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— Martes 28 Junio 1904 LA VANGUARDIA


¡Dos horas de este ir y venir entre pol- cismo con que aquella abigarrada multi- Rusia, no tienen «plaza* de toros», no co- Nacidos:
vo y microbios arrancados del suelo!... tud que asiste á una corrida de toros, per- noceo el ente llamado «torero»; pero en Josefa Vidiella Sarda.—Salvador Su-
A casa, á cenar corriendo, y al teatro manece impasible aun después de haber cambio los hijos de estos pueblos, que nos granea Pedrola.—José Girones Savall.-
en seguida, después de mudar de traje, presenciado el despanzurramieuto de uu admiran por su progreso y por su ciencia, María Torné Trill.—Francisco Ferré Tai-
porque tienen abono. ser humano... de aquel mismo ser, que los más humildes tienen instrucción, sa- sis.—Juan Bautista Pujol Alberich.
A1H hasta la una de la madrugada, y correrían presurosos á auxiliar si le vie- ben leer y escribir. Matrimonios:
entre que se desnudan y se cambian ira- ran en la calle víctima de un desgraciado Estos países que van 4 la cabeza de la Don Juan Llauradó con dofia Tema
presiones... lastres. accidente. civilización y el adelanto, no tienen tore- Morera.
üTraen tanto que hablar! No del espec- ¿Es que los taurófilos consideran al to- ros á quienes brindar con miles de pese- Don Juan Batista con dofia Marta Boi-
táculo ni de los artistas, porque á éstos rero fuera de la categoría del ser huma- tas por corrida, pero en cambio no dejan gé. \ •*•
casi no los han reparado... del otro espec- no?... morir de hambre á sus maestros de escue- Don José Pujáis con dofia Rosa Boré.
táculo, del que se representa entre buta- ¿Por qué al ver al torero empapado en la, que son pagados y considerados camo Don José Amorós con dofia Carmen
cas y palcos, que es seguramente el más su roja sangre, estúpidamente perdida, en los primeros magistrados del reino. Q-arcía.
interesante... vez de levantarse y dejar la plaza vacia ¡¡Pan. y escuelas!! Dichoso el dia en Fallecidos:
La casa, el hogar, las inquietudes y protestando de aquel horror, permanecen que con voz unánime pida eso el pais, y Salvador Felip Pares, 75 afiot; Marti
mal humor de papá (tal vez causado impasibles como si en aquella gran masa benditísimo el en que los que mandan y Napoütá, 2.
por ser el editor responsable de este gran humana no hubiese ni un solo cora- pueden hacerlo lo concedan, suprimiendo José Baliar Domingo, 73 afios; llontie-
tren insostenible ), esto... la verdad, zón? además de una plumada la mal llamada rrat, 19.
tampoco la preocupa mucho porque...¿qué Lejos de esto, espera, y pide el nuevo «fiesta nacional».
puede hacer ella? torero que ha de sustituir al herido ó mo- Aquel dia España como el ave fénix
Y verdaderamente tiene razón;¿ha ha- ribundo, con el mismo afán y tranquilidad D e s d e fflaanou (26 junio 1904)
revivirá de sus cenizas, y será grande y
bido alguien que se lo haya hecho sa- con que vocea: ¡¡Caballos!! ¡¡más caba- poderosa corno le fue, y como tiene dere- Seflor Director de LA YAHSÜARDIA,
ber? llos!! cho á ser por su hermosura y por su his- Muy señor mío: Esta pintoresca pobla-
El amor, que todo lo prevee y todo lo Pasaba yo la otra tarde por el final de toria. ción celebrará este afio su fiesta mayor
penetra, el amor, que con intuición espe- la calle de Cortes; en un fondo de cielo DOLORES DE LLINÁS en honor de su patrón tutelar San Pedro,
cial y casi maravillosa adivina lo que azul, claro y purísimo como sólo posee- los días 29 y 30 del corriente y i.° de julio,
pasa en lo más recóndito del alma del ser mos en España, destacábase la inmensa bajo el siguiente programa:
querido, es desconocido para ella, porque mole de la plaza de toros nueva, que pa-
desde pequeña se lo negaron. recía estar orgullosa de los simulados Notas regionales Día 29.—A las diez, divinos oficios de
gloria en la iglesia parroquial, ocupan-
La solicitud y sacrificio del amor ma- adornos árabes con que la habían disfra- do la sagrada cátedra «1 renombrad»
ternal, es la que engendra los demás amo- zado, brillaba á los últimos rayos del sol (Información diaria) orador sagrado P. S. Estebanell, corrien-
res. y mostraba descaradamente todo su perí- do la parte musical á cargo de una repu-
Viendo sufrir á una madre, viéndola metro; era algo así como el baluarte de REUS tada orquesta.
con amoroso desvelo privarse hasta de la nuestro atraso, de nuestra inoiviliza- Sábado, 25.—Con una temperatura ver- A esta fiesta concurrirán el Ayunta-
vida por el hijo que amantísima estrecha eión. daderamente espléndida ha transcurrido miento junto con las demás autoridades,
entre sus brazos, es como después se con- Hiciéronme el efecto los huecos de las la verbena de San Juan, sin incidente al- comisiones y sociedades invitadas al efec-
cibe el amor, llevado hasta el heroísmo, ventanas de aquella plaza de toros, de guno desagradable, á pesar del bullicio y to.
por los demás seres que hacen palpitar el otras tantas bocas que se reían y burla- animación extraordinarios con que se ha De las cinco y media de la tarde á las
corazón. han del embrutecimiento de un pueblo celebrado dicha verbena, no sólo en * 1 in- ocho, primer baile en el espacioso entol-
Y el amor tiene que enseñarse desde la que olvidándose de la dignidad de su raza terior de la ciudad sino también en las in- dado que el adornista señor ViÜals levan-
cuna, en la niña que ha de ser madre,pa- no aspira ya á nada y 83 contenta sólo finitas casas de campo que existen en este ta junto al Casino de Masnou.
ra que ella sepa después derramarlo a to con el recuerdo de su glorioso pasado. término municipal, insiguiendo la costum- A las diez, gran baile en el propio en-
Trentes dentro del hogar, haciendo de Demoler aquel recinto, escuela dé ma- bre de todos los años. toldado.
él el único y solo paraiso que hay en los instintos y de embrutecimiento socia!, —Los dependientes de consumos han Día 30.—A las diez, oficio de difuntos
la tierra... porque ¡ay del hogar que no es- y en su lugar levantar una escuela, una decomisado 25 sacos de sal, 2 kilos de to- en sufragio de las almas de los vecinos fa-
tá formado por el amor! inmensa escuela en donde recibieran ins- cino y un saco de tercerilla, que no ha- llecidos durante el afio.
CATALINA NAKVAEZ trucción centenares de niños que pululan bían satisfocho el correspondiente im- A las once, solemne distribución de
por aquellas mismas barriadas con la puesto. premios en el Circo á los niños y ñiflas
Barcelona 27 junio de 1904. —Al paso del ministro de Agricultura concurrentes á las escuelas públicas, á
procacidad del vicio que da la ignorancia
¡¡<¡ué hermosísima y bendita metamorfo- por la estación de esta ciudad, acudieron cuyo acto asistirán las autoridades é invi-
(Ecos de la opinión) sis seriü á ella á saludarle una comisión de la Cá- tados, siendo amenizado por la citada or-
Aquellos seres al instruirse serían ciu- mara de Comercio, otra del Colegio de questa, que ejecutará algunas piezas de
dadanos útiles para la sociedad y para la Corredores de Comercio, las autoridades concierto.
Sr. Director de LA VANGUARDIA. patria, para esa pobre patria algún día y varios particulares. Desde las cinco á las ocho, tercer baile
la más grande y poderosa y hoy tan mí- —Ayer intentó cometerse un robo en la en el entoldado.
sera. fábrica de algodones para medias, que A las once de la noche, cuarto baile en
Ahora que deade hace algún tiempo á Allí los obreros también podrían apren- don Pablo Jové posee en la plaza de los el mismo entoldado.
esta parte se suceden con triste regulari- der algo más útil y práctico que ir a los Cuarteles, habiendo sido rotos los cajones Dia 1.—A las cinco y á las once y me-
dad las cogidas y percances en los circos mítines, allí se les enseñaría á respetar del escritorio, de uno de los cuales se han dia, bailes en el entoldado.
taurinos de diferentes puntos da España, todos los derechos, y con la instrucción encontrado á faltar cuatro ó cinco pese- Todas las noches iluminaciones en las
siéntome yo dolorosamente impresionada recibirían la fe en el porvenir y la con- tas. Casas Consistoriales y casino de 1* Ti-
ante el triste y repugnante espectáculo formidad con su estado; llegarían á ser Los malhechores intentaron también lla.
que ofrecen en esas plazas de piedra p hombres cultos, y esos centenares de se- abrir la caja de caudales, pero no pudie- Queda de usted afmo. B. t .
madera, que el salvajismo y la ignoran- res que hoy no saben leer ni escribir reci- ron conseguirlo. q. b. s. m.,
cia humanos han levantado para satisfa- birían con la luz del saber guia para nue- Con motivo de dicho hecho ha sido de- M corrapotual.
cer sus instintos sanguinarios, mil veces vos derroteros que condujesen á la rege- tenido el joven Antonio Beltri Martí, na-
para ellos preferibles y de mayores atrac- neración de la patria. tural de rerelló, dependiente de la casa. Desde Gr&nollers (25 junio 1904}
tivos al parecer que el arte y la poesía. Alemania, Italia, Inglaterra, el mismo —En el Registro civil de esta ciudad se
Y lo que más me asombra, lo que ma- Japón, que hoy vemos con asombro y re- verificaron, ayer y hoy las siguientes ins- Señor Director de L A VANGUABDIA.
yor repugnancia me inspira, es el estoi- || celo sobrepujar y vencer á la poderosa cripciones: La verbena de San Juan se ha oelt*

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—iBahl ¡bah! dejaos de molestias, amigo mío, contestó mino, y la Grudden quedó en el teatro, en cuya contadu-
el insigne director. ría despachó su cocido y un buen vaso de vino.
—No es modestia, es imposibilidad; mi imaginación Viendo á la Crummles ir tan noblemente por la calle,
no está acostumbrada á estos esfuerzos; de otro modo, se la hubiera podido tomar por un mártir que iba á la
acaso... muerte, sostenida por la conciencia de su inocente vida y
—¡Vuestra imaginaoión! ¿Y qué diablos tiene qué hacer el valor heroico que solo puede dar la virtud.
en eso vuestra imaginaoión? M. Crummles, por su parte, habla tomado el aire de un
—Todo, seflor mío. tirano empedernido, y los dos llamabas la atención de
--Nada, seflor nuestro, replicó el director con marcadas gran número de transeúntes.
muestras de impaciencia; nada, nada. ¿No sabéis bien el
Pero cuando oían decir en voz baja cerca de ellos:
francés?
M. Crummles y su esposa; ó cuando velan á un mozalbete
desandar su camino para encontrarlos y mirarlos bien de
—Eso si.
frente, entonces la severa expresión de su fisonomía te
—Pues basta, dijo el director, sacando del cajón de la suavizaba para mostrar que eran sensibles á una popula-
mesa un rollo de papeles. Tomad: con esto no tenéis ya ridad tan lisonjera.
más que hacer, sino traducir al inglés y poner vuestro
nombre debajo del título. El diablo me lleve, si no he dicho
M. Crummles vivía en la calle de Santo Tomás, en casa
siempre que no debería haber en mi compañía ni hombres
de un piloto llamado Bulph, que había tenido el gusto de
pintar de verde-batel sus puertas y ventanas, y tenía en
ni mujeres, sino solamente profesores de lenguas. Así po-
la repisa de su chimenea el dedo meñique de un ahogado
drían aprender sus papeles en el original y representar
con otras curiosidades naturales y marítima*. Había teni-
en inglés, y á fe que esto nos ahorrarla bastante dinero y
do también el gusto de poseer un llamador de cobre, un
dificultad. mango de campanilla de cobre, todo esto limpio y relu-
Nicolás se sonrió, metiéndose el original francés en el ciente; y un mástil, sobre todo, que con su gallardete en lo
bolsillo. alto, tenía en el patio interior.
—A propósito. ¿Qué pensáis hacer respecto de vuestro —Seáis muy bien venido, dijo la Crummles á Nicolás,
alojamiento? preguntó M. Vicente. luego que llegaron á la puerta de una habitación del prin-
Nicolás hubiera querido que por la primera semana se cipal con ventanas arqueadas.
le pusiera una cama en el teatro de cualquier modo que Nicolás le hizo un cumplido con toda su cortesía, y
fuera, pero se limitó á contestar que aun no había pensa- no disimuló el placer que le causaba ver y» la mesa
do en ello.
puesta.
—Entonces, venid á mi casa, dijo el director, y después
—No tenemos más que un brazuelo de carnero en
de comer, os acompañará» los muchachos á donde encon-
salsa de cebolla, dijo luego la directora con au voz sepul-
tréis algo que os pueda convenir.
cral; pero lo mismo se os ofrece lo poco que lo mucho.
No era de despreciar el partido, y Nicolás lo aceptó co-
—Sois muy amable, señora mía, contestó Nicolás con
mo era consiguiente.
alegría de buen" tono, y yo á mi vez ofrezco hacer honor
Luego el joven autor y, el director dieron el brazo á la
al brazuelo de carnero.
directora, llevándola asi en medio para presentarle en la
calle con más dignidad. —Vicente, ¿qué hora ea? preguntó la cómica á su es-
Los dos hijos, el fenómeno y Smike fueron por otro ca- poso.