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4 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD 1.1 APROXIMACION CONCEPTUAL A LA PERSONALIDAD 1.1.1, La personalidad como variable diferencial Hans Eysenck, uno de los estudiosos mas eminentes de la personalidad, ha comentado que cl término Personalidad es probablemente uno de los mas utilizados, tanto en el lenguaje cotidiano como en psicolo~ gia; sin embargo, su utilizacién dista mucho de ser precisa. En la mayoria de los casos su sentido contex- tual, la pragmitica de su uso, puede ser muy diferente. Coloquialmente su utilizacién suele tener connota- ciones valorativas como cuando se dice “tiene una gran personalidad”, o al contrario. Otra utilizacion comiin suele insistir en los aspectos diferenciales “es una personalidad sensible” o “es una personalidad dominante”, Pero es necesario ir més alli de stu uso coloquial. ‘Una primera aproximaci6n conceptual a la personalidad podria presentarla como la configuracién que explica las diferentes conductas ante un mismo medio, Un ejemplo claro de ello puede ser tomado de la historia. En la Alemania nazi, los medios de comunicacién, la ideologfa oficial, las précticas sociales y ptibli- cas reforzadas por el gobierno insistian en presentar a los judios como una amenaza para el pueblo alemsn ylaraza aria, De alguna forma, eran el origen de todos los males de Alemania. En este contexto, en este tipo de situacién y ante estos estimulos, las reacciones del pueblo alemsn fueron muy diferentes. Hubo quien astumi6 y se identificé con estimulos, situaciones y contextos de forma que se desarrollaron conductas que levaron a la hostilidad, la agresi6n y a los “progrom”, en los barrios o “guettos" judios. Fue este tipo de res- puesta lo que condyjo al holocausto judo, Un ejemplo histérico de ello, recogido en Ia pelicula de Spielberg La lista de Schindler, fue el coman- dante del campo nazi de concentracién de Janovsky, que se divertia disparando desde su balcén a los judios que trabajaban en la explanada; a veces se unfan al juego su mujer y su hija. Se cuenta que en algunas oca- siones la diversi6n aumentaba a costa de ordenat que los soldados lanzaran al aire a nifios de pocos afios sobre los que disparaba ante su mujer y su hija Pero la respuesta de exclusidn y exterminio no fue la tinica respuesta del pueblo alemén, Hubo tam- bién quienes se desentendieron del mensaje oficial y siguieron realizando su vida sin inculpar ni oponerse 2 las iniciativas oficiales de persecuci6n. Sus puntos de referencia y su forma de responder a tales situacio- nes se fandamentaron, no en la propaganda, sino en otros elementos de jticio y conducta, Junto a cllos hhubo también quienes respondieron rechazando los estimulos y la informacién oficial que les llegaba y asumiendo otro tipo de conductas y actitudes basadas en su propia experiencia y convicciones personales. Muchos de ellos arriesgaron su vida por ayudar a los perseguidos oficiales. La historia los ha llamado los rescuers. Un ejemplo bien conocido es el que ha sido narrado en la mencionada La lista de Schindler (Spielberg, 1993) que refleja la gesta de Oscar Schindler, ducfio de una fibrica en Polonia que, arriesg6 su vida perso nal por salvar a sus empleados judios. Los casos semejantes fueron muchos. En este contexto hist6rico, dramatico en cuanto a sus consecuencias, la personalidad serfa la varia~ ble que explica la organizaci6n diferente de las conductas ante los mismos estimulos, situaciones y ambientes. El modelo expuesto es bisicamente diferencial y reactivo. Expone exclusivamente aspectos diferencia- les y reactivos. La personalidad no es s6lo lo que diferencia, sino también el principio de organizacién de la © ITES Paraninfo CAPITULO 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 5 ESTIMULOS, ERSECUCION wre = / ‘SITUACIONES, > PERSONALIDAD <-> INDIFERENCIA > ; 3 a CONTEXTOS ~ DEFENSA, Figura 1.1 La personalidad como variable diferencial. propia conducta. La personalidad no es slo lo que explica las diferencias individuales, sino principalmen- te lo que explica la organizaciGn interna de la experiencia y la accién individual. La personalidad, ademis de ser reactiva, es decir, diferenciarse por la distinta forma de responder a los estimuulos, es proactiva. Se carac~ teriza por su capacidad para organizar la conducta sin atender a estimullos fisicamente presentes, atendicn= do a objetivos, metas y planes que el individuo se plantea obtener. A lo largo de la hist ria, las diferentes gestas y obras humanas no pueden entenderse sin una concep- i6n proactiva de la personalidad. Cuando alguien rompe con su contexto para proponerse otras alternati- vvas 0 metas, cuando la persona crea arte a través de un verso, una pintura, una escultura 0 cualquiera otra forma, cuando la persona crea riqueza, elabora nuevas organizaciones o genera historia, slo es posible explicarlo suponiendo una concepcién proactiva de la personalidad, En realidad, la personalidad es tanto reactiva como proactiva, de tal forma que uno de sus elementos diferenciales es el distinto componente en reactividad y proactividad que tienen las personas. Mientras tunos sujetos se earacterizan por su clara reactividad y dependencia del contexto, otros son bisicamente pro- activos. Incluso la tasa de ambos es un factor que cambia a lo largo del ciclo vital de la persona, habiendo periodos en los que predomina el componente reactivo y en otros el proactivo; asf, por ejemplo, en las pri- meras etapas de desarrollo el nifio es més reactivo que proactivo. El diferente equilibrio entre un elemen- to y otro es una de las caracteristicas mis basicas de la personalidad. Es este aspecto proactivo de la perso- nalidad lo que leva a definirla en muchos momentos no por su capacidad de adaptaci6n, sino por su perpetua capacidad de inadaptacién. La inadaptacion de la personalidad es el punto del comienzo de su per- petua tension cultural. Adaptacién “ Personalidad: Planes Reactividad y_ | ——— Metas Proactividad Objetivos: Cambio Ficura 1.2 Modelo proactivo de personalidad. © ITES Paraninfo ee OT OOO — OOOO ee 6 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD 1.1.2. Modelo bio-psico-social ‘Una segunda aproximacién conceptual a la personalidad la presenta como tina variable molar de tipo bio-psico-social, es decir, como un conjunto de variables biolégicas y sociodemograficas, historias y psi coldgicas presentes en la configuracién estable de la conducta del sujeto (Engel, 197). Cinco son los tipos de variables basicas que confluyen en la organizaci6n de la personalida: — Variables observables. Son aquéllas de tipo conductual que pueden ser observadas directamen- te: conductas agresivas, altruistas, afirmativas, formas de relacionarse, andar y hablar, etc. — Variables no observables. Son las que reflejan el mundo personal e interno de la persona que no conocemos directamente: pensamientos, emociones, imagenes, intenciones, etc. La experiencia de Ja persona es uno de los componentes més relevantes de cada personalidad, — Variables biolégicas. Son los factores genéticos, neurol6gicos, neuroendocrinos o biolégicos en general, que pueden estar afectando en mayor o menor medida la conducta de la persona, facilitin- dola, inhibiéndola o condiciondndola. — Variables histéricas. Los hechos ocurridos en la vida del sueto, la historia personal, es uno de los factores més erfticos para la configuraci6n de la conducta y la identidad de la persona. No se puede prescindir de la biografia al establecer las sefias de identidad, Las variables hist6ricas suponen la experiencia personal de la propia biografia individual. — Variables sociodemograficas. Son variables tales como el sexo del sujeto, sti edad, su profesién © sus estudios. Como tales, son variables que no pueden considerarse externas a la personalidad, sino parte de ella, de su marco de referencia y de la situacién psicol6gica que continuamente enmarca su conducta. Estos cinco tipos de variables estén interrelacionadas, pero no pueden reducirse completamente unas en otras. Las variables no observables se suponen que sc expresan en las observables, pero no necesaria~ ‘mente; las hist6ricas afectan c influencian las intemnas pero no pueden reducirse a ellas; las sociodemogri- ficas pueden ser secundarias, pero también principales en la configuracisn de la conducta. La organizacion ¢ interacci6n entre todas ellas es otro de los factores distintivos de cada personalidad. Por otra parte, las variables biol6gicas estén subyacentes en buena parte del resto de modalidades. El modelo no es nuevo, sino que de alguna forma hunde sus rafces en la clara tradicién holistica de la psicologfa de la personalidad. Un antecesor claro de esta formulacién es Andreas Angyal que en 1941 escribi6 una obra importante en aquellos momentos: Foundations fora science of personality, en la que esta- blecfa el concepto de biosfera para analizar los procesos normales y patolégicos de la personalidad. Por bios- fera entendia explicita y especificamente la interaccién de la biologfa, sociologfa y psicologfa en la con- ducta, El concepto de modelo biopsicosocial se ha aplicado preferentemente al campo de la salud (Engel, 1977) para referirse a un modelo que supera una perspectiva de la salud exclusivamente biomeédica; sin embargo, su presencia en el ambito especifico de la personalidad es més bien escasa y pricticamente redu- cida a las referencias a los trastornos de personalidad, No obstante, la referencia al modelo parece conve~ niente pues amplia al campo de la normalidad un enfoque que se ha consolidado en el estudio de la con- ducta patolégica, © ITES Paraninfo 8 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD 1.1.4. La definicion de la personalidad Como ocurre con tantos otros términos en psicologia, habitual mente los més utilizados, no existe una definicién compartida. Un dato que puede constatarse sistemiiticamente es la necesidad que tiene cada autor de presentar su propia definiciGn. Algunas posiciones radicales han considerado que su definicién no era necesaria por el simple dato de que no era un constructo necesatio para explicar la conducta. En otras ocasiones se ha optado por un tipo de definicién indirecta La personalidad es lo que los tebricos de la personalidad estudian. No obstante tales posiciones, la mayoria de teéricos de la personalidad han optado por alguna aproximacién a su definicion. Los ejemplos de definiciones se podrfan multiplicar. Allport (1937) indicaba que existian cinco tipos de definiciones: aditivas, integrativas, jerarquicas, adaptativas y distintivas, Es propio de estos tipos de definiciones considerar la personalidad como un conjunto de variables integradas, orga- nizadas jerarquicamente con una funci6n de respuesta al ambiente especifico de cada sujeto. Las dife- rencias entre unas y otras consisten frecuentemente en el énfasis diferente que cada autor pone en algin aspecto. Eysenck proponia en una de sus obras primeras que: “La personalidad es la suma total de los patrones de conducta, actuales 0 potenciales, de un organismo en tanto que determinados por la herencia y el ambiente” (Eysenck, 1947, pig. 23). En la misma linea, y mis recientemente, Staats (1997) ha propuesto la personalidad como el conjunto de repertorios conductuales de un sujeto. Ambas definiciones son ejemplos de definiciones aditivas. Mischel (1976, pag. 1) definfa la personalidad como “los patrones tipicos de conducta (incluidos emaciones y ‘pensamientos) que caracterizan la adaptacin del individuo a las situaciones de la vida”. Es tun claro ejemplo de defi- nicién adaptativa. Guilford (1959, pag. 5) la definta como ef patrén tinico de rasgos, mas recientemente Pele- chano (1995) ha expuesto la personalidad como lo que identifica a un sujeto a lo largo del ciclo vital; las dos iiltimas referencias corresponden a definiciones de tipo distintivo. Las definiciones son valiosas no porque sean verdaderas 0 falsas, sino en funciGn de Ia capacidad que tengan para generar programas de investigacién. El valor de una definicién proviene de las propuestas de estudio que puede generar y de la capacidad que tiene para acotar el campo de estudio. Las definiciones son necesarias principalmente por el principio de acotaciGn que establecen al delimitar el campo de estudio. Por otra parte, una definicién de la personalidad funciona como una especie de “iceberg”, lo que se dice y lo que se lee literalmente es una pequefia parte en comparacién con lo que supone. Aunque pueda ser vilido en general, es especialmente importante en el estudio de la personalidad enmarcar las definiciones dentro de tuna sociologfa y psicologia del conocimiento. No es posible entender correctamente una definicién de personalidad sin atender al marco cultural en el que aparece y al contexto biogréfico del autor. Atwood y Tomkins (1976) han expuesto en su ar= ticulo “La subjetividad en la tcoria de la personalidad” la influencia de las biograffas de autores como Allport o Rogers en sus modelos de personalidad. Elms (1981) ha expuesto lo mismo con respecto a Skinner, 1.1.5. La personalidad como proceso El intento de pensar la personalidad debe pasar previamente por un proceso de reformulacién de su forma mis habitual y comtin de ser entendida y planteada, Desde una perspectiva académica, el estudio de © ITES Paraninfo CapiTuLO 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 9 la personalidad se ha centrado en el anilisis de la estructura de la personalidad (Lersch, 1964; Eysenck 1970). Hist6ricamente, la personalidad ha sido comprendida y formulada como el nimero y la naturaleza de sus componentes, dimensiones o rasgos, una coleccién de variables. El enfoque centrado en la estructu- 12 ha privilegiado el estudio de la consistencia sobre el cambio. Al haccrlo asi se ha optado tanto por un modelo de ciencia como por un modelo de personalidad consistente bisicamente en la claboracién de una taxonomia, es decir, en la enumeracién de sus componentes, De forma diferente, aunque complementaria, es posible elaborar una psicologia de la personalidad cen- trada en los procesos, més cerca de una concepcidn de la personalidad como sujeto psicolégico, y no s6lo como estructura de rasgos. ‘Como ejemplos de ello, Mische! (1977) ha expuesto que cl estudio de la personalidad podia presentar~ se como tn proceso activo, en el que se solucionan problemas, se es capaz de beneficiarse de una amplia gama de experiencias, se actita con capacidad cognitiva, y se es poseedor de un amplio potencial para lo bue- no y para lo malo, Cantor (1990) ha insistido en una propuesta de la personalidad que insiste mas en lo que se hace con lo que se tiene que en lo que se tiene. Grigsby y Stevens (2000), refiriéndose a la personalidad, han escrito que “Independientemente de la predctibilidad de la conducta de una persona, el cardcter no es una ¢osa, sino mds bien un conjunto de procesos que muestra variabilidad en la probabilidad de su actuacién de un momento a otro” (2000, pag. 311). Smith y Gallo proponen que “la personalidad se refiere alos procesos a través de los cuales ls pen samientos, emociones y conductasindividuales son coherentes dentro de patrones signifcativos en el tempo y a travis de las situaciones” (Smith y Gallo, 2001, pigs. 140). Un esfuerzo por tratar de establecer algunos de los elementos que deben de estar presentes actual- mente en el estudio de la personalidad deberia incluir los siguientes: 1. Lapersonalidad es un proceso. La personalidad cs un sistema de procesos. La personalidad es situacionalmente interactiva. La personalidad es un sistema de procesos que se autorregulan, eeon La personalidad es el sistema psicolégico singular del sujeto. En tomo a estos cinco puntos puede planificarse la exposicién y la investigacién sobre la personalidad De alguna forma, el cuarto retine a los tres restantes, y el quinto expresa la individualidad del sistema resul- tante. En efecto, un sistema autorregulado es un sistema organizado con el fin de obtener metas y objeti- vos, lo que expresa la idea de un proceso provisto de capacidad para la elaboracién cognitiva anticipada de escenarios fituros a los que se quiere llegar mediante estrategias,ticticas de resolucién de problemas y pro- cesos de adaptacién. El enfoque de la personalidad como un proceso enfatiza que la personalidad es el sistema de interac- cién de los procesos psiquicos del individuo, algo que sin duda estaba presente en el enfoque estructural, pero de forma secundaria. Parafrascando muy de cerca la definicién de personalidad de Allport (1961), podria definirse como “la organizacién dindmica de los sistemas psicofsicos que identfican la conducta dela persona” ©, de forma mas sencilla “un sistema de procesos psicoligicos que identifica a la persona”. Este tipo de definicién supone que la personalidad no puede considerarse como una entidad, sino como un sistema de interaccio- nes que no tiene otra existencia que la que proviene del flujo de relaciones psiquicas; la personalidad no es otra cosa que los procesos que la forman, su interacci6n y su capacidad de autorregulacién. Tal como ha © ITES Paraninfo 10 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD escrito Pervin (1990), uno de los elementos criticos de la personalidad es su condicién de sistema de inte- racciones. Cogniciones, emociones y conductas son los tres tipos bisicos de procesos que en st interaccién for ‘man la personalidad. Tal como ha escrito recientemente Lawrence A. Pervin (1998) “Me siento inducido pues 4 adoptar el punto de visita de que fos rasgos, las cogniciones y los motives son los elementos separados pero interrelaciona- dos de la personalidad (pig. 137)". La definicién que Pervin (1998, pig. 444) propone de la persona insiste en Ja organizacién de los tres aspectos: “La personalidad es una organizacin comple de cogniciones, emaciones y con= dluctas que orientan y guian la vida de una persona”. Previamente, McClelland (1951) habfa propuesto que para efectuar una prediccién acertada de la conducta de la persona se deberian tencr en cuenta al menos tres tipos de variables de la personalidad: 1) rasgos de personalidad, b) esquemas cognitivos, y c) emociones y motivaciones, conscientes o no conscientes. Tal como han expresado algunos autores (Fierro, 1996, Millon y Davis, 1996), cognicién, emocién y acciGn son los tres sistemas que entretejen la organizacién de la personalidad y forman en su interaccién la uunidad de la personalidad. Phares (1991) definia explicitamente la personalidad como “un patrén de pensa- ‘mientos, sentimientos y conductas caracterstcos que distingue a las personas entre si y que persstea lo largo del tiempo y las situaciones”, La personalidad es el resultado de la interaccién de tales procesos. 1.Procesos Cognitivos 2.Procesos Emocionales Procesos Conductuales Loner Ficuna 1.3 La personalidad: interaccién de procesos, Modelo modular. Ninguno de los tres sistemas es necesariamente prioritario o prevalente, aunque los procesos cogniti- vos sirvan habitualmente como esquema directivo. En este sentido un modelo de la personalidad como si tema de procesos supone de alguna manera un modelo modular de la personalidad que describirfa al mis- ‘mo tiempo su globalidad y las disfianciones de la interaccién entre los sistemas. El modelo modular de la personalidad es un modelo procesual, pero también organizado y jerarquiza- do, es decir, no todos los procesos tienen el mismo rango o relevancia, por stt complejidad algunos tienen mayor elaboracién que otros, lo que supone procesos con mayor nivel de elementos y de integracién, es decir, un modelo modular de personalidad deberfa suponer que los diferentes sistemas tengan niveles de actuacién diferentes interrelacionados entre sf. Royce y Powell (1983) han propuesto un modelo te6rico- factorial de este tipo con dos sistemas, el cognitivo y el emocional. El reconocimiento de la conducta como © ITES Paraninfo CapiTULO 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 1 un sistema propio Hevaria a considcrar un modelo semejante con los tres sistemas tal como aparece en la siguiente figura SISTEMA DE PERSONALIDAD ~ rs t ESTILO, CCREENCIAS ‘VALORES DECONDUCTA we [_ conoucra x yo _¥ STAR wean [_ssrewanoron | Figura 1.4 Modelo modular de personalidad. EI modelo de personalidad como sistema de procesos insiste en la importancia de los procesos que generan y manticnen los perfiles de conducta y de interacciGn con la realidad. Mis que describir la perso- nalidad del alcohslico o del drogadicto como un perfil de rasgos, cl modelo de personalidad como sistema de procesos insiste en los procesos que generan unas conductas y mantienen las mismas. Emociones, cogniciones y conducta no son el resultado de la personalidad, el proceso real es el inver- s0, son los procesos psiquiicos los que generan las formas que la personalidad asume. La autorregulacién de los procesos, elemento caracteristico y esencial de la personalidad, es el resultado de la interacci6n de los procesos y de su organizacién dinamica y estable. La autorregulaci6n de las emociones, de las cogniciones © pensamientos y de las conductas proviene de su propia interaccidn, que determina la expresin de las mismas y la frecuencia de su aparici6n, La propuesta de la personalidad como un sistema de procesos podria sintetizarse en algunos enuncia- dos basicos: 1, Lapersonalidad esti multideterminada y ninguno de sus procesos principales, cognici6n, emocién y conducta, puede explicar suficientemente por sf solo las variaciones de la personalidad. 2. La interaccién de los diferentes procesos ori tanto de estabilidad como de inestabilidad. .2 continuamente en Ja personalidad una dinémica 3, El tipo de interaccién de los procesos y la complejidad de la misma genera la singularidad de cada individuo. La singularidad es mayor en la medida que los procesos son més complejos y sus rela~ ciones menos lineales y preestablecidas, 4. Los procesos de la personalidad y sus interacciones tienen diferentes niveles de anilisis, desde los mis clementales y biolégicos a los mas elaborados, influenciados por la cultura, 5. Los procesos de la personalidad tienen su propia dinamica interna que puede ser modificada y variada de forma transitoria o permanente por diferentes situaciones o acontecimientos hist6ricos. @ITES Paraninfo 12 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD La personalidad modular Laconcepeién de la personalidad como un sistema de procesos plantea la personalidad como un sistema modular, es decir, como la interaccién de médulos complejos, que en parte se determinan por los propios. elementos internos y en parte por la influencia de los otros sistemas. Es decir, el sistema cognitivo actiia en funcién de sus propios determinantes; por ejemplo, las creencias, pero esti también influenciado por la accién de los valores y las conductas. El sistema cognitivo, como los otros sistemas, puede actuar modular mente, de forma aut6noma, pero también bajo la influencia de los otros sistemas y en conficto con ellos. Cada sistema actiia como un médulo interdependiente y rclativamente auténomo. Si se pone cl énfasis en la interdependencia de los sistemas se insiste en la unidad y consistencia de la personalidad, pero si el énfasis se pone en Ia autonomfa de los sistemas, resulta realzada la conflictividad del sistema global. Ambos enfogues son vilidos. Desde una perspectiva muy actual la personalidad ha sido considerada como una pantalla de “windows” en la que estén interactuando miiltiples elementos, unos se activan y otros se cierran continua~ mente, pero en cualquier caso la personalidad “seria un proceso complejo y fluido” (Winter y Barembaum, 1999). Esta concepcin modular supone inevitablemente una merma de la unidad y cohesi6n de la personali~ dad. La interaccién de los médulos, el intercambio y las transacciones continuas entre ellos no es nunca completa y perfecta. El concepto de personalidad modular expone que la unidad de la persona no es com- pleta, y quc entre los procesos, y dentro de ellos, existen diferencias y variaciones que gencran los aspectos no consistentes de la condueta, su variedad, su capacidad de contradiccién y su capacidad de ambigtiedad en sus conductas, planes e intenciones La singularidad de las personas El concepto de personalidad supone la individualidad, en este sentido, la personalidad es siempre la de una persona concreta y singular, la de un individuo, por ello, la psicologfa de la personalidad es una psico- logfa de los procesos que individualizan a cada sujeto. La personalidad es la singularidad que resulta de la interaccién de los procesos comunes a todas las personas. El neurdlogo y Premio Principe de Asturias, Antonio Damasio, hacfa recientemente las siguientes declaraciones al respecto: “Tados somos muy similares y a la vex muy singulares. Tenemos unos rasgos de comportariento y de personalidad comunes, pero a la vez somos tinicos € irvepetibles como consecuencia de nuestro singular proceso de desarrollo y de nuestra biologia, que marca tendencias. Todo ello es el resultado de variaciones naturales y de nuestro desarrollo, en el que estamos condicionados por el entorno: el medio cen el que estamos inmersos también puede influirnos” (El Pafs, 21-10-05). ‘Aunque se pueda hablar de una ciencia de la personalidad que describe los procesos generales que la constituyen, la personalidad real es singular, y su estudio una ciencia de los procesos que singularizan a la persona y le proporcionan una identidad diferente. Desde esta perspectiva, la ciencia de la personalidad analiza los elementos que identifican y singularizan las conductas, que las particularizan y les dan el tono y el estilo que hace idiosinerasicas las conductas. De la misma forma que cada célula, aunque tenga una estructura universal, tiene unos indicadores que las hacen diferentes en su generalidad y que genera el pro- ceso de rechazo inmunitario, la personalidad tiene una estructura general y unas particularidades que la individualizan y la singularizan de todas las dems. La ciencia de la persona estudia tanto este primer aspec- to genérico como el segundo individual. Sila Psicologia de la Personalidad no ayuda a comprender y expli- car la personalidad de las personas reales, su aportaciGn es insuficiente. Por ello, una de sus fimciones con- siste en proporcionar los itiles para comprender y explicar la persona en su conducta cotidiana, una especie de psicologfa clinica de los aspectos no clinicos de la conducta, © ITES Paraninfo CAPiTULO 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 13 En la singularidad de la persona hay dos aspectos que se complementan y se entrelazan: la singularidad biolégica y la psiquica. WE La singularidad biol6gica. Desde una perspectiva biolégica y médica el énfasis en la singularidad de cada organismo y de cada paciente es cada vez mayor. Hoy parece un principio clinico médico bisi- co que no existen enfermedades sino enfermos. Desde Ia perspectiva biol6gica, autores como Williams en su obra Biochemical Individuality (Williams, 1956) han puesto de manifiesto que no exis te algo asi como la “persona normal”; nadie esti en la media de los pardmetros biol6gicos, y la nor- ‘malidad dista mucho de ser una situacién estindar. Exclusivamente en el émbito de la biocompati- bilidad se considera actualmente que existen mas de 300.000 tipos de compatibilidad, lo que hace sumamente dificiles algunos tipos de trasplantes. MI La singularidad psiquica. La propucsta mas habitual (Kluckhom, Murray y Schneider, 1953) es de que en toda persona hay aspectos gencrales, algunos grupales y otros que son tinicos y especificos suyos. Allport (1937) ha propuesto lo que 1 lama el rasgo morfogénico, cl rostro de la identidad psiquiica de lapersona, De la misma manera que el rostro de alguien es tinico aunque tenga componentes gene- rales, el rasgo morfogénico seria la resultante emergente singular de componentes generales. La sin gularidad psiquica seria un efecto emergente de variables generales, “la configuracién psfquiica es- trictamente tinica” (Allport, 1963). La singularidad ha sido objeto de una propuesta te6rica, la “uniqueness” (Snyder y Fromkin, 1980) segiin la cual la persona tenderia a buscar una singularidad que debe cumplir con dos requisitos: a) cvitar la masi- ficacién y la pérdida en el anonimato, y b) evitar una diferenciaci6n tan acusada que causara problemas. Segiin la tcorfa se evitarfa una similaridad excesiva y una disimilaridad dolorosa y molesta. 1.1.6. La personalidad como sistema complejo Recientemente se ha extendido al campo de la psicologfa y concretamente al érea de la personalidad el enfoquie de los modelos casticos o de complejidad (Masterpasqua y Perna, 1997; Eve, Horsfall y Lee, 1997), que propone que la aparicién de un tipo de conducta y su desarrollo no parece estar controlada por formas algoritmicas sino abiertas a un tipo de relacién no lineal, sometida a una relacién de retroalimentacién en funcién de tna relacién abierta sistema-medio. Sistema, no linearidad, emergencia y complejidad son los términos que dominan este enfoque de la conducta como sistema complejo. El concepto de sistema trata de presentar y tratar conjuntamente lo uno y lo multiple. La Teorfa de Sis- temas fe desarrollada por Bertalanfly (1976) a partir inicialmente de la biologia para desarrollarse poste- riormente con mayor o menor énfasis en la prictica totalidad de los saberes. La propuesta de Bertalanfly era desarrollar un modelo que siguiendo la vieja aspiracién de Pascal permitiera pensar a la vez aspectos singu- lares y colectivos de la realidad. El estudio de los sistemas es lo que ha hecho posible el estudio de ciuda- des, bosques 0 el organismo humano como conjuntos. La propuesta de Bertlanfly era la de trazar un puen- te entre las ciencias fisicas y las sociales. El concepto de la personalidad como sistema esti entroncado en su misma historia, asf por ejemplo Angyal (1941) definia el sistema como una unidad miiltiple, 0 lo que es lo mismo, una estructura de mil ples partes que funcionaba como un todo. Desde su perspectiva las caracteristicas del sistema serian: 1) los sistemas estin compuestos de partes interrelacionadas; 2) ninguna parte del sistema funciona al margen del © ITES Paraninfo 14 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD resto; 3) el cambio de tina parte supone el cambio de las otras partes; y 4) los sistemas mantienen un estax do de equilibrio dinamico. Goldstein (1939) consideraba que la personalidad no podia set como un con junto de conductas separadas debido a que el organismo actuaba como unidad. Basado en sus experiencias de neurocirujano durante la Primera Guerra Mundial interviniendo a soldados que habfan sufrido lesiones cerebrales mostré que el organismo humano actuaba de forma integrada e interactiva y no como mera yux ‘aposicién de componentes. Mas recientemente, Millon (1990) ha sugerido que el paralelismo entre el cuerpo y la personalidad lleva a considerar la personalidad como un sistema psfquico de estructarasy fan- ciones, Pelechano, De Miguel y Herndndez (1995), consideran que la multidimensionalidad de la perso- nalidad exige considerarla como tn conjunto integrado de sistemas y subsistemas. Hablar de Ia personalidad como sistema es proponer la autoorganizacién de la misma, lo que supone una renuncia a comprender a la persona y su comportamiento como un aut6mata. EI modelo de caos (Gleick, 1988), propone que un sistema no se regula por las leyes que determinan el funcionamiento de cada una de ls variables, sino por la interaccién de las mismas. Los sistemas autoorganizados son, por defi- hiciGn, cualitativamente mas complejos que los organizados simplemente. Asf, tal como sugiere Morin (1994), una simple bacteria es més compleja gue el conjunto de fibricas que pueden rodear tuna ciudad como Barcelona. La ciencia de los sistemas ha distinguido fandamentalmente dos tipos de sistemas: los dinamicos y los estacionarios. La personalidad pertenece a los primeros. Los sistemas dindmicos se basan en ha fisica del desequilibrio, 1.1.7. Caracteristicas del sistema personalidad Tos tres principios basicos de los sistemas pueden aplicarse a la personalidad: totalidad, autoorganiza- cidn e indeterminacion, Totalidad El todo cs més que la suma de sus elementos. Lo especifico de la personalidad no es tanto su estructis- "3 como su organizacién, lo que no es exactamente lo mismo. Mientras la estructura se refiere a los cle- mentos constitutivos, alas partes que componen tn conjunto, la organizacién incluye la interaccién que se establece entre ellos. La organizacién de un conjunto depende del miimero de elementos que lo componen, Pero la interaccién de ellos otorga més relieve a la totalidad sobre las unidades que lo componen, La com. Plejidad de un sistema no depende directamente del mimero de elementos que lo componen, pero st indi- rectamente, Mientras en los artefactos o méquinas la fiabilidad del sistema depende de sus componentes, en los organismos Ia fiabilidad es mayor que la de sus elementos al actuar de forma autoorganizada y auto. rreparadora, El principio de totalidad tiene como corolario principal la emergencia. La emergencia no tiene por qué significar la aparicién de una nueva sustancia, La emergencia desde la teoria de los sistemas no significa ue aparecen nuevas sustancias, lo que aparecen son nuevos fisncionamientos que no tienen por qué apo- arse cn una sustancia propia que las sostenga. Es el caso de un grupo de personas, jugadores por ejemplo, que funcionan como un equipo. El funcionamiento del equipo no se desprende de las caracteristicas indi, viduales. La emergencia significa la aparicién de una nueva forma conjunta, resultado de la interscciOn de sus componentes. La vida o la conciencia no tienen por qué suponer algo diferente del cuerpo y del cerebro, © ITES Paraninfo CapirULO 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 15 La principal emergencia del individuo como totalidad es su singularidad. No existe individualidad sin sistema, Mientras més complejo es el sistema, la emergencia de la individualidad es més fuerte. El primer efecto emergente de un sistema es la singularidad del mismo. Ningin sistema es idéntico a otros, estricta- ‘mente ningiin sistema es idéntico a sf mismo debido a la continua interacci6n cambiante de sus elementos internos y de su retroaccién con el contexto. La autoorganizacién es una caracteristica de los elementos complejos. Es un resultado del proceso de interacci6n de todos los elementos consistente en la tendencia a formas estables, no obstante la irregulari~ Gad de las formas de interaccién. Tales formas tienden a reproducirse y a estabilizarse. Los procesos tera~ péuticos pueden ser vistos como procesos de auto-organizaci6n, Retroalimentacion y autoorganizacion El sistema mantiene su equilibrio interno no obstante los cambios externos. Para ello mantiene un sis- de autorregulacién que mantiene su identidad interna frente al cambio externo. La autorregulaci6n es un proceso bésico de los sistemas. Todo sistema pata mantenerse con sus propias caracterfsticas necesita sutorregularse, Este sistema de autorregulacién no es posible sin un proceso continuo de intercambio con ambiente. El intercambio de la personalidad es fundamentalmente intercambio informative y comuni- nal. La recursividad es el principio de organizacién de la personalidad La teorfa de la personalidad como sistema propone que la personalidad humana funciona mis allé del :mple principio de homeostasis que propone el mantenimiento continuo del mismo equilibrio. El supuesto bisico de la personalidad es que no slo se busca el equilibrio, sino que en determinados casos, el objetivo es el cambio, la alteracién de los viejos equilibrios. Los procesos de homeostasis suponen en el organismo el mantenimiento de la estructura, no obstante el cambio y los procesos de adaptacién al ambiente, como tal, la homeostasis garantiza la identidad del organismo a pesar de los cambios. Hay ade- nds otro factor especifico de diferenciacién consistente en que todo sistema abierto y autoorganizado se sracteriza por un determinado tipo de intercambio con su contexto. Las diferencias entre interior y exte~ ‘or en un sistema se difuminan sin dejar de estar presentes ya que el ambiente queda interiorizado y asi- milado, y el sujeto es un elemento del mismo contexto indeterminacién En un sistema no es posible conocer el estado real inicial de todos sus elementos y las interacciones -atre ellos, por definiciGn es una tarea indefinida y abierta. Tal principio supone que es imposible asegurar -on total certeza el resultado de un determinado estimulo sobre el sistema. El sistema puede reaccionar de orma indeterminada. En medicina, por ejemplo, se alude a los efectos impensados de un tratamiento. Se quiere expresar con ello el hecho de que en determinados pacientes los resultados de un tratamiento en un zanismo pueden ser ajenos y diferentes a los esperados. En Psicologia el fendmeno es todavia més marcado: un estimulo, una situacién puede producir efec~ s inesperados. Siguiendo cl cjemplo, puede afirmarse que de la misma manera que la enfermedad es cl ssultado de un efecto sistémico del organismo, la conducta cs siempre el resultado de un efecto sistémi- co de la personalidad del sujeto. Tanto en un sistema como en otro es imposible garantizar los resultados ‘una determinada intervenci6n o tratamiento, Los efectos de los estimulos no son completamente pre~ les. @ITES Paraninfo 16 Parte | DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD En la conducta humana un claro ejemplo es la frecuente desproporcién que hay entre una situacién, tuna palabra, una conducta y ls respuestas que se dan a ella. La desproporcisn entre respucstasy estimuilos es uno de los datos més habituales de la vida cotidiana. En una lectura se exponta la historia de una sefiora que después de wna comida animada con su hermano y cuffada, comenté la belleza de las viudas y cl rejt- venecimiento que experimentaban, En ese marco comenté con st cufiada lo guapa que se ibaa poner cuan= do st marido, hermano de quien hablaba y diez afios mayor que su mujer, muriera. Luego se despidicron normalmente, y hasta entonces, nunca més pudo hablar con su hermano que la rechazs totalmente, negin- dose a verla incluso en su propio lecho de muerte, El efecto result6 totalmente inesperado ¢ imprevisible a todas luces. En otro caso, hace poco tiempo la prensa describia un perfodo de vandalismo entre bandas a resultas de una mirada equivocada. La entrada de un grupo de jévenes en tna sala de billares y un tipo de mirada hacia otro grupo que estaba jugando provocé inicialmente la muerte de tno de ellos y una ola pos- terior de vandalismo con el resultado de varias muertes. ‘Segtin todos los datos cl estimulo inicial habia sido tan s6lo una mirada equivocada, La indeterminacin indica la imporrancia del estado inicial del sistema. La imprevisibilidad del esti- ‘muulo sobre Ia conducta proviene de los diferentes estados del “sistema-personalidad”. La importancia que tione aquf el estado corporal es grande, En buena medida la importancia del estado corporal decide la Tepercusin que puede tener la estimulacién fisica y psicosocial que reciba el organismo. Un estado de des- canso o de agotamiento, de necesidades cumplidas o insatisfechas afecta al efecto de la estimulacién sobre cl sistema personalidad. La importancia que tiene el buen estado fisico sobre el fincionamiento real del sujeto se basa en este tipo de funcionamiento, La préctica del deporte y del ejorcicio fisico y su influencia benefactora sobre el funcionamiento global del individuo se justifica en Ia importancia del estado inicial del sistema. El efecto no depende s6lo del estado corporal inicial, los estados emocionales constituyen uno de los clementos mas relevantes en las reacciones de la personalidad a los estimulos. La reaccién de las per sonas a un mismo hecho depende fuertemente de su estado emocional. Los estados de Anime placenteros ¥ positivos faciitan las reacciones positivas, Qcurre lo contrario cuando el estado de nimo es negativo y taciturno. Otro elemento que influye en los tipos de respuesta es el tipo de pensamiento ¢ ideas que han predo- minado recientemente. Higgins y cols. (1977), pidieron a un grupo de estudiantes que retuvieran un tipo dle palabras que estaban relacionadas con la variable “Amante de las aventuras”, a otto grupo se dio un cariz diferente y memoriz6 palabras relacionadas con el término “aventurero”. La idea no era otra sino preparar un estado mental propicio que posteriormente fuera ficil de reconocer. Posteriormente en otra fase del estuclio, que se presentaba sin relacién con el anterior, se ley6 la descripei6n de “Donald”, un personaje que habfa efectuado montanismo, kayac y conducido coches en situaciones dificiles y se les pedia que deseri- bieran y sintetizaran la conducta en cuestién. Quienes habian memorizado palabras relacionadas con el interés por las aventuras vieron la conducta como valiente y decidida, el otro grupo la conceptualizé como temeraria. Los primeros evaluaron a Donald de forma positiva, los segundos negativamente. Ello indica que la activaciGn de determinados contenidos mentales acta como un sistema de preparacién perceptiva, E1 concepto de preparacién ha sido estudiado de diferentes formas y se ha encontrado que su efecto no es solamente inmediato, y que puede actuar en perfodos de veinticuatro horas (Srull y Wyer, 1980) y que su impacto ni siquiera depende de que las personas scan conscientes de cllo. En este sentido la preparacién acta como un sistema de sensibilizacién diferencial. En este contexto de imprevisibilidad se ha expuesto el llamado “efecto mariposa” que proviene de los esttdios de Lorenz (1963) sobre la previsién del tiempo. Lorenz comprobé que la prevision del tiempo resultaba marcadamente diferente cuando en los cilculos se introducfa un mémero de decimales menor, El cambio del nivel de precisi6n levaba a conclusiones no solo diferentes, sino incluso contrapuestas, © ITES Paraninfo CapiTuLo 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 17 Un cambio menor producia un cambio notable. Fueron tales resultados lo que le Hevaron a escribir ‘Proveca el aleteo de una mariposa en Brasil un tornado en Texas?” indicando que el ciclo de efectos es impre- visible. En el contexto de la teorfa de sistemas, y los desarrollos expuestos, se ha hablado de la personalidad como un sistema castico, es decir, como un sistema dindmico inestable, un sistema en el que un simple cambio en las condiciones iniciales del sistema tiende a producir efectos no previstos. Siguiendo el mismo modelo se ha propuesto la imagen y el modelo del fractal a la personalidad. Un fractal es un objeto fisico que no puede ser descrito en términos geométricos por su irregularidad y variedad como una nube o el borde una costa o acantilado. Hablar de los fractales aplicando el modelo a la personalidad supone recono- cer la importancia que tiene la irregularidad aplicada a la conducta y a la personalidad humana y su dificul- tad para ser sometida a algoritmos, 1.1.8. Complejidad y variedad La singularidad entrafa la complejidad y Ia variedad del comportamiento de las personas, cada persona ganiza sus procesos de forma diferente, pero las diferencias individuales no describen a las personas sino diferencias propias. La organizacién diferente de los procesos genera perfiles de diferencias individuales intas, pero de la misma forma que las diferencias biol6gicas no forman el organismo, sino que es ¢l rganismo quien determina éstas, las diferencias individuales de personalidad no determinan la personali- dad, es la personalidad quien determina las diferencias. Las unidades no se generan por las diferencias sino 1a inversa. Primero es la organizacion de la personalidad, luego aparecen las diferencias individuales; no bay diferencias sin organizacién interna previa. La Psicologia de la Personalidad ha multiplicado el estudio genérico de los procesos, pero no habria que vidar que este resultado es un enfoque nomotético, generalizador, que no explica el comportamiento dividual. Las redes nomotéticas, las correlaciones generales entre rasgos, exponen las conductas a las que aelen asociarse los rasgos, pero exponen una tendencia general. Las redes nomotéticas no determinan el mportamiento personal de forma que una persona vanidosa, ficilmente, puede ser soberbia, prepotente, sdefiosa, pero la vanidad puede también estar asociada en casos concretos con la empatia y el calor amano. En el campo de los perfiles humanos, hay perfiles mas y menos probables, més y menos frecuen- s. pero puede encontrarse la variacién més sorprendente, ¢ incluso perfiles claramente contradictorios y a y empiricamente improbables. 1.2. La complejidad y singularidad de las personas mente fue sexualmente promiscuo y nunca lo ocultd, rmanteniendo relaciones sexuales no sélo con cuantas raham Greene. £5 uno de los pcos autores recientes que han sido considerados claramente religiosos; su obra refieja la constante preocupacién por el pecado, la fe y las convicciones personales. Su preocupacién por el pecado y la culpa est continua~ mente presente en su obra. Sin embargo, personal- ‘mujeres se lo permitieron sino con una amplia galeria de prostitutas de las que los bidgrafos han contado més de cincuenta conocidas. Elfriede Jelinek. Premio Nobel de literatura 2004 ha sido descrita como “radical, rebelde, provocadora’ (contintia) ‘©ITES Paraninfo 18 Parte | (continuacién} Sin embargo, las descripciones y las conductas de las que se tiene constatacion la deseriben como una mujer timida, quizas incluso con fobia social y con claros problemas para relaciones sociales pablicas. Su capa- cidad para deseribir algunos de los aspectos mas pro- blematicos y conflictivos de la conducta y la concien- cia humana no le ampara para enfrentarse a algunas de las tareas mas banales de la relacion y la presenta- cién cotidiana. Jane Austen. Fue una “solterona" de aspecto ano~ dino, alguien que apenas si salié de su casa de un pue- blecito inglés al norte de Hampshire y con una vida social reducida y geogrdficamente muy limitada. Su aspecto externo no era sino el de una “tia familiar’ alta y espigada, pero ajena a las cosas de la vida, sin vida personal, una presencia silenciosa en fa vida real de la familia. Sin embargo, ¢sa ella a quien se le deben algunas de las descripciones y retratos de la psicologia briténica de la época mas punzantes y precisas. Sus obras Orgullo y prejuicio, Sentido y sensibilidad, Mons- field Park o Emma constituyen algunos de los andlisis mas certeros y profundos de la psicologia masculina y Femenina de su momento. DESCRIPCION Y EVALUACION DE LA PERSONALIDAD Michelangelo. Merisi, “Caravaggio. Ha sido sin duda uno de los pintores més excelsos de la pintura universal. Sin embargo, s6lo su talento como pintor le evité convertirse en galeote, en carne de patibulo debido a su tendencia a la violencia, a la pelea sin motivo, a los excesos en la bebida y en el juego. Su prontitud para la contienda no fue obstéculo para una obra profusa llena de matices en la que queda plasma~ da Ia violencia y el erotismo, pero tambien la devocién religiosa y a piedad humana. Michelangelo Buonarotti (Miguel Angel). Uno de los mas grandes artistas de la historia que cultivs genialmente la pintura, la arquitectura y la escultura, pero siempre aislado, sin discipulos o sequidores. Se le aceptaron comportamientos que a muchos otros les hhubieran costado serios disgustos. Se le ha considera~ do vanidoso, misantropo, violento, celoso, pendencie~ 10 y conflictiva, pero también modesto y generoso. Nunca permitié que ningdin alumno de talento traba- jara con él, y cuando trabajaba debia hacerlo en el mas absoluto aislamiento, sin que nadie pudiera ob- servarta. 1.1.9. Conceptos afines a personalidad Junto al término de personalidad hay algunos otros muy préximos en su significado y que se refieren a aspects especificos 0 a enfoques particulares en el estudio de la personalidad. Probablemente los tres mis utilizados son los de temperamento, caricter y estilos de vida. Temperamento Se refiere a la dimensién biofisica del sujeto. Millon y Everly (1994, pig. 19) lo define como la parte bio- licamente determinada de ta personalidad. La referencia al temperamento ha sido una constante a lo largo de la historia, En sus desarrollos més iniciales, y que se remontan a la Grecia clisica, el estudio de la persona~ lidad se efectuaba centrandose en los humores predominantes en la constitucién biofisica tal como la plan- teaba Hipécrates. Los humores predominantes eran la sangre, la blis, el agua y la flema, el predominio de uno sobre otros daba lugar a los cuatro temperamentos fundamentales: sanguineo, colérico, melancélico © flemitico. Frecuentemente las tipologias han descrito a las personas desde la perspectiva del estudio del tempera mento. Los estudios desarrollados por Sheldon y Krestchmer entre los afios 1920 y 1955 seguian esta pers pectiva. En la actualidad existe una fuerte tendencia a retomar el enfoque del temperamento aunque desde otras perspectivas, El punto de partida ha sido la obra de Hans Eysenck y su planteamiento del estudio de © ITES Paraninfo CapiTULO 1 INTRODUCCION CONCEPTUAL Y METODOLOGICA 19 's personalidad integrndola en las ciencias naturales. Otro de sus méximos representantes ¢s Jan Strelau den Universidad de Varsovia. En su estudio de la personalidad, Strelan se centra en las variables psicofi- siolégicas y su punto tedrico central es el nivel de activacién. Otros autores se han centrado en la reactivi- dad del sujeto. Cardcter El término personalidad es relativamente reciente y de origen americano. En Europa y USA hasta el afo 1945 aproximadamente, cardcterera el término més habitualmente utilizado para referirse alo que hoy entendemos como personalidad. LlistSricamente existe una identidad entre ambos términos. Sin embargo, Por oposicién al término de temperamento, carécter se refiere mas a los procesos sociales ¢ historicos del sujcto y enfatiza la estabilidad en la forma de ser de la persona. El término ha sido utilizado en la literatura psicoanalitica para referitse a las funciones integradoras del psiquismo, es decir, al ego (Fenichel, 1960) Estilo de vida Se refiere fiandamentalmente al conjunto de patrones de conducta que un sujeto desarrolla y las con- secuencias que tiene para el sujeto, especialmente en el area de la saltid. Se suele hablar de estilos de vida para referirse a conductas como fumar, beber, ntimeto de horas de trabajo 0 serio, etc. El concepto insis- te en los aspectos de la conducta que repercuten sobre la misma persona. De forma mas amplia, el estilo de Vida incluye también el tipo de cogniciones o emociones que la persona mantiene con mis frecuencia y cémo las utiliza para desarrollar conductas referidas. El concepto de estilo de vida tiene también un com. Ponente social, as la pertenencia a un determinado grupo social 0 econdmico genera estilos de conducta especificos, ‘Ono de los grandes teéricos sobre el estilo de vida ha sido Alfred Adler, iniciador de la Psicolegta Indivi- dual. Segiin Adler, el estilo de vida se establece inicialmente de forma temprana hacia los cuatro o cinco afios, estudios posteriores (Pulkkinen, 1992) han confirmado que serfan bésicamente estables desde la nifiez a la vida adulta, De forma muy sencilla, Adler distingufa cuatro tipos de estilos de vida: dominante, dependiente, evasivo y social. Los tres primeros estarfan muy proximos de algunos de los trastornos de per sonalidad actualmente reconocidos por el DSM IV-TR, cl cuarto seria propio de una personalidad salu dable, 1.3. El factor humano en la historia ntentar explicar la historia des- nas obras de importancia académica e historica ast lo dela psicologia de sus persona- han hecho (Weber, 1969; McClelland, 1968, 1989), jes 0 desde los procesos de la Algunos historiadores han mostrado cémo algu- Personalidad puede parecer desmedido, aunque algu- nos hechos importantes de la historia tienen su origen (continia) © ITES Paraninfo