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CONDUCTA DESADAPTIVA Y FACTORES SOCIALES

El cerebro desempeña un papel central en todas las actividades del ser


humano y que integra la conducta, la cual puede ser modificada a través del
proceso de aprendizaje. Una vez que la conducta es totalmente aprendida pasa a
formar parte del abanico conductual de la persona.

El efecto del aprendizaje sobre la conducta es fácil observarlo en los niños,


cuando aumenta la conciencia respecto a su entorno, cuando la sociedad los
socializa instruyéndolos acerca del como deben conducirse en la vida de acuerdo
a los parámetros establecidos por la sociedad.

Las normas sociales, cuando son aceptadas completamente no intentan ser


absolutamente rígidas e inquebrantables. No se puede decidir cuándo la conducta
se desvía demasiado para no ser aceptable en una forma terminante; dependerá
de las circunstancias que rodeen a la conducta y la motivación de las personas
que intervienen. Por lo tanto, lo que en una sociedad resulta una conducta
aceptable, puede resultar una desviación inaceptable en otras.

Una persona, cuya predisposición psicológica no se adapta a las exigencias


de la sociedad, puede llegar a ser considerada socialmente anormal por la propia
sociedad.

¿Qué es la conducta?
Etimológicamente la palabra conducta es latina y significa conducida o
guiada; es decir, todas las manifestaciones comprendidas en el término conducta
son acciones conducidas o guiadas por algo que está fuera de las mismas: por la
mente. De esta manera, el estudio de la conducta, considerada así, asienta sobre
un dualismo o una dicotomía cuerpo-mente1.

1
Bleger, J. Psicología de la conducta Pág. 25
Al aceptar que toda conducta está siempre ligada a un objeto (relación
objetal), se está describiendo el hecho de que la conducta es siempre un vínculo
con otros, una relación interpersonal; toda acción en el mundo externo es,
obviamente, una relación del sujeto con un objeto (animado o inanimado) que en
este caso es concreto, pero también toda conducta en el área de la mente o del
cuerpo está siempre referida a un objeto2.

Toda nuestra conducta frente a objetos presentes está, en gran proporción,


influida o condicionada por las experiencias anteriores que hemos tenido con otros
objetos. La conducta resulta tanto más adecuada cuanto mas se superponen el
objeto concreto y el objeto virtual, y resulta tanto más discordante cuanto más se
separan o difieren3.

Resulta difícil decir cuándo se ha cruzado la línea entre lo normal y lo


anormal. A pesar de que una conducta sea anormal no siempre puede definirse si
es producto de una enfermedad mental o debido a actitudes y creencias
antisociales.

¿Qué es adaptación?
La adaptación es un proceso dinámico. Cada persona responde a su
ambiente y a los cambios que ocurren en éste. Qué tan bien se adapten depende
de dos factores: las características personales (habilidades, actitudes, condición
física) y la naturaleza de las situaciones que deben enfrentar (por ejemplo,
conflictos familiares o desastres naturales). Estos dos factores conjuntamente
determinan si la persona sobrevive, si está alegre y prospera o si se derrumba.
Debido a que nada permanece igual durante mucho tiempo –ni las personas, ni el
ambiente-, la adaptación se debe realizar de manera continua4.

2
Obra cit., Pág. 91
3
Obra Cit. Pág. 92
4
Sarason, IG & Sarason, BR. Psicopatología: psicología anormal: el problema de la conducta inadaptada. Pearson
Education, 2006
El término adaptación se refiere a la capacidad o incapacidad que tiene las
personas para modificar su conducta en respuesta de los requerimientos del
ambiente en constante cambio5.

Describir la conducta como inadaptada implica que existe un problema;


también sugiere que ya sea la vulnerabilidad del individuo, su incapacidad para
afrontamiento o el estrés excepcional en el ambiente son lo que han provocado los
problemas para vivir. En cambio, la conducta desadaptada no sólo es diferente o
desviada, sino que además representa un motivo de preocupación para el
individuo, su familia y amigos o la sociedad6

Conducta inadaptada
La conducta de una persona puede verse afectada, dependiendo de las
condiciones que lo rodean, por la sola presencia de otras personas aunque éstas
no traten de influir en su conducta, actuando de una manera distinta que cuando
se encuentra solo; o pueden presentarse en distinto grado a lo largo del tiempo y
variara en función de la edad.

La definición de conductas perturbadoras va a depender, por un lado, de la


edad del niño y, por otro, de la valoración que realicen los padres. Además que
esa conducta problemática aparecerá en una etapa concreta la cual tiende a
desaparecer a medida en que el niño se desarrolla.
Rubio y Monteros (2002) entienden la inadaptación social como el resultado
de una interacción inadecuada o conflictiva con el medio; Pachón (1994) es el
conjunto de relaciones distorsionadas entre individuos o grupos y su entorno;
Ayerbe (2000), se refiere a “unas relaciones inadecuadas entre el sujeto y su

https://books.google.co.ve/books?id=U9aZ9cSXuRoC&printsec=frontcover&dq=conducta+desadaptativa+segun+autores+pd
f&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjd68Df_JXRAhWC5iYKHQkuAZAQ6AEIHDAB#v=onepage&q&f=false
5
Obra cit. Pág. 8
6
Obra cit. Pág. 9
entorno, un desajuste, una conflictividad en el proceso de interacción entre el
individuo y la situación en que éste se encuentra”7.

Las conductas antisociales que surgen de manera aislada no suelen tener


significación clínica ni social para la mayoría de los niños. Sin embargo, si esas
conductas se presentan de manera extrema y no remiten con el tiempo pueden
tener repercusiones importantes tanto para el niño como para su entorno. Uno de
los requisitos más determinantes que permite hablar de un problema de conducta
es el mantenimiento en el tiempo de estas conductas antisociales aunque en su
inicio se hayan considerado dentro de los límites de la normalidad8.

La escala de conducta desadaptativas es una manera de evaluar la


conducta maladaptativas, creada por Reiss en el 1986. Se utiliza como
instrumento de identificación de conductas que interfieren con la adaptación social,
valorando la interferencia de las conductas desadaptativas con las relaciones
interpersonales. Consta de 39 ítems que evalúan la magnitud de la conducta
desadaptativa. Analizando cuando la conducta no es problemática, cuando es
problema e incluso cuando es el problema especifico. Las conductas a evaluar son
definidas de acuerdo a un significado preciso a fin de unificar el criterio para su
evaluación (Reiss, 1987; Rodríguez Sacristán, 1987)9.

La categorización del trastorno del comportamiento perturbador en la


infancia y adolescencia hace referencia a la presencia de un patrón de conducta
persistente, repetitivo e inadecuado a la edad del menor. Se caracteriza por el
incumplimiento de las normas sociales básicas de convivencia y por la oposición a

7
Citados por Barraca M., Jorge Y González, T. La inadaptación social desde un enfoque operativo. EduPsykhé Revista de
Psicología y Psicopedagogía. Volumen 5, N° 1, Marzo 2006, España. http://jorgebarraca.com/wp-content/uploads/La-
inadaptacion-social-desde-un-enfoque-operativo.pdf
8
Trastornos de la conducta. Una guía de intervención en la escuela. Departamento de Educación, Universidad, Cultura y
Deporte. Gobierno de Aragón. España http://diversidad.murciaeduca.es/orientamur/gestion/documentos/guia+portadas.pdf
9
Citado por: Rodríguez Sacristán. Psicopatología del niño y del adolescente. Universidad de Sevilla, 1988, Pág. 886.
https://books.google.co.ve/books?id=CNZR9LgdtwsC&pg=PA886&dq=conducta+desadaptativa&hl=es&sa=X&ved=0ahUKE
wjx7sGUiZPRAhUIRCYKHVo0CosQ6AEIJTAB#v=onepage&q=conducta%20desadaptativa&f=false
los requerimientos de las figuras de autoridad, generando un deterioro en las
relaciones familiares o sociales (Fernández y Olmedo, 1999)10.

Las conductas englobadas en estas categorías son muy dispares: agresión


física o verbal, desobediencia, absentismo escolar, consumo de drogas o robos.
Muchos investigadores consideran que existe un continuo en cuanto a intensidad,
severidad, frecuencia y cronicidad de las conductas incluidas dentro del trastorno
del comportamiento perturbador. En este sentido, las clasificaciones
internacionales del Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), reflejan
en cierta medida la existencia de este continuo al distinguir entre cuatro trastornos
dentro de esta categoría, que, de menor a mayor gravedad pueden ordenarse así:
problemas paterno-filiales; comportamiento antisocial en la niñez o adolescencia;
trastorno negativista desafiante; y, trastorno disocial.

Según el DSM-IV11 los trastornos de déficit de atención y comportamiento


perturbador se clasifican en:
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad:
1- seis o más de los siguientes síntomas de desatención han persistido por
lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente
en relación con el nivel de desarrollo:
Desatención: no presta atención suficiente a los detalles e incurre en
errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades;
tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas;
parece no escuchar cuando se le habla directamente; no sigue instrucciones y no
finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones en el centro de trabajo; tiene
dificultades para organizar tareas y actividades; evita, le disgusta o es renuente en
cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido; extravía
objetos necesarios para tareas o actividades; se distrae fácilmente por estímulos
irrelevantes; es descuidado en las actividades diarias

10
Ob. Cit.
11
http://www.psicomed.net/dsmiv/dsmiv1.html#5
2- seis o más de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han
persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa
e incoherente en relación con el nivel de desarrollo: mueve en exceso manos o
pies, o se remueve en su asiento; abandona su asiento en la clase o en otras
situaciones en que se espera que permanezca sentado; corre o salta
excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo; tiene dificultades
para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio; está en marcha o
suele actuar como si tuviera un motor; habla en exceso impulsividad; precipita
respuestas antes de haber sido completadas las preguntas; tiene dificultades para
guardar turno; interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros.

Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso del trastorno


generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se
explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (P. ej., estado de animo,
ansiedad, disociativo, personalidad).

Trastorno disocial:
Un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los
derechos básicos de otras personas o normas sociales importantes propias de la
edad, manifestándose por la presencia de tres o mas de los siguientes criterios
durante los últimos 12 meses y por lo menos de un criterio durante los últimos 6
meses: fanfarronea, amenaza o intimida a otros; inicia peleas físicas; ha utilizado
un arma que puede causar daño físico grave a otras personas; ha manifestado
crueldad física con personas; ha manifestado crueldad física con animales; ha
robado enfrentándose a la victima; ha forzado a alguien a una actividad sexual; ha
provocado deliberadamente incendios con la intención de causar daños graves; ha
destruido deliberadamente propiedades de otras personas: ha violentado el hogar,
la casa o el automóvil de otra persona; a menudo miente para obtener bienes o
favores o para evitar obligaciones; ha robado objetos de cierto valor sin
enfrentamiento con la victima; a menudo a permanecido fuera de la casa de noche
a pesar de las prohibiciones paternas, iniciando este comportamiento antes de los
13 años; se ha escapado de casa durante la noche por lo menos dos veces,
viviendo en la casa de sus padres o en un hogar sustitutivo; suele hacer novillos
en la escuela, iniciando esta practica antes de los 13 años de edad.

Trastorno negativista desafiante:


Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo
menos 6 meses, estando presentes cuatro o mas de los siguientes
comportamientos: se encoleriza e incurre en pataletas; discute con adultos;
desafía activamente a los adultos o rehúsa cumplir con sus obligaciones; molesta
deliberadamente a otras personas; acusa a otros de sus errores o mal
comportamiento; es susceptible o fácilmente molestado por otros; es colérico y
resentido; es rencoroso o vengativo

De acuerdo con la CIE12 los trastornos del comportamiento y de las


emociones de comienzo habitual en la infancia y adolescencia, se clasifican en:

Trastornos Hipernéticos:
Caracterizados por un comienzo precoz. Sus características principales son
una falta de persistencia en actividades que requieren la participación de procesos
cognoscitivos y una tendencia a cambiar de una actividad a otra sin terminar
ninguna, junto con una actividad desorganizada, mal regulada y excesiva.
Los niños hipercinéticos suelen ser descuidados e impulsivos, propensos a
accidentes, y plantean problemas de disciplina por saltarse las normas, mas que
por desafíos deliberados a las mismas, por una falta de premeditación. Su relación
con los adultos suelen ser desinhibidas, con una falta de la prudencia y reserva
naturales. Son impopulares entre los niños y pueden a llegar a convertirse en
niños aislados.
Las complicaciones secundarias son un comportamiento disocial, antisocial
y una baja estimación de sí mismo.

12
http://www.psicomed.net/cie_10/cie10_F90-F98.html
Los rasgos cardinales son el déficit de atención y la hiperactividad. El
diagnostico requiere la presencia de ambos, que deben manifestarse en más de
una situación.

Trastornos disociales:
Se caracterizan por una forma persistente y reiterada de comportamiento
disocial, agresivo y retador. En sus grados más extremos puede llegar a
violaciones de las normas, mayores de las que serían aceptables para el carácter
y la edad del individuo afectado y las características de la sociedad en la que vive.
Se trata por tanto de desviaciones más graves que la simple “maldad” infantil o
rebeldía adolescente.
Los trastornos disociales suelen estar relacionados con un ambiente
psicosocial desfavorable, entre ellos relaciones familiares no satisfactorias y
fracaso escolar.
Las formas de comportamiento en las que se basa el diagnostico pueden
ser del tipo de las siguientes: grados excesivos de peleas o intimidaciones,
crueldad hacia personas o animales, destrucción rave de pertenencias ajenas,
incendio, robo, mentiras reiteradas, faltas a la escuela y fugas del hogar, rabietas
frecuentes y graves, provocaciones, desafíos y desobediencia graves y
persistentes. Cualquiera de estas categorías, si es intensa, es suficiente para el
diagnostico, pero los actos disociales aislados no lo son.
Estos trastornos disociales se subclasifican en:
A) Trastorno disocial limitado al contexto familiar: estos trastornos han
comenzado en relación con algún tipo de alteración intensa de las
relaciones del niño con uno o varios miembros de la familia (Ej.
Conflictos con padrastro o madrastra). Las manifestaciones más
frecuentes son robos en el hogar, específicamente al dinero o a
pertenencias de una o dos personas concretas, acompañado de un
comportamiento destructivo deliberado con preferencia a ciertos
miembros del grupo familiar, tal como romper juguetes u objetos de
adornos, ropas, hacer rayados en muebles o destrucción de
pertenencias apreciadas. Puede presentarse también la provocación de
incendios deliberados del hogar.
B) Trastorno disocial en niños no socializados: falta de integración efectiva
entre los compañeros. Se manifiesta por un aislamiento o un rechazo,
falta de amigos íntimos o de relaciones afectivas reciprocas y duraderas
con los compañeros de la misma edad. Las relaciones con los adultos
tienden a ser discordes, hostiles y resentidas. Si se presenta un
comportamiento delictivo, es asociado con intimidaciones, peleas
excesivas, atracos violentos, excesiva desobediencia, agresividad,
rabietas graves y accesos incontrolables de cólera, crueldad con niños y
animales. Por lo general, el trastorno es persistente en distintas
situaciones, pero se manifiesta más en el colegio.
C) Trastorno disocial en niños socializados: se presenta en individuos bien
integrados en grupos de compañeros de la misma edad, y su relación es
adecuada y duradera. Son frecuencia, (no siempre) el grupo de
compañeros lo constituyen otros jóvenes implicados en actividades
delictivas o disociales; igualmente el chico puede formar parte de un
grupo de compañeros no delincuentes y su comportamiento antisocial
es fuera de ese contexto. Las relaciones con adultos tiende a ser mala
aunque puede existir buenas relaciones con personas concretas. Las
alteraciones emocionales suelen ser mínimas. Es más evidente fuera
del contexto familiar.
D) Trastorno disocial desafiante y oposicionista: comportamiento
persistentemente negativista, hostil, desafiante, provocadora y
subversiva, que está fuera de los límites normales del comportamiento
de los niños de la misma edad y contexto sociocultural. Suelen sentirse
enojados, resentidos e irritados; baja tolerancia a la frustración y pierden
el control fácilmente. Ausencia de violación de las leyes o de los
derechos de los demás.
Factores de riesgos
Valverde (1988) habla de un proceso de “personalización” o
“institucionalización” de la conducta inadadptada. Considera que el individuo que
nace y se socializa en un entorno social desfavorecido, en el que están presentes
elementos de marginación, puede desarrollar un comportamiento inadaptado con
respecto a las normas y leyes13.

Se usa el término “trastorno de conducta” para referirse a aquellos niños o


adolescentes que manifiestan un patrón de conducta antisocial que conlleva un
deterioro significativo en el funcionamiento diario. Éste término debe utilizarse
cuando la conducta antisocial es clínicamente significativa14

Para Ross y Fabiano (1985) quienes llevaron a cabo una revisión de la


literatura científica sobre la relación entre cognición y conducta delictiva. Hallaron
evidencia empírica de que muchos delincuentes tienen algunos retrasos en el
desarrollo de habilidades cognitivas esenciales para la adaptación social 15.

Esto no niega la importancia de factores sociales, económicos,


situacionales y culturales relacionados con la conducta desadaptativa. Factores
como la pobreza, falta de oportunidades, poca estimulación intelectual, déficits
educativos, falta de habilidades sociales y de solución de problemas pueden
afectar poderosamente el desarrollo cognitivo del individuo y la aparición de
conductas antisociales (Garrido, 1993)16.

Rutter y Giller (1985) describen a los adolescentes infractores a través de


dos amplias agrupaciones. Por una parte el grupo socializado que pertenece a una
subcultura delictual o pandilla; ellos de algún modo aprenden valores propios de
esa cultura y cometen delitos vinculados a sus grupos de referencia sin graves

13
Citado por Barraca M., Jorge Y González, Ob. Cit.
14
Ob. Cit.
15
Citado por: Espinoza Brenn y Clemente Díaz. La mente criminal: Teorías explicativas del delito desde la Psicología
Jurídica, Editorial Dykinson, 2011, Pág. 181
https://books.google.co.ve/books?id=zCOyMIIaCdMC&pg=PA181&dq=conducta+desadaptativa&hl=es&sa=X&ved=0ahUKE
wjZg8utkpPRAhUK7yYKHdSTA6w4FBDoAQggMAA#v=onepage&q=conducta%20desadaptativa&f=false
16
Ob. cit.
trastornos psicopatológicos. En cambio el segundo grupo, no socializado, lo
constituyen adolescentes que no pertenecen a ningún grupo social, presentan
problemas en las relaciones interpersonales y tienen una mayor prevalencia de
trastornos psicopatológicos17.

El siguiente caso se trata de un joven problemático que debe responder


ante la policía, el sistema legal y la comunidad:
Carl es un estudiante de 16 años que abandonó el bachillerato y pasó
siete meses en una correccional. Se le acusó de allanamiento de
morada, robo a mano armada y violación de la libertad condicional,
delitos en los que admitió haber participado. Empezó a tener
problemas a la edad de 12 años cuando agredió a dos mujeres para
arrebatarles la bolsa de mano. Cuando ingresó al bachillerato había
sido consignado ante un tribunal juvenil por delitos que comprendían
robo, destrucción de propiedad y uso de un automóvil sin autorización.
Cuando tenía 15 años, él y sus amigos irrumpieron en una tienda de
aparatos electrónicos y robaron varios televisores a color, grabadoras
y radios portátiles. El padre de Carl es contador y su madre es una
maestra de educación superior. Carl se describe a sí mismo como un
“chico malo”. Piensa que sus padres creen que tener una amistad con
las personas equivocadas es la fuente de sus dificultades con las
autoridades y la ley.18

Para Sarason (2006)19 la conducta delictiva parece tener varias causas, que
van desde las condiciones de vida hasta un trastorno antisocial de la personalidad
y la psicosis. Algunas de las condiciones siguientes también se identifican con la
delincuencia:

17
Alarcón, Paula, Vinet, Eugenia, & Salvo, Sonia. (2005). Estilos de Personalidad y Desadaptación Social Durante la
Adolescencia. Psykhe (Santiago), 14(1), 3-16. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-22282005000100001
18
Sarason, IG & Sarason, BR. Psicopatología: psicología anormal: el problema de la conducta inadaptada. Pearson
Education, 2006 Pág. 553
https://books.google.co.ve/books?id=U9aZ9cSXuRoC&printsec=frontcover&dq=conducta+desadaptativa+segun+autores+pd
f&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjd68Df_JXRAhWC5iYKHQkuAZAQ6AEIHDAB#v=onepage&q&f=false
19
Op. Cit. Pág. 554
- Malas condiciones físicas y económicas en el hogar y el vecindario.
- Rechazo o falta de seguridad en el hogar.
- Exposición a modelos antisociales dentro o fuera del hogar y presiones
antisociales por parte de las relaciones con los compañeros.
- Falta de apoyo para obtener logros escolares.
- Expectativa de hostilidad por parte de otras personas.

La juventud se involucra cada día más en conductas desadaptadas graves;


y estos problemas están lejos de resolverse sin el apoyo institucional del Estado,
el compromiso social y la responsabilidad de los representantes legales al
momento de identificar y prevenir las conductas inadadptadas.

Se requiere de un conocimiento real de las variables en que se desenvuelve


la persona, el contexto socio-cultural y las situaciones que se presentan. Una de
las vías más aceptable son los programas de prevención en todos los niveles y
vistos desde dos perspectivas. La prevención que se centra en las situaciones
está dirigida a reducir o eliminar las causas ambientales de la conducta
trastornada, y la prevención que se centra en las competencias se encarga de
aumentar la capacidad de las personas para afrontar las condiciones que pueden
llevar a conductas desadaptadas.

La familia, especialmente los padres son los más influyentes en el


desarrollo de los hijos, no sólo a nivel del entorno que les proporcionan sino
también a nivel genético. Dentro de los problemas que se encierran en este
escenario familiar, encontramos:
- El abuso infantil (físico, emocional, biológico, psicológico) que influye de
manera negativa en la conducta del niño abusado (agresividad,
inmadurez, aislamiento, etc.). Señala Schneider20 que “los niños
maltratados se convierten en un grupo de riesgo que cuando llegan a
adultos tienden con mayor frecuencia al abandono de su hogar, la
20
Citado por Vásquez G, C. Factores de riesgo de la conducta delictiva en la infancia y adolescencia. Uned.
Disponible en: http://www2.uned.es/dpto_pen/delincuencia-juv/documentos/delincuencia/factores-delincuencia.pdf
delincuencia juvenil y desviación social, por ejemplo, al abuso de
estupefacientes, prostitución, suicidio, y a comportamientos violentos”.
- La falta de supervisión o control por parte de los padres es necesario.
Para Wilson21 se pone de manifiesto que de todas las variables
examinadas, la escasa supervisión de los padres era la más fuertemente
relacionada con la delincuencia.
- El abuso conyugal, la aceptación cultural del dominio de una pareja
sobre la otra, la dependencia económica, el deseo de conservar el
hogar, el miedo personal de abandonar a la pareja son factores
contribuyentes que de una manera u otra, influyen en la conducta del
niño quién se desarrolla bajo un ambiente de hostilidad, y cree que eso
es algo normal entre sus padres.
- Conflicto y divorcio de los padres es otro factor que tiene efectos
negativos en el desarrollo de los niños ya que no sólo deben manejar su
propio estrés y emociones sino que además deben convivir con el estrés
de sus padres, al verse enfrentados a una nueva realidad en donde la
salud emocional, el bienestar económico se encuentren deteriorados por
la situación.
-
- Miembros de la familia con enfermedades mentales puede generar
ciertas tensiones entre los familiares ante este tipo de discapacidad por
las cargas familiares, económicas, culturales y/o sociales.

Las instituciones educativas es otro entorno en el cual los niños se


desarrollan, las escuelas son un sistema social más grande y complejo se suele
creer que son imposibles de manejar. Pero es, en estos sitios, donde se puede
identificar, prevenir y atacar los problemas de conducta desadaptada de los niños,
debido a la información que manejan los educadores en el área psicológica que
los ayuda con frecuencia a predecir las dificultades que tienen los niños a nivel
académico y emocional. Los niños y adolescentes pueden sentir que no encajan

21
Op. Cit. Pág. 7
dentro del grupo de compañeros, pueden creer que las actividades escolares son
una tarea difícil y compleja que no pueden manejar, o por la necesidad económica
familiar toman la decisión de abandonar la escuela por un trabajo, y estas
situaciones influyen de manera negativa en la conducta de los niños.

Se reconoce que uno de los mejores preventivos de la delincuencia es el


éxito escolar, ya Beccaria22 señalaba que “el más seguro, pero más difícil medio
de evitar los delitos es perfeccionar la educación”.

Aquellos jóvenes estudiantes que tienen facilidad para acceder a sustancias


controladas, como el alcohol, y a drogas ilegales son más propensos a cometer
actos de violencia en la escuela (agresiones físicas, robo, abusos e intimidación).

La comunidad ejerce una gran presión en las personas en la forma en que


esa sociedad y sus instituciones estén organizadas, mientras más información se
maneje en la sociedad sobre los factores que intervienen en el desarrollo cognitivo
de los niños y que deben influir positivamente en ello, menos problemas
conductuales se generaran. Es un hecho real que la pobreza, el desempleo, la
discriminación son factores adicionales que influyen en el entorno familiar y social
en el cual se desenvuelven los niños y adolescentes, que el Estado a través de
sus instituciones deben proveer, garantizar y satisfacer las necesidades para
lograr una vida digna, bienestar social, económico en que los factores de riesgo se
disminuyan en el contexto familiar y social.

Es un hecho que aquellos niños y jóvenes pertenecientes a clases sociales


bajas tienen una tasa más alta de violencia en su entorno, de actos
delincuenciales y más probabilidades de que su conducta sea influida a cometer
delitos con más frecuencias y con daños más graves en las personas y/o cosas
que los niños y jóvenes pertenecientes a las clases media y alta.

22
Citado por Vásquez G, C. Factores de riesgo de la conducta delictiva en la infancia y adolescencia. Uned.
En palabras de Baratta23 “los procesos de la criminalización secundaria
acentúan el carácter selectivo del sistema penal”.

Se ha demostrado que la pobreza es raramente causa de la criminalidad.


Para Schneider24 “La causa de la carga más alta de delincuencia grave de los
niños y jóvenes de la clase social baja reside más bien en el ambiente social malo
y en las prácticas educativas deficientes en las familias de la clase social baja: las
dificultades y los reducidos recursos socioeconómicos hacen que muchas familias
de la clase social baja carezcan de relaciones sociales y de una orientación hacia
valores conformes con la sociedad”.

Otro factor de riesgo, son las amistades. Esa etapa juvenil en que se busca
la propia identidad, la independencia emocional y personal frente a los adultos.
Para los jóvenes es prioridad la aceptación social entre amigos y compañeros,
tendiendo a unirse entre sí, manifestando esa unión con su propio lenguaje,
comportamiento y valores que pueden diferenciarlos de los adultos o de otros
grupos de jóvenes.

Según Corral25 “la influencia de los compañeros violentos (antisociales o


delincuentes) adquiere una gran significación sobre todo cuando el nivel intelectual
es bajo, los sujetos tienen una personalidad dependiente y han interiorizado
deficientemente los valores normativos en la escuela y en la familia”.

También, como otro factor de riesgo, los efectos negativos de la


programación de los medios de comunicación, redes sociales y/o videojuegos que
influyen notablemente en el comportamiento de los jóvenes.

23
Citado por Vásquez G, C. Factores de riesgo de la conducta delictiva en la infancia y adolescencia. Uned.
24
Citado por Vásquez G, C. Factores de riesgo de la conducta delictiva en la infancia y adolescencia. Uned.
25
Citado por Vásquez G, C. Factores de riesgo de la conducta delictiva en la infancia y adolescencia. Uned.
Podemos concluir que todos estos factores influyen en el desarrollo integral
de los niños y jóvenes, factores que desempeñarán y determinarán el éxito del
individuo. Es importante que el Estado adopte políticas públicas que garanticen un
adecuado desarrollo del individuo y de su capital humano.

Referencias Bibliográficas

Alarcón, Paula, Vinet, Eugenia, & Salvo, Sonia. (2005). Estilos de Personalidad y
Desadaptación Social Durante la Adolescencia. Psykhe (Santiago), 14(1), 3-
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Barraca M., Jorge Y González, T. La inadaptación social desde un enfoque


operativo. EduPsykhé Revista de Psicología y Psicopedagogía. Volumen 5,
N° 1, Marzo 2006, España. Recuperado en: http://jorgebarraca.com/wp-
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Bleger, J. Psicología de la conducta. Libro on-line en pdf.

Espinoza Brenn y Clemente Díaz. La mente criminal: Teorías explicativas del


delito desde la Psicología Jurídica, Editorial Dykinson, 2011, Pág. 181.
Recuperado en:
https://books.google.co.ve/books?id=zCOyMIIaCdMC&pg=PA181&dq=cond
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e

Sarason, IG & Sarason, BR. Psicopatología: psicología anormal: el problema de la


conducta inadaptada. Pearson Education, 2006. Recuperado en:
https://books.google.co.ve/books?id=U9aZ9cSXuRoC&printsec=frontcover&
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Rodríguez Sacristán. Psicopatología del niño y del adolescente. Universidad de
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