Está en la página 1de 8

Crecimiento y Desarrollo Económico

Crecimiento Económico

Crecimiento económico es el cambio continuo de la producción agregada a

través del tiempo [1]. Desarrollo económico es el aumento persistente del

bienestar de una población [2]. Sin crecimiento económico no hay desarrollo

económico y viceversa.

Qué es crecimiento económico

El crecimiento económico es definido como la capacidad de una economía para

producir cada vez más bienes y servicios.

Se puede expresar como una expansión de las posibilidades de producción de

la economía, es decir que la economía puede producir más de todo o, lo

que es lo mismo, su frontera de posibilidades de producción (FPP) se

desplaza hacia afuera y tras su aumento la economía puede producir más

de todo. Por ejemplo, para una economía que inicialmente se encontraba en el

punto A de producción (15 unidades de Y y 25 unidades de X), el crecimiento

económico significa que podría moverse al punto B (20 unidades de producto Y

más 30 unidades de producto de X). B está fuera de la frontera inicial. Por lo

tanto, en el modelo de la frontera de posibilidades de producción, el crecimiento

se representa como un desplazamiento de la frontera hacia afuera, como se

aprecia en la siguiente gráfica. (Krugman y Wells, p.25)


Crecimiento económico – Frontera de posibilidades de producción.

Fuente:Krugman y Wells, p.25

El Banco Interamericano de Desarrollo [3] lo define así: Se llama crecimiento

económico al aumento del producto e ingreso por persona en el largo

plazo. El crecimiento es el proceso por el cual una economía (nacional,

regional, o la economía mundial) se vuelve más rica.

Kusnetz [4] lo planteó con simpleza: Es un incremento sostenido del

producto per cápita o por trabajador.


Qué es desarrollo económico

El desarrollo económico puede definirse genéricamente como


crecimiento sostenible desde tres puntos de vista: económico, social y
medioambiental. Tal crecimiento cualificado tiene diversas implicaciones:

 La dimensión cuantitativa: el desarrollo implica un aumento cuantitativo


de los flujos de producto-renta-gasto por habitante.
 La dimensión relativa: la medición del desarrollo de un país tiene en
cuenta su población y el nivel alcanzado por otros países.
 La dimensión dinámica: el desarrollo no es sólo un estado (situación),
sino principalmente un proceso.
 La dimensión temporal: el desarrollo es un proceso autosostenido, que
no sólo hace posible el dinamismo presente, sino también su continuidad
en el futuro.
 La dimensión social: el desarrollo es un crecimiento solidario (solidaridad
no sólo intrageneracíonal, sino también intergeneracional).
 La dimensión medioambiental: el desarrollo es un crecimiento sostenible
desde el punto de vista de los recursos naturales y el equilibrio
medioambiental.

Relación entre crecimiento económico y desarrollo económico

Los dos temas son bastante amplios y su relación muy profunda, a


continuación se plantea apenas una pequeña introducción a través de una
breve revisión bibliográfica.

Zermeño (pp.27-29) define al crecimiento y al desarrollo económico y plasma la


relación entre ellos de la siguiente manera:

El crecimiento significa el aumento de la producción que registra un país


a través del tiempo. El desarrollo estudia el crecimiento de un sistema
económico en un periodo largo del tiempo, incorporando las
transformaciones que en ese horizonte ocurren: se transforma la
estructura productiva, la tecnología, las instituciones, las relaciones
sociales y políticas que inciden en la economía, las pautas de distribución
del producto.

Por tanto, a largo plazo, el crecimiento implica al desarrollo, ya que ocurren


transformaciones en el sistema. En un periodo largo de tiempo no hay
crecimiento sin desarrollo.

El desarrollo se aplica también como un concepto de política económica


cargado de contenido social y moral. Es el desarrollo como objetivo de un
país, de una sociedad, de un colectivo. El desarrollo como meta, que
generalmente significa un avance en el bienestar social. Así, el
crecimiento económico sólo es desarrollo en función de un mayor
bienestar, si es equitativo, si es modernizador y al mismo tiempo impulsor
del progreso social, si es sustentable, si finalmente significa desarrollo
humano, entendido como un avance hacia la plena realización de todas
las personas. Este concepto de desarrollo es el que generalmente
proponen los gobiernos, los organismos multilaterales dedicados al
desarrollo, los organismos no gubernamentales que plantean objetivos de
progreso social, los partidos políticos, etcétera.

El desarrollo, siendo crecimiento sostenido, precisa también la estabilidad


macroeconómica, es decir, la no existencia de graves y persistentes
desequilibrios macroeconómicos, que se reflejan en alta inflación, déficit
público excesivo, alto déficit exterior. Ello exige que no haya diferencias
excesivas entre gasto y producto (excesos de gasto), entre ahorro e inversión
(insuficiencias de ahorro) y entre exportaciones e importaciones (déficit exterior
corriente). Importantes desequilibrios macroeconómicos generan
comportamientos en variables como los precios, los salarios, los tipos de
interés y los tipos de cambio que frenan o impiden la continuidad del
crecimiento económico.
El desarrollo económico requiere sostenibilidad desde el punto de vista social,
es decir, que el crecimiento haga posible avances en la cohesión social,
entendida como:

 la igualdad de oportunidades (educación, cultura),


 la reducción de discriminaciones sociales (sexo, raza, ideas),
 la menor desigualdad económica (empleo, renta, riqueza),
 la reducción de la exclusión social (pobreza, marginación).

En consecuencia, el desarrollo es un crecimiento que posibilita la igualdad de


oportunidades, con un mercado de trabajo que no discrimina (en razón de
sexo, raza, ideas), que crea empleo (eleva la tasa de actividad, reduce la tasa
de paro) y disminuye el número de pobres y excluidos.

Finalmente, el desarrollo es crecimiento sostenible desde el punto de vista


de los recursos naturales y del medio ambiente, acorde con la
disponibilidad presente y futura de los mismos. Por tanto, se trata de un
crecimiento que no deteriora gravemente el entorno natural, que tiene en
cuenta que los recursos naturales son escasos, no tienen coste nulo. Por ello,
el desarrollo demanda la actuación de instituciones públicas que incorporen al
sistema de precios e incentivos los costes medioambientales y el principio de
que «quien contamine, pague», evitando el deterioro medioambiental que
espontáneamente genera el funcionamiento de los mercados y las propias
políticas sectoriales (agricultura, pesca, energía, industria, transporte, ciudades,
etc.).
Perú: Crecimiento y
Desarrollo
Todos los analistas coinciden en que “la economía está bien”, pues el Perú
tiene “excelentes cifras económicas”. Una de ellas es el la evolución del
crecimiento económico, definido como un aumento en el Producto
Interno Bruto (PIB).1 Otra, el control de la inflación y de las finanzas
públicas (aquí existe un superávit fiscal, es decir, el gobierno ha ahorrado
en el primer semestre).

Sin embargo, lo que nos preguntamos es ¿por qué no se reflejan en una


mejora en el bienestar? ¿Cómo puede coexistir semejante evolución
económica con huelgas, reclamos y conflictos sociales? Más aún, de
acuerdo con información oficial, la pobreza fue 27.8% en 2011 y en el
discurso del 28 de julio, el Presidente del Perú puso la meta de 15% en
2016.2

Lo que sucede es que los resultados económicos no son un fin en sí


mismo, sino un medio, que puede servir para aumentar el bienestar. Y
digo “puede” porque hay muchas economías con buenos resultados
económicos y mediocres resultados sociales. En términos más formales,
“lo económico” es una condición necesaria pero no suficiente para elevar
el bienestar.

Una economía puede atravesar por una fase de crecimiento,


medido por los aumentos en el PBI, pero no desarrollar, es
decir, aumentar la calidad de vida de la población. El crecimiento
tiene una connotación material (producir más), mientras que el desarrollo
está vinculado con el bienestar.

En paralelo debemos tener presente que gran parte del crecimiento


económico de los últimos diez años se ha debido a condiciones externas
favorables, reflejadas en altos precios de las materias primas. Sin
embargo, la historia muestra que los precios de las materias primas
están sujetos a ciclos, es decir, períodos de alza y caída. De ahí que
no se pueda sostener el crecimiento sobre la base de un factor que
depende de la economía mundial y que por ende no se controla dentro del
país. Aun así, el ciclo de precios altos de las materias primas, que
comenzó en 2002 ha permitido una tasa de crecimiento promedio anual
de 5.8%, entre 2002 y 2011, la mayor en más de tres décadas. Otro factor
que ha contribuido con el crecimiento es el auge crediticio iniciado en
2005, que también tiene un límite dado por la capacidad de
endeudamiento de las familias.

¿Y qué efectos tiene el crecimiento? Por un lado, si las empresas


producen más, el gobierno recauda más y por lo tanto, aumenta la
capacidad de gasto del Estado; por otro y dependiendo de los sectores
que lideren el crecimiento, genera empleo, aunque aquí cabe la
siguiente pregunta: dado el nivel educativo del Perú, ¿ existe una fuerza
de trabajo “empleable” a sueldos y salarios crecientes?

Entonces, ¿qué ocurre?;

 en primer lugar, el hecho que el Estado tenga


dinero como consecuencia del crecimiento, no significa que sepa
cómo gastarlo; una de las grandes reformas ausentes en los
primeros doce años del siglo es la del Estado.

 en segundo lugar, los efectos de las


políticas sociales no se ven en el corto plazo sino en el mediano y
largo plazo, suponiendo que hayan estado bien diseñadas e
implementadas y no alteradas por los nuevos gobiernos;

 en tercer lugar, existe un alto nivel de desigualdad, no solo de


ingresos sino también de oportunidades y regional; este último
problema es una característica histórica de América Latina.

 En cuarto lugar, el Estado no está garantizando un acceso a


servicios básicos de calidad; educación y salud de baja calidad son
centrales para sostener el crecimiento y cruciales para elevar el
bienestar.

 En quinto lugar, la infraestructura es deficiente, en


especial en la conexión entre sectores rurales y los mercados.
 En sexto lugar, la corrupción en instituciones básicas, como el
poder judicial.

No pretendo ser más extenso en la lista, pero ¿usted cree que así es
posible desarrollar? Naturalmente que no; lo que complica más el asunto
es que aún si se comenzaran a atacar los problemas mencionados, los
resultados no se verían de manera inmediata. Como consecuencia, los
gobiernos cuando ven cómo se reducen sus niveles de aprobación, optan
por programas asistencialistas para “calmar” a la población y también
por “ceder” ante las presiones de grupos organizados; quien más presiona
a través de huelgas, obstrucción de carreteras y similares, tiene
mayores probabilidades de ser escuchado. Democracia no es igual a
desorden, pero ¿hasta cuándo serán tolerables los problemas descritos
líneas atrás? Pienso que debemos entender que lo que requerimos es una
estrategia de desarrollo y no solo de crecimiento. Y en ese aspecto la
búsqueda de la combinación de Estado/mercado es clave. Sin un Estado
que funcione, es decir, que cumpla con sus tareas básicas, no es posible
extender los beneficios del mercado. El mercado necesita del Estado.