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Las puertas a un nuevo mundo

Por: Sarahi Pinto y Daniel Llushca

Para empezar debemos conocer ciertos aspectos que abarca la obra “Aura” aquellos

son: la reencarnación, la muerte, la brujería y la cultura de las personas que habitan en

México. El autor al redactar la obra quería expresar a los lectores lo que para él significa

la muerte y aquellos símbolos que la representan, esto podemos evidenciar en los

animales dentro de la historia como por ejemplo: el gato, el conejo y los ratones.

La muerte como concepto podemos decir que es dejar la vida terrenal y pasar a una

nueva etapa donde la esencia del alma se purifica. Dentro de la cultura mexicana

aquellos que pasan a la otra vida se les realizan un altar para recordar lo que en vida

fueron, que no sean olvidados por sus seres queridos y que prevalezcan en sus

memorias. Para algunas personas el dejar este mundo y pasar a uno distinto lo

consideran un acto de liberación ya que el alma se desprende del cuerpo. Para otro

cierto grupo es difícil aceptar la llegada de la muerte esto hace que acudan a realizar

actos de brujería y rituales por medio de estas comunicaciones con seres del más allá

intentan buscar la reencarnación del alma en un cuerpo distinto y conseguir la vida

eterna.

La obra “Aura” nos relata una historia que causa suspenso con todos los sucesos que se

relata, en un primer plano, el ambiente en el cual se desarrollan todos los hechos de

rituales evocados por Consuelo hacía Felipe como el anuncio de trabajo publicado

dentro del periódico el cual dice : “Se solicita historiador joven. Ordenado. Escrupuloso.

Conocedor de la lengua francesa. Conocimiento perfecto, coloquial. Capaz de

desempeñar labores de secretario. Juventud, conocimiento del francés, preferible si ha

vivido en Francia algún tiempo. Tres mil pesos mensuales, comida y recámara cómoda,
asoleada, apropiado estudio.” Felipe Montero al llegar a la casa es guiado por una voz

misteriosa: “No…. No es necesario. Le ruego. Camine trece pasos hacía el frente y

encontrará la escalera a su derecha. Suba, por favor. Son veintidós escalones. Cuéntelos.

Ahí.” Con todos estos sucesos Felipe Montero comienza a tener sospechas de la vieja

Consuelo ya que un día al entrar a la habitación de aquella señora, la encuentra en un

momento inoportuno de oración: “Te acercas a esa imagen central, rodeada por las

lágrimas de la Dolorosa, la sangre del crucificado, el gozo de Luzbel, la cólera del

Arcángel, las vísceras conservadas en frascos de alcohol, los corazones de plata: la

señora Consuelo, de rodillas, amenaza con los puños, balbucea”. Allí es donde se

comienza a evidenciar algunas actitudes un poco inusuales, Felipe Montero conoce a la

sobrina de la señora Consuelo llamada Aura, una muchacha tímida que logra atrapar

con su belleza la atención de Felipe Montero, cuando él quiere ir a recoger las cosas de

su casa para vivir allí se lo impiden “¿Se encuentra cómodo? Sí. Pero necesito recoger

mis cosas en la casa donde…… No es necesario. El criado ya fue a buscarlas. No se

hubiera molestado” con esto podríamos deducir que era una estrategia para que Felipe

Montero no abandonará el lugar. Un suceso que ocurre dentro de la obra que puede estar

relacionada con la brujería es cuando Felipe logra observar que Consuelo y Aura

realizan los mismos movimientos “Miras rápidamente de la tía a la sobrina y de la

sobrina a la tía, pero la señora Consuelo, en ese instante, detiene todo movimiento y, al

mismo tiempo, Aura deja el cuchillo sobre el plato y permanece inmóvil y tú recuerdas

que, una fracción de segundo antes, la señora Consuelo hizo lo mismo” se podría

deducir que Consuelo realizo rituales de brujería con la conexión con seres del más

allá a los cuales invocaba con sus rituales como la veneración al Cristo Negro, ya que

Aura era la juventud y Consuelo era su contra parte, la vejez. La reencarnación se

evidencia en Felipe Montero y el General Llorente ya que el alma del General viajó
varios siglos hasta llegar a reencarnarse en el cuerpo de Felipe sin embargo sin

conocimiento ni recuerdos, Felipe se da cuenta que es el General Llorente cuando llega

a la casa de Consuelo y encuentra todos los escritos y fotos.

Por lo tanto; después de pasar por un proceso reflexivo sobre la obra, creemos que los

métodos que se manifiestan en la obra no son los medios correctos de ver la vida, o la

naturaleza. También consideramos que muchas de las prácticas narradas en el libro

llegan a lo antinatural o lo poco ético, pues cruza estas barreras. Ya que en la actualidad

podemos llegar a manifestar ciertas dudas, sobre la obra leída y esto nos lleva a

preguntarnos: ¿Existe la reencarnación? ¿Puede haber vida después de la muerte? Son

varias preguntas que nos deja el libro, pero ciertamente no podemos responderlas con

certeza ya que esto es un tema amplio y con muchos secretos.

Referencias:

(Romo, 2014)

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