internalizan, es decir que todo aquello proveniente del mundo externo, que enoje,
frustre o cause pulsiones destructivas en el bebé, lo va a hacer propio y por lo tanto lo
asociará al pecho malo, mientras que todo lo que cause placer, gratificación o amor
estará directamente relacionado con el pecho bueno.
-La idealización: al asociar todo lo gratificante al pecho bueno, el niño cree,
que, precisamente, al ser tan bueno, éste objeto no lo agredirá ni lo atacará.
-La negación: aparece cuando, en la misma medida en la que el niño idealiza
al pecho bueno, niega la posible agresividad del mismo.
-Identificación proyectiva: mediante éste mecanismo, el Yo deposita algo de sí ,
ya sea bueno o malo, en el objeto, con lo cuál podrá identificarse después y de ésta
manera ver al objeto como una extensión de él mismo.
 En la posición depresiva:
Todos éstos mecanismos de defensa ya no van a ser tan intensos como el la
esquizoparanoide, sino que se van a atenuar, el niño ya no va a proyectar con tanta
“fuerza” la agresividad y/o el amor.
-La introyección: es el mecanismo predominante en ésta posición. Al sentir
culpa el bebé toma todo lo bueno proveniente del objeto y se refugia en eso para
aliviarla.
Además, con respecto a la culpa, para no sentir tanta, el Yo se va a valer de
otro mecanismo de defensa, siendo éste, la negación y va a tratar de conseguir una
tríada entre tres maneras de negar. Ésta tríada va a estar compuesta por:
-El control del objeto: es decir, dominarlo para que haga lo que el niño desee y
sobretodo para que le siga dando amor.
-El triunfo sobre el objeto: que va a estar determinado por el hecho de que el
objeto haga lo que el bebé desea, es decir que, si el objeto hace lo que él quiere, éste,
sin más, triunfa.
-El desprecio del objeto: despreciando al objeto se consigue pensar que al
verlo como algo despreciable no merece ningún sentimiento de culpa.
Según Piera, la actividad psíquica está constituida por tres procesos: originario,
primario y secundario. Estos tres modos de funcionamiento psíquico no están
presentes desde el principio sino que van apareciendo temporalmente, uno después
del otro. Luego continúan vigentes durante toda la vida. Cada uno tiene una actividad
que lo caracteriza.
-Originario: comienza a funcionar en el infans cuando su psique tiene la
necesidad de reconocer estímulos placenteros o displacenteros. La actividad que
representa a este proceso es el Pictograma, aquí no hay diferenciación entre zona y
objeto, son complementarios. Cuando se genera placer, zona y objeto se fusionan, por
ejemplo boca-pecho, si en cambio, se genera displacer, el pictograma aparece en
forma de rechazo.
-Primario: comienza a funcionar cuando la psique siente la necesidad de
reconocer la existencia de un espacio separado del propio, ya que la madre le impone
al infans la existencia de otros espacios. La actividad que lo caracteriza es la Fantasía
de ésta manera, el infans, relaja de forma imaginaria deseos para evitar el sufrimiento
que le produce la ausencia de su vínculo inicial constituyente, es decir, de la madre.
-Secundario: se caracteriza por el contacto que tiene el infans con otros
espacios sociales, por ejemplo con sus compañeros del jardín. La actividad
característica de éste proceso es la Representación, que da lugar al desarrollo del
lenguaje y el pensamiento.

El pasaje del proceso originario al primario se da cuando el infans es capaz


de distinguir el espacio exterior del propio.
El pasaje del primario al secundario se produce cuando el infans logra
significar los objetos exteriores, ésta significación está totalmente atravesada por
aquella que proporciona el discurso sobre dichos objetos.
Mediante los tres procesos, el Yo transforma los objetos, es decir los
metaboliza de acuerdo a su estructura.

4) El encuentro entre el Yo y la realidad, según Piera, se apuntala en el encuentro


entre el Yo, su cuerpo propio y el Yo del otro (que vive dentro de un objeto que le
pertenece y obedece a la voluntad de dicho Yo).
El cuerpo, es el primer bien que el Infans posee proveniente de la realidad y el
cual hace posible la cactetización de lo real. Pero hay algo más que pone en contacto
al Infans con la dimesión de la realidad y es el sufrimiento, inherente al cuerpo
humano, y que determina la relación que éste tendrá con la realidad. El cuerpo se
puede convertir en cualquier momento en fuente de sufrimiento y de esa manera
demostrar que es autónomo de la realidad pensada, es decir, se ocupa de la realidad
exterior, por lo tanto, mediante el sufrimiento puede imponer sensaciones de angustia,
enfermarse o morir y el Yo ante esto no podrá hacer nada, ni siquiera separarse de él,
es por esto que necesita al Yo del otro para que lo cuide, pudiendo éste último elegir si
hacerlo o no.
El Yo se torna visible a través del cuerpo ante su mirada y ante la mirada del
otro. Mediante el cuerpo, el Infans se da cuenta que ocupa un lugar en el mundo, que
puede ser observable y real.

Bibliografía
 Klein, Melanie. Algunas conclusiones teóricas sobre la vida del bebe.
 Aulagnier, Piera. La violencia de la interpretación. Resumen, Cap. 1.
 Aulagnier, Piera. Los destinos del placer. Cap. 3 ¨El yo y la realidad¨.