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¿Qué es el comercio internacional?

El comercio exterior podría definirse como el intercambio de bienes y


servicios entre dos o más países o regiones económicas (como, por
ejemplo, la Unión Europea).
El comercio internacional se define por su grado de apertura. El caso
más limitado sería la autarquía, situación en la que el país en cuestión
se negaría a cualquier forma de comercio exterior.

La apertura total sería el extremo opuesto. En este caso, la libertad al


comercio exterior es total: sin restricciones ni aranceles.

Y, por supuesto, entre ambos extremos hay puntos intermedios: países


que deciden importar solo aquellos bienes que no producen de modo
eficiente, países agrupados por regiones económicas con libertad de
comercio entre sus fronteras pero con límites al comercio con otros
países, etc.

el latín commercĭum, el comercio es una actividad que consiste en


la compra o venta de bienes para su transformación, su reventa o su
utilización. Es una transacción que implica el cambio de una cosa por otra,
generalmente dinero. Internacional, por su parte, es aquello
perteneciente o relativo a dos o más países o que ha trascendido las
fronteras de una nación.

Estas dos definiciones nos permiten hacer referencia a la noción


de comercio internacional, que es la actividad comercial entre
dos países. En este sentido, un país exportador
envía productos y/o servicios a un país importador.
En este sentido, cuando se habla de exportaciones internacionales hay que
subrayar que muchos expertos economistas coinciden en que aquellas son la
base fundamental para que cualquier empresa pueda no sólo consolidarse en
el mercado sino también crecer de manera contundente.

En concreto, actualmente la exportación de este tipo se considera que es


imprescindible teniendo en cuenta no sólo el mundo globalizado en el que
vivimos sino también la situación de crisis que están sufriendo determinados
países. Y es que en este último caso una de las únicas soluciones que tienen
sus empresas para salir a flote es el comercio internacional.

El comercio internacional suele ser utilizado como sinónimo de comercio


mundial o comercio exterior. Esta modalidad comercial implica la
existencia de economías abiertas (es decir, dispuestas a permitir el ingreso
de bienes procedentes de otros países).
En esta materia hay que resaltar que hay una serie de conceptos y términos
que son fundamentales. Así, por un lado, estaría el proteccionismo, que es la
política que se desarrolla en un país con el claro objetivo de proteger los
productos nacionales frente a la llegada de otros extranjeros. La manera de
conseguir aquel no es otra que imponiendo a estos el que deban hacer frente
al pago de una serie de aranceles.

En concreto, quienes apuestan por seguir esa política subrayan además que
es una manera de equilibrar lo que sería la balanza de pagos y de cuidar la
seguridad nacional, en lo que se refiere a producción.
Otro término importante en materia de comercio internacional es el
librecambismo. Este es una postura totalmente contraria al proteccionismo
ya que considera que se deben permitir el intercambio y el flujo de
mercancías entre naciones sin ningún tipo de cortapisas.

El proceso de comercio internacional se potenció a partir de la segunda


mitad del siglo XX, con el avance de las telecomunicaciones y de los medios
de transporte. El sistema capitalista, ya asentado en todo el mundo tras la
caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.),
basa su crecimiento en el libre comercio y en la eliminación de fronteras y
trabas.
Existen diversas teorías económicas que explican la importancia y la
necesidad del comercio internacional. Adam Smith (1723-1790) afirmaba
que las mercancías debían producirse en los países con los costes de
producción más bajos y desde allí exportarse al resto del mundo, lo que se
conoce ventaja absoluta. David Ricardo (1772-1823), por su parte,
apelaba a la ventaja comparativa, que hacía hincapié en los costes
relativos que surgían de la comparación entre los países.
https://www.eaeprogramas.es/internacionalizacion/que-es-el-comercio-internacional

https://definicion.de/comercio-internacional/

https://www.iebschool.com/blog/ventajas-comercio-exterior-negocios-
internacionales/

Por otra parte, cuando hablamos de economía internacional estamos hablando implícitamente
de comercio internacional, así como de los problemas y características que definen las transacciones
económicas que traspasan fronteras. Se trata de una realidad que busca de forma constante el equilibrio
entre el comercio libre y el intervencionismo, una difícil tarea que ha de realizarse en un contexto
protector a nivel regional y a la vez de creciente interdependencia de las economías mundiales.
Un poco de historia: sus orígenes
Hasta llegar a la actual realidad del comercio exterior, en el que participan un sinfín de economías que
hemos denominado abiertas, ha tenido que llevarse a cabo un largo proceso de apertura externa que se
inició hace apenas nada. Ese abrirse al exterior empezó a producirse en la segunda mitad del siglo XX, y
actualmente la situación ha derivado en un mundo globalizado dominado por el comercio internacional.
Pero, si queremos remontarnos a sus orígenes será necesario situarnos en tiempos anteriores al mismo
surgimiento del estado-nación, concretamente a la Edad Antigua. Sin embargo, el término es difícil de
aplicar a aquellas realidades, ya que alude al comercio entre comerciantes que recorrían grandes
distancias para vender sus mercancías, ya fuese caminando o utilizando como medios de transporte
animales, como caballos o camellos, y también embarcaciones.

Los Incoterms y la balanza de pagos


La regulación del comercio internacional se realiza a través de mecanismos tradicionales como
las barreras arancelarias, las cuotas a importaciones y exportaciones o, cómo no, los acuerdos
bilaterales o multilaterales. Asímismo, la balanza de pagos informa de la contabilización de las
transacciones exteriores de un país, mientras los Incoterms son reglas universales que regularn las
condiciones y términos del transporte internacional de mercancías.

Su actual importancia
La realidad económica actual no puede desligarse del comercio internacional como actividad
que promueve el desarrollo y el bienestar de las naciones, aunque la tendencia globalizadora tiene sus
pros y sus contras. Sin dejar de reconocer que las desigualdades socio-económicas existentes se deben en
parte a las dinámicas impuestas por países hegemónicos, también es cierto que las relaciones
internacionales son de gran importancia en el campo comercial, cultural y político. Son numerosos los
estudios que vinculan el crecimiento económico con un comercio más libre, y la teoría política apoya
igualmente esta opción contraria a la autarquía. El simple hecho de poder comercializar aquellos activos
en los que se tiene una ventaja comparativa representa una oportunidad de crecimiento que ayuda a
prosperar, al tiempo que posibilita la adquisición de productos en los que otros países están
especializados. Por otro lado, este reparto de roles también supone una desventaja, especialmente porque
las materias primas suelen llevar las de perder frente a productos manufacturados o países exportadores
de tecnologías y otros productos que tienen un importante valor añadido. En un mundo donde la
competencia perfecta no existe, los fallos del sistema priman y, junto con otros factores, impiden un
funcionamiento del comercio internacional con resultados más equitativos.

El término «commonwealth» (que es traducido al español como «mancomunidad») se


utilizó por primera vez en relación con estos países en 1884, cuando el Imperio
Británico todavía conservaba gran parte de su esplendor, pero se trató de un nombramiento
más que nada simbólico. Las naciones que conformaban el Imperio seguían teniendo una
clara relación de dependencia hacia la corona británica.

Esto no duraría mucho tiempo, ya que los días del Imperio estaban contados. Con
las guerras mundiales de principios del siglo XX, el Reino Unido fue perdiendo su control
sobre muchas de estas naciones, varias de las cuales se independizaron. Su independencia,
sin embargo, no significó una emancipación absoluta.

 Ver también: «¿Cuál es la diferencia entre Inglaterra, Gran Bretaña y el Reino Unido?»

Algunos lo considerarán una especie de síndrome de Estocolmo a nivel de naciones, pero


varias de estas nuevas naciones independientes optaron por mantener su vínculo con la
monarquía británica. Este vínculo, claro está, no es más que simbólico, ya que en estos
territorios la corona cumple un papel totalmente ceremonial y poco tiene que ver con las
verdaderas cuestiones de Estado.

A pesar de esto, el vínculo entre Gran Bretaña y sus excolonias es innegable. Años de dominio
dejaron un legado cultural que estableció una relación que se conserva hasta el día de hoy. Sobre
estas bases fue que poco a poco se empezó a gestar la Mancomunidad de Naciones, que se
autodefine como una «asociación voluntaria» de 51 estados independientes, soberanos y en
igualdad de condiciones.

 Ver también: «Conoce las 7 monarquías absolutas que quedan en el mundo»

¿Para qué sirve la Mancomunidad de Naciones?


AURORAT/ISTOCK/THINKSTOCK

Hoy en día, la Mancomunidad está conformada por países independientes, algunos


repúblicas, algunos que reconocen a la reina Isabel II como monarca y otros que son
monarquías pero con otros reyes. Varían desde enormes naciones tanto en lo que hace a
superficie (como Canadá) como a población (como India) hasta países mucho más
pequeños en todos los aspectos (como Nauru). Comprende algunas de las naciones más
ricas y algunas de las más pobres y todas son consideradas como iguales dentro
del Commonwealth. Pero... ¿iguales para qué?

Todas estas naciones están unidas por factores culturales como su idioma e historia y
valores que, según sus estatutos, tienen que ver con la defensa de los derechos humanos y
la democracia, entre otros. El propósito de la Mancomunidad es, justamente, defender estos
principios y proporcionar asistencia a las naciones miembro para que sostengan un
desarrollo sustentable e inclusivo. Un ejemplo de esto, son los programas de
escolaridades que ofrece para sus miembros.

Eso, y cada cuatro años organizan unos juegos donde participan algunos de los atletas más
importantes a nivel internacional. Al fin y al cabo, hoy en día el papel
del Commonwealth parece ser casi tan simbólico como el de la monarquía en muchos de
sus miembros.

El vocablo inglés commonwealth (de common, común, y el antiguo weal, que derivó
en wealth, fortuna) significa literalmente riqueza común o en una sola
palabra: Mancomunidad. El significado deriva del término latín Res publica (cosa pública) y
actualmente se usa en relación con una. La más conocida con esta denominación en el
mundo actual es la Commonwealth of Nations, una comunidad de naciones vinculada al Reino
Unido.
El término alemán más cercano en sentido literal a commonwealth (Gemeinwesen: riqueza
común) tiene un sentido más amplio, quizás cercano al término comunidad en español. La
Wikipedia en alemán lo describe como un término que significa toda organización actual e
histórica de la sociedad humana en general, la comunidad pública más allá de la unidad
familiar. Por tanto, en Wikipedia no hay un enlace directo a un artículo en dicho idioma
(llamado interwiki).
En inglés, el término se usaba originalmente para referirse a un sistema de gobierno dedicado
a aumentar el bienestar social o la riqueza común, a diferencia de todo aquel gobierno cuyo fin
era el beneficio de un individuo o una clase.1 Es decir, es un sistema de gobierno dedicado al
beneficio general, con un sentido similar al de la frase latina res publica ("la cosa pública"),
para significar el aspecto de beneficio común implícito en un Estado.2
Posteriormente el término llegó a entenderse con el significado de una República,3
especialmente bajo el sistema impuesto por Oliver Cromwell. Ese sistema es conocido como
la Mancomunidad de Inglaterra en castellano o “the old commonwealth” (antigua comunidad)
en Inglaterra. (ver Niveladores)
En la actualidad la palabra generalmente designa, en el mundo de habla inglesa, un sistema
político basado en la asociación voluntaria a fin de perseguir el beneficio económico común.4
(Ver también Estado libre asociado.)
En la ciencia política, el término se usa para designar el aspecto o propósito económico de
ciertas asociaciones políticas. Es decir, un sistema que busca incrementar riqueza material de
una comunidad o sociedad, dejando el aspecto ideológico, etc., a consideraciones
individuales. Esta acepción se puede rastrear hasta la percepción de Adam Smith,5 y
personajes tales como John Stuart Mill, para quien los hombres tienen derecho a actuar en
libertad -mientras esos actos no perjudiquen a otros- porque sólo a través de esa libertad
pueden escoger libremente lo que ellos consideren su bien o su conveniencia. Y Thomas Hill
Green, para quien el bien común se encuentra en «la realización del carácter personal»,
deduce «el bien final, como un todo, sólo puede lograrse en una sociedad de individuos que,
siendo siempre un fin para sí mismos —en el sentido de que su individualidad no
desaparece— logran aumentar su perfección, encontrando esa perfección obtenible sólo
cuando esos individuos separados son integrados como parte de un todo social». Lo anterior
se puede resumir diciendo que la Commonwealth busca aumentar la libertad de los individuos
en su sentido negativo. (ver Libertad negativa y Economía del bienestar).

https://es.wikipedia.org/wiki/Commonwealth

Commonwealth
Es la denominación por la que es más conocida la Commonwealth of Nations que, entre 1931 y
1946 se llamó British Commonwealth of Nations, asociación de diversas entidades políticas que, de
forma voluntaria, ofrecen una simbólica o real fidelidad a la Corona británica.
Entre estas entidades políticas se encuentran 54 estados soberanos y algunos territorios
dependientes.
Los países soberanos de la Commonwealth son: Reino Unido, Antigua y Barbuda, Australia,
Bahamas, Bangladesh, Barbados, Belice, Botsuana, Brunei, Camerún, Canadá, Chipre, Dominica,
Fiji, Gambia, Ghana, Granada, Guyana, India, Jamaica, Kenia, Kiribati, Lesoto, Malawi, Malaysia,
Maldivas, Malta, Mauricio, Mozambique, Namibia, Nauru, Nigeria, Nueva Zelandia, Pakistán,
Papúa-Nueva Guinea, Saint Kitts y Nevis, islas Salomón, Samoa, Santa Lucía, San Vicente y las
Granadinas, Seychelles, Sierra Leona, Singapur, Sri Lanka, Suráfrica, Suazilandia, Tanzania,
Tonga, Trinidad y Tobago, Tuvalu, Uganda, Vanuatu, Zambia y Zimbabwe.
La Unión Surafricana (ahora República de Suráfrica) se retiró de la Commonwealth en 1961 e
ingresó nuevamente en 1994. Pakistán la abandonó en 1972 pero volvió a ser miembro en 1989.
Fiji se retiró en 1987, pero fue readmitida diez años más tarde. Camerún y Mozambique se
adhirieron a la organización en noviembre de 1995, mes en el cual se suspendió a Nigeria, país
que recibió dos años de suspensión, prorrogados más tarde debido a su peculiar situación
dictatorial, pero que volvió a ser admitido en mayo de 1999. La República de Irlanda está asociada
a la Commonwealth por motivos comerciales pero no es miembro de ella.
El Foreign and Commonwealth Office, con sede en Londres, es el órgano mediante el cual se
establecen las relaciones entre el Reino Unido y el resto de los países de la Commonwealth, sin
pasar por los ministerios de Asuntos Exteriores de cada Estado.
Cada uno de los países miembros designa un alto comisionado, cuya categoría equivale a la de los
embajadores. El Secretariado de la Commonwealth, creado en 1965, actúa como una agencia de
información sobre temas relativos a los países miembros y ayuda a los organismos existentes a
promover la cooperación. En aquellos territorios que carecen de jefe de Estado, el soberano
británico está representado por un gobernador general.
El término Commonwealth of Nations (Comunidad de Naciones) fue empleado oficialmente por vez
primera en la Conferencia Imperial de 1926 para designar al “grupo de comunidades
autogobernadas que forman Gran Bretaña y sus dominios”. Esta definición fue incorporada en el
Estatuto de Westminster, promulgado por el Parlamento británico en 1931. Cuando la India se
convirtió en una república independiente en 1949 y continuó en el seno de la Commonwealth, se
estableció un precedente que ha sido seguido por muchas antiguas colonias británicas una vez que
alcanzaron la independencia.
La Commonwealth no tiene un órgano político ejecutivo y las únicas consultas políticas formales
entre los estados miembros son los encuentros periódicos de los primeros ministros para tratar
problemas comunes.

https://www.profesorenlinea.cl/universalhistoria/Commonwealth.htm
profesor
de David Andrés Suarez Suarez - sábado, 28 de septiembre de 2019, 20:26

Para completar la entrada anterior sobre el Reino Unido y para contestar a la pregunta
que “Flower of Scotland” lanzó en los comentarios, dejo una pequeña reseña sobre cómo
podría entenderse la Commonwealth y la relación de los británicos con otros territorios
vinculados a ellos. No voy a profundizar mucho porque el tema es de por sí bastante
ambiguo y se puede hacer muy plomizo.

La Commonwealth -o Mancomunidad de Naciones- británica se trata de


una asociación de países que históricamente han estado relacionados de una
forma u otra con el Reino Unido, siendo este un miembro más de la misma. A pesar
de que estos países son completamente independientes de los británicos, algunos de
ellos están constituidos como Monarquías parlamentarias (por ejemplo Australia, Nueva
Zelanda o Canadá) y es la Reina Isabel II la que ejerce de monarca y mantiene la
condición de jefe de estado (aunque solo de forma representativa y no participa en
decisiones). Por el contrario, el resto de países que conforman la Commonwealth y que
no son monarquías parlamentarias (por ejemplo la India, Kenia o Malasia), no tienen en
cuenta para nada la figura de la Reina. El total de la Commonwealth son 54 estados de
los cuales 16 son monarquías parlamentarias.

Mapa de los Estados de la Commonwealth

Los casos de Gibraltar o las Islas Bermudas por ejemplo, son diferentes a los citados
antes. Estos no pertenecen a la Commonwealth sino que se consideran Territorios
Británicos de Ultramar pertenecientes al Reino Unido. Se podría decir que son
propiedad de los británicos pero no conforman lo que oficialmente se conoce como Reino
Unido. Tienen su propio gobierno y la figura de un Gobernador que representa a la Reina,
y dependiendo del caso gozan de un amplio grado de independencia.

Por último estarían la Isla de Man y las Islas del Canal de la Mancha (el Bailiazgo de
Jersey y el Bailiazgo de Guernsey), cuyo status es el de Dependencia de la Corona
Británica. Tampoco forman parte del Reino Unido pero este se encarga de todos los
asuntos concernientes a política exterior (defensa y representación), dejando la mayor
parte de la política interior al parlamento autónomo de cada territorio. No disponen de
tanta autonomía como los anteriormente citados Territorios de Ultramar ya que el Reino
Unido puede legislar sobre determinados asuntos incluso en contra de la voluntad de los
territorios.

PD: Se trata de una explicación ligera y superficial de las diferentes relaciones que unen
a algunos países con el R.U. Dentro de ellas existen matices y muchos datos históricos
por lo que a quien le guste puede disfrutar profundizando en ello.