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Creación del punto de trama

William Henry Fox Talbot (1800 — 1877) además de ser considerado junto con Louis-
Jacques-Mandé Daguerre (1787 — 1851) padre de la fotografía, dejó uno de los
legados más valiosos a la industria de la reproducción gráfica: patentó en 1852 el
primer grabado en medio tono (British Patent Specification No. 565, de Octubre 29 de
1852). Aquí nació la idea de convertir una imagen de tono continuo en una
distribución ordenada de muchos pequeños puntos con tamaños proporcionales a la
tonalidad de la imagen original, utilizando una retícula de malla fina o trama.

Este valioso desarrollo permitió posteriormente la reproducción industrial a gran


escala de las imágenes gráficas y hoy, después de 150 años, no obstante la
evolución tecnológica de los últimos tiempos, sigue prevaleciendo como sólido
principio para la reproducción de la imagen.

Si bien es cierto que las técnicas otrora manuales que utilizaban una trama física han
desaparecido por completo, los equipos más sofisticados de nuestros días, un tanto
de ciencia ficción, completamente automatizados, con rayos láser intercambiables,
dirigidos desde un mando remoto y programados con lenguaje de computador,
siguen convirtiendo la imagen de tono continuo en puntos: imagen ahora digitalizada
y puntos ahora logrados por un rayo láser que "escribe" las órdenes de un cerebro de
computador llamado RIP.

Pero de aquel tiempo al nuestro, han ocurrido una serie de transformaciones que
vale la pena remembrar en aras de conmemorar tan significativo principio de las
técnicas gráficas.

Conversión a medios tonos


La conversión a medios tonos o tramado es una técnica de reproducción que
consiste en descomponer la imagen original de tono continuo en un conjunto de
minúsculos puntos, de tal manera que a distancia normal la imagen resultante se
perciba como un tono continuo, simulando las gradaciones del original. Los puntos
incrementan o decrecen en tamaño en el medio tono dependiendo de los
requerimientos tonales de la fotografía. Una imagen tramada es pues una ilusión
óptica en que se perciben tonos de gris allí donde solo hay minúsculos puntos.

El primer proceso de conversión a medios tonos realizado por Talbot consistió en


cubrir una superficie metálica con gelatina sensibilizada con dicromato de potasio y
colocar una retícula de malla fina entre el metal recubierto y el negativo del original
para obtener el grabado en medio tono. Este proceso fue mejorado más tarde por el
austríaco Karl Klic (1841 — 1926) y en 1871 ya se utilizaba comercialmente para
tipografía.

En 1880 Stephen Horgan hizo el primer fotograbado de medio tono para imprenta, el
cual fue impreso por el proceso litográfico en The Daily Graphic, primer periódico
ilustrado de Nueva York.

La primera trama comercial para hacer medios tonos fue producida en 1883 por Max
y Louis Levy, y en 1886 Frederick Eugene Yves la mejoró y produjo la primera versión
de trama reticulada en vidrio. Consistía en dos piezas de vidrio unidas de tal forma
que las líneas rectas grabadas de una pieza cruzaban en un ángulo de 90 grados las
líneas de la otra pieza.

El uso de las tramas de vidrio disminuyó con el nacimiento en 1945 de las retículas
de contacto sobre película. Estas últimas se hacían mediante un proceso de
deposición de colorante, en donde miles de diminutas colmenas como
compartimentos o celdas se formaban sobre una base estable de plástico
transparente. Cada compartimento o celda presentaba una gradación tonal, de tal
forma que el centro de cada celda era casi claro, pero gradualmente el colorante se
hacía más denso y oscuro hacia los bordes.

El tono difuminado en cada celda de la trama de contacto hacía posible formar


puntos de trama más pequeños o más grandes. Al colocar una película fotosensible
junto a una trama de contacto y proyectar luz a través de una transparencia original
l
fotográfica de tono continuo que las antecedía, se formaban puntos de distinto
tamaño sobre la película expuesta según los diferentes valores tonales existentes en
la transparencia original.

Las técnicas fotográficas de conversión a medios tonos produjeron resultados


aceptables por muchos años, pero no se lograba obtener fácilmente la reproducción
de tono requerida para un original dado ni para unas condiciones específicas de
impresión. Dentro de sus inconvenientes deben mencionarse:

1. Los puntos producidos tienen áreas de bordes difusos alrededor de los puntos
debido a las características de la trama. Por tanto, el procesamiento químico de la
película se hace crítico y ligeras inconsistencias en el proceso pueden cambiar los
resultados.

2. Los puntos de medio tono formados con una trama de contacto tienen una
densidad más baja hacia los bordes, lo que puede ser problemático para el pasado
a plancha y para la impresión. Estas películas normalmente se duplican antes del
paso a plancha para reducir los efectos del punto, con lo cual se adiciona una etapa
extra de transferencia de imagen en el ciclo de reproducción.

3. Con máscaras fotográficas se logra una limitada corrección de tono y color y un


limitado mejoramiento de detalle. Por otra parte, para alterar selectivamente los
tamaños de punto mediante correcciones adicionales, las películas deben ser
grabadas químicamente a mano.

El punto de trama electrónico


La generación de puntos de medio tono sin la utilización de una trama de contacto
comienza con el advenimiento de los escáneres electrónicos de tercera generación a
comienzos de la década del 70, cuya característica fue precisamente la posibilidad
de tramar. En la DRUPA 72, el Dr. Ing. Rudolf Hell produjo y mostró el primer grupo de
impresiones hechas en cuatro colores a partir de un conjunto de separaciones en
color tramadas electrónicamente. Desde entonces se conoce con el término general
de tramado electrónico.

En los escáneres electrónicos también se utilizan originales de tono continuo como


entrada y se obtienen películas de medio tono como salida. La diferencia importante
es que la información tonal del original se convierte en señales electrónicas
moduladas. En originales en color, la separación de color se logra también con filtros
de absorción, pero la corrección de color, la reproducción de tono y el mejoramiento
en el detalle se hacen mediante modificaciones a las señales. En muchos casos las
películas de medio tono se exponen por medio de láseres. Un escáner láser proyecta
un rayo láser a través de un sistema óptico y de unos moduladores, mientras que un
escáner con trama de contacto tiene un bombillo incandescente que proyecta luz a
través de una trama de contacto para formar los puntos de medio tono.

En un escáner análogo, las señales electrónicas pasan a través de una serie de


controles donde se ajustan las características de tono y color para la reproducción.
Las señales entran luego a un computador digital para la conversión análogo a
digital. Por su parte, los escáneres digitales realizan la conversión análogo a digital
antes que se haga alguna modificación. En ambos casos, el computador digital
controla la lineatura de trama y ángulos, forma de punto, mejoramiento del tamaño, y
otros factores que manejan la exposición de la película de medio tono. La película se
monta sobre un tambor escáner giratorio separado. Con cada revolución, se registra
la mitad de una hilera de puntos de medio tono.

Producción de puntos de trama por medio de filmadoras


Pero la producción de punto electrónico por medio de escáneres electrónicos no fue
la única alternativa. El desarrollo paralelo de la informática en el área de preprensa
facilitó la evolución de otras opciones, las llamadas filmadoras, dispositivos de
salida dirigidos por una Unidad Procesadora de Computador (CPU) de
características especiales.

La incursión de la informática en la preprensa abrió inicialmente la posibilidad de


preparar páginas en equipos electrónicos de escritorio, todavía sin la inclusión de
preparar páginas en equipos electrónicos de escritorio, todavía sin la inclusión de
fotografías u otros originales de tono continuo. Básicamente se trataba de preparar
artes de línea en medio electrónico, los que se podían producir en papel fotográfico o
directamente en película, transmitiendo la información digital de imagen a máquinas
fotocomponedoras. Este es el término con que se denominan los dispositivos que se
usaron inicialmente en la fotocomposición para la obtención de las películas de las
pruebas de texto (typesetters era su denominación inglesa). Con ellas se comienza a
hablar de fotocomposición en lugar de composición con metal, propia de las
linotipias y monotipias (composición en caliente o en plomo).

Actualmente se emplean filmadoras láser que se introdujeron a comienzos de la


década de los 80, cuya principal innovación, además del uso del láser, es la forma de
exponer la información de la página completa con micro barridos horizontales, y no
caracter a caracter, tratando de igual modo textos e imágenes, conocido como modo
raster.

Para hacer viable la salida por el dispositivo de filmación (filmadora) mediante el


modo raster, se requiere de un medio informático que haga la transformación de las
instrucciones digitales del computador en un mapa de bits que sea fácilmente
interpretado por el dispositivo de filmación. Este lugar informático (hardware) se
denomina procesador de imágenes reticuladas o RIP (acrónimo de raster image
processor), y el vehículo lógico (software) que hará realidad el procesamiento de la
información en el RIP se denomina lenguaje descriptor de páginas o PDL (page
description language).

El avance en la tecnología de las filmadoras (imagesetter), mejoras en la capacidad


de la memoria electrónica, la introducción de programas de aplicación gráfica con
mayor control para el tratamiento de la imagen, la evolución de los RIPs (convertidos
en rip de software), de los PDLs y el desarrollo de periféricos de estructura abierta,
hicieron posible la inclusión y manejo de todas las imágenes en la composición de
páginas completas por medio electrónico permitiendo la producción integral de
películas totalmente finalizadas. Así, se eliminó el montaje manual de películas que
se precisaba cuando las imágenes de tono continuo eran procesadas en forma
aislada, alcanzando mayor productividad, mejor calidad y más amplias posibilidades
gráficas. Esta tecnología se dio a conocer con el nombre genérico de sistema
"Computador a Película" (CTF, Computer to Film).

Este sistema prácticamente sustituyó la generación de imágenes tramadas


mediante escáner electrónico, pues con una filmadora se obtienen las páginas
completas, con imágenes tramadas y texto, sin que se requiera realizar la
distribución de página, compaginación y/o montaje manualmente. La función básica
del escáner se centró en actuar como un dispositivo de entrada (captura de imagen) y
no un dispositivo de generación de puntos de medio tono en la salida.

Pero la mayor ventaja del sistema "Computador a Película", además de lograr más
fácilmente la reproducción de tono, es que se puede hacer un ajuste más flexible a
las condiciones de impresión requeridas para un original dado. De aquí que hoy
prácticamente haya desaparecido el tramado fotográfico y la tendencia generalizada
sea obtener medios tonos digitalmente.
De esta reseña, dos cosas quedan claras: 1. Después de 150 años, la
reproducción gráfica se sigue basando en la conversión a medios tonos, y
las variables que definen una trama de puntos siguen determinando la
calidad de la imagen reproducida. 2. La tecnología de producción de
puntos de trama de hoy nada tiene que ver ni con la técnica de Talbot.

Es un proceso digital que involucra nuevos parámetros inherentes a la tecnología


que el usuario necesariamente debe conocer y comprender para controlar la
interrelación entre ellos y optimizar el resultado de la trama en la reproducción.

Proceso digital para la generación de punto de trama


Para comprender de dónde se derivan y cuáles son los parámetros importantes a
controlar para optimizar la trama de puntos en las tecnologías "Computador a ...
(Película, Plancha, Impresión)", es prioritario conocer cómo ocurre el proceso digital
para generar por medio electrónico los puntos de medio tono a partir de un original.
Se puede resumir básicamente en 3 etapas:

1. Digitalización de la información analógica de la imagen original


Ocurre en el sistema de entrada, en donde la imagen es convertida en una rejilla de
pequeños cuadrados o rectángulos, denominados elementos de imagen o píxeles,
siéndole asignado a cada uno de ellos un nivel de gris.

El número de posibles valores de gris que se le asigne a estos pixeles, dependerá


de los "bits de profundidad" con que se digitalice la imagen. Así, si la digitalización es
de 1 bit de profundidad, los pixeles pueden ser o negros (valor 0) o blancos (valor 1):
dos niveles de gris. Si es de 8 bits, los pixeles pueden ser de 256 niveles de gris
diferentes (28) (a cada píxel se le asignará un valor de gris entre 256 posibles),
número que sobrepasa el número de niveles de tono por color (llamado niveles de
gris) que el ojo humano puede diferenciar en condiciones normales de observación.

2. Conversión de la información digital de niveles de gris en información digital de


puntos
En el RIP se genera una matriz o rejilla imaginaria de pequeñísimos espacios (mapa
de bits) donde se formarán con micropuntos del rayo láser los puntos de trama, bajo
las siguientes restricciones:

– El tamaño de los pequeños espacios de cada matriz viene determinado por la


Resolución R del dispositivo de salida, que está definida como el número de
posiciones por unidad de longitud - usualmente una pulgada - donde se ubicarán los
micropuntos del rayo láser.

– El número de pequeños espacios n que conforman


una matriz para construir el patrón de un punto de trama
está determinado, tanto por la resolución del dispositivo
de salida R, como por la lineatura L de la misma, factor
que a la vez condiciona el número de niveles de gris N
Figura 1. Matriz de punto de que se pueden reproducir en la salida (Figura 1).
m...

– La manera en que los pequeños espacios se llenan


con micro puntos en la matriz para formar un patrón de
agrupaciones que conformen la trama de medio tono, está gobernada por el
ALGORITMO DE TRAMADO o FUNCION DE TRAMA (software), el cual define la forma
y el ángulo de punto.

3. Conversión de la información digital de puntos en información analógica de salida


La información digital contenida en el mapa de bits configurado en el RIP es el
conjunto de órdenes que gobiernan el explorado del rayo láser en el dispositivo
electrónico de grabación (filmadora, platesetter, etc.), modulándolo ON u OFF, para
exponer o no exponer un elemento espacial determinado del material fotosensible
(película o plancha).

Parámetros que intervienen en la generación digital del punto de trama


Parámetros que intervienen en la generación digital del punto de trama
De lo anterior, en términos de la moderna reproducción gráfica, los factores más
importantes que afectan la calidad de impresión de originales de tono continuo
reproducidos usando tramados de medio tono generados digitalmente, son:
– Niveles de gris
– Resolución de escaneado o de entrada
– Frecuencia/lineatura de trama de salida
– Resolución de salida
– Niveles de Gris

El ojo humano puede distinguir 100 — 200 niveles tonales dependiendo de factores
variados (iluminación, contraste, etc.). En informática, esta escala normalmente se
codifica utilizando 8 bits de información para obtener 256 niveles de gris (28), valor
que sobrepasa el número referido. Por tanto, este se toma como el mínimo requerido
para reproducir un impreso de medio tono de alta calidad.

Resolución de escaneado/entrada
La fórmula para calcular la resolución de escaneado/entrada (ppi, pixeles por
pulgada) a partir de una lineatura de trama de salida es:
Resolución de entrada = 2 x lineatura de trama (lpi) x %factor de escala

En la fórmula se utiliza el doble de la lineatura de trama porque en la transformación


de pixeles a puntos de trama se ha encontrado que se requieren máximo cuatro
pixeles (2 en sentido vertical, 2 en sentido horizontal) para representar cada punto de
trama. La teoría se ha aplicado para establecer en la práctica este factor de calidad:
frecuentemente el factor 2 se utiliza para 133 lpi o para 150 lpi, pero un factor de
solamente 1.5 se utiliza para lineaturas más altas (tramas finas), porque un factor de
2 generaría una resolución de escaneado alta y un consumo de memoria igualmente
más elevado.

400 ppi es la resolución de escaneado requerida


Si el tamaño de impresión requerido difiere del original en las dos dimensiones y en
diferente factor, el cálculo se efectúa con base en el número mayor que se obtenga
de la relación (tamaño requerido/tamaño original) para las dos dimensiones (alto y
ancho). De esta forma se obligará al sistema a eliminar pixeles en la otra dimensión,
lo cual se prefiere a que el sistema interpole o cree pixeles, proceso que afectaría en
mayor grado la calidad de la imagen.

Resolución de salida (dpi) y lineatura de trama (lpi)


Por convención, se ha venido utilizando "Puntos por pulgada (dpi)" para designar
tanto la resolución de los dispositivos de entrada (que en realidad son píxeles por
pulgada, ppi) como la resolución de los dispositivos de salida (que en realidad son
micro puntos por pulgada, dpi) refiriéndose al número de puntos creados o
generados por el escáner, impresora láser o filmadora. Por otra parte, el parámetro
general dpi es muy diferente al parámetro "líneas por pulgada (lpi)", que es una
medida de la lineatura de trama o de la frecuencia de las líneas horizontales o
verticales por pulgada, formadas por los puntos de impresión que se utilizarán en el
impreso final resultante.

En un dispositivo de salida (impresora láser, filmadora o platesetter) la resolución en


dpi normalmente se ajusta y se mantiene fija, mientras que la lineatura de trama lpi
variará dependiendo de los requerimientos del impreso (100 lpi, 150 lpi, 200 lpi, etc.).
Por ello en las impresoras láser y en algunas filmadoras manuales se le indica al
usuario la lineatura de trama más apropiada (por defecto) para el modelo particular.

Otros parámetros
Existen otros factores que también intervienen en forma definitiva en la calidad del
punto de trama en un dispositivo de salida digital, cuyo estudio e interrelación se
escapa del alcance de este contexto, tales como el ángulo de trama, la forma de
punto y el efecto de la profundidad de los pixeles en la entrada sobre el resultado en
la imagen final de salida, entre otros. No obstante, cabe enfatizar una vez más, que
en la medida que se tenga un conocimiento más profundo de las distintas variables
que intervienen en la generación del punto de trama y de la interrelación de las
tecnologías
mismas, se logrará un máximo aprovechamiento de las diferentes tecnologí as que
estén a nuestro alcance para un resultado óptimo de la imagen que se quiere
reproducir, y es este precisamente el objetivo que pretende alcanzar este escrito. El
tiempo se ha encargado de demostrar que muy a pesar de la evolución del punto de
trama el principio descubierto por Talbot hace 150 años ha perdurado hasta nuestros
días -convertir una imagen de tono continuo en una imagen de medio tono- pero si no
se tiene el dominio pleno de la tecnología de turno que esté a nuestro alcance,
probablemente los resultados sean menos perfectos que los de entonces, y
estaremos desconociendo los esfuerzos de los diferentes actores que participaron
en la historia y lograron la evolución de los sistemas para obtener puntos de trama
en forma más sencilla, perfecta y exacta.