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ACCION DE GRACIAS POR LA CULMINACIÓN DE UN AÑO.

Existen muchas razones para agradecer a Dios sus inmensos favores y misericordias, una de ellas
es cuando termina un año civil que nos rige, ya que podemos hacer un recuento de como a lo
largo de 365 días Dios nos ha acompañado en el día a día. La biblia dice en el libro de Samuel, en
labios del mismo Samuel: “Hasta aquí nos ha ayudado el Señor”, que maravilloso es para todo hijo
de Dios saberse acompañado por su creador, sentir su cuidado y protección en cada uno de los
detalles y experiencias que durante todo el año se vivió, saber que en ningún momento estuvimos
expuestos a la inercia de las fuerzas externas oh algún tipo de influjo maligno, la mayoría de veces
quizá no fuimos consientes de tal situación, incluso, no pensábamos que así fuera, pero y a pesar
de no ser conscientes de la poderosa y protectora mano de Dios en favor de nuestras vidas Él
siempre ha sido fiel y nos ha cuidado y acompañado todo tiempo de este año que está por
concluir.

Esta seguridad de que Dios nos ha acompañado durante todo este año, nos permite también saber
y confiar en la fidelidad de Dios para este nuevo año que próximamente comenzará, somos
afortunados al saber que no estaremos solos que Él caminará con nosotros todos los días del
siguiente año y que su misericordia volveremos a sentirla todos y cada uno de los días que se
avecinan, esa fue su promesa y hasta hoy Dios ha cumplido.

Solo quiero agregar una invitación a cada uno de nosotros consientes de la fidelidad de Dios que
ha mostrado para todos sus hijos y como base de nuestra esperanza de que el siguiente año Dios
caminara con cada uno de nosotros, quiero invitar a que tomemos el mismo compromiso para con
nuestro Señor y comprometamos nuestras vida para caminar con Él durante el siguiente año, en
obediencia, fidelidad y absoluto amor, como respuesta de fe y gratitud a nuestro Padre Celestial.

La vida como un derecho , verlo como un don.

Dejar de ver la vida como un deber, y verla como una bendición.

No se trata de vivir, si no de saber vivir.

Como una aventura al lado de Dios, un camino hacia descubrir mi propósito.