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Historia y desarrollo del Yoga

(Orígenes, ideas y textos Básicos)

Objetivo: El alumno conocerá los orígenes e historia del yoga distinguiendo las etapas de su desarrollo y de
sus diversos métodos de trabajo.

• Yoga preclásico:

Los Upanishad

Tantrismo shivaíta

Yoga épico (Samkhya y Yoga).

• La propuesta y diferencias básicas del:

Yoga Budista

Yoga del Baghavad Gita

Tantra

• Yoga clásico:

Yoga Sutra (Yoga darsana) de Patañjali.

• Yoga postclásico:

Yoga Tántrico

Hatha Yoga

Sivananda

Krishnamacharya

De la Ferrière.

• Técnica y teoría de la gimnasia psicofísica.

• Repaso del grupo preliminar y primer grupo.


Introducción.

Para realizar un breve estudio acerca de la compleja historia del Yoga, es apropiado iniciar
estableciendo una línea de tiempo o esquema temporal que nos permita ir hilando a través del inmenso y
enrevesado mar de conocimientos de ese universo que hoy conocemos como Yoga.

El Yoga, tal como es conocido hoy en día en occidente, es el resultado de siglos de sincretismos,
evolución, mezclas, y superposiciones de diversas culturas, creencias, y filosofías que han convivido en el
subcontinente indio y parte del resto del continente asiático, y que se han permeado las unas a las otras dando
como resultado una riqueza de conocimientos acerca de la búsqueda del hombre de su propia evolución para
su posterior liberación. En este variopinto de doctrinas y creencias, se entreteje lo histórico con lo mitológico,
lo considerado sacro con lo considerado profano.

El maestro Eduardo Soto plantea en su libro El Ascenso a la Montaña una ruta didáctica que permite
visualizar con más facilidad el transcurrir del desarrollo histórico del Yoga:

1. Proto Yoga o yoga pre védico, arcaico, que surge alrededor de 3000 a.C. y prevalece hasta antes del
500 a.C.
2. Yoga pre clásico, que se refiere a todo el desarrollo previo a Patanjali y el Yoga Épico, entre 500 a.C.
y 200 a.C. En esa misma etapa histórica se desarrolla el Yoga Épico basado en los textos sagrados
Ramayana y Mahabharata, en especial de una parte de este último: el Bhagavad Gita.
3. Yoga Clásico, cuyo eje es el trabajo de Patanjali, alrededor de 200 d.C.
4. Yoga post clásico, que incluye la aparición de las escrituras del Tantrismo (existente desde “la noche
de los tiempos” y el Hatha Yoga, que va desde 200 d.C. a 1900 d.C.
5. Yoga moderno, aquel que se desarrolla a partir del año 1900 hasta nuestros días.

En cada una de esas etapas encontramos características propias, así como muchas características
compartidas entre ellas, haciendo en muchos casos casi imposible hablar de una ortodoxia pura en el
desarrollo histórico de las mismas. Sin embargo, sí es posible establecer diferencias notorias entre unas y
otras, así como hablar de textos principales y de máximos exponentes o representantes.

A continuación, se presenta un breve resumen de cada una de estas etapas buscando dejar una guía
básica y sencilla de las características, ideas principales, textos, y exponentes de cada una de las etapas
mencionadas.

Proto Yoga o Yoga Pre Védico (3000 a.C. – 500 a.C.)

En esta primera etapa encontramos el desarrollo de dos grandes corrientes religiosas en la civilización
dravídica pre aria: el Shivaísmo y el Jainismo. La primera es un culto a la naturaleza que percibe a la divinidad
a través de la creación, la segunda es una religión del hombre que busca el desarrollo de los valores morales
y sociales. Encontramos también en ella el desarrollo del Darshana más longevo del que se tiene
conocimiento: el Samkhya. Posteriormente, tras la llegada de los Arios al Valle del Indo se inicia el desarrollo
del Vedismo o religión Védica con soporte en los cuatro Vedas hasta su transición posterior al Brahmanismo.

 Shivaísmo: Considerada como la más antigua religión del valle del Indo, el shivaísmo dravídico se
manifiesta a través del culto a la naturaleza, a la creación, a la capacidad creadora del ser. Las
primeras evidencias de este tipo de culto se encontraron en el valle del indo en 1920. El explorador
Sir Mortimer Mac Arthur encontró en sus excavaciones en la ciudad de Mohenjo Daro un proto Shiva
o señor de las bestias; una figura en una aparente postura de meditación, coronado por un tocado
en forma de cuernos que recuerdan al tridente del dios Shiva. En esta figura también se puede
observar un prominente falo que habla del culto a la reproducción y a la fertilidad.

El Shivaísmo vincula a la tierra, al ser humano y al cosmos, a diferencia de la visión védica de la


relación del hombre con la divinidad en donde la casta sacerdotal y los chatrías (reyes y guerreros)
eran el puente que permitía el acceso a la divinidad y, por ende, a la salvación. El shivaísmo tiene una
postura distinta al Vedismo al concebir una espiritualidad sin religión, sin sacerdotes intermediarios,
una espiritualidad del hombre laico que debe ser vivida directamente a través de la experimentación,
del desarrollo de la disciplina y la meditación como métodos que conducen directamente al
despertar, a la liberación.

Tras la invasión de los Arios a la región del Valle del Indo, el Vedismo se impuso como la religión
dominante imponiendo su sistema de casta y rituales llevados a cabo únicamente por los sacerdotes
y los chatrías (reyes y guerreros), dueños absolutos del saber, sin embargo esto no impidió que el
shivaísmo continuase siendo practicado por gran parte de la población de la región, especialmente
en el sur puesto que ahí se había conservado la lengua original, pero también en otras regiones como
la región central de la actual India y en las religiones del Himalaya. Los ritos shivaitas y védicos
convivieron durante siglos hasta que la cultura pre-aria fue permeándose poco a poco en la cultura
Védica hasta el punto de que actualmente se puede decir que los ritos del shivaísmo fueron dando
forma al posterior Brahmanismo, y luego a lo que hoy conocemos como la cultura del hinduismo.

Los principales textos del shivaísmo se denominan Ágama (tradiciones) o Tantra (regla); sus libros
históricos son los Puranas cuyas raíces se remontan a una lejana prehistoria. Es precisamente en uno
de estos Puranas en donde encontramos una de las tantas historias acerca del origen del yoga: Shiva
el dios danzante es el creador del yoga y de la danza, es el yogui por excelencia. A través de los sabios
que lo veneran y que se comunican con él (Rishis) el yoga es revelado a la humanidad.

 Darshana: Samkhya: Su nombre significa número, contar, enumerar. Es la ciencia de lo contable.

Parte de la premisa de que la realidad que observamos y conocemos está compuesta por una
cantidad específica de formas de la materia. Es de origen dravídico y busca el conocimiento perfecto
de la realidad. El Samkhya como cosmología se ocupa del estudio del macrocosmos, de explicar la
naturaleza del universo. Se puede decir de ella también que es una epistemología ya que el
conocimiento del macrocosmos y sus componentes se obtienen a través de la percepción y la
observación, que surge de la inferencia y de una tradición ancestral entre maestros y discípulos.

El Samkhya es considerado un sistema laico y no cree en la existencia de un dios creador sino en la


creación de la materia, la consciencia y la energía como resultado de la tensión entre dos principios
eternos y antagónicos: Purusha y Prakrti.

Purusha es la entidad viva y sempiterna. Siempre ha existido y siempre existirá al final de los ciclos.
No posee cualidades ni cambia, es permanente. Es el que observa, no está atrapado por el espacio ni
el tiempo. No ha sido creado y no será destruido. Es la fuente, el origen, así como la llegada, el lugar
de encuentro.

Todas las manifestaciones de lo físico y los psíquico de las configuraciones materiales del universo
son Prakrti. Éste carece de inteligencia propia y se crea a partir del balance y distribución de las tres
cualidades o tendencias que lo constituyen: los Gunas. Los gunas son las sustancias, modos de ser,
cualidades de la materia, los causantes de la creación del mundo material. La dinámica de la creación,
cambio y ruptura del equilibrio en la materia se da por la distribución desigual de estas tres sustancias
presentes en todo lo existente.

Existen tres Gunas:

1. Sattvas: Conocimiento. Asociado con todo lo ligero, lo radiante, lo benevolente. Es la lucidez


y la inteligencia. Con todas las cualidades que enaltecen al ser como la bondad, lo sutil, la
perfección, lo luminoso. Es la consciencia, la inteligencia, la lucidez, el conocimiento y
conexión con todo lo sagrado, lo divino, el misterio. Es el desapego, la libertad, el vínculo
armónico con Purusha. Se relaciona con todas las manifestaciones de la materia de
movimiento ascendente y ligero como el fuego, el vapor, el aire.
2. Rajas: Movimiento, impulso expansivo. Es el desarrollo del ser hacía el yo individual. Induce
al aislamiento, al ego, al individualismo. Es el principio de la actividad. Es impulso que se
mueve e induce a los demás gunas a actuar. Es pasión y energía, fuego que consume y
destruye. Produce vibración generando desequilibrios en la materia.
3. Tamas: Oscuridad e inercia. Relativo a todo lo que ofrece resistencia, a lo pesado, al bloqueo
de la manifestación de la materia. Es la ignorancia, lo pasivo, lo negativo, la brutalidad.
Tamas inhibe la manifestación de la materia, así como la creatividad. Es el antagónico de
Sattva.

La tensión producto de la mezcla de estos tres gunas tratando de dominarse e imponerse los unos
sobre los otros es lo que produce el equilibrio en todo lo creado. De toda esta tensión surge el
universo.

A su vez, la realidad se compone de 25 principios o entidades reales, los Tattwas:

1ero. El purusha (‘el que disfruta’, el espíritu), quien no es productor de nada ni producto de nada.
2do. La prakriti (esencia primordial), a partir de la cual evolucionan las siguientes 23 entidades:
3ero. Ahamkāra (el concepto de yo).
4to. Buddhi (inteligencia).
5to. Manas (mente).
6to al 10mo. Los cinco gñana-indriias (órganos de conocimiento: nariz, lengua, ojos, piel, orejas).
11 al 15. Los cinco karma-indriias (órganos de acción: ano, genitales, pies, manos, habla).
16 al 20. Los cinco tan-matras (elementos sutiles: olor, sabor, color, tacto, sonido).
21 al 25. Los cinco majá-bhutas (elementos burdos: tierra, agua, fuego, aire y éter).

Al no estar escritos originalmente en sánscrito, los textos originales del Samkhya no están disponibles
en la actualidad, sin embargo, en el resurgimiento del antiguo Shivaísmo al comienzo de la era
cristiana, algunos textos y tradiciones fueron reconstruidas y traducidas al sanscrito. El sabio Kapila
fue el máximo exponente de este Darshana y fue el primero en enseñarlo a los arios. Sus enseñanzas
fueron posteriormente recogidas por su heredero espiritual, el mago Asuri quien reunió todo este
conocimiento en 256 aforismos conocidos como Samkhya Pravachana Sutra, de los cuales 22 fueron
luego agrupados en un texto llamado Tattva Samana. De igual modo, la tradición Samkhya compiló
60.000 versículos que versan acerca del estudio de la naturaleza de la materia, de la naturaleza del
yo, las facultades de la percepción y acción, y los poderes supra-normales, entre otros temas. Se dice
también que el principal autor de todas las compilaciones tradicionales del Samkhya fue el filósofo
Panchashica. Posteriormente encontramos en el siglo III de nuestra era una síntesis de la teoría del
Samkhya escrita por el sabio Ishvara – Krishna, quien redactó setenta aforismos en un tratado
llamado Samkhya – Káriká.

Samkhya y Yoga mantienen una estrecha relación. El ser humano nuevo creado por la práctica del
Yoga, es un cuerpo transustanciado, inmortal, un cuerpo que es construido por el saber de una
tradición iniciática ancestral en el Yoga. Un ser nuevo del saber, es un ser que renace en espíritu y en
verdad, que ha trascendido la realidad y su cultura, sus condicionamientos y que ha muerto a un
estado de vida profano. El cuerpo transustanciado, ha generado un cuerpo alquímico que ha vencido
a la muerte. El yoghi, al estar conectado con el Purusha hace que desaparezca todo sufrimiento.

El Yoga es el camino de la liberación y el Samkhya es el mapa para la ruta del vuelo de la conciencia
que se apoya en las técnicas psicofisiológicas de liberación como es la respiración. El Samkhya y el
Yoga nos pueden ayudar a salir de las aguas del caos de la esquizofrenia, de la violencia, de la paranoia
de un mundo que enloquece y de la depresión de los tiempos oscuros que tratan de atrapar a nuestro
cuerpo, alma, mente, y corazón.

“La segunda puerta es la de la conciencia (chita). Por la vía del conocimiento, el ser humano se
esfuerza por comprender la naturaleza del mundo, el secreto de su origen. Es la vía metafísica del
Samkhya y de su corolario el yoga, cuya meta es explorar el universo interior del hombre, imagen del
hombre Universal (Purusha). Es también la vía del ascetismo que, controlando y dominando los
impulsos y las energías del cuerpo, permite multiplicar el poder mental y abrir la puerta de la
conciencia hacía la naturaleza secreta del mundo que las barreras de los sentidos nos impiden
percibir.

 Religión Védica: Tras el final de la cultura dravídica y la llegada de los arios al valle del Indo surge una
nueva religión que poco a poco iría absorbiendo y mezclándose con la cultura dravídica sobreviviente
en los pueblos locales, El Vedismo.

Durante esta etapa se escribieron los cuatro Vedas en sanscrito antiguo. Veda significa Saber, el saber
de todo lo que es sagrado. A pesar de que se estima que la tradición oral de los Vedas se remonta a
tiempo prehistóricos, hay un consenso en datar las fechas de la escritura de éstos a partir de
mediados del segundo siglo antes de Cristo. La religión Védica se basaba en el consumo ritual de soma
(droga psicotrópica) y en opulentos sacrificios de animales realizados por sacerdotes brahmanes, tal
como se señala en el Rig-veda, el más antiguo de los Vedas en donde se dedican himnos a múltiples
dioses tales como Agni (dios fuego), Varuna (orden divino), Vayu (el viento), Surya (el sol), etc. En
esas ceremonias no podían participar más que las castas más altas (sacerdotes brahmanes y chatrías).

Los cuatro Vedas son:

1. El Rigveda (el ‘Veda de los himnos’), el texto más antiguo de la literatura de la India. Su escritura
se ubica entre el 1500 y el 700 a.C. Texto épico-religioso con 1028 himnos (denominados rich)
dedicados a múltiples dioses.
2. El Samaveda (o ‘Veda cantable’), que consiste un 96% en himnos del Rig-veda, ordenados de
manera diferente. Contiene cualidades de cantos melodiosos y se considera el punto de origen
para la música clásica de la India.
3. El Yajurveda (o ‘Veda del sacrificio’), que consiste en un tercio de himnos del Rig-veda. En él se
encuentran las instrucciones para la realización de los sacrificios, así como los Yajus, mantras en
prosa que deben ser murmurados inaudiblemente.
4. El Atharvaveda (o ‘el Veda de [el sabio] Átharvan’) es un texto creado posteriormente y versa
sobre magia y conjuros e himnos místicos para contrarrestar maleficios en un sacrificio de fuego.
Yoga Pre Clásico y Yoga Épico (500 a.C. – 200 a.C.)

Se refiere a las numerosas enseñanzas yóguicas anteriores a Patañjali. En esta etapa del desarrollo
del Yoga encontramos la transición del Vedismo al Brahmanismo, la aparición de los Upanishad en respuesta
opuesta al sectarismo de las castas sacerdotales. Paralelamente el surgimiento del budismo, así como el
surgimiento posterior de una visión unificadora del Samkhya y el Brahmanismo en el Yoga Épico. Los
Darshanas desarrollados en esta época fueron el Mimamsa Védico y el Vedanta. Los tres textos básicos del
Vedanta son los Upanishad, el Bhagavad Gita y el Brahma Sutra. Juntos se conocen como el Prasthana-traya,
triple canon del Vedanta. Los Upanishad constituyen los textos revelados (sruti-prasthana); cumbres del Veda
que es Sruti (el oído, el revelado). Son los resortes prístinos de la metafísica Vedántica.

 El Brahmanismo: Considerado por algunos autores como una transición entre el Vedismo y el
hinduismo actual. Otros consideran que la religión Védica y el brahmanismo es lo mismo. Se piensa
que el periodo Védico culminó con la absorción de influencias del budismo y del jainismo, así como
del Samkhya dravídico, influencia esta última muy notable en el Bhagavad Gita en donde se
mencionan los Gunas. Los Brahmanes son los sacerdotes que interceden ante los dioses, ante las
fuerzas de la naturaleza pidiendo favores para la casta guerrera para que sometan a sus enemigos y
así justificar su estructura patriarcal. En este periodo los Brahmanes pasan a ser depositarios
exclusivos de toda la sabiduría de los Vedas. El Brahmanismo cree en la reencarnación y reconoce
como deidad suprema a Brahma, el Alma universal. Su fuente son los Vedas, libros sagrados. Son
característicos de esta religión los conceptos de liberación del alma del cuerpo y de su karma, y el de
la reencarnación. El Brahmanismo poco a poco va cediendo, absorbiendo, replanteándose, hasta
convertirse en lo que hoy en día se conoce como hinduismo.

 Los Upanishads: La idea drávida del yogui, que no trajeron consigo los arios durante su conquista,
ahora se ha combinado con la tradición aria. Hubo una interacción entre los dos pueblos.

Existen unos 150 Upanishad (aunque la tradición afirma que los Upanishad son 108, de acuerdo con
el número cabalístico hinduista), la mayoría de los cuales están escritos en prosa con algunos rasgos
poéticos. Los historiadores actuales creen que fueron compuestos desde el siglo VI a. C. en adelante.

Los Upanishad son considerados los primeros textos verdaderamente filosóficos. Es posible que
nacieran para permitir que los renunciantes que se habían retirado al bosque, y para quienes no era
posible realizar los complicados sacrificios de los Vedas, pudieran seguir practicando la doctrina, de
alguna manera así iniciando un proceso de eliminación de todo lo que no fuera estrictamente
esencial.

Aquí se puede empezar a diferenciarlos de los Vedas, a los que cada uno de los Upanishad está
asociado y en cierta forma supeditado, aunque ambos son considerados textos revelados, sin autor.
Los primeros son sobre todo liturgias, oraciones mágicas y cánones para la correcta práctica de los
sacrificios; los Upanishad parecen distinguirse de lo solamente religioso y por primera vez de manera
escrita introducen al hombre a la autorreflexión y al autoconocimiento como un método –la vía regia
en realidad— para conocer lo divino y alcanzar la liberación. Puesto que, como señala el
Brihdaranyaka Upanishad: “Atman en verdad es Brahman”, el ser de un individuo no es distinto al Ser
universal, el alma no es distinta a Dios.
El término Upanishad es derivado del upa (cerca), ni (hacia abajo) y s (H) junto con (sentarse), es
decir, “sentándose cerca de” e implica escuchar atentamente las doctrinas místicas de un gurú o un
maestro espiritual, que conoce las verdades fundamentales del universo. Upanishad significa
enseñanza interior o mística.

Grupos de alumnos se sientan cerca del maestro para aprender de él la doctrina secreta. En la quietud
del bosque “ashrames” o ermitas, los pensadores de Upanishad reflexionaron los problemas de
mayor importancia y comunicaron su conocimiento a sus alumnos cercanos.

En otro sentido, el término “Upanishad” significa Conocimiento del Brahma por el cual la ignorancia
es aniquilada.

Algunos otros significados posibles de la palabra “Upanishad” son “colocándose lado a lado”
(equivalencia o correlación), “cerca del enfoque” (al Absoluto Ser), “sabiduría secreta” o “sentándose
cerca del iluminado”.

Esta colección fue originalmente transmitida oralmente, y es aquí donde encontramos todas las
enseñanzas fundamentales para el Hinduismo los conceptos de “karma” (acción), “punarjanma”
(reencarnación), “moksha” (nirvana), “atman” (alma), y “brahmn” (Absoluto).

Dice Eknath Easwaran, traductor de los Upanishad a la lengua inglesa, que en los Upanishad “se
ignora” la profusión ritualista de los Vedas y “aunque los dioses aparecen”, más que personalidades
luminosas son “aspectos de una fuerza única subyacente llamada Brahman que permea la existencia
y a la vez la trasciende”. Los Vedas buscan hacia afuera, y mantienen una reverencia por el mundo
de los fenómenos (el fuego, el aire, los astros); los Upanishad, sin profanar esta adoración, ni mucho
menos, “miran hacia dentro, descubriendo que los poderes de la naturaleza son solo una expresión
de los todavía más asombrosos poderes de la conciencia”.

También exponen las doctrinas védicas principales de la auto-realización, el yoga y la meditación, el


karma y la reencarnación, que fueron ocultos por mucho tiempo bajo los símbolos misteriosos de las
antiguas religiones.

Los Upanishad también contienen la primer y definitiva definición de “aum” como palabra divina, la
vibración cósmica que subyace toda existencia y contiene múltiples trinidades de ser; y los principios
abarcados en su Único Ser.

“Aum Shanti Shanti Shanti” es, también, encontrado primero en los Upanishad, siendo un llamando
para la tranquilidad, para calma divina, y para la paz eterna.

Los autores del Upanishad fueron muchos, y no fueron únicamente de la casta sacerdotal. También
fueron poetas inclinados al destello de la sabiduría espiritual, y su objetivo fue de indicar a unos pocos
alumnos elegidos el punto de liberación, que ellos mismos habían alcanzado. Los Upanishad no
pertenecen a un período particular de la Literatura Sansrkrit. El Upanishad más viejo está ligado a un
Veda particular, a través de un Brahmana o Aranyaka. (Aproximadamente antes el siglo VII BCE; antes
que el Gita fuera construido) Los más recientes no están relacionados con ningún Veda en particular
y fueron compuestos en el periodo medieval o principios de la era moderna.

Los Upanishad llegaron a ser predominantes algunos siglos antes del tiempo de Krishna y Buda.

Los Upanishad se basan probablemente en las experiencias místicas de personas que, cansadas de la
religión oficial, se retiraron a los bosques para vivir como ascetas o ermitaños, pensaron por su cuenta
y luego difundieron sus ideas. Los autores de estos libros se reunían para escuchar la palabra de algún
maestro espiritual y conversar sobre la divinidad.
Frente a la religión oficial expresada en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del
II milenio a. C.), los Upanishad presentan una nueva cultura, ligada al mundo de los artesanos y
comerciantes de las ciudades del norte de la India, que concibieron formas de vida y gobierno más
flexibles y participativas. En este ambiente, muchas personas rechazaron la religiosidad y ceremonias
de los Vedas y reaccionaron contra el poder de los sacerdotes brahmanes. Entonces se escribieron
los Upanishad y aparecieron nuevas religiones, como el yainismo y el budismo (400a.C.).

En la línea del tiempo y la evolución del yoga, en el Brahmanismo upanishadico, los brahmanes
rescatan para si los resultados que vieron del yoga en Buda y Mahavira Jaina, en los Rishis y sabios
ascetas errantes que difundieron el Yoga. Al integrar el Yoga y el Veda los resultados del Yoga son los
diálogos filosóficos, la experiencia mística del encuentro de los yoguis con lo brahmanes y sus
discípulos que se transmiten en las prácticas de los retiros en el bosque; de este modo se ofrece y se
redactan estas conversaciones de maravillosa trascendencia con el Yoga y la espiritualidad mucho
antes que cualquier otra civilización y cultura del mundo.

 Budismo: Nacido del seno del brahmanismo, el budismo se presenta como una propuesta que se
opone al ancestral brahmanismo, una doctrina filosófica y espiritual que no se auto proclama como
religión. Buda plantea la salvación fuera del culto a los dioses, la salvación es alcanzada por méritos
propios y no por intercesión de la casta sacerdotal. Si bien aún cree en el renacimiento (distinto a la
reencarnación) como vehículo para trascender, plantea que la liberación se alcanza en vida a través
del nirvana, obtenido a través de la ascesis, del estudio riguroso del ser.

El budismo no niega la existencia de un dios, pero la discusión acerca de su existencia y de su


influencia para alcanzar la iluminación es considerada irrelevante ya que cada ser es responsable de
alcanzar el Samsara por sus propios medios sin intercesión divina.

La meta definitiva del budismo es el cese definitivo del círculo de renacimientos.

Casi toda la enseñanza del budismo está contenida en las cuatro nobles verdades:

1. Dukha: Toda existencia es insatisfactoria "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el sufrimiento.
El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es
sufrimiento, convivir con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no
obtener lo que se desea es sufrimiento. Todo conlleva sufrimiento, la existencia y sus partes son
sufrimiento."

Todo es sufrimiento, nada es felicidad completa, el sufrimiento está siempre presente. La muerte de
uno mismo y de los seres queridos es sufrimiento, así como la enfermedad de nuestros seres amados
y la propia es sufrimiento, incluso la convivencia con seres amados conlleva
sufrimiento. Dukha (sufrimiento en lengua pali) se refiere a un sentido más amplio de sufrimiento:
dolor, tristeza, pena, imperfección, aflicción, impermanencia, insustancialidad.

2. Samudaya: El sufrimiento proviene del deseo, apego y la ignorancia "Esta es, oh monjes, la noble
verdad sobre el origen del sufrimiento es el deseo y los cinco venenos (Apego, Odio, Ignorancia, Ego,
Celos), son los que producen nuevos renacimientos."

El sufrimiento surge del deseo o como consecuencia lógica de acciones pasadas de elección propia.
El motivo para realizar estas acciones, o sea, el origen y porqué del sufrimiento, son las pasiones
humanas. Todo surge de no saber que todas esas acciones llevan al sufrimiento y al no conocimiento
de la impermanencia e interdependencia de las cosas.
3. Nirodha: El sufrimiento puede ser vencido "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre la supresión
del sufrimiento. Esta cesación es posible eliminando nuestro deseo, librándose del deseo-apego,
abandonarlo para siempre, no dándole acogida en nosotros."

Para terminar con nuestro sufrimiento hay que embarcarse en un estudio para hallar sus causas y
comprobarlas por uno mismo, y después, eliminarlas. Hay que suprimir los cinco venenos y realizar
acciones virtuosas, creando karma bueno. Esta noble verdad, en más profundidad, es el vacío, la
sabiduría de la vacuidad, la realidad última, el corazón del Dharma.

4.Magga: Noble camino óctuple "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el camino que conduce a
la supresión del sufrimiento, hacia el Despertar, el nirvana, El camino de las ocho ramas, el sendero
óctuple por ejemplo:

Comprensión correcta

Pensamiento correcto

Palabra correcta

Acción correcta

Ocupación correcta

Esfuerzo correcto

Atención correcta

Concentración correcta

Buda no repudia el conjunto de las tradiciones ascéticas y contemplativas indias, sino que las
completa: 'es sobre el terreno del Yoga que se ha elevado el Buda; cualquier novedad que haya
introducido en él, ha sido formada en el molde del Yoga'.” Las prácticas yoguicas son encontradas
dentro del budismo en el uso de posturas (asana) para la meditación, el control de la fuerza vital
(pranayama) aunque, en oposición a las escuelas hindúes del yoga, en el budismo no se usan
retenciones del aliento, sino que más bien se aconseja seguir con la mente el movimiento de la
respiración. También encontramos el uso de mudras, que en este caso son parte fundamental del
budismo tántrico del Mahayana.

“Buda niega el principio que guía los Upanishad acerca de la existencia de Brahmán, un espíritu
puro, absoluto, inmortal, eterno, idéntico al Atman, con el fin de no “satisfacer la inteligencia” y
evitar el despertar. Siguiendo la esencia del Yoga, para Buda el despertar es producto de un
esfuerzo personal, en donde se trabaja para poder asimilar concretamente la verdad. El budismo
no se constituye ni como teoría ni como evasión, ni aún un mero esfuerzo ascético. Se trata de
comprender y experimentar la verdad, todo a la vez. Ni mera teoría ni mero éxtasis, sin un
equilibrio. Según Buda, nos explica Eliade, “sólo podemos 'salvarnos' alcanzando el Nirvana, es decir
sobrepasando el nivel de la experiencia humana profana y reintegrando el nivel de lo condicionado.
En otras palabras, nos salvaremos muriendo, para esta vida profana y renaciendo en una vida
transhumana, imposible de definir y describir.”

El budismo comparte con los textos clásicos del Yoga, y en particular con los Yogas Sutra, la idea de
que hay que morir y renacer para obtener el estado de lo incondicionado. Si bien Buda corrige y
completa las prácticas y las técnicas yóghicas, mediante el trabajo de comprensión de la verdad, la
ascesis y la meditación budistas son similares a las planteadas por los Yoga Sutra.
Buda no dejó ninguna obra escrita. Sus enseñanzas se transmitieron oralmente hasta su
transcripción, cuatro siglos después, en el Pali. La nueva doctrina revelada por él otorgaba un papel
secundario al conjunto de divinidades, estaba abierta a los miembros de todas las clases sociales y
defendía que el ser está sometido al samsara, la rueda de los nacimientos y las muertes, en
movimiento hasta que la acción (karma) no la detenga, entendiendo por karma el destino de un ser
vivo condicionado por los actos realizados en sus anteriores vidas.

 Yoga Épico: El Yoga épico es una fusión entre Samkhya y Yoga, tradición que preserva la sabiduría
yóghica de los dravídicos. Sus bases están expresadas en dos obras monumentales de la literatura
sagrada de la India: el Ramayana y el Mahabharata, del cual el Bhagavad Gita es una parte, la quinta.

En el yoga épico hay una gran influencia de Bakhti (devoción), y la relación entre las dos proposiciones
Samkhya - Yoga se da porque ambos sistemas, a pesar de tener distintos enunciados, poseen el
mismo valor de verdad, y se complementan en el Bhagavad Gita.

El Ramayana es la epopeya que narra el camino heroico de las hazañas de Rama, héroe y encarnación
de la divinidad (avatar de Visnú). Se le atribuye a Valmiki. En cuanto a su extensión, equivale a la
cuarta parte del Mahabharata. Su temática es extensa: el texto se ocupa de la persecución que sufrió
Rama (hijo de un rey) a causa de su madrastra, por la que tuvo que exiliarse, junto con su esposa Sita
y su hermano Laksmana, a la selva.

B.S.K Iyengar nos comparte su interpretación sobre el Ramayana: “En la epopeya Ramayana se nos
habla del rey demonio Rāvana de Sri Lanka, quien tenía diez cabezas. Estas diez cabezas simbolizan
los cinco karmendriyas, u órganos de acción, y los cinco jñānendriyas, u órganos de percepción. El rey
Rāvana tenía dos hermanos, llamados Kumbhakarna y Vibhîsana. Estos tres reyes demonios de Sri
Lanka representan los tres Gunas, o cualidades del ser: Sattvas, Rajas y Tamas. Sattva es la luz. Rajas
es el dinamismo, o la hiperactividad, Tamas es la inercia, o el letargo”.

Benjamín Preciado dice sobre el Mahabharata:

“el otro gran poema épico de la India repite algunos de los temas del Ramayana, tales como el del
exilio y el del nacimiento divino de los héroes. Si Rama y sus tres hermanos son hijos de un dios, los
cinco hermanos héroes del Mahabharata son también hijos de dioses. La historia de la epopeya es la
historia de la gran guerra entre los Káuvaras y los Pándavas, las dos ramas de la familia real de
Hastinapura, que se enfrentan por el derecho al trono. Se trata de un conflicto dinástico que se
remonta a tres generaciones y en que el derecho y la justicia se complican por matrimonios múltiples
y filiaciones irregulares.

El Gita también llamado Gītopaniṣad (Guita Upanishad, Yoga-Upanishad) es el cruce de caminos, de


los cuatro yogas principales; Karma Yoga (Yoga de la Acción desinteresada, servicio devocional),
Bhakti Yoga (Yoga de la Devoción), Gñana Yoga (Yoga del Saber o del conocimiento) y Hatha Yoga
(Yoga de la Fuerza, acción), que dará como resultado el Raja Yoga (el Yoga de la Reyecia y de los
Soberanos).

El Bhagavad-gītā propone que la verdadera iluminación proviene del crecimiento más allá de la
identificación con lo temporal del ego, el "yo falso" y el mundo efímero, de modo que uno se
identifica con la verdad de la inmortalidad propia, el alma absoluta o atman. A través de la separación
sentido material del ego, el yogui, o seguidor de un camino particular del yoga, es capaz de superar
su ilusoria mortalidad y su vinculación con el mundo material para entrar en el reino de lo Supremo.
Esto ha hecho que el Bhagavad-gītā sea considerado un resumen breve de las doctrinas hinduistas.
Durante su discurso, Krisna revela su identidad como el ‘mismísimo Dios’ (suaiam Bhagaván),
bendiciendo a Arjuna con una impresionante visión de su divina forma universal.

Es un canto excelso y texto poético de la religión hindú. En él se encuentran las bases del Smakhya y
el Yoga, que se fusionan durante los 18 días, meses, o años que dura la batalla en el campo de guerra.

Conocimiento, devoción y acción se equiparan con la metafísica, religión y ética en el Bhagavad Gita.
Krishna muestra a Arjuna las dos vías: Yoga y Veda, voluntad y saber, liberación y sabiduría. El señor
pide adoración y Arjuna se lanza a la batalla que es presentada en los 18 capítulos de la epopeya y
que son los 18 días que transcurren en el campo de batalla; Sri Krishna le revela a Arjuna los 18
caminos del Yoga.

De este modo, método, sistemas, acciones, ritos, oraciones, se integran, en el Veda y le otorgarán la
iluminación y la liberación a Arjuna por su devoción y entrega al ser supremo a Brahman.

El yoga dará el acceso a la totalidad de la libertad y la vida mística, a la contemplación y despertar


que da la meditación. El método es psicofisiológico, de conexión con la realidad para contemplar la
esencia divina. Posturas, respiración, dominio de sí, alimentos, ayuno, ética, deberes prescripciones,
actitud devocional, advocación de una ley moral, universal y eterna en el Hinduismo.

Esta práctica es individual y cada uno la tiene que descubrir con la intención de reunirse con el alma
universal.

Yoga Clásico (aproximadamente 200 a.C.)

En esta etapa nos centraremos única y exclusivamente en el trabajo de Patanjali y sus Yoga Sutras,
obra máxima del yoga que lo sistematiza y lo convierte en un Dharsana.

 Yoga Sutras de Patanjali: Es el primer texto conocido exclusivo del yoga y la primera sistematización
escrita. Es el texto clásico por excelencia sobre yoga y la mayoría de los escritos sobre el tema lo citan
como piedra fundamental del yoga.

Patañjali es quien recopiló todo el conocimiento existente sobre el Yoga en los Yoga Sutras. Es un
texto básico reconocido unánimemente por todas las escuelas yóguicas, compuesto de 196 aforismos
o frases cortas y está dividido en cuatro Padas (capítulos).

Los autores eruditos sitúan el yoga Sutra de Patañjali entre los siglos II a.c.y II d.c.

En Patañjali se acuña la historia y la leyenda, lo fantástico y lo maravilloso. Lo insólito le da


características de un ser excepcional que no se compara con otro ser humano.

Patanjali nació de una gran yoguini llamada Gonika, que había consagrado su vida a actividades
espirituales. Cayó en forma de serpiente en el hueco de sus manos mientras ella estaba ofreciendo
al Sol una oblación de agua. De ahí que se le llamara Patanjali, de pata, que significa serpiente o caído,
y anjali, que significa manos unidas en oración. Se le representa en la forma de la deidad con torso
de hombre y la cola enroscada de una serpiente. Patanjali se adaptó al nivel humano,
experimentándolo y venciendo las penas y alegrías de la existencia humana, cuyo resultado es su
tratado sobre el yoga, los Yoga- sutras
Para el Maestre Raynaud Serge de la Ferrier existen tres tipos de seres humanos:

1. El ser humano primitivo.

2. El ser humano materializado, animalizado (centrado en nacer, crecer, comer, morir) y,

3. El ser humano perfeccionado: hombre-dios. La meta es el tercer tipo.

El Yoga Sutra es la organización de la tradición oral del Yoga. De este modo, Patañjali nos transmite
lo que investigó, escuchó, practicó y vivió.

El texto posee 195 aforismos y está dividido en cuatro partes capítulos o libros (Pada).

La Primera parte: El éxtasis (samádhipáda) habla del éntasis o concentración de la mente, del
ensimismamiento meditativo; habla del Samādhi.

La Segunda parte: Sobre la realización (Sadhanapada), expone el camino para alcanzar la realización
o la meta del Yoga; presenta el método del Yoga, sus prácticas en ocho etapas (Asthanga Yoga), o
etapas de perfeccionamiento.

La Tercera parte: Poderes maravillosos (Vibhuti) habla de los poderes mágicos o supra normales que
se adquieren por la práctica del Yoga.

La Cuarta parte: Aislamiento (Kaivalyapada) trata de la naturaleza de la liberación, del aislamiento,


del estado de unidad y plenitud. Del sendero de los liberados en vida. Habla de la importancia de las
prácticas que se tienen que hacer para no perder lo que se ha logrado.

En el Yoga Dārsana se manejan ciertos contenidos principales:

a) El yoga es un método, proceso experimental que produce el Samādhi.

b) El proceso de la mente se trabaja para detener los torbellinos mentales.

c) Los poderes mágicos son elementos sobrenaturales que se dan por las prácticas del Samyama.

d) El Yoga dārsana integra los elementos especulativos del Samkhya. Recordemos que el Yoga clásico
retoma, en tanto puente, la sabiduría preclásica y el método pedagógico en la enseñanza del Yoga,
que incluye al Samkhya.

Para suprimir las fluctuaciones de la mente se requiere que se les conozca y se les trabaje. Las
oscilaciones, las fluctuaciones, los torbellinos de la mente son, según dice Patañjali:

1. Conocimiento verdadero: percepción correcta, inferencia y testimonios exactos.

2. Conocimiento erróneo: incoherencia-incongruencia, falsas apreciaciones producto de algún


defecto.

3. Imaginación: fantasía. Ideas delirantes sin sustento de percepción de la realidad que puedan ser
corregidas por lo obvio y la observación.

4. Sueño. En él las actividades de la mente continúan su proceso.

5. Memoria. Las impresiones vividas en la vida cotidiana se activan en la mente.

Veamos los tipos de fluctuaciones de la mente:


Las fluctuaciones de la mente aflictivas. Los obstáculos (klesas) que hay que destruir o trascender y
que hacen acumular karma y esclavizan el espíritu son cinco:

1. Ignorancia (avidya). Conocimiento erróneo, confusión entre: puro impuro, dolor-placer, yo-no yo.

2. Egoísmo y la individualidad (asmitã). Identificación errónea del yo con la mente y el cuerpo.

3. Apego y pasión (raga). Deseo de placer, sed del deseo, anhelo de los medios para ello.

4. Aversión o disgusto (dvesa). Rechazo del dolor, deseo de eliminarlo y los medios para ello.

5. Voluntad y deseo de vivir (abhinivesa). Aferrarse a la vida y temor a la muerte.

El Yoga es la vía de la liberación, su método son las etapas del Asthanga Yoga.

De los ocho elementos o angas en que se estructura el Asthanga Yoga, en los dos primeros elementos
del método, Patañjali enuncia unas claves que se apoyan en enunciados de relación con el mundo:

1. Yama mi relación con el mundo, y

2. Niyama el trabajo interno o reglas de vida, observaciones, o purificaciones.

Éstos son peldaños del trabajo del Yoga que se dirigen hacia una moral cívica y pública adecuada para
trascender los instintos de nuestra condición animal, y apunta a una dimensión de los valores éticos
humanistas y de trascendencia que le dan sentido y significado al proyecto de vida para aprender a
vivir de una manera más estética, en una relación social más armónica, de convivencia y aceptación
entre los seres humanos, de unidad en la diversidad y de respeto ante las diferencias individuales, la
fraternidad.

Un segundo nivel del método de yoga tiene que ver con el trabajo del cuerpo, el trabajo de disciplina
sobre el organismo, y son los otros tres elementos del Yoga Dārsana: āsana, prānāyāma y pratyāhāra.

3. Āsana, postura, ejercicios físicos cómodos y estables para sentarse a respirar y meditar.

4. Prānāyāma, control de la respiración o expansión del aliento, hálito, o extensión del aire vital. Esto
se hace con los pulmones llenos o vacíos y

5. Pratyāhāra, la retracción o retiro de los sentidos al interior de sí.

El Pratyāhāra es el control o manejo de las percepciones y la maestría sobre el manejo de los


sentimientos, que nos hacen captar la realidad más fielmente. En el Pratyāhāra hay cuatro actitudes
que conducen a la autorrealización y que hay que tomar en cuenta junto con las cinco etapas
anteriores;

a) Maitri: amistad con personas y seres conscientes, seres felices.

b) Karuna: Compasión por los infelices.

c) Mudita: Suprimir actitudes que nos hacen infelices (adicciones).

d) Upeksa: indiferencia por el mal. Hasta aquí el método está haciendo referencia al trabajo sobre
uno mismo con las ayudas externas (bhairanga) sobre las relaciones humanas del comportamiento
socialmente aceptado y el trabajo corporal.
Los últimos tres elementos del Yoga clásico son las ayudas internas (antaranga). Esto es el Samyama:
el control perfecto, la disciplina conjunta. Este todo completo, integración del sistema total de
meditación: Dhāranā (concentración), Dhyana (meditación) y Samādhi (híper conciencia), son
resultado de āsana, prānāyāma y pratyāhāra.

Estas tres etapas son un modelo sistémico en la práctica del Yoga y son resultado de las 5 etapas
anteriores.

6. Dhāranā, la concentración, atención fija sobre un lugar interno o externo.

7. Dhyana, meditación, contemplación de la corriente o flujo, sobre el objeto de contemplación;


proceso unificado de identidad entre el objeto y el sujeto.

8. Samādhi, éntasis, interiorización perfecta, plenitud, concentración perfecta, unidad, identificación,


despertar, Yuj. El yoghi que alcanza esta etapa se ha unificado con todo lo creado, con lo tangible e
intangible.

Estás etapas tienen que ver con el trabajo de desarrollo transpersonal, con el desarrollo de la
conciencia y el camino del Ser apuntan al trabajo de despertar en el reino causal, así como el
comprender el origen de todas las cosas en el Universo material y el cuerpo burdo, trascendiendo la
conciencia pura y condensada del Ser, yo. (Bindhu).

Yama y Niyama se relacionan con el trabajo del Karma Yoga. nos ayuda a salir de las emociones y
pasiones autodestructivas que tienen encadenada a nuestra alma, a nuestra experiencia con sus
adicciones y patrones neuróticos, donde se aprendió a vivir con un estilo de vida y un modo de ser,
en un entorno familiar y contexto cultural, como condicionamiento del deber ser y no ser de la
cultura.

Āsana y Prānāyāma. Estos elementos se vinculan al trabajo corporal del Hatha Yoga. La disciplina del
esfuerzo que es calor y ardor (tapas) provocado por la práctica del yoga; desbloqueos y manejo de la
energía a nivel corporal ayuda a salir de la depresión.

Dhāranā y Dhyana constituyen el camino del Jñana Yoga. Después de retraer los sentidos, viene el
trabajo psicológico, el trabajo sobre uno mismo para superar, manejar y fluir con el inconsciente, el
subconsciente, el consciente y el transconsciente como estado ampliado de percepción pura. Éste es
el camino de la sabiduría y de la iluminación, el despertar.

Dhyana y Samādhi se relacionan con el camino del desarrollo de la conciencia, del misticismo y de la
integración. La conciencia de quien se ha unido con todo lo creado.

Yama Las claves de relación son:

a) Ahimsa: la no violencia, de cuerpo, mente o palabra.

b) Satya: El amor a la verdad. Veracidad, no mentir.

c) Asteya: El no robar, ni pensar en ello.

d) Brahmacharya: El control de los deseos y de las pasiones sexuales. El manejo de la energía sexual
con fines de crecimiento.

e) Aparigraha: La no avaricia. La no posesión y el desapego.

Niyama. Las reglas internas de vida, observaciones u obligaciones son:


a) Shauca: Pureza, purificación de cuerpo, alma y mente.

b) Santosa: Conformidad. Estar contento o contentamiento.

c) Tapas: energía, calor, ardor, fuego espiritual interior. Disciplina que otorga austeridad y poder
ascético.

d) Svādhyāya: Recitación de mantras, alabanzas, escrituras, estudio de buenos textos (Libros


sagrados). Estudio de sí mismo.

e) Ishvara Pranidhana: Conexión espiritual. Ishvara Pranidhana es la concesión brahmánica vedanta


que se encuentra en esta obra. Ishvara Pranidhana es entrega, conectarse a Ishvara y contemplar a
Ishvara; entrega de los frutos a una entidad pura.

Desde el punto de vista del Maestre de la Ferrière, en el Yoga laico, una práctica de Yoga es
Pranidhana, espiritualidad sin religión dogmática, producto de las técnicas místicas del Yoga y de la
meditación. Pranidhana es entregar la práctica de Yoga, las acciones, desinteresadamente, con gozo
para honrar a la vida, al plan de la existencia que ha creado todo.

Āsana es postura, ejercicio físico. Patañjali expresa sobre la āsana lo siguiente:

46. La postura (es aquella que es) firme, estable y confortable.

47. (La postura se logra) por un relajamiento del esfuerzo y por la contemplación en el infinito.

48. De ello no hay acoso por los pares (de condiciones opuestas). Patañjali no menciona alguna
postura específica, solo dice que ésta debe ser firme, cómoda y confortable, para poder realizar la
práctica.

Prānāyāma: Control de la energía vital, expansión del aire vital.

El manejo de la respiración introduce a una etapa superior de la práctica del Yoga para el control de
los torbellinos de la mente. Y para generar paz y tranquilidad.

Pratyāhāra: Es la retracción o retiro de los sentidos. Control o manejo de las percepciones sensoriales
internas y externas.

En esta etapa se practican cuatro actitudes en las cinco etapas anteriores del método del Yoga.

a) Maitri: amistad con personas y seres conscientes.

b) Karuna: Compasión por los infelices.

c) Mudita: Suprimir actitudes que nos hagan infelices. Contentamiento.

d) Upeksa: Indiferencia por el mal. Raja Yoga.

54. Cuando no hay contacto (de los sentidos) con sus propios objetos, (es) como si los sentidos
siguieran la propia naturaleza de forma de la mente, esto es pratyāhāra o abstracción o recolección
interna de los sentidos.

55. De ese (pratyāhāra aparece) el supremo triunfo o dominio de los sentidos.

Hasta aquí el trabajo de las ayudas externas, bhairanga, como base de las etapas superiores hacia
el Yoga. En la sección Vibhuti-pada (Poderes), Patañjali desarrolla lo que entendemos como
antaranga. En las ayudas internas, antaranga, el método del trabajo del Yoga tenemos el Samyama,
que significa control perfecto. Disciplina conjunta. Consiste en Dhāranā-Dhyana- Samādhi.

Dhāranā es concentración, atención fija sobre un lugar interno o externo. Patañjali explica:

A. 1 Dhāranā o Concentración significa sostener o atar la mente en un solo lugar. La mente se fija en
un solo punto excluyendo completamente todo lo demás. El yogui utiliza habitualmente la
concentración para ir incrementando la independencia de su mente indomable.

Dhāranā (de la raíz dhr, “mantener apretado”) es de hecho una ekāgratā, una “fijación” en un punto
único, pero cuyo contenido es estrictamente nocional. Dhāranā (...) realiza tal fijación a fin de
comprender. He aquí la definición que da Patañjali: “fijación del pensamiento en un único punto.

Dhyana es meditación, concentración, contemplación, corriente o flujo, sobre el objeto de


contemplación. A continuación los aforismos de Patañjali:

A. 2. Dhyana o meditación significa el flujo continuo de la mente en el objeto de la meditación

A. 3. En esa misma meditación, cuando permanece solamente la conciencia más simple del objeto de
la meditación, como vacío de cualquier forma, es (el) Samādhi.

A. 4. Los tres juntos forman el Samyama.

A. 5. Mediante la conquista de eso (Samyama) hay iluminación del súper intelecto.

A. 6. De ese (Samyama) es la aplicación en estos estados (de yoga).

A. 7. Estos tres (Dhāranā, Dhyana y Samādhi) son (miembros) internos de los primeros (cinco
miembros del yoga).

Dhyana es la continuidad de Dhāranā o meditación; es una práctica que sirve para penetrar en la
esencia del objeto de la concentración y fluir sobre él. Se trata, como indica Patañjali, “de una
corriente de pensamiento unificado”. En ella no hay distinción entre el sujeto y el objeto, ahí se
comienza a manifestar la conciencia de unidad.

Samādhi es estasis, interiorización perfecta, plenitud, concentración perfecta, unidad, identificación,


despertar. El Samādhi es la liberación. Es un estado supra consciente que permite la concepción del
sí mismo y proporciona la experiencia iluminadora. El Samādhi representa una unificación total de la
mente y su establecimiento en la propia naturaleza de la existencia, del cosmos y la vida.

El estado énstático es el fin de un largo proceso, resultado de la Sadhana (disciplina): yama y niyama;
de trabajo corporal: āsana, prānāyāma y pratyāhāra, culminando con la disciplina mental que florece
en el Samādhi. El éntasis se experimenta como un estado alterno de conciencia y no alterado como
algunos lo confunden. La claridad, la lucidez mental, es una de las manifestaciones de despertar.

Todos los estudios y las experiencias son producidos para alcanzar este estado de reintegración en el
principio único inteligente.

6. Yoga post clásico, que incluye, que va desde 200 d.C. a 1900 d.C.
Yoga Post Clásico (200 d.C. a 1900 d.C)

En esta etapa de desarrollo del yoga se abordarán la aparición de las escrituras del Tantrismo
(existente desde “la noche de los tiempos”) y el Hatha Yoga.

 Tantra: Significa ‘tejido’ tiene el sentido de 'continuidad' regla, continuidad de la luminosidad.

El Yoga tántrico tiene que ver con prácticas ligadas a la fisiología sutil que se expresan en las posturas
(āsana), con un uso de la fuerza en contracciones y compresiones (bandha) para el manejo
energético, con control respiratorio (prānāyāma), así como con los gestos o actitudes (mudrā), para
el balance y equilibrio del flujo permanente de nuestra energía.

El Yoga tántrico es una cosmología vinculada tanto a las fuerzas centrífugas de energía -Chakras-,
como a las fuerzas centrípeta de energía –Granthis-, que son vórtices de energía. En este proceso
sutil, el trabajo yóghico activa los biogeneradores que recorren todo el cuerpo, los nadis, activando
la fuerza vital de nuestro cuerpo multidimensional – Kundalíni-.

El tantrismo comienza a surgir en la literatura entre el siglo III y el siglo V d. C. aunque su tradición es
mucho más arcaica (ya lo hemos visto al revisar el Tantrismo Shivaita, cuna del Yoga). El Tantra tiene
una estructura Iniciática; una relación Maestro- Discípulo y un proceso de muerte-renacimiento. Se
trata de un camino que se aprende directamente con un Maestro en una disciplina espiritual,
(Sadhana) para la realización.

En el hinduismo existen dos tantras: el sendero de la mano derecha (dakshina marga) y el de la mano
izquierda (vama marga) Este último incluye técnicas de meditación y ritualización a través del acto
sexual, mediante las cuales se integran las energías femeninas y masculinas.

En el hinduismo, a menudo están redactados como un diálogo en el que el dios Shivá responde a las
preguntas de su esposa Shakti en los papeles de maestro y discípula. En dicha tradición
habitualmente están estructurados en cuatro apartados:

Jñana (‘conocimiento’).

Yoga (‘práctica’).

Kriya (‘acción’).

Charya (‘conducta’, culto).

Algunas escuelas del Tantra rojo se basan en el rito de las “5 M” (panchamakara): carne (mamsa);
vino (madya); cópula, prácticas sexuales (maithuna); los excrementos (malä) y la orina (mutra). Esta
postura, como forma de vida, expresa un rechazo a las contenciones y prohibiciones del hinduismo,
de la moral puritana de los brahmanes, y de los ascetas brahmacharya, y es el intento de aprender a
manejarse en los excesos del gozo, que requiere una disciplina de autocontrol para poder
trascenderlos.

En el Tantra, los actos, las palabras, los pensamientos y el rito van dirigidos a trascender por medio
del gozo, del amor y de la devoción a lo divino. En este proceso, la manifestación de la desnudez de
la mujer se convierte en un rito de veneración:

“La mujer como amante representa el poder creador del principio masculino, que es estéril sin ella.
Es la imagen de la Shakti, el poder de los dioses, que sin ella carecen de realidad. En el vientre de la
madre tiene lugar el camino de lo no existente a lo existente. Es el lugar en el que el creador se
manifiesta en lo creado. El punto en que lo divino y lo humano se tocan, de ahí que sea el santuario
más sagrado. Diosa madre es la fuente, el principio de la vida.”

El objetivo del Tantra es la reintegración del individuo en la pura conciencia primordial (que en el
hinduismo sería Shivá, la fuente original). Para alcanzar ese objetivo es necesario recorrer, en sentido
inverso, el sendero de la manifestación. Y en la misma tradición Śakti, la energía, es el vehículo
mediante el cual la consciencia individual se une con la conciencia pura o divinidad. El final del camino
de regreso es conocido como el despertar, un estado de «superconciencia».

En el Tantra, la divinidad es femenina; es el receptáculo de todos los seres en la creación. La vida se


forma por la unión de la polaridad complementaria entre Shiva (linga, hombre, Purusha) que es estéril
sin su contraparte, Shakti (yoni, mujer, Prakriti), la manifestación creadora de la vida en la naturaleza.
Al fusionarse ambos, en la cópula, se da la unidad perfecta de los tiempos primordiales, la evolución
de la naturaleza.

“el tantrismo es una rama del hinduismo que busca la liberación (moksa) por caminos heterodoxos,
pero sin proclamarse como una heterodoxia en sí mismo. Al mismo tiempo, el tantrismo es, en algún
sentido, una vuelta a ciertos aspectos tradicionales de la vida y de la cultura hindúes que fueron
ocultados, apagados y negados por la imposición, durante dos siglos, de la moral de los puritanos
ingleses.”

El significado del término deriva de la raíz tan, que quiere decir extender, continuar, multiplicar.

El Tantra sería 'lo que prolonga el conocimiento' (…) llegó a designar un grandioso movimiento
filosófico y religioso que se anuncia desde el siglo IV de nuestra era y adopta la forma de una “moda”
pan-india a partir del siglo VI. (…) la filosofía, la mística, el ritual, la moral, la iconografía, la misma
literatura, sienten la influencia del tantrismo”.

Que sea un movimiento pan-indio quiere decir que fue asimilado por las grandes religiones y por los
grupos menores (sectarios) de la India. Así, se detecta un tantrismo hindú, un tantrismo budista, así
como se podría hablar de un tantrismo Jainista (que se aleja por completo del Tantra rojo o de la
mano izquierda). El Tantra también se ve reflejado en el Shivaísmo de Cachemira, en los Puranas y en
el movimiento Pañçaratra.

Los textos que recogen las enseñanzas del tantra (llamados Tantras) están escritos en clave simbólica,
en forma de poemas, lo que dificulta su comprensión sin la ayuda adecuada. La filosofía tántrica se
distingue, entre otras cosas, por la simbología que emplea. En este sentido una pareja de amantes
representa la separación o la dispersión de la unidad primigenia. El acto sexual representa la unión o
reabsorción de los que eran individuos separados.

La distinción entre actos prohibidos y actos permitidos es considerada en el tantrismo como contraria
al desarrollo espiritual, de tal manera que relativiza o mantiene una relación más libre con tal
distinción. Un maestro tántrico sabe aprovechar los errores, vicios o defectos del discípulo para
propiciar la elevación de su conciencia, en vez de simplemente negarlos o castigarlos.

Es interesante observar que el tantrismo se desarrolla en las dos regiones fronterizas de la India: al
noroeste, en la frontera con Afganistán, y en la parte oriental de Bengala, sobre todo en Assam.
Nagarjuna nace en el sur de la India, en la región dravídica. Este hecho lleva a considerar que el
Tantrismo se desarrolló precisamente en las regiones en las que la “hinduización” no se llevó a cabo
tan eficazmente, y en donde pudo prevalecer y conservarse prácticas y nociones pre-arias, dravídicas.
No obstante, el Tantra también se nutre de los procesos de hinduización, así como se pueden
encontrar elementos extranjeros, tales como nociones gnósticas, que llegan de Irán, y que provienen
de tradiciones herméticas y alquímicas greco-egipcias.

Otra característica distintiva de la filosofía tántrica es su concentración en la energía femenina. Es el


caso de la Diosa Kali, “La creadora y destructora frente a la pasividad aislada de Shiva. Es conocida
como Shakti o energía, y representa la energía creadora del dios, la productora, la madre. Pero toda
creación implica destrucción y muerte, todo lo que nace tiene que morir y la madre al darnos la vida
nos da también la muerte.

Toda mujer es en cierta medida Shakti, lo que implica el reconocimiento de aquello que es lejano y
distante, inaccesible, trascendente e invulnerable, en fin, lo sagrado. La mujer simboliza “la
irreductibilidad de lo sagrado y lo divino, la esencia inalcanzable de la realidad final”. Esta noción
tántrica de la mujer de alguna manera reactiva el esquema metafísico del Samkhya: Purusha es el
gran impotente, inmóvil y contemplativo, mientras que Prakriti es aquella que trabaja, engendra y
alimenta.

El tantrismo parte de la idea de que las propuestas védicas y brahmánicas no son adecuadas ya para
el desarrollo de los seres humanos; “el hombre ya no dispone de la espontaneidad y el vigor
espirituales de que gozaba en los comienzos del ciclo (Kali Yuga), es incapaz de llegar directamente a
la verdad”. Por ello es necesario “remontar la corriente” y “partir de la experiencias fundamentales
y específicas de su condición vencida, es decir, de las mismas fuentes de su vida”. Ése es el punto de
partida para que la sexualidad se vuelva un vehículo para llegar a la trascendencia.

Ya que el cuerpo del hombre representa al Cosmos y a todos los dioses, ya que la liberación sólo
puede ser obtenida partiendo del cuerpo, es muy importante poseer un cuerpo sano y fuerte. Más
aún, en ciertas escuelas tántricas, el desprecio hacia la ascesis y la teorización es acompañado por el
rechazo categórico de toda práctica meditativa: la liberación es la espontaneidad pura.

 Hatha Yoga: Entre el siglo XIII y XVI el Hatha Yoga es descrito en los dos principales textos clásicos de
la materia: el Hatha Yoga Pradipika y el Gheranda Samhita, el Shiva Samita abordará nuevamente las
técnicas presentes en los textos anteriores y nos mostrará el sentido profundo del Hatha.

Mircea Eliade explica que “el cuerpo humano adquiere, en el tantrismo (y luego en el Hatha), una
importancia que jamás alcanzará en la historia espiritual de la India. Cierto es que la salud y la fuerza,
el interés por una fisiología homologable al Cosmos e implícitamente santificada, son los valores
védicos, si no pre védicos. Pero el tantrismo lleva a consecuencias extremas el concepto de que la
santidad sólo es efectiva en un 'cuerpo divino'”.

Así se explica, en la visión del cuerpo como soporte de toda posible realización humana, el vínculo y
la unión de sentido y visión entre Tantra y Hatha: “El pesimismo y el ascetismo upanishádicos son
abolidos. El cuerpo ya no es una “fuente de dolores”, sino el instrumento más seguro y completo de
que el hombre dispone para “conquistar a la muerte”. Y puesto que se puede obtener la liberación
ya en esta vida misma, el cuerpo debe ser conservado el mayor tiempo posible, y en un estado
perfecto, precisamente para facilitar la meditación.

El Buda (Bhagavan) proclama que sin un cuerpo perfectamente sano no se puede conocer la beatitud.

Se cuenta que el Hatha como trabajo sobre el cuerpo fue difundido por el legendario Gorakhnat,
quien lo aprendió a su vez del Sabio Matsyendra, y éste a su vez lo aprendió de Shiva. Aquí, el mito,
la leyenda y la historia se entremezclan; lo sagrado y lo profano bailan juntos en esta celebración del
recuerdo de la tradición de los tiempos primordiales donde el Yoga fue la revelación de los Rishis,
sabios y Gurús que consiguieron la revelación de la tecnología del Yoga para el proceso del despertar.

La palabra hatha (literalmente, violencia, esfuerzo violento), se vincula tradicionalmente con la


polaridad: ha = sol y tha = luna; la unión del Sol y de la Luna sería el Yoga.

El Hatha Yoga Pradipika, atribuido a Stvatmarama Svamin, probablemente del siglo XV, reproduce
varias estrofas del Goraksasataka. A su vez, el Gheranda Samhita reproduce ampliamente el Hatha
Yoga Pradipika. El Shiva Samhita es una obra más larga que las anteriores obras – ya que contiene
517 estrofas- y más compleja en términos filosóficos; además, parece ser posterior a los dos
anteriores.

Mientras que el Gheranda Samhita menciona y describe 32 āsana, el Hatha Yoga Pradipika menciona
15, y el Shiva Samhita habla de 84 āsana, aunque sólo desarrolla cuatro. Estas obras clásicas insisten
en el valor su valor mágico de las posturas; mediante ciertos āsana aumenta la salud y se “destruye
la vejez” y se “conquista la muerte”; mediante otros se obtienen los siddhi.

Hatha Yoga Pradipika

Esta obra data del siglo XV y se le atribuye a Stvatmarama Svamin, que fue discípulo de
Gorakhnath. Es la obra más antigua del Hatha, después de Goraksasataka. Tiene 389
aforismos divididos en cuatro instrucciones. Esta obra propone un sistema Caturanga, es
decir de cuatro disciplinas centrales:

1. Satkarmas,

2. Bandha y mudrā,

3. Āsana y

4. Prānāyāma.

Gheranda Samhita

El Gheranda Samhita fue escrito en el siglo XVII, y de las tres obras, es la más precisa y
técnica. En ella, Gheranda instruye a Chanda Kapali sobre el Hatha Yoga. El Gheranda
propone un sistema de siete angas o etapas: Saptanga, que consiste en: satkarmas, bandha
y mudrā, āsana, prānāyāma, pratyāhāra, dhyana y Samādhi.

En la primera lección habla del adiestramiento del cuerpo físico; son siete los ejercicios que
lo logran:

1. Purificación, son las seis disciplinas de purificación o satkarmas,

2. Fortalecimiento, se consigue por las posturas de yoga.

3. Firmeza, se obtiene por los mudrā.

4. Calma, se consigue con pratyāhāra.

5. Iluminación, es producto del prānāyāma

6. La percepción del ser es resultado de dhyana y

7. Aislamiento. Este último proceso conduce al Samādhi que es la libertad.


La segunda lección se refiere a las āsana. Gheranda dice que 32 son las posturas que se
consideran útiles para la gente de este mundo. De estas 32 āsana incorpora 15 descritas en
el Hatha Yoga Pradipika (incluye Shavāsana como Mritamāsana) y agrega 17 nuevas
posturas.

Shiva Samhita

El tercer gran texto del Hatha Yoga es el “Compendio de Shiva”, en el cual Shiva instruye a
Parvati en el Yoga. Fue escrito entre el siglo XVII y el siglo XVIII, por un autor desconocido,
aunque hay quienes proponen que data de antes del año 1500 d. C.

Expresa el autor de esta obra que el conocimiento que viene de un Maestro, de un Gurú
Yoghi, es el que tendrá verdaderos resultados en la práctica del Yoga y del prānāyāma.

Menciona que las āsana son 84 y que pertenecen a diversos tipos, pero las principales son
cuatro: Siddhāsana, padmāsana, Ugrāsana (Pashimotanāsana) y Svastikāsana y las describe.

El Shiva Samhita insiste en el carácter esotérico de la transmisión del conocimiento para


aprender a manejar la energía y lograr un mayor éxito en el Yoga. Uno de estos caminos
privilegiados es la práctica de los mudrā, que son diez: Mahamudrā, Mahabhanda,
Mahabheda, Khechari, Jalandhara, Mulabhanda, Viparitakarani, Uddiyana, Vajroli y
Shaktichalana. La intención de estos mudrā es despertar a la Kundalíni para que suba por la
columna vertebral y se encuentren así Shakti y Shiva.

El Shiva Samhita clasifica a los estudiantes en: muy buenos, buenos, moderados y malos. Los
primeros son los que trascienden la realidad. Los indiferentes, que viven en la ignorancia y
que están enfermos, deben trabajar durante 12 años para obtener éxito en su práctica, y
con la supervisión de su Gurú Yoghi se vuelven eficaces en el Mantra Yoga. A los moderados
su Gurú Yoghi les imparte el Laya Yoga. Los alumnos buenos obtienen excelentes resultados
con la guía de su Gurú Yoghi, ya que éste les brinda el conocimiento del Hatha Yoga; ellos
alcanzan en seis años excelentes resultados.

Los yoghis muy buenos tienen asegurado el éxito en tres años. La práctica del Sanmukhi
mudrā los lleva a fundirse con Brahmán en el sonido interior. “No hay āsana mejor que la
Siddhāsana, no hay fuerza igual a la que genera Khumbakha, no hay mudrā más poderoso
que el Kechari y no hay laya más efectivo que el que causa Nada (el sonido primordial)”.

En la última etapa del texto, el autor explica la ubicación de los siete chakras, de los siete
lotos y da instrucciones para poder meditar sobre estos niveles de conciencia. Hatha yoga
sin Raja Yoga, y viceversa, son ineficientes; requieren uno del otro.

Los textos clásicos del Hatha Yoga enumeran las descripciones del trabajo sobre las āsana, las
prácticas del prānāyāma y las transformaciones que se producen en el cuerpo a nivel de salud
integral; los satkarmas ayudan a la limpieza para el cuerpo y el trabajo de respiración; los bandha
ayudan a movilizar, a manejar y administrar la energía, el prānāyāma es usado para despertar la
Kundalíni, la Shakti, y activar los chakras.
Yoga Moderno (1900 d.C hasta nuestros días)

Finalizando el recorrido por la historia del Yoga, aquí se muestra algunos de los maestros actuales
más influyentes tanto por su solo conocimiento, como por haber traído el yoga a occidente y contribuir a su
masificación.

Swami Sivanada

El yoga de la síntesis

Kuppu Swami Iyer (Pattamadai, 8 de septiembre de 1887 - Rishikesh, 14 de julio de 1963), Svami Shivananda,
fue un maestro espiritual, yogui y gurú hinduista, fundador de la Sociedad Vida Divina.

En su ashram, la Sociedad para la Vida Divina en Rishikesh, Swami Sivananda enseñó una forma de yoga que
integraba todos los sistemas conocidos. Este yoga de la síntesis es la base de la práctica moderna del yoga en
occidente. En Rishikesh formó a muchos destacados discípulos que contribuirían a la gran reputación que hoy
en día tiene el yoga clásico por todo el mundo.

En su vida logró con éxito dos carreras: una como doctor en medicina y la otra como gran yogui.

Krishnamacharya

Sir Tirumalai Krishnamacharya (18 de noviembre de 1888 - 28 de febrero de 1989) fue un influyente profesor
de yoga, sanador y académico indio. Algunos de sus estudiantes fueron: B. K. S. Iyengar, K. Pattabhi Jois, su
hijo T.K.V Desikachar y más tarde, Indra Devi, creadores de posturas y rutinas de yoga utilizadas actualmente.

No cruzo jamás ningún océano, pero el Yoga de Krishnamacharya se ha esparcido por toda Europa, Asia y las
Américas. Es difícil encontrar hoy día una tradición yoguica cuyas âsanas no haya influenciado.

http://yogaconciencia.blogspot.com/2012/08/biografia-de-sri-t-krishnamacharya.html

Serge Raynaud de la Ferrière

(París, 18 de enero de 1916 – Niza, 27 de diciembre de 1962) fue un escritor y astrólogo francés.

Para entender el Yoghismo, es necesario hacer un poco de historia. Serge Raynaud de la Ferrière, quien
propone el Yoghismo como una síntesis vivencial del Yoga para el mundo contemporáneo, desarrolló su
enseñanza y formo directamente solo a tres discípulos en América Latina.

Antes de llegar a América, práctico Yoga durante muchos años en Paris en el sistema de Sivananda y fue
influido por un gran investigador rumano, Mircea Eliade. Al arribar a Venezuela en 1948, enseña de manera
intensiva a sus discípulos durante 16 meses.

Después viaja a Estados Unidos, la India y al Tibet. En 1950, vive la experiencia del Samadhi durante su
peregrinaje al Tíbet.

El 24 de agosto de 1952, el Maestre de la Ferrière termina de escribir en Australia su obra cumbre que
condensa su experiencia e investigación sobre el Yoga. La titula: Yug Yoga Yoghismo (YYY)

“El Yoghismo es un trabajo de perfeccionamiento espiritual y el Yoga es una filosofía trascendental; es decir,
un modo de existencia que afronta la solución de problemas”.