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TEMA: JESÚS ES MI DESCANSO

Propósito: Ministrar a la iglesia, haciéndoles reflexionar que estar en Jesús es tener


descanso para todo nuestro ser.

Asunto: Descanso

Cita Bíblica: Mateo 11: 25-30

A. Vr. 25-26: En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del
cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y
las revelaste a los niños. Sí Padre, porque así te agradó.
a. El Señor alaba a su Padre, lo reconoce Señor del cielo y de la tierra.
b. Lo alaba porque dio las cosas a los niños (pequeños).
c. ¿Quiénes son los pequeños?:
i. Son los que confiesan humildemente su necesidad de Dios.
ii. Se entregan a él, confiando que de él recibirán lo necesario.
iii. Llevan vidas de gratitud, por esa salvación gratuita.
iv. Son aquellos “don nadie” que no salen en la portada de una revista,
pero que tienen un corazón sensible a la presencia de Dios.
v. Son aquellos que no importando el lugar u origen, le creen a Dios
que los puede levantar.
B. Vr. 27: Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre, y nadie conoce al Hijo,
sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo
quiera revelar. TLA: Mi Padre me ha dado todo, y es el único que me conoce,
porque soy su Hijo. Nadie conoce a mi Padre tan bien como yo. Por eso quiero
hablarles a otros acerca de mi Padre, para que ellos también puedan conocerlo.
a. Todas las cosas fueron entregadas por mi Padre que me conoce. Debido a
que me conoce me ha entregado todas estas cosas.
b. Es necesario que primero le conozcamos para después recibir de Dios todas
las cosas.
c. Juan 15:4: Permaneced en mí y yo en vosotros, como el pámpano no puede
llevar fruto por sí mismo, sino permanece en la vid, así tampoco vosotros, si
no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que
permanece en mí, yo en él, éste lleva mucho fruto; por separados de mí nada
podeís hacer.
C. Vr. 28-29: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré
descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y
humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es
fácil y ligera mi carga.
a. Venid a mí: Moverse de un lugar a otro. Llamada a cambio, a salir.
i. Ir a él: Es lo mismo que hizo Jesús con el Padre. Por eso su relación
es fuerte y obtiene todas las cosas.
b. Los que están trabajados: Los que se encuentran haciendo mucho, tratando
de así alcanzar la salvación.
c. Todos los cargados: Aquellos que llevan en el presente, el resultado de
experiencias negativas en el pasado.
d. Llevad mi yugo sobre vosotros:
i. El yugo para los judíos representa la suma total de obligaciones que
en conformidad a las Escrituras se debe cumplir.
ii. En cambio el yugo de Jesús es diferente.
e. Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.
i. Jesús es uno de esos pequeños también que el mismo describe
momentos antes.
ii. Jesús dice, sigan mi ejemplo.
iii. SOY: mi esencia es
iv. Manso: Amigable, amable,
v. Humilde: Obediente, que se ajusta a los planes de Dios.
1. Consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y
debilidades. Etimología: ítas: Cualidad de ser y Humus: Tierra
(es la misma palabra de la que proviene la palabra “humanos”).
f. Hallareis descanso para vuestras almas.
i. Siguiendo el yugo y siendo humildes y mansos, encontraremos el
descanso.
ii. Descanso: refrigerio, tranquilidad.
iii. Para vuestras almas.
g. Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga. Chrestos.
i. Lo que yo pido que obedezcan es fácil
1. Excelente, útil, digno, honrado, moralmente recto.
ii. Ligera mi carga. No tiene peso lo que llevarás en el presente, resultado
de tu pasado.

Conclusión:
Algunos príncipes alemanes estaban alabando sus respectivas posesiones. Entre ellos estaba
también el piadoso duque Elberard de Vurtemberg, sin decir nada, escuchando cómo todos
se jactaban de sus riquezas; uno alaba sus viñedos, otro sus bosques, un tercero sus minas,
etcétera. Al cabo de un buen rato se levantó Elberard, y dijo: “Soy un príncipe humilde y no
me puedo comparar con vosotros; y, sin embargo, tengo también una buena propiedad, y si
al andar en ella por las montañas me extravío y hallo uno de mis súbditos, en su compañía
puedo acostarme y dormir sin temor alguno. Esta compañía la considero como una joya
real, de verdadero valor; pero tengo otra mejor y más preciosa, y es: que puedo descansar
mi cabeza y mi corazón en el seno de mi Padre celestial y en el pecho de mi Señor Jesús,
seguro de que ni la muerte ni el diablo me pueden dañar en lo mínimo.”1

1
Lerı ́n, A. (2000). 500 ilustraciones (p. 213). El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones.

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