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El Sistema Monetario Internacional (SMI) es el conjunto de instituciones,

acuerdos y normas que rigen las transacciones comerciales y financieras


entre distintos países.

El Sistema Monetario Internacional establece las normas que regulan los flujos
monetarios transfronterizos (esto es, entre distintos países). Entre sus principales
objetivos se encuentran garantizar la libertad de intercambio internacional y
prevenir desequilibrios monetarios que podrían afectar la credibilidad del sistema.

No debemos confundir las siglas ‘SMI’ del sistema monetario internacional, con el
salario mínimo interprofesional que se indica también cómo ‘SMI’. Su uso
dependerá sobre todo del contexto.

Objetivos del Sistema Monetario Internacional


Los principales objetivos básicos que persigue el SMI son los siguientes:

 Marco común: Proporcionar un sistema de reglas y normas ampliamente


aceptado de modo que los países puedan entenderse e intercambiar flujos
comerciales y financieros libremente
 Convertibilidad: Asegurar la convertibilidad de las divisas a través de un sistema
de intercambio internacional (en donde el tipo de cambio es el precio relativo de
las monedas)
 Liquidez: Proporcionar y asegurar suficiente liquidez para que los flujos entre
países no se vean restringidos artificialmente
 Ajuste: Corregir, en la medida de lo posible, los desequilibrios en balanza de
pagos de los países. Lo anterior puede incluir otorgar facilidades de
financiamiento
 Medios de pago mundiales: Crear y desarrollar medios de pago
internacionalmente aceptados

Instituciones del Sistema Monetario Internacional


En el SMI participan un conjunto de instituciones financieras tanto regionales como
globales. Estas son las siguientes:

Internacionales (globales)

 Fondo Monetario Internacional (FMI)


 Banco Mundial(BM)
 Banco de Pagos Internacionales (BPI)
Regionales

 Banco Interamericano del Desarrollo (BID)


 Banco Africano del Desarrollo (AFDB)
 Banco Asiático del Desarrollo (ADB)
 Corporación Andina de Fomento (CAF)
 Unión Europea (UE)
 Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD)

Cómo funciona el Sistema Monetario Internacional


Actualmente el SMI tiene dos características esenciales:

 Flotación generalizada con algunas excepciones: La mayoría de los países avanzados


y Latinoamérica cuenta con tipos de cambios flexibles, esto significa que el mercado
ajusta continuamente el valor de las divisas sin que exista una tasa de cambio fija. No
obstante, China y algunos países de Medio Oriente fijan sus monedas al dólar. Cabe
mencionar también que algunos países (incluyendo países emergentes de Asia, Japón y
Suiza, entre otros) han intervenido en el valor de sus monedas directa o indirectamente en
épocas de crisis o en períodos en los que existe una fuerte variación.

En definitiva, actualmente no existe un acuerdo generalizado en cuanto a cómo debe


definirse el valor relativo de las monedas de distintos países.

 Fiduciario: Las divisas no cuentan con un respaldo en metales, activos u otras


monedas. Su valor se determina por la confianza que tienen las personas en el
Banco Central emisor (lo que a su vez está determinado por el entorno político-
económico). De todos modos el dólar y el euro (como segunda moneda) se utilizan
como reservas y determinan en gran parte la liquidez del sistema.
 Acuerdos internacionales: Las organizaciones que conforman el SMI negocian y
llegan a acuerdos con respecto a la normativa internacional y toman decisiones
con respecto al nivel de reservas internacional, acceso a créditos, creación de una
moneda no nacional de reserva (como el DEG) y otros aspectos que influyen en
las relaciones de intercambio internacional.
Modelos cambiarios
Un sistema cambiario es el modelo adoptado por la autoridad monetaria y cambiaria de un
país, que generalmente es el banco central (el Banco de la República en el caso de
Colombia), como el sistema según el cual se desarrollará la política de tasa de cambio en
dicho país.

La tasa de cambio muestra la relación que existe entre dos monedas. Por ejemplo, la
cantidad de pesos que se deben pagar por una unidad de una moneda extranjera. En
nuestro caso, se toma como base el dólar estadounidense, porque es la divisa más
utilizada en Colombia para las transacciones con el exterior, razón por la cual, sería la
cantidad de pesos que se necesitan para comprar un dólar.

Al igual que con el precio de cualquier producto, la tasa de cambio sube o baja
dependiendo de la oferta y la demanda, pues cuando la oferta es mayor que la demanda
(hay abundancia de dólares en el mercado y pocos compradores) la tasa de cambio baja;
mientras que, por el contrario, cuando hay menos oferta que demanda (hay escasez de
dólares y muchos compradores), la tasa de cambio sube.

Se pueden adoptar sistemas cambiarios que permitan que se lleve a cabo una
determinada política de tasa de cambio. Básicamente, el sistema cambiario puede ser un
sistema de tipo de cambio variable (flotante) o fijo:

Tasa de cambio fija

Este sistema tiene como objetivo mantener constante, a través del tiempo, la relación de
las dos monedas; es decir, que la cantidad de pesos que se necesiten para comprar un
dólar (u otra moneda extranjera) sea la misma siempre. En este caso, el banco central, se
compromete a mantener esta relación y tomar las acciones necesarias para cumplir con
este objetivo. Por lo tanto, cuando en el mercado existe mucha demanda por dólares o
cualquier otra divisa (moneda extranjera), el Banco pone en el mercado la cantidad de
dólares necesaria para mantener la tasa de cambio en el valor que se determinó.
Igualmente, cuando se presentan excesos de oferta (cuando hay más dólares en el
mercado de los que se están pidiendo o demandando), el Banco compra dólares para
evitar que la tasa de cambio disminuya.

Tasa de cambio flotante

Este régimen permite que el mercado, por medio de la oferta y la demanda de divisas
(monedas extranjeras), sea el que determine el comportamiento de la relación entre las
monedas. El banco central no interviene para controlar el precio, por lo cual la cantidad de
pesos que se necesitan para comprar una unidad de moneda extranjera (dólar, por
ejemplo) puede variar a lo largo del tiempo.
Determinación de tipo de cambios
La determinación del tipo de cambio se realiza a través del mercado de
divisas. El tipo de cambio como precio de una moneda se establece,
como en cualquier otro mercado, por el encuentro de la oferta y la
demanda de divisas. Si se analiza, por ejemplo, una situación hipotética,
en la que solo existen dos monedas el euro y el dólar. La demanda de
dólares (oferta de euros) nace cuando los consumidores de los distintos
países europeos necesitan dólares para comprar mercancías
procedentes de Estados Unidos. De la misma forma se necesitan
dólares si una empresa europea desea comprar un edificio en Nueva
York, cuando un ciudadano alemán viaja como turista a San Francisco
o si una empresa sueca compra acciones de una entidad
norteamericana, pero todavía puede existir una razón adicional para
demandar dólares que es la pura especulación, es decir el pensamiento
de que el dólar va a subir de valor respecto al euro provocará que la
demanda de dólares suba.
Si se analiza al contrario, la oferta de dólares (demanda de euros), esta
se realiza por todas aquellas empresas y ciudadanos que necesitan
euros para sus necesidades (básicamente las mismas que hemos
analizado antes, compra de bienes y servicios, inversiones y
especulación.)
El equilibrio en un mercado competitivo entre la oferta y la demanda
marcará el precio del dólar respecto al euro o lo que es lo mismo el
precio del euro respecto al dólar. En los mercados de divisas se conoce
depreciación como el descenso del precio de una moneda respecto de
otra.