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“Más allá del principio del placer”

S.Freud

En la teoría psicoanalítica se adopta el supuesto de que: el curso de los procesos


anímicos es regulado automáticamente por el principio del placer, y que termina con una
evitación del displacer o una producción de placer.( disminuye la tensión displacentera que
es la que mueve a los procesos anímicos).
Placer y displacer entendido como la cantidad de excitación presente en la vida
anímica, así; el displacer es un incremento de esa cantidad, y el placer una reducción de
ella.
“El aparato anímico se afana por mantener lo más baja posible, o al menos
constante, la cantidad de excitación presente en él”-> En esto se sustenta la tesis de que el
principio del placer rige la vida anímica.
El principio del placer se deriva del principio de constancia, y el afán del aparato
anímico se subordina bajo el principio de Fechner de la tendencia a la estabilidad: placer y
displacer entendidos como proporciones de estabilidad (placer) o inestabilidad (displacer).
En este escrito, Freud afirma que pese a lo anteriormente dicho, no se puede hablar
de un imperio del principio del placer sobre el decurso de los procesos anímicos, ya que si
esto fuese cierto la gran mayoría de los procesos anímicos debiesen ir acompañados de
placer o llevar a él, pero por la experiencia universal, se sabe que esto no es asi. Por lo tanto
Freud señala que: “en el alma existe una fuerte tendencia al principio del placer, pero
ciertas otras fuerzas o constelaciones la contrarían, de suerte que el resultado final no
siempre puede corresponder a la tendencia al placer”
El principio del placer es propio de un modo de trabajo primario del aparto anímico,
que puede llegar a ser peligroso para la autopreservación del organismo en medio de las
dificultades del mundo exterior. Este principio del placer puede ser relevado por el
principio de realidad por obra de las pulsiones de autoconservación del Yo, pero sin
embargo, no se deja aquí el propósito de una ganancia final, sino que se pospone esa
satisfacción y se tolera provisionalmente el displacer en el largo rodeo hacia el placer.
Este relevo es responsabilizado, pero sólo en una pequeña parte, a las experiencias
de displacer. En otros casos, ocurre lo que se llama represión que consiste en que se alejan
del Yo ciertas pulsiones, se las retiene en estadios inferiores del desarrollo psíquico y se les
corta en un inicio, la posibilidad de alcanzar la satisfacción, y cuando logran satisfacerse
directa o sustitutivamente, provocan en el Yo un displacer.
II.
Neurosis traumática: Es similar a la histeria por tener síntomas motores similares, pero se
diferencian en que la neurosis presenta un debilitamiento y destrucción generalizada de las
operaciones anímicas.
 Angustia: designa cierto estado de expectativa frente al peligro y preparación,
aunque se trate de un peligro desconocido.
 Miedo: requiere un objeto determinado, en presencia del cual uno lo siente.
 Terror: estado en el que se cae cuando se corre un peligro sin estar preparado,
destaca el factor de la sorpresa.
Según estas definiciones, para Freud no es la angustia la que produce una neurosis
traumática.
Otro punto importante es la observación que Freud hace acerca de los primeros
juegos de niños pequeños. Todos sus juegos están presididos por el deseo dominante en la
etapa que ellos se encuentran: el de ser grandes y poder obrar como grandes. También se
observa que el carácter displacentero de la vivencia no siempre la vuelve inutilizable para el
juego. La ganancia de placer está en cuanto el niño trueca la pasividad del vivenciar por la
actividad del jugar infligiendo a otros y pudiendo vengarse.
III.
Al inicio el psicoanálisis era el arte de interpretación, ahora ( en el tiempo en que
Freud escribió el libro) la meta es instar al enfermo a corroborar la construcción mediante
su propio recuerdo, esto llevó a que lo esencial fuese descubrir a la brevedad las
resistencias del sujeto, y que aprendiese a resignarlas. Pero pronto se descubrió que este
devenir-conciente de lo inconciente tampoco podía alcanzarse del todo mediante este
procedimiento, ya que la persona no puede recordar todo lo reprimido, y solo repite lo
reprimido como vivencia del presente.
La reproducción nombrada más arriba, tiene siempre por contenido un fragmento de
la vida sexual infantil (del complejo de Edipo y sus ramificaciones), que regularmente se
escenifica en el terreno de la transferencia.
Sobre esta compulsión de repetición, se debe considerar que lo que se enfrenta
durante la terapia es a las resistencia de lo inconciente, pero no es lo inconciente o lo
reprimido lo que pone resistencia, más bien lucha por salir a la conciencia, esta resistencia
proviene de los mismos estratos y sistemas superiores de la vida psíquica que en su
momento llevaron a cabo la represión. Es justamente en el Yo, en su interior, en su núcleo,
donde hay mucho inconciente, y sólo una pequeña parte de este núcleo lo abarcamos con la
palabra de preconciente. LA RESISTENCIA PARTE DEL YO, y la compulsión de
repetición viene de lo reprimido inconciente.
La resistencia del Yo conciente y preconciente está al servicio del principio del
placer, es decir, quiere ahorrar el displacer que se excitaría con la liberación lo reprimido,
en tanto que nosotros nos empeñamos en conseguir que ese displacer se tolere invocando al
principio de realidad.
Freud señala que en la vida anímica existe realmente una compulsión de repetición
que se instaura más allá del principio del placer.
Los fenómenos de transferencia están al servicio de la resistencia del Yo, obstinado
en la represión
IV.
Ya que lo Cc brinda en lo esencial, las percepciones del mundo exterior, y
sensaciones de placer y displacer que sólo pueden generarse en el interior del aparato
anímico, se le puede atribuir al sistema P-Cc una posición espacial, tiene que encontrarse en
la frontera entre lo interior y lo exterior, estar vuelto hacia el sistema exterior y envolver a
los otros sistemas psíquicos.
En el sistema Cc el proceso excitatorio deviene conciente, pero no le deja como
secuela ninguna huella duradera, todas las huellas de ese proceso, huellas en que se apoya
el recuerdo, se producirían a raíz de la propagación de la excitación a los sistemas internos
contiguos. La conciencia surge en reemplazo a la huella mnémica.
Es importante saber que los órganos sensoriales sólo toman partes pequeñas de
estímulos del mundo exterior.
Sobre afirmación de Kant “ El tiempo y el espacio son formas necesarias de nuestro
pensar”:
- Los procesos anímicos inconcientes son ATEMPORALES: el tiempo no altera
nada de ellos.
La representación abstracta del tiempo está tomada del modo de trabajo del sistema
P-Cc, y corresponde a una autopercepción de éste, y este modo de funcionamiento es otro
modo de protección contra los estímulos.
El sistema Cc recibe también excitaciones desde adentro, pero la diferencia es que
existe una protección anti-estímulo hacia afuera (para estímulos del exterior) que provoca
que las magnitudes de excitación accionarán solo en escala reducida, pero no hay barrera de
protección para lo que viene desde dentro, y las excitaciones de los estratos más profundos
se propagan hasta el sistema de manera directa y en medida no reducida, lo que provoca
que ciertos caracteres producen la serie de las sensaciones de placer y displacer.
El que no exista una barrera para lo que viene desde el interior, determina dos cosas:
la prevalencia de las sensaciones de placer y displacer sobre todos los estímulos externos; la
segunda, cierta orientación de la conducta respecto de las excitaciones internas que
produzcan una multiplicación de displacer demasiado grande.
*Cuando se contraría el principio del placer:
Se llamaran traumáticas a las excitaciones externas que poseen fuerza suficiente
para perforar la protección anti-estímulo, esto provocará una activación de todos los medios
de defensa, pero en un primer momento el principio del placer quedará abolido. Ya no
podrá impedirse que el aparato anímico resulte inundado por grandes volúmenes de
estímulo; esto provoca que la tarea sea entonces, dominar el estímulo, ligar psíquicamente
sus volúmenes para conducirlos a su tramitación.
Por ejemplo: es posible que el displacer específico del dolor corporal se deba a que
la protección anti-estímulo fue perforada en un área circunscrita.
Cuando ocurre algo como lo anterior, es decir, cuando hay una perforación, la
reacción de la vida anímica es que se comienza a movilizar una energía de investidura, con
el propósito de crear en el entorno del punto de intrusión, una investidura energética. Un
sistema de elevada investidura en sí mismo es capaz de recibir nuevos aportes de energía
fluyente y transmudarlos en investidura quiescente, vale decir, “ligarlos” psíquicamente.
Se puede considerar la neurosis traumática como el resultado de una vasta ruptura
de la protección anti-estímulo.
Sobre la tesis de sueños como cumplimiento de deseo:
Existe una excepción a esa tesis, esa excepción son los sueños de los neuróticos
traumáticos, y los sueños que se presentan en los psicoanálisis que nos devuelven el
recuerdo de los traumas psíquicos de la infancia. Más bien obedecen a la compulsión de
repetición, que en el análisis se apoya en el deseo de convocar lo olvidado y lo reprimido.
V.
Consecuencia de la falta de protección anti-estímulo desde el interior: Tales transferencias
de estímulos adquieren la mayor importancia económica y a menudo dan ocasión a
perturbaciones
Definición de económicas equiparables
proceso primario: a las neurosis
(lo busqué en otratraumáticas.
parte) :Desde el punto de vista
Las fuentes más provechosas de excitación interna son las “pulsiones” del
económico-dinámico: en el caso del proceso primario, la energía psíquica fluye libremente,
organismo: los representantes de todas las fuerzas eficaces que provienen del interior del
pasando sin trabas de una representación a otra según los mecanismos del desplazamiento y
cuerpo y se transfieren al aparato anímico.
de la condensación;
Se le llama En el caso del
“procesos procesoprimario”
psíquico secundario,
a lala energía es primeramente
modalidad «ligada»
de los procesos que
antes de en
ocurren fluir en forma
el Icc, controlada;
a diferencia las representaciones
del procesos sonrige
secundario, que catectizadas de unadeforma
nuestra normal más
vigilia.
estable, la satisfacción es aplazada, permitiendo así experiencias mentales que ponen a
prueba las distintas vias de satisfacción posibles.

La oposición entre proceso primario y proceso secundario es correlativa de la


existente entre principio de placer y principio de realidad.
Todas las mociones pulsionales obedecen al proceso primario, entonces la tarea de
los estratos superior del aparato anímico ( lo conciente?) es ligar (dominar) la excitación de
las pulsiones que entra en operación en el proceso primario, independiente del principio del
placer y sin tomarlo en cuenta.
- Observación importante. La repetición y el reencuentro de identidad, no
contradicen al principio del placer, más bien constityen en sí mismas una fuente
de placer.
Pero en el caso del enfermo, esta repetición, va más allá del principio del placer, ya
que sus vivencias infantiles, que dejaron huellas mnémicas, son insusceptible al proceso
secundario. A esta condición de no ligadas deben también su capacidad de formar,
adhiriéndose a los restos diurnos, una fantasía de deseo que halla figuración en el sueño.
Una pulsión es un esfuerzo, inherente a lo orgánico vivo, de reproducción de un
estado anterior que lo vivo debió resignar bajo el influjo de fuerzas perturbadoras externas.
Está en ella la naturaleza conservadora del ser vivo. (Aunque suene muy contradictorio con
lo planteado en libros anteriores de Freud).
Lo anterior se contradice con la visión de las pulsiones que entiende su trabajo
como un esfuerzo por en el sentido de la creación y del progreso, lo que nos lleva a anotar
los éxitos del desarrollo orgánico a la cuenta de los influjos externos, perturbadores y
desviantes. La meta de la vida es volver a un estado antiguo inicial : La meta de toda vida
es la muerte, y lo inanimado estuvo ahí antes de lo vivo.
Lo anterior, tira a tierra la idea de pulsiones de autoconservación, pero estas se
deben entender de la siguiente forma: son pulsiones parciales destinadas a asegurar el
camino hacia la muerte peculiar del organismo, y a alejar otras posibilidades de regreso a lo
inorgánico que no sean las inmanentes. El organismo quiere morir a su manera.
Luego Freud dice que lo anterior no puede ser tan así, ya que están también las
pulsiones sexuales. No todos los organismos están expuestos a la compulsión externa que
los empuja a un desarrollo cada vez más avanzado, muchos han logrado conservarse hasta
el presente en un estadio inferior.
Las pulsiones sexuales son conservadoras en el mismo sentido que las otras, pero lo
son en medida mayor, puesto que son más resistentes a injerencias externas, y conservan la
vida por lapsos más largos. (vida entendida como seres vivos??).
En la vida de los organismos hay un grupo de pulsiones que se lanzan hacia delante
para alcanzar lo más rápido la meta de la muerte, y otro grupo de pulsiones, llegado a cierto
punto del camino, se lanza hacia atrás para volver a retomarlo y asi prolongar la duración
del trayecto.
Para Freud, el desarrollo del ser humano se debe a la represión de pulsiones.
IV.
Sólo las pulsiones yoicas (las que se esfuerzan en sentido de la muerte) tienen el
carácter conservador de la pulsión que correspondería a la compulsión de repetición. Estas
pulsiones vienen de la animación de la materia inanimada y quieren restablecer la
condición de inanimado. En cambio la pulsiones sexuales, pese a que reproducen estados
primitivos del ser, tienen como meta el alcanzar la fusión de dos células germinadas
diferenciadas.
El Yo es el reservorio genuino y originario de la libido, la cual solo desde ahí se
extiende al objeto.
IIV.
Los procesos no ligados ( del proceso primario) provocan sensaciones más intensas
que los ligados (del proceso secundario).
El proceso primario son los más tempranos en el tiempo, pues al comienzo de la
vida anímica no hay otros, y si el princ.del placer no actuase ya en ellos, nunca habría
podido instaurarse en posteriores. Esto lleva a pensar que el placer se exterioriza con mayor
intensidad al inicio de la vida anímica. PERO ESTE PRINC. DEBE ESTAR PRESENTE
EN AMBOS PROCESOS (primario y secundario).