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DICTAMEN PSICOLÓGICO

ELIZABETH BÁTHORY
“LA CONDESA SANGRIENTA”

PSICOLOGÍA LEGAL

PRESENTA:
DE LOS SANTOS CORONA ITZEL

5°C

11 DE OCTUBRE DEL 2019


*Datos generales del evaluado
Nombre: Elizabeth Báthory (Condesa de Transilvania)

Lugar de Nacimiento: Nyírbátor, Hungría

Fecha de Nacimiento: 7 de agosto de 1560

Contrae matrimonio a la edad de 15 años

Cónyuge: Ferencz Nadashy mejor conocido como “El héroe negro”

Fecha de Muerte: 1614

*Entrevistas y/o observaciones


Se Observa que la persona en cuestión no demuestra rasgos de empatía o
remordimiento al momento de convencer a las jóvenes para secuestrarlas y después
quitarles la vida.

Durante los 10 años que estuvo matando a las jovenes utilizó e invento distintos tipos
de tortura medieval, de los cuales la “doncella de hierro” fue uno de los que utilizaba
con más frecuencia.

Mostraba ataques de ira y agresión hacia sus sirvientes y empleados si es que se


equivocaban en alguna cosa que ordenaba, iba desde morderlos hasta mutilarlos al
instante.

*Evolución psico biográfica:


Miembros de su familia practicaban la mágia negra y desde ahí fué como le comenzó a
llamar la atención, sin embargo no se introdujo a ese mundo si no hasta después del
fallecimiento de su esposo.

Durante su niñez se enteró que su tía Clara practicaba diversas aberraciones sexuales,
al igual que asesinó a sus cuatro maridos.

Sentía un profundo desagrado hacia su suegra y cuñados, así que cuando su marido
perdió la vida los hechó del castillo y comenzó a maltratar a sus sirvientes.

Ingenió nuevos métodos de torutura medieval para castigar y para matar a las docellas
drenando más rápido su sangre; uno de ellos fué la “Doncella de hierro”.
En la actualidad obtuvo un record Guinness con más de 650 asesinatos, todos ellos a
mujeres de entre 12 y 22 años de edad; desde sirvientas hasta de sangre noble.

*Exploración psicopatológica
Personalidad Narcisista: Contemplarse en el espejo la mayor parte del tiempo,
ambición por una juventud eterna, sentirse superior a los demás como si fuera “un dios”
por su estatus social, envidiar la juventud de las niñas que mandaba a asesinar.

Falta de empatía y remordimiento: lo cual provocaba el asesinato y tortura de


centenares de niñas.

Agresividad extrema: Ataques brutales hacia el servicio a los que incluso mordía o
mutilaba al instante.

Manipulación: tanto a los testigos como atrayendo a las víctimas.

*Análisis funcional de la conducta del problema:


Fallecimiento de su esposo tras haber ido a la guerra.

Interés por el ocultismo, la mágia negra.

Después de haber golpeado a una sirvienta notó que la sangre que había quedado en
su mano hizo que la piel de ésa parte rejuveneciera.

Ordenó asesinar o torturar a algunas de sus sirvientas jóvenes para conseguir su


primer baño de sangre.

Comenzó a reclutar a las hijas de familias adineradas o con altos cargos y éstas
comenzaron a desaparecer, ésto con el fin de seguir consiguiendo sangre virgen para
sus fines cosméticos.

*Discusión forense
Como observación final se denota que Elizabeth Báthory no demuestra rasgos de
culpabilidad al momento de matar o torturar a sus víctimas, así como se sentía superior
a los demás por pertenecer a la nobleza y por éste motivo aprovechó su status social
para cometer tales delitos.
Por lo cual se diagnostica con los siguientes trastornos
Trastornos de la personalidad grupo B

301.81 Trastorno de la Personalidad Narcisista [F60.81]

Patrón dominante de grandeza, necesidad de admiración y falta de empatía, que


comienza en las primeras etapas de la vida adulta y se presenta en diversos contextos,
y que se manifiesta por cinco (o más) de los siguientes hechos:

1.- Tiene sentimientos de grandeza y prepotencia (p. ej., exagera sus logros y talentos,
espera ser reconocido como superior sin contar con los correspondientes éxitos).

2. Está absorto en fantasías de éxito, poder, brillantez, belleza o amor ideal ilimitado.

3. Cree que es “especial” y único, y que sólo pueden comprenderle o sólo puede
relacionarse con otras personas (o instituciones) especiales o de alto estatus.

4. Tiene una necesidad excesiva de admiración.

5. Muestra un sentimiento de privilegio (es decir, expectativas no razonables de


tratamiento especialmente favorable o de cumplimiento automático de sus
expectativas).

6. Explota las relaciones interpersonales (es decir, se aprovecha de los demás para sus
propios fines).

7. Carece de empatía: no está dispuesto a reconocer o a identificarse con los


sentimientos y necesidades de los demás.
8. Con frecuencia envidia a los demás o cree que éstos sienten envidia de él.

9. Muestra comportamientos o actitudes arrogantes, de superioridad.

312.34 Trastorno Explosivo Intermitente [F63.81]

A. Arrebatos recurrentes en el comportamiento que reflejan una falta de control de los


impulsos de agresividad, manifestada por una de las siguientes:

1. Tres arrebatos en el comportamiento que provoquen daños o destrucción de la


propiedad o agresión física con lesiones a animales u otros individuos,
sucedidas en los últimos doce meses.
B. La magnitud de la agresividad expresada durante los arrebatos recurrentes es
bastante desproporcionada con respecto a la provocación o cualquier factor estresante
psicosocial desencadenante.
C. Los arrebatos agresivos recurrentes no son premeditados (es decir, son impulsivos o
provocados por la ira) ni persiguen ningún objetivo tangible (p. ej., dinero, poder,
intimidación).
D. Los arrebatos agresivos recurrentes provocan un marcado malestar en el individuo,
alteran su rendimiento laboral o sus relaciones interpersonales, tienen consecuencias
económicas o legales.
E. El individuo tiene una edad cronológica de seis años por lo menos (o un grado de
desarrollo equivalente).
F. Los arrebatos agresivos recurrentes no se explican mejor por otro trastorno mental
(p. ej., trastorno depresivo mayor, trastorno bipolar, trastorno de desregulación
perturbador del estado de ánimo, trastorno psicótico, trastorno de la personalidad
antisocial, trastorno de personalidad límite), ni se pueden atribuir a otra afección
médica (p. ej., traumatismo craneoencefálico, enfermedad de Alzheimer) ni a los
efectos fisiológicos de alguna sustancia (p. ej., drogadicción, medicación). En los niños
de edades comprendidas entre 6 y 18 años, a un comportamiento agresivo que forme
parte de un trastorno de adaptación no se le debe asignar este diagnóstico.

REFERENCIAS:

Alvarez, A. (2012). Mujeres en la historia “La condesa sangrienta Elizabeth Báthory


(1560-1614). Revisado el día 9 de octubre del 2019. Recuperado de:
https://www.mujeresenlahistoria.com/2012/08/la-condesa-sangrienta-elizabeth-
bathory.html
APA. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5.
Editorial Panamericana. Pp. 466-469, 669-672.
Sanz. E. (s/f). Elizabeth Bathory, la condesa sangrienta. Revisado el día 10 de octubre
del 2019. Recuperado de: https://www.muyhistoria.es/h-moderna/articulo/isabel-
bathory-la-condesa-sangrienta