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Un Plan, consejos:

1. En primer lugar, anota las actividades que realizas por las tardes y que tienen
un horario fijo (deportes, música, clases particulares...)
2. A continuación imprime y completa la siguiente tabla teniendo en cuenta las
actividades que has apuntado. Acuérdate de apuntar cuáles son las prioridades de
cada semana. Por ejemplo: Trabajo de Historia para el martes o Examen de
Lengua el viernes. Ésto te ayudará a tenerlas siempre presentes y a adaptar el
horario semanal de trabajo.

3. Diseña un plan con lo quieres alcanzar cada curso o cada año.


4. Lleva un diario en que apuntes todas las incidencia que sean importantes en el
cumplimiento de lo que planificas
5. Procura que tu familia, amigos y compañeros te ayuden a respetar el Plan.
Hazlo público. Propóntelo como un reto personal

El Plan en Marcha, más consejos...


 Pregunta a tus profesores, compañeros cuantas horas horas de estudio son
necesarias a la semana para tu nivel de estudios.

El Plan en Marcha, más consejos...


 Pregunta a tus profesores, compañeros cuantas horas horas de estudio son
necesarias a la semana para tu nivel de estudios.
 Evita el horario nocturno, especialmente las últimas horas de la noche.
 Dedica mayor cantidad de horas a las asignaturas que sean más complejas y
difíciles, aunque no sean tus preferidas.
 Es muy importante intercalar breves periodos de descanso cada hora de
estudios (cinco minutos). Algún movimiento físico moderado puede ser muy
recomendable.

5 minutos
La experiencia de un estudiante que realizaba 15 flexiones cada hora de estudio
dio muy buen resultado en un Centro en el que fue imitado por la mayoría de sus
compañeros.
Estiramientos o ejercicios suaves pueden ser recomendables. Otra buena
costumbre pueden ser los ejercicios de respiración.
Cómo organizar los trabajos y las tareas
de la escuela

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in EnglishOrganizing Schoolwork & Assignments

Aprender a concentrarse y lograr terminar una tarea no sólo significa obtener


buenas calificaciones: es la base para tener éxito en la vida. Dominar las
habilidades para organizarte, mantenerte concentrado y terminar el trabajo, hasta
el final, te ayudará en casi todo lo que hagas.

Es probable que ya conozcas lo básico, pero lo que sigue te servirá para ponerte al
día.

Organízate

La organización es el primer paso. Hace que todo lo demás resulte un poco más
fácil.

Guarda tus tareas y la información que recibas en clase toda junta en cuadernos o
carpetas que estén organizados por materia. Tal vez quieras organizar un cajón de
tu casa como archivero para llevar un registro de las investigaciones que has
realizado, las tareas que te han devuelto y otros materiales que desees conservar.

Si te das cuenta de que estás metiendo papeles sueltos en tu bolso o llevando


distintos cuadernos para la misma clase sólo porque están a mano, es tiempo de
detenerte y reorganizarte. Tómate una tarde para volver a organizarte.

Quizá no puedas llevar distintos cuadernos con espiral para cada clase. Una
solución es llevar una carpeta que tenga varias divisiones. Otra idea es hacer
anotaciones en un solo cuaderno y reescribirlas luego en la carpeta que
corresponda. Esto lleva más tiempo, pero es una excelente técnica de estudio
porque te permite leer, escribir y, con suerte, resumir todo lo importante de esa
día de clases. Cuanto más repases el material, más probable es que lo recuerdes.

Más allá de lo que elijas, lo importante es que el sistema funcione para ti. Si no
funciona, cámbialo hasta que encuentres el adecuado. Ésta es una excelente
manera de aprender sobre ti mismo y sobre lo que funciona para tus necesidades
específicas.

Planifica con anticipación

Lo más probable es que no cuentes con ayuda cuando tengas que avanzar y
trabajar en tus tareas. Puede ser fabuloso ser tu propio jefe, en especial si eres
bueno en eso. Sin embargo, no dejes las tareas para último momento; sólo
terminarás trabajando el doble para obtener la mitad de los resultados. Los
nervios y la ansiedad hacen que resulte difícil mantenerse concentrado y hacer un
buen trabajo.

Establece fechas límites. Al principio de cada semestre, confecciona un


calendario con las fechas límites. Asegúrate de saber cuáles son las tareas
principales (si el profesor no las menciona al principio del semestre, pregúntale) y
qué formato van a tener (un informe, una presentación, un proyecto grupal, etc.).
Establece metas claras.

Toma en cuenta estas preguntas cuando estés organizando tu calendario: ¿Cuál es


el producto final? ¿Cuándo deben terminarse ciertos componentes? Responder a
estas preguntas te permitirá priorizar las tareas en función de las fechas límites, el
nivel de dificultad y el tiempo que lleva terminarlas.

Incluye compromisos no académicos en tu calendario, como entrenamientos


deportivos, ensayos de teatro y demás. Esto te ayudará a ver cuándo estarás corto
de tiempo más tarde en el semestre.

Ponte fechas límites intermedias para las etapas de cada proyecto: planificación,
investigación, revisión y creación del producto final.

Cumple las fechas límite. Decide cómo vas a lograr cumplir tus plazos. Por
ejemplo, ¿vas a recompensarte por haberlos cumplido? Pídeles a tus amigos o tus
padres que controlen contigo tus fechas límites intermedias para que no las
pospongas. (Sin embargo, si les pides a tus padres que te ayuden, ten cuidado.
Cuando te ayuden, recuerda que no te están fastidiando: ¡tú les pediste que
controlaran las fechas contigo!

Si tienes dificultad para cumplir los plazos, pero estás intentando mejorar tus
hábitos de estudio y organización, habla con tus maestros. Ellos podrán ayudarte a
crear metas de corto plazo razonables para un proyecto o exámen determinado.

¡Oh, no! ¡Debo entregar en dos días! Si algo sucede y te sorprende la cercanía
de una fecha límite o estás atascado y con muy poco tiempo para una entrega,
intenta no enloquecer. Realiza un ejercicio de respiración para poder tranquilizarte
y concentrarte. Luego delinea una manera de abordar el trabajo. Puedes hacer un
calendario de fechas límites por hora o por día si eso te ayuda a estructurar tu
tiempo.

Si eres perfeccionista, es bueno que recuerdes que todo el mundo puede perder la
noción del tiempo alguna vez. Si te sucede muy a menudo, debes organizarte
mejor.

Consigue un lugar propio

Necesitas un buen lugar de trabajo: un lugar limpio, ordenado y lo suficientemente


silencioso como para concentrarte. (Si puedes, evita estudiar en lugares que son el
centro de alguna actividad, como la cocina). Resulta útil tener un lugar específico,
reservado para hacer la tarea, de modo que cuando te sientes, tu mente sepa que
estás allí para trabajar. Eso puede ayudarte a concentrarte más rápido.

Tu dormitorio, un escritorio o cualquier otra habitación donde puedas alejarte del


ruido y las distracciones es un sitio ideal para concentrarte. Lo mejor es estudiar
sentado detrás de un escritorio o una mesa donde puedas desplegar tu material de
trabajo. También necesitas una silla que sea cómoda. Debería sostener la parte
baja de la espalda y permitirte apoyar ambos pies en el piso delante de ti. Para
que el estudio no te canse tanto la vista, asegúrate de tener suficiente luz.

Tu cama quizá parezca un buen lugar para estudiar, pero es probable que sea
demasiado confortable; eso puede hacer que tengas ganas de dormir una siesta en
lugar de estudiar. Esto es especialmente cierto si tú eres como la mayoría de los
estudiantes y no estás durmiendo lo necesario.
Por último, asegúrate de que la habitación donde estés sea cómoda. Esto parece
obvio, pero si sientes demasiado calor, demasiado frío o te distrae tu hámster que
gira en su rueda, no podrás lograr una concentración tan eficaz.

Ten los recursos a mano. ¿Qué necesitas tener en tu lugar de trabajo para
evitar las interrupciones? ¿Libros, materiales, notas, fuentes de investigación?
Guarda todo esto en el mismo sitio, de modo que no tengas que salir en busca de
papel para la impresora, una abrochadora o un libro que sabes que acabas de ver
en algún lugar cerca de donde estás.

Asegúrate de contar con lo que necesitas antes de ir a la biblioteca o algún otro


lugar para trabajar en tus proyectos y tus escritos. Y cada noche, verifica que has
guardado todo lo que necesitas para las clases del día siguiente, incluso las tareas
que debes entregar.

Concéntrate

¿Piensas que hacer varias cosas a la vez es un hábito útil? ¡Vuelve a pensarlo! Un
estudio llevado a cabo por la Kaiser Family Foundation en marzo de 2005
demostró que cerca de un tercio de los estudiantes de 8 a 18 años no se
concentran solo en su tarea. En cambio, realizan "varias tareas", como hablar por
teléfono, escuchar música, mirar televisión y enviar mensajes instantáneos a sus
amigos.

Las investigaciones demuestran que cuando las personas hacen muchas cosas a la
vez suelen hacerlas peor que cuando se concentran en una sola cosa por vez. Por
eso, cuando realizas varias tareas mientras estudias, es menos probable que
puedas absorber y retener la información que necesitas para obtener un buen
resultado en ese examen.

Esto no significa que debas estudiar en absoluto silencio. La televisión, por


ejemplo, es una mala distracción que te convendría evitar. Pero, de hecho,
escuchar música puede ayudar a algunas personas a concentrarse; en especial, si
tienen que estudiar en un entorno ruidoso.

Solo asegúrate de sintonizar una buena música para estudiar, que no te distraerá,
es decir, no empezarás a cantar las canciones o a bailar por toda la habitación
cuando se supone que debes concentrarte en la Revolución francesa. Si descubres
que estás leyendo la misma página una y otra vez o corrigiendo errores que
cometiste mientras trabajabas, esa es una señal de que la música no te está
ayudando.

Lo más probable es que uses la computadora para los trabajos y la Internet para
investigar mientras estás haciendo la tarea. Esto hace que sea difícil evitar la
tentación de intercambiar mensajes instantáneos y de navegar por la Internet.
Reserva cierto tiempo solo para intercambiar mensajes y enviar correos
electrónicos, de modo que cuando sea el momento de trabajar, puedas cerrar los
programas de correo y mensajería, y concentrarte. (Es difícil; pero no hay nada
como el sonido de un nuevo mensaje entrante para que dejes de concentrarte en
lo que estabas intentando hacer; ¡en especial, si no se trata de tu materia
favorita!)

Mantente concentrado. Una manera de mantener la concentración es tomarse


recreos; pero asegúrate de que estén programados. Incorporar un recreo de 15
minutos después de 45 minutos de estudio puede ayudar a que tu mente se
mantenga despierta y concentrada.

Cambia de lugar y deja la habitación donde has estado estudiando. El ejercicio es


una excelente manera de despejarte la cabeza y permitir que tu mente absorba lo
que acabas de estudiar. Entonces, ¡ahora es el momento de poner esa canción que
te hace bailar y cantar! Estírate, saca a pasear al perro, juega a la pelota en el
jardín o llama a un amigo. Solo asegúrate de volver a estudiar cuando hayan
pasado 15 minutos.

Es normal que la mente divague de tanto en tanto. Si te descubres distrayéndote o


pensando en otras cosas, trata de llevar tu atención otra vez a la rutina de
estudio, tan pronto como sea posible. Si soñar despierto y fantasear ocupan
demasiado de tu tiempo de estudio, reserva un momento específico para escribir
en tu diario o escribir ficción. Eso te dará otro incentivo para terminar tu tarea.

Dormir lo necesario es una de las mejores maneras de ayudar a tu mente a


mantenerse concentrada. Un modo de derrotar el cansancio es levantarse a la
misma hora todas las mañanas, incluso los fines de semana. Por lo tanto, debes
resistir la tentación de quedarte despierto toda la noche intercambiando mensajes
instantáneos y debes fijar tus horas de sueño con un criterio realista.
¡Trabaja!

En resumen, esta es una rápida lista de verificación de lo que puede ayudarte a


concentrarte:

 CONOCE tus fechas límite.

 CONFECCIONA un calendario de fechas límite intermedias y finales.

 INCLUYE acontecimientos sociales en este calendario para administrar tu tiempo.

 COMPRENDE la tarea y las expectativas.

 ENCUENTRA un lugar tranquilo para estudiar, con todos los materiales que
necesitas.

 INCORPORA breves recreos.

 NO POSPONGAS el trabajo para último momento; estarás demasiado frenético


como para poder concentrarte.

 NO HAGAS tu tarea a altas horas de la noche o en la cama.

 NO te permitas aburrirte; busca lo que te interesa del proyecto o el escrito; si


estás muerto de aburrimiento, algo no está funcionando.

Si necesitas más consejos para mantenerte concentrado, pídeles a un maestro, un


consejero escolar o a uno de tus padres que te ayuden. Su trabajo es ayudarte en
tu aprendizaje.
Consejos para hacer una buena gestión de tiempo

Si quieres sacar el máximo partido a tu tiempo de estudio es importante que organices y


planifiques tu jornada. Estas son algunas pautas que te pueden ayudar:

1. Planificación. Haz un programa con el tiempo que dedicarás diariamente a estudiar,


pero incluye también horas de descanso que son fundamentales para despejar la mente.
Sé riguroso con esta planificación y procura atenerte a ella.
2. Lugar. Por muchas horas que pases estudiando si el ambiente no es el adecuado, de
poco servirá. Busca un espacio tranquilo y donde no vayas a ser interrumpido.
3. Descanso. Es importante que descanses bien y las horas suficientes, así tu rendimiento
será mayor.
4. Fuerza de voluntad. Afronta el estudio con actitud positiva, con ganas y determinación.
Y no dejes que nada, salvo que sea de vital importancia, evite que te pongas a estudiar
cuando así lo has establecido.
5. Metas. Ponte metas realistas en cuanto a los horarios y a los objetivos que quieres
conseguir. Lograr lo que te has propuesto, es como una inyección de energía positiva
que te ayuda a seguir adelante.
6. Ocio. Es fundamental que reserves tiempo para el ocio y para disfrutar de la vida. Si
solo estudias, al final terminarás agobiándote. Es mejor hacer un paréntesis, pero
siempre de forma equilibrada.
7. Material. Para aprovechar al máximo tu tiempo de estudio reúne todo el material que
necesitas para trabajar, ya sean libros, apuntes, material de escritura, ordenador o
dispositivos electrónicos para consultar o ampliar información. Dispón todo el material
de forma ordenada y bien archivada, así no perderás tiempo buscando algo.
8. Repasar. Una manera muy útil de consolidar lo aprendido es repasar la materia justo
antes y después de las clases. Prueba hacerlo así y comprobarás cómo logras un mayor
rendimiento. Ese tiempo invertido te dará unos excelentes resultados.
9. Pausas. Es fundamental que hagas pequeños descansos o pausas cuando estés
estudiando. Te ayudarán a relajarte y retomar los libros con fuerzas renovadas

DInámica La Espada del Tiempo


Dinámica de Trabajo en Equipo | Dinámica Manejo de Conflictos | Dinámica
de Comunicación
Objetivo de la dinámica La Espada del Tiempo:
– Analizar como impacta la presión del tiempo en la organización grupal
– Evaluar como circula la comunicación y los roles
– Evaluar el proceso grupal de toma de decisiones

Desarrollo
El coordinador o la coordinadora deberá dividir al grupo en equipos conformados por cuatro o cinco
personas cada uno. El objetivo es armar un rompecabezas en un tiempo limitado, es una
competencia que la ganará el primer equipo en lograr el objetivo.

El rompecabezas está formado por cinco piezas de diferentes formas y tamaños, algunas son
fáciles de identificar mientras que otras no. Las piezas no identificables genera que los
participantes confundan su ubicación en la conformación de la figura

Al final del post se deja la figura para imprimir y recortar en cinco pedazos, es conveniente pegar
cada pieza en un cartón para que quede más rígida. Se reparten las partes en un sobre y se
asignan 10 minutos para armar «La Espada del Tiempo»

Esta actividad permite por parte del coordinador, visualizar cómo opera el grupo en una
competencia y con la presión del tiempo; y por parte de los participantes reflexionar, posterior a la
actividad, acerca de sus conductas, comunicación, estrategias y roles entre otros.

Dinámica La Espada del Tiempo


IDEAS PARA EL MOMENTO DE REFLEXIÓN Y DEBATE
¿Cuál fue la primer actitud que asumieron al descubrir las piezas a armar?. ¿Alguien tomo el
liderazgo? ¿Alguno quería participar y no pudo? Si es así, ¿por que crees que no pudiste
participar?.

¿Cuál fue la primer estrategia que asumieron?. Para los que lograron armar el rompecabezas,
¿pasaron por varias estrategias? ¿Cómo se fueron organizando internamente? ¿Cómo fluyo la
comunicación? ¿Se escucharon entre todos?.
Estas mismas preguntas se deben realizar a los equipos que no lograron el objetivo y reflexionar
sobre las diferencias. ¿Creen que la presión por el tiempo fue el principal obstáculo? ¿Hubo otros
obstáculos