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Resumen Capítulos unos y dos.

La naturaleza de la adoración está relacionada con el momento en que el pueblo de

Dios viene ante la presencia de Dios con acciones de Gracias y canticos. Para poder definir

un concepto relacionado con la adoración, es necesario tener un conocimiento previo de la

experiencia de la adoración. La adoración es la respuesta al favor inmerecido de Dios a

manera de Gratitud ´por la revelación de Dios a través de Jesucristo.

La adoración es una relación directa e interna con Dios. se le puede ver como un

momento donde el adorador reconoce la grandeza de Dios y tiene una conversación por

medio de la adoración. Los seres humanos son por naturaleza religiosos Dios puso en

nosotros la necesidad espiritual por eso es que el propósito principal del ser humano es

adorar a Dios. a través de la Adoración se recibe inspiración guía y fortaleza además de la

edificación dentro de la iglesia.

La adoración es tanto individual cuando se está a solas con Dios y en su día a día

como colectiva cuando se está adorando en la iglesia junto con las personas de la

congragación, no solamente cuando se está en público junto con todos los creyentes. El

creyente que hace su personal contribución al culto público recibe, en cambio, edificación

y fuerza de quienes adoran con él. Es mi convicción personal que el ministerio primario de

la iglesia es el culto público.

Como la adoración es una experiencia espiritual en la que el que adora entra en una

comunicación espiritual con Dios, esa relación que tenemos por medio de Cristo hace que

nuestras palabras o actos no basten para expresar lo que significa para nosotros.
Entonces podemos decir que la adoración significa reconocer y declarar la excelencia

de Dios. En ella, el creyente reconoce el supremo mérito de Dios, quien es el único digno de

ser adorado. Dios es absolutamente digno; él es merecedor del más grande reconocimiento.

La palabra más usada para “adoración” en el Antiguo testamento se traduce como

“inclinarse, hacer reverencia”. En el encuentro de adoración, el que adora se postra

simbólicamente o físicamente, según siente la necesidad de hacerlo, ante la presencia de la

majestad y santidad de Dios.

Estas palabras reflejan la idea de una actitud de la mente y del cuerpo con la idea de

adoración religiosa, obediencia y servicio cosa que se relaciona íntimamente con la

adoración. Así, el que adora está en completo sometimiento delante de Dios: Dios actúa en

el corazón del creyente.

La actitud reverente dura Rendir culto a Dios es comprometer tanto la mente como la

voluntad en el reconocimiento de la infinita perfección de Dios. La devoción interior se

exterioriza mediante la demostración máxima de efecto y entrega a Dios.

La adoración llega a ser la parte principal del culto porque el reconocimiento de la

presencia de Dios refuerza el sentido de su permanente compañía y cercanía del que adora.

Aun cuando Dios está separado de nosotros, está cercano para cuidar de los suyos. Te la

adoración es reconocimiento de que Dios es Dios y digno de nuestro culto.


Adoración es reconocer el esplendor, maravilla y hermosura del Señor, Rendir culto

a Dios es comprometer tanto la mente como la voluntad en el reconocimiento de la infinita

perfección de Dios. La devoción interior se exterioriza mediante la demostración máxima

de efecto y entrega a Dios. La adoración llega a ser la parte principal de nuestra adoración

a Dios dentro del culto pues el reconocimiento de la presencia de Dios refuerza el sentido

de su permanente compañía y comunión. Aun cuando Dios está separado de nosotros, está

cercano para cuidar de los suyos.

La manera como la gente adora está determinada por su concepto acerca de Dios.

En un contexto cristiano una teología individual para adorar está formada por un encuentro

personal con Jesucristo como Señor y Salvador. Cristo es la revelación de Dios a toda la

humanidad. El comienzo de una teología para la adoración cristiana es que ésta es un acto

que Dios inicia para establecer comunión con el hombre. Bajo la guía del Espíritu Santo, los

creyentes llegan a un encuentro real con Dios.

La adoración puede caracterizarse por el hecho de que Dios está, de alguna manera,

misteriosamente involucrado con su pueblo en maneras más allá de su capacidad de

comprensión. La comunión con Dios se hace posible gracias a la acción del Espíritu Santo en

la vida del creyente. El Espíritu Santo es el intérprete de la Palabra inspirada impresa. El

cristiano puede limitar o reprimir la efectividad del Espíritu, pero no podrá jamás estar

separado de la presencia y del poder del Espíritu, porque éste está siempre a su disposición.