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¿Qué es el aparato digestivo?

El aparato digestivo está formado por el tracto gastrointestinal, también llamado tracto
digestivo, y el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. El tracto gastrointestinal es una serie de
órganos huecos unidos en un tubo largo y retorcido que va desde la boca hasta el ano. Los
órganos huecos que componen el tracto gastrointestinal son la boca, el esófago, el estómago, el
intestino delgado, el intestino grueso y el ano. El hígado, el páncreas y la vesícula biliar son los
órganos sólidos del aparato digestivo.

El intestino delgado tiene tres partes. La primera parte se llama duodeno. El yeyuno está en el
medio y el íleon está al final. El intestino grueso incluye el apéndice, el ciego, el colon y el recto.
El apéndice es una bolsita con forma de dedo unida al ciego. El ciego es la primera parte del
intestino grueso. El colon es el siguiente. El recto es el final del intestino grueso.

El aparato digestivo

Las bacterias en el tracto gastrointestinal, también llamadas flora intestinal o microbiota,


ayudan con la digestión. Partes de los sistemas nerviosos y circulatorios también ayudan.
Trabajando juntos, los nervios, las hormonas, las bacterias, la sangre y los órganos del aparato
digestivo digieren los alimentos y líquidos que una persona come o bebe cada día.

¿Por qué es importante la digestión?


La digestión es importante porque el cuerpo necesita los nutrientes provenientes de los
alimentos y bebidas para funcionar correctamente y mantenerse sano. Las proteínas, las
grasas, los carbohidratos, las vitaminas , los minerales y el agua son nutrientes. El aparato
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digestivo descompone químicamente los nutrientes en partes lo suficientemente pequeñas


como para que el cuerpo pueda absorber los nutrientes y usarlos para la energía, crecimiento y
reparación de las células.

 Las proteínas se descomponen químicamente en aminoácidos


 Las grasas se descomponen químicamente en ácidos grasos y glicerol
 Los carbohidratos se descomponen químicamente en azúcares simples

MiPlato ofrece ideas y consejos para ayudarle a satisfacer sus necesidades individuales de
salud (en inglés).
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El aparato digestivo descompone


químicamente los nutrientes en partes que son lo suficientemente pequeñas como para que el
cuerpo las absorba.

¿Cómo funciona el aparato digestivo?


Cada parte del aparato digestivo ayuda a transportar los alimentos y líquidos a través del tracto
gastrointestinal, a descomponer químicamente los alimentos y líquidos en partes más
pequeñas, o ambas cosas. Una vez que los alimentos han sido descompuestos químicamente en
partes lo suficientemente pequeñas, el cuerpo puede absorber y transportar los nutrientes
adonde se necesitan. El intestino grueso absorbe agua y los productos de desecho de la
digestión se convierten en heces. Los nervios y las hormonas ayudan a controlar el proceso
digestivo.

El proceso digestivo

Jugos digestivos
Partículas de alimentos que son
Órgano Movimiento que son
descompuestos químicamente
añadidos
Almidones, un tipo de
Boca Masticar Saliva
carbohidrato
Esófago Peristalsis Ninguno Ninguno
El músculo superior en el estómago se
Ácido estomacal
relaja para permitir la entrada de los
Estómago y enzimas Proteínas
alimentos y el músculo inferior mezcla
digestivas
los alimentos con el jugo digestivo
Jugos digestivos
Partículas de alimentos que son
Órgano Movimiento que son
descompuestos químicamente
añadidos
Jugo digestivo
Intestino Harinas, proteínas y
Peristalsis del intestino
delgado carbohidratos
delgado
Carbohidratos, grasas y
Páncreas Ninguno Jugo pancreático
proteínas
Hígado Ninguno Bilis Grasas
Las bacterias en el intestino
Intestino grueso también pueden
Peristalsis Ninguno
grueso descomponer químicamente los
alimentos.

¿Cómo se transportan los alimentos a través


del tracto gastrointestinal?
Los alimentos son transportados a través del tracto gastrointestinal mediante un proceso
llamado peristalsis. Los órganos grandes y huecos del tracto gastrointestinal contienen una
capa muscular que permite que sus paredes se muevan. El movimiento empuja los alimentos y
los líquidos a través del tracto gastrointestinal y mezcla el contenido dentro de cada órgano. El
músculo detrás de los alimentos se contrae y empuja los alimentos hacia adelante, mientras
que el músculo que está frente a los alimentos se relaja para permitir que los alimentos se
movilicen.

El proceso digestivo empieza cuando una


persona se pone comida en la boca.

Boca—Los alimentos comienzan a movilizarse a través del tracto gastrointestinal cuando una
persona come. Cuando la persona traga, la lengua empuja los alimentos hacia la garganta. Un
pequeño colgajo de tejido, llamado epiglotis, se pliega sobre la tráquea para evitar que la
persona se ahogue y así los alimentos pasan al esófago.

Esófago— Una vez que la persona comienza a tragar, el proceso se vuelve automático. El
cerebro envía señales a los músculos del esófago y la peristalsis empieza.
Esfínter esofágico inferior—Cuando los alimentos llegan al final del esófago, un anillo
muscular llamado el esfínter esofágico inferior se relaja y permite que los alimentos pasen al
estómago. Este esfínter usualmente permanece cerrado para evitar que lo que está en el
estómago fluya de regreso al esófago.

Estómago—Después de que los alimentos entran al estómago, los músculos del estómago
mezclan los alimentos y el líquido con jugos digestivos. El estómago vacía lentamente su
contenido, llamado quimo, en el intestino delgado.

Intestino delgado—Los músculos del intestino delgado mezclan los alimentos con jugos
digestivos del páncreas, hígado e intestino y empujan la mezcla hacia adelante para continuar
el proceso de digestión. Las paredes del intestino delgado absorben el agua y los nutrientes
digeridos incorporándolos al torrente sanguíneo. A medida que continúa la peristalsis, los
productos de desecho del proceso digestivo pasan al intestino grueso.

Intestino grueso—Los productos de desecho del proceso digestivo incluyen partes no


digeridas de alimentos, líquidos y células viejas del revestimiento del tracto gastrointestinal. El
intestino grueso absorbe agua y cambia los desechos de líquidos a heces. La peristalsis ayuda a
movilizar las heces hacia el recto.

Recto—El extremo inferior del intestino grueso, el recto, almacena las heces hasta que las
empuja fuera del ano durante la defecación.

Consulte este video para ver cómo los alimentos son transportados a través del tracto
gastrointestinal.NIH external link

¿Cómo funciona el aparato digestivo para


descomponer químicamente los alimentos
en pequeñas partes que el cuerpo puede
usar?
A medida que los alimentos se transportan a través del tracto gastrointestinal, los órganos
digestivos descomponen químicamente los alimentos en partes más pequeñas usando:

 movimientos, como masticar, exprimir y mezclar


 jugos digestivos, como ácido estomacal, bilis y enzimas

Boca—El proceso digestivo comienza en la boca cuando una persona mastica. Las glándulas
salivales producen saliva, un jugo digestivo que humedece los alimentos para transportarlos
más fácilmente por el esófago hacia el estómago. La saliva también tiene una enzima que
comienza a descomponer químicamente los almidones en los alimentos.

Esófago—Después de tragar, la peristalsis empuja la comida por el esófago hacia el estómago.

Estómago—Las glándulas situadas en el revestimiento del estómago producen ácidos


estomacales y enzimas que descomponen químicamente los alimentos. Los músculos del
estómago mezclan la comida con estos jugos digestivos.
Páncreas—El páncreas produce un jugo digestivo que tiene enzimas que descomponen
químicamente los carbohidratos, grasas y proteínas. El páncreas suministra el jugo digestivo al
intestino delgado a través de pequeños tubos llamados conductos.

Hígado—El hígado produce un jugo digestivo llamado bilis que ayuda a digerir las grasas y
algunas vitaminas. Los conductos biliares transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula
biliar para ser almacenada o hasta el intestino delgado para ser usada.

Vesícula biliar—La vesícula biliar almacena la bilis entre comidas. Cuando una persona
come, la vesícula biliar exprime bilis hacia el intestino delgado a través de los conductos
biliares.

Intestino delgado—El intestino delgado produce un jugo digestivo, el cual se mezcla con la
bilis y un jugo pancreático para completar la descomposición química de proteínas,
carbohidratos y grasas. Las bacterias en el intestino delgado producen algunas de las enzimas
necesarias para digerir los carbohidratos. El intestino delgado transporta agua del torrente
sanguíneo al tracto gastrointestinal para ayudar a descomponer químicamente los alimentos.
El intestino delgado también absorbe agua con otros nutrientes.

Intestino grueso—En el intestino grueso, más agua se transporta desde el tracto


gastrointestinal hasta el torrente sanguíneo. Las bacterias en el intestino grueso ayudan a
descomponer químicamente los nutrientes restantes y producen vitamina K . Los productos
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de desecho de la digestión, inclusive las partes de los alimentos que aún son demasiado
grandes, se convierten en heces.

¿Qué les sucede a los alimentos digeridos?


El intestino delgado absorbe la mayoría de los nutrientes en los alimentos y el sistema
circulatorio los pasa a otras partes del cuerpo para almacenarlos o usarlos. Hay células
especiales que ayudan a que los nutrientes absorbidos crucen el revestimiento intestinal para
pasar al torrente sanguíneo. La sangre transporta azúcares simples, aminoácidos, glicerol y
algunas vitaminas y sales al hígado. El hígado almacena, procesa y distribuye nutrientes al
resto del cuerpo cuando es necesario.

El sistema linfático (en inglés), una red de vasos sanguíneos que transportan glóbulos
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blancos y un líquido llamado linfa a través del cuerpo para combatir las infecciones, absorbe los
ácidos grasos y las vitaminas.

El cuerpo usa azúcares, aminoácidos, ácidos grasos y glicerol para desarrollar las sustancias
necesarias para la energía, crecimiento y reparación de las células.

¿Cómo controla el cuerpo el proceso


digestivo?
Las hormonas y los nervios trabajan juntos para ayudar a controlar el proceso digestivo. Hay
señales que fluyen dentro del tracto gastrointestinal y que van de ida y vuelta del tracto
gastrointestinal al cerebro.

Hormonas
Las células que recubren el estómago e intestino delgado producen y liberan hormonas que
controlan el funcionamiento del aparato digestivo. Estas hormonas le comunican al cuerpo
cuándo debe producir jugos digestivos y envían señales al cerebro indicando si una persona
tiene hambre o está llena. El páncreas también produce hormonas que son importantes para la
digestión.

Nervios

El cuerpo tiene nervios que conectan el sistema nervioso central (el cerebro y la médula
espinal) con el aparato digestivo y controlan algunas funciones digestivas. Por ejemplo, cuando
una persona ve o huele comida, el cerebro envía una señal que hace que las glándulas salivales
"le hagan la boca agua" para prepararla para comer.

El cuerpo también tiene un sistema nervioso entérico (SNE), compuesto de nervios dentro de
las paredes del tracto gastrointestinal. Cuando los alimentos estiran las paredes del tracto
gastrointestinal, los nervios del SNE liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o
retrasan la movilización de los alimentos y la producción de jugos digestivos. Los nervios
envían señales para controlar las acciones de los músculos del intestino de contraerse y
relajarse con el fin de empujar los alimentos a través de los intestinos.

Ensayos clínicos
El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK por sus siglas
en inglés) y otras organizaciones del Institutos Nacionales de la Salud (NIH) conducen y
ayudan en la investigación de muchas enfermedades y condiciones médicas.

¿Qué son los ensayos clínicos, y son adecuados para


usted?

Los ensayos clínicos son parte de la investigación clínica y la raíz de todos los avances médicos.
Los ensayos clínicos buscan maneras nuevas de prevenir, detectar o tratar enfermedades. Los
investigadores también usan los ensayos clínicos para examinar otros aspectos de la atención
médica, como maneras de mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades
crónicas. Averigüe si los ensayos clínicos son adecuados para usted (en inglés).
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¿Qué ensayos clínicos están disponibles?

Para más información sobre los ensayos clínicos que actualmente están disponibles y están
reclutando visite: www.ClinicalTrials.gov (en inglés).
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Diciembre de 2018
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Sistema nervioso humano:
partes y funciones (con
imágenes)
Por

Alberto Rubín Martín

El sistema nervioso humano controla y regula la mayoría de las


funciones del cuerpo, desde la captación de los estímulos mediante los
receptores sensoriales hasta las acciones motoras que se llevan a cabo
para dar una respuesta, pasando por la regulación involuntaria de los
órganos internos.

En los seres humanos está compuesto de dos partes principales: el sistema


nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP). El sistema
nervioso central consiste en el cerebro y la médula espinal.

Sistema nervioso humano, dividido en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico

El sistema nervioso periférico está formado por nervios, que conectan el


sistema nervioso central a cada parte del cuerpo. Los nervios que
transmiten señales del cerebro se llaman nervios motores o eferentes,
mientras que los nervios que transmiten información del cuerpo al sistema
nervioso central se denominan sensitivos o aferentes.
A nivel celular, el sistema nervioso se define por la presencia de un tipo de
célula llamada neurona, también conocida como «célula nerviosa». Las
neuronas tienen estructuras especiales que les permiten enviar señales de
forma rápida y precisa a otras células.

Las conexiones entre las neuronas pueden formar circuitos y redes


neuronales que generan la percepción del mundo y determina su
comportamiento. Junto con las neuronas, el sistema nervioso contiene
otras células especializadas llamadas células gliales (o simplemente glia),
que proporcionan soporte estructural y metabólico.

El mal funcionamiento del sistema nervioso puede ocurrir como resultado


de defectos genéticos, daño físico por trauma o toxicidad, infección o
simplemente por envejecimiento.

La estructura del sistema nervioso de los seres humanos está compuesta


por dos partes/subsistemas bien diferenciados; por un lado, está el sistema
nervioso central y por otro el sistema nervioso periférico.

Índice [Ocultar]
 1 El sistema nervioso periférico
o 1.1 – Sistema nervioso autónomo
o 1.2 – Sistema nervioso somático
 2 Sistema nervioso central
o 2.1 – Encéfalo
o 2.2 – Médula espinal
 3 Referencias

El sistema nervioso periférico



Sistema nervioso periférico.

A nivel funcional, dentro del sistema nervioso periférico se diferencian el


sistema nervioso autónomo (SNA) y el sistema nervioso somático
(SNSo). El sistema nervioso autónomo está implicado en la regulación
automática de los órganos internos. El sistema nervioso somático es el
encargado de captar la información sensorial y de permitir movimientos
voluntarios, como saludar con la mano o escribir.

El sistema nervioso periférico está compuesto principalmente por las


siguientes estructuras: los ganglios y los nervios craneales.

– Sistema nervioso autónomo


Sistema nervioso autónomo.


El sistema nervioso autónomo (SNA) se divide en sistema simpático y
sistema parasimpático. El sistema nervioso autónomo está implicado en la
regulación automática de los órganos internos.

El sistema nervioso autónomo, junto con el sistema neuroendocrino, se


encarga de regular el equilibrio interno de nuestro organismo, bajando y
subiendo los niveles hormonales, la activación de las vísceras, etc.

Para ello, lleva información desde los órganos internos hasta el sistema
nervioso central a través de las vías aferentes, y emite información desde
el sistema nervioso central hasta las glándulas y la musculatura.

Incluye la musculatura cardíaca, la lisa de la piel (que inerva los folículos


pilosos), la lisa de los ojos (que regula la contracción y dilatación de la
pupila), la lisa de los vasos sanguíneos y la lisa de las paredes de los
órganos internos (aparato gastrointestinal, hígado, páncreas, sistema
respiratorio, órganos reproductivos, vejiga…).

Las fibras eferentes, se organizan formando dos sistemas diferentes,


denominados sistema simpático y parasimpático.

El sistema nervioso simpático principalmente se encarga de prepararnos


para actuar cuando percibimos un estímulo saliente, activando una de las
respuestas automáticas, que pueden ser de huida, congelación o ataque.

El sistema nervioso parasimpático por su parte mantiene la activación


del estado interno de forma óptima. Aumentando o disminuyendo su
activación según sea necesario.

– Sistema nervioso somático



Sistema nervioso somático.

El sistema nervioso somático es el encargado de captar la información


sensorial. Para ello utiliza los sensores sensoriales repartidos por todo el
cuerpo que distribuyen la información hasta el sistema nervioso central y
así transportar las órdenes del sistema nervioso central hasta los músculos
y órganos.

Por otra parte, es la parte del sistema nervioso periférico asociada con el
control voluntario de los movimientos corporales. Consiste en nervios
aferentes o nervios sensoriales, y nervios eferentes o nervios motores.
Los nervios aferentes son responsables de transmitir la sensación del
cuerpo al sistema nervioso central (SNC). Los nervios eferentes son
responsables de enviar órdenes del sistema nervioso central al cuerpo,
estimulando la contracción muscular.

El sistema nervioso somático consta de dos partes:

 Nervios espinales: emergen de la médula espinal y están


formados por dos ramas: Una sensitiva aferente y otra motora
eferente, por lo que se trata de nervios mixtos.
 Nervios craneales: envían información sensorial procedente del
cuello y la cabeza hacia el sistema nervioso central.

A continuación se explican ambos:

Nervios craneales



Existen 12 pares de nervios craneales que surgen del encéfalo y que se


encargan de transportar la información sensorial, controlar algunos
músculos y regular algunas glándulas y órganos internos.

I. Nervio olfativo. Recibe la información sensorial olfativa y la lleva hasta


el bulbo olfatorio, localizado en el cerebro.

II. Nervio óptico. Recibe la información sensorial visual y la trasmite


hasta los centros cerebrales de la visión a través del nervio óptico, pasando
por el quiasma.

III. Nervio motor ocular interno. Se encarga de controlar los


movimientos oculares y regular la dilatación y contracción de la pupila.

IV. Nervio troclear. Se encarga de controlar los movimientos oculares.

V. Nervio trigémino. Recibe información somatosensitiva (como el calor,


el dolor, las texturas…) de los receptores sensoriales de la cara y la cabeza
y controla los músculos de la masticación.

VI. Nervio motor ocular externo. Controla los movimientos oculares.

VII. Nervio facial. Recibe información gustativa de los receptores de la


lengua (de los situados en la parte media y anterior) e información
somatosensorial de las orejas y controla los músculos necesarios para
realizar expresiones faciales.

VIII. Nervio vestibulococlear. Recibe información auditiva y controla el


equilibrio.
IX. Nervio glosofaríngeo. Recibe información gustativa de la parte más
posterior de la lengua, información somatosensorial de la lengua, las
amígdalas y la faringe y controla los músculos necesarios para deglutir
(tragar).

X. Nervio vago. Recibe información sensitiva de las glándulas, la digestión


y la tasa cardiaca y manda información a los órganos y a los músculos.

XI. Nervio accesorio espinal. Controla los músculos del cuello y la


cabeza que se usan para su movimiento.

XII. Nervio hipogloso. Controla los músculos de la lengua.

Nervios espinales



Los nervios espinales conectan los órganos y músculos con la médula
espinal. Los nervios se encargan de llevar la información de los órganos
sensoriales y viscerales hasta la médula, y transmitir las órdenes de la
médula hasta la musculatura esquelética y lisa y las glándulas.

Estas conexiones son las que controlan los actos reflejos, que se realizan de
manera tan rápida e inconsciente porque la información no tiene que ser
procesada por el cerebro antes de emitir una respuesta, ésta es
directamente controlada por la médula.

En total existen 31 pares de nervios espinales que salen de manera


bilateral de la médula a través del espacio que hay entre las vértebras,
denominados agujeros invertebrales.

Sistema nervioso central



Sistema nervioso central: encéfalo y médula espinal.

El sistema nervioso central está compuesto por el encéfalo y la médula


espinal.

A nivel neuroanatómico, se pueden distinguir dos tipos de sustancias en el


sistema nervioso central: la blanca y la gris. La sustancia blanca es la
formada por los axones de las neuronas y el material estructural, mientras
que la sustancia gris está formada por los somas neuronales, donde se
encuentra el material genético, y las dendritas.
Esta distinción es una de las bases en las que se apoya el mito de que
usamos solo el 10% de nuestro cerebro, ya que el cerebro se compone
aproximadamente de un 90% de materia blanca y solo un 10% de materia
gris.

Pero, aunque aparentemente la materia gris esté compuesta por material


que solo sirve para conectar hoy, se sabe que el número y el modo en el
que se realizan las conexiones afecta notablemente las funciones del
cerebro, ya que si las estructuras están en perfectas condiciones, pero no
hay conexiones entre ellas, estas no funcionaran correctamente.


– Encéfalo

El encéfalo se compone a su vez de múltiples estructuras: corteza


cerebral, ganglios basales, sistema límbico, diencéfalo, tronco del encéfalo
y cerebelo.

Corteza cerebral


La corteza cerebral puede ser dividida anatómicamente en lóbulos,


separados por surcos. Los más reconocidos son el frontal, el parietal, el
temporal y el occipital, aunque algunos autores postulan que también
existe el lóbulo límbico.

Lóbulo frontal (naranja), lóbulo parietal (rosa), lóbulo occipital


(morado), lóbulo temporal (verde).

La corteza está dividida a su vez en dos hemisferios, el derecho y el


izquierdo, de manera que los lóbulos están presentes de forma simétrica en
ambos hemisferios, existiendo un lóbulo frontal derecho y otro izquierdo,
un lóbulo parietal derecho e izquierdo, y así sucesivamente.

Los hemisferios cerebrales están divididos por la cisura interhemisférica,


mientras que los lóbulos están separados por diferentes surcos.

La corteza cerebral también puede categorizarse a partir de funciones en


corteza sensorial, corteza de asociación y lóbulos frontales.

La corteza sensorial recibe información sensorial del tálamo que, recibe la


información a través de los receptores sensoriales, exceptuando la corteza
olfativa primaria, que recibe la información directamente de los receptores
sensoriales.

La información somatosensorial llega a la corteza somatosensorial primaria,


localizada en el lóbulo parietal (en la circunvolución postcentral).

Cada información sensorial llega a un punto concreto de la corteza


formando un homúnculo sensorial.

Como se puede observar, las áreas cerebrales correspondientes a los


órganos no siguen el mismo orden con el que se disponen en el cuerpo, ni
tienen una relación de tamaño proporcionada.

Las zonas corticales más grandes, en comparación con el tamaño de los


órganos, son las manos y los labios, ya que en esta zona tenemos una alta
densidad de receptores sensoriales.

La información visual llega a la corteza visual primaria, localizada en el


lóbulo occipital (en la cisura calcarina), y dicha información tiene una
organización retinotópica.
La corteza auditiva primaria se encuentra localizada en el lóbulo temporal
(área 41 de Broadman), siendo la encargada de recibir la información
auditiva y establecer una organización tonotópica.

La corteza gustativa primaria se localiza en el opérculo frontal y en la ínsula


anterior, mientras que la corteza olfativa se localiza en la corteza piriforme.

La corteza de asociación incluye la primaria y la secundaria. La corteza


de asociación primaria se encuentra adyacente a la corteza sensorial e
integra todas las características de la información sensorial percibida como
el color, la forma, la distancia, el tamaño, etc. de un estímulo visual.

La corteza de asociación secundaria se encuentra en el opérculo parietal y


procesa la información integrada para enviarla a estructuras más
“avanzadas” como los lóbulos frontales, y que éstas estructuras la pongan
en contexto, le den un significado y la hagan consciente.

Los lóbulos frontales, como ya hemos mencionado, se encargan de


realizar el procesamiento de la información de alto nivel e integran la
información sensorial con los actos motores que se realiza para actuar de
una manera acorde con los estímulos percibidos.

Además, realiza una serie de tareas complejas, típicamente humanas,


denominadas funciones ejecutivas.

Ganglios basales

Los ganglios basales se encuentran en el cuerpo estriado e incluyen


principalmente el núcleo caudado, el putamen y el globo pálido.

Estas estructuras se encuentran conectadas entre sí y, junto con la corteza


cerebral motora y de asociación a través del tálamo, su función principal es
controlar los movimientos voluntarios.

Sistema límbico

El sistema límbico está formado tanto por estructuras subcorticales, es


decir, que se encuentran por debajo de la corteza cerebral. Entre las
estructuras subcorticales que la integran, destaca la amígdala y, entre las
corticales, el hipocampo.

La amígdala tiene forma de almendra y está formada por una serie de


núcleos que emiten y reciben aferencias y eferencias de diferentes
regiones.

Amígdala cerebral en azul claro

Esta estructura está relacionada con múltiples funciones, como el


procesamiento emocional (sobre todo de las emociones negativas) y su
efecto sobre los procesos de aprendizaje y memoria, la atención y algunos
mecanismos perceptivos.

El hipocampo o formación hipocampal, es un área cortical con forma de


caballito de mar (de ahí su nombre hippocampus del griego hipos: caballo
y campus: monstruo de mar) y se comunica de forma bidireccional con el
resto de la corteza cerebral y con el hipotálamo.

Esta estructura es especialmente relevante para el aprendizaje, ya que es


la encargada de consolidar la memoria, es decir, de transformar la memoria
a corto plazo o inmediata en memoria a largo plazo.

Diencéfalo

Diencéfalo humano en rojo

El diencéfalo se encuentra en la parte central del encéfalo y se componen


principalmente de tálamo e hipotálamo.

El tálamo se compone de varios núcleos con conexiones diferenciadas,


siendo muy importante en el procesamiento de la información sensorial ya
que coordina y regula la información que le llega de la médula espinal, del
tronco y del propio diencéfalo.

De manera que toda la información sensorial pasa antes por el tálamo


antes de llegar a la corteza sensorial (exceptuando la información olfativa).

El hipotálamo está formado por varios núcleos que están ampliamente


relacionados entre sí. Además de con otras estructuras tanto del sistema
nervioso central como del periférico, como la corteza, el tronco, la médula
espinal, la retina y el sistema endocrino.

Su función principal es integrar la información sensorial con otro tipo de


información, por ejemplo, información emocional, motivacional o
experiencias previas vividas.

Tronco del encéfalo



Tronco del encéfalo en rojo

El tronco del encéfalo se encuentra localizado entre el diencéfalo y la


médula espinal. Está compuesto por bulbo raquídeo, protuberancia y
mesencéfalo.

Esta estructura recibe la mayoría de la información motora y sensorial


periférica y su función principal es integrar la información sensorial y
motora.

Cerebelo

Cerebelo (forma de coliflor)

El cerebelo se encuentra en la parte posterior de cráneo, detrás del tronco,


y tiene la forma de un cerebro pequeño, con la corteza en la superficie y la
sustancia blanca en su interior.

Recibe e integra información principalmente de la corteza cerebral y del


tronco del encéfalo. Sus funciones principales son la coordinación y
adaptación de los movimientos a las situaciones, así como el
mantenimiento del equilibrio.

– Médula espinal

Médula espinal y cerebro.

La médula espinal va desde el cerebro hasta la segunda vértebra lumbar.


Su función principal es conectar el sistema nervioso central con el sistema
nervioso periférico, por ejemplo, llevando las órdenes motoras del encéfalo
hasta los nervios que inervan los músculos para que estos den una
respuesta motora.

Además, puede poner en marcha respuestas automáticas al recibir algún


tipo de información sensorial muy relevante como un pinchazo o una
quemazón, sin que dicha información pase por el encéfalo.

Se llama aparato reproductor al conjunto de órganos de


nuestro cuerpo que sirven para reproducirnos, es decir, dar a luz a nuevos seres humanos.
Son diferentes dependiendo de si somos un hombre o una mujer.
Por qué hay diferencias entre los sexos?[editar · editar código]
Una persona de sexo femenino produce el óvulo y lleva al bebé en el útero. Una persona de
sexo masculino produce el espermatozoide. Los dos juntos permiten el nacimiento de una
nueva persona al final del embarazo. Al término del nacimiento el bebé sigue con el ciclo de la
vida como el de sus padres.
Una persona que cuenta con el aparato reproductor femenino normalmente es una mujer, y
una persona que cuenta con el masculino es un hombre. En algunos casos es lo contrario, en
ese caso hablamos de una persona transgénero.

Partes del cuerpo «tabú»[editar · editar código]


Un tabú es algo que se considera prohibido en un grupo o sociedad. Según las épocas y las
sociedades, las partes del cuerpo que es indecente mostrar en público no son las mismas. Los
órganos reproductivos son, sin embargo, los lugares que más a menudo permanecen ocultos,
incluso por un simple traje de baño. Esto no es porque sean lugares « vergonzosos », sino
simplemente porque estos órganos son muy privados: permiten dar la vida.
No todas las culturas, sin embargo, tienen el tabú de la desnudez.

Aparato reproductor femenino[editar · editar código]

Los órganos reproductivos del aparato reproductor femenino se encuentran principalmente en


el interior del abdomen (vientre). A derecha e izquierda del útero están los ovarios, que
producen los óvulos. Las Trompas de Falopio, que miden aproximadamente 15 centímetros,
permiten el descenso del ovocito hacia el útero. Están cubiertas de pequeñas células en forma
de cilios, que empujan lentamente al ovocito a su destino.
El útero está conectado a la vagina por el cuello del útero.

Dibujo del sistema sexual masculino.

Aparato reproductor masculino[editar · editar código]


A diferencia del femenino, los órganos reproductores masculinos están, en parte, fuera del
abdomen. Los testículos producen espermatozoides, que serán enviados a la próstata a través
de un largo tubo llamado el conducto deferente. A partir de ahí, ascienden a través del pene y
serán expulsados del meato.
Los testículos se encuentran en el exterior del cuerpo porque los espermatozoides son
sensibles al calor (que puede destruirlos). No es conveniente, por ejemplo, tomar un baño muy
caliente.

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