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ESCUELA FEMINISTA: CLAVES PARA LA LIBERACIÓN

Claudia Aguayo Calabrano – Cuerpo Violeta


cuerpovioletachillan@gmail.com

Las claves para liberarse se han transmitido de muchas maneras, la verbal y colectiva es siempre la que
llega a los avances más genuinos en este camino. Sí, es un camino, pues como no estamos realmente
separad@s de nuestro entorno, la liberación necesariamente tiene que abordarse de manera colectiva
(cuando oprimimos o amamos a otr@s, nos oprimimos o amamos a nosotr@s mismos), aunque la
voluntad de liberarse sea individual.

Las claves son muy simples de decir, no obstante, explicarlas se puede volver más complejo. Sin más
preámbulo la clave que dicha a tiempo puede cambiar tu vida es que existen en este mundo relaciones
de dominación. Dicho así no parece haberle cambiado la vida a nadie, y lo que pasa en realidad, es que
fuimos manipulad@s, perdón, educad@s, para no entender lo que esto significa, o más bien, no
reconocer estas relaciones de dominación en nuestra vida, por eso es necesario que construyamos
explicaciones sobre el mundo que habitamos. Si no identificamos lo que nos domina, no sabremos de
qué tenemos que liberarnos.

La dominación requiere que una parte ejerza su poder para controlar y ejercer soberanía sobre otra
parte, por tanto no solo se genera una relación asimétrica, sino que también se inhibe la posibilidad de
decisión propia de la parte dominada.

Las relaciones de dominación producen la supremacía también de un discurso sobre otro, y requiere por
una parte, la imposición, y por el otro la falta de discurso propio. Un ejemplo de esto es que en todo el
mundo se entiende como historia universal, lo que se escribió en Europa sobre mucho menos que la
mitad de la población mundial. Otro ejemplo es cuando creemos lo que alguien dice sin considerar su
historia, ni vivencias, ni intereses porque no tenemos un marco crítico para analizar lo que escuchamos.
Un ejemplo más fino, es el caso de una niña o niño que sufre abuso sexual pero no puede identificar lo
que pasó pues no tiene una estructura mental que le permita darle significado a la situación que vivió,
dicho de otro modo, no solo carece de un marco crítico, sino que ni siquiera tiene las palabras para
mencionar lo que pasó, no tiene ningún discurso elaborado, lo que propicia un estado de sumisión.
Todas las personas carecemos de discurso antes de crearlo ya sea individual o colectivamente, y tener
un discurso propio es uno de los pilares de la autonomía.

Una relación de dominación se mantiene por obligación (como cuando se aplican métodos de disciplina
que pueden llegar a ser destructivos) o voluntariamente mediante métodos de manipulación, como pasa
con la educación, los medios de comunicación, o con algunas personas. Ya viene el detalle de este punto.

¿Qué pasa cuando no hay un discurso propio o un plan de acción propio? Cuando eso pasa, se aporta
tremendamente a la continuidad de las relaciones que nos dominan, porque hay que tener en cuenta
que cuando no tomamos decisiones por nosotr@s mism@s, alguien si lo está haciendo, y si no logras
identificar quién es, seguro se trata de una estructura de dominación muy grande a la que ya te
acostumbraste. En el caso de no haber creado perspectivas propias de análisis de la realidad y cómo
expresarla, solo nos queda reaccionar ante lo que sucede, y ponemos nuestra energía cuando el queso
ya está cortado. Si no hay un plan propio o un discurso propio (individual y colectivo), la protesta se
transforma en queja, en cambio sí tomamos las riendas de nuestra vida (individual y colectiva), tenemos
la posibilidad de instalar temas y crear la coyuntura en vez de reaccionar ante ella, del mismo modo
sucede con la violencia.

Una persona puede mantenerse en la situación de dominación voluntariamente más aún si es


manipulada para ello, y es que la autoexplotación es mucho más efectiva que la explotación con látigo,
porque la persona es la que desea y lucha por ello, entonces va unida al sentimiento de libertad, y de
ese modo por muy grandes que sean las estructuras de dominación, no podemos verlas.

La ideología neoliberal ejerce una manipulación de la sociedad para despojarla de un discurso y acción
propia, y transformar todo, incluso el cuerpo y hasta nuestros pensamientos, en objetos que se exhiben.
La persona misma voluntariamente se somete, quiere un sistema de vida, una profesión, una familia, un
estilo y se siente libre de autoexplotarse toda la vida para conseguirlo. Cuando eso sucede la persona se
aísla, se resigna, deprime, y ya solo tiene tiempo de trabajar para cumplir su “libre” expectativa de vida,
en ese punto es imposible generar una identidad colectiva o un nosotr@s, por tanto no se puede generar
un discurso ni acción propia ni social, y las personas se atan su propia cadena al cuello sin siquiera saber
que lo están haciendo. Por eso son tan populares los métodos de evasión, por muy destructivos, caros
o complicados son muy populares justamente porque hay quienes prefieren soñar con un rinconcito del
mundo que los acoge, a tener que poner a prueba la valentía interna de enfrentar esta única posibilidad
de vida en esta época crucial.

Teniendo un primer paneo del contexto en el que vivimos, procederemos a detallar algunas claves para
liberar nuestra conciencia de entuertos mentales, y realizaremos un fino procedimiento que consiste en
desmenuzar nuestras conductas (como siempre, individuales y colectivas) y reconocer donde aportamos
con nuestra sumisión a continuar las relaciones de dominación.

 La primera clave es asumir que existe una gran diferencia entre pedir o mendigar nuestros
derechos, y tomarnos y hacerlos valer. Del mismo modo con los espacios, si pedimos permiso,
o cedemos los espacios que nos corresponden, contribuimos a perpetuar las relaciones de
dominación. Un ejemplo es la vida de Ruby Bridge, primera afrodescendiente en ir a una escuela
estadounidense, para hacer valer su derecho tuvo que tener protección policial, durante 5 años
estar en una sala aparte, y soportar manifestaciones en su contra siendo solo una niña.
Seguramente lo más sencillo para ella hubiese sido no estudiar.

 Existe una ley científica desde la teoría de la simbiosis de la bióloga Lynn Margulis, y consenso
con distintas disciplinas de las ciencias sociales, de que no es la competencia -como se creía
antiguamente- lo que permite la vida, sino la cooperación entre los seres. Esto ya es un cambio
de paradigma importante, pero los lazos de cooperación no son tan sencillos de identificar, en
consecuencia la segunda clave es diferenciar la colaboración del servilismo, que es una forma
sumisa de ayudar, por tanto mantiene las relaciones de dominación. Por ejemplo a nivel macro,
los tratados de libre comercio que van en desmedro absoluto de las naciones subdesarrolladas
perpetúan el saqueo y la dominación imperialista.

 Otra clave será el desarrollo de autonomía en distintas áreas, tener un discurso, recursos, juicios
propios, una visión de mundo, un plan de vida y priorizar nuestras acciones en torno a ello. La
clave es diferenciar este desarrollo de individualidad con el individualismo, pues reconocernos
diferentes, reconocer nuestra existencia de la existencia de otros, no significa que no estemos
conectados y que debamos velar egoístamente por lo que falsamente creemos que somos
nosotr@s mism@s. Un ejemplo claro es la autoexplotación, cuando alguien lucha y trabaja
incansablemente por el dinero necesario para mantener un nivel de vida y resolver
aisladamente todos los problemas, esa persona cree que lucha por su proyecto de vida, pero es
una lógica individualista, no construye lazos comunitarios y carga sola el peso de la vida.

 La siguiente clave es analizar cuando efectivamente estamos creando lazos de confianza,


conectándonos a otros, abriéndonos a la experiencia de dar y recibir recíprocamente, considerar
como primera opción que la otra persona siente y le importa lo que nos pasa, y que en cada
momento el lazo se nutre y se renueva, por tanto no nos ata. La incondicionalidad, suele
confundirse con la confianza, pero responde a la inseguridad de perder a otra persona, de que
la libertad que tiene la “mal utilizará” para alejarse de nosotr@s. Un ejemplo son los pactos de
matrimonio como acuerdo de confianza y fidelidad que se toman en un contexto, con la
intención de mantenerlos inmutables de por vida.

 La última clave es diferenciar las proyecciones de nuestras vidas de las fantasías. Las primeras
se realizan con audacia, inteligencia y realismo, las segundas son un mecanismo de evasión de
la realidad, por tanto mantiene el estado de las cosas tal cual se encuentran. Un ejemplo claro
son los mundos de fantasía que muestran los comerciales de bebidas, intentan vender un ideal
de felicidad fantasioso en un producto consumible, e inconscientemente las personas buscan
comprar para sentirse mejor y así evadir la realidad. Otro ejemplo es preferir soñar y fantasear
con alguien que nos gusta a entregarnos a una situación donde puedan rechazarnos, o peor aún,
evitar tomar conciencia de que nos están rechazando o no nos quieren. Mecanismos de evasión
hay por montones, no obstante hay uno que no puede dejar de ser mencionado por ser el más
letal (y no solo del cuerpo): las adicciones.

Identificar el material del tejido de nuestra sumisión permite destejernos y tejerlo de nuevo
conscientemente.

En algún minuto de la historia del mundo se impusieron varias estructuras de dominación que hoy sirven
a un orden mundial capitalista, se inventan por tanto diferencias entre las personas para poder ejercer
dominación sobre ellas. Sería un tema complejo de desmenuzar, pero si es importante mencionarlo
porque identificar estas estructuras es la clave fundamental para liberarse.

Las estructuras de dominación son tecnologías inventadas para someter a las personas con fines
realmente egoístas, entre ellas encontramos las clases sociales, la raza, la sexualidad y el género. Es fácil
reconocerlas por separado, pero no las aplican aisladamente, no tenemos vidas con una sola
característica de dominación.

 Aprendimos que existe una clase social apropiándose de todo, y otra siendo fuertemente
explotada que no puede salir de ese rol, que pase lo que pase hay que trabajar igual.
 Aprendimos que las diferencias de color de piel, forma y tamaño del pelo y de los ojos, eran
distintivos que nos caracterizaban, cuando ya se sabe que las razas biológicamente no existen,
es la cultura la que nos enseñó a verlas, y a valorar la belleza de la raza autodenominada blanca.
 También la sexualidad es un tipo de dominación, la heterosexualidad como expresión sexual
normal, existe para dominar a los deseos de vivir una sexualidad libre.
 Aprendimos a ser mujeres y a ser hombres, y a creer de que solo existen mujeres y hombres y
además, que es así en todo el mundo. La debilidad intrínseca de la mujer, es un invento que no
existe en todo el mundo ni es aplicable a todas las mujeres.

Las estructuras de dominación no son aisladas, se entrecruzan y se produce lo que se conoce en las
ciencias sociales como “interseccionalidad”. Desde el feminismo hablamos de las relaciones de
dominación que oprimen a las mujeres, porque de todas las formas de dominación, hay una específica
para cuando somos consideradas socialmente como mujeres, pero es necesario especificar nuevamente,
no se puede ser mujeres solamente, somos negras, indígenas, gitanas, lesbianas, disidentes sexuales,
pobres, etc, y es necesario reconocernos en el entramado de estructuras de dominación existente para
poder liberarnos.

Si no reconocemos, por ejemplo, la dominación de clase, creeremos que no existen mujeres de una clase
diferente a la dominante e invisibilizamos a las mujeres dominadas, del mismo modo, si no reconocemos
que vivimos con el invento de las razas, se vuelven invisibles las mujeres que no son de la raza dominante
autodenominada blanca, para seguir con los ejemplos, si no reconocemos que hay una estructura de
dominación de la sexualidad, no veremos que hay una supremacía de lo heterosexual en desmedro de
otras expresiones de sexualidad como el lesbianismo. Por último el género, si no reconocemos que nos
enseñaron a ser mujeres y a ser hombres, y que la mayor parte de esas diferencias son una mentira para
mantenernos en sumisión, no veremos que hay un tipo de violencia que se ejerce exclusivamente contra
lo femenino y especialmente contra las mujeres, y por ende si no vemos que estas concepciones que
nos dominan se interceptan y no se existen aisladamente, no veremos la estructura de dominación a la
que se nos empuja a someternos.

Hacer un buen diagnóstico de nuestra realidad y de las relaciones de dominación que hay en nuestras
vidas es la llave para decidir cambiar la situación, estas son algunas claves, pero claro, las relaciones de
dominación se dan entre continentes completos, naciones, territorios, instituciones (iglesia, educación,
medios de comunicación, etc), formas de organización social como la familia, grupos, personas, parejas
e incluso internamente la mente sobre los sentimientos, o también podemos ser dominad@s por una
emoción, por eso necesitamos compromiso, lucidez y valentía para liberarnos.

Una vez que identificamos la dominación en nuestras vidas (individual y colectiva), solo tenemos que
liberarnos, cambiar todo lo que debe ser cambiado, o sea, hacer una total revolución. No se trata de dar
vuelta la tortilla, porque si sometemos a quien nos estaba dominando, o si golpeamos a quien nos golpeó
con el fin de nosotr@s dominar, no erradicamos las relaciones de dominación ni la violencia. Lo único
comprobadamente capaz de generar la valentía de abandonar la posición sumisa de aceptar lo
inaceptable, y arrojarse por completo a una transformación profunda y verdadera, es el amor.

*Este texto incluye de diversas fuentes, mencionaré algun@s autor@s de referencia:

María Lugones (interseccionalidad raza, clase, género, sexualidad), Marcela Lagarde (claves feministas),
Byun Chul Han (concepto de autoexplotación y neoliberalismo), Marcela Vera, Isabel Rauber, Enrique
Dussel y Fidel Castro (visión de mundo).
Trabajos Grupales:

 Pedir-Tomar espacios: Ruptura desde las bases, liberarse individual y colectivamente,


informarse, soñar, agruparse, actuar, ejemplo: la jardinera con huerta comunitaria con
nombre de mujer luchadora (macarena valdés). Toma de las universidades.
 Colaboración-servilismo: servilismo: forma sumisa de ayudar, pero que ayuda a perpetuar las
relaciones de dominación, hay jerarquia, la colaboración es transversal y busca un bien común.
Forma micro del servilismo: en nuestros hogares cuando hay jerarquía con nuestros familiares,
el lugar en el que se ubican las personas en la mesa. Macro: el poder que tienen las naciones
de excluir a naciones, dependiendo de lo que quiere hacer o no por mi. Las claves es lograr
imponer la colaboración y cuestionar las restricciones a naciones (cuba, Venezuela).
 Desarrolllo de individualidad e individualismo: la individualidad guarda relación con sentirnos a
nosotras mismas y a las demás, implica elección, de a donde caminar y con quienes, se
desarrollan entonces relaciones de colaboración. Viene acompañado del asumir,
individualismo que no viene acompañado del con-sentir. Familia etimológicamentew está
asociado a la palabra esclavitud. Ejemplo personal: la obligación social de tener hijos si te
casas.
 Confianza-incondicionalidad: la confianza es un vínculo recíproco, ejemplo anamuri, red de
semillas, la incondicionalidad somete y es impuesta, ejemplo la familia que reproduce lógica
de dominación. No hay colaboración entre familias, hay competencia de quien resolvió mejor,
viajó, compró.
 Fantasia-realidad: carrete destructivo, todo los carretes, porno, inmovilismo, zona de confort.
La fantasia te vende algo concreto que saca la incertidumbre de la realidad. El trabajo puede
ser una evasión. Reali-dark. Farmacos.