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BIOLOGÍA

Introducción a la biología ¿Por qué estudiar biología? De manera muy general, podemos decir que
existe una razón que domina sobre todas las demás: Conocernos mejor a nosotros mismos y
conocer más al mundo en que vivimos. La biología, como ya sabemos consiste en el estudio
integral de los seres vivos. A nivel social, el grado de conocimiento de los seres vivos y sus
manifestaciones es un indicador del avance de la población humana. Los saberes acerca de los
seres vivos y su diversidad es fundamental para el desarrollo de cualquier cultura. Siempre hemos
querido saber acerca de los seres vivos que pueden ser fuente de alimento o fuente de
medicamentos o de qué organismos nos tenemos que cuidar pues pueden causarnos algún daño o
enfermedad. Es una preocupación actual el saber cómo estamos interaccionando nosotros como
especie humana con el resto de los seres vivos; cómo está influyendo el ser humano en las
poblaciones vegetales, animales y microscópicas, y en general, con el medio ambiente. Nuestra
moderna civilización es posible debido a nuestro progresivo conocimiento de la materia viva. Por
ejemplo, los conocimientos sobre la genética pueden ser usados para incrementar el
aprovisionamiento mundial de alimentos de origen vegetal y animal al llevarse a cabo el
mejoramiento de variedades de plantas alimenticias y de ganadería. El estudio de la célula
(estructura y función) nos lleva a importantes avances en la medicina al desarrollar nuevos
fármacos que nos ayudan a enfrentar las enfermedades que han sido o son azote de la
humanidad. El conocimiento de la biología es también fundamental para entender las
preocupaciones y controversias de actualidad acerca del crecimiento poblacional, las epidemias
modernas como el sida, así como las promesas y riesgos que conlleva proyectos como el del
genoma humano. Los aspectos sobre el medio ambiente, estudiados por la ecología nos ayudan a
conocer las causas que actualmente dañan nuestro mundo y asi poder tomar las medidas
necesarias para su conservación. Deberíamos también anotar que ciertas carreras profesionales
productivas y retributivas pueden edificarse sobre el conocimiento de la biología. Los laboratorios
de las universidades siempre demandan más hombres y mujeres para realizar nuevos
descubrimientos. También se necesitan profesionales que apliquen sus conocimientos de biología
en actividades como la medicina, la investigación agrícola y el desarrollo industrial. Se continuarán
necesitando profesores de biología que transmitan a las nuevas generaciones el conocimiento
adquirido por las precedentes. Todo ciudadano podrá participar más efectivamente en una
democracia siempre y cuando pueda pronunciarse y votar inteligentemente sobre cuestiones que
impliquen tanto principios biológicos como el bienestar humano y esto sólo lo logrará al tener una
serie de conocimientos, Unidad 1 26 UAS entre otros, de tipo biológico. El uso de aditivos
alimenticios, drogas, insecticidas, radiación, técnicas de ingeniería genética y medidas de control
de la población, son justamente algunos de los diversos medios por los cuales nuestras vidas
pueden ser modificadas por el nivel de conocimiento biológico. El modo en que se haga uso de
este conocimiento, ya sea para incrementar o disminuir el valor de nuestras vidas, lo pueden
decidir únicamente ciudadanos bien informados. Hay una riqueza cultural en el conocimiento de la
biología. Características y propiedades de los seres vivos Qué es la vida y cómo se pueden explicar
los procesos vitales han sido temas de acaloradas controversias desde hace más de 500 años. El
intento de explicar la naturaleza de eso que llamamos “vida” ha sido uno de los principales
objetivos de la biología. Sin embargo, cuando nos referimos a la vida, más bien nos estamos
refiriendo al proceso de vivir, que es lo que sí se puede estudiar científicamente. Se puede
describir lo que es vivir, se puede definir lo que es un organismo vivo, y se puede intentar
establecer una diferencia entre lo vivo y lo no vivo; pero para los estudiosos de siglos anteriores
esto no fue nada fácil porque había ideas encontradas. De un lado existía un bando que afirmaba
que, en realidad, los organismos vivos no eran diferentes de la materia inanimada; a estas
personas se les llamó mecanicistas. El filósofo francés René Descartes (1596- 1650) fue un
destacado defensor de este punto de vista. Esta concepción acerca de los seres vivos pronto fue
llamada fisicismo dado que sus defensores eran más bien físicos que mecánicos. Del otro lado
estaban los vitalistas, que aseguraban que los organismos tenían propiedades que no existían en la
materia inerte, y que , por lo tanto, las teorías y conceptos biológicos no se podían reducir a las
leyes de la física y de la química. A finales del siglo XIX, el principal vitalista era Luis Pasteur.
¿Quiénes tenían la razón? De manera muy clara con respecto a este tema, el biólogo evolutivo de
origen alemán Ernst Mayr nos dice que ambos bandos tenían algo de razón y que, en parte, ambos
se equivocaban. Los mecanicistas o fisicistas estaban en lo correcto al decir que no existe una
fuerza vital como componente de la vida, y que, a nivel molecular, la vida se puede explicar según
los principios de Hay consenso entre las comunidades científicas de que toda persona que tenga
una preparación educativa mínima deberá estar familiarizada con los conceptos biológicos
básicos: evolución, herencia, biodiversidad y los peligros que enfrenta, reproducción y salud
reproductiva, competencia, extinción, adaptación y contaminación. Figura 1.1 Un ecólogo
realizando trabajo de campo en este caso mide una flor de Rafflesia. Introducción a la biología 27
DGEP la física y de la química. Por su parte, los vitalistas tenían razón al afirmar que, a pesar de
todo, los organismos no son como la materia inerte, sino que poseen numerosas características
propias, especialmente sus programas genéticos, adquiridos a lo largo del tiempo, los cuales no se
han encontrado en la materia inanimada. Los organismos son sistemas ordenados a muchos
niveles, muy diferentes a todo lo que conocemos en el mundo inanimado. En el último siglo, ha
quedado claro que deben retomarse los principios válidos del fisicismo y del vitalismo,
conformando una nueva corriente de pensamiento filosófico acerca de la vida y el vivir que se
conoce como organicismo. Las funciones de los organismos vivos a nivel molecular obedecen a las
leyes de la física y la química. Sin embargo, los organismos son diferentes de la materia inerte. Son
sistemas ordenados jerárquicamente, con nuevas propiedades que no se han observado nunca en
la materia inanimada. Los organismos vivos presentan una serie de propiedades que les confieren
ciertas cualidades, conocidas como características, que definitivamente no existen en los sistemas
inanimados y que, de acuerdo con Audesirk-Audesirk y Mayr, podemos describirlas. Estas son: 1.
Los seres vivos tienen una estructura organizada compleja. 2. Los seres vivos tienen la capacidad
de adquirir energía y materiales del exterior y los transforman. 3. Los seres vivos tienen capacidad
de autorregulación. 4. Los seres vivos tienen capacidad de crecer y desarrollarse, siguiendo un
programa genético. 5. Los seres vivos tienen capacidad de responder a estímulos del medio
ambiente. 6. Los seres vivos se reproducen utilizando una huella molecular llamada adn. 7. Los
seres vivos, tomados como un todo, tienen capacidad de evolucionar. Veamos estas características
con un poco de detalle: El organicismo es el nuevo sistema explicativo o paradigma biológico que
domina desde 1930. Este nos dice que los procesos a nivel molecular se pueden explicar
perfectamente por mecanismos fisicoquímicos, pero que dichos mecanismos tienen una influencia
menor en los niveles superiores de integración biológica. Las características exclusivas de los seres
vivos no se deben a su composición, sino a su organización. De ahí el origen de la palabra
organicismo. Figura 1.2 Luis Pasteur (1822-1895), químico y biólogo francés, famoso por sus
investigaciones sobre la causa y prevención de enfermedades del género humano y de los
animales y por sus estudios sobre la generación espontánea y la fermentación. Unidad 1 28 UAS
Organización compleja Cada función o proceso que realizan los organismos vivos es vital para su
existencia. Todas las funciones interactúan unas con otras para crear un singular y ordenado
sistema viviente. Toda función vital tiene su explicación en la estructura y funcionamiento de la
célula. Por eso, la unidad de organización de los seres vivos es la célula, cuyas propiedades están
sustentadas en función de sus componentes responsables del desarrollo y funcionamiento de los
seres vivos: ácidos nucleicos, aminoácidos, enzimas, hormonas y los componentes membranosos
que son macromoléculas que están ausentes en la naturaleza no viva. Cada tipo de organismo se
identifica por su aspecto y forma característicos. Los adultos de cada especie tienen su propio
tamaño, en tanto las cosas sin vida generalmente presentan formas y tamaños muy variables. La
célula es la parte más simple de la materia viva capaz de realizar todas las actividades necesarias
para la vida. Algunos de los organismos más simples, como las bacterias, son unicelulares; es decir,
constan de una sola célula. Por el contrario, el cuerpo de un ser humano o el de un árbol como el
roble están formados por miles de millones de células; en estos organismos pluricelulares
complejos, los procesos del organismo entero dependen del funcionamiento coordinado de las
células que lo constituyen.

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