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Maestría en Artes Visuales

Pintura 3º semestre
Alejandro Carreón Acevedo

Análisis de una pintura de mi autoría desde la perspectiva de la obra abierta de


Umberto Eco.

Algunas nociones en torno al concepto de obra abierta

Si bien, como señala Eco, cualquier obra de arte es una obra abierta (pues consiste en un
signo que requiere de una lectura por parte del espectador), existe un fenómeno
relativamente reciente en las obras de arte donde la apertura se da de una manera más
profunda. Es en éste tipo de obras donde Eco distingue el concepto de obra abierta como
obra en movimiento.1
De acuerdo con el autor, las obras en movimiento se caracterizan por un principio de
informalidad en su condición comunicante, que implica la apertura de la forma hacia una
multiplicidad de lecturas a partir de la configuración de estímulos dotados de una
sustancial indeterminación, lo que Eco llama campo de posibilidades.2
Para Eco, la obra abierta funciona como una metáfora epistemológica de los cambios
culturales que modificaron los fundamentos de la ciencia, por la fenomenología y la
psicología.3

                                                                                                               
1
“La obra en movimiento…es la invitación no necesaria ni unívoca a la intervención
orientada, a insertarnos libremente en un mundo que, sin embargo, es siempre el
deseado por el autor.” Eco, Umberto. Obra abierta. Disponible en:
https://direccionmultiple.files.wordpress.com/2012/08/eco_umberto-obra_abierta.pdf
2
“Informal quiere decir negación de las formas clásicas de dirección unívoca, no
abandono de la forma como condición base de la comunicación. El ejemplo de lo informal,
como de toda obra abierta, nos llevará, pues, no a decretar la muerte de la forma, sino a
una noción más articulada del concepto de forma, la forma como campo de posibilidades.”
Ibíd.
3  “En un mundo en el cual la discontinuidad de los fenómenos puso en crisis la posibilidad
de una imagen unitaria y definitiva, ésta sugiere un modo de ver aquello en que se vive, y,
viviéndolo, aceptarlo, integrarlo a la propia sensibilidad. Una obra abierta afronta de lleno
la tarea de darnos una imagen de la discontinuidad: no la narra, es ella.” Ibíd.
Es en este sentido que Eco habla de un concepto de ambigüedad perceptiva.4 Es esta
ambigüedad perceptiva la que permite la condición comunicante característica de la obra
en movimiento.
Sin embargo, Eco aclara que para que la obra en movimiento cumpla con su función
comunicativa debe existir un equilibrio entre lo que distingue como información o ruido y
5
significado.

Análisis de una pintura de mi autoría desde la perspectiva de la obra abierta

 
Fig.1  Paisaje  sensible/Acrílico  sobre  tela/60  x  80/2019  
                                                                                                               
4
Como: “Posibilidad de colocarse antes del convencionalismo del conocimiento habitual
para tomar el mundo en una plenitud de posibilidades que precede a toda estabilización
debida a la costumbre.”4 Ibíd.
5
“Éste es, pues, el problema de una pintura que acepte la riqueza de las ambigüedades,
la fecundidad de lo informe, el desafío de lo indeterminado, que quiera ofrecer a los ojos
la más libre de las aventuras y, no obstante, constituir de cualquier modo un hecho
comunicativo, la comunicación del máximo ruido, aunque marcado por una intención que
lo califique de cómo signo.”
 
 
Apreciando la obra (fig.1), en un primer momento creemos reconocer un paisaje natural,
un árbol al centro, algunos troncos que se asoman entre la maleza, un horizonte,
arbustos, la atmósfera de un atardecer. Sin embargo, si continuamos contemplando el
cuadro las formas que creímos reconocer se disuelven y entran en un juego donde se
confunden la figura y el fondo, las manchas y bloques de color cobran mayor relevancia y
aparecen zonas indeterminadas, trastornando la lógica de las relaciones espaciales de un
paisaje según nuestra memoria, permitiendo a la sensibilidad apropiarse de la
configuración de nuestra experiencia. El paisaje sigue siendo tal pero se ha transformado,
no es más un paisaje natural sino un paisaje sensible.
Tanto en el cuadro como en la interpretación del mismo en el párrafo anterior se
manifiestan características distintivas de una obra abierta o una obra en movimiento,
como son:
- Lo informal o la forma como campo de posibilidades.
- La postura de la ambigüedad perceptiva.
- La búsqueda equilibrada de la indeterminación.