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Dualismos en Psicología: Virus residentes en memoria

José Gaspar Britos Rivas


XVIII Congreso Latinoamericano de Análisis, Modificación del Comportamiento y
Terapias Cognitivo Conductuales
Lima, 2019

CONFERENCIA

Es centro de esta comunicación, la dicotomía como perspectiva que impregna y


deja efectos perniciosos en los distintos sistemas sociales. En especial, la propuesta hace
referencia a la ciencia psicológica y al paradigma cognitivo conductual que en su
autodenominación dejaría entrever un sesgo sobre la realidad. Por supuesto, el problema
nuclear no es la nomenclatura sino la concepción y organización de la ciencia y su
aplicación en donde, lo que se divide es tratado como asintótico. Se intenta poner a
consideración que, si la dicotomía pasa de una herramienta en procesos de decisión, a una
reificación, tendremos desatinos muy pronunciados, más de lo esperable en una disciplina
que se ha ubicado en un lugar preponderante en el mundo.

Originalmente dicotomía significa simplemente división en dos partes,


bifurcación, oposición o fragmentación. Sin embargo, cuando se habla del pensamiento
dicotómico en tanto distorsionador de la realidad, se trata de un modo de percibir y
categorizar cualquier fenómeno natural o artificial. El estilo dicotómico de procesar
fenómenos propios y extraños, actúa como los virus residentes en la memoria de las
computadoras. Conocidos por las siglas en inglés TSR (Terminate and Stay Resident),
tienen la particularidad de permanecer indefinidamente en la memoria incluso después de
haber finalizado el programa portador del virus. En sistemas humanos, aun cuando el
instalador del virus se haya ido a descansar, la persona infectada se queda con el virus de
la dicotomía funcionando y determinando rumbos de su vida.

Un análisis pendular, que vaya hasta los extremos para comparar, diferenciar,
cotejar o desafiar el pensamiento, es interesante y necesario. Algo así como la función
que cumple la duda en Sócrates, como crear desequilibrio para generar respuestas nuevas
y cambios. La división en dos también es útil con fines de organización, sistematización,
investigación y tal vez para propósitos educativos. En la manipulación metodológica con
intención de producir contraste, se extrema la varianza de una expresión (principio max-
min-con), sin embargo, ningún investigador confunde la manipulación con la realidad.

¿Qué problemas académicos, científicos, tecnológicos en particular y sociales en


general tienen como factor predisponente la concepción dicotómica de fenómenos
comportamentales?

La propensión a dicotomizar los fenómenos del comportamiento constituye una


tendencia que amenaza los saberes y prácticas humanas en general. En salud, cuando el
dualismo mente-cuerpo conduce a los sistemas de salud pública a dividir entre salud y
salud mental, tenemos una consecuencia patente. Como resultado manifiesto, el
presupuesto de inversión para la salud mental ocupa proporciones que no superan el 5%,
en tanto que los factores de la morbi-mortalidad asociadas al comportamiento son
cercanos al 80%. Podemos seguir dentro de la Psicología, con el propio paradigma
comportamental, que tras intentar superar el dualismo mente-cuerpo incurre en la
dicotomía cognición-conducta. Concebir rígidamente la realidad con una concepción
binaria, es realmente limitante.

A nivel macro, el devenir del mundo se debate entre potencias antagónicas y


duales con pujas armamentistas, económicas y culturales; en el ámbito ideológico hay un
esfuerzo logrado de hacer ver que el mundo se divide entre los de izquierda y derecha,
entre conservadores y progresistas, entre feministas y machistas, entre creyentes y ateos.
Y podemos seguir con muestras de lo que podría denominarse una esquizovisión de las
cosas y los hechos.

A propósito de la psicopatología, los desarrollos teóricos y aplicados, así como el


entrenamiento de psicólogos y psiquiatras enfatizan el diagnóstico categorial, y eso trae
como consecuencia un sesgo en el pensar y actuar sobre condiciones o funciones del
comportamiento. En lo cotidiano de la clínica el debate está marcado en si tiene tal o cual
trastorno como si eso en realidad guiase el tratamiento. Además, en la misma línea, las
personas del sistema sanitario o los usuarios saltan de la clasificación diagnóstica al ser.
Es decir, una persona no es que presenta signos y síntomas de ansiedad, la persona “es
ansiosa”, no es que tenga indicadores de un trastorno bipolar, la persona “es bipolar”.

Un análisis verosímil, más isomorfico, nos lleva de mejor manera a reflejar la


realidad, se denomina lógica o criterio dimensional. Implica concebir que los fenómenos
tienen un continuo y un rango por el cual se despliega. Por ejemplo, una persona en vez
de ser pensada en términos de ansiosa o no ansiosa, se la piensa con un rango potencial
de activación que va poner en funcionamiento dada las circunstancias. Lo que
clínicamente se denomina ansiedad es en otros términos un estado de activación, de
preparación para la acción, que no se corresponde con las necesidades del contexto.

El pensar dimensional comprende al conjunto de magnitudes que definen un


fenómeno. Las conductas que se consideran sirven para valorar en qué momento del
continuo están y cuán funcionales son esas conductas. Esta manera de concebir aprovecha
y optimiza la información y no fuerza categorizarla y mostrarlas como opuestas o
incompatibles. Si se pasa al terreno ideológico, con la dicotomía, con el pensamiento
categorial la izquierda es incompatible con la derecha. El asunto es que las personas
pueden ser permisivas moralmente y a la vez apostar al libre mercado, es decir tener
conductas típicas de la izquierda y de la derecha a la vez … esa es la realidad.

Los virus informáticos, como los que usamos para la analogía en esta
comunicación, son generados por Cracker’s, que son personas con conocimientos
avanzados e intereses específicos. Los Cracker’s aprovechan las debilidades de un
sistema para instalar dispositivos más o menos permanentes que invaden y distorsionan
la libertad de las personas.

El paradigma comportamental tiene fuerza histórica y métodos dinámicos e


inteligentes para dar luz a la problemática de las hegemonías dicotomizantes. Es
importante asumir la responsabilidad de debilitar la categorización monolítica de los
fenómenos que desfilan ante nuestras experiencias, como si fuesen duales o dicotómicas.
Esta tendencia, nos lleva de manera lenta y segura hacia lo arcaico.