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Relación entre familia -escuela

Asignatura: aprendizaje

Presentado por:
Yenny Marcela Marín, Yurany Andrea Rodríguez Porras, Jhurley Andrea Guerrero
Cárdenas, Liliana Paola Castiblanco.

Septiembre 2019
Problema
La relación entre familia-escuela es algo que se debe mejorar, las familias no dan
el apoyo necesario para la educación de los niños o son los maestros/as los que cierran las
puertas a las familias.
Existe una constante competencia entre la educación familiar y la educación escolar,
entender que esta relación debe mejorar ayudara en la formación de jóvenes seguros de sí
mismo que construyan una buena sociedad.

Objetivo general.
Entender que una mejora de las relaciones entre familias y profesores incide de
manera directa en el niño. Los estudios destacan que si padres y docentes trabajamos en
equipo los resultados de los alumnos mejoran, que el alejamiento de la familia respecto de
la escuela favorece el fracaso escolar.

Objetivos específicos.
a. Concientizar a docentes y padre de familia de la importancia de tener una
comunicación frecuente enfocada en los deberes y resultados del estudiante.
b. Identificar cuáles son los problemas que se pueden desencadenar cuando la
comunicación entre docentes y padres de familia es mínima o en el peor de los casos nula.
c. Identificar los canales de comunicación más eficientes entre docentes y
padres de familia.
d. Establecer un modelo de control y seguimiento con objetivos y planes de
acción a corto y mediano plazo basado en la comunicación entre docentes y padres de
familia que ayude al estudiante en tiempo real a superar sus dificultades de aprendizaje y
conducta.
e. Empezar a tomar conciencia de manera individual de la magnitud del
problema al que nos estamos enfrentando.
Justificación

Si nos detenemos un instante y miramos con atención a nuestro alrededor nos


daremos cuenta de que vivimos en una época convulsa en la que el conflicto es una
constante en casi todos los ámbitos de la vida: la pareja, el trabajo, los negocios, etc. El
mundo educativo no es ajeno a ello, vivimos inmersos en una crisis educativa permanente.
Por tanto, es momento de empezar a trabajar y pasar a la acción para poder salir de esta
crisis y dar paso a un cambio positivo que beneficiará positivamente a nuestra sociedad en
muchos aspectos. Como muy bien señala el filósofo José Antonio Marina “la nostalgia
educativa es una farsa. Nunca hemos tenido mejor escuela que ahora”. Tenemos indicios de
que esto realmente es así, pero a pesar de ello todavía nos quedan muchas cosas por
mejorar… (González, Ser maestra, 2017)
Pasando de lo general “comunicación entre docentes y padres de familia” a lo
especifico encontramos que una de las razones por las cuales esta práctica no se lleva a
cabo en la vida actual con el rigor que debería es porque las herramientas utilizadas son
limitadas, debemos aprovechar mucho más las herramientas tecnológicas actuales para
reforzar de forma BILATERAL los espacios de evaluación de las diferentes situaciones
diarias de nuestros hijos/estudiantes.
Una de estas cosas que se debe mejorar en este tiempo de crisis es la falta de
acompañamiento a los estudiantes en todos sus procesos educativos, no es que el docente
trabaje solo con los alumnos y los padres no se den ni por enterados del comportamiento y
las dificultades que viven sus hijos en el día a día.
Si estamos ahí con ellos (estudiantes/hijos) en todo su proceso escolar, vamos a
tener jóvenes saludables psicológicamente, donde ya saben cómo esperar respuestas de su
mundo exterior.
En muchos ámbitos, la humanidad ha conseguido grandes cambios y un desarrollo
totalmente impensable hace unos años: grandes descubrimientos y avances científicos en
campos como la informática, las comunicaciones, etc. Todos estos avances están incidiendo
de una manera u otra en el mundo educativo que, pese a algunas resistencias iniciales, está
teniendo que cambiar y adaptarse a estas nuevas formas de vivir, comunicarse y; por tanto,
de enseñar y aprender. No obstante, nos seguimos encontrando con una gran contradicción
pues observamos que a pesar de todas estas mejoras, avances y transformaciones estamos
reincidiendo en los mismos errores y no acabamos de dar solución a una gran cantidad de
problemas socioeducativos que no hacen sino extenderse como una verdadera epidemia que
nos invade e incapacita para salir de esta crisis permanente que he mencionado
anteriormente. Los medios de comunicación no dejan de bombardearnos con palabras como
bullying, fracaso escolar, etc. Nos transmiten el mensaje de que todo lo que tenga que ver
con la educación es negativo, que está todo muy mal. No se hacen eco de los aspectos
positivos de la educación. Lo malo vende más. De esta forma intoxican y contagian un
pesimismo educativo que provoca que nuestro sistema educativo se debilite y enferme
impidiéndonos avanzar con rumbo fijo para revertir esta situación.
Es en este momento donde debemos apoyarnos como familia y no hablamos de
familia solo papá, mamá si no todos somos una familia el docente de matemáticas, ciencias,
español, de todas las áreas, el psicólogo, la secretaria, el rector, la señora que nos colabora
con el aseo todos somos familia de ese niño, adolescente o joven.
Hace un tiempo dos niños de un colegio muy reconocido perdieron una cantidad de
materias importantes, ellos tomaron la mala decisión de ir a un lugar costero para ver las
ballenas y allí poder sumergirse para acabar con su vida, la mamita desesperada pidió
ayuda en sus redes sociales y todo el colegio se unió a esta familia, tanto fue el apoyo que
esa noche encontraron a los niños en el lugar que una de sus compañeras había comentado.
Entonces esto es una muestra importante de que unidos hacemos más, podemos
lograr cambios importantes a nivel educativo.
La educación tiene que cambiar. Esto es urgente y necesario y para que esto ocurra
necesitamos del compromiso individual de cada uno de nosotros para aportar soluciones.
Necesitamos con urgencia un compromiso educativo de la sociedad. No podemos esperar
de manera ingenua a que los gobiernos resuelvan el problema educativo porque hasta la
fecha, hemos dejado esta toma de decisiones en manos de los políticos y la situación lejos
de mejorar no ha hecho más que empeorar. ¿Por qué motivo? Porque las soluciones
aportadas son pequeños parches: cambiar la ley educativa y establecer numerosas reformas
que nos han ido encerrando en un callejón sin salida del que es difícil (pero no imposible)
salir.
Todos debemos empezar a preocuparnos por las repercusiones que tienen nuestras
acciones en el mundo pues nuestra responsabilidad educativa es compartida. Es momento
de actuar. Como destaca José Antonio Marina: “la inteligencia humana termina en la
acción. Gracias a ella, lo irreal puede hacerse real”. Tenemos que hacer que sucedan cosas.
Por desgracia, el pesimismo educativo que he citado anteriormente actúa como paralizador
porque genera miedo, dudas, desconfianza, etc. En nosotros mismos y también en el propio
sistema. Damos por sentado que las cosas son así y que no se pueden cambiar. No nos
atrevemos a salir de nuestra zona de confort e intentar cosas nuevas…
El gran Albert Einstein ya dijo “si buscas resultados distintos no hagas siempre lo
mismo”. Esta magnífica afirmación encierra una gran verdad. Y la tenemos que poner en
práctica desde ya mismo. (González, Escuela de padres con talento, 2014)
Bibliografía

González, Ó. (14 de mayo de 2017). Ser maestra. Obtenido de Ser maestra:


http://www.sermaestra.com/2017/05/oscar-gonzalez-vivimos-en-un-pais-en-el.html
González, Ó. (04 de Noviembre de 2014). Escuela de padres con talento. Obtenido de
Escuela de padres con talento: https://abcblogs.abc.es/escuela-padres-talento/otros-
temas/los-10-problemas-que-mas-me-preocupan-de-la-educacion-actual.html