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CAPITULO IV

LA INFLUENCIA Y RELACIÓN ENTRE EL ESPACIO DE NEWTON EN KANT

4.1 INTRODUCCION

A lo largo de los capítulos anteriores se ha analizado el espacio a lo largo de su desarrollo


filosófico. Como Dios en las Teogonías griegas, un ser en Platón, el lugar que permite el
movimiento en Aristóteles, la extensión en Descartes, un parámetro de medición para los
astrónomos y observadores de las estrellas como Copérnico o Kepler, incluso como Dios
mismo en pensadores como Bruno .
La síntesis de todas estas modificaciones al concepto de espacio se presentaron en Newton,
quien le coloca características ontológicas claras, evidentes, necesarias, matematizables y
relacionadas a la experiencia, es por esto que hay una clara relación entre el espacio
ontológico de características empíricas e incluso teológicas que se justificaba con un sistema
mecánico fundamentado en las características de este.
Para Kant, la representación de un espacio ontológico que fundamentaba la filosofía natural
era poco sustentada, pues muchos de los supuestos estaban enraizados en conceptos y
nociones metafísicas no justificadas (según el filosofo alemán). Por eso, el espacio de Kant
ya no es un concepto sino una intuición pura que nos permite tener experiencias. Tener
sensación de los objetos o representárselos en la imaginación no sería posible sin la intuición
pura de espacio, tampoco el desarrollo de las ciencias fundamentadas en premisas metafísicas
justificables y necesarias.
En newton y Kant se presentan características similares 1, como la necesidad del espacio para
la experiencia, pero diferencias fundamentales en el aspecto epistemológico.
La finalidad de este capitulo será representar las partes del espacio que se relacionan en
ambos pensadores y como de una manera directa el espacio de Kant es la continuación y
complemento epistemológico del espacio de Newton. También una descripción de ambos
espacios como necesariamente empíricos, y que aquello que se ha considerado inaccesible
en ambos (el espacio absoluto y el noumeno) son solo partes del mismo espacio al cual no
tenemos acceso directo.

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sobre todo en las etapas pre-criticas de Kant, donde esté es un newtoniano convencido y se empapa de los
trabajos del físico.
Uno de los aspectos que fueron de gran relevancia en la creación de la física de Newton
y del sistema kantiano es el lugar que tenia Dios en ellos. Un Dios judeocristiano con
características idénticas en ambos pensadores y que era categórico incluirlo en sus
respectivos sistemas. Este punto es fundamental en el aspecto epistemológico pues nos
describe claramente aquello a lo cual no tenemos acceso por medio de los sentidos, las
intuiciones o las deducciones físicas pero que a criterio de ambos pensadores tiene una
existencia ontológica necesaria.

4.2 La relación entre el espacio relativo de Newton y la intuición a priori del espacio
kantiano

Como ya describimos en los capítulos anteriores, el espacio newtoniano tiene una realidad
ontológica justificada (por lo menos así se pensaba) por medios mecánicos y físicos, las
fuerzas y leyes que se desarrollaron en la mecánica de Newton se desprendían del supuesto
de la existencia ontológica del espacio.
La limitación de este espacio en tanto a nuestra percepción es solo física, pues la postulación
del espacio absoluto que se diferencia del relativo solo por estar lejos de nuestro alcance y
sensaciones, pero debido a ser la misma entidad ontológica, el espacio relativo es el mismo
que el absoluto con la peculiaridad de que es al que tenemos acceso directo o relativamente
directo2 con nuestros sentidos.
Podríamos decir que el espacio relativo de Newton contiene como elemento fundamental al
sujeto, que percibe los fenómenos ocurridos cercanos a el y que es referencia directa del
espacio, las cosas y el movimiento, es por esto, que el espacio absoluto es ontológicamente
el mismo que el relativo, pero sin la intervención directa del sujeto. Es esta la parte de mayor
importancia filosóficamente hablando (con relación al concepto de espacio), pues aunque
Newton desarrolló la cuestión mecánica, matemática y física para relacionar el espacio
absoluto con su sistema, el que interpreta el mundo gracias a estas herramientas es el sujeto,
es por ello que cobra relevancia para los análisis posteriores a Newton.

2
El espacio relativo, como ya mencionamos en capítulos anteriores, es el espacio vulgar, aquel al cual tenemos
acceso directo, cuando lo observamos y podemos tener acceso a el, incluso el espacio lejano, el sistema solar
por ejemplo, sigue siendo el espacio relativo, pues tenemos acceso a el por medio de la observación, la
deducción matemática y mecánica.
Hasta aquí podemos rescatar tres cuestiones fundamentales para la futura discusión en
tanto al espacio y al conocimiento, el sujeto, como el que categoriza el espacio como relativo,
los fenómenos que se presentan dentro del espacio y las ciencias como las matemáticas,
geometría y filosofía natural que sirven de herramientas para que el sujeto interprete los
fenómenos dentro del espacio relativo.
El espacio es relativo debido a que el sujeto lo percibe, lo mide y desarrolla explicaciones
con relación a este. Los objetos que están dentro de la percepción3 de los sujetos son las
referencias de los movimientos y de los cambios que sufren las cosas. En la física de Newton
estos cambios son interpretados gracias a leyes que están intrínsecas en el universo y por lo
tanto en el espacio, de tal manera que podemos tener la certeza que en cualquier lugar del
extenso espacio los cuerpos actuarían de la misma forma, por lo tanto, el conocimiento surge
del universo o por lo menos es algo a lo cual solo debemos tener acceso por medio de las
ciencias y es el espacio el medio que representa este acceso.
Las leyes de la física existirían de una manera independiente a los sujetos y por ende, el
espacio, que es la entidad en la cual y por la cual podemos conocer los fenómenos, las cosas
y las leyes que rigen todo esto. La cuestión radica en la relación entre el sujeto y el espacio
relativo, pues es necesario el primero para que alguna parte del espacio absoluto sea relativo.
Como ya hemos descrito en capítulos anteriores, al filosofo Inmanuel Kant le parece
problemática la justificación del concepto de espacio absoluto de Newton, tratando incluso,
atacar los solidos argumentos newtonianos con aventuradas hipótesis y conjeturas. Lo que si
era claro es que para Kant había una problemática epistemológica en tanto a la justificación
de las ciencias y la utilización de conceptos sumamente metafísicos, a pesar de explicar
fenómenos, no estaban fundamentados en nada concreto.
Por esto, Kant trata de fundamentar la metafísica como ciencia para poder brindar de
contenidos fiables a la matemática, geometría y física. El primer paso para lograr este
cometido es la descripción del proceso de la experiencia subjetiva, donde el espacio de
Newton pasa a convertirse en una intuición, algo independiente a cualquier experiencia o

3
Entendemos percepción como la representación directa de los objetos por los sentidos, no en un sentido
epistemológico sino en uno un tanto mas austero, simplemente ver los objetos.
cuestión empica y que por medio de la cual se posibilitaba la experiencia tanto externa como
interna4.
Esta intuición a priori tiene su origen en el sujeto, y por medio de esta nos representamos
de manera inmediata todos los cuerpos, por lo tanto, el espacio pasa de ser una entidad
ontológica a una intuición necesaria y de características epistemológicas.
La sensibilidad que era el único requisito para percibir los cambios como el movimiento en
la mecánica newtoniana, pasa a ser solo una parte de un proceso en el cual, la figura del sujeto
tiene más peso. Los datos que nos brindan los sentidos y las intuiciones a priori de espacio
y tiempo nos brindan el entendimiento de la experiencia.
La intuición del espacio se refiere al objeto por medio de una intuición que es calificada como
empírica (Kant 2010, p.61). Es en primera instancia gracias a las intuiciones a priori (el
espacio en nuestro caso) que los objetos indeterminados son para los sujetos fenómenos, la
forma ordenada de la materia. Tanto en Newton como en Kant, los sentidos determinan las
cosas, haciendo una clara explicación de la limitación de estos.
El fenómeno que es externo a los sujetos y que nos es otorgado por la intuición del espacio
se compone de materia que es dada a posteriori , y forma que es dada a priori, de manera
independiente a toda experiencia.
Aunque hemos descrito las similitudes entre las concepciones de espacio en nuestros dos
pensadores (uno como concepto con necesidad ontológica y otro como intuición a priori que
posibilita la experiencia), y en ambos el sujeto y los sentidos son fundamentales para la
experiencia.
Pero en el ámbito de lo no accesible a los sentidos también existieron características del
espacio de alguna similitud.

4.2.1 La relación entre el espacio absoluto y el noumeno kantiano

Como ya describimos en capítulos anteriores, el espacio newtoniano tiene una división


conceptual que se deriva directamente de la intervención del sujeto. El espacio es solo una
entidad, homogénea y omnipresente, es por eso que tanto espacio absoluto como relativo

4
Al referirnos a experiencia interna hablamos de la representación de los objetos, ya sea en la imaginación o
en el recuerdo debido a que a pesar de no necesitar exterioridad si requieren una intuición de espacio.
hacen referencia a esta misma entidad. Este espacio tiene características peculiares que
podemos interpretar por medio de las leyes que Newton postuló5, y debido a que este espacio
es homogéneo podemos tener la certeza de que en cualquier lugar de este los objetos actuaran
de la misma manera. El sujeto, por su naturaleza limitada, tiene acceso solo a una pequeña
porción del espacio, esta porción es el espacio relativo. Si cualquier sujeto pudiera moverse
de cualquier lugar del espacio a voluntad sin importar la distancia, cualquier lugar en el que
esté presente seria considerado espacio relativo, pero no puede estar en todos los lugares del
universo a la vez, es por ello que el sujeto determina lo que es el espacio relativo.

Podemos deducir que la característica principal del universo newtoniano es su realidad


ontológica, pues aunque no existan sujetos que perciban las cosas que ocurren dentro de este
y que sistematicen estos sucesos con herramientas como las matemáticas y la geometría, aun
así continuarían ocurriendo en el escenario del espacio. Este espacio con características
independientes a la percepción, se deriva de su relación entre Dios 6y su creación, es por ello
que no requiere ser percibido para poseer existencia.
Las cosas y objetos tampoco tienen una relación necesaria con este espacio, sin embargo, el
espacio funge como característica necesaria para la existencia de las cosas y de su
movimiento.
El espacio absoluto y el sujeto son entidades distintas, el sujeto no determina de ninguna
manera al espacio, pues únicamente percibe una realidad ya existente. Por otro lado, la
manera de interpretar lo que ocurre dentro del espacio y a este mismo son las ciencias físicas.

En la noción del espacio de Kant, se parte de la premisa de que el sujeto posee claras
limitaciones epistemológicas, pues solo tenemos certeza de cómo los sujetos perciben e
interpretan al mundo y no, si eso que se percibe es la manera de como es y se constituye el
universo. Por lo tanto, las construcciones teóricas y metodológicas que sustentaban las
ciencias físicas que surgían de los sentidos y la percepción estaban repletas de conceptos

5
la mayoría de estas características son en relación a los objetos y el movimiento, pero que se desarrollan
gracias a que se encuentran dentro del espacio.
6
Concebido por nuestros dos pensadores por maneras similares pero con compromisos filosóficos y teóricos
distintos, por un lado Newton desarrolla todo un sistema que sea congruente con un creador y por otro, Kant lo
aleja de la certeza epistemológica, no negándolo, colocándolo en un lugar seguro.
metafísicos injustificados (según Kant)7. Es por esto que podemos denominar dos niveles de
realidad en Kant, la construida por el sujeto y la externa e inaccesible para este.
La primer realidad, la cognoscible por medio de las intuiciones puras que permiten la
experiencia y la posterior creación de conceptos de una manera subjetiva, pero, que al tener
únicamente esta información del mundo, se debe plantear desde afirmaciones metafísicas a
priori y universales, las ciencias físicas son una manera adecuada de utilizar la limitación
epistemológica del sujeto a una certidumbre, “la realidad del fenómeno”.
La limitación epistemológica a la que ya hemos hecho referencia se relaciona directamente
con esa realidad a la cual no tenemos acceso los sujetos, al Noumeno8. Esta realidad es un
hecho, pues no se niega, sin embargo, no podemos describir nada acerca del Noumeno, las
cosas exteriores al sujeto existen ahí, aquellas a las cuales, por lejanía o limitación de los
sentidos no tenemos acceso. El noumeno es el objeto trascendental (Ferrerer 1983, p.568), el
aspecto incognoscible del fenómeno. Como no es posible ir más allá de la experiencia, el
noumeno es el modo de referirnos a lo que sin duda existe, pero no podemos experimentar.
Dentro del noumeno kantiano esta la idea de Dios.

Existen dos claras relaciones entre el concepto de espacio absoluto y el de noumeno. La


primera es, la capacidad limitada de los sentidos del sujeto para aprehender cualquiera de
ambos conceptos y que sin embargo tienen una existencia necesaria. La segunda es, que tanto
dentro del espacio absoluto como del noumeno kantiano se aloja la idea de Dios.

4.2.2 el noumeno como derivación del espacio absoluto de Newton

La cuestión fundamental en el sistema de pensamiento de ambos autores es, ¿donde


colocamos al sujeto?. Podemos interpretar que para Newton, la relevancia epistemológica del
sujeto es contingente, pues independiente de este, los acontecimientos del universo que están
dentro del espacio y por lo tanto seguirían ocurriendo. Para Kant, el sujeto es fundamental

7
Como ya vimos en el capitulo anterior la metafísica era necesaria para la construcción de las ciencias físicas,
sin embargo, como estaba constituida representaba un enorme problema. Es por ello que la empresa de Kant
en la critica de la razón pura es fundamentar a la metafísica como la madre de las ciencias.
8
“Noumenos” y “cosas en si” son expresiones que designan lo que se halla fuera del marco de la experiencia
posible (Ferreter 1983, p.568).
para dar esa una interpretación mecánica del universo, y al convertir lo cognoscible en
fenómenos se utilizan las herramientas desarrolladas por la razón, las ciencias, que junto a
los sentidos, brindan certidumbre acerca del mundo.
Para el físico ingles las leyes del universo están ahí, empotradas en la realidad ontológica del
espacio, sin embargo, para el filosofo alemán , estas son derivaciones del sujeto, es decir,
elaboraciones sistemáticas, justificadas y trascendentales para describir la realidad como
fenómenos.
Las limitaciones que posee el sujeto en torno al espacio absoluto son físicas, aunque la
homogeneidad de esta entidad nos permite deducir características acerca de las cosas, sin
necesidad de acceder a todo el espacio, por otro lado las limitaciones que posee el sujeto en
torno a la realidad descrita por Kant son epistemológicas, pues el espacio es solo una
intuición que nos permite conocer una parte de la realidad ya nombrada .
Bajo esta descripción del espacio en ambos pensadores el noúmeno kantiano es una
derivación secundaria del espacio absoluto, esto debido a las problemáticas que surgen según
Kant, de la postulación de dicho concepto.
Hemos descrito en el capitulo anterior, la clara distancia tomada por Kant con respecto a la
fundamentación de las ciencias físicas, pero también, lo que a su criterio, era un nada
convincente concepto de espacio absoluto. Después de pasar por varios cambios de postura
acerca del espacio, el filosofo se percató de que lo problemático en los conceptos
newtonianos y en especial del espacio absoluto, era la parte donde se involucraba al sujeto.
De este modo, Kant pretendía desarrollar una explicación cognitiva acerca del espacio que
fuera de la mano con la física de Newton, pero que replanteara la necesidad del espacio no
como un concepto, sino como una intuición.

Las características del espacio absoluto y del noúmeno kantiano poseen claras similitudes
aunque aun más claras diferencias. A pesar de esto, existe una relación entre ambas nociones.
Tanto el espacio absoluto como el noúmeno poseen una clara existencia ontológica, es decir,
ambos conceptos poseen una existencia innegable. Tampoco tenemos acceso directo a
ninguno de los dos conceptos, el espacio absoluto es irrepresentable para el sujeto, pues este
no puede percibir el espacio en su totalidad y únicamente tiene acceso a una limitada parte
de este (espacio relativo). Por otra parte, el noúmeno también es inaccesible para el sujeto,
pues es “la cosa en si”, lo que realmente son las cosas, las características completas que estas
poseen pero que no podemos ni podremos describir, esto debido a nuestras limitaciones
sensibles. Al igual que en el espacio absoluto, el sujeto tiene solo acceso a una pequeña parte
de las características de este, es la intervención del sujeto y su sensibilidad lo que resulta ser
el fenómeno.
A pesar de la distancia cognitiva que tienen con respecto al sujeto ambos conceptos no
son de ninguna manera (dentro de sus correspondientes sistemas) hipotéticos, innecesarios
o metafísicos en el sentido de la critica kantiana.9 Esto debido a que cada uno de estos
conceptos tienen una función central y necesaria en sus sistemas, incluso, sin la inclusión de
cada uno de ellos simplemente no pueden concebirse dichos sistemas como empíricos.

Anteriormente desarrollamos la idea acerca de la necesidad teórica y empírica del espacio


absoluto en el sistema newtoniano, pues este concepto justificaba y fundamentaba las leyes
del universo10, el movimiento y los cuerpos ocurren dentro del marco de referencia universal,
y es por ello, que aunque no puede ser posible para los sujetos captar o aprehender el espacio
absoluto, este es empírico, pues es claramente necesario para la explicación de los
fenómenos, y es ontológicamente la misma entidad que el espacio relativo. Por otro lado, el
noumeno kantiano es aquello que le es ajeno a los sentidos del sujeto, lo que no puede ser
percibido, pero que es la naturaleza de las cosas. La limitaciones cognoscitivas del sujeto
impide que logremos conocer la conformación completa de las cosas, en este sentido, las
ciencias auxilian a extender los datos acerca del mundo del noumeno, que no nos brindan los
sentidos y las intuiciones. Podemos decir, que la noción de la existencia del noumeno es
deducida y por lo tanto no ajena a lo empírico. No puede ser tomado como un concepto
metafísico pues su naturaleza es derivada de las limitaciones epistemológicas y empíricas.

4.3 El papel de Dios en el espacio absoluto y kantiano

9
En este punto cabe hacer una oportuna aclaración, pues la afirmación que se realiza es propia. Como ya
hemos visto, Kant si pensaba que el concepto de espacio absoluto era sumamente metafísico, insostenible e
innecesario, y al describir a ambos conceptos como completamente empíricos, lo hago desde mi postura, no
la de los pensadores que tratamos.
10
Las fuerzas mismas como la centrifuga y centrípeta surgían a partir del supuesto de un marco de referencia
universal, el espacio absoluto. Si el espacio se encontrara en completo vacío, las fuerzas se explicarían
tomando como referencia al espacio.
Existe una particularidad en los sistemas de nuestros pensadores, y es el papel de Dios.
Este concepto forma parte inherente de la construcción de la teoría física en Newton e
implícito dentro del sistema epistemológico de Kant. En ambos pensadores, Dios no es un
estudio separado acerca del universo sino que es parte de este o incluso este mismo.
Las limitaciones cognitivas del sujeto en los sistemas de Newton y Kant colocan al concepto
de Dios en un lugar peculiar lejos de la experiencia o por lo menos, las derivaciones e
implicaciones de estos así nos lo hacen ver, por lo tanto, no es extraño que el concepto de
Dios sea incluso necesario en caso del físico ingles.
En ambos pensadores era categórico introducir a Dios dentro de las explicaciones del
universo.11por razones, filosóficas, académicas e incluso de interés personal.
En ambos sistemas, Dios no puede estar relacionado en el ámbito de la experiencia, en caso
del físico ingles, el espacio absoluto posee las características de Dios, infinito, eterno,
homogéneo y por esto mismo, el sujeto no es capaz de tener conocimiento empírico de este,
por otro lado, Kant coloca las limitaciones de conocer a Dios en nuestros sentidos, intuiciones
y representaciones, no podemos representarnos a Dios porque, aunque forma parte del
universo no puede ser presentado a nuestras intuiciones puras como el espacio, Dios, es parte
del mundo noumenico.
En caso particular de Newton, el espacio tiene características inherentes similares a las que
tiene Dios. Esto deriva en distintas explicaciones acerca del papel de Dios en el sistema
newtoniano, por un lado un espacio que responde a algunas de las características de su
creador, pero que es una entidad independiente. Si se analiza esta postura, Dios esta fuera del
espacio absoluto o de alguna manera Dios no requiere ningún espacio, aunque actúa por
medio del espacio (Robles 2000, p.20).
Otra interpretación de la relación de Dios y el espacio absoluto es la de un panteísmo
implícito, es decir, Dios como el espacio. Si el espacio absoluto tiene ciertas características
ontológicas que también se le otorgan al concepto de Dios, es porque esta entidad es una

11
En Newton, la profunda religiosidad es el resultado de la creación de un sistema físico y mecánico que se
justificara en un concepto como el de Dios. Sabemos por los biógrafos de Newton que los mayores intereses
de este no eran de orden científico sino religioso.
En escritos pre críticos Kant elabora hipótesis acerca del origen de las galaxias y de los mundos, en los cuales
se plantea de manera implícita una especie de panteísmo.
extensión de la deidad ( eternidad e infinitud) . Se vuelve ontológicamente más relevante el
papel del espacio absoluto y Dios , cuando se deslinda de la relación del sujeto y las cosas en
el espacio relativo como referencia del movimiento, el espacio absoluto como la referencia
ontológicamente universal (Robles 2000, p.21).
El espacio es la herramienta epistemológica principal del sujeto debido a derivación o
extensión, pues también es parte de sensibilidad de Dios, esto es determinante pues ya no
solo percibimos el espacio, sino que este es necesario para que los sujetos, al igual que Dios
percibamos los objetos y los fenómenos, por lo tanto, a pesar, de que el espacio absoluto no
se capta por medio de los sentidos no es metafísico, pues es necesario para la mecánica y
para la explicación de Dios dentro del mundo. La justificación de la relación entre espacio
absoluto y Dios, es su estatus de empírico derivado de la comprobación matemática, pues por
medio de las matemáticas Newton creo un sistema que describe de una manera “fiel” al
mundo12, y logra introducir el concepto de una deidad como necesario para ese sistema.

Como ya tratamos con anterioridad, la noción kantiana acerca de la física de Newton se


modifico según cada una de las etapas del pensador alemán y el concepto de espacio junto
con ella. En la etapa pre critica kantiana, el filosofo describe su sistema del mundo de una
manera similar al newtoniano, con las características mismas del creador, incluyendo la
hipótesis de otros mundos, derivado de la infinitud del cosmos. Ya en la etapa critica, el
concepto de Dios en la teoría del conocimiento de Kant se refugio en la realidad necesaria
del noumeno, lejano a los sentidos e intuiciones.

12
Me refiero a la descripción del movimiento y de los fenómenos físicos. Matematizando los fenómenos
físicos como el movimiento y la descripción geométrica del espacio, se deduce como necesario el espacio
absoluto y aun mas, por su relación con Dios.