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Jubilaciones – Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productivo en el marco de la

Emergencia Pública

Situación actual
A fines de 2017 se modificó la Ley de Movilidad introduciendo una fórmula nueva que
contempla la evolución de los precios (con ponderación del 70%) y de los salarios formales
(30%). La implementación de la nueva movilidad implicó una caída real de los haberes (13%
en 2018 y 2% en 2019). Asimismo, se estableció un piso del haber mínimo del 82% del
salario mínimo, vital y móvil (SMVM) solo para aquellos beneficiarios que hayan alcanzado
los 30 años de aportes sin adherirse a una moratoria previsional excluyendo así de esta
condición a más de 3 millones de jubilados y creando una diferencia ad hoc inexistente en
las leyes que otorgan las jubilaciones por moratoria.
Como consecuencia de las modificaciones introducidas por el gobierno de Macri, los dos
quintiles más bajos perdieron alrededor de 18 p.p. de poder de compra, los quintiles 3 y 4
perdieron aproximadamente 8 p.p. y el quintil más alto tuvo una mejora de un punto.
En la actualidad, el sistema previsional bajo administración del Gobierno Nacional (ANSES)
tiene abona aproximadamente unos 6.900.000 beneficios en sus distintos regímenes. De
estos, unos 4.400.000 están en la mínima, 2.100.000 perciben un haber medio de 27.000
pesos y unos 300.000 perciben la máxima y más de la máxima.
Esta distribución de los beneficios no guarda correlación con la distribución de los recursos.
Es más que demostrativo que mientras los beneficios en la máxima y superiores a ellas
representan un 5% del total de beneficios, reciben más del 20% de los recursos. NO ES
POSIBLE ESTA DISTRIBUCIÓN EN UN SISTEMA QUE SE DICE SOLIDARIO Y DE
REPARTO.
Nuestro sistema previsional hace ya largas décadas que ha dejado de ser sólo contributivo.
Una porción más que importante de sus recursos proviene de rentas generales (según épocas,
entre 30 y 40% del total) y sabemos que por la fuerte presencia de los impuestos al consumo
en el total de la recaudación nacional, quienes menos tienen son quienes destinan una porción
mayor de sus ingresos al pago de impuestos, por el simple motivo que carecen de capacidad
de ahorro y destinan el total de lo que perciben a consumir.
Qué queremos hacer
Muy simple. En una situación de emergencia, queremos fortalecer el carácter solidario y
redistributivo, tratando de mejorar la distribución de los recursos en función de aquellos que
han quedado más desprotegidos.
La situación de emergencia NO ES UN RECURSO LITERARIO ES UNA REALIDAD
ACUCIANTE Y DEBEMOS ENCARARLA COMO TAL.
Todos nos hemos empobrecido como consecuencia de políticas absolutamente equivocadas,
pero la consigna es empezar por los que menos tienen para llegar a todos y esta es la guía de
que hemos de seguir para el sistema previsional.
Ya ha sido anunciado un bono adicional para los meses de diciembre y enero de $ 5000 para
aquellos que perciben únicamente hasta el haber mínimo y que alcanzará también a aquellos
que perciben algo más pero en la cantidad suficiente para igualar su ingreso con los primeros.
De acuerdo a información del ANSES son casi 5.000.000 de beneficiarios. De ellos1.600.000
perciben a diciembre de 2019 $11.254 (PUAM y pensiones no contributivas) y 1.300.000
aproximadamente sólo un haber mínimo ($14.067)
Si este no es un sector que requiera la atención urgente del Estado y de la solidaridad del
resto de la comunidad, es difícil encontrar una definición de a quienes debemos atender de
este modo.
En términos porcentuales, para la mayor parte de ellos este ingreso adicional representaría
un aumento de entre el 35% y el 25%, de acuerdo con el haber de que se trate.
La suspensión de los regímenes solicitada es sólo por el plazo de 6 meses y no implica
inexistencia de aumentos sino de una mayor orientación hacia los más desprotegidos. Todos
los beneficiarios de todos los regímenes recibirán aumentos trimestrales.
Durante ese plazo, se convocará a una comisión integrada por miembros del PEN y del
Congreso para evaluar y definir un proyecto de ley que permita contar con un régimen
realmente solidario y redistributivo y que contemple las situaciones que en la emergencia no
hayan podido ser totalmente atendidas. Si no se obtiene en esos plazos una nueva sanción
legislativa, los regímenes simplemente recuperarán su vigencia.