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El quinto giro de la rueda del Dharma (I)

25/11/2019, 7:07 am
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Diego me anima a hablar del quinto giro de la rueda del Dharma, y allá vamos.

Para empezar podría ser el cuarto porque algunas fuentes hablan de tres giros y otras de
cuatro, pero como los números son infinitos, no hay necesidad de ser tacaños en su
asignación, mejor hablar del quinto giro y reducir la confusión.

Actualmente no existe un quinto giro de la rueda del Dharma como tal, mínimamente
definido o concretado, y quién sabe si existirá. Sería necesario que la ortodoxia budista
iniciara o aceptara cambios relevantes en sus planteamientos no-básicos o bien que una
nueva corriente tuviera la suficiente fuerza y soporte para convertirse en ortodoxia.

Y digo planteamientos no-básicos porque si se cambian los planteamientos básicos del


budismo, no podríamos hablar de un giro de la rueda del Dharma sino de una nueva
doctrina espiritual, de las cuales sí que hay bastantes hoy día (casi una por maestro, de
hecho).

¿Y cuales son los fundamentos del budismo que comparten todos los giros?

Pues yo diría que:

• Las cuatro nobles verdades


• El sendero óctuple
• Y los tres sellos de realidad.

Eso es lo básico.

Creo que cualquier persona que contemple como ciertos estos 15 puntos, puede
considerarse budista, independientemente de si en otros extremos disiente de alguna de las
doctrinas budistas oficiales (que también son incoherentes entre ellas en algunos puntos).

Y además, así es de facto ya con todas las doctrinas budistas actualmente existentes, pues
poco más podemos afirmar que tengan en común. Así que esa podría ser la base mínima de
la que partir.

Es interesante ver que la parte metafísica del budismo, que sería especialmente los tres
sellos de realidad, es extremadamente corta, mostrando ya desde sus inicios que el budismo
no está interesado en exceso en la metafísica. El budismo es un vehículo de liberación, el
resto se contempla solo en relación a este hecho.

Por supuesto, todo este argumento presentado no tiene por qué ser aceptado por ninguna
ortodoxia budista existente, y de hecho seguramente no lo será, pero es una posibilidad que
sí puede contemplarse pues es coherente en su planteamiento.
Para que exista un quinto giro de la rueda del Dharma, con los fundamentos mínimos
comentados más los que ese giro añada como relevantes en el siglo XXI, será necesario que
se den las condiciones adecuadas. Estas, para mi son un misterio, ¿aparecerá un gigante
espiritual altamente respetado que lo defina y cuya definición se reconozca rápida y
ámpliamente? ¿o será un movimiento más lento y multitudinario pero que de alguna
manera dará lugar a un “algo”, una corriente más o menos coherente que finalmente se
concrete y se pueda llamar “un giro”? ¿en qué dirección irá ese giro? ¿o no habrá giro?

No hay que olvidar que “los giros” se llamaron giros mucho tiempo después de su aparición
como proto-doctrinas (o quizá incluso como sacrilegio, como herejía). Así que igual en el
futuro quizá se considere que, ahora mismo, ya estamos inmersos en el quinto giro de la
rueda del Dharma. Podría ser.

Dada esta introducción podemos empezar a esbozar puntos que quizá (solo es un ejercicio
para nosotros) pueda tener ese quinto giro de la rueda del Dharma.

Seguimos

https://blogdetao.org/2019/11/25/el-quinto-giro-de-la-rueda-del-dharma-i/
El quinto giro de la rueda del Dharma (II)
27/11/2019, 7:07 am
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1. Alguna vez se ha hablado de que la laicidad definirá el budismo futuro. Eso es posible,
pero no debemos olvidar que la “laicidad” ya está incorporada en el budismo desde al
menos su tercer giro (quizá desde el segundo). Es decir, que ya se contempla una práctica
completa hasta la liberación y la budeidad fuera de los monasterios y sin ser monje, ni
mendicante o ermitaño. Luego esta característica puede ser relevante, pero no será una
novedad, hoy día ya hay muchísimas practicantes avanzados budistas laicos. Aún así estoy
de acuerdo de que el budismo futuro será eminentemente laico. Y ha de ser un budismo que
nos enseñe a ser budistas inmersos en nuestra sociedad.

2. Reducción y actualización de mitos y ritos. No es que los ritos budistas deban


desaparecer. El ritual es parte de la psique humana y es más relevante de lo que el hombre
occidental suele pensar. Pero aún así, la ritualidad cambiará, se globalizará (actualmente es
toda ella de origen asiático y surge de su folclore) y muy probablemente se reducirá. Menos
rituales, y menos folclóricos. Darse una abrazo también puede ser un ritual (lo es).
Respecto a los aspectos mitológicos del budismo (demonios, Buddhas que levitan o que
leen la mente, etc…) dado que no es un aspecto nuclear, no es totalmente relevante la
opinión de cada individuo, así que muy probablemente se desvista al budismo de ellos.

3. Relacionado con los mitos, la metafísica. Tal como hemos esbozado, la metafísica es
“no nuclear” al budismo en su mayor parte. O dicho de otra manera, el budismo es
compatible con muchisimas opciones metafísicas diferentes. Por tanto es previsible que
profundizaremos en el camino ya marcado por el zen, donde la metafísica está casi ausente.
No es que se niegue o afirme esto o lo otro. Simplemente la metafísica, es “otra cosa” igual
que no hace falta tener acuerdos metafísicos para poder ser todos del mismo equipo de
fútbol, tampoco hace falta para coincidir en nuestra visión de un camino espiritual.

4. Ciencia. Como dijo el Dalai Lama “donde la ciencia rectifique a la tradición budista, se
debe hacer caso a la ciencia”. Seguro que las palabras literales no fueron esas pero el
espíritu a transmitir es, no solo ése, sino que la ciencia y en especial la ciencia de la mente
(neurociencia y otras ramas) deben ser vistas como una fuente adecuada para ayudar a
evolucionar el budismo. Así pues se puede ir mucho más allá de “aceptar las verdades
científicas” como pedía sensatamente el Dalai Lama, y se debe ver la ciencia de la mente
como uno de los mejores aliados. La neurociencia es hermana del budismo y la física
cuántica una fuente de inspiración.

5. Pragmatismo ético. En este caso, siguiendo la estela, no del Dalai Lama, sino de Thay
(Thích Nhất Hạnh) el budismo debe arremangarse y convertirse en una fuerza de cambio en
el mundo, como forma de ir hacia un mundo con menor sufrimiento para todos los seres
sintientes. El elitismo de algún budista del “solo ayudo para liberar” (o mucho peor “dado
que no hay seres da igual si los daño”) debe ser complementado con una forma de intención
y acción que cumpliendo con los paramitas ayude a cambiar el mundo también en sus
aspectos no trascendentales. Esta forma de ética también deberá ser actualizada para
incorporar nuevas situaciones que antaño ni se contemplaban. Por ejemplo el respeto y
cuidado del medio ambiente y las vidas no humanas.

6. Casi como resultado de todo lo anterior. Una actualización del lenguaje y la


terminología budista de tal manera que sea más sencillo entender qué se nos está
intentando transmitir. Entendiendo que la explicación precisa es imposible, pero eso no es
motivo para no intentar que esa explicación sea lo más clara posible (y no justo, como
parece a veces, intentar lo contrario). En cierta manera deben desmitificarse los textos
espirituales. La dificultad no debería ser (y no lo es) entender lo que nos quiere decir un
texto, lo cual es bien difícil a veces. Este es un escollo innecesario y gratuito. Ya es
suficientemente retador llevar todo eso a la práctica y al mundo no-conceptual. Esto no
debería implicar una simplificación de las enseñanzas, sino una aclaración de las mismas.
Las enseñanzas, si algo han de hacer, es seguir evolucionando y haciéndose más profundas.

7. Nuevos vehículos de liberación. Conectando con lo anterior, nuevas o evolucionadas


formas de enseñanza y, especialmente nuevas y evolucionadas formas de práctica y
transmisión de tal manera que la liberación completa no sea una ocurrencia entre varios
millones. Si en su época dorada, en el monasterio Mahamudra de Dakpo Teshi, afirmaba
que un tercio de los monjes alcanzaban un-sabor (no-dualidad), no hay razón para aspirar a
menos. Veremos si tal cosa ocurre.

Así obtendríamos un budismo laico, poco ritualista, poco metafísico, científico


(especialmente neuro-científico), pragmáticamente ético, más claro y, si hay suerte,
centrado en ser eficaz en su misión que no es otra que liberar seres.

Budismo que no excluiría creencia alguna siempre que no contradijera los principios
básicos, pero que tampoco las consideraría parte integral de la doctrina. Simplemente “son
otra cosa” en la que puedes creer o no.

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