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Para “El Observatorio Racionalista”, Radio 1000, Paraguay

Las mentiras de la desintoxicación, en Paraguay y en todos lados.


Claudio Di Gregorio, Asunción, 2019

La importancia de la "regularidad" intestinal para la salud en general ha sido sobrevalorada durante


miles de años. Los antiguos egipcios asociaban las heces con la descomposición y usaban enemas y
laxantes generosamente. Algunos pseudomédicos dicen que "la muerte comienza en el colon" y que
"el 90 por ciento de todas las enfermedades son causadas por intestinos funcionando
inadecuadamente". En tiempos más recientes, este problema lo llaman "autointoxicación" y es
promovido con advertencias contra la "irregularidad".

El tema de hoy es el mito de la desintoxicación, tal como se ofrece a la venta por practicantes y
herbolarios alternativos en todo el mundo, incluido Paraguay, donde un Centro Dietetico ofrece por
FB la desintoxicación del colon. Ya vamos a leer un ejemplo de lo que dicen estos médicos brujos.

Esta desintoxicacion consiste en la idea de que, sin advertirlo, vamos acumulando misteriosas toxinas
como metales pesados, bacterias, grasas trans, contaminantes químicos u otras sustancias (las
sustancias malas siempre son artificiales: a pesar de que el veneno de serpientes, el curare, el arsénico,
la belladona, el ricino, la nicotina o la cicuta son mortales para el cuerpo, los creyentes confian en
todo lo que sea natural y desconfian de lo artificial), y dicen que el cuerpo no alcanza a eliminar todo
eso. Algunos practicantes "alternativos" hacen diagnósticos falsos de "parásitos", y recomiendan
"limpiadores intestinales", enzimas vegetales o remedios homeopáticos. Las tiendas de alimentos
saludables venden productos de este tipo diciendo que pueden "rejuvenecer" el cuerpo y matar a los
presuntos invasores. No sé si hay also así en Paraguay. Otros charlatanes dicen que el estreñimiento
provoca la acumulación de heces endurecidas durante meses (o incluso años) en las paredes del
intestino grueso y evita su absorción o eliminación adecuada. Esto, dicen, hace que los alimentos
queden sin digerir y los desechos de la sangre sean reabsorbidos por el cuerpo. Por supuesto, nunca en
cirugía del colon o en autopsia se encontró evidencia de heces endurecidas acumuladas en las paredes
intestinales. [Edzard Ernst. Colonic irrigation and the theory of autointoxication: A triumph of
ignorance over science. Journal of Clinical Gastroenterology 24:196-198, 1997.].

Al comienzo del siglo XX, muchos médicos aceptaban el concepto de autointoxicación, pero lo
dejaron después de que las observaciones científicas mostraron que era incorrecto. En 1919 y 1922
se demostró claramente que los síntomas de dolor de cabeza, fatiga y pérdida de apetito que
acompañaban la compactación fecal eran causados por la distensión mecánica del colon, y no por la
producción o absorción de toxinas.

A pesar de que el nombre suena a ciencia, no existe tal cosa como la "desintoxicación" más allá de
lo que nuestro cuerpo ya hace. En medicina hay un procedimiento de detoxificación, pero lo hace
sólo un médico en situaciones de emergencia, cuando el paciente se metió en el cuerpo cantidades
importantes de barbitúricos, alcohol, drogas, medicamentos o venenos y su vida está en peligro.

Hoy sabemos que la mayor parte de la digestión se hace en el intestino delgado, que es donde el
cuerpo absorbe los nutrientes. La mezcla que queda de partículas no digeridas va al intestino
grueso, que absorbe minerales y agua. Las observaciones demuestran que la irregularidad es un
mito, o un problema individual, porque los hábitos intestinales de la gente sana pueden variar
mucho. Aunque la mayoría de las personas tiene una evacuación diaria, algunas tienen varias cada
día, mientras que otras pueden no tener ninguna por varios días o incluso más sin efectos adversos.

Un problema de estos brujos que venden la limpieza colónica es que no dicen claramente a qué
toxinas se refieren. Para no ser desenmascarados, dejan esto bastante vago, o hacen una lista
completa de todo lo que se les ocurre, y que el paciente elija.
En los tratamientos médicos reales, en serio, se sabe exactamente lo que los médicos hacen y cómo
lo hacen. En las terapias alternativas de desintoxicación se deja que la imaginación del paciente
invente sus propias toxinas. La mayoría de las personas que buscan una terapia alternativa se
autodiagnostican y creen que tienen algún tipo de veneno, ya sea químicos industriales, OGM,
hamburguesas de una cadena de fast food o agua con fluor. Cuanto más vago sea todo, más
pacientes creen que el producto ayuda. Y, por supuesto, la palabra "toxina" es científica, así que
suena convincente para mucha gente. En 2009, el Dr. Edzard Ernst tabuló las afirmaciones
terapéuticas que encontró en los sitios web de seis "organizaciones profesionales” de este tema. Las
virtudes que declaran incluyeron desintoxicación, restauración de la función intestinal, tratamiento
de la enfermedad inflamatoria intestinal y pérdida de peso. También afirmaciones relacionadas con
el asma, irregularidades menstruales, trastornos circulatorios, problemas de la piel y mejoras en los
niveles de energía. Otros dicen falsamente que traen beneficios para la salud como un sistema
inmune mejorado y más energía, y también alivio de la indigestión, diarrea, estreñimiento, pérdida
de peso, olor corporal, candidiasis, acné, colitis, muchos gases, antojos de alimentos, fatiga,
obesidad, diverticulosis, mal aliento, parasitosis y síndrome premenstrual.
Pero, buscando en Medline, The Lancet, the New England Journal of Medicine y otras bases
médicas serias, no hay un solo ensayo clínico controlado que confirme alguna de estas audaces
afirmaciones.

Supongamos que trabajamos en una mina o en una planta química y tuvimos algún accidente, y nos
preocupa que podamos tener una intoxicación por metales pesados. ¿Qué hacemos? Cualquier
persona responsable va a un médico a hacerse un análisis de sangre para saber seguro si tiene
envenenamiento. Pero hay gente que no lo hace. A lo mejor la excusa es que no puede o no quiere
gastar en una consulta y un análisis, pero resulta que en muchas oportunidades empieza
tratamientos que terminan costando mucho más. La limpieza colónica que promueve esta clínica
para adelgazar no es nada barata. Es varias veces más cara que la consulta a un médico serio y un
análisis de sangre. Hay también gente que saltea al médico porque quiere, o necesita, tomar el
control y automedicarse. Pero muchas veces lo que hay es una enfermedad imaginaria, causada por
toxinas imaginarias.

Empecemos con uno de los métodos de desintoxicación más gráficos, que se muestra horriblemente
en sitios web y en cadenas de correo electrónico. No sé qué es exactamente lo que usan en
Paraguay, pero probablemente sea esto mismo, porque se usa en muchos países: una píldora
limpiadora del intestino, que se dice que es de hierbas, que hace que nuestros intestinos produzcan
serpientes largas y gomosas con aspecto de evacuación intestinal, a las que llaman placa mucoide.
Hay muchas fotos asquerosas de estas placas en Internet, y también varios sitios internacionales que
venden las pildoras. Miren páginas web como DrNatura.com (US 85 x ToxinOut kit),
BlessedHerbs.com (USD 80 x kit) y AriseAndShine.com (Cleanse 14 dias $175, de 28 dias $345).

Imagínense lo que es ver salir del cuerpo uno de esos gusanos, grueso como un dedo y quizá de un
metro de largo. Evidentemente esa serpiente confirma que tenemos una cantidad de venenos y
toxinas en el cuerpo, y con el tratamiento están saliendo. Pero antes de creer eso mejor veamos el
secreto de qué es la placa mucoide que está saliendo de nuestro cuerpo.

Para empezar, el término placa mucoide fue inventado por estos vendedores de buzones; no hay esa
condición médica real. Estas píldoras mágicas están hechas principalmente de bentonita, una arcilla
que es absorbente y que se expande, y es parecida a la arena que se pone para que los gatos hagan
sus necesidades.

Las píldoras también contienen psyllium. Salgamos del tema por un momento porque vale la pena
hablar del psyllium.
Las semillas de psyllium vienen de una hierba que se cultiva principalmente en la India; sería
interesante ver si el clima de Paraguay nos permitiría cultivar comercialmente esta planta. De modo
comercial, las semillas de psyllium (y de otros vegetales) son usadas para fabricar mucílago, que se
usa en las emulsiones y suspensiones como excipiente, o sea para estabilizar medicamentos.
Se usa como un suplemento dietético y generalmente está en forma de cáscara, gránulos, cápsulas o
polvo. También puede aparecer en los cereales de desayuno que sean fortificados y en productos
horneados.
El psyllium absorbe agua (hay que tomarlo con un vaso de agua) y se convierte en un compuesto
que es espeso, es viscoso y que puede pasar por el intestino delgado casi sin ser digerido.
El psyllium aparece en laxantes que se venden en farmacias. La cáscara de psyllium es el principal
ingrediente activo de Metamucil, un suplemento de fibra que se usa para reducir el estreñimiento.
Ese es el uso más común.
Lo que se sabe menos, es que también puede ayudar a controlar la diarrea: al absorber agua y hacer
más lento el paso de las heces por el intestino, da tiempo para que el intestino solidifique las heces y
que la necesidad de ir al baño se haga más moderada.
Pero también, mezclado con la comida normal, el psyllium hace más lenta la digestión y de esa
manera ayuda a regular los niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar en la sangre. ¿Cómo lo hace?
El psyllium es capaz de unirse a los ácidos grasos y a los ácidos biliares, lo que facilita que los
eliminemos. En el proceso de reemplazar los ácidos biliares perdidos, el hígado usa el colesterol
para fabricar más ácido. Como resultado, bajan los niveles de colesterol en la sangre. Se demostró
que el psyllium reduce el colesterol LDL y aumenta mucho el colesterol HDL.
De modo similar, un estudio confirmó que 5 gramos de psyllium tres veces al día durante seis
semanas redujeron los triglicéridos en un 26%.
También puede ayudar a controlar el peso, y aunque los resultados de los tests varían, es razonable
suponer que si aumenta el volumen en el estómago, tienda a crear una sensación de saciedad que
calma el apetito.
El psyllium es considerado una fibra probiótica, porque a los bichitos intestinales le gusta. Un
tratamiento con psyllium durante cuatro meses ayudó a reducir malestares digestivos en un 69% en
pacientes con colitis ulcerosa (CU). También ayuda en la enfermedad de Crohn, que es una
inflamación crónica, principalmente del intestino. Además, una dieta con 12 gramos adicionales de
fibra de psyllium redujo la presión arterial sistólica en 5,9 mmHg en 36 personas con presión
arterial alta.
El psyllium podría retrasar la absorción de medicamentos. No se recomienda tomarlo con ningún
otro medicamento. Y algunas reacciones alérgicas pueden ocurrir en personas sensibles a la fibra.

Volvamos al tema. Las pildoras detoxificadoras mágicas son entonces una suma de psyllium con
bentonita (que, recordemos, es una arcilla que se hincha con agua) asi que cuando se toma, la
pastilla forma un molde de goma de los intestinos, mezclado con cualquier otra cosa que el cuerpo
esté excretando. Y entonces ¡sorpresa!, una serpiente gigante y gomosa de toxinas aparece en
nuestro inodoro.

Es importante tener en cuenta que los únicos casos registrados de estas serpientes de "placa
mucoide" en todo el historial médico provienen de los inodoros de las víctimas de estas pastillas
limpiadoras. Ningún gastroenterólogo encontró uno en millones de endoscopias, y ningún patólogo
encontró uno durante una autopsia. Los gusanos no existen hasta que tomamos una píldora para
formarlos. La píldora crea la misma condición que pretende curar. Y los resultados son tan gráficos
e impresionantes que ninguna víctima pensaría discutir lo que les dijeron los médicos brujos.

Víctimas, ¿los llamé? Hacer moldes de goma de sus intestinos puede ser asqueroso y tiene sus
inconvenientes, pero no sería muy peligroso, así que ¿por qué son víctimas? Porque en Paraguay el
tratamiento es de tres píldoras, que cuestan 800 mil guaraníes (USD 14) cada una. Más de un salario
mínimo por un laxante innecesario que se vende en la farmacia por la décima parte del valor.
Ya se sabe bien que los profesionales alternativos que hacen limpieza de colon con tubos y líquidos
han matado a varios clientes porque causaron infecciones e intestinos perforados, y por esta razón,
la Administración de Alimentos y Drogas de EEUU declaró ilegal la venta de ese equipo, excepto
para el uso médico de limpiar el colon previo a exámenes radiológicos endoscópicos. No hay
equipos de limpieza de colon legalmente vendidos aprobados para el bienestar general o la
“desintoxicación” de fantasía. Ya en 1985, un juez de California dictaminó que el riego colónico es
un procedimiento médico invasivo que los quiroprácticos no pueden realizar. Y la Subdivisión de
Enfermedades Infecciosas del Departamento de Salud de California declaró: "La práctica de la
irrigación colónica por quiroprácticos, fisioterapeutas o médicos debe cesar. El riego colónico no
puede hacer ningún bien, solo daña". El Consejo Nacional Contra el Fraude en Salud está de
acuerdo [Jarvis WT. Colonic Irrigation. National Council Against Health Fraud, 1995.]. Desde
1997, la agencia FDA ha enviado muchas cartas de advertencia a los fabricantes de las
pseudoterapias de colon: varias sobre violaciones de control de calidad y seguridad; tres fueron
órdenes de que dejaran de decir que su irrigación colónica es eficaz contra el acné, las alergias, el
asma, infecciones crónicas menores y el mejoramiento de la función hepática, circulación capilar y
linfática. Otros dicen falsamente que sus irrigaciones colónicas son procedimientos "sin dolor", pero
varias empresas fueron demandadas por muertes de pacientes.

Quien quiere desintoxicar su cuerpo podría prestar más atención a su cuerpo y menos atención a la
gente que le quiere sacar plata. Como saben bien los gastroenterólogos, el cuerpo ya tiene el sistema
de desintoxicación más eficaz de la naturaleza: el hígado. El hígado cambia la estructura química de
los compuestos extraños para que puedan ser filtrados de la sangre por los riñones, que los expulsan
en la orina. También los pulmones y la piel ayudan un poco en la limpieza. Si la intoxicación pasa
de un cierto límite, tenemos diarrea y vómitos, los otros mecanismos que le alcanzan al cuerpo para
limpiarse. Los profesionales alternativos, los naturópatas, nunca le dicen esta realidad a sus clientes.
Quieren vender pildoritas o máquinas ilegales.

Aunque las pildoritas no son tan peligrosas como la máquina, tampoco hacen bien a la salud, porque
al tratar de eliminar las "cosas malas" de nuestros intestinos también estamos eliminando las
bacterias que mantienen saludables los intestinos.

Un consejo al margen: Aunque los anuncios de laxantes advierten contra la "irregularidad", no hay
que definir el estreñimiento por la frecuencia de las evacuaciones sino por la dureza de las heces. El
estreñimiento ordinario por lo general se puede remediar aumentando el contenido de fibra de la
dieta, tomando bastante agua y haciendo ejercicio regularmente. Si el intestino es básicamente
normal, la fibra dietética aumenta la cantidad de heces y las suaviza. También puede ser útil defecar
en seguida al sentir ganas, porque si no hacemos caso a estos impulsos, el recto puede dejar de
avisar cuando se necesita la defecación. Los laxantes estimulantes irritantes pueden dañar las
células nerviosas en la pared del colon, disminuyendo la fuerza de las contracciones y aumentando
la tendencia al estreñimiento. Por eso, las personas que toman laxantes fuertes cada vez que
"pierden una evacuación" pueden terminar sin evacuar sus intestinos sin ellas. Los enemas
frecuentes también pueden llevar a la dependencia.

Otro producto, que no creo exista en Paraguay, por suerte, son las plantillas de detoxificación. Se
pegan a los pies durante la noche. Supuestamente sacan toxinas de los pies, y las plantillas se ponen
marrones. De hecho, se vuelven marrones porque tienen polvo de vinagre de madera (ácido
pirolignoso, un subproducto de fabricar carbón vegetal) que siempre se pone marrón cuando se
expone a la humedad, como con un pie sudoroso.

Finalmente, hay un baño de pie en agua salada, con dos terminales de electrólisis. Dicen que el agua
se vuelve marrón porque la electrólisis extrae las toxinas de los pies. Otra vez: en realidad, el agua
se vuelve marrón porque los terminales tienen óxido de hierro, que va a parar al agua; el agua se
pondrá marrón aunque no metamos los pies.

Hay que comprender que hay una razón por la que los libros de texto médicos no tienen capítulos
sobre desintoxicación casera. Comer bien y hacer ejercicio va a ser mucho mejor que gastar en
píldoras mágicas y rituales inventados por charlatanes.

¿Por qué tantos se sienten más cómodos con la automedicación y no quieren ir al médico? Quizá
porque los médicos en general no esconden las malas noticias ni inventan respuestas para darnos el
gusto. Pero eso es lo que muchos queremos: las soluciones mágicas prometidas por los anuncios y
los profesionales alternativos.

Veamos lo que nos promete esta clínica de adelgazamiento paraguaya, en un aviso en la web. La
directora de esta clínica ha de publicar estas incoherencias principalmente por ignorancia, porque
nadie puede ponerse en ridículo a propósito. Esto dice el aviso:

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