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CUENTOS

FANTÁSTICOS
Mitos y Leyendas

EL PISHTACO
UNA BREVE DESCRIPCIÓN
Mi abuelo me contó que hace mucho tiempo en su
juventud, en su ciudad natal Acostambo (un pueblo del
departamento de Huancavelica), ocurría una serie de
acontecimientos sin explicación, por lo que los lugareños
acostumbraban explicarlo con historias tan fantásticas que nos
pone los pelos de punta y valgan verdades, el miedo a la
oscuridad era evidente.
Una de esas historias es El Pishtaco, un ser que provienen
de la oscuridad y se dice es ayudante del diablo, quien viene
por encargo de su amo a cazar personas a extraerles la grasa.
Otra historia menciona El Condenado, una especie de
zombie que acostumbra viajar de noche y dormir de día.
También se rumorea que, El Diablo acostumbra mezclarse
con la gente del pueblo para: corromperlos, sembrar la
discordia, la envidia, etc. y en algunas ocasiones se lleva a las
personas solas que viajan por lugares desolados.
Siendo mas realistas, sólo se trataba de individuos que se
dedicaban al robo y al asesinato para sustraer bienes, dinero o
ganado. Con el asesinato buscaban sembrar el pánico y de esa
manera ahuyentar a los curiosos.
Esta primera historia "El Pishtaco", comienza cuando
el abuelo en ese entonces, aún joven, viaja a la provincia de
Huancayo (una ciudad muy importante en el centro de Perú)
para buscar trabajo, como la mayoría de los jóvenes del
campo que migran a la gran ciudad, buscando mejorar su
situación económica.
Estando ya en la gran ciudad, el joven consigue un
empleo en una de las mas prestigiosas empresas de
comercialización de pollos a las brasas, a las cuales aquí en
mi país se les conoce con el nombre de "Pollerías". Es aquí,
donde comienza a destacar la personalidad del joven del
campo por su compromiso, honradez y puntualidad. Lo que
trae a la larga ciertos beneficios como la confianza, aumento
remunerativo y ascenso dentro de la empresa.
Su trabajo consistía en un principio de conserje, con el
pasar de los meses a lavador de platos y posteriormente a
ayudante del chef (pollero). Es aquí donde va aprendiendo los
secretos de la cocción, sazonado y demás secretos culinarios.
Sólo era cuestión de tiempo para ocupar el puesto de chef.
El trabajo del chef o pollero consistía solamente en rostizar
los pollos previamente sazonados en las ardientes brasas del
horno a leña o carbón, el resto del trabajo lo llevan a cabo sus
ayudantes. En fechas especiales (las cuales son muchas e
involucran a casi toda la población central del país), la
demanda de este producto experimenta un crecimiento
exponencial que bordea un 500 % en ventas.

El abuelo mantiene un principio filosófico muy especial,


siempre decía: "Qué para lograr la realización personal, es
necesario dejar escuela y de esa manera lograrás ser recordado
siempre", es por esa razón, que se dedicaba en sus ratos libres
a enseñar a otros jóvenes a aprender el oficio, que de cierta
manera es uno de lo mejores remunerados en lo referente al
arte culinario en esta ciudad.

EL GRAN VIAJE comienzo de la historia.


Luego de haber trabajado por casi cinco años, el abuelo
pide sus vacaciones y decide ir a su pueblo a visitar a la
familia, a los cuales extrañaba mucho. El viaje fue largo y
agotador, por esos tiempos solo había una forma de llegar al
pueblo y era llegar al centro poblado con ómnibus, para luego
continuar a pie por más de dos horas. Aquí comienza la
odisea, el abuelo se puso nervioso e incluso unas lágrimas
surcaban su piel gastada por el tiempo.
EL PISHTACO
Hijo mío no va a creer lo que te voy a decir...el ómnibus
con el que viajé se retrasó por problemas mecánicos, y para
cuando llegué al centro poblado ya era tarde y empezaba a
oscurecer, pues ni modo dije y a ponerse a caminar.

Después de caminar por casi una hora y ya entrada la


noche, encontré algo realmente tenebroso y escalofriante, se
trataba de restos humanos, que aún se podía percibir que fuera
un trabajo reciente. De pronto escuche que alguien se
acercaba, me quedé congelado del susto, sin pensarlo dos
veces emprendí mi huida con dirección a la zona poblada
de árboles y malezas, donde traté de recuperar aliento y a
pensar lo que estaba sucediendo.

Esperé por largo rato en silencio y recordé lo que mi


padre siempre me aconsejaba..."siempre hay que estar alerta
...y la mejor defensa es el ataque", entonces comencé a idear
un plan de defensa, si fuese necesario ponerla en
práctica. Observé con detenimiento y estuve atento a cada
detalle a mi alrededor.
Se observaba la silueta de dos hombres que se
aproximaban, estos pasaron a poca distancia donde me
encontraba y con voz baja se comunicaban entre sí. "Estoy
seguro de que vi a alguien acercarse donde deje parte del
cuerpo del infeliz que acabamos de matar"...susurró uno de
ellos, a lo que el otro respondió ..."entonces esté alerta y
prepara la wincha".

..."Crees que tengamos suerte, mira que ya van cuatro


individuos a los que ya hemos jodido... jajajaja"..."eso espero
compadre"... siguieron susurrando ambos tipos. Entonces yo
me puse más alerta, comencé a esperar y a observar sus
movimientos. Pasaron cerca al lugar donde me ocultaba, pero
no se percataron de mi presencia, eso me indicaba que eran
bastantes descuidados, me dí cuenta que comenzaba a tener
ventaja.

Los individuos se alejaron poco a poco y se fueron a


"buscarme" a una quebrada donde pensaban que
yo podría ocultarme. Es así que ante el descuido suyo, yo les
seguí el paso sin hacerme notar, mi intención era
poder identificarlos, pero no era tan fácil ya que la
noche estaba a favor suyo, es decir un poco oscuro, tan solo
me limité a seguirlos.

Ya había pasado por lo menos un par de horas y los


hombres de tanto ir de arriba hacia abajo dejaron de buscarme,
se sentaron y prendieron una fogata, se pusieron a charlar en
voz baja. No podía oírlos con facilidad.

Durante todo ese tiempo observé sus acciones: estos


"desgraciados" cortaron las cabezas, los brazos y las piernas a
los cuerpos que se encontraban todavía enteros. Llenaron en
unas bolsas oscuras los troncos de los cuerpos y las
extremidades las colocaron en forma de cruces con las
cabezas encima y lo dejaron en el camino. Seguidamente
sacaron de unos fardos botellas de licor, dos pequeñas bolsas
en la que llevaban su coca y cigarros.

Luego de conversar por largo rato y sin remordimiento


alguno se pusieron a libar su aguardiente, chacchar su coca y
fumar sus cigarros. Realmente estos tipos eran crueles e
inhumanos, podrían compararles con los chacales, no tenían
remordimiento ... "discúlpame hijo, que tan solo con recordar,
se me parte el corazón"... le salieron unas lágrimas a mi
abuelo y apretó fuertemente sus rodillas con sus temblorosas
manos.

Los tipos estaban tan borrachos que se ponían a cantar y a


dar a gritos como bestias que desafían a cualquier mortal, no
voy a negar que la cólera me invadió en ese momento al punto
que por un instante me daban ganas de enfrentarlos, pero, me
contuve y me dije..."tengo que llegar al fondo de esto, así
que decidí quedarme y esperar en que acabaría esto".
Al poco rato, uno de los hombres comenzó a llorar y entre
sollozos decía: "gracias compadre por enseñarme este
trabajito...la verdad yo no sabía nada de esto...pero pronto seré
un maestro como usted...lo interesante de esto es que los
gringos pagan bien por este trabajo" y el maestro, con voz
fuerte dijo:"así es compadre...deje de llorar que vas a
despertar a los muertitos...jajajaja!!...para esto hay que ser
bien macho, tener mucha fuerza y lo mas importante, es saber
usar la wincha...hace poco iba a degollarse usted, por no saber
maniobrar la wincha...jajajaja!!...hubiera tenido que llenarlo
en la bolsa a usted también... jajajaja!!...ya déjese de
lloriquear que tenemos que irnos".

Seguidamente, se pusieron en marcha hacia la parte mas


oscura del bosque cargando los pesados paquetes,cerca los
esperaba un pequeño asno, con el que facilitaron su viaje. Yo
le seguí el paso con bastante precaución, después de una
caminata de por lo menos una hora observé a lo lejos una casa
mediana y con luz al parecer de mecheros a kerosene. Les
salió al encuentro una persona de gran estatura de de tez
blanca, al parecer se trataba de algún cómplice.

Descargaron los paquetes rápidamente y se pusieron a


dialogar amistosamente los tres pillos. Daba la sensación de
que la situación se complicaba, porque se trataba de tres
personas, pero afortunadamente los dos individuos se
despidieron del que estaba en la casa y se marcharon con
dirección al pueblo. Me quedé a esperar como media hora
mas, de pronto se escucho como el motor de un vehículo
motorizado. El individuo se marchaba raudamente con
dirección desconocida, pero no llevaba nada consigo... todo
parecía tan extraño.

Tomando mis precauciones del caso me acerque


sigilosamente a la casa y pude observar que la casa tenía
varias habitaciones, cuando comencé a acercarme, se podía
percibir un olor nauseabundo. El lugar era tétrico acompañado
de un frío extremo, pero yo estaba decidido a ingresar y tal
vez enfrentarme con el sujeto.

Después de recorrer varias habitaciones, no había señal de


los cuerpos, seguí investigando y cuando ingrese a la última
habitación...oh sorpresa!... ahí yacían varios cuerpos colgados
en ganchos de acero sobre varias vigas que cruzaban la
habitación a manera de reja y sobre cada
cuerpo habían vasijas que recepcionaban un líquido
viscoso...era la grasa de los cuerpos que destilaban.

Salí raudamente de aquel lugar y me dirigí al pueblo para


informar de la situación y formar un grupo de personas para
hacer frente a esta situación, me tomó mucho tiempo en llegar
al pueblo, pero logre llegar...estaba tan cansado que las
piernas se me adormecieron...tal vez el miedo.

Prontamente reuní a los paisanos y al gobernador. Armados


con palos, picos y hachas emprendimos camino al encuentro
de esos salvajes...tardamos mucho en llegar al lugar,
comenzaba a amanecer, pero a medida que
nos acercábamos surgía un miedo terrible y muchos de los
paisanos comenzaron a dar una serie de excusas para retirarse,
pero el gobernador, que era una persona de carácter fuerte, nos
daba arengas para infundirnos valor.

Cuando nos estábamos acercando, se escuchó un ruido


extraño, como si se tratase de una cierra voladora,era como
una especie de disco (seria acaso la famosa wincha). Dicho
instrumento pasó muy cerca nuestro y se planto en un
árbol...nos estaban atacando!!...cada quien se puso a salvo,
tratábamos de ubicar de donde provenía el ataque.
Una vez que detectamos el lugar del ataque, poco a poco
comenzamos a cercarlo, pero el muy habilidoso se escabulló,
se encontraba en la parte alta de una colina y al ver que
nos acercábamos el sujeto emprendió la huida en una moto, se
trataba del hombre de gran estatura.

Llegamos a la casa, pero ya no había rastros de aquellos


sujetos. Revisamos la casa de rincón a rincón, encontramos
pasaportes extranjeros, pero la ignorancia de algunos paisanos
hizo que perdiéramos pistas para conseguir la captura,
quemaron las evidencias y destrozaron todo lo que
encontraron. Claro que la ira no era para menos, pero
supongo podríamos haber identificado a algunos de los
pillos. Juntamos los cuerpos en el patio, no
se podía identificarlos, había partes de cuerpo solamente.

Juntamos todas las cosas que se encontró, pero todo


estaba destruido por la furia de los paisanos, procedimos a
echarles kerosene y prenderles fuego. Continuamos con
prenderle fuego a la casa y procedimos a enterrar los cuerpos
en el mismo lugar. Tiempo después se levantó un hito de
cemento y ladrillos como respeto a aquellos infortunados.

Recordando ese episodio de mi vida, no tengo palabras


para justificar mi temeraria acción en aquel momento...estuve
tan cerca de los Pishtacos.

fin