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HUGO E.

BIAGINI
ARTURO A. ROIG
(directores)

Diccionario del
pensamiento
alternativo

11 Editorial Bihlos
:lexicón:
INTRODUCCIÓN
Diccionario del pensamiento alternativo / dirigido por
Hugo E. Biagini y Arturo Andrés Roig. - la. ed. - El pensamiento alternativo como esperanza
Buenos Aires: Biblos, 2008.
589 pp.; 23 x 16 cm.

ISBN 978-950-786-653-1

l. Diccionario de Ciencias Sociales. l. Biagini, Hugo E., dir.


II. Roig, Arturo Andrés, dir.
CDD 301.03
El estudio de las alternativas planteadas por una problemática ecuménica
desde un locus determinado en la plasmación de dos compactos volúmenes -El
pensamiento alternativo en la Argentina- nos abrió un mundo de posibilidades
temáticas que en verdad no esperábamos. Por lo demás, es importante tener en
cuenta que las alternativas como tales no se presentan aisladas, en primer lu-
gar, y, asimismo, que no están ausentes de hecho de ninguna propuesta o pro-
REUN yecto dentro de una cultura, sea filosófico, ideológico, político, literario, así como
Red de Editoriales Universitarias Nacionales respecto de las políticas del deporte, su ordenamiento y su planificación, o la de
los medios. El hecho de que las alternativas no se den nunca en una sola direc-
ción y que muchas de ellas sean contradictorias es normal y responde a la natu-
ral conflictividad de las relaciones humanas y la diversidad de sectores sociales
Diseño de tapa: Luciano Tirabassi U. que intervienen en la construcción de discursos epocales.
Armado: Hernán Díaz
¿Qué relación tienen las alternativas con la utopía? La pregunta se plantea
© Rugo E. Biagini y Arturo A. Roig, 2008 necesariamente en cuanto más de una alternativa cumple una función utópi-
© Ediciones de la UNLa., 2008 ca. La categoría que hace de eje en esos libros, la de alternativa, resulta más
Universidad Nacional de Lanús amplia que la de utopía. Las utopías, cualquiera sea su grado de profundidad,
29 de Septiembre 3901 (B1826GLC) Remedios de Escalada, Partido de Lanús, son todas alternativas. Tal vez en ello ha consistido uno de los aspectos real-
Provincia de Buenos Aires, República Argentina mente aportativos de ese primer esfuerzo que se efectúa en nuestro país y
publicaciones@unla.edu.ar I www.unla.edu.ar lógicamente en sus medios intelectuales: el propósito de diseñar lo que podría-
© Editorial Biblos, 2008 mos llamar nuestro régimen alternativo-utópico o simplemente alternativo.
Pasaje José M. Giuffra 318, C1064ADD Buenos Aires ¿Y por qué no hay alternativas únicas en relación con los diversos procesos
info@editorialbiblos.comIwww.editorialbiblos.com
de creación filosófica, artística, económica, social, política o, en fin, por no
Hecho el depósito que dispone la Ley 11. 723 mencionar la diversidad de campos en los que pueden ser rastreadas alterna-
Impreso en la Argentina tivas? No las hay porque las alternativas expresan el universo de los valores y
sabemos que este campo, el axiológico, es dual: siempre hay un valor y frente
a él, un antivalor. Así pues las alternativas, en su formulación, dependen del
No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la ejercicio mismo de la subjetividad así como del modo de afirmación de sujetivi-
transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecáni-
co, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. dades. Para unos hay alternativas repudiables en la medida en que afectan
Su infracción está penada por las leyes 11. 723 y 25.446. sus intereses sectoriales, de clase, de grupo, de profesión, etc. Y frente a ellas
está o están las alternativas que resultan compatibles con su posición en la
Esta primera edición de 1.500 ejemplares fue impresa en Primera Clase, sociedad. Alternativa que puede ser simplemente la de la negación de toda
California 1231, Buenos Aires, República Argentina, en junio de 2008. alternatividad.
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8 Hugo E. Biagini y Arturo A. Roig El pensamiento alternativo como esperanza
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Ahora bien, la "posición en la sociedad" se vive desde dos planos inevita- antivalor. De ahí que cuando intentamos caracterizar lo alternativo hayamos
bles: el del "ser social" y el "deber ser social". Y estos dos aspectos siempre dicho que nuestra obra está hecha y empujada desde la esperanza, ¿la espe-
presentes son justamente expresados en el complejo juego de alternativas. ranza de qué? Pues de un mundo propiamente humano en el que todos, desde
Hay "alternativas" que no son tales, en la medida en que se las construye nuestra diferencia, sostengamos una palabra vigorosa y si viene el caso audaz
teóricamente a partir de lo dado, de lo vigente, de lo establecido. Son "alterna- y hasta utópica en su sentido fuerte, enfrentada al discurso vigente de los
tivas" a las que podríamos llamar conservadoras del statu quo y en tal sentido poderes opresivos y abierta a la voz del otro y sus necesidades, en procura de
resulta que no son propiamente alternativas, no miran a lo alter, vale decir a una solución a la problemática social. En fin, una palabra de combate, difícil
lo distinto, lo diferente, lo contrario o lo opuesto, lo segundo frente a lo estable- pero siempre posible.
cido o directamente a su negación. En lugar de mirar a lo propiamente alter
nos quedamos con lo mismo, lo ipse, y así en lugar de un alternativismo esta- ***
mos en un ipseísmo. Lógicamente éstos son los casos llevados a un extremo ya
que, por lo general, cuando se plantean alternatividades se lo hace desde La categoría acuñada con las palabras "pensamiento alternativo" expresa
el presupuesto, generalmente compartido, de que es necesario el cambio, y ese tanto una exigencia como una esperanza, aun cuando en sí mismas no mani-
presupuesto se ejerce en los casos extremos desde un radicalismo alternativo o fiesten algo nuevo, porque ¿acaso la filosofía no se ha desarrollado en su histo-
en otros casos desde lo que tal vez podríamos categorizar como una cierta ria ofreciendo alternativas? ¿A qué se debe pues esta necesidad de señalar un
prudencia condicionada por el régimen de fuerzas propias y ajenas. La con- "filosofar alternativo" casi como un quehacer que habría dejado de cumplirse?
frontación de tales posiciones es válida siempre que ambas se den en un cierto Para nuestros días inmediatos la cuestión ha tenido su origen en el campo
nivel de racionalidad. En caso contrario, las alternativas abiertas al cambio económico. Todo partió de la declaración que la primera ministra británica
pueden resolverse en proyecciones meramente utópicas, mientras que las al- Margaret Thatcher dijo cuando, como consecuencia de la violencia con la que
ternativas "prudentes", cuando se dan aferradas al statu quo, pueden quedar- impuso las leyes desreguladoras del neoliberalismo en su país, se levantaron
se, o simplemente se quedan, en un conservadurismo que puede revestir ca- voces de protesta. Ante ellas, su respuesta fue: "No hay alternativa''. Con esta
rácter dogmático o fundamentalista. expresión quiso afirmar que no había nada más que un camino, un único y
En fin, la naturaleza del problema de lo alternativo es compleja. Frente a él absoluto camino, una única filosofía. Todas las demás, en lo que contradecían
siempre se toman posiciones por lo mismo que lo ideológico no es ajeno a nin- a ésta, se hallaban muertas, como estaba muerta la historia, muerto el sujeto
guna de las dos posiciones. Con una diferencia, sin embargo, que resulta esen- de la historia y tantas otras cosas. Y cual esa filosofía única y sin alternativas,
cial: que lo alternativo que supone cambio tenga como mira fundamental la no era más que una filosofía ya vieja y conocida, por lo menos desde fines del
dignidad humana, si bien no es ajeno a posiciones ideológicas, su contenido en siglo XVIII, cuya sabiduría consiste en un acto de mirada respetuosa, contem-
ese sentido es fácilmente justificable por vía de una razón que no ignore los plativa y a la vez de renuncia, ante la marcha inteligente de un sujeto cuya
valores inalienables de lo humano. Siempre una opción es valiosa para quien "mano oculta" mueve la vida del mercado, hogar privilegiado en el que se des-
la adopta, propone y defiende. Pero hay opciones o alternativas que aun cuan- envuelve la humanidad, aunque en verdad no se tratase más que de la volun-
do subjetiva e ideológicamente sean valiosas, no lo son. Así, respecto de las tad y el deseo de los dueños del capital.
políticas laborales, para el neocapitalismo, que todavía padecemos y contra el ¿Cómo es posible que a esta altura de la cultura humana aún haya quienes
cual hemos de luchar, la desocupación que favorece una disminución de sala- crean que la "filosofía única" es un descubrimiento, una novedad, algo hasta
rios constituye una alternativa valiosa. Su valor, sin embargo, es simplemente radicalmente nuevo? Digamos sin más y para sacar la máscara de un tirón,
rentístico y congruente con la aberración de que los seres humanos, como mano que la "filosofía única" es la filosofía de los tiranos en política, de los mercade-
de obra o fuerza de trabajo, son mercancías. res insaciables en economía, de los dogmáticos en universidades e Iglesias.
No obstante, si partimos del terminante y definitivo enunciado de que la Frente a todas esas versiones de la :filosofía única, las :filosofias alternativas
dignidad de todo ser humano, sin excepción, representa lo que no se vende, siguen vivas. Y no sólo gozan de salud, como lo muestra este diccionario y la
aquella alternativa es viciosa y perversa, pues los seres humanos no se redu- serie anterior que hemos inaugurado en los tomos citados, sino que poseen un
cen a fuerza de trabajo, antes que eso son seres humanos; el valor que expresa registro de posibilidades inagotables, aun dentro de distintas escuelas y ten-
este hecho fundamental y, como dijimos, centro de todo complejo axiológico, ya dencias. No hay ninguna de las grandes corrientes del pensamiento filosófico
lo hemos mencionado. Así pues, colocados en aquel nivel es indudable que la humano, por firme o tal vez definitiva que se haya sentido en algún momento,
"alternativa" de una conveniente desocupación laboral es radicalmente vicio- que no haya generado, como expresión misma de su riqueza, formas alternati-
sa a más de perversa. No expresa una posición de valor sino justamente de vas de pensar.
10 Hugo E. Biagini y Arturo A. Roig El pensamiento alternativo como esperanza
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Las alternativas que para los tiranos y los dogmáticos son heterodoxas o así como en los sectores de poder hermanados con aquél. La hay también
heréticas constituyen para nosotros expresión de las inagotables exigencias como esperanza desesperanzad a en aquellos a quienes las carencias han
de la vida humana en su cambiante y a veces imprevisto devenir; y todavía puesto en los límites de la vida y de la muerte, a ellos y a sus hijos. Esos
algo más, que hace directamente a la situación histórica que viven los pueblos: mismos en los que la capacidad de emergencia ha sido ahogada o resulta
el pensar alternativo es un derecho. Tenemos en consecuencia el derecho a la controlada mediante políticas no ajenas a la violencia y aun a la corrupción.
alternativa, así como tenemos el derecho a la utopía de un mundo mejor. Ejer- La contraposición entre aquella esperanza y esta desesperanza nos pone ante
zamos pues un pensar alternativo, con la mayor seguridad posible, con el máxi- el grado de intimidad de la primera y nos muestra otra fase de la alienación,
mo rigor de que seamos capaces, sin olvidar las raíces desde las cuales nos la peor de todas. ¿Cómo emerger dentro de una sociedad en la cual prima el
ponemos a alternativizar según nos lo imponen las condiciones históricas que derecho injusto? Ya lo dijimos antes, mediante un regreso al respeto de la
vivimos, y sin que este espíritu que aquí hemos tratado de dibujar somera- condición humana, expresión en la que el término "condición" no implica lo
mente represente un motivo para quebrar el diálogo con los maestros de quie- fortuito lo accidental o lo ocasional: se trata de atender la humanidad de
nes aprendimos ni con los discípulos de quienes hemos de hallarnos asimismo todo se; humano. Lógicamente que los sectores que padecen hambre, enfer-
dispuestos a aprender. medades y muerte dentro de las sociedades en las que la dependencia no es
En cualquier mundo que nos toque vivir, desde el universo de la filosofía y ajena históricament e a formas de corrupción acumuladas, a través de su
de la ciencia hasta el vivir de todos los días, el ser se da para nosotros como "esperanza desesperanzad a", ansían otro mundo. Por entre las fisuras de
siendo y no siendo, es cambio. Y la historia, conocimiento por definición del sus formas propias de alienación surge la exigencia de una forma de munda-
movimiento de la vida de los seres humanos, representa la expresión, desde nidad distinta de la que se halla vigente. Y allí es donde la desesperanza se
otro nivel, de esa inestabilidad esencial de lo que miramos, sentimos y hasta trueca en esperanza fuerte y los márgenes de utopía amenazan convertirse
deseamos continuo, perdurable, permanente. Y con la producción, con el pro- en aristas de realidad. Y de este modo va surgiendo una racionalidad distin-
ducto del trabajo y de las relaciones que ese trabajo implica, ¿existe acaso ta, precisamente la que construyen quienes "no tienen razón", conforme al
aquella estabilidad como la que pretendía la típica burguesía industrial del discurso único del poder neoliberal. Y ello es así porque no hay una raciona-
siglo XIX, así como lo ambicionan los actuales sectores de poder mundial que lidad del mundo como algo dado con prescindencia de los seres humanos. La
establecen leyes, principalment e normas económicas, a las que se considera racionalidad también exige una construcción y en relación con esto se afirma
sin alternativa en cuanto expresión dogmática, porque así se las desea? Las
o desvanecen las esperanzas.
luchas obreras y campesinas son la respuesta ante ese engaño de los que de-
Debemos propiciar un discurso que no puede ser ni resignado ni débil sino
tentan el poder. Para ellos también el río pasa cambiando de curso y de aguas, lleno de palabras fuertes. Todo este universo imprescindible para que poda-
y pasaremos nosotros.
mos vivir una razón "racional" ¿no es la razón de pocos contra la razón de
Esperanzas y alternativas son cuestiones relativas. Las primeras lo son todos?; no impide el conocimiento, lo ordena; no descalabra la praxis, aun cuando
siempre en relación con algo que suponemos y sentimos para bien; las segun- sea quebradero de cabeza para algunos. Se trata de un discurso que nos habla
das lo son en relación con posibles formas de cambio. La esperanza es una y nos propone un mundo en el cual entren todos los mundos o, si se quiere
cierta manera de aprehender el mundo y se encuentra acompañada, por eso decir de otra manera, un mundo en el que quepan todos sin perder humani-
mismo, de una conciencia del mundo. Aprehenderlo, a pesar de sus imperfec- dad. Tenemos en mente un pensar y un actuar alternativos como búsqueda y
ciones y carencias provocadas por la maldad de los seres humanos, como mun- aproximación a una alteridad efectiva, lo que supone ineludiblemen te, si no
dus, palabra que para los latinos no sólo significó limpio y ordenado sino tam- queremos vivir en la mentira y el engaño, formas alternativas reales y, por eso
bién bien provisto y lleno. Mas para eso ha de reinar la ''limpieza" del mundo mismo, profundas, creativas, ajenas a "lo mismo". En fin, ponerse a pensar
y que lo es, básicamente, de las relaciones humanas. ¿Pero qué orden? Pues el fecundamente, fértilmente -mediante un pensar hermanado con una praxis
justo y, sobre todo, el más justo, el de la justicia distributiva, pero no aquélla del mismo signo-, formas de convivencia humana que sean, más allá de toda
por la cual se le otorga a cada uno lo que se le debe de acuerdo con sus méritos
paradoja, humanas.
y "dignidades" sociales, sino aquella otra por la cual se asigna lo que se le
La esperanza se da hermanada con la emergencia social cuando tiene un
debe, conforme a su condición humana. No olvidemos que la justicia distribu- oriente y la tarea de los intelectuales honestos consiste en alcanzar las mejo-
tiva puede ser invocada como ''virtud" en el seno de la sociedad neocapitalista, res y más factibles propuestas, aun cuando no veamos su factibilidad como
así como lo fue en la sociedad esclavista, en las cuales no se entiende el dere- inmediata, partiendo de algo que resulta fundamental: juntar su honestidad
cho como condición para la vida de todo ser humano en cuanto tal. con el valor moral y la valentía ciudadana. Varones y mujeres de esa enverga-
Con ello nos topamos con que hay esperanzas en el egoísta enriquecido, dura los puede haber hoy y los ha habido siempre. A ese oriente lo hemos
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c~acteriz_a~? como alternativo, una alternatividad verdaderamen te otra y no cultural versus monocultural, pluriétnico versus etnocéntrico, ecuménico ver-
solo repeticion con otro nombre. Alternatividad real y no nominal. sus chovinista, popular versus elitista, nacional versus colonial, formativo
Ahora bien, ¿es ello tarea de intelectuales? Hemos de decir que sí, que es versus acumulativo, solidario versus narcisista, comprometido versus indife-
tarea suya, pero no exclusiva. Nada puede hacer el intelectual si no resulta rente, reformista versus conservador, revolucionario versus tradicionalista ,
capaz de salirse del mundo que se ha construido. Y, a su vez, nada hay más ensamblador versus reduccionista, contestatario versus políticamente correc-
dudoso que el papel que puede prestar cuando se vuelve hacia lo que podría to, disidente versus totalitario, principista versus fragmentario, autogestio-
llamarse su "acción teórica". Los doctrinarios del nazismo fueron intelectua- nario versus verticalista, ensayista versus tratadista, resistente versus in-
les; los del s~~inismo, otro tanto, y así hasta llegar en nuestros días a los que transigente, universal versus insular, identitario versus homogéneo, de género
prestan servic10s al neocapitalismo y al imperialismo. Y si vamos al pasado no versus sexista, pacifista versus gladiatorio, plebiscitario versus tecnocrático.
veremos cosas diferentes. Aristóteles cuando justificó filosóficamente la escla- La aproximativa tipología bosquejada puede encuadrarse dentro de las exi-
vitud, a_sí como la incapacidad de la mujer colocada en una secuencia ontológi- gencias multisectoriale s y el perentorio desafío de reescribir nuestra memoria
ca que iba desde el varón hasta el buey, funcionaba como intelectual, con lo colectiva junto a la necesidad de reactualizar los grandes proyectos humanis-
cual debemos preguntarnos de qué intelectual estamos hablando cuando ha- tas que apostaban a la transmutación de la realidad, hoy abandonados por
blamos de intelectual a propósito del discurso alternativo. Todos actuaron muchas posturas supuestament e avanzadas y por el hegemonismo neoliberal
se~ _la terminología de Antonio Gramsci, como "intelectuales orgánicos", val~ que no ha trepidado en restaurar los más caducos plantealniento s y modus
decir, mcorporados a una estructura social de la que fueron exponentes y pro- operandi. Ello supone en consecuencia el reconocimiento de la riqueza teórico-
motores desde su praxis teórica. La cuestión apunta a establecer si hay inte- práctica que subyace en el pensalniento alternativo, con su impulso hacia otras
lectuales que jueguen un papel alternativo y sean "orgánicos" en relación con formas de mundialización, frente al primado del pensalniento único o pensa-
sectores sociales ei:riergentes o potencialment e emergentes. Y lógicamente que miento cero, como denomina José Saramago a esa mentalidad estrechamente
los hay. No es lo nnsmo el papel que todavía desempeña la figura de Friedrich vinculada con el tener en lugar del ser.
Hayek, autor de una especie de biblia vulgar del neocapitalismo, que el que Pueden trazarse sutiles divisiones entre el pensalniento utópico y el pensa-
lleva adelante Noam Chomsky en su lucha teórico-práctica contra todas las Iniento alternativo. Un enfoque tiende a definir lo alternativo como correspon-
formas políticas y econólnicas negadoras de la vida y la auténtica libertad diente a posiciones que procuran diferenciarse de las propuestas alienantes
humana. sin plantear en rigor una salida o construcción propositiva -como suele ocu-
rrir con las variantes utópicas (cerradas o abiertas)-; sería así condición nece-
*** saria pero no suficiente para estas últimas. En otro registro, a las modalida-
des alternativas se les otorga un alcance más abarcador u omnicomprensivo,
Según ya lo hemos puesto de relieve, el pensamiento alternativo se halla en un sentido tridimensiona l básico, por designar tanto las actitudes contesta-
por una parte, íntimamente vinculado a la existencia humana, pues tiene qu~ tarias -disidentes de denuncia o simple protesta- como las postulaciones re-
ver con asuntos de tanta envergadura como el derecho a la utopía y a la espe- forlnistas -de cambios evolutivos-y los encuadralnientos rupturistas de trans-
ranza en ~ mundo, mejor. Por otra, aparece en las grandes cosmovisiones y formación de estructuras, al estilo de quienes plantean la idea de un nuevo
construcciones filosoficas que plantean cuestionalnientos y cambios o nacen mundo, hombre o sociedad. En el caso concreto de la propiedad privada, se
como alternativas y generan alternativas a su vez. ' puede adoptar esquemáticam ente diversas variantes: a) una opción proble-
Como respuesta al proceso y a la ideología de la globalización, el llamado matizadora, con respecto a su validez universal y como derecho imprescripti-
"pensamiento alternativo" ha crecido aceleradamen te bajo el impulso de dis- ble tendiente a objetar la acumulación ililnitada en tanto fuente de irritantes
tintas organizaciones y como objeto particular de estudio. Para su discerni- privilegios; b) una postura limitativa de convalidarla Inientras se restrinja la
m~en~o puede figurarse ~ glosario tentativo donde tal pensalniento aparece acumulación de riquezas y se introduzcan una firme legislación laboral o gra-
asrmilado a una comple3a gama de acepciones calificadoras y a un cúmulo vámenes a las altas fortunas, y c) una perspectiva francamente condenatoria,
paralelo de expresiones contrapuestas en una ejercitación dialéctica de varia- por considerarla una manifestación del despojo comunitario que requiere un
do espectro ideológico o anímico: pensalniento progresista versus reacciona- orden social distinto e igualitario.
rio, emergente versus hegemónico, abierto versus autoritario, libertario ver- Un denominador común distinguiría aquellas líneas intelectuales que, apun-
~us d~minante, concientizador versus doctrinario, utópico versus distópico, talando la capacidad para la acción comunitaria, cuestionan el statu qua, aspi-
mclusivo versus excluyente, igualitario versus discriminatorio, crítico versus ran a modificar profundament e la realidad y a guiar la conducta hacia un
dogmático, humanizador versus enajenante, autónomo versus oficial, inter- orden más equitativo, soslayando ex profeso los abordajes coercitivos, elitis-
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Hugo E. Biagini y Arturo A. Roig

tas, tecnocráticos, racistas, neocoloniales, patrioteros y egocéntricos junto al certidumbre sobre la incompatibilid ad constitutiva entre ambas manifesta-
re~to de la~ adjetivaciones que hemos enfrentado en el cuadro descripto. Las ciones.
r~~es nutn~nt:s del pensamiento alternativo pueden ser acotadas con mayor Tanto el movimiento estudiantil como el sindicalismo y el cooperativismo
mtidez en ~s~u:tos momentos de flujo popular durante el siglo :xx. Una de conllevan en sus expresiones originales una fuerte dosis de pensamiento al-
esas etapas rmc1ales fue gráficamente sintetizada por Manuel Ugarte: "Alre- ternativo, el cual cabe también verificar en propuestas multipolares como la
dedor de 1900 el mundo parecía una andamiada anunciadora de construccio- venezolana del ALBA frente a la política unilateral de Estados Unidos y su
nes o demoliciones. [. .. ] Los intelectuales de Europa tendían la mano a los proyecto de integración como el ALCA, tendiente a legitimar la desigualdad y
obrer~s: traducían sus inquietudes, apoyaban sus reivindicaciones. [... ] Voces borrar las instituciones hemisféricas. Paralelamente a los fuertes reclamos
c~tegoncas proclamaban que estábamos a punto de alcanzar en el orden inte- comunitarios contra las grandes corporaciones económicas y los países centra-
nor la absoluta igualdad social y en el orden exterior la reconciliación definiti- les -responsables de la deuda externa, el deterioro ecológico y la carrera beli-
va de los pueblos". Ac?ntecimiei:itos puntuales habrían de reforzar tales pre- cista-, esgrimen hoy en día el emblema del pensamiento alternativo un sinnú-
s1:1puestos: las revoluc10nes mexicana y soviética, con el marcado intervencio- mero de agrupaciones civiles, junto a movimientos sociales como el de los
msmo ~e~ pr_ol:t~ado rural y urbano; el movimiento reformist~, con el papel ambientalistas y el de derechos humanos o diversas corrientes políticas radi-
pro~a~omco medito de los sectores estudiantiles; la lucha creciente por el reco- calizadas. Distintos emprendimien tos se montan a su vez expresamente sobre
n?crm1e:ito de los derechos de la mujer, o el ascenso político de las clases me- la idea de elaborar o respaldar propuestas diferenciadas de las del paradigma
dias. Mas tarde, advendrá una época esplendorosa, de fuerte retroceso conser- consumista devastador, como la del Premio Nobel Alternativo otorgado a lu-
vador!.ebullición u~ópic~; ese período encarnado en la cultura liberacionista y chadores populares y antiarmament istas, a defensores de la biodiversidad, a
el e~pin~u autogestionan o de los años 60 y el Mayo francés, cuya importancia, comunidades indígenas y a partidarios de una agricultura orgánica, o como lo
s~gun Jurgen Habermas, sólo había sido superada por la destrucción del na- ha encarado el Foro Mundial de las Alternativas que propugna, entre otras
zismo en 1945. finalidades, colocar los adelantos científicos, técnicos y económicos al servicio
~in embargo, la génesis involuntaria de la expresión "pensamiento alter- de las grandes mayorías. El principal referente de tales opciones antiesta-
nati~o" puede ser atribuida, como adelantamos, indirectament e a una perso- blishment está dado por el Foro Social Mundial, uno de los cónclaves más
na s~gular: Margaret Thatcher, cuando -frente a demandas sindicales con- multitudinario de la historia universal, entre cuyos ejes temáticos se efectúan
tranas a las privatizacione s, a los ajustes salariales y al Estado ultramínimo- explícitas referencias a la necesidad de difundir y aplicar el pensamiento al-
pror:unció esa frase lapidaria sobre la falta de alternativas fuera de una úni- ternativo en sus más diferentes perspectivas.
ca v1a par~ el di:sarrollo que sacraliza el valor de un mercado irrestricto. Así En resumidas cuentas, el pensamiento alternativo se halla vinculado a una
Y todo, n:as alla del colapso provocado por la experiencia autonomista del cultura de la resistencia donde grandes luchadores sociales, guiados por un
neo~apat1smo en :iuestra América, el quiebre relevante y la carta de ciuda- pensamiento emancipador, han sostenido una serie de instancias que todavía
dania del pen~amiento alternativo en sí mismo vienen montados a caballo de siguen en pie como desafíos fundamentales para la urdimbre de nuevas uto-
la alterglobal1_zación o mundializació n contrahegemó nica, a partir de los su- pías y la plasmación de nuestra identidad. En resumidas cuentas, estamos
cesos que tuvieron lugar en Seattle en diciembre de 1999 cuando comien- aludiendo al valor de los principios y a la rectitud de procedimientos, a la
zan a pronu:ic_iarse allí_ l~s movimientos multisectorial es (O~G, trabajadores, importancia de la equidad ante modelos posesivos y depredadores, a la bús-
grupos ecologicos, femm1stas, estudiantiles) y las concentracion es masivas queda de una efectiva organización democrática y a la urgencia en avanzar
versus colosos planetarios y líderes occidentales (G8 OMC FMI, Banco Mun _ hacia legítimos procesos de integración regional. Sin recaer en antiguas inge-
dial) di ' '
, en repu o a un régimen capitalista que, lejos de eliminar el Tercer nuidades, puede llegar a aducirse, como verificable conjetura, que el pensa-
Mundo como_ se había anunciado desde la plataforma conservadora, engen- lniento alternativo se está reinstalando para permanecer largamente entre
dra en camb10 un cuarto mundo: el de las naciones pobres brutalmente en- nosotros.
deudadas. _Además de las acciones concretas demandadas por esas expresio-
ne~ pluralistas -cerrar los paraísos fiscales, cancelar la deuda de los países ***
mas s1:1bd~s~rroll~dos, recuper~ las conquistas laborales, en suma, globali-
zar laJusticrn,_ l~s .mgres~s, la cmd_a~~ía-, termina precisamente por poner- La presente edición del Diccionario del pensamiento alternativo cuenta con
~e. en tela de J~ic10 la misma pos1bihdad de asociar la democracia -con su la colaboración de unos doscientos académicos, sobre todo de la Argentina y de
eti~a de, la equidad Y la solidaridad- a una ideología lobbista del provecho y nuestra América, encargados de deslindar la diversidad temática y disciplina-
el mteres como la del neoliberalismo , hasta llegar a generarse la palmaria ria que posee este pensamiento, con sus variedades tecnológicas, terapéuticas,
16 Hugo E. Biagini y Arturo A. Roig El pensamiento alternativo como esperanza
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religiosas, científico-humanísticas y sociales, etc. Frente a la modernización únicamente aquellas voces que poseen en buena medida una carga humanista
excluyente del neoconservadurismo, se destacan en el libro los rearmes cate- afirmativa y vinculada en lo posible a nuestras vertientes regionales. Así se
goriales Y las resignificaciones que ayudan a medirse con el adoctrinamiento han dejado de lado varias líneas exploratorias fundamentales: a) los disvalo-
capitalista y lo políticamente correcto para un ahondamiento efectivo de la res conceptuales y las expresiones que hemos contrapuesto al pensamiento
democracia. Tal multiplicidad se ha desplegado a través de numerosas entra- alternativo como tal -pese a las lecturas problematizadoras que puedan efec-
das conceptuales. Nos hemos propuesto así suplir la falta de un panorama tuarse de ellos-; b) las categorías hermenéuticas que intentan desnudar los
sistemático que examine las representaciones y las sensibilidades progresis- regímenes opresivos en sí mismos, y c) frases contestatarias universales como
tas contemporáneas, ante la compartida urgencia por valernos de nuestras "matar al mensajero", "todos somos judíos, inmigrantes ... ", "orgullo gay'', ''la
tradiciones populares para enfrentarnos con un orden mundial como el pre- mujer es el negro del mundo", "prohibido prohibir", "coloso con pies de barro",
sente, en el cual, a diferencia de otros momentos de mayor protagonismo so- etc. En consecuencia, de acuerdo con las dos primeras exclusiones, no van a
cial, se sostiene la imposibilidad de modificar sensiblemente la naturaleza de seleccionarse, entre tantos otros ejemplos, nociones como guerra, eurocentris-
las cosas. Con ello, se pretende recuperar críticamente las grandes causas o mo, biopolítica, Estado de excepción, reproductivismo. Con todo, se ha optado
metas que han permitido concebir un ordenamiento menos arbitrario a partir por incluir algunas entradas, como la de modernidad, que pueden resultar
de un sinnúmero de expresiones: desde el currículo universitario a una varie- controvertibles desde un punto de vista alternativo, y otras que parecen desfa-
dad de entidades civiles, sociales y políticas, junto a la cantidad de proyectos, sadas en el tiempo pero que, sin embargo, mantienen aún su vigencia para
sujetos y espacios alternativos, cuya dilucidación aspira a satisfacer la inda- contrarrestar el derrocamiento de gobiernos populares legítimamente consti-
gatoria emprendida. tuidos, como ha sido el caso de las brigadas internacionales. En función del
Además de la eventual perspectiva universalista de cada asunto, el enfo- pluralismo intelectual, tampoco se han descartado ciertos enfoques que no
que apunta a centrarse en el legado del siglo anterior, con particular hincapié siempre coinciden con los lineamientos centrales sobre la amplitud del pensa-
en las últimas décadas de esa centuria y en los inicios del nuevo milenio, con miento alternativo en sí mismo. El material aquí reunido sólo constituye una
alusiones expresas al locus regional y al contexto iberoamericano y argentino. primera aproximación o muestreo del lenguaje adjudicable a aquello que nos
Tales recortes temporales no impiden incorporar otras nociones de épocas más hemos detenido en puntualizar como pensamiento alternativo en toda su fe-
lejanas que posibilitan significativas relectwas ad hoc. Se trata de afrontar el cunda complejidad. Estamos pues ante una versión piloto en forma de brevia-
dilema que representa describir una problemática ecuménica desde la pers- rio que resultará objeto de ulteriores ampliaciones.
pectiva situacional. Cabe aguardar entonces la proyección de esta obra de re- Entre quienes nos han acompañado en este emprendimiento se encuen-
ferencia -con sus contenidos y valores que cuestionan las agudas distorsiones tran colaboradores de distintos países, tendencias y especialidades: intelec-
producidas por la mundialización financiera y la macdonalización de la cultu- tuales consagrados, reconocidos académicos y jóvenes investigadores, todo lo
ra- sobre el sistema educativo general y sobre la actualización curricular en cual le ha impreso a la obra una tónica que oscila entre la minuciosa erudi-
distintas áreas del conocimiento académico. Asimismo, tal vez pueda contri- ción y el ensayismo vivaz. La multiplicidad de aspectos abordados y sus
buir a la difusión de claves interpretativas para comprender a los sectores matices controversiales ha hecho que los autores se vieran enfrentados por
populares o a los diversos emprendimientos que sustentan otras reivindicacio- momentos a sus propias convicciones para dar cuenta de los tópicos alusivos.
nes: ONG, movimientos alterglobalizadores y aquellos países que buscan un Un agradecimiento especial para aquellos que han contribuido a materiali-
perfil propio en medio de la transnacionalización. Pese a la frecuentísima in- zar este repertorio, sean instituciones nacionales -como la Universidad de
vocación formulada en los más variados contextos a la necesidad de apelar a Lanús o la SEGCYT-, sean sus principales consejeros internacionales -Horacio
un modelo alternativo al del neoliberalismo, no existen mayores precedentes Cerutti, Álvaro Márquez, Ricardo Melgar-, sean sus coordinadores locales
en el encuadre analítico de una cuestión imperativa como ésa. Ante tales ca- -Dante Ramaglia, Elena Zubieta, Adrián Celentano-, sean quienes han ayu-
rencias y a través del presente repertorio nos hemos empeñado en desarmar dado a traducir las entradas del portugués al español-Jorge Dobal y Márcia
la trama discursiva ligada con el pensamiento alternativo. Killmann- mediante el auspicio del CECIES.
En el abordaje de cada uno de los conceptos tratados se ha procurado man-
tener una estructura básica compuesta de los siguientes pasos (variables se- ARTURO A. Rom y HUGO E. BIAGINI
gún los casos analizados): 1) definición o caracterización; 2) origen(es); 3) al-
ternativa (de oposición -frente a qué-) y/o innovación (si genera a su vez nuevas
vari.antes); 4) modalidad; 5) reflexiones, conclusiones y/o perspectivas, y 6)
bibhografia. En cuanto a los términos a incorporar se ha optado por incluir
Adve rtenc ia

La abreviat ura v., precedid a o seguida de una palabra o expresión en VER-


SALITA, remite a otros términos que se encuent ran en este diccionario y que
indican relación temática . Sólo se indican aquellos casos que se consideren
ampliatorios o indispensables.
Las instituciones y los organismos más conocidos o nombrados con mayor
frecuencia se citan según su sigla o acrónimo:

ADIPA: Association of Developmen t Research & Training Institutes of Asia and


Pacific
AFL: American Federatio n ofLabor (Estados Unidos)
ALADI: Asociación Latinoam ericana de Integraci ón
ALAL: Asociación Latinoam ericana de Abogados Laboralis tas
ALALC: Asociación Latinoam ericana de Libre Comercio
ALBA: Alternati va Bolivaria na para las Américas
ALCA: Área de Libre Comercio de las Américas
APEC: Cooperación Económica Asia-Pacífico
APRA: Alianza Popular Revolucionaria American a (Perú)
ASEAN: Asociación de Países del Sudeste Asiático
A'ITAC: Asociación por una Tasa sobre las Transacciones Especula tivas para
Ayuda a los Ciudadan os
BID: Banco Interame ricano de Desarrollo
CAN: Comunid ad Andina de Naciones
CECIES: Centro de Educación, Ciencias y Sociedad (Argentina-México)
CEDAW: Convención para la Eliminac ión de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer
CEDES: Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Argentina)
CGT: Confederación General de Trabajadores (Argentina), Confédération
Générale du Travail (Francia)
CEPAL: Comisión Económica para América Latina y el Caribe
CEPAUR: Centro de Alternati vas de Desarrollo
CEREN: Centro de Estudios de la Realidad Nacional (Chile)

[ 19]
20 Diccionario del pensamiento alternativo Advertencia 21
CESO: Centro de Estudios Económico-Sociales (Chile) MCCA: Mercado Común Centroamericano
CIA: Central Intelligence Agency (Estados Unidos) Mercosur: Mercado Común del Sur
CIDH: Comisión Interamericana de Derechos Humanos MIT: Instituto Tecnológico de Massachusetts
CLACSO: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales MST: Movimento Sem Terra (Brasil)
CLAFen: Círculo Latinoamericano de Fenomenología NAFTA: Tratado de Libre Comercio de América del Norte
CNMDS: Centro Nuovo Modello di Sviluppo NASA: Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (Estados
CODESRIA: Council for the Development ofEconomic & Social Research inAfrica Unidos)
Conadep: Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Argentina) NSF: National Science Foundation (Estados Unidos)
Conicet: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Argentina) NSF-NET: National Science Foundation's Network (Estados Unidos)
CPDOC: Centro de Referencia da Educai;ao Publica (Río de Janeiro, Brasil) OECD: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
CRiyCIT: Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas OMC: Organización Mundial de Comercio
(Mendoza, Argentina) OIT: Organización Internacional del Trabajo
CSIC: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España) OMC: Organización Mundial de Comercio
DARPA: Agencia de Proyectos de Investigación de Defensa Avanzados (Estados OMPI: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual
Unidos) ONU: Organización de las Naciones Unidas
DESAL: Centro para el Desarrollo Económico y Social de América Latina (Chile) OSAL: Observatorio Social de América Latina (CLACSO)
EADI: European Association of Development Research & Training Institutes OTAN: Organización del Tratado del Atlántico Norte
EDIUNC: Editorial de la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina) PC: Partido Comunista
ERP: Ejército Revolucionario del Pueblo (Argentina y El Salvador) PCUS: Partido Comunista de la Unión Soviética
Eudeba: Editorial Universitaria de Buenos Aires PEC: Cooperación Económica de Asia del Pacífico
EZLN: Ejército Zapatista de Liberación Nacional (México) PIDCP: Pacto de los Derechos Civiles y Políticos
FIEALC: Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y el Caribe PIDESC: Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales
FLACSO: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales PT: Partido dos Trabalhadores (Brasil)
FORA: Federación Obrera Regional Argentina RAE: Real Academia Española
FMI: Fondo Mo- .etario Internacional SAS: Secretaría de Acción Social (Paraguay)
Fonavi: Fondo Nacional de la Vivienda (Argentina) SEGCYT: Secretaría General de Ciencia y Técnica (Argentina)
Frepaso: Frente País Solidario (Argentina) SIPRI: Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz (Suecia)
FSM: Foro Social Mundial SOLAR: Sociedad Latinoamericana de Estudios sobre América Latina y el
FUBA: Federación Universitaria de Buenos Aires Caribe
G-8: Grupo de los Ocho (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, UAM: Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Italia, Japón, Reino Unido, Rusia) UBA: Universidad de Buenos Aires (Argentina)
GERM: Grupo de Estudio e Investigación sobre las Mundializaciones (Francia) UCSH: Universidad Católica Silva Henríquez (Chile)
GIP: Grupo de Información sobre las Prisiones (Francia) UFRJ: Universidade Federal de Rio de Janeiro (Brasil)
HIJOS: Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio UFSC: Universidade Federal de Santa Catarina (Brasil)
(Argentina) UGT: Unión General de Trabajadores (Argentina)
ICALA: Intercambio Cultural Alemán-Latinoamericano (UNCR) UNAM: Universidad Nacional Autónoma de México
IDEA: Instituto de Estudios Avanzados UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
IIDH: Instituto Interamericano de Derechos Humanos Cultura
ILPES: Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social UNICA: Universidad Católica Cecilia Acosta (Venezuela)
INTAL: Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe UNICEF: Fondo Internacional de la ONU para la Ayuda a la Infancia
IOHA: Asociación Internacional de Historia Oral UNCTAD: Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo
IPEALT: Institut Pluridisciplinaire pour les Études sur l'Amérique Latine UNISINOS: Universidade do Vale do Rio des Sinos (Brasil)
IPGH: Instituto Panamericano de Geografía e Historia UNSA: Universidad Nacional de Salta (Argentina)
TWW: Industrial Workers ofthe World USA: Unión Sindical Argentina
A

A PRIORI ANTROPOLÓGICO. Para aproxi- mas. Para Roig la filosofía es un hacerse


marnos a lo que Arturo Roig, su formula- y un gestarse del hombre en sus estruc-
dor, entiende por "a priori antropológi- turas, como una función vital atravesa-
co", recordamos que según él lo primero da por los conflictos y las luchas que cru-
es afirmar la empiricidad del sujeto. A zan la sociedad e impulsan la historia.
partir de esta experiencia, el nosotros se Este contexto social constituye sua priori
abre a la comprensión del mundo. El he- respecto de todo desarrollo teórico. AMÉ-
cho de ser nosotros, ineludiblemente, RICA LATINA (v.) es vista como fin en sí
sujetos históricos, fundamenta nuestra misma. En los comienzos de la MODER-
DIGNIDAD (v.). Somos valiosos por y para NIDAD (v.) europea, el sujeto, el yo pen-
nosotros mismos como individuos y como sante, resulta aislado de toda corporei-
grupo. Los juicios sintéticos a priori, de dad. Es más, ese sujeto que niega todo
que nos habla Kant, son de tipo formal, descentramiento se convierte en un ego
lógico o epistemológico. Es importante conquistador. El dominio del hombre se
que se acote el alcance de la razón y se va a ejercer por las situaciones históri-
delimite el campo del conocimiento, pero cas, en especial en el Nuevo Mundo. El
resulta más importante el sujeto que co- discurso de la dominación tiene su ade-
noce, el filósofo en particular, en su rea- cuada expresión en las Cartas dela Con-
lidad humana e histórica. El "a priori quista de México (1519-1526)deHernán
antropológico" de Roig es visto como con- Cortés. Cuando el sujeto americano pudo
dición de posibilidad de un género de co- enfrentar al ego conquistador desde un
nocimiento filosófico radicado en una ego liberador y comenzó a controlar su
sujetividad histórico-temporal y no tras- propio imaginario social, surgió un ego
cendental. El "a priori antropológico" imaginativo latinoamericano capaz de
recubre las formas lógicas sobre las que ordenarparasucausala utopía. También
se organiza el pensamiento, porque la hizo su aparición un ego cogito latinoame-
afirmación del sujeto, su autovaloración, ricano, fuente de conocimiento desde sí,
constituye un sistema de códigos de ori- preparadoparaordenarlossaberesylas
gen sociohistórico. La remisión de Roig prácticas. La historia de nuestra SUJE-
al pensamiento fundante de Juan B.Al- TIVIDAD (v.) había sido previamente des-
berdi es coherente con todo su pensa- truida, de modo que la destrucción fue uno
miento. El Alberdi joven piensa en una de sus elementos configurativos.Esta dia-
filosofía que sea conciencia de la nación léctica se expresa en la Brevísima rela-
como nación y de aplicación a sus proble- ciónde la destrucción de las lndias (1552),
[ 23]
24
Aborto legal Aborto legal 25
de fray Bartolomé de Las Casas. Pero es
toria de la human idad. El quid dela cues- y patriotismo, interr umpir esa gestac ión
desde esta lucha entre el ser y el deber la segun da ola sostuv ieron contra viento
tión es cómo se ha tratad o y conceptuali- fue consid erado antipa triótic o y, por
ser donde comienza el rescat e del sujeto y marea : el derecho de las mujer es a de-
zado y cuál ha sido el modo en que ha sido ende, criminal. Fue recién hacia media -
americano. En el siglo XIX se da la relati- cidir sobre su sexua lidad, sus cuerpos,
considerado en el espacio público. Duran - dos del siglo pasad o y a instan cias de una
vización de Europ a como sujeto cultur al, sus capacidades reprod uctiva s, su dere-
te mucho tiempo, fue una cuesti ón sólo crisis en la forma mode rna de la política
cuando un repres entant e nuestr o, Juan cho a ser autón omas (v. AUTONOMÍA) y
de mujer es, igual que el embar azo y el duran te los años del Mayo francé s cuan-
B.Alberdi, pone en crisis la categoría CI- no seres para y de otros, sujeta s a sus
parto, hasta que se produce, en el siglo do los temas del CUERPO (v.), la SEXUA-
VILIZACIÓN (v.). Es impor tante repasa r caprichos y arbitr arieda des. De allí que
XVIII, un punto de inflexión tanto en la
la histor ia del legado cultur al, de lo que LIDAD (v.) y las capac idades reprod ucti- para las femin istas delos 70yan osetra -
percepción de la prácti ca como en las su- vas de las mujer es y el derecho a decidi r
debió ser y no fue, de lo que se "quebró" y tara, como para las prime ras, del ingre-
jetas involucradas. Por una parte, pro- sobre sí misma s (v. DERECHOS SEXUA-
de lo que quedó, es decir, de las "ruptu - so al mund o público y varon il hacien do
ducto de los avances científicos y médi- LESYREPRODUCTIVOS)resultaron pues-
ras", de cómo el sujeto americano ha ejer- abstra cción de la diferencia sexua l. El
cos que permi ten distin guir el feto de la tos en escen a por el FEMINISMO
cido las pauta s bosquejadas por Alberdi. núcleo centra l de las deman das y las rei-
gestan te y tratar los por ende como dos (v.) de la segun da ola bajo el histór ico
Amér ica Latin a puede ser mostr ada a vindicaciones será puesto en el cuerpo y
entida des autóno mas. Por la otra, por los lema de "lo person al es político".
posteriori como una, a partir de los ras- el control de la sexua lidad como aquellos
cambios políticos y jurídicos acontecidos Hay algunos antece dentes previo s-tan-
gos que la dibuja n de acuerdo con su his- lugare s donde se asient a, desde su pers-
en el marco de las revoluciones burgu e- to en los países centra les como en Améri-
toria; pero tambi én puede ser postul ada pectiva, el dominio patria rcal. En el de-
sas, de las cuales emerg en los regím enes ca Latin a- de algun as femin istas anar-
a priori como una por ser un ente históri- recho al aborto, el derecho al cuerpo, a
políticos moder nos. Se conso lidan los quista s de princi pios de siglo XX. Sin
co-cultural en el que tanto peso tiene el una sexua lidad placen tera deslig ada de
Estad os nacion ales y la figura del ciuda- embargo, no fue hasta que el movimien-
ser como el deber ser. la reproducción, se jugará la posibilidad
dano y el derecho ocupa n un lugar cen- to femin ista (que irrum pió entre los 60 y de emancipación de las mujer es. El con-
tral. En tal contexto la interru pción vo- los 70 en los países centra les) levant ó la
Fuent es: H. Cerutt i Guldbe rg, Filosofía de trol de su propio cuerpo y sus capacida-
luntar ia del embarazo, otrora sólo cues- deman da por aborto seguro y gratui to,
la liberación latinoamericana, México, Fon- des reprod uctiva s es vislum brado como
do de Cultur a Económica, 1983. - E. Fernán - tionad a por el cristia nismo a partir del en el marco de la revolución sexua l de un derecho y una liberta d básica. En tal
dez Nada!, "Home naje académ ico al doctor siglo XI, deja de ser un asunto de muje- esos años, que se logró impri mir una di- sentido apunt a laAbo rtionA ct de Ingla-
Arturo Andrés Roig" ,I Jornad as de Filosofía res para tomar estado público. La publi- rección distin ta a la histor ia del aborto. terra (1967), eso es lo que reivin dica el
del Comahue, Neuqu én, Actas, 1994. - C. Pé- cidad se debe a esta conjunción de cam- Hasta entonces, su prácti ca había sido famoso caso de Roe versus Wade (1973),
rez Zavala ,Arturo A Roig: la filosofía latinoa- bios científicos, médicos y políticos que sinónimo (y aún lo es en la mayor parte
mericana como compromiso, Río Cuarto , !ca-
o la legislación de 1971 que, en Franc ia y
transf orman una prácti ca corrie nte en del territo rio latino ameri cano) de clan-
la, 2005. - A.A. Roig, Teoría y crítica del pen- Alema nia, legali za el aborto. La onda
una relación entre dos entes cuyos dere- destin idad, ilegali dad, despre stigio so-
samien to latinoamericano, México, Fondo de recorr erá muchos otros países del norte
chos se contra ponen . El Estado -nació n cial, condena moral. Tamb ién significó
Cultur a Económica, 1981. - O. Schutt e, "De y recién será posible insert ar la deman -
emerg ente, cuya fuerza aume ntará con- paraa lguna slacár cely, para mucha s, la
la conciencia para sí a la solidar idad latinoa - da en Latino améri ca despu és de los 90,
forme lo haga la población, no dudar á en exposición a serios riesgos para su salud
merica na: reflexi ones sobre el pensam iento luego de la redemocratización en la re-
teórico de Arturo Andrés Roig", en M. Rodrí- tutela r a quien va nacer. Ese Estad o ne-
o incluso su vida. gión y de un nuevo florecimiento del mo-
guezLa puente y H. Cerutt i Guldberg(comps.), cesita ciudad anos pero sobre todo fuerza La persis tencia del debate en torno del vimiento de mujer es y femin ista local, a
Arturo Andrés Roig, filósofo e historiador de de trabaj o y soldados para la guerra . La aborto a lo largo de la histor ia de la hu- la luz de un escena rio transf ormad o y
las ideas, Guada lajara, Univer sidad, 1989. reproducción deja de ser un asunto ínti- manid ad se debe a que pone en juego transn aciona lizado .
mo y privad o para convocar ahora a los asunto s tan caros a todas como la vida y
CARLOS PÉREZ ZAVALA La crisis de los Estad os benefactores, la
poderes de control y regulación del Esta- la muert e, pero tiene como escen ario difusión y aplicación de las políticas neo-
do. Tutela das por el marido, la Iglesi a o principal al cuerpo de las mujer es y su
ABORTO LEGAL.Nombre para significar, en libera les y el retorn o neoco nserva dor
el Estado , las mujer es adquir ieron una capacidad de decidir si ser o no ser ma- marca n para los países periféricos una
contra posici ón al cland estino , que la
valoración unidimensional, en tanto ca- dres, su derech o a decidi r si quiere n, coyun tura y una perspe ctiva difere nte.
mujer que decide interr umpir su emba-
paces de procre ar y cuidar de otros se- puede n o desea n llevar adelan te un em-
razo pueda hacerl o en condiciones segu- A inicios del nuevo siglo, la deman da por
res, los ciudad anos de la nación. El abor- barazo . Para las femin istas de la segun - la legalización del aborto, que comienza
ras, tanto en términ os legale s como sa-
to se constituyó así cada vez más en un da ola y para mucha s aún hoy, se trata a escuch arse con fuerza s en el Cono Sur,
nitario s, sin que medie n privilegios de
asunto de caráct er público y político, pro- de separa r sexua lidad de reproducción, viene más de la mano de un reclamo por
clase.
gresiv a y crecie nteme nte perseg uido y haciendo del designio de la mater nidad el derecho a la salud que por la liberta d
El aborto consti tuye una prácti ca cuya
criminalizado: si dar un/a hijo/a al Esta- una opción y no un destin o para las mu- de las mujeres; más como un derecho so-
existe ncia result a recurr ente en la his-
do era considerado un acto de heroísmo jeres. Y esto fue lo que las femin istas de cial que como una liberta d básica . En
26 Agricultura orgánica
Agricultura orgánica 27
países como los latinoamericano s, en los zan las de origen transgénico o que po- haciendo de manera creciente-los recur- muchos lugares del Tercer Mundo- no
cuales las diferencias de clase no dejan sean su sistema genético alterado por sos globales del planeta, alterando gra- consiste en mejorar la vida de la pobla-
de agudizarse y la exclusión social no medios ajenos a los mecanismos genéti- vemente al ecosistema en su conjunto. ción productora y consumidora de esos
cesa, el reclamo y la demanda que aúna cos de la naturaleza. La agricultura or- Manifestacione s claras de contamina- alimentos sino, por el contrario, apunta a
a los diversos movimientos y organiza- gánica utiliza prácticas de cultivos que ción de las napas y cursos de agua por el la exportación de los productos obtenidos
ciones sociales no puede ser otro: "Ni una priorizan el cuidado del ecosistema -es uso excesivo de fertilizantes inorgánicos orgánicamente, aumentando aun más la
muerta más por aborto clandestino" es decir, se usan prácticas conservacionis- producían gran mortandad de peces por brecha entre países ricos y países pobres.
el slogan que articula a más de cien or- tas, del suelo, el agua, los nutrientes y la desaparición de oxígeno debido al creci- Por sus tiempos de producción, sus prác-
ganizaciones de mujeres, feministas, sin- biodiversidad ambiental-, respetando y miento explosivo de algas y otros or- ticas culturales y tiempos de cosecha, en-
dicales, académicas, de derechos huma- trabajando con el desarrollo de la suce- ganismos por el exceso de nutrientes tre otros factores, los productos orgánicos
nos, etc., agrupadas tras la Campaña sión ecológica originada por sus prácti- aportados por los abonos. Asimismo, los suelen tener mayor costo que los de la
Nacional porAborto Legal, Seguro y Gra- cas. También desarrolla actividades graves efectos producidos por los plagui- agricultura tradicional, ya que en ésta no
tuito en la Argentina, pero cuyos ecos se como la intersiembra de diferentes espe- cidas sobrela poblaciónhuma nayeleco- se cargan los costos sociales y ambienta-
entrelazan con los de Uruguay, Colom- cies que conviven en una misma área, en sistema en su conjunto. Estas prácticas, les que acarrea su producción. De ahí se
bia Y Brasil, y se expanden por el resto contraposición al cultivo monoespecífico unidas al calentamiento global, la masi- derivaquetalesp roductospuedan sercon-
de esta Latinoamérica en la que una de que caracteriza a la agricultura tradicio- va deforestación del planeta y la devas- sumidos sólo por quienes acceden a ma-
las principales causas de muerte por ges- nal. Se practica también la siembra in- tación de los océanos, están generando yores ingresos. Dos ejemplos propios gra-
tación la constituyen las complicaciones tercalada dentro de masas arbóreas im- ya la sexta extinción masiva de la histo- fican el problema. La Argentina se ha
por aborto clandestino. Las excepciones pidiendo la desaparición de la biomasa ria de la Tierra, producida esta vez por el transformando en el mayor productor de
a esa ilegalidad que muchas veces mata forestal o selvática, que constituye hoy hombre a través de la aplicación de un soja transgénica en porcentaje de su pro-
son Cuba, Puerto Rico, Guayana y Bar- la primera causa de destrucción de la sistema económico basado en la obten- ducción total de soja (99 por ciento) del
bados (v. CONTROLDELANATALIDAD). biodiversidad del planeta. Involucra ción del máximo beneficio inmediato sin mundo. Pero esa soja RR (transgénica)
también a toda la producción de alimen- considerar los costos económicos, socia- producida no es destinada al consumo
Fuentes: G. Galeotti, Historia del aborto tos y los procesos de ellos derivados.Así, les y ecológicos futuros o simultáneos humano sino exportada para la produc-
Buenos Aires, Nueva Visión, 2004. -The Bos~ para obtener la certificación de producto ocurridos en otros lugares del ecosiste- ción de carne en la Unión Europea y Chi-
ton Women's Health Book Collective (ed.), ma y a otros miembros de la comunidad.
orgánico se ha reglamentado el proceso na principalmente. La explosiva expan-
Nuestros cuerpos, nuestras vidas, Barcelona,
de producción industrial, de conserva- Esta grave situación ha llevado a la bús- sión de la soja (60 por ciento de la produc-
Plaza y Janés, 2000. - J. Brown, "Los dere-
chos reproductivos como derechos ciudadanos. ción, almacenaje, comercialización, adi- queda de formas para producir alimen- ción y 58 por ciento del área sembrada)
Debates, 1985-2000", tesis de grado, Mendo- tivos, conservantes, mejoradores, facto- tos sin afectar el ecosistema, la vida de ha conllevado la desaparición de gran
za, UN Cuyo, 2001.-www.abortolegal.com.ar; res ambientales de producción, trans- los mismos productores, los recursos del variedad de alimentos: lentejas, papas,
www.mujereshoy.com. porte y almacenamiento que pudieran suelo, el agua, los nutrientes y la biodi- batatas, frutales, cereales, leche, carne y
JOSEFINA LEONOR BROWN afectar al producto respecto de sus con- versidad. Por el contrario, se busca que la mayoría de los productos hortícolas,
diciones naturales, y particularmente en elsistemadeprod ucciónestimules ucon- alimentos que no pueden ser reemplaza-
AGRICULTURAORGÁNICA.Refiereauncon- sus efectos sobre la salud humana y el servación y evolución natural. Con el dos por un cultivo forrajero destinado al
cepto desarrollado en los últimos treinta ecosistema en su conjunto. auge del ecologismo a partir de los 80, ganado en otras partes del mundo. Este
años, que remite a la producción agríco- A partir de las manifestaciones eviden- muchos países desarrollados, particular- hecho produce la ausencia de oferta y el
la y de alimentos en general sin adita- tes de contaminación ambiental apare- mente europeos, han alentado líneas de aumento de precio de los alimentos en for-
mento ni agregado de sustancias ajenas cidas durante los años 70 en Europa, producción orgánica de alimentos, con ma masiva, como puede observarse en los
a las producidas por la naturaleza. Esto Estados Unidos, la Unión Soviética y re- estrictos controles y reglamentacion es últimos años, desde que el monocultivo
permite obtener productos agrícolas sin giones de Asia y África, comenzó a desa- para su producción. sojero se ha propagado por la pradera
sustancias agrotóxicas, plaguicidas, en- rrollarse otra visión de la producción de Existe hoy un gran desarrollo de produc- pampeana. Tal cantidad de soja en la Ar-
miendas o fertilizantes de origen inorgá- alimentos, diferente de la basada exclu- ciones orgánicas de alimentos que, en el gentina ha producido que hoy se utilice
nico, ni ninguna otra que pueda afectar sivamente en la concepción productivis- caso particular de laArgentina, tienen por lecitina de soja RR como aditivo enlama-
al ecosistema en su conjunto. Las simien- ta vinculada al paradigma del progreso destino la Unión Europea o Estados Uni- yoría de los alimentos de origen industrial,
tes empleadas corresponden a las natu- indefinido. Las contaminaciones produ- dos, lo que significa un contrasentido incluidos los cárnicos, afectando su cali-
rales o a las obtenidas por sistemas de cidas por la agricultura intensiva y el uso -debido al modelo económico neoliberal dad y por ende la salud de la población.
mejoramiento genético basado en la se- masivo de agrotóxicos y fertilizantes in- aún vigente-ya que el objetivo de la agri- Pero hay un segundo problema derivado
lección natural o artificial, y no se utili- orgánicos estaban afectando-y lo siguen cultura orgánica en nuestro país -y en de la expansión del monocultivo de soja:
28 Alterglobalización Alterglobalización 29
produce la disminución del área ganade- nocida como antiglobalización o "globa- convertido, de tal manera, en algo esen- cionales y regionales) del "proyecto neo-
ra y la disminución de su stock, obligando lifobia", sino de una puesta en perspecti- cial, cuando, a través de la construcción liberal". A continuación, se esfuerzan por
a la producción artificial de novillos en va crítica, de un alejamiento radical, así del FSM y de otras plataformas de discu- elaborar, en todos los dominios afectados
corrales de engorde -feed lot-, sistema como de la experimentac ión de nuevas sión transnaciona l, se deduce que no (del fiscal al cultural, pasando por el
utilizado en países de clima frío, que pro- proposiciones, de nuevos modelos de or- basta con poner en tela de juicio los des- medioambiental), proposiciones con vis-
duce una carne plagada de antibióticos, ganización económica, social, política y órdenes de la globalización neoliberal tas a establecer políticas muy diferentes.
toxinas, hormonas y pesticidas. Sumado cultural. Se intenta forjar otro mundo sino que hace falta elaborar propuestas Finalmente, los alterglobali zadores
a ello, el hecho de que los animales viven posible más justo, más equitativo y me- de gobernanza mundial fundadas en -gracias a la intervención concertada y
sobre sus propios detritos y con alto es- nos caótico, por medio de mundializacio- análisis y métodos enteramente diferen- a los útiles forjados en común- prevén
trés por el gran número que habita un nes muy diferentes de las de "la" globali- tes. Por ello el "alter" de alterglobaliza- aumentar considerablemente el pluralis-
mismo lote colabora con la mala calidad y zación dominadora, presentada como un ción no puede ser percibido como una dis- mo y la difusión de las informaciones ne-
el muy bajo valor sanitario de la carne. hecho ineluctable y autónomo. La alter- tinción superficial, pues pretende dar cesarias, la toma de conciencia, la cali-
Producimos soja para que otros países globalización es así una respuesta posi- cuenta de una tendencia a nivel ontoló- dad y la intensidad del debate así como
produzcan carne y para ello hemos deja- tiva, capaz de organizar el relevo en to- gico distinta de aquella de la antigloba- la movilización en torno a la sociedad ci-
do de producir carne a cielo abierto -"la dos los campos en los que la mundializa- lización. vil internacional .
mejorcarnede lmundo"-,pro ductodecre- ción produce efectos destructores o ame- La alterglobalización no define ni un pro- La alterglobalización es un movimiento
ciente demanda mundial que proveería nazantes. grama de gobierno ni una política econó- paradójico en diferentes niveles: aunque
altos dividendos de exportación, y que es El termino alterglobalización fue forja- mica o cultural determinada . Al contra- se haya constituido como respuesta a una
además un alimento sano, básico y com- do en 2001, durante una discusión trans- rio, es a la vez una postura y una meto- categoría (antiglobalización) percibida
pleto para nuestra población.Así es como nacional entre actores de origen diverso, dología que intenta resistirse y respon- como injusta y simplista, no es, sin em-
la carne criada en praderas a cielo abier- comprometidos en la elaboración conjun- der a aquello que se presenta bajo la es- bargo, objeto de una verdadera apropia-
to, que constituía la principal comida or- ta del FSM y sus desarrollos regionales pecie de un corpus fijo: en particular, los ción por sus supuestos partidarios (que
gánica en la Argentina, ha dejado de ser- -en particular el colectivo ATTAC-, que principios neoliberales que se refieren a se encomiendan raramente a él). El uso
lo, mientras la producción orgánica es un puede reivindicar una buena parte de su las políticas presupuestar ia, monetaria mismo del término alterglobalización se
lujo que se exporta a los países del Primer paternidad. En efecto, desde el otoño de y social; la reducción sistemática del pa- aplica sobre todo a la acción de aquellos
Mundo o se destina a los sectores de ma- 1999 y el fracaso de la cumbre de la OMC pel y de la intervención del Estado en políticos, periodistas e intelectuales que
yores recursos. en Seattle, y hasta el lanzamiento del todos los sectores; la liberalización siem- no se adhieren a su trayectoria. Todo
primer FSM a finales de enero de 2001, pre más extendida de los diferentes mer- pasa, en efecto, como si el mero hecho de
Fuentes: M.A. Altieri,Agroecología, Monte- las diferentes movilizaciones frente a la
video, Nordan, 1999. -G. Delgado Ramos, La cados, en nombre de la eficiencia econó- añadir un prefijo cualquiera (anti, alter,
OMC, frente al ALCA, iniciado en 1990, y mica y de "la democracia"; la promoción etc.) al concepto de globalización no pu-
amenaza biológica, México, UNAM, 1999. -W.
frente a las reuniones del G-8desde199 8 de las zonas de librecambio o del "Con- diese conducir más que a un significado
Pengue, Cultivos transgénicos, Buenos.Aires,
Lugar, 2000. -A. Lapolla, "Problemática de fueron estigmatizad as por el discurso senso de Washington"; finalmente, las discutible, si no refutable. Por el contra-
la expansión del monocultivo de soja transgé- político y mediático con el epíteto de "an- "guerras preventivas" llevadas a cabo en rio, el movimiento que éste encarna ha
nica", www.e-libro.com, 2004. -A. Lapolla, tiglobalización". Sin embargo, esta re- contradicción con todos los conocimien- logrado hacer ampliamente popular la
"Sojizaciónydependencia", www.e-libros.com, ducción a una postura "anti", aunque tos del derecho cosmopolita ... Frente a idea de una pluralidad de mundos (por
2004. - P. Ostiguy yA. Warwick, La evolución fuera encarnada adecuadame nte por el esta política impulsada por Estados Uni- oposición al "globo" único y unívoco del
del consumo alimenticio en la Argentina, Bue- "momento de Seattle", se muestra cada dos-junto a sus aliados-y con la ampli- mercado), es decir que son posibles otras
nos Aires, Centro Editor de América Latina, vez más insostenible para un número tud que se conoce en las Américas, en formas de hacer éste o estos mundos, en
1987. creciente de actores que reivindican prio- África, en el sudeste asiático y en Euro- concreto: otras mundializaciones. He ahí
ALBERTO JORGE LAPOLLA ritariamente la búsqueda de alternati- pa (del Este, en particular) desde hace la originalidad y la importancia de aque-
vas políticas, económicas, sociales, y no dos décadas, los "alterglobalistas"reivin- llo que designamos de modo aproximado
ALTERGLOBALIZACIÓN.Es el concepto que, rechazan sin matices las diversas formas dican una intervención al menos en tres con el vocablo de alterglobalización: la
desde hace unos dos decenios, alude a la de mundialización en curso (por ejemplo, niveles. Al principio, en el cuadro de de- capacidad de hacer entender que "la glo-
construcción de alternativas al paradig- la mundialización de la acción humani- bates contradictorios llevados a cabo en balización" no es una fatalidad sino que
ma dominante de laglobalización econó- taria o aquella de las luchas a favor de el seno de foros o de otras instancias, pro- se corresponde con un proyecto al cual
mica, financiera e informativa. Ya no sólo los derechos del hombre). Una designa- ceden a un reconocimiento de la situa- podemos oponer otros tantos, producto
se trata de una CONTESTACIÓN (v.) sim- ción más adaptada a los movimientos y a ción junto a un balance comparativo de de otros objetivos, así como de otras vías
ple y sistemática a esa globalización co- los actores comprometidos con ellos se ha esos experimentos contemporáneos (na- y otros medios.
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Alteridad Alteridad 31
Se podría decir que la noción de alterglo- va le mouvement altermondialisation?, París,
balización y su difusión han contribuido La Découverte, 2003. - F. Houtart, Forces et a las negaciones de las que fue objeto "el otro, o reconocerlo, sin conflicto? Dado el
a "revitalizar" el concepto de lo ALTER- faiblesses de l'altermondialisation, París, Le otro" en cuanto "semejante" devaluado conflicto, ¿es posible al menos una dialé-
NATNO (v.), y que han transformado la Monde Diplomatique, 2003. -B. Cassen, Tout del hombre: enemigo, intruso, bárbaro, ctica abierta, no absorbente, no mismifi-
vieja búsqueda de "alternativas" confi- a commencé aPorto Alegre... Mille forums so- primitivo, anormal, etc. (v. BARBARIE), cante? ¿Cómo incluir socialmente al di-
riéndole una imagen más instrumental ciaux, París, 1001 Nuits, 2003. - C. Taibo, La además de las discriminaciones conno- ferente sin cercenar su identidad? Entre
y actualizada. Pero este éxito relativo alterglobalización, Buenos Aires, Red de So- tadas por términos aparentemente neu- los referentes europeos que abordaron
lidarídades Rebeldes, 2003. -A. Morán, Glo- trales (mujer, negro, forastero, indíge- algunas de tales cuestiones, cabe men-
contiene su propia limitación, puesto que
balización, alterglobalización y crisis, na ... ). Recordemos también que para los cionar a Martin Buber, Karl Lowith,
el desplazamiento semántico y filosófico www.lahaine.org.
del "anti" al "alter" no indica una verda- conquistadores europeos,Américafue la EdmundHusserl, MauriceMerleau-Pon-
FRANQOIS DE BERNARD tierra de la alteridad por excelencia, no ty, Martin Heidegger, José Ortega y Gas-
dera superación de las actitudes, posicio-
nes y tesis implicadas. En lugar de per- por el "exotismo" que los fascinaba, ni por set, Xavier Zubiri, Jean-Paul Sartre, Si-
ALTERIDAD. Del latín alter (otro), suele va- el "salvajismo" que domesticaron o eli- mone de Beauvoir, Pedro Laín Entralgo,
mitir una verdadera autonomización de ler como sinónimo de otredad y diferen-
los movimientos capaces de ser reivindi- minaron, sino porque aquí proyectaron Theodor W. Adorno, Michel Foucault,
cia, aludiendo al reconocimiento del otro la alteridad de sus propias UTOPÍAS (v.). Emmanuel Lévinas, Paul Ricreur, Jac-
cados, los mantiene cerca de los corpus en su dignidad humana. Ésta es la orien-
de pensamiento dominantes, los obliga Las posteriores luchas anticolonialistas ques Derrida ... Pero no obstante la am-
tación que le imprimieron planteos filo- y el genocidio de los judíos en la misma plitud de variantes ofrecidas, los euro-
a seguir definiéndose en función de esos sóficos y antropológicos del siglo XX, aun-
precedentes, a una distancia, pero no lo Europa, entre otros factores, aceleraron peos han persistido casi inflexiblemente
que el término comprende un abanico de las críticas del eurocentrismo y del etno- en presuposiciones que los enfoques más
suficiente para que la ALTERIDAD (v.) sentidos más amplio y antiguo que sola-
buscada se convierta realmente en "un centrismo. La obra de Claude Lévi- alternativos no pueden ignorar. Por em-
mente se esbozará para pasar a enfoques Strauss es el paradigma de la nueva an- pezar, suelen hablar irremediablemen-
pensamiento y una acción diferentes". En emancipatorios. En la tradición europea,
este sentido, la alterglobalización care- tropología. Pero el giro semántico-valo- te, aun de buena fe, desde el lugar del
las acepciones básicas de alteridad son: rativo que fue adquiriendo el concepto en sujeto político-cultural dominante. Esto
ce, al menos en el estadio actual, de una 1) la cualidad de ser otro, acepción enti-
dimensión intrínsecamente utópica. el siglo pasado se observa mejor desde la se advierte sobre todo en la preeminen-
tativa y abstractiva que en rigor nos re- filosofía. Lejos de clásicos como el Sofis- cia ontológica, antropológica, ética, o a
Aunque ha creado espacios originales mite a 2) la relación con (lo/s) otro/s, sea
cuyo dinamismo resulta indiscutible ta de Platón, tal giro se opera junto a la lo sumo sociológica, de sus planteos, como
como un a priori o como un factum re- crítica de la noción moderna de sujeto si alteridad y conflictividad política fue-
-como es el caso del FSM-, mientras siga querido de explicación, pero sin implicar
anclada en el terreno de las problemáti- iniciada por Friedrich Nietzsche y pro- sen asuntos incompatibles. En general,
necesariamente, y 3) el (re)conocimiento longada por el psicoanálisis; con la mira no consiguieron articular sus críticas al
cas normativas (económicas, sociales, de (lo) otro, apertura que puede o no te-
políticas), mientras sólo proponga dar puesta principalmente en Descartes y concepto de sujeto con las acciones autó-
ner lugar, pues apela a una disposición
respuestas casuísticas a los principios Hegel. Frente al riesgo solipsista q~e nomas del otro (mucho menos cuando se
libre. Cada una de estas acepciones va- parecía rehabilitar laFENOMENOLOGIA trata de un otro plural, colectivo); accio-
neoliberales, a los discursos excluyentes, ría según se refieran a lo otro en general
a los procesos globalizadores, permane- (v.) husserliana; frente a las variantes nes que resultan así fácilmente asimila-
(sea un objeto, lo divino, los valores, etc.), hegelianas de una alteridad apenas "efec- das a rebeldías no del todo racionales o
cerá encerrada en el mismo topos de sus a un otro humano en general (individual
adversarios declarados y no logrará pro- tiva" como momento negativo, conflicti- justificables, o bien menos propias de un
o colectivo), o bien al "otro" o la "otra" sujeto colectivo que de multitudes ciegas
yectarse más allá, como correspondería vidad y, en suma, "mal necesario" del re-
como ser humano único. A su vez, sin conciliarse del Espíritu consigo mismo; y caóticas. Ciertos autores posmodernos
a una iniciativa verdaderamente utópi- implicar problemáticas de pareja mag-
ca. Al no separarse de la globalización, y frente a esa dialéctica absorbente, to- (v. POSMODERNIDAD) diluyeron en vir-
nitud, los nuevos sentidos resultantes ad- tualidades tanto la identidad como la al-
ni diferenciarse suficientemente de la talizadora, se sucedieron cuestiones de-
miten no sólo planteos con respecto a (el/ cisivas: ¿cómo evitar la objetivación del teridad, y llegaron a considerar anticua-
antiglobalización, se ha asignado su pro- lo) otro (ejemplos: el ser otro del otro,
pio límite a priori, en la medida en que otro? (su variación antropológica sería: das (demasiado históricas o épicas) aque-
descubrir uno al otro) sino a la propia llas acciones. Y cuando la CONFLICTIVI-
no se plantea reivindicándose como una ¿cómo evitar la reducción del otro a mera
identidad (alienación, éxtasis o alteridad DAD (v.) fue soslayada o pospuesta, se dio
utopía voluntaria y necesaria, aquí y invención del sujeto observador?). O bien:
inherente al hacerse de la ipseidad, etc.). ¿cómo aclarar la paradoja de que el otro la constante de que el otro mantiene una
ahora.
La nota valorativa completa el cuadro sea un "yo mismo", al igual que yo, y sin nota de pasividad (Lévinas) o pasa a ser
semántico: alteridad reviste hoy un sig- un amigo (Ricceur), sobreentendiendo un
Fuentes: GERM ( coord. Fran~ois de Bernard), embargo tan único como yo y enteramen-
no humano y netamente positivo -no así te otro que yo mismo? ¿Es necesario un mismo marco político-cultural.
Dictionnaire critique de "la mondialisation",
París, Le Pré aux Clercs, 2002. -AA.VV., Ou altercado o alterarse, de igual raíz-jus- criterio práctico de semejanza o norma- Sinduda,setratadefilosofíassumamen-
tamente a modo de reivindicación frente lidad? Además, ¿cómo encontrarse con el te estimulantes, mientras que "europeo"
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Alteridad Alternativo
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vale aquí sólo como referencia situacio-
so un resto de unilaterali dad, objetiva- pensamien tos plurales y situados, ¿no se
nal, no geográfica ni excluyente. Pero múnmente aceptados". La rica diversi-
cióny ejercicio de dominación (que de este vuelve a "dialectizar" tal emergencia pre-
tampoco es casual que surgieran enAmé- dad de usos que ilustran, precisamen te,
lado sería una forma de alienación ideo- cisamente al pretender concebirla como
rica Latina, ya cuatro décadas atrás, la los artículos del presente diccionario nos
lógica). Si la cuestión del sujeto del filo- instanciad equiebrede ladialéctic aysus
TEOLOGÍA Y LA FILOSOFÍA DE LA LIBE- permite avanzar hacia una idea más aca-
sofar, que ellos mismos debatieron , se totalidades? Si la conciencia del nosotros
RACIÓN (v.), animadas justamente por el bada del tipo de contraposición que ca-
reabre continuam ente, quizá se deba se nutre de la eficacia del imaginario
propósito de asumirse en el lugar del otro racteriza lo alternativo . Para comenzar,
precisame ntealadific ultaddeev itartal mítico-utópico, pero si no cabe aferrarse
(del que aquellos "europeos" hablaban). habría que decir que las actitudes, prác-
paradoja teórico-práctica, aunque deje- a arquetipos de lucha, resistencia o re- ticas, ideas, etc., alternativa s son, por de-
El punto de partida de tal filosofar, váli-
mos a salvo la legitimidad del término volución, el desafio de pensar la alteri- cir poco, muy anteriores a la difusión de
do para sus dos grandes vertientes -en-
alteridad. En particular, Dussel reclama dad de este tan paradójico "otros que esta acepción de "alternativ o" en las len-
cabezadas por Enrique Dussel y Arturo
que la víctima sea escuchada, pero aun- irrumpen como un sujeto" vendría a ser guas occidentales. En el terreno político,
Roig-no podía ser ya la alteridad enten- que le sobren razones éticas al respecto,
dida sólo como un mero ser otro, una re- más bien y justament e el desafio perma- cualquier tipo de sociedad y de organiza-
sigue hablando de víctima, y en singu- nente de ensayar PENSAMIENTOS AL- ción del poder hunden sus raíces en la
lación con el otro o un descubrimiento del
lar, categoría que se mantiene más cerca TERNATIVOS (v.). existencia de intereses (necesidades, vi-
otro sino en cuanto irrupción o emergen-
de la caridad que de la apertura a un su- siones, etc.) contrapues tos, que se trata
cia del otro (en ambos sentidos de "emer- jeto colectivo autónomo. Roig, en cambio,
gencia"). Este otro emergente , impensa- Fuentes: F. Aínsa, Necesidad de la utopía, de controlar, excluir o suprimir. ¿En qué
ofrece mayor claridad sobre la prioridad Buenos Aires-Montevideo, Tupac-Nordan, momento la reacción al poder o al siste-
do desde Europa, tampoco podía agotar-
del nosotros, pero sigue peligrosam ente 1990.-M.Au gé,Elsentid odelosotros :actua-
se además en la noción del otro singular, ma establecido emerge del caos y se es-
cerca de la dialéctica hegeliana, mientras lidad de la antropología,Madrid,Paidós, 1996.
aunque lo incluyera. Dussel, próximo a tructura como "modelo alternativo " al
que, al acentuar el vínculo entre identi- - E. Dussel, Ética de la liberación en la edad
la teológica "opción por los pobres", pro- de la globalización y de la exclusión, Madrid, (orden) "oficial"? ¿Se aplica en este caso
dad y alteridad en la FUNCIÓN UTÓPICA la metáfora de la "masa crítica" o el más
curó ponerse del lado de la exteriorida d Trotta, 2000. - E. Dussel, Filosofía ética lati-
(v.), descuida la dimensión mítica, sin la
de la que hablaba Lévinas, pero criticó a noamericana, México, Edicol, 1977. - G. Fe- acendrado concepto del "salto cualitati-
cual la proyección ecuménica se priva de
este filósofo que nunca identificar a los rréol y G. Jucquois (dirs.), Dictionnaire de vo"? Pero lo alternativo también es ante-
los componentes identitario s particula- l'altérité et des relations interculturelles, Pa- rior a su plasmación como modelo o "con-
rostros de los otros y elaboró la polari-
res que la fortalecen para resistir su asi- rís, Colín, 2003. - P. Laín Entralgo, Thoría y
dad centro-per iferia para construir un tramodelo". Su fuerza parece residir en
milación a la globalización neoliberal. realidad del otro, Madrid, Revista de Occiden- sufluidez,s ucapacidad deburlarlo scon-
genuino contradisc urso europeo. Roig,
Dussel tiene más presente la relevancia te, 1968. - E. Levinas, Totalidad e infinito. troles y hacer temblar las estructuras . El
por su parte, también destacó desde un
de lo mítico, sin que esto le impida man- Ensayo sobre la exterioridad, Salamanca, Sí- caso paradigmático es el dela Ilustración
comienzo que la alteridad era un "con-
tenerse muy abierto a la alteridad peri- gueme, 1987.-P.Ric ceur,Símism ocomootro,
cepto axial" de la filosofia de la libera- (que aún hoy sigue irritando a los pode-
férica no latinoame ricana (v. PENSA- México, Siglo Veintiuno, 1996. -A.A. Roig, Teo-
ción pero, desarrollan do una concepción ría y crítica del pensamiento latinoamericano, res), esa "guerra de zapa" de los "filóso-
MIENTO PERIFÉRICO); pero Roig desta- fos" contra el dogmatismo (religioso, po-
más inmanenti sta e historicista , propu- México, Fondo de Cultura Económica, 1981.-
ca mejor el carácter político inherente a lítico, estético) que condujo a la Revolu-
so como a priori antropológico la "posi- A.A. Roig, ~'El problema de la «alteridad» en la
la autoafirmación del "nosotros" señalan- ción Francesa. Y, retrocedie ndo en el
ción de sujeto" de un nosotros que se va- ontología de Nimio de Anquin", Nuevo Mun-
do incluso que su modo de manifestac ión do, m, 1, Buenos Aires, 1973, pp. 202-220. -T. tiempo, ¿acaso Giordano Bruno o Lucre-
lora a sí mismo, que toma conciencia de
por excelencia es la rebelión: de ahí el res- Todorov, La conquista de América: el proble- cio, con su demoledora crítica de la reli-
la rica alteridad que lo constituye (diver-
cate de Roigdel "apetito de potencia" que ma del otro, México, Siglo Veintiuno, 1995. - gión, no eran figuras del PENSAMIENTO
sidad interna y externa) y que surge con-
captara en la alteridad el último Nimio M. Velarde Cañazares, "Mito y utopía como ALTERNATIVO (v.)?, ¿y Baruch Spinoza?
tingenteme nte para autoafirma rse en su
de Anquín, y su sugestiva lectura de la coordenadas de efectiva alteridad" ,Il Congre- En un sentido radical, todo pensamien -
identidad. Sin embargo, aún sería nece-
expresión "ente emergente " de éste y so Internacional Extraordinario de Filosofía,
to es pensamien to alternativo . Toda ver-
sario sortear ciertas limitaciones y ries- San Juan (Argentina), 2007, e/p.
otros filósofos argentinos (CarlosAst ra- dadera creación lo es, en la doble dimen-
gos de ambas líneas, integrando sus mé-
da, Miguel Ángel Virasoro) como metá- MARCELO VELARDE CAÑAZARES sión (entretejida ) individual y colectiva.
ritos. Ante todo, el persistente riesgo de
fora del ascenso de sectores marginales Sin embargo, cabe preguntars e si el uso
reproducir la cuestión de la alteridad
al promediar el siglo pasado. Pero enton- ALTERNATIVO. Según la definición que de del término alternativo no refleja de al-
desde ópticas eurocéntricas: replantear-
ces, si la irrupción del nosotros es siem- este adjetivo, en su tercera acepción, nos gún modo-no necesariam ente delibera-
se hasta qué punto en el hecho de hablar
pre histórica, política y contingente, sin da la Real Academia, la palabra se apli- do- una estrategia, la intención de pre-
del otro, de pensar en él, cuando no en su
predetermi naciones que pudieran anti- ca "en actividades de cualquier género, sentar un "perfil bajo", teniendo en cuen-
nombre -en lugar de escucharlo , o de
ciparse intelectual mente sobre sus for- especialme nte culturales, [a lo] que se ta que el término, en esta acepción, sur-
hablar y pensarjunto a él-, subsiste aca-
mas de liberación, no admitiendo sino contrapone a los modelos oficiales co- ge en el llamado Primer Mundo, donde
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Alternativo Altruismo
35
toda alusión a lucha, confrontación o im- ternativa a la violencia -bélica o repre- ciar las acciones humanas orientada s a sea, entendido como el placer por la bús-
pugnación radical se percibe como algo sora- es la política, el libre ejercicio de facilitar el interés de los otros en contra- queda del beneficio personal sin impor-
políticamente incorrecto: un mundo, en los derechos políticos, el pluralism o de- posición a aquellas tendiente s a satisfa- tar que nuestra conducta afecte el inte-
definitiva, dondeimp erael conformismo. mocrático. Sin embargo, en esta época en cer el beneficio del actor, es decir, el egoís- rés de los otros. Adam Smith, padre teó-
Porque limitarse a proponer alternativ as que el fin, si no de la historia, al menos mo. Todos pretendemos ser altruistas en rico del capitalismo contemporáneo, sos-
entraña cierta aceptación, cierto respe- de las ideologías se presenta como un he- los dichos-y a veces en los hechos-, cuan- tuvo casi irónicam ente-con palabras de
to por el modelo dominant e, al que de cho consumado, los partidos políticos que do en realidad el auténtico altruismo par- la época- que ''la beneficencia siempre
alguna manera se le reconoce el presti- en el juego del poder aspiran a ser "alter- te de ser previame nte egoístas. Ha existi- es libre, no puede ser arrancad a por
gio de lo que concretamente existe, lo real nativas reales" se promueve n a lo sumo do una dicotomia radical entre los térmi- la fuerza, y su mera ausencia no expone
(el "mercado" en todas sus dimensiones). como los mejores gestores de un sistema nosaltruismo yegoísmo, lacual sehacen- a castigo alguno"; vale decir que se trata
Es como si ya no se considera ra "racio- socioeconómico que tienden a describir, trado en la exageración restrictiv a de que de una opción de exclusivo resorte indi-
nal" definirse como "anti", aunque en la como algo inherente a la naturalez a hu- el atributo de altruismo sólo corresponde vidual que sólo obedece a la intima SEN-
dinámica efectiva de la praxis las pro- mana, una especie de "destino manifies- a quien lleva adelante una acción sin es- SIBILIDAD (v.) con que responde el ego de
puestas, iniciativa s, etc., "alternati vas" to" casigenético, frente alocual cualquier perar cosa alguna en retribución por sus cada uno ante idénticos estímulos del
puedan ser, y a veces lo son, muy radica- otro tipo de organización de la sociedad actos. Esto limita con la ingenuida d, ya medio social. Mas el altruismo , según
les. De alguna manera se alimenta la ilu- resultaria ineficaz, irraciona l o ilusorio. que todos los individuos de una manera u Kant, represent a una forma de conduc-
sión, o se mantiene la ficción, de que siem- De ahí la importan cia creciente de las otra buscan el sentido que pretende n dar ta que cumple con un imperativo moral,
pre (todavía) se puede dialogar. Por su- técnicas publicita rias en las campaña s a sus vidas enmar-cando sus preferencias a veces compartido y otras no; esto últi-
puesto que el diálogo y, en general, el electorales, donde se trata más de ven- a realizar de acuerdo con sus valores y mo es lo frecuente en la política capita-
debate racional, son importan tísimos si der un producto que de promover un pro- actuando en consecuencia. lista.
se aspira a crear sociedades que sean hu- grama político. Parecier a que en ese Uno de los tantos modos como se cons- El altruismo simboliza un comporta -
manas, siempre y cuando se resulte ca- mercado todo vale, incluso el mero anun- truye la IDENTIDAD (v.) es a partir de miento elogiado por la sociedad, hasta
paz de evaluar si están dadas las condi- cio de las cantidade s de dinero que se constitui r "grupos de referenci a" -rea- puede afirmarse que es una conducta
ciones para el diálogo. En caso contrario, invierten en las campaña s. Esta subor- les o fantasead os- sobre los cuales ba- "políticamente correcta", mientras que el
no sólo se cae en un falso discurso, que dinación de los partidos políticos a los sar las futuras conducta s, pensamie n- egoísmo normalm ente constituy e una
siempre perjudica a los más débiles, sino "imperati vos económicos" excluye todo tos y sentimien tos; en el decurso de ese forma de conducta despreciada. No obs-
que se crean las condiciones ideales para cuestiona miento del modelo dominant e.
queelmodeloimperante(u"oficial",como proceso el sujeto percibe la convenien- tante, para ser altruista deben transitar-
Por eso mismo, es en el campo de lo que cia y proceden cia -tanto personal como
dice laAcademia) acabe recuperando, in- se los senderos del egoísmo. Si bien el
ahora se llama "alternati vo" y otras ve- para el grupo que se tomó como referen- egoísmo supone "amor propio excesivo",
tegrando, al modelo alternativ o. Y ahí es- ces se llamó "revolucionario" (palabras te- de conformar relacione s de coopera- si una persona no se ama así misma, mal
tán las grandes empresas multinaci ona- que tienen una historia semántic a bas- ción y reciproci dad con los otros miem- puede amar verdader amente a los de-
les que (para pulir su imagen) se dan el tante parecida) donde surgen las únicas bros del grupo, lo cual con el correr del más. A través de este mecanismo alcan-
lujo de patrocina r actividades culturales , fuerzas que tarde o temprano acabarán tiempo se extiende a la comunid ad de zará la posibilidad de hacer lo mismo con
algunas ONG, e incluso campaña s ecoló- cambiando el mundo. pertenenc ia. Comúnm ente los grupos sus semejant es y conocer los deseos o
gicas, con tal de no impugna r un sistema
de referenci a y de pertenenc ia coinciden necesidades de aquellos a quienes pre-
de producción miope (el capitalist a) que Fuentes: G. Agamben, L'uomo sen.za conte- en uno solo, lo que facilita una mayor tende "ayudar".
se basa en la explotación ilimitada (y, por nuto, Macerata, Quodlibet, 2000. - H.E. Bia-
integración de la salud mental en la vida En el espacio político de "nuestra" Amé-
ende, irraciona l) de los recursos natura- gini, "Pensamiento alternativo y altergloba-
lización", en R. Salas Astrain, Pensamiento
de las personas. Se institucio nalizan así rica las figuras de José de San Martín,
les y humanos (que es como ese sistema
prefiere referirse a las personas) . Hay crítico latinoamericano. Conceptos fundamen- lazos de naturalez a altruista, siempre Simón Bolívar y José Martí marcan un
cierta incongru encia, cierta asimetría , tales, t. 3, Santiago de Chile, UCSH, 2005. -P. teniendo presente que tales vínculos no hito excepcional entre las conductas al-
entre la prepotenc ia de este sistema que Quignard, Les ombres errantes, París, Gras- se hallan alejados ni están en contrapo- truistas. Durante el siglo XX-y salvan-
casi cada día bate records de barbarie (sin set, 2002. - M. Revelli, La politica perduta, sición con los intereses particula res de do el honroso caso de dirigente s que nun-
Turín, Einaudi, 2003. cada actor social. ca llegaron a gobernar - puede rescatar-
respetar ni siquiera esas "leyes de la gue-
rra" que al menos en Europa se tardó RICARDO POCHTAR El altruismo no puede considera rse un se la figura -casi mítica- de Ernesto
varios siglos -desde la paz de Westfalia rasgo biológico, pese a que cabe encon- "Che" Guevara, quien ofrendó su vida en
ALTRUISMO. El vocablo fue introducido en trar la tendencia a "ayudar" en algunas la lucha por la liberación social y política
(1698)- en crear) y la promoción de al-
el lenguaje de las ciencias sociales por otras especies animales . Ello es debido a de diferente s pueblos, para ser coheren-
ternativa s más o menos audaces. La al-
Auguste Comte con el objetivo de diferen- que compite con el egoísmo exagerado, o tes con lo señalado hasta aquí.
36 América Latina América Latina 37

Fuentes: A. Comte, Curso de filosofia positi- nosotros construido por la historia. Es problema del indio era el problema de la rir más tarde, en el lenguaje de las iz-
va, Buenos Aires, Aguilar, 1990. - E. Gueva- un fenómeno histórico y no racial. N ues- tierra y que ésta debía restituírsele. La quierdas. Acuña el concepto en el marco
ra, Escritos y discursos, La Habana, Ciencias tra América es a la vez una identidad y recuperación de la tierra le devolverá sus de un pensamiento anticolonialista, an-
Sociales, 1972. - E. Kant, Crítica de la razón
una idea de unidad, una visión de pasa- estructuras sociales y su prestigio: "La tiimperialista y de un proyecto de socie-
pura, Valencia, Cosmos, 1976.-A. Smith,La
teoría de los sentimientos morales, Madrid, do y una premonición de futuro, ambos cuestión del indio más que pedagógica es dad socialista. Anticipándose en siglo y
Alianza, 1997. asociados en el rechazo al colonialismo y económica, es social". En los Andes del medio al actual debate civilizatorio, de-
ÁNGEL RODRÍGUEZ KAUTH al imperialismo y estribados en la inde- Tahuantisuyo el indigenismo nace aso- nuncia la noción de progreso, en térmi-
pendencia económica. Claramente lo ciado a la nostalgia del Imperio Inca, bro- nos de lo que hoy llamaríamos conflicto
AMÉRICA LATINA.La idea deA.mérica siem- afirma el cubano: "Quien dice unión eco- ta de la refutación de que el indio era de civilizaciones. Desautoriza la noción
pre estuvo vinculada a la integración: nómica, dice unión política. El pueblo que inapto para la civilización. ¿Cómo expli- humanitaria y pacifista de progreso aso-
América en el sentido de Nuestra Amé- compra, manda. El pueblo que vende, car, si así fuera, la civilización inca? No ciada a la idea de CIVILIZACIÓN (v.) que,
rica, así nombrada por José Martí, o de sirve. Hay que equilibrar el comercio, se trata de regenerar al indio (lo que lla- en vez de irradiar virtudes, no sirve sino
América Latina, como la precisó Fran- para asegurar la libertad. El pueblo que namente quería decir occidentalizarlo) para sojuzgar a otros pueblos. Bilbao
cisco Bilbao. Esa idea -persistente des- quiere morir vende a un solo pueblo, el sino de regenerar a Perú, al mundo an- descubre la falacia de la civilización cuan-
de que se abrió paso con la independen- que quiere salvarse vende a más de uno". dino. La noción de regenerar al indio do los franceses invaden México. La mis-
cia llevada de la mano por Bolívar y otros ParaMartí el nuevo americano es un bas- hacía de ello una tarea de blancos: la de ma falacia advierte en las políticas im-
próceres y pensadores- está presentada tardo de todas las razas: "América ha de regenerar a Perú, una tarea de todos; perialistas de Francia y de Estados Uni-
aquí en el marco del actual discurso in- salvarse con sus indios". Pero, sobre todo, pero sólo el indio podía reconstituir el dos que en la política clasista y racista
tegracionista (v. INTEGRACIÓN CONTI- el americano es el pueblo, los oprimidos. incario. José Carlos Mariátegui, conven- de Domingo F. Sarmiento. En La Améri-
NENTALYREGIONAL). Tres ideas estela- "Con los oprimidos", nos dice, "hay que cido de que el mito forjador del indio nue- ca en peligro (1863) dice: "El conserva-
res configuraron la imagen de América hacer causa común para afianzar el sis- vo será el socialismo, considera absurdo dor se llama progresista... y el civilizado
Latina: unión, telurismo, latinidad. De tema opuesto a los intereses y hábitos de el indigenismo maximalista que quiere pide la exterminación de los indios y de
las combinaciones posibles de estas tres mando de los opresores". Y casi simultá- negar a Europa y volver a los ritos incási- los gauchos". Antes, en la conferencia de
ideas han salido discursos filosóficos, neamente escribe estos versos: "Con los cos. Un nacionalismo a ultranza peca por 1856, había calificado a Estados Unidos
programas políticos, proyectos de inte- pobres de la tierra/ quiero yo mi suerte un racismo al revés. La indianidad cons- de "barbarie demagógica". Y, para opo-
gración y teorías literarias. echar". La idea telúrica de unión la puso tituye un indigenismo radical, un recha- nerse a ese país, evoca una entidad co-
La idea de unión la dio Bolívar: la fun- el indigenismo. Sobre la influencia de zo a la asimilación y a Occidente. Fausto mún: la "raza latinoamericana", que hará
daba en la lengua. La América boliva- la tierra en los habitantes, la cultura y la Reinaga, uno de sus voceros, sostiene que la segunda independencia. Sólo la unión
riana se definió en primer lugar frente creación se pronunciaron varias formas la meta del indio es el "poder indio" para de los Estados de América del Sur -ad-
a España. Rechazaba la conquista y la de indigenismo. El indigenismo mexica- lo cual debe unirse el indio con el ejército vierte- podrá detener el imperialismo
colonización como épocas de barbarie y no -con los muralistas a la cabeza- revi- (v. NEOINDIGENISMO). de los Estados Unidos del Norte.
tiranía. Del pasado español guardaba só la historia y situó como centro de ella La latinidad. Se repite constantemente Durante el siglo XX y especialmente du-
sólo la lengua, para que sirviera de base al indio y al mestizo. Reivindicó la digni- que la idea de América Latina la inven- rante la Guerra Fría el esfuerzo por "de-
a la unión de los "americanos", por eso dad de las antiguas culturas y propuso taron los franceses, en el marco de la tener el imperialismo" con el Che, Sal-
llamó al continente Hispanoamérica. Lo un futuro en la raza cósmica. La Revolu- geopolítica cultural del siglo XIX. Los vador Allende, Julio Cortázar, Pablo
veía como una comunidad cultural for- ción Mexicana fue indigenista funda- errores son pertinaces.No, ¡no fueron los Neruda y cantidad de políticos, intelec-
mada por las antiguas colonias españo- mentalmente por ser campesina. Plan- franceses! sino Francisco Bilbao "con su tuales y militantes, ancoró en la izquier-
las, animadas ahora de una idea nacio- tea el problema de la tierra y el indio por frente de pequeño planeta tumultuoso" da la idea de América Latina. Los dicta-
nal y una solidaridad política continen- el simple hecho de centrar sus exigencias, (como lo ve N eruda) el que invocó prime- dores, por su complicidad con las políti-
tal para hacer frente a los enemigos co- en particular con Emiliano Zapata en el ro el nombre de América Latina, en una cas "usamericanas", se sentían más có-
munes. Bolívar es el fundador de la idea sur, en la reforma agraria. En Perú lo te- conferencia dada en París el 24 de junio modos con el término Panamérica para
"Padre Nuestro que estás en la Tierra ... lúrico se encontró en "el alto Cuzco coro- de 1856, con el título de "Iniciativa de la referirse al continente o el de las dere-
hacia la esperanza nos conduce tu som- nado" y "en el asombro dorado de la alta América"; utiliza allí el gentilicio "lati- chas conservadoras: Hispanoamérica. El
bra", que enaltece Pablo Neruda en el ciudad de piedras escalares": MachuPic- noamericano" y, en otros escritos, estam- siglo XXI se inicia con un cambio geopolí-
Canto general. chu. Manuel González Pradarompió con pa "raza latinoamericana". Bilbao no sólo tico de extensión planetaria. La hegemo-
Nuestra América de Martí es más una la idea racista de que había que regene- antecede a otros pensadores en la utili- nía se ha hecho unipolar, concentrándo-
unión social y plurirracial: "Nuestra rar al indio y planteó en términos reales zación de la expresión; también es pre- se en una solo potencia. Desaparecido el
América mestiza". El mestizaje es un la "cuestión indígena". Testificó que el cursor de la significación que va a adqui- comunismo como amenaza tópica de la
38 América Latina Amistad 39
democracia, Estados Unidos ha tenido la incertidumbre ideológica que acarreó, AMISTAD. Relación de afecto, simpatía y con- Con Kant aparece la concepción de amis-
que descubrir un nuevo enemigo que, produjo el renacimiento de la ortodoxia fianza compartida por dos o más perso- tad respetuosa. Inscribiéndose en la tra-
poniendo en peligro la seguridad de su en el mundo eslavo y un renacimiento nas que se construye y fortalece a partir dición aristotélica, Kant pensó la amis-
pueblo,justifique las políticas más agre- islámico en Asia Central, que se volvió a del trato. En la Ética a Nicómaco (libros tad en estrecha relación con la perfec-
sivas de sus gobernantes. Han decreta- las religiones tradicionales, y en todas VID y IX),Aristóteles desarrolla la proble- ción; la amistad resulta de una volun-
do la guerra de civilizaciones, lo que so ellas surgieron movimientos fundamen- mática de la amistad a partir de los si- tad moralmente buena. Supone siempre
capa de luchar contra el terrorismo les talistas. Las religiones se han converti- guientes ejes: no se puede vivir sin ami- y a la vez, casi balanceándose, amor y
permite extender sus intereses económi- do en elemento nuclear de identidad cul- gos, es preciso distinguir la amistad fun- respeto. Y debe tratarse de una amis-
cos y usar el miedo de la sociedad civil tural, especialmente en sociedades en dada sobre la utilidad o sobre el placer de tad igual y recíproca: amor recíproco,
para mantener su base electoral. El pla- crisis de identidad nacional, y han cobra- la verdadera amistad que es virtuosa; la igual respeto. Esta propuesta nos habla
neta amenazado se defiende del terroris- do decisiva relevancia política, sobre todo amistad a distancia tiende a producir ol- de una amistad ideal, distante, en la que
mo, pero muchos países buscan simultá- en el marco del conflicto de civilizaciones. vido. En la Ética a Eudemo (libro VII), deberían mantenerse alejadas las pul-
neamente distanciarse de la política En este resurgir religioso hay también Aristóteles observa que la cuestión no siones propias del AMOR (v.) (la atrac-
"usamericana" y salirse del modelo una religión que quiere pasar desaperci- debe plantearse en términos generales ción fusiona!), que pueden devenir ex-
neoconservador. Desde Venezuela hasta bida o aparecer como si no lo fuera, pero sino que debe hacer foco en lo singular: en ceso. La amistad moral no tolera ruptu-
la Argentina (con gobiernos centroiz- que lo es y en grado sumo: la religión del los amigos. Para el filósofo hay que acen- ras, no se puede dispersar en fragmen-
quierdistas a todo lo largo del camino), mercado que profesa el neoliberalismo. tuar lo particular y prescindir de nume- tos. Para lograr esto, debe organizarse
el hemisferio está alineándose fuera del En América Latina los pueblos se han rosos amigos, pues sería un exceso. La a partir de reglas claras y rígidas. La
control del Departamento de Estado. levantado contra esta religión del mer- tradición atribuye aAristóteles la senten- amistad moral exige una confianza ab-
Con la posguerra fría el enfrentamiento cado y entre ellos se ha producido una cia: "Oh, amigos míos, no hay ningún soluta, tal que dos personas deberán
"mundo libre-comunismo" fue remplaza- verdadera alianza de civilizaciones, don- amigo", que según Giorgio Agamben en compartir no sólo sus puntos de vista,
do por el de "choque de civilizaciones", de antiguas culturas renacen a la vida realidad es: "Aquel que tiene [muchos] sus "impresiones", sino también sus "jui-
relanzado por un artículo de Samuel pública reivindicando junto a los secto- amigos, no tiene ningún amigo". Es nece- cios secretos". Nuevamente, tal deposi-
Huntington en el cual concluía diciendo res más desfavorecidos mejores condicio- sario tener amigos con los que se pueda tario de virtudes resulta escaso, raro. Un
que era la mayor amenaza para la paz nes de vida. Los antiguos discursos de convivir y a los que se pueda poner a prue- amigo digno de nuestros secretos, con-
mundial. El artículo publicado en 1993 identidad reviven con ropajes nuevos y ba; es por ello que el criterio cuantitativo fesará Kant, es algo tan improbable y
no adquirió sin embargo su verdadero en proyectos políticos de integración que resulta relevante. Por otra parte, la amis- tan exótico como un cisne negro.
sentido hasta el 11 de septiembre de 2001 buscan la autonomía continental, la can- tad es un acto: siempre resulta mejor Entre las tradiciones que quedaron en los
cuando se produjo el atentado que des- celación del colonialismo y el desarrollo amar, el philein, que ser amado, por eso márgenes de la herencia hegemónica,
truyó las Torres Gemelas. Pero el tema de la región. El bolivarismo, el latinoame- resulta inviable la amistad con la muche- Nietzsche retoma aquella cita de Aristó-
es viejo como la historia. Remonta a la ricanismo y el indigenismo se unen para dumbre. Sólo las decisiones que surgen sin teles en la cual se sugiere a los amigos
época en que los griegos crearon la anti- recuperar el posesivo de Martí y hacer prisanifácilmentedanlugaraljui ciorec- que no hay amigos. Sin embargo, en esta
nomia "civilización contra barbarie" para que América sea verdaderamente nues- to de la amistad. Entonces, la amistad ocasión, la frase se alarga, no sólo no hay
explicar las guerras médicas, continuó tra. (Dos experiencias son particular- implica reflexión, conocimiento, hace fal- amigos sino que el "loco viviente"viene a
con Tarik, Carlomagno, el Cid, las cru- mente interesantes, el NEOBOLIVARIS- ta que alguien ame para saber qué es la decirnos que tampoco hay enemigos.
zadas, Hernán Cortés, Francisco Pizarro MO, v., en Venezuela y el indigenismo amistad y hace falta saber para amar. Es Frente a la posibilidad de construir una
y los colonialismos del siglo XIX y XX. andino en Bolivia.) posible ser amado sin saberlo pero no amistad como un encuentro entre "igua-
Actualmente se escenifica entre George amar sin saberlo. La amistad que tengo les", Nietzsche propone una reunión de
W. Bushy sus aliados contra las "fuerzas Fuentes:A.Ardao,NuestraAmérica Latina, por alguien nunca podría mantenerse diferentes, en la que la única identidad
del mal": Bin Laden, Al Qaeda, Saddam Montevideo, Banda Oriental, 1986. - H.E. como un secreto para mí. En su nacimien- posible es el propio diferir. En el marco
Hussein ... y otros. Estados Unidos es el Biagini y A.A. Roig (comps.),América Latina to surge también la declaración de esta del anuncio de la comunidad sin comu-
único país que publica periódicamente la hacia su segunda independencia. Memoria y
amistad y su traslado al conocimiento, a nidad de los pensadores libres, Nietzs-
lista de sus enemigos. autoafirmación, BuenosAires,Aguilar, 2007.
-S.P. Hungtinton, El choque de civilización y la conciencia. En la auténtica amistad, che se atreve a recomendar la separación
Desde el 11 de septiembre el tema está hay que saber para elegir al amigo. Esta como una manera novedosa de volver a
la reconfiguración del orden mundial, Barce-
asociado a una guerra terrorista sin cuar- definición de amistad primera supone la pensar la amistad desde el "entre", elcual
lona, Paidós, 1997. - M. Rojas Mix, Los cien
tel que el fundamentalista islámico ha- nombres de América. Eso que descubrió Co- exigencia de la igualdad entre los amigos: resulta de la tensión entre el acercamien-
bría lanzado contra Occidente: la yihad. lón, Barcelona, Lumen, 1991. sé virtuoso si quieres que te ame como to y la separación de los amigos. Esta
El hundimiento del mundo socialista, y amigo; sé simétrico en tu amistad. escisión abre un espacio que posibilita el
MIGUEL ROJAS MIX
40
Amistad
Amor 41
no ceder a la proximidad, a la identifica- posible con ese otro hay un desierto nera, honro con una rosa no sólo al ami- mujeres, aparece en los escritos litera-
ción, a la dominación del otro, así como a abisal. go sino al enemigo y en esta tensión se rios de Safo y en la teoría expresad a por
la permutac ión que auspician las prácti- Agamben sugiere que la amistad no cons- recrea una amistad fecunda. Ovidio en El arte de amar. El amor y la
cas del mercado. Se trata de no ceder a la tituye sino una proximid ad tal que no capacidad amatoria , sin embargo, no se
apropiación del otro, al consumo del otro. corresponde hacer de ella ni una repre- Fuentes: G.Agamben, "La amistad", en Pro- reducen al amor de pareja. Hay otras for-
Respetar ahí, en ese entre, una distancia sentación ni un concepto. El reconocer a fanaciones, Buenos.~es, ~~ana Hidal~o, mas o expresiones del amor, con relación
infinita, la irreductibilidad y opacidad del alguien como amigo signi:ficajustamen- 2005. -Aristótele s,Etu:a aNicomaco, Madrid, a otros seres, al conocimiento, a Dios, a
otro. La amistad se teje a partir de un te no poder reconocerlo como "algo". La Gredos, 1995. -Ética aEudemo, Madrid, Gre- la ciencia, y podrían enumera rse otras
cruce de fuerzas. Nietzsche auspicia la amistad no es una propiedad a custodiar dos, 1995. -J. Derrida, Espectros de Marx. El
clases de amor. Con un sentido morali-
diferencia, que aparece tematiza da en el ni tampoco una cualidad de un sujeto. El estado de la deuda, el trabajo del duelo y la
nueva Internacional, Madrid, Trotta, 1995. -
zante se ha hecho referenci a al "amor
vínculo entre el amigo y el enemigo por- concepto "amigo" pertenece a aquella cla-
J. Derrida, Políticas de la amistad, Madrid, puro" en contraposición al "amor impu-
que hay un otro que ya se halla presente se de términos que se definen como no
Trotta, 1998. - I. Kant, Fundamen tación de ro", generalm ente asociado a las pasio-
en mí. Pero este otro, cuya presencia me predicati vos, términos a partir de los la metafísica de las costumbres, México, Po- nes, al sexo y a la corporeidad (v. SEXUA-
tensiona permanen temente, es inaferra- cuales no es posible construir una clase rrúa, 1998. - F. Nietzsche ,Así habló Zaratus- LIDAD Y CUERPO) . Si bien se pueden in-
ble, inapropia ble, inconsumible. En el de objetos en la que inscribir los entes a tra, Madrid, Alianza, 1992. - F. Nietzsche , dicar otras líneas interpret ativas, las
propio amigo debemos honrar entonces, los que se atribuye tal predicado en cues- Humano, demasiado humano, Madrid, Edaf, mencionadas han tenido, con distintas
incluso, al enemigo. tión. La noción de amigo, que paraAgam - 1996. formulaciones, un sentido paradigm áti-
Otra de las miradas divergent es es la de ben se acerca como tipo de término a los V ALERIA SUÁREZ co en lo que hace a las concepciones del
J acques Derrida, para quien la amistad insultos, no funciona como un enuncia- amor teniendo en cuenta un análisis his-
se inaugura en un deseo desproporciona- do "constatativo" sino como un nombre AMOR.Las definiciones del amor dependen tórico. Asimismo, estas consideraciones
do de donación, en un dar sin retorno. propio, aquello que los medievales solían del punto de vista elegido: antropológi- han tenido valoraciones disímiles respec-
Cuando se habla de un amigo, de un otro, llamar "términos trascende ntes". co, filosófico, psicológico, biológico, cul- to dellugar que ocupa el cuerpo, la sexua-
de cierta manera se lo convoca, se lo hace Si nos adentram os en la tradición lati- tural, literario, etc., y del énfasis que se lidad y el erotismo.
venir, y éste se presenta para mí. Pero a noameric ana nos encontram os con los le asigne al "objeto amoroso" o al "sujeto Cabe advertir la diferencia que hay en-
la vez mi llamada lo aleja, lo retrasa des- 'W?rsos sencillos deJ osé Martí, que inclu- que ama". El amor y el acto mismo de tre partir de un estudio conceptual-filo-
de el momento en que la convocatoria ye el popular poema "Cultivo una rosa amar han sido interpreta dos como impul- sófico del amor y hacerlo desde la "expe-
siempre presupon e la pregunta "¿estás blanca". Allí Martí sugería el ofrecimien- so, inclinación, sentimien to, poder, arte, riencia amorosa", expresad a literaria-
ahf?". El amigo también me llama y ante to de una rosa blanca no sólo al amigo experiencia, facultad, deseo, pasión y/o mente. La distinción entre ambos es que
su reclamo, que siempre es imprevisible, sincero sino también al enemigo: "Culti- actividad. Tanto si se parte del objeto en el campo teórico-conceptual el amor
impredecible, inigualab le, que acontece, vo una rosa blanca/ enjulio como en ene- amoroso como del sujeto que ama, la ta- es un tema de reflexión elegido por un
sólo puedo contestar . El amigo se acerca ro/ para el amigo sincero/ que me da su rea de caracteri zar el amor implica la autor/a, mientras que en el campo de la
y se distancia desde la pregunta , es a la mano franca. /Y para el cruel que me reflexión sobre las condiciones de su exis- experiencia amorosa es el amor el tema
vez la cercanía del que desea el encuen- arranca/ el corazón con que vivo,/ cardo tencia y las modalida des que asume, lo que se impone a lo literario y al sujeto.
tro con el otro y le inquiere: "¿vendrás?". ni ortiga cultivo:/ cultivo una rosa blan- que ha dado lugar a formular teorías Actitud raciocina nte y actitud vital son,
El amigo en algún sentido es y está siem- ca". El texto en general se interpretó como acerca del amor. En Occidente el sentido entonces, dos aspectos que modulan las
pre por venir, y al por venir tengo que un gesto de amabilida d cercana a la su- del amor de pareja se ha expresad o fun- respuesta s en torno del amor. Respecto
dejarlo libre en su movimiento, fuera de misión frente al enemigo. Sin embargo, damental mente en dos líneas interpre- de estas actitudes algunos autores, para
alcance de mi voluntad, más allá de mis podemos retomarlo desde otra dimensión tativas. Una se refiere al amor como ca- no caer en la oposición entre amor y ra-
intenciones. El amigo posible es la excep- que se acerca a los planteas de Nietzs- rencia, enfermed ad, locura, demonio, zón, han preferido hablar de razón inte-
ción, el único, la promesa. Como vemos, che, Derrida y Agamben: la rosa que se pasión, y otra línea lo enfoca de modo lectual y de razón cordial (v. RACIONALI-
el amigo es un otro con una singulari dad ofrenda no implica resignars e y poner la afirmativo, ponderan do el carácter cons- DAD).
absoluta e inanticip able, inapropia ble. otra mejilla sino que propone una amis- tructivo que impulsa y guía las acciones. El énfasis en determin ado abordaje es
No es ni medio, ni objeto. Por eso no se tad en conflicto. La únicaIDENTIDAD(v.) El primer aspecto proviene de la cosmo- deudor del contexto histórico en el que
trata de intercamb ios calculables ni de que se puede construir en este lazo re- visión griega, básicame nte de la filoso- predomin a una o más concepciones del
una comprensión segura, plena. La amis- sulta aquella en la cual germina la dife- fía platónica expresad a en el texto Ban- amor. Ante ciertos marcos normativos a
tad no se funda tampoco en parámetr os rencia. Porque el otro está ahí también quete. La versión del amor como arte, partir de los cuales surgen interpreta cio-
establecidos de convivencia ni de comu- para cuestiona rme, para negarme, por- donde la corporeidad es tratada de modo nes sobre el amor, se hallaron otros mo-
nicación. En realidad, en la comunicación que en mí ya hay diferencia. De talma- positivo tanto para varones como para dos de entenderl o y de practicarl o. La
cultura griega, en este sentido, no es ho- han contribuido a regular estas vincula- moral hipócrita, anticipándose con estas expresadas en El malestar en la cultura
mogénea, aun cuando de ella podamos ciones. También la Iglesia como la escuela formulaciones al ideario liberacionista (1929). La psicología freudiana es leída
hablar de tradiciones paradigmáticas representan importantes instancias con- que tomará fuerza durante los años 60 y aquí en clave política e historizada; la
respecto del amor. Cínicos, epicúreos, y figuradoras de la experiencia amorosa. 70 (v. FEMINISMO y FEMINISMO LATINO- "revolución erótica" aparece viable en el
la ya mencionada Safo, son expresiones Karl Marx, en 1844, tanto en el texto es- AMERICANO). marco de una sociedad no represiva a
divergentes a una cultura oficial. Estas crito con Friedrich Engels, La sagrada Sigmund Freud pone en primer plano la gestar. Ambas lecturas parten de la crí-
escuelas y algunos autores, entre los que familia, como en sus Manuscritos, de- problemática de la sexualidad haciéndo- tica a la sociedad norteamericana como
podemos mencionar a Ovidio dentro de nuncia al amor burgués y al matrimonio lajugar en una dinámica instintiva cuya "sociedad de consumo" y como" sociedad
la cultura latina, representaron un modo como su expresión. En su concepción el tensión básica es vida/muerte. El impacto opulenta" (v. EROTISMO).
alternativo y crítico de entender las re- amor, entendido como un aspecto esen- que alcanzaron las tesis de carácter an- Entre los aportes fundamentales a la
laciones humanas. Este último denuncia cial de la "vida genérica" de los seres tropológico-filosófico de Freud respecto problemática del amor de los años 60,
en su época que "hasta el amor se consi- humanos, expresa en su alcance ético y de la naturaleza humana y el lugar que puede señalarse la ruptura del binomio
gue a fuerza de oro", palabras que podría- moral que la "relación del hombre con la en ella ocupa el principio del placer o sexualidad-reproducción, así como la
mos traducir en la actualidad como de- mujer es la relación más natural del ser "eros", alcanzó centralidad en la produc- posibilidad de alcanzar una revolución
nuncia de la mercantilización de las re- humano con el ser humano", por lo cual ción y debate de los años 60, particular- política sin una revolución erótica. Con-
laciones humanas. Para la concepción suscita "reciprocidad" y abundancia, y es mente en algunas formulaciones que in- cepciones con distintos matices circulan
cristiana el amor ha sido uno de los pila- contrario a la carencia que genera el "te- tentaron pensar lo social de modo críti- por esos años en torno a la liberación
res sobre los que organiza la fe. Sin em- ner", expresión de la vida enajenada ba- co, aunando tanto tópicos provenientes sexual; Wilhelm Reich, David Cooper,
bargo los alcances y las características sada en el ahorro de las capacidades hu- de Marx como de Freud, proyecto que dio Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir,
de este amor se han entendido de distin- manas a favor del capital. El anarquis- lugar a las denominadas concepciones representan algunas de ellas. En las dé-
tos modos. La Iglesia propició, respecto mo surgido entrefines del sigloXIXyprin- freudomarxistas. La "utopía del amor", cadas del 70 y el 80 varias de estas posi-
del hombre y particularmente de la mu- cipios del XX manifiesta en sus diversas concebida en el marco de un proyecto ciones serán revisadas críticamente por
jer, un amor ascético, ponderando lacas- posiciones una crítica radical a las insti- social y político emancipatorio, toma Michel Foucault en cuanto a la "hipóte-
tidad y la virginidad. Se entendió el amor tuciones.Algunos de sus representantes fuerza entre las décadas del 50 y el 60, sis represiva" que ponen en juego. La li-
sexual en términos de reproducción y en rechazan el matrimonio en cuanto supo- en medio de movimientos juveniles emer- beración del sexo y el discurso sobre la
el marco del matrimonio. La corporeidad ne dominación e hipocresía, proponien- gentes. Se emprende así una relectura sexualidad no dejan de articularse, para
y las pasiones fueron rechazadas. Hubo, do en su lugar el "amor libre" y la igual- de Freud por algunos representantes de el autor francés, a los nuevos disciplina-
sin embargo, en el cristianismo otros dad entre los sexos, que llevan a las li- la izquierda intelectual, entre ellos po- mientos que atraviesan las prácticas de
modos de entender el amor, como es el bertarias feministas a afirmar: "Ni Dios, demos mencionar a dos miembros de la los sujetos.
caso ejemplar de la historia de Abelardo ni patrón, ni marido". Emma Goldman escuela de Frankfurt: Erich Fromm y La importancia que adquiere el lengua-
y Eloísa, quienes desafiaron la institu- aboga por la emancipación humana y, en Herbert Marcuse. Ambos abordaron la je en las ciencias sociales y humanas a
ción matrimonial, la vida ascética de los especial, la femenina: "El derecho más problemática del amor con marcadas di- partir del llamado "giro lingüístico" es
clérigos y el rol de la mujer. Sor Juana importante para las mujeres", dice, "es ferencias teóricas e ideológicas. Fromm profundizada en las décadas del 80 y el
Inés de la Cruz en sus escritos poéticos y el derecho de amar y ser amada". El so- parte de un punto de vista revisionista 90 por el giro semiótico, con el cual se
literarios recupera imágenes de pasión cialista británico Edward Carpenter es- respecto de Freud al acentuar el valor del inicia el intento de incorporar lo afectivo
expresadas en la Biblia en el Cantar de cribe un texto inspirador, leído y tradu- presente respecto del pasado y al despla- y/o pasional a la problemática de los sig-
los Cantares y llega a representarse un cido por intelectuales argentinos en las zar lo biológico por lo cultural. Retoma nos por parte de autores como Umberto
Cristo femenino. Tanto el amor cortés primeras décadas del siglo XX: Loue's co- la idea ovidiana del amor como un arte Eco, Paolo Fabri, HermanParretyotros.
nacido en la Edad Media, el amor corte- ming ofAge (1896, El reinado del amor). destinado a conocer en profundidad al En este sentido, el libro de Roland Bar-
sano, el amor romántico del siglo XIX En él anuncia el advenimiento de una otro y a sí mismo, mientras plantea su- thes Fragmentos de un discurso amoro-
como el amor en el siglo pasado han esta- nueva era de las relaciones amorosas, en perar la "separatividad" y la considera- so (1977) representa una tentativa pre-
do atravesados por los paradigmas de la que acabaría la separación entre lo espi- ción de los seres humanos como un me- cursora de ese proyecto de inclusión de
carencia o de la "abundancia", o por las ritual y lo corporal. En la Argentina, Ju- dio para alcanzar metas personales, la afectividad en el discurso. En las últi-
tensiones entre racionalidad e irraciona- lio Barcos publica el provocador y, al mis- ideas predominantes en la sociedad ca- mas décadas el abordaje del amor tiene
lidad. En cada época ha jugado un papel mo tiempo, precursor ensayo La libertad pitalista. Herbert Marcuse suma al mar- en cuenta no sólo la problemática del len-
significativo el lugar asignado a la rela- sexual de las mujeres (1921), entendien- xismo la dialéctica del psicoanálisis e guaje y del cuerpo sino que además pro-
ción entre los sexos. Las instituciones, do que no hay emancipación posible si · intenta responder afirmativamente los fundiza en torno a la categoría de géne-
básicamente el matrimonio y la familia uno de los sexos es sojuzgado por una alcances pesimistas de las tesis de Freud ro, como un aspecto decisivo en la cons-
44 Anarquismo latinoamericano Anarquismo latinoamericano 45

trucción de las subjetividades. En esta jeres se afirman sin negarse. En tal sen- apuntara a la conquista del poder, puso rusos, aunque con el tiempo los actores
última línea podemos mencionar apor- tido el amor tiene la posibilidad de ad- en evidencia las contradicciones que ese sociales fueron apropiándose ynativizan-
tes como los deJuliaKristev ay su lectu- quirir contenidos emancipatorios. cambio contenía, impugnando las bases do el ideario anarquista. El discurso
ra de la experiencia amorosa; Jessica del poder mismo y destacando el princi- anarquista impugnaba la acción del Es-
Benjamín y la teoría intersubjetiva ba- Fuentes: R. Barthes, Fragmentos de un dis· pio de libertad individual. Ésta no es tado, la Iglesia y el militarismo, a los que
sada en la autoafirmación y el RECONO- curso amoroso, Buenos Aires, Siglo Veintiu- entendida como un concepto filosófico combatía abiertamente, e interpelaba a
CIMIENTO (v.) del otro/a; Luce Irigarayy no, 1982. -Z. Bauman,Amor líquido, Buenos abstracto sino como la posibilidad con- los explotados y oprimidos en tanto hom-
la cualificación de la subjetividad sexua- Aires, Fondo de Cultura Económica, 2005. - creta de que todo ser humano pueda de- bres y mujeres. Su impacto varió en cada
J. Benjamín, Los lazos del amor, Buenos Ai- sarrollar plenamente las facultades, las caso particular: tuvo una presencia in-
da; Celia Amorós y la resignificación de
res, Paidós, 1988. - P. Fabri, El giro semióti· capacidades y los talentos con que la na- discutible en la Argentina y Uruguay,
la categoría ilustrada de "igualdad"; co, Barcelona, Gedisa, 2000. - M. Foucault,
Anna J ónasdottir y la sospecha acerca de turaleza lo ha dotado, poniéndolos al ser- donde la vinculación con el MOVIMIEN-
Historia de la sexualidad, 3 t., Buenos Aires,
los usos del sexo y el amor en tiempos vicio de la sociedad. Como doctrina ideo- TO OBRERO (v.) a fines del siglo XIX y co-
Siglo Veintiuno, 1976-1984. - E. Fromm, El
de democracia; Clarissa Pinkola Estés y arte de amar, Buenos Aires, Paidós, 1977. -A. lógica, fueron las contradicciones inhe- mienzos del XX ayudó a consolidar las
el rescate de la vida subjetiva y de "lo sal- Giddens, La transformación de la intimidad, rentes al liberalismo-ent re una organi- corrientes favorables a la organización
vaje" como diálogoconlana turalezay los Madrid, Cátedra, 1998. - L. Irigaray, Amo a zación política centrada en los principios de los trabajadores mientras perdían
sentimientos. ti. Bosquejo de una felicidad en la historia, de igualdad, libertad, fraternidad, y un peso las corrientes individualistas; con-
El amor y la capacidad de amar también BuenosAires,DelaFlor, 1994.-A.Jónnasdo- sistema económico basado en la explota- siguió implantarse con relativa fuerza en
se plantean en contextos de alienación, ttir,El poder del amor, Madrid, Cátedra, 1996. ción, la desigualdad económica y la LU- Brasil, México -donde tuvo un particu-
- R. Kreimer, Falacias del amor, Buenos Ai- CHA DE CLASES (v.)- el contexto donde lar desarrollo vinculado a la Casa del
en medio de relaciones de dominación y
res, Paidós, 2005. - J. Kristeva, Historias de surge a comienzos del siglo XIX. Sus fun- Obrero Mundial y al Partido Liberal
de ideologías represivas. El amor puede amor, Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 2000. -
tratarse como mercancía cuyo efecto vi- damentos ideológicos se encuentran en Mexicano, y un rol crucial en la revolu-
H. Marcuse, Eros y civilización, BuenosAires,
sible es que tanto hombres como muje- el racionalismo individualista francés y ción-, Chile y Perú, donde existía una tra-
Planeta-Agostini, 1981. - C. Pinkola Estés,
res evalúan sus afectos en términos de Mujeres que corren con los lobos, Buenos Ai- el idealismo alemán. La versatilidad fue dición revolucionaria de la clase obrera.
costos, beneficios, duración, inversión, res, Ediciones B, 2000. . una característica constante del anar- En países como Colombia, Venezuela y
etc. La intimidad, como nueva categoría MARISA MUÑOZ quismo y desde sus orígenes coexistieron Puerto Rico la influencia libertaria se dio
nacida con la MODERNIDAD (v.), se exi- tendencias comunitaristas, colectivistas en ambientes literarios más que en el mo-
me de hallarse atravesada por esas con- ANARQUISMO LATINOAMERICA NO.El anar- e individualistas. Entre sus principales vimiento obrero. Pero aun en países don-
diciones, así como tampoco es posible ais- quismo se ha manifestado históricamen- teóricos e influencias se destacan Pierre de no logró arraigo sindical, como en
lar el análisis de las relaciones amoro- te dentro un espectro muy amplio, tanto JosephProudhon(¿Quéeslapropiedad?, Ecuador y Guatemala, las primeras or-
sas separando la esfera pública de la pri- en términos de pensamiento como de ac- 1840), Max Stirner (El único y su propie- ganizaciones de socorros mutuos y aso-
vada. La sexualidad, la corporeidad, el ción. Sin embargo, pueden definirse una dad, 1844), Herbert Spencer, Errico ciaciones culturales fueron anarquistas.
deseo, el erotismo, no están a salvo de en- serie de principios libertarios que han Malatesta, Piotr Kropotkin (La conquis- En Costa Rica tuvo una presencia signi-
contrarse regidos por las leyes del mer- determinado objetivos, métodos y tácti- ta del pan, 1892; La ciencia moderna y el ficativa tanto en el campo intelectual
cado. Aun así el amor también ha signi- cas a través del proceso histórico. Su ne- anarquismo, 1905) y Mijru1 Bakunín (El como en el sindical y en Panamá dirigió
ficado a lo largo de la historia una apues- gación del Estado, la autoridad y la ley catecismo revolucionario, 1870; El Esta- un gran movimiento de inquilinos en
ta inherente a la CONDICIÓN HUMANA se basa en la identificación de la autori- do y la anarquía, 1873). 1925.
(v.) y un desafio, en su ejercicio más ge- dadpolíticacomo causaprincipald eopre- La inserción y el desarrollo del pensa- En el proceso de consolidación de estas
nuino, al poder, al dinero, a las relacio- sión del hombre en sociedad. Como tal, miento libertario en América Latina tu- economías capitalistas fuertemente de-
nes de dominación y a la muerte. La ex- la autoridad tiene que ser combatida en vieron características particulares en pendientes, la cuestión social, definida
periencia amorosa es posible y el amor su forma ideal y en los hechos. A partir cada caso nacional. No obstante, en su como las consecuencias laborales e ideo-
sigue siendo, como expresión humana, un del reconocimiento de la capacidad de experiencia de modernización, estas so- lógicas de la urbanización y la industria-
canal de liberación. El paradigma de la intervención del Estado en la vida del ciedades compartieron una serie de cues- lización, se expresó en problemas cada
abundancia respecto del amorque hemos individuo -en su acción económica, su tiones que han facilitado la identificación vez más complejos vinculados a las con-
mencionado tiende a integrar la expe- existencia social y ética-, el anarquismo con la doctrina y las prácticas anarquis- diciones de trabajo de m1:1jeres, niños y
riencia subjetiva, la corporeidad, la sostiene que el fundamento de una nue- tas. En una primera fase, la difusión de hombres, en la escasez de vivienda y el
sexualidad, en distintos contextos de la va sociedad debe ser la liberación de cual- las ideas libertarias resultó producida deterioro de la salud de los trabajadores
vida humana, social, cultural, política, quier imposición externa. Más que una por la actividad militante de inmigran- y sus familias. Los trabajadores rurales
económica, en los cuales hombres y mu- teoría unitaria del cambio social que tes mayormente italianos, españoles y -y en particular la mano de obra indíge-
46 Anarquismo latinoamerican o Anticapitalismo 47

na- constituían un sector vulnerable a eran seguidos por numerosos emprendi- ductoimportado, el anarquismo fue apro- cia relevante entre obreros y campesinos.
la explotación patronal sin límite algu- mientos que llegaban a los trabajadores piado por los sectores criollos que lo trans-
formaron en un modo de interpretar su Fuentes: C. Rama y A. Cappelletti, El anar-
no. Allí donde se expandió el proceso rurales y urbanos a través de la venta por
realidad. La libertad individual, la unión quismo en América Latina, Caracas, Ayacu-
modernizado r, los conflictos laborales suscripción o la lectura compartida. Allí cho, 1990. - P. González Casanova, Historia
gremiales y la organización sindical fue~ participaban desde obreros hasta figuras por afinidad y la autonomía influencia- del movimiento obrero en América Latina, t.
ron una realidad ineludible. Frente a un que se consagraron dentro de las elites ron en la acción de trabajadores urbanos, I-N, México, Siglo Veintiuno, 1985. -R. Mel-
sistema político excluyente y ante el peso intelectuales latinoameric anas, como rurales y de sectores indígenas. En la gar Bao, El movimiento obrero latinoameri-
de la inmigración en la conformación de José Ingenieros, Manuel González Pra- mayor parte de América Latina los mo- cano, México,Alianza, 1989.-D. Vmas,Anar-
las clases trabajadoras -extranjeros sin da o Julio Barcos, junto con quienes rea- vimientos anarquistas perdieron peso quistas en América Latina, Buenos Aires,
derechos políticos-, las prácticas que lizaron aportes fundamental es al anar- alrededor de la década del 20 por una Paradiso, 2004. - J. Suriano, Anarquistas,
desplegó el movimiento anarquista -la quismo latinoameric ano, entre quienes serie de motivos: represión estatal -las Buenos Aires, Manantial, 2001.
acción directa, la oposición a la partici- dictaduras en el Cono Sur a partir de la LUCIANAANAPIOS
se destacan Diego Abad de Santillán,
pación política, entendida en términos Alberto Ghiraldo, Rafael Barrett, José década del 30 fueron implacables con los
parlamentari os, y la apelación a los opri- anarquistas- , cambios en la institucio- ANTICAPITALISMO. Como vocablo político,
María Zeledón, Ornar Dengo, Vicente
midos y desclasados- encontraron eco en Liscano y José Oticica. La importancia nalidad política-amp liación de la parti- anticapitalismo puede referir a toda pos-
el MOVIMIENTO OBRERO (v.). En este pro- dada por los anarquistas a la educación cipación, políticas de nacionalizac ión de tura o accionar crítico respecto del siste-
ceso se fue conformando una sociedad en determinó a su vez una serie de experien- las clases trabajadoras y creciente inter- ma capitalista en cualquiera de sus ma-
la que la confrontación social y el enfren- cias cuyos mayores logros fueron las efí- vención en áreas laborales, de vivienda nifestaciones. Es, en este sentido, un tér-
tamiento fueron parte de la experiencia meras escuelas racionalistas ; también y salud-, la competencia que represen- mino más vago e impreciso que otros com-
cotidiana. El anarquismo latinoamerica- las actividades cooperativas y recreati- taban el SINDICALISMO (v.) y el COMU- parables, como marxismo, socialismo,
no, que se caracterizó menos por la re- vas, los círculos y las asociaciones encon- NISMO (v.), junto con una serie de con- comunismo o anarquismo, que remiten
flexión y el aporte teórico que por el des- traban un lugar dentro de estas prácti- flictos internos particulares de cada ex- a corrientes o estrategias políticas deter-
pliegue de una serie de prácticas, fue cas. Funciones teatrales, encuentros al periencia nacional. En las últimas déca- minadas. Como rótulo político, comenzó
parte y producto de la cultura del con- aire libre para las familias obreras y pie- das, junto con el debilitamien to del Es- a utilizarse con cierta frecuencia sólo
flicto, y fue ocupando espacios que el zas literarias buscaban alternar la pro- tado y la caída del socialismo real, se asis- hacia fines de la década del 90. Su apari-
Estado dejaba vacíos. Asimismo, la opo- paganda y la difusión de la doctrina con te a un resurgimient o del discurso liber- ción está relacionada con la sensación de
sición al parlamentar ismo no implicaba el esparcimiento. tario y ciertas prácticas organizativa s agotamiento o crisis de las identidades
el rechazo de la política; el anarquismo Si una característic a puede definir al que rechazan la jerarquía y los dogmas anticapitalis tas previas, tanto por obra
organizador se consolidó a través de so- anarquismo en general, y a la experien- partidarios a la vez que recuperan el lu- del fracaso de los gobiernos comunistas,
ciedades de resistencia y mutuales obre- cia latinoameric ana en particular, es la gar de la libertad individual. Este nuevo socialdemócratas y de "liberación nacio-
ras en las que participaban trabajadores multiplicidad, las divergencias y las co- impulso cobró fuerza a partir de las dé- nal", como en virtud de la caducidad de
politizados. No obstante, en América rrientes diferenciadas -y muchas veces cadas del 60 y el 70 de la mano de escrito- algunas de las diferencias estratégicas y
Latina el anarquismo fue mucho más que hasta contradictori as y en conflicto-que res e intelectuales como Noam Chomsky teóricas que dividían a las corrientes
una tendencia obrera y se constituyó en convivieron en él. Ésta es la principal (Anarquismo), Murray Bookchin(Laeco- mencionadas (por ejemplo, aquella entre
un movimiento ideológico, social y cultu- razón por la cual el anarquismo es con- logía de la libertad), Hakim Bey y Her- reformismo y revolución). La adopción
ral. En este sentido el movimiento obre- cebido como un movimiento que no se bert Read, que recuperan elementos del del rótulo anticapitalista obedece, de este
ro fue el combustible que puso en mar- estructura a través de una línea parti- pensamiento libertario aplicándolos ala modo, a una búsqueda de superación de
cha la difusión de ideas libertarias, pero daria. Esta particularida d se enriquece ecología, TECNOLOGÍAS ALTERNATNAS las alternativas previas, al mismo tiem-
la aspiración de representar a los despo- cuando analizamos los casos locales, des- (v.), recuperación de las asambleas popu- po que a un retorno ala actitud primaria
seídos y oprimidos y la condena moral - de la FORAen laArgentina, que nunca se lares (v. ASAMBLEÍSMO), integración de de rechazo del capitalismo que unifica-
que trascendía la crítica al sistema eco- fusionó con tendencias sindicalistas las tradiciones descentraliza das, el lugar ba a todas ellas. Algunos autores sostie-
nómico del capitalismo - favorecieron hasta el caso mexicano en el cual el anar~ del arte y la autonomía individual, como nen que su aparición se relaciona tam-
una serie de prácticas alternativas. Los quismo se organizó detrás del Partido vías alternativas. Asociados más bien a bién con el surgimiento de una "nueva
anarquistas desplegaron una amplia Liberal Mexicano y donde el magonismo prácticas juveniles urbanas -como los generación" de movimientos emancipa-
gama de actividades, entre las cuales la neo anarquistas o el movimiento PUNK torios, y que la relativa vaguedad del tér-
(la corriente de acción y pensamiento
propaganda y la prensa fueron centra- precursora de la Revolución Mexicana) (v.)- y a intelectuales , este resurgir de mino es apropiada para una nueva polí-
les. Periódicos como La Protesta, en la cierto discurso anarquista, fuerte en Es- tica radical menos inclinada a adherir a
tuvo una participación peculiar en el go-
Argentina, o Regeneración, en México, bierno revolucionario. Más que un pro- tados U nidos y Europa, carece de presen- un cuerpo de doctrina o programa políti-
48 Anticapitalismo

co predeterminados, o a un pensador o única y necesariamente de un evento saria articulación de las luchas de dife- para principiantes: la nueva generación de
líder en particular. En cualquier caso, el político puntual situado en el futuro sino rentes grupos afectados por el capitalis- movimientos emancipatorios, Buenos Aires,
vocablo se ha utilizado con creciente fre- de la transformación en el presente, aquí mo de maneras variadas, en la que cada Era Naciente, 2003. - G. Monbiot (ed.),Anti-
cuencia para designar un abanico hete- y ahora, de la vida social por obra de las grupo está en un plano de igualdad res- capitalism: A Guide to the Mouement, Londres,
rogéneo de MOVIMIENTOS SOCIALES (v.) propias prácticas. Esta concepción tiene pecto de los demás. Mujeres, trabajado- Bookmarks, 2001. - Notes from Nowhere
(eds.), WeareEuerywhere:ThelrresistibleRise
y de acciones políticas que se hicieron un correlato en el tema de las formas res, estudiantes, ambientalistas, mino- of Global Anti-capitalism, Londres, Verso,
visibles a partir de mediados de la déca- políticas e institucionales empleadas rías étnicas, pueblos originarios, etc., 2003. - J. Schalit (ed.), The Anti-capitalism
da del 90. como parte de las luchas anticapitalis- todos los grupos subalternos participan Reader: Imagining a Geography ofOpposition,
Los diversos autores que suscriben la tas. El nuevo anticapitalismo pone un como iguales "negociando" sus diferen- Nueva York,Akashic Books, 2002.
tesis de un anticapitalismo de "nueva fuerte énfasis en la necesidad de que las cias y buscando el CONSENSO (v.) para EZEQUIELADAMOVSKY
generación" sitúan el surgimiento de una formas organizativas tengan un carác- poder trabajar juntos contra el enemigo
nueva fase de luchas anticapitalistas en ter "prefigurativo", es decir, que antici- común. Esta concepción más abierta del ANTIPSIQUIATRÍA.Movimientoheterogéneo
momentos diferentes, desde mayo de pen en ellas mismas el mundo que desea sujeto tiene su correlato en una idea más de crítica a la psiquiatría oficial -€n su
1968 para algunos, hasta el alzamiento construirse. Esto se evidencia en las ex- "situacional" de las prácticas políticas: a comprensión de la enfermedad mental,
zapatista de 1994 o la "batalla de Seat- ploraciones que viene habiendo en los diferencia de la izquierda tradicional, la en su terapéutica manicomial y del rol
tle" de 1999 para otros. Aunque todavía movimientos de lo que suele llamarse naturaleza múltiple de las luchas anti- del psiquiatra en la sociedad- surgido a
incipientes, existe una serie de "mutacio- horizontalidad u "organización no jerár- capitalistas implica que cada una debe fines de la década del 60 en el Primer
nes" políticas que son las que permiten quica", es decir, formas de agrupamien- tener un carácter "situado", antes que Mundo. El término fue acuñado por el
hablar de un "nuevo" anticapitalismo, to y coordinación que eviten lo más posi- responder a una estrategia o a un pro- psiquiatra sudafricano David Cooperen
por oposición a los movimientos tradicio- ble la delegación de poder y la distinción grama de acción único y preconcebido. 1967 en su libro Psiquiatría y antipsi-
nales de crítica radical del capitalismo. entre dirigentes y dirigidos. En este pun- Otra característica importante del nue- quiatría y se extendió rápidamente por
En primer lugar, se evidencia una muta- to el anticapitalismo se diferencia fuer- vo anticapitalismo es su ambición de ir el mundo en un momento de cuestiona-
ción en la forma en que se concibe el po- temente de la política del llamado "cen- más allá de la política en el espacio local miento de las distintas formas de domi-
der y la estrategia política: luego del fra- tralismo democrático" de los partidos de o el nacional, para articular las luchas nación del capitalismo. Cooper,junto con
caso de los modelos soviéticos y de los cuño leninista, tanto como de la política directamente en el plano global. De he- Ronald Laing, fueron los líderes de este
pobres resultados de los gobiernos social- basada en grandes líderes típica de los cho, en ocasiones se habla de un "movi- movimiento, con una perspectiva atra-
demócratas y de liberación nacional, hoy movimientos de liberación nacional, o la miento global" o "alterglobalizador" (v. vesada por el psicoanálisis, el marxismo,
no parece tan claro que emplear una es- política delegativa de los partidos social- ALTERGLOBALIZACIÓN) que busca ex- la teoría de la comunicación y el existen-
trategia centrada exclusivamente en la demócratas. La búsqueda de formas de pandir los derechos políticos hoy encerra- cialismo sartreano. Trabajaron en Ingla-
toma del poder sea garantía de cambio organización prefigurativas también dos en el plano nacional. Finalmente, en terra en una nueva forma de abordaje
radical. El nuevo anticapitalismo pare- se evidencia en exploraciones similares el nuevo anticapitalismo se destaca tam- de la locura surgido la década anterior
ce tener una comprensión más sutil del de tipos de articulación política "en red", bién una cierta preferencia por las tácti- como alternativa al manicomio: las co-
poder como relación social, que lo sitúa que eviten la centralización y la concen- cas de acción directa y de desobediencia munidadesterapéuticas.Enéstas se con-
más allá y más acá del Estado nacional, tración del poder en unos pocos. civil antes que por la política electoral (sin sideraba que la vida social y comunita-
y que identifica las formas inesperadas Otraseriedemutacionesimportantesdel que esto signifique necesariamente un ria de los pacientes, en un trato de igual-
en las que el poder puede transformar a nuevo anticapitalismo tiene que ver con rechazo de ésta), junto con una valoriza- dad con los profesionales, era el eje de la
quienes intentan tomarlo (v. CONTRAPO- la forma en que se concibe al sujeto so- ción mayor de la CREATIVIDAD (v.) y la curación.A partir de experiencias de con-
DER). No hay todavía respuestas unívo- cial de la emancipación. Al contrario de alegría como parte de la lucha política. vivencia con pacientes esquizofrénicos
cas para la cuestión de cómo cambiar el la izquierda tradicional, que subordina- Aunque su capacidad de transformar el incluidos en este dispositivo, postularon
mundo y qué estrategia adoptar frente a ba todas las luchas alas de un sujeto "pri- mundo de manera profunda y permanen- que las patologías mentales tenían un
la política estatal. Sin embargo, los nue- vilegiado" único -la clase obrera-, los te aún esté por demostrarse, el anticapi- origen social y que la cura consistía en
vos movimientos ponen mayor énfasis nuevos movimientos parecen estar cons- talismo ha producido importantes cam- facilitar un ambiente para poder "desa-
estratégico en la construcción de espa- truyendo una idea múltiple del sujeto, bios en el lenguaje, las ideas y las prácti- rrollar" la enfermedad, y no etiquetarlos
cios de AUTONOMÍA (v.), en la transfor- que no supone a priori que un grupo so- cas de las luchas emancipatorias en todo con diagnósticos ni depositarlos en los
mación de los lazos sociales a través de cial determinado vaya a ser el que eman- el mundo,junto con inéditas experiencias manicomios en complicidad con el siste-
las propias prácticas políticas adoptadas. cipe o conduzca a los demás. Por el con- de articulación y de acción a nivel global. ma capitalista. El uso de este nombre se
· Hay un cambio en la forma en que se trario, el anticapitalismo parece traba- extendió para englobar a un grupo de
imagina la revolución, que no se trata ya jar con la hipótesis implícita de la nece- Fuentes: E. Adamovsky, Anticapitalismo autores con ideologías, teorías y prácti-
50 Arielismo Arielismo 51

cas muy diferentes pero de la misma épo- no del misticismo para luego terminar sueño de unaAmérica regenerada social sesentista elAriel pasa a ser devaluado
ca. Muchos de ellos no se reconocieron con propuestas cercanas a la autoayuda. e intelectualmente, en la línea trazada como una obra pésima en la que se cor-
como antipsiquiatras, pero se los sigue Fundamentalmente, la antipsiquiatría por los héroes de la independencia. Se porizó la fobia ante el primado estado-
incluyendo en este movimiento porque cayó cuando se demostró que la locura apela así a un voluntarismo idealista en unidense, del cual debíamos en cambio
eran opositores a la psiquiatría y su ins- era un fenómeno complejo, no sólo cau- el cual los jóvenes cuentan con las alas sentirnos orgullosos por ser receptores
titución: el manicomio. En Estados Uni- sado por la sociedad. La imposición de la del "obrero interior", Ariel, animador de de su herencia política y legal. Otras po-
dos, su representante más importante mundialización capitalista a partir de los quienes luchan y trabajan, digno de ser siciones concibieron al arielismo como
fue Thomas Szasz, quien postuló que la 80 tuvo su correlato en el campo de la esculpido en la cordillera andina. El pro- una orgía espiritual que sólo refleja la
enfermedadmentaleraunMITO(v.),aun- salud mental con un resurgimiento de pio Rodó, unos quince años después de SENSIBILIDAD (v.) de las clases medias y
que su marco de referencia y su práctica la psiquiatría tradicional que, tomando haber publicado su ensayo magistral, de países que, por hallarse materialmen-
fuese el psicoanálisis. En Francia, a par- los avances en psicofarmacología, inten- alude a ese personaje shakespereano que te retrasados, enarbolan una ideología
tir de 1968, se incluyeron bajo esta deno- ta una reducción biológica de la subjeti- él mismo logró resignificar y comenta la sublimante y compensatoria. El adveni-
minación algunos desarrollos del psicoa- vidad. Sin embargo, las críticas de la an- dimensión alcanzada por el nombre de miento de ciertas bogas posmodernas
nálisis local que conjugaban algunas ti psiquiatría al persistente orden mani- Ariel en la evolución del pensamiento -en medio del pensamiento único y es-
ideas de J acques Lacan con las políticas comial y al rol del psiquiatra en la socie- hispanoamericano contra un bastardea- tructurado del neoliberalismo- proscri-
de izquierda, especialmente los desarro- dad confieren su actualidad en los dis- do positivismo utilitario y a favor de nues- be toda narrativa sustancial como la arié-
llos de Gilles Deleuze y Felix Guattari en tintos movimientos de reformas de la tra identidad popular frente a políticas lica, mientras se ufana en recolectarfrag-
El anti-Edipo. Capitalismo y esquizofre- salud mental, quienes son los herederos imperiales y plutocráticas. Una revista mentos y pequeñas historias metafóricas
nia (1972). de sus luchas. de Maracaibo, en una fecha tan tempra- (v. POSMODERNIDAD). Paralelamente,
En Italia -el país con mayores efectos de na como 1901, se adelanta en adoptar algunas variantes poscoloniales giran en
este movimiento- Franco Basaglia se Fuentes: F. Basaglia, La institución negada, para sí misma el título deAriel, un fenó- torno a un enfoque simplista que viene a
convirtió en el pionero del cierre de los Buenos Aires, Corregidor, 1976. -F. Basaglia meno que se reiteraría con creces en la descubrir la infraestructura económica
manicomios durante los 60. A fines de et al., Razón, locura y sociedad, México, Siglo mayoría de los países latinoamericanos y los condicionantes ideológicos para des-
los 70 su movimiento, la psiquiatría de- Veintiuno, 1978. - M. Campuzano, E. Guins- hasta llegar a convertirse en vocero san- enmascarar la falta de universalidad de
mocrática, con el apoyo del Partido Co- bergy A. Vainer, "Una evaluación actual de la la ciudad letrada y de sus baluartes como
dinista. El incipiente movimiento estu-
antipsiquiatría", Subjetividad y Cultura, 22, elAriel (v. POSCOLONIALIDAD).
munista, consiguió la supresión de los México, 2004. - D. Cooper, Psiquiatría y an- diantil sudamericano previo a la Refor-
manicomios por la ley 180. El nombre tipsiquiatría, Buenos Aires, Paidós, 1972. - ma del 18 celebró el nuevo programa Contrario sensu, la prédica americanis-
antipsiquiatría, como muchos de los mo- D. Ingelby (comp.), Psiquiatría crítica, Bar- idealista de Rodó e instrumenta hasta el ta dinamizada por Rodó ha cobrado una
vimientos sociales contraculturales defi- celona, Crítica, 1982. verboarielizar durante sus congresos de importancia inusitada en estos tiempos
nes de los 60, tuvo una corta vida (v. CON- ALEJANDRO V AINER Montevideo, BuenosAires, Lima y Bogo- de globalización y de rechazo a las espe-
TRACULTURA). A pesar de haber sido una tá, en los cuales se invoca la presencia cificidades culturales como en la peor
tendencia general en el mundo tuvo un ARIELISMO. Se trata de una concepción so- invisible de Ariel y su genio aéreo, para época del racismo teórico que le tocó vi-
derrotero singular. Su destino fue sella- bre lajuventud no sólo como correlato de velar por "el ensueño de América" , más vir al propio autor en cuestión. Arturo
do por los caminos de sus creadores in- la vida bohemia (v. BOHEMIA) y la gene- allá del capitalismo tecnocrático. Toda- Roig ha efectuado una revalorización de
gleses. Sus pocas comunidades terapéu- rosidad sino también dotada de un lide- vía en 1923, transcurrido ya el congreso Rodó, al interpretar que fue él quien nos
ticas y una asociación que crearon se razgo tal que puede erigirla en agente de estudiantes realizado en México-don- legó la base para construir nuestro dis-
mantuvieron hasta principios de los 70, movilizador por excelencia de las masas. de tomó carta de ciudadanía mundial el curso, al profundizar el símbolo de Cali-
cuando abandonaron los trabajos en co- Esta tónica vanguardista habrá de pe- movimiento reformista organizado-, bán (v. CALIBANISMO) sin identificarlo
munidades terapéuticas. Cooper redujo netrar reiteradamente en nuestros mo- Pedro Henríquez Ureña -que mucho -como hizo negativamente Ernest Re-
su propuesta a la declamación de la trans- vimientos estudiantiles. Su origen fun- antes ya había descripto a los partida- nan- con el proletario y el pueblo, o al
formación revolucionaria, homologando damental se encuentra en elAriel de José rios deAriel como una multitud crecien- defender los derechos de éste para esta-
la liberación personal a la social. Vivió E. Rodó, una especie de evangelio ético- te-, en una misiva escrita desde allí en blecer una democracia. Un rescate seme-
un tiempo en la Argentina y luego en intelectual, publicado al filo del 900, para la cual se refería al fin de Europa y Esta- jante ha efectuado Arturo Ardao, cuan-
Francia, con severos problemas psíqui- los jóvenes de nuestro continente, a quie- dos Unidos, sostuvo que sólo concorda- do advirtió por ejemplo que el Calibán
cos hasta su muerte. Él mismo, debido a nes se les asigna una misión suprema: ban con los rebeldes de las nuevas gene- delineado por su compatriota represen-
una crítica de Basaglia, cambió el nom- desarrollar la democracia y la ciencia. raciones cuya prédica se hallaba ya en ta a las clases dirigentes de ambos he-
bre por el de Movimiento de Alternati- Las jóvenes GENERACIONES(v.) deberán germen en elAriel de Rodó. misferios, o que la base material y la in-
vas ala Psiquiatría. Laingtomó el cami- combatir para que se haga realidad el Con la reinstauración conservadora pos- dependencia económica y política de
52 Arte popular Arte popular 53

nuestra América eran condiciones fun- Unión Latinoameri cana y a los estudian- El primero de ellos invoca el concepto cohesionan sus instituciones y renuevan
dantes de la emancipació n moral y espi- tes y obreros del continente. tradicional de arte basado no en la auto- la legitimidad del pacto social. Esta po-
ritual. En cuanto a la figura deAriel, en nomía absoluta de la forma sino en la sibilidad resulta especialment e ventajo-
Roberto Fernández Retamar encontra- Fuentes: AA VV., "Arielismo y latinoameri- tensión entre ésta y los contenidos socia- sa en relación con los pueblos indígenas:
mos una de las mejores aproximaciones canismo", Prisma, 17, Montevideo, 2001. - les o existenciales (verdades, usos, valo- defender otras formas de arte puede pro-
al mitológico personaje de Shakespeare : H.E. Biagini, "El arielismoy su discursojuve- res poéticos, oscuros significados). Hom- mover miradas nuevas sobre hombres y
nilista", Cuadernos de Marcha, 172, Monte- bres y mujeres de diversas comunidades mujeres que, cuando no despreciados ,
simboliza al intelectual que puede optar
video, 2001. - E. Devés Valdés, Del Ariel de sólo son considerados -desde la compa-
por servir a Próspero, laAntiaméri ca, o Rodó a la CEPAL, Buenos Aires, Biblos, 2000.
rurales y PUEBLOS INDÍGENAS (v.) ape-
unirse a Calibán para luchar por una li- lan a la belleza no como un valor en sí sión o la solidaridad-s ujetos de explo-
bertad verdadera. El arielismo como tal HUGO E. BIAGINI sino como un refuerzo de diversas fun- tación y miseria. Reconocer en ellos a
resulta en efecto una de las tantas va- ciones ajenas al círculo estricto regido por artistas, poetas y sabios obliga a estimar-
riantes de la UTOPÍA (v.). En su mejor ARTE POPULAR. Se entiende por "arte po- la forma. En esta operación, el goce esté- los como figuras notables, sujetos com-
acepciónAriel, como Calibán, se erige en pular" el conjunto de formas expresivas tico constituye una experiencia intensa, plejos y refinados, capaces no sólo de
uno de los muchos nombres ficcionales que, producidas por sectores excluidos de pero no autosuficien te: marca una in- profundizar su propia comprensión del
utilizados para distinguir un continen- una participación social plena, asumen flexión en el curso de un proceso más mundo sino de alentar con los argumen-
te multívoco e insurrecto como el nues- modalidades diferentes de las del arte amplio dirigido a activar complejos sig- tos de la diferencia el deprimido panora-
tro, que sigue persiguiendo su identidad moderno occidental. En sentido restrin- nificados sociales, a rastrear los indicios ma del arte universal.
tras engañosas apariencias moderniza- gido, el término se circunscribe enAmé- de certezas inalcanzable s. A partir de tales estimaciones, se consi-
doras. En ese proceso de afirmación, los ricaLatina a producciones artísticas vin- Pero la falta de autonomía estética no dera "arte popular", en sentido amplio,
estudiantes, como otros grupos popula- culadas con experiencias históricas tra- significa ausencia de lo estético. Enreda- al conjunto de expresiones a través de las
res que asumen el papel reivindicativo dicionales: culturas rurales, indígenas y da en la textura del cuerpo social, la fuer- cuales diferentes sectores subalternos
atribuido por las vertientes arielistas a urbanizadas entroncadas con la memo- za de la belleza impulsa el cumplimient o movilizan el sentido social paralela-
la juventud, han cumplido una función ria precolombin a y colonial, aunque defunciones económicas, políticas, socia- mente a los modelos del arte occidental
ejemplar a través de un derrotero que abiertas a los desafíos que plantea la les y religiosas. Los colores más inten- moderno. Esta definición subraya tres
permanece aún vigente (v. JUVENILIS- modernidad y dispuestas siempre a en- sos, los diseños más exactos y las más notas. La primera tiene un carácter re-
MO y MOVIMIENTOS ESTUDIANTILES). frentarlas mediante estrategias retóri- sugerentes tramas e inquietantes com- lacional y señala una posición asimétri-
Asimismo, la simbología ariélica, con su cas diversas. Este recorte es convencio- binaciones operan más allá de la lógica ca: lo popular se establece negativamen -
altruismo ascético, nos sale nuevamen- nal y no debe significar el desconocimien- de la armonía y la sensibilidad: resaltan te, se constituye de cara a lo dominante
te al cruce en esta era narcisista de com- to del potencial expresivo de sectores aspectos fundamental es del quehacer en cuanto diferente, alternativo, opues-
petencia ilimitada, negociados y replie- populares urbanos provenientes de otras social despertando las energías furtivas to o subordinado. La segunda supone un
gue en la privacidad que ha dado lugar a experiencias culturales y enfrentados a de las cosas, realzando sus apariencias, movimiento positivo: el arte popular in-
tantos frentes de oposición multisecto- retos y cometidos propios. El concepto se volviéndolas extraordinar ias. tegra un proyecto de construcción histó-
rial y policlasista (v. ALTERGLOBALIZA- consolida como afirmación del derecho de El segundo alegato en pro del término rica, intensifica la percepción y compren-
CIÓN). Agrupamien tos actuales como el la diferencia ante una concepción etno- "arte popular" apela a razones políticas. sión de lo real, elabora simbólicamente
Corredor de las Ideas del Cono Sur pro- centrista de arte basada en el modelo de Ya fue sostenido que el reconocimiento las situaciones de las que parte y, conse-
curan también readoptar el estilo ensa- la modernidad occidental. El uso de la de un arte diferente ayuda a discutir el cuentemente , actúa como un factor de
yístico y de pronunciami ento, más allá expresión "arte popular" no sólo permite pensamiento etnocéntrico según el cual autoafirmación subjetiva y una posibili-
del corto vuelo reflexivo al cual se halla ensanchar el panorama de las artes con- sólo las formas dominantes pueden al- dad política de réplica. La tercera nota
subordinada la industria académica del temporáneas , acosado por una visión de- canzar ciertas privilegiadas cimas del menciona los rasgos propios de la crea-
paper, como lo perfiló el mismo Ariel o masiado estrecha de lo artístico, sino ale- espíritu. Pero este reconocimiento tám- ción artística popular: sus formas ni son
tantas otras piezas programática s, su- gar en pro de la diferencia cultural: reco- bién apoya la reivindicación de la diver- formalmente autónomas, ni expresan la
puestamente de un género menor pero nocer modelos de arte alternativos a los sidad: los DERECHOS CULTURALES (v.). genialidad creativa individual, ni exigen
inherentes a nuestras mejores tradicio- occidentales y refutar el prejuicio colo- La autodetermin ación de las culturas la unicidad ni la innovación constante en
nes, desde el Dogma socialista de Este- nialista de que existen formas cultura- alternativas requiere la tolerancia de sus el curso de los acervos colectivos. El arte
ban Echeverría hasta los mensajes epis- les superiores e inferiores, merecedoras particulares sistemas de SENSIBILIDAD, popular significa así el conjunto de for-
tolares de Víctor R. Haya de la Torre, o indignas de ser consideradas expresio- IMAGINACIÓN y CREATMDAD (v.) (siste- mas sensibles comprometid as con las
José Ingenieros, José Vasconcelos,Alfre- nes excepcionales. Esta argumentaci ón mas artísticos), desde los cuales ellas verdades del sector popular que las pro-
do Palacios, Romain Rolland, por la se basa en dos alegatos. refuerzan la autoestima comunitaria, duce. El hecho de que la producción de
54 Arte popular 55
Artesanías
estas formas coincida o no con los rasgos historia y anticipar futuros posibles me- Fuent es: G· Bonfil Batalla' "De culturas po- anónimas, y reiteran un patrón de eje-
de la producción del arte moderno occi- diante formas diferentes, aunque no ne- s y política popular", en Culturas po- cución y destino heredados. Las arte-
pul are
pularesypolíticacultura z, M'exico,
· Museo d
dental no afecta su potencial expresivo cesariamente opuestas, a las de la cultu- e sanías urbanas son creaciones individua-
ni compromete su "artisticidad". ra hegemónica. Uno de los desafios más Culturas Populares-Sep, 1982. -A. Colom- les que están destinadas al público ge-
La discusión relativa al arte popular ha b Liberación y desarrollo del arte popu- neral y que procuran acompañar los cam-
interesantes del arte popular actual está resAs, unción Museo del Barro, 1986. -T. Es-
sido retomada en los últimos años a par- marcado por su posibilidad de irrumpir l ar, ' bios de la moda. Cuando las artesanías
"Estética de las artes pop ul ares "' en
tir de la reconsideración actual del con- en circuitos del arte contemporáneo sin cob ar, alcanzan el interés de compradores más
R. Xirau y D. Sobrevilla (eds. ), E st e't.i:a. E n-
cepto de "cultura popular". Liberado de desviarse del camino de la tradición in- . z ipedia iberoamericana de filosofía, Ma- allá del ámbito local en el que surgen,
sus alcances esencialistas y vinculado dígena o mestiza. Se trata de la práctica cic o , C i· . A t deben competir denodadamente con la
drid, Trotta,2003.-N. Gar~a an? m1, _r .e
con ciertas figuras básicas del pensa- de comunidades o individualidades ru- larysociedad en América Latina, Mexi- producción industrial del mercado capi-
miento actual (como las de identidad, rales, suburbanas o indígenas, que no co, Grijalbo, 1977. - M. Lauer, en't"ica d e la
popu talista en una situación desventajosa en
hegemonía, cultura de masas, etc.), el pretenden imitar o construir versiones artesanía, plástica y sociedad en los An~es cuanto a costos, cantidad y distribución,
término popular vuelve a adquirir vigen- particulares de las señales euronorte- peruanos, Lima, Deseo, 1982. - J .. M~rtm- puesto que lo artesanal se prod;ic~ en
cia y utilidad, aunque su ambigüedad americanas sino proseguir sus propios B bero De los medios a las mediaciones, forma individual o grupal con tecrucas
ar Fe' de Bogotá, Converuo
Santa · And'Bll
res e o,
genere no pocas confusiones. Se trata, en caminos históricos, básicamente de ori- principalmente manuales claramente
efecto, de un concepto que no sólo no ha 1998 _-0. Salerno,Artesania y arte popular, opuestas a la producción industrial en
gen tradicional y, presionadas por su pro- Asunción, Museo Paraguayo deArte Contem-
logrado consolidar un estatuto teórico pio tiempo, internarse con naturalidad serie.
poráneo, 1983.
claro sino que se encuentra comprometi- en territorios regidos por códigos moder- TICIO ESCOBAR
Los simpatizantes de un socialismo hu-
do con posiciones ideológicas distintas nos (códigos económicos, sociales, cultu- manista tratan de garantizar a los arte-
que borronean la nitidez de sus contor- rales, estéticos). Condicionadas por si- sanos la capacidad de ser sujetos de su
ARTESANÍAS. Las artesanías son manifes-
nos.Aun así, parece conveniente utilizar- tuaciones nuevas que comprometen su taciones surgidas de la experiencia de las propia vida (por ejemplo, el proyect~ de
lo por la presencia y los alcances que ha supervivencia, esas culturas desarrollan culturas populares campesinas y urba- régimen de promoción de las artesaruas Y
obtenido en los estudios actuales sobre actualmente diversas estrategias simbó- ayuda a los artesanos que creó Augusto
nas que aparecen originalmente para
laDIVERSIDAD(v.) cultural. Se lo emplea licas de apropiación de imágenes, técni- Raúl Cortazar en el Fondo Nacional de las
satisfacer necesidades funcionales del
en su sentido más amplio para designar cas y códigos modernos y, aun, disputan Artes de la Argentina durante los 60). Ya
grupo humano en que se produce~~ pei;o
la producción de sectores subalternos circuitos propios de la institucionalidad en los años 70 se pudo constatar la cre-
que trascienden el plano de l~ u~ilitano
pero, a partir de esta definición negati- moderna (mercado, publicaciones, distin- ciente desaparición de muchas artesanías
porque poseen cualidades artis~?as qu_e
va de lo popular en cuanto excluido, el ciones, participación en concursos y even- las distinguen. Son, pues, empincas, tí- tradicionales, especialmente variadas for-
artículo apunta a un concepto de "arte tos internacionales). En contra de discri- mas textiles, por lo que, posteriormente,
picamente regionales, de transmisión
popular" afirmado desde la expresión de minaciones y preconceptos que intentan directa por la palabra y el ejemplo, de la preocupación no se centró en recupe-
lo diferente, desde las prácticas simbóli- reducir las expresiones del arte popular rar valores culturales del pasado sino en
vigencia colectiva en la comunidad Yanó-
cas de sectores que reimaginan sus situa- a banales producciones folclóricas, ejem- nimas en cuanto a sus inventores o crea- atender a la inserción artesanal en el
ciones diversas y recrean las formas de plares de colecciones etnográficas (cuan- mercado del turismo cultural, la micro-
dores de variantes.
su tradición propia para asumir los de- do no arqueológicas), esencias naciona- empresa y la globalización. Del paradig-
El artesano es el autor de la obra total,
safios que acerca la modernidad hegemó- les petrificadas o residuos curiosos de un ma humanista, que veía la cultura como
desde la concepción hasta la ejecución,
nica (v. IDENTIDAD CULTURAL). mundo en extinción; en contra de estos anclada en la subjetividad de los actores
que domina el conjunto del proc~so Yd~ja
A pesar de estas dificultades, el uso del prejuicios, de fuerte signo ideológico, di- sociales, hemos pasado al paradigma es-
en ella la impronta de su capacidad tec-
término en cuestión resulta inevitable versos artistas populares, integrados o tructuralista (LouisAlthusser) en el cual
nica y artística. Éste, junto con la trans-
para encarar el tema de la producción no en comunidades o sectores, recrean y la artesanía constituye un "producto" que
formación de la materia en producto Yla
simbólica de grandes sectores sociales y reacomodan los escenarios de su produc- posee una materialidad específica. Su
constitución de formas de socialización
de numerosas minorías que reimaginan ción y hasta tratan de ensancharlos com- análisis no se detiene en los valores, las
que le son propias, crea un "unive:so de
sus memorias plurales y aventuran ex- pitiendo con los sectores ilustrados y signos" que juegan un papel espe~co Y expectativas y los co~porra:me~~s ~e los
plicaciones del mundo según claves dife- hasta con la cultura industrializada. En sujetos, sino en los "bienes srmbolicos que
descubren una sensibilidad particular
rentes de las manejadas por la cultura estos obstinados y confusos afanes se son producidos y ofrecidos al público como
que atraviesa todas las estructuras so-
hegemónica. La vigencia de la expresión encuentran algunos de los argumentos ciales de las culturas populares campe- mercancía.
arte popular se basa en la necesidad de más firmes de la diferencia en los es- Jean Baudrillard asegura que en la so-
sinas y urbanas (v. ARTE POPULAR) ...
reconocer el derecho de la alteridad cul- carpados terrenos del arte de América ciedad de consumo el valor signo -no ya
Las artesanías indígenas y las tradic10-
tural: el derecho a reimaginar la propia Latina. el valor de cambio, y mucho menos el de
nales son en general colectivizadas Y
56 Asambleísmo Asambleísmo 57

uso-regula la producción de mercancías. Revista Iberoamericana, 193, 2000. - A.R. que, como ya se señaló, no tuvo progra- participación porteños, que buscaron
Se contemplan todos los productos sim- Cortazar, Ciencia folklórica aplicada. Reseña mas ni manifiestos, adoptó una consig- hacerlas converger hacia su propia ins-
bólicos como igualmente válidos y fun- teórica y experiencia argentina, BuenosAires, na: "Que se vayan todos". Compartió esta titucionalidad, y partidos de izquierda
cionales. No existen criterios para eva- Fondo Nacional de las Artes, 1976. -J. Gray, exigencia con otros MOVIMIENTOS SO- tradicionales que intentaron manejarlas
Falso amanecer. Los engaños del capitalismo CIALES (v.) convergente s en ese acon- con la idea de que no aportaban nada
luarcuáles productos culturales son bue-
global, Buenos Aires, Paidós, 2000. - D. Me- sustancial a la LUCHA DE CLASES (v.) si
nos o malos, mejores o peores, ideológi- tecimiento (los CACEROLAZOS, los aho-
jía Lozada, La artesanía en México. Historia, no se subordinaban a su estructura par-
cos o emancipador es; salvo la maximiza- mutación y adaptación de un concepto, Méxi-
rristas, los movimientos piqueteros y
ción de la funcionalidad. Hoy China co- co, Colegio de Michoacán, 2004. - M.B. Rot- territoriales junto con organizacion es tidaria. Sólo un milagro hubiera podido
pia los diseños de artesanías autóctonas man, "Política cultural, gestión municipal y políticas y sociales tradicionales ), pero poner freno al complejo juego de tensio-
de otros países y los produce masivamen- prácticas artesanales", Antropología y Cien- el movimiento asambleísta fue el que más nes a las que se vio sometido este movi-
te a precios baratos. Esto baja la calidad cias Sociales, Buenos Aires, V, 1996. prolongadam ente expresó tal demanda miento. Aun así, el casi universal inte-
y afecta la compra de productos origina- radicalmente , intentando plasmarla en rés por cooptarlo, inhibirlo o, a falta de
NIDIA BURGOS
les, su tradición y legitimidad, dañando la práctica y sosteniéndol a a lo largo del otros remedios, desbaratarlo , muestra
a la artesanía y a los artesanos. Pero, tiempo. Por eso buena parte del debate que el asambleísmo suscitó la atención
ASAMBLEÍSMO. Definir el asambleísmo de todo el arco político argentino y de
justamente, si el capitalismo liviano está público y mediático sobre el sentido y el
presenta la dificultad de que no tiene un analistas extranjeros.A pesar de su com-
convirtiendo al mundo en una aldea glo- futuro de las asambleas gira en torno de
programa ni ha elaborado manifiestos plejidad y las dificultades que enfrentó,
bal, no debemos olvidar, sin embargo, que la citada consigna, que no debe ni puede
donde se autodescriba ; no obstante, ha logró establecer una modalidad propia de
las artesanías como tales surgen de las interpretarse literalmente, ya que ella
sido caracterizado por sus propias prác- organización, inspirada fuertemente en
particulares condiciones de vida y de tra- llevaría a plantear no sólo su fracaso
ticas. De ahí que deba rastrearse en su la idea anarquista de federación, ancla-
bajo de los artesanos, por lo cual los go- (pues, como gustan decir algunos, "se
origen histórico. El movimiento asam- da en prácticas sindicales, de trabajo
biernos deben procurar su promoción y quedaron todos") sino también a insinuar
bleístico surge con el acontecimiento del barrial y militancia popular preexisten-
valorización, evitando los intermediarios que ellas son un sinsentido. Otros, en
19 y 20 de diciembre de 2001, que tuvo tes. A partir de estas experiencias, logró
y logrando poner en contacto directo al cambio, vinculan el carácter poético y la
su epicentro en la ciudad de Buenos Ai- plasmar una estructura y un modo de
artesano con el público, ofreciendo fran- fuerza expresiva de la frase con el imagi-
res, si bien encontró importantes mani- operar coincidente cuando las asambleas
quicias para abrir negocios en el extran- nario que acompañó el Mayo francés, y
festaciones en el conurbano bonaerense se organizaron en una suerte de federa-
jero que comercialicen los productos en ponderan su capacidad de movilización.
y otras grandes ciudades de la Argenti- ción: cada una votabayelev aba un man-
la forma más directa posible, aseguran- Incluso hay quienes creen ver en esa ex-
na como Rosario y Córdoba. Esa misma dato a la asamblea interbarrial, donde
do calidad y precios razonables. presión "vacía" la alternativa renovada
noche se autoconvocaron las primeras era sometido a votación en un plenario.
Porque es posible la modificación del or- de una política radical. Pero debe contem-
asambleas. Su composición estuvo inte- Si bien esta instancia articulatoria duró
den social-ya que éste es alterable y con- plarse algo más que las interpretacio nes
grada, mayormente , por trabajadores , poco, pues sucumbió a las maniobras de
tingente, como todo acontecer huma- a la hora de ponderar las posibilidades a
desocupados, amas de casa, estudiantes, algunos aparatos de izquierda, muchas
no-, consideramo s que se deben revalo- futuro del asambleísmo. No puede igno-
intelectuales , ex militantes y trabajado- asambleas continuaron reuniéndose con
rizar las prácticas que transforman las rarse que el conjunto de las fuerzas polí-
res barriales, sociales y sindicales. Esta periodicidad (generalmen te, una vez por
materias primas y hacen al hombre au- ticas argentinas ha tratado de combatir-
variada composición encontraba su com- semana). Inicialmente predominab an
tor de bienes que atraen porque man- lo, si bien en los primeros días in tentó ca-
pleja unidad bajo el vocativo de "vecinos" como lugar de reunión los espacios pú-
tienen vigentes valores, estilos y técni- pitanearlo. Así, las asambleas, en la me-
que, más allá de las diversas proceden- blicos, sobre todo las plazas, con lo cual
cas que fueron patrimonio de los ante- dida en que iban mostrando autonomía
cias, movilizaba a los asambleístas . De las asambleas venían a resignificar el
pasados y representativ os de un mundo y capacidad de vuelo, debieron resistir los
ahí que estas agrupaciones se suelan lla- ágora por excelencia de la política argen-
a medida del hombre, donde la huella más ingeniosos y tenaces intentos por
mar "asambleas barriales" y que hayan tina.
de éste es un valor en sí mismo. sofocarlas. Esta poco loable tarea fue
sido consideradas potencialmen te afines Con el paso del tiempo, inspirándose en
emprendida por servicios de inteligencia
con los centros de gestiónypart icipación movimiento s territoriales , muchas
Fuentes: J. Baudrillard, La ilusión y la des- que intentaron infiltrarlas, aparatos de
ilusión estéticas, Caracas, MonteÁvila, 1998. del gobierno porteño, herederos de los asambleas fueron tomando locales des-
partidos de derecha y/o de partidos po-
- Z. Bauman, Modernidad líquida, Buenos viejos consejos vecinales en los que an- ocupados, transformánd olos en centros
pulares que recurrieron a tácticas simi-
Aires, Fondo de Cultura Económica, 2003. - taño se organizaba la representaci ón culturales, sociales o asistenciales , los
lares, grupos de interés que buscaron
Z. Bauman, Vidas desperdiciadas. La moder- política de BuenosAires .En ello, el asam- que a su vez se convirtieron en sedes de
redirigir sus fines, distanciándo los de la
nidad y sus parias, Buenos Aires, Paidós, bleísmo resulta tributario de la inscrip- reunión. Desde el punto de vista organi-
2005. - S. Castro-Gómez, "Althusser, los es- cosa pública en dirección a la defensa del
ción territorial de la política argentina zativo, las asambleas suelen contar con
tudios culturales y el concepto de ideología", interés particular; centros de gestión y
afianzada a partir de los años 80. Aun-
58 Autenticidad Autenticidad 59

comisiones de trabajo. Las primeras en po Grupal, 44, 2003. - E. Cafassi, Olla a pre- ra específica y circunstanciada, por lo pre específica y por tanto histórica. Debe
constituirse son, con frecuencia, las de sión. Cacerolazos, piquetes y asambleas sobre cual puede ser considerada de manera ser medida con las escalas que emergen
fuego argentino, Buenos Aires, Libros del Ro- auténtica cuando se corresponde con las de todos los demás contextos culturales
prensa y difusión y la de desocupados. La
jas, 2002. - G. Di Marco et al., Movimientos exigencias de diverso carácter que una pero, en primer lugar, con las surgidas
razón de ser de las comisiones se vincula sociales en la Argentina. Asambleas: la politi·
con las actividades que estas asambleas comunidad histórica, pueblo o nación del mundo propio. El hecho de que unos
zación de la sociedad civil, Buenos Aires, Jor- pueblos aprendan de otros y se intercam-
desempeñan: promoción cultural en los debe plantearse. El grado de autentici-
ge Baudino, 2003. - M. Svampa, "Las dimen-
barrios, participación en la gestión de dad no debe ser confundido con formas bien sus mejores valores alcanzados
siones de las nuevas protestas sociales", El
hospitales públicos y centros de salud, Rodaballo, Nº 14, 2002. -A. N egri et al., Diá- de originalidad, pues lo determinante en constituye una premisa inexorable del
bolsas de trabajo, gestión de comedores logo sobre la globalización, la multitud y la la valoración de un acontecimiento cul- desarrollo de la cultura.
y ollas populares, etc. Esta modalidad de experiencia argentina, Buenos Aires, Paidós, tural no es tanto su novedad o irrepetibi- En la medida en que un hecho cultural
trabajo sufrió muchas tensiones. Las más 2003. - M. Hardt y A. Negri, Multitud. Gue- lidad sino su plena validez. Siempre que satisfaga exigencias y requisitos circuns-
constantes y significativas fueron las si- rra y democracia en la era del Imperio, Bue- el hombre domina sus condiciones de tanciales y epocales que posibiliten un
guientes dicotomías: adscribir a la demo- nos Aires, Debate, 2004. - N. Klein, Vallas y existencia lo hace de forma específica y mayor nivel de humanización de las re-
ventanas, Buenos Aires, Paidós, 2002. - P. en una situación espacio-temporal dada. laciones sociales se cumplirá con el re-
cracia directa o a la democracia represen-
Vrrno, "Crear una nueva esfera pública, sin En tanto no se conozcan estas circuns- quisito preliminar de lograr su especifi-
tativa, legitimar como espacio de toma Estado",Ñ, 24 de diciembre de 2004.
de decisiones a las asambleas o a las co- tancias y no sean valoradas por otros cidad auténtica y se asegurará un lugar
misiones de trabajo, sustentar una polí- CARLOS BELVEDERE hombres, tal anonimato no le permite en la cultura universal. Varios pensado-
tica maximalista (antiimperialista, cla- participar de forma adecuada en la uni- res latinoamericanos contemporáneos se
sista, etc.) o minimalista (el trabajo en el AUTENTICIDAD. Se considera que algo resul- versalidad.A partir del momento en que han planteado exitosamente la tarea de
barrio y en organizaciones populares, ta auténtico cuando es posible precisar se produce la comunicación entre hom- hacer filosofía auténtica (Leopoldo Zea,
etc.). Más allá del cúmulo de dificultades su identidad, origen y condición real, por bres con diferentes formas específicas de Francisco Miró Quesada, Arturo Roig)
que lo atravesaron, el asambleísmo fue lo que se puede certificar su certeza, va- cultura, ésta comienza a dar pasos cada (v. FILOSOFÍA LATINOAMERICANA). In-
la gran síntesis de la vida política argen- lidez o propiedad. Existencialmente, lo vez más firmes hacia la universalidad. cluso la repercusión de los productos cul-
tina del siglo XX. No obstante, se sigue mismo que su contrario la inautentici- La historia se encarga después de ir de- turales dignos de ser imitados no nece-
preguntando si fracasó. Incluso su (mo- dad, se concibe como una de las condicio- purando aquellos elementos que no son sariamente se produce en aquellos pue-
desta) presentación a elecciones legisla- nes básicas del hombre cuando éste no dignos de ser asimilados y "eternizados". blos que pueden desempeñar cierto tu-
tivas de la ciudad de Buenos Aires en deja de ser lo que es (José Ortega y Gas- Sólo aquello que trasciende a los tiem- telaje en el proceso histórico mundial por
2005 fue interpretada por algunos como set) y se enfrenta a la alienación (Martin pos y los espacios es lo que más tarde re- factores coyunturales hegemónicos de
una claudicación, ya que significó recaer Heidegger). Se identifica también como aparece reconocido como clásico en la carácter económico o político. En el pro-
en la política representativa. Sin embar- lo más profundo en oposición a lo super- cultura, independientemente de la re- ceso de realización de acciones auténti-
go, si algún fracaso hubiera, no sería el ficial (Karl Jaspers). gión o la época de donde provenga. cas se forjalaIDENTIDAD CULTURAL(v.)
del asambleísmo sino el de la sociedad El problema de la autenticidad y la ORI- La creciente estandarización que produ- de una nación, pueblo o región que, aun-
argentina, que no (se) ha permitido la GINALIDAD (v.) de la filosofía, la litera- ce la vida moderna, con los adelantos de que pueda ser manipulada con los fines
emergencia de lo nuevo y cuyos más di- tura, el arte y la cultura en Latinoaméri- la revolución científico-técnica, no signi- ideológicos más disímiles, en definitiva
versos sectores se movilizaron en su con- ca tomó fuerza a partir de la década del fica que todas sus expresiones deban ser sobreviva y se regenere dando lugar a su
tra. Uno de los recursos orientados en 40 del siglo XX en los momentos del auge consideradas como manifestaciones au- propio ser distintivo.
esta dirección fue, precisamente, exigir- experimentado por los estudios sobre la ténticas de la cultura.Auténtico debe ser
le más de lo que ha dado -que no ha sido HISTORIA DE LAS IDEAS (v.) en esta re- estimado aquel producto cultural, que se Fuentes:AA.VV.,AméricaLatina: identidad
gión. En el pensamiento latinoamerica- corresponde con las principales deman- y diferencia, Ciudad Juárez, Universidad
poco-y de lo que podría dar; no obstante,
no se ha vinculado la autenticidad-aun- das del hombre para mejorar el dominio Autónoma, 1992. - H.E. Biagini, Filosofía
así como el asambleísmo conformó una americana e identidad, Buenos Aires, Eude-
compleja síntesis del legado político ar- que sin subsumirla- al concepto de ori· sobre sus condiciones de vida, en cual-
ba, 1989. -H.E. Biagniy R. FornetBetancourt
gentino, deja una nutrida experiencia ginalidad con relación a la existencia y quier época histórica y en cualquier par- (eds.), Arturo Ardao y Arturo Andrés Roig, fi·
que, seguramente, el porvenir sabrá in- las cualidades de la filosofía y la cultura te, aun cuando ello presuponga la imita- lósofos de la autenticidad, Aachen, Wissens-
terpelar y reapropiar. propias de esta región. Si la cultura ex- ción de lo creado por otros hombres. De chaftsverlag, 2001. - F. Miró Quesada, Des-
presa el grado de dominio que posee el todas formas la naturaleza misma de la pertar y proyecto del filosofar latinoamerica-
Fuentes: A.M. Fernández, S. Borakievich y hombre en una forma histórica y deter- realidad y el curso multifacético e irre- no, México, Fondo de Cultura Económica,
L. B. Rivera, "Las asambleas y sus tensiones: minada sobre sus condiciones de existen- versible de la historia le impone su sello 1974. -A.A. Roig, Teoría y crítica del pensa-
espacios colectivos de accióndirecta",El Cam- cia y desarrollo, ésta se ejecuta de mane- distintivo. La cultura auténtica es siem- miento latinoamericano, México, Fondo de
60 Autonomía Autonomía 61

Cultura Económica, 1981. - L. Zea, América presentantes y representados se ejerce rica Latina, podemos subrayar el papel nan la versión mercantil de la democra-
como conciencia, México, UNAM, 1972. bajo los principios mercantiles imperan- ejercido desde inicios de 1994 por el EZLN. cia y postulan la necesidad de la demo-
tes (por ejemplo el de la competitividad), En el campo de la lucha político-ideoló- cracia directa y el autogobierno desde
PABLO GUADARRAMA GoNZÁLEZ
dejando afuera de las decisiones políti- gica, la autonomía de este movimiento relaciones horizontales. De este modo se
cas a las mayorías sociales. Frente a la se manifiesta en el surgimiento de una abren grietas de autonomía que necesi-
AUTONOMÍA. El concepto de autonomía re-
presencia totalizadora del capital en nueva forma de politización de lo social tan ser articuladas en función de la cons-
fiere al hecho de que una realidad se ha-
alianza con el Estado y con la sociedad que poco tiene que ver con la lógica de los trucción de un orden social alternativo
lle gobernada por sus propias leyes y que
política se replantea, entonces, la socie- partidos políticos tradicionales y con la al actual. La forma en que se articulan
se distinguen estas leyes de otro tipo de
dad civil a partir de su articulación autó- esfera del gobierno, remitiendo, por el estas demandas emergentes en la lucha
lógicas. El término encuentra su opues-
noma con las otras esferas de lo social. contrario, a formas propias de autoorga- por la hegemonía debe subrayar la uni-
to-tensión en el concepto de heteronomía,
De este modo la sociedad civil puede re- nización y autodeterminación con un versalidad frente a la particularidad,
que implica una determinación externa
forzar su carácter de instituyente para fuerte contenido de resistencia y autoges- para unificar con un criterio incluyente
y coactiva sobre la autodeterminación. Se
reformular su relación y el principio de tión. La autonomía se manifiesta, en tan- que reconozca, a su vez, lo diferente y lo
trata de un término complejo, que ha
su articulación con el Estado, con la so- to práctica y en tanto objetivo a alcan- particular.
adoptado múltiples connotaciones en el
campo intelectual y en el dominio de la ciedad política, e incluso con el mercado. zar, en la lucha por la legitimación de sus
Estas complejas relaciones suponen que propuestas, relacionadas con la autoafir- Fuentes: Y. Acosta, Las nuevas referencias
lucha político-ideológica en América La- del pensamiento crítico en América Latina,
tina. A partir de la permanente preocu- la sociedad civil autónoma sea el lugar mación como sujeto social protagonista
de activación, de organización y de cons- y hacedor de su propio destino. Montevideo, Universidad de la República,
pación por parte de cientistas sociales 2002. - E. Adamovsky, Anticapitalismo. La
latinoamericanos en torno al reforza- trucción de una sociedad alternativa. Los nuevos movimientos de RESISTEN-
nueva generación de movimientos emancipa-
miento y la ampliación de la SOCIEDAD Se han formulado distintas posturas teó- CIA(v.) popular encarnan, así, la reivin- torios, Buenos Aires, Era Naciente, 2003. -
CML (v.), se deriva el concepto de auto- ricas, que se desprenden del análisis de dicación de la autonomía de la sociedad A.A. Roig, "Cabalgar con Rocinante", en J.
nomía como fundamento de posibilidad diversos escenarios, en cuanto al lugar civil, al poner en funcionamiento una ló- de la Fuente y Y. Acosta (coords.), Sociedad
para el logro de tales objetivos. En el desde donde garantizar la autonomía de gica propia de visualización y vehiculi- civil, democracia e integración, Santiago de
marco del Estado neoliberal y de la cre- la sociedad civil. Por un lado, el Estado zación de sus demandas. Estas prácti- Chile, UCSH, 2005.
ciente globalización, la autonomía de la (no el Estado neoliberal que potencia la cas político-sociales emergentes cuestio- PAOLABAYLE
sociedad civil se presenta como una UTO- exclusiónsocialsinounEstadoreformu-
PÍA(v.) necesaria y un criterio ético fren- lado en función del bienestar de una so-
te a la heteronomÍa determinada por la ciedad civil amplia) es visualizado como
totalización de la lógica del mercado en el guardián de esa autonomía, en su po-
todas las esferas de la realidad social. tencial capacidad de poner límites a la
Podríamos decir que la vida social se ha lógica del mercado y articular las deman-
mercantilizado, en la medida en que la das particulares de la sociedad civil, evi-
globalización potencia de manera unila- tando así la fragmentación del tejido so-
teral la lógica del capital, lógica que se cial. Por otro lado, se apuesta con mayor
convierte en irracional por excluir y mar- énfasis, aunque sin descuidar el papel del
ginar a la mayoría de la población hacien- Estado, al poder creciente de los nuevos
do inviable la vida misma. MOVIMIENTOS SOCIALES (v.) que cons-
Con relación al Estado, en especial en su truyen formas alternativas de expresar
fase neoliberal, se visualiza su fuerte las demandas sociales. En ambas posi-
compromiso con los intereses económi- ciones se prioriza la afirmación autóno-
cos corporativos que lo separan de una ma de los sujetos sociales como condición
sociedad civil plural en concordancia con de posibilidad de la autonomía misma de
una sociedad política cuyo referente tra- la sociedad civil. La autonomía de las
dicional es el partido político, invadido partes es, por lo tanto, condición de legi-
por el poder del mercado y desprestigia- timidad de la autonomía del todo.
do como un espacio de corrupción y de En el terreno de las nuevas formas de
intercambio de favores. La democracia lucha contra la totalización de la lógica
indirecta que separa a la sociedad en re- capitalista y de la globalización en Amé-
8

BANDOLERISMO SOCIAL. Es una caracteri- Guinart en Cataluña; Mathias Kneissl


zación del fenómeno de desafío al orden en Baviera; Christos Millionis y Bu-
estatal que encarnan algunos persona- kovallas en Grecia; Alí bu Fragi en
jes legendarios "fuera de la ley" que, al Marruecos; Stenka Razin en Rusia; Jes-
contar con la solidaridad de los campesi- se James, Billy The Kid y Joaquín Mu-
nos, exceden la dimensión individual de rieta en el far west norteamerica no; los
la delincuencia común y se convierten en hermanos Kelly en Australia; "Santa-
expresión de la protesta social. Eric Hobs- nón", Heraclio Bernal y Pancho Villa en
bawm acuñó esta categoría a partir de México; "Sambambé" y Luís Pardo en
los abundantes ejemplos que registran Perú; Antonio Silvino y elLampeiio en el
las leyendas populares en todas las re- nordeste brasileño; y en las pampas ar-
giones del mundo, renovando el interés gentinas, Juan Moreira, Juan Cuello,
de los cientistas sociales por el tema y HormigaNeg rayotros gauchos de los que
suscitando otras investigaciones que asu- fueron epígonos Vairoletto, "Mate Cosi-
mieron, cuestionaron o enriqueciero n su do" e Isidro Velázquez.
teorización desde diversos enfoques his- Hobsbawm observó los rasgos del mito
tóricos, sociológiéos y antropológicos. del bandolero que se reiteran con nota-
La calificación de "bandido" o "bandole- ble uniformidad: empujado al margen de
ro" ha englobado históricamen te una va- la ley por una injusticia o un hecho que
riedad de acciones ilegales, según el sis- las costumbres locales no consideran
tema de control social en cada época y verdadero delito, su fama consiste en que
región. No obstante, el fenómeno de la "corrige los abusos" , "roba al rico para
simpatía popular con los "buenos bandi- dar al pobre" y "no mata sino en defensa
dos" -subrogante s de una revancha de propia o por justa venganza". Dentro del
los pobres del campo contra los podero- tipo genérico del bandido social, aquél
sos- resulta muy antiguo y fue tratado distingue: 1) el "ladrón noble", que corres-
extensament e en la literatura universal. ponde a los rasgos puros; 2) el "vengador",
La larga lista que comienza con Robín cuya virtud no es la moderación ni la ge-
Hood en Inglaterra, comprende por ejem- nerosidad con los pobres, sino la impie-
plo aRobert Mandrin en Francia;Angio- dad con sus enemigos y la gratificación
lillo Duca, Vardarelli, Musolino, Salva- psicológica que ello representa para los
tore Giulano en el sur de Italia; J anosik oprimidos, caso de los canga<;eiros bra-
en los Cárpatos polacos; Diego Corrien- sileños y algunos "violentos" colombia-
tes y el ''Pernales" en Andalucía; Roque nos, y 3) 1oshaiduks, categoría inspirada
[ 63]
64 Bandolerismo social Barbarie 65
por las bandas de jinetes húngaros, co- traron el fenómeno en áreas rurales re- aportes de la historia latinoamericana y 25, 3, University of New Mexico, 1990. - H.
sacos y otros, que en ciertos momentos lativamente desarrolladas, y Alan de otras regiones del mundo, Hobsbawm Nario, Mesías y bandoleros pampeanos, Bue-
libraron rudimentarias guerrillas de li- Knight observó que en México se tiene en cuenta las críticas más convin- nos Aires, 1993. -H. Chumbita, Últimafron·
beración nacional contra los conquis- manifestaba asimismo en poblaciones centes a sus tesis, reconociendo que las tera. Vairoletto: vida y leyenda de un bandole-
tadores extranjeros. Hobsbawm, consi- estratificadas o heterogéneas. Richard investigaciones han mostrado a veces la ro, Buenos Aires, Planeta, 1999. -Jinetes re-
derando principalmente el fenómeno en W. Slatta, en una compilación sobre las beldes. Historia del bandolerismo social en la
incongruencia del mito del buen bandi-
los países del Mediterráneo, interpretó "variedades" del bandolerismo en Amé- Argentina, Buenos Aires, J. Vergara, 2000. -
do con la realidad, y admite que el ban- F. Katz, Pancho Villa, México, Era, 2000. -F.
que era "una forma primitiva de PROTES- rica Latina, en torno acangar;eiros, gau- dolerismo social "es más polimorfo y elás- Erreguerena, Del wínchesteral milagro, Men-
TASOCIAL" (v.), prepolítica, propia de so- chos, llaneros, bandidos mexicanos, an- tico" de lo que él supuso. Considera la doza, Ediciones Culturales, 2005.
ciedades agrarias -también pastoriles- dinos, etc., recusó la categoría del bandi- influencia de la tradición del bandolero RUGO CHUMBITA
"profunda, tenazmente tradicionales", de do social, distinguiendo en cambio ban- social en las sociedades modernas e in-
estructura precapitalista, donde se agu- didos guerrilleros y políticos. Gilbert Jo- cluso su parentesco con las acciones de BARBARIE. Esta palabra proviene del grie-
dizan los brotes rebeldes al quebrarse el seph discutió esa pretensión de refutar o grupos armados "neorrevolucionarios" go clásico bárbaro, que se aplicaba, con
equilibrio tradicional por la penetración "desocializar" el modelo de Hobsbawm. en un pasado reciente, aunque por lo ge- sentido peyorativo, al extranjero. Algu-
del Estado moderno. Los bandidos socia- Contra la opinión de Slatta que no halla- neral éstos surgieron en el contexto dife- nos han conjeturado que remitía al can-
les, que acompañaron con frecuencia las ba al bandido social en la Argentina, los rente del medio urbano. to de los pájaros, realidad natural dife-
revueltas rurales y los movimientos mi- estudios del autor de esta nota refieren En conclusión, los ensayos de Hobsbawm rente de la realidad cultural que es el len-
lenaristas, tenderían a desaparecer en numerosos casos de bandoleros solidarios fecundaron los estudios del bandoleris- guaje humano. En cualquier forma, va-
proporción inversa al desarrollo de aso- con el campesinado que atraviesan la mo y abrieron nuevas perspectivas para rias cosas deben decirse sobre ello. La
ciaciones campesinas y partidos refor- historia del país, relacionados con diver- estudiar las luchas campesinas y las cul- primera, que la denigración implícita en
mistas o revolucionarios "modernos". La sos momentos de la protesta social, e in- turas rurales de RESISTENCIA(v.). Estas el vocablo nació mucho antes de que los
recepción de la teoría deHobsbawm tuvo cluso la saga de los matreros "santifica- cuestiones revisten gran interés en los griegos lo crearan. Tal denigración es
aristas polémicas. Roberto Carri, en tor- dos" por las devociones populares, como países sudamericanos, donde las contra- propia del etnocentrismo de comunida-
no al caso de Velázquez en el Chaco ar- Cubillos, el "Lega" Álvarez o el "Gauchi- dicciones que expresa la figura del ban- des poco desarrolladas, las cuales dan a
gentino, exaltó este tipo de bandoleris- to" Gil. El vínculo del bandolerismo con dolero social, más allá del ámbito comu- sus integrantes la denominación de
mo como "formas prerrevolucionarias de la rebeldía social y la revolución política nal, recorren la historia política desde la "hombre" (o las de "bueno", "excelente" o
violencia". Rui Facó, si bien reconocía el es particularmente fuerte en el caso so- época de la independencia y las guerras "completo"), implicando así que las otras
origen rebelde de los cangar;eiros, señaló bresaliente del fundador del movimien- civiles, señalando la problemática im- tribus, grupos o aldeas no participan de
que sus acciones degeneraban en violen- to federal, J oséArtigas, quien a partir de plantación de la legalidad estatal y de las las virtudes-o incluso de la naturaleza-
cia ciega y muchas veces fueron "compra- sus andanzas juveniles de contrabandis- instituciones de control social. humanas, sino que están, a lo más, com-
dos" por los terratenientes. Anton Blok, ta en la frontera oriental llegó a conver- puestos de "malos", de "monos de tierra"
en sus estudios de la mafia en Sicilia, tirse en conductor de la lucha indepen- Fuentes: E.J. Hobsbawm, Rebeldes primiti- o de "huevos de piojos". La segunda, que,
sostuvo que Hobsbawm exageraba los dentista, y también otros famosos mon- vos, Barcelona,Ariel, 1968. -E.J. Hobsbawm, como ha explicado Jacob Burckhardt,
lazos del bandido con el campesinado y toneros federales del noroeste como San- Bandidos, Barcelona, Crítica, 2001.-C. Ber- para los griegos la diferencia entre bár-
minimizaba su interdependencia con los tos Guayamay Martina Chapanay.Aun- naldo de Quirós, El bandolerismo en España
baros y no bárbaros "no es cuestión de
sostenedores del poder establecido; en la que en lo esencial tales personajes encua- y en México, México, 1959. - M.I. Pereira de
Queiroz, Os Canga¡;eiros: les bandits sangre, sino, en el fondo, de cultura, y que
misma línea, investigaciones posteriores dran en la teoría del bandido social, la esta diferencia se daba ya dentro de la
revelaron que ciertos bandoleros legen- disidencia con la explicación de Hobs- d'honneur brésiliens, París, Julliard, 1965. -
R. Carri, Isidro Velásquez. Formas prerrevo- misma nación [sic] griega, por lo cual los
darios actuaban a menudo como instru- bawm radica en que, al considerar la con- griegos consideraban como bárbaros
lucionarias de la violencia, Buenos Aires, Su-
mento de los ricos hacendados e incluso tinuidad del fenómeno con los "neogau- destada, 1968. - V. Sau, El catalán, un ban- «también pueblos indiscutiblemente
del aparato estatal. Otros historiadores chos" del siglo XX, por ejemplo Vairoletto dolerismo español, Barcelona, Aura, 1973. - griegos, sólo que rezagados, en cuanto no
cuestionaron que el bandido social sur- y "Mate Cosido", resulta evidente que R.W. Slatta (ed.), Bandidos, Nueva York, disfrutaban, o muy rudimentariamente,
giera necesariamente del seno de un cam- ellos no surgen ya en el marco de una Greenwood Press, 1987. - C. Aguirre y Ch. de una vida ciudadana, de un ágora, de
pesinado precapitalista y que desapa- comunidad campesina arcaica sino que Walker (comps.), Bandoleros, abigeos y mon- una vida gimnástica, de participación en
reciera con la modernización y politiza- se identifican en general con una cultu- toneros. Criminalidad y violencia en el Perú,
los agones»". La tercera, que, segúnAris-
ción de las luchas populares. Pat O'Ma- ra rural donde se conservan rasgos tra- siglos XVIII-XX, Lima, Pasado y Presente, 1990.
- G.M. Joseph, "On the Trail ofLatin Ameri- tóteles en su Política, "los griegos no quie-
lley enAustralia y Richard White respec- dicionales .• En la última reedición de ren llamarse a sí mismos esclavos, sino a
to del medio oeste estadounidense encon- Bandidos (2001), corregida con mayores can Bandits: AReexamination ofPeasant Re-
sistance", Latín American Research Review, los bárbaros, y cuando dicen esto no pre-
66 Barbarie Barricada 67

tenden hablar de otra cosa que del escla- tiendo con los aborígenes americanos, y introyectaron la dualidad. El ejemplo traAmérica: "No hay batalla entre la ci-
vo por naturaleza", concepto que iba a el erudito renacentista Juan Ginés de Se- más difundido de ello fq.e la obra que en vilización y la barbarie, sino entre la fal-
tener larga descendencia. Por último, en púlveda, quien aplaudía tal masacre y se 1845 publicó Domingo Faustino Sar- sa.erudición y la naturaleza". En 1904,
lo que toca a este punto, para los griegos basaba en Aristóteles para considerar miento precisamente con el título Civili- su coetáneo Manuel González Prada, a
eran bárbaros pueblos colindantes, como "bárbaros", y destinados por tanto a la zación y barbarie, que sería conocida en propósito de la etnología, a la que llama
los escitas, al norte, y africanos y asiáti- esclavitud, a esos aborígenes. A finales adelante como Facundo (por alusión al "cómoda invención [...] en manos de al-
cos como egipcios y persas. Y también de ese siglo XVI, Michel de Montaigne, caudillo Facundo Quiroga), pasando el gunos hombres", expresa: "dondes~ lee
habrían de serlo los romanos. Sin embar- en su ensayo "De los canfbales", postula- título original a ser subtítulo. El joven barbarie humana tradúzcase hombre sin
go, estos últimos se proclamarían enfá- ba con toda claridad: "Lo que ocurre es Borges, aunque después se arrepentiría pellejo blanco". En nuestros días, el uso
ticamente herederos de los griegos y de que cada cual llama barbarie a lo que de ello, llamó en 1926 a Sarmiento "nor- de "barbarie" para calificar a los pueblos
hecho llevarían a un grado más alto, en es ajeno a sus costumbres". No obstante teamericanizado indio bravo", pintores- . del Tercer Munc;lo o del Sur sigue vivo
varios aspectos, el estadio de desarrollo planteos como los de Las Casas y Mon- ca y feliz definición del gran hombre, tan entre los opresores. Jean-Cristophe Ru-
alcanzado por aquéllos. Naturalmente, taigne, en adelante barbarie sería un tér- acertado a veces como equivocado otras: fin pudo publicar en 1991 un libro con el
para los romanos "sus" bárbaros no po- mino decididamente peyorativo en boca así, en lo tocante al uso de estos térmi- tema y el título El imperio y los nuevos
dían ser los mismos que para los griegos, de los metropolitanos, quienes, como se nos. Pues para Sarmiento la "civiliza- bárbaros. El imperio está constituido por
y de hecho aplicaban la calificación so- ha dicho, en el siglo XVIII forjaron (pri- ción" era consustancial a Europa, y la los países del Norte, y los nuevos bárba-
bre todo a tribus germánicas que vivían mero en francés, poco después también "barbarie" a América, que era exacta- ros conforman el Sur. Este autor pudo
al norte del Lacio. Sobre esa base se forjó en inglés y en castellano) la palabra CI- mente lo que creían los metropolitanos escribir que entre el Norte y el Sur "la
la leyenda de que tales "bárbaros" aca- VILIZACIÓN(v.)paraaplicárselaasímis- explotadores. Un autor coetáneo suyo, el frontera mejor diseñada y la más pura
barían destruyendo el Imperio Romano. mos. Los demás serían la barbarie. Para chileno Francisco Bilbao, impugnaría [...] es la porción de limes que separa a
La realidad es que este último, corroído valernos del título de un conocido libro tales criterios en varias de sus obras. Por México de Estados Unidos. No es exage-
por sus propias contradicciones internas, sobre el tema, la humanidad quedaría ejemplo, en El Evangelio americano rado decir que el limes nació allí. Todos
daría lugar a una nueva formación eco- dividida a sus ojos entre "the West and (1864) dirá: "Las viejas naciones piráti- los principios de estrategia vinculados a
nómico-social, el feudalismo europeo, the rest", es decir, la civilización (el mun- cas se han dividido el continente, y debe- él han encontrado su expresión si no su
sobre cuya base iba a forjarse más tarde, do capitalista hegemónico que se auto- mos unirnos para salvar la civilización origen en esta estrecha zona entre la
a partir del llamado Renacimiento (un llamó occidental) y la barbarie (el resto americana de la invasión bárbara de América anglosajona y la América Lati-
término que sólo vino a ser usado desde del planeta, saqueado por aquélla). Es Europa:". Y más adelante: "Ciencia, arte, na". La cúpula gobernante en el Estados
el siglo XIX), otra formación económico- curioso el destino de esta dicotomía. Para comercio, industria, riqueza, son elemen- Unidos de hoy, que ha dado luz verde a la
social aun más nueva: el capitalismo, la los agresores, ella ha permanecido inva- tos que pueden producir el bien y el mal, construcción de un muro ya no metafóri-
sociedad burguesa. Esta sociedad, a par- riable hasta hoy (aunque los países inte- y son elementos de barbarie científica de co, sino muy real, entre Estados Unidos
tir del siglo XVIII, se autollamaría la "ci- grantes de una y otra no hayan sido siem- la mentira, si la idea del derecho no se y México, ha desenfundado la pareja "ci-
vilización" (más tarde "la civilización oc- pre los mismos). Pero para los agredidos, levanta como centro", y "os habéis reve- vilización y barbarie" para aplicar el pri-
cidental"), y ya desde el siglo XVI, consi- la situación ha sido bien distinta. Inclu- .lado, grandes potencias, grandes prosti- mer término así misma y a sus aliados, y
derándose nuevo eje del mundo, al que so antes de que quedara fijada la pareja, tutas, a quienes hemos de ver arrastra- el segundo a nosotros, el llamado Sur.
empezó a explotar sin piedad a fin de cre- los aztecas sitiados en Tenochtitlán das a los pies de la Revolución o de la
cer él, había proclamado que el resto del por los soldados capitaneados por Her- barbarie, por su barbarie o su mentira". Fuentes: R. Fernández Retamar, Algunos
planeta era la "barbarie", denominación nán Cortés consideraban a estos últimos También polemizando implícitamente usos de civilización y barbarie, Buenos Aires,
con Sarmiento, José Martí rechazaría en Letra Buena, 1993. -J. Martí, Nuestra Amé-
que en esta ocasión implicaba no sólo una popolocas, palabra que el padre Ángel
1884 "el pretexto de que la civilización, rica, variasediciones.-J.-Ch.Rufin,L'empire
diferencia de cultura sino étnica. De he- Garibay tradujo como "bárbaros". Siglos et les nouveaux barbares, Paris, Jeari.-Claude
cho, es entonces cuando comienza a ha- después, los revolucionarios haitianos, que es el nombre vulgar con que corre el
Lattes, 1991.-D.F. Sarmiento, Facundo. Ci<
blarse de "raza", término p~dido en prés- que fueron los primeros habitantes de estado actual del hombre europeo, tiene vilizacióny barbarie, varias ediciones.
tamo ala zoología, lo que resulta elocuen- nuestra América en lograr la indepen- derecho natural de apoderarse de la tie-
te. Quizá la primera vez en que esto se dencia de su país en 1804, llamaban así rra ajena, perteneciente a la barbarie, ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR
puso de manifiesto fue, durante el mis- a los colonialistas franceses: "bárbaros". que es el nombre que los que desean la
mo siglo XVI, en la polémica entre el sa- Pero tras la obtención de aquella inde- tierra ajena dan al estado actual de todo BARRICADA. Obstáculo improvisado con
cerdote dominico Bartolomé de Las Ca- pendencia por la mayoría de nuestros hombre que no es de Europa o de laAmé- diversos elementos que se levanta para
sas, quien deploraba la masacre que los países, no pocos pensadores, que a me- rica europea". Y sería tajante al añadir impedir el paso, generalmente en la vía
conquistadores españoles estaban come- nudo eran también hombres de acción, ensuensayoprogramáticode 1891Nues- pública (v. CALLES). La voz proviene del
68 Barricada Biodrama 69

francés, relacionada con barrica, porque Delacroix. En una carta a su hermano, Fuentes: RealAcademia Española, banco de modelando la experiencia (cuando no la
fechada el 18 de octubre de 1830, el pin- datos (CORDE) [en línea], Corpus diacrónico extinguen) e imponiendo la idea de un
se usaban toneles, entre otras cosas, para
tor afirma: "He comenzado un cuadro de del español, http://www.rae.es. - W. Benjamin, estado de simulacro generalizado. El gé-
construirlas. La enciclopedia francesa re- Poesía y capitalismo. iluminaciones II, Ma-
monta la historia de las barricadas a la tema moderno, una barricada ... y, si no nero biodrama propone recuperar la vida
drid, Taurus, 1980. -A. Blanqui,Instructions
antigüedad clásica y documenta su uso he luchado por la patria, por lo menos personal como experiencia única, singu-
pour une prise d'armes. L'Éternité par les as-
en Francia desde el siglo XV. Aunque la pintaré para ella". Otro cuadro famoso tres, hypothese astronomique et autres textes, lar, enigmática, que resiste a la mediati-
voz está documentada en español desde con el mismo título es el de Edouard Société encyclopédique fran~aise, La Tete de zación y perturba su hegemonía con fuer-
el siglo XVI, la mayor frecuencia de su uso Manet, pintado en 1871, que representa · Feuilles, 1972. -E. Delacroix, Correspondan- zas específicas como lo informe, lo crudo,
se da a partir del siglo XIX, vinculada a un pelotón de fusileros que descarga sus ce générale, publicada por André Joubin, Pa- lo cotidiano y lo insignificante -eso que
las luchas que el liberalismo libraba armas contra la barricada popular du- rís, Plon, 1936. Boris Vian llamaba "la espuma de los
en las calles. El diccionario de la RAE de rante la sangrienta represión que siguió LEDA SCHIAVO días"-, fuerzas que quizá nunca sean tan
1884 completa las definiciones de edicio- a la Comuna. La parte más vieja de las intensas como cuando se despliegan en
nes anteriores de la siguiente manera: ciudades europeas, con su construcción BIODRAMA. Género de representación tea- el presente vivo del teatro.
"Reparo a modo de parapeto que se hace laberíntica, se prestaba para las insu- tral que consiste en poner en escena la El punto de partida del biodrama es sim-
ya con barricas, ya con carruajes volca- rrecciones y el levantamiento de barri- vida de una persona real, viva, que viva ple: un director de teatro debe elegir una
dos, tablas, palos u otros materiales que cadas, para las que se usaban también en la Argentina. El concepto fue acuña- persona viva, entrar en contacto con ella
se encuentran a mano. Sirve para estor- las piedras o los adoquines de las calles. do a principios de 2002 por la directora personalmente y transformar su expe-
bar el paso al enemigo y es de más uso en Por eso el barón Haussmann, al redise- teatral Vivi Tellas, a cargo del teatro Sar- riencia vital, obtenida siempre de prime-
las insurrecciones populares que en el ñar París, decidió abrir avenidas y tirar miento de la ciudad de Buenos Aires, y ra mano, en el "texto" de una puesta en
arte militar". macadán en las calles, para facilitar la dio lugar al proyecto "Biodrama. Sobre escena. El ciclo biodrama del teatro Sar-
Es famosa la descripción de la lucha en represión y evitar la construcción deba- la vida de las personas" .Alo largo de cin- miento demostró que las formas de abor-
barricadas de Los miserables de Victor rricadas; sin embargo, no se pudieron co años y (hasta ahora) once obras, el ci- dar el traslado de una vida a la escena
Rugo (en especial la quinta parte de la evitar las más de seiscientas que se le- clo-que convirtió al teatro Sarmiento en son múltiples, a menudo lnoridas, casi
novela) y, en España, la de los Episodios v.antaron durante la Comuna. el espacio experimental del Complejo siempre tan inclasificables como la ex-
nacionales deBenitoPérez Galdós. EnLa Auguste Blanqui, que pasó treinta y tres Teatral de la Ciudad de Buenos Aires- periencia misma de la que intentan dar
Revolución de Julio, el narrador dice: "Mi años de su vida en prisión, fue el gran permitió desplegar un espectro hetero- cuenta. El documental, el teatro biográ-
admiración de aquellos inocentes vecinos propulsor y teorizador del arte de las géneo de historias de vida auténticas, fico, la evocación, la recreación en clave
subió de punto viéndoles trabajar como barricadas. Instrucciones para tomar las desde celebridades de las artes plásticas de género, el display y el método del re-
hormigas en el parapeto que había de pro- armas, escrito en 1868-1869, resulta, en hasta maestras rurales, pasando por in- enactment son algunas de las estrategias
tegerles de las iras del poder público, y no gran parte, un detallado manual sobre migrantes, familias de clase media, ac- mediante las cuales el biodrama procu-
sólo sacrificaban su vida y su tiempo por cómo construir barricadas en el campo tores que fueron campeones de squash, ra hacer presente la irreductibilidad de
un ideal político, que entendían como la de batalla que fueron las calles de París parejas de amos y mascotas, niños de la vida humana. La "forma" final de cada
escritura chinesca, sino que también po- alo largo de las revoluciones del siglo XIX. once años y hasta tres personas desco- biodrama depende siempre del inter-
nían en ello el ajuar pobre de sus casas. "En el estado actual de París, a pesar de nocidas entre sí que compartían la mis- cambio entre el director y la vida especí-
Era de ver la diligencia con que hombres la invasión del macadán, el adoquinado ma fecha de nacimiento. fica que toma por objeto. Aunque el gé-
y mujeres, y también chiquillos, acarrea- es todavía el verdadero elemento para la La idea de biodrama sale al cruce de un nero presupone ciertas invariantes sus-
ban de las casas trastos y trebejos para fortificación pasajera, a condición, sin estado de cosas sobresaturado de ficción ceptibles de repetirse y aplicarse infini-
echarlos en el montón, y luego ponían embargo, de que se haga un uso de él más en el que el espectáculo -eomo ya lo ha- tas veces, cada biodrama es un "original",
encima los colchones, privándose de dor- serio que en el pasado", dice Blanqui, y bía advertido el situacionismo a fines de en la medida en que tanto sus materia-
mir en blando con tal de ofrecer cómodo pasa a enumerar todos los detalles de la los años 50-desborda los límites del arte les como sus soluciones formales sólo se
abrigo a los defensores del Pueblo. [...] construcción de las barricadas y de los y la industria del entretenimiento y va definen en el aquí y el ahora de la rela-
Dentro de la barricada, en las dos bandas mejores lugares para levantarlas. colonizando progresivamente las zonas ción entre teatro y vida. Además de sa-
de soportales, tenía la calle aspecto de fe- Las barricadas se siguen usando hasta más públicas e íntimas de la existencia. car al teatro de su ensimismamiento ar-
ria" (cap. XXVIII). hoy. La novedad en nuestra época son los La inflación audiovisual, la multiplica- tístico, profundizar su porosidad y expan-
Entre las representaciones pictóricas cortes de rutas y autopistas; en este caso ción de los medios y sobre todo la hege- dir su campo de materiales posibles, el
más famosas es ineludible citar La liber- se suelen usar neumáticos viejos que se monía cada vez más abrumadora de la género biodrama -como el arte contem-
tad guiando al pueblo, que originalmen- incendian para impedir el paso de ve- televisión, cuya lógica permea todos los poráneo según Joseph Beuys y John
te se llamó "La barricada", de Eugene hículos. lenguajes que circulan en la sociedad, van Cage- obliga también a repensar conti-
70 Bioética
71
nuamente el sistema de producción tea- sulta muchas veces asociada a la discu- eso una búsqueda para resolver los pro- 1983)- terminó de delimitar el nuevo
tral y propone nuevos modos de hacer, sión moral sobre temas como el ABORTO blemas con rectitud, conociendo y deci- campo que en épocas posteriores regis-
nuevas relaciones entre cosas y personas, (v.) y la EUTANASIA(v.), la clonación o la diendo con prudencia, y pretendiendo traría una expansión mundial.
obrayproducción, actoresytexto(v. TEA- ingeniería genética, el consentimiento in- cambiar un orden dado no sólo con la ver- Esos orígenes de la bioética en Estados
TRO INDEPENDIENTE). Esas nuevas re- formado o el secreto médico, desde el dad científica o con la eficacia de la téc- Unidos, y en particular el carácter domi-
laciones son las que cambian la estruc- punto de vista temático esto no resulta nica sino también con la corrección mo- nante que determinadas corrientes como
tura y estimulan la movilidad: no acto- ser más que una visión simplificada Y ral de las acciones, y procurando esa rec- la justificación moral por principios o
res que cuentan sus vidas en escena, uti- parcial para un campo que abarca todos titud mediante el entendimiento y sin principialismo le otorgaron a la discipli-
leros que hacen de actores, vidas que los problemas éticos de la relación profe- influencia, manipulación, engaño o dis- na, redujeron sus características a un
hacen las veces de texto dramático ... Ele- sional-paciente (en salud), en cualquier cusión de hechos aislados sino con una conjunto que confundió la parte con el
mentos, funciones, relaciones: se trata de especialidad de los ciclos vitales tanto auténtica cooperación por el bien indivi- todo. La tradición liberal de Estados
cambiar todo de lugar. Esa gran provo- como problemas de ética social en los sis- dual y social. Unidos entendida como énfasis en la eco-
cación del arte contemporáneo es tam- temas de salud y los sistemas científico- Suele afirmarse que la bioética tuvo sus nomía de libre mercado y acento en el
bién uno de los efectos secundarios deci- tecnológicos ligados a las ciencias de la orígenes en Estados Unidos, consideran- individualismo comenzó restringiendo la
sivos del biodrama. vida. Hay varias características teóricas do varios hechos que así lo indican en noción de bienestar social y satisfacción
y prácticas que deben distinguirse al ha- un sentido académico y disciplinar. Du- de las necesidades presente en la visión
Fuentes: Ó. Cornago Bernal, "El funciona- blar de este nuevo estudio. La bioética es rante los años 60 el progreso científico y amplia de la concepción tradicional de
miento de la teatralidad", en Pensar la tea- un campo normativo porque prescribe tecnológico en el campo de la salud con ética y DERECHOS HUMANOS (v.) here-
tralidad, Madrid, Fundamentos, 2003. - Ó. cómo deben ser el obrar o el pensar y se los trasplantes de órganos, la diálisis dada a fines de la Segunda Guerra Mun-
Cornago Bernal, Biodrama. Sobre el teatro de halla orientada hacia un fin diferencia-
la vida y la vida del teatro,Madrid, CSIC,2005.
renal, las unidades de terapia intensi- dial. La ética de la investigación científi-
do que es el bienestar individual y social, va, la píldora anticonceptiva, los ensa- ca en el Código de Nuremberg (1947) y
-J. Dubatti,El con vi vio teatral. Teoría y prác- ocupándose de las necesidades en la vida
tica del teatro comparado, BuenosAires,Atuel, yos clínicos con medicamentos, el diag- en la Declaración de Helsinki de la Aso-
y la salud cuando esas necesidades pro- nóstico prenatal y la ingeniería genéti- ciación Médica Mundial (1964 ss.), así
2003. -A. Durán, "El contra-biodrama", Fu-
námbulos, 21, 2004. - P. Espinosa, "Las fan- blematizan el vivir práctico o moral co- ca, entre otros, eran liderados por la como la Declaración Universal de Dere-
tasíasdeundirectoraescena",ÁmbitoFinan- munitario de los individuos en sociedad medicina de aquel país. A ello se sumó chos Humanos (1948), recogían un equi-
ciero, 15 de octubre de 2003. -H. Finter, "¿Es- (v. SALUD PÚBLICA).Atiende las deman- durante esa década una gran actividad librio entre los supuestos de la tradición
pectáculo de lo real o realidad del espectácu- das por aquellas necesidades en todo lo académica de congresos, investigacio- liberal y la tradición socialista. Los dos
lo?, Teatro al Sur. Revista Latinoamericana, que forzosa e involuntariamente impide nes y cursos con fuerte financiación para grandes pactos internacionales de la ONU
25, 2003. -P. Lettieri, "Una historia en retra- a alguien ser libre de juzgar preferencias, las humanidades y la ética médica, en (1966) -de Derechos Civiles y Políticos,
tos", Teatro. (La Revista del Complejo Teatral ejercer la voluntad y convertirse en suje-
de Buenos Aires), 68, 2002. -C. Pacheco, "Tea- los cuales teólogos y filósofos desempe- y de Derechos Económicos, Sociales y
to con responsabilidad moral. Se ocupa ñaron un papel destacado. El término Culturales- fueron la mayor expresión
tro que se nutre de larealidad",LaNación, 12 de resolver problemas de individuos y de
de diciembre, 2002. -A. Pauls, "La bestia hu- bioética fue utilizado por primera vez de esos dos supuestos aunque la no rati-
mana", Página 12, 16 de marzo de 2003. - V. poblaciones y posee un alcance tanto clí- por el oncólogo estadounidense Van ficación de este último por Estados Uni-
Tellas, "Siempre queremos ser mirados", nico como social, aunque diferencia la Rensselaer Potter en 1971 para referir- dos anunciaba el sesgo reduccionista que
Ámbito Financiero, 3 de agosto de 2002. responsabilidad moral de los profesiona- se a un campo dedicado a la superviven- la visión liberal daría a la bioética. La
ALANPAULS les de la responsabilidad moral de las cia de la especie y a la mejoría en la CA- negación de la salud como derecho hu-
instituciones. Y aborda tanto los proble- LIDAD DE VIDA(v.). En Estados Unidos mano básico, que la Declaración deAlma-
BIOÉTICA. Según la Encyclopaedia of Bio- mas generados por las respuestas cien- surgieron los dos centros mayores de Ata (1978) de la OMS procuró proteger,
ethics, "bioética es un término compues- tífico-tecnológicas del curar como del investigación en bioética, el Hastings puede ser vista como una de las mayores
to derivado de las palabras griegas bios cuidar la acción interhumana ante esos Center (Nueva York, 1969) y el Kenne- expresiones de ese reduccionismo. El sen-
(vida) y ethike (ética). Puede ser definido problemas. Siendo un conocimiento prác- dy Institute of Ethics (Washington, tido liberal particular de la bioética, en
como el estudio sistemático de las dimen- tico, la bioética trata de acciones racio- 1971), que tuvieron una enorme influen- sus orígenes académico y disciplinar
siones morales -incluyendo la visión nales en cuanto estas acciones pueden cia en la difusión internacional de la en Estados Unidos, vinoaromperasícon
moral, decisiones, conductas ypolíticas- criticarse y fundamentarse con opiniones cuestión. El especial interés del gobier- el sentido de la ética universalista que
de las ciencias de la vida y la aten- verdaderas justificadas, dejando de lado no federal, con el establecimiento de dos daba fundamento a la bioética originada
ción de la salud, empleando una varie- simples pareceres sin razones adecuadas .comisiones nacionales de bioética -The en el consenso internacional de nacio-
dad de metodologías éticas en un contexto u opiniones dogmáticas que reclaman National Commission (1974-1978) y nes en la posguerra. La bioética dominan-
interdisciplinario".Aunque la bioética re- una aceptación indiscutible. Es por todo 'l'he President's Commission (1980- te durante los 70 y 80 fue de tipo clínico
72 Biotecnología Biotecnología 73

antes que social o enfocado a la salud Fuentes: H. Fuenzalida-Puelma y S. Scholle macéutica) pero también en la agricul- aparecidos" provocados por la dictadura
pública, se orientó a los problemas tec- Connor (eds.), El derecho a la salud en las tura, los alimentos, la industria quími- militar), diseño de alimentos, nuevos ma-
Américas. Estudio constitucional comparado, ca, nuevos materiales, energía. Se habla teriales biodegradables. Introduce nue-
nológicos de "el curar" antes que a las
Washington, OPS, 1989. -D. Rohtman,Stran- de un nuevo paradigma tecnológico, si- vos conceptos: genómica, proteómica,
cuestiones interhumanas de "el cuidar" gers at the Bedside, Nueva York, Basic Books,
y promovió una mezcla pragmática en- guiendo a Alfred Chandler: "La revolu- terapia génica. El Proyecto Genoma
1991.-G.AnnasyM. Grodin(eds.), TheNazi ción creada por el advenimiento de labio- Humano marca un antes y un después
tre valores éticos e intereses económicos Doctors and the Nuremberg Code, Nueva York,
antes que un verdadero entendimiento logía molecular y la ingeniería genética en el conocimiento en las ciencias bioló-
Oxford University Press, 1992. - W.T. Reich
moral comunitario. (ed.),Encyclopaedia ofBioethics, 5 vols., Nue-
fue tan importante como aquellas desen- gicas y en la biotecnología: la determi-
Los países pobres o de mediano desarro- va York, Simon & Schuster-Macmillan, 1995. cadenadas por las revoluciones de la quí- nación de la secuencia total del genoma
llo han criticado la bioética liberal pidien- _A. Jonsen, The Birth of Bioethics, Nueva mica y la biología en los 1880, en políme- humano (los tres mil millones de nucleó-
do que se preste atención a la ética de la York, Oxford University, 1998. - J. Mann, S. ros y petroquímica y en antibióticos y tidos en el orden que se encuentran; los
pobreza, al medio ambiente y a los daños Gruskin, M. Grodin y G. Annas, Health and terapéuticos en las décadas del 40 y el 50 casi veinticinco mil genes que tienen in-
para las generaciones futuras (v. JUSTI- HumanRights, Nueva York, Routledge, 1999. 0 en las comunicaciones y en la revolu- formación para hacer proteínas) anun-
- G. Hottois y J.-N. Missa (dirs.), Nouvelle ción de la computación que comenzó con ciada hace poco tiempo, es el comienzo
CIA INTERTEMPORAL), al desarrollo de
Encyclopédie de bioéthique, Bruselas, De el transistor y los circuitos integrados en de una nueva etapa que permitirá pro-
políticas de salud pública que procuren la Boeck, 2001. - J.C. Tealdi (dir.), Diccionario
equidad, a las poblaciones vulnerables y las décadas del 50 y el 60". fundizar "nuestra historia biológica"
crítico de la bioética en América Latina, Méxi- El acelerado avance de las ciencias bio-
vulneradas, a la diversidad cultural, alas (nuestra evolución), desarrollar nuevos
co, UNESCO (e/p).
cuestiones sociales y de responsabilidad lógicas y de la biología molecular desde medicamentos, nuevas vacunas y nuevos
JUAN CARLOS TEALDI
pública, y no sólo a la libertad y responsa- hace unos veinticinco años tuvo su base diagnósticos. Ala par del Proyecto Geno-
bilidad individuales. Un profundo y por en la descripción de la estructura delADN ma Humano se realizan otros proyectos
BIOTECNOLOGÍA. Es necesario establecer
momentos muy duro debate entre países por James Watson y Francis Crick en genomas (de bacterias, virus, plantas,
una definición para poder hacer compa-
ricos y pobres estuvo dado por el proceso 1953. Señalaba Watson: "En esos años moscas, perro, ratón) que son comple-
raciones, estadísticas, estudios. Según la
de redacción de la Declaración Universal pensamos con Crick que estábamos in- mentarios al del humano para entender
OECD la biotecnología es la utilización de
sobreBioéticay Derechos Humanos apro- terpretando al mundo, pero no nos dimos nuestra evolución y avanzar para resol-
los organismos biológicos y sus partes
bada por la UNESCO en 2005. Las repre- cuenta de que lo estábamos cambiando, ver problemas de salud y alimentación.
para elaborar bienes y servicios. Esta
sentaciones de América Latina tuvieron como pudimos comprobar veinte años Sin embargo, el mayor impacto de labio-
nueva tecnología surge en los países de-
una activa participación en la elaboración más tarde con la aparición de la ingenie- tecnología es en la ciencia, en el avance
sarrollados, está fuertemente ligada ala
del instrumentoyunamuestrade ello fue ría genética". Hay diversas interpreta- de los conocimientos. Todo esto presenta
ciencia, y se considera biotecnología a
la Carta de Buenos Aires sobre Bioéticay ciones socioeconómicas sobre el origen de fuertes desafios sociales y éticos.
la que hace uso industrial de la informa-
Derechos Humanos (2004) en la que una la biotecnología: necesidad de un nuevo Hay un papel esencial del Estado, de los
ción genética, a través del empleo de las
decena de países de la región adelanta- salto tecnológico por parte de un capita- científicos y los profesores para el surgi-
tecnologías del ADN recombinante (inge-
ron su visión común y distinta de la con- lismo en crisis, poder y ciencias cada vez miento y la difusión de la biotecnología.
niería genética). Pero cada país hace una.
cepción liberal y pragmática en cuanto a más relacionados, etc. Esta industriali- Pero toda tecnología se hace en las em-
adaptación. Se considera que paraAmé-
los contenidos. La Declaración se convir- zación de la "información genética" per- presas, en general privadas, y esto con-
rica Latina y la Argentina en especial, es
tió en el primer documento auténticamen- mite fabricar nuevos productos y desa- lleva a un rol esencialmente responsa-
preciso aceptar una definición más am-
te universal en bioética y rompió con ello rrollar tecnologías hasta el momento ble de los empresarios. En el proceso de
plia que la de la OECD, si bien en la Ar-
la hegemonía de la concepción principia- desconocidas o que si se conocían no se surgimiento y fortalecimiento de labio-
gentina se debe conocer y dominar el es-
lista angloamericana. Quedó firmemen- podían hacer industrialmente; por ejem- tecnología, la relación entre empresas y
tado actual de la tecnología para llegar a
te reconocida la estrecha asociación en- plo: elaborar proteínas humanas para centros académicos fue y es muy cerca-
desarrollarla o para adaptarla.
tre la bioéticay los derechos humanos que usar como medicamentos (insulina, eri- na. Por ello resulta necesario facilitar la
El ingeniero húngaro Karl Ereky intro-
había sido socavada durante más de dos tropoyetina), nuevas vacunas (contra la creación de nuevas e innovadoras empre-
dujo la palabra en 1919; sin embargo, hay
décadas así como la salud en tanto dere- hepatitis B), nuevos métodos diagnósti- sas que adapten a la sociedad los nuevos
que considerar que fue en la década del
cho humano básico. Y los aspectos econó- cos sobre todo basados en la genética mo- conocimientos que se crean en las uni-
70 (1973 y 1975) con dos publicaciones
micos, sociales, ambientales y de diversi- lecular y en los anticuerpos monoclona- versidades, pero que sean responsables
científicas cuando se sientan las bases de
dad cultural, reconocidos en varios instru- les, ingeniería de tejidos basados en las del material con el que trabajan, que
la biotecnología (ingeniería genética Y
mentos internacionales, fueron aceptados células madres, identificación de perso- implica fuertes repercusiones éticas Y
anticuerpos monoclonales), que influye
como parte i.JJ.divisible de toda concepción nas a través de las técnicas del ADN (que sociales. Uno de los riesgos que aparece
sobre varios sectores industriales: el de
de la bioética. ayudaron en la identificación de los "des- constantemente es el de la privatización
medicamentos en especial (industria far-
Bohemia Bohemia
74 75

de los conocimientos, de manera general la sociedad, al pueblo, evitando q~e se aplicables a los poetas de capa raída que pagó muy cara su auténtica bohemia,
a través de patentar el material biológi- oncrete el concepto de tecnociencia, es se alimentan de esperanza: "Esos mise- Honoré deBalzac y, por supuesto, Giaco-
co ("patentar la vida") o en particular a ~ecir la ciencia sin responsabilidad (v. rables en harapos que sólo llevan consi- mo Puccini siguieron ensalzando, descri-
nivel de universidades de restringir el DEMOCRATIZACIÓN DEL ~ON~CIMIEN­ go cosas futuras". Sin embargo, quien biendo o cantando una bohemia que os-
acceso a la información al resto de la co- TO ). Para ello será necesario onent~ un exaltó y valorizó la idea del vagabundo, tentaba la mayúscula correspondiente a
munidad universitaria. Se hace necesa- nuevo rol entre lo público y lo pnvado originario de una patria ideal y obvia- un lugar situado en el interior del hom-
rio controlar los riesgos, sobre todo tra- (empresas de alta tecnología democráti- menteinexistente llamada Bohemia, fue bre. Más allá del período romántico,
tando de disminuir las inequidades. En- cas, integradas en su sociedad y compe- en efecto George Sand. A ella le corres- Charles Baudelaire con su visión de la
tonces a parece el rol del Estado (la socie- titivas internacionalmente), pero sobre ponde el mérito de haber creado el mito, bohemia como un culto a la sensación
dad) para orientar el crecimiento de l~ todo dialogar con los ciudadanos de: modo por el simple hecho de haberle puesto multiplicada y a una disolución del yo en
biotecnología: ¿cómo hacer que los ~­ en que se puso en práctica en localidades nombre a un estado de espíritu. la multitud, o Arthur Rimbaud con su
mentos tengan las características nutri- como Avellaneda, provincia de Buenos La bohemia, inasible, resulta varias co- poema "Mi bohemia", que reivindicaba
tivas que necesita la población y no sólo Aires con el Proyecto Genoma Humano sas a la vez: un medio humano, una ma- la errancia y la pobreza feliz ("Y yo me
beneficie a los productores de granos?, y en Pergamino con los ali1:11entos trans- nera de existir, una geografía imagina- iba, las manos en mis bolsillos rotos ..."),
¿cómo hacer que se produzcan vacunas Y génicos: es uno de los cammos. ria, un momento de la vida (la propia o Paul Gauguin y Amedeo Modigliani en
medicamentos para resolver nuestros Sand la asimilaba a un período de juven- Montparnasse o el joven Pablo Picasso
principales problemas de salud?, ¿cómo Fuentes: A. Díaz y D. Golombek, ADN, cin- tud). Bohemio es el extranjero del país en Montmartre con sus bolsillos igual-
cuenta años son nada, Buenos Aires, Siglo porelquepasaydelase dentariedadcon- mente rotos, perpetuaron un mito que en
hacer para que los nuevos diagnós~cos Veintiuno, 2004. -A. Díaz, ¿Bio... qué? Biote~­ siderada como única norma. La defini- 1935 cumplió cien años y que, con nom-
de la genética molecular 1:º s~ai: aph~~­ nología, el futuro llegó hace rato, Buenos Ai-
dos para aumentar la discrimmac10n ción del Diccionario Larousse muestra la bres diferentes, se prolongó hasta los 60.
res, Siglo Veintiuno,2005.-A. Chandler,~ha­
social y económica?, ¿cómo hacer para fluctuación de sentidos dentro de esa Otra propagandista delideal bohemio fue
pingthelndustrialCentu ry,HarvardUmver-
que estas innovaciones que tienen que sity Press, 2005. -Entrevista a J. Watson, El
palabra originada en un malentendido Colette (seudónimo de Gabrielle Sidonie)
ver íntinlamente con nuestras vidas Yla País, Madrid, 14 de septiembre de 2005. (los gitanos no provenían ni de Bohemia quien en La vagabunda, una novela con
del resto de las especies sean introduci- ni de Egipto, como también se creyó, sino rasgos autobiográficos, cuenta la vida de
ALBERTO DÍAZ de la India): "Nombre que se le ha dado, una "mujer de letras" abandonada por el
das adecuadamente en nuestra sociedad
y que no sean un injerto que provoque por comparación con la vida errante y marido inconstante que se une a una
BOHEMIA. Artistas y escritores sin dinero, vagabunda de los bohemios, a una clase troupe de teatro de varieté con la que
nuevos rechazos? Estas preguntas no son
convencidos de su genialidad Yviviendo de jóvenes literatos o artistas parisien- recorre Francia. Cuando un hombre de
fáciles de responder. Hay que mirar lo que
de trabajos inestables, alternati:amen- .·. ses, que viven al día del producto preca- dinero le ofrece casamiento, ella com-
se hace en los diversos países del mundo
te oscuros y brillantes, los hubo siempre. .rio de su inteligencia"; "costumbres, há- prende que no ha nacido para la opaca
para conocer sus experiencias; dentro de
Frani;:ois Villon fue, en la Edad ~ed1:a, la bitos, género de vida de esos mismos in- seguridad del hogar, como si todo placer
América Latina, Cuba es un caso que
máxima expresión de ese mundillo JOCO- dividuos"; "hombre alegre y despreocu- viviente y colorido, toda percepción in-
puede ser de inspiración para los argen-
so, nunca a salvo de tenninar en la mise- pado, que soporta riendo todos los males tensa y fulgurante, tuvieran lugar a lo
tinos. ria o la horca. Pero esa plebe de las artes
Es necesario desarrollar y adaptar labio- ·de la vida". El perfil del bohemio se largo de los caminos pero jamás bajo te-
y de las letras no adquirió títulos de no- compone entonces de tres elementos: in- cho. La bohemia es desasimiento, enton-
tecnologíaenlaArgentinadem~era~ue
bleza hasta 1835, cuando George Sand . gresos desparejos, costumbres fantasio- ces, y un amor por la vida que se confun-
no agudice las diferencias sociales smo
(Aurore Dupin), en "Cartas de un ~aje­ ' sas y un carácter risueño al cual, agre- de con desprecio por ella, al menos en su
que sea de beneficio para la mayoría de
ro" reinventó la palabra bohemio. La í ~emos, la bebida o los paraísos artifi- versión pacata y temerosa. España tuvo
nuestra población, teniendo en cuenta
que es una tecnología "ciencia intensiva".
rel~ción entre un modo particular de vi- Ciales no le son ajenos. un gran bohemio: don Ramón María del
vir al margen, con la libertad y la frescu- ·H~mrv Murger popularizó la imagen de Valle-Inclán,eldelvie ntrevacíoquecon-
·Cómo hacerlo? Además de apoyar los
ra que vienen de la ausencia de toda p~­
~istemas de ciencia y técnica (destaco: sesión y la existencia viajera de esos gi~
esos rebeldes generalmente no politiza- testaba dignamente cuando sus amigos
tecnología) y de desarrollo industrial . ;dos, que sostienen algunos vagos ideales lo invitaban a su mesa: "Gracias, ya he
(unir ciencia con industria), hay que lo-
tanos ~los que se denominó "b~hemios~' :Yviven de amor y de agua (o vino) fres- comío". En la Argentina también los
porque en el siglo XIV habían si?o ~cogi­ .· ces. Sus Escenas de la vida de bohemia hubo: Roberto Arlt, que cierta noche de
grar la participación social de _las org~­
dos con generosidad por un pnncipe de ..•: é.óm:enzaron a aparecer en 1845 en for- copas apostó con una pálida actriz vein-
nizaciones (parlamentos, partidos polí-
Bohemia, se revela desde el comienz_o ' · llla de crónicas y derivaron en una pieza teañera llamada Evita, muy atacada de
ticos ONG organizaciones locales Yba-
de la historia. El propio Villon caracten- ~·detéatro y una canción muy celebrados.
rrial~s, ce~tros de salud y comunitarios) zó a los gitanos con palabras también
los pulmones, a ver cuál de los dos se
de manera de llevar los conocimientos a oco después, Gérard de Nerval, que moriría antes (y ganó él por diez años
Bohemia Brigadas Internacio nales 77
76

cías al margen, es marginal idad. Pero la abuelo. Es bohemia porque, como decía trocinio de Francia y Gran Bretaña con
exactos); o Macedonio Fernánde z quien, Villon, esos pibes "sólo llevan consigo el objeto de evitar enfrentam ientos con
a cada mudanza de pensión o de hotelu- marginal idad no es prestigio sa ni volun-
cosas futuras". El bohemio no vive la la Alemania de Hitler, cuyo apoyo mili-
cho, dejaba abandona das pilas de manus- taria. Se la sufre, no se la busca. Las le-
miseria como una condena ni como una tar a la sublevaci ón franquist a fue no
critos. Después, en el momento en que la tras escritas por los artistas del rap son
injusticia porque la considera provisoria. obstante explícito desde el primer mo-
palabra bohemio, ya pasada de moda, lo contrario de una altiva glorificación de
No está estancado en el presente, no se mento, al igual que el de la Italia de Be-
comenzó a sonar ridícula y a aparecer la miseria gozosa. El sentimien to de ex-
siente preso. Los andrajos que lo rodean nito Mussolini. La Unión Soviética tam-
acompañ ada por la palabra trasnocha- clusión que revelan no proviene de la
existen menos que su profunda certidum- bién adscribió inicialme nte al pacto, lo
do, tuvimos a magníficos personaje s que pertenen cia imaginar ia a un sitio soña-
bre de avanzar hacia otro lado, inmen- cual explica su discreta intervenc ión en
ya no se autodeno minaban bohemios do sino de la rabia de no poder pertene-
samente brillante. Él sólo espera lo más la conformación de las Brigadas Interna-
pero igual lo eran: Oliverio Girondo, o los cer a éste. El bohemio, en cambio, no ata-
espléndido, lo más extraordi nario. Su cionales, además de que para Stalin la
poetas del grupo surrealis ta, Enrique ca sino que brinda. No se refugia del re-
actitud, que puede pasar por arrogante , guerra española fuera una cuestión me-
Molina, Edgar Bayley, Francisco Mada- chazo social amparán dose en un grupo
se origina en el sentimien to de estar ha- nor.
riaga, u Osvaldo Lamborg hini cuando ya rencoroso y vengador , sino que es él
bitado por un misterio que lo vuelve in- Las Brigadas Internacionales estuviero n
llegaban hasta nosotros los ecos de labeat quien rechaza. Con respecto a los actua-
expugnable. Quizá la mejor definición integrada s por unos treinta y cinco mil
generation, deAllen Ginsberg, de Char- les y jóvenes militante s de grupos de iz-
sea ésta: bohemio es el que no tiene mie- voluntarios, no mercenar ios, proceden-
les Bukovsky, de los hippies, del under- quierda o a los ecologistas, descendie n-
do. A veces la certeza maravillo sa de ser tes de más de cincuenta países, en su
ground, del pop, o de Mayo del 68 en Pa- tes de los utopistas de los años 60, tam-
uno mismo se va borrando con los años y mayoría jóvenes de escasa o nula forma-
rís. Ya no se llamaba bohemia pero se- poco son más bohemios de lo que nunca
las desilusiones, a veces no. Pero ¿qué ción militar, de extracción popular -con
guía siéndolo, porque respondí a a una lo fueron los jóvenes socialista s o comu-
importa que muchos asilos de ancianos una notoria minoría de intelectu ales y
modalida d contraria al "sistema", en la nistas de tiempos más lejanos: el mili-
y muchas fosas comunes estén poblados escritore s-y de variada tendencia ideo-
que un grupo artístico más o menos ju- tante tiene una severidad de la cual ca-
por antiguos bohemios? Esa forma pecu- lógica antifascis ta, si bien prevaleció la
venil podía reconocerse. "La imaginación rece el gitano.
Así pues, queda abierta la pregunta acer- liar de pertenece r al género humano se orientación comunista. Su contribución
al poder" se conserva ba bohemia (v. JU- militar fue obviamente limitada, aunque
ca de los posibles herederos de aquellos originó con el mundo, y sólo terminar á
VENILISM O). tuvo una singular relevancia en episodios
que fantaseab an con la "verde Bohemia". cuando éste se acabe.
La pregunta sobre si existe en la actuali- concretos como el de la defensa de Ma-
dad una bohemia con otro nombre nos Esta nota deberá concluir con un espa-
Fuentes: H.E. Biagini, Utopías juveniles: de drid durante su asedio entre noviembr e
remite a la pregunta sobre la muerte de cio en blanco, a ser llenado por personas
la bohemia al Che, Buenos Aires, Leviatán, de 1936 y marzo de 1937, entorpeci endo
las utopías. No porque la bohemia o sus de menos edad, capaces de responde r si
2000. - J.-M. Goulemot y D. Oster, Gens de el avance militar de los soldados fran-
derivados hayan sustentad o jamás una los punks con su cresta de guerrero indio lettres, écrivains et bohémiens: l'imaginai re quistas. Asimism o, constituy eron un
lucha social o política determin ada (aun- de los 80, que adoraban a Bukovsky, han littéraire, París, Minerve, 1992. - C. Lenoir, ejército multiétnico y multicult ural, in-
que fueran de izquierda en forma visce- sido reemplaz ados por otros agitanado s "Le mythe de la Boheme du XIXe. siecle", tesis tegrado por voluntari os oriundos espe-
ral, también en ese aspecto los bohemios que manteng an alta la antorcha . Los de doctorado, París IV, 1992. -J. Seigel,Par is
cialmente de Europa y América. La par-
se ubicaban al margen), sino porque la góticos de pelos y labios negros de fines boheme. Culture et politique au.x marges de la
ticipación latinoam ericana fue escasa
juventud de hoy, incluyendo a parte de de los 90 ¿también se originan en la bo- vie bourgeoise, París, Gallimard , 1991.
debido a la influenci a de medios y gru-
la juventud creadora de arte, parece vol- hemia de la vieja Sand?Y en el siglo XXI, ALICIA DUJOVNE ÜRTIZ pos de presión de tendencia pro franquis-
carse a la búsqueda de un lugar dentro ¿quiénes reivindic an el legado y de qué
ta, en muchos casos provenien tes de los
de la sociedad mercantil , la patria no está legado se trata? Más allá de la existen- BRIGADAS INTERNACIONALES. Fueron propios gobiernos -con la entusiast a ex-
lejos sino aquí. En consecuencia, lo que cia o no de grupos constituidos a partir creadas el 21 de septiemb re de 1936 por cepción de México-, a las dificultades del
ha cambiado de modo fundame ntal es la de una concienc ia de sí mismos, cada la iniciativa de la Internaci onal Comu- desplazam iento-tan to geográficas como
valorización del artista pobre y orgullo- generació n tiene sus propios bohemios, nista con el fin de apoyar al ejército re- económic as-e incluso a cierta reticencia
so de serlo: tal como sucedía antes de la inocentes y espontáne os. Una banda de publicano en el marco de la guerra civil por parte de las asociaciones de izquier-
invención de la bohemia idealizad a por jóvenes pintores del barrio con los bolsi- española, que apenas se había iniciado da, más precarias que en Europa y rece-
Sand, en este tiempo regido por el valor llos agujeread os como Rimbaud , que se dos meses antes con el golpe militar en- losas, en consecuencia, ante un eventual
comercial, no cobrar derechos de autor reúne en el café (v. CAFÉS) de la esquina, cabezado por el general Francisco Fran- debilitam iento de su militanci a. Hubo
ni contar con un buen galerista carece de es bohemia aunque ya no la rodee el aura co. Constituy eron una respuesta al céle- no obstante reclutam ientos en Cuba,
todo encanto. La palabra acuñada por del romantic ismo francés, y aunque ya bre pacto de no intervenc ión que más de Argentin a, Chile y México, si bien varios
este tiempo, a partir de Herbert Marcu- ni vergüenz a le dé utilizar esa palabra veinte países habían suscrito bajo el pa- brigadistas latinoamericanos residían ya
se, para indicar justamen te las existen- vetusta, quizá escuchad a de labios del
78 Budismo 79

en España cuando seinició la guerra. Las ante el cariz negativo de la guerra y es- dedor del año 500 antes de Cristo por un tiene un ser que le sea propio. El budis-
Brigadas Internaciona les se impregna- perando -finalmente en vano- un gesto solo hombre, Buda, y propugnada por él, mo proclama así la.contingencia, la rela-
ron, además, de ciertas connotaciones análogo por parte del enemigo, para que al margen de toda violencia, para susti- tividad, la insustanciali dad universal. El
"románticas" por su carácter más o me- los efectivos nazi-fascistas o ítalo-germá- tuir otra cultura preexistente , el brah- budismo no admite la existencia de un
nos espontáneo, su precariedad militar, nicos fueran retirados. El regreso de los manismo, cuyos defectos y deficiencias Brahman (lo Absoluto) ni de unAtman
su entrega a una causa legítima y casi voluntarios fue en muchos casos penoso, señala. (espíritu individual) ni un Dios creador
perdida de antemano, y por el anhelo de no ya por el obvio desgaste de la guerra y Cuando surge el budismo en la India, el y gobernante del universo -entidades
fraternidad republicana que las impul- la derrota sino también por las represa- brahmanismo dominaba en ella como un sustanciales - dotados "de un ser propio
só adelante de cualquier patriotismo lias cometidas en aquellos países de ori- grandioso y coherente sistema filosófico, que sólo de ellos dependa. Para el budis-
nacional, haciendo de la cuestión espa- gen, firmantes del pacto no intervencio- religioso, social. El brahmanism o es el mo nuestro mundo y todo lo que en él
ñola todo un símbolo de resistencia mun- nista. Incluso hubo "cazas de brujas" con continuador del vedismo, la forma reli- existe está constituido por dharmas. El
dial contra el fascismo. No en vano tu- posterioridad, en los inicios de la Guerra giosa que los indoeuropeos o arios lleva- término dharma designa los elementos,
vieron una significada presencia en las Fría, tanto en Estados Unidos dentro del ron a la India, cuando alrededor del año los factores constitutivos de todo lo que
sesiones españolas del II Congreso de Es- contexto macarthista, como en los regí- 1500 antes de Cristo la invadieron y crea- existe en nuestra realidad. Por ejemplo,
critores Antifascistas celebrado en Ma- menes "stalinizados" de la Europa comu- ron la cultura india. El brahmanism o es el budismo analiza al hombre y encuen-
drid, Valencia, Barcelona y París, entre nista, en los que numerosos ex brigadis- asu vez el antecesor del hinduismo, que tra que es solamente un conjunto de
el 4 y el 18 de julio de 1937, en el que in- tas fueron acusados de "heterodoxia" y se configura tres o cuatro siglos antes de dharmas: elementos materiales, sensa-
tervinieron varios escritores brigadistas, "complicidad" con el mundo occidental. Cristo. Tenemos así una línea religiosa ciones, percepciones, voliciones, estados
e incluso alemanes exiliados como Lud- Pormenores históricos a un lado, el epi- -vedismo, brahmanism o, hinduismo- de conciencia. Fuera de ellos en el hom-
wig Renn y Gustav Regler. También lo sodio de las Brigadas Internaciona les con unos treinta y cinco siglos de existen- bre no existe nada más. Los dharmas,
hicieron, entre otros nombres conocidos, invita a reflexionar sobre la dimensión cia. Si el brahmanism o se inicia con la elementos últimos de nuestra realidad,
los españoles RafaelAlbert i, José Berga- internacion al de la guerra española Shruti (Revelación), con un Texto reve- son insustanciale s e impermanen tes: no
mín, Corpus Barga, Rafael Dieste, Ma- -irreductible a los términos de un enfren- lado, los Védas, el budismo se inicia con bien surgen por la cooperación de múlti-
ría Teresa León y Antonio Machado; los tamiento civil, aun cuando fuera éste su un acto humano. Confiado sólo a sí mis- ples causas, desaparecen.
franceses André Malraux, Antaine de principal hilo conductor-; más concreta- mo, Buda inicia su búsqueda de la Ver- Los antiguos dioses védicos y brahmáni-
Saint-Exupé ry,Jean-Paul SartreyGeor - mente, sobre la responsabilid ad que en dady, después de inauditos esfuerzos, de cos son aceptados por el budismo, pero
ges Bataille, los estadouniden ses Ernest ella tuvieron las democracias occidenta- errores, de fracasos, en una noche me- en él aparecen cumpliendo funciones
Hemingway y John Dos Passos, el ale- les, dispuestas a sacrificar la legitimidad morable alcanza la Iluminación , acto muy subalternas (como darun buen con-
mán Bertolt Brecht, el británico George republicana en prenda de una contradic- supremo de conocimiento que le revela sejo), y son además incluso considerados
Orwell, los mexicanos Octavio Paz, José toria y a la postre insostenible conviven- la Verdad que constituirá su doctrina. La inferiores a los hombres y, como éstos, se
Mancisidor y Carlos Pellicer, los cubanos cia con el fascismo. doctrina budista no es otra cosa que la hallan sometidos a las reencarnacio nes
Nicolás Guillén y Alejo Carpentier, los formulación del conjunto de leyes que y pueden decaer a formas inferiores de
chilenos Pablo N eruda y Vicente Huido- Fuentes: Ayer. Revista de Historia Contem- rigen la realidad descubiertas por Buda. existencia. El rito no juega ningún papel
bro, el argentino Raúl González Tuñón, poránea, 56, Madrid, 4, 2004, monográfico Estas leyes permanecen inconmovibles, en el budismo. Para conseguir el sum-
el costarricense Vicente Sáez y el ecua- dedicado a las Brigadas Internacionale s. -A. aparezcan o no Budas que las descubran mum bonum, la liberación de las peno-
toriano Demetrio Aguilera Malta. A lo Castells, Las Brigadas Internacionales de la y transmitan a los hombres. La primera sas. reencarnaciones, el Nirvana, el in-
guerra de España, Barcelona, Ariel, 1974. - de esas leyes es la ley de la causalidad, greso en la nada, la calma total y absolu-
largo de ese congreso se homenajeó a las
G.G. Baumann, Los voluntarios latinoameri- condensada en una frase de ilimitadas ta, la felicidad suprema, el hombre cuen-
Brigadas Internaciona les, se condenó el canos en la guerra civil española, San José de
fascismo, se denunció el Pacto de No In- posibilidades metafísicas: "Todo tiene ta con las enseñanzas de Buda y consigo
Costa Rica, Guayacán Centroameric ana, mismo. Es mediante su esfuerzo perso-
tervención, se recordaron los valores de 1997. - M. Requena Gallego y R.M. Sepúlve-
una causa". El budismo colocaba así en
la cultura alemana en el exilio, se apeló su inicio la experiencia de un hombre, nal, su energía, su empeño, su constan-
daLosa(coords.),LasBrigadaslnternaciona-
a la razón frente a la barbarie, al com- les. El contexto internacional, los medios de Buda, y el descubrimiento por él de las cia, como puede amoldar su conducta a
promiso político del intelectual y a un propaganda, literatura y memorias, Cuenca, leyes que regulan la realidad. Este he- esas enseñanzas y conseguir asíla recom-
humanismo militante. Universidad de Castilla-La Mancha, 2003. cho llevaba consigo la negación de la au- pensa que ellas prometen.Na die ni nada
Las Brigadas Internaciona les fueron fi- ANTOLÍN SÁNCHEZ CUERVO toridad de todos los textos sagrados del puede ayudarlo en esa tarea. Buda pro-
nalmente disueltas por Juan Negrín el brahmanismo . clama que él es sólo un maestro que me-
21 de septiembre de 1938 en laAsamblea Para el budismo no existe nada sustan- diante sus enseñanzas muestra el cami-
BUDISMO.El budismo nos ofrece el ejemplo
de la Sociedad de Naciones de Ginebra, cial, nada que exista en sí y por sí, nada no; depende de cada uno ingresar en ese
de una cultura alternativa creada alre-
80 Budismo

camino y seguirlo hasta llegar a la meta.


El rito es al respecto totalmente ineficaz.
miento y la pertenencia a un grupo so-
cial dan derechos y privilegios. Desde este
e
La división en castas no existe en el seno punto de vista el budismo significó una
de la comunidad budista. Para el budis- revolución en la sociedad india del siglo
mo todos los hombres son iguales y el V1 antes de Cristo, revolución despojada
nacimiento no crea diferencias en térmi- de toda violencia pero de vastos alcan-
nos de jerarquía ni otorga privilegios. ces. Como dijo el gran indólogo alemán
Buda admitió en la orden monástica bu- Albrecht Weber, en el comienzo de su
dista a personas provenientes de todos artículo de 1857 "Buddhismus": "El bu-
los ámbitos de la sociedad.Algunos de sus dismo es en su origen una de las reaccio-
miembros más importantes y respetados nes más grandiosas y radicales a favor
provenían de castas consideradas por el de los derechos humanos universales
brahmanismo bajas o impuras. Como propios del individuo frente a la aplas-
una consecuencia de la negación de las tante tiranía de los pretendidos privile- CACEROLAZOS. Nombre popular dado, en impuestos, salarios bajos, aumento de
castas al ingresar en la comunidad bu- gios de origen divino, de nacimiento y de la Argentina y otros países de América precios de la canasta familiar, alzas de
dista, los brahmanes -término éste que clase". La grandeza de la moral, de la Latina, a una manifestación de caracte- las tarifas de los servicios públicos (so-
designa a los miembros de la casta más espiritualidad y de la filosofía budistas rísticas pacíficas. Su particularidad re- bre todo agua, gas y luz), desempleo, exi-
alta y privilegiada-qu e se convertían al hacen muchas veces olvidar lo que el side en la concentración simbólica de un guas jubilaciones y pensiones, ausencia
budismo dejaban de serlo y los privile- budismo significó en el ámbito social y elemento específico, en este caso un ins- de justicia y seguridad, disconformidad
gios que como tales poseían desapare- de las relaciones humanas. trumento de cocina. De tal manera, la ante gobiernos ineficaces y confiscación
cían. El término brahmán adquiere en portación de cacerolas busca darle un de ahorros. Aunque desde un principio
el budismo un significado nuevo: no se Fuentes: C. Dragonetti, "Filosofía de la In- sentido específico a una manifestación se cuestiona a los gobernantes, el enfren-
es "brahmán"por pertenecer a una fami- dia II. Budismo", en Enciclopedia iberoame- que alude al derecho a la vida a través de tamiento fue adquiriendo intensidad a
ricana de filosofía, Madrid, Trotta, 1999. - la necesidad de comer. En la Argentina lo largo del tiempo: a principios de la dé-
lia de brahmanes sino por poseer las no-
C. Dragonetti, Udana. La palabra de Buda, se utilizaron ollas, cacerolas, sartenes, cada del 80, aún bajo el gobierno militar,
bles virtudes que el budismo proclamó,
Nueva Jersey, The Buddhist Association of tapas y latas para producir el mayor rui- el nivel de confrontación es todavía rela-
entre las cuales se destacan la benevo- the United States, 2002. - C. Dragonetti,
lencia, lacompasióny el desapego. Como do posible, y solieron estar acompañados tivamente bajo; luego avanza la conflic-
Dhammapada. La esencia de la sabiduría
otra consecuencia de la desaparición de .por bocinazos, campanadas, "llaverazos", tividad, hasta llegar a enfrentamientos
budista, Nueva Jersey, Primordia Media,
las castas, el budismo enseña una ética 2004. -P. Harvey,El budismo, Madrid, Cam- etc.Aunque se los ha querido asociar con directos, por ejemplo, ante la jura de mi-
válida para todos y no éticas propias de bridge University Press, 1998. - F. Tola, "Fi- movimientos "espontáneos", en la mayo- nistros el 26 de mayo de 1989. Vuelve a
cada casta. Existe un solo camino moral losofía de la India I. Vedismo, brahmanismo, ría de los casos estudiados, los cacerola- retroceder a principios de la década del
que todos los hombres deben seguir; más hinduismo", en Enciclopedia iberoamerica- zos argentinos fueron anunciados y con- 90 para tomar un nuevo impulso y masi-
riguroso para los monjes, menos para los na de filosofía, Madrid, Trotta, 1999.-F. Tola, vocados por entidades específicas, entre ficarse con el cacerolazo y apagón de
laicos. "Budismo y humanismo" ,Revista de Estudios ellas asociaciones feministas, de amas de 1996, organizado por la oposición de cen-
Budistas, 9, México-BuenosAires, 1995.-H. casa, sociedades de fomento, consejos troizquierda del Frepaso, contra Carlos
La sociedad budista representa así una
von Glasenapp, budismo, una religión sin vecinales, entre otras. Los sujetos que Saúl Menem. Llega a su punto más alto
sociedad con rasgos esencialmente Dios, Barcelona, Barral, 1974. - W. Rahula,
opuestos a la sociedad brahmánica y, lo protagonizan los cacerolazos son, en ge- el 19 y 20 de diciembre de 2001.
Lo que Buda enseñó, Buenos Aires, Kier,
que es más importante, una sociedad más neral, mujeres (personificadas como Al analizar la composición social de los
1978. - A. Weber, "Buddhismus", Indische
justa al proclamar la igualdad de todos Streifen, 1, Osnabrück, Biblio Verlag, 1983. "amas de casa") y comerciantes (denomi- manifestantes, periodizary localizar geo-
los seres humanos y al negar que el nací- . nados "vecinos"). Este tipo de manifes- gráficamente los cacerolazos, se llega a
FERNANDO TOLA Y las siguientes conclusiones. Si bien sue-
tación se difundió ampliamente en la
CARMEN DRAGONETTI Argentina entre fines de 2001 y princi- len estar identificados con la protesta de
pios de 2002; sin embargo, su origen es la pequeña burguesía (lo que comúnmen-
anterior. Se produjeron al menos veinte te se conoce como "clase media"), tienen,
cacerolazos entre 1982 y noviembre de en realidad, un origen obrero. Durante
2001. Las principales causas fueron au- la década del 80, los cacerolazos fueron
.. mento del costo de vida, incremento de realizados en localidades y barrios del
(81]
82 Cacerolazos
Cafés 83
Gran Buenos Aires, y participaron los protestar contra Salvador Allende en la 2006. -R. Telechea, "Los cacerolazos: una hi- intercambio de consideraciones indivi-
mismos sujetos que algunos años des- Marcha de las Cacerolas de 1971, pero pótesis de investigación" ,Razóny Revolución, duales, circulación de información y pro-
pués se convertirían en "piqueteros". también en contra del golpe de Estado 11, 2003. -Periódicos: Clarín, Página 12, La ducción de modalidades discursivas ex-
Luego, a partir de la segunda mitad de la de Augusto Pinochet al mismo presid~n­ Nación·, Crónica, La Prensa, La Razón; sema- perimentó una notable diversificación y
década del 90, se trasladaron a la Capi- te chileno, en 1973 y en 1983. También narios Hoy ,Prensa Obrera, Qué pasa,El Lito- especialización, al multiplicar el margen
tal Federal; los sujetos centrales de es- se sucedieron cacerolazos en Uruguay, ral, Los Andes. web: http://www.fmmedu-
cacion.com. ar/His toria/C acerol azos/ de sus ofertas habituales -gastronómi-
tas manifestaciones, sectores de la pe- contra el gobierno militar el 1 de enero cas y de permanencia- y conformar no-
OOOcacerolazos.htm; http://www. uolsinec-
queña burguesía empobrecida. Los cace- de 1984, en Brasil en la Marcha Mundial vísimos objetos particulares de interac-
tis.com. ar/ especiales/argen tinaz o/noti-
rolazos previos a diciembre de 2001 (el de las Mujeres, en Honduras y en Vene- cias_elcacerolazo.htm. ción, a la vez que brindando, en muchos
tercio del total) se concentraron en los zuela. En general, los cacerolazos están . ROXANA TELECHEA casos, la posibilidad de acceso a tecnolo-
meses de agosto y septiembre de 1988, y dirigidos al gobierno. Su objetivo es pro- gía informática, lo cual genera varieda-
fueron realizados contra las altas tari- testar contra los representantes políti- CAFÉS. Designación característica de cier- des de sociabilidad inéditas. Así es como
fas de los servicios públicos. En muchos cos (por ejemplo, el ministro de Obras y tos lugares públicos o establecimientos en los años recientes surgieron varias al-
de los casos, los cacerolazos culminan Servicios Públicos argentino Rodolfo Te- donde se toma café y distintas bebidas, ternativas como los cafés filosóficos,
victoriosamente, logrando, por ejemplo, rragno, fue "caceroleado" en septiembre además de algunos alimentos, en mesas claustros abiertos dedicados a la discu-
que no se corten los servicios públicos a de 1988), planes económicos (como el servidas por camareros. Se trata, por trae sión horizontal de temáticas que giran
quienes no pueden pagarlos. Existe una Plan Primavera de 1987 en la Argenti- dición, de sitios habituales para la con- alrededor de la filosofía, la. religión, la
imagendifundidaquealudealaaparen- na) y presidentes (como Menem), es de- . versación, la recreación y la tertulia, que filosofía política y la filosofía de la cien-
te ausencia de politización de los "cace- cir, tiene como fin central intervenir en desempeñan habitualmente la función cia, así como diversidad de cybercafés que
roleros". Sin embargo, los partidos polí- la política pública. El cacerolazo es un de centros informales de reunión. Por ofrecen el acceso a terminales de INTER-
ticos están involucrados en casi la totali- fenómeno social y político. En sí mismo extensión, también comprenden formas NET (v.) y juegos de software en red, es-
dad de los hechos: más de la mitad de las no representa un programa político de- de SOCIABILIDAD (v.) e intercambio ins- tableciendo contactos con usuarios dé
acciones fueron organizadas y convoca- terminado: los cacerolazos fueron utili- piradas en su modelo. A fines del siglo todo el planeta a través de tecnología
das por el movimiento Amas de Casa del zados contra gobiernos radicales y pero- XVII se inauguran en Venecia célebres recreativa, o los más tradicionales cafés.·
País, agrupación ligada al Partido Comu- nistas, contraAllende y contraPinochet. establecimientos como Bottega del Ca- poéticos en los cuales artistas reconoci-
nista Revolucionario, que inició la cam- El cacerolazo no es una nueva forma de ffé (1683) y el Café Florian de la plaza dos y aficionados leen públicamente sus
paña "No compre los jueves", a la que protesta sino un tipo de manifestación San Marcos, que aún sigue abierto al escritos exponiéndolos á inmediata dis-
sumó los cacerolazos en el contexto de la tradicional con características específi- público. En el siglo XVIII las casas de café cusión. Incluso dentro de la inmensa y
hiperinflación de la década del 80. ElPC, cas. Tampoco es exclusivo de una clase, constituían un lugar de encuentro muy heterogénea red de usuarios de weblogs
por su parte, ha participado a través de hay cacerolazos en zonas obreras pobres, común en Londres y París. A principios o blogs (variedad de sitios web creados
la Unión de Mujeresf\rgentinas, aligual como es el caso de La Matanza, y en ba- de ese siglo, los propietarios londinen- en 1993 porTim Bernes Leeen los que se
que otros partidos de izquierda, como rrios de pertenencia mayoritaria peque- ses de esos locales comenzaron a editar e recopilan mensajes de texto e imagen de
Izquierda Unida y el Partido Obrero. ñoburguesa o burguesa como Caballito o imprimir sus propios periódicos, aplican- uno o varios autores sobre una temática
Durante el gobierno de Raúl Alfonsín Barrio Norte. Por la misma razón, es im- do en 1729 un monopolio para el comer- en particular sin regulación institucio-
(1982-1995), el Partido Justicialista tie- posible otorgarle un status revoluciona- . cio. Estas actividades, según ilustra Ri- nal de contenidos), ya abundan los "café
ne una fuerte influencia en la organiza- rio, reaccionario o progresista por sí mis- chard Sennett, estaban basadas en el uso & blogs", cuya primordial ventaja y pe-
ción de cacerolazos, mientras que el Fre- mo, sin analizar en profundidad el con- y la administración de información. Por culiaridad radica en la posibilidad de
paso la tiene en el segundo gobierno de texto en el cual sucede. En el caso argen- ejemplo Lloyd's, una aseguradora que pronunciar o leer conceptos y expresio-
Menem (1995-1999). En más del 70 por tino de los años que preceden y presen- aún opera, empezó como una casa de café. nes sin presiones editoriales ni condicio-
ciento de los casos, los cacerolazos están cian la caída de Fernando de la Rúa son, En tanto centros de información, la ac- namientos profesionales. La variedad, el
acompañados por cortes de calles, que en su mayoría, consecuencia de la RESIS- tividad central de estos lugares se basa- alcance y las alternativas disponibles del
ponen de manifiesto la tendencia de un TENCIA (v.) de la pequeña burguesía asa- ba en la construcción y circulación de café en tan.to forma privilegiada de inte-
porcentaje importante de la sociedad a lariada y no asalariada a los ataques del .discursos. El café es ingresado por los ho- racción social y comunicación por más de
alejarse de los métodos parlamentarios capital, una lucha contra la expropiación landeses en América, más específica- tres siglos ponen de manifiesto su capi-
de intervención política y optar por me- económica, política y simbólica. mente en Surinam, en 1718. De manera tal importancia en tanto figura alterna-
didas de acción directa. Por otra parte, progresiva, aproximadamente en los úl- tiva y flexible frente a la concepción y las
su origen tampoco puede reducirse a la Fuentes: R. Telechea, "Historia de los cace- timos veinte años, la figura matriz del dinámicas de las instituciones oficiales.
Argentina: en Chile fue utilizado para rolazos: 1982-2001",Razón y Revolución, 16, Teniendo en cuenta su origen e incesan-
café en cuanto sitio y ejemplo urbano de
84 Calibanismo Calidad de vida

perspe ctiva fue George Lamm ing, en Los términ o caníbal se constru yó a partir de alenta dora ensegu ida de la fijación de
tes mutaciones, así como su cualida d pro- identid ades tercerm undist as. Si bien es
teica e impor tancia social, no resulta placeres del exilio, en 1960, y que el cali- la paron imia con "carib e" en el dia-
rio de navega ción de Cristó bal Colón, cierto que con ambos conceptos aludim os
arriesg ado sugeri r que en las próxim as banism o cobra fuerza a partir de 1969,
para report ar noticia de unas tribus bru- a los oprimidos, los explotados, los domi-
décadas la figura del café, no obstan te sus año en el cual la vindicación de Calibá n
tales, de anatom ía monst ruosa, cuyos nados, los condenados a la pobrez a, los
expres iones tradici onales , seguir á sien- se hace explíci ta, de maner a indepe n-
miembros devora ban a sus enemigos, con perifér icos, etc., caliban ismo y tercer-
do repetid ament e apropi ada y reformu- diente, desde el teatro de Aimé Césair e
las cuales no quedó consta ncia, sin em- mundi smo no pueden consid erarse con-
lada como espacio de inspira ción, expe- (en francés), la poesía de Edwar dKam au
bargo, de que hubier a chocado el descu- ceptos coextensivos. Por mucha s razone s,
riment ación, mixtur a y tambié n síntesi s Brathw aite (en inglés) y la ensayí stica
bridor. Calibá n se vuelve emblem ático pero la más elemen tal es que Calibá n
de novísim as ofertas tecnológicas en la de Roberto Fernán dez Retam ar (en es-
del recelo de los domin adores ante la in- tambié n llega al Prime r Mundo, y su pre-
constit ución de foros de interre lación de pañol) . Coinci dencia que se explic a a
sumisi ón del dominado, que en el imagi- sencia allí tiende a crecer. Ademá s, por-
protag onistas urbano s por demás diver- partir de los condicionamientos políticos,
nario burgué s no puede dejar de ser os- que el calibanismo no tiene una conno-
sos. Una zona franca de modelaje, inter- económicos y sociales de los años 60, en
curo, ajeno, bestia l y hasta siniest ro. tación geográfica sino cultura l, aun si las
conexión y prueba tanto de distint os su- la cual la cuna caribe ña y la plurali dad
Ernst Renan hizo una lectura acertad a, cultura s no resulta n ajenas a la geogra-
jetos sociales yreeva luacion es temátic as, lingüís tica tampoco son fortuit as, a pe-
aunque cínica, al identif icar en Calibá n fía. Y tercero, porque no se puede omitir
así como de oferta de uso popula r de elec- sar de que el alcance del sentido de esta
al pueblo, al marge n de que no pudier a que el tercerm undism o denota princip al-
trónica de última generación. lectura de la metáfo ra shakes perean a
vislum brar en La tempes tad una alusión mente una localización en tanto el cali-
trascie nde al Caribe e incluso al mundo
a nuestro Caribe ,y en un sentido más glo- banism o denota una actitud y una pro-
Fuente s: R. Sennett, El declive del hombre americ ano para llegar, en mayor o me-
bal a nuestr a Améri ca, que lo incluy e. yección.
público, Barcelona, Península, 2002. - M. nor medid a, a todos los rincon es de la
Dery, Velocidad de escape, Madrid, Siruela, perifer ia del imperi o del capita l transn a- Algunos autore s han buscad o un ante-
1998. - M. Corbalán, Desayunando lecturas, cedente al caliban ismo en el "Manifiesto Fuente s: G. Lamming, The Pleasures ofExi-
cionalizado. Sólo dos años despué s, en le, Londres, MichelJoseph, 1960. -R. Femán-
BuenosAires, Proyecto Venus, 2003.- V. Mar- 1971, Fernán dez Retam ar daría a cono- antropófago" de Oswal d de Andra de en
tínez Cuitiño, El Café de los Inmortales, Bue- dez Retamar, Todo Calibán, Buenos Aires,
cer, en su ensayo Calibán (que adoptó en 1928, fundac ional de la corrien te van- CLACSO, 2004. -J.A. Manrique, "Ariel entre
nos Aires, Guillermo Kraft Ltda., 1949. su versión inicial la ortogra fia aguda de guardi sta conocida como antrop ofagia
RAFAEL CIPOLL INI Próspero y Calibán", Revista de la Universi-
la palabr a, siguien do una costum bre ge- brasile ña, la cual propon ía, según pala- dad de México, febrero-marzo de 1972. D.
nerad a probab lemen te en Miche l de bras de Antonio Cándid o, "la devoración Ribeiro, Utopia selvagem. Saudad es da ino-
CALIBANISMO. Corrie nte de pensam iento de los valore s europeos, que había que cencia perdida. Uma fábula, Río de Janeiro,
Montaigne), una asunci ón cohere nte y
que vindic a la legitim ación identit aria destru ir para incorp orarlo s a nuestr a Companhia das Letras, 1982. - P. Hulme y
bien argum entada de esta nueva lectu-
latinoa merica na y caribe ña y, por exten- realida d, como los indios cam'bales devo- W.H. Sherman (eds.), "The Tempest" and its
ra de la metáfo ra shakes perean a, orgá-
sión, tercerm undist a, desde el espírit u de raban a sus enemigos para incorp orar la Travels, Londres, Reaktion, 2000.
nicame nte afin a las realida des y los in-
RESISTENCIA (v.) y rebeld ía personifica- virtud de éstos a su propia carne" . Esta
AUREI JO ALoNS O
tereses de los pueblos latinoa merica nos
do en la metáfo ra shakes perian a del per- apropiación cultura l, de cara al someti -
y caribeños, frente a los de sus domin a-
sonaje de Calibán. Esta corrien te se plas- miento a una cultur a import ada, había CALIDAD DE VIDA. Este concepto se refiere
dores. Este ensayo devino rápida mente
ma esenci alment e en la ensayí stica lite- sido procla mado en términ os distint os al grado de excelencia que una sociedad
referen cia obligada en el hemisferio ame-
raria y la estétic a, pero tambié n se vine por José Martí en Nuestr a América, y en dada, precis ament e localiz ada en un
ricano y más allá, y ha dado lugar a va-
cula a la ética y la politología, a la socio- otros textos entre 1883 y 1895. Fernán - tiempo y en un espacio geográfico, ofrece
rios debate s y enriqu ecimie ntos duran-
logía y ala economía política, y finalmen- dez Retam ar, que no conocía aún la obra en sus políticas económicas, sociales y
te los último s treinta años. La tradici ón
te al quehac er filosófico. Se enfren ta a la de Oswal d de Andra de en 1971 cuando ambien tales, y de distrib ución espaci al
latinoa merica na había reconocido, des-
recurre ncia al conflicto plante ado en La escribió su ensayo inicial sobre el tema, de recursos (sean éstos condicionantes de
de 1900, en e1Ariel de José Enriqu e Rodó
tempestad, último drama de Shakes pea- lo incorpora crítica mente en Calibán ante otros -como la capacitación, el empleo y
la personificación del paradi gma civili-
re, y en partic ular la introdu cción del la antropofagia, de 1999, en el cual mues- los ingres os- como bienes y servicios)
zatorio plausib le: así precis ament e lo
anagra ma Calibán/cam'bal para la per- tra la distanc ia entre el caliban ismo y destina dos a potenc iar las capaci dades
presen ta Rodó, frente a Próspe ro, en tan-
sonificación del mundo conquistado, de aquella versión cultur al de la antrop ofa- individ uales, grupal es y de la sociedad
to ignora práctic amente a Calibá n, cuyo
las esfera s llamad as subalt ernas, del gia, como lectura s surgid as en dos con- toda para progre sar hacia escena rios de
rescate , como símbolo de lo que en reali-
pueblo, y la justific ación de su sumisión, textos distint os. Otra aproxi mación al dignid ad human a, y en el consig uiente
dad somos, se gesta en la ensayí stica de
como expres ión cultura l del capitalismo concepto se puede encon trar en la crea- nivel de conten to o descon tento indivi-
la segund a mitad del siglo pasado que,
nacien te y de su vocación imperi al. Po- ción de la catego ría de Tercer Mundo , dual y grupal según la percepción que se
de maner a expres a o tácita, restitu ye a
demos afirma r que el primer o en relacio- introdu cida por Alfred Sauvy en 1952, y tenga de esa oferta, accesibilidad y uso
esta image n su significado profundo. El
nar a Calibá n con el Caribe desde esta
Calle 87

por parte de la población involucrada, así nistas (el bien último de las personas través de flujos, mapas cognitivos, sím- tos sociales, así como el lugar propicio
como de las consecuencias últimas -po- como el placer, felicidad o disfrute que bolos, interacciones y prácticas cultura- para las más diversas expresiones de di-
tenciales y reales- sentidas o no, espe- acompañan la satisfacción venturosa de les y políticas normalizadas, críticas o sidencia, crítica, descontento o RESIS-
cialmente en la salud física y psíquica. los deseos) o de satisfacción de preferen- alternativas. EnAmérica Latina la calle TENCIA (v.) enAméricaLatina. La urba-
Desde tiempos antiguos los filósofos se cias (una buena vida consiste en lasa- es tan antigua como la ciudad barroca que nística, al marcar los ritmos y las formas
han preguntado -comenzando por Aris- tisfacción de los deseos o las preferen- modeló la dominación colonial, aunque de separación de los barrios residencia-
tóteles-qué constituye la buena vida, qué cias de las personas) e ideales de la bue- hay evidencias arqueológicas de su tra- les de las elites de los llamados "popula-
es bueno y qué es malo, qué es justo y na vida (parte de la buena vida consiste zado y uso en las ciudades prehispáni- res", configuró una nueva tipología de las
qué no lo es, qué es mejor y qué es peor. en algo diferente de las ya mencionadas .cas, andinas y mesoamericanas. Sin calles y sus usos, una nueva jerarquía
También desde hace mucho tiempo resul- y se vincula a la realización de ideales embargo, la calle que nos interesa se en- clasista, una acentuación de las distan-
ta motivo de amplia discusión preguntar- específicos, explícitamente normativos). laza con el nacimiento de la ciudad bur- cias sociales. Sabido es que la nomencla-
se qué constituye una justa distribución Si en los países desarrollados la discu- guesa, universalizada tras la Revolución tura de las calles ha respondido a los in-
de los beneficios de la sociedad, cuya res- sión se centraba en la excelencia del vi- Industrial y más adelante remodelada tereses e ideologías de las elites más que
puesta aún hoy sigue siendo tan indeter- vir, en los otros "no desarrollados" se bajo las coordenadas del urbanismo. Con a un aséptico criterio de reordenamien-
minada como el significado mismo de la basaba simplemente en lograr sobrevi- . tal orientación, se fueron afirmando en to y señalización, por lo que del lado ciu-
vida. vir a la pobreza. las calles la diferenciación clasista y ét- dadano se han librado diversas luchas
Antes de 1750,lapobrezaderecursos(de En los últimos quince años el paradigma .nica, así como el surgimiento y el desa- por renombrarlas y democratizarlas. En
cierta manera el extremo opuesto de una del desarrollo humano ha tomado a los rrollo de los flujos anónimos de la multi- general, la calle contemporánea devino
buena vida con valores materiales) no DERECHOS HUMANOS (v.) como compa- tud a pie y la abigarrada circulación ve- centro del control a través de los más
parecía remediable y se la consideraba ñeros de ruta hacia una humanidad don- bicular de pasajeros en los horarios de variados dispositivos urbanísticos, polí-
parte normal del estado de cosas. A par- de la vida sea más digna de ser vivida, no trabajo y de servicios educativos. El ca- ticos y policíaco-militares, algunos ins-
tir del momento en que la pobreza de solamente "sobrevivida". Dentro de ese mino de las alternativas populares sobre pirados en las ideas del barón Hauss-
masas irrumpe como una tragedia en las enfoque se inscribe la definición de cali- la calle es, sin lugar a dudas, el mismo mann, así como en objeto particular de
sociedades adentradas en la Revolución dad de vida observada. que apuesta a la reconceptualización y la ensayística utópica de la ciudad y de
Industrial la discusión, no solamente reconstitución o refundación de la ciudad. la literatura. La Carta de Atenas, bajo la
acerca de lo que es la buena vida sino Fuentes: C.A. Abalerón, Calidad de vida Está en proceso de desarrollo la crítica concepción circulacionista de Le Corbu-
cómo medirla, retoma un camino ascen- como categoría epistemológica, Buenos Aires, al urbanismo burgués, a la discrimina- sier, contribuyó a que los problemas del
dente y generalizado, de la mano de los FADU-UBA, 1998. -KE. Boulding, The lmage. , ción, a la criminalización política, jurí- creciente flujo callejero de los vehículos
filósofos y de otros intelectuales como Knowledge in Life and Society, Ann Arbor, dicaymediática de la actividad callejera motorizados en las grandes ciudades la-
University ofMicbigan Press, 1982. - D. Har- de los marginales y a la vida nocturna. tinoamericanas fuesen atendidos como
economistas y sociólogos. En esa prime-
vey, Urbanismo y desigualdad social, Méxi- TaIIlbién a la ideología presentista, que prioritarios, afectando la calle como lu-
ra mitad del siglo XIX los profetas del co, Siglo Veintiuno, 1977. - W. Plum, Discu-
pavoroso empobrecimiento anunciaron . normaliza la conversión de la calle en gar de reproducción del tejido social y de
siones sobre la pobreza de masas en los comien-
tanto el colapso del abastecimiento de lugar de tráfico automotriz, de inseguri- expresión de usos culturales y políticos.
zos de la industrialización, Bonn, Friedrich
alimentos como la progresiva miseria ·üad y anonimato, la cual es necesaria Algunos movimientos sociales han incor-
Ebert, 1977. -J. Rawls,Lajusticiacomo equi-
de la clase trabajadora hasta llegar a lí- dad: una reformulación, Buenos Aires, Pai- para recuperar la calle como lugar de porado sus vehículos a la protesta popu-
mites intolerables. Posteriormente, sólo dós, 2004. -A. Sen, "Estado y sociedad", en M. • .·••. ,SOCIABILIDAD (v.), equilibrándola con su lar, usándolos para volantear, bocinear,
cuando aparecían las cíclicas crisis eco- NussbaumyA.Sen(eds.),Lacalidaddeuida, función de tránsito. La urbanística au- vocear por parlantes, o para generar co-
nómicas se volvían a plantear las cues- México, Fondo de Cultura Económica, 2000. toritaria ha pretendido limitar la expre- lumnas a vuelta de rueda de contención
tiones de la POBREZA (v.). El encuentro - D.M. Smith, "The Quality ofLife. Human t•sión de la cultura popular y los rituales de flujos o bloqueo callejero. No ha sido
entre la civilización industrial y el pau- welfare and socialjustice", en I. Douglas et al. dePROTESTASOCIAL(v.) callejera, pero casual que, bajo las políticas neolibera-
(eds.), CompanionEncyclopedia ofGeography. ·la inventiva popular ha encontrado la les, las señas callejeras de la desigual-
perismo del Tercer Mundo, finalizada la The Enuironment and Humankind, Londres,
Segunda Guerra Mundial y comenzado forma de sortear sus límites. Desde una dad social hayan coincidido con una acen-
Routledge, 1996. ··visión más amplia, la calle, independien- tuación del proceso de desestructuración
el proceso de descolonización, planteó CARLOSALBERTOABALERÓN
nuevamente la necesidad de pronunciar- temente de sus variaciones arquitectó- del tejido de redes veéinales, induciendo
se al respecto. El bienestar y el progreso .... nicas y culturales en sus diversas fases en el imaginario la creación y la reelabo-
CALLE. Espacio urbano socialmente dife- •;históricas, ha sido el más frecuente esce- ración de las más diversas fantasmago-
alcanzado por los países desarrollados renciado y modelado arquitectónicamen-
planteó el tema de la calidad de vida den- .· nario de expresión de la cultura urbano- rías sobre la inseguridad, la nocturnidad
te que posibilita históricamente la arti- y el miedo al otro. La calle, en su densa
tro de enfoques primordialmente hedo- •spópular, del desarrollo de los movimien-
culación entre lo público y lo privado a
~,
88 Cambio de paradigmas
~C~aro~b~io~d~e~p~ar=-=a=di3·gm>=:a~s=--~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-.::8:.:::.9 1

1
historicidad, motiva muchas entradas. ras como la crítica al neoliberalismo. mas S. Kuhn denomina "paradigma" a instauración de la física con Galileo me-
La crítica de género ha sostenido, con La actual polarización en torno a la calle un modelo real de hacer ciencia dentro diante un acelerado proceso de pensa-
razón, que el diseño de flujos callejeros divide a la opinión pública respecto de los de una determinada rama del conoci- miento. Así pues, Kant da tres ejemplos
del urbanismo burgués ha maquillado un derechos de flujo entre los automovilis- miento científico. Un modelo real, y no de ciencias que crearon su campo de in-
añejo proceso de masculinización de sus tas y los manifestantes callejeros, común- meramente ideal. El paradigma es un teligibilidad mediante un proceso tan
usos. Fue la incorporación de las muje- mente peatones, que recurren a la mar- modelo real porque ya existe. Después de acelerado que no teme en denominar "re-
res al mercado laboral lo que ensanchó cha de protesta, el plantón o la sentada los Principia mathematica philosophia volución". Y al parecer es el primero que
su presencia callejera. Aun así, si el fiá- colectiva, y la BARRICADA (v.). Del lado naturalis (1729) de Isaac Newton, la fí- usa el término revolución para aplicarlo
neur había normalizado su presencia, la del poder, los mecanismos de cierre poli- sica matemática no es una idea posib.le alasciencias,asusurgim.iento.Estaidea
fiáneusse fue una figura rara y disiden- cial o militar de calles apuntan a frenar sino un hecho ejemplar, un modelo real, la retoma Edmund Husserl quien alude
te. La estigmatización de la automovilis- y confrontar la movilización de protesta un paradigma. Desde entonces la física a las mutaciones mediante las cuales se
ta, como conductora ineficiente, está en- antes de llegar a su lugar de destino o, de Newton se convierte en el paradigma establece una ciencia. Husserl pone los
lazada al prejuicio controlista que res- bajo condiciones excepcionales, decretar para hacer física. A este paradigma se mismos ejemplos de Kant (geometría,
tringía las salidas de las mujeres a los el toque de queda en las calles, intenta- llegó por una serie de microrrevolucio- lógica, física). Martin Heidegger -que
espacios privados bajo riesgo de ser con- do confinar a los ciudadanos o manifes- nes que en conjunto configuran lo que se conoció estas ideas de Husserl- habla de
fundidas con las llamadas "mujeres de tantes en sus espacios privados median- suele denominar la "revolución científi- la apertura epocal mediante la cual se da
la calle" o "damas de la noche". Duran- te recursos de fuerza (disuasiva y/o re- ca moderna". Se necesitó deAlbert Eins- una nueva revelación del ser. También
te la segunda mitad del siglo XX, los ur- presiva). A pesar de todo, la calle sigue tein para salir del paradigma newtonia- Heidegger cita la física galileana como
banistas apostaron a liquidar los usos viva en las zonas populares, y cumple y no. La historia de la ciencia se caracteri- ejemplo de esa apertura que hace época.
tradicionales de la calle realizados por ve- viene ganando centralidad en la nueva za frecuentemente por el continuismo. Alexander Koyré escuchó las conferen-
cinos, transeúntes y manifestantes, im- crítica, así como en los proyectos alter- En verdad, las líneas de continuidad son cias que dictara Husserl en 1911 en Go-
pactando negativamente en las ciudades nativos y los nuevos relatos utópicos. La casi siempre un trazo grueso, mientras tinga, y lleva estas ideas de cambio revo-
latinoamericanas. Brasilia, la ciudad amplitud de prácticas y consumos cultu- hay progresos en la ciencia que se reali- lucionario a Francia donde va a ejercer
futurista inaugurada en 1960, fue dise- rales callejeros nocturnos es un indica- zan en forma muy acelerada. Estos pro- una profunda influencia en la epistemo-
ñada por Lucio Costa, Osear Niemeyer y dor confiable más de su democratización gresos rápidos deben llevarnos a una logía y la historia de las ciencias. Gaston
Roberto Burle para la burocracia fede- que de su crecimiento económico o turís- .toma de conciencia de la discontinuidad. Bachelard venía trabajando en esa línea
ral y los representantes políticos, mini- tico (v. ESPACIO PÚBLICO y ESPACIO UR- Haymomentos privilegiados que marcan de pensamiento, a partir de la cual desa-
mizando las veredas o banquetas peato- BANO). en forma notable las discontinuidades en rrolla los conceptos de "ruptura episte-
nales para favorecer los ritmos del flujo el desarrollo del saber. La teoría de la mológica" y destaca la discontinuidad en
automotor. Bajo ese horizonte arquitec- Fuentes: M. Delgado, El animal público, relatividad se ha instituido haciendo vio- la historia de las ciencias. Koyré influye
tónico fue impensable en su momento la Barcelona, Anagrama, 1999. - J. L. Romero, lencia a leyes y costumbres del pensa- también en Kuhn, quien le da mayor én-
posibilidad de grandes movilizaciones de Latinoamérica: las ciudades y las ideas, Méxi-
miento; por ejemplo, se opone a la cos- fasis a la idea de las revoluciones cientí-
protesta popular, las cuales en la actua- co, Siglo Veintiuno, 1976. - V. Vich,El discur-
so de la calle, Lima, Red para el Desarrollo de tumbre de pensar en forma separada el ficas como modo de cambio de un para-
lidad han colocado en entredicho la ca- espacio y el tiempo. digma a otro. Ivlichel Foucault recibe de
las Ciencias Sociales en el Perú, 2001. - E.
misa de fuerza de tal diseño arquitectó- · Kant en el prólogo de 1787 a su Crítica este grupo de historiadores y filósofos
Sánchez de Tagle, Los dueños de la calle. Una
nico. La historia de los movimientos so- historia de la vía pública en la época colonial, de la razón pura se refirió al modo en que franceses (Gastan Bachelard, Georges
ciales urbanos en América Latina es en México, INAH-DDF, 1997. -G. Merola,Arqui- por primera vez se establece una ciencia. Canguilhem,Alexander Koyré)elim.pac-
cierto sentido una historia de la lucha por tectura es femenino, Caracas,Alfadil, 1991. Ese cambio mediante el cual se inaugu- to de su modo de trabajar la historia de
la apropiación de las calles. Tanto los RICARDO MELGAR BAO ra una ciencia lo califica de "revolución" la ciencia. Foucaulthabla de las discon-
mapas cognitivos de la protesta calleje- enelmododepensar.Asílainstauración tinuidades que se producen en el salto de
ra como los rituales y acciones que le co- CAMBIO DE PARADIGMAS.El CONOCIMIEN- de la geometría en la Grecia antigua; la un marco epistémico a otro. Kant y Hus-
rresponden en cada una de nuestras ciu- TO (v.) avanza destruyendo supuestos ínstauración de la lógica por parte de serl pensaban en una única revolución
dades revelan ese vínculo activo entre la conocimientos previos. La mera opinión Aristóteles, de la cual afirma Kant que que instaura una ciencia en un campo de
fuerza de costumbre y la creatividad. Los se convierte en obstáculo epistemológico no ha variado en lo más mínimo.Aunque cientificidad. Kuhn y Foucaultsostienen,
grafiti,esaescrituraanónimaytransgre- que es necesario vencer. Hay hábitos in- pronto, ya para 1879, Gottlob Frege de- en cambio, que cada ciencia sufre trans-
sora, han acentuado en sus representa- telectuales que en su momento tuvieron sarrolla la nueva lógica, la lógica moder- formaciones o revoluciones de época en
ciones letradas e icónicas tanto la natu- utilidad pero que en otro momento pue- e na.o matemática. Pasando al mundo época. De la física aristotélica a la física
ralización de las fantasmagorías calleje- den obstaculizar la investigación. Tho- · moderno, Kant se refiere también a la galileana no hay un cambio o una serie
Cambio de paradi~as Campo intelectual 91
90
Siglo Veintiuno, 1981.-M. Foucault,Arqueo- intencio nalidad , de manera que la histo-
de cambios continuos, sino que hay dis- paró la adhesió n al nuevo paradig ma a logía del saber, México, Siglo Veintiuno, 1972. ricidad de los sujetos con sus intenciones
una conversión en sentido religioso. Tan- -M. Heidegger, La pregunt a por la cosa, Bue-
continu idad. Lo mismo pasa con el salto asp_iraciones, deseos, proyectos y estra~
de la física newton iana a la física relati- to esta tesis como la tambié n muy con- nos Aires, Sudamericana, 1975. -E. Husserl, tegias para procura r realizar los se tra-
vista. Se trata, pues, de varias revolucio- trovert ida de la inconm ensurab ilidad de La crisis de las ciencias europeas y la fenome-
duce tanto en efectos intencio nales como
los paradig mas· fueron cada vez más nología trascend ental, Barcelona, Crítica,
nes o cambios de paradig ma en el deve- en efectos no intencionales. Estos últimos
modera das por Kuhn. La inconm ensura- 1991. -l. Kant, Crítica de la razón pura, Méxi-
nir de cada ciencia, y no sólo de una revo- co, Nacional, 1973. -A. Koyré, Pensar la cien- son los que hacen a la dinámi ca específi-
lución que la instaur a, como sugiere n bilidad significa que no hay medida co-
cia, Buenos Aires, Paidós, 1994. -Th.S. Kuhn, ca del campo, más allá del pretend ido
Kant y Husser l. mún entre un paradig ma y otro, ni hay
La estructura de las revoluciones científicas, protagonismo de los sujetos.
Tanto para Bachel ard como para Kuhn un tribuna l por encima de ellos que pue-
México, Fondo de Cultura Económica, 1971. El campo cultura l es ámbito privileg ia-
y Foucau lt los cambios continuos se dan da juzgarl os. Por eso comparó las revo-
- Th.S. Kuhn, La revolución copernic ana, do de construcción de hegemo nía por su
pero en el interior de un marco epistémi- luciones científicas con las sociopolíticas, Madrid,Ariel, 1981.-Th.S. Kuhn, El camino capacid ad de potenci ar las relacion es de
co. Por tanto, hay continu idad en el inte- pues en éstas son las estruct uras y los hacia la estructura, Madrid, Tecnos, 2002. - fuerza en que se funda al invisibi lizarlas
rior de un campo epistémico y disconti- principios constitu cionale s de una socie- U. Moulines y J. Díez, Fundam entos de filoso· tras los ropajes de la específica fuerza
nuidad cuando se salta de uno a otro. dad los que cambia n drástic amente . El fía de la ciencia, Barcelona, Ariel, 1997. - C.
simbólica que caracte riza a la producción
Tambié n Louis Althus ser se refirió a la filósofo chileno Roberto Torrett i, entre Rojas Osorio, Foucault y el posmode rnismo,
Costa Rica, Heredia, Universidad Nacional, y transm isión de la ideología, de acuer-
"revolución" teórica de Karl Marx en el otros, ha destaca do el hecho de dar razo-
2001. -R. Torretti, La geometría del universo, do con el primer principio de la teoría de
esfuerzo de instaur ar una nueva ciencia: nes como un componente import ante en
Mérida, Universidad de los Andes, 1994. Pierre Bourdi eu acerca de la reprodu c-
la historia . Y el mismoA lthusse r nos re- el cambio de paradig mas y nos da suges-
ción social: "Todo poder que logra impo-
cuerda unas palabra s de Friedri ch En- tivos ejemplos de ello. Una revolución no CARLOS ROJAS ÜSORIO
ner significaciones e impone rlas como
gels en las que afirma que Marx con su ocurre de la noche a la mañan a, sino que
legítim as disimul ando las relaciones de
materia lismo histórico produjo una re- implica más de una microrrevolución.
C~MPO INTELECTUAL. En cuanto constitu - fuerza en que se funda su propia fuerza,
volución compar able a la revolución quí- Así, para que se diese la revolución cien-
tivo del "campo cultura l", a su vez inte- añade su fuerza propia, es decir, propia-
mica deAnto ine Lavoisier. El epistemó- tífica modern a fue necesar io Nicolás Co-
grante del "campo del poder", ha venido mente simbóli ca a esas relacio nes de
logo venezo lano Ulises Moulin es ha pérnico con su heliocentrismo; pero éste
ganando terreno frente a la tradicio nal fuerza". El campo intelect ual identifica-
trabaja do el tema de los cambios concep- todavía pensab a en órbitas circula res
referencia al "intelec tual" (o a la "inteli- do por Ángel Rama como "ciudad letra-
tuales en la ciencia. Reconoce cambios in- para el movimiento de los planeta s; en
gencia") y a su protago nismo en la "cul- da" es laciuda delaen el interior del cam-
trateóri cos que son los que se dan dentro cambio, Johann es Kepler introdu ce ór-
tura" y en el "poder". El "intelec tual" es po cultura l del cual dimana n sus orien-
del mismo marco epistémico, o sea, cam- bitas elíptica s que cuadra ban mejor con
. Uli sujeto que en conjunt o con otros de su taciones de sentido singula rmente deter-
bios continuos. Cambios interteóricos son la conside rable masa de observaciones
especie integra la "inteligencia", instan- minant es en la construcción de hegemo-
los que constitu yen un salto de una teo- que había recogido Ticho Brahe. Galileo
: cia individ ual y colectiva que protago ni- nía y consolidación del "campo del poder"
ría a otra nueva. La transfo rmació n de instaur a una física terrestr e y Newton
.zan la "cultura", entend ida en sentido a través de la generac ión de dispositivos
una teoría implica cambios en las leyes o retoma todas las aportaciones anteriores
.:preferentemente subjetivo (las letras y de legitimación que llegan a instala rse
axiomas que constitu yen el núcleo de la y da una teoría que vale tanto para el
las artes, la alta cultura ) y por lo tanto el en la sociedad como sentido común. Pe-
teoría. Divide los cambios interteó ricos mundo celeste como para el terrestr e. Los
, ".poder" que implica n la palabra , la escri- ro ni campo cultura l ni campo intelect ual
en cambios por absorción y cambios por cambios de paradig mas implica n micro-
tura, el saber (v. CULTURA). "Campo in- ni campo del poder son unívocos. En par-
suplant ación. Los cambios por absorción rrevoluciones que si son convergentes,
.• :: telectual" y sus asociados, "campo cultu- ticular, el primero, en su identid ad de
asumen la teoría anterio r, que queda como en el ejemplo anterio r, conducen a·
> ,' ral" y"campo del poder", desacra lizan ese "ciudad letrada" , como campo de fuerzas
implica da en ellos. Los cambios por su- una revolución científica.
pretendido protagonismo, al ubicar las y de luchas, es un campo en el que se cons-
plantac ión equival en a las revoluciones ' :;{unciones intelect ual, cultura l y del po- truye hegemo nía y poder, pero tambié n
científicas de que habla Kuhn. La teoría Fuente s: L. Althuss er, Pour Marx, París,.
Maspero, 1965. - G. Bachelard, EpisteTTWlo· \ ..' ,der en las relaciones sociales tension a- contrah egemon ía y CONTRAPODER (v.).
sucesor a no absorbe a la predecesora sino lesy conflictivas en las que están involu- Queda claro que si bien el campo intelec-
gía, Barcelona, Anagrama, 1973. -B. Cohen,:
que la sustituy e. Una tesis que ha susci- Revolución en la ciencia, Barcelona, Gedisa,:; ~:crados los intelect uales. Ademá s de un tual, desde dentro del cultura l y del po-
tado mucha polémica ha sido la idea de 1989. -A. Beltrán, Revolución científica. Re~ :campo de fuerzas en el sentido de la le- der, los orienta , a su vez recibe de ellos
Kuhn según la cual en el cambio de pa- nacimiento e historia de la ciencia, Madrid• sgalidad mecánica de la física en la que determi nacione s que él traduci rá desde
radigm as no bastan las prueba s empíri- México, Siglo Veintiuno, 1995. - F. Engels, '1no .cúenta la dimens ión intenci onal de la la especif icidad de sus compet encias.
cas o matem áticas sino que entran fac- "Prólogo" a K Marx, El capital, vol. TI, Méxi: 1~acción de los sujetos, se trata tambié n de También queda claro que estos tres cam-
tores como la retórica y un cambio en las co, Fondo de Cultura Económica, 1974. - {nn campo de luchas, en que cuenta la pos constituyen.la totalida d social de que
creencias, hasta el punto de que él com- Foucault, Las palabras y las cosas, Méxic
Canción de protesta canción de protesta 93
92

menos favorecidas, el hambre, la pobre- sión, se extendió por todo el mundo, y se El primer gran acontecimien to que re-
forman parte, al tiempo que son consti- unió a decenas de nombres como los an-
za y la miseria, como también en la espe- dio el caso insólito de que un tango como
tuidos por ella. tes señalados tuvo lugar enjulio de 1967
ranza de un mundo más justo, la solida- "Cambalache" de Enrique Santos Dis-
Dado el monopolio de la letra que el cam- en la localidad costera de Varadero
ridad, el compromiso, el amor, la vida, la cépolo, registrado en 1934, pueda hoy ser
po cultural detenta, a las relaciones de (Cuba) bajo el título de Primer Encuen-
fe, la ecología y la paz. Sus textos pueden considerado un antecedente muy impor-
fuerza en que se funda añade su pro- tro Internaciona l de la Canción de Pro-
ser tradicionales , originales, aunque en tanteen los orígenes de la canción de "pro-
pia fuerza, transforman do la mera fuer- testa, con la presencia de intérpretes de
múltiples ocasiones se han utilizado poe- testa". Sin embargo, la invasión y el bom-
za en legitimidad. En la dinámica de las la Argentina, Chile, Cuba, Perú y Uru-
mas de autores como Lope de Vega, Pa- bardeo de Vietnam del Norte fue el he-
fuerzas y las luchas que lo constituyen guay. Esa manifestació n fue seguida de
blo N eruda, José Martí, Nicolás Guillén, cho que provocó un mayor número de fes-
pueden advertirse orientacione s en el inmediato con la organización de activi-
Mario Benedetti, César Vallejo, León tivales multitudinar ios, en los cuales las
sentido de reproducción de la sociedad, dades similares, como fueron el Primer
Felipe, Rafael Alberti, Miguel Hernán- canciones que protestaban por el conflicto
así como en el sentido de su transforma- Festival de la Nueva Canción Chilena
dez y otros (v. POESÍA, POESÍA SOCIAL). y sus sangrientas consecuencia s eran el
ción: en sociedades presididas por rela- (1969), el Festival Foro dela Nueva Can-
Por imposición de las compañías disco- tema central; pero ese argumento no fue
ciones de dominación como las vigentes, ción (México, 1982), el Festival por la Paz
mientras las orientaciones reproductivas gráficas y los grandes medios audiovisua- · recogido en España, Italia, Centro y
les, la acepción canción de protesta (tér- Sudamérica (excepto en casos puntuales (Managua, 1983), Festival Voz (Bogotá,
se abocan a presentar su fuerza como le-
gitimidad, las orientaciones alternativas minos traducidos del inglés a partir de y esporádicos), cuyos artistas optaron 1985), el Festival de SanBernardi no (Pa-
1960 para nombrar parte de la obra de ·.· en su mayoría por tomar cierto ejem- raguay, 1990), el 30 AnysAl Vent (Barce-
de transformaci ón deben procurar trans-
determinado s autores como Joe Hill, plo en cuanto a la radicalidad contra el lona, 1993), así como decenas de home-
formar su legitimidad en fuerza.
WoodyGuthrie, Pete Seegery Bob Dylan) sistema, pero distanciándo se bastante de najes a las figuras del Che Guevara y
Es pues constitutivo del campo intelec-
no fue muy bien recibida en el mundo los contenidos. Ejemplo de todo ello se Víctor Jara. En la actualidad, este tipo
tual, como campo de fuerzas y de luchas,
latinoameric ano, precisament e por un ·personalizó en las obras de clásicos como de manifestacio nes musicales tienen lu-
el hecho de su protagonismo en la cons-
buen número de creadores comprometi- Atahualpa Yupanqui, el Cuarteto Ce- gar durante la celebración de los foros
trucción de relatos críticos que desnuden
dos que sin duda hubieran preferido que drón, Facundo Cabral, Horacio Guarany sociales alternativos , en los festejos
la mera fuerza por detrás del manto legi-
los temas que se ocupan de la reivindica~ yMercedes Sosa (Argentina), Chico anuales de los partidos políticos de iz-
timador, o de relatos de legitimidad tra-
ción social y de la lucha revolucionar ia Buarque, Edu Lobo y Gilberto Gil (Bra- quierda y en todo tipo de actos multitu-
ducidos en fuerza legitimada, el conflic-
(en casi todas sus manifestacio nes) pu- '' i;il)c José Afonso (Portugal), Violeta Pa- dinarios de PROTESTASOCIAL(v.), para
to, la inestabilidad y el dinamismo, que
dieran ser descriptos con otras palabras. . ·. rra,VíctorJar ayQuilapayú n(Chile),Ali los que se reúnen solistas y grupos de los
en la "escena intelectual" se expresa en
Sin entrar en esa polémica acerca del .. Primera y Lilia Vera (Venezuela), Los más diversos estilos y procedencias .
el debate que entre múltiples relatos pro-
acierto o desacierto en esta denomina-. Jairas (Bolivia), Amparo Ochoa y Osear Este tipo de canción surgió entre las ca-
tagonizan los relatos de la reproducción
ción, lo cierto es que decenas de trovado- •Chávez (México), Daniel Viglietti, Alfre- pas medias, y se nutría de los medios es-
y los de. la transformaci ón. tudiantiles y universitari os quienes
res de habla española y/ o portuguesa y . do Zitarrosa y Gabriel Salinas (Uru-
muchos otros que cantaban en las len~ •guay), Ñico Saquito, Celina, Pablo Mila- estaban influenciados por la música ex-
Fuentes: S. Castro-Gómez, Crítica de la ra-
zón latinoamericana, Barcelona, Puvill, 1996. guas aborígenes se hallaban más próxi- • nésySilvio Rodríguez (Cuba), Roy Brown tranjera, mucha de la cual era ajena a su
- P. Bourdieu y J.C. Passeron, La reproduc- mos a definiciones como "canción social", (Puerto Rico), Paco Ibáñez, Raimón y realidad. La hoy llamada nueva canción
ción, Barcelona, Laia, 1977. -Á Rama, La "canción comprometid a" o "canción de ·Joan Manuel Serrat (España), así como intenta igualmente, de manera preme-
ciudad letrada, Hanover, Del Norte, 1984. - lucha". < ••.en el repertorio de los más contemporá- ditada y consciente, revitalizar una tra-
A.A. Roig, Caminos de la filosofía latinoame- La música que acompaña a los textos .· ,neos, como León Gieco, Moris, Fito Páez, dición, difundir y redescubrir las anti-
ricana, Maracaibo, Universidad del Zulia, puede ser de múltiples estilos, según el. \ Charly García y Miguel Cantilo (Argen- guas canciones y reiniciar un proceso de
2001.
territorio donde surja, aunque en la ór- ··•··. tina), los hermanos Ángel e Isabel Parra, creatividad fiel a sus orígenes. Estas ne-
YAMANDÚ ACOSTA cesidades provienen del amplio impulso
bita social que hemos precisado se haya · • Inti-Illimani y Patricio Anabalón (Chi-
optado, en mayor o menor grado, por I le),Pueblo Nuevo (Ecuador), Cecilia Todd nacionalista, una de las tendencias más
CANCIÓN DE PROTESTA. Se aplica a aque- :(Venezuela), Tato Henríquez (El Salva- notables de la cultura latinoameric ana
ritmos y las cadencias tradicionales , ad!l7
lla canción en la que el argumento se basa dor), Carlos Mejía Godoy (Nicaragua), durante las últimas décadas, que en el
más de los importados de la cultura an~.
en la denuncia de una determinada in- ;Fernando Delgadillo y Alejandro Filio caso concreto español se polariza en las
glosajona, en los últimos decenios delsí-
justicia, independien temente de la ads- · •JMexico), JorgeDrexle r (Uruguay), San- culturas vasca y catalana preferente-
glo XX, tras la eclosión del rock and roll;
cripción política del autor o intérprete, •r<tiago Feliú y Gerardo Alfonso (Cuba), o mente. Es preciso añadir, no obstante,
El eco de las canciones de protesta q ·
cuyas motivaciones pueden tener su raíz 9arlos Cano, Manu Chao e Ismael Serra- que el citado movimiento no comenzó en
llegaron desde Estados U nidos al sur d .
en la violencia social o política, la ven- todos los países de forma simultánea sino
continente, en la época de la gran depr~ Jio (España).
gailza, el sufrimiento de las minorías
94 95

que se fue extendiendo como resultado la chanson en Francia, la canzone italia- De manera espontánea en principio, bargo, totalmente desprotegidos ante
de las interconexiones culturales que en na, la copla española, la trova y el son agrupados luego, los cartoneros irrum- los organismos estatales, pues más allá
América Latina se han dado siempre cubanos, el corrido mexicano, la milon- pieron al inicio confundidos con la ma- de planes y enunciados, el informe men-
en el campo del arte popular. La nueva ga, el tango y la vidala argentinas, la· rea de pobres miserabilizados que salió cionado dice que "aunque el trabajo que
canción forma ya parte fundamental de cumbia colombiana, en fin, todos los rit- a buscar su alimento en los tachos de realizan aparece ostensiblemente como
la historia de América Latina, transfor- mos tradicionales de América Latina, son basura de la ciudad de Buenos Aires y perjudicial para su bienestar físico y
mándose en un elemento de provocación vehículos perfectamente diseñados para deJa provincia. Si su persistencia labo- psíquico en el corto, mediano y largo pla-
intelectual, recogiendo la tradición de comunicar, por ejemplo, que "un mundo ,ral y la función social que cumplen e¡.i la zo, de acuerdo con los riesgos y peligros
luchas independentistas, anticolonia- mejor es posible". recuperación de residuos ha obligado a de accidentes, cortes, contaminación,
listas, y por tanto patrióticas y progre- Jos organismos gubernamentales a re- enfermedades recurrentes en la piel,
sistas; en algunos casos criticando y de- Fuentes: L. Fernández-Zaurín, Biografía de considerar su estatuto bajo la denomina- infecciones, abusos e, incluso, riesgos de
nunciando, y en otros celebrando las con- la trova, Barcelona, Ediciones B, 2005. - J ... "recuperadores urbanos", la so- muerte, sólo el 5,6 por ciento de los
quistas populares y comprometiéndose Gobello, Breve historia crítica del tango, Bue- . ciedad civil no termina de reincluirlos y chicos posee algún tipo de cobertura de
nos Aires, Corregidor, 2000. - H. Orovio, Die~ .. dificilmente los diferencia de mendigos salud".
en los procesos de renovación.
cionario de la música cubana, La Habana, No obstante, como muchos sectores de la
Por otro lado, y siempre desde una ópti- ydelincuentes, teniendo hacia ellos una
Letras Cubanas, 1992. - R. Torres, Perfil de sociedad argentina, un número impor-
ca puramente ética, la nueva canción la nueva canción chilena desde sus orígenes
:actitud rechazante o temerosa.
plantea que la música no debe ser ex- hasta 1973, Santiago de Chile, Ceneca, 1980. . :~El negocio del reciclaje del papel movili- tante de cartoneros toma a su cargo la
clusivamente una evasión o actividad - E.C. Pérez-Zamora, Juglares del siglo XX, 'Zª una estructura económica sorpren- tarea de encontrar modos de evitar los
artístico-creativa, cuyo único objetivo se Universidad de Sevilla, 1982. - F. González.. • dente: según estimaciones oficiales, por efectos brutales del trabajo que realizan
centre en el entretenimiento. Se compo- Lucini, Crónica cantada de los silencios rotos;· . año se venden más de 400 mil toneladas y de la marginación a la cual se los pre-
nen canciones para comunicar ideas e Voces y canciones de autor (1963-1997), Bue., de cartón y plástico recogidas en las ca- tende condenar. En común con centros
ideales, para transmitir historias cuyo nos Aires, De la Torre, 2001.-A. Yupanqui,El .· ¿Des de la ciudad de Buenos Aires, lo que de estudiantes y asambleas populares,
argumento puede ser amoroso o no. Ar- canto del viento, Buenos Aires, Siglo Veinte, ·,.~presenta un ingreso de alrededor de 70 realizan muchas veces tareas de solida-
1988. - M. Vázquez Montalbán, Antología de .· 'I!lillones de pesos, pero cuando la totali- ridad como el envío de alimentos a come-
tistas y cantautores también han elegi-
la Nova Canr;o catalana, Barcelona, Cultura dores infantiles del interior o campañas
do para su repertorio obras de contenido ~.!lad.de ese material que se recicla llega
Popular, 1968. - V. Claudín, Canción de auto~ de vacunación contra el tétanos, dando
y mensajes con cierto valor político, de- en España, Madrid, J úcar, 1982. - D. Pancani
·:;:,81 comercio, luego de atravesar una ca-
mostrando que un creador puede y debe "..dena en la que hay varios intermediarios, cuenta de que la HUMANIZACIÓN (v.)
y R. Canales, Conversaciones con cantauto ...
estar involucrado ética y socialmente, sin latinoamericanos, Santiago de Chile, Loll.l; .;.alcanza un valor de venta mucho mayor, también reside en la solidaridad y en la
tener que hundirse en las arenas move- 1988. - La editorial Júcar, en su colección "LoS '?!p9r lo cual el negocio total asciende a unos capacidad retributiva hacia los más ne-
dizas del panfleto, es decir, caminando Juglares", íntegramente dedicada al fenó Omillones de pesos anuales. Sin ero- cesitados.
,por la senda de la música valiosa y el tex- no de la canción social, ha publicado hasta .. , un cartonero obtiene de 14 a 16 Agrupados en cooperativas de trabajo
to poético. La canción es un vehículo de más de cien biografías de autores como Serr por día, y el promedio mensual que que regulan la tarea y organizan el en-
comunicación, en la cual cabe la denun- Víctor Manuel,EduardoFalú, Víctor Jara, es de 250 pesos. frentamiento hacia las corporaciones que
Chalchaleros, Inti-Illimani, Daniel Viglie os veinte mil cartoneros existentes los azuzan porque minan sus intereses,
cia cuando ésta se hace necesaria, sobre
Patricio Mans, Dylan, The Beatles, Geor inscriptos 10.400 como recuperado- se organizan para la recolección y comer-
todo en las naciones en las que las des- Brassens, Bob Dylan, Mercedes Sosa, Ho
igualdades y las injusticias sociales con- urbanos. En 2001 la cifra de perso- cialización de elemento¡;; reciclables tomo
cio Guaraní, Atahualpa Yupanqui, María
tribuyen al mantenimiento del racismo dedicadas a esta tarea llegó a alcan- las botellas de plástico. Lo hace así el
Mar Bonet y otros, firmadas por escritor
o la violencia gubernamental contra quie- como Ernesto Sábato, Mario Benedetti y M elnúmero de cuarenta mil. De ellos, Galpón del Sur enAvellaneda, o Reciclan-
nes alzan sus voces contra el sistema. Y nuel Vázquez Montalbán. ' informes de UNICEF, el 50 por do Sueños, cooperativa de cartoneros
esa denuncia no puede ser únicamente CARLOS TENA LóPEZ lBARROND nto son niños o adolescentes. Estos también del Gran Buenos Aires. Ubica-
patrimonio de los colectivos políticos, s que trabajan y estudian -pese a da en Villa Fátima, Soldati, esta última
· profesionales, sindicales o universita- CARTONEROS. Este nuevo oficio, que co prejuicios existentes, el número de posee un galpón de acopio que está en el
rios, sino también de quienes forman siste en recuperar material reciclable 9larización de los menores de trece centro mismo de la villa, donde un con-
parte del mundo de la cultura, porque "el la basura, surgió en la Argentina a p ~llega al 96 por ciento, cifra varia- junto de familias se ven abocadas al reci-
arte no puede ser neutral" ante determi- tir de 1996 pero se generaliza en el en la adolescencia, pero que da cuen- clado de papel y cartón, no sólo a la reco-
nadas situaciones. Estilos y formas de mento de la caída sufrida en 2001, a c especto de los niños, de la voluntad lección sino a su procesamiento.
expresión como la música clásica, el sa del saqueo que el modelo neolibe usivay del deseo de futuro que aún Según lo formula uno de sus organizado-
blues, el rock, el rap, el soul o el hip hop, produjo en su economía. '¡la en sus padres- se hallan, sin em- res:" ¿Cómo me hice cartonero? Una no-
t''

96
Catolicismo posconciliar Ciudadanía 97

na se identifica a la Iglesia Romana con en los medios de comunicación, el éxodo vos derechos que, a la luz de los cambios
che uno sale medio a las escondidas, con
la Iglesia Católica Universal y se consa- aumenta, sobre todo entre los jóvenes, ocurridos en las últimas décadas del si-
vergüenza, pero luego es un trabajo, y
gra una eclesiología no propia de la Igle- retrocede la práctica sacramental, dismi- glo XX, son prerrequisito de la consagra-
después, la cooperativa". Cooperativas
sia y las Iglesias sino de la monarquía nuyen los alumnos en los seminarios dio- ción de un individuo autónomo. Como
no sólo para vender lo que se extrae de la
papal. El Syllabus del papa Pío IX (1864) cesanos y religiosos, crecen las sectas y han mostrado últimamente Anthony
basura sino para hacer cartón reciclado,
combatelos"errores"modernos,descon- la influencia de las religiones orientales. Giddens o David Held, en el marco de las
tapas de cuadernos, ARTESANÍAS (v.). En
fía del valor de la ciencia y reniega de la Asimismo, es alto el número de teólogos transformaciones sociales y culturales
este "galpón del sur" en el cual se convir-
Ilustración. El Vaticano II, en cambio, investigados, silenciados o removidos de del sistema mundializado los derechos se
tió la Argentina después de los 90, los
significa la recuperación del diálogo con su oficio. El abismo entre líderes admi- extienden a nuevos portadores-minorías
cartoneros son un espejo fenomenal de
el mundo moderno, la cultura y la cien- nistrativos e intelectuales parece agran- étnicas, sexuales- y abarcan otras di-
la sociedad argentina que, en un deseo
cia, y el surgir de una Iglesia comprome- darse, destaca el teólogo Carlos Schiken- mensiones -ambientales, culturales-
de retorno veloz a la anulación de las
tida con los oprimidos. Ronaldo Muñoz dantz. Con todo, el contexto social actual que desbordan la clásica definición de la
encrucijadas feroces que la acechan, pre-
sostiene que en la Constitución Lumen la Iglesia posconciliar, en su personal ciudadanía moderna. Según esta prime-
tende, con su indiferencia o discrimina-
Gentium, del Concilio Vaticano II, se yux- consagrado y en los organismos más cer- ra definición, la capacidad para tomar
ción, tornarlos invisibles.
taponen, en tensión no resuelta, dos mo- canos a las bases, viene profundizando parte en la vida política resulta de ese
Fuentes:P.J. GutiérrezAgeitosetaZ., "Infor- delos o paradigmas de Iglesia: uno, en un movimiento de solidaridad con los status. Ya desde la Antigüedad la ciuda-
me diagnóstico sobre trabajo infantil en la primer plano, que recupera la tradición pobres y de encarnación en el mundo; danía se vinculaba a la posesión de dere-
recuperación de residuos", BuenosAires, OIM- larga, bíblica y patrística, de la Iglesia además, los mismos pobres van ocupan- chos civiles y, especialmente, de derechos
UNICEF, 2005. -S. Bleichmar"Nosotros somos como pueblo de Dios y comunidad frater- do críticamente los espacios de esa Igle- políticos, entendidos como capacidad
todos cartoneros", Dolor país, Buenos Aires, na; otro, en segundo plano, que se man- sia y apropiándose de su lenguaje. Si- para intervenir en las decisiones sobre
Libros del Zorzal, 2002. tiene, con fuerza vinculante, en la tradi- guiendo las líneas de las conferencias de la vida pública, así como de elegir y ser
SILVIABLEICHMAR ción contrarreformaday antimoderna, de Medellín y de Puebla, los pobres están elegido. Aristóteles caracteriza en el li-
la Iglesia como "sociedad perfecta y je- en el centro del Documento de Santo bro III-6 de la Política "al ciudadano en
CATOLICISMO POSCONCILIAR. Indica la rárquica". El mismo autor ve enAméri- Domingo (1992), constituyen su gran sentido estricto ningún carácter lo defi-
apertura al mundo moderno, la descen- caLatina una sociedad y una Iglesia tam- tema, su horizonte permanente, ha es- ne mejor que la participación en los po-
tralización y la disposición al diálogo, así bién dual: un sector minoritario, oficial crito Muñoz (v. POBREZA). deres de juez y magistrado".Ahora bien,
como tendencias predominantes entre -blanco, colonial y oligárquico-, y un sec- si la ciudadanía clásica establecía una
los católicos en los años posteriores al tor mayoritario popular -indígena, ne- Fuentes: L.H. Morisch (org.),Ein 11-aum von participación política amplia, sin embar-
Concilio Vaticano II, con su búsqueda de gro o mestizo-, colonizado y subalterno. Kirche. Menschlichkeit nach JesuArt, Fribur- go resultaba estrecha en su distribución.
renovación y libertad. Influyeron en el go, Basel, 1998. - R. Muñoz, "La recepción de Sólo eran considerados ciudadanos los
Si bien esa dualidad tan asimétrica em-
Concilio Vaticano II la personalidad del L¡imen Gentium en América Latina", Revista "hombres libres", los únicos capacita-
pieza a ser superada desde el segundo .Latinoamericana de Teología, 347, <servicios-
papaJuanXXIIIy los estudios previos de tercio del siglo XX, gracias a las luchas dos para ocuparse de la conducción de
teólogos como KarlRahner, Ives Congar, . koínonía.org>, 2005. -C. Schikendantz, Cam-
populares, a sectores medios democráti- bioestructuralen lalglesia como tareay opor-
los asuntos comunes. Con el inicio de la
Henri de Lubac, Hans Küng, y algunos cos, a la conciencia que ha surgido de modernidad, al status de ciudadanía se
tunidad, Córdoba, Universidad Católica,
otros protestantes. Incidieron también opción por los pobres y a la acción de las 2005. añade la condición autónoma del indivi-
los movimientos ecuménicos en marcha comunidades de base, también es verdad CARLOS PÉREZ ZA.VALA duo, concebido éste como un sujeto por-
y se recuperó la imagen de una Iglesia que con las dictaduras militares, la he- tador de derechos anteriores a su perte-
como comunidad de creyentes, respetuo- gemonía del gran empresariado y la nue- : .CIUDADANÍA La ciudadanía es generalmen- nencia a la comunidad política y ante los
sa de la colegialidad horizontal de los va geopolítica del gobierno central de la 'te definida como la pertenencia a una cuales el poder estatal debía detenerse.
obispos. Las Iglesias cristianas y la vida Iglesia Católica se produce una involu- •comunidad política donde ese status ga- En contraste con la concepción clásica,
pública fueron parte activa dentro del ción social, política, cultural y religiosa. " :.Z.antiza a los individuos iguales derechos la atribución de ciudadanía se expande
Concilio. En América Latina, sólo un Sin embargo, hacia 2000 se observa en . Ydeberes, libertades y restricciones, po- en la MODERNIDAD (v.), tal como queda
puñado de obispos -en Chile, Brasil y muchos jóvenes y mayores un despertar deres y responsabilidades. La ciudada- manifestado en el proceso de universali-
México- estaban dispuestos al cambio. de la conciencia crítica y el sueño de un Ilía como status comprende el conjunto zación del sufragio. Al mismo tiempo, la
Para entender la alternativa represen- mundo más justo (v. JUVENILISMO). El ·de los derechos civiles, políticos y socia- asignación de ciudadanía depende de
tada por el Vaticano II, hay que tener en prestigio de la Iglesia, más allá de las~ ~fos según los ha tipificado Thomas H. la pertenencia al Estado-nación, por lo
cuentaelclimaprevioalVaticanol(l869- manifestaciones masivas, rápidamente .••. ~arshall en su célebre Citizenship and cual sólo los extranjeros quedan fuera de
1870). A partir de la Reforma Gregoria- va decayendo. Son frecuentes las críticas <'social class (1950), o bien un haz de nue- su extensión. La contrapartida de esta
99
Ciudadanía Civilización
98
bien que "es sujeto ciud adan o aque l que política arge ntina con el resta blec imie n-
naci ón concebido y justi ficad o en la ra- to de la democracia, enca rnad o en la de-
amp liaci ón de la perte nenc ia a la comu- reali za esta relación específica de «tom ar
cion alida d de una clase letra da. De este fens a de los derechos hum anos , resigni-
nida d política la constituye el siste ma re- parte» en el hecho de gobe rnar y ser go-
gesto inicial, se sigue una histo ria de ex- fica tanto el ciud adan o porta dor de dere-
pres enta tivo de gobierno, nove dad polí- bernado". Así, el ser ciud adan o no es tan-
clusiones y de ambigüedades que jalon an chos civiles definido por la constitución
tica mod erna que tend rá efectos exclu- to un statu s que me perm ite o me hace
la incorporación de la here ncia política liber al, como el traba jado r porta dor de
yent es en la conformación de la ciud ada- actu ar como ciud adan o, sino que es la
mod erna en esta parte del continente. derechos sociales definido por la expe-
nía, resta ndo efectividad a la parti cipa - acción polít ica que define el ser mism o
La ciud adan ía en esta pers pect iva se rienc ia pero nista .
ción ciud adan a en las decisiones públi- halla ligad a a la acción que fund a dere- del ciudadano. Esa inve rsión de la mira -
cas que lo invo lucra n. chos y abre o man tiene el espacio público da propone, nos dice Ranc iere, una rup-
La preg unta sobr e quié nes son ciud ada- tura con una idea estab lecid a de gobier- Fuen tes: É. Balibar, Les frontieres de la dé-
político. El significado de la ciud adan ía mocratie, París, La Découverte, 1992. -
A.
nos nos remi te a la histo ria de la forma- no que delim itaba las capa cida des para
no está , ento nces , en los códigos que Giddens, Mode rnity and Self-I denti ty, Cam-
ción de la ciud adan ía y ala compleja asig- gobe rnar o ser gobernado, fund ándo las bridge, Polito Press, 1991. -D. Held, La de-
asie ntan su figu ra juríd ica sino en las
naci ón de ese statu s. Los contornos con- en el nacimiento, en la sabi durí a o en la mocracia y el orden global, Barcelona, Paidó
s,
acciones y en los discursos que van con-
cept uale s son ento nces diná mico s, se fuerza. En el "hecho" de gobe rnar y ser 1997. - Th.H. Marshal, Ciudadanía y clase
formando su sentido. De tal forma, la ciu-
abre n o se cierr an para inclu ir o excluir gobernado se produce un proceso de sub- social, Madrid, Alianza, 1998. - H. Quiro
ga,
dada nía expr esa en sus bord es concep-
ciert as categorías sociales dent ro del con- jetivación política que inclu ye toda una S. Vtllavicencio y P. Venneren (comps.), Filo-
tuale s las tensi ones y los equilibrios de
serie de operaciones que dete rmin an un
de-
cepto. De ahí que la ciud adan ía sea con- sof'ías de la ciudadanía, sujeto polttico y
las relac ione s sociales exist ente s. El sis- ns, 1999. - J.
side rada una categ oría de inclu sión y de tema de inclusión/exclusión propio del nuevo campo de expe rienc ia y romp en mocr acia, Rosa rio, Horno Sapie
exclusión, y que sean prec isam ente las con cierto repa rto establecido en la polí- Ranciere, "Citoyenneté, culture et démocra-
statu s de ciud adan ía no es de cará cter tie", en M. Elbaz y D. Nelly, Mondialisation,
figur as de los no ciud adan os las que re- tica exist ente . Como seña la el auto r, las
lógico sino histórico y la fron tera que se- citoy enne té et mult icult urali sme, París
,
vela n las tensi ones que enci erra su defi- formas políticas ya dada s sepa ran lo que
para el aden tro y el afue ra de esta perte - L'Ha rmat tan-U niver sitéd eLav al,20 00.-D .
nición: los esclavos, los extra njero s, las es visible y lo que no lo es, lo que es escu - Pa-
nenc ia polít ica resu lta objeto de luch a y Schnapper, Qu' est-ce que la citoyenneté ?,
muje res en el mun do clásico; los domés- chado y lo que no lo es, y no deja espacios rís, Gallimard, 2000. - S. Vtllavicencio, Con-
está suje ta a trans form acio nes. La defi-
ticos, los prole tario s y otros en el mun do vacíos. A esa polít ica esta blec ida que tornos de la ciuda danía : extranjeros y nacio
-
nición de ciud adan ía que prod uce una
moderno; las figur as de los "sin derecho" Ranciere, haciendo un jueg o de pala bras , nales en la Arge ntina del Centenario, Buen
os
dete rmin ada época histó rica, delimitan-
-refu giad os, inmi gran tes ilegales, mar- denominapolice, opone una concepción Aires, Eudeba, 2003.
do juríd icam ente o cuas ijurí dica men te
ginados econ ómic os-e n la actu alida d. Si de lo político como la cont inua acción de SUSA NA VILLAVICENCIO
un cierto tipo de hom bre, un cierto mo-
exam inam os la histo ria política latin oa- inclusión de los que no está n en el repa r-
delo de derechos y deberes, crist aliza a
meri cana , la figur a delc iuda dano ha sido to, "la part e de los sin parte ". El ciud ada- CIVILIZACIÓN.Es posible ubic ar el origen de
nive l del indiv iduo las relac ione s socia-
siem pre cont rove rtida . Figu ra requ eri- no no tiene , entonces, un statu s fijo ni este susta ntivo en el siglo XVIII francés.
les cons titut ivas de una sociedad. El con-
da por las elites políticas como cont rapa r- está ligado a un grup o iden titar io pre- Como seña la el histo riad or Fern and
tenid o del concepto de ciud adan ía ven-
tida del régim en repu blica no que se que- existente en la sociedad; por el cont ra- Brau del, hubo que "inventarlo" o "fabri-
dría de una acción que romp e con los lu-
ría insta urar , la ciud adan ía era, sobre rio, son sus acciones las que le dan senti - carlo" por completo a part ir de un verbo
gare s y las funciones estab lecid as, gene-
todo, una iden tidad a cons truir en el in- doy lo resignifican cada vez. En esta pers - y un adjetivo -civi lizar y civilizado, res-
rand o un nuevo repa rto de lo dado. Las
terre gno entr e el fin del mun do colonial pectiva se recu pera el principio eman ci- pect ivam ente -, cuyos usos se remo ntan
luch as por la inclu sión y por el reconoci-
y el advenimiento de la república. El ideal . patorio e igua litar io de la ciud adan ía, ya a los siglos XVI y XVII. Su prim era apar i-
mien to -de las muje res por sus derechos
del ciud adan o se enfr enta rá repe tida- · pres ente en la Decl araci ón de los Dere - ción en una obra impr esa habr ía sido en
políticos, de los traba jado res por los de-
men te a su "otro", aque l que por su raza , chos el Hom bre y del Ciud adan o de 1789. el Tratado de la población de Víctor Ri-
rechos sociales, o aque llas que se mult i-
su cultu ra o su ideología repr esen taba un · Los ciudadanos son sujetos políticos cuya quet i, marq ués de Mira beau (1756). La
plica n en el mun do actu al por los dere- ·
obstáculo al orde n político buscado. Es consistencia no es otra cosa que su capa - filiación del vocablo, sin embargo, no re-
chos de las comunidades a su prop ia iden-
reite rada en la bibli ogra fía política del cidad de man ifest arse y de man ifest ar suelv e los alcances de su significado que
tidad cultu ral- defin en lo político como
siglo XIX la perp lejid ad y la desconfian- · por eso mismo otra configuración del es- se reve la como un producto histórico, es
acción que romp e los equilibrios estable-
za man ifest ada por los sectores dirigen- pacio común. La histo ria política de nues - decir dinámico, camb iante . Es imposible
cidos y vuelve a dem arca r las fron teras
tes ante la resis tenc ia de las poblaciones tros paíse s latin oam erica nos podr á ser aquí revis ar su traye ctori a a lo largo del
cons titui das.
nativ as a las formas de organización po- ·repe nsad a considerando las irrup cion es tiempo y de los auto res que se ocup aron
En ese mismo sentido, J acqu es Ranciere
lítica mod erna . Así, la idea de ciud ada- · de este ciud adan o y la redefinición de los de él, pero de ella pued en extra erse, en
inter pret a a Aris tótel es sugi riend o que
nía será intro duci da "des de arrib a", a ·campos de expe rienc ia que acarreó. Así, térm inos gene rales , por un lado, el con-
la ciud adan ía no es tanto la condición de
travé s de polít icas que dan cuen ta del la figur a del ciud adan o que retor nó a la cepto de un proceso que en el conjunto de
parti cipa ción en el gobi erno sino más
inten to de reali zació n de un proyecto de
Civilización Civilización 101
100
pués del derrumbe de la Unión Soviética visión de las múltiples realidades atra- guerra pasó a ser total, la preservación de
la humanidad remite a desarrollo y cre- vesadas por ese proceso; algunas voces ~a población civil no resulta una prioridad
(1989-1991) desnudó, entre otros, nue-
cimiento material, a especialización de discuten sobre la confrontación entre el msoslayable y el trato para con los prisio-
. vos fenómenos de desocupación masiva,
funciones, a urbanización, a organización avance hacia una globalización cada vez neros ha desafiado los fundamentos de los
ensanchamiento de la brecha entre po-
política ampliada, a educación y a surgi- mayor y experiencias que buscan preser- códigos legales y morales. En nombre de
bres y ricos, movimientos migratorios
miento y consolidación de costumbres, var los ámbitos nacionale_s y regionales; la civilización -occidental y cristiana- la
que confrontaron al antiguo imperialis-
valores, principios y creencias; por el otro, otras versiones ponen el acento en una barbarie también se ha manifestado in
mo colonialista y al imperialismo moder-
la referencia a la calidad de los distintos toma de conciencia real y profunda so- extremis a través del terrorismo de Esta-
no con las consecuencias de sus políticas
grupos humanos. bre los peligros de la contaminación am- do en América Latina. No parece que la
expansionistas y sus ambiciones hege-
Hacia mediados del siglo XIX, la palabra biental, el agotamiento de recursos no barbarie pueda retroceder mientras la
mónicas, depresiones económicas cíclicas
comenzó a utilizarse en plural, con el con- renovables, los cambios climáticos, el civilización no honre sus promesas de al-
severas, catástrofes que redoblaron las
siguiente abandono de un ideal de civili- efecto invernadero y tantos otros puntos canzar el bien común con sentido univer-
voces de alerta acerca de la necesidad de
zación de alcance universal y el recono- que afectan al planeta y a la vida sobre sal y haga realidad los intercambios cul-
modificar conductas para preservar el
cimiento de la existencia de otras expe- él; se dialoga sobre el papel que le cabe al turales, el respeto, la tolerancia, el esfuer-
medio ambiente, fractura de los sistemas
riencias humanas -civilizaciones- tan- Estado en este nuevo tiempo, se plantean zo por comprender al otro.
políticos con el consiguiente debilita-
to en Europa como fuera de ella. Con el las responsabilidades de la SOCIEDAD No obstante, algunas ideas tienden a re-
miento de la CIUDADANÍA(v.) y de la de-
paso del tiempo, no obstante los cambios CIVIL (v.), de la comunidad, de la ciuda- novar el significado del concepto de civi-
mocracia, el resurgimiento de naciona- .
que encerraba esta pluralización del tér- danía y se buscan soluciones para un lización y advierten el problema de man-
lismos en los cuales la recuperación de
mino, el progreso social, intelectual, mundo que exhibe un espléndido progre- tener el equilibrio entre utopía y realis-
la identidad estaba signada por una vio-
moral y técnico logrado, no ya por los fran- so material pero no ha podido resol- mo. El reemplazo de soluciones democrá-
lencia desenfrenada. Una crisis social y
ceses o los europeos sino por Occidente, ver ni las desigualdades, ni las injusti- ticas a escala planetaria por otras a es-
moral que revelaba la paradoja de haber
dio como resultado, en los hechos, una cias, ni la extrema POBREZA(v.) que si- cala humana, que respeten la diversidad
colaborado en el derrumbe del Segundo
vuelta al singular. La civilización occi- gue aquejando a un número demasiado regíonal y aun local, que permitan im-
Mundo y de poner en tela de juicio el pa-
dental, con fuerza creciente, se converti- grande de seres humanos, ni tampoco ha pulsar y preservar un desarrollo armó-
trimonio de creencias y principios del
ría en modelo de atractivo generalizado, conseguido deslegitimar la guerra como nico para todos sus componentes y en las
Primer Mundo en tanto la revolución tec~.
muy particularmente cuando alcanzó un '!recurso para la solución de los conflictos. cuales la aceptación responsable de sus
nológica de los medios de comunicación
estadio de desarrollo tecnológico tal, con ·· >Muchos autores consideran que la BAR- compromisos morales por parte del ciu-
masiva reducía distancias, aceleraba et
todas las consecuencias que ello implicó .BARIE (v.) forma parte de la civilización, dadano garantice las bases de una con-
tiempo y contribuía a la consolidación del
en orden a la expansión del capitalismo, ; que aqueja a los hombres cuando se sub- vivencia social adecuada. Asimismo, se
proceso de globalización mundial.
lo cual la convirtió en la así llamada "ci- ·,vierte el principio de solidaridad y la vio- ha venido insistiendo en la necesidad de
Desde los últimos veinte años del siglo
vilización industrial". Su punto de máxi- .. · _lencia va acompañada de insensibilidad encarar una vuelta al HUMANISMO (v.),
XX y del milenio muchos intelectuales,
mo esplendor correspondió al período ¡:o·crueldad, así como la guerra aparece en el sentido de privilegiar el desarrollo
políticos, periodistas, especialistas
-de acuerdo con Eric Hobsbawm- com- •·legitimada como instancia reparadora interno del ser humano y su relación coo-
todas las ciencias, se han preocupado po
prendido entre los primeros años que si- "'~délcon:flicto. Salta al primer plano el pro- perativa con el entorno social y natural;
analizar e intentar resignificar el conce
guieron a la finalización de la Segunda .c,plema del poder para doblegar la volun- una corriente que si bien no se ha consti-
to de civilización. De una copiosa produc.
Guerra Mundial hasta el comienzo de la d de los otros aun a través de la tortu- tuido en una alternativa consolidada ha
ción que recoge los resultados de tan
década del 70. Por entonces convivían
inquietudes, surge con claridad el hec :ra. la humillación o el hambre. En el si- colaborado en el aún inconcluso proceso
tres mundos: el capitalista, el comunis- 'glo XIX se pensaba que en la centuria de construcción de un nuevo paradig-
de que se atraviesa una etapa de tr
ta y el subdesarrollado -el Tercer Mun- · · ·ente se asistiría al triunfo final de ma de civilización. También se han pro-
ción en la que predomina el debate Y
do-, atravesados por la Guerra Fría y por arazón y el progreso. La historia del si- piciado alternativas en las que ha prima-
que se vislumbre el logro de un cons
una economía mundial que, cada vez oXXno tardaría en defraudar tales es- do la noción de desarrollo humano, con-
firme en el corto plazo. Por su parte,
más, trasponía las fronteras estatales y anzas y, apenas nacido, el siglo XXI siderado como elevación de la CALIDAD
debate deja al descubierto posiciones q.
sus correspondientes bases ideológicas. aria a la barbarie como insepa- DE VIDA(v.) de las personas por la satis-
recobran la pluralización del término
Pero aquel esplendor escondía debilida- de la civilización. Armamentos al- facción integral de sus necesidades, no
se refieren al choque de civilizacio
des y fisuras que provocarían la crisis ente sofisticados acrecientan el po- solamente las básicas como alimenta-
otras posturas promueven el esfuerz
de la civilización industrial. Una cri- 'obélico de los Estados y amplían un ción, salud, vivienda y trabajo sino aque-
superarlasideaspreconcebidass obr
sis de extensión mundial que, si en los ociomásquerentableinclusoenti em- llas que refieren a la promoción de su
diversidad cultural contenida en el c
años 70 pareció de alcances temporales, e paz. De la mano de la tecnología la propio protagonismo de la historia. En-
cepto de civilización que distorsiona
ya en la década del 80 y mucho más des-
Club Social y Deportivo Coexistencia 103
102
donde se ejercitaba la democracia y se siendo sociedades jurídicas sin fines de temativo en la Argentina del siglo XX, t. I, Bue-
tre otros lugares de América Latina, nos Aires, Biblos, 2004. - J. Frydenberg, "La
impugnaba al establishment deportivo. lucro. No obstante, los dirigentes más
México y la Argentina han sido campo crisis de la tradición y el modelo asociacionis-
Abiertos a todo tipo de público, permitie- destacados del medio intentaron persua-
para la realización de algunos proyectos dir a los demás actores del fútbol de que ta en los clubes de fútbol argentinos", en A.
en este sentido y a la luz de sus propias ron la afirmación identitaria de sujetos
las asociaciones deportivas debían ser Aisentein, R. Di Giano, J. Frydenberg y T.
experiencias de crisis sufridas entre fi- sociales que no encontraban la posibili- Guterman (comps.), Estudios sobre deporte,
dad de afianzarse en el complejo univer- consideradas igualmente como empre- Buenos Aires, Libros del Rojas, 2001. -
nes del siglo pasado y comienzos del ac-
so social de la época, facilitando la inte- sas. Las transformaciones en los clubes www.efdeportes.com, Lecturas en Educación
tual, ante las dificultades para enfren-
gración de diversos actores dentro del sociales y deportivos, a tono con la mo- Física y Deportes. Cinematografía: Pelota de
tar con éxito el dominio de las potencias
lugardelimitadoporelclubasícomotam- dernización socioeconómica en marcha, trapo, dir. L. Turres Ríos, 1948; Luna de Ave-
económicas, manteniendo estrategias de
bién en un entramado social más amplio, se tradujeron en cuestionamientos a las llaneda, dir. J.J. Campanella, 2004.
resistencia disidente con formas de au-
donde se cruzaban amigos, familiares y pautas tradicionales de vida, que en el ROBERTO DI GIANO Y
toorganización y recuperación de espa-
vecinos en general. Conviene señalar que caso de los futbolistas se vinculaban a un MARCELO MAsSARINO
cios comunitarios que dieron cuenta del
en las instalaciones de los numerosos clu- estilo emparentado con la BOHEMIA (v.):
ensayo de otras resignificaciones de la
bes populares, cuyo objetivo principal un profesional cabal debía abandonar a COEXISTENCIA. Existencia simultánea,
civilización. los amigos, el CAFÉ (v.) y la vida barrial.
aunque no exclusivo era la práctica del existir en conjunto, existir al mismo tiem-
fútbol -un deporte de origen británico Se buscaba así, con relativo éxito, refor- po, sinónimo de convivencia, de vida com-
Fuentes: A. Borón (comp.), Filosofía política
contemporánea. Controversias sobre civiliza- que fue resignificado positivamente por mular la cotidianidad deljugador, alejar- partida y de cohabitación, aunque este
ción, imperio y ciudadanía, Buenos Aires, los estratos medios y bajos de la socie- lo de los lugares y de las personas que ya último término tiene, normalmente, una
CLACSO, 2002. -F. Braudel, "Aportación de la dad-, se articulaban las actividades re- no encuadraban con el nuevo sentido que connotación más jurídica (cohabitación
historia de las civilizaciones", enLa historia Y creativas y culturales de los barrios.Así, se pretendía dar a ese deporte. Durante de partidos en el gobierno) o privada (es-
las ciencias sociales, Madrid, Alianza, 1968. - los clubes sociales y deportivos se suma- la última década del siglo pasado, en el tado de dos personas que tienen vida en
E. Hobsbawm, Historia del siglo XX, Buenos ban a otros ámbitos relevantes de socia- marco de las brutales políticas neolibe- común). Actualmente, bajo la globaliza-
Aires, Crítica, 1998.-S. Latouche, "Pourune bilidad como las entidades educativas, rales que produjeron una honda degra- ción por el mercado, coexistir adquiere un
société de décroissance", Le Monde Diploma- dación social, selectos actores del mun- sentido individualista y fortuito. Teóri-
los bares y la denominada "barra de la
tique, París, noviembre de 2003.- C.A. Mall- do empresarial aprovecharon la oportu-
esquina". camente coexistimos como individuos en
roan y O. Nudler (comps.), El desarrollo hu-
En 1931, con la llegada del profesiona- .nidad para introducirse en los clubes so- los múltiples países sin otro lazo que la
mano en la sociedad contemporánea, Fuerte
General Roca, Fundación Bariloche, 1984. - lismo al fútbol, un deporte privilegiado ciales y deportivos, y administrarlos con competencia frente al mercado como pro-
E. Said, Cultura e imperialismo, Barcelona, por los dirigentes y la masa societaria de los valores del lucro, sin compromisos de ductores y consumidores. El interés pri-
Anagrama,1993. los clubes, las asociaciones sin fines solidaridad y con una más que engañosa vado del éxito y/o de la mayor ganancia
AURORARAVINA de lucro se involucraron en competicio- : participación de los asociados. En ese nos enfrenta -supuestamente- en con-
nes de carácter profesional para actuar contexto, la figura del denominado "ge- diciones de igualdad para competir. Los
CLUB SOCIAL Y DEPORTIVO. En los prime- formalmente desde ese momento como ·• i>J:enciamiento" se instaló con fuerza. problemas de POBREZA(v.) o de incapa-
ros años del siglo XX se generalizó una patrones de esos deportistas, generándo- ' '\Zale resaltar que, pese a la instalación cidad se resolverían por "chorreo" y/o
práctica entre los integrantes de los sec- se una nueva situación que obligó a ha~ de un clima socioeconómico tan adverso caridad individual. Una forma opuesta
tores medios y bajos de la población ar- cer cambios en la infraestructura y en la ~para lograr afirmar valores colectivos, a esta conceptualización ha sido la deter-
gentina que luego derivó en la creación administración; cambios que se realiza- hubo clubes que continuaron adminis- minación por el Estado de la función de
de una red de instituciones que reuniría ron sin modificar el formato jurídico tra-'. 5trados con relativa eficiencia dentro de los individuos en la producción y en la
las actividades sociales, culturales y de- dicional. A principios de los 60 un exa- ·i'latradición asociacionista y mantuvie- distribución del ingreso (antiguos países
portivas de diversas zonas de la ciudad cerbado espíritu comercial coexistió c •,ron en alto una histórica cuota de com- llamados "socialistas"). En el primer
de Buenos Aires y sus alrededores. Tales x romiso social mientras fomentaron con caso, se hace abstracción de las REDES
la mentalidad amateur, produciendo una
entidades se diferenciarían de aquellas combinación que será fuente permanen~ #SUlegado una cultura de la RESISTEN- SOCIALES (v.) y en el segundo, asistimos
de carácter cerrado y discriminatorio te de confusiones y conflictos en el mod "·9IA(v.). a la disolución de la libertad individual
construidas sólo por los miembros de la de administrar las instituciones. Esa tó y/o a la unidad ilusoria de los individuos
colonia británica y de la elite local. Los nica mercantil se presentó a los clube 41i'uentes: E. Archetti, El potrero, la pista y el con el Estado. Incluso en muchos países
clubes sociales y deportivos fundados con un nuevo carácter para ponerlos ?rj.ng. Las patrias del deporte argentino, Bue- considerados democráticos, donde lapo-
. es, Fondo de Cultura Económica, 2001. lítica está subordinada a la economía, los
mayoritariamente por hijos de INMI- sintonía con el orden deportivo europe
Di Giano, "El fútbol de elite y su reapro- individuos no cuentan más que como pro-
GRANTES (v.) y nativos pertenecientes a aunque ellos no se estructuraron form 'ón por los sectores populares", en H.E.
los sectores populares se convirtieron en mente como empresas pues continuab ductores y consumidores.
~aginiy A.A. Roig(dirs.), El pensamiento al-
espacios destacados del mundo urbano
Coexistencia Complejidad
104 105

Lo que distingue a los seres humanos de cía: guerra de Irak, bomba atómica, ge- sino inventar una nueva manera de vi- totalidad; así como de arriba hacia abajo
los animales es la palabra y la capacidad nocidios, aplicaciones de la tecnociencia vir mancomunadamente, asumiendo (descendentes) de la totalidad hacia sus
de comenzar algo, la acción. El mundo sin control como clonación, transgénicos, nuestra responsabilidad de hacer del componentes. Dar cuenta de que, al mis-
está poblado por una pluralidad de seres etc. Los efectos colectivos nos hacen res- mundo un mundo común y plural. Dar mo tiempo que el todo es más que sus
humanos que comparten las mismas con- ponsables de la pluralidad de seres hu- sentido a la realidad, pasada, presente y componentes -lo sistémico-, cada com-
diciones terrestres y éstos se desean li- manos, es decir, de la humanidad y de las futura, de la humanidad. ponente contiene en sí al todo -la holo-
bres no sólo ante el mercado (suponien- condiciones en que se desarrolla. Coexis- gramaticidad-. La(s) ciencia(s) "de la
do que lo fuesen) sino libres en el sentido tencia supone la responsabilidad de cada Fuentes: H. Arendt, La condición humana, Complejidad" (que en el mundo anglo-
de no estar sometidos a otros, de no su- uno con relación a todos los que compo- Barcelona, Seix Barral, 1974. - M. Abensour, sajón adopta con frecuencia la reduccio-
frir la dominación (condición de libertad) nen la humanidad actual pero también "De l'Humanité de Pierre Leroux", Posfacio a nista denominación de "teoría del caos")
de las futuras generaciones (v. JUSTICIA · P. Leroux, Aux philosophes, aux artistes, aux
y de poder tomar iniciativas, manifestar- es (son) entonces la(s) que se dedica(n) a
INTERTEMPORAL). ¿Qué planeta y qué politiques, París, Payot, 1994. - C. Lefort,
se por medio de la palabra y de la acción. Derechos del hombre y política. La invención
estudiar ese comportamiento en una u
Si los seres humanos se dirigen la pala- humanidad heredarán las futuras gene- otra clase de totalidades complejas. Son
democrática, Buenos Aires, Nueva Visión,
bra es porque pueden comprenderse y raciones? No podemos liberarnos de 1990. - F. Hinkelammert, Solidaridad o sui- múltiples sus cultivadores en países di-
debatir para actuar en conjunto. Enton- nuestra condición terrestre. Para ir a la cidio colectivo, Costa Rica, Ambiéntico, 2003. versos. En Iberoamérica se destaca Ro-
ces, no basta con mantenerse unos al lado Luna resultan necesarias naves y esca- ..eF. Hinkelammert, "La transformación del lando García (México). El pensamiento
de los otros sino que necesitan coexistir: fandras que perpetúen la condición te- Estado de derecho bajo el impacto de la estra- "de la Complejidad" es el que desarrolla
hacer del mundo un mundo común. Cada rrestre. Es en este planeta donde debe- tegia de globalización", conferencia en San- las implicaciones cosmovisivas, filosófi-
cual es diferente del otro (piénsese al mos realizar un mundo común, a partir tiago de Chile, 2004. cas (ontológicas, epistemológicas, axio-
menos en el ADN) y la riqueza que puede de la diferencia de cada uno, de la plura- CRISTINA HURTADO lógicas) y/o lógico-metodológicas más
aportar cada uno se produce gracias a lidad. No estamos en la Tierra en una red generales de aquellas ciencias, aportán-
esta diferencia, de puntos de vista y de de relaciones. Incluso los derechos huma- COMPLEJIDAD. La Complejidad -así, con doselas a su vez y enriqueciéndolas con
iniciativas. A la vez, los efectos de nues- nos no son sólo derechos individuales, son mayúscula- es la denominación genéri- ellas. Su cultivador más asiduo -y acu-
tras acciones conciernen a otros y a ve- sobre todo derechos de relación. Como ca conceptual -es decir, no del habla co- ñador del término-ha sido Edgar Morin
ces a todos. Si las acciones no son desea- dice Claude Lefort, el derecho de hacer tidiana- adoptada para referirse, estu- (Francia). En Latinoamérica se destacan
bles, sus efectos pueden llegar, incluso, a algo, el de ir y venir, el de expresarse, son diar y describir la manera autoorgani- Pablo González Casanova (México) y En-
destruirnos a todos. Querámoslo o no, derechos de establecer relaciones. En zante de cambiar y transformarse (la di- rique Leff(Argentina-México).
somos solidarios para lo bueno y lo malo 1834 Pierre Leroux, oponiéndose al in- . námica espontánea creativa) de ciertas El pensamiento -y las ciencias- "de la
en nuestra habitación terrestre. Somos, dividualismo que olvida las relaciones totalidades abiertas al intercambio con Complejidad" se originan, como campo
por lo tanto, responsables, de nuestras sociales y a un tipo de socialismo que hace su entorno, de componentes naturales más o menos ya eclosionado -y por ende
acciones y de los efectos sobre el mundo. desaparecer al individuo, escribió que la (fisicos, químicos, biológicos, cósmicos), reconocido- del saber contemporáneo, a
Tomemos como ejemplos los cambios cli- humanidad es el único medio de acceder sociales (económicos, sociológicos, políti- partir de los años 80 del recién finaliza-
máticos a nivel de la vida. Los llamados a la razón y la asociación, el medio ade- cos, culturales) o de la subjetividad hu- do siglo, en ciertos países desarrollados,
"desastres naturales" -inundaciones, cuado "para sustituir las formas de do- . mana (intelectuales, afectivos, praxioló- notablemente en Bélgica (Escuela de
sequías, escasez de agua, contamina- minación". La asociación es la manera de gfoos) o de la articulación de algunos o de Bruselas: Ilya Prigogine, Isabelle Sten-
ción- son el resultado de formas de co- "constituir la relación nunca acabada, todos ellos; manera que resulta del inte- gers, Gregoire Nicolis), Francia (Benoit
existencia desiguales, de destrucción y nunca cerrada, del hombre-humanidad". r11ctuar: a) no lineal, el llamado "efecto Mandelbrot) y Estados Unidos (Institu-
explotación abusiva de la naturaleza que Considerando la heterogeneidad huma- ,Jllariposa" (en el cual pequeñísimas va- to de Santa Fe; Mitchell Feigenbaum,
se hace sentir colectivamente. Es así na, es legítima toda relación que vaya en . .,riaciones en las condiciones locales pue- Murray Gellman,John Casti, entre otros;
como el agujero en la capa de ozono, el el sentido de la solidaridad, favorecien- ; .• deµ ocasionar enormes consecuencias también en ese país, Fritjof Capra). Y
calentamiento global, el derretimiento de do así la constitución de la humanidad. globales); b) autónomo o distribuido (en desde allí han ido extendiéndose gradual-
los hielos y, en consecuencia, la subida En un sentido similar, FrankHinkelam- que ninguno de esos componentes le die- mente hacia diferentes ámbitos geográ-
del nivel del mar y la pérdida de salini- mert, desde Costa Rica, analiza la peli- ·• · ·. ,pi al resto su comportamiento), y e) in- ficos, incluyendo el hispanoamericano.
dad no son "hechos naturales" sino con- grosa tendencia del neoliberalismo a vio- ; terno (en el interior de esas totalidades). En el quehacer cotidiano se suele decir
lar todos los derechos humanos en el in- >•.••.••~araellosetornaindispensableaprehen­ que algo o alguien es "complejo" cuando
secuencias de las actividades humanas
y afectan a todos los habitantes del pla- terior mismo del Estado de derecho Y de ~~r la trama de articulaciones de abajo ese algo o alguien es percibido por noso-
neta. Con mayor razón lo son otras mo- vaciar así la democracia de toda signifi- aciaarriba(emergentes)entreloscom- tros -o se nos antoja- complicado, es de-
dalidades destructivas de la coexisten- cación. Coexistencia no puede significar nentes de la totalidad estudiada y esa cir, no aprehensible fácilmente de mane-
Complejidad Complejidad 107
106
mente las que "se nos escapan de entre caos complejo -difere nte del aleator io- nalmen te el anterio rmente unidireccio-
ra directa o inmedi ata. Precisa mente ello
los dedos" en el proceder analítico de des- suscept ible de ser aprehen dido. Y que nal bucle entre "lo real", "lo simbólico" y
llevó, incluso en la manera tradicional de-
membr ación o fragmentación en partes reivindica la necesidad de saber lidiar con "lo IMAGINARIO" (v.). Todos esos fenóme-
hacer-ciencia (desde el siglo XVII hasta
simples que sólo pueden entonces inte- la incertid umbre, la inestab ilidad, el nos -y problem as- de segundo orden no
bien entrado el XX) a identificar "comple-
ractuar externa y linealmente (pequeñ as azar, no siempre perjudiciales. Tambié n pueden ser desmembrados en sus partes,
jo" con "complicado" y a la estrateg ia de
variacio nes en las condiciones dan siem- están generan do una nueva geome tría- so pena de perder su identid ad propia;
indagac ión analítica, es decir, la de des-
pre pequeñ as consecu encias, grande s no formal, como la euclide ana y otras al son, por el contrar tio, de índole holista y
membr ar o fragme ntar en sus partes las
variacio nes dan siempre grande s conse- uso anterio r-sino la de las formas reales como tal deben ser aprehen didos y/o so-
totalida des complejas, por complicadas,
cuencias). que se origina n a partir de la dinámi ca lucionados. Asimismo, presen tan carac-
para entonces analiza ndo las partes, lo-
Como reacción a ello, el tipo de "cuadro (del cambio y la transfo rmació n) del terístic as no lineales muy marcad as y
grar la desead a aprehen sión. La meta
del mundo" en construcción -de índole mundo: lallama dageom etría fractal o de requie ren del concur so de enfoqu es
final sería volver a unir-de spués de ana-
holista (orientado a la aprehen sión de las la autosim ilarida d (v. PENSAMIENTO y mirada s desde muchos ámbitos del sa-
lizadas -todas las partes para, pertrecha-
totalidades), no lineal y transdi sciplina r- FRACTAL). Mande lbrotes la figura máxi- ber -es decir, transdi sciplin ares (v.
dos ya con el conocimiento adquirido de
por el pensam iento -y las ciencia s- "de maque la ha desarrollado. TRANSDISCIPLINA)-paraabarcarlos. En
ellas, lograr sólo entonces, aprehen der la
la Complejidad" se está constitu yendo Son diversas las modalidades "de la Com- su manera de cambia r y transfo rmarse ,
origina l totalida d complicada, es decir, plejidad" a las que en ocasiones se alude,
cada vez más en una alterna tiva de apre- por lo tanto, exigen tener en cuenta todo
compleja. Así, hoy poseemos un gran te-
hensión de ese mundo, para con el "cua- pues se refieren a compor tamient os de lo-que-debe-ser-tenido-en-cuenta; o, para
soro de conocimientos acerca de las par-
dro del mundo" analítico, lineal y disci- sistema s reales del mundo (complejidad ser más realista s y concordes con nues-
tes que denomi namos partícu las funda-
plinar de la ciencia tradicional. Al mis- dinámica), a su composición (complejidad tras posibilidades reales, tener-en-cuen-
mental es, átomos , molécu las, células
mo tiempo, están poniendo en juego un estructu ral), a su posibilidad de cálculo ta-todo-lo-más-posible-de-todo-lo-que-
~ntre ellas las neuron as-, seres huma-
estilo de pensam iento diferen te del de lógico o computacional (complejidad al- debe-ser-tenido-en-cuenta. Precisa men-
nos individuales, planeta s, estrella s, etc.
pensam iento dicotómico, característico gorítimica o computacional), e incluso la te a tener-en-cuenta-todo-lo-más-posi-
Sin embargo, nuestro caudal de conoci-
de la MODERNIDAD (v.): un pensam ien- que se refiere a aquello que trascien de ble-de-todo-lo-que-debe-ser-tenido-en-
miento s acerca de las totalidades confor-
to-en-red-de-redes o en redes-en-red, con nuestra capacid ad de aprehen sión (com- cuenta para la aprehen sión de los fenó-
madas por esas partes: cuerpos sólidos,
el que pretend en conceptualizar su visión plejidad epistemológica). menos de segundo orden y/o para la so-
líquidos y gaseosos, órganos pluricelula-
orienta da a las totalida des construyen- El pensam iento -y las ciencia s- "de la lución de los problem as de segundo or-
res, entre ellos el cerebro, organis mos
do modelos reticula res basados-en-agen- Complejidad" respond en a la necesid ad den, se dirigen, entre otras cosas, el pen-
biológicos, ecosistemas, grupos sociales
tes (heterogéneos, autónomos, en inte- de aprehender los cada vez más frecuen- samien to -y las ciencia s- "de la
y sociedades completas, sistema s plane-
racciones locales, con información y co- tes fenómenos de segundo orden prove- Complejidad". Sin ellos tal aprehen sión
tarios, galaxias y sus constelaciones, etc.,
nocimientos siempre limitados) de aqué- nientes de la creación-de-mundo (partí- y solución nos eludirá n, lo que constitu -
aunque mayor que antaño, es aún rela-
llas. Otro aporte que vienen haciend o es culas físicas, molécu las inorgán icas y ye la mejor legitimación de este nuevo
tivame nte modesto, y no resiste la com-
el de una nueva comprensión de la cau- orgánicas con propied ades diferen tes a ámbito delsabe rcontem poráneo .Sepue-
paració n con el que hemos atesora do
salidad : la causali dad-en- red, causali- lás que present an en la natural eza), crea- de afirmar, sin demasiado temor a errar,
acerca de sus partes. La explicación ra-
dad "circular", "intern iveles" o causa- ción-de-vida (transg énicos, clonación), que estamos siendo contemporáneos de
dica -hoy se lo sabe ya gracias al aludido
lidad "compleja" (proveniente de la arti- creació n-de-ca pacidad es-intel ectuale s una nueva manera -compl eja- de hacer
y muy recient e aún desarrollo del pensa-
culación de lo emerge nte y lo descenden- (redes socioté cnicas, INTERNET, v.) y ciencia, de una nueva manera -compl e-
miento y las ciencias "de la Compleji-
te en las totalida des abierta s al entorno) creación-de-vivencias emocionales (rea- ja- de apehen der el mundo, del que so-
dad"- en que esa complejidad de las to-
que se demarc a de la causali dad eficien- lidades virtuale s) por parte de la capaci- mos un compon ente sui géneris . Sus
talidad es que parecía n complicadas no
te (tipo bolas-de-billar) a la que quedó re- dad de simbolización y de la capacid ad mejores -y más maduro s- frutos están
proviene de sus partes, ni siquier a de las
ducida a partir de la modern idad la an- ·. imaginal de los seres humano s. Y a la aún por crecer. Pero los que viene ya pro-
interacciones externa s entre esas partes
terior comprensión cuatrip artita aristo- necesidad de solucionar los probler mas porcionando los augura n.
desmem bradas de sus totalida des de ori-
télica de la causali dad. Integra n asimis- de segundo orden (el calenta miento glo-
gen, sino solame nte de las interacciones Fuentes : F. Capra, The Hidden Connection,
mo a su visión una nueva comprensión bal, la polución ambien tal; los nuevos
interna s (interacciones no lineales y dis- Nueva York, Doubleday, 2002. -J. Casti, Com-
de la alterna ncia de determ inismo e IN-. desafíos bióeticos de los traspla ntes de
tribuidas, además )entree saspart es(que plexification. Harper, Nueva York, 1995. - C.
DETERMINISMO (v.), equilibrio y desequi- órganos, de las madres por encargo, de
entonces ya no lo son, sino que se tornan Delgado, Hacia un nuevo saber, La Habana ,
librio, orden y desorden, estabil idad e· la prolongación artificia l de la vida y de
en componentes). Interacciones interna s, e/p. - J. Epstein, Generative Social Science,
inestabilidad, predictibilidad e impredic-. Ja eutanas ia, de la clonación human a),
no lineales, distribu idas -y Complejidad ·.... ·entre otros, que han "cerrado"bidireccio-
Princeton University, 2006. - R. García, Sis-
concomitante a ellas- que son precisa- tibilida d que es caracte rizada como el. temas complejos, Barcelona, Gedisa, 2006. -

J
108 Compromiso literario Comunicación alternativa
109
M. Gell-Man,El quarkyeljaguar, Barcelona, y de su compañera Simone de Beauvoir, Crear e inventar, actividades típicas cesos, relaciones e interacciones de ca-
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York, Penguin, 1987. - P. González Casano- ción liderada por Fidel Castro, sus inter- la condición general de la existencia hu- sujetos autónomos que permiten la par-
va, Las nuevas ciencias y las humanidades, venciones cuestionando las acciones de mana. ticipación de todos. Frente al tipo de co-
Barcelona, Anthropos, 2004. - A. Juarrero, Francia en Argelia, o su simpatía por las La noción sartreana de compromiso pe-
Dynamics in Action, Massachussets, MIT,
municación hasta hoy hegemónica, esta
causas de liberación del Tercer Mundo, y netra hondamente en la cultura argen- caracterización se presenta como alter-
1999. -P. Juarrero, P. Sotolongo y J. van Uden,
en particular el papel protagónico que tina, por la difusión de los intelectuales nativa al hacer referencia, si bien en for-
Rethinking complexity, ISCE, 2007. - E. Leff,
Racionalidad ambiental, México, Siglo Vein- desempeñó Sartre como mentor de las de la revista Contorno (1953-1959) que ma implícita, ala participación democrá-
tiuno, 2004. -B. Mandelbrot,Los objetos frac- juventudes sublevadas del Mayo francés, modificó sustancialmente los modos de tica de los sujetos. Se emparienta, así, con
tales,Barcelona, Tusquets, 1987.-AA.VV.,Ma- a las cuales arengaba en la vía pública. ejercer la crítica literaria. Pero tal vez la el concepto de comunicación alternativa
nual de iniciación pedagógica al pensamien- La pasión de Sartre por la literatura se mayor influencia en la cultura nacional utilizado a partir de la década de los 60
to complejo, Quito, UNESCO, 2003. -E. Morin, expresa no solamente en su monumen- esté representada por las publicaciones del siglo pasado como reclamo y oposición
La cabeza bien puesta: Repensar la reforma; tal producción como escritor, dramatur- que dirigió el escritor Abelardo Castillo: al carácter monológico, por vertical, au-
reformar el pensamiento, Buenos Aires, Nue- go y teórico de la literatura sino en el cons- El Grillo de Papel (1959-1960), El Esca- toritario y excluyente, del paradigma
va Visión, 2002. - "Nuevos avances en la in- tante reenvío a la dimensión estética que rabajo de Oro (1961-1974) y El Ornito- comunicativo dominante tanto en las
vestigación social. La investigación social de rrinco (1977-1986), sobre todo las dos
sustenta su reflexión filosófica existen- instituciones, sobre todo mediáticas,
segundo orden", suplemento 22 deAnthropos,
cialista. Si bien se ha generalizado la primeras. La impronta sartreana de las como en las relaciones interindividuales
Barcelona, 1990. - P.L. Sotolongo, Teoría so-
cial y vida cotidiana, La Habana, Acuario, noción de que el compromiso significa que revistas de Castillo se verifica·tanto en y grupales. En el contexto de los movi-
2006. - P.L. Sotolongo y C. Delgado, La revo- la literatura debe ser juzgada según su una concepción humanista de la litera- mientos de liberación nacional, por un
lución contemporánea del saber y la compleji- eficacia como instrumento de la lucha tura, donde ética y estética se conjugan, lado, y de la doctrina de la seguridad
dad social, BuenosAires, FLACSO, 2006. -Uto- social, tal como se desprende de los en- como el propio rol de editor de Castillo, nacional, por otro, académicos, periodis-
pía y praxis latinoamericana, 38, 2007. sayos que conforman¿ Qué es la literatu- al publicar numerosas intervenciones de tas, críticos, educadores y comunicado-
PEDRO L. SOTOLONGO CODINA ra?, en el conjunto de la obra crítica sar- Sartre y entrevistas con él. Sin embar- res de base, cuestionados por la realidad
treana el pensamiento del francés, lejos go, no se trata de propiciar una literatu- y en franca oposición a la comunicación
COMPROMISO LITERARIO. Se entiende por de constituir respecto de tal asunto un ra panfletaria sino, en la estela de Sar- hegemónica, empezaron a buscar y plan-
tal un posicionamiento ideológico respec- todo orgánico y sistemático, presenta no- tre, demandar al escritor en tanto hom- tear formas nuevas de relación comuni-
to de la literatura que implica la vincu- tables dificultades interpretativas, pues . breque ejerza su libertad asumiendo un cativa horizontal, participativa, demo-
lación indisoluble de una actitud ética con es frecuente que se atribuya un sentido compromiso existencial, manifiesto en crática. El término, con fuerte tónica po-
cualquier proyecto estético de escritura, distinto, deun texto al otro, a los mismos sus acciones tanto como en sus palabras. lítica, llevaba consigo un sentido de opo-
propuesta ligada al intelectual y a su términos. Así por ejemplo, en El ser y la sición y propuesta alternativa frente al
misión de juzgar éticamente el mundo y nada, la obra de arte es considerada un Fuentes: E. Calabrese, "Insectos letrados: El sistema hegemónico de comunicación a
dar testimonio de él (v. REDES INTELEC- objeto de sólida concreción y, por consi- .Grillo de papel y El Escarabajo de Oro o lite- nivel masivo, pero también interperso-
TUALES). La idea de compromiso litera- guiente, autónomo de su autor, mientras ratura y compromiso", en H. E. BiaginiyA.A.
nal. Oposición y propuesta frente al po-
rio surge de la vasta obra e influencia del que en otras zonas de sus textos se sos- Roig (dirs), El pensamiento alternativo en la
Argentina del siglo XX, t. II, Buenos Aires,
der no para acabar con éste sino para lo-
filósofo francés Jean-Paul Sartre, con tiene que entre el autor y su producto grar su democratización, para que los
Biblos, 2006. -A. Castillo,"Jean-Paul Sartre.
quien la filosofía abandona el universo existe un vínculo inseparable. En todos actores sociales participen en la toma de
El ser y la nada", El Escarabajo de Oro, 34,
puramente teórico para vincularse con sus escritos, sin embargo, se aprecia la 1967. -A. Castillo, Las palabras y los días, decisiones que afectan a la sociedad. El
la vida, la literatura, la psicología y, en centralidad de la experiencia estética en Buenos Aires, Emecé, 1988. -A. Castillo, Ser enfrentamiento directo y frontal entre las
especial, la acción política. Por ende, la la vida humana. Si pensamos que, para escritor, Buenos Aires, Perfil, 1997. - J.-P. dos fuerzas sociales no se hizo esperar.
figura del intelectual, lejos de estar aso- Sartre, el hombre resulta inseparable de . Sartre,Elsery la nada,Madrid,Alianza, 1989. En América Latina son ilustrativas la
ciada con el retiro que evade el "munda- su propia conciencia, hasta el punto. ~J.-P. Sartre, ¿Qué es la literatura? Situacio- lucha por un nuevo orden informativo
nal ruido", se instala en el dominio de las de que su existencia se identifica con ella nes II, Buenos Aires, Losada, 1991. - J.-P. internacional y las políticas nacionales
crisis y los acontecimientos sociopolíti- y cumple sus pasos, libre de elegir a cada . Sartre, Lo imaginario, BuenosAires, Losada, de comunicación. El derrumbe del socia-
cos, ante los que debe asumir un involu- 1964.
momento, el quehacer humano termina lismo real trajo consigo, por un tiempo,
cramiento manifiesto en la acción, de- ELISA CALABRESE
por asemejarse al del artista. Así, el hom- la desorientación teórica y el desánimo
nunciando las formas de la opresión, in- bre y el artista están oprimidos por la práctico. De la aspiración al socialismo
justicias o sojuzgamiento. Ejemplos con- (?()MUNICACIÓN ALTERNATIVA. La noción de
responsabilidad de las propias eleccio~ sin más se pasó a la demanda de la de-
cretos abundan en la biografía de Sartre comunicación se refiere a aquellos pro-
nes, lo cual tiene un marcado valor ético. mocracia y al énfasis en la vía del respe-
110 Comunismo Comunismo 111

to a la legalidad y al diálogo entre los blar de alternativa en la comunicación nismo no fue compartida ni en sus oríge- ideario de Prosper Enfantin y Étienne
propietarios de los medios y los sectores para todos sus niveles y en referencia sólo nes ni en el desarrollo de las organiza- Cabet, aunque asumiendo posturas más
populares con sus aliados intelectuales a aquellos procesos, relaciones e interac- ciones e intelectuales que lo postulaban radicales al reinvindicar la fuerza de las
y académicos. En términos de la base ciones de carácter dialógico (o diasémi- como ideal o programa. Tampoco fue masas como instrumento para una redis-
social, las innovaciones tecnológicas (in- co) entre sujetos autónomos, con la inten- motivo de acuerdo si el comunismo era tribución igualitaria negada por las re-
ción de ir creando, mediante el respeto a una meta mediata o lejana, mediada o públicas emergidas de la independencia
ternet, celular, etc.), la alta concentración
mediática y la consiguiente exclusión la igualdad de derechos ante la ley, con- .no por el Estado socialista, llamado tam- latinoamericana. Atisbos de una discu-
social han vuelto más compleja la reali- textos de simetría social para la libertad bién "dictadura del proletariado". sión entre socialismo y comunismo apa-
dad comunicativa. Hoy, la demanda de de expresión en tanto expresión de la li- Figuraron entre los primeros ideólogos recieron en la prensa artesanal y obrera
una comunicación alternativa sigue vi- bertad. Esta forma distintiva de. comu- del comunismo utópico el alemán Wil- durante la segunda mitad del siglo XIX.
gente en tanto: a) reclamo del derecho a nicación ha de ir haciéndose sobre la helm Weitling y el francés Étienne Ca- No fue casual que el mexicano Alberto
la AUTONOMÍA (v.) de los sujetos indivi- marcha, desde dentro de cada sujeto in- bet. Este último, después de publicar su Santa Fe, redactor del periódico La Re-
duales y colectivos; b) búsqueda de la dividual, y desde abajo, es decir, desde Ywje a Icaria (1840), apostó a la funda- volución Social (1868), se viese obligado
igualación de derechos, y su ejercicio, en los sujetos colectivos, antisistémicos o no. ción sucesiva de dos comunas en Esta- diez años más tarde a desmentir públi-
el ámbito de la emisión, y c) lucha por el dos Unidos conforme a sus ideales. Wei- camente su presunta filiación comunis-
ensanchamiento del ESPACIO PÚBLICO Fuentes: M.J. Corral, Entramados de la co- tlingrenunció a sus propuestas iniciales ta reivindicando para sí el ideario socia-
(v.) para la participación y la construc- municación en América Latina, México, Pla- y se reposicionó en las filas de los fourie- lista. Las ideas acerca del comunismo y
ción de la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
za y Valdés-UANL, 2003. -J. Martín-Barbero, ristas americanos. Karl Marx y Frie- del socialismo sirvieron de base para la
De los medios a las mediaciones. Comunica- drichEngels participaron en la fundación configuración de un nuevo campo semán-
(v.). A la distancia, el sistema de Televi- ción, cultura y hegemonía, México, Gustavo
sión del Sur (Telesur), recién creado por de la Liga de los Comunistas en Europa tico en el seno de ciertos círculos y clubes
Gili, 1987. - F. Reyes Matta, Comunicación y marcaron un punto de quiebre en las intelectuales y sociedades de artesanos
iniciativa de algunos países de la región alternativa y búsquedas democráticas, Méxi-
latinoamericana, concreta los sueños del representaciones del comunismo con la y trabajadores fabriles en las principa-
co, Ilet-Friedrich Ebert, 1983. -D. Wolton,La
nuevo orden informativo internacional y publicación del Manifiesto comunista les ciudades latinoamericanas. La pre-
otra mundialización, Buenos Aires, Gedisa,
de las políticas nacionales de comunica- 2004. (1848). A partir de entonces, se fueron sencia del comunismo en América Lati-
ción. En las estructuras individuales e trazando las fronteras ideológicas y po- na tuvo visibles vetas saintsimonianas,
institucionales, en particular en las me- líticas del marxismo y las más variadas fourieristas y cabetianas. Recordemos
diáticas, la comunicación aparece hoy COMUNISMO. El origen moderno y occiden- ·• concepciones y prácticas utopistas pre- que, de todos los proyectos europeos, és-
deformada, desfigurada, empobrecida, tal del comunismo como idea y como prác- cedentes o coetáneas acerca del comunis- tos establecieron puentes diversos con
como expresión de las desigualdades so- tica política hunde sus raíces en el segun- mo. Sin embargo los adherentes al mar- América, sea para sentar las bases de un
ciales y económicas que permiten que el do cuarto del siglo XIX. A partir de enton- xismo, tantodelaI comodelaIIInterna- nuevo orden universal o para buscar la
sujeto emisor se apropie tanto de los ins- ces logró una gradual diseminación in- cional, prefirieron el concepto de socia- realización de sus utópicas comunas.
trumentos materiales para la emisión ternacional, potenciando un complejo lismo al de comunismo como categoría de El término comunismo, entre finales del
como de los elementos simbólicos (signos, abanico de resignificaciones ideológicas adscripción política. siglo XIX y los primeros años del siglo XX,
códigos, contenidos, mensajes, progra- y políticas. En todos los casos se dibuja- · EnAmérica Latina, el comunismo, em- apareció de manera recurrente en la
mación) para ejercer desde ahí, y así, la ron los rostros de la plebe urbana y rural parentado y muchas veces entrelazado prensa anarquista latinoamericana (v.
dominación. Ésta no determina necesa- como los adherentes, protagonistas y/o con el SOCIALISMO (v), dio juego a las ANARQUISMO LATINOAMERICANO). Fue
riamente las actitudes y conductas de los beneficiarios de tales ideas, proyectos y .. ;primeras elaboraciones ideológicas yutó- la recepción de la Revolución Rusa y
receptores, quienes van nutriendo su UTOPÍAS (v.). Más allá de su tenor poli- ' picas durante el curso de la segunda mi- de la fundación de la Internacional Co-
vida con sus experiencias en las instan- sémico, el comunismo posee sentidos tad del siglo XIX. En Colombia, la difu- munista la que inclinó del lado de sus mi-
cias y los procesos de socialización: edu- fuertes que nos remiten a una concepción ;sión de las ideas comunistas se hizo visi- litantes y simpatizantes sus nuevos usos
cación, cultura, costumbres, creencias y igualitaria de la sociedad; a la valoriza- ble a través de dos periódicos de signifi- públicos. Ambos eventos fueron capita-
valores propios de su comunidad de per- ción positiva de la propiedad colectiva de ~cativa gravitación en las sociedades de lizados por la propaganda desplegada por
tenencia; mediaciones que a veces per- los medios de producción y de vida así artesanos urbanos: El Alacrán (1849) y los beligerantes destacamentos de los
miten resistir a la mera producción que como a su defensa; a la realización de· ~El Comunismo Social. Su figura más re- comunistas "cominternistas", generando
del emisor no les conviene, y toman sólo tomas de decisión horizontales y comu- ;presentativa fue Joaquín Pablo Posada, una crisis de identidad entre los comu-
lo que sí. Si la dominación enfrenta re- nitarias, pues descarta o se opone a toda,.. ,<editor del primer diario y autor de una nistas anárquicos. Cabe destacar que la
sistencias, es válido abrir aun más el con- forma de poder estatal. La REVOLUCIÓN (serie de seis artículos sobre el tema, en popularizaron de la hoz y el martillo y
cepto de comunicación alternativa y ha- (v.) como medio para alcanzar el comu- .• los cuales deslizó algunas ideas caras al la bandera roja en los escenarios públi-
112 Comunismo Condición humana 113

cos nacionales e internacionales reforzó do fueron execradas las figuras y las Peruana (1945), el Partido Guatemalte- Fuentes: P.L. Abramson, Las utopías socia·
este proceso de resignificación y resim- obras de Luis Emilio Recabarren, Julio co del Trabajo (1949) entre otros. La Gue- les en América Latina en el siglo XIX, México,
bolización del comunismo. Fueron los Antonio Mella y José Carlos Mariátegui, rra Fría pretendió reificar su sentido ads- Fondo de Cultura Económica, 1999. - R.J.
escritos de Lenin, Gregory Zinoviev, Ni- mientras se exaltaban cada vez más a los cribiéndolo al campo del marxismo, de los Alexander, Communism in Latin America,
colai Bujarín, Karl Radek y León Trots- dirigentes emergentes del stalinismo partidos comunistas y de los países so- New Brunswick, Rutgers University, 1957. -
criollo. Los escritos de Victorio Codovilla cialistas que orbitaban alrededor de la R. Cerdas Cruz, La hoz y el machete. La Inter-
ky los que modelaron el primer ciclo de
sobresalieron sobre los del peruano Eu- nacional comunista, América Latina y la Re-
recepción de las ideas comunistas de la Unión Soviética. Cierto es que, desde sus
volución en Centroamérica, San José de Cos-
Internacional Comunista. La obra más docio Rabines, el cubano Blas Roca, el bordes y a contracorriente, se fueron ex- ta Rica, Editorial Universitaria, 1986. - W.
leída en castellano y portugués por los paraguayo Osear Creydt y el uruguayo presando diferencias significativas fren- Kapsoli, Anarquismo y utopía andina, Lima,
comunistas latinoamericanos fue El Francisco R. Pintos. Lajerarquía o cade- te al modelo soviético con distinto grado Tarea, 1984. - L. Reina, Las rebeliones cam-
ABCdelcomunismo(1919)deNicolaiBu- na de mando construida desde Moscú de autonomía como la Yugoslavia del pe~iru::8 en México (1819-1906), México, Siglo
jarin. anteponía la lealtad a cualquier otro cri- mariscal Tito (Josip Broz), la China de Vemtmno, 1980.
La recepción de la retórica del comunis- terio político. Todos ellos fueron dirigen- Mao Zedong y la Cuba de Fidel Castro. RICARDO MELGAR BAO
mo en los medios indígenas y campesi- tes políticos y publicistas del comunismo La revolución cubana (1959) reactualizó
nos generó una aceptación y resignifica- staliníano pro soviético. el debate acerca del comunismo y la re- CONDICIÓN HUMANA. No se utilizará aquí
ción inusuales. Las federaciones de co- La denominada "campaña de bolchevi- volución. La toma del poder fue cumpli- esta expresión en el sentido que Kant le
munidades andinas reivindicaron que zación stalinísta" pretendió homogenei- da por el Movimiento 26 de Julio a pesar da a las categorías que caracteriza "como
ellas en su vida cotidiana comunitaria zar el campo de adscripción del comunis- del obstruccionismo político del PC, otor- condición a priori por las cuales es posi-
vivían el comunismo como una tradición mo. Sin embargo, potenció una inédita gándole carta de autoctonía a su lectura. blelaexperiencia",comounrequisitosine
milenaria. La semántica sobre el comu- diáspora ideológica y política. Aparecie- A partir de entonces, la vieja certidum- qua non o necesario. Según el Dicciona-
nismo fue monopolizada por la Interna- ron fracciones escindidas de los partidos bre teleológica del movimiento comunis- rio etimológico de Joan Corominas, se
cional Comunista, aunque con algunas comunistas reconocidos por Moscú en la ta internacional sobre su función de van- trata "de un estado o manera de ser de
tensiones ideológicas y políticas. Recor- Argentina, Brasil, Chile, México y Vene- guardia quedó hecha añicos. algo o de alguien", sin que ni el estado ni
demos que la formación de los partidos zuela, que optaron por usar esa nomina- Con el advenimiento de la década del 60 la manera supongan una definición
comunistas abrió una acre polémica, es- ción aunque agregándole sus marcas dis- el MAOÍSMO (v.), insuflado por la revo- por la "esencia" o la "naturaleza" huma-
cisión y confrontación con los socialistas tintivas nacionales. Este proceso de di- lución cultural, junto con la NUEVA IZ- nas. Y si bien es preciso rechazar .todo
durante la década del 20. En los paises ferenciación fue más allá de los grupos QUIERDA(v.), el cristianismo revolucio- esencialismo o sustancialismo, con la ex-
andinos (Bolivia, Perú, Ecuador, Colom- denominados de oposición comunista nario, el GUEVARISMO (v.) y las diferen- presión "condiciónhumana" aquí se pre-
bia) y en Venezuela los partidos adheren- adheridos al pensamiento trotskista, tes variantes del trotskismo configura- tende dar una respuesta a la pregunta
tes a la Internacional Comunista persis- siendo sus variantes muy diversas. El ron un campo de tensión entre nuevas y con la que Kant cerró su célebre interro-
tieron en seguir llamándose socialistas, ideario y la fraseología de los comunis- añejas representaciones sobre el comu- gatorio "¿Qué es el hombre?". La inten-
a contracorriente de las veintiún condi- tas adheridos a la Internacional Comu" nismo. Tras la derrota de los movimien- ción consiste en aproximarse a una ca-
ciones de admisión a la Internacion~ nista fue manifestando sus virajes y des: tos armados por los regímenes milita- racterización que no conduzca ni ala des-
hasta 1930. En la mayoría de los países lizamientos de sentido a través de sus res o cívico-militares, vino la caída del ocialización ni aladeshistorizaciónde los
deAmérica Latina los partidos comunis- revistas: La Correspondencia Sudame: socialismo real y un clima de desencan- seres humanos, como sucede con esa lar-
tas pasaron a la clandestinidad tras ser ricana (1926-1930), Revista Comunista to sobre el ideal comunista, acicateado ga tradición heredera, entre otros textos
proscriptos por las leyes nacionales. (1930-1931),Mundo Obrero (1931-1933), por la crítica posmodernista (v. POSMO- consagrados, del Génesis del Antiguo
El segundo ciclo del comunismo se corres- Dialéctica (1942-1946) y Fundamentos .DERNIDAD). En la actualidad el comu- Testamento.
ponde con la difusión de los textos de Sta- (1941-1959), entre otras. ·nismo sigue siendo reivindicado como Así, pues, esta posición respecto de los
lin, Dimitri Manuilsky, Georgy Boriso- Entre los años del Frente Popular Anti- ' · ideal por algunos intelectuales, mien- intentos definicionales pretende no ser
vich Sinani, Drizdo Losovsky, GeorgiDi- fascista y la disolución de la Internado- · ' tras que su uso político se mantiene en ni sustancialistani esencialista. ¿En qué
mitrov y Vyacheslav Molotov hasta el XX nal Comunista, algunos partidos de ese pequeñas agrupaciones políticas mar- experiencias se basa para adoptar esa
Congreso del PCUS (1956). Varias fases signo de la región renunciaron al térmi: xistas. A diferencia de la ensayística tesis? Pues en que definiciones tales como
fueron cumplidas: la del desborde iz- no comunismo, intentando con ello recu~ sobre el socialismo del siglo XXI, para- "el hombre es un ser racional" no elimi-
quierdista del "tercer período", el viraje perar la legalidad, como el Partido So~ .dójicamente el comunismo se muestra nan sino que más bien aumentan el es-
hacia el frente popular antifascista y más cialistaDemocrático de Colombia (1938), ·... principalmente como objeto propio de tado de perplejidad que se despierta
tarde bajo las coordenadas de la Komin- el Partido Socialista Popular de Cuba '.á historiadores, es decir, como represen- cuando respondemos por nosotros mis-
form. Durante los años del tercer perío- (1944), el Partido Vanguardia Socialista ,~ctación del pasado. mos. En ese sentido, aquel criterio defi-
Condición huma na Conflictividad 115
114
lenguaje, aspecto inescindible de la con- motivo de const antes y perm anent es lec- el cual se nos narra la lucha del pueblo
nicion al se prese nta como un lecho de turas . Así, es parte funda menta l de la guatemalteco, del novel ista Miguel Án-
dición huma na, a tal extremo que se ha
Procusto.
habla do de una "condición de lenguaje". condición huma na el hecho de la lectu ra gel Astur ias, Hombres de maíz, que tie-
Veamos las respu estas dadas a las pre- de la que se ha habla do. Si se piens a en ne como mome nto de partid a la lucha
Con la palab ra nos integr amos en este
gunta s media nte las cuales se ha inten- las sucesivas imáge nes que Occidente ha indíg ena en favor de su maíz, el derecho
pregu ntar y responder.¿Y qué sucede con
tado super ar aquel estado de perplejidad. creado a partir de las "huellas" de la cul- a sus milpa s, en contr a de las plantacio-
esa cosa que soy en cuant o no me son aje-
Pregu ntado Demócrito "qué es el ser hu- tura grieg a clásica, se podrá enten der la nes exten sivas de las multi nacio nales y,
nos ni mi carne ni mis huesos? ¿No es otra
mano", respondió: "El homb re es lo que sabia afirmación de Montaigne: "Cad a en fin, la apasi onant e descripción del
vía por la cual nos integr amos los seres
todos sabemos". De este modo en cuant o hombre lleva en sí la forma enter a de la nacimiento de una nueva conciencia en
cosa ya sabid a y, adem ás, compartida, no huma nos, los varon es y las mujer es y las
condición huma na", con el matiz cierta - pueblos sojuzgados que exigen ahora se
cabe una definición, no hace falta, en mujer es con los varon es, así como con la
mente rico desde el cual enunc ia su ca- respe ten sus principios de identi dad des-
cuant o nos atene mos a una experiencia natur aleza ? ¿No cabe en este sentid o y
racterización: el ENSAYO (v.), que es uno de los cuales se reconocen y se const ru-
de laque según parece podemos dar cuen- con todo derecho una "condición erótica?
de los matic es del despliegue de nuest ra yen a sí mismos, como lo expre san esas
ta. Se ha eliminado el peligro del lecho Tanto un aspecto como el otro de la "con-
condición. Montaigne con esto antici pa- confesiones apasi onant es titula das tan
de Procu sto, pero no se ha super ado el dición huma na" impli can formas de in-
ba al Renac imien to tal como se dio en acert adam ente Yo soy Rigoberta Men-
estad o de perplejidad. Siglos más tarde , tegrac ión y de comunicación.
Es cierto que amba s respu estas implican Europ a, pero tambi én entre nosotros. El chú y así me nació la conciencia. El Po-
Shake spear e inten tó resolver el proble- ser huma no, si nació a seme janza de su pal Vuh está en ellos vivo pero desde una
ma media nte una tautología: "Yo soy la el aband ono de un sustan cialis mo pero,
como se ha señala do, ningu na de las dos creador, se parec e a él precis amen te por lectur a que desde una mane ra puram en-
cosa que soy", "Thet hingI am", tal como su capacidad creadora, en partic ular, de te mítica ha pasad o a ser de lucha social.
lo recue rda Borges en unos versos muy perm ite super ar el estado de perplejidad.
Fuero n los estoicos quienes buscaron otro símismo.Así pensa ban Pico dellaM iran-
hermosos que expre san acaba dame ntela dola y el padre Barto lomé de Las Casas . Fuent es: M.Á. Asturi as, Hombres de maíz,
perplejidad. recur so definicional. Según un texto de Buenos Aires, Losada, 2000. J.L. Borges,
Diógenes Laercio, Crisipo habrí a soste- Y de este modo se llega aloqu eJosé Martí
Podrí amos decir que con amba s respu es- quiere decir cuand o habla de "nues tra Obras completas, t. III, Buenos Aires, Emec é.-
tas, si bien no se super an las dificulta- nido que toda definición es una hypogra- H. Diels, Die fragmente der Vorsokratiker,
fé, es decir, una descripción que nos per- América", "nues tra Grecia", de las que se
des por lo meno s se logra algo de valor: Berlín, Weidmannsche Verlag, 1954. - Dióge-
mite conocer al otro, o a la otra, o a noso- sabe más que de los arcon tes helénicos, nes Laerti us, Lives ofeminents philosophers,
en el caso del jonio se trata de una expe- y sobre esa base cump lir con el destin o
rienci a comp artida y en el del inglés, de tros mismos, gracias a nuest ras "impron- t. I, texto griego y traducción inglesa de Hai-
tas" o "huellas". Aquí la definición de la de crear. "Crear" es la palab ra de orden neman , Londres, 1950. - l. Kant, Kritik der
una respu esta que todo ser huma no pue- (v. CREATIVIDAD). reinen Vemunft, 2vols., Francfort, Suhrk amp,
de hacer suya. Siemp re se parte de una "condición huma na" no surge de una po-
sición subje tiva comp artida (Demócrito) Aquel poder autoc reado r está en su ro- 1974. - M. de Montaigne, Ensayos, 2 t., Bue-
experiencia. Además amba s respu estas paje mítico de algun a mane ra suger ido nos Aires, Ripari , 1985. -Pico della Mirándo-
no despojan al enunc iante ni de su valor o simpl emen te perso nal (Shakespeare),
en las págin as del Popal Vuh, para un la, Discurso sobre la dignid ad del hombre,
social ni de un sentid o histórico. El filó- sino de algo que si bien resul ta externo Mendoza, Unive rsidad Nacio nal de Cuyo,
al ser huma no, es propio de ese ser: su lector contemporáneo. El ser huma no fue
sofo y el dram aturg o responden, en efec- 1972. -Popa l Vuh. Las antigu as historias del
objetivación. Somos lo que hacemos y este hecho por el dios-diosa con pasta de maíz,
to, desde una experiencia situad a. Pero quiché, México, Fondo de Cultu ra Económi-
hecho tiene fuerz a defin iciona l. Esas plant a sagra da que él mismo cultiva. Y ca, 1976.
todav ía hay y, en partic ular, si nos ate- si bien es cierto que la idea de autoc rea-
nemos ala respu esta de Shake spear e, un "huellas" son como retrat os de quien las ARTURO ANDRÉS ROIG
deja. Y por cierto, en este caso, el térmi - ción puede ser cuesti onada , en este caso,
respo nder que nos abarc a como totali da- desde una lectur a filológica que trata de
des, es decir, no apare ce ningu na inten- no huella es sinónimo de vestigio, es de- CONFLICTIVIDAD. Las relaciones de oposi-
cir, de algo que perm ite una investiga- no exceder el sentid o del MITO (v.) en su
ción de escisión: soy este rostro, este cuer- versión arcaica, la cuesti ón se halla en ción y, entre éstas, las específicamente
po, estas pasiones, dolores y alegrías. "Lo ción, así por ejemplo los templos maya s conflictivas, han sido puest as de relieve
como "huellas" de una cultur a. Y respec- que este mismo mito muev e en nuest ros
que soy" no implica neces ariam ente un días la lucha del camp esinad o indíg ena desde los orígenes del pensa mient o filo-
dualismo. La corporeidad no está ausen - to de aquellos seres huma nos de los que sófico occidental (por ejemplo, en Herá-
no conocemos huella s, siemp re habrá la en defensa de sus milpas. Defie nden el
te en aquel la experiencia situad a: no so- derecho a la autocreación desde sus pro- clito y en Empédocles), aunqu e ya lo fue-
mos una "cosa" encar nada sino simple- posibilidad de encon trarla s, aun cuando ron tambi én en el pensa mient o mítico.
sean mínim as. Por lo que forma parte pias tradiciones ancestrales, en contr a de
mente una cosa (v. CUERPO). ·un maíz que ha sido convertido en mer- Hubo, sin embargo, en filosofía, una casi
Además, se ha de tener en cuent a que funda menta l de la condición huma na la gener alizad a tende ncia a conciliar los
posibilidad real o potencial de dejar ras- cancía, como ocurr e con los indíg enas
amba s afirmaciones son respu estas a la mexicanos, obligados a comp rar el maíz opuestos en algun a forma de unida d. En
pregu nta que tamb ién atorm entab a a tros de diverso tipo y éstos puede n llegar problemas de funda menta ción existe el
a dar sentid o a la vida huma na y ser norteamericano. Recordemos ese libro en
Kant: pregu ntar y respo nder supon en el
Conflictividad Conocimiento
116 117

antiguo prejuicio, acaso de raíz platóni- le a ninguno). Un modo alternativo de instancia anticonflictiva por excelencia, sophie, Francfort, Suhrkamp, 1973. - K-0.
ca, de que sólo admitiendo el carácter ilu- pensar el problema consiste en admitir es decir, la exigencia de evitar, resolver Apel, Semiótica filosófica, Buenos Aires, Al-
sorio de los dualismos (y, por tanto, de las un restringido número de principios y, a o, al menos, regular los conflictos, y la magesto, 1994. - K.-0. Apel, "Etnoética y
la vez, en no demonizar la conflictividad suma de indicaciones metodológicas para macro ética universalista: ¿oposición o comple-
oposiciones conflictivas) es posible fun- mentariedad?", en D. Michelini et al., Ética,
damentar un sistema metafísico o ético. pero tampoco canonizarla. La clave ra- hacerlo; pero, al mismo tiempo, la instan-
dica en entender que la exigencia de mi- cia capaz de reconocer el carácter esen- discurso, conflictividad, Río Cuarto, UNRC,
Quienes admiten la fundamentación, 1995. - K-0. Apel, Auseinandersetzungen in
niegan, pues, la conflictividad, y, respec- nimizar los conflictos no se contradice con cialmente conflictivo de las interrelacio- Erprobung des transzendental-pragmatis-
tivamente, quienes admiten la conflicti- la percatación de que son y seguirán sien- nes sociales y, por tanto, del ethos. La chenAnsatzes, Francfort, Suhrkamp, 1998. -
vidad niegan la fundamentación. En so- do inevitables. La convergencia de am- distinción entre conflictos sincrónicos y A. Cortina, Ética sin moral, Madrid, Tecnos,
ciología esto se refleja en las controver- bas actitudes es la base para una ética diacrónicos es la base para determinar 1990. - L.A. Coser, The Functions of Social
sias entre el funcionalismo (por ejem- convergente. Ésta implica un pluralismo lo que, retomando una expresión deHart- Conflict, Londres, Routledge & Kegan, 1956.
plo, en Bronislaw Malinowski,Alfred R. restringido y la afirmación de que la con- mann -si bien ampliando su sentido-, - M. Cragnolini y R. Maliandi (comps.), La
Radclife-Brown, Talcott Parsons) y la flictividad es compatible con la funda- puede denominarse "antinomia ética razón y el minotauro, BuenosAires,Almages-
"teoría del conflicto" (Georg Simmel, mentación. Más aún: el procedimiento de fundamental", que alude a las oposicio- to, 1998. - R. Dahrendorf, El conflicto social
la fundamentación puede entenderse nes conflictivas entre los cuatro princi- moderno, Madrid, Mondadori, 1990. - J. De
Lewis Coser, Max Weber, Ralf Dahren- Zan,Panorama de la ética continental contem-
dorf). Por un lado se ven los conflictos precisamente como un modo de dar cuen- pios, en el sentido de que cualquier in-
ta de la conflictividad. Convergen así poránea, Madrid, Akal, 2002. - R. Maliandi,
como patologías de lo social (concebido tento de cumplir con uno de ellos incide o
Dejar la posmodernidad, BuenosAires,Alma-
como un todo orgánico), por otro se les también dos propuestas importantes de al menos puede incidir en la transgresión gesto, 1993. - R. Maliandi, Volver a la razón,
asigna carácter de motores indipensables la ética filosófica del siglo XX: la ética de otro(s). Hay -contra lo que sostenía Buenos Aires, Biblos, 1997. - R. Maliandi, La
de la dinámica social. El funcionalismo material de los valores (especialmente en Kant explícitamente- verdaderos "con- ética cuestionada, Bt1enos Aires, Almagesto,
advierte la importancia singular de cada la versión de Nicolai Hartmann, que des- flictos de deberes". El pensamiento alter- 1998. - R. Maliandi,Etica: conceptos y proble-
fenómeno social dentro del sistema, pero taca las relaciones axiológicas conflicti- nativo, cuando se afirma esto último, con- mas, BuenosAires,Biblos, 1998.-R. Malian-
no ve la inevitabilidad de los conflictos vas) y la ÉTICADELDISCURSO (v.) (espe- siste precisamente en no derivar de ahí di, Ética: dilemas y convergencias, Buenos
cialmente en la versión de Karl-Otto un relativismo ético sino, por el contra- Aires, Biblos-UNLa, 2006. - E. B. McNeil
(percibe los conflictos, pero no la conflic-
Apel, que destaca la posibilidad de una rio, tomarlo como elemento esencial de (comp.), La naturaleza del conflicto humano,
tividad). La teoría social del conflicto, por México, Fondo de Cultura Económica, 1975.
su parte, ve muy bien la conflictividad, fundamentación a priori). De esa conver- .·la fundamentación. Ha de comprender-
pero reemplaza la impugnación por una gencia deriva el concepto de un "a priori se, para ello, que, aunque la observancia RICARDO MALIANDI
suerte de celebración, L'On el riesgo de caer de la conflictividad". Sobre la base de una ... óptima de cada principio, por separado,
en interpretaciones aberrantes, como la teoría sobre la bidimensionalidad de la .siempre es posible, ella no es "composi- CONOCIMIENTO. El problema del conoci-
del "derecho del más fuerte" (los sofistas razón, en la cual se entiende que la ra- .ble" (en el sentido leibniziano) con la de miento puede ser estudiado por distin-
Calicles y Trasímaco, o el darwinismo zón ejerce las contrapuestas funciones de los otros. Es preciso reconocer, entonces, tas disciplinas, entre otras, la filosofia,
social, o la ideología del "capitalismo sal- fundamentación y crítica, y que hay en una "incomposibilidad de los óptimos". la psicología, la sociología y las ciencias
vaje"). El error común de ambas postu- ambas un aspecto sincrónico y otro dia- ·Pero como a su vez cada uno de los prin- cognitivas. Aquí se privilegia la perspec-
ras contrapuestas es ver un solo lado de crónico, la ética convergente establece cipios es sumamente complejo y porta- tiva filosófica.
la cuestión. Desde el punto de vista éti- cuatro principios-universalidad, indivi- dor de una conflictividad intrínseca, re- La filosofia, tradicionalmente, se concen-
co, el funcionalismo favorece posturas dualidad, conservación y realización- . sulta que todos ellos admiten cumpli- tró en la cuestión de la verdad del conoci-
absolutistas o dogmáticas, que reconocen que son a priori y, a la vez, guardan entre .mientos (observancias) graduales, y allí miento, que en la visión contemporánea
un principio único y apuntan no ya a "re- sí relaciones conflictivas. Los cuatro ri- <londe la optimización de cumplimientos se ha desplazado a la de la validez, es
solver" conflictos sino a "disolverlos". La gen las acciones moralmente cualifica-; es incomposible puede haber grados de decir, a aquella instancia por la cual la
teoría del conflicto, en cambio, puede bles y se fundamentan por medio de una cumplimientos composibles. La ética con- actividad que se presume cognoscitiva
desembocar en alguna forma de relati- reflexión pragmático-trascendental. La ..:vergente constituye, en síntesis, el es- puede legitimarse como tal de una ma-
vismo o escepticismo ético, en el recono- exigencia de maximizar la armonía en- ñxerzo por encontrar esos grados, lo que nera suficiente.Así entendido, el conoci-
cimiento de múltiples principios y en la tre ellos constituye un "metaprincipio",· equivale a reconocer una optimización de miento resulta una creencia, adecuada-
consecuente negación de toda posibilidad similar a la exigencia hartmanniana de convergencias. mente legitimada y compartida, formu-
de sistematización y/o fundamentación. "síntesis" axiológicas, aunque se basa lada en un lenguaje, orientada a com-
Elprótonpseudosestáenlafalsadisyun- la necesidad de evitar las formas uni : Fuentes: A. Aisenson,Resolución de conflic- prender, explicar, transformar y recrear
tiva monismo opluralismo irrestricto (un mensionales (o unilaterales) de la raz' . ':tos, México, Fondo de Cultura Económica, la realidad, a comunicarnos con los de-
La ética convergente ve en la razón •1994.-K-0.Apel,TransformationderPhilo- más y a expresar nuestra subjetividad.
solo principio, o infinitos, lo que equiva-
118 Conocimiento 119

La comunidad de conocimiento de refe- nera, las fronteras entre conocimiento e la filosofía y de la teoría social en América La- -limitada al ámbito de las legislaturas e
rencia abarca a todos los que hablan un ideología se tornan difusos y ambos dis- tina, Córdoba, CEA, 2000. - L. Vtlloro, Creer, inspirada en el modelo estadounidense-
mismo lenguaje, pues se postula que cursos se solapan con frecuencia. De to- conocer, saber, México, Siglo Veintiuno, 1982. vino impuesta por los dictados de la Ley
nuestro conocimiento está imbricado en das formas, se busca diferenciarlos por los GUSTAVO ÜRTIZ Fundamental en 1825, y en relación con
él. El lenguaje puede ser regulado o no efectos que producen: el conocimiento tra- tal exigencia una de las cláusulas cons-
regulado. El primero es aquel donde cada ta de convencer apelando a razones y sin CONSENSO. Desde el punto de vista políti- titucionales estableció: "La aceptación de
uno de los términos empleados tiene un recurrir a manipulaciones de los sujetos . co, es una conformidad activa mayorita- las dos terceras partes de las provincias,
significado definido, y el segundo es el que (v. RACIONALIDAD); la ideología no des- ria, y en este sentido se distingue de un inclusa la capital, será suficiente para
se habla en la vida diaria, el lenguaje carta el uso de la fuerza, en cualquiera de consenso pasivo o de un simple asenti- que [la Constitución] se ponga en prácti-
cotidiano. La comunidad que comparte sus manifestaciones, en sus relaciones con miento que se puede traducir en callada ca entre ellas, conservando relaciones de
un lenguaje regulado lo ha adquirido a el poder. admisión o silencio afirmativo. Con esta buena inteligencia con las que retarden
lo largo de un proceso de formación espe- La perspectiva planteada favorece alter- perspectiva el consenso ha sido común- su consentimiento" (art. 188). Es decir,
cífico, por ejemplo, el caso de las comuni- nativas cognoscitivas que puedan surgir mente auscultado y revelado a través del la especial naturaleza del acto constitu-
dades científicas (de las ciencias de la en países o regiones dependientes, como sufragio, pues la suma de votos entraña yente exigía fuertes mayorías para pro-
sociedad, del hombre o de la naturaleza), es el caso de América Latina y de la Ar- un cómputo social de opinión generali- mulgar la Constitución; y desde esta óp-
las comunidades artísticas, las religio- gentina.Así, por ejemplo, la CULTURA(v.), zada, que además legitima al poder. Al tica instituyente los convencionales pre-
sas, las políticas, las educativas o las tec- entendida como la forma de relacionarse mismo tiempo, aquél ha tenido otras for- cisaron la medida del "consentimiento"
nológicas, entre otras tantas. El lengua- con los otros, con la naturaleza y consigo mas de expresión; una de ellas fue la apro- necesario, al determinar que aquélla
je cotidiano es el que aprendemos en los mismo que han construido los grupos o bación por "aclamación", y en otros casos debía ser aceptada por los dos tercios de
procesos de socialización primaria y se- comunidades espacio-temporalmente si- se usó -y se usa- el gesto de levantar la la totalidad. En rigor, el cálculo del con-
cundaria, empleado para comunicarnos tuados, se condensa, se transmite y ac- mano para apoyar una decisión tratada senso positivo era alto, ya que cuantita-
con los demás. Se lo considera el más sig- túa en el saber cotidiano, que incluye el en asamblea. Junto con estos procedi- tivamente se había fijado en más de la
nificativo, pues recoge la experiencia lenguaje y las prácticas que vinculan a mientos ha existido también la genéri- mitad, y menos que la unanimidad. Como
humana de pueblos o colectividades nu- los sujetos. Este conocimiento, práctica y camente denominada "consulta popular" es sabido, esta consulta obtuvo un recha-
merosas. Tanto el conocimiento involu- críticamente operante, puede constituir- que mediante una amplia convocatoria zo casi total, y el peso del consenso nega-
crado en el lenguaje regulado como en el se en barrera defensiva frente a intentos busca el previo acuerdo de la mayoría de tivo frustró la vigencia de una norma
cotidiano alberga distintos juegos de len- ideológicos orientados a enmascarar la si- la ciudadanía en un asunto político con- suprema hasta 1853.
guaje, que se hacen comprensibles cuan- tuación de dependencia (v. TEORÍADE LA creto (v. PLEBISCITO). En este breve análisis cabe señalar que
do se los remite a los mundos o a las for- DEPENDENCIA). También puederetroac- Todas las modalidades señaladas tienen en el desarrollo del siglo XX las ideas de
mas de vida en los cuales están anclados. tuar sobre los mismos sujetos, a fin de que su particular historia en Europa y Amé- consenso y disenso -propias de una so-
Al caracterizar el conocimiento por su éstos se comprometan ellos mismos en rica. Y específicamente en el Río de la ciedad pluralista- se han ido consustan-
validez y no por su verdad, se amplía con- procesos de desarrollo y transformación, Platafueronindistintamenteaparecien- ciando con la democracia, y ante esta
siderablemente el espectro de aquellas sin vivir culpando de la situación sólo a do a partir de su emancipación en 1810. realidad, en gran parte de los regíme-
actividades que pueden considerarse instancias externas. Este saber práctico En esta instancia de cambio los revolu- nes políticos contemporáneos se ha
auténticamente cognoscitivas. Eso supo- tiene que formularse y legitimarse dis- cionarios manifestaron la existencia de afianzando la búsqueda del consenso
ne, por un lado, que las ciencias de la cursivamente: una tarea que incumbe a un "pacto" (tácito), que había operado en popular; un procedimiento que por un
naturaleza pierden la exclusividad o la filosofía, las ciencias sociales, el arte y la base de la lucha independentista.Aun- lado robustece e insta a la actividad cí-
la hegemonía que tuvieron a partir del la teología.Aquí se presenta un doble de- que de manera más formalizada, y bajo vico-participativa de la ciudadanía, y
siglo XVI; la "cientificidad" que la asiste safío creador: primero, construir los con- el techo de este primer liberalismo pa- por otro instrumenta un mecanismo
sería una forma, entre otras, de valida- tenidos u objetos de estos nuevos discur- trio, la necesidad de concretar otro gran complementario y superador de la de-
ción. Por otro, significa que se reconoce sos; segundo, proponer instancias rigu- acuerdo político emerge en la década si- mocracia representativa decimonónica
el carácter pleno de conocimiento a las rosas de convalidación. guiente. Tras las consignas de una desea- (v. DEMOCRACIA PARTICIPATIVA). Se
ciencias sociales y humanas, a la filoso- da organización estatal, la Constitución asiste así a un proceso que en su desen-
fía, el arte o la religión, pues contienen Fuentes: J.L. Arce Carrascoso, Teoría delco· de 1826-dictada por el congreso general volvimiento se ha involucrado con la for-
sus propias instancias de validación, las nacimiento. Sujeto. Lenguaje. Mundo, Madrid, reunido enBuenosAires-dispuso que ese mación de la opinión pública, con el uso
cuales residen, básicamente, en el discur- Síntesis, 1999. -E. Morin,El conocimiento del texto sería promulgado después de que de las encuestas como herramienta de
so argumentativo, orientado a provocar conocimiento, Madrid, Cátedra, 1988. -G. Or- cada una de las salas legislativas locales información sobre las tendencias y con
tiz, La racionalidad esquiva. Sobre tareas de le dieran su aprobación. Esta consulta la decisiva incidencia de los multim:e-
consentimiento. Presentado de estarna-
120 Constitucionalismo Constitucionalismo 121
dios. En este contexto se advierte un Droit et de Jurisprudence, 1956. - M. Duver- cionaria universalizó. Tal Declaración Aires, Mendoza y La Rioja, que recién
marcado impulso hacia la apertura de ger, Sociología política, Barcelona,Ari~l, 1972. preceptuó que "toda sociedad en la cual promulgarían su primera Constitución
nuevos canales de participación social, _ G. Sartori, Teoría de la democracia, t. 1, no esté asegurada la garantía de dere- después de 1853. Asimismo, este itine-
lo que se ha concretado fundamental- Madrid Alianza, 1995. -M.C. Seghesso, "Re- chos ni determinada la separación de rario rioplatense y argentino -al igual
mente a través de formas semidirectas forma; consenso en los precedentes históri- poderes, no tiene Constitución" (art.16).
cos de la Constitución de 1853-60", El Dere- que otros- muestra que el constituciona-
de democracia como son -entre las prin- La cláusula así redactada definía la nor- lismo traía consigo un concepto de "Cons-
cho, 8442, Buenos Aires, 1994.
cipales- el referéndum, la revocatoria, MARíA CRISTINA SEGHESSO ma suprema con un contenido garantis- titución" cargado de matices y conjuga-
la iniciativa y la consulta popular facul- ta específico, e iba acompañada de ideas do según tipos diferentes.Al respecto, en
tativa o consultiva (en laArgentina: re- CONSTITUCIONALISMO. A lo largo de la his-
que protegían el derec~o a la_lib~i::ad, a· la base de la concepción garantista, aqué-
forma nacional de 1994, arts. 39 y 40). la seguridad y a la propiedad md1vidual. lla fue concebida con carácter racional
toria los pueblos han tenido algún tipo
Paralelamente, cabe observar la difu- de organización política o forma consti- Esto significó que el movimiento consti- normativo como norma suprema escrita
sión y vigencia mundial que ha adquiri- tutiva, pero el constitucionalismo i:n sen- tucional apareciera en esos inicios polí- que aseguraba racionalidad y certeza en
do el vocablo consenso, ya que para mu- tido estricto y actual es un fenomeno ticamente comprometido con el liberalis- la planificación de la vida política, y des-
chos países o para ciertos sectores so- moderno y de génesis occidental, que dis- mo, filosóficamente con el racionalismo, de esta posición se sostenía la necesidad
ciales connota la aplicación de algún tipo currió a través de un proceso que habría socialmente con la burguesía y económi- de racionalizar el acaecer de una sola vez,
de políticas, o de ideas económicas, que comenzado en los fueros españoles y en camente con el librecambio (v. DERE- de manera total, exhaustiva y sistemá-
devienen por acuerdos internacionales el mundo anglosajón. Esto último suce- CHOS HUMANOS). tica. En contraposición con estos princi-
o nacionales (vg. consenso de Washing- dió en la Inglaterra del siglo XVII, que De este modo, la Constitución bajo la for- pios se planteó la perspectiva histórico-
ton, consenso de Roma sobre la pesca introdujo los parámetros de una consti- ma de "hoja escrita" adquirió valor uni- tradicional que, desde un liberalismo
mundial, consenso nacional sobre hepa- tución flexible y consuetudinaria, aun- versal y como tal se fue extendiendo a la templado o con un enfoque conservador,
titis, etc.). En rigor, se ha dado un creci- que de limitada irradiación o imitación. mayoría de los Estados contemporáneos. veía la Constitución como una creación
miento amplio en la utilización del tér- En este ámbito hubo después una segun- Bajo el paradigma de este constituciona- paulatina, a través de actos parciales,
mino, pero en el ámbito político emer- da experiencia, efecto de la emancipación lismo, y a la luz de las Constituciones de que el paso del tiempo iba legitimando
gen prioritariamente dos sentidos del de Estados Unidos, y fue la que advino Estados Unidos (1787), Francia (1791) y tal como había ocurrido en Gran Breta-
consenso, por un lado -señala Georges con la Declaración de Derechos de Virgi- España (1812), toda Hispanoamérica se ña; finalmente, hubo también una di-
Burdeau- como adjustment (acomoda- nia en 1776 y con la Constitución de Fi- transformó en el siglo XIX en un interac- mensión sociológica, que consideraba ese
miento, acuerdo) en que culminan las ri- ladelfia en 1787. Con y sobre estos pasos tivo campo de ensayo constitucional, lue- texto como una forma de ser, no de deber
validades, dentro de un proceso conti- siguieron los debates constituyentes go de haber roto los lazos de la dependen- ser, y señalaba que sólo era producto de
nuado y renovado, esto es, en un equili- franceses que consolidaron presupuestos cia colonial. Y dentro de este contexto, en las situaciones del presente y de los fac-
brio inestable; y por otro, el consenso fundantes, acorde con la teoría del poder elRío de la Plata también desde la eman- tores reales de poder. Estas concepciones,
"fundamental o básico" cuando hay constituyente -que en los prolegómenos cipación operaron estas influencias, he- amalgamadas en diferentes dosis, apa-
acuerdo respecto de objetivos comunes. de la Revolución Francesa enunció el cho que se advierte en los proyectos pre- recen en el constitucionalismo y se de-
Este segundo caso está vinculado con el abate Sieyes- y a partir de la Constitu- sentados a la Asamblea de 1813, en los tectan, particularmente, en el caso ar-
concepto de legitimidad, pero sin ser lo estatutos de 1815y 1816, enelReglamen- gentino.
ción de 1791.
mismo, y es requisito para la existencia El telas de esta corriente ideológica de .to de 1817 y en las frustradas constitu- Cabe igualmente señalar que esta co-
y subsistencia de todo régimen político. fines del siglo XVIII estuvo dirigido a li- ciones de 1819 y 1826, hasta arribar al rriente constitucionalizador a experi-
Así, en las últimas décadas se advierte buscado Estado constitucional en 1853; mentó mutaciones internacionales en el
mitar el poder y a resguardar los dere-
en distintos territorios el manifestado chos y las libertades individuales frente un ciclo que hubo de completarse con la siglo XX. Primeramente se dio un movi-
consenso democrático o sobre la demo- al Estado, con el fin de garantizar la DIG- Reforma de 1860, que posibilitó la rein- miento posterior a la Primera Guerra
cracia, pese a la crisis que en general NIDAD (v.) de la persona humana. En tal corporación de Buenos Aires al territo- Mundial que trajo reclamos de igualdad
aqueja al sistema político cruzado por sentido, se consideró que en la formali- rio nacional. En las provincias el proceso política y las exigencias de una nuéva
problemas de gobernabilidad, represen- zación codificada de la Constitución es- constituyente arrancó con sus autono- conciencia social, lo que desató la crisis
tatividad y debilidad institucional. crita estaba la esencia de todo ordena- mías en 1820 y en este recorrido dejó un delos principios del individualismo libe-
miento social y político, un concepto que particular registro con el dictado de tex- ral y estimuló el avance del constitucio-
Fuentes: N. Bobbio, El futuro de la democra- . tos constitucionales o reglamentos y, en nalismo social (vg. constituciones de
cia, Buenos Aires, Fondo de Cultura Econó-
tendiendo a volverse absoluto se impuso
. algunas pocas, con leyes fundamentales México en 1917 y de Weimar en 1919).
mica, 1993. - G. Burdeau, Traité de science con carácter emblemático por obra de la
Declaración de los Derechos del Hombre sancionadas por las salas legislativas; Ello se produjo junto con un retroceso del
politique, t. VI, París, Librairie Générale De esto último ocurrió solamente en Buenos
y del Ciudadano, que la Francia revolu- constitucionalismo demoliberal, cuyo
Consumo solidario Consumo solidario 123
122
en el campo de los derechos humanos, y las relaciones socioeconómicas, desde el ocuparse por su calidad ni por las mar-
cuestionamiento derivó en distintas res-
en la jerarquía constitucional que dio a nivel local al global (v. ECOMUNITARIS- cas famosas sino en maximizar la canti-
puestas políticas, en elcomunismo sovié-
tico por una parte, y también en el fas- los tratados internacionales. Dentro de MO, PROSUMIDOR, REDES DE COLABO- dad de lo que podrá comprar con los po-
América Latina, un vuelco fundamental RACIÓN). cos recursos que tiene. En el segundo
cismo italiano, en el nazismo alemán o
en la materia fue producido por la nueva Teóricamente, en función del consumo la caso, si el único modo de irse a algún lu-
en elfranquismo español, entre otros. Un
constitución vigente desde 1999 en la producción se organiza, aunque en las gar es pasar por una ruta con peaje y no
nuevo movimiento se advierte al concluir
República Bolivariana de Venezuela, sociedades capitalistas el propio consu- hay otra opción más que pagarlo, enton-
la Segunda Guerra Mundial, y en esta
donde se prevé y se ha puesto ya en prác- mo sea concebido apenas como una me- ces ahí también se practica el consumo
etapa el constitucionalismo apuntó a ro-
tica la revocación del mandato presiden- diación para el giro de la producción, para compulsivo, forzoso. El consumo para el
bustecer las cláusulas democráticas, las
cial junto al poder ciudadano, los dere- la conversión del valor económico objeti- bienestar se produce cuando la gente no
garantías individuales, los derechos so-
chos de los pueblos indígenas y los de- vo en valor económico general, viabilizan- se deja llevar por las artimañas publici-
ciales y el principio de legalidad. Estos
rechos ambientales. do la relación del lucro y el cúmulo de tarias y, al tener recursos que posibili-
importantes cambios tuvieron su para-
plusvalía. El consumo, como tal, puede tan elegir qué comprar, opta por aque-
lelo en la RepúblicaArgentina, pero ellos
Fuentes: G. BidartCampos, Tratado elemen- ser subdividido en productivo (consumo llos productos y servicios que sean satis-
operaron allí con modalidad y tiempos
tal de derecho constitucional argentino, t. I, de insumos, energía, etc.) para la reali- factorios para obtener su propio bienes-
propios. En consecuencia, la Constitu- Buenos Aires, Ediar, 1992. -Constitución de
ción gestada con el liberalismo clásico en zación de un bien o servicio y final, com- tar, garantizando su singularidad como
la República Bolivariana de Venezuela, Cara- prendido como aprovechamiento del bien
1853 tendría su gran reforma en 1949 seres humanos. Por fin, el consumo soli-
cas,AsambleaNacional Constituyente, 2006. o servicio. Se puede igualmente deslin-
bajo la administración del gobierno pe- - M. García Pelayo, Derecho constitucional dario es aquel que se practica en función
comparado, Madrid, Revista de Occidente,
dar el consumo en cuatro clases: aliena- del bienestar personal y colectivo, en fa-
ronista y con el auge del constituciona-
1950. - J.A. González Casanova, Teoría del do, compulsivo (forzoso), para el bienes- vor de los trabajadores que producirán
lismo social. Dado que el texto de 1949
Estado y derecho constitucional, Barcelona, tar y solidario. aquel bien o servicio y del mantenimien-
fue derogado por imposición de un gobier-
Vicens Vives, 1983. - D. Pérez Guilhou, ~'El El consumo alienado caracteriza el con- to del equilibrio de los ecosistemas. Se
no de facto, que no respetó el procedi-
miento de reforma e invocó su ilegalidad constitucionalismo", en Nueva Historia de la sumo practicado por influencia de las trata, pues, del consumo en que se da
de origen, se retornó a la Constitución de Nación Argentina, t. 7, Buenos Aires, semiosis publicitarias. En este caso la preferencia a los productos y los servi-
ta, 2001.- G. Sartori, Elementos de teoría po- mercadería cumple fundamentalmente cios de la economía solidaria en lugar de
1853 seguida de la reforma de 1957. Y es lítica, Madrid, Alianza, 1992. - M.C.
de tener en cuenta que en estos dos actos el papel de objeto soporte, y es modeliza- consumir productos de empresas que
so "Primer constitucionalismo uruguayo y da bajo diversas semióticas que la aso- explotan a los trabajadores y degradan
constituyentes se consolidó un plexo de m~rco rioplatense (1826-1830)", Revista de . cían imaginariamente a propiedades los ecosistemas.
derechos sociales-en parte incorporados Historia del Derecho, 28, Buenos Aires, 2000.
por la legislación nacional y el derecho -G. de Vergottini,Derecho constitucional com- extrínsecas que ella no contiene, pero en El concepto de consumo solidario es suce-
público provincial- que afianzaron el parado, Madrid, Espasa-Calpe, 1985. razón de las cuales es interpretada y con- dáneo de la noción de consumo crítico, que
MARÍA CRISTINA SEGHESSO . ;sumida. Generando deseos y fantasías, en las últimas décadas desarrolló la críti-
Estado de bienestar. Este cuadro políti-
co-institucional trató de mantener su ·las propagandas llevan a las personas ca al consumismo. Por la lógica delconsu-
vigencia hasta las últimas décadas del CONSUMO SOLIDARIO. También llamado a comprar los productos asociándolos a mo crítico, cada acto de consumo es un
siglo XX:, pero antes de que éste feneciera "ecosolidario", significa consumir bienes otras cosas, situaciones o identidades que gesto de dimensión planetaria, que pue-
se convocó a una nueva convención re- y servicios que atiendan las necesida~' a la gente le gustaría tener, usufructuar de hacer del consumidor un cómplice de
des y los deseos del consumidor teniendó · .·· oser.Al comprar los productos, entretan- acciones inhumanas y ecológicamente
formadora promovida por el interés
reeleccionista de la presidencia, y adu- en cuenta la realización de su libre bien· . ; ·to, las personas aseguran la realización prejudiciales. No se trata solamente de
ciendo también la necesidad de adecuar estar personal; la promoción del bienes~ del lucro, viabilizando la complejidad del considerar la basura y los residuos deri-
la Constitución a la nueva realidad y a tarde los trabajadores que elaboran, di .... :giro de la producción capitalista. vados del consumo; igualmente el proce-
tribuyen o comercializan esos produc ~·:Elconsumo compulsivo (forzoso) es aquel so productivo de lo que se consume puede
los efectos de la globalización. El resul-
tado fue la reforma de 1994, la cual, con- y servicios; el mantenimiento del eq ·· .· que se torna obligado realizar para sa- ser no sustentable, tanto ambientalmen-
servando en general las premisas del brio sustentable de los ecosistemas;· • psfacer necesidades fisiológicas, cultu- te (si contribuye al agotamiento de recur-
constitucionalismo, introdujo cláusulas contribución a la construcción de so · ·Í'alesycircunstancial es,yquesedacuan- sos naturales y daña los ecosistemas lo-
sustanciales que tornaron el viejo indi- dades justas y solidarias, consider do la persona tiene pocos recursos para cales y planetario, acentuando el "aguje-
vidualismo en un sistema de solidaridad desde el punto de vista económico, é · su atención o no hay alternativas para ro" en la capa de ozono, el efecto inverna-
social de posguerra, contemplando nue- y político el impacto del consumo en •'escoger. En el primer caso, el consumi- dero, provocando lluvias ácidas, etc.),
vos grupos o sectores sociales y consa- cadenas productivas, en los ecosiste 'dor busca siempre lo que es más barato como socialmente (si realimenta relacio-
grando transformaciones primordiales y en la reproducción o transformación aun cuando el producto sea malo, sin pre- nes sociales productivas opresivas, injus-
124 Consumo solidario Contestación 125

tas e inhumanas). Sobre el aspecto ecoló- sólo puede ser practicado comprando en una situación de inferioridad, en la que CONTESTACIÓN. Mecanismo de interpela-
gico, se propone al consumidor las famo- productos de empresas capitalistas, al quedan vegetando", según Paul Singer. ción o protesta por el que las prácticas de
sas "4 r": 1) reducción del consumo de ite- mismo tiempo que el consumo solidario Con respecto a la primera objeción, se ha acción colectiva articulan intervenciones
ms inútiles, descartables que desechan sólo es posible de ser practicado al com- demostrado que es posible representar espaciales, movilizaciones poblacionales
recursos no renovables, etc.; 2) reciclado prarse productos y servicios que sean fácilmente los sellos solidarios y ecológi- o instalaciones de microrresistencia,
de lo que fuera posible; 3) reutilización de oriundos de la economía solidaria. cos de cualquier producto o servicio si se para explicitar su rechazo a los modelos
los productos, adquiriendo productos usa- La difusión del consumo solidario es uno conoce toda su cadena productiva y que de globalización, expropiación -del tra-
dos o utilizándolos creativamente pera de los elementos centrales de la estrate- esos sellos puedan convertirse en códi- bajo y la tierra-y exacción -de los recur-
otros fines, etc.; 4) reparación de los bie- gia de las redes de colaboración de la eco- gos de barra, facilitando el rastreo de los sos naturales-, y con el fin de generar
nes que se dañan aumentando su vida útil. nomía solidaria, una vez que el consumo productos y servicios ofrecidos al consu- nuevas lógicas socioculturales-identita-
Además, se propone no desperdiciar ener- solidario de los productos y servicios de mo. En la segunda objeción no se consi- rias e inclusivas- que transformen el
gía, mantener una posición defensiva en esas redes posibilita que sus emprendi- dera que el consumo solidario sea una vínculo social con las condiciones de exis-
los supermercados, incentivar a los servi- mientos vendan toda su producción, modalidad del consumo para el bienes- tencia y la reorganización del futuro (v.
cios colectivos o a la utilización colectiva ampliándose el excedente alcanzado y los tar. Si el producto asegura el bienestar PROTESTA SOCIAL).
de equipamientos, percibir que es posible márgenes de reinversión colectiva en la del consumidor y el proceso productivo Desde los años 90 del siglo XX una serie
vivir confortablemente disponiendo de instalación de otros emprendimientos asegura el bienestar de los productores de fenómenos (crisis de representación
menos objetos y utensilios que nada acre- solidarios, generándose así nuevos pues- yel equilibrio del ecosistema, no hay pro- política, retracción de la partidocracia,
cientan, significativamente, las mediacio- tos de trabajo y facilitando la producción blema para que sea mantenido en tales incremento de la participación popular),
nes que necesitamos para el bienestar. A de otros bienes y servicios aún no dispo- parámetros de sustentabilidad técnica, configurados a partir de la hegemonía
diferencia del boicot, que consiste en la in- nibles en esas redes, para asegurar una social y ecológica. Mientras tanto, si el global del neoliberalismo, instaura una
terrupción organizada y temporaria de la mayor oferta de bienes y servicios a los producto deja de satisfacer el bienestar contestación antisistema que demanda
adquisición de uno o más productos para consumidores en diversidad y calidad; de los consumidores, en razón del refi- reconocimiento por parte de minorías (in-
forzar a la sociedad productora a abando- sea como una distribución de renta por·• namiento de la sensibilidad de aquéllos, dígenas, feministas, ecologistas, homo-
nar ciertos comportamientos, el consumo la incorporación de más personas al pro- o el proceso productivo impide la gene- sexuales), respeto por los derechos hu-
crítico es una postura permanente de elec- ceso productivo, lo cual a su vez permite ·{~' ración de más tiempo libre, considerán- manos, participación en la génesis de for-
ción toda vez que hacemos algún gasto, el aumento de demanda y satisfacción por~);· dose el desenvolvimiento tecnológico ya mas jurídicas que legitimen los reclamos.
frente a todo lo que compramos. Concre- los productos finales, o bien como el des- ··.• .: alcanzado socialmente, entonces corres- El recrudecimiento del discurso del po-
tamente, "el consumo crítico consiste en envolvimiento sustentable de los terri- .±·:; pondería a las redes colaborativas soli- der económico extranacional después de
escoger los productos teniendo como base, torios que preserva el equilibrio de los S. darias promover las transformaciones septiembre de 2001 genera la construc-
no solamente el precio y la calidad de los ecosistemas. ;:., requeridas para que los nuevos patrones ción de acciones colectivas cuya contes-
mismos, sino también su historia y la de Son dos las principales objeciones para ·• .. del bienestar, tecnológicamente posibles, tación organiza microrresistencias con-
los productos similares y el comporta- practicar el consumo solidario como ele-: .:0~• socialmente requeridos y ecológicamen- tra el modelo expropiatorio de tierra y
miento de las empresas que los ofrecen", mento estratégico en el enfrentamiento ¡~; •te sustentables sean adoptados por los trabajo, con el fin de explicitar conflictos
según lo define el CNMDS. De ese modo, el de la reproducción del capitalismo. La: ' · emprendimientos que aquéllos integran, encubiertos y generar nuevas relaciones
consumo crítico se apoya sobre el examen primera dice que la realización del con- ya: que esto resulta ventajoso para los con- socioculturales tendientes a transformar
de los productos y las empresas que los sumo solidario "presupone un conoci,. sumidores, trabajadores y ecosistemas. la vida democrática en una más inclusi-
elaboran, permitiendo al consumidor que miento respecto de cada producto-des-· va (v. MODERNIZACIÓN INCLUSIVA).
sus elecciones se pauten por criterios cons- de que es producido, la forma como fue · Fuentes: H. Assmann y J. Mo Sung, Compe- El orden social, político y económico ins-
hecho, el material utilizado y los impa:c-; ténciae Sensibilidade Solidária. Educar para talado en Europa y Estados Unidos lue-
cientes, considerando, además de las cua-
tos de la producción y consumo de eso~ aEsperarn;a, Petrópolis, Vozes, 2000. -CNMDS, go de la Segunda Guerra Mundial pro-
lidades técnicas de los productos y sus si-
productos en el medio ambiente y en la: •.•. Guida al Consumo Critico, Bolonia, EMI, 1998; voca reacciones contra el rol represivo del
milares, los impactos de su producción y . EuclidesAndré Manee, Redes de Colaborar;iio
consumo desde una perspectiva económi- sociedad- que es imposible tener", afir~ Solidária, Petrópolis, Vozes, 2002. -ARevo-
Estado y la organización capitalista del
ca, ética y ecológica.Ambas son formas de manHugoAssmannyJungMoSung.L~ lur;iio das Redes. Petrópolis, Vozes, 2000. -
trabajo. Los estudios de Herbert Marcu-
presionar a las empresas para que tengan segunda objeción consiste en que, "al pro~ . Paul Singer, Introdur;iio aEconomía Solidá- se sobre una contestación extraparla-
prácticas socialmente justas y ecológica- teger esas pequeñas unidades solidari • · ria, San Pablo, Fundac;iio Perseu Abramo, mentaria partían de dos supuestos: la
mente sustentables. de producción, el consumo solidario no • 2002. absorción del potencial crítico del sujeto
El consumo solidario, a su vez, se distin- les inculca la necesidad de actualizarse• tradicional de cambio (obrero) y la estruc-
EUCLIDESANDRÉ MANCE
gue del consumo crítico puesto que éste técnicamente, llevándolas a acomoda tura unidimensional de la sociedad avan-
Contestación Contextualismo 127
126
rra en Brasil expresan su contestación tad del siglo XX. Ambos utilizaron térmi- tivo del "jugador"-hablante vendedor de
zada, resultado de la dominación tecno- nos distintos para caracteriza r el contex- frutas en la feria, vender su frutas por
lógica. Grupos aislados cobraban fuerza mediante las ocupaciones en los márge-
nes citadinos y las instalaciones de cam- tualismo. Nietzsche usa la palabraper s- un buen precio; el objetivo del "jugador"-
inédita para ejercer una resistencia civil pectivismo y Foucault la expresión estra- hablante político en la tribuna, vencer a
y una contestación capaz de dislocar el pamentos, tendientes a crear narrativas
tegia discursiva. Según los defensores del su adversario político, etc. La revelación
estado de alienación y modelar un nuevo de recomposición identitaria que resistan
contextualismo, no hay verdad en sí mis- de esa estructura pragmátic a del habla
hombre, consciente y libre. Marcuse po- al modelo imperante creando instancias
ma, esto es, verdad separada de la situa- nos muestra algunas novedades. En pri-
lariza la contestació n en el grupo de mi- de libertad y justicia.
ción en que el habla verdadera se produ- mer lugar pone de manífiesto que toda
norías postergada s en Estados Unidos La contestación implica la recuperación
ce. Que nuestro hablar cotidiano depen- forma de comunicación, sea escrita o ha-
(negros, inmigrante s) y en los movimien- de la acción colectiva como medio para
da del contexto en el cual es pronunciad o blada, es también una actividad interper-
tos independe ntistas del Tercer Mundo, transforma r la realidad. Su práctica ins-
nunca fue motivo de duda, pero que el sonal que implica un juego de acción y
a la vez que distingue la contestación ilus- taura un espacio de libertad a partir de
discurso científico también estuviese reacción, y una disputa. En segundo lu-
trada de los estudiante s (que culmina en tácticas de microrresi stencia y apropia-
subordinado a él, eso, al contrario, era gar, que la modalidad del juego "conven-
el Mayo del 68 francés) de la contesta- ción y su complejidad se acrecentó a par-
algo completam ente nuevo. La historia cer al oyente o al lector respecto de la
ción marginal a la "sociedad carnívora", tir de la revolución informátic a y digital.
del conocimiento científico y filosófico de veracidad de lo que se está diciendo" es
los outcasts que golpean el sistema des- Si antes de la caída del Muro de Berlín la
Occidente nos muestra que por mucho apenas una entre las diversas modalida-
contestación se incluía en la narrativa del
de afuera. tiempo se creyó que existía un CONOCI- des posibles de esa actividad y no la prin-
La contestación representa un proceso de marxismo, del obrerismo y del sindica-
MIENTO (v.) universal válido para todos cipal, o sea que para cada contexto ha-
acción colectiva cuya cartografía es tan lismo, en el siglo XXI construye su propia
independie ntemente de las condiciones brá una modalidad de juego discursivo
variada como los lugares en los que se rea- estructura discursiva desde la singula-
en que fuese producido: independie nte, adecuado. En último lugar, que los dis-
liza, dependiendo en cada caso del mode- ridad de su reserva simbólica, con el
por ejemplo, de su contexto cultural, so- cursos, como acreditaba n los antiguos
lo dominante al que interpela y pretende fin de alimentar un futuro pleno deuto-
cial o político. Para Foucault, entretan- sofistas griegos, poseen una materiali-
limitar. Desde su origen, la contestación pías de sociedades equitativas , econo-
mías solidarias y culturas inclusivas. En ·. to, así como para Nietzsche, el saber se dad, esto es, una vez pronunciad a el ha-
se asocia al movimientismo extrapartida- conjuga en una voluntad, y esta volun- bla, el hablante queda "amarrado " a ella,
rio y, a diferencia del revolucionarismo, fin, la contestación, entendida como re-
tadresulta también una voluntad políti- no pudiendo negarla más. El "contextua-
no aspira a la toma del poder sino a disol- sistencia con propuesta, es la estrategia
ca, de poder. Tradicionalmente, desde los lismo" foucaultiano tiene enorme impac-
ver el foco hegemónico de irradiación dis- que generan los pueblos empobrecidos
antiguos filósofos griegos, se acreditaba to en el escenario contemporáneo de la
cursiva del capital financiero y construir frente al neoliberalismo a fin de redefi-
la posibilidad de neutraliza r la voluntad filosofía y de la sociedad. A través de su
su propia estructura narrativa desde la nir la globalización.
humana, anularla. Pero Nietzsche mos- método arqueológico, que describe cómo
autocomprensión y el autogobierno. Las . tró que no hay vida sin instinto natural una actividad histórico-política, busca-
Fuentes: P. Ansart, Ideología, confiictos y
intervenci ones espaciales en Bolivia (esos "instintos" pueden ser traducidos ba analizar críticamente, mediante el es-
poder, México, Premia, 1993. - M. de Certau,
(2000-2003) por parte de los cocaleros del en un lenguaje psicológico por "volunta- tudio de los textos históricos (archivos,
La invención de lo cotidiano, México, Univer-
Chapare, las yungas de La Paz y comuni- sidad Iberoamericana, 1995. - E. Jelin des"). Un giro lingüístico en el siglo XX catálogos, extractos de periódicos, etc.),
tarios aymarás del Altiplano, que consis- (comp.), Los nuevos movimiento s sociales, dio a Foucault un instrumen tal metodo- la formación de la época moderna, el "des-
tieron en bloqueos de caminos y en mar- BuenosAires, Centro Editor de América Lati- lógico que le faltaba a Nietzsche. Princi- cubrimiento" del espíritu científico "neu-
chas de grandes grupos poblacionales na, 1989. - H. Marcuse, El fin de la utopía, . palmente en la llamada segunda fase de tro" y del sujeto puro, sin marcas cultu-
hasta la sede del gobierno en La Paz, lo- México, Siglo Veintiuno, 1968.-0. Prieto yR. su obra, el austríaco Ludwig Wittgens- rales y sociales, a fin de develar sus es-
graron exponer un conflicto instalado des- Monteiro (comps.), Crisis política y acciones trategias de control y de poder.
colectivas, Río Cuarto, UNRC-Cepri, 2002. -J;
tein demostró que el habla y el discurso
de la guerra del agua hasta la guerra del ·obedecían no sólo a las reglas sintácti-
gas y componer un discurso interpelant e Ranciere, El desacuerdo. Política y filosofía,• Fuentes: M. Foucault, A verdade e as formas
Buenos Aires, Nueva Visión, 1996. .;cas, gramatical es y léxicas, sino también jurídicas, Río de Janeiro, Nau, 2005. - M.
con rostro indio. En la Argentina, los pi- alas reglas del "juego" del habla. Según
SUSANA BARBOS!,: Foucault, A ordem do discurso, San Pablo,
quetes involucraron instalaciones de mi- · él todo discurso posee un mínimo de dos Loyola, 2005. -F. Nietzsche, Sobre a verdade
crorresistencia e intervenciones espacia- "jugadores", a saber, un hablante y un e a mentira no sentido extra-moral, Sao Pau-
CONTEXTUALISMO. El contextuali smo filo~
les -eorte de rutas, toma de calles- como oyente, y varios objetivos. Por ejemplo, lo, Abril Cultural, 1974. - A. Queiroz,
fuerte contestación al discurso moderni- sófico representa el movimiento inicia-:
do por el filósofo alemán Friedrich · elobjetivo del "hablante" autor de un tra- Foucault. O paradoxo das Passagens, Río de
zante impulsado por las elites políticas y . ··•fado científico será convencer al oyente J aneiro, Pazulin, 1999. - R. Machado, Nietzs-
Nietzsche en la segunda mitad del siglo:
económicas incapaces de medir los costos i> al lector respecto de la veracidad o rele- che e a verdade, Río de Janeiro, Rocco, 1985.
XIX.y retomado con fuerza por el francés
existenciales de los desocupados. Los cha- ~,:vancia de lo que se está diciendo; el obje-
SUSANA DE CASTRO
Míchel Foucault durante la segundam h
panecos excluidos de México y los Sin Tie-
Contracultura Contracultura 129
128
dualidad contra toda uniformización, táneas en el tiempo a aquellas manifes- cien~o ochenta grados que lo aleja irre-
CONTRACULTURA. El término designa un rechazo del modelo de vida tecnológico y taciones mencionadas, el primer enfoque versiblemente de la razón instrumental
conjunto muy amplio de movimientos para ello en algunos casos abandono de :filosófico lo hallamos en la Escuela de y el espíritu tecnocrático, el lema de la
políticos, sociales y expresiones cultura- las ciudades, adopción de una vida comu- Frankfurt y particularmente en el pen- juventud propone "la imaginación al po-
les en su mayor parte liderados por jóve- nitaria, rechazo del consumismo y cui- samiento de Herbert Marcuse, quien en der", una revolución que subordina la
nes, que ha tenido lugar en la segunda dado de los recursos naturales. Por últi- su libro El hombre unidimensional abor- producción y el consumo a la paz, la soli-
mitad del siglo XX. En todos se ha mani- mo, la búsqueda de la felicidad, lo cual da una feroz crítica de la cultura capita- daridad y la creatividad, que opone a la
festado una firme oposición a la cultura implicaba romper con la educación reci- . lista tanto contra su poder político-eco- dignidad del trabajo el derecho del ocio
oficial y a los valores dominantes de las bida y sus normas morales represoras, nómico como contra su hegemonía cul- el vivir al sobrevivir, y que aconseja as~
sociedades capitalistas, como el extremo apertura a nuevas formas de percepción. .tural, hecho que le valió ser considerado seguidores regresar hacia atrás porque
pragmatismo, el consumismo, la tecno- inspirador de aquellos movimientos ju- es allí, en lo recóndito de los orígenes,
En sus comienzos por los años 60 y 70 fue
cracia, la represión sexual, a fin de re- promovida entre otros por el antipsiquia- :; . . }·eniles; muy particularmente del tem- donde se halla la novedad. Dice Marcuse
emplazarlos por otros que orienten ha- •.•· .·.:;. prano hippismo y de aquel acontecimien- que es preciso crear una alternativa; ella
tra J oseph Berke y el historiador Theo-
cia la autenticidad, la libertad y sobre ' ••.· to que marcó un hito, el célebre Mayo tiene que ver con resistir a nuestra mu-
dore Roszak. La expresión countercultu-
todo a una mejor relación con la natura- francés del 68 (v. JUVENILISMO). tilación por parte del sistema. La vida no
re se aplicó a un amplio repertorio de te-
leza. En un espectro más amplio que dura
mas: liberación y afirmación de las dife- · . Enuna suerte de fluidificación o renova- es un pretexto o un medio para escalar
hasta el presente, se trata siempre de ~ ;ción del espíritu romántico y del poste- hacia otra cosa sino un fin en sí misma.
rencias, derecho de consumir sustancias
rechazar la cultura institucional o cul- :. nor movimiento vitalista, Marcuse en- Y sin embargo hay voces que se levantan
modificadoras de la percepción, interés
tura dominante, rechazo que no se da a por lo chamánico, lo éxotico, mágico u · . }tiende que la filosofía debe estar al ser- en contra de estos movimientos; una de
través de la militancia política sino más ' .;vicio de la vida. En tal sentido arremete ellas es la del reciente ensayo de los ca-
oculto; intento de hacer del arte una forr
bien a través de un modo de vida que va ma de vida. Parte de este repertorio se •2¡;~ontra todo lo que la amenaza: la buro- nadienses Joseph Heath y Andrew Pot-
forjando un cuerpo de ideas y señas de fue integrando a la subjetividad contem-' . '.cratización y cosificación de las relacio- ter quienes cuestionan a los movimien-
identidad como actitudes, conductas, len-
poránea mientras que otros temas fué--. ~;;nes humanas, la agresividad, la ideolo- tos contraculturales y conjuntamente a
guajes propios, modos de ser y de vestir, ~;gíadel éxito y la eficacia coronada por una lo que podría llamarse una "neoizquier-
ron abandonados, por ejemplo el rechá~
y sobre todo una mentalidad y una SEN- · · EiSCarnada competencia, el control y da" el haber despolitizado laluchaeman-
zo de la tecnocracia que quedó obsoletO
SIBILIDAD (v.) alternativas a las del sis- ~o de la naturaleza que tiene su cipatoria desplazándola desde la crítica
entre las nuevas generaciones desde
tema, motivo por el cual se las conoce rrelato en la represión también de la de las instituciones hacia la esfera del
llegadaydesarrollodeINTERNET(v.)qu
también como culturas alternativas o de pialanaturalezainterna signada por ocio: el Horno faber da paso al Horno lu-
dio, él mismo, origen a una contraculttt
resistencia. Otros términos asociados rivación. Lo que se cuestiona, es el dens, y la ética del trabajo a la filosofía
ra especial, la cibernética.Así la palab
son: irreverente, confrontativo, inconfor- .mo proceso civilizatorio y el pilar so- del ocio y la ética de la felicidad como el
en singular dio lugar a su plural: con
mista, antisistema, disidente, transgre- E) que se funda: la fe ciega en el progre- más idóneo medio de autorrealización.
culturas, ocupando cada una de ellas
sión. Pero de ninguna manera se trata que entiende el conjunto de estas co- Consideran que desde la errónea convic-
pacios compartimentados donde los s'
de una subcultura, porque no se ubica por denadas como la única opción de civili- ción de que ya transitamos por una "eco-
bolos según las diversas versiones, be
debajo de la cultura sino más bien frente ción. La propuesta es honrar la vida nomía de la posescasez", según términos
niks, hippies, punks, góticos, darks,
a ella denunciando sus carencias, su ca- tada por el sistema y su aberrante de Marcuse, en la que las máquinas nos
peros rastafaris y tantos otros fuer
rácter enfermo, su fuerza de manipula- ción: el hombre unidimensional. habrían liberado de la alienación del tra-
~einv~ntados, transformados, mati
ción y dominación, y en tal sentido se ello es necesario rescatar la sensi- bajo, sus teóricos, entre los cuales pode-
dos, muchas veces hasta invertidos.
transforma en un fenómeno político e ad como vía para una transvalora- mos mencionar al propio Roszak de El
Desde un enfoque filosófico, el conce
histórico. exige una confrontación con la idea ética y política. Marcuse entiende nacimiento de una contracultura consi-
Su origen se remonta a la década de los
CULTURA(v.). Si ésta surge asociada a' éste ideario es sostenido e impulsa- deran que la "liberación psíquic~ de la
50, cuando en la costa oeste estadouni- r los movimientos juveniles sesen- clase oprimida" es la mejor manera de
formación de los Estados modernos Y
dense surgieron movimientos de protes- y que los sucesos de Mayo comen- superar la crítica institucional ya peri-
énfasis puesto en el paso del estad
ta social, como los beatniks y más tarde . como una simple lucha intraaca- mida de la izquierda tradicional.
naturaleza al de cultura, la idea de
los hippies, que decidieron enfrentarse .ca por la renovación de sus viejas y En síntesis, lo que se les cuestiona es no
"contracultura" habría de ser asocia
a las costumbres y a las normas sociales rosadas estructuras terminaron en haber logrado definirse sino por la nega-
las antiguas escuelas cínicas que
vigentes, proponiendo modelos alterna- dadero movimiento de masas con- tividad a través de críticas al sistema que
estas versiones actuales propon
tivos de existencia. Esto incluía reclamo establishment y el entero sistema muchas veces pecan de contradictorias.
como sanación una vuelta al estad
de libertad tanto para el cuerpo como .do de vida burgués. En un giro de Se hallan en camino en tanto intentan
naturaleza. Más cercanamente, ys·
~ara la conciencia, defensa de la indivi-
Contrapoder 131
130
ural Caracas, Nueva Sociedad, 1991.-M. nicipios organizados por el EZLN en las ne que atenderse a las lecciones de la his-
desenmascarar la alienación de una hu- cu lt , M". montañas de Chiapas. El fracaso de las toria como "maestra de la vida". En una
Foucault, Las palabras y las cosas, eJOco,
manidad masificada y autosatisfecha, Siglo Veintiuno, 1997. -:- J. Heath y A. Porter, empresas neoliberales, como elALCA(re- "re-posición" de figuras del pasado, con
pero no logran avanzar en el trazado de Rebelarse vende, Madrid, Taurus, 2005. - H. conocido por sus propias instituciones), sus respectivas circunstancias, se esco-
un programa coherente de verdadera Marcuse El hombre unidimensional, Barce- parece haber traído consigo el descrédi- gerían aquéllas acordes con las exigen-
emancipación. La otra crítica, acaso más lona, Pl~eta, 2005. - Th. Roszak, El nac~­ tO de las clases y los partidos políticos neo- cias y los escenarios futuros que es perti-
incisiva, es la misma que llevó a Michel miento de una contracultura, Barcelona, Kai- liberales. De ahí que se haya incremen- nente "pro-poner". Así se trazarían, sin
Foucault a absolutizar el poder de los rós, 2004. .. tado la actividad de las ONG y de los re- causalismos deterministas, los proyectos
MÓNICA VIRASORO
dispositivos de poder. La rebeldía no pue- chazos populares, así como el fortaleci- teórico-prácticos de liberación que con-
de comprender que :finalmente llega a miento de las izquierdas (sobre todo, las llevan las vivencias profundas y emer-
formar parte del mismo sistema, que todo CONTRAPODER.Entre las propiedades más iberoamericanas), estén o no en el poder. gentes del contrapoder; naturaleza/socie-
hecho contracultural entra a la larga o a elevantes implicadas por este concepto La mayoría de estos movimientos puede dad, capitalismo/anticapitalismo son los
la corta en la maraña del mercado, sus :e encuentran: a) una doble dirección, de. insistir en lo negativo de un statu qua dos pares de sistemas en movimiento que
looks se transforman en moda, sus pro- ida y vuelta, retroactiva; b) igualda.d y,• ~aduco. Sin embargo, no ha dado el paso proporcionan el marco obligado de las
ductos y sus ideas mismas adq~eren l_a por consiguiente, simetría, entre ennsor decisivo para hacer ver la necesidad de cuestiones principales que se plantean
forma de mercancía y el propio movi- y receptor del mensaje de contrapoder. >sustituir los esquemas tradicionales de hoy en día incluyendo, como no podía ser
miento corre el peligro de reforzar aque- Estos rasgos pertenecen a enfoques lógi- .. poder vertical con un contrapoder que menos, las de contrapoder.
llo que combate. El sistema lo coopta todo. co-epistemológicos con sus referentes. Su Auncionara como una alternativa histó- La naturaleza orgánica e inorgánica, sea
El mismo deseo de diferenciarse es apro- producción y reproducción en .el "curso/ .•.. rica, radical, innovadora y no sólo coyun- o no un ecosistema, es el medio en que se
vechado por el mercado para inducir_ al discurso" de la historia mundial, a par• .tural. Las revoluciones marxistas del si- da cualquier tipo de sociedad, el "curso/
consumo competitivo de las nuevas m- tir de sus inicios en el mundo antiguo;· ;.glo:XX, o la mexicana, se desentendieron discurso" con sus cuatro subsistemas:
dumentarias y accesorios de todo tipo con tiene que manifestarse de un modo par- , de esto, a pesar de que actuaban en nom- familiar, económico, cultural, político,
los que los cuestionadores quieren trru:s- cial, incompleto, limitado, de acuerdo con . bre de las clases trabajadoras (recuérde- todos y cada uno de ellos interaccionan-
formarse en elites frente a los conformis- las circunstancias concretas. Ello ocurr '< se el lema incumplido de Lenin: "Todo el do en muchas formas con relaciones asi-
tas. Así todo se transforma en negocio en las realizaciones destacadas del con .;po<ler a los soviets"). Las revoluciones la- métricas de poder, lucha de opuestos,
para las multinacionales. . trapoder, pero también en las ocasiona:. \1 ••tinoamericanas de independenciafuncio- movimientos de solidaridad, coopera-
Ambas posturas presentan sus nesgos. les. Entre aquéllas figuran MOVIMIEN- •·~ll8]'.0n de acuerdo con el siglo XIX. El con- ción, etc. A lo largo de la historia, hasta
Con la primera se corre el peli~o d~ caer TOS SOCIALES (v.), foros y protestas co" 'trapoder fue planteado por un Bolívar a llegar al capitalismo salvaje, los diferen-
en una nueva ilusión, la apanencia de lectivas (PortoAlegre, Seattle), insurrec- ."nivel del discurso, al igual que en Las tes tipos de sociedad han mantenido re-
emancipación; con la segunda, ~e cae~ en ciones REVOLUCIONES (v.). Que . asas, aun cuando ambos hayan incidi- laciones adecuadas o inadecuadas con su
una suerte de conformismo pasivo. Si no aparte los simples cuestionamiento :fl.o en modificar algunas estructuras de medio ambiente. Las actuales se carac-
hay alternativa, si toda resistencia está poder a cargo de protagonistas como explotación. Las revoluciones cubana, terizan por la depredación, el abuso de
de antemano condenada a ser cooptada tolomé de Las Casas, Simón Bolí ;sandinista, chavista, no se han ocupado, poder tecnológico que destruye la natu-
por el sistema, si no se trata sino de la Henry David Thoreau, Leon ~olst?i, •· se preocupan, del contrapoder. La ralezay, en consecuencia, al hombre mis-
continuación de lo mismo por otros me- socialismos anarquistas y anticapit "tud del enemigo imperialista que mo porque, al fin y al cabo, éste depende
dios, entonces sólo queda la quietud. tas, incluyendo las teorías y práctic enfrentado las ha absorbido en de- de su medio. Tal irracionalidad se añade
Frente a estos dos riesgos lo recomenda- la no violencia en las luchas de un . , a. Pero entonces surge la pregunta: a otras muchas del capitalismo pero, sin
ble parece ser la cautela, el análisis de- hatma Gandhi, un Martin Luther . yverdadera alternativa o innovación duda, es tan grave como la explotación
tenido y una alerta actitud crítica que nos un N elson Mandela, en sus respectí elradicalismo político del contrapo- del hombre por el hombre. De ahí que en
permita separar las aguas y no meter países, en dos de los cuales (India! ? Los modos en que se ha presentado los modelos alternativos de sociedad (no
todo en una misma bolsa, y ésta es por dáfrica) los cuestionamientos devie ntrapoder hasta la fecha nos hablan sólo de régimen económico-social) se deba
sobre todo una tarea :filosófica. situaciones revolucionarias; o bie imperativo de la contextualización a establecer un aparato de mediaciones
pronunciamientos que favorecen "la de comprender las limitaciones oca- entre opuestos que contemple un doble
Fuentes: Th. Adorno y M. Horkheimer, La ma más acabada de la sociedad h nales, en cada uno de los niveles en aparejo de contrapesos al poder: uno en-
dialéctica del Iluminismo, BuenosAires, Sud- na" (Cornelius Castoriadis), registra se han dado. Al tomar en cuenta la filado a la transformación de la actitud
americana, 1999. - H.E. Biagini, "Marcu~e Y en el discurso de los protagonistas plaridadestratégica(queunelouni- contranatura del capitalismo, el otro des-
la generación de la protesta~, en. R. Mars1s~e actual renovación marxista, o en las tinado al robustecimiento de los contra-
y lo particular) de los hombres del
(coord.), Movimientos estuduzntiles en la his- ticas autónomas suscitadas en mu .ntrapoder, a lo largo de la historia, tie- poderes que algún día remediarán las
toria deAméricaLatina, vol. 3, México, UNAM, partes, especialmente ahora, en los
2006. - L. Britto García, El imperio contra-
Control de la natalidad Control de la natalidad 133
132
do de Cultura Económica, 2004. - H. Cerutti del ciclo menstrual y que se traducía, en de la reproducción, la promoción de la
injusticias del capitalismo. Nacerá en- Guldberg,Presagio y tópica del Descubrimien- la práctica, en la abstinencia sexual du- lactancia materna y el cuidado de la
tonces, seguramente, el "hombre nuevo", to, México, UNA.M, 1991. - F. Fernandes, Po- rante los días fértiles, permitió comen- mujer en el período pre y posconcepcio-
dotado de autonomía y poderes constitu- der e contrapoder na América Latina, Río de zar a desarticular el drástico rechazo a nal. A su vez, y desde la perspectiva de
yentes, por el cual clamaran en vano, con Janeiro, Zahar, 1981.-A. Negri, Guías, Bar- la anticoncepción emanado tradicional- género, el control de la natalidad confor-
ideologías engañosas, las revoluciones celona, Paidós, 2004. -J. Sánchez Macgrégor, mente de la Iglesia Católica y que encon- mó una alternativa a la postura tradicio-
colectivistas, que no socialistas, del siglo Colón y Las Casas. Poder y contrapoder en la trara eco en el poder médico argentino. nal en la cual sexualidad y reproducción
XX. A fin de alcanzar esa meta del "hom- filosofía de la historia latinoamericana, Méxi-
Así, y pese a la oposición explícita al constituían un todo monolítico, median-
bre total" soñado por Marx, las estrate- co, UNA.M, 1991.-J. Sánchez Macgrégor, Tíem-
po de Bolívar, México, UNA.M, 1997.
empleo de técnicas vinculadas a la regu- te una disociación que permitió ampliar
gias y tácticas a seguir adoptarían la fle- lación de la natalidad normada en la en- el reconocimiento de los derechos sexua-
xibilidad que ha caracterizado las prác- JOAQUÍN SÁNCHEZ MACGRÉGOR
cíclica Casti Conubbi (1930), se fueron les a las mujeres en forma independien-
ticas descolonizadoras triunfantes: Gan- dictando una serie de documentos ecle- te de la legitimidad de la relación afecti-
dhi, Mandela, EZLN, las revoluciones la- CONTROL DE LA NATALIDAD. Considerado
un modo de pensamiento alternativo, siales de menor jerarquía a través de los va que encararan (v. DERECHOS SEXUA-
tinoamericanas de independencia. Su- cuales se aconsejaba la utilización del
comprende una variada serie de técnicas LES Y REPRODUCTIVOS). Sabido es que
pieron desarrollar una acción de contra- método Ogino, dando lugar a una embrio-
y procedimientos tendientes a limitar el las modalidades extremas de control
poder, sin detenerse en la simple reac- naria aceptación del control de la natali- de la natalidad oscilan desde el infanti-
ción o respuesta a los poderes estableci- número de nacimientos según la volun-
tad individual. Si bien fue la anarquista dad, aunque más no sea reducido a pro- cidio, la esterilización -voluntaria o co-
dos.Ahora bien, ¿en dónde, mejor que en . cedimientos naturales. Paralelamente activa- y el aborto hasta la abstinencia
Emma Goldman quien desde 1910, d~
Latinoamérica, puede ahora detectarse
fendió públicamente en Estados Unidos entre las variadas publicaciones vincu~ sexual y el celibato conventual. Empero,
una realidad preñada de posibilidades, · ladas a proporcionar enseñanzas sexua-
la necesidad del control de la natalidad·· el concepto de control de la natalidad -
es decir, de futuro? Esa nueva realidad · les tendientes a reforzar las relaciones
por motivos libertarios, le correspondió hoy más cercano al control de la fertili-
se halla en la lucha antiimperialista de ·heterosexuales estables y legítimas, vale dad (v. FERTILIDAD ASISTIDA) que de la
Cuba y Venezuela; en los movimientos en la década siguiente a la socialista
Margaret Sanger la difusión, desde ése destacar la obra de Theodore van de Vel- natalidad en sí-ha estado y sigue estan-
de RESISTENCIA (v.) que no se dan sólo deEZ matrimonio perfecto. Este libro, de do básicamente relacionado con la utili-
en el ámbitoindígenadeMé xicoyel Cono país, tanto de la expresión birth control.
como de las prácticas que éste implica~ alto impacto popular desde su publica- zación de los métodos anticonceptivos
Sur, sino en la SOCIEDAD CIVIL (v.), en ción, a mediados de la década del 20, acep- convencionales (preservativos, diafrag-
general, como lo demostró la Argentina ba. El sesgo positivo y progresista con el
que se lo relacionó permitió reemplazar taba la limitación de la familia e incor- ma, píldora, sustancias espermicidas,
que preparó el terreno, con sus luchas, poraba el placer, no ya como un derecho espiral o dispositivo intrauterino, por
para la renovación política. Están, ade- con éxito la etiqueta de neomalthusianis~.
mo que, inextricablemente ligada al~ ·de la mujer, reclamado desde hacía tiem- nombrar los más utilizados) que fueron
más, las prometedoras izquierdas lati- 'POpor las feministas, sino como una obli-
tesis que pregonaba la limitación del~. adquiriendo en el transcurso del siglo XX
noamericanas cuyo ascenso reciente al gación de género cuya inobservancia era diversa difusión y protagonismo, en el
poder fortalecerá, sin duda, las tenden- nacimientos en función de la pobrezad~
las familias, subyacía en toda propuesta 'presentada como una amenaza ala esta- ámbito del ejercicio de la libertad sexual
cias antiestablishment, o sea, de contra- bilidad familiar. No obstante, la verda- de las personas y las parejas. El control
poder, características de una insurrec- decontroldelanatalid adformuladah
ta entonces. Así como desde la Liga M ·dera prédica alternativa vinculada a la de la natalidad, como estrategia vincu-
ción no violenta, modélica, como es la del · ·anticoncepción en la Argentina emanó lada a la decisión individual respecto de
EZLN. El "pro-poner" emerge de los da- thusiana se apoyaba el control de la fe
tilidad por motivos económicos, Marg él anarquismo merced a la pluma de la disposición del propio cuerpo (o de los
tos del "re-poner" lo rescatable del pasa- JuanLazarte, quien ensuLimitación de fluidos en él generados) constituye un
do, superando las "im-posiciones" omino- ret Sanger (en Estados Unidos) y M
Stopes (en Inglaterra) lo considerab 'los nacimientos (1934) -texto de buena aspecto fuertemente sensible a las polí-
sas del presente. De tal suerte, en un le- \difusión, rebautizado luego como Contra- ticas públicas implementadas por el Es-
vantamiento creativo (Aufhebung), se instrumento que permitíalaconsti
de una familia feliz y sensual, donde l "lor de los nacimientos- promovió una tado al respecto. En efecto, toda decisión
plantearía una teoría y práctica del con- matriz de pensamiento vinculada a la
mujer viviera la maternidad como privada en la materia queda, de hecho,
trapoder,junto con la gestión ejercida por 'procreación consciente, propuesta que ya determinada o influida en mayor o me-
los hombres del contrapoder, actores de placer y no como una carga. Placer
dicho sea de paso, ya había sido re enía instalando entre el progresismo nor medida por el ámbito de legalidad,
excepción, siempre. Así se abriría el ca- dental. El control de la natalidad ilegalidad o alegalidad en que el poder
cido como una "necesidad biológica"
mino para la sociedad sin clases y su ac-
menina por sexólogos como Havel ripto en el marco de esa procreació~ público la sitúe. No obstante, excluyen-
tor: el hombre nuevo. iente, confluyó en un complejo de do las flagrantes violaciones a los dere-
Ellis. El surgimiento del método Kn
y Ogino (1929) basado en el descu IJ:ensamiento más amplio, caracterizado chos humanos vinculadas a la esteriliza-
Fuentes: C. Castoriadis, Sujeto y verdad en Por la revalorización de la medicalización
miento de un período agenésico den ción coactiva o a la imposición de penas a
el mundo histórico-social, Buenos Aires, Fon-
Creatividad Creatividad 135
134
manas. La creatividad es un concepto cen- rado indirectamente para poder tenerlas. menta de ideas" de Osborn marca cuatro
quienes ejercieran su derecho a la repro- El estímulo, la libertad, la confianza y la
tral para el pensamiento alternativo. reglas fundamentales: toda critica está
ducción (o a la no reproducción), la im- fe parecen favorecerla. Michael Mi-
Ambos afrontan la aventura de abando- prohibida, toda idea es bienvenida, hay
plementación de programas de control de chalko, Tony Buzan y otros tratadistas
nar el centro, el canon, lo establecido y que dar tantas ideas como sea posible, el
la natalidad o de procreación consciente recomiendan la confección de mapas
consagrado por el poder o la tradición, desarrollo y la asociación de ideas es de-
basados exclusivamente en medidas edu- mentales para lograr la creatividad, por-
para embarcarse en una búsquedaquen? seable. Yla llamada "de las relaciones for-
cativas contribuyen a afianzar un im- que constituyen una alternativa cerebral zadas" asevera que combinar lo conocido
le teme a los riesgos y asume la producti-
prescindible ámbito de autodetermina- al pensamiento lineal, porque activan
vidad de posturas originales y positivas. con lo desconocido fuerza una nueva si-
ción sexual. Las políticas públicas argen- todo el cerebro y logran expandirlo en
La creatividad es también un proceso tuación. Por su parte, el pensamiento óp-
tinas en la materia, en general reacias a todas las direcciones para captar los pen-
único pero sus manifestaciones son múl- timo recuerda una cita de Albert Einstein
introducir en el marco de la legalidad las samientos desde cualquier ángulo. En el
tiples, desde las formas excelsas del arte que parece condensarlo: "Tenemos que
decisiones individuales restrictivas dela .. proceso, el pensamiento además de ser
que hincan su diente en la vida misma y hacer lo mejor que podamos. Ésa es nues-
procreación, oscilaron entre la promoción . convergente, se vuelve divergente, como
universalizan la experiencia humana, tra responsabilidad sagrada como seres
imperativa de la natalidad selectiva en
hasta las creaciones sinceras del folclore ha dicho Joy Paul Guilford. El pensa- humanos".
los años 30 y la prohibición de activida- mientodivergente se mueve en varias di-
y las artesanías milenarias, pasando por La creatividad forma parte de la natura-
des destinadas al control de la procrea- recciones para resolver problemas, a los
creaciones como las ONG, las redes soli- leza misma del hombre, lo que resulta
ción en los 70. De ahí que los programas que siempre enfrenta como nuevos. Son
darias, las nuevas formas de organización antinatural son los bloqueos que frecuen-
de difusión de la reproducción conscien-
social que buscan respuestas a los desa~ características de la inteligencia creati- temente impiden este proceso natural,
te tuvieran, hasta hace poco tiempo, una . va las capacidades de asociación, de ex-
fios del aquí y del ahora. Puede manifes- esta capacidad congénita. Hay coinciden-
suerte esquiva, limitándose a propues- pansión de ideas, de flexibilidad, de fluí-
tarse en casi todos los campos, siempre cias entre los especialistas, como Julia
tas alternativas emergentes de ámbitos . dez, de rapidez de respuesta, de conside-
enriquece a la sociedad y existe, asimis-;. Cameron y otros, acerca de que la fre-
progresistas aunque sin obtener el espe- ración desde los más diversos puntos de
mo, una creatividad para la vida cotidia-( cuentación del arte, de la naturaleza, el
rado impacto en la comunidad médica ni · · vista y las habilidades para usar todos
na que otorga salud, potencia y alegría. buceo en el mundo interior, el trabajo
en las elites políticas. . los sentidos y para explorar nuevas co- psicoanalítico, el movimiento, la relaja-
La creatividad es uno de los mayores SIJ:'.
portes del pensamiento alternativo y es ;:nexiones, experimentar, ensayar. ción, las técnicas de respiración, la recu-
Fuentes: D. Barrancos, "Moral sexual, sexua-
también, cuando obra desde otros campos;. ;{;La creatividad implica curiosidad, inte- peración del niño interior, el respeto por
lidad y mujeres trabajadoras en el período de
entreguerras", en F. Devoto y M. Madero, His- un incentivo eficaz para poder pensar~· rés y apertura, sobre todo, abrir la imagi- los espacios del ocio y deljuego, la autoes-
toria de la vida privada en la Argentina, t. III, realidad de modo novedoso (v. CONOCh nación al gran abanico de posibilidades: tima, pueden ayudar a desbloquear el
Buenos Aires, Taurus, 1999. - G. Duby Y M. :MIENTO, ORIGINALIDAD). ,;~,el pensamiento holístico -que percibe to- camino hacia la creatividad. Cuando
Perrot (cfu:s.),Historiade las mujeres en Occi- En el proceso creativo se comunicanI ·:italidades y se percibe a sí mismo integra- crea, el hombre entra en sintonía con el
dente, Madrid, Taurus, 1993.-E.Jelin,Pany hemisferios cerebrales derecho e izquie z\llo con el universo; que ve al bosque y sus universo, que parece amar la variedad y
afectos. La transformación de las familias, do. Si bien convencionalmente se ha '";,límites, más que a los árboles particula- la creación constantes. Los mayores hi-
Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, blado del derecho como sede de la cr .· · s-, el pensamiento lateral -que enfoca tos de lahumanidad son logros creativos.
1998. -A. McLaren,Historia de los anticon- realidad desde puntos de vista que no La creatividad es muy importante para
vidad, porque es el que contiene la c
ceptivos, Madrid, Minerva, 1993. - M. Nari, n meramente lógicos-, la inteligencia
ciencia holística, la imaginación, la el desarrollo óptimo de una nación tanto
Políticas de maternidad y maternalismo polí-
pacidad para soñar despierto, el se~ ; : ocional -que subraya el poder de las como para el crecimiento máximo de un
tico, Buenos Aires, Biblos, 2004. -S. Torrado,
Historia de la familia en la Argentina moder- del ritmo y del color, entre otras pos1bili ciones y vínculos afectivos-, el pen- individuo.
na (1870-2000), Buenos Aires, De la Flor, 2003. dades, lo que en verdad sucede duran amiento positivo y el pensamiento ópti- AméricaLatinaesunterritorioco ngran-
el proceso creativo representa un ver o, han sido asociados frecuentemente des capacidades creativas pero que toda-
MARISAM!RANDA
dero diálogo entre ambos hemisferios onla creatividad. Edward De Bono acu- vía necesitan la oportunidad de mostrar-
se envían información y se potencian: ó en 1970 la expresión pensamiento la- se en su máxima expresión. La Argenti-
CREATIVIDAD. Es una clase de inteligencia,
La creatividad en su estado más prís · que libera la mente del efecto polari- na ha sido objeto de consideración por su
capacidad para la producción e invención
es conciencia pura que transciende a r de las viejas ideas y estimula las creatividad extrema aun en momentos
de cosas nuevas y valiosas. Se caracteri-
persona, transforma la realidad o as, y explora incluso lo que parece de grandes crisis nacionales. Valgan
za también por otra capacidad extraordi-
una nueva realidad a través de un al tema central y se da el lujo de como dos únicos ejemplos elegidos entre
naria parala resolución de problemas tan-
samiento provocativo. A veces, obra bular y divagar. Algunas técnicas muchos: el número mayúsculo de escri-
to como para el planteo de nuevos, ya que
iluminaciones que son como partos buscan desarrollarla caracterizan tores en relación al tamaño de su pobla-
-como ha dicho Alex Osborn- la pregun-
pontáneos de un espíritu que fue pre bién su camino, así la llamada "tor- ción -tal como ha sido destacado por per-
ta es la más creativa de las conductas hu-
137
136
te, el proceso jurídico que daba l~_gar a de los precios y de la producción,junto al ción de los productos y, por su interme-
sonalidades del exterior y demostrado en tal sentencia. Esta última acepc1on re- desempleo generalizado, los economistas dio, los productores; permitiría que el
concursos internacionales- y la podero- sulta apropiada por el pensamiento cris- prácticamente no tenían qué decir. Fue valor haya adquirido autonomía en rela-
sa creatividad en el campo del diseño tiano, para referirse al Juicio Final? mo- entonces cuando ganó fuerza, aun en el ción a estos últimos, presidiendo sus re-
-tal como ha sido reconocida y valoriza- mento de culminación de un deverur es- ambiente académico y universitario, un laciones sociales en escala cada vez ma-
da por la UNESCO-. La creatividad es el movimiento de valorización de la obra de yor y, así, dominando las condiciones de
piritual-histórico y de decisión divina,
gran desafio del futuro de nuestraAm~­ separando a los buenos de los malos. Marx, cuya teoría crítica del capitalismo su propia valorización. Surgiría, enton-
rica ya que supone el encuentro de sali- Aunque haya prevalecido después un justamente apuntaba al potencial de cri- ces, el capital como valor que se expande
das y soluciones novedosas porque su sentido médico, en el cual la crisis sería r.; sis intrínseco a este sistema social. De y predomina a partir del control de los
premisa es que siempre s_epuede saID:del el punto más grave pade~id_o por una ~f hecho, desde antes de la Primera Gue- procesos de su producción y medición.
laberinto que lamediocndad ha conside- enfermedad, el sentido cnstiano no se ··· ·· ' rracomenzó entre los marxistas un gran Así, la relación entre el capital y el tra-
rado sin salida. Por ello, el desarrollo de perdió y vuelve con fuerza en el contexto · .. debate sobre el carácter de las crisis del bajo que lo produce resulta contradicto-
la creatividad en distintas áreas debe ser de las revoluciones burguesas europeas <¡capitalismo. Estaban quienes, como Rosa ria: el primero debe siempre oponerse al
un objetivo de la educación de las próxi- •;·Luxemburgo, afirmaban que la crisis se segundo, tendiendo a excluirlo y anular-
en los siglos XVII y XVIII. El conflicto ca._
mas generaciones. racterístico de estas revoluciones, los <hallaba tan incorporada a la propia defi- lo, para mantener el dominio que lega-
estratos sociales profundos que conduje- ·~ nición del capital, que ella fatalmente rantice su autonomía y expansión. En
Fuentes: A. Andreani y S. Orlo, Las raíces \>;ocurriría, asumiéndose entonces la figu- este sentido, si por un lado el capital pre-
ron a ellas, la conjunción de principios
psicológicas del talento, BuenosAir~s, ~pe­ . r.a de un colapso general del sistema. tende controlar los mecanismos de su
lusz, 1978. - M. Boden, The Creatwe Mmd: políticos y morales opuestos que las mis.
mas pusieron en juego, todo eso fue per · J!:staban otros, como RudolfHilferdingy propiamedidayproducción, por otro lado
Myths and mechanisms, Nueva York, Basic
Books, 1991.-T. Buzan, El poder de la inteli· cibido como un proceso histórico sem iiLenin, que también afirmaban su carác- fracasa repetidamente en hacerlo, pro-
gencia creativa, Barcelona, Urano, 2003. -T. jante al del Juicio Final; vinc~ado ~º. ,iíerintrínseco e inevitable, pero no nece- moviendo para sí medidas distintas y
Buzan, El libro de los mapas mentales, B:rr- la dimensión real, de lucha soc10-polí ariamente en la figura de un colapso: la hasta opuestas de su valor. En diversos
celona, Urano, 2001.-J. Cameron, El camino ca y al embate y progreso en las ide · · tendería a llevar el sistema a nue- momentos de su obra, Marx enfoca esta
del artista, Buenos Aires, Troquel, 2004. - J. Tr~sformada en concepto de historia,l as formas de explotación del trabajo y pérdida de medida como el desequilibrio
Cohen, Procesos del pensamiento, México, imagen cristiana se hace laica para cumulación de capital, en una reorga- inevitable entre compras y ventas de
Trillas, 1980.-G.A. DavisyJ.A. Scott,Estra· . ación global y cambio de status de las mercaderías, o entre la demanda y la ofer-
mar la autoconciencia de la MOD
tegias para la creatividad, México, Paidós, erzas sociales. Sería, principalmente ta mutua de los varios ramos de la pro-
1975. - E. De Bono, El pensamiento lateral. DAD(v.). .
Si el siglo XIX trató de sepultar la ¡u-a Lenin, el momento adecuado para ducción, o como la oposición entre la tasa
Manual de creatividad, BuenosAires, Paidós,
grosa idea de la sociedad como conjWí. a intervención revolucionaria que de- de plusvalía y la tasa media de lucro im-
1989. - H. Gardner, Mentes creativas, Barce-
lona, Paidós, 1995. -R. Glicman,Pensamien· de relaciones conflictivas, legando W1 base el capitalismo. El debate con- plantada por la competencia de los capi-
to óptimo, Buenos Aires, T&M, 2005. - D. visión armonicista que se extendió uó durante la década de 1920, con la talistas. En éstos, como en otros tantos
Goleman,Emotionallntelligence, NuevaYork, las incipientes ciencias humanas, ·cipación de otros autores vinculados casos, el capital peca por exceso, por so-
Bantam Books, 1995. - R. Marín y S. de la acontecimientos del siglo XX trajeron pensamiento marxista, como Nicolai breproducción, por sobrevalorización.
Torre Manual de creatividad, Barcelona, Vi- vueltaelconceptodecrisis.Porotrola ;p.jarín y Henryk Grossman, hasta que Las medidas que formula para sí se con-
cens VIves, 1991. -A. Maslov, La personali· la Primera GuerraMundialha rep crisis del 29 tenninaría prácticamen- tradicen, se desvaloriza cuando aparen-
dad creativa, Buenos Aires, Kairós, 1983. -A. por confirmarlo. ta valorizarse y niega su propia defini-
tado una profunda ruptura en la per
Osborn,Imaginación aplicada, Búfalo, Crea· do el conjunto de ideas presentado y ción de valor. Es la crisis, proceso disyun-
tive Education Foundation Press, 1993. - M. ción optimista predominante desd
siglo anterior; la quiebra de la Bols .laborado por esta discusión se relacio- tivo insertado en la constitución del ca-
Romo, Psicología de la creatividad, Barcelo·
Valores de Nueva York en 1929 Yla iíba con la concepción del capitalismo pital; y todavía mejor, manifestación de
na, Paidós, 1997. ulada en la obra de Marx. Aunque que los distintos momentos del proceso
TERESAALFIERI Depresión ulterior consolidaron l~ ·
sión de aquel optimismo. Las cien bién se haya evidenciado en LUCHA social global, que habían logrado auto-
humanas se encontraban totalme CLASES (v), la crisis, para ese autor, noinía, no pueden existir de hecho uno
CRISIS.A pesar de lo que se ha meditado en
laAntigüedad, este concepto es típico del desprevenidas para explicar esos fi dría raíces en la forma social por la sin el otro. Por ejemplo, todo el aparato
mundo moderno, cada vez más conscien- menos, especialmente en el cru:ipo el capital es producido y reproduci- financiero que se levanta sobre la estruc-
economía, para la cual los conflictos La separación entre la propiedad de tura productiva de mercaderías para
te de su propia estructura conflictiva. De
ron simple medio para alcanzar lac edios de trabajo y el propio trabajo dominar y presidirla, en el límite, no
hecho, la palabra se remonta a la Grecia
liación de fuerzas distintas, como 1 'a ala creación y generalización de puede existir sin esta estructura, no pue-
clásica, para denotar separación, distin-
ción, sentencia,juicio y, consecuentemen- manda y oferta. Frente a la caída b a valor, como medio de socializa- de crear valor sin valores de uso que co-
138 139

rrespondan. Si él realmentl':) se autono- de la sociedad capitalista: "¿desarrollo 1978. -J. Grespan, O negativo do capital, San demos a distinguir culturalmente gracias
para quién?". A esta pregunta, la teoría Pablo, Hucitec, 1998. -R. Koselleck, Crítica y al empleo de facultades corporales dis-
miza un cierto tiempo, luego esta auto-
tradicional de la CEPAL no daría una res- crisis en el mundo burgués, Madrid, Rialp,
nomía será desmentida por una crisis, tintas (órganos sensoriales, motricidad,
puesta adecuada, insistiendo en una idea 1965. - R. Kurz, O colapso da moderniza<;iio,
como fue el caso en 1929 y, observadas San Pablo, Paz e Turra, 1992. - K Marx, El
comunicación, pensamiento, etcétera).
las debidas diferencias, también en nues- de "nación" ya bastante cuestionada. Y Con este tratamiento que conlleva una
capital, México, Fondo de Cultura Económi-
tros días. una visión histórica se remite para las es- ca, 1946. - R. Rosdolsky, Génesis y estructura nueva propuesta sobre la naturaleza
Tal concepción del capitalismo y de sus pecificidades de la sociedad de clase en la de El capital de Marx, México, Siglo Veintiu- humana, contemplada de manera holís-
crisis inherentes produjo profundos cam- América Latina, también determinadas no, 1978. tica y dinámica, se abandona la interpre-
bios hasta en el pensamiento tradicional, por su inserción en los cuadros del capi- JORGE GRESPAN tación cultural de "tener un cuerpo" para
que no pudo mantenerse ajeno a los he- talismo internacional, esto es, de la sustituirla por la de "ser un cuerpo" cuya
chos del siglo XX. Se creó una nueva prác- ciedad de clases en los países centrales. CUERPO. Es un término que alude a una complejidad debe ser desentrañada para
tica social y política que admitía y esti- Para los países dependientes, la relación antigua categoría adoptada por la filoso- desprender de ahí sólidos fundamentos
mulaba la intervención dinamizadoradel centro-periférica, así mediatizada, crea-·. fia clásica, proveniente de una vieja tra- para construir una axiología aplicable a
Estado en la economía, siendo esta prác- ríasupropiadinámica, unadinámicamás dición dualista de raíces míticas y conso- problemas personales y sociales. El pre-
tica después elaborada en la teoría de compleja de la que percibió la CEPAL;. lidación religiosa, en especial cristiana sunto abismo entre el ser y el deber here-
John Maynard Keynes, en 1936. Surgió menos lineal, en la cual el tiempo no se- de origen platónico, que distingue entre dado del idealismo moderno se colma con
asílallamadamacroeconomía, dominan- ría reversible. " ·un cuerpo material y un alma espiritual. la recuperación, bajo un ángulo distinto,
te desde la Segunda Guerra Mundial, con Delante de todo este aparato intelectual, ' Pese a su fuerte arraigo en Occidente y a de la antigua propuesta socrática que
el objetivo explícito de actuar de modo an- se configuró una especie de paradoja, ' que tiene equivalencias en distintas len- apunta a la necesidad de conocernos
ticíclico, en contra de las crisis. Por este habida cuenta de que la crisis mundiat: guas (soma en griego, korper en alemán, mejor para saber qué es bueno o valioso
nuevo conjunto de ideas, marcado por el iniciada a fines de los años 70 sólo llegó a body en inglés, entre muchas), no había para el cuerpo que somos.
keynesianismo y por el New Deal, el con- producir una respuesta conservadora: l~· recibido suficiente atención de los filóso- Si bien el cuerpo es una constante, el
cepto de crisis pasa a ser universalmente del neoliberalismo, que abandona las fos, a excepción, quizá, de los de orienta- auténtico a priori del conocimiento y de
reconocido, aunque como algo que se pue- referencias marxistas y hasta las keyne- materialista de alcances reduccio- la acción, porque desde allí apreciamos
de y se debe evitar. El mismo penetra en sianas, en una vuelta a prescripcione~ nistas y de algunos pensadores, entre y transformamos el mundo, nuestro
América Latina, hasta entonces más pre- que parecían definitivamente descarta, · otros Friedrich Nietzsche, Gabriel Mar- punto de partida para relacionarnos con
ocupada con la discusión de su IDENTI- das. Éstas se afirmaron como la única. cel, Maurice Merleau-Ponty, Jean-Paul los objetos y con nuestros semejantes no
DAD CULTURAL(v.), e ingresa en el idea- salida posible de la crisis, convirtiendo a. Sartre y Michel Foucault, cuyos enfoques ofrece resultados únicos, ni universali-
rio desarrollista patrocinado por la CE- las filas del pragmatismo hasta a anti-;: fueron importantes precedentes de un zables de inmediato, porque dependen
PAL en los anos 50 y 60. Como la cuestión guos defensores del desarrollo o de la teo-;:• filosofar sobre el cuerpo, aunque todavía en buena medida de las ideas que elabo-
más importante en ese nuevo contexto era ría de la dependencia, súbitamente in• influidos por el dualismo occidental. ramos socialmente para comprender y
la modernización y recuperación del atra- capaces de presentar una solución alter- . Como una alternativa diferente de la regular el manejo del cuerpo, que pue-
so industrial con relación al centro del sis- nativa. Ello tal vez se deba justamen posición dualista y del materialismo den o no ser acertadas. En primer tér-
tema mundial, el concepto de crisis tuvo al papel secundario desempeñado por el{ . mecanicista, coincidentes en identificar mino, las propiedades corporales o "va-
en él una existencia casi marginal. Mas concepto de crisis y por no incorporar. ·el cuerpo con los aspectos perceptibles y lencias", biológicas, sociales y persona-
la discusión interna en la CEPAL en los realmente las múltiples formas de au~; . ·.· medibles de los seres, incluyendo a los les, son diferentes en alguna medida de
años 60, de donde surgieron las críticas negación que define al capital. De cierta .· humanos, emerge una tercera propues- un ser humano a otro y pueden ser apli-
delallamadaTEORÍADELADEPENDEN- forma, por lo tanto, el propio concepto . . · fa que emplea las palabras cuerpo (enti- cadas de muy diversas maneras al rela-
CIA (v.), implicó una mayor proximidad crisis todavía está abierto, pudiendo se~ dad) y corporal (relativo al cuerpo) para cionarnos con los demás seres. Se trata
del marxismo y, consecuentemente, de la más elaborado, o recuperar lariquezade,c • abarcar sistémicamente el conjunto de de las necesidades y de las capacidades
crisis. Sin embargo, el concepto en cues- contenido que ya poseyó en matrices teóf; · los aspectos o propiedades de cada ser. humanas con que nacemos y que carac-
tión aparecía más como una fase del ciclo ricas de un pasado no tan remoto. En · ·Así, bajo el nombre genérico de "cuerpo terizan a nuestra especie, cuya aplica-
económico, yno tanto como manifestación sentido, hacerlo tal vez constituya la humano" se incluye a la totalidad de sus ción depende del conocimiento e inter-
del impulso autonegador del sistema ca- rea urgente y fundamental para super notas fisicas, biológicas, sociales, psíqui- pretación correctos o incorrectos que
pitalista. La crítica de la teoría de la de- la gran perplejidad de nuestro tiempo cas y personales, sin excluir ninguna ni hagamos de ellas. A esta dinámica cog-
pendencia al desarrollismo era efectua- , aceptar el carácter dominante de una noscitiva se la denomina de las "coorde-
da por la falta en él de una visión genui- Fuentes: L. Colletti,El marxismo y el derrú sobre las otras. Todo hace suponer que nadas corporales", diversidad de pers-
namente histórica y del carácter de clase be del capitalismo, México, Siglo Veinti pectivas de apreciación de las cosas ge-
son rasgos complementarios que apren-
Cultura Cultura 141
140
J.-P. Sartre, El ser y la nada, Buenos Aires,
Investigaciones antropológicas contem- centes-d ebe ser concebida como culta. La
neradas a partir del uso que hagamo s poránea s extende rán su concepción a la cultura puede considerarse como el apro-
Losada, 1972.
de nuestra s facultad es corporal es. La .ARTURO RICO BOVIO totalida d de conocimientos, creencia s, vechamiento social de la inteligencia hu-
realidad se aprecia diferent e, por ejem- arte, moral, costumbres, capacida des y mana, dice Gabriel García Márquez.
plo, si la contemp lamos desde el ham- CULTURA. Sin desconocer que diferent es hábitos adquiridos por el hombre como La mayoría de las teorías culturológicas
bre, desde el erotismo o desde la diná- pueblos de la Antigüe dad han elaborado miembro de la sociedad sin gran distin- se han desarrol lado por lo general en los
mica de la liberació n de persona s o pue- de manera indepen diente ideas propias ción axiológica que diferencie los propia- polos metodológicos del naturali smo y el
blos (v. CONOCIMIENTO, EROTISMO). sobre la cultura, el origen latino de este mente cultural es de todos los producto s racionalismo, bien con la absolutización
Esta postura :filosófica ofrece una intere- término indicaba su identificación con el sociales. La etolología amplió el radio de las necesidades "materia les" del hom-
sante respues ta a los problemas éticos. El mejoram iento o el cultivo de algo favora- conceptual de la cultura a todo tipo de bre o bien con la reducción de lo cultural
bien es la proyección hacia el futuro de la ble, desde la agricult ura hasta la "acción intercambio de información que se reali- a la esfera exclusiva de lo espiritua l. Una
idea que se sostenga sobre la naturale za de hacer la corte", y se vinculab a a lo pro~ ce por aprendizaje social entre individuos posible definición integrad ora debe con-
humana . Si no hay tal o si se asume que -human os o no- de una misma especie. siderarl a como el grado de dominación
gresado , cuidado , adornad o, refinado ,
estamos fragmentados en un yo y su cuer- Toda cultura presupo ne mejoram iento por el hombre de las condiciones de vida
lujoso desde las maneras de vestir o el
po, derivan de ahí éticas subjetivistas o ejercido por algún dominio en su sentido de su ser, de su modo histórico concreto
ejercicio corporal hasta la vida espiritual,
utilitaria s, finalmen te relativistas; si se más amplio, sea desde las relaciones pro- de existencia, lo cual implica de igual
religiosa, literaria , artística , etc. Hacía
acepta que "somos cuerpos" dotados de ductivas, consumo, supervivencia, defen- modo el control sobre su conciencia y toda
referenc ia a actividades exclusivamen-
requerim ientos y recursos naturale s, re- te humana s y no propias del mundo ani- sa, reproducción, hasta las recreativ as, su activida d espiritual, posibilitándole
sulta congrue nte concluir que nuestras mal, pero no toda acción del hombre lúdicas y de ocio. Tal dominio no debe ser mayor grado de libertad y beneficio a su
necesidades son la medida de lo valioso, -aunque necesari amente fuese social- interpre tado como acción coercitiva sino comunidad.
que "bueno" consiste en satisfacer adecua- era conside rada culta porque esta últi- como activida d ejercida libremen te, des- El hombre, en su perenne evolución bio-
damente los impulsos naturale s que nos ma condición presupo nía la posesión de de la más contemp lativa hasta el ejerci- lógica y social, tendrá en el perfecciona-
conducen a sobrevivir, a comunicarnos cio mental o físico más esforzado. Una miento de la cultura uno de los requisi-
algún valor.
afectiva e intelectu almente y a la realiza- Crlineralmente ha prevalecido la concep- acción culta es aquella que de algún modo tos indispen sables para su realización y
ción creativa de cada singular idad huma- presupone, conscientemente, un conoci- para la consecución de relaciones más
ción con carga axiológica de orden posi-
na; esto último como lo más distintiva- miento de sus efectos posibles, aun cuan- armónicas entre la naturale za y la socie-
tivo sobre toda acción culta al proponer-
mente humano que debe regir el proceso se producir un resultad o satisfactorio y do no se tenga la explicación integral de dad. Si desapro vecha esa oportun idad
de nuestro crecimiento persona l y colec- todas sus reales causas. Dejar ala espon- que le ofrece la cultura, el resultad o será
acorde con las necesidades del hombre,
tivo. Tal propues ta cuestiona al capitalis- aun cuando no siempre esto se logre. taneidad de las concatenaciones la acción fatal tanto para una como para la otra.
mo neoliberal, a su exaltación de la com- no concebida plename nte con responsa - No es paradójico afirmar que la cultura
Con la Ilustrac ión disminuye el carácter
petencia como factor del progreso y pro- bilidad es índice de alguna reminisc en- salvará al mundo, si el mundo sabe sal-
aristocrá tico que hasta
pone en contrapa rtida la utopía de una cia de incultura. var la cultura.
había tenido la idea de cultura como sa-
sociedad equitativ a y solidaria junto con Sólo una acción libre en la sociedad -cua-
biduría de doctos, se revelará su carác-
la des alienación corporal de nuestros pue- lesquiera que sean los parámet ros que la Fuentes : E. Caruttiet al., El concepto de cul-
ter contradictorio (Jean-Ja cques ..""""'"·" .,;
blos latinoamericanos. circunscriban-, que parta del presupu es- tura, Salta, UNSA, 1975. -N. García Canclini,
seau), se insistirá en su distanciamiento ..
to del conocimiento y dominio de sus posi- Culturas híbridas. Estrategias para salir de
de la naturale za (Kant) y se la identifi~ la modernidad, México, Grijalbo, 1992. - P.
Fuentes : M. Foucault , Vigilar y castigar, bles repercusiones, debe ser considerada
carácomoCMLIZACIÓN(v.)einstrumen~ Guadarra ma y N. Pereligui n, Lo universal y
México, Siglo Veintiuno, 1991.-M. Foucault ,
to gestor de la modernidad. En el pensa-.}:. propiamente culta. Aquella praxis cuyo lo específico en la cultura, La Habana, Cien-
Historia de la sexualidad, t. 2: El uso de los
miento latinoam ericano se articula rá al objetivo final esté dirigido al perfecciona- cias Sociales.1989, y Bogotá, UNINCCA, 1998.
placeres, t. 3: La inquietud de sí, México, Si-
glo Veintiuno, 1993 y 1987. - G. Marcel, El impulso desalienador de la emancipación ¡.¡~t miento de la sociedad, a incidir progresi- -M.T. Ramírez (coord.), Filosofía de la cultu-
misterio del ser, Buenos Aires, Sudamer ica- (Simón Bolívar), la solidarid ad (José de? vamente en el mejoramiento del orden ra, Morelia, Uníversi dadMích oacanaSa nNi-
na, 1964. - M. Merleau-Ponty, Fenomenolo- San Martín, Bernard o de O'Higgins), la•••• natural y social existent e -aun cuando colás de Hidalgo, 1995.
gía de la percepción, México, Fondo de Cultu- educación (Andrés Bello) y la dignifica:-. · sus resultados puedan ser contraprodu- PABLO GUADARRAMA GoNZÁLE Z
ra Económica, 1957. - M. Merleau-Ponty, La ción de estos pueblos (José Martí), insis~
estructura del comportamiento, Buenos Aires, tiéndose en la necesidad de la RESIGNI~.
Hachette , 1976. -A. Rico Bovio,Las fronteras
FICACIÓN (v.) de los valores propios (José
del cuerpo. Crítica de la corporeidad, México,
Joaquín Mortiz, 1990. -A. Rico Bovio, Teoría
Enrique Rodó, José Vasconcelos) frente
corporal delderec ho,Méxic o,Porrúa ,2000.- al eurocentrismo.
D

; l)ECONSTRUCCIONISMO. Se originó en se pondrá en contra de todo proyecto fun-


.Francia al final de los años 60 a partir de dacionista en la filosofía y, así como el fi-
\los escritos del filósofo francés de origen lósofo alemán, apunta a la urgencia de
·. . argelino J acques Derrida, quien parte de la superación de la metafísica -supe-
; Ja linea de pensamiento nietzscheana y ración de la fábula de la verdad, diría
>¡·heideggeriana, según la cual el pensa- Nietzsche-. El proyecto antifundacionis-
<miento occidental está marcado por la ta de Derrida parte de la noción de que
1ímetafisica antigua. Tal marca conduce, no hay realidad más alládellenguaje, que
•> según palabras de Derrida, al "logocen- es el principio y el fin de todo conocimien-
'1trismo"; en las de Heidegger, al "olvido to (v. GIBO LINGÜÍSTICO). Desde ese pun-
{del ser" o a la "ontoteología". El pensa- to de partida privilegia el texto escrito
.. ento metafisico platónico y aristotéli- sobre el texto hablado y procura mostrar
.parte de la perspectiva de que la filo- en obras como La farmacia de Platón que
fia tiene el papel de revelar el funda- los significados de las palabras dentro del
to de lo real. Desde esa perspectiva, texto son autónomos, esto es, siguen una
a Platón el fundamento de lo real es- tesitura de posibilidades que huyen al
' a en la trascendencia, en el mundo control del autor.Así, por ejemplo, a par-
las Ideas. Ese fundacionismo metafi- tir de la ambigüedad de la palabra grie-
conduce al pensamiento dicotómico, gaphármakon, que puede significar tan-
' el cual ya que el mundo se divide to veneno como remedio, y de su deriva-
dos, todo el resto también: verdad ver- do pharmákeus, que puede significar tan-
falsedad, alma versus cuerpo, pen- to mágico, hechicero como envenenador
· ento versus emoción. El pensa- -término usado por Platón en varios diá-
to dicotómico recorre la historia del logos, pero principalmente en el Fedro
·ento occidental y lo marca fuer- en el que Sócrates critica la lengua escri-
te.Aristóteles no se rendirá al tras- ta-, Derrida muestra cómo el levanta-
ntalismo platónico, pero manten- miento de varios sentidos y empleos de
estructura binaria como la marca esas palabras nos conduce a nuevas po-
odo de ser del pensamiento metafi- sibilidades de comprensión de este diá-
Así, en lugar de la trascendencia logo, posibilidades que permanecerían de
alainmanencia: toda palabra e idea otra forma desconocidas por el público
tenerunelemento, una materia, que lector en el caso de que sólo pudiera ser
a de fundamento. El pensamiento interpretado a partir, por ejemplo, de las
errida, alineado con el de Heidegger, traducciones francesas de Léon Robin y
[ 143]
144 Defensor del pueblo Democracia participativa 145
Guillaume Budé. La tradición occiden- da, Gramatologia, Sao Paulo, Perspectiva, Bretaña y "defensor del pueblo" en Es- es decir que está facultado para presen-
tal de relación sigue el principio aristo- 1973. -J. Derrida,AFarmácia de Plattio, Sao paña. Eniberoamérica el proceso comen- tarse en sede judicial, las actuaciones del
télico de no contradicción, eso significa Paulo,Iluminuras,2005.-P.C.Duque-Estra- zó con su incorporación a las constitucio-
da, DesconstrU<;ao e ética-ecos de J acques De- defensor del pueblo no tienen poder coer-
que para ser entendido el autor debe eli- nes de Portugal (1976), España (1978) y citivo ni jurisdiccional. Se limita a actuar
rrida, Sao Paulo, Loyola, 2004. -E. Nascimen-
minar cualquier rastro de ambigüedad o to (org.), Pensar a desconstrU<;ao, Sao Paulo, Guatemala (1985). En la Argentina ello por medio de resoluciones, sugerencias,
ambivalencia del texto procurando ser Estai;ao Liberdade, 2005. - L. Perrone-Moi- ocurrió con la reforma de 1994. advertencias y, a veces, mediante la crí-
consistente en el uso de los significados ses, Do positivismo a desconstrU<;tio. Idéias El defensor del pueblo está pensado para tica. Su mayor "poder" reside en la auto-
de las palabras. En contra del uso de ese francesas naAmérica, Sao Paulo, EDUSP, 2004. que los Estados posean sistemas inter- ridad moral de la institución o de la per-
principio se vuelve la filosofía de Derri- - C. Skliar, Derrida & a educa~ao, Bello Ho- nos que aumenten las garantías ciuda- sona que la lleva adelante. Dado que ésta
da, para quien no hay univocidad en el rrizonte, Autentica, 2005. danas frente a la actuación administra- es una fortaleza básicamente informal,
lenguaje, que es naturalmente subver- SUSANA DE CASTRO tiva y burocrática. La administración en muchos casos sus acciones son desco-
sivo, y no existe una manera para que el pública resulta cada vez más compleja y nocidas por los Estados quienes tampo-
autor o lector controle esa ambigüedad. DEFENSOR DEL PUEBLO. También conoci- en muchos casos ineficiente, por lo tan- co garantizan los medios materiales para
Justificará ese estado naturalmente do como ombudsman, es una institución to, el ciudadano requiere cada vez más que la institución funcione adecuada-
equívoco y polisémico del lenguaje jus- pública que surge de la necesidad de crear conocimientos y recursos para hacerle mente. Pese a todo, resulta imprescindi-
tamente en los textos de aquel que se un mecanismo para limitar el poder del frente. En América Latina esta institu- ble fortalecer estos ámbitos de accoun-
transformó en baluarte de la univocidad Estado cuando éste avanza sobre los de- ción supone un importante espacio de tability horizontal en virtud de consoli-
y de la lógica, Platón, en el uso que hacen rechos de los ciudadanos. En la actuali- creación de ciudadanía y de refuerzo dar instituciones republicanas necesa-
del término phármakon. Queda abierta dad existe en más de noventa países y en de los derechos básicos para los sectores rias para afianzar las democracias de la
-una vez que se presenta, como lo hace algunos, como la Argentina, México y menos protegidos de la población. región.
Derrida, el contexto mayor, tanto de la España, se encuentra, además, a nivel El defensor del pueblo u ombudsman
obra de Platón como de la cultura griega regional, provincial y municipal. En otros actúa con independencia y autonomía ya Fuentes: A.M. Moure Pino, El defensor del
de la época- la posibilidad de leer esa países hay oficinas delombudsman para que no recibe instrucciones u órdenes de pueblo y su establecimiento en Chile, Facul-
palabra tanto como remedio cuánto como resolver problemas sociales específicos, ninguna autoridad, más allá de las dife- tad de Derecho, Universidad de Alcalá, 2004.
su contrario veneno. ¿Eso no representa como mujeres golpeadas o niños maltra- rencias existentes en cada situación. En - F. Gula, "The ombudsman in Latin Ameri-
la derrocada posición metafísica logo- tados, y también en organismos públicos muchos casos es electo por el parlamen- ca", Journal of Latin American Studies, 36,
céntrica, según la cual no puede haber (autónomos) como las universidades o 2004. - S. Venegas Álvarez, Origen y devenir
to y es fruto de procesos abiertos y públi-
del ombudsman, ¿una institución encomia-
una presencia de contrarios en el mismo privados, como los medios de comunica- cos. No puede intervenir mientras la ble?, México, UNAM, 1998. - Instituto Inter-
texto? ción. En aquellos países que han vivido cuestión planteada se encuentre pen- nacional del Ombudsman, "Historia y desa-
Eldeconstruccionismo es usado hoy como procesos de transición a la democracia, diente de resolución administrativa o rrollo de la oficina del ombudsman del sector
herramienta de análisis textual crítica sobre todo en América Latina, el defen- judicial ni en conflictos entre particula- público", en http://www.law.ualberta.ca; De-
en diversas áreas, como la literatura, el sor del pueblo constituye también una res. A través de sus oficinas y de la difu- fensor del Pueblo de la Nación (Argentina) en
psicoanálisis, los estudios de género, de instancia de protección a los derechos sión de sus tareas, el ciudadano puede http://www.defensor.gov.ar.
cultura, y educación. Feministas, críti- humanos. Esta "innovación" se halla di- acceder a la protección o asesoramiento FERNANDO PEDROSA
cos literarios, psicoanalistas, educadores rectamente relacionada con los actos de que brinda la institución. En la Argenti-
y filósofos posmetafisicos y posmodernos terrorismo de Estado cometidos por las na, su misión tiende a la defensa y el res- DEMOCRACIA PARTICIPATIVA. En términos
desean liberar el pensamiento occiden- dictaduras militares que asolaron Lati- guardo de los derechos, garantías e inte- generales puede entenderse como la
tal de las bipolaridades del pensamiento noamérica hace unas décadas. reses tutelados en la Constitución y en aportación libre de los ciudadanos en
dicotómico metafísico, para que las am- El ombudsman tuvo rango constitucio- las leyes (v. CONSTITUCIONALISMO), la formación y conducción del gobierno.
bigüedades naturales del lenguaje pue- nal por primera vez en Suecia (1809). Un como también el control del ejercicio de Esta nueva propuesta política organiza-
dan ser usadas sin culpa (v. ESTUDIOS siglo después se instauró en Finlandia las funciones administrativas públicas tiva confiere al ciudadano un rol prota-
CULTURALES, FEMINISMO, POSMODER- (1919) y en Dinamarca (1953). Finalmen- ante violaciones a los DERECHOS HU- gónico, paralo cual sehace necesaria una
NIDAD). te fue adoptado a escala mundial con dis- MANOS (v.) y el ejercicio ilegítimo, arbi- transformación de los fundamentos es-
tintas características y denominaciones: trario, discriminatorio o negligente de tructurales del Estado que, a su vez, su-
Fuentes:R.Arrojo, TradU<;ao, desconstrU<;ao, "contralor del Estado" en Israel, "provee- sus funciones, incluyendo aquellos capa- · pone el desarrollo de la capacidad estra-
e psicanálise, Río de Janeiro, !mago, 1993. - dor de justicia" en Portugal, "mediador" ces de afectar los intereses difusos o co- tégica de regulación y gestión del Esta-
L. Costa Lima (org.), Neo-Retórica e descons- en Francia, "defensor cívico" en Italia, lectivos. do, el fortalecimiento del Estado de de-
trU<;ao, Río de Janeiro, UERJ, 1999. -J. Derri- "comisionado parlamentario" en Gran recho, la organización ágil y transparente
A pesar de poseer legitimación procesal,
Democracia participativa Democracia sustantiva
146 147
abundanteme nte las necesidades básicas DEMOCRACIA SUSTANTIVA. Como expre- les, nacionales y locales. "Democracia
de las instituciones y el establecimien-
. dividuales y sociales, procurando la sión, implica una adjetivación o apellido sustantiva" implica la dimensión políti-
to de sistemas de rendición de cuentas m . b
mejor calidad de vida de sus miem ros, para la "democracia" como concepto que ca de la democracia liberada de los cons-
que destierre toda corrupción (v. CIUDA-
tienda a la superación de la brecha entre se justifica plenamente en una perspec- treñimientos politicistas, juridicistas y
DANÍA). tiva alternativa al sentido común hege-
Todo ello establece una ruptura con el ricos y pobres, favoreciendo_a ~os secto- procediment alistas. En ella, quién go-
res más desprotegidos y depnmidos' con- mónico, el cual pretende que la democra- bierna es la clave de referencia para la
concepto tradicional de participación. Se
jugue el crecimiento económico y la ~ans­ cia no admite ni adjetivaciones ni apelli- identidad democrática de cómo se gobier-
trata de una nueva forma de relación del
formación productiva con la eqmdad, dos, los que no harían más que distorsio- na. La democracia sustantiva en su di-
Estado con la sociedad en la cual lo pú-
promueva relaciones justas de intercam- nar sus atributos esenciales: que ella está mensión política implica el poder del
blico es asumido por la gente y por el
bio entre los países y busque -en.~ues­ extendida y legitimada como nunca an- pueblo, de manera que la representació n
Estado en forma corresponsable. Obliga,
tro el caso particular - la integrac10n la- tes, y que se caracteriza por ser la mejor resulta mediación legítima en tanto res-
además a cambiar la forma de gobernar:
tinoamerican a. forma de gobierno teóricamente conce- ponde a las orientaciones del soberano
el ciudadano tiene derecho a participar .,
en la formulación, la ejecución y el con- Se hace necesaria la construcci~n de~ bida e históricamen te realizada.Ad emás articulado en lógicas participativa s y
Estado basado en una democraci~ p~­ de que la idea de la democracia sin ape- deliberativas, plurales e incluyentes, en
trol de las políticas públicas, a ejercer de
cipativa, que supere la democracia libe- llidos no se sostiene en los propios térmi- las cuales la convalidación de la diversi-
manera directa la democracia y a conver-
ral Y la social. Democracia en la cual d~­ nos de su concepción desde que implica dad no implica la de las asimetrías.
tirse en sujeto de la descentralización. La
ben poder participar en la toma de d~~i­ el apellido "sin apellidos"; la dogmática La democracia sustantiva no se reduce a
democracia participativa debe impulsar
siones todos los afectados por la accion imposición de "la democracia" como ex- su dimensión política sino que incluye
la organización y la capacitación de las
del Estado, pensando no sólo en las_ :e- presión que no afecta lo esencial de la idea también las dimensiones económico-so-
comunidades, a fin de contribuir ala ela-
percusiones inmediatas de tal acc10n, estaría imponiendo como sentido común cial, cultural y ecológica. De esta mane-
boración de planes de desarrollo local
sino y sobre todo la influencia ~ue tales hoy hegemónico la reducción dela demo- ra, "pueblo" como referente de la sustan-
sustentables y a la promoción de distin-
acciones tendrán en las generaciones fu- cracia a sus aspectos procediment ales tividad democrática en la dimensión po-
tas formas asociativas en pro de un po-
turas. La democracia participativa ~s ~ vigentes con la complement aria exclu- lítica puede implicar una homogeneiza-
der económico conveniente para el pue-
blo. Se trata de una democracia dond~ ~l desafío por construir una ~emocra~ia n:- sión de sus aspectos sustantivos ausen- ción de la DIVERSIDAD (v.) de condicio-
Estado esté verdaderame nte al servic10 tegral, donde exist~ una cm~8:dama cn- tes. Aun en la hipótesis de que pudiera nes económicas, sociales y culturales de
de la sociedad civil; la autoridad sea ejer- tica, espacios públicos Y po~tic~. basa- aceptarse la reducción de la democracia los individuos, grupos o comunidades que
das en la igualdad social, la Justicia y en a su dimensión política y ser considera- lo constituyen, debe ser discernido a la
cida sin pretensiones de lucro; todos
el desarrollo de una cultura contra todas da exclusivamente como forma de gobier- luz del reconocimiento, el respeto y lasa-
-particularm ente los pobres-tenga n ac-
las formas de dominación y exclusión. Es no, no debería convalidarse la visión po- tisfacción de las necesidades humanas
ceso a los bienes del mundo, puedan ex-
pues una democracia enfrentada al pro- > liticista y juridicista de esta dimensión universales y variadas de los miembros
presar su propia palab~a y t?men parte
de las decisiones; las diversidades y los yecto neoliberal imperante, coi:uo a ~a_s política, en la cual el cómo se gobierna de esa diversidad en términos de digni-
formas de pretendida democracia pohti- ha desplazado del centro de la referen- dad. El reconocimiento, el respeto y lasa-
derechos de las minorías (en lo social,
ca, en las que el componente sisté_mic_o cia de la identidad democrática a quién tisfacción de estas necesidades se tradu-
económico, étnico, cultural) sean res~~­
tados y promovidos. Democracia p~ic~­ predomina sobre la iniciativa Y_ el eJerci~ ··• gobierna. Se consolidaría en esta pers- ce como reconocimiento, respeto y afir-
cio del poder por los actores sociales. Por ' pectiva reduccionista una identidad pro- mación de los derechos humanos. Sien-
pativa que posibilite formas organizati-
último la democracia participativa es, en . cedimental por la cual la democracia ni do toda democracia un régimen de reali-
vas populares y en medio de la cual el
nuestr'o tiempo, la única éticamente de• .. · es "gobierno del pueblo, por el pueblo y zación de derechos humanos, la "demo-
pueblo se sienta representado por ~us
fendible por cuanto sólo ella puede ~er para el pueblo", ni tiene en tal definición cracia sustantiva" será aquella en la cual
gobernantes; con medios de comunica-
garantía de la conservación de la vida'. su idea reguladora. Más bien parece ale- los derechos humanos -de los seres hu-
ción que resulten veraces, objetivos Y
sobre el planeta. . jarse de ella, acompañando el proceso de manos considerados en su condición uni-
estén al servicio del bien común (v. CO-
MUNICACIÓN ALTERNATIVA). Donde el fragmentación, deconstrucción y nihili- versal y concreta- de seres corporales y
Fuentes: Y.Acosta, Sujeto y democratiza_ción ; zación del pueblo que se ha venido ope- naturales constituyen la última instan-
pluralismo y la tolerancia sean norma Y
en el contexto de laglobalización, Montevideo,;. • rando en el proceso cultural de la POS- cia o criterio para todos los derechos hu-
se excluyan el acaparamien to y el abuso Nordan, 2005. -Franz Hinkelammert,De~o­ MODERNIDAD (v.), en el marco de la tran- manos y por lo tanto para la democracia.
del poder y la dominación de unos sobre cracia y totalitarismo, San José de Costa Rica, sición de la matriz estado-céntri ca a la Ello supone la afirmación y el respeto de
otros. Una democracia que promueva Y DEI, 1990. . matriz mercado-céntrica y que hoy arti- la naturaleza como sujeto de derechos
defienda los derechos humanos, en la que
todos tengan de hecho los mismo~ dere-
cula de manera determinante al espacio que es condición de la afirmación de los
global, así como a los espacios regiona- seres humanos como sujetos, en tan-
chos y oportunidad es, que satisfaga
Democracia participativa Democratización del conocimiento 149
148
de los políticos?, Buenos Aires, Fond
o de Cul- los
re- hum ano como ser corporal y natu ral.
Los ~ravés de un man ejo apro piad o de
to sere s natu rale s y corporales. La dere cho s econ ómi cos y soci ales o de se- tura Económica, 2000. mst rum ento s disp onib les en cien
cia y
anid ad-n a-
producción del circuito hum gun da gen erac ión se han reiv indi cado YAMANDú ACOSTA tecnolo~a. Est a pos tura , actu alm
ente
con dici ón nec esar ia do
tura leza resu lta la fren te a la tota liza ción de los dere
chos reva lori zad a desp ués de año s de olvi
cua l todo s pue dan vi- IENTO. El de ~
de un orde n en el
civiles y político s o de prim era gen era- DEMOCRATIZACIÓN DEL CONOCIM cens u~a Y pers ecuc ión, segu idos
de la "de-
vir, mie ntra s que la radi cali zaci ón ción. Los dere cho s cult ural es o de terc e- enfoque que propone la nec esid ad de entu sias mo tecn ocie ntíf ico acrí
tico
d repr odu ctiv a tien de a re- real ~
crisis de esta raci ona lida ra gen erac ión -qu e son de pers ona s, gru. .moc ratiz ar el conocimiento" eme rge hoy con fuer za iden titar ia,
cola pso pod rá imp li- de la inve stig ació n en-
hac ia el lími te del pos y com unid ade s- se reiv indi can
fren- valo riza r la prác tica zad a por desa rrol los teór icos con verg
ble. on
car que la vida hum ana no sea posi te a la hom oge neiz ació n imp lica da en la científicayte cno lógi caen vinc ulac iónc
tes tant o en el ámb ito de los estu dios
so-
pue s el ca- orie n-
La dim ensi ón ecológica tien e tota liza ción de los de prim era y segu nda Jos objetivos del desa rrol lo social, ciales de ~a ciencia com o en el cam po de
cen den tal o de inve stig a-
ráct er de condición tras generación. tando la promoción de nue vas los _estud10s sobr e cien cia, tecn olog ía y
a la repr odu cció n de un del con ocim iento los
posibilidad par sus- ciones Y la aplicación en gen eral de
ición La construcción de una democracia sociedad , prov enie ntes
orde n democrático, pero siendo cond ble y sost enid a requ iere .científico-tecnol ógic o disp onib le hac ia la
país es cent rale s. La democratización
del
no es en cam bio cond ició n su- tant iva sust enta año s plan tead os por la in-
nec esar ia med iaci one s y tens ione s de . resolución de los des conocimiento invo lucr a asim ism o
men te a la even - elab orar las icio sy
ficiente, aten tos espe cial , econ ó- ucc ión de bien es y serv de "no neu tral idad "
ació n ileg ítim a des- las dimensiones jurídico-política la prod
alm ente rele - corporación de la idea
tual tras cen den taliz la dem ocra cia, por las prob lem átic as soci y la tecn olog ía, ente ndié n-
de mico-social y cult ural de de la ciencia
de lo natu ral no hum ano a lo hum ano ec- yan tes. Debido a su cará cter com plej o la
dose que sus marcos teóricos y mod
elos
fuer te- que se defi nen en relación con sus resp p~a
lógi cas darw inis tas de sent ido cho s hum ano s -qu e com o "ge- · posib.ilidad de afro ntar ese reto no son univ ersa les y que sus apli caci o-
tivos dere en-
men te anti dem ocrá tico . y tien en .l~socie dad ~ctu al requ iere la con verg
n_es no son nec esar iam ente prog resi vas
sy neraciones" se suceden, coexisten
La afir mac ión de los derechos de todo últi- cia de los diversos acto res invo lucr ado s
smo que con stitu yen resu ltad os con
tin-
los sere s hum ano s actu ales conflictos- sobre la fund ame ntac ión a de la sust enta - en un
cad a uno de com o ser natu ral y" en el marco de una étic de proc esos de con stru cció n
natu - ma del ser hum ano gen tes
y futu ros en su condición de sere s toda s y cad a una de sus ex ·· .. bilidad amb ient al que inco rpor e el res-
dete rnii nad o contexto sociohis tóri ~o cul-
de la corporal en ­
t~ral y filosófico, el cua l deb ería ser ~efe
rale s y corp oral es y, por lo tant o, gen e-
da presiones diversas yno excluyentes,
co pe~ a los dere cho s de las futu ras
ana y de su ade cua plan tea un
natu rale za no hum
de pers pect iva alte rnat iva de univ ersa lis raciones. En tal sentido, se ndo y ana liza do en el proc eso de ense -
ella que es su cond ició n n soci al de la cien - va-
rela ción con
concreto. No obs tant e, kan tian ame
nte proceso de reapropiació ñan za de la cien cia. Este plan teo nue
sup one la med iaci ón de los nue va form a de adm i- r en
posibilid ad,
pod ría afir mar se que dem ocra cia sust an ~ia; med iant e una men te e~erg.e y cob ra espe cial vigo
dere-
derechos civiles y políticos, de los sin dem ocra cia proc edim enta l es ci :. nist rar el fenómeno científico-tecnol
ógi-
el espac10 latm oam eric ano , don de el fe-
ales y de los DE- tiva cia la
chos económicos y soci ga y que democracia proc edim enta
l · }'.º' en la que cobra especial rele van sio- nómeno adq uier e may or visi bilid ad. En
TUR ALE S (v.) que deb en ser en las deci ci-
RECHOS CUL
de democracia sust anti va es vací a. Más J?articipación ciud ada na esta concepción, dem ocra tiza r el cono
y afir mad os En
reconoci dos, resp etad os
i- de Kan t, debe reconocerse que lo sust
an ,nes sobre políticas púb lica s ad hoc. mie nto científico no significa que todo el
en la real o-
modo sost enid o y sust enta ble lta el crite rio o la últi ma inst an esta conc epción la alfa beti zaci ón tecn
mun do ha de conocer y emp lear las últi-
ocra cia sust anti va". tivo resu ci-
zación de una "dem
les y cia par a lo procedimental. •· científica o la pop ular izac ión del cono mas Y más sofisticadas teor ías cien
tífi-
His tóri cam ente los dere cho s civi .•. miento científico y tecnológico tras
cien -
cas. Se trat a, más mod esta men te, de ase-
que hac en cen tral men te a la usu ario s bien info r- al y
políticos Fue ntes : Y. Acosta, Suje to y dem
ocratizp .. den la formación de _gurar a trav és de la educación form
la dem o-
dim ensi ón jurídico-política de ción en el contexto de la globalización
. Per {Iilª?,os Yp~ocura gara ntiz ar la inco rpo-
no formal la posi bilid ad de acce der al
ieta rio- ciud ada - las de-
cracia, rem iten al prop
ida pectivas críticas desd e Amé rica Lati na, Mo)i ;.rac10n cnti ca de los ciud ada nos a c?noc~iento necesario y sufi cien te par a
no como figu ra de lo hum ano con stru F· en cien cia
viola-
tevideo, N ordan-Comunidad, 2005. -T. ,cisiones de políticas púb lica s dis~errur sobre las cues tion es que entr an
por el proyecto burg ués. Tan to la poulus, Hacia una dem ocra cia inclu siva .
<y tecnología, cuy a definici ón, seg ún este
enJuego_al definir políticas en cien
cia y
s civi les y polí ticos , Mon tevid eo, rin-
~;Punto de vist a, no pue de que dar rest
ción de los dere cho nuev o proy ecto liber ador era que los ciud ada-
tecn olog ia; de man
como su totalización imp lica n la viol ació n dan-Comunidad, 2002. - F. Hinkel ;~gida sólo a exp erto s y tecn ócra tas. Uno dan opta r lúci -
hum ano com o su- Democracia y totalitarismo, San José
de - nos Y las ciud ada nas pue
de los derechos del ser
s "de- . - F. Hink elam mer t, E s~elos antecedentes regionales en la cons dam ente entr e dist inta s opin ione s expe r-
jeto natu ral corporal. No hay pue ta Rica, DEI, 1990 stig ació n
dem ocra- y la ley. El retor no del sujet o repri ¿~tución de este campo de inve
tas. Así como la alfabetización en lecto
es-
cuan do la jeto ient o
mocraci a sust anti va"
régi- Heredia, EUNA, 2003. - N. Lechner, La :Y,d.e acción es el llam ado "pen sam crit ura no aseg uró par a todo s la cond i-
del
J~oamericano
cia se redu ce a ser la real izac ión sobr e cien cia, tecn olo- pero sí amp lió
ecto de la ema n- fl,ictiva y nunc a acabada construcc
ión
en la ción de liter atos y poe tas,
men de derechos del proy tiuno ,1 corr ient e ges tada ació n
dos; pero tam - den deseado, Mad rid, Siglo Vein sgia Y soci edad ", e~ form a espe ctac ular la part icip
cipación bur gue sa tota liza
- N. Lech ner, Los patio s inter iores de la; ada de 1960 que, part iend o de una cmd ada na a trav és del voto pop ular y
su pres enc ia me- Santi a
poco pue de hab erla sin
e- mocracia. Subj etivi dad y política, da pers pec tiva polí tica , apu ntab ayudó a la vez a la comprensión de las
diad ora par a el reconocimiento, el resp Fond o de Cult ura Econ ómic a, 1990 . -J.
la tran sfor mac ión de nue stro s país es a
opciones polí tica s, una alfa beti zaci
ón
dere cho s del ser Democracia. ¿Gobierno del pueblo
o gobie
to y la afir mac ión de los
~1
Democratización del conocimiento · ------------...!15
150 •• ;:.::.r;.;~-------
·· • ·. les en ciencia, tecnología y sociedad, Madr
id, lo lúdico Ya unaes-
consecuencias impredecibles; ello obliga amat. eur asoc. iada a
científico-tecnológica concebida en este Biblioteca Nueva, 2001. téticapr opia.
a repe nsar las polít icas para ciencia y
marc o resu lta hoy un paso inelu dible SARA RIETTI Y ALIC IA MAsSARINI E.n o~ro orde17 d~ cosas, todo Estad o, ca-
tecnología, su vínculo con los pueblos, sus
para facil itar un verd adero ejercicio de pital ista o socialista, considera un impo r-
cultu ras y la suste ntab ilida d ambienta:[:'
la ciuda danía . Parti endo de la concepción Ü>EPORTE AMATEUR. Resu lta complejo dis- tante apor te que sus depo rtista s obten -
Cues tione s olvid adas en la interpreta~
actua lmen te hege móni ca defin ida en los '. tingu ir clara ment e el depo rte amat eur g:m pu~stos desta cado s en las competi-
ción redu ccion ista de la reali dad, qué
paíse s centr ales, que cons idera a la cien- del profesional y much as veces parad óji- ~10n~s m~ernacionales para forja
r un
perm itiero n soste ner much os de los re:
cia neut ral y univ ersal , los paíse s perifé- •é<CO pues sus límit es son difus
os y admi - imag mano que le perm ita cons truir una
sulta dos más impa ctant es de la ciencia•
ricos toma n como propios esos están da- cf ten contenidos contr adict orios . Habi tual- ident idad nacio nal ligad a al éxito. En la
al sosla yar aspec tos o consecuencias qli~
res para la promoción de tema s de inves- " <•Jllente, apela ndo a un reduc cioni smo, se Arge ntina las políticas sociales del pero-
hubi esen agregado complejidad a los pr ·
tigac ión y para la evalu ación de la pro- :;vpone el acento en la influ encia nega tiva nismo (1946-1955) apun taron a subs idiar
blem as, hoy apare cen como irren unci
ducción en cienc ia y tecnología (v. DESA- 0~•• del dinero, al que se cons idera el princ
i-
tanto la práct ica depo rtiva amat eur como
bles. Así se toma impr escin dible el des
RROLLO CIENTÍFICO). No se toma en ,1~pal conta mina nte de la mític a pure za del
tamb ién a quien es comp etían de mane -
rrollo de nuev os crite rios de evaluaci
cuen ta que en el Prim er Mun do esa in- ~>deporte. ra profesional, most rand o las dificulta-
de tecnologías, que conte mple n coro
vesti gació n científica y tecnológica, y las ¿}?ara supe rar las pren ocion es resu lta des para delim itar con precisión amb as
mis os dejados de lado respecto de mue
innovaciones refer idas, aun atend iendo ;p~cularmente fecundo anali zar el fút- esfer as si se toma como base que los de-
de esas cuest iones "sensibles" y, en p
a inter eses discu tible s, guar dan algu na bolargentino, que en 1931 expe rime ntó porti stas recib an o no una recom pens a
relac ión con meta s repre senta tivas pro- ticular, la promoción de una participaci
.cambio de statu s deportivo. Con la lle- mate rial.
más igua litari a de la gente en las de
pias; ello no sucede en los paíse s perifé- á.da del profesionalismo se instit ucion a- En un mun do amat eur, cada vez más
siones que esto implica. Una de las
ricos, dond e resu lta catas trófic o el tras- . ó el pago de diner o a los futbo listas pene trado por los inter eses económicos
ves se vincu la con la impl emen tació n
lado acrítico de los modelos, tema s y cri- áctic aque hast a ese mom ento eraejer~ de las gran des empr esas trans nacio na-
políticas educ ativa s en ciencia y tecno
terio s de evalu ación en ciencia prepo n- a en form a solap ada, conocida como les ligad as a la producción de espec tácu-
gía que apun ten selec tivam ente a ase
dera ntes en los paíse s centr ales. Entr e ateur ismo marr ón". Este meca nis- l?s masivos y por las conti nuas injer en-
rar este propósito, lo cual a su vez e
otras consecuencias, la idea de una cien- ' puesto en marc ha hace unos años c~as de los gobiernos, el cuerpo del depor-
que la prop ia polít ica científica y te
cia únic a y abso luta, con escaso rédit o ·ó para reten er a los juga dore s talen~ tista que parti cipa en los gran des even-
lógica inclu ya un ejercicio más acab
para nues tro medio, conv ierte a los paí- os cuando renta rlos no estab a apro - tos inter nacio nales qued ó some tido a
de los derechos ciuda dano s como un
ses periféricos en "exportadores" de cien- por la supe restr uctu rajur ídico -le- múlt iples presiones. Esta dinám ica de-
jetivo fund amen tal. Y comp rome ta
tíficos muy bien formados para las nece- de las instit ucion es depo rtiva s. Asi- porti vaqu einte ntaim pone rform asún i-
de sus fund amen tos-e xpre sado s en p
sidad es del Prim er Mundo. De tal mane - .smo, la apropiación de la prác tica fut- cas de expresión y profu ndiza la brec ha
ridad es y crite rios de evalu ación - la
ra, la demo crati zació n del conocimiento olística por los secto res popu lares se entre los atlet as y el homb re común se
cons tituy e una prob lemá tica en la que pacid ad y vocación de científicos y e
cribió en pará metr os disti ntos de los halla lejos de prom over un mejo rami en-
cienc ia, educ ación y desa rroll o socia l cadores para contr ibuir a la democr
tilizados por las elites que inten taron t? _de la CALlDAD DE VIDA(v.) de la pobla -
muchos medios, impo ner a los dem~
apare cen como tres ejes artic ulado s con zación del conocimiento.
c10n que ve desv alori zada s sus creacio-
igua ljera rquía , en una form a alter nati- res una mora l depo rtiva basa da en nes Yrealizaciones, porta dora s de IDEN-
Fuen tes: G. Fourez, Scien tific and Tech
va de pens ar las políticas para el desa- gical Litera cy as a Socia l Practice, Lon ejecución de movimientos medi dos y TIDAD (v.).
rrollo del conocimiento y su distribución. Sage, 1997. - E. Fox Keller, Reflexiones s tanda rizad os del cuerp o hum ano. De El deporte, cuya comercialización se vol-
En este marc o, persp ectiv as como la de género y ciencia, Valencia, Alfons El · mane ra las demo strac iones emocio- vió ~evitable, no dejó de ser tal por con-
género o la que proporcionan los estud ios nim, 1991. -A. Herrera, La creación de esy senti ment ales desmedidas, estre - verti rse en profesional sino, fund amen -
antropológicos apor tan nuev os caminos logia como expre sión cultu ral, San J amen te relac ionad as con la IDENTI- talme17te, porq ue, a la postr e, resul tó
de inter preta ción para el análi sis de las Costa Rica, Nueva Sociedad, 1973. -J CULTURAL (v.) de los estra tos me- dema siado perm eable a los valores y pa-
relaciones de la ciencia y la tecnología con pez Cerezo y J.L. Luján, Ciencia y pol' y ~ajos de la población local, qued a- trone s de comp ortam iento de poderosos
la natu ralez a y la sociedad. La actua l riesgo, Madrid, Alianza, 2000. -S. Rie naleJados de los ideales "civilizatorios" agen tes que no cuen tan con sufic iente s
crisis del siste ma social y económico -en Maffia, "Género, ciencia y ciudadanía", opios de la cultu ra depo rtiva anglosajo-
Pérez Sedeño (ed.), Ciencia, tecnología y límit es éticos ni morales. En tal contex-
la que lo científico-tecnológico ocup a un ;sellándose así subjetividades diferen- t? _se desactivó, en buen a medida, lapa -
res, Madrid, OEI, 2002. - O. Varsavsky;
luga r cent ral- se carac teriz a por una los tecnológicos, BuenosAires, Periferia, ~o es de extra ñar, enton ces, que a sion por el depo rte en sí mism o con dine-
acele rada conc entra ción de la rique za - H. Vessuri, "De la transferencia a la enzos de la era profe siona l sigui era ro en juego o sin él.
junto a un insos tenib le incre ment o de la vidad. Los papeles culturales de la cien ando en los futbo listas , que ya co- La cultu ra popu lar ha generado en cier-
pobr eza y la desig ualda d, así como un los países subdesarrollados", en A. lb an form alme nte, una men talid ad tos momentos históricos mane ras alter -
verti ginos o deter ioro del ambi ente con J.A. López Cerezo, Desafíos y tensiones ac
152 Derecho autoral Derechos culturales 153

nativas de concebir el "amateurismo" y con el nacimiento de la imprenta en el nocido por la tradición anglosajona-, dispositivo capaz de regular el intercam-
el "profesionalismo" a través de prácti- siglo XV y posteriormente con la Revolu- ambos sistemas protegen y consagran los bio social de bienes. Referido a las pro-
cas deportivas que, creadas o recreadas ción Francesa del siglo XVIII que marca- derechos de propiedad de particulares ducciones artísticas como libros, pintu-
en Sudamérica, se distinguieron de los ría el inicio de una legislación sistemáti- sobre la creación. ras o películas, constituyen una norma-
modelos dominantes a nivel global, ayu- ca sobre el particular. Las ideas libera- La protección de los derechos de autor tiva destinada a la protecciónjurídica de
dando a los hombres de la región a que les del siglo XVIII se asientan, sin embar- reconoce la autoría por el término de se- las innovaciones, tan necesaria como li-
tomaran conciencia de su identidad y go, en el principio de propiedad de la épo- tenta años y posee una regulación legal mitada puesto que -asentándose en la
reafirmaran valores solidarios. ca clásica que concibe a esta última como tanto a nivel nacional como internacio- jerarquía de la propiedad como base del
la facultad de poseer y disponer de un nal. Entre estas últimas, resultan capi- intercambio social- promueve el benefi-
Fuentes: E. Altuve (2002), Deporte: modelo determinado dominio sobre las cosas, que tales el Convenio de Berna de 1886 y la cio de particulares sobre obras y produc-
perfecto de globalización del espectáculo, el pueden sintetizarse bajo el reconocimien- Convención Universal del Copyright de ciones en términos de derechos de parti-
entretenimiento y las comunicaciones, Mara- to del ius utendi, o derecho de servirse de 1952. Tales regulaciones, a su vez, res- culares.Asimismo, presentan problemas
caibo, Universidad del Zulla. - R. Di Giano y la cosa; ius fruendi, o derecho de percibir ponden a dos instituciones clave creadas ligados a la representatividad de las so-
M. Massarino (2006), "El peronismo y los de- sus rentas y frutos; ius abutendi, o dere- más recientemente, y que ponen de ma- ciedades de gestión ya que los autores no
portes profesionales", en H.E. Biagini y A.A. cho de disponer de la cosa -conservarla, nifiesto la importancia creciente de la necesariamente tienen conocimiento de
Roig (dirs.), El pensamiento alternativo en la cuestión: la OMPI, en el ámbito de la ONU, la transparencia con que se tramitan sus
Argentina, t. II, Buenos Aires, Biblos. -
donarla, destruirla o incluso abandonar-
www.efde-portes.com, Lecturas en Educación la, llegado el caso- y ius vindicandi, o y la OMC. Esta última establece normas derechos y, además, surgen dificultades
Física y Deportes. facultad de reclamar la tenencia y pro- jurídicas internacionales en el terreno vinculadas a las incongruencias del de-
ROBERTO DI GIANO, MARCELO piedad de la cosa en caso de que ésta hu- ·comercial y, a diferencia de la primera, recho nacional e internacional en el con-
MAsSARINO Y JULIAN PON1SIO biera sido arrebatada de un modo injus- tiene poder de coerción al poder intimar texto del avance del copyright o derecho
to a su legítimo propietario, señalando a los países signatarios a cumplir con las de copia anglosajón.
DERECHO AUTORAL.Los derechos de autor la importancia y capacidad del derecho normas, las regulaciones y aprobar la
constituyen una nociónjurídica que, fun- positivo para regular la posesión social . totalidad de los acuerdos establecidos so Fuentes: R. Bayardo yA.M. Spadafora, "De-
diendo las nociones de propiedad, el de- de los bienes. pena de castigo arancelario. En ese ám- rechos culturales y derechos de propiedad in-
Erróneamente asimilados a los derechos bito, en el que se dirimen los derechos de telectual", Cuadernos de Bioética, 7-8, Bue-
recho y la persona, está destinada a pro- nosAires, 2001.-J. Dandler, "Hacia un orden
teger beneficios de creación de particu- intelectuales, los derechos de autor re- propiedad intelectual y más específica-
. mente los derechos de autor, las protec- jurídico de la diversidad", Crítica Jurídica .
lares sobre determinadas producciones fieren a un RECONOCIMIENTO (v.) de las Revista Latinoamericana de Política, Filoso-
intelectuales y artísticas, como libros, personas destinado a proteger a los titu- ciones jurídicas que siguen los cánones fía y Derecho, 14, México, 1994. - M. Golstein,
pinturas o películas. Tales derechos per- lares de diversas manifestaciones crea- del derecho positivo internacional apun- Derechos editoriales y de autor, Buenos Aires,
miten que el autor pueda decidir si la obra tivas reconociéndoles el rol de innovado- tan a promover una protección legal de Eudeba, 1998.
ha de ser divulgada y en qué forma, si la res y artífices de la creación. Anclado en dudosa equidad por dos motivos: en pri- ANA MARíA SPADAFORA
divulgación se hará con su nombre o bajo el derecho positivo, sin embargo, los lí- mer lugar, porque una vez escritas, gra-
seudónimo, signo o incluso con carácter mites entre la capacidad creativa de las badas o representadas en público las DERECHOS CULTURALES. Los derechos cul-
anónimo; tiene derecho a exigir el reco- personas y la autoría colectiva no siem- obras pueden fácilmente ingresar al turales son parte de los derechos huma-
nocimiento de su condición de autor de pre son claros y en algunos casos la pro- ámbito de las leyes de copyright y recla- nos en el mismo nivel que los civiles, po-
la obra, el respeto a la integridad de ésta tección legal en términos de derechos de mar lajerarquíajurídica de los derechos líticos, económicos y sociales. Están con-
impidiendo cualquier deformación, y la autor traiciona el espíritu colectivo dela de autor; y en segundo lugar porque los sagrados como universales e insepara-
capacidad de retirar la obra de los circui- creación para ponerlo al servicio de un derechos de patentes suelen registrarse bles de los demás derechos en la Decla-
tos comerciales si se produce un cambio mecanismo de compra y venta de dere- en países desarrollados, aun cuando la ración Universal de los Derechos del
en sus convicciones intelectuales o mo- chos o cesiones que instituye el dominio inventiva no necesariamente se origina Hombre de 1948 y en el PIDESC de 1966
rales, previa indemnización a los titula- jurídico de las personas sobre las cosas. en ellos. aprobado junto con el PIDCP y en vigen-
res de los derechos de explotación.Actual- En sus diferentes vertientes, se trate de Los derechos de autor corresponden a cia desde 1976. No obstante, desde su
mente concebidos como parte de los de- la tradición anglosajona -que reconoce derechos intelectuales destinados a pro- origen los derechos culturales carecen de
rechos .intelectuales, los derechos de au- el derecho de copia o copyright y, por tan- teger los derechos morales y patrimonia- una definición y ubicación precisas den-
tor constituyen derechos morales y pa- to, el derecho patrimonial- o bien la tra- les de un titular sobre determinadas tro del sistema de los derechos humanos,
trimoniales destinados a asegurar una dición continental europea -que recono- obras o dominios. Su origen, sustentado lo que limita su vigencia. El artículo 27
remuneración al creador. Su origen se ce derechos morales y patrimoniales que .en el derecho positivo, supone el recono- de la Declaración Universidad de los
remonta a la tradición europea, primero van mas allá del derecho de copia reco- cimiento del ordenjurídico positivo como Derechos del Hombre dice que "l. Toda
j
J
................ ?7i~i·<••·1·
'":~' ,:'

154
Derechos culturales
=:D~e~re~ch;::c:..os~h-~um_an~os~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~_;__~~~~~~.
155

persona tiene derecho a tomar parte li- ron entonces que conciliar la defensa de .tes grupos, con la finalidad de solucion ar rales muy duras e inhuma nas que pusie-
brement e en la vida cultural de la comu- los derechos humano s contra la Unión pacíficamente y por el consenso los con- ron de manifiesto el reducido alcance de
nidad, a gozar de las artes y a particip ar Soviétic a sin debilita r su dominac ión flictos de interese s y visiones que puedan los derechos individuales. Desde el siglo
sobre culturas diversas. Este dilema aún producirse. XIX, la oposición de la clase obrera y de
en el progreso científico y en los benefi-
cios que de él resulten ". El artículo 15.2 sigue irresolu to en las discusiones teóri- todo el movimiento democrático popular
del PIDESC, en cambio, establece que "en- cas y políticas internac ionales. Un ter- Fuentes: A. Facchí, Los derechos en la Euro- contra las diferent es formas de explota-
cer problem a lo planteó la resolución (no pamulticultural, BuenosAires, La Ley, 2005.
tre las medidas que los Estados partes ción y opresión, incluida la nacional, in-
vinculan te) 169 de la OIT de 1989 al reco- - W. Kymlicka, Multicultural Citizenship. A
en el presente Pacto deberán adoptar Liberal Theory of Minority Rights, Oxford, cidieron en la doctrina de los derechos del
para asegura r el pleno ejercicio de este nocer el derecho de las culturas "indíge- hombre respecto de su planteam iento
Clarendon Press, 1995. - l. Merali y V. Oos-
derecho, figurará n las necesari as para la nas" a "control ar tanto como sea posible" original y su plasmac ión en el derecho
terveld (eds.), Giuing Meaning to Economic,
conservación, el desarrollo y la difusión su desarrollo y el de los territori os tradi- Social and Cultural Rights, Filadelfia, Uni- constitu cional. La libertad , definida
de la ciencia y la cultura" . Mientra s la cionalm ente ocupados (v. DERECHOS IN- versity of Pennsylvania, 2001. - J. Symoni- como el poder que pertenec e al hombre
Declaración Univers al sólo reconoce el DÍGENAS). Los artículos 5 y 17 los auto- . des (ed.), Human rights, Ashgate-UNEsco, de hacer todo lo que no menoscabe el de-
derecho individu al a "acceder" a la cul- rizan respecti vamente a manten er sus 1996. - UNESCO, "Declaración universal sobre recho del otro, supondr ía que cada indi-
tura, entendid a como única y preexisten- sistema s legales y de tenencia de la tie- la diversidad cultural", www.unesco.org/cul- viduo constitu ye una mónada aislada,
te a la acción de individuos y grupos, el rra legitima ndo su posición: la "cultura" ture/pluralism/diversity/html_sp/index_sp. replegad a en sí misma. Por su parte, la
es insepara ble de la economía, la socie- shtml, 2004. - E.J. Vior (2004), "Migración y propieda d definida jurídica mente como
PIDESC propone "conser var" y "desa-
dad y la política, el derecho a ella implica derechos humanos desde una perspectiva in·
rrollar" la ciencia y la cultura, es decir, tercultural", en R. Fornet-Betancourt (ed.), el derecho pertenec iente a todo ciudada-
el derecho individu al y grupal inaliena - poder elegir el modo de organiza ción no de disfruta r y dispone r a su antojo de
·Migración e interculturalidad,Aachen, Wis-
ble .a cultivar y desarrol lar libremen te social. sus bienes, rentas, del fruto de su traba-
senschaftsverlag Mainz in Aachen, 2005. -
las propias tradicion es científicas y cul- Los derechos cultural es carecen aún de E:J. Vior, "Inmigración y democracia: ¿hacia jo y de su industri a, haría que cada hom-
turales. una definición y de un status vinculan- una ciudadania argentina pluricultural?", bre encuent re en el otro, no la realiza-
Existen varias razones para estas dife- tes: ¿son derechos a acceder "a la cultu- ponencia I Congreso Latinoamericano de An- ción, sino el límite de su libertad . La
renciaciones. La primera y políticamen- ra" predom inante o a gozar de creacio-.,· tropología, Rosario, 11-15 de julio de 2005, CD· igualdad ofrecería tan sólo una nueva
te más relevant e es que los Estados sig- nes colectiv as en igualda d de condi- , ·Rom. versión de la teoría atomísti ca. Final-
natarios de la Carta de la ONU en 1945 y clones con otras comunidades?, ¿qué obli-. EDUARDO J. VIOR mente la segurida d sería el concepto so-
de la Declaración U niversal de los Dere- gaciones tienen los Estados y la comuni~ cial supremo de la sociedad burgues a,
chos del Hombre en 1948 tenían miedo a dad internac ional hacia ellos?, ¿cómo qERECHOS HUMANO S. Este concepto ha que debe garantiz ar a cada uno de sus
que proclam ar el derecho a la propia cul- interact úan con las obligaciones resul-: ' girado sobre profund as polémicas entre miembros la preservación egoísta de su
tura alentara la emancipación y/o sece- tantes de las integrac iones regional y; ··.:.quienes los consider an naturale s e indi- persona , sus derechos y su propiedad.
sión de las minoría s etnocult urales so- mundial?, ¿qué responsa bilidade s asu- ·yviduales y quienes les atribuye n un ca- La Declaración Univers al de los Dere-
metidas. El segundo argumento, relevan- men las minoría s titulares de tales de~ rácter sociohistórico, según sendas tra- chos Humano s fue proclam ada por la
te desde que en los 70 surgiero n los re- chos ante otras minorías y personas even- ;,diciones: la liberal y la marxist a respec- ONUdu rantelas egundap osguerra mun-
gionalismos y nacionalismos etnocultu- tualmen te afectadas por ellos? Desde una: '¡tivamente. La doctrina de los derechos dial, el 10 de diciembre de 1948. La De-
rales en Europa occiden tal y Canadá, aproxim ación intercul tural a los dere- ' 'humano s está asociada por su origen al claración logró mantene r la hegemonía
concierne al status político y jurídico de chos humano s, se propone aquí definir )1ápelrevolucionario de la burgues ía, uno del enfoque liberal, que partía de la con-
los derechos cultural es: por la unidad, los derechos humano s y la cultura comci; · :;ae los pilares de la transfor mación ideo- cepción de las libertad es individu ales
universa lidad y sistema ticidad de los aquellos inheren tes a la dignidad de ~ilógico-espiritual que esa clase realizó del como único derecho humano posible. Pero
derechos humano s son todos insepara - persona humana , en tanto serindiv id ~órden feudal, al establec er un nuevo las presiones de los países latinoam eri-
bles del art. 1 común al PIDESC y al PI- y colectivo, que atañen al conjunto del imodo de producción y catapul tarse al canos y del bloque soviético lograron que
DCP: "l. Todos los pueblos tienen dere- valores, normas y símbolos que garantí' oder político. La evolución de esa doc- aparecie ran registrad os temas como la
cho de libre determin ación. En virtud de cen la producción, circulaciónyreprod :i.trina puede comprenderse dentro de la discriminación racial, social y económi-
este derecho establec en libreme nte su ción de la vida. Estos derechos se m ·'lógica de la LUCHA DE CLASES (v.) del ca; el derecho al trabajo, la educación, la
condición política y proveen asimismo a rializan en instituci ones sociales,j 'devenir capitalis ta, del colonialism¿ y el salud, la alimentación, el vestido, la vi-
su desarrollo económico, social y cultu- cas y políticas que deben ser protegí . !rteocolonialismo. Los derechos sociales vienda, la segurida d social y la propia
ral". Los derechos cultural es se vinculan por el Estado y la comunidad internac1 mienzan a ser reclamados con la emer- identida d cultural. Desde entonces, los
al de autodete rminació n de los pueblos. nal reguland o a la vez la relación entn ncia del proletar iado durante la Revo- distintos derechos se fueron incorporan-
Los Estados democráticos liberales tuvie- los distintos derechos y entre los difer~ ción Industri al, bajo condiciones labo- do a las Constituciones nacionales apar-
Derechos humanos Derechos indígenas 157
156

tir de tratados internacionales. Por or- se desprenden de las condiciones socia- sostenible, por las consecuencias desas- ción del colonizador con los colonizados.
den cronológico de aparición de deman- les, económicas y culturales en las cua- trosas que está produciendo. Según Con el correr de los siglos la legislación
das colectivas, se reconocen tres "gene- les se encuentran las mayorías popula- Franz Hinkelammert, tales actividades aborigenista actuó reprimiendo los inte-
res en la región. El movimiento social de constituyen nuestra tarea en el mundo reses indígenas para atender a la deman-
raciones" de derechos: los cívicos y polí-
los derechos humanos -originado frente de hoy. En otras palabras, como dice Nor- da de los colonizadores, o bien suavizan-
ticos; los económicos, sociales y cultura-
les, y los que se centran en la preserva- a aquellas dictaduras a partir de las de- ma Fóscolo, la historia de los derechos do la opresión, pero garantizando la ex-
ción del ambiente. Este amplio reconoci- nuncias efectuadas y desarrollado des- humanos no es otra cosa que la historia plotación de la mano de obra indígena,
miento ahondó la controversia sobre la de las restauraciones democráticas- de las luchas por los derechos humanos. la usurpación de las tierras y las rique-
conflictividad en que se encuentran los amplificó el contenido de sus demandas zas nativas y la extinción étnico-cultu-
e incorporó reivindicaciones socioeconó- Fuentes: H.Azcuy Enríquez,Derechos huma- ral de estos pueblos.
derechos individuales y sociales. El de-
micas. nos: una aproximación a la política, La Haba- Gracias a la actuación de movimientos
recho individual de la propiedad requie- na, Ciencias Sociales, 1997. - N. Bobbio, El
re de la no intervención del Estado, mien- La estrategia de globalización neoconser- indígenas nacionales e internacionales,
tiempo de los derechos, Madrid, Sistema, 1991.
tras que el derecho social al trabajo o la vadora, realizada a través de los ajustes como también de entidades civiles de
- F. Hinkelammert, "El socavamiento de los
alimentación implican, para su efectivi- estructurales de las últimas décadas, ha apoyo a la causa, los derechos de los in-
derechos humanos en la globalización actual",
zación, una fuerte regulación estatal que borrado los derechos humanos de la exis- Realidad. Revista de Ciencias Sociales y Hu- dios fueron amparados por las Constitu-
pueda afectar el derecho de propiedad. tencia, dejando sin efecto logros anterio- ínanidades, 87, San Salvador, 2002. -A.A. ciones de distintos Estados americanos.
Algunos autores que sostienen la consi- res -derecho a la vida, salud, educación, Roig, Ética del poder y moralidad de la pro- Siguiendo la tendencia de algunos paí-
deración de ciertos derechos como fun- vivienda- para sustituirlos por la abso- testa, Mendoza, EDIUNC, 2002. - N. Fóscolo et ses continentales en 1988 la Constitución
damentales -los individuales- sugieren lutización de los derechos de la empresa aL,Los derechos humanos en Argentina, Men- brasileña establece nuevos elementos
-derechos de apropiación privada-como doza, EDIUNC, 2000. jurídicos para fundamentar las relacio-
que se establezca una jerarquización y,
únicos reconocidos. La desaparición del ERNESTO ESPECHE nes entre los indios y los no indios, abrien-
en caso de conflicto, prevalezca aquel que
ocupa el primer puesto. Pero, siguiendo campo socialista ha dado lugar a un des- do así la posibilidad de garantizar sus
plazamiento del uso de los derechos hu- DERECHOS INDÍGENAS. Comprenden diver- derechos dentro de la sociedad nacional
a Norberto Bobbio, si existiera un dere-
manos como instrumento político del sos períodos históricos en América des- (v. CONSTITUCIONALISMO). Con su pro-
cho fundamental, sería aquel que permi-
imperialismo durante la Guerra Fría. La de la colonización hasta nuestros días en mulgación se cuestionan las perspectivas
tiese la máxima realización de los otros
teoría de la condicionalidad (ayuda ex- los que se legisló sobre la relación en- asimilacionistas e integracionistas de las
derechos.
terior sólo a países que no violan los de- tre los indios y los no indios. Por su parte constituciones anteriores: el indio ad-
Desde una filosofía popular de la demo-
rechos fundamentales) está relacionada el término indígenas representa a las di- quiere el derecho a la alteridad, el respe-
cracia -tal como propone Arturo Roig-
con la potenciación de la valorización fi- versas etnias originarias que habitan en to a su identidad étnico-cultural y por
con su fuerte trayectoria en el pensa-
nanciera y la teoría general de la demo- el continente americano, independiente- sobre todo el derecho de ser y de perma-
miento latinoamericano que comienza
con Simón Bolívar o José Artigas, se pro- cracia que se empezó a conformar en los mente de su nacionalidad. Actualmente necer indio, respetándose su organiza-
mueve una alternativa a los proyectos años 80. Se trata de un concepto metafí- los derechos indígenas pueden ser clasi- ción social, costumbres, lenguas, creen-
excluyentes. El respeto de los derechos sico de la democracia, es decir, más allá ficados en derechos territoriales, a la di- cias y tradiciones. También se han fijado
humanos se hace efectivo bajo el princi- de todo orden concreto, que la supeditaa versidad étnica-culturaly ala autoorga- allí innovaciones con relación a las tie-
una determinada concepción de la gober- nización (v. ETNICIDAD). Desde los pri- rras ocupadas por los indígenas, pasan-
pio ordenador de la dignidad humana,
atribuyéndole a ésta un papel regulador nabilidad. Desde los inicios del siglo XXI, meros contactos entre indios y europeos do a ser reconocido el derecho a la tierra
de la reproducción material y espiritual. el uso de los derechos humanos en la es- hubo un interés por parte de estos últi- como un derecho originario, inalienable,
En Latinoamérica, la expresión derechos trategia imperialista se asocia al concep- mos de legitimar sus relaciones con los indisponible e imprescriptible, garanti-
humanos se popularizó en la década del to de "guerra preventiva", construcción habitantes de la tierra, fuesen ellas amis- zándose la posesión permanente y el usu-
70 a partir de la represión y la desapari- que sustenta la invasión a un país tosas o no. Históricamente las principa- fructo de sus riquezas naturales. Por otro
ción física de personas perpetradas por parte de un conjunto de potencias bajo el les posturas de los Estados español, por- lado, se prohibieron las remociones de
las dictaduras del Cono Sur. En aquellos aún más confuso concepto de "terroris- tugués y de los latinoamericanos con re- grupos indígenas de sus tierras, con ex-
años, la eliminación de opositores políti- mo internacional". Frente a ello, el mo- .lación a los derechos indígenas se han cepción de aquellos que se encontraran
cos como práctica de terrorismo de Esta- vimiento de oposición a la estrategia de caracterizado por la escasa preocupación en estado de riesgo, como serían en casos
do era el requisito para reorientar los pa- acumulación del capital debe subvertir por garantizar el derecho de las pobla- de epidemias y catástrofes, siendo para
trones acumulativos en sentido regresi- la legitimidad del sistema, ganar adep- ciones autóctonas, dirigiéndose la aten- ello necesario el consentimiento previo
vo. Por ello las violaciones a los derechos tos y preparar alternativas para el ción al establecimiento de normas para del Congreso Nacional, debiendo estas
políticos y civiles cometidas entonces no mento en que tal estrategia se haga reglamentar las relaciones de explota- poblaciones retornar a sus tierras de ori-
Derecho laboral
158 159
del ciudadano, precisándo se de ~ tra- ducciones, mediante prebendas , asigna- de jueces progresista s. En especial se ha
gen luego de cesar el peligro. ?tr~ ~ues- ción de cargos oficiales e inserción de
tamiento diferenciado para garantizar la destacado la Asociación de Abogados
. , un·portante de esa Constitucion de
t ion l .. igualdad. los sindicalist as en distintos niveles Laboralista s, que desde hace medio si-
1988 fue el reconocimiento de la egiti- de los poderes estatales. A ello se sumó
midad procesal de los indios, sus comu- glo se ha caracteriza do por una tenaz y
F uent es.·L· ColaroThais ,"Os«Novos»Direi- una evolución social de los dírigentes, que sostenida defensa de los principios del
nidades y organizacio nes. Pese al reco- ~ "N
tos Indí gen as", enA· e· Wolkmer, 0 .s ovos
n
se "aristocrat izaron", lo cual dio por re- derecho del trabajo. Junto a colegas de
nocimiento de los derechos indígenas en .
Direi.tos no Brasil , Sao Paulo, Sarruva,
" ,.
2003. sultado el conocido fenómeno de la buro- Brasil y de la República Oriental del
la Carta Constitucional de 1988, para que - L. Colai;o Thais, "lncapacida~e. lndzgena: cracia sindical. Esto coincidió con la pro-
fuesen efectivizados en la práctica ~e pre- Uruguay, se inició la conformación de una
Tutela religiosa e violac;ao do direito g_uaram clama de una necesaria "flexibilización" red profesional y en 2001 se constituyó
cisó una legislación complem~ntan.a.que nas missoesjesíticas, Curitiba, Jm;ia, 2ooo. de las relaciones laborales, para lo cual
reglament ase los diversos disposit~vos _ S. Coelho dos Santos, Pavos Indzgenas e a laALAL, integrada por abogados especia-
se invocó que en una era de globalización lizados de la Argentina, Paraguay, Bra-
constitucio nales que rigen la matena. Constituinte, Florianópolis, UFSC, 1989. -C.
. de Souza Filho, O Renascer dos Po- la competenc ia internacio nal requería sil, Uruguay y Venezuela, a la que más
Un aspecto común a diversos países ame- F . Mares .tib J . una reducción de los costos de las empre-
ricanos es aquel que se refiere ~la. con- voslndígena sparaoDire ito,Cun a, U:Uª• tarde adhirieron México y Cuba; en Méxi-
sas, dentro de los que -interesad a y de
troversia con relación al reconoclID1ento 1999 __ L. Villoro, Estado plural, pluralidad co se reunieron en julio de 2005 repre-
deculturas,México,Paidós, 1~98.-!- . manera falaz- se computaba n en exceso sentantes de esos países, y participaro n
de los indígenas como pueblos y no ~orno Wolkmer, Pluralismo jurídico, Sao Paulo,. los llamados "costos laborales". De tal
sociedades, consideran do que el pnmer observadores de Canadá, Estados Uni-
Alfa-Omega, 1997. -J.A. de_ la Torre Rangel, :modo se redujeron las indemniza ciones dos y Perú. Esta integración americana
término es más amplio y r~pres~nt~ la "D echos de los pueblos ind10s: desde laNue- . por despido y la misma estabilidad de los amplía notoriame nte la capacidad de
real situación de las poblaciones mdíge- ' ~spana hasta la Modernidad", Revista de . trabajadore s, pivote único sobre el cual
nas como colectividad étnica y cultural- ;:vestigaciones Jurídicas, Madrid, 15, 1991.
enfrentar con éxito los ataques del neoli-
los derechos laborales pueden ser preser- beralismo, la globalización, la terceriza-
mente diferente pese a su inserción en el LUZIA COLAQO THAI$
. vados; unido ello a elevados índices de ción de servicios, los traslados de gigan-
Estado nacional. El Estado, amparado en desempleo, el trabajo como mercancía
el principio de soberanía na.cional, n? DERECHO LABORAL Las postrimerí as del tescas empresas a países en que emplean
~entro del pensamien to ya premarxis- trabajo de esclavos modernos, los frau-
acepta la connivenci a en el nn~m~ t~m­ . lo XX se hallaron signadas por un
sig . · · d.t1· . ta, marxista y contempor áneo, de ésa y des de todo orden y la evasión de aportes
torio de diferentes sistemas JUridicos, fuerte embate contra los P:'11cip10s ~ >Otras corrientes - alcanzó un grado de
elaborando normas y conceptos para so- derecho del trabajo, especialme nte ;ll: a la SEGURIDAD SOCIAL (v.).
.·:brutalidad social desconocido, que por un La clase laboriosa, proletaria, de obreros
meter a las poblaciones indígenas a su cuanto a la pauta básica de esta raro~ lado podía equiparars e a la explotación y campesinos, constituye n las tres cuar-
ley, lo cual constituye una falta .de re~p~­ rídica que suele calificarse coro? pn en épocas de la llamada "Revolución In- tas partes de la humanidad , por lo cual
to a la diversidad cultural, social y Ju:-1- pio protectorio. Tal embate denv~ ~e "dustrial", pero por otro revestía caracte-
dica de los pueblos americanos . Tal cir- consolidación de un notorio dese~uilib los embates del capitalismo global a los
es propios que guardan más relación con principios del derecho del trabajo, resul-
cunstancia nos sugiere que, pe~e a los entre trabajador y empleador, suJe:o_s brusco viraje rumbo al siglo XXI. En
avances efectuados durante el siglo pa- contrato de trabajo. Este desequili tan un ataque a la parte mayoritari a de
fecto, al existir tan numerosa "oferta de la sociedad, tan grave como la polución
sado en las legislaciones de nuestro co:i- llevó a las legislacion es de numer . ercancía", nadie puede estar seguro
países a establecer normas y proce del planeta o la falaz indiferenci a a la
tinente, puede constatars e que, po~ I?ªs e conservar su trabajo, pues se dispo-
que existan constitucio nes que teonca- mientos orientados a proteger la .P destrucción ecológica. Resulta indispen-
ede cientos de oferentes parareemp la- sable exigir un derecho del trabajo que
mente amparen los derechos indíge~as, más débil en esta supuesta negocia
lo, situación que lo constriñe a acep- haga pie en el pleno empleo, como condi-
ellas aún son retrógrada s en su apli~a­ que a nivel individual. siempre ha
condiciones laborales desfavorables. ción social previa, y en la conservación
ción por la interferenc ia de in:er:ses aJe- prácticame nte inexisten~e, s~vo ex odo ello obliga a los trabajador es del
nos y contrarios a la causa mdígena, y estricta del trabajo (trabajo digno o "de-
ciones referidas a altos eJecutivos,c.. vo siglo a adecuar los medios de lu-
que el cotidiano de estos pueblos se halla tíficos o agentes de sofisticada espe'? cente", como lo expresa la OIT) para el
a las nuevas realidades , advirtién- individuo, en forma severa, fuerte, segu-
muy distante de la efectiva garan:ía de zación. Por ello, la actuación de los s~. asimismo un doble repliegue: de las
tales derechos. Sin embargo, aun se catos ha sido durante el siglo x:xun11;, ra, esto es, mediante un verdadero "de-
iaciones gremiales y del Estado recho a la estabilidad " que hoy no existe,
aguarda que los Estado~, con el apoyo de rramienta fundament al para defe]l.
mo.
la sociedad civil organizada , otor~en los intereses de los trabajador es (v. dado que con muy bajo costo el emplea-
laArgentin a se produjo también un dor puede por sí y ante sí despojar al tra-
efectivame nte el respaldo necesario al DICALISMO). lieguedela doctrinayl ajurisprud en-
derecho a la igualdad que implica el de- Mas en los últimos años de lacen: bajador de su empleo; por otra parte, es
Frente a este desolador cuadro de preciso instaurar un sistema genuino de
recho a la DIFERENCIA(v.), pues los de- corrupción política arrastró consigo
ación, la resistencia provino de aso- especialización y escalafona miento, que
rechos de los pueblos indígenas no deben na parte de la labor sindical, y los go
ciones de abogados y de una minoría no condene a los trabajador es a una in-
ser opuestos a los derechos individuale s nos han cooptado y desactivado a las
160 Derechos sexuales y reproductivos Derechos sexuales y reproductivos 161
terminable labor en tareas insalubres, las feministas pasaban por la libertad nacimientos y a tener acceso a la infor- mas de intervención tanto del Estado
indignas o de características humillan- sexual, el placer, el derecho al aborto y la mación, la educación y los medios que les como de otras organizaciones de la socie-
tes; una rotación según grados de edad, anticoncepción, y en los países del sur el permitan ejercer estos derechos". La dad civil. Según María BetfuriaAvila los
capacidades, niveles de salud o pérdida asunto era la lucha contra las políticas Conferencia de Población del Cairo de actores fundamentales en el debate por
de ella. Si el trabajo es una mercancía, de imposición coercitiva de métodos an- 1984 marca otro hito en el nivel interna- los derechos sexuales y reproductivos son
todo pensador preocupado por el curso de ticonceptivos a las pobres, las indias, las cional pues el discurso feminista se evi- los intervencionistas, es decir, quienes
la humanidad debería interrogarse seria- negras; el proceso de institucionalización denció como el eje alrededor del cual se creen que el Estado debe intervenir acti-
mente sobre su real valor, máxime si y transnacionalización del/los feminis- centraban las disputas de opinión y po- vamente en las políticas demográficas,
mantenemos el criterio -que nadie ha mos, y el cambio en las condiciones polí- der alrededor de los efectos políticos de la Iglesia, y las mujeres. Mientras el
negado seriamente- de que el capital no ticas, sociales y culturales del debate, las sexualidades humanas. Las nuevas movimiento feminista y de mujeres puja
es otra cosa que trabajo acumulado. instaló nuevos marcos e hizo necesarias denominaciones: derechos sexuales, sa- por una formulación de los derechos
nuevas conceptualizaciones. lud sexual y reproductiva, derechos sexuales y reproductivos que tiene como
Fuentes: J. A. Grisolís, Derecho del trabajo y Los Estados siempre han desarrollado sexuales y (no) reproductivos como eje eje la defensa de la vida de las mujeres,
de la seguridad social, t. 1 y 2, Buenos Aires, políticas sexuales ligadas a diversos es- de la agenda feminista, con una notoria la autonomía de sus cuerpos y su liber-
Lexis-Nexis, 2005.-J.C. Lipovetsky,El dere- pacios: al demográfico, al ámbito de los ausencia de la cuestión del aborto (v. tad de decidir sobre su sexualidad y sus
cho del trabajo en los tiempos del ALCA, Bue- marcos legales de regulación de las ABORTO LEGAL) y el placer, al menos en capacidades reproductivas, y bregan por
nos Aires, Distal, 2002. -A. Montoya Melgar, sexualidades, al de las políticas de salud. las prioridades políticas de los feminis- unaconcepcióndesexualidadnorestrin-
"El reformismo social en los orígenes del de-
A ello hay que sumar las regulaciones y mos enAméricaLatina, son producto del gida al aparato genital y a las pautas
recho del trabajo", Revista del Ministerio de
Trabajo y Asuntos Sociales, 1, 2003. prácticas biomédicas, que incluyen des- nuevo escenario internacional configura- patriarcales y heterosexistas, la Iglesia
GUILLERMO WIEDE de luego los sistemas de salud, pero tam- do a partir de la década de la mujer y del condena la actividad sexual por fuera del
bién los saberes médicos y las regulacio- Cairo, de las nuevas formas de interven- matrimonio heterosexual, así como la
DERECHOS SEXUALESY REPRODUCTIVOS. nes éticas de las prácticas, tanto de los ción de los Estados, que tomaron cartas mayor parte de las prácticas relaciona-
Los derechos sexuales y reproductivos, profesionales de la salud como de los su- en el asunto a través de la creación y con- das con la anticoncepción y el aborto, y
según una noción ampliamente consen- jetos. Sin embargo su articulación, la vi- solidación de los organismos de la mujer, los intervencionistas o bien premian la
suada en las últimas décadas, son dere- sión de estos asuntos como relacionados y de la implementación de políticas pú- fertilidad con estímulos especiales, o bien
chos humanos referidos a la libertad de entresíalamaneradeuncampodefuer- blicas con enfoque de género, incluidas defienden la reducción de la natalidad
elección de las mujeres y sus parejas so- zas, sólo ha sido posible, por una parte, a las políticas de salud: es el momento de como una forma de erradicar la pobreza.
bre sus capacidades reproductivas. Es partir de la intervención política y teóri- debate por las leyes llamadas de salud El sector médico forma un campo de po-
decir: las mujeres tienen derecho al libre ca del movimiento feminista y de muje- sexual y reproductiva, de procreación der extremadamente importante en lo
ejercicio de su SEXUALIDAD (v.), a deci- res, que hizo visibles los lazos entre lo responsable, etc., y de la creación de pro- que a la formación de la opinión pública
dir si tener o no hijos, cuántos y con qué público (las políticas demográficas, las gramas estatales dirigidos a cubrir temas sobre este tema se refiere. Sus posicio-
espaciamiento intergenésico tenerlos, y regulaciones legales, las políticas públi- de maternidad, anticoncepción, uso de nes se alinean, sin embargo, en relación
a tomar estas decisiones en condiciones cas) y lo privado (las sexualidades de los nuevas tecnologías reproductivas, AIDS- con estos tres puntos de vista, a los que
seguras para su salud sin padecer dis- sujetos y sus capacidades reproductivas) sida e infecciones de transmisión sexual aportan argumentos técnicos.
criminaciones ni violencia (v. CONTROL y, por la otra, debido a un cambio históri- (v. CONTROL DE LANATALIDAD). En pocas palabras: el debate sobre los
DE LA NATALIDAD). Cuando se hace re- co de escenarios políticos, sociales y cul- La perspectiva desde la cual se elabora derechos sexuales. y reproductivos ha
ferencia a "derechos sexuales y reproduc- turales en el movimiento de mujeres. la noción de derechos sexuales y repro- producido transformaciones, por una
tivos" se sitúa la cuestión de la sexuali- En los años 80, en el marco de las trans- ductivos implica asignar privilegio a los parte sobre la noción de ciudadanía y de
dad humana como un asunto de interés formaciones ligadas al contexto de la "dé- análisis centrados en ciudadanía, dere- derechos ciudadanos poniendo en el de-
público, ligado a la condición ciudadana cada de la mujer", establecida por la ONU chos humanos, políticas públicas. Desde bate público las relaciones entre lo pú-
de los sujetos y al ejercicio de derechos. para el decenio 1975-1985, se llevaron a el momento en que la sexualidad huma- blico y lo privado, entre democracia y
Esta manera _de colocar en el espacio cabo cuatro conferencias internacionales na y las capacidades reproductivas pa- sexualidad, y por la otra sobre la agenda
público la cuestión de la sexualidad im- y se elaboró (y muchos países suscribie- san a ser consideradas un asunto de de- y las conceptualizaciones de las feminis-
plica una transformación respecto del ron) la CEDAW, en 1979. En su artículo rechos ciudadanos que el Estado tiene tas como actoras decisivas en lo que a este
modo como ésta había sido considerada 16 inciso e, la CEDAW señala que las que regular y garantizar, adquiere una tema se refiere. La intervención de estas
por el movimiento feminista y de muje- · mujeres tienen "los mismos derechos a importancia decisiva el debate en el es- actoras fundamentales en la escena ha
res durante los años 60 y 70. Si en esos decidir libre y responsablemente el nú- pacio público por la renovación de los producido transformaciones significati-
añoslas cuestiones fundamentales para mero de sus hijos y el intervalo entre los marcos jurídicos y legales y por las for- vas y nuevas tensiones entre los actores
163
162
y hasta adolescentes (v. JUVENILISMO), :res habituales de residenciaytrabajo. Se de quienes se animan a sumarse, se han
involucrados en el debate. Desde 2002, pasaron a integrar una categoría tétrica echaron a rodar leyendas de presuntos duplicado los casos probados de desapa-
diversas organizaciones feministas, de y fantasmal: la de los desaparecidos; desaparecidos que en realidad vivían recidos y desaparecidas, y la investiga-
gays y lesbianas han iniciado una cam- Palabra -¡triste privilegio argentino!-. cómodamente en el exterior. Los familia- ción sigue abierta. El proceso de enjui-
paña por el logro de una convención de res -como testimonió Emilio Mignone- ciamiento de los represores, por su par-
que hoy se escribe en castellano en to
los derechos sexuales y reproductivos, ducharon por imponer la fórmula deteni- te, fue interrumpido por las leyes de Obe-
la prensa del mundo" . El término, co
cuyo manifiesto,Nuestros cuerpos, nues- su ambigüedad, pasó a designar a la ·. ·dos-desaparecidos, de modo que se expre- diencia Debida, que restringía la respon-
tras vidas, pretende institucionalizar un miles de personas que fueron víctimas sara claramente que los "ausentes" lo sabilidad de los secuestros y muertes a
discurso de derechos sobre los cuerpos y eran a partir de un proceso ilegal de de- los altos mandos, y de Punto Final, que
la represión durante la dictadura mili
las sexualidades de los sujetos, mientras •: tención por parte de las fuerzas que de- cerró las posibilidades de investigación.
tar que se adueñó de la Argentina entr:
desde posiciones fundamentalistas algu- tentaban el poder estatal. La práctica Estas leyes del gobierno democrático
1976y1983. Usando lametáforadelcán
nas religiones y Estados profundizan sus 'clandestina y aterrorizante y la confusión eran similares á. las que los dictadores
cer, implementaron una acción sist
enfoques patriarcales y homofóbicos. "discursiva indujeron a una verdadera militares habían promulgado en el sen-
tica y sostenida por todo el aparato
tal para extirpar el "tejido enfermo" <"esquizofrenia social", de grandes secto- tido de muerte presunta de los que no
Fuentes: AA.VV., Nuestros cuerpos, nuestras •res de la sociedad argentina que temían a parecieran y de autoamnistía. El presi-
vidas: propuestas para la promoción de los
la sociedad, aun a costa de deshace
de "tejido sano". Se organizó un ope orsu vida y no sabían con certeza lo que dente Carlos Menem, en el ejercicio si-
derechos sexuales y reproductivos, Buenos cedía. La "invisibilidad" de los centros guiente, decidió indultar a los militares
Aires, Foro por los Derechos Reproductivos, vo de secuestro, tortura y muerte en
1997. - AA.VV., Avances en la investigación tros clandestinos de detención, impr detención es tanto más asombrosa condenados. Pero la militancia social y
social en salud reproductiva, Tercer Taller de nante por su extensión en fuerzas in ;éuanto más se toma en cuenta el número política en favor de la justicia logró ini-
Investigaciones Sociales en Salud Reproduc- vinientes, en víctimas y en duración ;:de secuestrados y secuestradas, que se ciar "juicios de la verdad" que no preten-
tiva y Sexualidad, BuenosAires, AEPA-CEDES- poral. Los familiares de los que así e taban por millares. Cuando en mayo dían penalizar pero sí esclarecer las cir-
CENEP, 1998. -AA.VV., L. Scavone (comp.), Gé- secuestrados y las organizaciones so 1982 durante la Guerra de Malvinas cunstancias de detención, tortura y
nero y salud reproductiva en América Latina, les defensoras de los derechos hum británicos hunden el buque General muerte de los miles de hombres y muje-
Costa Rica, Cartago, 1999. -www.choike.org; ano se produce un relativo "blan- res desaparecidos y apelando con éxito
estimaron en treintamilelnúmerod
www.rimaweb.com.ar; www.cladem.org. " del término y los diarios publican al derecho a conocer la verdad sobre la
ALEJANDRA CIRIZA "desaparecidos", número que pasó
emblemático del genocidio argentin cias sobre los marineros desapareci- suerte de los suyos que tenían los fami-
mayoría de ellos eran jóvenes -ho s y la tragedia de no contar con sus liares. Se iniciaron causas penales en el
DESAPARECIDOS.LaRealAcademia Espa- dáveres para hacer el debido duelo. exterior -por ejemplo en España, por el
y mujeres- de extracción obrera y
ñola no registra el término sino en la for- ando aparecieron algunos sobrevi- juez Baltasar Garzón-, desconociéndo-
ma verbal, desaparecer, como "ocultar, clases medias, estudiantes, campe
sacerdotes, intelectuales y perio ntes en Punta Arenas y se reavivó la se por ilegítimas las leyes argentinas de
quitar de la vista con presteza una per- ectativa de los familiares de contar clausura de las causas, y se produjeron
sona o cosa" y como verbo intransitivo, vinculados a centros de estudiantes
dicatos u organizaciones revolucion esa suerte en el discurso público, se algunos testimonios de militares como
"dejar de existir personas o cosas". Otro en evidencia una especie de "pará- Adolfo Scilingo que participaron en los
significado es "ocultarse a la vista, dejar de esa época, a los que se deben agr
casos de menor vínculo con aquéllas " .del drama de los familiares de los asesinatos de detenidos y detenidas en
de estar en un lugar", y puede ejemplifi- parecidos y desaparecidas por la re- los conocidos vuelos de la muerte en
carse con un texto de Jorge Luis Borges: que sufrieron esos operativos de se
tro como parte del sistema de terr ión militar. Al asumir la presiden- que los represores arrojaban al mar a los
"Sé que desapareció bruscamente como e la República Raúl R. Alfonsín se desaparecidos. Finalmente durante el
si lo fulminara un fuego sin luz". Tam- neralizado buscado por las Fuerz
madas. Sin embargo, la ambigüe nó juzgar a los principales represo- gobierno del presidente N éstor Kirchner
bién se define el vocablo desaparecidos lo cual se conoció como el "juicio a las el Congreso declaró nulas las leyes de
como "personas ausentes durante un término, que solamente expresaba
presencia de esos hombres y mujeres tas" y nombró una comisión, la Co- Punto Final y de Obediencia Debida y se
tiempo de su domicilio habitual y, espe- reabrieron las causas penales en la Ar-
cialmente, en la guerra, de los soldados no daba cuenta de las causas de SR~ ep, que investigó los casos de desapa-
aparición", desató una verdaderagu nes por secuestros, seguidos de gentina. Las múltiples acciones tendien-
que al final de una batalla no han podido rte o de liberación. El informe final, tes a la recuperación de la memoria, la
ser hallados y se desconoce su paradero". semántica por la que los dictadores
tares, en boca del general Jorge titularonNunca más, se presentó en concreción de las cifras, la visualización
Sin embargo, la acepción específica del mbre de 1984. Entonces documen- de los centros de detención, la clarifica-
término en cuestión es la que reflejó la Videla, hablaron de autodesapare
pervirtiendo el sujeto verbal de la n.fehacientemente cerca de diez mil ción plena de los implicados en el genoci-
Conadep en su informe: "En nombre de pariciones pero a la fecha, con el dio, la recuperación de la identidad de los
la seguridad nacional, miles y miles de desaparecer y responsabilizand
víctimas de su no presencia en los . e de nuevos testimonios y pruebas jóvenes que los secuestradores robaron
de seres humanos, generalmente jóvenes
Desarrollo científico 165
164
en principio pueden ser salvadas dentro sarrollo de prototipos a partir de una teo- ser internacionales, transnacionales 0
a las detenidas cuando estaban embara- ría o una hipótesis teórica. Esto se vincu- globalizados, que van reemplazando a los
de él, pero finalmente se llega ~ la for-
zadas, la superación de todas las formas la a la tecnociencia; en la medida en que antiguos modelos (antes de la Segunda
mulación de una teoría alternativa que,
de demonizaciones ideológicas, son ab- los desarrollos de prototipos pueden ser Guerra y hasta la década del 60) de de-
si tiene éxito, produce la caída del para-
solutamente necesarias para superar la divergentes y algunos más novedosos que sarrollo científico nacional. En su versión
digma anterior, constituyendo la llama-
impunidad y el trauma que las desapa- otros, funcionan todos como alternativas dependentista, han apoyado y han sido
da "revolución científica". Téngase en
riciones de personas han producido en la a los anteriores. Este sentido del concep- un instrumento decisivo del neoliberalis-
cuenta que: a) los paradigmas son incon-
sociedad argentina. mensurables (uno no puede ser "tradu- . to se vincula a la concepción de "progra- mo. El problema es cómo hacer una cien-
< ma de investigación", es decir que la in- cia acorde con estos modelos (sin volver
cido" en términos del otro); b) los para-
Fuentes: AA.VV., La Iglesia y los derechos ;·.•· vestigación científica no se efectúa sólo a los anteriores, eventualmente obsole-
humanos, BuenosAires, ConferenciaEpisco- digmas son sectoriales, es decir, no abar-
can toda(s) la(s) ciencia(s), sino una dis- • ni principalmente en la forma que indi- tos) pero sin que implique dependencia
palArgentina, 1988. - M. Bonasso, Recuerdo científica y tecnológica. La política cien-
ciplina o incluso solamente una parte de ..caba Kuhn sino en formas mucho más
de la muerte, Buenos Aires, Bruguera, 1984.
- Conadep, Nunca Más, Buenos Aires, Eude- ellas. El ejemplo clásico (del mismo. >•complejas (por ejemplo, el modelo de Imre tífica de los países emergentes o en desa-
ba, 1984. - Conadep,Anexos del Nunca Más, Kuhn) es la "revolución copernicana~7 :; Lakatos) que implican no sólo el avance rrollo ha estado (y está todavía) signada
Buenos Aires, Eudeba, 2006. -E.L. Duhalde, (adopción del heliocentrismo). Se ha dis- · 'teórico sino su aplicación al ámbito tec- por la tensión entre dos reclamos: tener
El Estado terrorista argentino, Buenos Aires, cutido mucho sobre esta visión; se le ha nológico y su posibilidad de desarrollo en producción "de excelencia" (que se mide
ElCaballito,1983.-MadresdePlazadeMayo, observado que no todas las disciplinas\ •ótras áreas de la sociedad (educación, también por el impacto de aplicación) y
Nuestros hijos, Buenos Aires, Contrapunto, son susceptibles de este tipo de desarro~ ~industria, ambiente, sanidad, militaris- tener una producción científica que re-
1987. -Abuelas de Plaza de Mayo, Niños des- kJn.o, etc.). El desarrollo científico-tecnoló- sulte adecuada a la resolución de las ne-
aparecidos en la Argentina entre 1976 y 1983, llo, que pueden coexistir dos ~ar~~gm . '
en una misma área de investigacion, q •gico (o tecnociencia) está condicionado por cesidades más urgentes de la comunidad.
Buenos Aires, Paz Producciones, 1990. - E. ;la posibilidad de poseer la infraestructu- Los sistemas de evaluación internacio-
Mignone, Iglesia y dictadura, Buenos Aires, una "revolución científica" no siempre(
más bien casi nunca) implica una ruptu • ra necesaria, lo cual implica costos y pre- nal, de los cuales depende muchas veces
Universidad de Quilmes-Página 12, 1999. -
G. Rojas, 30.000 desaparecidos, San Luis, ra total con lo anterior, que los diferen. :{paración técnica que sólo las comunida- el otorgamiento de crédito para la inves-
Santiago Apóstol, 2003. - http://www.nunca- ~des desarrolladas están en condiciones de tigación científica, suelen medir los re-
tes paradigmas no son necesariame
mas.org/zonas/zonas.htm y en http://www. inconmensurables, que la investigac · proporcionar. De ahí que la tecnociencia sultados con parámetros aplicables a las
desaparecidos.org/arg/doc/. y el desarrollo científicos están condi . quede vinculada a la "ciencia de punta" comunidades científicas desarrolladas, lo
LUISARIPA ~teórica) de un modo muy estrecho y que que implica una ausencia real de alter-
nados por otros factores que no son
ternos sino sociales, económicos, etc. transferencia tecnológica que se pro- nativa efectiva para las otras. Una alter-
DESARROLLO CIENTÍFICO. Cabe entender- embargo, la visión del cambio d~ p icia para las comunidades en desarrollo nativa actual en política científica es la
lo al menos en tres sentidos y en los tres digma proporciona un punto de vista emergentes casi nunca les permite su- formación de nuevas estructuras de ge-
se puede considerar un aspecto distinto tuitivo para indicar las evidentes m rar al estadio de la dependencia cientí- renciamiento científico que adopten otras
del pensamiento alternativo. Desarrollo ficaciones en el comportamiento de tecnológica. Precisamente como una pautas para apoyar los programas de
científico en el sentido de nuevas teorías comunidades científicas. De hecho, a ternativa a este tipo de situaciones es investigación de interés social y cultural
(generales o de menor generalidad). Ellas Has que en su propio campo de inv e se propone actualmente, para los de todas las comunidades y respeten el
serían consideradas, si son suficiente- gación aportan noveda~es efic~c es emergentes, unanuevaconcepción MULTICULTURALISMO (v.) de la mayor
mente novedosas, como una forma de constituyen como comunidades c1e esarrollo de la ciencia aplicada, que parte de los países del Tercer Mundo.
ciencia alternativa con relación a la an- cas "de punta", es decir, funcionan c da a sus posibilidades reales o co-
terior. Este modo de concebir el desarro- .dades (por ejemplo, producción de Fuentes:J.C.Agulla,Dependenciayconcien-
cabezas o avanzadas de una especiali
llo científico se relaciona con la teoría de entos, de medicamentos, de cultura, cia desgraciada, Buenos Aires, De Belgrano,
promoviendo cada vez más nuevasinv 1985. -A. Cragnolini (comp.), Cuestiones de
Thomas S. Kuhn sobre el CAMBIO DE tigaciones. Uno de los problemas de arte, etcétera).
política científica y tecnológica. Segundo Se-
PARADIGMAS (v.). Un paradigma es un países emergentes, o en desarrollo, es rrollo científico en el sentido de un
minario "Jorge Sábato", Madrid, CSIC, 1987.
modelo estándar de producción científi- su producción científica e~ ~eneral ecto de avance en la enseñanza, di- -Th. S. Kuhn, La estructura de las revolucio-
ca en una época y una comunidad deter- está en condiciones de constituirse en . 'n, investigación de la ciencia en un nes científicas, México, Fondo de CulturaEco-
minada, cuya adopción por una comuni- alternativa de este tipo a los mod o en una comunidad o en una región nómica, 2000. - I. Lakatos,La metodología de
dad científica determina una producción proporcionados por la "ciencia de P ejemplo, el noroeste argentino, el los programas de investigación científica,
consecutiva también estándar, estado que se realiza en su mayor parte cosur, etc.). En este caso en las últi- Madrid, Alianza, 1983. R. K Merton, The
que se denomina "ciencianormal". Cuan- países del Primer Mundo. . décadas hay nuevos modelos de de- Sociology ofScience. Theoretical and Empiri-
do este paradigma comienza a agotarse, llo científico, que se caracterizan por cal lnvestigations, Chicago University Press,
Desarrollo científico en el sentido de
aparecen cuestionamientos o críticas que
166 Desarrollo endógeno 167

1973. - N. Rescher, Razón y valores en la era productiva a través de las grandes plan- rial de la población sobre la base del equi- parar a la vida a todos los ciudadanos
científico-tecnológica, Barcelona, Paidós, tas situadas en algunos centros urbanos; librio socioeconómico, histórico, cultural excluidos y desechados por la economía
1999. - UNESCO, El desarrollo por la ciencia, plantas que, por medio del mercado, fa- . y ecológico, la DEMOCRACIA PARTICIPA- neoliberal. Se trata de un proyecto eco-
Madrid, MEC, 1970. vorecerían el desarrollo de regiones pe- TIVA(v.) y protagónica, la autonomía so- nómico que tiene como fundamento el
CELINAA. LÉRTORA MENDOZA riféricas (paradigma fordista para el de- lidaria, la autogestión, el reforzamiento respeto a los derechos fundamentales del
sarrollo). y la complementariedad de las identida- ser humano en su totalidad.
DESARROLLO ENDÓGENO Los sistemas tec- En términos generales se puede definir des -nacional, regionales, locales, étni-
nológico-productivos ideados por lamo- desarrollo endógeno como un proceso de cas-; se trata de un aspecto fundamen- Fuentes: A Vázquez B., Desarrollo económi-
dernidad occidental parten de una con- crecimiento y cambio estructural que tal de una economía humanista y ecoló- co local y descentralización: aproximación a
ceptualización político-económica que mediante la utilización del potencial de gica -basada en una nueva racionalidad un marco conceptual, Madrid, CEPAL, 2000. -
hace de la naturaleza un objeto externo desarrollo existente en un territorio, con- productiva, en la diversidad del bienes- Ministerio para la Economía Popular, Desa-
capaz de aceptar cualquier transforma- tar humano y su armonía con el entor- rrollo endógeno: desde adentro, desde la Vene-
duce a la mejora del bienestar de lapo-
ción que el sistema productivo de la so- zuela profunda, Caracas, 2003. -UNESCO,Ha-
blación de una localidad o una región, es no-, el reconocimiento de múltiples va-
ciedad emprenda, a la vez que considera cia una cultura global de paz, Manila, 1995.
una forma de llevar adelante la transfor- loraciones en relación con la naturaleza
y maneja los distintos entornos sociocul- LINO MORÁN BELTRÁN
mación social, cultural y económica de -que resignifique la biodiversidad y el
turales como simples objetos de apropia- nuestra sociedad, basada en la reconquis- patrimonio natural más allá del valor
ción y dominio. Nos enfrentamos a la DESCOLONIZACIÓN. Se llama así al proce-
ta de las tradiciones, el respeto al medio económico, aunque lo incluya- y un uso so de transición y cambio que supone el
exclusión de las mayorías y a la destruc- ambiente y las relaciones equitativas de de los recursos que garantice la durabi-
ción ecológica del planeta, realidades que fin del dominio de las potencias sobre los
producción, que nos permita convertir lidad de los equilibrios ecológicos.
ponen de manifiesto la ideología del in- pueblos colonizados, así como al fin de las
nuestros recursos naturales en produc- El desarrollo endógeno es un nuevo mo- relaciones de dominio colonial.
dustrialismo que ha propiciado el desa- tos que podamos consumir, distribuir y delo de desarrollo orientado al crecimien-
rrollo a costa de la explotación y Desde el siglo XV, España, Portugal,
exportar al mundo entero. Es darle po- to productivo con inclusión social. Se fun-
el agotamiento de los recursos naturales. Francia e Inglaterra han pasado por eta-
der a las comunidades organizadas para damenta en el papel rector del Estado, pas de expansión imperial, luego de la
Así la naturaleza aparece como elemen- que desarrollen las potencialidades agrí- para la creación de un nuevo tejido pro-
to neutral y tolerante, capaz de soportar