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El Estebanismo comienza a rectificar

Moises P. Ramirez

Muchos venezolanos hemos criticado al gobierno inmisericordemente. Pero cuando observamos


cambios que rectifican posiciones criticadas, debemos reconocerlo sin que nos quede nada
guardado. En estos últimos días han habido importantes señales de rectificación, lanzadas
muchas de ellas por el mismo Esteban.

Una crítica típicamente feroz ha sido la del culto al personalismo desplegado a lo largo de esta década y
denunciado por analistas tan entendidos en la materia como Tulio Hernández, entre muchos. Recorrer
el país por carretera, hojear los periódicos y zippear los canales de TV ha significado encontrarnos con
Esteban en múltiples poses: montado en un tractor, sentado mostrando que reflexiona con una mano en
la barbilla, pegando un alarido en un mítin, abrazando a una viejita o a un niñito, etc. Nunca faltaron
conexiones entre tal proliferación de imágenes y el ineludible libro de Orwell '1984' con su referencia
al cruel y omnipresente 'Gran Hermano'.

Pero sorprende gratamente que el Estebanismo haya decidido rectificar prohibiendo, a través de un
decreto, que se utilice la imagen de Esteban para anunciar obras o demás actuaciones del gobierno a
distintos niveles. Felicitamos a Esteban y a su equipo por decidirse a echarle un parao al personalismo.
¡No es fácil! Implica por lo menos doblegar un ego equivalente a un argentino con el cuerpo de
Schwarzenegger (cuando estaba joven).

Otra crítica muy reiterada ha sido la de la impunidad con la que campea la corrupción como perro por
su casa, a pesar de haber sido uno de los argumentos de peso para que los Estebanistas enrumbaran al
país hacia un supuesto cambio profundo de su cultura y sus instituciones. Desde el contrato para
imprimir la Constitución de 1999, pasando por el Plan Bolívar 2000, el CAAEZ, el Magistrado que
huyó a España, el maletín de Antonini, la plataforma de PDVSA y, por supuesto, los banqueros
boliburgueses y Pudreval, entre tantos otros, la sensación de corrupción de todos estos años ha sido tan
fuerte como la de inseguridad. Muchos han llegado a calificar a este gobierno como el más corrupto de
toda la historia venezolana y eso se dice fácil, pero es toda una hazaña.

Sin embargo, hemos observado con interés que ya se inició el juicio a los responsables de Pudreval y
que se insiste muchísimo en enjuiciar, cuando llegue procedente de Colombia, a un individuo que habla
mucho pero que es reclamado por distintas autoridades para procesarlo como lo es Walid Mackled.
¡Tampoco es fácil! Uno de los acusados por Pudreval dirigió la Misión Robinson y Makled fue alto
pana de muchas altas autoridades y eso corresponde a que, por ejemplo, Claudio Nazoa tenga que
acusar a Kiko Bautista por adulterio en Irán, que aunque él no fuera alto ni autoridad, sería apedreado
sin clemencia por su falta.

Finalmente, al Estebanismo se le ha criticado duramente todos estos años por declararse enemigo de la
oligarquía colombiana y amigo de movimientos insurgentes que, además, dicen en la prensa que están
muy vinculados a la práctica de secuestros y narcotráfico. No era solamente el propio Esteban quien
hacía esas declaraciones, algunos de sus ministros y diputados de su partido lo afirmaban
categóricamente, tanto que seguidores menos mediáticos se sintieron autorizados para expresarlo no
solamente con graffitis, sino hasta con una plaza en honor al comandante Marulanda. Existen videos y
testimonios en los que se muestra que por un lado los guerrilleros eran bienvenidos al territorio
nacional, mientras que por el otro se amenazaba con continuar la ruptura de relaciones diplomáticas si
el candidato de la oligarquía, el innegable oligarca Juan Manuel Santos ganaba las elecciones este año.
Pues, aunque usted no lo crea, ahora Santos es el 'nuevo mejor amigo' de Esteban y esa rectificación es
digna de admiración y respeto. El gobierno se debe haber dado cuenta del terrible error de no ver lo
conveniente que es tener excelentes relaciones con un país vecino para el bien de todos los venezolanos
y eso ¡ni de vaina que es facilito de hacer! Mucho más si internamente se mantiene el más abyecto odio
enconado contra la burguesía venezolana. Eso se equipara al esfuerzo enorme que alguien a quien no le
gusta, por ejemplo, la lengua a la vinagreta y que por eso jamás quiere que se la sirvan en la mesa de su
casa, lo invitan a una fiesta y allí no solamente tiene que comerse la lengua sino que además debe decir
públicamente que le encanta y que es su plato favorito.

Muchos de los criticones dirán que éstas no son rectificaciones, que son meras jugarretas tácticas e
hipócritas porque de no hacerlo sería peor para Esteban y su partido. Pero esa es una actitud muy
mezquina. Debemos presumir la buena fé. Eso es lo que predicamos quienes creemos en la Libertad, el
respeto a los Derechos Humanos y la dignidad inmanente a la vida en todas sus manifestaciones.

Quien quita que sigan así, rectificando y en 2012, ante la avalancha de votos por el cambio democrático
entreguen, en sana paz y en perfecta coordinación, el poder al nuevo gobierno.