RELATORÍA
Ficha Técnica:
Nombre del libro: Capitalismo y Despojo
Autor (es): Renán Vega Cantor
Tipo de trabajo: Relatoría- Reseña
Parte del libro: Capítulo 2
Despojo de indígenas y pobladores
africanos
Fecha de publicación: 2013
Editorial: Impresol
Descripción y resumen de las ideas presentadas en el texto:
En el texto de Vega Cantor se brinda una mirada a la formación del capitalismo ligado
a la esclavitud de los habitantes originarios de América y África, mediante el saqueo, la
violencia y la pérdida de sus valores materiales y espirituales y que para los colonialistas fue
fundamental para:
Garantizar el funcionamiento de la nueva sociedad establecida
en diversos lugares de América, como para proveer a Europa de riquezas
y materias primas como el oro y la plata que fueron indispensables para
el posterior despegue del capitalismo industrial. (Vega, 2013, Pág. 66).
De esta manera, el texto se divide en dos partes que comienza con el Sometimiento y
resistencia de los indígenas americanos.
En un primer momento, se habla de la
necesidad de las potencias europeas de controlar la
fuerza de trabajo de los nativos, con el fin de
apropiarse de sus tierras y recursos, utilizando
métodos que desestructuran su organización interna,
como el uso del caballo en las acciones bélicas y la
inevitable incorporación de enfermedades como la
viruela y la gripa común que se extendieron
rápidamente por los lugares conquistados
ocasionando un exterminio en los habitantes
americanos. Aztecas con viruela en el siglo XVI
Otro factor importante que influyó en el rápido
descenso de la población fueron las hambrunas causadas por la aniquilación de los cultivos
por las plagas y animales traídos de Europa. Una cadena que el autor pasa a llamar “Ritmo
de trabajo-dieta-epidemia”.
El tipo de explotación laboral que soportaron los aborígenes es lo hoy llamamos el
rol determinante del trabajo en la formación del capitalismo y que configuró un nuevo tipo
de sociedad un el territorio sometido. Los invasores al ver la gran cantidad de indígenas
vieron la posibilidad de liberarse del trabajo material.
Vega Cantor sostiene, que la explotación a que fueron sometidos los indígenas en las
zonas mineras ocasionó sus rápidas muertes. Este era el resultado del maltrato laboral,
enfermedades contraídas en condiciones tan precarias y del suicidio, al que acudían los
aborígenes como mecanismo de defensa.
En general, la población descendió entre el 80 y 90 por ciento en
todos los lugares ocupados por los conquistadores europeos y hubo
regiones en donde desaparecieron todos los indígenas, como sucedió con
los tainos en las Antillas. (Vega, 2013, Pág. 67)
Sin embargo, se habla de que la crueldad de la conquista no fue obra exclusiva de los
españoles, como a veces se suele creer, sino una característica estructural de los imperios
colonizadores: Ingleses, franceses y portugueses que recurrieron a métodos condicionados
por la violencia contra indígenas y africanos. Por ejemplo, los ingleses usaron el
procedimiento de inocular viruela en mantas indígenas para aniquilarlos.
En esta parte del texto, se dice que la gran cantidad de metales preciosos, materias
primas y mano de obra barata impulsó en Europa un nuevo sistema político-económico
llamado Mercantilismo que incentivo a las potencias europeas a querer mantener una
posición relevante en el contexto internacional y a desarrollar su poder sobre otros países
acumulando riquezas. El oro y la plata durante varios siglos se convirtieron en fuente
monetaria
El oro era extraído como lo llama Vega de los placeres, que llamaban a los aluviones
de oro de origen natural, y de los tesoros, constituidos por objetos de rituales y adornos, que
habían sido guardadas por las sociedades aborígenes. Era tal importancia de los metales
preciosos que a finales del siglo XVI representaban la mitad del valor de las importaciones
europeas.
Así, se toma como ejemplo el impacto de la
explotación minera en Potosí (actual Bolivia) que
dadas las nefastas condiciones topográficas y de
trabajo fue necesario trasladar del exterior todo lo
que la mina necesitaba para extraer el recurso
trabajadores, herramientas, animales y alimentos
convirtiéndose en la Villa Imperial de Potosí, una
ciudad que llegó a ser unas de las más grandes e
importantes del mundo. Riqueza que fue apropiada
para gozar de manera efímera en porcelanas,
muebles, objetos suntuosos, perfumes sedas,
sombreros y vestidos sofisticados, y que reflejaba: Indígenas trabajando en las minas de
Potosí
La expresión suprema del carácter desigual de la conquista,
coexistía la riqueza y la opulencia para unas cuantas familias españolas,
mientras que miles de indígenas soportaban una miseria abyecta. (Vega,
2013, Pág. 70).
Miguel de Cervantes Saavedra en El Quijote usa una frase para referirse a la riqueza
“Vale más que un Potosí”. Sin embargo, el esplendor fue fugaz, porque cuando disminuyó
la plata que proporcionaba el emporio, como resultado de la explotación voraz, tambien
decreció la población urbana de Potosí por la terrible explotación laboral.
Por otra parte, el despojo de las sociedades indígenas tambien fue cultural, simbólico
y espiritual. Los clérigos y los soldados destruyeron sus templos, sus sitios sagrados, ritos,
cosmovisiones, lenguas y tradiciones.
Se apropiaron de otra parte de esos saberes, entre ellos los
relacionados con la alimentación, que se proyectaron primero a Europa
y luego al resto del mundo, materializados en el maíz, frijol, tomate (…).
Cientos de productos originarios de América. Y cuando se hubo
aniquilado a gran parte de la población indígena de América, los
europeos los reemplazaron con hombres y mejores de África, traídos
como esclavos. (Vega, 2013, Pág. 72).
En este punto, se habla que el despojo de los indígenas americanos, provocó luchas e
insurrecciones por parte de diversos pueblos indígenas durante los tres siglos que duró la
dominación colonial. Las primeras luchas se realizaron al comienzo de la conquista cuando
enfrentaron por parte de los españoles el rapto, violación de sus mujeres, tortura y maltrato.
Así pues, en este proceso de resistencia surgieron importantes líderes indígenas que
aunque fueron derrotados por los españoles por una notable inferioridad en armamentos.
Entre quienes se encuentran: Anacaona, Guarionex, Cotubano, Enriquillo, Guaicaipuro, entre
otros que rompieron el estereotipo del indígena pasivo y sumiso ante la dominación colonial.
En los virreinatos de la Nueva España, del Perú o de la Nueva Granada fueron
frecuentes los levantamientos indígenas, hasta el punto que en el siglo XVIII se tiene cuenta
con unos cien levantamientos en todos los dominios españoles por factores como: despojo de
tierras, daños de los cultivos, imposición de servicios personales en las minas, y haciendas,
malos tratos por parte de las autoridades coloniales etc.
Estas últimas fueron de tipo material porque tenían implicaciones sobre su dignidad,
destrucción de sus recursos naturales y su fuerza de trabajo, pero se deben agregar otras
razones de tipo simbólico: los indígenas se enfrentaban al sometimiento de los frailes en su
imposición por sus prácticas y rituales, formas de comer y vestir y explotación por los
misioneros. En este caso, los levantamientos eran en defensa de las costumbres de las
comunidades aborígenes.
La esclavitud de africanos: Forma suprema de despojo
En esta parte, Vega habla de que a pesar de los mecanismos de saqueo a que fueron
sometidos los pueblos indígenas, la formación del capitalismo estuvo ligada a la esclavitud
de los habitantes originarios de África. Su despojo fue más abrupto, porque a pesar de
soportar la expropiación (de tierras, tiempo, saberes), se debe hablar de la expropiación de
los propios seres humanos. De su cuerpo, capacidad de trabajo, sexualidad y de todo su ser.
La esclavitud ha sido la forma más cínica y brutal de la
expropiación de que se tenga noticia en la historia del capitalismo,
además de ser una de las más prolongadas en el tiempo. (Vega, 2013,
Pág. 78)
Los economistas esclavistas que se formaron después de la conquista de América
constituyeron un mecanismo de la acumulación de capital, su organización interna se basó
en la coerción y los esclavos, como productores directos fueron forzados a producir un
excedente y mercancías en el mundo. Este mercantilismo ya nombrado se fortaleció con las
exportaciones de Portugal, uno de los países dedicados puntualmente al comercio de mano
de obra para América.
Europa se fortaleció la navegación, la construcción de barcos y la actividad naval para
el tráfico de esclavos, generando enormes riquezas. Desde el punto de vista de los
“empresarios” capitalistas del dolor y de la muerte la incorporación de América y África a
la economía mundial fue esencial en la configuración del capitalismo, un negocio rentable
impulsado por potencias como (España, Portugal, Inglaterra, Holanda y Francia) justificados
“casualmente” por la iglesia y comerciantes.
En Europa partían barcos hacia las costas africanas, donde construían nichos de
mercados esclavistas que fuero convertidos en métodos para intercambiar mercancías por
seres humanos:
Los reyezuelos, a cambio de las baratijas procedentes de Europa
(telas, espejos, armas, licores. Loza…) realizaban la cacería de personas
pertenecientes a otros grupos étnicos, quienes eran capturados y
encadenados. (Vega, 2013, Pág. 80)
Las personas esclavizadas eran entregadas a los
esclavistas europeos que los depositaban en barracas,
donde los arrumaban como animales. Muchas veces,
morían muchos, por las enfermedades a las que estaban
expuestos en esas condiciones, eran asesinados por sus
captores al intentar escapar, o bien se suicidaban al no
saber cuál era su destino.
Cuando los barcos arribaban la carga en los
puertos negreros de América (Cartagena, La Habana,
Lima, Veracruz, entre otros). En la plaza pública se
vendían como cualquier cosa. Eran medidos, pesados y
avalados económicamente, luego de ser vendidos eran
marcados con hierro caliente para dejar claro quién era
su dueño. Interior de los navíos negreros
El sistema esclavista no garantizaba la
manutención de los esclavos (condición necesaria para que cualquier sistema económico
funcione). Recibían una escasa ración alimenticia y muchas veces tenían que producir sus
propios alimentos, para lo cual se les asignaba una pequeña parcela de tierra en la que
recogían una parte para alimentarse y otra parte era vendida los domingos en el mercado, a
cambio de unas monedas para comprar una porción de carne salada.
La vida de los esclavos era muy breve y por lo general morían
muy jóvenes, luego de soportar un régimen de trabajo intensivo de varios
años. En promedio, perecían antes de cumplir nueve años desde el
momento en que eran importados en forma brutal desde África. (Vega,
2013, Pág. 84).
Para la lógica esclavista era muy fácil conseguir esclavos, era preferible exportarlos
intensivamente, sin importar si morían o no, ya que su volumen de ganancia compensaba la
muerte de uno de ellos y se podían sustituir.
El terror que les inculcaban a los esclavos hacía que aceptaran como normales las
condiciones infrahumanas de explotación que sufrían a diario, se ejercía tanto en los lugares
de trabajo como en la vida cotidiana. Si un esclavo desfallecía inmediatamente era levantado
a látigo y si no reiteraba la acción era azotado todavía más. Muchas de estas atrocidades como
mutilar las partes del cuerpo de los esclavos se hacían a la vista de otros esclavos para
producir miedo y escarmiento en los demás.
Los esclavos fugitivos o revoltosos eran condenados a la
hoguera, se les castraba o se les cortaba su talón de Aquiles. Estas
funcionalidades que traía adoctrinar el comportamiento de estas
personas eran fundamentales para el capitalismo en el proceso de
acumulación de riqueza y aporte a la industrialización de
Inglaterra, Holanda y Francia.
El intercambio comercial de productos como el azúcar, el
ron, melaza eran objetos mercantilizados desde América a partir
del trabajo forzado que fueron fundamentales para el proceso de
modernización económica y diversificación alimenticia, aunque
en un principio el azúcar fue considerado como exclusivo de la
realeza.
Un Cimarrón de
El despojo que sufrieron los habitantes de África no se Surinam, colgado de las
reducía solo en el plano material, se incluían aspectos espirituales costillas. Ilustración de
William Blake.
y culturales. Cuando eran raptados se les mezclaban con hombres
de otras aldeas que no hablaban el mismo idioma para que no se
pudieran comunicar, separándose de sus familias y de sus mujeres, ocasionando un
desbalance entre sexos.
La destrucción social y cultural provocada por la movilización forzosa de estas
personas, se les despojó de su alimentación, prácticas culinarias, creencias, mitos, rituales,
tradiciones, riqueza en conocimientos ancestrales y prácticas medicinales. La desculturación
se llevó a cabo para facilitar la apropiación del individuo africano y utilizar su fuerza de
trabajo. Así mismo la desproporción entre los sexos desvió la sexualidad cotidiana de los
africanos a la sodomía, situaciones en las que un gran número de hombres en entornos
carcelarios que producían ansiedad.
En pocas palabras, se expropiaron los nexos familiares y afectivos de los esclavos:
Para el esclavo la comida ya no tenía ningún componente cultural
o ritual, sino que era simplemente una ingesta de energía como si aquel
fuera una maquina productiva. (Vega, 2013, Pág. 90).
En términos de vestimenta sucedió lo mismo, los esclavos al llegar a sitio de trabajo
se les colocaba la ropa que quisiera el esclavista y que fueran necesarias para su trabajo:
pantalones, sombreros de paja, camisa y para las mujeres, túnicas y gorro. Nunca se les
suministraba zapatos de manera que:
Toda tradición ancestral des vestido y adorno africano se perdió
en las plantaciones. Inclusive cuando un esclavo agregaba a su
vestimenta algún elemento que lo diferenciara a los demás, era
castigado. (Vega, 2013, Pág. 91).
Sin embargo, como el caso de muchos artesanos y campesinos en Europa y de los
pueblos abrojines de América, los esclavos se rebelaron y tras volverse “cimarrones” se
organizaron en pequeñas comunidades llamadas Palenques, Quilombos, Mocambos en
distintos lugares de América para darle a sus próximas insurrecciones. Se levantan para
mostrar que si poseen dignidad, sacrifican su propia vida y soportan terribles castigos y no
aceptan la expropiación de su humanidad.
En Cuba, en Haití, Puerto Rico, Nueva España, Nueva Granada y Perú se formaron
frecuentes insurrecciones que se alzaron en lugares inaccesibles para los militares de la
colonia y aprendiendo de los indígenas sembraron productos originarios de América para su
auto sustento, formaron huertas, pescaban y cazaban.
Pese a la brutal represión, en Estados Unidos y en otros territorios de América nunca
se desertó en aquel deseo por la libertad tan anhelada, en 1.800 hubo una rebelión encabezada
por un esclavo llamado Gabriel, el cual había comenzado a protestar por su libertad, puesto
que, señalaba que habían llegado rumores de supuestas órdenes reales en las que abolían la
esclavitud y ponían en libertad a los esclavos. Ocasionando una movilización de
afroamericanos para conseguir su manumisión.
En 1.807 surge una huelga de hambre por parte de un grupo de esclavos que pedían
un cambio de capataz o una hora más a sus amos antes de volver a los campos de trabajo. En
otras ocasiones estos incendiaban las propiedades de sus verdugos, disminuían el ritmo de
trabajo, entorpecían el proceso de producción.
Finalmente, Vega termina diciendo que en muchos lugares donde se implantó la
esclavitud hubo rebelión, desobediencia e insubordinación de los esclavos en todos esos
lugares los esclavistas aplicaron, los mismos métodos de represión. Y en todos lados fue
combatida mediante el escarmiento y el terror. La notable búsqueda del ser humano por
implantar justicia libertad e igualdad.