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Red de comunicaciones

Una red de comunicaciones es un conjunto de medios técnicos que permiten la comunicación a


distancia entre equipos autónomos (no jerárquica -master/slave-). Normalmente se trata de
transmitir datos, audio y vídeo por ondas electromagnéticas a través de diversos medios (aire,
vacío, cable de cobre, fibra óptica, etc.). La información se puede transmitir de forma analógica,
digital o mixta, pero en cualquier caso las conversiones, si las hay, siempre se realizan de forma
transparente al usuario, el cual maneja la información de forma analógica exclusivamente.
Las redes más habituales son las de ordenadores, las de teléfono, las de transmisión de audio
(sistemas de megafonía o radio ambiental) y las de transmisión de vídeo (televisión o vídeo
vigilancia).

Redes Sociales en la Red Todos y cada uno de nosotros formamos parte de alguna pequeña red
a través de nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros amigos, nuestros seres queridos… La red es,
por tanto, la forma de organización más habitual de la actividad humana a pequeña escala [2].
Las redes sociales se insertan en la concepción de la teoría de la acción colectiva la cual
considera que el capital social está formado por redes de reciprocidad, cooperación voluntaria u
compromiso, siendo éstas parte de la propia dinámica del sistema social. Las redes son
asociaciones de partes interesadas en pro de un objetivo común acordado a través de la
participación y colaboración mutuas. Se sustenta en una vinculación horizontal de
corresponsabilidad de cada miembro o nodo para que se respete lo acordado y se alcancen las
metas y objetivos establecidos.
Podemos encontrar cuatro clasificaciones de redes atendiendo a:
1) los objetivos que persiguen,
2) la índole de miembros asociados que las componen,
3) su grado de formalidad, y
4) el ámbito geográfico en que actúan, Ahora bien, cuando hablamos de red social online,
estamos refiriéndonos a páginas web que nos permiten establecer algún tipo de relación social en
línea, haciéndonos partícipes de una estructura social. Uno de los fenómenos más importantes
que ha hecho posible este hecho, ha sido la adopción del rol productor de contenido por parte de
los usuarios. Podemos decir, que Internet ha hecho posibles nuevas formas de trabajo y
coordinación en red a gran escala y ha sustituido a las cadenas de mando lineales y centralizadas,
permitiendo al mismo tiempo la creación y mantenimiento de bienes públicos, generando una
fuente común de recursos de conocimiento.
Las herramientas tecnológicas para potenciar la eficacia de las redes sociales online operan en
tres ámbitos, las “3Gs” de forma cruzada: - Comunicación: nos ayuda a poner en común
conocimientos Comunidad Bitácora) - Comunidad: nos ayuda a encontrar e integrar
comunidades- Cooperación: nos ayuda a hacer cosas juntos (Esto nos permite pensar en Internet
como una red descentrada de recursos tangibles e intangibles, una red como bien común, de la
cual obtenemos capital de red social, capital de conocimiento y conformación de comunidades.
El producto de la asociación intelectual que resulta de estas redes pertenece a la comunidad, no
puede ser atribuido a uno u otro en particular. El conocimiento no se encuentra en un entorno
específico, se trata de una dinámica en red que se produce por el carácter interactivo de toda la
información y, el carácter complejo, dinámico y abierto de la comunicación como espacio de
contracción del conocimiento. Se trata de concebir el conocimiento como construcción colectiva,
como recurso a compartir. Si en realidad entendemos que no pensamos solos, no aprehendemos
solos, la inteligencia no es un atributo individual más o menos desarrollado, una posesión, sino
acción que se ejerce, se experimenta.
Estas posibilidades de creación colectiva, cooperación, comunión de intereses, que son
inherentes a la sociedad, se ven potenciadas por las oportunidades que brindan las nuevas
tecnologías de comunicación.

Comunicación: la escucha activa


La escucha activa consiste en una forma de comunicación que demuestra al hablante que el oyente
le ha entendido. Existen varios niveles de escucha que se pueden emplear dependiendo de que del
nivel de entendimiento que se alcanza en cada caso caso:

1. Parafrasear, es decir, resumir lo que ha dicho. Si alguna parte nos ha llamado la


atención, podemos resaltar las palabras que más nos han impactado. Es una forma de
dirigir la conversación, porque el hablante va a ampliar la información sobre lo que
hemos subrayado.
2. Reflejar el estado emocional. Además de que se le ha entendido, se le muestra que se
sabe cómo se siente. Ayuda; pero no basta con decir: “sé cómo te sientes” o “te
entiendo”.
3. Validar: mostrar que se acepta lo que dice, aunque no se esté de acuerdo. Es aceptable lo
que se dice, se entiende; aunque no se esté totalmente de acuerdo.
4. Estar completamente de acuerdo. Hay gente que la única forma que tiene de aceptar la
empatía del otro es a través del acuerdo completo de la otra persona.
5. En cualquier caso, se puede cualificar lo que se dice como una opinión propia y no como
una afirmación indiscutible. Se hace introduciendo un tono en la expresión que relativice
lo que se dice o utilizando frases como: desde mi punto de vista, en mi opinión, etc.

Hay que tener en cuenta que no se puede aceptar aquello con lo que no se está de acuerdo; pero se
puede validar lo que se oye y mostrar la discrepancia como una opinión propia. Hay veces en las
que la opinión de uno no puede ser de ninguna forma aceptada, aunque sí oída.

Los ejercicios para comunicarse activamente dan resultado si los que hablan tienen algún punto en
común en el que estén de acuerdo. Si no es así, hacer ejercicios de comunicación puede llevar a un
distanciamiento entre los que lo hagan en lugar de acercarlos.

Para una mejor comunicación es necesario también:

 Tener habilidades expresivas


 Encontrar formas no defensivas de expresarse

Qué no hacer en la escucha activa

A continuación, enunciamos algunos fallos en los que puedes caer cuando pretendes realizar una
escucha activa.

1. No rechazar las emociones que el otro manifiesta. Las emociones son reacciones
automáticas que frecuentemente se dan en determinadas circunstancias; pero que no son
obligatorias y no las controlamos. Por eso, decir a una persona que no debería sentir lo
que siente implica un reproche sobre una conducta sobre la que la persona no tiene
control. Hay que tener en cuenta que no está en su mano modificar ese sentimiento.
2. No juzgar. Recuerda el dicho bíblico: no juzgues y no serás juzgado.
3. No solucionar el problema. Quien te lo está planteando quiere compartirlo contigo, pero
él (ella) es la responsable de solucionarlo. Tú solamente puedes escuchar y dar tu
opinión.
4. No interrumpir. Espera a que la otra persona te dé paso, aunque no estés de acuerdo con
lo que dice.
5. No cuentes tu propia historia. Recuerda que nadie escarmienta en cabeza ajena. Además,
si te está contando algo es para que entiendas su problema y, si cuentas tu historia estaréis
centrándoos en la tuya.
6. No des un consejo que no te hayan pedido.
7. No descalifiques cuando des tus opiniones.