Está en la página 1de 1

RASGOS BÁSICOS DEL SISTEMA CAPITALISTA

1. El nacimiento del capitalismo

La Primera Revolución industrial produjo el paso del taller artesano a la fábrica, donde
trabajan centenares o miles de trabajadores, quienes utilizan máquinas que se mueven con nuevas fuentes
de energía. Para que se diera esta transformación hacía falta mucho dinero, puesto que es necesario pagar
los locales, las materias primas, las máquinas, los salarios... Hace falta capital; de ahí que el nuevo
sistema de producción que surge en estos momentos pase a llamarse capitalismo, y los empresarios que
invierten su dinero se denominan capitalistas. El capitalista es el propietarios de la fábrica, de la
maquinaria y de la producción.
Las primeras empresas industriales se pusieron en marcha con el dinero ahorrado por una
persona o una familia en otros negocios. Pero las grandes empresas del siglo XIX (siderúrgicas,
ferrocarriles, navieras...) necesitaban tan grandes cantidades de capital para adquirir maquinaria que una
fortuna familiar no bastaba para ponerlas en marcha.
Para conseguir el capital necesario, los empresarios podían utilizar diversos sistemas:
- Asociarse con otros empresarios y repartir los beneficios.
- Solicitar un préstamo a los bancos, pagando intereses.
- Crear una sociedad anónima (S.A.): el capital de una S.A. está distribuido en pequeñas partes,
llamadas acciones, repartidas entre muchas personas, que reciben beneficios de la empresa
proporcionalmente al dinero que han invertido y por tanto al número de acciones que poseen.

2. Los rasgos básicos del sistema capitalista

a) Los medios de producción son predominantemente de propiedad privada. Esta propiedad se


concentra en muy pocas manos, en la burguesía, lo que hace que una parte muy grande de la
población, el proletariado, no posea ninguna propiedad, sólo la fuerza de su trabajo, que tiene
que vender a cambio de un salario.
b) El objetivo de los capitalistas es la obtención del máximo beneficio. La competencia entre los
empresarios provoca una carrera para reducir costes y precios, lo que se consigue a través de la
renovación tecnológica constante, y en muchos casos exigiendo a los trabajadores muchas horas
de trabajo a cambio de salarios muy bajos.
c) La falta de planificación y el aumento progresivo de la producción provocan crisis que se
repiten cíclicamente. Las crisis se producen normalmente por un desajuste entre la oferta y la
demanda de productos. Las más frecuentes son las crisis de sobreproducción, que hacen bajar
los precios de los productos con consecuencias nefastas para las industrias afectadas (cierre de
fábricas, despido de trabajadores...).
d) El capitalismo tiende necesariamente a la concentración o agrupamiento de empresas y
capitales, tanto por la necesidad de grandes cantidades de dinero para renovar la tecnología e
invertir en las industrias, como porque sólo los más fuertes resisten las crisis.