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Terremoto en Áncash

El terremoto y aluvión de Áncash de 1970, conocido localmente como el terremoto del


70, fue un sismo de magnitud 7.9 MW en la escala Magnitud Momento sentido en toda
la costa y sierra del departamento de Áncash y del norte peruano, seguido de un aluvión
que sepultó la ciudad de Yungay el domingo 31 de mayo de 1970, a las 3:23 p.m.
Fue el sismo más destructivo de la historia del Perú, no solo por la magnitud sino
también por la cantidad de pérdidas humanas que afectó la región ancashina y varias
provincias de los departamentos de Huánuco, el norte de Lima y La Libertad, dañando
una extensa área de aproximadamente 450 km de longitud y 200 km de ancho de la
costa y sierra peruana.
A raíz de esta catástrofe, en 1972 el gobierno del Perú fundó el Instituto Nacional de
Defensa Civil, el cual, además de preparar a la población acerca del actuar durante un
terremoto, conmemora el 31 de mayo con un simulacro de sismo a nivel nacional.

El aluvión de Yungay
El fuerte y prolongado sismo de 45 segundos, provocó el desprendimiento del agua y
viento del pico norte del nevado Huascarán, produciendo un alud estimado en 40
millones de metros cúbicos de hielo, lodo y piedras que medía 1,5 km de ancho y que
avanzó los 18 km a una velocidad promedio de 2 a 5 km/h. Durante los tres minutos que
la avalancha tardó en llegar a la ciudad, la población yungaina quedó desorientada
debido al eco que producía el aluvión en los cerros de la Cordillera Negra. Cuando el
aluvión chocó contra la pared de la quebrada del río Ranrahirca formó un embalse y
desvió su curso violentamente unos treinta grados en dirección sur.
La tercera parte de la masa saltó la quebrada (que ya había salvado a Yungay de
un aluvión en 1962) sepultando completamente a la segunda ciudad más importante
del Callejón de Huaylas, mientras que la corriente mayor arrasó con el pueblo
de Ranrahirca, matando en total a más de 20 000 personas.
En Yungay sólo se salvaron aproximadamente 300 personas separadas en tres
grupos, 92 personas que corrieron hacia el cementerio de la ciudad (una antigua
fortaleza preinca elevada), 25 personas en un cerro contiguo a la ciudad y un
numeroso grupo de niños que asistieron a un circo itinerante llamado Verolina y que
estaba ubicado en el estadio a 700 metros de la plaza mayor.
Las labores de rescate y evacuación que puso en marcha el gobierno central sólo
procedieron mediante vía aérea luego de dos días de la tragedia debido a la densa
nube de polvo que se levantaba a 2700 metros sobre el nivel de la zona de la tragedia,
esta nube permaneció una semana ocasionando que los bloques de hielo tardaran dos
semanas en descongelarse debido a la poca incidencia del sol. La masa de lodo tardó
un mes en secarse y ocasionó que varias personas quedaran atrapadas cuando
intentaron cruzarla.

Así es que la provincia de Yungay alcanzó las cifras más altas en cuanto a mortalidad:
25.000 personas. El aporte internacional tuvo gran importancia en el momento de la
emergencia, diversas organizaciones mundiales brindaron su apoyo. La magnitud de
su cooperación no sólo fue en el momento de la emergencia sino también en la
rehabilitación de la zona afectada y en el futuro desarrollo de la región. Sin embargo,
la destrucción de las vías de comunicación de la zona y la falta de planeamiento le
dieron una cuota de ineficiencia. Por ello es que el 28 de marzo de 1972 se crea
el Instituto Nacional de Defensa Civil, para que se encargue de coordinar la prevención
y la ayuda en caso de posteriores desastres.
A raíz del terremoto de 1970 que asoló varias ciudades del Callejón de Huaylas y que
motivó la solidaridad de diversos países, Yungay recibió el nombre de "Capital de la
Solidaridad Internacional".
Terremoto del Perú de 2007

El Terremoto de Chincha y Pisco de 2007 fue un sismo registrado el 15 de agosto de


2007 a las 23:40:57 UTC (18:40:57 hora local) con una duración cerca de 3 min 30 s .
Su epicentro se localizó en las costas del centro del Perú a 40 km al oeste de Pisco y a
150 km al suroeste de Lima, y su hipocentro se ubicó a 39 km de profundidad.
Fue uno de los terremotos más violentos ocurridos en el Perú en los últimos años,
siendo superado por el terremoto de Arequipa de 2001 (terremoto del sur del Perú de
2001); pero no fue el más catastrófico, desde ese punto de vista el terremoto de
1970 produjo miles de muertos.
El siniestro, que tuvo una magnitud de 8,0 en la escala sismológica de magnitud de
momento y una intensidad máxima de IX en la escala de Mercalli, dejó 595 muertos,
2291 heridos, 76 000 viviendas totalmente destruidas e inhabitables y
431 000 personas resultaron afectadas. Las zonas más afectadas fueron las provincias
de Pisco, Ica, Chincha, Cañete, Yauyos, Huaytará y Castrovirreyna.
También afectando a la capital de Perú, Lima. La magnitud destructiva del terremoto
también causó grandes daños a la infraestructura que proporciona los servicios básicos
a la población, tales como agua y saneamiento, educación, salud y comunicaciones.